¡Los tiempos cambian! Hospitales y terapias naturales van de la mano

El Hospital Sant Rafael de Barcelona ha creado una Unidad de Terapias Naturales que ayuda a los pacientes con tratamientos eficaces. Y no es el único.

Las terapias naturales se consideran a menudo como complementarias, puesto que, cuando la salud se resiente, no es necesario elegir drásticamente entre uno y otro tipo de medicina. Lo más apropiado –y menos angustioso para el paciente– es tomar lo mejor de cada una y optar por una medicina integrativa, más holística y personalizada.

Ante esta incuestionable evidencia, cada vez más hospitales públicos y privados ofrecen a sus pacientes la posibilidad de recibir –paralelamente a sus tratamientos convencionales– unas terapias menos agresivas, especialmente solicitadas en enfermedades crónicas, en pacientes oncológicos y en el tratamiento del dolor.

La tendencia es tan abrumadora que incluso centros de atención primaria como el CAP Can Bou de Castelldefels no han dudado en sumar servicios de acupuntura, osteopatía y yoga.

Los hospitales se abren a las terapias naturales e implican a los pacientes

Conscientes de que las terapias naturales dan más autonomía a las personas porque enseñan recursos para prevenir y para vivir más saludablemente, el Hospital Sant Rafael (Barcelona) ha creado recientemente una Unidad de Terapias Naturales, dirigida por las doctoras Ana Aleson y Montserrat González.

Su objetivo es ampliar el abanico de terapias en el marco de la medicina con menor iatrogenia, es decir, con menos efectos secundarios. Y con herramientas accesibles a los pacientes para que puedan aplicarlas en su día a día, incluso en sus casas (envolturas, baños de pies, arcilla…).

Dentro de la dinámica de un gran hospital, esta unidad “ofrece un servicio de calidad centrado en la aplicación de estímulos naturales que activan la capacidad de curación del organismo”, según las doctoras Aleson y González.

“Entre estos estímulos tenemos alimentos saludables, plantas medicinales, agua, etc., con los que se busca promover una mejora integral de la persona. Es un servicio de prevención y de sanación que se basa en los principios de la medicina natural”, continúan.

Mejorar la alimentación es mejorar la salud

Cada vez hay más enfermedades relacionadas con una mala alimentación, muy pobre en los nutritientes necesarios para afrontar el día a día.

En la consulta de Alimentación Natural del Sant Rafael se reconduce al paciente hacia hábitos saludables, con consumo de productos frescos, locales, de temporada y sin sustancias químicas tóxicas.

En ocasiones indican dietas depurativas o adaptadas a la edad, las intolerancias o la enfermedad del paciente.

Con la ayuda de la fitoterapia

La larga experiencia de las doctoras les permite emplear eficazmente las plantas medicinales. Son unas herramientas poderosas y por ello deben ser prescritas por profesionales que conozcan bien sus propiedades e interacciones con medicamentos.

El agua también cura

Han recuperado también técnicas sencillas de hidroterapia que permiten a los pacientes sacar el máximo beneficio de las propiedades del agua.

Aún existen más terapias valiosas en el hospital

Con la terapia del orden se recupera el reloj biológico que nos mantiene en equilibro y que el estrés descontrola con facilidad. El “cupping” activa puntos energéticos mediante ventosas.

Cupping

La terapia refleja estimula puntos locales que repercuten sobre un órgano o tejido más alejado. Y la terapia neural se usa en tratamientos contra el dolor.

“También ofrecemos recursos a enfermos crónicos polimedicados, a personas con intolerancias medicamentosas (hepatopatías, alergias…) o con dolor, con el fin de mejorar en lo posible su calidad de vida”, explican las responsables médicas de esta novedosa unidad terapéutica.

Otros hospitales que apuestan por las terapias naturales

Hospitales San Roque (Gran Canaria) 
En su Unidad de Medicina Integrativa prescriben yoga, nutrición, acupuntura o masaje.

Hospital Puerta de Hierro (Madrid)
En la Unidad de Oncología se facilita que los pacientes que lo deseen reciban reiki (imposición energética de manos).

Consorcio Sanitario de Terrassa
Cuenta con una Unidad Integrativa para oncología donde se ofrece acupuntura y terapias bioenergéticas.

Hospital Virgen de las Nieves de Granada
Este hospital público cuenta con tres salas de tratamiento con acupuntura para los pacientes que no responden a fármacos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Beneficios del Reiki como terapia para enfermedades “crónicas” 

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“Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

Este método consiste en fijar la atención en la respiración y en las emociones para alcanzar un estado de relajación y autocontrol. Esta práctica, que debe ser asumida como un hábito, está cada vez más extendida y aporta beneficios en el plano físico y psíquico.

Sentarse y respirar de forma pausada y profunda, enfocando toda la atención en este sencillo acto. El simple hecho de respirar calmadamente y dirigir voluntariamente este recurso, llamado atención, actúa como una señal para que el sistema nervioso interprete que no hay amenazas acechando, con lo que rápidamente sale de la simpatía (la respuesta de lucha o huida) y entra en parasimpatía (respuesta de relajación o modo de crecimiento psicobiológico)”. De esta forma Jorge Benito, cofundador y director de Mindful Science, explica en qué consiste este método, “que cada vez más profesionales del sector clínico los recomiendan”, afirma.

Para notar sus beneficios y que éstos se mantengan, esta práctica debe realizarse a diario y contemplarse como un hábito.

Según este experto, el mindfulness es una práctica mente-cuerpo, que aporta beneficios a nivel fisiológico y cognitivo. “Esta práctica restaura el equilibrio nervioso y crea un estado de coherencia cruzada entre el cerebro y el corazón. Esto propicia que los órganos puedan dedicar tiempo y energía a procesos como la digestión, la autocuración y la regeneración celular, mientras que el cerebro, al no sentirse amenazado, estresado y ansioso, libera una amplia gama de recursos cognitivos, tales como la planificación cognitiva compleja, la resolución de problemas y la toma de decisiones, utilizando la corteza prefrontal, nuestra evolución cerebral más reciente. Además, el mindfulness reduce los procesos de inflamación, precursora de multitud de enfermedades”.

