La Ciencia de las Afirmaciones Positivas

afirmaciones 3

Las afirmaciones tienen su origen psicoterapéutico en la labor del francés Émile Coué. Su afirmación “Todos los días, en todos los sentidos, estoy cada vez mejor y mejor”, repetida en el comienzo y el final de cada día, sirvió para cambiar el pensamiento inconsciente de sus pacientes. Las afirmaciones nos ayudan a desarrollar una mentalidad positiva y así romper las barreras que el pensamiento negativo pone en nuestra vida día a día.

Las tendencias actuales en neurociencia ofrecen evidencia de que podemos mejorar conscientemente nuestra salud y bienestar simplemente cambiando nuestros pensamientos. Los nuevos descubrimientos en neuroplasticidad han demostrado que la realidad física de nuestro cerebro se forma a partir de nuestras experiencias pasadas y que puede cambiar en función de la nueva de información. Lo realmente curioso es que no importa si esta información proviene de un estímulo del entorno (bottom-up event) o de nuestro pensamiento (top-down event). El cerebro, a menudo, no encuentra diferencias ente lo exterior (aquello que llamamos real) y lo interior (aquello que llamamos imaginado/imagen mental).

  • Lauren Robins (MS, LMT), en su artículo “El Cuerpo Indefinido” dice: “Los pensamientos crean productos químicos que se vierten en torrentes que cursan a través de nuestro cuerpo. Dentro de los 20 siguientes segundos tras un pensamiento, la composición química del cuerpo se ve alterada, lo que deriva en un efecto ácido o alcalino en nuestro cuerpo. Si perseveramos en los pensamientos negativos, nuestro sistema nervioso envía los productos químicos a los músculos; nuestro cuerpo físico se contrae y el pensamiento se vuelve difuso”.

  • Cathy Chapman, Ph.D.: “Si eres de los que tiene pensamientos de tristeza, enojo o negatividad la mayor parte del día, estás debilitando tu sistema inmunológico. Se ha demostrado clínicamente que los productos químicos en tu cuerpo que combaten las infecciones disminuyen si este tipo de pensamientos persisten”.

  • El Dr. Joe Dispenza dice: “El cerebro pensante, el neo cortex, es la semilla de nuestro libre albedrío y nos permite tener una elección y una opinión propias. La cosa que más me llamó la atención de las personas que mostraban cambios en su salud es que habían cambiado su forma de pensar. Cambiar la forma de pensar tiene el efecto en el cerebro de enviar una nueva señal al cuerpo. Nuestros pensamientos tienen una conexión directa con nuestro nivel directo de salud. Los pensamientos crean neuroquímicos. Si tienes pensamientos felices, estás produciendo los neuroquímicos que te hacen sentir feliz”.

  • El Dr. Joseph M Carver, PhD, en su artículo “Gestión de la Memoria Emocional: Control Positivo Sobre tu Memoria”, escribe:Los pensamientos cambian la química del cerebro. Con nuestros pensamientos cambiamos los neurotransmisores a diario. Si un hombre entra en una habitación con una pistola, sentimos amenaza, y el cerebro libera norepinefrina. Nos ponemos tensos, alerta, nuestras palmas se vuelven sudorosas, y nuestro corazón late más rápido. Si todo resultó ser una broma, y el hombre nos dice que la pistola es en realidad de chocolate, el cerebro cambia rápidamente su opinión, se relaja, nos reímos… la broma está en nosotros, en nuestro pensamiento… ¡Sentimos lo que pensamos! El pensamiento positivo funciona. Como sugiere el ejemplo anterior, lo que pensamos acerca de una situación crea nuestro estado de ánimo”.

  • La Dra. Caroline Leaf, investigadora cerebral de Sudáfrica con más de 25 años en este campo, dice: “entre el 87% y el 95% de las enfermedades que nos aquejan hoy en día son el resultado directo de nuestra vida mental. Lo que pensamos nos afecta física y emocionalmente. Es una epidemia de emociones tóxicas… La persona promedio tiene más de 30.000 pensamientos al día. A través de una vida de pensamiento no controlado, creamos las condiciones para la enfermedad. La investigación muestra que “el miedo por sí solo, provoca más de 1.400 respuestas físicas y químicas conocidas y activa más de 30 hormonas diferentes. Los residuos tóxicos generados por los pensamientos tóxicos provocan las siguientes enfermedades: diabetes, cáncer, asma, problemas de la piel y alergias por nombrar sólo unos pocos. ¡Controla conscientemente tu pensamiento y empieza a desintoxicar tu cerebro!

  • La neurocientífica Helen Mayberg llegó a la conclusión de que las píldoras inertes placebos funcionan de la misma manera en el cerebro de personas deprimidas que los antidepresivos. La actividad en la corteza frontal, el asiento del pensamiento superior, aumenta; la actividad en las regiones límbicas, que se especializan en las emociones, decaen.

El Dr. Joe Dispenza explica que cuando las neuronas del cerebro se conectan a través de la activación provocada por un pensamiento o un recuerdo, crean una asociación en un patrón de pensamiento, o “neuro-red”. Se ilustra de la siguiente manera: “El concepto y el sentimiento de amor, por ejemplo, se almacena en esta vasta neuro-red. Pero construimos el concepto de amor de muchas otras diferentes ideas del amor. Algunas personas tienen el amor conectado a la decepción; cuando piensan sobre el amor, experimentan el recuerdo del dolor, la tristeza, la ira, e incluso rabia”. Lo que piensas y afirmas del amor, o de cualquier otra cosa, tiene su patrón asociado en el cerebro.

