Sentir distancia es algo más que estar lejos

A veces la distancia no se mide en kilómetros, a veces la distancia no es cuestión de lejanía corporal sino de almas.

Puedo estar cerca y sentirte lejos, puedo estar tocándote y a pesar de eso sentir que no estás a mi lado. La distancia es una enemiga en cualquier relación, va creando puentes cada vez más difíciles de cruzar y sobre todo va quitando las ganas de querer atravesarlos.

Los puentes los construimos cada uno, por ello tendremos la misma responsabilidad al hacerlos que al quitarlos.

No es cuestión de verse todos los días, no es cuestión de necesitar el contacto permanente con el otro para estar cerca, sino de la conexión y complicidad para crear la magia de no necesitar estar cerca para sentirse unidos. El sentimiento que es consecuencia de esto, pero a la vez puede ser causa, es el echar de menos. Pero ¿echamos realmente de menos a la persona?

Te echo de menos y el menos no concuerda con el sentimiento, porque para ser sinceros el echarte de menos no me cabe en el pecho, tu ausencia me recorre el cuerpo y cada rincón de la casa huele a ti, no es que te eche de menos, es que te echo de más Alejandro Separza

Echar de menos recuerdos es sentir que añoramos una parte del camino que recorrimos. Una porción que ahora forma parte de nosotros en nuestra mente, pero echar de menos a personas es querer permanecer y que no acabe ese trayecto recorrido. Así, cuando se echa en falta a una persona se lucha por permanecer juntos.

Relaciones a distancia

Las relaciones con kilómetros de distancia de por medio dificultan el intercambio, con independencia de que sean amorosas, de amistad o familiares. Por ello tendremos que hacer “un esfuerzo extra” para acortar el camino y acercar las almas. Las ganas y la pasión que ocurren tras un tiempo sin verse puede ser un punto a favor, aprovechar al máximo cada segundo en el que estar juntos ayudará a crear más lazos y reforzar las uniones.

Pareja dándose un abrazo

El permanecer lejos y tener únicamente la oportunidad de conversar, sin el contacto físico, es todo un reto para la comunicación y la intimidad dentro de las relaciones, tal y como lo demuestra el estudio realizado por la investigadora Crystal Jiang de la Universidad de Hong Kong y el profesor Jeffrey Hancock de la Universidad Cornell (EEUU). Así, trabajar las relaciones a distancia es una labor de cada uno (lo que no significa que cada uno tenga que hacer esta labor por separado), habrá que esforzarse por hacer que aunque pase el tiempo el volver a juntarse sea como que cada día se ha permanecido allí, quizás no físicamente pero sí mentalmente.

Aprovechar las oportunidades que se nos brindan

Cada vez es más normal conocer parejas que viven separadas, familias que han tenido que distanciarse o amigos que ya no viven en la misma ciudad. Dejar que la distancia ejerza sus fuerzas, darnos por vencidos y perder el contacto no es una de las opciones que tenemos que tener presentes.

Habrá que mejorar la comunicación, aprovechando todas las oportunidades que disponemos para acortar kilómetros, vídeollamadas, contacto inmediato por mensajes, etc. La tecnología avanza a pasos agigantados, puede convertirse en una gran aliada para sentirnos cerca incluso cuando estamos lejos.

La confianza en el otro nos va a dar la oportunidad de permanecer serenos ante las adversidades, y va a constituir un gran punto de apoyo para saber esperar y valorar aquello con lo que contamos. Las ganas de abrazar a otro después de un tiempo, de idealizar y desear permanecer con la persona lejana, lo bonito de echar de menos cuando se está lejos, son cosas que a veces perdemos en el día a día y para la que la distancia nos puede abrir la consciencia.

No olvides cuidarla por si mañana en vez de verla te toca imaginarla Gabriel García Marquez

pareja de la mano separándose

Aprovechemos el tiempo y la cercanía y trabajemos por acercar cada día las almas cuando la distancia sea la protagonista en nuestros sentimientos. Además, intentemos ponerle una fecha de caducidad a esta distancia porque siempre, siempre se vive mejor con una esperanza concreta.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El encuentro más íntimo no es el sexual, es el desnudo emocional“. 

El poder curativo del apoyo emocional

El apoyo emocional es un gran alivio cuando nos sentimos solos o desbordados por las emociones.

Este sostén nos puede proporcionar consuelo, seguridad y tranquilidad. ¿Qué aspectos hemos de tener en cuenta si queremos dar este apoyo emocional a otras personas? ¿Y si queremos recibir el apoyo de un hombro amigo?

Para dar apoyo a otras personas vamos a necesitar practicar la escucha y la empatía hacia los demás. En cambio, para recibir apoyo emocional, vamos a tener que asumir que no siempre somos capaces de gestionar todo lo que nos pasa solos. Por eso, en ocasiones vamos a necesitar ayuda de otras personas.

La importancia de la escucha activa

La habilidad para escuchar de forma activa es la base para generar un espacio de entendimiento. Escuchar no es lo mismo que oír, al escuchar, se percibe con todo el cuerpo, con los oídos, los ojos, los gestos, etc. Todo el cuerpo se involucra en la escucha, para que la persona que está hablando pueda sentir que le estamos comprendiendo de verdad.

Una buena forma de demostrar la escucha activa es resumiendo y parafrasear lo que la persona va diciendo a medida que avanza en su discurso. Así nos aseguramos de que estamos escuchando con plena consciencia y atención y no caemos en distracciones. Es muy fácil que sin darnos cuenta, hablemos antes de tiempo, u opinemos sin tener toda la información completa… o lo que es peor, saquemos el teléfono del bolsillo.

“Tan solo con escuchar profundamente, aliviamos el dolor y el sufrimiento.” -Autor desconocido-

Chico ofreciendo apoyo emocional a su pareja

Sentir que estamos conectados con los demás nos puede proporcionar también ese apoyo emocional que nos va tan bien cuando nos sentimos desbordados por nuestras emociones. Necesitamos “a nuestras personas”, sentir que tenemos alguien interesado en conocer nuestras penas y alegrías porque le importan, alguien que entiende que somos seres complejos, con un pensamiento complejo y asume el coste, no siempre agradecido, de intentar comprendernos.

