Hay maltratos que no dejan heridas en la piel, sino en el alma

Hay maltratos que no dejan huellas físicas pero sí emocionales, abriendo heridas difíciles de cicatrizar y curar. Situaciones protagonizadas por el dominio de una persona sobre otra donde el desprecio, la ignorancia o la crítica son los principales elementos de una relación.

Una palabra, un gesto o simplemente un silencio pueden ser suficientes para lanzar una daga directa a nuestro corazón. Un corazón que va debilitándose poco a poco, quedando anestesiado ante cualquier posibilidad de sublevación, porque el miedo y la culpa han sido instaurados.

El maltrato emocional es un proceso de destrucción psicológico en el que la fortaleza emocional de una persona queda completamente vulnerada.

Seducir para atrapar

El maltrato emocional es una realidad muy presente en nuestras días que no entiende de edad, sexo o estatus social. Ya sea en la pareja como en la familia o incluso a nivel laboral, todos podemos ser víctimas de esta situación en cualquier momento de nuestras vidas.

Lo peligroso de los maltratos de este tipo son sus consecuencias y su habilidad para pasar desapercibido. El maltrato emocional es un proceso silencioso que, cuando da la cara, ya ha pasado mucho tiempo desde que se originó, teniendo consecuencias devastadoras para la persona que ha sido víctima.

Su inicio es lento y silencioso, ejercido por una persona disfrazada de encanto con el objetivo de seducir a sus víctimas para atraparlas, sobre todo en las relaciones de pareja. De esta manera, la realidad que el maltrador muestra es una realidad falseada, llena de promesas y deseos que nunca se harán realidad.

El maltratador va preparando el terreno para que la otra persona caiga en sus riendas poco a poco y lograr finalmente influenciarla para dominarla y privarla de cualquier libertad posible.

El poder de la cárcel mental

El abuso emocional es un potente veneno que destruye la identidad de la persona, arrebatándole su fortaleza emocional. Se da de manera indirecta, a través de las rejas agujereadas, que dejan pasar a las insinuaciones que buscan culpar e instalar la duda en las víctimas.

La persona víctima de maltrato emocional se encuentra atrapada en una cárcel mental de invalidez e inseguridad en la que su autoestima se va debilitando poco a poco.

Así, cuando la víctima ya ha sido atrapada, el maltratador comienza a destaparse ante ella a través de los desprecios, las críticas, los insultos o incluso los silencios. Por eso, las huellas de estos maltratos no son físicas y no hay heridas visibles en la piel de la víctima, porque el maltrato emocional se ejerce a través de las palabras, de los silencios o los gestos.

Tanto es el daño que se ejerce en estas situaciones que el miedo a actuar para liberarse se ve en muchos casos como un imposible. La cárcel mental es tan sólida que la víctima entra en una profunda situación de indefensión, a la que no imagina salida.

Las heridas invisibles en el alma

Las heridas del maltrato emocional son llagas profundas que llegan hasta lo más recóndito del interior de la víctima. No se ven ni se oyen, pero son terriblemente sentidas por la persona que las sufre. Heridas ocultas para los demás, pero profundamente dolorosas para la persona que lo sufre.

Las heridas del maltrato emocional crean un profundo agujero en la autoestima de la persona rompiendo toda valoración positiva de sí misma.

Son heridas originadas a través de los desprecios, descalificaciones y ninguneos que el maltratador ha dirigido a la víctima. Heridas invisibles y enraizadas en el miedo, la culpabilidad y la duda que arrebatan la creencia de cualquier posibilidad de actuar para liberarse de la situación en la que la víctima se encuentra.

Estas heridas sangran no sólo en cada encuentro, sino también ante la expectativa de que puedan ocurrir. Lo importante es que la persona no dé por perdida la posibilidad de salir de la situación en la que se encuentra y que tenga en cuenta que estas heridas pueden repararse con ayuda. 

¿Cómo reparar las marcas del maltrato emocional en el alma?

En estos casos, el factor más importante es que la persona víctima pueda identificar la situación en la que se encuentra atrapada, donde carga con toda la responsabilidad y culpabilidad que el maltratador le ha inducido. Por lo tanto, tomar conciencia de que nos encontramos en un proceso de maltrato emocional es el primer paso para poder liberarnos.

Una vez que sepamos donde nos encontramos inmersos, recuperar a nuestros seres queridos y apoyarnos en ellos para que puedan facilitarnos la salida de esta situación contribuirá a que sigamos adelante. Poco a poco, con sus gestos de amor y cariño, pueden ir llenando algunos de los vacíos que en nuestro interior se han originado.

Además, buscar ayuda de un profesional especializado nos facilitará comenzar a reconstruir nuestra identidad y autoestima, para reparar todas esas heridas emocionales invisibles que habitan en nuestro interior. Así podremos volver a reencontrarnos con nosotros mismos.

Reparar las marcas del maltrato emocional en nuestra alma no será un proceso sencillo y rápido, sino más bien complejo y lento. Sin embargo, la satisfacción de volver a encontrarnos siempre merecerá la pena.

Por último, no olvidemos que cada uno de nosotros también podemos llegar a originar heridas en el alma de los demás cuando despreciamos, ignoramos o criticamos sin tener que llegar a situaciones de maltrato emocional. Las palabras y nuestros gestos son un arma de doble filo que hay que cuidar…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El rechazo es la herida emocional más profunda“.

Cómo detectar y frenar a un manipulador

manipuladorSon personas que a menudo se disfrazan de corderos pero que en realidad son lobos dispuestos a atacar donde más te duele con tal de lograr sus objetivos.

No dudan en pedirte que antepongas sus necesidades a las tuyas y ni siquiera se sienten agradecidos cuando lo haces. Los manipuladores juegan con tus emociones, generan un profundo sentimiento de culpa y una falta de confianza en tus capacidades, de manera que terminas siendo una pieza más dentro de su juego.

La manipulación psicológica implica ejercer una influencia a través de la distorsión mental y la explotación emocional, con la clara intención de tomar el poder o el control y obtener algunos beneficios o privilegios a expensas de la víctima. El manipulador es consciente de sus actos, actúa deliberadamente creando un desequilibrio de poder que le permite inclinar la balanza a su favor y explotar a la otra persona.

Cuando esta situación se repite a lo largo del tiempo, corres el riesgo de llevar una vida que no es la que deseas pues, sin darte cuenta, te has puesto a sus órdenes y has supeditado tus necesidades y deseos a los suyos.

¿Cómo actúa un manipulador?

En muchas ocasiones la persona manipuladora es alguien cercano, alguien que incluso estimamos, por lo que no siempre es fácil desvelar sus verdaderas intenciones. No obstante, lo cierto es que la mayoría de los manipuladores tienen un modus operandi similar, un patrón de comportamiento que se repite continuamente:

1. Son verdaderos especialistas en detectar tus debilidades. Todos tenemos puntos débiles, defectos o aspectos de los cuales no nos sentimos particularmente orgullosos o seguros, los manipuladores tienen una especie de sexto sentido para descubrir esas debilidades y usarlas a su favor.

2. Urden un plan para alcanzar sus intereses. Las personas manipuladoras no suelen tener muchos escrúpulos morales, una vez que detectan tu punto débil, lo usarán para manipularte. En su mente se activa un mecanismo maquiavélico para urdir el plan que te hará renunciar a tus necesidades y valores, anteponiendo los suyos. De esta forma, y prácticamente sin darte cuenta, caes en sus redes.

3. Para sentirse satisfechos, necesitan cada vez más. La manipulación es poder, y éste puede llegar a ser tan adictivo como cualquier droga. Por eso, una vez que el manipulador ha apresado a su víctima, la utiliza para lograr sus fines cada vez que puede, a menos que la persona ponga fin a esa explotación. Un manipulador no suele dejar libre a sus presas, sino que intenta exprimirlas al máximo pidiendo sacrificios cada vez mayores.

Los tipos de manipuladores

-La víctima. Se trata de un tipo de chantaje emocional muy común pero también muy difícil de detectar porque la persona asume el papel de víctima y te endilga el rol del verdugo. Para estas personas, los demás siempre tienen la culpa, ellos son pobres víctimas humilladas y maltratadas. Con este discurso, despiertan tu sentimiento de culpa y te manipulan.

