El valor de los cuentos de hadas

Hada- mariposas lila“El alma del ser humano tiene una inextinguible necesidad de que la sustancia dentro de los cuentos de hadas fluya a través de sus venas, de la misma manera en que el cuerpo necesita de sustancias nutritivas fluyendo dentro de sí mismo” -Rudolf Steiner-

Contar cuentos es una forma ancestral de transmitir conocimientos, valores, fantasías y recuerdos. Lo hemos hecho desde tiempos inmemoriales. El ADN humano está hecho de historias. A lo largo de este post, que acompañaremos con citas de figuras respetables acerca de los llamados cuentos de hadas, abordaremos el profundo significado que estos contienen, así como el importante papel que juegan en el desarrollo saludable de la niña y el niño.

Érase una vez…

Un cuento es una recreación de imágenes a través de las palabras. Los niños son especialmente sensibles a los cuentos, pues viven en un mundo en el que las imágenes tienen una tremenda influencia para ellos.

Durante el primer septenio de vida, el niño no está familiarizado aún con el pensamiento abstracto. La formación de imágenes es la forma en que se acerca al mundo, desciende sobre él y se incorpora a la existencia terrenal, proceso que sucede gradualmente. Las abstracciones no tienen (ni deben tener, pues no es lo que necesita en ese momento) influencia sobre sus procesos internos. Las imágenes, en cambio, le ayudan a comprender el mundo. La primavera es, por el momento, solo una palabra abstracta y carente de significado profundo, mientras que la descripción de un paisaje verde, floreado y de cielos azules será traducida en una imagen que le será más útil.

La imaginación es la clave del desarrollo armonioso del ser humano, sobre todo en sus fases más tempranas.

“Los cuentos de hadas que me contaron en mi infancia, tienen un significado más profundo que cualquier verdad que me enseñaron en la vida” -Friedrich Schiller-

Ya que las imágenes juegan un papel tan importante en el desarrollo de las niñas y niños, hacerlas adecuadas a lo que necesitan es una tarea que los cuentacuentos han perfeccionado desde que el ser humano es ser humano. El llamado popularmente cuento de hadas contiene imágenes que responden a inquietudes presentes de sus cuerpos físicos, sus estados anímicos y su esencia espiritual.

“Las imágenes de los cuentos de hadas constituyen una fuente inagotable de “agua de vida”, para vivificar nuestra comprensión del misterio “ser humano” y de su destino en la tierra, ¡siempre en su forma original y sorprendente!” -Goethe-

La narración estimula la formación de imágenes a través de lo que los sentidos captan, potenciando su creatividad e interesándose por una historia que planteará en el niño y la niña una curiosidad sana así como cuestiones que responderán a inquietudes vitales y atemporales: ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cómo? ¿Hacia dónde? ¿En qué momento? ¿Con qué ayuda?

“Los cuentos de hadas son de inapreciable valor para toda su vida; le señalan el camino luminoso que habrá de recorrer durante su propia vida y le otorgan la fortaleza para afrontarlo. Los cuentos de hadas son un valiosísimo legado del pasado que alimenta y protege la vida interior del niño” -Rudolf Steiner-

Cuéntales cuentos

“Si quieres que tus hijos sean inteligentes, leeles cuentos de hadas, si quieres que sean más inteligentes, leeles más cuentos de hadas. Cuando me examino a mí mismo y mis métodos de pensamiento, llego a la conclusión que el don de la fantasía significó más para mí que cualquier talento de pensamiento abstracto y positivo” Albert Einstein-

Dice Alejandro Jodorowsky que la Verdad no puede ser conocida, pero sí podemos conocer la expresión de esa Verdad, que es la belleza. La belleza importa. Apreciar la belleza y mostrar ante ella la reverencia que merece hace nuestras vidas más bellas. El cuento debe transmitirse, por lo tanto, de forma bella.

Para los niños, el mundo es un lugar indiscutiblemente bello. La visión adulta de la realidad, sin embargo, trata de imponer puntos de vista que suelen fomentar imágenes mentales carentes de belleza. Los medios de comunicación son claro ejemplo de ello, plagados de imágenes violentas y destructivas y malsanas de nula utilidad para un desarrollo saludable. Como adultos deberíamos plantearnos, antes de permitir a los niños recibir estas imágenes, si representan la belleza a la que ellos aspiran. La narración de un cuento fantástico en el tono adecuado tendrá un efecto balsámico en el alma de la niña y el niño, lo que favorecerá la correcta formación de su cuerpo físico durante el primer septenio de vida, preparándolo para la posterior asimilación de conceptos lógicos. De la fantasía a la razón, en ese orden.

