Los 14 árboles más sanadores, según el Tao

abrazar-arbolLos árboles, esos gigantes del bosque, nos acompañan, inspiran y sanan cada vez que nos acercamos.

Los árboles, esos gigantes del bosque, nos acompañan, inspiran y sanan cada vez que nos acercamos a ellos. Nos regalan su energía, magia y poder sin pedir nada a cambio y, a través del sonido del viento que danza en sus hojas, nos envían mensajes. Los árboles son maestros en saborear la existencia pausada e intensamente, enraizados en la tierra y haciendo fluir la energía del cielo.

El abrazo del árbol es inspirador, su sombra es envolvente como su hospitalidad, que nos da fuerza y sigue calentándonos y alimentándonos, y haciendo lo propio como multitud. Abrirse al bosque implica abrirnos para contagiarnos de su vitalidad y ser receptores de soluciones armoniosas.

A lo largo de los siglos, y en todas las culturas, chamanes, filósofos, artistas, amantes de la naturaleza, excursionistas han alabado el poder que ejerce sobre nuestras emociones el contacto con la naturaleza.

Esto no es más que una consecuencia del contacto ancestral con la naturaleza pero que en los últimos siglos, especialmente, en Occidente, este contacto con la naturaleza silvestre ha sido decreciente. Desde hace unos años la ciencia investiga en que medida esta pérdida de contacto con la naturaleza afecta a nuestro comportamiento emocional y viceversa, cuando se da una aproximación constante a la misma.

Hoy la neurociencia confirma aquellas sospechas sobre los beneficios increíbles para nuestra salud de disfrutar de los ambientes naturales. Hoy la neurociencia está descubriendo los aspectos funcionales de la intrincada anatomía y fisiología del cerebro humano y como ésta se modifica según los factores ambientales y a su vez influyen en la salud cognitiva y mental.

Todas las investigaciones apuntan que los elementos de los mundos naturales de agua, vegetación, y animales (aromas florales, sonidos de la naturaleza, colores, etc.) condicionan aspectos fisiológicos en el funcionamiento cerebral.

La pérdida de contacto con la naturaleza, sobre todo en la niñez del ser humano, impide que se cree una capa de protección contra el estrés psicológico y retrasa el rejuvenecimiento cognitivo. Otras investigaciones van más allá y muestran la privación de la naturaleza puede tener efectos de amplio alcance sobre el sistema inmunológico.

En términos generales la neurociencia muestra que nuestro alejamiento de la naturaleza reduce nuestras capacidades empáticas y de atracción por la naturaleza. La sostenibilidad del planeta no depende sólo de una batería de buenos comportamientos en temas como el reciclaje, el ahorro energético o la disminución de la huella ecológica sino que esta exige el mantenimiento de una relación íntima con la naturaleza.

Nuestros amigos sutiles:

Al comenzar a entablar una relación con ellos, le ayudarán a abrir los canales de energía y a cultivar la calma, la presencia y la vitalidad. Usted, a su vez, puede ayudarles con sus bloqueos y zonas debilitadas. Es una relación mutuamente beneficiosa que precisa ser cultivada. Los árboles sanadores a medida que Ud se acerque y se conecte con ellos, irán respondiendo. En la relación que usted consiga con los árboles sanadores, dependerá de su constancia. Y si usted, practica reiki o registros akáshicos, la comunicación será más fácil.

En todos los casos que haga una pregunta el responderá y su mente será lo primero que Ud. reciba como respuesta. Esa será la respuesta que el árbol le habrá dado. Al principio pueden ser palabras sueltas pero a medida que más lo practique, más fácil se fortalecerá la comunicación y la conexión.

La energía que emana cada tipo de árbol tiene numerosos efectos en tu bienestar.

Los 14 árboles mas sanadores al abrazarlos segun el Tao:

1. Pinos: los grandes son los mejores para sanar. Los pinos irradian especialmente mucha energía Chi: lo cual nutre la sangre, fortalece el sistema nervioso y contribuye a prolongar la vida. Son los árboles inmortales, y han tenido una gran veneración en la cultura china y japonesa.

2. Cipreses: reducen el calor y nutren la energía Yin.

3. Sauces: liberar la humedad excesiva en el cuerpo, reducir la tensión sanguínea y fortalecer el aparato urinario y la vejiga.

4. Olmos: tranquilizan la mente y fortalecen el estómago.

5. Arces: persiguen vientos mal sanos (un concepto en el taoísmo cuando designa a la energía Chi como afectada) y mitigan el dolor.

