Las 10 Semillas más saludables de la Tierra

Una semilla es la vida. Es un alimento vivo. Es imposible comer una semilla cruda y no derivar nutrición.

La semilla en sí es una planta embrionaria y el origen de la nutrición. Una planta no escatima esfuerzos para producir cada semilla y llenarla con altas concentraciones de vitaminas, minerales, proteínas, aceites esenciales y enzimas latentes. Si usted está buscando una merienda de alta calidad, nutritiva y abundante, las semillas son difíciles de superar.

Muchas semillas son comestibles y la mayoría de las calorías humanas proceden de las semillas, especialmente de las legumbres y frutos secos. Las semillas también ofrecen la mayoría de aceites de cocina, bebidas y muchas especias y algunos importantes aditivos alimentarios. En diferentes semillas, el embrión de la semilla o el endospermo domina y proporciona la mayor parte de los nutrientes.

Las proteínas en almacenamiento del embrión y el endospermo se diferencian en su contenido de aminoácidos y propiedades físicas.

Cómo comer las semillas

Sólo hay una manera de obtener los nutrientes de las semillas y es comerlas crudas.

Una vez que son expuestas al calor, producen sustancias tóxicas y las vitaminas, minerales y perfiles de aceites esenciales se desnaturalizan. Al asar una semilla, su clasificación se mueve de un alimento vivo a un alimento muerto.

No hay semilla en la tierra que pueda soportar ser asada o calentada sin romper sus componentes nutricionales. Recuerde siempre, coma las semillas en su forma natural… cómalas crudas.

Esto también significa que pueden ser remojadas, molidas o en puré (es decir, tahini), especialmente si la cáscara o capa de una semilla es demasiado difícil de penetrar con los dientes.

  • *Elija semillas crudas y sin sal

  • Evite semillas recubiertas o tostadas

  • Evite las semillas recubiertas de azúcar

LAS 10 SEMILLAS MÁS SALUDABLES DE LA TIERRA

1) SEMILLAS DE CHÍA 

Tamaño de la porción = 1 cucharada

Considere estos hechos sobre las semillas de Chia:

  • 2,5 veces más proteína que los frijoles

  • 3 veces la fuerza antioxidante de los arándanos

  • 3 veces más hierro que las espinacas

  • 6 veces más calcio que la leche

  • 7 veces más vitamina C que las naranjas

  • 8 veces más omega-3 que el salmón

  • 10 veces más fibra que el arroz

  • 15 veces más magnesio que el brócoli

Las semillas son muy ricas en vitaminas y minerales, son una excelente fuente de fibra, proteínas y antioxidantes, y son la fuente vegetal más rica de ácidos grasos omega-3.

El consumo de las semillas de chía podría ayudar a reducir el dolor en las articulaciones, ayuda a perder peso, emite un impulso de energía y protege contra enfermedades graves como la diabetes y enfermedades del corazón.

Las semillas son libres de gluten, lo que también hace un llamamiento a las personas con enfermedad celíaca o una aversión al gluten. El consumo de las semillas de chía puede aumentar los niveles en sangre de la larga cadena de ácidos grasos omega-3 EPA en un 30%, según un nuevo estudio de la Universidad Estatal de los Apalaches y la Universidad de Carolina del Norte.

Las semillas de chía son una fuente de ácido alfa-linolénico (ALA), un tipo de ácido graso de omega-3 de “cadena corta”, mientras que el pescado es una fuente de “cadena larga” de ácidos grasos, ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA).

Si bien la investigación ha relacionado el consumo creciente de EPA y DHA para la salud del corazón, función cerebral mejorada y posibles beneficios para la salud tales como la mejora en la depresión o la artritis reumatoide, los estudios sugieren ahora que el ALA puede producir una redistribución asociada con el corazón y la protección del hígado.

El consumo de las semillas de chía como fuente de ácido alfa-linolénico (ALA) puede dar lugar a una redistribución asociada con el corazón y la protección del hígado.

Los principales beneficios de las semillas de chía son de largo alcance y en cuanto a los súper alimentos, este es sin duda uno de los diez primeros.

2) SEMILLAS DEL CÁÑAMO

Tamaño de la porción = 1 cucharada

Más personas están descubriendo los beneficios nutricionales de la semilla de cáñamo, nueces y aceite.

