Tu niño herido y tus relaciones de pareja

Dentro de ti hay un niño o una niña. ¿Como puede este niño determinar tu vida de pareja?

Este niño está herido cuando durante la infancia se te ha reprimido la expresión libre de sentimientos, sobre todo la rabia y el dolor, convirtiendo al adulto en un “niño enfadado”. También surge cuando ha habido carencias emocionales. 

Este síndrome afecta en gran medida a tu autoestima y determinará tus relaciones de pareja, por eso es fundamental en procesos de mejora de autoestima y en terapia de pareja.

La baja autoestima tiene una consecuencia y es la de dificultar el ofrecer amor a los demás.

No puedes dar amor a los demás si no te amas a ti mism@. En lugar de esto, las personas con baja autoestima actúan amorosamente para conseguir el amor de los demás.

El verdadero amor solo puede manifestarse cuando te aceptas a ti mism@ y esta capacidad de aceptación tiene su origen y desarrollo en la infancia.

Por lo general o tu pareja se parecerá a tu papá y mamá, o proyectarás el comportamiento que tenías con tus padres en tu pareja. Mientras esta relación haya sido sana, no hay problema. Y habrá sido sana cuando no haya generado una dependencia emocional negativa. Esto es, cuando además de quererte te han educado para amarte por ti mismo, comprenderte y perdonarte. Cuando has tenido ambas cosas (amor y capacidad de amarte), no dependes emocionalmente de otro y el amor que ofreces es genuino, libre y gratuito.

Pero cuando esto no ocurre, nos encontramos con personas con un niño interior herido. Y resulta sorprendente indicar que la educación emocional que has recibido de tus padres es una de las principales causas de tu sufrimiento ahora.

Las niñas y niños necesitan seguridad y buenos modelos emocionales para entender sus señales internas. En caso contrario suelen refugiarse en conductas para buscar una satisfacción interior. Estas conductas pueden ser, desde tratar de ser el mejor, la más guapa, el más bueno, el más gracioso hasta ser el más trabajador. Y todo para conseguir que te amen. En definitiva, como “viejos” niños y niñas que somos empezamos a ponernos máscaras.

¿Cómo saber si convives con un niño herido? Los niños y las niñas heridas, cuando son adultos tienen muchas de estas características:

  • Les decepciona una relación sentimental tras otra.

  • O bien sienten pánico si piensan que su pareja les podría dejar. No hay una relación emocionalmente adulta.

  • Buscan continuamente el amor perfecto.

  • Suelen generar adicciones (a comprar, al sexo, al amor, a sustancias…)

  • Necesitan bienes materiales y ganar mucho dinero. Nunca es suficiente.

  • Tienen un vacío existencial. Se aburren.

  • Necesitan la adulación de su pareja, que les compren regalos continuamente.

  • Proyectan en sus hijas e hijos una necesidad de éxito, de triunfo.

  • Son desconfiados. No confían en sus parejas e intentan controlarlas. Pueden llegar a ser violentos.

  • Pueden tener ataques de rabia, ansiedad y sentimientos de gran frustración por cuestiones banales.

  • Exigen a su pareja o están totalmente pendientes de sus deseos. No son capaces de amarse por si mismos.

  • También pueden llegar a ser muy aplicados, exhaustivos y perfeccionistas. Destacan en un arte, disciplina o en el trabajo.

No se trata de culpar a tus padres, pero si de ir a la causa del problema. Esto es particularmente importante, puesto que frente a los problemas de autoestima abundan procesos que personalmente no considero terapéuticos, sino que tan solo generan euforia y el sentirte bien contigo mism@ de forma temporal.

Una terapia efectiva y que busca sanar al niño herido es compleja, puesto que entran en juego los valores y creencias asumidos como guion de vida o como mandatos familiares.

La estrategia se basa en 4 pasos o movimientos:

  • Darse cuenta y comprender los patrones que actuaron en tu infancia y como estos se reproducen en tu vida de pareja, en tu búsqueda de pareja, relaciones sociales, etc.

  • Generar compasión por tus padres, puesto que ellos también fueron niños que fueron educados para ser dependientes emocionales.

  • Desarrollar la capacidad de perdonar las heridas emocionales que tus padres u otras personas te hicieron.

  • Aceptar como son o fueron tus padres, sin idealizarlos y al mismo tiempo conocerte, comprenderte y aceptarte. Tal y como eres, sin intentar ser quien no eres, puesto que esta es la estrategia que habías utilizado para que te amasen.

Si quieres saber cuál, es tu grado de dependencia emocional explora cual es el grado de intimidad que tienes con tu pareja. Pregúntate ¿Cómo puedes compartirte con otro/a y cómo puede alguien llegar a conocerte de verdad, si en realidad no sabes quién eres?

Una forma de tener una buena conciencia de ti mism@ es desarrollando barreras firmes. Por ejemplo, tus barreras sexuales te permiten sentirte cómodo o cómoda con otro y avisarte si alguien se acerca demasiado y te invade. Es como si fueses un país con fronteras claras. De hecho, las personas con barreras sexuales débiles a menudo hacen el amor cuando en realidad no quieren. En parte se venden para conseguir amor.

Cuando alguien te ama de verdad, te quiere por quién eres, así que cuanto más puedas ser tú mism@ mucho mejor.

El amor no sabe de esfuerzos, por eso si eres padre o madre seguro que quieres a tus hijos por lo que son y no por lo que quieres que sean o lleguen a ser. Enséñales también a amarse por si mismos.

Feliz Viaje.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Yo veo al niño que llora en cada paciente *Luigi Cancrini-psiquiatra” 

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Causas emocionales de la ludopatía: adicción al juego

La ludopatía, llamada también ludomanía o jugador compulsivo, consiste en una incontrolable necesidad de jugar juegos de azar, afectando el comportamiento del jugador de forma negativa y no productiva. 

Se trata de una adicción al juego que es motivo de muchas peleas, discusiones, descuido del hogar, despilfarro del dinero, desatención personal y social (alimentación, relaciones familiares, sexo, salud, etc…), etcétera, provocando divorcios y otras consecuencias severas. Esta afección se ha relacionado con adicciones como el alcoholismo o drogadicción.