6. Acacias Blancas: disminuye el calor interno y equilibra la temperatura del corazón.

7. Higueras de Bengalas: limpian el corazón y ayudan a eliminar la humedad del cuerpo.

8. Canelos: para la salud del corazón y el abdomen.

9. Abetos: eliminar cardenales, a reducir la hinchazón y a curar los huesos rotos más rápido.

10. Espinos: mejoran la digestión y reducen la presión sanguínea.

11. Abedules: eliminar el calor y la humedad del cuerpo para desintoxicarlo.

12. Ciruelos: estómago, páncreas y tranquiliza la mente.

13. Higueras: para el sistema digestivo y la temperatura del cuerpo.

14. Ginkgos: mejoran la salud urinaria.

Cada árbol, al igual que cada persona, tiene una personalidad, anhelos y vida propia. Los arboles difieren ampliamente en su gusto por el contacto humano. Algunos son muy generosos y quieren dar toda la energía que absorben. Otros son débiles o están enfermos y precisan su energía reparadora. Algunos son simplemente almas amigables que disfrutan de la compañía del hombre. Otros son bastante indiferentes a los hombres. Puede aprender y crecer trabajando con todos ellos.

Intente ser abierto y respetuoso en lugar de presionarlos para que sirvan a sus propósitos. De esta manera, los árboles le proporcionaran algo más que otra fuente de energía Chi: amistad, expresión humorística y amor.

Visítelo en forma periódica para que el árbol sepa cuando irá y pueda esperarlo. Es probable que perciba con toda claridad que el árbol realmente lo extraña cuando desaparece durante un tiempo más prolongado que el habitual.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Moringa, el árbol milagroso

Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más

Las plantas...Stefano Mancuso, neurobiólogo vegetal

Tengo 49 años. Vivo en Florencia, soy docente de la universidad. Fundé y dirijo el Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal. En Europa las personas válidas no están interesadas en hacer política, que se ha dejado a personas de segundo o tercer nivel. Soy católico.

-¿Las plantas sienten?
Mucho más de lo que sentimos los animales. Y no es mi opinión o percepción, es una evidencia científica.

-No es usted un iluminado.
No. Sabemos que perciben los cambios eléctricos, el campo magnético, el gradiente químico, la presencia de patógenos…

-¿Oyen, ven…?
Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más. No tienen ojos y oídos como nosotros, pero perciben todas las gradaciones de la luz y las vibraciones sonoras.

-¿Y les gusta la música?
Ciertas frecuencias, sobre todo las bajas (entre los 100 Hz y los 500 Hz), favorecen la germinación de las semillas y el crecimiento de las plantas hacia la fuente de ese sonido, que equivale a frecuencias naturales como la del agua que corre, pero hablar o cantar a las plantas es perder el tiempo.

-¿Hay sonidos bajo tierra?
Se ha descubierto que las raíces producen sonido y son capaces de percibirlo. Eso sugiere la existencia de una vía de comunicación subterránea.

-Tampoco tienen nariz.
Su olfato y gusto son muy sensibles. Perciben las moléculas químicas, es su modo de comunicación, cada olor es un mensaje. Y tienen tacto, basta ver a cámara rápida cómo palpa una planta trepadora.

-¿Y dice que se comunican?
Se comunican con otras plantas de la misma especie a través de moléculas químicas volátiles, mandan por ejemplo mensajes de peligro. Si un insecto se le está comiendo las hojas, la planta produce al instante determinadas moléculas que se difunden kilómetros y que avisan de que hay un ataque en curso.

-¿Y cómo se defienden?
De muchas maneras. Pueden aumentar sus moléculas venenosas o producir proteínas indigeribles para el insecto. Muchas plantas al ser comidas por un insecto emiten determinadas sustancias para atraer a otros insectos que lo depreden.

-Eso es comunicación entre especies.
Las plantas producen muchas moléculas químicas cuyo único objeto es manipular el cerebro de los animales, en ese contexto se inscriben las drogas.

-Un ejemplo…
Estudios recientes demuestran que un naranjo o un limonero en flor actúa de diferente manera según la cantidad de polen que lleve el insecto. Si lleva mucho polen, aumenta en el néctar la cantidad de cafeína para activar su cerebro, para que se acuerde de esa planta y vuelva. Si lleva poco polen, corta la cafeína.

-¿Inteligencia vegetal?
Si inteligencia es la capacidad para resolver problemas, las plantas son capaces de responder de manera adecuada a estímulos externos e internos, es decir: son conscientes de lo que son y de lo que las rodea.

-¡Eso es mucho!
Hemos ignorado cómo funciona el 99,7% de la vida en el planeta y no podemos permitírnoslo porque nuestra dependencia del reino vegetal incluye -además del aire, la comida y los fármacos- la energía (los combustibles fósiles son depósitos orgánicos).

