Cuando mueres sólo cambias de conciencia -Doctor Pim Van Lommel, cardiólogo-

Pim Van LommelPim Van Lommel, cardiólogo, investiga experiencias después de la muerte (EDM).

“Madurar es liberar la conciencia de la edad: he tratado a jóvenes con experiencias después de la muerte más maduros que yo. Mi padre era neurólogo y yo quise ser físico: ahora estudio Física Cuántica para entender qué sucede tras la muerte. La fe es otro camino a la verdad”.

ACEPTAR

La ciencia ignora o niega cuanto no puede explicar, pero eso no quiere decir que no exista. La vida del Doctor Van Lommel es una apuesta por la verdad, por muy inexplicable que parezca, más allá del camino trillado de la ortodoxia. Han pasado diez años desde que hablamos, pero al estrechar su mano en el aeropuerto de Amsterdam (viene de conferenciar en Atlanta) me sonríe como a un viejo amigo y experimento una íntima sensación de paz y seguridad. El Doctor Van Lommel se ha asomado al otro lado sin dejarse en éste el sentido común y lo que ha visto es bueno, aunque, para dominarnos, nos hayan infundido el miedo a verlo“.

Aceptarlo es aceptarnos y sentirse mejor

Cuando enseñaba Cardiología en el hospital de Arnheim -800 camas- ya investigaba cómo algunos pacientes, tras infarto y muerte clínica, volvían a vivir.

Hasta que en 1986 leí el testimonio de un estudiante de Medicina, George Ritchie, que resucitó tras 9 minutos de muerte clínica. Me impresionó tanto que empecé a estudiar en profundidad esos casos.

¿Tantos había?
En 1988 ya tenía doce episodios incuestionables y creé una red de investigación con otros diez hospitales holandeses. Iniciamos un estudio clínico prospectivo de 344 pacientes, que publicó The Lancet (2001).

Causó un impacto mundial.
Tanto que ya le avancé entonces, cuando usted me entrevistó, que, tras 31 años de cardiología, me iba a dedicar en exclusiva a las experiencias cercanas a la muerte (EDM).

¿Qué hemos aprendido desde el 2001?
Tenemos más preguntas, además de la clásica: ¿Si la conciencia es un mero producto del cerebro, cómo puede sobrevivir y explicar la experiencia de la muerte?

¿Qué dice la ortodoxia médica?
Que se trata de meras alucinaciones causadas por la anoxia (carencia de oxígeno).

¿Y qué le dice su investigación?
Si la causa fuera la anoxia, todos los que vuelven a la vida tras la muerte tendrían EDM, porque todos la sufren, pero, en cambio, sólo el 18% tiene esas experiencias.

¿Qué explican sobre ellas?
Coinciden en hablar de recuerdos, cognición y emociones y mantienen la identidad, un punto crucial, porque el ego es el enlace entre la conciencia y el cuerpo.

¿Luces, voces, su vida en un instante…?
Las han experimentado miles de personas, pero no todos las explican por temor a ser tachados de lunáticos o porque creen que las causan la medicación o la enfermedad.

¿Todos experimentan lo mismo?
No todos experimentan todo, pero todos citan algunas experiencias recurrentes que coinciden en un cruce espacio-temporal.

¿A qué se refiere?
Es la revisión de la vida pasada, pero también la futura y presente: algunos, al volver, anticipan sucesos y reinterpretan los ya pasados, así que suelen cambiar de pareja, de trabajo, de existencia, porque han contemplado su vida en conjunto durante su EDM.

¿Cómo son esas visiones?
Inefables, a menudo el lenguaje carece de términos para explicarlas. Una EDM de tres minutos puede requerir semanas de testimonio en el que no se repite un solo episodio. El tiempo, como le decía, transcurre de un modo único en síntesis con el espacio y una constelación de familiares y afectos.

Por ejemplo.
Un paciente refiere cómo en su EDM había visto a un señor desconocido sonriéndole. Diez años después, su madre agonizante le reveló que él era hijo de una relación extramarital y le mostró una fotografía de su padre biológico, asesinado en un campo de concentración: era aquel señor sonriente.

¿Cómo sabe que esos pacientes clínicamente muertos siguen conscientes?

Lo prueban cientos de casos. En Conciencia más allá de la vida explico el de un hombre de 43 años que nos llegó cianótico, frío, sin tensión y con las pupilas dilatadas. La enfermera le extrajo la dentadura postiza y la depositó en un cajón. Resucitó inexplicablemente tras un largo coma y preguntó por sus dientes.