Un jugador compulsivo tiene todo su enfoque en el juego. Sin duda, la distracción es muy fuerte y, como toda adicción, incontrolable. Muchos pensarían que este impulso es una cuestión que implica meramente una necesidad de ganar dinero, pero parece que va más allá, es decir, que el jugador compulsivo juega muchas veces por el sólo placer de estar jugando, y no se es capaz de parar.

El jugador compulsivo es atrapado, entonces, por una actitud impulsiva e incontrolable para aceptar riesgos, pierde consciencia progresivamente de la realidad y comienza a actuar contra su propia razón y sentido común para obtener, constantemente y de forma ansiosa, el dinero para jugar, el cual escapa de sus manos rápidamente.

¿Por qué se padece está adicción?

Como toda adicción, lo más probable es que el jugador compulsivo experimente un dolor emocional severo, puede ser un dolor de rechazo, de no adaptación, de incomprensión, de falta de amor. Al resistirse muchas veces a buscar ayuda profesional o al no tener una orientación adecuada que le ayude a entender sus emociones, encontrará una forma de escaparse ya sea a través del alcohol, las drogas u otros placeres pasajeros como el juego compulsivo.

Las adicciones son formas en que el individuo trata de menguar un dolor emocional fuerte por medio de un supuesto placer. Un jugador compulsivo sin duda intenta atenuar y apartar su inconformidad, soledad, ira o rebeldía con estos momentos de distracción, en donde la carga de adrenalina sube tanto que en verdad hace “olvidarse” al jugador de todo lo demás. El descuido de su salud, de sus relaciones y demás sólo refleja la evasiva a su mismo dolor.

Sin embargo, es inútil apartar el dolor por este alejamiento sino que se engrandece, por lo que en el jugador va aumentando la necesidad de jugar y jugar y jugar. Es por eso que en muchos casos esta adicción va acompañada también de alcohol, de drogas, sexo y todas las evasivas posibles. Los estados emocionales del afectado tienden a ser indiscutiblemente depresivos, y esto lo expresan de muchas formas, con rebeldía, mal carácter, se sienten afectados o víctimas constantemente por lo que les rodean y agreden o se agreden a si mismos, llegando en muchos casos a la violencia. Estos comportamientos los hace ir cayendo cada vez más en un estado de soledad o aislamiento que los hace necesitar más de estímulos externos para aislar su dolor.

Síntomas:

• Sentir ansiedad o desesperación de conseguir más dinero para jugar.
• Necesidad de apostar cantidades cada vez más grandes de dinero.
• Sensación de soledad, frustración y/o dolor después de jugar.
• Haber intentado jugar menos muchas veces, sin conseguirlo.
• Mentir sobre la cantidad de tiempo o dinero gastada en el juego.
• Cometer acciones no legales para conseguir dinero para el juego. 
• Desatención y/o pérdida del trabajo, relaciones, estudios debido al juego.

¿Qué se puede hacer?

Las causas que llevan a una persona a esta adicción pueden venir desde mucho tiempo atrás: en especial, la falta de cultura emocional para que el individuo vaya entendiendo y madurando los sentimientos de frustración, dolor, depresión y todas esas experiencias en la vida que pueden resultarle intolerantes y que más tarde le condicionan a escaparse de lo que siente.
Lo ideal es consultar con un profesional en el caso y llevar al afectado directamente con él. Sin embargo, la posible resistencia de la persona a ser ayudada resulta muchas veces un gran impedimento. En este caso es importante que las personas que rodean al jugador compulsivo eviten sentirse culpables, decaídas o desesperadas por el comportamiento de éste. En realidad estas actitudes no ayudan en nada y lo único que harán es aumentar un ambiente de tensión y depresión. Lo mejor es no permitir que uno hunda a todos.

Sin embargo, cuando hay disposición del afectado a ayudarse, se puede no sólo buscar ayuda profesional, sino seguir estos consejos a medida que sean posibles.

Si tú eres un jugador compulsivo y ya no quieres serlo, puedes seguir estos consejos:

1. Debes de estar muy consciente de tu situación y no negarla ni rechazarla, sino admitirla. No la veas como algo malo o reprobado, y no te castigues por jugar sin control. Admite lo que haces, simplemente.

2. Haz el esfuerzo por realizar una actividad física al menos una hora al día, corre, ve al gimnasio, nada y anda en bici, lo que sea, aunque después te vayas a jugar. Díte a ti mismo: no iré a jugar si no cumplo con esta sesión de ejercicio. Esto, además de oxigenar tu cerebro y vigorizarlo, te ayudará a ir educando tu mente. 

3. Busca lecturas que te hagan comprender mejor lo que sientes y que te hagan profundizar más acerca de todos los talentos que tienes.

4. Busca alguna clase de música, de baile, de algún otro idioma o de alguna actividad que te distraiga, te guste y te mantenga ocupado creativamente. Al principio quizá no sientas muchas ganas, hay que hacer mucho esfuerzo para vencer una adicción, cierto, pero al comenzar a relacionarte en un nuevo ambiente poco a poco irá cambiando tu perspectiva emocional. No te decimos que nunca más juegues, porque el jugar es algo muy interesante y la emoción de ganar también. Pero recuerda que el juego se acaba donde empieza la dependencia…

5. Hay muchas terapias alternativas que te pueden ayudar y apoyar, como las Flores de Bach, el reiki, la fitoterapia y la bioenergética. La medicina natural es ideal para ayudarte no solo a sentirte mejor y bajar tu ansiedad, estrés, e impulsividad, sino a entender y madurar tu energía emocional, la cual está íntimamente relacionada con la adicción al juego.

“Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto: alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o a una persona, usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor” (Eckhart Tolle)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Taller online gratuito de Atención Plena o Mindfulness: 4 vídeos explicativos y 7 audios guiados

La dermatilomanía: cuando hacerse daño se convierte en compulsión

La dermatilomanía, también conocida en inglés como: “Compulsive Skin-Picking” (CSP), es un desorden del control de los impulsos que mueve a la persona a tocarse, rascarse, pellizcarse o cortarse la piel, ya sea del rostro o del cuerpo. Muchas veces en el intento de eliminar pequeñas irregularidades o imperfecciones cutáneas que pueden ser reales o imaginarias. En una investigación reciente realizada en 2.530 adultos norteamericanos se observó que el 1.4% de ellos satisfacía los criterios diagnósticos de la dermotilomanía.