-El dependiente. Este manipulador se coloca una máscara de persona débil e impotente, que depende de los demás. Sin embargo, detrás de esa apariencia de cordero realmente se esconde un lobo que manipula abiertamente los sentimientos enviando un mensaje muy claro: “no me debes defraudar”.

-El agresivo. Se trata de personas con mal carácter que pueden explotar en cualquier momento. Su estrategia de manipulación es muy sencilla: se encargan de demostrarte que son los más fuertes, de tal forma que tu personalidad se diluye pues sabes que cualquier paso en falso puede dar lugar a una pelea.

-El interpretador. Se trata de una persona que, a primera vista, parece estar de tu parte, pero utilizará continuamente tus palabras contra ti. Son expertos en manipular la información y ponerla a su favor, en encontrar intenciones ocultas en los mensajes y actos, así generan un sentimiento de culpa por algo que nunca has dicho o hecho.

-El sarcástico. Estos manipuladores no ponen sus cartas sobre la mesa sino que prefieren jugar a buen resguardo. Por eso sus técnicas son los comentarios sarcásticos, las críticas veladas y las humillaciones. De esta forma demuestran su superioridad, te denigran y logran manipularte a su antojo.

-El proyector. Estas personas creen que son perfectas y que los demás están llenos de defectos. Por tanto, cada vez que pueden, te hacen notar que te has equivocado o que no has cumplido con sus parámetros, generando así una gran inseguridad y falta de confianza que juega a su favor ya que ellos se erigen como buenos mentores o jueces supremos.

¿Cómo detener a un manipulador?

1. Conoce tus derechos fundamentales

El primer paso para hacerle frente a un manipulador es ser consciente de que tus derechos están siendo violados. Los debes defender, pero sin hacerle daño a los demás. Concientiza que:

-Tienes derecho a ser tratado con respeto.

-Tienes derecho a expresar tus sentimientos, opiniones y deseos.

-Tienes derecho a establecer tus propias prioridades.

-Tienes derecho a decir “no” sin sentirte culpable.

-Tienes derecho a protegerte ante una amenaza física, mental o emocional.

-Tienes derecho a crear una vida propia.

2. Mantén la distancia

Las personas manipuladoras a menudo se mueven entre los extremos. Es decir, tienen dos caras, pueden ser muy amables con algunos y extremadamente groseros con otros, pueden parecer indefensos y al instante siguiente, comportarse de manera agresiva. Si conoces a una persona así, lo mejor es mantener la distancia porque es probable que se trate de un manipulador.

En el caso de que ya hayas caído en sus redes, intenta minimizar el contacto. No se trata de huir pero no hay necesidad de exponerse innecesariamente a sus ataques.

3. Evita culparte

Una de las estrategias del manipulador consiste en despertar un sentimiento de culpa en su víctima. Sin embargo, si están vulnerando tus derechos, debes ser consciente de que la víctima eres tú y que no tienes porqué sentirte culpable. Si no llevas esta situación al plano emocional, el manipulador habrá perdido la batalla. Pregúntate:

¿Estoy siendo tratado con respeto?

¿Las expectativas y demandas de esa persona son razonables?

¿Se trata de una relación en la que solo uno da y el otro no entrega nada a cambio?

¿Me siento bien conmigo mismo en esa relación?

Tus respuestas te darán pistas importantes porque te permitirán evaluar si el “problema” en la relación eres tú o la otra persona.

4. Devuelve las preguntas

A veces, para desenmascarar a un manipulador es suficiente con hacerle unas cuantas preguntas, éstas le indicarán que no eres una persona fácil de manipular y que conoces sus intenciones, aunque intente ocultarlas. Por ejemplo:

¿Te parece una petición razonable o justa?

Según tú, ¿qué tendría que responder?

¿Me lo estás pidiendo o solo me lo estás comentando?

Estas preguntas hacen que el manipulador se mire al espejo y pueda ver la verdadera naturaleza de su estratagema. Si esa persona tiene cierto grado de conciencia, probablemente retirará la demanda y dará marcha atrás.

5. Usa el tiempo a tu favor

Los manipuladores a menudo realizan demandas irracionales y presionan para obtener una respuesta inmediata porque saben que si reflexionas sobre ello, es probable que te niegues a cumplir sus deseos. Por eso, puedes usar el tiempo a tu favor, cuando te hagan una propuesta respóndeles: “Voy a pensar en ello“.

Luego, tómate el tiempo que necesites para evaluar los pros y los contras, con serenidad y sin sentirte presionado.

6. Di “no” con firmeza

Los manipuladores son expertos leyendo el lenguaje extraverbal así que si les das un “no” tibio o inseguro, lo notarán y volverán a la carga. Por tanto, cuando no puedas cumplir sus demandas, dilo claramente y sin titubear. No des demasiadas excusas porque te hará parecer indeciso y puede indicar que sientes culpa por la negativa. Simplemente di: “lo he pensado pero no lo voy a hacer.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Personas adictas al conflicto perfiles en guerra con ellos mismos

Cuando el perdón no cicatriza las heridas del abuso sexual

abuso-sexualA menudo, suele decirse que no hay peor herida que la que deja la vivencia de una guerra. Sin embargo, las cicatrices que inflige el abuso sexual son muy semejantes, ahí donde el perdón no siempre ayuda ni cauteriza. Sobre todo, si no existe una ayuda efectiva por parte de la justicia, ni apoyo social y emocional del entorno más cercano.

Un hecho muy común en materia de abuso infantil y juvenil es que las víctimas tardan mucho en denunciar los hechos. Pueden pasar varios años, décadas incluso. Cuando logran dar el paso para hallar por fin esa necesitada paz interior, se encuentran muchas barreras, dificultades e incluso cierto rechazo estructural: “¿Y ahora para qué, después de tanto tiempo?, ¿qué espera sacar con ello?”

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produjo dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento” Victor Frankl

No podemos olvidar tampoco que toda víctima de abuso sexual debe pasar por un delicado duelo en el que pueda integrar en su historia vital lo que le ha sucedido. Ese trauma. Sin embargo, deben darse ciertos procesos previos en su entorno para facilitar este avance. Se necesita apoyo, reconocimiento y justicia. Sin embargo, algo que se da con demasiada frecuencia es que las propios organismos sociales no se ajustan a estas necesidades.

Tanto es así, que hay muchas denuncias por abuso sexual que acaban prescribiendo. Las resoluciones pueden tardar años en dictar resolución, hasta el punto de que el delito prescriba. En otros casos, muchas víctimas que sufrieron abuso en su infancia suelen atreverse a dar el paso en la madurez. Para entonces, la justicia ve estos actos delictivos como prescritos. Se procede al silencio legal dejando a la persona en completo desamparo.

Son situaciones realmente complejas. Estos hombres y mujeres no pueden cerrar esa etapa de sufrimiento. Esta infancia perdida. Ni aún menos dar el paso hacia el perdón.

El abuso sexual: los agresores habitan en los entornos más cercanos

Según la “Asociación para el tratamiento del abuso y el maltrato en la infancia” de Bilbao (España) gran parte de las personas que han sufrido abusos en la infancia nunca llegan a denunciar los hechos. Si esto es así, es por un hecho muy concreto. En el 90% de los casos los agresores están en el propio seno familiar, en el propio entorno de “confianza” de la víctima.

Denunciar supone, en muchos casos, crear un impacto, romper un equilibrio. Significa, además, tener que afrontar unas consecuencias imprevisibles. Si además tenemos en cuenta que muchos de estos abusos se dan en niños o adolescentes, la capacidad de reacción es más limitada y dramática. Como madres, como padres, es vital atender el comportamiento de nuestros hijos para intuir cualquier señal que pueda indicar un abuso.

Otro de los escenarios en los que ocurren abusos con una frecuencia notable es en los propios centros escolares. Maestros, profesores o entrenadores deportivos suelen ser también los responsables de que muchos niños y niñas sean ahora adultos rotos, personas fragmentadas que deben hacer frente a diversos problemas psicológicos.