Si estás vivo, resultan muy útiles.
Reconoció, al verla, a la enfermera y le pidió que se los devolviera. Ella nos llamó alarmada y entonces el paciente nos relató en detalle lo que habíamos dicho y hecho cuando llegó muerto a urgencias del hospital.

¿Y usted qué cree?
Nuestra conciencia no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este Universo. Nuestra muerte sólo es un cambio de conciencia, una transición. Sólo morimos en una dimensión para pasar a otras.

¿Es una convicción religiosa?
Es física cuántica. Yo no soy creyente. Muchas religiones se han acercado a esa realidad con técnicas de paso entre esas dimensiones, como la meditación o el misticismo.

¿Cómo lo sabe?
Porque estudio casos -me consultan decenas cada día- y las experiencias son recurrentes y concurrentes: confluyen tiempo -pasado, presente y futuro: tienen visiones- y espacio en sensación de unidad.

Y esos testimonios de cada día coinciden con los relatos de la mística y las visiones de profetas, gurús y santos desde hace siglos.

¿Todo está conectado?
Ven la Luz (los niños me cuentan que un ángel; los ateos hablan deuna energía y los creyentes, de Dios). Todos se refieren a lo mismo y que en ello se sienten integrados.

¿Por qué la ciencia lo ignora?

Hasta ahora, la mecánica cuántica demuestra que la luz consta de partículas que al mismo tiempo son ondas -creo que nuestra conciencia las retransmite- dependiendo del estado del observador.

La experiencia de lo objetivo, al fin, depende de tu estado subjetivo. Así que, desde los gurús milenarios hasta los físicos cuánticos, cuando asumes tu transición sin miedo experimentas un anticipo de esa sensación de plenitud.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mujer muere y vuelve a la vida con este potente mensaje” 

Un reciente estudio demuestra que “los programas” son la herencia genética del ADN basura

Programas inconscientesLa herencia genética del ADN determina también las conductas repetidas, los patrones del inconsciente que heredamos de nuestros ancestros. Pero en este caso la información se localiza en el ADN basura, lo que nos permite cambiar las pautas de esa herencia de forma consciente. Este eterno dilema entre Darwin y Freud, acaba de ser despejado a favor de Jung, o lo que es lo mismo, ambos tenían razón.

La clave está en la herencia genética de patrones de conducta, emociones y programas heredados de nuestros ancestros, que se transmite a través del ADN denominado “basura”, es decir que no pertenece a la parte estática de nuestro ADN, sino a la parte dinámica, los denominados intrones y exones, que son capaces de compilar y materializar las proteínas que sintetizan nuestros receptores AMPA.

Este estudio reciente que acaba de ser presentado por Michael Meaney y Moshe Szyf y publicado en Mayo de 2013, al que ha dado amplia difusión la revista científica Discovermagazine, acaba de dar sin apenas ruido ni aplausos un giro importante al estudio de la epigenética, en la medida en que se establecen las vinculaciones entre los ancestros y nuestras conductas psicológicas, que todos tendemos a repetir.

La clave está en la forma en la que nuestros patrones de datos se generan en el RNA, en los transcriptores dinámicos de las secuencias cromosómicas del ADN.

Si la clave está en el ARN, esta parte es dinámica, y por tanto a diferencia de otros patrones físicos que heredamos como el color de los ojos o el color del pelo o la apariencia física, las tendencias de conducta que también heredamos de nuestros ancestros podrían modificarse cuando somos conscientes de que son programas.

La cuestión es clave porque distingue entre la herencia genética clásica (La herencia biofísica) y la herencia genética tendencial o conductual, de ahí que aquellas tendencias o conductas heredadas inducen a pensar que repetiremos “por defecto” los patrones de conducta de nuestros ancestros, lo que se produce a nivel del inconsciente.

Dejamos aquí el artículo original (en Inglés), en el que Michael Meaney y Moshe Szyf explican de forma sencilla y detallada cómo se operan estos mecanismos de transmisión genética hereditarios.

Destacamos la importancia de este estudio desde el punto de vista de la denominada Epigenética, pues indirectamente sienta las bases de lo que hoy denominamos la Biodescodificación.

De alguna forma la interacción entre los procesos genéticos que heredamos en el inconsciente y los estímulos dirigidos de nuestro consciente nos permiten cambiar esas pautas de conducta que a diferencia del color de los ojos o del cabello, no podríamos cambiar. Las emociones forman parte de todo ese proceso, ya que los receptores encargados de procesar la síntesis de las proteínas que pasan al ARN son los mismos que tienen la función de activar el aprendizaje, la atención, la creatividad y las emociones.