Vale aclarar que este comportamiento, que podemos poner en práctica de forma cotidiana y de manera un tanto automática, se convierte en patológico cuando asume el carácter de compulsión, cuando la persona lo vive como una necesidad imperiosa que no puede frenar y que, repitiéndose en el tiempo, aumenta su intensidad y frecuencia hasta provocar lesiones cutáneas visibles y permanentes.

Generalmente el rostro es la parte del cuerpo que suele ser centro de la dermatilomanía aunque otras áreas como los labios, el cuero cabelludo, las manos y los brazos también suelen verse afectadas.

La persona afectada por la dermatilomanía en sus inicios suele mostrar una atracción poco común y persistente hacia alteraciones cutáneas tan normales como el acné, las manchas, las picaduras de insectos o las costras que suelen salir en las pequeñas heridas. Cuando llega a un punto patológico, la persona incluso comienza a dañarse partes de la piel totalmente sanas pues según su percepción tienen un defecto, aunque nadie más lo puede observar.

Usualmente estas personas se dañan la piel con los propios dedos aunque también pueden usar pinzas, palillos o cualquier otro utensilio que tengan a mano.

Esta patología puede hacer su aparición a cualquier edad, lo mismo en la adolescencia que en la tercera edad y puede extenderse durante meses o años. En algunos casos las personas refieren un evento particularmente estresante como factor desencadenante. Así, la ansiedad, el estrés, el miedo, la excitación o el aburrimiento son los principales factores que dan pie a la dermatilomanía.

Como en la mayoría de las compulsiones, una vez que la persona ha satisfecho su necesidad, experimenta cierto grado de placer y gratificación por el simple hecho de que ha liberado una tensión que lo compulsaba a hacerse daño en la piel. De esta forma, este comportamiento funge a la misma vez como excitante y calmante. Vale aclarar que para algunas personas este comportamiento resulta una suerte de “hechizo mental ya que pueden pasarse minutos u horas totalmente ensimismados en esta tarea y ajenas al mundo que le rodea.

No obstante, uno de los factores que se ha relacionado con la dermatilomanía es el perfeccionismo pues inicialmente el acto aparece bajo la forma de eliminar las imperfecciones cutáneas aunque con posterioridad “el remedio sea peor que la enfermedad.

Al final, este trastorno resulta altamente discapacitante a nivel social ya que en sus inicios la persona puede esconder sus cicatrices con el maquillaje pero con el curso del tiempo, si no se solicita ayuda especializada, las marcas se acrecientan y la persona tiende a evitar el contacto social para no ser observada y descubierta.

Con fines eminentemente diagnósticos, debe puntualizarse que los especialistas aún discuten si la dermatilomanía debe encuadrarse como un trastorno del control de los impulsos o como un trastorno del espectro obsesivo-compulsivo, sobre todo porque aproximadamente el 15% de los pacientes que sufren un trastorno obsesivo-compulsivo también presentan la dermatilomanía.

Sin lugar a dudas la dermatilomanía tiene elevados índices de comorbilidad con la tricotilomanía (arrancarse el cabello) y la onicofagia (comerse las uñas), 36.7% y 26.7% respectivamente. Estas relaciones hacen que otros psicólogos encuadren la dermatilomanía dentro de los comportamientos repetitivos focalizados sobre el cuerpo” y abogan porque ésta sea una categoría diagnóstica independiente.

Como puede presuponerse, la terapia cognitivo-conductual, específicamente el Habit Reversal Training, suele ser muy eficaz para controlar esta patología aunque también se suele utilizar con excelentes resultados las terapias basadas en el Mindfulness.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 4 vídeos explicativos y 7 audios guiados” 

Enfrentarse al dolor

       ¿Cómo se enfrenta usted al dolor?

Me temo que la mayoría de ustedes lo hace de una manera muy superficial. Nuestra educación, nuestra enseñanza, nuestro conocimiento, las influencias sociológicas a las que estamos expuestos, todo nos torna superficiales.

Una mente superficial es la que escapa acudiendo a la iglesia, a alguna conclusión, a algún concepto, a alguna creencia o idea. Todos esos son refugios para la mente superficial que sufre. Y si no podemos encontrar un refugio, construimos un muro alrededor de nosotros y nos volvemos cínicos, duros, indiferentes, o escapamos hacia alguna fácil reacción neurótica. Todas estas defensas contra el sufrimiento impiden una futura investigación…

Por favor, observe su propia mente, observe cómo justifica sus sufrimientos, cómo se absorbe en el trabajo, en las ideas, o se aferra a una creencia en Dios o en una vida futura. Y si ninguna explicación, ninguna creencia ha sido satisfactoria, escapa a través de la bebida, del sexo, o volviéndose cínico, duro, amargo, irritable… Generación tras generación, ello ha sido transmitido por los padres a sus hijos, y la mente superficial jamás quita el vendaje de esa herida; de hecho, no conoce el dolor, no está realmente familiarizada con él. Tiene tan sólo una idea acerca del dolor. Tiene una imagen, un símbolo del dolor, pero jamás se enfrenta al dolor; sólo se enfrenta a la palabra dolor.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El inconsciente nos dirige, nos manipula y nos somete

Explora tu lado oscuro para recuperar el control sobre ti mismo

¿Tienes sentimientos que detestas?, ¿haces cosas de las que te avergüenza hablar?, ¿hay una parte de ti que te gustaría eliminar?, ¿deseas cosas que odias reconocer? 

Todos tenemos un lado oscuro al que nos da miedo enfrentarnos. Tu lado oscuro no entiende de buenas intenciones, de compromisos, de hacer lo que se supone que hay que hacer. Se mantiene oprimido, pero creciendo, buscando la manera de salir.

Explorar tu lado oscuro te permitirá recuperar el control sobre ti mismo, entenderte y conocerte.

¿De qué se alimenta tu lado oscuro?

El lado oscuro de tu mente se alimenta de miseria y autodestrucción, de todo eso que te niegas a ti mismo, de esos deseos que no se consiguen materializar.

Tus necesidades no satisfechas producen emociones negativas que lo alimentan. Si no consigues darle salida a esas necesidades, esas emociones negativas seguirán haciendo crecer lo peor de ti y te harán creer que esa es la verdadera versión de ti mismo o puede que incluso, la única.

No alimentar esa parte oscura de tu mente es la única manera de controlarlo.