Diversas técnicas

Hay diversas técnicas que pueden emplearse en una sesión de mindfulness y que se fundamentan en ejercicios de meditación, aporta Amparo Pérez Das, secretaria adjunta de la Asociación Española de Mindfulness y Compasión. Así, menciona tres técnicas: la meditación focal o basada en anclajes, en la que “la atención se centra en un evento que sucede en el presente (nuestras sensaciones físicas –respiración y todo lo que percibimos con los sentidos– y los contenidos de la propia mente); la conciencia sin elección o campo abierto, “que se basa en observar todos los contenidos mentales sin focalizarlo en uno concreto, con la pretensión de no reaccionar ante ellos y no intervenir para aprender a no ser tan reactivos y modular las respuestas ante los estímulos y situaciones”, y la última es el desarrollo de prácticas generativas, que consiste en activar determinados estados mentales como la bondad, la alegría, la compasión y la ecuanimidad”.

Sobre la respiración, Benito especifica que es fundamental “hacerlo pausadamente, poniendo toda la atención en el aire fresco que entra y el cálido que sale”. Y añade:“Solemos respirar a un ritmo medio de doce ciclos por minuto y esta respiración acelerada es una clara señal de amenaza para el sistema nervioso. Reducir este ritmo respiratorio a cinco ciclos por minuto propicia que el sistema nervioso regrese a la parasimpatía, así que este primer paso es fundamental”.

Tiempo mínimo recomendado

El cofundador de Mindful Science comenta que “con sólo tres minutos de práctica, el cuerpo ya activa la parasimpatía, pero se recomienda un mínimo de diez”. No obstante, destaca que no importa tanto la duración de la sesión como la continuidad. “Los ensayos clínicos apuntan a que ocho semanas es el tiempo ideal para conseguir los beneficios; ahora bien, si dejamos de practicar, volvemos a donde estábamos”. Tanto Pérez Das como Benito coinciden en señalar que el mindfulness es un estilo de vida y hay que enfocarlo como un hábito. Asimismo, Pérez Das advierte de que no se puede recurrir a esta práctica como “la solución a un problema puntual sino que es una filosofía de vida y un entrenamiento de fondo de la mente”. También subraya que no se se puede calificar “como terapia, aunque tenga efectos terapéuticos y no sustituye a ningún tratamiento médico, psiquiátrico o psicológico, por ello no se puede vender como una solución milagrosa”.

Ambos expertos defienden que existen muchos estudios que avalan la eficacia del mindfulness y mencionan referentes internacionales como Herbert Benson, fundador del Benson-Henry Institute for Mind-Body Medicine, adherido al Hospital General de Massachussets, y Sara Lazar y David Creswell, de la Universidad Carnegie Mellon, en Pensilvania”. Asimismo, Benito adelanta que desde su centro están desarrollando una tecnología de biofeedback que codifica y analiza diversas señales fisiológicas derivadas de la práctica de mindfulness.

El cerebro te protege de tus recuerdos traumáticos

El novelista norteamericano Richard Matheson insinuó una vez que “el nacimiento implica el trauma de la incomprensión”. ¿Querría decir este hombre que el mero hecho de nacer ya implica el primero de nuestros recuerdos traumáticos?

Sea como fuere, tú, al igual que yo, no recuerdas el momento de tu nacimiento. Algo normal, de la misma forma que no te acuerdas de tus primeros años de vida. Sin embargo, seguro que hay otros episodios que, por el hecho de ser traumáticos, tampoco aparecen como accesibles en tu memoria. Son de ellos de los que vamos a hablar.

Experiencias y recuerdos traumáticos

Las experiencias vividas, especialmente durante la niñez, influyen poderosamente en nuestro desarrollo. En el caso de las vivencias negativas, el impacto puede ser tremendo. Muchos de estas experiencias, una vez pasan a ser episodios vividos y recuerdos, podrán permanecer en nuestra mente con una intensidad enorme. Es decir, la huella emocional que dejan es muy poderosa.

Episodios de abusos emocionales o físicos por parte de personas cercanas, por ejemplo, dejan poderosas secuelas psicológicas. En ese caso, el cerebro muchas veces tiende a “sentirse culpable”, y precisamente parece que es ese mecanismo el que también se encarga de protegernos de los recuerdos más traumáticos.

Bloqueando recuerdos

La Psicóloga clínica Lidia García Asensi establece un curioso paralelismo entre un cerebro y un ordenador. Es decir, nuestro cerebro actuaría procesando información en forma de carpetas, que son organizadas y almacenadas. Sin embargo, si llega un recuerdo que sobrepasa su capacidad, se guarda en forma de experiencia vivida en una red de memoria distinta de la habitual.

¿Qué quiere decir la psicóloga con este paralelismo? Que ante los recuerdos traumáticos que nuestro cerebro es incapaz o no quiere procesar, porque han sido capaces de alterarnos a un elevado nivel fisiológico y emocional, son aislados y apartados para que no generen emociones demasiado intensas y difícilmente soportables.

En este sentido, sabemos que las experiencias muy dañinas y traumáticas son capaces de alterar el equilibrio químico del cerebro. Se producen cuando un suceso es de difícil manejo y no somos capaces de comprenderlo, por lo tanto, su aceptación y procesado es altamente complejo.

¿Es positivo este bloqueo?

Podemos considerar que este bloqueo cerebral tiene una parte positiva, ya que nos protege de traumas y experiencias complicadas. Sin embargo, tenemos que apuntar que no siempre es así, especialmente a largo plazo, puesto que “apartar” no es olvidar por completo ni impedir que una experiencia nos influya. Hablamos de un hecho real sin procesar, es decir, un episodio importante al que no le hemos dado sentido y al que no hemos integrado de una manera positiva y coherente en nuestra biografía particular.

O sea, que es posible que posteriormente se presente un estímulo disparador en forma de nueva situación o experiencia que provoque que ese recuerdo vuelva a la luz. Se produce de forma inconsciente, pero cualquier pequeñez, por insignificante que parezca, podría reactivarlo y hacernos sentir como en el momento del trauma.