Esta equivalencia hace que se abra todo un campo de investigación en el campo de la epigenética. De alguna forma, Meaney y Szyf abren la puerta para comprender científicamente los mecanismos de la herencia genética de los programas y nuestra capacidad de poder cambiarlos.

Por poner un símil, podríamos cambiar los programas de nuestro ordenador, porque formarían parte de una herencia genética dinámica (ARN) frente al hardware (ADN) que es estático. Dicho de otra forma, no podemos cambiar el color de nuestros ojos ni nuestra altura o el color de nuestra piel, pero si podríamos cambiar nuestras conductas repetitivas inconscientes que nos llevan a repetir comportamientos y experiencias de nuestros antepasados.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Quizás nuestro cerebro sea un ordenador cuántico -Sonia Fermández Vidal, física cuántica-

Razones que llevan a una pareja infeliz a seguir juntos

Pareja difícilSeguro que alguna vez, habéis visto a una pareja discutir repetidamente en su día a día, incluso faltándose al respeto. Estaréis de acuerdo conmigo, en que lo primero que nos preguntamos ante tal situación es: ¿Por qué seguirán juntos?

Las cosas no siempre son lo que parecen en una relación. Una vez aprendí que “no es oro todo lo que reluce”.

Fuera de la confianza, las personas suelen dar una cara muy poco parecida a la que en verdad podemos apreciar dentro de su día a día. Por ejemplo, en una pareja, la persona que parece más dependiente puede ser la dominante dentro de la relación y cumplir el papel contrario al que percibimos nosotros como espectadores.

Es cierto, que cuando tenemos problemas o percibimos situaciones negativas, nuestra parte racional reacciona evitando tales experiencias simplemente para sobrevivir a ello. Pero ya son muchos los estudios, que demuestran la rabia o el miedo como una forma de vínculo.

Incluso, teniendo en cuenta los resultados de estas investigaciones, podemos afirmar que en algunas ocasiones, la rabia puede ser más poderosa para mantener una pareja unida que el enamoramiento.

Cuando tenemos una relación, buscamos características que la constituyan como una experiencia armoniosa, pero este argumento sentimental no siempre se consigue.

Partiendo de la base de que una relación difícil se construye y se elige entre ambas personas, hoy vamos a daros las razones por las cuales las parejas infelices siguen juntas.

*Los sentimientos de culpa. Hay personas que permanecen en una relación por la presencia de sentimientos de culpabilidad si dejan a su pareja. Normalmente, suelen ser situaciones que despiertan sentimientos de pena hacia la otra persona.

*Juegos de poder. Cuando en una relación existe una distribución desigual de trabajos o de cualquier otra situación dentro de la misma, la pareja que no es tan activa suele depender del otro, dejándose llevar e incluso “arrastrar” emocionalmente. Si se da esta situación, la persona en cuestión se sentirá perdida sin el otro, que lleva la voz cantante de la relación.

*No expresar lo que verdaderamente se siente o piensa. A pesar de la imagen que nos puedan dar las personas, no todo lo que vemos es “lo que parece”. Haz la prueba contigo mismo.

Habrá infinidad de momentos en los que te hayas sentido muy molesto, pero has tenido que mantener la compostura de neutralidad para no perder tu trabajo, una relación o simplemente no dañar a la persona que tienes al lado o a ti mismo.

Si en una relación no estamos sintiéndonos y actuando fieles a nuestros valores, o nuestra pareja no está actuando positivamente, podemos sentirnos frustrados y enfadados con nosotros mismos simplemente por consentir dicha situación. Cuando esa rabia la proyectamos hacia nuestra pareja podemos aliviarnos de forma temporal, pero después ese enfado o rabia volverá, generando un círculo vicioso/adictivo.

Así, esconder, difuminar o no contar lo que pensamos o sentimos nos hará mantener una relación, en ocasiones, “irreal”.

*Las parejas desarrollan “acuerdos” que se suponen, pero no se expresan formalmente. Realizar acuerdos entre dos personas que se sobreentienden, pero nunca llegan a acordarse formalmente, puede volver peligrosa la relación, cuando el propósito de estos acuerdos silenciosos es permitir y/o evitar hábitos como la infidelidad, el exceso de gastos, un mal comportamiento… Por eso es fundamental, una buena comunicación verbal y no verbal en una pareja, siendo transparentes y verdaderos en todo momento.