El cáñamo contiene:

  • Los 20 aminoácidos, incluyendo los 9 aminoácidos esenciales (AAE) que nuestro cuerpo no puede producir.

  • Un alto porcentaje de valor proteico de las proteínas simples que fortalecen la inmunidad y defienden de las toxinas.

  • Comer semillas de cáñamo en cualquier forma podría ayudar, si no curar a las personas que sufren de enfermedades de inmunodeficiencia. Esta conclusión es apoyada por el hecho de que las semillas de cáñamo han sido utilizadas para tratar las deficiencias nutricionales causadas por la tuberculosis, una severa enfermedad nutricional de bloqueo que hace que el cuerpo se atrofie.

  • Mayor fuente botánica de la naturaleza del ácido graso esencial, con más ácidos grasos esenciales que la lizaza o cualquier otro aceite de nuez o semilla.

  • Una relación ideal de 3:1 de omega-6 linoleico y ácido Omega-3 ácido linolénico – para la salud cardiovascular y el fortalecimiento general del sistema inmune.

  • Una fuente superior de proteína vegetariana considerada fácilmente digerible.

  • Una fuente rica de fitonutrientes, el elemento protector de la enfermedad de las plantas con los beneficios protectores de la inmunidad, sangre, tejidos, células, piel, órganos y mitocondrias.

  • La fuente más rica conocida de ácidos grasos poliinsaturados esenciales.

Según la industria de los cultivadores de cáñamo, el cáñamo industrial producido para alimento, combustible y fibras naturales no contiene prácticamente ningún THC (menos de 0.3%).

De hecho, cuando el cáñamo se transforma en aceite de semillas de cáñamo y leche de semillas de cáñamo, por ejemplo, se reduce aún más la cantidad de minutos de THC en el cáñamo.

Y, sin embargo, todavía hay un estigma debido a la idea desde hace mucho tiempo que el cáñamo y la marihuana son una misma cosa.

El cáñamo es en realidad clasificado con la marihuana como parte de la Ley de Sustancias Controladas de 1970 y por tanto es ilegal cultivarlo en los Estados Unidos.

La mejor manera de asegurar que el cuerpo tenga suficiente material de amino ácido para hacer las globulinas es comer alimentos con alto contenido en proteínas de globulina. Dado que la proteína de la semilla de cáñamo es 65% globulinaedistin, y también incluye cantidades de albúmina, la proteína que es fácilmente disponible en una forma muy similar a la encontrada en el plasma sanguíneo.

Comer semillas de cáñamo le da al cuerpo todos los aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento de la salud, y proporciona las clases necesarias y las cantidades de aminoácidos que el cuerpo necesita para fabricar globulinas séricas de albúmina humana y suero, como las gammaglobulinas que mejoran el sistema inmune. Comer semillas de cáñamo podría ayudar, si no curar las personas que sufren de enfermedades de inmunodeficiencia.

Esta conclusión es apoyada por el hecho de que las semillas de cáñamo son utilizadas para tratar las deficiencias nutricionales causadas por la tuberculosis, una enfermedad nutricional severa de bloqueo que hace que el cuerpo se atrofie.

3) SEMILLAS DE GRANADA

Tamaño de la porción = 1/2 taza

Las granadas son una fuente rica de antioxidantes. Por lo tanto, ayudan a proteger las células del cuerpo contra los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro.

En palabras simples, el jugo de granada bombea el nivel de oxígeno en la sangre. Los antioxidantes combaten los radicales libres y previenen los coágulos de sangre. Esto a la larga ayuda a que la sangre fluya libremente en su cuerpo, a su vez mejorando los niveles de oxígeno en la sangre.

Las granadas son especialmente ricas en polifenoles, una forma de antioxidante que ayuda a reducir el riesgo de cáncer y  enfermedades del corazón. De hecho, el jugo de la granada, que contiene taninos, antocianinas y ácido elágico, que son impulsores de la salud, tiene mayor actividad antioxidante que el té verde y el vino tinto.

La granada, con sus semillas comestibles dentro de jugosos sacos, es rico en vitamina C y potasio, y es bajo en calorías (80 por porción, que es algo menos de un tercio de una fruta mediana), y una buena fuente de fibra.

Las propiedades antioxidantes de la granada previenen la baja densidad del colesterol unido a lipoproteínas de la oxidación.