Es cierto que la mayor parte de recuerdos acaban por olvidarse. Sin embargo, los referentes a experiencias demasiado intensas jamás se olvidan, solo permanecen apartados y sin procesar, como dormidos, anestesiados. Esto provoca que, al no estar contextualizados y enfrentados, si vuelven a aparecer, el daño pueda ser muy grande ya que pueden hacer que nos sintamos a la vez muy mal y terriblemente desorientados.

Pros y contras de la protección cerebral ante los recuerdos traumáticos

Como hemos visto, esta protección automática de nuestro cerebro nos puede ayudar o perjudicar. Tiene sus pros y sus contras, aunque siempre será mejor hacer frente a un hecho traumático y superarlo. Sin embargo, no es posible si no se recuerda, como es lógico.

Por un lado, el cerebro nos libera del sufrimiento que supone ese recuerdo traumático. Así, las consecuencias incómodas quedarán de alguna manera amortiguadas en nuestro día a día.

“Una vez que el trauma está bajo control, el miedo es de poca utilidad y disminuye” -Martin Seligman- 

No obstante, podría haber momentos en que una persona sienta cierto malestar sin saber a qué obedezca. Puede ser que haya algún recuerdo oculto que el cerebro ha escondido, pero sigue influyendo en nuestro estado emocional. 

No es para nada sencillo detectar este tipo de traumas, ya que muchos están muy bien escondidos, disociados y hasta bloqueados. Pero es básico trabajar en las experiencias pasadas, ya que, de lo contrario, podríamos sentirnos inundados por emociones de las que desconocemos el origen, y por lo tanto, muy complicadas de regular.

*Nota de edición: lo expuesto en este artículo responde a un modelo de funcionamiento de la memoria que se adapta bien a muchos casos; sin embargo, es necesaria más investigación para descartar otras hipótesis paralelas -que intentan explicar también estos fenómenos-.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Terapias Neurocientíficas: el bienestar está en tu cerebro

¿Pueden trabajar juntas la medicina convencional y la natural?

¿Son el yoga, el ayuno o la meditación métodos eficaces para curar? El médico berlinés asegura que sí y nos explica por qué.

Frente a las expresiones de escepticismo de la mayoría, el médico Andreas Michaelsen, internista y cardiólogo, asegura que la medicina natural es una ciencia. Él toma la tensión, pide análisis o aconseja una cirugía. Pero, al mismo tiempo, no duda en prescribir hidroterapia, acupuntura o yoga. “Por supuesto, no niego la eficacia de la medicina convencional. De hecho, los diagnósticos debe hacerlos esta medicina, pero el problema es que no sabe curar las dolencias crónicas, porque no trata a los pacientes como un todo”Colaborar: esta es la palabra que este médico repite constantemente cuando se refiere a ambas disciplinas.

Michaelsen ejerce en el Hospital Universitario La Charité de Berlin, donde es, además, profesor de Naturopatía Clínica y colabora con otros médicos a la hora de definir el tratamiento de un paciente. “Al principio, también en Alemania hubo un gran rechazo a las medicinas naturales. Hoy hay 50.000 naturópatas ejerciendo de forma oficial y la naturopatía está reconocida por la Seguridad Social y la mayoría de los seguros médicos”, asegura.

Hidroterapia, ejercicio físico, yoga, acupuntura, ayurveda, ayuno o meditación son las vías que, según Michaelsen, sirven para reequilibrar mente y cuerpo. Su libro “Curar con la fuerza de la naturaleza” (Planeta) es un best-seller en Alemania. En él repasa todos los métodos de la medicina natural y expone por qué tienen una base científica. Le preguntamos por las claves de estos tratamientos… y las dudas que provocan.

Usted es médico. Es sorprendente que diga que la naturopatía es una ciencia. ¿En que se basa para afirmarlo?

Además de sustentarse en la experiencia, hay investigaciones y datos que lo confirman, pero no se toman en consideración. Para los médicos es difícil de aceptar, porque es más sencillo prescribir fármacos. Eso está muy bien, yo también prescribo esos tratamientos, pero recomiendo además cambiar la alimentación o combatir el estrés. Para hacerlo, hay que dedicar más tiempo a cada paciente.

El problema es que hay muchos charlatanes, muy peligrosos. ¿Cómo nos podemos defender de ellos?

Yo recomendaría, como en mi país, Alemania, o en Estados Unidos, que la naturopatía vuelva a las universidades y se creen cátedras, y que así entre en los hospitales para colaborar con la medicina convencional. Y, luego hay dos reglas para reconocer a un charlatán: cuando promete curar todo y cuando cobra cada vez más caros sus tratamientos.

¿Por qué la gente busca cada vez más las medicinas alternativas?

Porque la medicina convencional ha llegado a sus límites. Tiene mucho éxito en las dolencias de urgencia, como un infarto o una operación por un cáncer, pero la gente padece cada vez más enfermedades crónicas y la medicina convencional no sabe cómo enfrentarse a ellas. Ahí es donde la naturopatía tiene su espacio.

“La medicina convencional ha llegado a sus límites, no sabe enfrentarse a dolencias crónicas”

¿Y por qué hay cada vez más enfermedades crónicas?

Nuestros genes son muy viejos, se modifican cada 100.000 años. Y nuestra vida ha cambiado de forma radical en los últimos 500. No vivimos como quieren nuestros genes.

¿En qué consiste el sistema mente-cuerpo del que habla en su libro?

Sabemos que, a través del cerebro, podemos sanar el cuerpo. La meditación es eficaz en muchas enfermedades. Eso es a lo que llamo conexión mente-cuerpo. El ser humano es un sistema complejo, por eso es un error tratarlo de forma fragmentada. Tanto la medicina natural como la convencional deben trabajar unidas. Por ejemplo, en el caso de los dolores de espalda, la ortopedia junto al yoga funcionan mejor que la cirugía.

Usted también critica modas como la intolerancia al gluten autodiagnosticada…

Sí, muchas personas leen algo y ya piensan que son alérgicos. Y la industria fabrica productos supuestamente contra esas alergias y la gente los consume. Hay un efecto placebo claro y mucho marketing.

Todas las técnicas que usa la naturopatía se asientan sobre la idea de que hay que adaptarnos al ritmo de las estaciones y las horas de descanso. Concibe al paciente como un todo y la curación como una recuperación del equilibrio entre cuerpo y la mente.