Sin embargo, hay muchas cosas que sabes que no debes hacer porque son malas para ti y aún así las haces. Sabes que no debes fumar, que no debes pasarte con las grasas, que no debes gritar a tu pareja o a tus hijos, que no debes alimentar discusiones inútiles que no llevan a ningún sitio… Pero lo haces igualmente.

A tu lado oscuro tampoco le bastan las buenas intenciones. O tomas medidas y dejas de alimentarlo o se apoderará de lo mejor de ti.

¿Qué necesita tu lado oscuro?

Para dejar de alimentar tu lado oscuro es necesario que conozcas qué es lo que más le gusta. Éste se alimenta de los apegos psicológicos negativos, esos sentimientos que hacen que te aferres con fuerza a un estado anterior que te crea angustia.

Estos apegos negativos te impiden sentirte seguro, equilibrado y fuerte. Se expresan a través del rechazo, la humillación, la traición, el sentimiento de inutilidad y de fracaso.

Toda esa negatividad alimenta la parte más oscura de tu psique, la cual crece con tus sentimientos, pensamientos y comportamientos negativos, con la influencia de la gente tóxica que hubo y hay en tu vida.

Cada vez que algo negativo ocurre en tu vida o cada vez que recuerdas algo que no te gusta, sale a relucir tu lado más oscuro, que se aferra a esa negatividad como si tuviera derecho a ello, como si no hubiera más salida. Entonces, más miseria, autodestrucción y negatividad atraes para alimentarlo.

¿Cómo hacer frente al lado oscuro?

La solución para hacer frente al lado oscuro de la mente es entrenarlo conscientemente. Hay cosas que no se pueden eliminar, pero a las que sí se puede hacer frente, familiarizándose con ellas.

El mayor desafío es profundizar en la mente e iluminar todo lo que se oculta en ella.

El lado oscuro oculta mucho más que deseos incumplidos, aspiraciones frustradas o ilusiones rotas. Pero solo uno mismo puede sumergirse en él y explorar.

Cada vez que surja la negatividad en tu vida, cada vez que sientas que algo tenebroso intenta apoderarse ti, es cuando tienes que intentar descubrir por qué, sin avergonzarte.

Tienes que aceptar que hay un lado oscuro de tu mente que está ahí, y que no se va a esfumar solamente porque quieras reprimirlo. La represión solo lo hará más fuerte, y con más fuerza explotará en cuanto tenga la oportunidad.

Sé valiente. Sé honesto contigo mismo y trata de liberar esa negatividad.

La meditación puede ayudarte. También el coaching puede ser útil. Incluso, a través del arte puedes sacar lo peor que oculta tu mente, canalizando esa negatividad. 

Sólo sabiendo lo que oculta tu lado oscuro podrás recuperar el control de tu vida y aprender a manejar la negatividad para que no te domine.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Preguntas para intentar entender qué es el inconsciente” *Alejandro Jodorowsky

Acné rosácea o la enfermedad de la vergüenza

La rosácea es una afección dérmica que produce el enrojecimiento de la piel de la cara, por lo general de las mejillas, la nariz, la barbilla, la frente o los párpados, zonas en las que se aprecia como arañas o vasos sanguíneos muy a flor de piel, inflamación y erupciones o granitos similares al acné.

Hay personas que se asustan y creen que el sol, el alcohol o el maquillaje lo puede empeorar, pero ninguno de estos parámetros ha sido demostrado.

Suele aparecer a partir de la adolescencia y en personas que se expongan al público, a la mirada crítica de los otros o de unos padres exigentes sobre todo con los aspectos físicos. Por eso podemos encontrar una larga lista de personas muy conocidas que han pasado por este síntoma. Algunos famosos como Bill Clinton, Mariah Carey, Cameron Díaz, Robert Pattison, Lady Di, J.P. Morgan o el pintor Rembrandt, han tenido o tienen Rosácea.

Para la Descodificación Biológica Original, antes de la aparición de un síntoma, la persona siempre ha vivido un conflicto que le ha desestabilizado y que ha generado estrés.

En el caso del Acné Rosácea, se debe a un estrés que tiene que ver con la sensación de ser feo, de verse feo, deslucido, ridículo o desagradable, de sentir que los demás le miran para verle los defectos, por actos que creen que han hecho mal o porque no lo ven hermoso o hermosa. Es un ataque que viene de la mirada de los otros o un autoataque que se produce por la propia crítica. Incluso las personas cuando tienen una afección visible como son las que se producen en la piel, pueden sentir que los demás hablan a sus espaldas, les critican o se ríen de ellos por su fealdad. Este síntoma se asocia también a las personas tímidas y retraídas que se enrojecen rápidamente ante una mirada, las que sienten vergüenza y que tienen temor a la crítica.

Es lógico que ocurra desde la adolescencia porque es un momento en el que el niño está en un cuerpo que desconoce. Se siente desproporcionado, que no reconoce y que se siente mal en él. Por lo general, son los jóvenes púberes que se ven poco dotados de hermosura.

Cuando nos sentimos menos atractivos, menos hermosos, sin ninguna gracia, que nos falta belleza y no somos guapos o creemos y pensamos con frecuencia que los demás lo ven así, la piel de la zona comenzará a ulcerarse porque se encuentra en estrés. En ese momento, solo se verá una zona de piel reseca y más enrojecida, pero todo cambia cuando la persona soluciona su conflicto de fealdad. A partir de ese momento la parte de la piel que estaba reseca se restaura y es cuando aparecen los síntomas de la Rosácea.

Los síntomas aparecen en solución de conflicto y no son atractivos. Qué paradójico, porque es ahí, es el momento en que la persona afectada vuelve a verse fea, grotesca e incluso muy deslucida, que todo el proceso vuelve a recomenzar. Este síntoma es cómo un pez que se muerde la cola. Un círculo vicioso del que hay que escapar, y llegados aquí ya debéis saber cómo.

Sí, dejar de mirarse a un espejo durante unos días hasta que sane totalmente la piel. Dejar de criticarse y de mirar si los demás lo hacen. Solo es eso y es tan claro, como que los animales que no distinguen belleza de fealdad, no hacen síntomas de Rosácea.

La piel irá mejorando cuando se deja de activar el conflicto y se puede ayudar con productos naturales, como una mascarilla de arcilla verde con vinagre de manzana combinado con 10 gotas de aceite de árbol de té y aloe vera, aplicada directamente sobre la piel. También es útil la miel pura de abeja, el propóleo o el aloe vera, aplicado como mascarilla; siempre sobre la piel limpia. Pero recordar que lo primero es salir de la rueda infernal de sentirse poco agraciado.