En esencia, esto significa que las granadas previenen el endurecimiento de las paredes de las arterias con exceso de grasa, dejando libre las arterias de grasa bombeándolas con antioxidantes.

“Los ratones que bebieron jugo de granada fueron capaces de reducir significativamente la progresión de la aterosclerosis, [por] al menos el 30 por ciento”, dijo el coautor del estudio, el Dr. Claudio Napoli, profesor de medicina y patología clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nápoles, en Italia.

Los beneficios de salud de la granada corren profundo en los huesos, y pueden reducir el daño en el cartílago para los afectados por la artritis .

Esta fruta tiene la capacidad de disminuir la inflamación y combate las enzimas que destruyen el cartílago.

4) SEMILLAS DE LINO

Tamaño de la porción = 1-2 cucharaditas (básico) 

La fibra dietética a partir de semillas de lino suprime incrementos en los niveles de lípidos en sangre después de una comida y modulan el apetito. 

Investigadores de la Universidad de Copenhague señalan que las fibras de lino suprimen el apetito y ayudan a perder peso. 

La linaza se cultiva desde hace siglos y ha sido celebrada por su utilidad en todo el mundo. Hipócrates escribió acerca del uso de la linaza para el alivio de dolores abdominales, y el emperador francés Carlomagno favoreció tanto la semilla de lino que aprobó leyes que requieren su consumo.

Los principales beneficios para la salud de las semillas de lino son debido a su rico contenido de ácido alfa linolénico (ALA), fibra dietética y lignanos. 

El ácido graso esencial ALA es un potente anti-inflamatorio, disminuyendo la producción de agentes que promueven la inflamación y disminuyen los niveles sanguíneos de la proteína C reactiva (PCR), un bio-marcador de la inflamación. A través de las acciones de la ALA y los lignanos, las semillas de linaza han demostrado que bloquean el crecimiento tumoral en animales y puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer en seres humanos. 

Los lignanos son Fitoestrógenos, compuestos vegetales que tienen efectos similares al estrógeno y propiedades antioxidantes.

Los fitoestrógenos ayudan a estabilizar los niveles hormonales, lo que reduce los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia, y que podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama y de próstata. 

La fibra de la linaza promueve la función intestinal saludable. Una cucharada de semillas de linaza entera contiene tanta fibra como la mitad de una taza de salvado de avena cocida. Fibras solubles de lino pueden reducir los niveles de colesterol en sangre, lo que ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. 

Las semillas de linaza molida proporcionan más beneficios nutricionales que la semilla entera. Moler las semillas en casa usando un molinillo de café o una licuadora, y añadirlas a los cereales, productos de panadería y batidos. 

5) SEMILLAS DE CALABAZA

Tamaño de la porción = 1/2 taza

Ellos son la única semilla que forma lo alcalino en este mundo de dietas altamente ácidas.

Agregue semillas de calabaza a su lista de alimentos ricos en proteínas. 100 gramos de semillas sobre una base diaria proporcionan un 54 por ciento de las necesidades diarias en términos de proteína.

La mayoría de nosotros ingerimos pastillas para reponer la deficiencia de vitamina de complejo-B, trate la próxima vez con semillas de calabaza.

Las semillas de calabaza son una buena fuente de vitamina B como:

  • Tiamina

  • Riboflavina

  • Niacina

  • Ácido pantoténico

  • Vitamina B-6

  • Folatos

Para aquellos que están de bajo ánimo, las semillas de calabaza pueden ayudar a luchar a través de la depresión. El componente químico L-triptófano es el ingrediente secreto para mejorar su estado de ánimo.

¿Sabía usted que las semillas de calabaza se pueden prevenir los cálculos renales? Los estudios sugieren que las semillas de calabaza pueden ayudar a prevenir ciertas formaciones de cálculos renales, como cálculos renales de oxalato de calcio.

Las semillas de calabaza incluso mantienen el secreto en la lucha contra los parásitos, especialmente la solitaria.

6) SEMILLAS DE ALBARICOQUE

Tamaño de la porción = 1/4 taza

Los huesos de albaricoque son, al igual que la mayoría de los frutos secos y las semillas, muy nutritivas. Entre los nutrientes que contienen está uno llamado amigdalina, que también se conoce como vitamina B17. Este ataca a las células cancerosas, y por lo tanto puede ayudar a prevenir que estalle el cáncer en nuestros cuerpos.