La empatía es una cualidad para aprender

La empatía es la capacidad que tenemos de ponernos en el lugar de los demás y comprender sus sentimientos desde sus circunstancias. De esta manera, logramos poder entender lo que les pasa, cómo se sienten, qué piensan y por qué las personas se comportan de determinada forma. La empatía es una habilidad que podemos perfeccionar si ponemos empeño en coger de las manos a los demás y hacer un esfuerzo por seguirlos a través de puertas estrechas y rincones oscuros, que muchas veces causan aburrimiento o miedo.

“Lo más importante es que necesitamos ser entendidos. Necesitamos alguien que sea capaz de escucharnos y entendernos. Entonces, sufrimos menos”  -Thich Nhat Hanh-

Imaginemos que un amigo nos explica que acaba de cortar con su pareja y que está afectado por ello. Una de las claves para que este amigo note nuestro apoyo tiene que ver con validar sus sentimientos. Con reconocer que entendemos que en su situación se sienta así. De esta manera nos situamos en poner en valor su emociones.

No hace falta decir muchas palabras para brindar apoyo. De hecho, muchas veces ni siquiera hacen falta: un abrazo, una mirada o un gesto pueden ser suficientes para que la persona se sienta acompañada. Hacer como si no pasara nada, es decir, minimizar el dolor o el sufrimiento, no suele ayudar a la otra persona. Al revés, la caricaturización de su sufrimiento es todo lo contrario a ponerlo en valor. Quizás nosotros no habríamos reaccionado así, pero eso no hace menos sincero y profundo su sufrimiento.

Recibir apoyo emocional alivia el sufrimiento

Recibir la ayuda y el apoyo que necesitamos, para superar los momentos difíciles, nos puede proporcionar gran alivio y tranquilidad. Es importante que reconozcamos que no tenemos por qué poder con todo, ya que, podemos pasar por momentos de vulnerabilidad. En estos casos, es posible que necesitemos un apoyo de alguien de confianza y un buen desahogo de vez en cuando.

Manos ofreciendo un corazón

Compartir nuestras emociones con otras personas nos puede ayudar a fortalecer nuestro sistema inmunológico, además de situarnos en posición de entender que no somos los únicos que tenemos problemas. Todos pasamos por momentos complicados a lo largo de diferentes épocas de nuestra vida. Por tanto, es mejor sentirnos acompañados que tener que pasar estos momentos solos. Piensa que el sufrimiento ya inspira introspección, como para acompañarla de una de una sensación de abandono total.

Para brindar apoyo emocional vamos a necesitar la escucha activa, sostener el silencio y practicar la empatía para que los otros perciban ese apoyo. En cambio, para recibir apoyo emocional va a ser necesario una dosis de humildad, reconocer que no somos capaces de gestionar todo lo que nos pasa y empezar a practicar la capacidad de pedir ayuda cuando la necesitemos. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las caricias son tan necesarias como la comida o la bebida

Carta de Jorge Bucay a su hija Claudia

Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado… 

A disfrutar del amor, a confiar en tus fuerzas, a enfrentar tus miedos, a entusiasmarte con la vida, a pedir ayuda cuando la necesites, a permitir que te ayuden cuando sufras, a tomar tus propias decisiones.

Quisiera estar seguro, hija mía, de haberte enseñado…
A decir o callar según tu conveniencia, a quedarte con el crédito por tus logros, a superar la adicción a ser aprobada por los demás, a no absorber las responsabilidades de todos.

Quisiera estar seguro, hija mía, que aprendiste…
A ser consciente de tus sentimientos, a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción, a dar porque quieres y no porque crees que es tu obligación, a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo.

Antes de morir, hija mía, quisiera saber…
Que aceptas tus limitaciones sin enojo, que no impones tu criterio ni permites que te impongan el de otros, que dices que SÍ solo cuando quieres y dices que NO sin culpa, que eres capaz de vivir en el presente, que aceptas el cambio y que revisas tus creencias, que llenas primero tu copa y solo después la de los demás.

Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado…
A planear tu futuro pero no a vivir en él, a valorar tu intuición, a celebrar la diferencia entre los sexos, a tratar y exigir ser tratada con respeto, a desarrollar relaciones más sanas y de apoyo mutuo donde la comprensión y el perdón sean prioritarios.

Antes de morir, hija mía, quisiera saber…
Que aprendiste a aceptarte como eres, que no miras atrás para ver quién te sigue, que eres capaz de crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos, que te permites reír a carcajadas por la calle sin ninguna razón.

Antes de morir, hija mía, quisiera estar seguro de haberte enseñado…
A no idolatrar a nadie, y a mí, que soy tu padre menos que a nadie.

  • Autor: Jorge Bucay

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Háblate mucho y con cariño, vivirás más *Luis Rojas Marcos“.

Hay maltratos que no dejan heridas en la piel, sino en el alma

Hay maltratos que no dejan huellas físicas pero sí emocionales, abriendo heridas difíciles de cicatrizar y curar. Situaciones protagonizadas por el dominio de una persona sobre otra donde el desprecio, la ignorancia o la crítica son los principales elementos de una relación.

Una palabra, un gesto o simplemente un silencio pueden ser suficientes para lanzar una daga directa a nuestro corazón. Un corazón que va debilitándose poco a poco, quedando anestesiado ante cualquier posibilidad de sublevación, porque el miedo y la culpa han sido instaurados.

El maltrato emocional es un proceso de destrucción psicológico en el que la fortaleza emocional de una persona queda completamente vulnerada.

Seducir para atrapar

El maltrato emocional es una realidad muy presente en nuestras días que no entiende de edad, sexo o estatus social. Ya sea en la pareja como en la familia o incluso a nivel laboral, todos podemos ser víctimas de esta situación en cualquier momento de nuestras vidas.

Lo peligroso de los maltratos de este tipo son sus consecuencias y su habilidad para pasar desapercibido. El maltrato emocional es un proceso silencioso que, cuando da la cara, ya ha pasado mucho tiempo desde que se originó, teniendo consecuencias devastadoras para la persona que ha sido víctima.

Su inicio es lento y silencioso, ejercido por una persona disfrazada de encanto con el objetivo de seducir a sus víctimas para atraparlas, sobre todo en las relaciones de pareja. De esta manera, la realidad que el maltrador muestra es una realidad falseada, llena de promesas y deseos que nunca se harán realidad.