Todos somos hijos maravillosos de la Madre Naturaleza y la belleza es un parámetro que varía en cada época. ¡Para qué nos vamos a preocupar por eso!

  • Autora: Ángeles Wolder Helling. Directora académica de la Escuela de Descodificación Biológica Original® de España (EDBO) cadhu.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Probióticos y rosácea: la asombrosa relación entre el intestino y la piel

Carta de Jorge Bucay a su hija Claudia

Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado… 

A disfrutar del amor, a confiar en tus fuerzas, a enfrentar tus miedos, a entusiasmarte con la vida, a pedir ayuda cuando la necesites, a permitir que te ayuden cuando sufras, a tomar tus propias decisiones.

Quisiera estar seguro, hija mía, de haberte enseñado…
A decir o callar según tu conveniencia, a quedarte con el crédito por tus logros, a superar la adicción a ser aprobada por los demás, a no absorber las responsabilidades de todos.

Quisiera estar seguro, hija mía, que aprendiste…
A ser consciente de tus sentimientos, a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción, a dar porque quieres y no porque crees que es tu obligación, a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo.

Antes de morir, hija mía, quisiera saber…
Que aceptas tus limitaciones sin enojo, que no impones tu criterio ni permites que te impongan el de otros, que dices que solo cuando quieres y dices que NO sin culpa, que eres capaz de vivir en el presente, que aceptas el cambio y que revisas tus creencias, que llenas primero tu copa y solo después la de los demás.

Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado…
A planear tu futuro pero no a vivir en él, a valorar tu intuición, a celebrar la diferencia entre los sexos, a tratar y exigir ser tratada con respeto, a desarrollar relaciones más sanas y de apoyo mutuo donde la comprensión y el perdón sean prioritarios.

Antes de morir, hija mía, quisiera saber…
Que aprendiste a aceptarte como eres, que no miras atrás para ver quién te sigue, que eres capaz de crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos, que te permites reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón.

Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado…
A no idolatrar a nadie, y a mí, que soy tu padre… menos que a nadie.

  • Autor: Jorge Bucay

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Taller gratuito online de Mindfulness o Atención Plena: 4 vídeos explicativos y 7 audios guiados

Yo veo al niño que llora en cada paciente *Luigi Cancrini- psiquiatra-

luigi-cancrini78 años. Romano. Casado dos veces, 5 hijos y 4 nietas. Fui ministro con el PCI en la sombra. La política no debe ser una profesión, porque la distancia con la vida de la gente es enorme. Temo el populismo: delegar en otro tu suerte. Los humanos somos naturalmente buenos, los traumas nos vuelven malos.

No llores solo

Profesor de Psiquiatría y Psicoterapia de La Sapienza (Roma), fundó en los años setenta una de las escuelas de psicoterapia más importantes en Italia, el Centro de Estudios de Terapia Familiar y Relacional, que preside. Ha recibido importantes premios por su labor. Hace 20 años que vive consagrado a los niños maltratados y abandonados, convencido de que revertir su sensación de abandono es construir una sociedad mejor. Se trata de que nadie llore solo. Integrar es su palabra. Luchó y consiguió integrar a los enfermos psiquiátricos eliminando los manicomios; y por el derecho a curarse de los drogadictos, despenalizar las adicciones. Ha dado una conferencia en el Centro Internacional de Psicología Hestia Barcelona.

¿Cree que nacemos buenos?

Sí, lo creo. Lo natural es estar bien dispuesto para los otros. El hombre es naturalmente sociable, decía Marx.

…Y un lobo para el hombre, decía Hobbes.

Mi experiencia me ha convencido de que el humano se convierte en un lobo para los otros cuando tiene dificultades en su infancia.

Usted lo investiga desde los años setenta.

En esa década fundé el Centro de Estudios de Terapia Familiar y Relacional y desde hace veinte años dirijo el Centro de Ayuda al Niño Maltratado del Ayuntamiento de Roma.

¿Todo se remonta a la infancia?

El cuidado en la infancia es fundamental para su salud mental futura. No hay suficiente atención para los niños que sufren, y este es también un problema político.

¿El antisocial se hace en la infancia?

Sí, en la infancia se consolida el núcleo de patología que se transformará en trastorno de personalidad. La mayoría de los drogadictos sufren trastorno límite de personalidad, la causa de las adicciones es la infelicidad, el desequilibrio. Al niño que roba no se le pasa con la edad: si no se atiende en la infancia, será un ladrón.

¿Propone una atención psicoterapéutica pública y de calidad para la infancia?

Sí, porque si no se interviene durante la infancia tendremos muchos psicópatas, drogadictos, personas con trastorno alimentario y toda la muestra de patologías imaginables. Pero si conseguimos intervenir en la infancia, podemos cambiar el mundo.

Suena a utopía.

La política tiene que dar recursos y los profesionales tienen que aprender cómo tratar a estos niños. Las universidades no enseñan a trabajar con niños que sufren descuido y maltrato. Nuestro conocimiento científico es muy superior a lo que aplicamos, no ha llegado ni a la cultura ni a los servicios.

Los niños viven sometidos a imágenes de violencia, ¿cómo les afecta?

Las fábulas y los cuentos han sido siempre muy violentos. Blancanieves, La Cenicienta… hablan de maltrato. El niño está acostumbrado a que haya peligros, pero que se puedan superar siendo fuerte y contando con el amor de alguien.

¿Esa es la solución?, ¿el amor?

Sí, en las fábulas y en la vida. Yo veo al niño que llora en cada paciente. Hitler, Stalin y Franco eran niños que lloraban, todos con historias familiares terribles. El maltrato y el descuido de los niños producen monstruos muy dañinos si el niño es inteligente y tiene fuerza personal.

Esos dictadores ¿habrían tenido solución si los hubieran tratado de adultos?

Es difícil, pero una validación de salud mental antes de presentarse como presidente sería interesante.

Pese a todo, usted es optimista.

Mis primeros recuerdos son de bombardeos. He pasado miedo, pero he tenido unos padres que me han protegido con su afecto. Eso te ancla en la esperanza y la confianza en la vida. Te lleva a creer que el futuro puede ser mejor y que en gran medida depende de cómo lo hagas tú.