Las neuronas que se disparan juntas, se conectan. Si practicas algo una y otra vez, como una afirmación positiva, esas neuronas crean una relación duradera. Si te enojas a diario, si te sientes frustrado a diario, si sufres a diario, todo esto es integrado en la red neuronal, que a partir de entonces habrá creado una relación a largo plazo con todas esas ideas. Las afirmaciones ayudarían en este sentido a crear nuevos patrones y asociaciones a través de nuestro esfuerzo mental.

También sabemos que las neuronas que no se disparan juntas pierden su relación a largo plazo; cada vez que interrumpimos un pensamiento, esas neuronas que estaban conectadas entre sí empiezan a romper sus relaciones.

De hecho, la psiconeuroinmunología está explorando esta relación. En palabras del psiquiatra George F. Solomon, “la psiconeuroinmunología es un campo científico interdisciplinar que se dedica al estudio e investigación de los mecanismos de interacción y comunicación entre el cerebro (mente/conducta) y los sistemas responsables del mantenimiento homeostático del organismo, los sistemas: nervioso (central y autónomo), inmunológico y neuroendocrino, así como sus implicaciones clínicas”. Se trata de un territorio del que aún queda mucho que explorar, pero cuyas conclusiones arrojan una nueva luz a la relación cuerpo/mente y el poder que los pensamientos (y su manifestación exterior, las afimaciones) tienen en nuestra vida diaria a nivel fisiológico, psicológico y comportamental.

Cómo hacerse más consciente

Consciente.Hay tres dificultades en hacerse consciente. Entenderlas es esencial para todo el que busca.

Todo el mundo se hace consciente, pero sólo cuando el acto ha terminado. Te enojaste, le diste una bofetada a tu mujer, o le tiraste una almohada a tu marido. Después, cuando el acaloramiento ha pasado, cuando el momento ha pasado, te vuelves consciente. Pero ahora ya no tiene sentido, ahora ya no se puede hacer nada. Lo que se ha hecho ya no se puede deshacer, ahora es demasiado tarde.

Hay que recordar tres cosas:

1. Hacerse consciente cuando el acto está sucediendo.

Esa es la primera dificultad para la persona que quiere hacerse consciente: tomar conciencia en el acto mismo.
La ira se encuentra ahí, como humo dentro de ti. El hacerse consciente es la primera dificultad, pero no es imposible. Sólo un poco de esfuerzo y lo lograrás.
Al principio, comprobarás: te haces consciente cuando la ira se ha ido y todo se ha calmado, te vuelves consciente a los quince minutos. Sigue intentando… Te harás consciente a los cinco minutos. Sigue intentando… Y te harás consciente justo cuando la ira se está evaporando. Inténtalo un poco más… Y te harás consciente exactamente en la mitad del suceso. Y ése es el primer paso: sé consciente en el acto.

2. Hacerse consciente antes del acto.

Cuando el acto todavía no ha sucedido pero es ya un sentimiento en tu interior.
Está ahí, se puede convertir en acto en cualquier momento. Ahora vas a necesitar una conciencia un poco más sutil.
El acto es una cosa tosca: golpeaste a la mujer. Puedes hacerte consciente cuando estás golpeando; pero el sentimiento de golpear es mucho más sutil. Esta es la diferencia entre el pecado y el crimen. Crimen es cuando algo se convierte en acto. Ningún tribunal puede castigarte por un sentimiento. 
Puedes tener la emoción de asesinar a alguien pero ninguna ley te puede castigar por ello. Puedes disfrutar, puedes soñar; pero sólo estás bajo ley cuando actúas, cuando haces algo y la emoción se transforma en acto; entonces ese acto se convierte en crimen.
Pero la espiritualidad profundiza más. La espiritualidad dice que una vez que piensas algo malo, ya es pecado. El que lo lleves a la práctica o no, no importa. Tú ya lo has llevado a cabo en tu fuero interno, y eso te afecta, eso te contamina.

3. Atrapar el proceso que finalmente trae como resultado el acto antes de que se convierta en sentimiento.

Antes de que algo se convierta en sentimiento, es un pensamiento.
Estas son las 3 cosas: el pensamiento viene primero, después viene el sentimiento y después viene el acto.
Quizá no seas consciente de que todo sentimiento es producido por un cierto pensamiento. Si no hay pensamiento, el sentimiento no aparece. Ahora tienes que hacer casi lo imposible: atrapar a un cierto pensamiento.
La tercera dificultad es atrapar al pensamiento cuando está surgiendo en ti. Sólo tienes que practicar un poco. Sentado, en silencio, simplemente observa tus pensamientos. Estás enojado, sientes avaricia, sientes celos… Atrápate en medio del pensamiento.

Si puedes hacer estas 3 cosas, de repente entrarás en el núcleo más profundo de tu Ser.

La acción es lo más lejano del Ser, después viene el sentimiento, después viene el pensamiento. Y escondido en el pensamiento, está tu Ser. Ese Ser es Universal. Ese Ser es la meta de todos los meditadores. A ese Ser puedes llamarle Dios, atman, yo, no-yo; llámalo como quieras, pero ésa es la meta. Y hay que pasar estas 3 barreras. Estas 3 barreras son como 3 círculos concéntricos alrededor del centro de tu Ser.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Estrés y ansiedad? 4 actitudes que pueden cambiarlo todo.


Para ser feliz debes aprender a ignorar a muchas personas

Para ser feliz...Muchas veces alejarnos de las personas conflictivas no sólo es una cuestión de comodidad, sino de salud mental. Hay actitudes que nos llegan a desequilibrar tanto que nos bloquean y nos impiden realizarnos, sometiendo nuestro bienestar emocional a sus antojos.