Técnicas de naturopatía

  • Hidroterapia: Según la naturopatía, mejora la depresión y activa el sistema inmune. Cada mañana, después de tomar una ducha caliente, hay que aplicarse un chorro de agua fría por todo el cuerpo, y luego uno caliente.

  • Ayuno: Esta disciplina afirma que es beneficioso contra las infecciones y la fiebre. Lo mejor es hacerlo parcial, con dos comidas vegetarianas (por la mañana y por la noche). Y el completo una vez al año.

  • Yoga: Junto a la atención plena (mindfulness), el yoga mejora el estrés y proporciona energía a nuestro organismo.

  • Ayurveda: Viene del indio y significa vida (ayur) y saber (veda). Cura usando más de 1.000 hierbas y especias. Según la naturopatía, es eficaz para tratar el reuma y la artrosis.

  • Meditación: Como el yoga, facilita el equilibrio mente-cuerpo. Lo ideal es meditar a diario unos 30 minutos.

Fuente: Elena Castelló mujerhoy.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: Terapias Neurocientíficas: “El bienestar está en tu cerebro”

Una mujer sobrevive a un cáncer de mama con metástasis gracias a un nuevo tratamiento

Con la ayuda de sus propias células, se han podido eliminar lesiones del tamaño de una pelota de tenis en su hígado.

Probablemente, habría fallecido en dos o tres meses, pero Judy Perkins de 49 años y aquejada de un cáncer de mama muy agresivo hoy sigue viva. El «milagro» es fruto de una nueva terapia personalizada que utiliza las propias células inmunes del paciente. Es la primera vez que este tipo de inmunoterapia, eficaz frente al melanoma y algunos tumores de pulmón, funciona en cáncer de mama.

El cáncer de esta paciente estadounidense estaba en una fase muy avanzada. Se había extendido al hígado y tenía lesiones tumorales en este órgano vital del tamaño de una pelota de tenis.

Un autotrasplante

A grandes rasgos, el tratamiento consistió en activar las células «T», las células que ayudan a proteger el cuerpo de las infecciones, inyectando anticuerpos. Una vez activadas en el interior del organismo, se aislaron de la sangre de la paciente, se extrajeron y ya en el laboratorio solo se se cultivaron aquellas que podían reconocer al tumor. El siguiente paso fue volver a introducirlas en el paciente con una nueva infusión.

Las nuevas células fueron capaces de atacar a las cancerosas. El tratamiento logró eliminar la metástasis de la paciente y el tumor original, dos años después esta mujer permanece libre de la enfermedad, según se publica en la revista «Nature Medicine». Este éxito es una esperanza renovada para muchas mujeres que no responden al tratamiento.

Hasta la fecha, esta estrategia que se sirve del sistema defensivo de los pacientes para luchar contra el cáncer, solo había funcionado en tumores con muchas mutaciones como es el de pulmón o el cáncer de piel más agresivo.

Para otros tumores sólidos

El cáncer de mama, sin embargo, provoca mutaciones en un porcentaje muy bajo que causen una respuesta del sistema inmune. Pero el equipo de Steven Rosenberg, del Instituto Nacional de la Salud de Maryland lograron identificar las células específicas del sistema inmune que eran capaces de reconocer las mutaciones del cáncer de mama.

Esta aproximación abre una nueva puerta al tratamiento de pacientes con tumores sólidos, como el hepático, de colon o cervical que no tienen ahora tratamientos eficaces, una vez que desarrollan una metástasis. Por tanto, se abre la puerta al tratamiento de cánceres que hasta la fecha se consideraban incurables.

De hecho, el caso clínico que ha publicado Rosenberg forma parte de un ensayo clínico más amplio con 300 enfermos que tienen metástasis y unos tumores con una baja tasa de mutaciones. Los resultados de estos pacientes aún no se han publicado, pero los datos preliminares muestran resultados positivos en pacientes con cáncer de hígado y de colon, otros dos tipos de tumores que acumulan menos mutaciones y por tanto no respondían bien a la inmunoterapia convencional.

Una revolución

Para Laszlo Radvanyi, del Instituto para la Investigación del Cáncer de Ontario (Toronto, Canadá), «estamos en la cúspide de una gran revolución». Este investigador que escribe un editorial que acompaña a la investigación cree que el desafío en la próxima década «será encontrar formas más creativas para maximizar los beneficios en los pacientes».

La inmunoterapia, el tratamiento que se sirve del sistema de defensas natural para atacar el cáncer, concentra ahora el entusiasmo de la mayoría de los oncólogos. El éxito conseguido en cánceres como el melanoma -el tumor de piel más agresivo- o el linfoma de Hodking o la leucemia, no tiene precedentes en la historia de la oncología. Es el campo que más talento investigador concita y más inversión pública y privada atrae. «Cualquiera que se hubiera atrevido a pronosticar el estado actual de resultados de la inmunoterapia hace solo siete años hubiera sito tachado de loco», explicaba Ignacio Melero a ABC, investigador que desde el CIMA y la Clínica Universidad de Navarra lidera en España estas investigaciones desde sus inicios.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El estrés emocional crónico puede iniciar el proceso de un cáncer. *Doctor Pere Gascón

Caminar regenera el cerebro, alivia la tristeza y el estrés

Si te sientes triste, preocupado o ansioso, uno de los mejores remedios naturales es caminar. Aléjate, literalmente, de la fuente del problema y sumérgete en un entorno natural. No hay nada mejor que una agradable caminata para aliviar el dolor, deshacerse del estrés acumulado y recargar las baterías.

De hecho, se sabe que el ejercicio, y caminar en particular, es una excelente terapia para el tratamiento de la depresión y la ansiedad. Se ha demostrado que caminar a un ritmo sostenido favorece la liberación de endorfinas, hormonas que nos hacen sentir felices y relajados, al tiempo que reduce la producción de cortisol, la hormona del estrés.

Además, los neurocientíficos de la Universidad de Princeton creen que los efectos de una caminata saludable van más allá de la producción momentánea de algunos neurotransmisores, y creen que caminar regularmente puede incluso ayudar a regenerar el cerebro al ayudarnos a enfrentar mejor y con menos estrés los problemas cotidianos.