¿Eso es lo que pretende dar a los niños?

Sé que si hay inseguridad en la imagen que un niño tiene de su madre, en cómo la siente, hay un punto de ruptura en la persona.

¿Y es así en todas las culturas?

Sí, lo he constatado trabajando con familias de todo el mundo. Los vínculos son la trama de la vida: soy el resultado de mis vínculos. Si el vínculo familiar se rompe demasiado pronto, hay consecuencias: la herida que me produce es un condicionante de mi futuro.

Es frecuente.

Sí, pero no es necesario. Hay que poner mucha atención en los primeros años de vida. El problema no son las peleas de los padres (si no son violentas), se puede pelear y cuidar del hijo. El problema es el abandono y el maltrato.

¿Y si falta el padre?

La madre puede darle lo que necesita. Hay muchas combinaciones. Pero si el dolor es excesivo y lo afronta en solitario, es destructivo. Si el niño está conectado con otros y puede ponerle palabras, es una experiencia de crecimiento; y eso es algo que debemos aprender: compartir y aceptar el dolor como oportunidad de crecer.

¿Cómo conseguir que exprese su dolor?

Estando en silencio a su lado, esperando: tiempo y presencia.

Decir que todo se define de los 0 a los 3 años es una condena.

Hay que volver atrás en la experiencia de abandono cuanto antes mejor. La adolescencia, cuando esos problemas se manifiestan, es un buen momento, no es una condena, sólo es más difícil. Sería más inteligente intervenir antes.

Esa es su lucha.

El niño que ha sido abandonado tiene el sentimiento de no valer nada y hay que ayudarle a reconstruir su historia.

¿Cómo?

Es impresionante ver cómo quien pensaba que le habían abandonado puede cambiar su actitud frente a sí mismo y la vida cuando entiende que no podían cuidarle, que el hecho de que le confiaran a otros también es un acto de amor.

La oportunidad de otro punto de vista.

Es la imagen interna de su madre biológica lo que cambia, y eso cambia su armonía de vida. Yo lo he visto tantas veces… he visto cómo una reconstrucción clara, limpia, puede cambiar la organización psíquica de la persona.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Lo que no decimos enferma

Cómo detectar y frenar a un manipulador

manipuladorSon personas que a menudo se disfrazan de corderos pero que en realidad son lobos dispuestos a atacar donde más te duele con tal de lograr sus objetivos.

No dudan en pedirte que antepongas sus necesidades a las tuyas y ni siquiera se sienten agradecidos cuando lo haces. Los manipuladores juegan con tus emociones, generan un profundo sentimiento de culpa y una falta de confianza en tus capacidades, de manera que terminas siendo una pieza más dentro de su juego.

La manipulación psicológica implica ejercer una influencia a través de la distorsión mental y la explotación emocional, con la clara intención de tomar el poder o el control y obtener algunos beneficios o privilegios a expensas de la víctima. El manipulador es consciente de sus actos, actúa deliberadamente creando un desequilibrio de poder que le permite inclinar la balanza a su favor y explotar a la otra persona.

Cuando esta situación se repite a lo largo del tiempo, corres el riesgo de llevar una vida que no es la que deseas pues, sin darte cuenta, te has puesto a sus órdenes y has supeditado tus necesidades y deseos a los suyos.

¿Cómo actúa un manipulador?

En muchas ocasiones la persona manipuladora es alguien cercano, alguien que incluso estimamos, por lo que no siempre es fácil desvelar sus verdaderas intenciones. No obstante, lo cierto es que la mayoría de los manipuladores tienen un modus operandi similar, un patrón de comportamiento que se repite continuamente:

1. Son verdaderos especialistas en detectar tus debilidades. Todos tenemos puntos débiles, defectos o aspectos de los cuales no nos sentimos particularmente orgullosos o seguros, los manipuladores tienen una especie de sexto sentido para descubrir esas debilidades y usarlas a su favor.

2. Urden un plan para alcanzar sus intereses. Las personas manipuladoras no suelen tener muchos escrúpulos morales, una vez que detectan tu punto débil, lo usarán para manipularte. En su mente se activa un mecanismo maquiavélico para urdir el plan que te hará renunciar a tus necesidades y valores, anteponiendo los suyos. De esta forma, y prácticamente sin darte cuenta, caes en sus redes.

3. Para sentirse satisfechos, necesitan cada vez más. La manipulación es poder, y éste puede llegar a ser tan adictivo como cualquier droga. Por eso, una vez que el manipulador ha apresado a su víctima, la utiliza para lograr sus fines cada vez que puede, a menos que la persona ponga fin a esa explotación. Un manipulador no suele dejar libre a sus presas, sino que intenta exprimirlas al máximo pidiendo sacrificios cada vez mayores.

Los tipos de manipuladores

-La víctima. Se trata de un tipo de chantaje emocional muy común pero también muy difícil de detectar porque la persona asume el papel de víctima y te endilga el rol del verdugo. Para estas personas, los demás siempre tienen la culpa, ellos son pobres víctimas humilladas y maltratadas. Con este discurso, despiertan tu sentimiento de culpa y te manipulan.

-El dependiente. Este manipulador se coloca una máscara de persona débil e impotente, que depende de los demás. Sin embargo, detrás de esa apariencia de cordero realmente se esconde un lobo que manipula abiertamente los sentimientos enviando un mensaje muy claro: “no me debes defraudar”.

-El agresivo. Se trata de personas con mal carácter que pueden explotar en cualquier momento. Su estrategia de manipulación es muy sencilla: se encargan de demostrarte que son los más fuertes, de tal forma que tu personalidad se diluye pues sabes que cualquier paso en falso puede dar lugar a una pelea.

-El interpretador. Se trata de una persona que, a primera vista, parece estar de tu parte, pero utilizará continuamente tus palabras contra ti. Son expertos en manipular la información y ponerla a su favor, en encontrar intenciones ocultas en los mensajes y actos, así generan un sentimiento de culpa por algo que nunca has dicho o hecho.

-El sarcástico. Estos manipuladores no ponen sus cartas sobre la mesa sino que prefieren jugar a buen resguardo. Por eso sus técnicas son los comentarios sarcásticos, las críticas veladas y las humillaciones. De esta forma demuestran su superioridad, te denigran y logran manipularte a su antojo.