*Si existe un maltrato, es que hay una persona que cree merecerlo. En la mayoría de los casos, los adultos son participantes voluntarios en las relaciones, sin importar lo poco sanas que sean, ya que pueden existir recompensas ocultas para ambas personas. Las razones más comunes para justificar seguir juntos, suelen ser los hijos, las finanzas, el tiempo invertido, la vergüenza de separarse, la religión de ambos…

También, si nos encontramos en una relación en la que existe un maltrato emocional, puede ser que uno de los miembros pueda creer que merece ser maltratado. Esta situación puede cambiar si se internaliza el mensaje de que no mereces sufrir un abuso emocional por parte de tu pareja.

Con esta nueva forma de sentir y pensar,  aprenderás a decir no y desarrollarás un ego sano, necesario para superar la situación. Al final, serás consciente de que ninguna situación negativa, malentendido o daño cometido, justifica tu infelicidad.

*Esperanzas y tiempo. Las cosas pueden cambiar, es cierto, pero no suele ser lo habitual y más cuando la situación de malestar es prolongada en el tiempo.

Hay muchas personas que prefieren escudarse en las esperanzas y el paso del tiempo, como justificación a su relación de pareja. Pero lo cierto es, que si llevan mucho tiempo siendo infelices, el cambio será más complicado si no hay compromiso y actitud por ambas partes.

*Aparición de miedo e inseguridad ante la posibilidad de dejarlo. En muchas ocasiones, las personas deciden mantener la relación que tienen, aún cuando no son felices, por miedo a equivocarse en su decisión de dejarlo o por la inseguridad de no saber como será una vida sin el otro.

Las personas sanas emocionalmente saben emplear positivamente sus propias herramientas. 

Cuando eres consciente de todas las características y situaciones emocionales que nos pueden llevar a arrastrar y mantener una relación de pareja negativa, puedes ser capaz de no tener miedo a estar solo con tus propias frustraciones e inseguridades. Te conoces, eres consciente de tus barreras y lo mejor, te sientes libre de amar y ser correspondido.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo encontrar el amor verdadero

La ciencia detrás de Reiki: Intentando entender el misterio

¿QUÉ OCURRE EN UN TRATAMIENTO? Los Doctores Robert Becker y John Zimmerman, en los 1980s realizaron investigaciones independientes intentando entender qué ocurre cuando las personas se someten a terapias como Reiki. En sus investigaciones encontraron que las ondas del cerebro del practicante … Sigue leyendo

¿Cómo sanar el dolor que aflora desde el subconsciente?

EseDolorCuando tenemos un dolor que permanece en estado latente (dormido) en la profundidad de nuestro subconsciente, la vida nos pondrá delante una situación o una persona con la finalidad de que el dolor aflore a la superficie.

Mientras el dolor está en el subconsciente, dormido, no sentimos dolor, y por tanto, no sabemos que está ahí. Cuando aflora a la superficie, entonces es cuando sentimos dolor, y sufrimiento. “El dolor se ha despertado” y nos avisa de que está en nuestro interior. Esto es una oportunidad para nosotros, para saber que estaba ahí y así poder sanarlo.

Las personas, solemos culpar a los demás o a las situaciones cuando éstas nos hacen sentir incómodos, molestos, enojados, irritables, y sobretodo cuando sentimos dolor y sufrimiento.

La verdad es que ninguna persona nos causa dicho dolor, ni tampoco puede la situación en sí… Somos nosotros mismos que tenemos ese dolor en nuestro interior y ahora, la otra persona es quien nos lo está reflejando. Es decir, esa persona está ahí como espejo nuestro, y al sentirnos mal, sufrimos, pensamos que es la persona quien nos ha causado ese sufrimiento, cuando en realidad la persona tan sólo nos ha ayudado a que el dolor se despierte, salga a la superficie y de esta manera podamos tomar consciencia del dolor y sanarlo.

¿Cómo sanar un dolor que ha despertado de nuestro interior?

Para sanar, hemos de aceptar ese dolor

Ahora sabemos que está en nosotros y es nuestra oportunidad para iluminarlo. Hemos de observarlo, iluminarlo con la luz de la plena consciencia; siendo testigos.
Observarlo significa, poner atención en el dolor sin juicios ni pensamientos, simplemente observarlo y abrazarlo con amor y consciencia. Podemos decir en nuestro interior: “Dolor, ahora sé que estás ahí, te abrazo con todo mi amor y mi plena consciencia”. También podemos escribir en un papel todo lo que sentimos (dolor, negatividad, ira, tristeza, enojo, odio, etc…) y a continuación escribir:

“Yo Soy Fuente de Luz y de Amor. Yo Soy Fuente de aceptación y de consciencia. Yo abrazo mi dolor y lo transformo en Luz. Y así es. Gracias, gracias, gracias”.