Todos sabemos de buena tinta que nuestras relaciones no siempre nos aportan algo positivo, aunque realmente lo esperemos. A pesar de que somos conscientes de esto, nos cuesta darnos cuenta de que estamos alimentando intercambios tóxicos.

O sea, nos parece algo “tonto” e incoherente pero, sin embargo, no podemos escapar de la realidad. Sacrificar nuestro bienestar por los demás está a la orden del día para cada uno de nosotros.

Así que nos encontramos ante el triste panorama de vivir sometidos a relaciones insanas con personas que no nos aportan sinceridad ni buenas emociones. Es decir, intercambios cargados de intereses y egoísmos. Por eso, para poder crecer debemos aprender a ignorar a cierta gente en ciertos momentos.

¿Qué es lo que debemos ignorar para ser felices?

Las situaciones a partir de las que conviene comenzar a regalar nuestra ausencia son variopintas. Normalmente podemos reconocer con facilidad lo que nos turba pero es posible que nos lleve un tiempo en otras ocasiones.

Conocerlas nos ayudará a tomar conciencia de la realidad e incluso puede ayudarnos a anticipar estas cuestiones, de manera que podamos impedir que nos hagan más daño que el inevitable. Dicho esto, veamos algo más detenidamente lo que debemos aprender a ignorar:

1. Las críticas de los demás. Nadie nos puede afectar sin nuestro consentimiento. O sea, somos nosotros lo que damos validez a las opiniones de los demás. Lo que otros piensen sobre las decisiones que tomamos no debería importarnos, ya que es tan probable que nosotros nos equivoquemos como que ellos lo hagan.

2. La creación de inseguridades. Hay personas que se piensan que son expertos en la vida de todo. Estos acaban consciente o inconscientemente, creando inseguridades y pequeñas frustraciones en la gente que les rodea. Procura ignorar este tipo de actitudes, pues solo te conducen a la frustración.

3. Preocuparnos por lo que no podemos controlar. Si nos preocupa cómo va a actuar esa persona o qué va a hacer o decir, algo va mal. O sea, la gente no va haciendo daño deliberadamente y no debería de tenernos en vilo que nos respeten o no. Si esto ocurre, es mejor de te alejes de esa persona.

4. Las comparaciones obsesivas. Está muy bien que la gente triunfe y tenga éxito, pero no que hagan sentir a los demás poca cosa. No hay persona más insignificante que aquella que usa sus logros para menospreciar a los demás. Por eso, sigue centrándote en lo que tú puedes hacer para seguir creciendo y recuerda que lo que consigas depende en gran parte de que te lo creas.

5. Los intereses y egoísmos. No todo el mundo te está ayudando cuando intentan aparentar estar haciéndolo. Empieza a desactivar la realidad y analiza hacia qué lado se inclina la balanza siempre. Si hay un equilibrio, significa que hay armonía en vuestra relación; si por el contrario no lo hay, algo va mal.

Regala tu ausencia a quien no valore tu presencia

Regala tu ausencia y tu indiferencia a quien no te valore; pero no de cualquier forma, auséntate emocionalmente. No lo hagas como una forma de venganza, sino como una manera de protegerte.

Tenemos que darnos cuenta que con el tiempo la imagen que tenemos de las personas puede cambiar, lo que implica que desconoceremos a aquellos que creíamos conocer.

A veces nos percatamos demasiado tarde de que todo lo que hemos hecho por alguien ha sido ignorado o menospreciado en el terreno emocional. Es posible que entonces nos sintamos decepcionados y que nos demos cuenta de que no han movido ni un dedo por nosotros.

Conseguir que lo que alguien haga o deje de hacer no nos afecte actúa como un bálsamo. Puede que resulte costoso al principio, pero los resultados comienzan a notarse bien pronto en nuestra salud emocional.

De hecho, cuando somos capaces de hacerlo, nos damos cuenta de que es un verdadero placer poder escucharnos sin nada que enturbie nuestro diálogo interior. La verdad es que intentarlo no solo merece la pena, merece la alegría.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Vampiros energéticos

10 Pautas para eliminar nuestra basura emocional

Basura emocionalA lo largo de la vida acumulamos sentimientos negativos relativos a acontecimientos pasados. Debido a esto, quedan resentimientos, tristezas, miedos y enojos, respecto de experiencias desagradables. 

¿Qué se puede hacer para eliminar toda esa basura emocional?

A continuación te dejamos 10 técnicas escritas por la psicóloga Ciara Molina.

1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. Según Molina, «los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad». Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, prosigue esta experta, «de que te creas lo que te dices, no sólo que te quedes con las palabras: “me quiero”, “me valoro”, “soy capaz”… Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo», asegura.

2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que va a pasar de aquí a cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. «La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza», asegura Molina.

3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo? «Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él», afirma esta psicóloga. «El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable».

4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. «Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?», se pregunta Molina. Para tener una buen a predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda…

5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. «Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la “zona de aprendizaje».

6. Quiero, puedo, me lo merezco. «Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, de la autoestima», señala Molina.

7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que «nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer».

8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. «Superamos relaciones, miedos, malestares, frustaciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes», afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo», añade.

9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. «Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa». «Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuado… además de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica», recuerda.

10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Depresión y trauma: *Lo que no sabes (y deberías saber).

Aprende a confiar en lo que está sucediendo

Confía en lo q sucede¿Cómo confiar en lo que está sucediendo si mi realidad está llena de tensiones, de miedos e infelicidades?