Secuelas que les impiden poder vivir con dignidad. Su día a día está marcado por un solo propósito: sanar una infancia perdida. Cauterizar heridas.

Tal y como hemos señalado al inicio, muchos de estos dramas jamás obtendrán justicia. Hasta hace solo unas décadas ir a denunciar al pederasta suponía en muchos casos “no ser creído”, ser acusado. En la actualidad, volver a denunciar aquello que ocurrió hace 15 o 20 años es, en ocasiones, reabrir una herida que se curó mal con unas esperanzas inciertas de que la justicia sea realmente justa.

Los únicos delitos que no prescriben son los de “lesa humanidad y de genocidio, de terrorismo“. Se necesita por tanto, una reforma que proteja y dé justicia a las víctimas y no a los abusadores.

¿Estoy en mi derecho de no perdonar al abusador?

Estamos en nuestro pleno derecho a perdonar o no a quien una vez, nos hizo daño. Ahora bien, la experiencia clínica nos dice que es recomendable. Supone, ante todo, sanar emocionalmente y cortar el vínculo del dolor. Sin embargo, el perdón solo puede darse en la última fase del duelo. Si la víctima no ha efectuado ese camino interno, complejo y desgarrador, difícilmente podrá efectuarse esta desvinculación, esta necesitada liberación del sufrimiento.

El abuso en la infancia y la dificultad de ofrecer el perdón

Sufrir abuso en la infancia supone:

  • Experimentar abusos sexuales en la infancia supone una devastación total. Se interrumpe la construcción de nuestra identidad, de nuestra autoestima, se arrancan las raíces de una vida y en ocasiones, hasta la confianza hacia los adultos.

  • Este trauma genera alteraciones a nivel cerebral, produciendo déficits de atención, hiperactividad, depresión nerviosa…

  • Más tarde, a las alteraciones de sueño le pueden seguir los desórdenes alimenticios, así como secuelas emocionales, sociales y sexuales.

  • En caso de no recibir atención psicológica de forma temprana, esa fragmentación interna nos acompañará de por vida.

Nadie puede ofrecer el perdón en estas condiciones. Hay que poner cada pieza en su lugar para que una vez en pie, seamos capaces de mirarnos al espejo con coraje. Solo entonces, y una vez superado el duelo, tendremos los mecanismos para decidir si queremos o no ofrecer el perdón. Estamos en nuestro pleno derecho.

  • Cabe señalar una vez más que perdonar siempre será recomendable en estos procesos. No obstante, hay que tener en cuenta que perdonar no es ignorar el daño causado. Perdonar tampoco significa olvidar. Ni aún menos que el agresor quede exime del acto cometido.

El perdón es cortar el hilo del sufrimiento para cerrar una etapa. Es actuar con resiliencia para recordarnos que, efectivamente, merecemos ser felices y no víctimas eternas de alguien que eligió hacernos daño.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Se puede ser feliz después de haber vivido una infancia traumática?.

Cómo protegernos de las personas tóxicas

protegerse-personas-toxicasHay muchas clases de personas tóxicas: envidiosas, celosas, posesivas, pesimistas, autoritarias, manipuladoras, etc, con las que tenemos que convivir cada día en el trabajo, en el grupo de amigos o en la familia.

En nosotros, en nuestra actitud y en saber la forma de lidiar con ellos está el secreto para que no nos influyan negativamente. Dejar que invadan nuestro pensamiento y no nos dejen respirar o dejar que nos provoquen malestar es algo que si queremos, podemos evitar.

Aprende a protegerte de las personas tóxicas.

Muchas veces permitimos entrar en nuestro círculo más íntimo a los chismosos, a los envidiosos, a gente autoritaria, a los psicópatas, a los orgullosos, a los mediocres, en fin, a gente tóxica, a personas equivocadas que permanentemente evalúan lo que decimos y lo que hacemos, o lo que no decimos y no hacemos”. (Bernardo Stamateas)

Sentimientos provocados por las personas tóxicas

Que mal me siento a su lado. Me hace sentir incómoda, no soy yo misma. Siempre le veo una mirada de recelo. Si comento el más mínimo triunfo en mi vida, aunque sea de pasada y sin grandes aspavientos la noto celosa, incómoda, molesta. Siento que no se alegra de nada de lo que me ocurre. Pienso que siempre vive en una especie de competición como los niños pequeños cuando dicen… “y yo más. Y yome estoy dejando contagiar. La verdad es que me siento profundamente aliviada cuando ella no está. Soy yo misma, me siento alegre, no tengo que ocultar como soy, ni las cosas buenas que hoy me han sucedido. Entonces ¿Cómo lo hagoElla no es positiva para mí, pero ciertos vínculos en común nos unen y no es tan fácil alejarme de su presencia. De un modo u otro siempre está presente en mi vida. Creo que incluso me estoy obsesionando con esta situación”.

Este es el relato de una persona que mantiene una relación con alguien que es tóxico para ella. El temor, la inseguridad, el malestar, la impotencia o la tristeza son emociones inducidas por personas tóxicas.

En general, las personas que se dejan influir por personas tóxicas o que conviven con algunas de ellas pueden ser invadidas por una especie de sensación de agobio, impulso y malestar desbordante cuando están con ellas… Incluso, pueden llegar a crear cierta dependencia

“Deja ir a personas que solo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente”. (Dalai Lama)

Cómo dejar que no nos influyan las personas tóxicas

  • Deja de concederle tanta importancia. Las personas tóxicas están ahí, de acuerdo, pero, ¿vas a permitir que te amarguen el rato de diversión? Cuando te des cuenta de que interiormente no te afecta, que manejas la situación, te sentirás feliz contigo mismo.

  • Aléjate cantando bajito. ¿De qué sirven las peleas o quemarte hablando de esa persona a los demás? Olvídala sin más; haz tu vida, aléjate cantando bajito siempre que puedas y deséale lo mejor.

  • Acostúmbrate a vivir con ellas. Siempre no podrás alejarte de estas personas. Están en tu familia, en tu grupo de amigos, en el trabajo. Están ahí ¿y qué? tú ve a lo tuyo, no entres en polémicas ni pretendas caerles en gracia. Que diga lo que quiera, que haga lo que quiera mientras tanto, tú, acércate a la gente buena, no olvides que también la hay en tu entorno.

  • Sé cauteloso con ellas. No le cuentes tus secretos, tus cosas, para eso ya están las personas que se alegran por ti, que te animan, que te quieren.

  • No hables de ella cuando no está. Cuanto más hables de ella, más tiempo estará instalada en tu cabeza, en tu espacio y en tu tiempo. ¿Crees que merece la pena?.

  • Perdónala. ¿Sabes los beneficios que tiene para uno mismo perdonar a los demás? Perdónala, es muy posible que terminen algunos de tus dolores de cabeza o de estómago. Muchas de nuestras preocupaciones se somatizan, ¿no crees que es hora de mirar por ti y por tu salud?, ¿no crees que te estás perjudicando tontamente?.

  • Practica la meditación y otras formas de liberación. Medita, camina, escucha música, son poderosas armas que liberan a nuestra mente de pensamientos negativos.

  • Analiza lo que te provocan las personas tóxicas y trata de cambiarlo. ¿Ira, recelo, odio, temor? Sé tu propio psicólogo, reconoce tus sentimientos y no te los permitas más. Al final el que está sufriendo y pasándolo mal eres tú, ¿no te das cuenta?.

Cuando realmente sientas que las personas tóxicas ya no te afectan, conseguirás estar realmente contento contigo mismo y eso es lo que realmente importa La capacidad de estar con uno mismo a pesar de las circunstancias

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quédate con aquellas personas con las que puedes ser tú en toda tu esencia“.

Para ser feliz debes aprender a ignorar a muchas personas

Para ser feliz...Muchas veces alejarnos de las personas conflictivas no sólo es una cuestión de comodidad, sino de salud mental. Hay actitudes que nos llegan a desequilibrar tanto que nos bloquean y nos impiden realizarnos, sometiendo nuestro bienestar emocional a sus antojos.

