De camino a una nueva vida

cambios imprevistosEstoy preparando mi cambio de domicilio, estaré un tiempo sin ordenador, por lo cual no publicaré artículos, les pido disculpas y les agradezco de corazón sus visitas al blog, sus comentarios, su confianza y sobre todo vuestro cariño, es recíproco.

Muchas gracias  🙂

La vida me lleva a cerrar la puerta a 28 años de mi pasado (2+8=10; 1+0=1). El número 1 representa el comienzo. Sumando número a número mi fecha de nacimiento también da 1. Además, estamos en noviembre, mes 11. Este número está muy presente en mi vida, es muy significativo para mí. Nada sucede por casualidad, todo responde a un Plan Divino perfecto, aunque algunas lecciones nos duelan en lo más profundo. Sin duda, una mano invisible y Divina nos guía, nos acompaña, nos protege, nos ayuda, nos Bendice y nos Ama incondicionalmente. No se trata sólo de creer y/o entender sino de sentir…

Actualmente estoy pasando por un torbellino de emociones que se expresan en mi cuerpo con dolores (mi nombre), dolor en el pie derecho (miedo a dar el primer paso… avanzar), dolor en el pie izquierdo (frenarse, miedo a seguir…), dolor de riñones y zona lumbar (miedo al cambio), pesadez de estómago (no digerir la situación…), diarrea (soltar), espalda (cargas), todo esto forma parte del proceso de adaptación, de supervivencia, y lo acepto. A veces me invaden la tristeza, las lágrimas y la nostalgia, también la alegría, la sonrisa y el amor, son muchas las vivencias que dejaré atrás, casi media vida. Solemos decir que el tiempo nos da las respuestas y nos cura las heridas pero somos nosotros mismos los que encontramos las respuestas y sanamos nuestras heridas a través del tiempo.

Hay que dejar espacio para que el corazón se exprese. Cuando la barriga se contrae y la sensación de parálisis provocada por el miedo aparece, volver al centro es como coger un nuevo impulso. Conviene apartar la razón y dar paso al amor por la vida. Y no hay forma más elevada de amor por la vida que vivirla como uno siente. Ante la incertidumbre, el mejor remedio que hemos encontrado es la esperanza. ¿Por qué pensar que todo irá mal? ¡Es mejor pensar que todo irá bien, que todo será perfecto! Tómate tu tiempo para encontrar lo que el corazón grita, porque ese tiempo será el mejor empleado de tu vida. Y después haz lo que tengas que hacer. No digas que no sabes. Sí sabes, porque lo sientes. Eres Luz.

 Gracias por estar ahí. Les echaré de menos

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El verdadero guerrero espiritual