-Desconocemos el 90 por ciento de las plantas.
En su evolución las plantas han producido millones de soluciones que son muy distintas de las que han producido los animales. Hasta ahora el hombre ha basado su tecnología en cómo estamos hechos nosotros: un centro de mando y una jerarquía de órganos, y así se organizan nuestras sociedades, gobiernos, máquinas…

-Hay otro mundo en el que inspirarnos.
Estudiar las plantas nos dará una cantidad ingente de posibilidades tecnológicas. Por ejemplo, las redes: una red de internet y un conjunto de raíces son muy similares. Pero las plantas son redes vivas, imagine lo que podemos llegar a aprender de ellas.

-¿Son altruistas?
Compiten con otras especies y cooperan si son del mismo clan. Pero hay algunos ejemplos extraordinarios en los que podemos hablar de un alto grado de altruismo. Hay una investigación muy hermosa que se hizo hace cuatro años en Canadá.

-Cuénteme.
Se aisló a un gran abeto del acceso al agua, y los abetos de alrededor le pasaron sus nutrientes durante años para que no muriera. Las plantas son organismos sociales tan sofisticados y evolucionados como nosotros.

-¿Cuidan de su prole?
En las plantas observamos el cuidado parental que observamos en los animales más evolucionados. En un bosque denso, para que un árbol recién nacido adquiera cierta altura para poder hacer la fotosíntesis y ser autosuficiente han de pasar al menos diez o quince años durante los cuales será alimentado y cuidado por su familia.

-¿Dónde tienen el cerebro?
Las neuronas son las únicas células en los animales que producen y transmiten señales eléctricas. En las plantas, la mayor parte de las células de su cuerpo lo hacen, y en la punta de las raíces tienen muchísimas. Podríamos decir que toda la planta es cerebro.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las 38 flores del Dr. Bach

¿Quién gobierna tu vida?

inconsciente-icebergLo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.
Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.
Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.
Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

*El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del clan familiar
, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

*El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo. El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.
Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.
Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

13 consejos para cuando la vida se nos pone difícil

Vida difícilSiddhartha Gautama, o Buda, nos dejó un legado de gran sabiduría. Entre tantas, 13 consejos para aquellos que están experimentando tiempos difíciles. Hay, según Buda, una manera de vivir estos momentos de una manera más tranquila y el secreto tiene que ver con la actitud:

1) Las cosas son lo que son

Nuestra resistencia a las cosas es la principal causa de nuestro sufrimiento. Esto sucede cuando nos resistimos a las cosas como son. Si no puedes hacer nada, relájate. No luches contra la corriente, acéptalo o de lo contrario serás consumido en el sufrimiento.

2) Si crees que tienes un problema, tienes un problema

2) Si crees que tienes un problema, tienes un problema

Ten en cuenta que todo se ve a través de una perspectiva. En un determinado momento las cosas parecen difíciles, en otros no. Sabiendo esto, cuando tengas una dificultad escoge entenderla como un reto, una oportunidad de aprendizaje. Si lo ves como un problema, esta dificultad será sin duda un problema.

3) El cambio comienza en ti mismo

Su mundo exterior es un reflejo de su mundo interior. Tenemos la costumbre de pensar que todo estará bien cuando las circunstancias cambian. La verdad, sin embargo, es que las circunstancias cambiarán sólo cuando se produce este cambio dentro de nosotros.

4) No hay mayor aprendizaje que equivocarse

¡El fracaso no existe! Entiende esto de una vez por todas. Todas las personas exitosas han fracasado varias veces. Disfruta de tus fracasos como una gran experiencia de aprendizaje. Si lo haces, la próxima vez estarás más cerca del éxito. El fracaso es siempre una lección de aprendizaje.

5) Si algo no sucede como estaba previsto, significa que lo mejor está por llegar

Todo sucede a la perfección, incluso cuando las cosas van mal. A menudo, cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que lo que consideramos malo, de hecho, fue lo mejor que pudo haber pasado. Sin embargo, cuando funciona, sin duda estamos alineados con nuestro propósito de vida. El Universo siempre trabaja a nuestro favor.

6) Aprecia el presente

¡Sólo tenemos el momento presente! Así que no lo dejes ir perdiendo el tiempo con el pasado. Apreciar tu momento presente, ya que es lo único importante. Es a partir de el cuando crea que su vida futura.

7) Deja el deseo de lado

La mayoría de la gente vive la vida guiada por los deseos. Esto es extremadamente peligroso, un deseo no satisfecho se convierte en una gran frustración. La frustración desencadena una fuerte energía negativa y se retrae su crecimiento. Trata de entender que todo lo que necesita vendrá a ti para cultivar su felicidad incondicional.

8) Comprende tus miedos y sé agradecido

El miedo es lo contrario del amor y es otra cosa que dificulta tu desarrollo. Sin embargo es importante, ya que proporciona una gran oportunidad para el aprendizaje. Cuando se vence el miedo, se vuelve más fuerte y confiado. Superar sus miedos requiere práctica, el miedo es sólo una ilusión y, sobre todo, es opcional.