La amigdalina (vitamina B17) está contenida en cientos de alimentos, pero los que son particularmente ricos en amigdalina han desaparecido en gran parte de nuestra dieta occidental.

La gente en todo el mundo que todavía come una dieta tradicional, han demostrado ser en gran parte libres de cáncer. Estas dietas son ricas en alimentos que contienen amigdalina.

Además de los huesos de albaricoque, los ejemplos de otros alimentos ricos amigdalina son las almendras amargas (la amigdalina tiene un sabor amargo – las almendras dulces no lo contienen, y los huesos de albaricoque que no son amargos no lo contienen).

Otros alimentos que contienen amigdalina son las pepitas de manzana, las semillas de uva, el mijo, las habas, la mayoría de las bayas, la yuca y muchas otras semillas, frijoles, legumbres y granos – pero no los que han sido muy hibridados.

Para la prevención, sin embargo, el Dr. Ernst Krebs T Jr., el bioquímico que primero produjo laetrile (amigdalina concentrada) en la década de 1950, recomendó que si una persona come once y cincuenta huesos de albaricoque al día de por vida, con la restricción equivalente de Chernobyl, es probable que sea libre de cáncer.

7) SEMILLAS DE SÉSAMO

Tamaño de la porción = 1/4 taza

Las semillas de sésamo podría ser el más antiguo condimento conocido por el hombre. Son muy apreciadas por su aceite, que es excepcionalmente resistente a la rancidez.

No sólo son las semillas de sésamo una muy buena fuente de manganeso y cobre, pero también son una buena fuente de calcio, magnesio, hierro, fósforo, vitamina B1, zinc y fibra dietética. Además de estos importantes nutrientes, las semillas de sésamo contienen dos sustancias únicas: sesamina y sesamolina.

Ambas sustancias pertenecen a un grupo de fibras beneficiosas especiales llamadas lignanos, y se ha demostrado que tienen un efecto reductor del colesterol en los seres humanos, y para prevenir la presión arterial alta y aumentar el suministro de vitamina E en animales.

La sesamina también se ha encontrado que protege el hígado del daño oxidativo.

8) SEMILLAS DE GIRASOL

Tamaño de la porción = 1/4 taza

Las semillas de girasol son una excelente fuente de vitamina E, principal antioxidante liposoluble del cuerpo.

La vitamina E viaja por todo el cuerpo neutralizando los radicales libres que de otro modo dañan estructuras que contienen grasa y moléculas, tales como las membranas celulares, las células del cerebro, y el colesterol.

Las semillas de girasol tienen uno de los más altos contenidos de fitoesteroles en las semillas. Los fitoesteroles son compuestos que se encuentran en las plantas que tienen una estructura química muy similar a la del colesterol, y cuando está presente en la dieta, en cantidades suficientes, se cree que reduce los niveles sanguíneos de colesterol, aumentando la respuesta inmune y disminuyendo el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Las semillas de girasol son una buena fuente de magnesio.

Numerosos estudios han demostrado que el magnesio ayuda a reducir la gravedad del asma, a disminuir la presión arterial alta, y prevenir dolores de cabeza de migraña, así como reducir el riesgo de ataque cardíaco y derrame cerebral. 

9) SEMILLAS DE COMINO

Tamaño de la porción = 1 cucharada

El comino es una semilla que ha sido utilizada desde la antigüedad. Esta hierba tradicional es conocida por sus beneficios para la salud y los usos medicinales por cientos de años.

El comino es útil para los trastornos digestivos e incluso como un antiséptico. Las propias semillas son ricas en hierro y ayudan a aumentar la energía del hígado.

El comino también ayuda a aliviar los síntomas del resfriado común. Si usted tiene un dolor de garganta, trate de añadir un poco de jengibre seco al agua de comino, para ayudar a calmarlo.

El jugo de comino es un gran tónico para el cuerpo, incluso si usted no tiene una enfermedad específica. Se dice que aumenta el calor en el cuerpo haciendo así más eficiente el metabolismo.

También se considera una potente hierba para los riñones y el hígado, que puede ayudar a estimular el sistema inmunológico.

También se cree que las semillas de comino negro pueden tratar el asma y la artritis.