-El proyector. Estas personas creen que son perfectas y que los demás están llenos de defectos. Por tanto, cada vez que pueden, te hacen notar que te has equivocado o que no has cumplido con sus parámetros, generando así una gran inseguridad y falta de confianza que juega a su favor ya que ellos se erigen como buenos mentores o jueces supremos.

¿Cómo detener a un manipulador?

1. Conoce tus derechos fundamentales

El primer paso para hacerle frente a un manipulador es ser consciente de que tus derechos están siendo violados. Los debes defender, pero sin hacerle daño a los demás. Concientiza que:

– Tienes derecho a ser tratado con respeto.

– Tienes derecho de expresar tus sentimientos, opiniones y deseos.

– Tienes derecho a establecer tus propias prioridades.

– Tienes derecho a decir no sin sentirte culpable.

– Tienes derecho a protegerte ante una amenaza física, mental o emocional.

– Tienes derecho a crear una vida propia.

2. Mantén la distancia

Las personas manipuladoras a menudo se mueven entre los extremos. Es decir, tienen dos caras, pueden ser muy amables con algunos y extremadamente groseros con otros, pueden parecer indefensos y al instante siguiente, comportarse de manera agresiva. Si conoces a una persona así, lo mejor es mantener la distancia porque es probable que se trate de un manipulador.

En el caso de que ya hayas caído en sus redes, intenta minimizar el contacto. No se trata de huir pero no hay necesidad de exponerse innecesariamente a sus ataques.

3. Evita culparte

Una de las estrategias del manipulador consiste en despertar un sentimiento de culpa en su víctima. Sin embargo, si están vulnerando tus derechos, debes ser consciente de que la víctima eres tú y que no tienes porqué sentirte culpable. Si no llevas esta situación al plano emocional, el manipulador habrá perdido la batalla. Pregúntate:

¿Estoy siendo tratado con respeto?

¿Las expectativas y demandas de esa persona son razonables?

¿Se trata de una relación en la que solo uno da y el otro no entrega nada a cambio?

¿Me siento bien conmigo mismo en esa relación?

Tus respuestas te darán pistas importantes porque te permitirán evaluar si el “problema” en la relación eres tú o la otra persona.

4. Devuelve las preguntas

A veces, para desenmascarar a un manipulador es suficiente con hacerle unas cuantas preguntas, estas le indicarán que no eres una persona fácil de manipular y que conoces sus intenciones, aunque intente ocultarlas. Por ejemplo:

¿Te parece una petición razonable o justa?

Según tú, ¿qué tendría que responder?

¿Me lo estás pidiendo o solo me lo estás comentando?

Estas preguntas hacen que el manipulador se mire al espejo y pueda ver la verdadera naturaleza de su estratagema. Si esa persona tiene cierto grado de conciencia, probablemente retirará la demanda y dará marcha atrás.

5. Usa el tiempo a tu favor

Los manipuladores a menudo realizan demandas irracionales y presionan para obtener una respuesta inmediata porque saben que si reflexionas sobre ello, es probable que te niegues a cumplir sus deseos. Por eso, puedes usar el tiempo a tu favor, cuando te hagan una propuesta respóndeles: “Voy a pensar en ello”.

Luego, tómate el tiempo que necesites para evaluar los pros y los contras, con serenidad y sin sentirte presionado.

6. Di “no” con firmeza

Los manipuladores son expertos leyendo el lenguaje extraverbal así que si les das un “no” tibio o inseguro, lo notarán y volverán a la carga. Por tanto, cuando no puedas cumplir sus demandas, dilo claramente y sin titubear. No des demasiadas excusas porque te hará parecer indeciso y puede indicar que sientes culpa por la negativa. Simplemente di: “lo he pensado pero no lo voy a hacer”.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El inconsciente nos dirige, nos manipula y nos somete” 

Cómo alcalinizar el cuerpo con los 3 pilares básicos

alimentos-alcalinosEl equilibrio del pH en la sangre y tenerle alcalino es algo vital para poder evitar enfermedades teniendo sistema inmune fortalecido y hablamos de muchas enfermedades entra las que está el cáncer.

Tener un cuerpo alcalino es la base de la salud unida también por supuesto a las emociones. Si tenemos acidez en el organismo no tenemos un sistema inmunitario capaz de defenderse de las enfermedades y además la acidez es la causa primaria del cáncer. Como ya hemos dicho muchas veces en esta web, esto es algo que descubrió el bueno de Otto Warburg que fue premio nobel en el año 1931.

Hoy vamos a ver cómo alcalinizar el cuerpo ya que para alcalinizar el organismo hay 3 aspectos clave en los que hay que centrarse y que son los que determinan el pH de nuestro cuerpo:

  1. La alimentación

  2. El estado mental (nivel de estrés, ansiedad etc…)

  3. El ejercicio físico

De todo ellos quizás el más determinante es la alimentación y no es de extrañar que con los avances de la ciencia cada año haya más casos de cáncer en lugar de menos debido a la nefasta alimentación ácida que se sigue en general en la sociedad actual en la que vivimos.

La alimentación

Nosotros tenemos a nuestra disposición los alimentos ácidos, los neutros y los alcalinos y solo de nosotros depende consumir unos u otros.

Aquí puedes ver una lista de los alimentos alcalinos, ácidos o neutros.

Seguir una alimentación alcalina es básicamente hacer lo siguiente:

  • Consumir grandes cantidades de vegetales y frutas orgánicas

  • Optar por los alimentos crudos, como los vegetales y los licuados de frutas y hortalizas para aprovechar sus vitaminas, minerales y enzimas

  • Evitar los alimentos procesados, cargados de sustancias acidificantes y perjudiciales como colorantes y productos sintéticos

  • Evitar los alimentos que contengan azúcares y harinas blancas refinadas (Alimentos procesados, pan blanco, bollería, dulces elaborados con azúcar blanca etc…)

  • Evitar las carnes y los lácteos, que son alimentos altamente acidificantes

  • Cocinar al vapor, hervido, a la plancha o al horno y evitar las frituras que también son ácidas

  • Consumir básicamente productos de origen vegetal

  • Beber bebidas alcalinas, como el agua con limón y/o bicarbonato, además de los mencionados jugos de vegetales

  • Evitar el alcohol en grandes cantidades y las drogas

  • Optar por los alimentos integrales siempre que tengamos opción. (ejemplo escoger pan integral en lugar de pan blanco, arroz integral en lugar de arroz blanco etc…)

En definitiva para poder aprender a alcalinizar el organismo podemos decir en el aspecto de la alimentación, que se trata de consumir alimentos naturales y alejarnos de todo lo químico, refinado o que haya sido tratado por la industria alimentaria para abaratar costes y producir a gran escala o industrialmente.