El maltratador va preparando el terreno para que la otra persona caiga en sus riendas poco a poco y lograr finalmente influenciarla para dominarla y privarla de cualquier libertad posible.

El poder de la cárcel mental

El abuso emocional es un potente veneno que destruye la identidad de la persona, arrebatándole su fortaleza emocional. Se da de manera indirecta, a través de las rejas agujereadas, que dejan pasar a las insinuaciones que buscan culpar e instalar la duda en las víctimas.

La persona víctima de maltrato emocional se encuentra atrapada en una cárcel mental de invalidez e inseguridad en la que su autoestima se va debilitando poco a poco.

Así, cuando la víctima ya ha sido atrapada, el maltratador comienza a destaparse ante ella a través de los desprecios, las críticas, los insultos o incluso los silencios. Por eso, las huellas de estos maltratos no son físicas y no hay heridas visibles en la piel de la víctima, porque el maltrato emocional se ejerce a través de las palabras, de los silencios o los gestos.

Tanto es el daño que se ejerce en estas situaciones que el miedo a actuar para liberarse se ve en muchos casos como un imposible. La cárcel mental es tan sólida que la víctima entra en una profunda situación de indefensión, a la que no imagina salida.

Las heridas invisibles en el alma

Las heridas del maltrato emocional son llagas profundas que llegan hasta lo más recóndito del interior de la víctima. No se ven ni se oyen, pero son terriblemente sentidas por la persona que las sufre. Heridas ocultas para los demás, pero profundamente dolorosas para la persona que lo sufre.

Las heridas del maltrato emocional crean un profundo agujero en la autoestima de la persona rompiendo toda valoración positiva de sí misma.

Son heridas originadas a través de los desprecios, descalificaciones y ninguneos que el maltratador ha dirigido a la víctima. Heridas invisibles y enraizadas en el miedo, la culpabilidad y la duda que arrebatan la creencia de cualquier posibilidad de actuar para liberarse de la situación en la que la víctima se encuentra.

Estas heridas sangran no sólo en cada encuentro, sino también ante la expectativa de que puedan ocurrir. Lo importante es que la persona no dé por perdida la posibilidad de salir de la situación en la que se encuentra y que tenga en cuenta que estas heridas pueden repararse con ayuda. 

¿Cómo reparar las marcas del maltrato emocional en el alma?

En estos casos, el factor más importante es que la persona víctima pueda identificar la situación en la que se encuentra atrapada, donde carga con toda la responsabilidad y culpabilidad que el maltratador le ha inducido. Por lo tanto, tomar conciencia de que nos encontramos en un proceso de maltrato emocional es el primer paso para poder liberarnos.

Una vez que sepamos donde nos encontramos inmersos, recuperar a nuestros seres queridos y apoyarnos en ellos para que puedan facilitarnos la salida de esta situación contribuirá a que sigamos adelante. Poco a poco, con sus gestos de amor y cariño, pueden ir llenando algunos de los vacíos que en nuestro interior se han originado.

Además, buscar ayuda de un profesional especializado nos facilitará comenzar a reconstruir nuestra identidad y autoestima, para reparar todas esas heridas emocionales invisibles que habitan en nuestro interior. Así podremos volver a reencontrarnos con nosotros mismos.

Reparar las marcas del maltrato emocional en nuestra alma no será un proceso sencillo y rápido, sino más bien complejo y lento. Sin embargo, la satisfacción de volver a encontrarnos siempre merecerá la pena.

Por último, no olvidemos que cada uno de nosotros también podemos llegar a originar heridas en el alma de los demás cuando despreciamos, ignoramos o criticamos sin tener que llegar a situaciones de maltrato emocional. Las palabras y nuestros gestos son un arma de doble filo que hay que cuidar…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El rechazo es la herida emocional más profunda“.

Familia tóxica: el enemigo en casa

familia-toxicaTodos tenemos una familia, nacemos en un núcleo que previamente elegimos, pero no somos conscientes del premio hasta que es demasiado tarde. Unos tienen la suerte de encontrar en ella su apoyo y su guía, y otros tienen en ellos a su peor enemigo.

Si tienes la fortuna de tener una familia idílica es probable que no te sientas identificado, o no logres discernir lo que es una familia tóxica. Quien más, quien menos, ha chocado frontalmente con algún miembro de su núcleo familiar, también es más común de lo que parece, tener varios frentes abiertos con cada uno de los miembros que forman tu familia. Esos seres con los que te une un nudo férreo, a los que estás unido por el lazo irrompible de la sangre, pueden hacer de tu casa un auténtico Pandemónium, un infierno comprimido y asfixiante en el que ninguna penitencia parece aliviar su fuego.

A poco que seas una persona abierta de mente, puedes llegar a pensar que arrastras una gran cantidad de karma y esa relación hiriente que mantienes con tus seres queridos, es una forma de purgar todo ese saldo kármico que llevas a tus espaldas de otras encarnaciones, incluso puede que pienses que te lo mereces de algún modo, el chantaje emocional, la indiferencia y el desapego que te proyectan pueden llegar a hacerte pensar que eres tú el culpable y que aquello que te sucede realmente lo mereces, sufres porque eres el malo y tu entorno te lo recuerda a cada minuto.

Lo normal en muchas familias, es que cuando hay un miembro que se muestra capaz, independiente y resuelto con el entorno, un ser que agarra con fuerza su timón y se guía por la vida allí donde se propone, termine levantando las iras y las envidias más feroces de sus progenitores.

Un polluelo que no necesita lecciones para emprender el vuelo, es un desagradecido y merece su rechazo más absoluto. Por regla general, los progenitores no reciben con agrado que un hijo pueda aleccionar y dar ejemplo, ellos o no supieron o no tuvieron el valor de enfocar sus vidas de la manera que idearon y desprecian irracionalmente a su vástago por lograr lo que ellos no se atrevieron a emprender.

Utiliza esa situación angustiosa que mastica tu familia en tu provecho, quizás es la manera que proyectaste, para que te vieras obligado a emprender tu camino en solitario. Una familia opresora y castrante es el impulso que necesitas para salir y encontrarte a ti mismo. Encontrarás indiferencia y rechazo, ese será el ultimo empujón que necesitabas. Tomar un rumbo distinto al que te ofrece hasta ese momento la vida, en esa especie de bucle sin salida, sin progresos, sin metas, para desarrollarte como persona, encontrar tus verdaderos dones, desarrollarlos y perfeccionarlos. Convertirte por ti mismo, en un ser completamente nuevo con un bagaje amplio y unas experiencias que te hagan crecer y evolucionar.