Tomando conciencia. No se trata sólo de saber identificar a esos enemigos exteriores que nos hacen daño, a esos tiburones que nadan en mares revueltos… Sino de saber conectarnos con nosotros mismos para recuperar la confianza, para aferrarnos un poco menos a las preocupaciones, y permitirnos ser más libres, soltar y tomar plena conciencia del aquí y ahora, integrándonos en nuestro ser más interno.

“Aprende a confiar en lo que está ocurriendo. Si hay silencio, déjalo aumentar, algo surgirá. Si hay tormenta, déjala rugir, se calmará” (El Tao)

Sabemos que no siempre es fácil conseguirlo. Cuando uno tiene muchas responsabilidades y no cabe la oportunidad de poder liberarnos de todo, debemos aprender a establecer prioridades.

Lo que sucede en estos momentos es por algo, en tus manos está marcar el rumbo de tu destino siempre y cuando sepas confiar en ti mismo, y en la certeza de que pueden llegar cosas maravillosas.

CÓMO PRACTICAR EL ARTE DE LA NO RESISTENCIA

Puede que en alguna ocasión ya hayas oído hablar de la estrategia de no resistirnos. Ahora bien, es importante que definamos un poco más esta idea para no caer en equívocos.

Practicar la resistencia es aferrarnos. Es apegarnos al sufrimiento, a los focos de estrés, a las relaciones tóxicas. El arte de la no resistencia, por su parte, nos enseña a fluir, a no quedar amarrados a lo que nos hace daño.

–La no resistencia no supone en absoluto dejarnos llevar por donde los demás quieren o por donde la vida opte arrastrarnos sino que nosotros tengamos opción de decidir.

Quien se resiste, muchas veces se opone al cambio y deja de confiar en sí mismo, e incluso cierra las puertas a nuevas oportunidades.

A menudo suele decirse que las personas gastamos múltiples energías en cosas inútiles o que nos hacen daño:

Enfocar gran parte de nuestro tiempo en un trabajo que nos hace infeliz descuidando a la familia, ofrecer nuestra vida a una pareja que nos ofrece infelicidad y a quien no nos atrevemos a dejar por miedo o indecisión…

Practicamos muy poco esa escucha interna, esa comunión con nosotros mismos para atender nuestra necesidades más intimas y descubrir qué sucede de verdad en nuestro interior.

Sabes muy bien qué pasa ahora mismo a tu alrededor, así que párate un momento a reflexionar sobre estos aspectos:

Ahora que ya has identificado esas emociones negativas, no te aferres a ellas. No pongas resistencia y permítete liberarte de ellas. Si cambias tus pensamientos, cambiará tu voluntad y con ella tu realidad. Debes confiar en ti mismo.

CÓMO APRENDER A CONFIAR EN LO QUE ESTÁ OCURRIENDO

En primer lugar debes ser consciente de que en ti mismo, existe mucha más fuerza de la que crees, y que además, dispones de muchas estrategias de afrontamiento de las que en ocasiones, no eres consciente.

Debes dejar a un lado los miedos heredados, a las cosas y personas que van a vienen. A veces, no se trata de entender sino de sentir, confiar en lo que de verdad importa: vivir el aquí y ahora.

1. El reconocimiento

El primer paso para aprender a confiar en lo que sucede a tu alrededor es reconocer todo lo que te envuelve, tus circunstancias y las personas que te rodean.

  • Yo reconozco tu forma de ser, y me doy cuenta que es incompatible con la mía.

  • Reconozco que las circunstancias que hemos creado entre los dos son dañinas.

  • Reconozco que hay dolor, lo vivo, lo siento y me doy cuenta de que debo reaccionar.

2. La responsabilidad

Ser responsable supone en primer lugar tomar las riendas de la situación, y después y no menos importante: no culpar a nadie de lo que ocurre.

Si yo busco culpables lo más probable es que genere rabia, y si hay rabia vuelve a existir resistencia y quedaremos cautivos de nuestras propias emociones negativas.

–Actúa de forma responsable sin buscar culpables de lo ocurrido, ni aún menos a ti mismo. Debemos evitar pesos internos.

–Ahora que ya has reconocido la situación, sabes que debes actuar con responsabilidad. Es hora de dar una respuesta creativa, de ir a la acción.

Transforma tu realidad para que sea mejor.

3. Avanzar sin actitudes defensivas

Volvamos una vez más a la imagen de la tormenta. Cuando lo que sucede ahora mismo es que se ha desencadenado un fuerte aguacero cargado de vientos y truenos, hemos de evitar actuar como esa rama que busca mantenerse firme y en actitud defensiva ante los elementos.

¿La razón? Lo más probable es que acabe doblada, rota o arrancada a causa de la tormenta. ¿Qué significa esto?

–Las actitudes defensivas suelen estar muy envenenadas por el rencor y la desconfianza. Te impedirán ser libre.

Se trata de confiar en uno mismo y en el momento presente. Sin cargas a la espalda, sin resentimientos, permitiendo que la vida se suceda y nosotros con ella, en plena armonía.

  • Fuente: lamenteesmaravillosa.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “No mendigues la atención de nadie y mucho menos amor

7 Hábitos de las personas crónicamente infelices

LágrimasEstoy acostumbrada a dar consejos sobre la felicidad y esto es lo que tengo claro: hay 7 cualidades que todas las personas crónicamente infelices comparten.

Según explica la investigadora Sonja Lyubomirsky de la Universidad de California a Psychology Today: “El 40% de nuestra capacidad para ser felices se encuentra en nuestro poder de cambio“.