Las “neuronas calmantes” en el cerebro

Estos investigadores trabajaron con dos grupos de conejillos de indias, un grupo permaneció activo y el otro destinado a una vida sedentaria. Después de caminar, los científicos analizaron sus cerebros y descubrieron que en los animales que habían estado haciendo actividad física se activaron algunas neuronas que inhibían la actividad de las células nerviosas demasiado excitadas.

Luego agregaron un poco de estrés ambiental y encontraron la activación de las neuronas excitables en el hipocampo, una región del cerebro involucrada en las respuestas emocionales. Sin embargo, los animales que caminan podrían lidiar mejor con esta activación cerebral ya que se activaron incluso las “neuronas calmantes” para evitar que el impacto de la situación fuera excesivo y para mantener el estrés bajo control.

Estos resultados, que los neurocientíficos también consideran valiosos para los humanos, podrían explicar por qué caminar nos ayuda a relajarnos y olvidar las preocupaciones y los dolores. Todo indica que cuando caminamos, el cerebro activa las “neuronas calmantes” que inhiben el nivel de excitación de las neuronas que son la base de las preocupaciones, las elucubraciones y el estrés.

Esto indica que la actividad física ayuda a reorganizar el cerebro, por lo que es menos probable que las personas que caminan y realizan actividad física sufran regularmente de altos niveles de ansiedad y el estrés interfiera menos durante su vida diaria. Básicamente, caminar mejora el mecanismo de inhibición que evita que las células nerviosas más excitables se vuelvan hiperactivas.

Para obtener el máximo beneficio de la caminata, lo mejor es elegir un camino rodeado de naturaleza

No es lo mismo caminar sobre una cinta transportadora, entre las cuatro paredes de un gimnasio, en la ciudad o en medio de la naturaleza. Los neurocientíficos de la Universidad Heriot-Watt lo demostraron al monitorear la actividad cerebral de 12 personas mientras caminaban durante 25 minutos en un centro comercial, en un espacio verde y en una calle concurrida. El electroencefalograma móvil monitoreó las emociones y los estados como la frustración, la meditación, el entusiasmo y la atención.

Entonces descubrieron que la relajación y la meditación eran más intensas cuando los sujetos caminaban por espacios verdes. Estas personas también se sintieron menos frustradas. Esto se debe a que en los espacios verdes nuestro cerebro puede desconectarse completamente y activa lo que se llama “atención involuntaria”, que tiene la capacidad de moverse libremente en un estado bastante similar a la meditación de atención plena. Por el contrario, en las calles y centros comerciales tenemos que estar más atentos, por lo que no tenemos la oportunidad de desconectarnos por completo de nuestras preocupaciones y no permitir que nuestro cerebro descanse.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Terapias neurocientíficas: el bienestar está en tu cerebro

Hay que centrarse en fortalecer la salud y no la enfermedad -Matthias Girke, médico antroposófico-

Matthias Girke, médico antroposófico, creó el hospital General de Havelhöhe, Berlín. 

Tengo 62 años. Nací y vivo en Berlín. Casado, tengo dos hijos. Es importante que cada voz se pueda escuchar, y en el ámbito de la salud, que cada cual pueda escoger el tipo de medicina que quiere, que no lo decida el Estado. La medicina es inseparable de la concepción espiritual que cada ser humano tiene.

Nuevos paradigmas

Lo que aquí es una rareza en Alemania es tendencia, y tendencia impulsada desde el gobierno. Otro mundo.

La medicina antroposófico-integrativa cuenta allí con diez hospitales. El Doctor Girke, especialista en medicina interna, diabetología, medicina paliativa y medicina antroposófica; Director de la sección médica en el Goetheanum (Dornach, Suiza), fue el artífice de la transformación del hospital General de Havelhöhe de Berlín en hospital antroposófico-integrativo. Ha venido a España para impartir conferencias sobre la práctica de esta medicina en el marco hospitalario en el Colegio de Médicos de Madrid, en el de Barcelona (invitado por la sección de médicos naturistas) y en la casa Rudolf Steiner de Barcelona.

Yo trabajaba en un gran hospital de Berlín. Mi especialidad era la medicina oncológica y pronto comprobé que reparar el cuerpo no significa curar.

¿En que consiste curar?

La curación de enfermedades crónicas está relacionada con la transformación de la persona y con dar soporte a sus fuerzas autocurativas.

¿Qué fuerzas son esas?

Las defensas del cuerpo: una amigdalitis, una gripe, una fractura se curan solas. La medicina convencional no da suficiente apoyo a esta capacidad de remisión; por ejemplo, cortamos la fiebre cuando en realidad tiene una importancia enorme en el proceso de curación.

¿…?

Aumenta la respuesta inmune. Sabemos que la neumonía tiene un mejor pronóstico si la fiebre es alta, y que personas que han tenido muchas enfermedades de carácter inflamatorio tienen menos posibilidades de desarrollar cáncer. La inflamación es un proceso opuesto al cáncer. No necesitamos una medicina que suprima la fiebre sino que respete al organismo.

¿Y hacia dónde dirigió su búsqueda?

No quería dedicarme a la medicina alternativa, sino ampliar la medicina alopática y que pudiera ejercerla en un hospital público, pero sabía que era esencial hallar la manera de ayudar al paciente en su proceso de autocuración, darle apoyo anímico y tratar a cada cual en su individualidad.

¿Y lo encontró?

Sí, en la medicina antroposófico-integrativa cuyos principios son los que le he descrito. Me formé, y a partir de ahí mi gran deseo fue crear un hospital con este enfoque en Berlín.

¿Misión imposible?

Fue el propio Ayuntamiento de Berlín el que me solicitó crearlo hace veinte años. Reconvertimos un hospital público de 358 camas y 700 trabajadores que desconocían por completo la medicina antroposófica y los formamos.

Un Ayuntamiento con inquietudes.

Hoy contamos con un importante departamento de cardiología, un servicio de cuidados intensivos, otro de ginecología. Traemos al mundo alrededor de 1.200 bebés al año a los que nuestros pacientes les hacen gorritos de lana. Y somos uno de los centros de la asociación para el cáncer de Alemania. Nuestro centro oncológico es uno de los más importantes.