Todos sabemos de buena tinta que nuestras relaciones no siempre nos aportan algo positivo, aunque realmente lo esperemos. A pesar de que somos conscientes de esto, nos cuesta darnos cuenta de que estamos alimentando intercambios tóxicos.

O sea, nos parece algo “tonto” e incoherente pero, sin embargo, no podemos escapar de la realidad. Sacrificar nuestro bienestar por los demás está a la orden del día para cada uno de nosotros.

Así que nos encontramos ante el triste panorama de vivir sometidos a relaciones insanas con personas que no nos aportan sinceridad ni buenas emociones. Es decir, intercambios cargados de intereses y egoísmos.

Por eso, para poder crecer debemos aprender a ignorar a cierta gente en ciertos momentos.

¿Qué es lo que debemos ignorar para ser felices?

Las situaciones a partir de las que conviene comenzar a regalar nuestra ausencia son variopintas. Normalmente podemos reconocer con facilidad lo que nos turba pero es posible que nos lleve un tiempo en otras ocasiones.

Conocerlas nos ayudará a tomar conciencia de la realidad e incluso puede ayudarnos a anticipar estas cuestiones, de manera que podamos impedir que nos hagan más daño que el inevitable.

Veamos algo más detenidamente lo que debemos aprender a ignorar:

1. Las críticas de los demás. Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. O sea, somos nosotros lo que damos validez a las opiniones de los demás. Lo que otros piensen sobre las decisiones que tomamos no debería importarnos, ya que es tan probable que nosotros nos equivoquemos como que ellos lo hagan.

2. La creación de inseguridades. Hay personas que se piensan que son expertos en la vida de todo. Estos acaban consciente o inconscientemente, creando inseguridades y pequeñas frustraciones en la gente que les rodea. Procura ignorar este tipo de actitudes, pues solo te conducen a la frustración.

3. Preocuparnos por lo que no podemos controlar. Si nos preocupa cómo va a actuar esa persona o qué va a hacer o decir, algo va mal. O sea, la gente no va haciendo daño deliberadamente y no debería de tenernos en vilo que nos respeten o no. Si esto ocurre, es mejor de te alejes de esa persona.

4. Las comparaciones obsesivas. Está muy bien que la gente triunfe y tenga éxito, pero no que hagan sentir a los demás poca cosa. No hay persona más insignificante que aquella que usa sus logros para menospreciar a los demás. Por eso, sigue centrándote en lo que tú puedes hacer para seguir creciendo y recuerda que lo que consigas depende en gran parte de que te lo creas.

5. Los intereses y egoísmos. No todo el mundo te está ayudando cuando intentan aparentar estar haciéndolo. Empieza a desactivar la realidad y analiza hacia qué lado se inclina la balanza siempre. Si hay un equilibrio, significa que hay armonía en vuestra relación; si por el contrario no lo hay, algo va mal.

Regala tu ausencia a quien no valore tu presencia

Regala tu ausencia y tu indiferencia a quien no te valore; pero no de cualquier forma, auséntate emocionalmente. No lo hagas como una forma de venganza, sino como una manera de protegerte.

Tenemos que darnos cuenta que con el tiempo la imagen que tenemos de las personas puede cambiar, lo que implica que desconoceremos a aquellos que creíamos conocer.

A veces nos percatamos demasiado tarde de que todo lo que hemos hecho por alguien ha sido ignorado o menospreciado en el terreno emocional. Es posible que entonces nos sintamos decepcionados y que nos demos cuenta de que no han movido ni un dedo por nosotros.

Conseguir que lo que alguien haga o deje de hacer no nos afecte actúa como un bálsamo. Puede que resulte costoso al principio, pero los resultados comienzan a notarse bien pronto en nuestra salud emocional.

De hecho, cuando somos capaces de hacerlo, nos damos cuenta de que es un verdadero placer poder escucharnos sin nada que enturbie nuestro diálogo interior. La verdad es que intentarlo no solo merece la pena, merece la alegría.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Vampiros energéticos

5 Tácticas de abuso emocional que suelen pasar inadvertidas

Abuso emocionalEl abuso no sólo es físico, también es emocional, mental y verbal. Sin embargo, mientras que la violencia física es obvia, otros tipos de abuso son más sutiles y difíciles de detectar, incluso para la persona que está siendo sometida.

Además, el principal problema es que a menudo el abuso emocional es cometido por una persona cercana, a la que queremos y de la que no esperamos semejante comportamiento. Por eso, cuando nos damos cuenta es porque ya estamos enredados en la tela de araña que ha construido a nuestro alrededor.

Todo suele comenzar con un comentario casual sobre un tema intrascendente, como el color de las cortinas, los platos por lavar o llevar el coche al mecánico. Esa persona se encargará de sacar de contexto la situación y, en vez de limitarse a señalar un hecho, realizará una acusación para que el otro se sienta mal.

Obviamente, cuando alguien se siente acusado, lo más usual es que intente defenderse exponiendo sus razones. Sin embargo, no servirá de nada porque el acosador no pretende entender o solucionar el problema, tan solo quiere atacar. En realidad, su objetivo no es que la otra persona lave los platos o que lleve el coche al mecánico, esta es únicamente una excusa para comenzar el juego de la manipulación y darle rienda suelta a su ira.

MARIONETAS EN MANOS DE OTROS

Las técnicas de manipulación más dañinas:

1.- Gaslighting. Este término proviene de la obra de teatro “Gas Light”, en la cual el protagonista intentaba convencer a su mujer de que estaba loca, manipulando diferentes objetos de su entorno e insistiendo en que estaba equivocada cuando ella le hacía notar esas variaciones. En la práctica, esta persona se dedica a presentar falsa información, para hacernos dudar de nuestra memoria y percepción y, en última instancia, incluso de nuestra cordura. El abusador suele comenzar negando que determinados eventos hayan ocurrido, hasta llegar a escenificar situaciones raras que desorientan a su víctima. De esta forma, terminamos dudando incluso de lo que dijimos un minuto atrás.

2.- Silencio. El silencio también se puede utilizar como una táctica de abuso emocional. De hecho, la indiferencia asociada al silencio causa profundas heridas emocionales porque no solo aumenta el nivel de ansiedad en la víctima sino que también daña profundamente su autoestima y provoca una enorme inseguridad. El abusador usa el silencio para castigar a su víctima, simplemente no responde, se muestra frío y distante. De esta forma, tensa al máximo la cuerda, hasta que la otra persona no puede más y termina disculpándose por algo que no ha hecho. Así el abusador logra su objetivo: Dominar y manipular jugando con las emociones.

3.- Proyección. Básicamente, se trata de un mecanismo de defensa a través del cual les atribuimos a otras personas deseos y sentimientos que son nuestros pero que no reconocemos como propios porque desequilibrarían la imagen que tenemos de nosotros mismos. Así, al proyectarlos sobre otros, nos sentimos aliviados. En el abuso emocional, la persona lo que hace es proyectar sobre su víctima sus propias inseguridades, miedos y problemas. Por eso, acusará a la otra persona de mentir, cuando en realidad es él quien miente, o le acusará de ser infiel, cuando en verdad es ella la que traiciona. En práctica, se trata de descargar su responsabilidad sobre el otro para crear confusión y cambiar su autoimagen, diseñándola a su imagen y semejanza.

4.- Intimidación encubierta. La persona que recurre a las tácticas de abuso emocional no suele emplear la agresividad y la violencia, al menos no de forma evidente porque su principal objetivo es manipular a su víctima sin que su imagen se vea dañada. Por eso, en muchos casos suele recurrir a la intimidación encubierta. Es fácil percatarse porque su discurso está plagado de amenazas indirectas, que quedan implícitas en sus palabras. De esta forma, le deja claro a su víctima cuáles serían las consecuencias de sus acciones y, de paso, puntualiza que la responsabilidad es únicamente suya, se lava las manos. Por ejemplo, puede decir:Entiendo que no hagas nada, pero así terminarás con nuestra relación o Si no inviertes ahora mismo, perderás todo tu dinero.