Si esto es cierto (y lo es), aún hay esperanza. Hay miles de millones de personas en nuestro planeta, y muchas son realmente felices. El resto oscila entre la felicidad y la infelicidad dependiendo del día.

A lo largo de los años, he aprendido que hay ciertos rasgos y hábitos que caracterizan a las personas crónicamente infelices. Pero, antes de sumergirnos, aviso: todos tenemos malos días, e incluso semanas, en los que caemos en las siete casillas.

La diferencia entre una vida feliz e infeliz radica en la frecuencia y el tiempo que nos quedamos ahí.

Estas son las 7 cualidades de las personas crónicamente infelices.

1. Piensan por defecto que la vida es dura.

La gente feliz sabe que la vida puede ser dura y suelen enfrentarse a los momentos difíciles con una actitud de curiosidad en vez de victimismo. Se hacen responsables de haberse metido en un lío y se concentran en salir de ahí lo antes posible.

La perseverancia ante la resolución de problemas -en lugar de quejarse por las circunstancias- es un síntoma de una persona feliz. Las personas infelices se ven como víctimas de la vida y se atascan en la actitud de “mira lo que me ha pasado” en vez de buscar una salida al otro lado.

2. Creen que no se puede confiar en la mayoría de la gente.

No voy a discutir que el sano discernimiento es importante, pero la mayoría de las personas felices confían en sus compañeros. Creen en la bondad de la gente; no consideran que todo el mundo tiene intención de pillarlos. En general, la gente feliz se muestra abierta y simpática con las personas que conocen y desarrollan un sentido de comunidad a su alrededor.

Los infelices desconfían de la mayoría de personas que conocen y piensan que no se puede confiar en los desconocidos. Por desgracia, este comportamiento va cerrando poco a poco la puerta a cualquier conexión con el mundo más allá de su círculo interno e impide cualquier oportunidad de hacer nuevos amigos.

3. Se concentran en lo que va mal, no en lo que va bien.

Sin duda hay muchas cosas malas en este mundo, pero las personas infelices pasan por alto lo bueno y se centran en lo que va mal. Los puedes ver de lejos, quejándose y respondiendo “sí, pero…” a cualquier aspecto positivo de nuestro mundo.

La gente feliz es consciente de los problemas del mundo, pero equilibran su preocupación con el conocimiento de lo que va bien. Me gusta llamarlo “tener los dos ojos abiertos”. Los que no son felices tienden a cerrar un ojo ante lo bueno por miedo a distraerse de lo malo. La gente feliz mantiene la perspectiva. Saben que nuestro mundo tiene problemas, pero también dirigen su mirada hacia lo positivo.

4. Se comparan con otros por envidia.

Una persona infeliz piensa que la buena suerte de los demás les está robando la suya. Creen que no hay suficientes cosas buenas y siempre comparan lo suyo con lo de los demás. Esto lleva a los celos y al resentimiento.

Las personas felices saben que su buena suerte y sus circunstancias son simplemente signos de aquello a lo que pueden aspirar a conseguir. Los felices creen que poseen un plan de acción único que nadie puede duplicar ni robar. Creen en posibilidades ilimitadas y no se desaniman pensando que la buena suerte de alguien limita sus resultados en la vida.

5. Ansían controlar su vida.

Existe una diferencia entre el control y las ansias de conseguir nuestros objetivos. La gente feliz va dando pasos todos los días para lograr sus objetivos, pero se dan cuenta de que al final, pocas cosas se pueden controlar en lo que nos depara la vida.

Las personas infelices tienden a microgestionar sus esfuerzos por controlar todos los resultados y se derrumban cuando la vida les destroza su plan. La gente feliz también se concentra, pero tienen la capacidad de dejarse llevar y no desmoronarse cuando se llevan un chasco.

La clave es centrarse en los objetivos, pero dejar espacio para que ocurra lo peor sin derrumbarse. Hasta los mejores planes se desvían. Cuando algo sale mal, la gente feliz tiene un plan B: seguir la corriente.

6. Piensan en el futuro con miedo y preocupación.

La gente infeliz tiene la cabeza llena de pensamientos negativos y no da una oportunidad a lo que podría salir bien.

Las personas felices tienen una dosis saludable de delirio y se permiten soñar despiertos con lo que les gustaría que la vida les sorprendiera. Las personas infelices tienen la mente repleta de miedos y preocupaciones constantes.

La gente feliz experimenta miedo y preocupación, pero existe una gran diferencia entre sentirlo y vivirlo. Cuando el miedo llega al pensamiento de una persona feliz, ésta busca qué puede hacer para evitar que ocurra lo que le preocupa (de nuevo, la idea de responsabilidad). Si no está en su mano, se dan cuenta de que el miedo se está apoderando, y lo aparcan.

7. Siempre hablan de cotilleos y quejas.

A las personas infelices les gusta vivir en el pasado. Lo que les pasa, los problemas, son sus temas preferidos de conversación. Cuando se les acaban las cosas que decir, se pasan a hablar y cotillear sobre la vida de otras personas.

La gente feliz vive en el ahora y sueña con el futuro. Puedes sentir sus vibraciones positivas al entrar en una sala. Se emocionan cuando algo sale bien, agradecen lo que tienen y sueñan con lo que les pueda deparar la vida.

Obviamente, nadie es perfecto. Todos nadamos en las aguas de la negatividad de vez en cuando, pero lo importante es el tiempo que nos quedemos en ellas y lo rápido que intentemos salir de ahí. No consiste en hacer todo a la perfección: son los hábitos positivos de la vida diaria lo que diferencia a las personas felices de las infelices.