Quedarte anquilosado en ese núcleo que crees el mejor porque esa institución familiar dicta que la tradición y el orgullo es lo que la identifica, lo que la define y la diferencia. Que la sangre debe permanecer unida y ser una roca, pero en tu interior no te identificas con nada de esto. Salir y enfrentarte al mundo solo, es la vía no sólo de escape, sino que te permita saber quien eres y de lo que eres capaz, esto sólo se aprende con la experiencia y en solitario. Si no yerras una y otra vez, nunca aprenderás y este paso por la vida será como un cero a la izquierda, en tu casillero de experiencias.

Con el paso del tiempo y una vez madurada y reposada tu vida en el conocimiento y la experiencia de vivir en consecuencia con tus propias decisiones, puede que el regreso a casa sea distinto, la vida te ha dado las herramientas para lidiar con esas personas cerradas, y puedas emprender de nuevo esa relación, construyéndola con otros lazos distintos. En el peor de los casos, te darás cuenta de que poco o nada ha cambiado y bendecirás el momento en que decidiste partir y encontrar tu lugar en el mundo.

No debemos obligarnos a permanecer al lado de aquel que nos hace daño, no debemos caer en falsos chantajes, amor con prebendas y sentimientos de posesión. Nadie por mucha sangre que lleves de ella en tus venas, tiene más autoridad sobre ti que tú, y por supuesto nadie te conoce mejor que tú mismo.

Tu intuición, tu criterio y tu sentido común deben ser la brújula que te marque la dirección correcta. No hay que tener miedo al error, ya que gracias a el te convertirás en mejor persona, forjarás carácter y enriquecerás tu personalidad. Permanecer encarcelado en una relación tóxica solo por el lazo que te une a ellos, impedirá que despliegues las alas de tu autoconocimiento y vueles hacia horizontes donde la sabiduría y la experiencia te esperan con los brazos abiertos.

Si por el contrario disfrutas de una familia que te enriquece y te aporta conocimiento, disfruta de tu premio, ya que la necesidad de expandir tus horizontes, quizás no sean tan apremiantes. Debemos permanecer al lado de todo aquel que nos enriquece y nos hace mejores, y debemos apartarnos de aquellos que nos hacen reincidir en nuestro peor defecto, nos obliga a tropezarnos una y otra vez con nuestro ego y limita nuestra expansión mental y social. Nunca debemos arrepentirnos de lo que hicimos. Por muy mal que nos resulte esta empresa, por muy traumática que sea la experiencia, siempre será mejor haber errado que el no haberlo intentado al menos.

Por muy tóxico que sea tu entorno familiar, si este ambiente te empuja a buscar tu ubicación en este mundo, no puedes más que dar las gracias.

Ellos inconscientemente te ayudaron a dar con la senda que te permitió hallarte entre un mar de caos y dudas, dar con el sentido a esta vida y desarrollar tus propios dones, para convertirte en ese instrumento perfectamente afinado que hay en ti, es una gran recompensa.

Agradece a esos que te oprimieron ya que sin esa negatividad no hubieras encontrado tu positividad, gracias a esa oscuridad hallaste el modo de encender tu luz e iluminar tu camino.

  • Visto en: lacosechadealmas.blogspot.com.es

*Si lo desea, puede leer la publicación: Contratos familiares: códigos que nos impiden ser lo que somos -Alejandro Jodorowsky-.

Cuando el perdón no cicatriza las heridas del abuso sexual

abuso-sexualA menudo, suele decirse que no hay peor herida que la que deja la vivencia de una guerra. Sin embargo, las cicatrices que inflige el abuso sexual son muy semejantes, ahí donde el perdón no siempre ayuda ni cauteriza. Sobre todo, si no existe una ayuda efectiva por parte de la justicia, ni apoyo social y emocional del entorno más cercano.

Un hecho muy común en materia de abuso infantil y juvenil es que las víctimas tardan mucho en denunciar los hechos. Pueden pasar varios años, décadas incluso. Cuando logran dar el paso para hallar por fin esa necesitada paz interior, se encuentran muchas barreras, dificultades e incluso cierto rechazo estructural: “¿Y ahora para qué, después de tanto tiempo?, ¿qué espera sacar con ello?”

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produjo dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento” -Victor Frankl-

No podemos olvidar tampoco que toda víctima de abuso sexual debe pasar por un delicado duelo en el que pueda integrar en su historia vital lo que le ha sucedido. Ese trauma. Sin embargo, deben darse ciertos procesos previos en su entorno para facilitar este avance. Se necesita apoyo, reconocimiento y justicia. Sin embargo, algo que se da con demasiada frecuencia es que las propios organismos sociales no se ajustan a estas necesidades.

Tanto es así, que hay muchas denuncias por abuso sexual que acaban prescribiendo. Las resoluciones pueden tardar años en dictar resolución, hasta el punto de que el delito prescriba. En otros casos, muchas víctimas que sufrieron abuso en su infancia suelen atreverse a dar el paso en la madurez. Para entonces, la justicia ve estos actos delictivos como prescritos. Se procede al silencio legal dejando a la persona en completo desamparo.

Son situaciones realmente complejas. Estos hombres y mujeres no pueden cerrar esa etapa de sufrimiento. Esta infancia perdida. Ni aún menos dar el paso hacia el perdón.

El abuso sexual: los agresores habitan en los entornos más cercanos

Según la Asociación para el tratamiento del abuso y el maltrato en la infancia de Bilbao (España) gran parte de las personas que han sufrido abusos en la infancia nunca llegan a denunciar los hechos. Si esto es así, es por un hecho muy concreto. En el 90% de los casos los agresores están en el propio seno familiar, en el propio entorno de “confianza” de la víctima.

Denunciar supone, en muchos casos, crear un impacto, romper un equilibrio. Significa, además, tener que afrontar unas consecuencias imprevisibles. Si además tenemos en cuenta que muchos de estos abusos se dan en niños o adolescentes, la capacidad de reacción es más limitada y dramática. Como madres, como padres, es vital atender el comportamiento de nuestros hijos para intuir cualquier señal que pueda indicar un abuso.