Debes recordar que absolutamente todo lo que te hace sentir una persona, en forma de sufrimiento, no te lo hace sentir esa persona, sino que ese sufrimiento está ya en ti y ha despertado y ha pasado del subconsciente al consciente.

Nunca culpes a nadie, al contrario, agradéceles que estén ahí para que te hayan ayudado a reflejar tu dolor y así darte cuenta.

Todos los dolores que llevamos dentro, en nuestro subconsciente, son karmas que no hemos sanado, por tanto, se van repitiendo una y otra vez, en distintas situaciones, con diferentes personas, e incluso en vidas posteriores hasta que logres sanarlo.

Ese karma, se repetirá un montón de veces, hasta que lo hayas superado. Cuando lo hayas sanado, ya no se repetirá más, ya no volverás a vivir ninguna situación ni aparecerá ninguna persona que te vuelva a hacer sentir ese mismo dolor. Pero si ves que en tu vida hay situaciones que se repiten una y otra vez… párate y observa tu alrededor… pon atención en tu interior, sobretodo en qué es lo que sientes y empieza a trabajar con la observación consciente para lograr la sanación.

Cuando estamos en el camino espiritual, la mayoría de las personas, tenemos tendencia a reprimir las emociones y sentimientos de malestar, dolor y negatividad.
Los reprimimos pensando que los estamos observando para transformarlos en luz, pero casi nunca es así.
Cuando notamos la más mínima sensación de inquietud y negatividad (somos conscientes de ella), no permitimos que el dolor salga a la superficie. Está ahí enterrado en nuestro subconsciente, despertando y dando señales de alarma… y en cuanto nos damos cuenta de que sentimos un sutil dolor, automáticamente lo bloqueamos, lo reprimimos, no lo dejamos aflorar.

Esto es debido a nuestra mente (ego) que se mueve por hábitos y en cuanto detecta el leve dolor de nuestro interior, recuerda lo mal que se pasa al sufrir, entonces tiene miedo y automáticamente lo rechaza, no lo acepta… nuestra mente dice: “No quiero sentirme mal. Quiero estar bien”.
El dolor no ha podido salir a la superficie y al no sanarlo, vuelve a quedar en la profundidad de nuestro subconsciente, en estado latente (dormido), hasta que otra situación distinta provocará que vuelva a despertar.

Hemos de ser muy conscientes de esto, ya que si no permitimos que los dolores salgan (pasen del subconsciente a la mente consciente), no lograremos liberarlos.

La manera correcta para poder sanar esos dolores es la siguiente:

En el momento que despierta y empieza aflorar hacia la superficie (nos damos cuenta de que nos sentimos mal), tenemos que PERMITIR Y ACEPTAR QUE ESE DOLOR ESTÁ AHÍ Y QUE DEBE SALIR. TENEMOS QUE SENTIR ESE DOLOR, A PESAR DE QUE ESTO ES LO QUE SOLEMOS EVITAR. 

Le tememos al sufrimiento y por eso lo negamos, le damos la espalda y lo dejamos ahí, como un niño indefenso, llorando, que necesita ser abrazado y consolado con amor y compasión.
Por tanto, cuando notes que hay algo que te molesta en el interior, un malestar, o un dolor agudo que surge de repente, no lo niegues, no le des la espalda… obsérvalo como si fuera un niño pequeño indefenso, que necesita tu ayuda, necesita un abrazo, necesita de tu amor, de tu luz para poder transformarse (transmutarse) y así, liberarse.

Así que siente ese dolor, sin miedo; siéntelo como observador que eres, sentir el dolor pero sin identificarte con él (no te aferres a él, no te dejes arrastrar por él), simplemente mantén un poco de distancia entre tú y el dolor, lo observas como si estuvieras mirando una película de drama, siendo consciente de que ese dolor no eres tú… lo observas sin juicios y luego lo abrazas con compasión y con el amor y la luz de tu consciencia.
Puedes decir en tu interior: “Sé que estás aquí, no te preocupes, voy a abrazarte y a cuidar de ti”. Esta es la manera correcta para sanar el dolor del subconsciente que aflora a la superficie.

