Amarnos a nosotros mismos

amarte-para-amarCuando nacemos somos puro Amor, pero pronto estamos condicionados y limitados por la “programación” de nuestro entorno: Familia, educación, sociedad, cultura, costumbres, religión, política, publicidad, consumo, deportes, etc…

Reclamamos y exigimos a los demás: la atención, el perdón, la comprensión, la aceptación, el afecto y el amor que nos cuesta darnos a nosotros mismos.

Si alguien habla de amarnos a nosotros mismos, muchas personas piensan en el egoísmo, debido a falsas creencias de esa programación.

Para poder Amar a los demás sin condiciones… debemos empezar por perdonarnos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos y amarnos a nosotros mismos, ya que nadie puede dar lo que no está dentro de sí mismo. La compasión y el Amor comienzan por uno mismo.

Ama a tu prójimo “como a ti mismo” (Jesús de Nazaret)

Cuando recibimos indiferencia y desprecio de los demás, esa situación puede estar mostrando cómo nos maltratamos a través de ellos por alguna razón inconsciente, o tal vez esas personas que nos ignoran, no pueden ver lo que sucede a su alrededor porque están peleando contra todo y contra todos. Si somos honestos con nosotros mismos, encontraremos la raíz del problema buscando en nuestro interior.

Quizás pienses: En mis relaciones personales lo doy todo y recibo “nada”. Tal vez ahí está la clave, puede que eso sea lo que te das a ti mismo/a, o tal vez esas personas a las que diste tu amor, no sepan o no quieran dar amor por algún resentimiento o desconfianza y por eso ofrecen: “Nada”. Estamos ante una gran lección y una gran oportunidad de aprendizaje.

El afán en ayudar a los demás nace de la necesidad de ayudarnos a nosotros mismos, ya que a veces nos encontramos en situaciones límite, en un laberinto de emociones, y nos cuesta encontrar la salida, pero… ¡Cuidado! porque a veces ese empeño en ayudar a alguien puede llevar oculto el deseo consciente o inconsciente de controlar…

Somos espejos unos de otros, nos vemos reflejados en los demás: Me enojo cuando me dices de alguna manera… lo que no escucho de mí.

Lo que no me gusta de ti, me muestra mi sombra: “eso” que no me permito, que no tolero en mi mismo/a, por lo tanto tampoco lo tolero en ti (mi intolerancia). Por ejemplo, si me gusta tener todo ordenado, no me permito a mí mismo/a tener las cosas desordenadas y por lo tanto tampoco lo tolero en ti, y así sucesivamente con todo lo que no nos gusta, nos molesta, nos irrita y nos repatea… “Sin darnos cuenta que pelear contra nuestra propia sombra, proyectada en otros, es tan inútil como luchar contra el viento”

Somos maestros entre nosotros en La Escuela De La Vida. A veces nos toca enseñar, todos los días nos toca aprender. Y si no aprendemos las lecciones la vida nos repetirá una y otra vez esas lecciones con distintos disfraces, a través de personas y situaciones similares, hasta que las superemos.

En nosotros está tomar el timón y cambiar el rumbo de nuestra vida.

Reiki nos ayuda a recuperar la autoestima, la confianza en nosotros mismos, a aceptarnos e integrar nuestra sombra, ya que somos luz y oscuridad. Para encontrar la luz primero debemos reconocer que vivimos en la oscuridad, sólo así podremos amarnos tal y como somos, y abrazar la felicidad.

“El Amor es la fuerza más humilde, pero la más poderosa de que dispone el mundo” (Mahatma Gandhi)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 7 audios guiados y 4 vídeos explicativos

Anuncios

Un pensamiento en “Amarnos a nosotros mismos

  1. Pingback: El nudo sadomasoquistaPeriódico Equilibrium

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s