Anda, cáete, vuelve a levantarte y repítelo. La diferencia reside en levantarse.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cartas de drenaje para soltar emociones

5 comportamientos indicativos de intoxicación emocional

Intoxicación emocionalLa intoxicación emocional se origina por conflictos personales y emocionales que afectan directamente a nuestro bienestar psicológico y físico, haciéndonos vulnerables y ocasionando sintomatología como irritabilidad, depresión, inestabilidad emocional, fatiga

Las causas son diversas ya que somos seres emocionales en nuestra totalidad pero, en cualquier caso, la intoxicación emocional es la consecuencia de no otorgarnos un tiempo diario para cultivar nuestro interior.

¿Qué comportamientos me dan la pista de que estoy intoxicado?

Es probable que te encuentres bajo los efectos de la intoxicación emocional y aún no te hayas dado cuenta. Por ello, lo que hay que hacer es prestar especial atención a los comportamientos que nos resultan displacenteros y que, a pesar de ello, llevamos a cabo.

Con frecuencia mantenemos actitudes que nublan nuestra percepción y nos deterioran significativamente. Hay 5 comportamientos distintos que una persona mantiene cuando está intoxicada, veámoslos a continuación:

1- Estar de forma constante a la defensiva.

Una persona intoxicada emocionalmente está en “modo autoprotección” y malinterpreta de forma constante las acciones o palabras de los demás como ataques. De hecho, solo presta atención a ciertas palabras.

Si sientes que estás intoxicado probablemente te hayas dado cuenta de que tus inseguridades han aflorado y dirigen tu vida. Te vuelves más reactivo y te pones a la defensiva con frecuencia. Tu autoestima está completamente mermada y te sientes vulnerable ante cualquier acontecimiento.

Tus emociones hacen que te bloquees y atiendas selectivamente a lo negativo o lo que crees que te afecta directamente. Esto ocasiona que con frecuencia tuerzas las palabras o los actos de los demás hacia ti, reaccionando de forma agresiva para protegerte de un posible daño que tus emociones te hacen creer probable pero que seguramente solo estará en tu mente.

2- Ser excesivamente críticos.

Es difícil tratar con una persona cuando se encuentra intoxicada sobre todo porque se autoimponen la barrera de la intransigencia. No pasan ni una, ni siquiera a sí mismos.

Si sientes que estás intoxicado, es probablemente que, en tu afán por tenerlo controlado, seas demasiado exigente contigo mismo y no te concedas ni un mínimo margen de actuación. Intenta ser más benevolente contigo y con los demás.

3- Sentirnos apagados o poner ante nosotros un muro de piedra.

Hay veces que las personas nos damos cuenta de que estamos llenas de emoción y optamos por cerrar las cortinas y protegernos de nuestros propios sentimientos.

Por esto es que, cuando a una persona le abruman sus emociones, de alguna forma su vitalidad se desmaya y se encuentra apagada. Estar apagado significa no tener fuerzas y no sentirte capaz de reactivar tu vida de ninguna forma. Esta es la consecuencia de tener el cerebro inundado por nuestras emociones, que no nos deja pensar con claridad y nos bloquea.

4- Condenar a los demás de forma constante, insultando o menospreciando.

Las personas intoxicadas pueden resultar agresivas y peligrosas, en el sentido de que al estar a la defensiva pueden luchar con uñas y dientes por una causa que creen de vida o muerte.

Debido al bloqueo emocional, no responden con claridad ni son capaces de valorar con sensatez a quienes le rodean. Además, les resulta complicado sentir empatía por los demás dado que están invadidos por emociones que condenan sus sentimientos.

En realidad, si estás intoxicado, puede que te condenes y culpabilices en tu interior, proyectando tus miedos y tus frustraciones en los demás como una vía de escape y liberación.

5- Obstaculizar nuestro avance.

Caminar por la vida puede ser dificultoso para una persona intoxicada por sus emociones pero aún es más complicado plantearse avanzar o no boicotear su progreso o la consecución de sus metas.

La única forma de superar este afán de suicidio personal es haciéndonos conscientes de que existe la posibilidad de que hay algo en nuestro interior que alimenta el miedo a lograr nuestros objetivos.

Temer a nuestros logros tiene en gran parte que ver con nuestra incapacidad para tolerar la incertidumbre. Estamos enfermos de certeza porque no confiamos en nuestra capacidad de hacer frente a lo que venga.

Necesitamos tenerlo todo atado, reatado y mil  veces comprobado. Si estás intoxicado, recuerda que solo hay una persona en este mundo que te impedirá llegar muy alto y esa persona eres tú. Acaba con tus demonios.

¿Qué podemos hacer si nos encontramos intoxicados?

Necesitamos tiempo para desintoxicarnos. Y, al igual que tras haber bebido demasiado alcohol, tendremos un período de resaca. La resaca emocional se conforma de culpa, ira continua, dificultad para dormir, tristeza

No te preocupes, al identificar tus comportamientos y emociones ya has iniciado el proceso de recuperación. Sabiendo esto ya podrás “dejar de beber de las emociones negativas y comenzarás el proceso de limpieza emocional que tanta falta te hace. Los síntomas desaparecerán y tus sentidos volverán a ser fieles a la realidad.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Estrés y ansiedad? 4 actitudes que pueden cambiarlo todo.

La Ley de atracción

ley-atraccionLa Ley de Atracción es un principio natural que establece que toda vibración atrae una vibración de igual frecuencia e intensidad.

La ley de la Atracción afirma que somos seres vibracionales que emitimos vibraciones y atraemos a nuestra vida las mismas situaciones y personas que vibran en la misma onda que nosotros.