En aspecto mucha gente y de hecho la mayoría de la humanidad, tiene costumbres muy arraigadas desde pequeños, como puede ser con el consumo de carne, el de la leche de vaca, el queso, el pan o el arroz blanco etc…Todos estos alimentos que acabamos de mencionar son alimentos ácidos, que deterioran el sistema inmunológico.

Las alternativas a los alimentos ácidos son muchas y vamos a poner un ejemplo muy claro. La quinoa contiene mucha más proteína que la carne y además contiene muchos más aminoácidos esenciales.

Es un tema de costumbres y de que en esta sociedad se promueve una alimentación ácida, por un lado porque al sistema le interesa tenernos enfermos zl ser un gran negocio, para después vendernos sus medicamentos y por otro porque todo lo que sea abaratar costes en la industria alimentaria bienvenido sea, aunque ello tenga consecuencias nefastas en nuestros organismos. La gran cantidad de sustancias sintéticas y modificadas (refinados) que contienen los alimentos perjudican notablemente nuestras capacidades de autosanarnos.

El factor emocional y el pH

Está demostrado que estar sometido a altos niveles de estrés disminuye el pH de nuestro cuerpo o lo que es lo mismo, produce acidez en el organismo.

Así mismo tener un estado mental cargado de rencores, ira, sentimientos de culpa, ansiedad y todo lo que tenga que ver con no tener un buen equilibrio emocional, se sabe que también influye en nuestro pH y por tanto en nuestra salud en general.

Las prácticas como la meditación son de gran ayuda, así como otras técnicas como el yoga, el Reiki ya que son actividades que ayudan a calmar nuestro estado mental aliviando mucho el estrés y la ansiedad y los factores negativos que inciden directamente también en nuestro cuerpo.

No es complicado encontrar dos momentos al día para practicar meditación, siendo lo ideal practicarla 20 minutos por las mañanas y otros 20 minutos en la tarde.

El estrés es uno de los factores que más daño producen en el sistema inmunitario y podemos observarlo fácilmente cuando vemos que es en etapas de estrés o de mucha preocupación por algún problema que nos surja, cuando caemos enfermos.

Es muy importante encontrar un equilibrio emocional y despejar lo más posible nuestra mente de preocupaciones y de ansiedad, y es ahí donde las prácticas como la relajación y las técnicas para buscar la paz interior como la meditación nos ayudan mucho realmente.

Cómo alcalinizar el cuerpo naturalmente con ejercicio

Cuando hacemos ejercicio ponemos en marcha nuestro sistema linfático y oxigenamos la sangre. La acidez en el organismo, en un tejido o en un órgano determinado proporciona el medio idóneo para la aparición de los tumores ya que se produce una carencia de oxígeno en el medio.

Con el ejercicio físico y especialmente con el ejercicio aeróbico o cardiovascular oxigenamos nuestro organismo y especialmente cuando lo realizamos al aire libre y en plena naturaleza.

El ejercicio físico produce alcalinidad en nuestro cuerpo y ayuda a eliminar las sustancias ácidas y las toxinas que se acumulan en nuestro cuerpo.

Además de esto incide directamente en nuestro estado de ánimo, lo cual acabamos de ver que también es muy importante que sea al correcto para no promover un medio ácido.

Cuando sudamos expulsamos ácidos en el organismo por medio de los poros de nuestra piel y es una de las mejores maneras de eliminar los ácidos que tenemos.

El sistema linfático es un sistema que es circulatorio y secundario que en paralelo trabaja con el sistema cardiovascular. Trabaja a través de una red de ganglios linfáticos, capilares y vasos que transportan un líquido que se llama linfa y que es claro y alcalino.

Con el ejercicio retiramos los fluidos de los tejidos para devolverlos a la sangre y eliminar todas las sustancias ácidas como toxinas, bacterias y desechos expulsándolos del organismo.

La linfa se encarga también de administrar nutrientes en las células y además ayuda en el intercambio de oxígeno y de dióxido de carbono. Se encarga de ayudar al sistema inmunitario desplazando los glóbulos blancos por el organismo.

El ejercicio físico es esencial para poder activar el sistema linfático y para conseguir un cuerpo más alcalino y poder mantenerlo de ese modo.

Es necesario activar el sistema linfático para que no se ralentice y no pueda enviar el oxígeno fresco y el combustible para las células.

Además cuando acumulamos ácido en el cuerpo, este lo que hace es retener líquido para neutralizar el ácido y esto nos expone a padecer enfermedades.

El sistema linfático por tanto es clave para poder mantener un organismo alcalino y expulsar las sustancias nocivas del organismo así como para poder oxigenar correctamente las células.

El ejercicio aeróbico es aquel que se mantiene a una intensidad moderada durante un tiempo relativamente largo. Lo ideal es practicar la carrera, bici o andar a un ritmo moderado durante más de 30 minutos.

Si se practica además en un ambiente natural la oxigenación del organismo será mucho mayor.

Los Valores del pH

Cualquiera puede medirse el pH usando unas tiras que nos venden en la farmacia y que reaccionan en contacto con la orina o bien con la saliva.

Un nivel de pH de 7,6 en el organismo es el valor ideal y ligeramente alcalino y que se consigue siguiendo las pautas mencionadas.

Cuando tenemos un pH de entre 7.0 y 7.3 nuestro cuerpo no está ni ácido ni alcalino (neutro).

Cuando el pH en la sangre está en 6.4 significa que el cuerpo tiene 10 veces más acidez de la recomendada y si se alcanza un pH de 6.1 el cuerpo entonces tiene 20 veces más acidez de la ideal.

Si tenemos un pH de 5.5 tenemos un cuerpo 100 veces más ácido de lo saludable y si tenemos un pH de 4.9 tendríamos un organismo 200 veces más ácido de lo aconsejable y las enfermedades estarán a la orden del día en la persona que tenga esos valores.

Te recomendamos la entrevista a R. L, un científico independiente, nutricionista, médico naturista e investigador que nos habló de las cosas que nos ocultan y de cómo tener una buena salud.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Lo que no decimos enferma