“Es importante resaltar que para que una historia mantenga de verdad la atención del niño ha, de advertirle y excitar su curiosidad, además, de estimular su imaginación ayudarle a desarrollar su intelecto y a clarificar sus emociones; ha de estar de acuerdo con sus ansiedades y aspiraciones; hacerle reconocer plenamente sus dificultades, al mismo tiempo que le sugiere solucionarse a los problemas que le inquietan. Resalta lo importante que es que el adulto que está cerca, se encargue de dar pleno crédito a la seriedad de los conflictos del niño, sin disminuirlos en absoluto, y estimulando, simultáneamente, su confianza en sí mismo y en su futuro” (Bruno Bettelheim: El psicoanálisis de los cuentos de hadas)

Contar cuentos a nuestros hijos es una excelente forma de entregarles herramientas bellas, saludables, estimulantes y adecuadas a su desarrollo. Cualquier niña o niño agradecerá enormemente la narración atenta y dedicada de un cuento de hadas. Existe multitud de literatura fantástica para los más pequeños que respeta las premisas de un buen cuento, y compartiremos algunas de estas opciones en futuros post. Pero hay una forma sublime, más elevada aún, de hacerlo: puedes inventar tus propios cuentos. Nosotros lo hemos hecho, y seguiremos haciéndolo. Hasta puede que algún día vean la luz en forma de publicación, quién sabe. De momento, nos basta saber que esos cuentos cumplieron el propósito de preparar a nuestras hijas para “el cuento de hadas más maravilloso de todos: la vida” (Hans Christian Andersen).

“Los cuentos de hadas son más que reales, no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que los dragones pueden ser derrotados” Gilbert K. Chesterton-

*Si lo desea, puede leer la publicación “La escuela donde los niños son felices

Yo veo al niño que llora en cada paciente *Luigi Cancrini -psiquiatra-

luigi-cancrini78 años. Romano. Casado dos veces, 5 hijos y 4 nietas. Fui ministro con el PCI en la sombra. La política no debe ser una profesión, porque la distancia con la vida de la gente es enorme. Temo el populismo: delegar en otro tu suerte. Los humanos somos naturalmente buenos, los traumas nos vuelven malos.

No llores solo

Profesor de Psiquiatría y Psicoterapia de La Sapienza (Roma), fundó en los años setenta una de las escuelas de psicoterapia más importantes en Italia, el Centro de Estudios de Terapia Familiar y Relacional, que preside. Ha recibido importantes premios por su labor. Hace 20 años que vive consagrado a los niños maltratados y abandonados, convencido de que revertir su sensación de abandono es construir una sociedad mejor. Se trata de que nadie llore solo. Integrar es su palabra. Luchó y consiguió integrar a los enfermos psiquiátricos eliminando los manicomios; y por el derecho a curarse de los drogadictos, despenalizar las adicciones. Ha dado una conferencia en el Centro Internacional de Psicología Hestia Barcelona.

¿Cree que nacemos buenos?

Sí, lo creo. Lo natural es estar bien dispuesto para los otros. El hombre es naturalmente sociable, decía Marx.

…Y un lobo para el hombre, decía Hobbes.

Mi experiencia me ha convencido de que el humano se convierte en un lobo para los otros cuando tiene dificultades en su infancia.

Usted lo investiga desde los años setenta.

En esa década fundé el Centro de Estudios de Terapia Familiar y Relacional y desde hace veinte años dirijo el Centro de Ayuda al Niño Maltratado del Ayuntamiento de Roma.

¿Todo se remonta a la infancia?

El cuidado en la infancia es fundamental para su salud mental futura. No hay suficiente atención para los niños que sufren, y este es también un problema político.

¿El antisocial se hace en la infancia?

Sí, en la infancia se consolida el núcleo de patología que se transformará en trastorno de personalidad. La mayoría de los drogadictos sufren trastorno límite de personalidad, la causa de las adicciones es la infelicidad, el desequilibrio. Al niño que roba no se le pasa con la edad: si no se atiende en la infancia, será un ladrón.

¿Propone una atención psicoterapéutica pública y de calidad para la infancia?

Sí, porque si no se interviene durante la infancia tendremos muchos psicópatas, drogadictos, personas con trastorno alimentario y toda la muestra de patologías imaginables. Pero si conseguimos intervenir en la infancia, podemos cambiar el mundo.