10) SEMILLAS DE UVA 

Tamaño de la porción = 1-2 cucharadas

Las semillas de uva tienen una gran concentración de:

  •   Vitamina E

  •   Flavonoides

  •   Ácidolinoleico

  •   Polifenoles

El extracto de semilla de uva puede prevenir las enfermedades del corazón como presión arterial alta y colesterol alto.

Al limitar la oxidación de lípidos, los compuestos fenólicos en las semillas de uva pueden reducir el riesgo de enfermedades del corazón, tales como la inhibición de la agregación plaquetaria y reducir la inflamación.

Un estudio publicado en la revista Carcinogenesis demuestra que el extracto de semilla de uva (ESU) mata las escamosas células de carcinoma, dejando ilesas a las células sanas.

Las semillas de uva pueden incluso reducir la infectividad de sustitutos del Norovirus de acuerdo con una investigación publicada en Applied and Environmental Microbiology.

¿Alguien quiere semillas?

*Si lo desea, puede leer la publicación: Moringa, el árbol milagroso

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Causas emocionales de la ludopatía: adicción al juego

La ludopatía, llamada también ludomanía o jugador compulsivo, consiste en una incontrolable necesidad de jugar juegos de azar, afectando el comportamiento del jugador de forma negativa y no productiva. 

Se trata de una adicción al juego que es motivo de muchas peleas, discusiones, descuido del hogar, despilfarro del dinero, desatención personal y social (alimentación, relaciones familiares, sexo, salud, etc…), etcétera, provocando divorcios y otras consecuencias severas. Esta afección se ha relacionado con adicciones como el alcoholismo o drogadicción.

Un jugador compulsivo tiene todo su enfoque en el juego. Sin duda, la distracción es muy fuerte y, como toda adicción, incontrolable. Muchos pensarían que este impulso es una cuestión que implica meramente una necesidad de ganar dinero, pero parece que va más allá, es decir, que el jugador compulsivo juega muchas veces por el sólo placer de estar jugando, y no se es capaz de parar.

El jugador compulsivo es atrapado, entonces, por una actitud impulsiva e incontrolable para aceptar riesgos, pierde consciencia progresivamente de la realidad y comienza a actuar contra su propia razón y sentido común para obtener, constantemente y de forma ansiosa, el dinero para jugar, el cual escapa de sus manos rápidamente.

¿Por qué se padece está adicción?

Como toda adicción, lo más probable es que el jugador compulsivo experimente un dolor emocional severo, puede ser un dolor de rechazo, de no adaptación, de incomprensión, de falta de amor. Al resistirse muchas veces a buscar ayuda profesional o al no tener una orientación adecuada que le ayude a entender sus emociones, encontrará una forma de escaparse ya sea a través del alcohol, las drogas u otros placeres pasajeros como el juego compulsivo.

Las adicciones son formas en que el individuo trata de menguar un dolor emocional fuerte por medio de un supuesto placer. Un jugador compulsivo sin duda intenta atenuar y apartar su inconformidad, soledad, ira o rebeldía con estos momentos de distracción, en donde la carga de adrenalina sube tanto que en verdad hace “olvidarse” al jugador de todo lo demás. El descuido de su salud, de sus relaciones y demás sólo refleja la evasiva a su mismo dolor.

Sin embargo, es inútil apartar el dolor por este alejamiento sino que se engrandece, por lo que en el jugador va aumentando la necesidad de jugar y jugar y jugar. Es por eso que en muchos casos esta adicción va acompañada también de alcohol, de drogas, sexo y todas las evasivas posibles. Los estados emocionales del afectado tienden a ser indiscutiblemente depresivos, y esto lo expresan de muchas formas, con rebeldía, mal carácter, se sienten afectados o víctimas constantemente por lo que les rodean y agreden o se agreden a si mismos, llegando en muchos casos a la violencia. Estos comportamientos los hace ir cayendo cada vez más en un estado de soledad o aislamiento que los hace necesitar más de estímulos externos para aislar su dolor.

Síntomas:

• Sentir ansiedad o desesperación de conseguir más dinero para jugar.
• Necesidad de apostar cantidades cada vez más grandes de dinero.
• Sensación de soledad, frustración y/o dolor después de jugar.
• Haber intentado jugar menos muchas veces, sin conseguirlo.
• Mentir sobre la cantidad de tiempo o dinero gastada en el juego.
• Cometer acciones no legales para conseguir dinero para el juego. 
• Desatención y/o pérdida del trabajo, relaciones, estudios debido al juego.