9) Experimenta alegría

Hay personas que disfrutan de todo lo que les sucede a ellos. Incluso en la peor situación, hay que reírse de sí mismos. Ellos son personas que ven el crecimiento en todo. Estas personas aprendieron que es importante centrarse en la alegría, no en las dificultades. El resultado es que atraen a situaciones mucho más felices que tristes.

10) Nunca te compares con los demás

Sólo se vino aquí con una misión propia. Y es tan importante como cualquier otra persona. Sin embargo, si no puedes evitar comparaciones, compárate con los que tienen menos que tú. Esta es una gran estrategia para darse cuenta de que siempre has tenido mucho más de lo que necesitas para ser feliz.

11) No eres una víctima

Siempre eres el creador de tu experiencia. Todo lo que te sucede es atraído por ti mismo y extremadamente necesario para tu aprendizaje. Cuando algo desagradable te suceda, da gracias y pregunta: “¿Por qué he atraído eso a mi vida?”, “¿Qué necesito para aprender de esta experiencia?”.

12) Todo cambia

Todo en esta vida es dinámico, todo cambia en un segundo. Así que no vivas lamentándote. Si no sabes qué hacer, no hagas nada. El universo no para de cambiar, crecer y expandirse, así que espera, porque todo pasará.

13) Todo es posible

Los milagros ocurren todos los días, y nosotros somos responsables de los mismos. Confía y cree eso. En la medida en que consigas un cambio de conciencia, encontrarás en ti el poder de realizar milagros. Es el momento de cambiar y comprender su importancia, la posibilidad que tienes de cambiar el mundo. ¡¡Creer!!

*Si lo desea, puede leer la publicación:Cómo hacerse más consciente

Si borrara los errores de mi pasado, borraría la sabiduría de mi presente

errores pasadoAhí estás, de nuevo preocupándote y arrepintiéndote por aquello que pasó o que hiciste. El discurso es siempre el mismo, tedioso y repetitivo, culpabilizándote por los errores que cometiste o las decisiones que no tomaste.

Las imágenes te vienen constantemente, las palabras que dijiste son el eco que no te abandonan, tus sentimientos, una prisión limitante y mientras, los minutos pasan sin darte cuenta, sin apreciarlos…

“Quizás, si le hubiera dicho lo que sentía, no nos hubiéramos distanciado”, “Si hubiera elegido la otra opción, no estaría así en estos momentos”, “Debería haber hecho aquel curso en su momento, ahora no lo tengo y es un requisito imprescindible para optar a lo que quiero”, “¿Por qué nunca le dije que me molestaba cuando no me preguntaba qué tal estaba…?

Los errores también son oportunidades

Las lamentaciones e interrogantes pueden volverse como una espiral infinita, que sabes cuándo empieza pero es imposible averiguar cuándo acaba, pues no tiene fin… Puedes latigarte tanto como quieras, destruirte poco a poco si es lo que pretendes, aunque creo que tu fuero interno no es realmente lo que te demanda.

Detente y piensa ¿Para qué lo estás haciendo?, ¿hacia dónde te llevan tus lamentos y ese ruido mental que te habla?; y lee bien, ¿para qué?, no ¿por qué? Si te sinceras contigo y respondes a esta pregunta, puedes descubrir mucho más de lo que imaginas. Puedes hallar tu necesidad escondida.

Y ahora, sumérgete en esta pregunta ¿sirve de algo arrepentirte por tus errores? ¿Realmente crees que son sólo errores? Antes de continuar con tu dinámica culpabilizadora y victimista, te diré una cosa: No son sólo errores no, son oportunidades. Piénsalo. ¿Cuánto aprendizaje hay detrás de ellos?

Tan sólo se trata de querer avanzar y evolucionar, en lugar de quedarse estancado y atrapado, como si tuviésemos una cadena atada a nuestros tobillos que nos ancla en el pasado.

Puedes comprobarlo ahora mismo si quieres. Elige uno de tus errores, dale la vuelta y reflexiona sobre qué puedes aprender de esa situación o experiencia. Descubre la oportunidad escondida. Quizás ya lo hayas hecho y ni siquiera te hayas dado cuenta…

Todo lo que eres hoy, es gracias a aquello que hiciste y a lo que no. A tus éxitos, pero también a tus fracasos. Y quizás, más a estos últimos que a los primeros.