¿Por qué?

Ampliamos la medicina oncológica habitual con otras terapias y medicinas naturales como “el muérdago”, que mata las células cancerígenas y estimula el sistema inmunológico. Hacemos quimioterapia con este compuesto natural, sobre el que se han hecho ya amplios estudios.

¿Qué otros tratamientos incorpora la medicina antroposófico-integrativa?

El médico, el psicólogo y la enfermera que se encargan del paciente deciden junto con él qué terapias complementarias le convienen. Utilizamos la arteterapia, la musicoterapia y la euritmia, que es la terapia del movimiento.

Póngame un ejemplo de cómo se aplican.

El estrés y la tensión debilitan el sistema inmunológico. A un paciente estresado la musicoterapia le ayuda a soltar la tensión. La euritmia creativa es como una meditación en movimiento, y sus efectos fisiológicos están hoy muy documentados.

¿Por qué la euritmia y la arteterapia y no el yoga o la risoterapia?

Cada disciplina se ajusta a la persona y la enfermedad. Una persona con diabetes debe estar activa con las manos, y es muy bueno que haga modelado, mientras que a un paciente depresivo le ayudará pintar con colores luminosos.

¿Han comprobado la efectividad?

Por supuesto. Incluso sabemos que es de enorme importancia cómo está pintado un hospital. Para las personas que sufren anímicamente, el color tiene un significado muy importante. La arquitectura de un hospital tiene que estar orientada al ser humano.

Entiendo.

El cuarto campo que abordamos es la psicooncología, donde los pacientes aprenden a manejar el cáncer como un reto y a encontrar el sentido de su enfermedad en su biografía.

¿Y tienen éxito?

Cada dos o tres años se realizan encuestas para puntuar los 2.000 hospitales de Alemania, y nosotros siempre estamos entre los mejores. Atendemos a 10.000 pacientes al año.

Al inicio, no todos los médicos del hospital debían de estar por la labor…

Nadie estaba motivado, eran 150 médicos tradicionales y reacios. Comenzamos a hacer formación y práctica y más práctica, y viendo los resultados acabaron entusiasmados, no hemos tenido que prescindir de nadie.

Los médicos suelen ser reacios a la medicina no ortodoxa.

Los valores de los estudiantes de medicina de primer curso son la empatía con el paciente, pero al final de la carrera todos lo han olvidado. Casi la mitad acaban por no ejercer de médicos y escogen la investigación o la industria.

¿Por qué?

Se necesita una gran fuerza interior para conservar los ideales. Ahora en Alemania se está introduciendo un nuevo método de trabajo en las universidades enfocado a la salutogénesis.

¿Partir de la salud y no de la enfermedad?

Sí, ese es el nuevo paradigma, centrarse en lo que fortalece la salud en lugar de en la enfermedad. Una visión integral del ser humano.

  • Fuente: Ima Sanchís entrevista a Matthias Girke, médico antroposófico  lavanguardia.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La Medicina desde la Física Cuántica” 

El estrés emocional crónico puede iniciar el proceso de un cáncer *Doctor Pere Gascón

El Doctor Pere Gascón ha demostrado que existe una estrecha relación entre la inflamación, el sistema nervioso y el tumor maligno.

Las personas que se hunden durante meses en una depresión a causa de una muerte cercana están en riesgo.

Pere Gascón (Barcelona, 1949), es uno de los máximos exponentes internacionales en la investigación que vincula sistema nervioso –las neuronas, el cerebro– y cáncer. Ejerce en el servicio de Oncología del Hospital Clínic. Fue su responsable hasta el 2015.

Usted ha estudiado la relación entre sistema inmunológico y cáncer.
–Soy inmunólogo tumoral y siempre he investigado el microambiente que rodea al tumor: los linfocitos, los macrófagos… con el fin de atacar al cáncer. Por desgracia, hemos visto que cuando un tumor se ha aposentado bien, las células de su microambiente, que son parte del sistema inmunológico, cambian de chaqueta y se ponen de parte del tumor.

Autoagrede.
–Sí. Los macrófagos, que estaban para defendernos, se pasan al bando del cáncer. Los fibroblastos, que daban consistencia al tejido conectivo, apoyan al tumor, que las compra y lo favorecen. Así en todos los cánceres.

¿Y en las metástasis? [Diseminación de un cáncer a varios órganos]
–Sabemos que cuando se produce una metástasis existe un nido celular previo que se aprovecha de procesos inflamatorios crónicos asintomáticos, que tenemos en diferentes partes del cuerpo sin saberlo. El cáncer crece en núcleos inflamatorios.

¿Siempre?
-Si. Esto es muy importante. El cáncer siempre surge de un proceso inflamatorio, y crece más en ese ambiente. Es su microambiente.

¿Un ejemplo?
–Fácil: ¿qué hace el tabaco? Causa una inflamación crónica en los pulmones. Fumas e irritas constantemente los bronquios. Eso es un campo abonado –no todos los fumadores lo sufrirán– para que una célula cancerosa anide allí. Para que se produzca una mutación.

¿Qué ocurre en una inflamación?
–Las células del propio tejido inflamado se van multiplicando, con intención de repararlo, hasta que hay un error. La inflamación indica que hay células activadas por un virus, el tabaco, asbestos… No hablo de la inflamación que surge cuando te tuerces un tobillo. Esa no es cancerosa.

¿La solución del cáncer vendrá del propio sistema inmunológico?
–Es uno de los futuros más actuales. Se han identificado las células que impedían actuar al sistema inmunológico que debe defendernos. Esto es una revolución de hace cinco años. Hay fármacos específicos para tratar metástasis por melanoma, cáncer de riñón, y otros. Esas personas, antes morían en pocas semanas y ahora están viviendo hasta cinco años.

La línea inmunológica puede ser la respuesta al cáncer en la primera mitad del siglo XXI

¿Es la línea definitiva anticáncer?
–Con el cáncer nunca existirá una línea definitiva. La línea inmunológica, combinada con otras, puede ser la respuesta al cáncer en la primera mitad del siglo XXI. Pero la célula cancerosa se las sabe todas. Se hace resistente. Yo ya no estoy ahí.