Otro de los escenarios en los que ocurren abusos con una frecuencia notable es en los propios centros escolares. Maestros, profesores o entrenadores deportivos suelen ser también los responsables de que muchos niños y niñas sean ahora adultos rotos, personas fragmentadas que deben hacer frente a diversos problemas psicológicos.

Secuelas que les impiden poder vivir con dignidad. Su día a día está marcado por un solo propósito: sanar una infancia perdida. Cauterizar heridas.

Tal y como hemos señalado al inicio, muchos de estos dramas jamás obtendrán justicia. Hasta hace solo unas décadas ir a denunciar al pederasta suponía en muchos casos no ser creído, ser acusado. En la actualidad, volver a denunciar aquello que ocurrió hace 15 o 20 años es, en ocasiones, reabrir una herida que se curó mal con unas esperanzas inciertas de que la justicia sea realmente justa.

Los únicos delitos que no prescriben son los de lesa humanidad y de genocidio, de terrorismo. Se necesita por tanto, una reforma que proteja y dé justicia a las víctimas y no a los abusadores.

¿Estoy en mi derecho de no perdonar al abusador?

Estamos en nuestro pleno derecho a perdonar o no a quien una vez, nos hizo daño. Ahora bien, la experiencia clínica nos dice que es recomendable. Supone, ante todo, sanar emocionalmente y cortar el vínculo del dolor. Sin embargo, el perdón solo puede darse en la última fase del duelo. Si la víctima no ha efectuado ese camino interno, complejo y desgarrador, difícilmente podrá efectuarse esta desvinculación, esta necesitada liberación del sufrimiento.

El abuso en la infancia y la dificultad de ofrecer el perdón

Sufrir abuso en la infancia supone:

  • Experimentar abusos sexuales en la infancia supone una devastación total. Se interrumpe la construcción de nuestra identidad, de nuestra autoestima, se arrancan las raíces de una vida y en ocasiones, hasta la confianza hacia los adultos.

  • Este trauma genera alteraciones a nivel cerebral, produciendo déficits de atención, hiperactividad, depresión nerviosa…

  • Más tarde, a las alteraciones de sueño le pueden seguir los desórdenes alimenticios, así como secuelas emocionales, sociales y sexuales.

  • En caso de no recibir atención psicológica de forma temprana, esa fragmentación interna nos acompañará de por vida.

Nadie puede ofrecer el perdón en estas condiciones. Hay que poner cada pieza en su lugar para que una vez en pie, seamos capaces de mirarnos al espejo con coraje. Solo entonces, y una vez superado el duelo, tendremos los mecanismos para decidir si queremos o no ofrecer el perdón. Estamos en nuestro pleno derecho.

  • Cabe señalar una vez más que perdonar siempre será recomendable en estos procesos. No obstante, hay que tener en cuenta que perdonar no es ignorar el daño causado. Perdonar tampoco significa olvidar. Ni aún menos que el agresor quede exime del acto cometido.

El perdón es cortar el hilo del sufrimiento para cerrar una etapa. Es actuar con resiliencia para recordarnos que, efectivamente, merecemos ser felices y no víctimas eternas de alguien que eligió hacernos daño.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Se puede ser feliz después de haber vivido una infancia traumática?

Hay que aprender a alejarse de quienes no nos necesitan

Tenemos que aprender a priorizarnos y a comprender que, para bien o para mal, somos las únicas personas imprescindibles en nuestra vida y que todos aquellos que nos perjudiquen, sobran.

Si estás habituado a usar las redes sociales, seguro que ya conocerás esa opción llamada “Eliminar amigo”. En ocasiones, acumulamos en estos espacios a personas que no conocemos de verdad, relaciones que nos traen más problemas que beneficios.

A día de hoy, y en especial entre la gente más joven, es común que las amistades se terminen de este modo. Quien no existe en sus redes sociales, no existe en sus vidas. Es una forma fría y algo impersonal de romper vínculos.

Ahora bien, tomando este ejemplo, también muchos de nosotros deberíamos hacer lo mismo en la vida real. En ocasiones cargamos relaciones a nuestras espaldas que vetan mucho nuestro crecimiento personal.

No obstante, no se trata tampoco de ir llamando puerta por puerta para avisar de que no queremos trato alguno. Se trata solo de saber priorizar y de no invertir tiempo y esfuerzo en quien no lo merece. 

Cuando ya no nos necesitan: La importancia de saber verlo

No siempre es fácil darse cuenta de cuándo llega ese momento en que dejamos de ser importante para alguien. Y no solo eso, algo que también puede suceder es que nos pierdan el respeto, y que esa necesidad se vuelva interesada.

Es necesario saber diferenciar entre quienes te necesitan de forma auténtica y quienes, en realidad, se han desapegado hace tiempo de nuestro corazón.

  • Si tienes hijos seguro que habrás notado que siempre llega un instante en que dejan de necesitarnos. Ahora bien, ello tiene que ver con su propia madurez, con su capacidad de ser independientes.

Porque los hijos, en realidad, siempre nos van a necesitar. Estamos hablando, claro está, de afectos.

Relaciones interesadas: ¿cuándo aprender a alejarse?

Hay amistades que aparecen siempre de forma puntual en los instantes más interesados. Cuando necesitan un favor, cuando necesitan ser escuchados “y solo nosotros sabemos hacerlo”. Debemos tener cuidado en estos casos.

  • Mostraremos apoyo, afecto y comprensión a nuestras amistades, siempre y cuando exista reciprocidad. Una amistad, al igual que todo tipo de relación, se basa en un intercambio sincero de emociones, pensamientos, apoyos…

  • Si no sientes ninguna de estas dimensiones y ves que esas personas solo te buscan cuando quieren algo a cambio, no tengas reparos en poner límites.

  • No se trata, tal y como hemos señalado antes, de romper el vínculo de la noche a la mañana. En realidad, basta solo con decir la verdad de lo que sientes y marcar límites.

“Esto no puedo hacerlo porque no me viene bien”, “Estoy notando que solo buscas mi amistad cuando necesitas algo. Desearía más reconocimiento a mi persona por tu parte”. 