De todo lo que llevas recorrido hasta ahora, de todo tu proceso de vida… seguro que tienes muchas cosas de las que estás orgulloso u orgullosa ¿Y no es gracias a tus dificultades y al aprendizaje que has hecho sobre ellas, que has podido conseguirlo? Te dejo que respondas… y escúchate, porque lo que dices es un mensaje dirigido a ti mismo…

Y no sólo me refiero a éxitos, sueños y objetivos; mucho más cerca de ti, tus cualidades, tus matices, tu forma de ser, tu esencia ¿Crees que no tienen nada que ver ahí tus errores?

Todo lo vivido forma parte de quien eres

Todo por lo que has pasado, todo lo que has sentido, pensado, hecho, tiene repercusiones pero también reverberan en tu interior. Depende de ti el cómo utilizarlas, si quieres exprimirlas y sacar su jugo, o quedarte con las partes podridas y secas… Pasar por encima o sin embargo, sumergirte en sus profundidades y encontrarte con la sabiduría que las acompaña.

Los errores son puertas al aprendizaje

Cada hecho, cada pensamiento y cada sentimiento experimentado, han tenido una serie de consecuencias en nuestra vida. Lo importante es ser consciente de que todo lo que eres hoy se encuentra afectado por lo que ocurrió o no, un día en el pasado. Y que si borrásemos todos nuestros errores, el aprendizaje también se esfumaría.

Tan sólo con eliminar o paliar cualquier anécdota, ya no seríamos los mismos. Por lo que en lugar de ocupar nuestro tiempo preocupados por la posibilidad de haber hecho las cosas de otro modo, preocupémonos por intentar sacar lo mejor de nosotros en cada situación, en cada momento, en cada segundo…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “10 Ladrones de tu energía

Yo no lleno vacíos, no tapo ausencias, no ocupo espacios: Yo Amo

Yo AmoHay quien encuentra su felicidad curando heridas, los vacíos de otros.

Nadie puede negar que en ocasiones, puede ser reconfortante ser el bálsamo que cura tempestades pasadas, el antídoto para esas amarguras que otros dejaron en el corazón de quien amamos ahora.

Ser esa pieza clave en el día a día del ser querido es importante. Ahora bien, nadie ha nacido para ser una muleta cotidiana, ni un pañuelo de lágrimas, ni aún menos, esa pócima con la cual, hacer olvidar un amor imposible o un amor que hizo daño.

Cuando te ofrezcas a alguien hazlo en plenitud. Tú no sustituyes a nadie ni eres el agua que llena los vacíos no resueltos de una persona inmadura, no estás ahí para auxiliar sino para amar y ser amado/a.

Esto no quiere decir en absoluto que no nos preocupemos por el pasado de nuestras parejas, por saber cuáles son sus carencias, cuales sus cicatrices internas y sus demonios escondidos.

Debemos saberlo, pero no busques alzarte como el héroe o heroína que pretende salvar y sanar todas sus heridas. No es tu tarea, no es tu responsabilidad esencial.

Nuestra finalidad es acompañar, crecer en pareja, aportar y recibir, amar y ser amado. Es construir un proyecto de forma conjunta donde los esfuerzos sean compartidos.

Quien se pone como único propósito cubrir vacíos, llenar espacios y sanar alientos de tristeza, se acaba fragmentando lentamente… Vacíos del alma que se convierten en abismos de distancia en la pareja.

¿Has tenido alguna vez una pareja con este tipo de características?

Son personas que demandan más que aportan. Al principio suelen cautivar porque a sus ojos, somos como ese aliento que da fuerza a todas sus necesidades, fuerza a sus carencias, y afectos a sus vacíos.

Las personas con vacíos son ladrones de energía y destructores de emociones positivas. Necesitan ser reafirmados, atendidos y valorados. Entienden el amor como necesidad y no como intercambio, no como crecimiento de dos personas que se ofrecen en libertad.

Si has vivido en piel propia comprenderás lo que supone este tipo de relaciones. Ahora bien, a pesar de que hay mucha gente que llega a caer en más de una ocasión en ellas, lo primero que pensamos es en porqué ocurre.

¿Qué hace que nos sintamos atraídos por personas llenas de tantos vacíos?

–Una persona con vacíos es alguien con una baja autoestima que necesita reafirmarse.

–Este tipo de personalidades atraen porque al principio, nos hacen sentirnos útiles, especiales e importantes: sólo nosotros los hacemos felices, solo nuestro amor los hace felices, les hace olvidar el pasado, sentirse vivos…

–Al principio, se crea una relación con una alta intensidad pasional. Es un amor que necesita, pero no debemos olvidar que “los amores que se necesitan se vuelven también exigentes”.

–Cuando alguien está lleno de vacíos está habitado a su vez por las inseguridades. Por ello, es común que se muestren desconfiados/as, que ansíen continuas muestras de amor, las cuales, acaban convirtiéndose poco a poco en un claro chantaje emocional.

¿A qué nos referimos cuando una persona tiene vacíos?