5.- Víctimismo. Cuando todas las tácticas anteriores fallan, el abusador suele recurrir al víctimismo. En práctica, descarga su responsabilidad en el otro, haciéndose pasar por la víctima de la situación. De hecho, incluso es común que terminemos compadeciéndonos y sintiéndonos mal por nuestro comportamiento, cuando en realidad no hemos hecho nada malo. De esta forma el abusador genera un sentimiento de culpa que mantiene a la víctima atrapada en su tela de araña. La empatía nos hace caer en sus redes y, al convertirnos en “el malo de la película”, somos más proclives a ceder a sus demandas. Así nos manipula sin que seamos conscientes de ello. Frases típicas de este tipo de manipulación emocional son: Con todo lo que he hecho por ti y así es como me pagas o Me he sacrificado por ti y no lo consideras”.

Posdata: Recuerda que la manipulación emocional es un juego muy peligroso, donde siempre hay alguien que sale dañado. Por eso, apenas notes alguna de estas tácticas, ponles freno. De la misma forma, considera que en ocasiones somos nosotros quienes usamos inconscientemente alguna de estas estrategias, quizás porque tenemos miedo de perder a la persona que amamos o porque no tenemos suficientes argumentos. En ese caso, haz un examen de conciencia porque la manipulación nunca es la mejor alternativa.

  • Autora: Jennifer Delgado

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Vampiros energéticos“.

Las manos, los dedos y las uñas *Biodescodificación

Dedos de la manoLas manos sujetan, sostienen, estrechan, aterran.

Dejamos que las cosas se nos escurran entre los dedos, o nos aferramos a ellas durante demasiado tiempo. Somos manirrotos, actuamos con mano dura, tenemos las manos de mantequilla, nos manejamos bien o somos incapaces de manejar nada.

Sujetamos algo por la manija, damos manotazos, castigamos a alguien por tener la mano larga o le echamos una mano, guardamos las cosas a mano, tenemos buena o mala mano, alguien es un manotas o nuestra mano derecha.

Las manos pueden ser suaves y flexibles o estar endurecidas y nudosas por exceso de cavilaciones o retorcidas por la artritis y el espíritu crítico. Las manos crispadas son las manos del miedo; miedo a perder, a no tener nunca lo suficiente, a que lo que se tiene se vaya si no lo sujetamos firmemente.

Aferrarse demasiado a una relación no sirve más que para hacer que la otra persona huya, desesperada. Las manos fuertemente crispadas no pueden recibir nada nuevo. Sacudir las manos libremente, sueltas desde las muñecas, da una sensación de aflojamiento y de apertura.

Lo que le pertenece no puede serle arrebatado, así que relájese.

Las manos representan mi capacidad para agarrar, dar o recibir. Son la íntima expresión de mí en el Universo y el poder de tocar es tan grande que me siento impotente cuando mis manos están lastimadas. Tienen un carácter único: igual que mis huellas digitales, representan mi pasado, mi presente y mi porvenir. Entre las manos tengo las situaciones de mi vida diaria y el estado de mis manos manifiesta en qué medida capto mi realidad, cómo expreso el amor tanto como el odio (bajo forma del puño). Si tengo las manos frías, me retiro emocionalmente de una situación o de una relación en la cual estoy implicado. También puedo rechazar cuidar de mis necesidades básicas y de complacerme. Las manos húmedas me indican una cantidad excesiva de angustia y nerviosismo. Estoy desbordado por mis emociones, sintiéndome quizás demasiado implicado o demasiado activo en cierta situación de mi vida cotidiana. Si tengo dolor o rampas, es que me niego a ser flexible frente a las situaciones presentes. Debo preguntarme lo que me molesta o lo que no quiero realizar. Puedo tener un sentimiento de incapacidad o vivir un gran miedo al fracaso. Esto me lleva a querer “controlarlotodo con mis manos, a querer poseerlo todo por si acaso algo o alguien se me escurriese entre los dedos. Si, además, mis manos sangran (ex: manos secas, eczema, etc.) seguramente hay una situación en mi vida, un sueño, un proyecto que tengo la sensación de no poder realizar y esto me lleva a vivir tristeza. Entonces, la alegría de vivir se va. Si se paralizan mis manos, puedo sentirme paralizado en lo que se refiere a los medios por tomar para realizar cierta tarea o cierta acción y vivo impotencia con relación a esto. También, la parálisis de las manos puede producirse después de una actividad mental muy intensa en la cual me siento sobreexcitado, contrariado y en que la presión hierve dentro de mí. Quizás incluso, me gustaría torcer el cuello a alguien con mis manos. Si me hiero las manos, quizás resista al tacto, evitando cierta intimidad, bien sea el tacto que puedo dar o recibir de otra persona. Este temor a entrar en contacto puede estar vinculado a un suceso presente particular que me recuerda un abuso vivido en el pasado. Aprendo a soltar y a tender las manos hacía el cielo, tomando consciencia de que el único poder que tengo es sobre mí mismo y no sobre los demás.

LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO: Sus problemas más comunes son: dolor, fractura, artritis, reumatismo y eccema.

¿Qué adjetivos pueden describir mejor lo que siento en mi cuerpo?. Tu respuesta representará lo que sientes ante la persona o la situación que ha desencadenado el mal.

BLOQUEO EMOCIONAL: La mano realiza muchas funciones, por lo que es importante verificar qué impide realizar un dolor en esta parte del cuerpo y qué área de la vida parece afectar, para saber su significado. Las manos, como los brazos, son la prolongación del área del corazón; un dolor en este lugar indica que lo que se hace con las manos no se hace por amor, sobre todo por amor a sí mismo. Las manos se deben utilizar para expresar nuestro amor por los demás y por nosotros mismos. Es bueno recordar que la mano izquierda tiene relación con la capacidad de recibir, y la mano derecha con la capacidad de dar, en diestros, y en zurdos es al revés. Es posible que el dolor provenga del hecho de que una persona se impida hacer lo que quiere con esa mano. No escucha ni sus necesidades ni lo que su corazón desea.

¿Qué me impide realizar esta enfermedad?. Tus respuestas a esta pregunta representan al deseo o los deseos bloqueados.

¿A qué me obliga esta enfermedad? Retoma esta respuesta (o respuestas) y agrega la palabra “no” al principio de cada una de ellas. Estas frases representan tus deseos bloqueados.

BLOQUEO MENTAL: Si un dolor en la mano afecta tu capacidad de recibir (mano izquierda), es momento de revisar tu forma de hacerlo. ¿De qué tienes miedo? ¿Recibes con amor o crees que deberás dar algo a cambio para evitar ser considerado ingrato o egoísta? ¿Crees que cuando alguien te da algo, espera recibir algo a cambio? A causa de estas creencias te impides recibir, y esto te limita la alegría de vivir. Si aprendes a recibir con amabilidad, admites que lo mereces y que eres una persona especial a quien los demás quieren complacer. El lado derecho tiene relación con tu capacidad de dar. Si el dolor se sitúa en la mano de este lado, es posible que des con demasiadas expectativas, o que te creas obligado a ello. ¿Tienes miedo de darle una mano a alguien? ¿Te detiene el miedo de que los demás se aprovechen de ti porque no sabes decir No? ¿Crees que tienes que hacerlo todo por ti mismo? Cuando das, debe ser por el placer de dar y si la persona a quien le das algo no lo recibe con todo el placer con que contabas, concédele el derecho de no tener los mismos gustos que tú. Tu dolor en la mano también puede estar relacionado con tu trabajo. Quiere decirte que debes utilizar tus manos con amor y placer; dedica un tiempo a felicitarlas y a agradecerles todo lo que pueden hacer. Puedes permitirte darle la mano a una situación sin tener miedo de que se aprovechen de ti. Tienes todo lo necesario para hacer frente a esta experiencia. Si alguna de tus creencias (al igual que el dolor) impide que tus manos hagan las cosas que te gustan (como tocar más a los demás, tocar el piano, pintar, etc.), observa a qué le tienes miedo. ¿Todavía se justifica este temor teniendo en cuenta la persona que eres ahora? Para saber si a tus manos les falta hacer algo, recuerda lo que te gustaba de niño y permítetelo hacer ahora sin temer el juicio de los demás.