El placer de importar a quien de verdad importas

No te preocupes si a lo largo de los años has tenido que dejar a muchas personas en tu camino. En realidad, de eso se trata la vida, de ir avanzando para quedarnos con lo mínimo, con lo que de verdad importa y hace grande tu corazón.

Quien anda más ligero de mente y más cargado de corazón disfruta de mayores felicidades y por ello no debemos tener reparos en dejar a un lado a quienes no nos necesitan.

Habrá momentos en que sientas verdadero dolor al comprobar que alguien que te es muy significativo ha dejado de darte importancia. De reconocerte, de necesitarte.

Sanar el dolor por ese descubrimiento requiere tiempo pero, a su vez, debemos recordar siempre que el mayor amor de nuestras vidas debemos ser siempre nosotros mismos. Si uno mismo no se quiere y no se respeta, no será capaz de abrir la puerta de las segundas oportunidades.

  • Las personas que de verdad te importan, en realidad, son muy pocas, pero seguro que son las mejores. No se trata pues de “acumular gente” como hacemos en las redes sociales. En la vida real priorizamos y amamos lo que tenemos ante nosotros.

  • Los que te necesitan de verdad te lo demuestran. Y lo hacen de forma íntegra, sin egoísmos ni chantajes. Porque quien te quiere te respeta y sabe establecer ese intercambio cotidiano donde todos ganan y nadie pierde.

  • Si la gente que te necesita sabe demostrártelo, no olvides nunca demostrar reciprocidad. Hacer notar a quienes nos rodean que los necesitamos es una forma de reconocimiento muy poderosa, porque los hace sentirse útiles, importantes y piezas imprescindibles en nuestra red de afectos más cercana.

Las personas necesitamos muchas cosas para vivir: alimento, cobijo, calor, una casa, instantes de ocio y de libertad. Ahora bien, no debemos olvidar que las cosas más importantes de este mundo no son “cosas”, sino personas. 

De ahí la importancia de saber cuidar, atender, reconocer y, sin lugar a dudas, dejar atrás pesos inútiles que solo pueden causarnos daño y poner frenos a nuestro crecimiento personal.

Priorízate. Mira cada día por ti y por quienes de verdad son importantes.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quédate con aquellas personas que puedas ser tú en toda tu esencia“. 

Los niños amados se convierten en adultos que saben amar

los-ninos-amadosNuestras primeras experiencias con el mundo marcan nuestro desarrollo emocional. En los niños se entreteje una red que conectará su mente y su cuerpo, lo que determinará en gran parte el desarrollo de la capacidad de sentir y de amar.

En este sentido, nuestro crecimiento emocional dependerá de nuestros primeros intercambios emocionales, los cuales nos enseñarán qué ver y qué no ver en el mundo emocional y social en el que nos encontramos.

Así, el campo de nuestra infancia nos permite sembrar las semillas del amor de manera natural, lo que determinará que la capacidad de amar y ser amados crezca de manera saludable y nos ayude a desarrollarnos.

“Somos seres emocionales que aprendimos a pensar, no máquinas pensantes que aprendimos a sentir” -Stanisla Bachrach-

SI ALIMENTAMOS A LOS NIÑOS DE AMOR, LOS MIEDOS MORIRÁN DE HAMBRE

Las muestras de cariño y afecto elevan la  autoestima en los niños y les ayudan a construir una personalidad emocionalmente adaptada e inteligente. Es decir, nuestro amor les ayuda a manejar los miedos naturales que surgen en las diferentes edades, fomentando un grado de sensibilidad saludable.

Los niños tienen una confianza natural en sí mismos. De hecho, nos asombra que ante desventajas insuperables y fracasos repetidos no se rindan. O sea, que la persistencia, el optimismo, la automotivación y el entusiasmo amistoso son cualidades innatas.

En este sentido, es el mundo o, mejor dicho, los adultos, los que vamos mermando esa inteligencia emocional con la que todos nacemos.

Darnos cuenta de esto nos ayuda a ser conscientes del papel tan relevante que tiene amar a nuestros hijos y educarlos desde el respeto, la empatía, la expresión y la comprensión de sentimiento, el control del enfado, la capacidad de adaptación, la amabilidad y la independencia.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA CRIAR NIÑOS FELICES Y SALUDABLES?

El temperamento de un niño refleja un sistema de circuitos emocionales innatos específicos en el cerebro, un esquema de su expresión emocional presente y futura, y de su comportamiento. Estos pueden ser o no adecuadas, por lo que la educación debe convertirse en apoyo y guía para ellos.

Para lograr una salud emocional óptima, debemos cambiar la forma en la que se desarrolla su cerebro. La idea es que a través del amor y de la educación emocional fomentemos ciertas conexiones neuronales saludables en los niños.

O sea, todos los niños y todos los adultos parten de unas características determinadas que tienen que gestionar juntos para lograr su bienestar físico y emocional.

Por ejemplo, el hecho de que un niño sea tímido por naturaleza, suele provocar que los adultos que nos encontramos a su alrededor lo sobreprotejamos, haciendo que se vuelva ansioso y perturbable con el paso del tiempo.

En este sentido, con lo que hoy en día conocemos, la educación emocional requiere de cierto desaprendizaje adulto. Un niño tímido debe aprender a poner nombre a sus emociones y a enfrentar lo que le perturba, no debe sentir que le cortamos las alas porque es vulnerable.

Un adulto tiene que mostrarse empático sin reforzar sus llantos y sus preocupaciones, proponiéndole a su vez nuevos desafíos socio-emocionales que le permitan evolucionar. Es decir, hay que proteger su salud emocional a través del desarrollo de sus características naturales.

LAS CLAVES BÁSICAS DE UNA EDUCACIÓN EMOCIONAL SALUDABLE

Algunas de las claves básicas de una educación emocional saludable son:

  • Los especialistas suelen recomendar ayudar a los niños a hablar de sus emociones como una manera de comprenderse a sí mismos y a los demás. Sin embargo, las palabras solo dan cuenta de una pequeña parte (un 10%) del verdadero significado que obtenemos a través de la comunicación emocional.

Por esta razón, no podemos quedarnos solo en la verbalización, sino que tenemos que enseñarles a comprender el significado de la postura, de las expresiones faciales, del tono de voz y de cualquier tipo de lenguaje corporal. Esto resultará mucho más efectivo y completo para su desarrollo.