El dolor es energía enquistada, bloqueada; son como pelotas de energía que tienen una vibración distinta a la energía que fluye por todo nuestro campo electro-magnético (energía Chi). Estas pelotas no permiten que nuestra energía Chi fluya correctamente, y con el paso del tiempo, causan enfermedades en el cuerpo físico.

Las enfermedades del cuerpo físico son las señales que nos indican que algo en nuestro interior no fluye correctamente. Por tanto, la enfermedad es el síntoma que nos permite tomar consciencia de la energía enquistada que hay en nuestro interior y que debemos sanar.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Hay maltratos que no dejan heridas en la piel sino en el alma

Historias que prueban que los animales tienen ALMA

perro-conejitosEl más grande error de los seres humanos es sentirse superiores en este mundo, la iglesia nos ha enseñado que somos los únicos que poseen alma, sin embargo y afortunadamente esta irracional idea ha ido cambiando a lo largo de los años. Los mayores científicos de nuestro tiempo reconocen que los animales tienen conciencia.

Estas increíbles historias nos prueban que los animales poseen alma y mucho más pura que la nuestra, son inteligentes y capaces de amar.

KOKO EL GORILA

Koko es una Gorila de las tierras bajas que nació en el zoológico de San Francisco USA en 1971. Cuando cumplió un año, su instructora la Dra. Francine “Penny” Patterson (Psicóloga) comenzó a enseñarle el idioma de los sordomudos (Ameslan- Lenguaje de signos americano). Si bien se había trabajado anteriormente con Chimpancés, era la primera vez que se intentaba con un Gorila.

Actualmente con 37 años de enseñanza y práctica, Koko maneja más de 1000 palabras y ha dado un coeficiente intelectual de 80 sobre 100 (la OMS considera que 90 es normal para un humano).

Este enorme e inteligente gorila asombró al mundo entero, aprendió a comunicarse con el lenguaje de señas, cuando murió su gatito le comunicó a sus entrenadores que estaba triste y se aisló para llorar la muerte de su amigo, así mismo al ver su película favorita, Tea With Mussolini, en la escena en la que el chico tiene que decir adiós a sus familiares y se despide desde el tren, tan pronto como la escena del “adiós” empieza, Koko se da la vuelta para no tener que verla. Luego procede a hacer las señas para las palabras: Triste,Llorar,Malo,Problema,Madrey Koko-ama mientras le salen las lágrimas.

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ALEX EL LORO

No era un loro cualquiera. Se llamaba Alex (acrónimo de “Avian Learning Experiment”) y llegó a desarrollar la inteligencia de un niño de cinco años. Podía idenficar objetos, números, colores y formas, y distinguir entre «grande» y «pequeño», «igual» y «diferente». Manejaba un vocabulario propio de 150 palabras. Decía «lo siento» si se equivocaba y pedía «quiero volver» (a la jaula) cuando estaba cansado. En el momento de la despedida, le preguntaba a su amiga y profesora Irene Pepperberg: «¿Vendrás mañana?».

Esas fueron precisamente las últimas palabras del loro, antes de morir repentinamente de un infarto o una arritmia en mitad de la noche. Su necrológica fue la más leída en 2007 en periódicos como The Guardian: «Alex, el loro africano gris que era más listo que la media de los presidentes norteamericanos, ha fallecido a la edad de 31 años».

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VACAS

De acuerdo a la investigadora Krista McLennan, las vacas tienen mejores amigos. “Cuando las novillas tienen a su compañero preferido con ellas, sus niveles de estrés en términos de su frecuencia cardíaca se reducen comparados con los que tienen cuando están con un compañero al azar“.

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DELFINES

Los delfines se llaman por su nombre. La ciencia ha revelado la increíble similitud entre el comportamiento del ser humano y el de los delfines: recientemente se ha descubierto la capacidad de estos animales de pensar en el futuro, de reconocerse frente a un espejo y de manifestar un aparente sufrimiento por la muerte de un hijo.

Esta vez, un estudio de la Universidad de Saint Andrews, en Escocia, prueba que, como la visibilidad de los delfines es limitada, desarrollan un silbido propio, aún indescifrable para los humanos, que les sirve para señalarse y ubicarse frente al resto de los miembros del grupo. Lo curioso es que el sonido de cada delfín, algo así como su firma acústica o su nombre, puede ser imitado por otros de la misma especie, a quienes únicamente responde el dueño de cada silbido para establecer comunicación. Así las cosas, el hallazgo de los científicos escoceses lleva a entender que un delfín puede responder cuando otro lo llama por su nombre reproduciendo su silbido.