Los vacíos son heridas del pasado no resueltas. Es indefensión, baja autoestima y una frustración que lejos de resolverse se vuelve en un arma arrojadiza. Se carga sobre la pareja la dura responsabilidad de sanar todas esas carencias.

Tu responsabilidad no es llenar vacíos: tú mereces amar y ser amado/a.

Te lo hemos señalado al inicio y volvemos a reiterarlo: como pareja, como persona que se ha ofrecido por libre voluntad a otra, mereces querer y ser querido/a.

Tu responsabilidad no es sanar, no es ser un cobijo cotidiano, ni alguien que satisface necesidades ajenas sin que tengan en cuenta las tuyas propias.

Tú sabes quién eres y lo que mereces, y si alguien te ofrece su corazón para que ocupes el espacio que otro/a dejó, lo que te ofrece es un amor a medias, un amor con sabor a chantaje que te llenará a ti también de vacíos emocionales.

Todos tenemos claro que es muy difícil controlar de quien nos enamoramos. Simplemente sucede, sin apenas buscarlo, sin pretenderlo, en ocasiones hasta sin desearlo.

Porque hay amores que atrapan y arrastran como vendavales que nos ciegan, y a pesar de que nos hacen sentirnos vivos, también nos hieren.

Debes tener claro estos principios en tu día a día:

Cultiva un amor maduro y consciente, ahí donde ambos miembros son capaces de permitir el crecimiento personal del ser querido, a la vez que propician el de la propia pareja.

Tú no eres un sanador de heridas, un ocupante de vacíos, ni un susurrador que hace escampar los miedos. Lo podrás ser unas semanas, unos meses… pero después, ya no será un amor, será una condena.

Tu apoyas, y mereces ser apoyado, tu cuidas e incentivas, y tú, te permites ser atendido y valorado cada día.

El amor es crecimiento, es plenitud y felicidad inscrita en los pequeños actos. Sin complicidad, respeto y dedicación mutua, el amor no es completo ni auténtico.

  • Cortesía imágenes: Byron Eggenschwiler, Happy Monson

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu pareja eres tú mismo

Si estás triste, espero que no encuentres pareja

Si estás triste...Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres a alguien confundido, deprimido, vacío y sin rumbo?

“Espero que no encuentre pareja”, suena muy mala onda pero eso fue lo que contestó Esther Hicks —autora y conferencista inspiracional— a unos padres preocupados por su hijo deprimido. “Por favor, danos un consejo para que él pueda encontrar una pareja, lleva meses confundido, sin trabajo y totalmente descuidado en su aspecto. Hemos intentado de todo y creemos que una novia le podría ayudar a salir de ese hoyo”. Y Esther Hicks agregó: “Si alguien llegara a su vida en este momento, sería exactamente como él: confundida, deprimida, vacía y sin rumbo fijo. Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres que tenga como pareja a alguien como él? ¿No creen que vale la pena esperar a que se sienta mejor?. Y los padres respondieron: “Wow, es justo eso lo que ha estado pasando”.

¡Puuum! La primera vez que escuché este mensaje en una de sus conferencias, me quedé congelada. Y es que muchas veces vamos de relación en relación, buscando llenar ese vacío, buscando compañía, distracción… Creemos que, para ser felices, debemos tener una pareja, pero la cosa es al revés: sé feliz y ya llegará. Y no sólo eso, muy probablemente sea una relación estable y duradera.

Es muy fácil pedir: “Yo quiero un hombre honesto, fiel, detallista, amable, inteligente…”. Aquí la pregunta es: de esto que pido, ¿qué hay en mí? ¿Qué tengo yo para ofrecer? Se nos olvida que para atraer a una persona así, tenemos que ser su igual.

Y lo mismo sucede cuando no hemos superado a nuestra pareja anterior, cuando seguimos quejándonos por lo que nos hizo. ¿Sabías que, cuando no lo resuelves, te llevas esa misma energía a tu siguiente relación? Por eso es que seguimos repitiendo la misma historia, tropezando de nuevo, y con la misma piedra

Algo similar pasa cuando sentimos envidia cada vez que vemos a personas viviendo lo que nos gustaría: subiendo fotos con mensajitos melosos, comprometiéndose o recorriendo el mundo. Cuando envidias, retrasas su llegada, y cuando bendices lo que deseas en otros, lo atraes para ti. Cuando logras sentirte tranquila y en paz, aún sin tener pareja, ten por seguro que llegará. La próxima vez que veas a alguien derramando miel, mejor piensa bien: “Si ellos pueden, yo también. El amor existe”.