Suena a utopía.

La política tiene que dar recursos y los profesionales tienen que aprender cómo tratar a estos niños. Las universidades no enseñan a trabajar con niños que sufren descuido y maltrato. Nuestro conocimiento científico es muy superior a lo que aplicamos, no ha llegado ni a la cultura ni a los servicios.

Los niños viven sometidos a imágenes de violencia, ¿cómo les afecta?

Las fábulas y los cuentos han sido siempre muy violentos. Blancanieves, La Cenicienta… hablan de maltrato. El niño está acostumbrado a que haya peligros, pero que se puedan superar siendo fuerte y contando con el amor de alguien.

¿Esa es la solución?, ¿el amor?

Sí, en las fábulas y en la vida. Yo veo al niño que llora en cada paciente. Hitler, Stalin y Franco eran niños que lloraban, todos con historias familiares terribles. El maltrato y el descuido de los niños producen monstruos muy dañinos si el niño es inteligente y tiene fuerza personal.

Esos dictadores ¿habrían tenido solución si los hubieran tratado de adultos?

Es difícil, pero una validación de salud mental antes de presentarse como presidente sería interesante.

Pese a todo, usted es optimista.

Mis primeros recuerdos son de bombardeos. He pasado miedo, pero he tenido unos padres que me han protegido con su afecto. Eso te ancla en la esperanza y la confianza en la vida. Te lleva a creer que el futuro puede ser mejor y que en gran medida depende de cómo lo hagas tú.

¿Eso es lo que pretende dar a los niños?

Sé que si hay inseguridad en la imagen que un niño tiene de su madre, en cómo la siente, hay un punto de ruptura en la persona.

¿Y es así en todas las culturas?

, lo he constatado trabajando con familias de todo el mundo. Los vínculos son la trama de la vida: soy el resultado de mis vínculos. Si el vínculo familiar se rompe demasiado pronto, hay consecuencias: la herida que me produce es un condicionante de mi futuro.

Es frecuente.

Sí, pero no es necesario. Hay que poner mucha atención en los primeros años de vida. El problema no son las peleas de los padres (si no son violentas), se puede pelear y cuidar del hijo. El problema es el abandono y el maltrato.

¿Y si falta el padre?

La madre puede darle lo que necesita. Hay muchas combinaciones. Pero si el dolor es excesivo y lo afronta en solitario, es destructivo. Si el niño está conectado con otros y puede ponerle palabras, es una experiencia de crecimiento; y eso es algo que debemos aprender: compartir y aceptar el dolor como oportunidad de crecer.

¿Cómo conseguir que exprese su dolor?

Estando en silencio a su lado, esperando: tiempo y presencia.

Decir que todo se define de los 0 a los 3 años es una condena.

Hay que volver atrás en la experiencia de abandono cuanto antes mejor. La adolescencia, cuando esos problemas se manifiestan, es un buen momento, no es una condena, sólo es más difícil. Sería más inteligente intervenir antes.

Esa es su lucha.

El niño que ha sido abandonado tiene el sentimiento de no valer nada y hay que ayudarle a reconstruir su historia.

¿Cómo?

Es impresionante ver cómo quien pensaba que le habían abandonado puede cambiar su actitud frente a sí mismo y la vida cuando entiende que no podían cuidarle, que el hecho de que le confiaran a otros también es un acto de amor.

La oportunidad de otro punto de vista.

Es la imagen interna de su madre biológica lo que cambia, y eso cambia su armonía de vida. Yo lo he visto tantas veces… he visto cómo una reconstrucción clara, limpia, puede cambiar la organización psíquica de la persona.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Curo más con el amor que con los fármacos * Jordi Domingo -psiquiatra

¿Qué pasa cuando el cielo se nos viene abajo?

En este momento amigoUna relación terminó inesperadamente, el éxito se convirtió en fracaso de la noche a la mañana, murió un ser querido, recibiste un diagnóstico inesperado y de repente sientes que todo se te viene encima, sientes una profunda incertidumbre, la sensación de que tu mundo se torna fuera de control.

Ya nada parece real. Sientes como si tu vida ya no fuera “como si estuvieras en una extraña especie de película impersonal, como si no supieras hacia donde dirigirte o incluso en donde pararte. El futuro, que un día pareció tan sólido y “real” es ahora evidenciado por la mentira y el cuento de hadas que era, y tus sueños del “mañana” se reducen a nada más que polvo. Ese mañana nunca iba a suceder, no en la forma en que lo planeaste inconscientemente, de todos modos.