¿Y en qué está usted?
–En el desarrollo de algo que identifiqué hace 20 años, cuando trabajaba en EEUU. Descubrí que células del cáncer de mama tenían un receptor [enlace] que es un neurotransmisor [mensajero químico entre neuronas]. Yo siempre he tenido la neurología en la cabeza, y la he estudiado muchísimo. Entonces pensé: si un producto de las neuronas libera una sustancia que se une a un receptor de la célula cancerosa, eso significa que existe una comunicación entre sistema nervioso y cáncer.

¿Lo confirmó?
–Sí. Un investigador de Sevilla, Miguel Muñoz, siguió mis publicaciones y demostró que prácticamente en todas las células cancerosas que él estudió existía aquél receptor neuronal que yo encontré. Lo detectó en tumores de colon, próstata, pulmón, cerebro y leucemias.

¿Y qué ocurrió?
–Vimos que esos cánceres también tienen receptores de otro neurotransmisor, la adrenalina. Luego, si en las células cancerosas existen receptores de neurotransmisores, eso significa que el sistema nervioso está dialogando con el cáncer. Y ahora viene lo fuerte.

Adelante.
–Últimamente, hemos demostrado  que el sistema nervioso, en general, propicia el crecimiento del cáncer, forma parte de la tumorogénesis, es decir, de la formación y el crecimiento del tumor. Varios investigadores de EEUU han aludido a esa relación en sus publicaciones.

¿Adónde lleva todo esto?
–Hace 20 años que voy detrás de demostrar que existe una conexión entre el sistema nervioso y el cáncer. Y es lógico, porque el sistema nervioso nos regula el rítmo cardiaco, la respiración, el intestino. Todo. La sustancia que yo he estudiado es un neurotransmisor inflamatorio: he observado la conexión entre inflamación, cáncer y sistema nervioso.

¿Esto relaciona al cáncer con los choques emocionales fuertes?
–Por ahí puede ir la cosa. Pero, yo he dicho por activa y por pasiva que las emociones no causan cáncer. El cáncer es consecuencia de un proceso lento, y el organismo tiene una capacidad de regeneración brutal. No es fácil generarlo. Surge de la rotura de muchos sistemas corporales.

Hay personas de 50 y pocos años que pierden el trabajo y año y medio después les surge un cáncer

De múltiples coincidencias.
–Si. Cada vez tenemos más evidencias de que cuando una persona sufre estrés crónico, de meses –por la muerte de una persona que te rompe la vida o la pérdida de un hijoesas emociones conducen a un estrés en el que se liberan citoquinas inflamatorias, sustancias que crean un ambiente proinflamatorio del que no se es consciente. Esto lo hemos visto en personas de 50 y pocos años que pierden el trabajo y año y medio después les surge un cáncer.

¿Si ese parado encuentra otro empleo el proceso maligno se detiene?
–Imposible saberlo. Si el estrés emocional ha durado muchos meses, es posible que el proceso canceroso ya vaya por libre. Lo importante es la cronificación del conflicto.

¿El sistema nervioso potencia las defensas inmunológicas?
–Claro. Cuando el sistema nervioso está equilibrado, las defensas están óptimas. Esto se ha demostrado. Un buen sistema nervioso que permite dormir bien, estar equilibrado y hacer ejercicio físico potencia el sistema de defensas. Y a la inversa, sabemos que los estados estresantes, deprimentes y crónicos, son estados proinflamatorios.

Riesgo de cáncer.
–Lo que causa el cáncer no es la emoción, sino el proceso que conduce a un ambiente celular inflamatorio, que es esa situación personal negativa. El estrés emocional crónico puede poner en marcha el proceso que inicia un cáncer.

¿Qué tipo de estrés es maligno?
–El contínuo, que va ligado a una depresión e impide dormir. Puede tener su origen en el trabajo o en una vida familiar infernal.

¿El control mental de cada persona en esas circunstancias límite es determinante? 

Sí. El control mental de cada cual es determinante. Se suma a su predisposición genética.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “SOLO RESPIRA: un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones” 

Repetición de la historia familiar *Bert Hellinger

Las lealtades invisibles hacen que una persona se mantenga dentro de su sistema familiar, repitiendo la misma historia, generación tras generación.

Algunas personas se preguntan: ¿Cómo solucionar esta situación en su vida?. ¿Cómo hacer para no terminar sola como el resto de las mujeres de mi familia?.
¿Cómo hacer para no terminar divorciándome?, ¿cómo escapar de las enfermedades familiares?, ¿cómo escapar de la historia familiar? ¿Cómo parar la repetición de la historia familiar?.

Existe en cada ser humano “la buena conciencia”, es la que hace que cada miembro de la familia gane méritos para pertenecer a la familia, perpetuando el rol que se ha ocupado en la familia (abandono, soledad, divorcio, desamor, etc). Esto lo hace una persona por seguir al amor ciego, ese que en su inocencia infantil cree que para ser buen miembro de familia requiere seguir el mismo destino que sus antecesores. La mayoría de las personas están ancladas en este tipo de amor.

Por otra parte se encuentra “la mala conciencia”, es aquella que hace que una persona transcienda los límites de su conciencia familiar atreviéndose a hacerlo diferente que los otros y que es producto de un proceso profundo de individualización, y que en oportunidades requiere un camino de soledad, pero de comunión con una consciencia más grande que es producto del “amor esclarecido”.

A continuación pequeños pasos que se pueden dar para conectarnos con ese amor esclarecido que nos ayuda a reconocer nuestras propias alas y emprender el vuelo de nuestro Ser.

Dejar de estar en contra de tu sistema familiar: cuando críticas o haces juicios de tu familia estás condenándote a repetir su propia historia.
Acepta a todos tal como son: El asentir te otorga la paz del amor, cuando aceptas abres la puerta a la transformación.
Honra a tus ancestros: Los que vivieron antes que tú… hicieron lo mejor que sabían hacer, darte la vida.
Agradece cada día a todos los miembros de tu sistema: No es necesario que corras hacia a ellos a darles un abrazo, el agradecer sincero surge cuando le das un lugar en tu corazón y los reverencias desde el alma.
Camina hacia la Vida con humildad: vive con alegría, ríndete en sus manos, acepta tu destino con amor y valentía.