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SALTY Y ROSELLE

Salty y Roselle dos perros guías recibieron una medalla conjunta Dickin “Por mantenerse lealmente al lado de sus dueños ciegos, a quienes condujeron valientemente por más de 70 pisos del World Trade Center a un lugar de seguridad tras el ataque terrorista en Nueva York el 11 de septiembre de 2011″.

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BELUGA MILA

Yang Yun un buzo experimentado casi muere de no ser por la intervención de una ballena beluga llamada Mila. “Me empecé a ahogar y a hundirme aún más bajo y pensé que era todo para mí, que estaba muerto. Hasta que sentí una increíble fuerza debajo de mí me está volviendo a la superficie”. Era Mila quien lo tomó de una pierna y lo empujó a la superficie, salvándole la vida.

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OSCAR

Óscar es un gato que vive en un asilo para ancianos, éste sabe cuando una persona va a morir, él se sienta en su cama y se queda durante los últimos minutos de vida de la persona.

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TOLDO

Todo comenzó en septiembre de 2011, cuando falleció Renzo Iozzelli, un hombre de 71 años que había adoptado a Toldo dos años antes, cuando el minino contaba con tan solo tres meses de edad.

El día del entierro de Iozzelli, Toldo decidió seguir a la comitiva fúnebre hasta el cementerio de Montagnana, un pequeño pueblo de la Toscana italiana, hecho al que nadie dio importancia, según contó su viuda al diario «Corriere Fiorentino». Sin embargo, cuando al día siguiente acudió al camposanto acompañada de su hija se encontraron con que el gato ya había visitado la tumba de su dueño, donde había depositado una hoja de acacia.

Desde entonces, este felino gris y blanco ha visitado prácticamente a diario la lápida tras la que reposan los restos de Renzo Iozzelli, donde ha depositado toda clase de «regalos» que encuentra en el camino que conduce de su casa hasta el cementerio. Ramas, vasos de plástico, pañuelos de papel o cualquier otro objeto sirve a Toldo para demostrar su cariño por el hombre que un día lo rescató de las calles.

La fidelidad de Toldo no solo ha servido para convertir a este peculiar felino en una pequeña celebridad en Montagnana, sino que demuestra una vez más que el amor y la lealtad de los animales no se acaba con la muerte.

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CHRISTIAN EL LEÓN

Christian el león fue adoptado por dos hermanos en 1969. Se volvió demasiado grande para cuidar de él, por lo que decidieron reintroducirlo a su hábitat salvaje en África. Ambos regresaron un año más tarde y les relataron que Christian se había vuelto el líder de su grupo y que era muy improbable que los reconociera. Pero en cuanto los vio se abalanzó hacia sus brazos, un encuentro lleno de amor.

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RAJU EL ELEFANTE

Encadenado, con clavos incrustados en las patas, laceraciones en gran parte de su cuerpo y al borde de la desnutrición. Así lo hallaron sus salvadores en India. “Raju estaba encadenado las 24 horas del día, un acto de intolerable crueldad. El equipo estaba asombrado de ver las lágrimas caer de sus ojos durante el rescate. Fue muy emocionante. Sabíamos en nuestros corazones que se daba cuenta de que lo estábamos rescatando”, contó Pooja Binepal, miembro de la organización Wildlife SOS-UK, en diálogo con The Mirror.

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*Si lo desea, puede leer la publicación: “Reiki para animales“. 

Preguntas para intentar entender qué es el inconsciente -Alejandro Jodorowsky-

Alejandro Jodorowsky: La razón es como la punta de un iceberg: lo que está hundido dentro del agua representa al inconsciente. Racionalismo puro es una sequedad… Irracionalismo puro es salvajismo. Se trata de usar las dos partes del cerebro, la consciente y la inconsciente, la intuitiva y la razonable. El mundo es consciencia e inconsciente, es extenso. Vemos más de lo que vemos, oímos más de lo que oímos, tenemos una mirada inconsciente, una escucha inconsciente.

Desde la metagenealogía se dice que la familia es el inconsciente ¿Por qué?

Conocer el propio árbol genealógico es en cierta forma como conocer nuestro inconsciente. Lo que está escrito en nuestro árbol, también lo está en nuestro inconsciente, por tanto vamos a repetirlo a menos que lo conozcamos y lo trabajemos. Nuestra parte inconsciente no sale a flote sólo en los sueños, sino que toma parte activa de alguna manera también en las horas de vigilia: manifestándose en el cuerpo, en forma de síntoma o enfermedad, en actos fallidos, por nombrar algunos ejemplos.