*Si en mi vida me permitiera ser… (Repite la respuesta de la pregunta anterior), ¿qué podría sucederme de desagradable o de no aceptable?. La respuesta a esta pregunta corresponde a la creencia no benéfica que bloquea tus deseos y te impide realizar tu necesidad, creando así el problema físico.

Cuando conoces la creencia no benéfica o la manera de pensar que te impide ser lo que quieres, lo primero que debes hacer para transformarte es permitirte haber tenido la necesidad de creerla, estableciendo contacto con el niño/a que habita en ti y que la creyó después de haber experimentado un sufrimiento. Después, pregúntate si todavía la necesitas realmente para ser feliz. Si la respuesta es afirmativa, ello es señal de que todavía te es útil. Tú eres quien gobierna tu vida, de modo que puedes seguir creyendo en ella, pero debes saber que, al actuar así, obtendrás los mismos resultados que has obtenido hasta ahora. No esperes ningún cambio. Si estás convencido de que esta creencia todavía es cierta pero que el hecho de creerla no te hace feliz, verifica en tu interior si estás tan convencido de tus respuestas.

BLOQUEO ESPIRITUAL: Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER.

*Si me permitiera estos deseos… ¿qué sería? (Utiliza los deseos encontrados en la etapa anterior). La respuesta a esta pregunta corresponde a una necesidad profunda de tu Ser, bloqueada por alguna carencia.

¿QUÉ REPRESENTAN LOS DEDOS DE LAS MANOS?

DEDO PULGAR: Mi madre. El dedo pulgar representa simbólicamente a mi madre y su función como proveedora de nutrición afectiva. Refleja un poco la manera en que yo vivo sin la oposición de otros. Representa a mi boca y lo que digo.

DEDO ÍNDICE: Mi autoridad y mi independencia. El dedo índice representa simbólicamente cómo justifico mis acciones ante los demás, mi independencia y mi autoridad. Representa la manera en que yo me someto ante las órdenes de otros, mi forma de obedecer. Representa también mis juicios, la forma en que acuso a los demás.

DEDO MEDIO: Mi sexualidad. El dedo medio representa mi vida sexual, la manera en que yo vivo y expreso mi sexualidad. Simbólicamente, refleja claramente el tacto que tengo para solucionar asuntos con los demás. Refleja mi sexualidad más primitiva, mis deseos sexuales más ocultos.

DEDO ANULAR: El compromiso. El dedo anular representa mis compromisos, mis cambios. Tiene relación con la firma o cierre de contratos. Refleja también momentos de cambio en mi vida, como cambio de nombre, apellido, cambio de casa, de trabajo, etc. Este dedo, representa mis ojos, lo que veo real o simbólicamente. Y hay un poco de relación con los duelos que yo vivo. Si alguien querido muere o bien, algo ha muerto para mí simbólicamente, este dedo se verá afectado.

DEDO MEÑIQUE: Secretos familiares. El dedo meñique representa simbólicamente todos los sucesos familiares a nivel secretos y mentiras. Todos esos hechos y sucesos que se han ocultado en la familia, a causa del qué dirán. Representa el lado sucio de la familia. El lado hipócrita de la familia. Este dedo representa mis orejas y lo que oigo, real o simbólicamente.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

Los dedos de las manos, en general representan heridas emocionales, enojos conmigo mismo, conflictos mentales y culpas, relacionados con mi vida diaria, con hechos simples y circunstanciales. Los dedos biológicamente nos ayudan a ser más precisos y concretos. Si yo estoy presentando algún problema en los dedos, debo revisar el significado y buscar en qué aspecto de mi vida estoy fallando. Los problemas en los dedos me dicen en qué debo enfocar mi atención.

SIGNIFICADO DEL DOLOR EN LOS DEDOS DE LAS MANOS

DEDO PULGAR: Si yo sufro algún daño en este dedo significa que estoy preocupado por algo, ya sea relacionado con mi madre, con algo que dije o incluso porque siento que alguien me presiona a hacer algo que no quiero. Si yo me chupo este dedo, busco a mi madre. Necesito a mi madre. Representa mi voluntad y mi responsabilidad.

DEDO ÍNDICE: Si yo sufro algún daño en este dedo, significa que he tenido algún problema de autoridad o bien, con lo que para mí signifique la autoridad. Tal vez he perdido mi liderazgo, tal vez alguien más me ha sometido o bien mi independencia y seguridad se tambalean. Estoy viviendo algo que me causa miedo. Alguien me está juzgando equivocadamente. Este dedo marca mi fuerza, mi carácter y mi poder de decisión. Si yo me chupo este dedo, quiere decir que vivo rebelándome ante la autoridad, me molesta que me digan qué hacer (Con este dedo acusamos, culpamos).

DEDO MEDIO: Si yo sufro algún daño en este dedo, significa que he tenido algún problema de tipo sexual, ya sea con mi pareja o bien, algún tema sexual me afecta. Este dedo suele avisarme cuando estoy realmente enojado o molesto con alguna persona. También puede representar que alguien del sexo opuesto restringe mi vida, me intenta controlar o bien, me rechaza sexualmente.

DEDO ANULAR: Si yo sufro algún daño en este dedo, significa que estoy sufriendo por algo o por alguien. Alguna unión sentimental puede estar a punto de romperse o bien, he sufrido una separación. Puede señalarme también, que algo relacionado con contratos legales no va bien o indicarme que algún compromiso que voy a contraer no es correcto para mí. Si tengo alguna tumoración benigna en mi dedo anular, significa que quiero formar una pareja con valores, bases y formas distintas a como yo fui educado.

DEDO MEÑIQUE: Si yo sufro algún daño en este dedo, puede significar que alguien de la familia me oculta un secreto o me ha mentido, y viceversa, que la persona que ha ocultado algún secreto o ha mentido soy yo. Refleja también mi intuición, por lo que si me daño este dedo, seguramente mi intuición falló y me sentí traicionado.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

Básicamente, si me ocurre algo en algún dedo de la mano significa que me siento desvalorizado. Que algo o alguien me hace sentir menos con relación a cómo hago las cosas, cómo trabajo, cómo me desempeño, etc. Y esto claro, lo sumo al significado de cada dedo.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

En general, todos los problemas en los dedos representan detalles del día a día, a los cuáles he dado demasiada importancia y que claramente no determinan mi vida completa. Debo aprender a vivir en armonía, pero sobre todo en equilibrio. Es importante dejar de influenciar mi vida por todo aquello que proviene de los demás y ver más por mí mismo. Debo confiar más en mí, y en que todo aquello que me sucede, es parte de mis aprendizajes como ser humano.

LAS UÑAS

Las uñas representan el tejido duro y mi energía la más honda y espiritual. Se manifiestan en mi cuerpo en los lugares más “prolongados”. Pueden estar afectadas cuando mi actividad (o mi destreza), mi dirección tienden a cambiar y que tengo dificultad en enfrentarme a estos cambios. Las uñas representan así el sentimiento de protección que tengo con relación a todo lo que sucede alrededor mío. Tengo elección para usar mis uñas negativamente (para agredir, para defenderme y para hacer daño como lo hace el animal) o positivamente usándolas para mi destreza y mi creatividad. Cualquiera que sea la energía empleada, puedo descubrir el estado de ésta definiendo el estado de mis uñas.

COMERSE LAS UÑAS (ONICOFAGIA)

Si me como las uñas, esto indica una nerviosismo interior muy grande. También esto puede ser una inseguridad profunda de no sentirme capaz de ser o hacer lo que se espera de mí. Si se trata de un niño, esto puede manifestar la presencia de rencor o frustración frente a uno de los padres, esta situación pudiendo también producirse cuando me he vuelto adulto. Puedo sentirme incapaz de asumirme y de ser auto- suficiente, y quiero que los demás se cuiden de mí. También puedo comer mi freno reprimiendo mi agresividad; poniendo agua en mi vino, puedo dejar entrever un desbordamiento inminente de emociones no expresadas. Por lo tanto, tengo ventaja en expresar todas mis emociones y ponerme a buscar mi seguridad y mi confianza en mi interior.