  • Desde hace años se viene promocionando el desarrollo de la autoestima de un niño a través del elogio y los refuerzos constantes. Sin embargo, esto puede hacer mucho más daño que bien. Los elogios solo ayudarán a nuestros niños a sentirse bien consigo mismos si están relacionados con logros específicos y con el dominio de nuevas aptitudes.

  • El estrés es uno de los grandes enemigos de la niñez. Sin embargo, es un inconveniente con el que tienen que vivir, por lo que protegerlos en exceso es una de las peores cosas que podemos hacer. Ellos tienen que aprender a enfrentar estas dificultades naturales de tal forma que desarrollen nuevos caminos neurales que les permitan adaptarse al medio en el que viven.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “SOLO RESPIRA: un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones“.

Agradece las crisis en tu vida pues son “crisis de curación”

woman in field hold hand palm upEs relativamente fácil sentir gratitud cuando ocurren cosas buenas y nuestra vida se desarrolla tal como deseamos; incluso en esos momentos solemos darlo todo por descontado.

Es muy bueno dedicar unos instantes a expresar nuestra gratitud y aprecio a otras personas, a la Tierra, a nuestro poder superior, a la vida.

Bastante más difícil es expresar gratitud cuando estamos pasando por un período malo o la vida no nos va como creemos que debería irnos. En esas ocasiones, lo más probable es que nos sintamos dolidos, confundidos o resentidos, lo cual es perfectamente natural.

La gratitud es lo último que se nos ocurre pensar en esos momentos. Ha habido ocasiones en mi vida en que he sentido unos tremendos deseos de levantar el puño hacia el Universo preguntando por qué me ha asestado ese cruel golpe.

De todos modos, es interesante cómo después de pasar por momentos difíciles, al mirar retrospectivamente, solemos ver que había algo importante y necesario en esa experiencia. Es posible que no lleguemos a verlo hasta que hayan pasado meses o incluso años, pero finalmente nos damos cuenta de que aprendimos una importante lección, nuestra sabiduría se hizo más profunda, hubo un despertar, o tal vez se nos abrió una nueva puerta a consecuencia de los acontecimientos que nos parecieron tan negativos en el momento.

Por ejemplo, la pérdida de un trabajo puede habernos llevado a una curación espiritual o emocional. El fin de una relación puede habernos dado la oportunidad de descubrir que necesitábamos un tiempo de soledad, o tal vez nos despejó el camino para una relación más satisfactoria. En ese momento podríamos comenzar a sentimos agradecidos de que la vida se haya desplegado como lo hizo.

A los momentos dolorosos de la vida yo los llamo «crisis de curación». Dejamos atrás algo viejo y nos abrimos a algo nuevo. Con frecuencia esto sucede porque nuestra conciencia ha aumentado y por lo tanto ya no podemos vivir de la antigua forma. A veces nos enfrentamos con un cambio necesario que debemos hacer en nuestro interior y/o en nuestra vida. Hay un proceso de duelo o aflicción por el que debemos pasar cuando dejamos algo a lo que hemos estado aferrados. Hemos de permitirnos sentir el miedo y la tristeza, y también recordarnos que en esa experiencia hay un regalo que sencillamente no vemos todavía.

Así pues, si en estos momentos estás pasando por una crisis de curación, busca todo el amor y el apoyo que puedas y date permiso para experimentar plenamente todos los sentimientos que surjan. Pide que el regalo de esta experiencia se te revele tan pronto como estés preparado para él.

Ten presente que cuando pase un tiempo y hayas adquirido perspectiva, nuevamente sentirás gratitud por el increíble viaje de tu vida.

  • Shakti Gawain

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente“.

Tiroides: Biodescodificación

Tiroides1ª Etapa (Supervivencia) y 4ª Etapa (Relación).

La glándula Tiroides, representa simbólicamente el reloj biológico del cuerpo, y casi SIEMPRE tendrá relación con conflictos relacionados con tiempo.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo? 

Me siento sobrepasado por los acontecimientos. No puedo llevar el ritmo ante todo lo que me está sucediendo. Tengo un conflicto de urgencia. Tengo un conflicto de no poder tomar algo que es mío.

Vivido en femenino (mujeres diestras u hombres zurdos): Tener problemas en la tiroides representa que estoy enfrentando un miedo, me siento impotente para resolver lo que se viene.

Vivido en masculino (mujeres zurdas u hombres diestros): Yo no presentaré problemas en la tiroides, sino en los ganglios.

Resentir: “A pesar de tener esto casi seguro, lo puedo perder“. “No soy lo suficientemente rápido para conseguir tal cosa”. “¿Cuándo llegará mi turno?”

*Las personas con problemas de tiroides, sienten que nunca pueden hacer lo que ellos realmente desean, sumado al hecho de que tienen un sentimiento escondido de estar siendo humillados o bien que lo que ellos hacen es humillante.

TIROIDES – TEJIDO ACINAR O FOLICULAR.

1ª Etapa (Supervivencia).

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo? 

No puedo conseguir o atrapar a la presa, soy lento. (La presa puede ser un marido, un ascenso, etc.)

Ejemplo: Una vendedora de un gran almacén, comienza con problemas en la tiroides porque a la hora de atender a los clientes, su compañera, que es más rápida que ella, logra mejores ventas y comisiones. Además claro, de que la jefa de ambas vendedoras, siempre llama la atención de la primera por lenta y por no vender suficiente.

TIROIDES – EPITELIO PLANO / CONDUCTO TIROGLOSO / BOCIO / NÓDULO FRÍO.

4ª Etapa (Relación).

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Me siento impotente, me siento atado de pies y manos. Alguien debería hacer algo pero nadie hace nada. Siempre espero hasta el final para actuar. Siento que la vida o algo o alguien me ahorca.

Ejemplo: Una amorosa señora mayor, ama de casa, cuida amorosamente de sus nietos pero observa cómo su yerno, maltrata continuamente a los niños y a su propia hija. Ella no puede hacer nada por los niños ni por la hija porque ésta justifica constantemente al marido. Ella se siente atada de pies y manos para resolver la situación. Además, su esposo se la pasa diciéndole que no se meta.

TIROIDES – CÁNCER.

4ª Etapa (Relación).