Difícilmente encontrarás pareja si sigues clavada pensando en su ausencia, en que te hace falta. Te propongo una nueva forma de verlo: pregúntate qué harías, cómo hablarías, cómo te vestirías, si la pareja que sueñas ya estuviera a tu lado. Ahora empieza a vivir así, como si ya fuera realidad y dando gracias por ello. De verdad, no hay cosa más poderosa que vibrar con cada parte de nuestro cuerpo, que nos la creemos, que nos sentimos merecedoras y que no hay prisa.

Para concluir, hace poco leí una frase súper bonita que encaja perfecto: “Es por eso que yo no te busco. Ni que fueras un producto que se vende en las tiendas. No te busco porque sé que algún día, en algún lugar y a su debido momento nos reconoceremos. He imaginado que, en cualquier instante, te veré correr deprisa por la calle o leyendo un libro debajo de un árbol y, por aquellos accidentes del destino terminaremos hablando. Pero también me gusta pensar que ya te conozco, que quizá ya estás en mi vida y que, sin darnos cuenta, lento, a cuentagotas, dejaremos que el amor fluya. Porque creo en lo más profundo que, si las almas aún no están listas, no pueden reconocerse. Mientras llega el momento, cuido de mí, me hago sonreír, me hago la vida de colores, porque cuando nos reconozcamos habremos abierto muy bien los ojos del corazón. Seremos cómplices, compañeros de aventuras y desventuras. Tendremos tanto amor, que no necesitaremos pedirlo, sino decidiremos compartirlo.”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo encontrar el amor verdadero

La Ley de causa y efecto

Causa y efecto

“Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa”

Todo sucede de acuerdo con la ley “la suerte no existe”, no es más que el nombre que se le da una ley no conocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la ley. Es por esta ley que todas las cosas son, han sido y serán. Es la misma ley conocida en la filosofía como principio de causalidad. En el materialismo dialéctico se le conoce como la unidad de los contrarios; en la ciencia actual la encontramos expresada en la tercera ley de Isaac Newton: la ley de acción y reacción; además se encuentra expresada en casi todos los libros sagrados de las diferentes religiones, con muy variados ejemplos como el pasaje bíblico que nos dice, es aquello que sembremos eso mismo habremos de cosechar. En el Universo, todo movimiento tiene su verdadera resonancia, su propio efecto; todo cuanto sucede, las consecuencias de esos sucesos y todo acontecimiento son causales y no casuales; es por ello que nada se da al azar, ni siquiera la caída de una hoja: Todo en el Universo se concatena. La ley de causa y efecto se manifiesta tanto el plano físico como en los planos de 4ª dimensión, ya que ni con la desencarnación podemos apartar el efecto de la causa y es aquí donde encontramos la explicación a la reencarnación o secuencia de vidas en las cuales tiene lugar la adquisición de experiencias y la aplicación de la justicia retributiva. Sin embargo, el proceso evolutivo del hombre y del Universo no se limita simplemente a un ajuste de causas y efectos; si fuera así, nos encerraría en un camino circular que nos llevaría dar vueltas continuamente sin llegar nunca un fin; por lo tanto, todas las cosas y el hombre mismos se mueven en ciclos progresivos, de manera que puedan gozar de todas las ventajas y de todas las oportunidades de desarrollo que el Universo puede ofrecerles. Es por ello, que la vía evolutiva, sendero tridimensional, la espiral que siempre va adelante y hacia arriba. Esto quiere decir que tal como el anochecer trae como efecto el amanecer, el sol sale cada mañana, pero cada mañana ha progresado o adelantado más en su jornada anual. Del mismo modo, el hombre regresa mediante la reencarnación para adquirir nuevas experiencias, y por medio de la aplicación de las leyes universales, va dominando sus modalidades, sus costumbres negativas y aumentando su nivel vibratorio, logrando progresar o avanzar más hacia la meta de la perfección hasta lograr la unificación en los planos del mundo espiritual. El hombre, los grupos sociales, las naciones del mundo, están sujetos a la ley universal. Todos nuestros males, nuestras enfermedades, así como los males, las enfermedades y las tristezas del mundo, obedecen a lo que realmente merecemos. Por lo tanto, dominando el hombre sus actitudes, sus pensamientos y sus obras podrá lograr su verdadero avance evolutivo de hacer de su mundo un verdadero paraíso.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu mente es tu karma. *Eckhart Tolle

10 Pautas para eliminar nuestra basura emocional

Basura emocionalA lo largo de la vida acumulamos sentimientos negativos relativos a acontecimientos pasados. Debido a esto, quedan resentimientos, tristezas, miedos y enojos, respecto de experiencias desagradables. 

¿Qué se puede hacer para eliminar toda esa basura emocional?

A continuación te dejamos 10 técnicas escritas por la psicóloga Ciara Molina.