MORDERSE LAS UÑAS

Si yo me muerdo las uñas, significa que me estoy conteniendo de “arañar” a mi padre, me contengo de matar a mi padre, de hacerle daño a mi padre, de vengarme de mi padre, de atacar a mi padre (simbólico). También puede ser la madre, es un porcentaje mínimo de los casos, sólo si se trata de las uñas del dedo pulgar. La persona que se muerde las uñas, es alguien que se carcome por dentro al no sentirse protegido, sobre todo con respecto a los detalles de su vida. Puede sentir ira hacia uno de sus progenitores que no la protegió lo suficiente, según sus necesidades. Cada vez que revive esa falta de protección con ese padre o indirectamente con otra persona, se muerde las uñas, lo cual le da seguridad y alivia su angustia.

UÑAS AMARILLAS

El síndrome de las uñas amarillas se manifiesta cuando las uñas de mis dedos de las manos o de los pies tienen un color amarillo verdoso, cuando son gruesas y encorvados. Bajo el ángulo médico, esto se produce cuando la circulación de mi sistema linfático es inadecuada, esto atribuyéndose a trastornos respiratorios crónicos. Mis uñas son una protección para mis dedos de las manos como de los pies y mi cuerpo me manifiesta que debo aumentar mis protecciones porque me siento frágil y no hago frente a los acontecimientos de la vida (pulmones=vida) en los pequeños detalles que se presentan a mí hoy o mañana. Mi vida me parece apagada. Busco en mi interior lo que puede aportar más pasión en mi vida. Aumento en mí la energía vital para que se manifieste hasta el final de mis dedos.

UÑAS BLANDAS Y FRÁGILES

Las uñas representan mi vitalidad, el estado de mi energía vital. Uñas frágiles expresan un desequilibrio al nivel de mi energía y referente a la utilización que hago con ella. Uñas blandas expresan el cansancio que estoy viviendo, la indiferencia que me habita. Mi vida está tan apagada como mis uñas. Soy yo quien debo poner picante y cuidar de usar bien mi energía.

UÑA ENCARNADA O UÑERO

Una uña encarnada indica culpabilidad o nervosidad frente a una nueva situación. También puede representar un conflicto entre mis deseos mentales y espirituales. Si se trata de la uña de un dedo de la mano, se trata de una situación de mi vida diaria y, más frecuentemente, si se trata de la uña de un dedo del pie, se trata de una situación o decisión de cara al futuro. Si se trata del dedo gordo, la uña encarnada puede representar mi inquietud frente a la presión que creo deber afrontar en el porvenir y frente a la cual me siento ya culpable porque me temo no poder vivir este futuro con armonía y éxito. Es importante ver cuál dedo de la mano o del pie está afectado para tener informaciones complementarias sobre el aspecto de mi vida al cual he de ajustarme eliminando a la vez mi culpabilidad.

UÑAS CON HONGOS

Cuando tengo las uñas contaminadas con hongos, significa que vivo una situación de porquería con respecto a alguien a mi alrededor. Los hongos significan putrefacción, por lo que deberé revisar mi relación de pareja, la relación con mi madre, con mi padre, con mis hermanos, amigos, etc. Necesariamente hay una relación tóxica, contaminante, sucia, despreciable, de la cual deberé alejarme porque está pudriendo mi seguridad y mi valor. Relación tóxica con alguien cercano. Imposibilidad de romper relación con alguien que me ataca constantemente. Desvalorización por parte de alguien cercano.

Las uñas, en general, representan la relación con mi padre.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliartritis“.

8 razones que llevan a una pareja infeliz a seguir juntos

Pareja difícilSeguro que alguna vez, habéis visto a una pareja discutir repetidamente en su día a día, incluso faltándose al respeto. Estaréis de acuerdo conmigo, en que lo primero que nos preguntamos ante tal situación es: ¿Por qué seguirán juntos?

Las cosas no siempre son lo que parecen en una relación. Una vez aprendí que “no es oro todo lo que reluce”.

Fuera de la confianza, las personas suelen dar una cara muy poco parecida a la que en verdad podemos apreciar dentro de su día a día. Por ejemplo, en una pareja, la persona que parece más dependiente puede ser la dominante dentro de la relación y cumplir el papel contrario al que percibimos nosotros como espectadores.

Es cierto, que cuando tenemos problemas o percibimos situaciones negativas, nuestra parte racional reacciona evitando tales experiencias simplemente para sobrevivir a ello. Pero ya son muchos los estudios, que demuestran la rabia o el miedo como una forma de vínculo.

Incluso, teniendo en cuenta los resultados de estas investigaciones, podemos afirmar que en algunas ocasiones, la rabia puede ser más poderosa para mantener una pareja unida que el enamoramiento.

Cuando tenemos una relación, buscamos características que la constituyan como una experiencia armoniosa, pero este argumento sentimental no siempre se consigue.

Partiendo de la base de que una relación difícil se construye y se elige entre ambas personas, hoy vamos a daros las razones por las cuales las parejas infelices siguen juntas.

1.- Los sentimientos de culpa. Hay personas que permanecen en una relación por la presencia de sentimientos de culpabilidad si dejan a su pareja. Normalmente, suelen ser situaciones que despiertan sentimientos de pena hacia la otra persona.

2.- Juegos de poder. Cuando en una relación existe una distribución desigual de trabajos o de cualquier otra situación dentro de la misma, la pareja que no es tan activa suele depender del otro, dejándose llevar e incluso “arrastrar” emocionalmente. Si se da esta situación, la persona en cuestión se sentirá perdida sin el otro, que lleva la voz cantante de la relación.

3.- No expresar lo que verdaderamente se siente o piensa. A pesar de la imagen que nos puedan dar las personas, no todo lo que vemos es “lo que parece”. Haz la prueba contigo mismo.

Habrá infinidad de momentos en los que te hayas sentido muy molesto, pero has tenido que mantener la compostura de neutralidad para no perder tu trabajo, una relación o simplemente no dañar a la persona que tienes al lado o a ti mismo.

4.- Si en una relación no estamos sintiéndonos y actuando fieles a nuestros valores, o nuestra pareja no está actuando positivamente, podemos sentirnos frustrados y enfadados con nosotros mismos simplemente por consentir dicha situación. Cuando esa rabia la proyectamos hacia nuestra pareja podemos aliviarnos de forma temporal, pero después ese enfado o rabia volverá, generando un círculo vicioso/adictivo.

Así, esconder, difuminar o no contar lo que pensamos o sentimos nos hará mantener una relación, en ocasiones, “irreal”.

5.- Las parejas desarrollan “acuerdos” que se suponen, pero no se expresan formalmente. Realizar acuerdos entre dos personas que se sobreentienden, pero nunca llegan a acordarse formalmente, puede volver peligrosa la relación, cuando el propósito de estos acuerdos silenciosos es permitir y/o evitar hábitos como la infidelidad, el exceso de gastos, un mal comportamiento… Por eso es fundamental, una buena comunicación verbal y no verbal en una pareja, siendo transparentes y verdaderos en todo momento.

6.- Si existe un maltrato, es que hay una persona que cree merecerlo. En la mayoría de los casos, los adultos son participantes voluntarios en las relaciones, sin importar lo poco sanas que sean, ya que pueden existir recompensas ocultas para ambas personas. Las razones más comunes para justificar seguir juntos, suelen ser los hijos, las finanzas, el tiempo invertido, la vergüenza de separarse, la religión de ambos…

También, si nos encontramos en una relación en la que existe un maltrato emocional, puede ser que uno de los miembros pueda creer que merece ser maltratado. Esta situación puede cambiar si se internaliza el mensaje de que no mereces sufrir un abuso emocional por parte de tu pareja.

Con esta nueva forma de sentir y pensar,  aprenderás a decir no y desarrollarás un ego sano, necesario para superar la situación. Al final, serás consciente de que ninguna situación negativa, malentendido o daño cometido, justifica tu infelicidad.

7.- Esperanzas y tiempo. Las cosas pueden cambiar, es cierto, pero no suele ser lo habitual y más cuando la situación de malestar es prolongada en el tiempo.