Ahora no hay ninguna respuesta que pueda satisfacerte, no hay ninguna autoridad que te guíe ya que nadie puede vivir tu experiencia por ti; nadie tiene tus respuestas y te sientes profundamente perdido en un solitario planeta girando en un inmenso e insondable espacio. Te sientes como queriendo volver a gatas hacia el útero.

¡Maravilloso! ¡Qué invitación!

La vida no se ha equivocado, porque la vida nunca puede ir mal, porque todo es vida y porque la vida es todo. Sólo tus sueños y planes “acerca” de la vida pueden desmoronarse, pero la vida en sí misma, jamás. Esta actual experiencia, esta confusión y duda cósmica, esta angustia, no está en contra de la vida, esto ES vida, la sagrada vida de este momento. Esta no es la escena mala de la película, esta ES la película, por muy difícil que pueda resultar admitirlo en este momento.

Hay una inmensa inteligencia trabajando aquí, una inteligencia que nos respira por las noches, una inteligencia que late nuestro corazón, que bombea sangre por todo nuestro cuerpo, que cura todas nuestras heridas cuando “nosotros” ni siquiera podemos ocuparnos de ello.

¿Qué pasa cuando sólo por un momento dejamos de intentar resolverlo todo, cuando dejamos de aferrarnos a esos caducos sueños y dejamos de estar de luto por su pérdida y enfrentamos esa cruda, completamente abierta realidad de las cosas tal y como son? ¿Qué pasa cuando tan sólo por un momento damos realmente ese paso radical de decir SÍ a la incertidumbre, a la duda, a la confusión, al dolor, a la angustia? ¿Qué pasa cuando ratificamos nuestro no saber en lugar de querer escapar? ¿Qué pasa cuando realmente volvemos nuestra cara hacia la devastación y no hacia otro lado? ¿Qué pasa cuando realmente confiamos en la transitoriedad de todas las cosas y permitimos que esa profunda inteligencia que es la vida cumpla su magia a través de la devastación? ¿Podríamos sentirnos bien, sólo por un momento, no teniendo las respuestas, ni los puntos de referencia, no sabiendo absolutamente nada? ¿Podríamos sentirnos bien, sólo por un momento, sintiendo ESTO, independientemente de la forma que ESTO tome por ahora?

¿Y en medio de todos los escombros, podríamos de nuevo respirar y hacer contacto con ese lugar en nuestro interior, el sitio más íntimo y familiar de silencio y profunda presencia? ¿Ese sitio que nunca necesita saber nada y que no le interesan los sueños y que nunca quiere ningún tipo de respuesta? ¿Podríamos recordar esa quietud que en secreto siempre ha sido nuestra mejor amiga? ¿Podemos descansar en esa claridad que jamás hemos abandonado? ¿Podríamos tomar el puesto que realmente nos corresponde como la consciencia absolutamente indestructible?

Tal vez la inteligencia cósmica nunca nos abandonó y justo en el corazón del aparente caos de este momento, haya algo que no está involucrado para nada en todo este lío. Lo llamamos amor, o Dios, o consciencia, o simplemente Aquello Que Realmente Somos, previo a nuestros sueños de cómo debería ser la vida, o cómo debería verse este momento o sentirse o saber o sonar u oler. Tal vez nuestros sueños están ahí justamente para ser rotos y nuestros planes para ser destrozados y nuestros mañanas para disolverse en ahoras, y tal vez todo esto sea una enorme invitación a despertar del sueño de la separación, a despertar del espejismo del control y abrazar con todo nuestro amor lo que está presente. Quizás sea una invitación a la compasión, a abrazar profundamente este Universo con toda su felicidad y dolor y agridulce gloria. Quizás nunca tuvimos el verdadero control de nuestras vidas y tal vez se nos esté invitando constantemente a recordarlo, ya que a menudo lo olvidamos. Tal vez el sufrimiento no sea un enemigo y en su corazón haya una lección de primera mano y en tiempo real que debamos aprender, si es que queremos ser realmente humanos y realmente divinos. Tal vez todo este colapso traiga consigo un grandioso descubrimiento.

Tal vez este sufrimiento sea un pasaje, no una prueba ni un castigo, no una señal del pasado o del futuro sino un indicador preciso hacia el misterio de la vida misma, aquí y ahora. Tal vez la vida jamás pueda “equivocarse”.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El estrés emocional crónico puede iniciar el proceso de un cáncer *Doctor Pere Gascón