¿Resulta posible realizar un mapa del inconsciente?

Algunos terapeutas que han hecho estudios genealógicos, han querido reducirlo a fórmulas matemáticas, pero al árbol no se le puede encerrar en la jaula racional. El inconsciente no es científico, es artístico. El psicoanálisis viene de la ciencia médica y trata de interpretar el lenguaje del inconsciente de una forma racional. Pero el inconsciente no es racional ni científico. Ahí es donde falla el psicoanálisis. Yo pienso que el psicoanálisis debería ser ejercido por artistas que aprendan a hablar el lenguaje del inconsciente.

Cuando hablamos de inconsciente, ¿a qué nos estamos refiriendo?

Tenemos el inconsciente individual, personal, por debajo del mismo está el inconsciente familiar, el que nos conecta con el árbol. El inconsciente colectivo, del que hablaba Jung, todos estamos conectados entre si. El inconsciente histórico. El inconsciente cósmico en último lugar, es el más profundo.

¿Qué lenguaje habla el inconsciente?

El inconsciente es un mundo hecho de imágenes, de metáforas y de arquetipos. Es nuestro aliado, se muestra a través de sueños y de gente que aparece en la vida. Nos da cosas, nos manda mensajes… El inconsciente no es traducible, es totalmente caótico.

Sigmund Freud, médico y científico trató al inconsciente como “una selva”. Consideraba que el hombre es un animal que habla. De ahí que utilizara la razón para llegar al inconsciente. Trató de alcanzar al inconsciente usando la palabra. Pero el inconsciente no entiende las palabras, ese es el problema.

¿Qué es lo que entiende por supraconsciente?

Es el lugar donde está la programación del Universo, está el futuro. Si sólo miro en esa dirección, acumulo: conocimientos, emociones, deseos y posesiones. Nuestro Dios interior es la suma del inconsciente y el supraconsciente. Los chamanes son capaces de sanar adoptando como aliados a estas dos dimensiones.

Si lo convertimos en nuestro aliado, ¿qué sucede?

Si aprendemos su lenguaje, se pone a trabajar para nosotros. Si la familia que se encuentra en nuestro interior, anclada en la memoria infantil, es la base de nuestro inconsciente, debemos entonces desarro­llar a cada pariente como un arquetipo. Es preciso que le concedamos nuestro nivel de conciencia, que lo exaltemos, que lo imaginemos alcanzando lo mejor de él mismo. Todo lo que le damos, nos lo damos. Lo que le negamos, nos lo negamos. Esta forma de sanarnos y sanar el árbol tendrá repercusiones positivas en las generaciones venideras. Siendo nosotros mismos y desactivando las trampas caducas del árbol, estamos trabajando no sólo para nosotros, sino también para los que nos sigan en el tiempo futuro.

¿Cualquier mensaje, incluso las pesadillas, que nos llegan desde el inconsciente hacia nuestra conciencia, siempre son para bien?

El inconsciente no es un profesor con el intelecto a cuestas, sino un artista amoral (no inmoral), mezcla de verbo sagrado y carcajada, libre de diplomas, medallas y respetos caducos. Las pesadillas son mensajes del inconsciente que te dice: “hay aspectos de tu persona real que no te atreves a vivir y que ves como angustiosas monstruosidades. Aprovecho que estás dormido para inquietarte, despertar tu curiosidad, llamarte, rogarte, perseguirte para que por fin entres en mi reino, que es el de tu verdadera y maravillosa esencia. Cesa de temer, hazme frente. Pregúntame: ¿qué me quieres decir? (lo que significa: ¿qué me quiero decir?)

Un ejemplo de metáfora asociada al inconsciente

Tú, por ejemplo, ves a alguien que te ha hecho mucho daño y le das una bola pintada de negro, y le dices: “Toma, éste es tu cáncer y no el mío, quédatelo”. Eso es una metáfora.
La dimensión no racional y la dimensión corporal forman una unidad interrelacionada. Con cada mensaje que enviamos al inconsciente en formato de metáfora, activamos una especie de chip en el sistema nervioso que va poco a poco modificando las redes de información.

Si el mensaje es sanador, terminaremos sanando, si el mensaje es tóxico, enfermaremos.

Las metáforas son útiles para deshacernos de las lealtades infantiles. Mantenemos una poderosa e inconsciente fidelidad a nuestros designios familiares: a sus tradiciones, a sus traumas, a sus secretos, a sus proyectos más o menos advertidos. Adoptamos los sentimientos de la familia como si fueran propios.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.