Hay muchas personas que prefieren escudarse en las esperanzas y el paso del tiempo, como justificación a su relación de pareja. Pero lo cierto es, que si llevan mucho tiempo siendo infelices, el cambio será más complicado si no hay compromiso y actitud por ambas partes.

8.- Aparición de miedo e inseguridad ante la posibilidad de dejarlo. En muchas ocasiones, las personas deciden mantener la relación que tienen, aún cuando no son felices, por miedo a equivocarse en su decisión de dejarlo o por la inseguridad de no saber como será una vida sin el otro.

Las personas sanas emocionalmente saben emplear positivamente sus propias herramientas. 

Cuando eres consciente de todas las características y situaciones emocionales que nos pueden llevar a arrastrar y mantener una relación de pareja negativa, puedes ser capaz de no tener miedo a estar solo con tus propias frustraciones e inseguridades. Te conoces, eres consciente de tus barreras y lo mejor, te sientes libre de amar y ser correspondido.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo encontrar el amor verdadero“.

Dr. David Duarte, médico cirujano y homeópata, aclara el mito del agua

El Doctor David Duarte, médico cirujano y homeópata, explica en este vídeo el mito del agua y dice que el abuso de agua puede provocar fibromialgia, diarrea, cansancio, etc… ya que pueden perderse los minerales del cuerpo, y en algunos casos, el abuso de agua puede provocar ataques de pánico por la bajada de azúcar.

Los beduinos del desierto no beben agua, toman sal marina por sus minerales, necesarios para la salud.

El Doctor David Duarte recomienda beber suero casero a diario para alcalinizar el organismo, este suero también evita la resaca (cruda) por ingesta de bebidas alcohólicas.

-Agua mineral embotellada o agua del grifo si está bien potabilizada. (1 litro)

Limón (zumo de 1 limón o 2 limones, según tamaño)

Bicarbonato de sodio (una cucharadita)

Miel de abeja (una cucharadita) o estevia

-Sal marina (media cucharadita)

Estas cantidades se preparan al gusto, según la necesidad de cada persona, el cuerpo es sabio y pide lo que necesita.

***Si padece diabetes, puede sustituir la miel por estevia o no agregarla, y si padece hipertensión no le agregue sal común o añada un poquito de sal del Himalaya que no aumenta la presión arterial.

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Nota personal: Cuando tengo mal sabor de boca y/o mi lengua está blanquecina, suelo beber un vaso de agua con media cucharadita de Bicarbonato de sodio y una rodaja gorda de limón (sin miel ni sal, salvo que el cuerpo me lo pida, el cuerpo es sabio, pide lo que necesita y cuando lo necesita). Además, después de una comida o cena copiosa, evita el malestar en el estómago y el reflujo gástrico.

¿Qué es la felicidad? *Alejandro Jodorowsky

FelicesLa felicidad no depende de premios, ganancias materiales, relaciones públicas, objetos. La felicidad depende de ti mism@. (Alejandro Jodorowsky)

Felicidad es una palabra que resume el contenido de todo el budismo zen. (Alejandro Jodorowsky)

¿Puede dar otra definición?

En lo más profundo, felicidad: el secreto de la vida. La felicidad es un estado que es rechazado por toda clase de tensiones.

Para acceder a ella hay que entrar en la condición de la no esperanza. Cuando se pierde la esperanza, nos libramos del miedo y, cuando nos libramos del miedo, llegamos a la felicidad. La felicidad no es el dinero, no es un objeto, es un don que se da al otro.

¿Hay distintos tipos de felicidad?

La felicidad en el ego intelectual consiste en el vacío mental, dejando que las ideas vengan y se vayanmente vacía. Este tipo de felicidad la aclara el siguiente cuento en el que un periodista pregunta al hombre más viejo del mundo sobre el secreto de su longevidad.

El anciano contesta que su secreto consiste en no contradecir a nadie. El periodista replica: “no, eso no es posible” El viejito dice: sí, sí… no es posible

La felicidad en el corazón (ego emocional) consiste en tener el corazón lleno. Dejo de criticar ya que todos son mi familia, todos formamos parte de la familia humana. No estoy aquí para criticar, sino para Bendecir

Lo aprendió de un perro, cuando estaba filmando una de sus películas. Entró el perro y se puso a mover el rabo con total expresión de felicidad, frente a un gran grupo de personas mostró su felicidad a todos y después se marchó sin pedir nada a cambio Nosotros podemos hacer lo mismo, expresarnos con total felicidad, hacemos nuestra obra sin preocuparnos por lo que pueda suceder después

Con el intelecto tenemos que aprender a ser lo que Somos. Con el corazón tenemos que aprender a Amar sin condiciones. Con el sexo tenemos que aprender a crear y con el cuerpo a vivir tranquilamente.

¿Cómo se consigue la felicidad?

La felicidad es estar cada día menos angustiado. También es trabajar en lo que te gusta, incluso puede conseguirse realizando un sueño infantil. En mi caso personal, cuando niño siempre quise vivir en una biblioteca y ahora en mi casa estoy totalmente rodeado de libros.

¿Tiene otras recetas para conseguir la felicidad?

  1. Cuando dudes de actuar, siempre entre hacer y “no hacer” escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia.

  2. Escucha más a tu intuición que a tu razón.

  3. Realiza algún sueño infantil (el tuyo).

  4. No hay alivio, ni felicidad más grande que comenzar a Ser lo que se Es.

  5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena.

  6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas.

  7. Busca todos los días en la prensa una noticia positiva.

  8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confróntate calmadamente con ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio. El perdón sin reparación no sirve.

  9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.

  10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.

¿Cómo podemos aceptar nuestra situación presente con felicidad?

Un día, cuando yo estaba filmando La Montaña Sagrada en las cimas nevadas del Ixtaxihuatl, sufriendo por el frío y la enorme cantidad de dificultades técnicas, el monje Ejo Takata vino a visitarme. Desesperado, le pregunté:

“¿Cuándo dejará la montaña de estar blanca?”. Se concentró un instante en su vientre y luego respondió, sonriente: ¡Cuando está blanca, está blanca, y cuando no está blanca, no está blanca!

Es decir: dejamos de lado las esperanzas puestas en el futuro y vivimos el presente.

Felicidad como nombre ¿Qué significa?

En algunas ocasiones puede ser un nombre que actúa como una finalidad, sobre el que depositaron lo que en realidad tus padres no tenían.

Desde el punto de vista de la psicogenealogía, ¿qué nos impide ser felices?

Una finalidad frecuentemente verbalizada por los consultantes es lograr la felicidad. Por lo tanto, la trampa de la familia en la que quedamos atrapados en el camino de la felicidad, es el nudo sadomasoquista. Es el que nos impide gozar y nos hace vivir en el dolor, consiguiendo que la relación con el mundo tenga carácter de sufrimiento.

¿Dónde se siente la felicidad?

A veces digo que la felicidad se siente en la médula de los huesos, hay que dejarla entrar en cada una de las células, en cada uno de los huesos, en la carne y en el alma hay que darse permiso para acoger la sensación de felicidad.

Una última reflexión sobre la felicidad

La felicidad es no tener dependencias. Somos lo que otros quieren que seamos y la única felicidad consiste en ser lo que se Es. No hay otra. El mayor castigo es no vivir en el presente.

UN CUENTO SOBRE LA FELICIDAD: EL EFECTO 99

Esta era una vez un rey que estaba en busca de la felicidad ya que aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacío y nunca estaba satisfecho con lo que poseía. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.

Motivado por lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto: ¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aún siendo pobre sea más feliz que yo, el gran rey?

El sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99.

¿Y qué significa eso? preguntó el rey.

Para que lo puedas comprender necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. En el momento que lo tengas ven y podré explicarte.

El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche.

Cuando el sirviente entró a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey. Cuando el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar. El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.

Cuando abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100.

Al terminar el segundo recuento el sirviente se desespero y comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda perdida, por lo que comenzó a angustiarse.

Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tú, han dejado de valorar la mayoría de sus Bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que creen les hacen falta.  En ello radica la infelicidad del ser humano.

*Si lo desea, puede leer la publicación: La bondad es la base de la felicidad y salud“.