1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. Según Molina, «los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad». Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, prosigue esta experta, «de que te creas lo que te dices, no sólo que te quedes con las palabras: “me quiero”, “me valoro”, “soy capaz”… Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo», asegura.

2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que va a pasar de aquí a cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. «La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza», asegura Molina.

3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo? «Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él», afirma esta psicóloga. «El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable».

4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. «Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?», se pregunta Molina. Para tener una buen a predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda…

5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. «Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la “zona de aprendizaje».

6. Quiero, puedo, me lo merezco. «Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, de la autoestima», señala Molina.

7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que «nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables de lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer».

8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. «Superamos relaciones, miedos, malestares, frustaciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes», afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo», añade.

9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. «Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa». «Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuado… además de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica», recuerda.

10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu mente es tu karma” *Eckhart Tolle.

¿Por qué me atraen personas que le hacen mal a mi vida?

Pareja incorrectaPorque tu “Yo herido” los está atrayendo

Expliquemos que es el “Yo herido”. Todos tenemos 2 “yo”: El “pequeño yo” (el ego, el herido) y el “Ser espiritual” (el Ser superior, yo adulto, o alma). El yo herido es la parte de ti que se siente incompleta. Cuestiona tu valor, no se siente completo, y se siente imperfecto de alguna manera.

Mi yo herido es el “pequeño yo” que se pregunta si es digno de ser amado.

Por otro lado, también tenemos un Ser espiritual. Este es tu alma, tu Ser superior. Es la parte de ti que está conectada con el amor, la verdad, la sabiduría y la paz interior. Tu yo espiritual sabe sin lugar a dudas, cómo eres de adorable y de valioso. Esto es lo contrario al ego.

En un momento dado, estamos operando desde una de estas dos formas en si mismas. Muchos de nosotros por desgracia, operamos desde el punto de vista del ego la mayor parte del tiempo. Es decir, creemos que somos insignificantes e impotentes de alguna manera, y tratamos todo el tiempo de compensar esta falta.

El ego busca cosas externas para encontrar validación y sentirse completo. Ahí crees que si obtienes más (más dinero, una mejor relación, un mejor trabajo, una casa mejor, una mejor familia, más vacaciones, etc.) finalmente serás más feliz.

Pero la verdad es que nunca es suficiente, nunca eres feliz, al menos no por mucho tiempo debido a la naturaleza misma del ego que es sentirse siempre insatisfecho. Por lo tanto, cuando vives a través de la perspectiva del ego, estás destinado a sentir que algo te falta. La vida a través de esta lente no es muy divertida, en cambio es agotadora.

El ego se activa a sus mayores niveles cuando se trata de relaciones románticas, porque en las relaciones es donde tendemos a ser más vulnerables.

¿Por qué Nos Atraen las Personas Incorrectas?

La mayoría nos hemos sentido decepcionados o heridos por una relación en el pasado, llevamos el recuerdo de esta herida (a veces inconscientemente).

Si una herida de la infancia sigue hiriéndote cada vez que la recuerdas, atraerás a personas que van a recrear la misma sensación. Por ejemplo, si tu herida se centra en sentirte rechazado o sentirte invisible, lo más probable es que te sientas de forma similar con las relaciones que tienes actualmente.

*Tu inconsciente se programa para atraer a las personas que activan tus heridas. La razón de ello es para que crezcas como persona.

Esta es una parte frustrante del proceso de crecimiento, pero de esta manera repites tus heridas para poder así sanarlas de raíz. No podemos curar lo que no sentimos o vemos, no podemos sanar las cosas que son inconscientes, la incómoda sensación tiene que salir a la superficie para que crezcas más que esa situación.

Te estarás preguntando: ¿Y cómo crezco más que ella?, la respuesta es:

*Identificándote con tu Ser superior.

Recuerda que tu Ser superior es la parte de ti que sabe la verdad sobre ti. Sabe que eres capaz, que eres digno/a, increíble, poderoso/a. A través de la lente del Ser superior, lo tienes todo. Si, eres un ser humano imperfecto, con fallos. Pero la gran verdad es que tienes alma.

Eres hermoso/a.
Eres importante.
Eres especial.
Eres amor.

Eso es lo que el Ser superior sabe acerca de ti, y quiere que tú lo sepas también.

Al identificarte con tu Ser superior (el amor dentro de ti) tu atracción por revivir viejas heridas con los demás se disipa y en algunos casos, desaparece.

Cuando te despiertas a tu Ser superior, te das cuenta que “las personas incorrectas” eran sólo maestros que te enseñaban a tener un correcto estado mental. Nada inspira más a crecer que un corazón roto.

Tu Ser superior quiere identificarse contigo, quiere que veas lo que realmente Eres. Recupera el amor que está dentro de ti, y sanarás tus relaciones de adentro hacia afuera.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Tu pareja eres tú mismo