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Me gustaría sentirme más firme en lo que soy o hago. Me siento sin apoyo. Deseo ser fuerte y sólido.

Resentir: “No me siento lo suficientemente sólido a nivel de mi estructura”.

“Necesito ser fuerte, necesito que me sostengan, pero no tengo a nadie que lo haga”. “Necesito apoyo y no lo tengo“.

HIPERTIROIDISMO

Si yo presento hipertiroidismo, estoy viviendo un conflicto de URGENCIA. Siento urgencia de que el tiempo pase más rápido. Siento urgencia de que el plazo, termine pronto. Siento urgencia de que tal o cual hecho suceda ya mismo.

Resentir: “Tengo que hacer esto más rápido”. “Necesito que el tiempo se vaya volando”. “Necesito hacer esto rápido, deshacerme de esto rápido”. “Siento que no soy lo suficientemente rápido”. (Siempre para atrapar o escupir el pedazo).

Ejemplo: Una mujer que ama su trabajo, se ve en la necesidad de abandonarlo antes de tiempo pues ha quedado embarazada. En la empresa, su trabajo es importante y ella sabe que sin ella las cosas no resultarán igual, por lo tanto, desarrolla hipertiroidismo, puesto que ya le urge dar a luz y volver a trabajar.

HIPOTIROIDISMO

Si yo presento hipotiroidismo, estoy viviendo un conflicto de PACIENCIA/LENTITUD.

Resentir: “Deseo que el tiempo pase lentamente”. “Necesito más tiempo para disfrutarlo”. “Debo ir lento para no arruinar las cosas”. “Necesito más tiempo para hacer más cosas”.

Ejemplo: Una mujer que está a punto de cumplir los 50 años, se siente frustrada por no tener la capacidad física ni la habilidad para hacer todo lo que hacía a sus 30 años. Se deprime pensando que ella está envejeciendo y que no tendrá el tiempo suficiente para lograr las muchas cosas que aún ha soñado con hacer.

Glándula tiroides:

La tiroides secreta las hormonas tiroideas e interviene en el metabolismo, es decir que estas hormonas van a regular, van a ralentizar o acelerar, hay un rol ligado al tiempo en relación al metabolismo, y esta regulación va a tener que ver con el crecimiento y desarrollo del organismo, pero vamos a decir que es una regulación que se escribe en el tiempo.

¿CUÁL ES EL SÍNTOMA FÍSICO?

La glándula tiroides tiene la forma de un escudo y está situada en la base del cuello. Las hormonas segregadas por ella tiene una función importante en diferentes niveles del cuerpo y sus problemas se relacionan con el HIPERTIROIDISMO o el HIPOTIROIDISMO.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

La glándula tiroides une al cuerpo humano con el chakra de la garganta. Este está unido a la energía de la voluntad, la capacidad de tomar decisiones para manifestar nuestras necesidades, es decir, crear nuestra vida según nuestras verdaderas necesidades. Es así como crecemos como individuos. Este chakra está relacionado directamente con el chakra sacro, que se encuentra al nivel de los órganos genitales. Debido a que estos centros de energía están conectados entre sí, todo problema en la zona de uno de ellos significa que existe un problema en la zona del otro.

En el caso de la persona que sufre una hiperactividad de la glándula tiroides (hipertiroidismo), su cuerpo le dice que está demasiado metida en la acción; desea moderar y crear su vida, pero no se lo permite: se cree obligada a crear la de todos sus seres queridos. Esta persona no dedica tiempo a averiguar sus propias necesidades antes de pasar a la acción. A menudo, la persona hiperactiva busca probar algo a alguien o hacer que la amen. Se exige demasiado y les exige demasiado a los demás. Suele tener miedo de no poder actuar lo suficientemente rápido, de tener las manos atadas. Según ella, hay que actuar rápido. Sus acciones no se basan en la motivación adecuada, ni en sus verdaderas necesidades. También es el tipo de persona que puede decir lo que sea, incluso mentir, para hacer que las cosas se muevan.

En el caso de la persona que sufre por una falta de actividad de la glándula tiroides (hipotiroidismo), su cuerpo le dice que desea pasar a la acción, que no hace las demandas suficientes para obtener lo que quiere en lo más profundo de sí. Está segura de no ser suficientemente rápida para lograr lo que quiere. No está en contacto suficiente con su yo quiero.

Estas dos palabritas detentan un gran poder creador; ayudan a poner en movimiento lo necesario para manifestar lo que queremos. Además, se dice que este chakra es la entrada a la abundancia. ¿Por qué? Porque al escuchar nuestras verdaderas necesidades honramos a nuestro YO SOY y cuando éste se encuentra verdaderamente en armonía, el ser humano sólo puede vivir en la abundancia en todos los niveles: felicidad, salud, amor, dinero, etc.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

Si tu glándula tiroides está demasiado activa, recibes un mensaje importante para que te moderes y dediques un tiempo a averiguar lo que realmente quieres para crear la vida que te gustaría. No creas que debes actuar siempre para ser importante, reconocido o querido. Tampoco creas que todo es urgente. Cuando recuperes tu ritmo natural, de acuerdo con tus verdaderas necesidades, todos los que te rodean se sentirán todavía más complacidos. Como ésta es la glándula del crecimiento, si utilizas tu yo quiero sólo según tus necesidades, crecerás mucho más al nivel del alma y te darás cuenta así de lo que viniste a hacer sobre la Tierra.

Si tu glándula tiroides no es lo suficientemente activa, date cuenta de que sólo tú puedes llevarla de nuevo a su estado natural. No te favorece creer que no puedes crear tu vida y que no debes pedir. También ha llegado el momento de que dejes de creer que no tienes derecho a hacer lo que quieres. Aún cuando en tu niñez hayas aprendido a tener miedo a pedir, tu cuerpo te dice que ahora puedes dejar ese miedo atrás. Quizás tengas que realizar un proceso de perdón hacia la persona o personas que pudieron haberte perjudicado en sus acciones o sus gestos, o que te hicieron creer que no podías hacer gran cosa por ti mismo.

Date cuenta de que estas personas vinieron a tu vida para mostrarte lo que debías aprender, es decir, sobreponerte al miedo, a demostrar tu propia voluntad de crear.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “8 alimentos ricos en yodo para mejorar la salud de la glándula tiroidea“.