*El mundo es un espejo que refleja mi actitud.

Atraemos a nuestra vida las situaciones que vibran en la misma frecuencia que los pensamientos a los que doy mi atención.

Aprender a seleccionar los pensamientos a los que doy más atención, y enfocarme en ellos, esel secreto y la herramienta para atraer lo que deseamos en la vida.

*La visualización es fundamental.

Estas son algunas de las enseñanzas de la ley de la Atracción:

*Los pensamientos se convierten en cosas materiales.

*De la manera como pensamos, vibramos. De la manera como vibramos atraemos.

*Somos una extensión física de algo que no es físico. (Source Energy).

*Es aprendiendo a enfocar los pensamientos que nos hacen sentir bien, lo que acaba atrayéndolos a nuestra vida.

*Atraemos lo que pensamos, allí donde ponemos nuestra atención allí se encamina nuestro destino.

*Si me siento pobre, atraigo pobreza, si me siento triste… tristeza, si me siento próspero… prosperidad.

*La base de la vida es Libertad; el propósito de la vida es Alegría.

*Somos creadores; creamos con cada pensamiento.

*Escogemos nuestro destino mientras vamos escogiendo nuestros pensamientos.

*Nadie puede limitarnos hacia donde dirigir nuestro propio pensamiento. No existen límites.

*En este viaje deliberadamente planificado a través de la elección de pensamientos, nuestras acciones estarán dirigidas hacia la consecución de aquello que queremos, nuestros recursos serán abundantes y sabremos por la manera como nos sentimos que estamos cumpliendo la razón de nuestra vida.

*Morir es sólo una ilusión de la mente; la vida es eterna.

Creamos nuestra propia realidad, al elegir deliberadamente o no, los pensamientos a los que damos atención, nos demos cuenta de ello…o no.

De hecho nuestra vida es nuestro pensamiento de una forma que podemos ver.

Física Cuántica y Espiritualidad se dan la mano, apoyándose el uno al otro y ayudándonos a comprender, a no creer a ciegas, nuestra verdadera naturaleza y nuestras posibilidades de las que el mundo cuántico nos recuerda continuamente.

La realidad depende en mucha medida de nuestra manera de observar.

***Agradecer por adelantado y en tiempo presente, acelera la manifestación de nuestros deseos, por ejemplo, este decreto positivo: “Gracias, gracias, gracias, que tengo un trabajo con sueldo abundante y que me gusta”. Cada cual puede adaptar el decreto según sus deseos… Para que funcione, es imprescindible decirlo con sentimiento ❤ Uniendo mente y corazón, varias veces al día. ¡Y confiar! Puede ayudarse poniendo las manos en su corazón mientras lo dice.

“No tienes nada que perder y mucho que ganar” (Lola)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Acto simbólico de sanación con el dinero

Reiki: El maestro es la energía

REIKI--Todos tenemos cualidades propias para sanarnos…tenemos un sistema de auto-sanación que permite que nos recuperemos de desequilibrios físicos, a los que llamamos enfermedad, de bloqueos emocionales a los que llamamos sentimientos reprimidos y de alteraciones psíquicas que denominamos enfermedades mentales.

Reiki es una herramienta que nos ayuda a encontrarnos de nuevo, se basa en la imposición de manos a través de las cuales somos capaces de hacer de canal entre la energía del universo y la del paciente.

♥ Reiki no es un sistema de creencias, una religión o un sistema sectario, simplemente es la capacidad de canalizar energía universal, energía divina o Amor puro, todo es lo mismo. Permite conectarte con el universo y restablecer tu conciencia a fin de que entiendas el porqué de las situaciones que estás viviendo. Da igual si es una enfermedad física, mental y/o emocional, todas están aquí por algo, con un mensaje para ti, que si escuchas y actúas en consecuencia se marchará, igual que el mensajero una vez que ha dado el mensaje al destinatario parte hacia otro lugar.

Reiki te permite ver el mundo desde otra óptica, te permite reencontrar tu poder personal y usarlo en consecuencia para obtener una vida más feliz y consciente.

Los sistemas de Reiki trabajan a diferentes frecuencias, cada uno de ellos nos da comprensión para entender partes de nosotros mismos y de lo que nos ocurre en la vida.

Cuando comprendes esto puedes ver el mundo con otros ojos y puedes conectarte con tu yo real.

Saber que en nosotros existen 3 personas:

la que mostramos a los demás

– la que creemos ser (personalidad)

– la que realmente somos (que ni nosotros mismos conocemos del todo)

En todas las terapias energéticas buscamos el reconocimiento de uno mismo, sacar a la luz esas partes oscuras de nosotros que no nos dejan avanzar y evolucionar hacia nuestro destino, sacar nuestras mejores cualidades y aptitudes.

Una razón es la programación de creencias negativas que tenemos; es tan fuerte y está tan arraigada en nuestro inconsciente que requerimos de un proceso constante y atento para empezar el cambio. Lo que ocurre es que nuestro día a día, “nuestra cotidianidad fácilmente se llena de procesos mentales que nos hace perder la atención del proceso que queremos realizar, del lugar hacia donde nos dirigimos.

♥ Reiki nos da herramientas para enfocar nuestro día a día, para encontrar un estado de conciencia útil, para entender mejor lo que nos pasa y saber manejar las situaciones. Es una actitud ante la vida, una manera de enfocarla, un entender que formas parte del mundo y que todo es perfecto tal y como acontece.