“En las constelaciones Familiares del Espíritu se superarán los límites de las distintas conciencias, pues el espíritu creativo que activa los movimientos de los representantes nos lleva sobre nuestra conciencia personal a un plano superior, al plano del amor, que no conoce la negativa”.  

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Posición de los hermanos en la familia 

Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia

La indiferencia llega a una relación de pareja de forma pausada pero implacable.

Es un silencio amargo donde habita la incertidumbre, la añoranza de lo que antes era cotidiano y cómplice, y que ahora nos falta. Porque lo contrario del amor no es el odio, sino ese sentimiento capaz de rompernos en mil fragmentos llamado indiferencia.

Las relaciones “mueren” por muchas razones, lo sabemos y no hay duda de que todas suponen una alta carga de sufrimiento para la que nadie está preparado. No obstante, podríamos decir que es precisamente ese vacío, esa actitud pasiva y fría de la otra persona respecto a nosotros lo que suele generar mayor desesperación y ansiedad.

El amor suele tener tres enemigos: la indiferencia, que nos quita el aliento poco a poco, la indecisión que nos impide avanzar, y la desilusión que lo termina todo casi al instante.

Cada uno de nosotros podemos reaccionar de un modo ante un rechazo o una traición  pero…¿Cómo afrontar el vacío emocional de la indiferencia? No es fácil, de ahí, que siempre se intente encontrar una razón, un porqué a ese distanciamiento afectivo. Aunque en realidad no siempre hay un motivo para el desamor, en ocasiones, simplemente, se apaga, se ahoga como un sol crepuscular que queda sin aliento…

La indiferencia ocasiona serios efectos secundarios

La salud de una pareja, como todo organismo vivo y necesitado de alimento vital, necesita reforzar su estructura, su relación. Todo ello se consigue mediante esos rituales cotidianos, orlados de complicidad, en los que se inscriben los gestos que nos conectan, las palabras que nos refuerzan, las caricias que nos reconocen y espacios comunes habitados por una necesitada cercanía física y emocional.

Ahora bien, en ocasiones, casi sin saber por qué, hacemos uso del silencio o de la no intervención delegando en el otro para que haga, diga y actúe. Empezamos a dar por sentados los sentimientos e incluso las respuestas a preguntas que ya no formulamos. Poco a poco, se priorizan pequeñas cosas y se descuidan grandes aspectos.

Si hemos de hablar de un experto en materia de relaciones afectivas es casi inevitable no nombrar a John Gottman y su teoría de los “4 jinetes del apocalipsis”, sobre las razones que llevan a una pareja hacia el abismo del distanciamiento.

No te extrañará saber que entre estos pilares, además de las críticas, el desprecio y la actitud defensiva, esté también “la indiferencia”, esa conducta evasiva que mira hacia otro lado, y que crea grandes abismos de incertezas. Todo ello, todo este vacío emocional y frialdad afectiva genera serias consecuencias del “indiferente” al “indiferenciado” que debemos conocer.

Consecuencias psicológicas de la indiferencia

Pero, ¿cuáles son entonces, las consecuencias a nivel psicológico de la indiferencia?

  • La actitud indiferente de nuestra pareja genera, por encima de todo, desconcierto y miedo. El amor entre dos personas necesita de la seguridad de unos afectos y unas costumbres con las cuales sustentar el propio vínculo.

  • Cuando nuestras expectativas sobre ese vínculo dejan de cumplirse, aparece la incertidumbre y el desasosiego. Dos dimensiones ante las que nuestro cerebro va a reaccionar con estrés y ansiedad emocional.

  • Cuando dejamos de recibir esa retroalimentación emocional, ese intercambio sutil y perfecto donde las respuestas del otro nos reafirmaban y fortalecían, quedamos como “paralizados”. Nos mantenemos a la espera, aguardando a que cambie la situación, algo tan agotador como destructivo

  • Si cometemos el error de interpretar la indiferencia como algo que “nosotros mismos hemos generado”, perdemos aún más el control de la situación. Nuestra autoestima decae y derivamos en un estado de indefensión muy peligroso.

Ya no siento dolor, ahora mi corazón está más yermo que nunca porque se ha resignado. Ahora solo siento indiferencia, que es la falta más absoluta y desoladora de sentimientos.

Cómo hacer frente al vacío emocional

Como suele decirse, la indiferencia mata, y aunque muchos la definan como una actitud pasiva que se abre paso poco a poco en una relación de pareja, en realidad, no es del todo cierto. El vacío emocional es un enemigo muy activo que debe identificarse de forma temprana para evitar que se instale y deshaga para siempre ese vínculo, esa unión con la persona que amamos, o bien con nosotros mismos al perder nuestra autoestima.

  • Una relación de pareja se mantiene siempre y cuando exista satisfacción personal a la vez que reciprocidad. Si nos sentimos bien, seremos capaces de invertir en el otro porque damos lo mismo que recibimos.

  • En el momento en que ese círculo armónico de reciprocidad se rompe, afecta de inmediato a la calidad del compromiso, a nuestra pasión y nuestra intimidad.

  • En una pareja, con uno solo que sea indiferente basta, y la indiferencia se intuye, se palpa y se sufre. De nada vale esperar a que las cosas mejoren, de nada vale hacernos falsas esperanzas. Hay que actuar.

En ocasiones, basta con hacer pequeños cambios, llegar a acuerdos para romper esa rutina en la que caen las relaciones de vez en cuando. Cualquier esfuerzo por salvar la relación es poco. No obstante, si somos plenamente conscientes de que no hay amor o que esa situación trae más sufrimiento que felicidad, será necesario poner distancia.

No merece la pena ser cautivos del desamor, de los sueños truncados de dos extraños que lo dieron todo y que al final, ese todo quedó en nada. La indiferencia duele y desconcierta, pero la cura el tiempo siempre y cuando seamos valientes para alejarnos cuando toca, cuando aún somos capaces de recordar que debemos cuidar de nosotros mismos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Sentir distancia es algo más que estar lejos