Con Reiki puedes trabajar a distancia, puedes auto-tratarte, puedes trabajar a otras vibraciones e incluso con otros seres. ¿Quién pone las barreras? Tan sólo tu mente, todo aquello que imagines es posible.

♥ La fuerza Reiki estimula nuestro organismo de una forma integral, impulsándolo hacia la curación. A través de la Fuerza Vital Universal, podemos liberar y volver a disponer de las energías emocionales que se han convertido en corazas como consecuencia de los bloqueos y la constante tensión muscular. El Reiki puede ser el primer paso hacia una intensa descodificación corporal, el detonante, siempre que vaya acompañado de una alimentación adecuada, de un profundo proceso de renovación orgánica.♥

Recibir ENERGIA VITAL, hace que cada individuo tome conciencia de su origen. Reiki es una energía que equilibra y armoniza todos nuestros cuerpos logrando la armonía integral de la persona, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. La Armonización de nuestro espacio interior es tarea que no tiene edades, es para aquellos que están sanos o apariencia de enfermedad, para los que tienen heridas en el Alma o simplemente para estar bien. Reiki produce una profunda relajación y alegría interior. Da serenidad, Amor y sentido a la vida. Se inicia en nuestro organismo una reacción natural que remueve y elimina los sentimientos de rencor, odio, envidia, enojo, cólera etc… los cuales solo sombrean nuestro Aura, elimina ese estado, retornando nuestro Ser al estado de Pureza. Toda emoción negativa o acción negativa trae como consecuencia infelicidad, frente al estado de desarmonía tenemos dos opciones: Resignarnos a sufrir o recibir Reiki para purificar nuestro espacio interior y de esa manera recuperar el manejo de nuestro propio destino.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Beneficios del Reiki como terapia para enfermedades crónicas

10 Consejos para eliminar las energías negativas de tu hogar

eliminar-energias-negativas-hogarNuestro hogar debe ser nuestro refugio, el lugar donde nos sentimos libres y relajados, donde podemos aliviar las tensiones del día a día.

Pero muchas veces con tantos problemas el ambiente se torna tenso y en lugar de ser lo que debería para nosotros, un refugio se torna un lugar estresante y poco agradable.

Presta atención a las situaciones que has vivido recientemente en tu casa, si han sido comunes las discusiones de pareja, con los hijos, entre otros; es probable que la casa esté inundada de energías negativas que poco bien nos producen. Incluso la presencia de personas negativas puede influir en el ambiente de tu hogar.

Muchas veces la mejor manera de cambiar esta situación es hacer un cambio interno, una profunda reflexión sobre nuestra vida, nuestras relaciones, y todo lo que nos rodea.

Además de ese trabajo interno podemos implementar ciertos consejos que ayudarán a disipar esas malas energías que inundan nuestro hogar, produciendo reacciones positivas para los habitantes de ella, así como también para quienes nos visiten.

Si notas de repente ciertos cambios para nada positivos, cambios de humor constantes, peleas, si no te sientes cómodo/a en tu propia casa quiere decir que es hora de actuar.

CONSEJOS

–Conocedores del tema afirman que no es bueno acumular cosas y menos si ya nos las usas. Esto además de ayudar a mejorar las energías en tu hogar, lograrán que tengas un hogar más ordenado y agradable.

–La luz del sol es un purificador de ambientes natural, por lo que debes abrir tus ventanas y dejar que tu hogar reciba los rayos del sol cada vez que puedas.

–Si has heredado muebles u otra cosa sería bueno realizar un ritual de limpieza por medio de incienso, estos objetos podrían traer consigo energías negativas del lugar de donde provengan.

–La correcta ventilación de tu casa también es muy importante, el aire se debe renovar al menos tres veces por semana, abre puertas y ventanas para ese fin. No mantengas las cortinas ni ventanas cerradas por mucho tiempo.

–Las frutas también ayudan a eliminar malas energías, por eso recuerda siempre tener frutas frescas en la cocina o comedor.

–Las plantas de interior son de igual manera beneficiosas para propiciar la paz en el hogar.
Otra manera efectiva sería limpiar tus pisos con una mezcla de sal y agua, aproximadamente 6 cucharadas en un cubo de agua.

–Los cactus servirán para repeler malas energías, colócalos cerca de ventanas, siempre en el exterior.

–Otra opción y muy buena es escuchar música relajante en tu hogar, esto logrará equilibrar tu mente y espantar cualquier negatividad.

–Utiliza además la aromaterapia, existen diversos aceites esenciales o sahumerios que ayudarán a purificar tu hogar.

–Es muy importante también mantener el orden y la higiene del hogar, el desorden más las cosas sucias atraen las malas vibras.

MEDITAR EN CASA

La meditación no deja de ser otra buenísima opción para casos como este, además de limpiar tu casa de cualquier energía negativa, es muy positivo limpiar también tu mente. Libérate de toda tensión, imagina todo lo que quieres, sin miedos, sin peros, analiza profundamente tu interior para que puedas sacar lo mejor de ti y ofrecerlo a tus seres amados.

Una mente perturbada no podrá demostrar su mayor potencial, quita las trabas que muchas veces nosotros mismos colocamos, vive intensamente tu vida. Lucha por tus sueños que se han hecho para ser cumplidos. Imagina, sueña y cree en ellos.

Un cambio de actitud renueva a cualquier persona, ámate y lucha por ser mejor cada día. Ten en cuenta todos estos consejos y disfruta de un hogar armónico como tú y tu familia lo merecen.

¿Cuántos consejos de estos sueles hacer en tu hogar?

*Si lo desea, puede leer la publicación: “10 Pautas para eliminar nuestra basura emocional