¿Qué se puede hacer?

Las causas que llevan a una persona a esta adicción pueden venir desde mucho tiempo atrás: en especial, la falta de cultura emocional para que el individuo vaya entendiendo y madurando los sentimientos de frustración, dolor, depresión y todas esas experiencias en la vida que pueden resultarle intolerantes y que más tarde le condicionan a escaparse de lo que siente.
Lo ideal es consultar con un profesional en el caso y llevar al afectado directamente con él. Sin embargo, la posible resistencia de la persona a ser ayudada resulta muchas veces un gran impedimento. En este caso es importante que las personas que rodean al jugador compulsivo eviten sentirse culpables, decaídas o desesperadas por el comportamiento de éste. En realidad estas actitudes no ayudan en nada y lo único que harán es aumentar un ambiente de tensión y depresión. Lo mejor es no permitir que uno hunda a todos.

Sin embargo, cuando hay disposición del afectado a ayudarse, se puede no sólo buscar ayuda profesional, sino seguir estos consejos a medida que sean posibles.

Si tú eres un jugador compulsivo y ya no quieres serlo, puedes seguir estos consejos:

1. Debes de estar muy consciente de tu situación y no negarla ni rechazarla, sino admitirla. No la veas como algo malo o reprobado, y no te castigues por jugar sin control. Admite lo que haces, simplemente.

2. Haz el esfuerzo por realizar una actividad física al menos una hora al día, corre, ve al gimnasio, nada y anda en bici, lo que sea, aunque después te vayas a jugar. Díte a ti mismo: no iré a jugar si no cumplo con esta sesión de ejercicio. Esto, además de oxigenar tu cerebro y vigorizarlo, te ayudará a ir educando tu mente. 

3. Busca lecturas que te hagan comprender mejor lo que sientes y que te hagan profundizar más acerca de todos los talentos que tienes.

4. Busca alguna clase de música, de baile, de algún otro idioma o de alguna actividad que te distraiga, te guste y te mantenga ocupado creativamente. Al principio quizá no sientas muchas ganas, hay que hacer mucho esfuerzo para vencer una adicción, cierto, pero al comenzar a relacionarte en un nuevo ambiente poco a poco irá cambiando tu perspectiva emocional. No te decimos que nunca más juegues, porque el jugar es algo muy interesante y la emoción de ganar también. Pero recuerda que el juego se acaba donde empieza la dependencia…

5. Hay muchas terapias alternativas que te pueden ayudar y apoyar, como las Flores de Bach, el reiki, la fitoterapia y la bioenergética. La medicina natural es ideal para ayudarte no solo a sentirte mejor y bajar tu ansiedad, estrés, e impulsividad, sino a entender y madurar tu energía emocional, la cual está íntimamente relacionada con la adicción al juego.

“Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto: alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o a una persona, usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor” (Eckhart Tolle)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Taller online gratuito de Atención Plena o Mindfulness: 4 vídeos explicativos y 7 audios guiados

Dejar de hablar a alguien como castigo

El silencio a veces cumple la función de castigo. Dejar de hablar a alguien es una salida a la que muchas personas acuden para “expresar” su enojo, su inconformidad o sus reproches.

¿Cómo de eficaz es este método para superar un problema o lograr que alguien cambie? ¿Qué significa la decisión de evitar las palabras cuando hay un rencor que arde?

Establecer un diálogo con alguien no es fácil, en especial si hay un conflicto que no parece tener vías de solución. Pero si en lugar de abordar el tema directamente lo que se hace es dejar de hablar al otro, lo único que se logra es introducir una tensión adicional. A la disputa no resuelta se suma un limbo que puede llegar a ser una verdadera incubadora de veneno.

“Habla para que yo te conozca” -Sócrates-

Muchos, sin embargo, en el fondo no tienen interés en resolver el conflicto mediante el diálogo. Lo que desean es que el otro se someta a su propio punto de vista. Entonces utilizan el silencio como castigo, para que el otro se doblegue. Finalmente se trata de una actitud infantil y lo peor es que no resuelve nada. Eso sí, proporciona una gratificación egoísta.

LAS RAZONES PARA CASTIGAR CON EL SILENCIO

Hay todo tipo de argumentos para defender la idea de que dejar de hablar a alguien es válido. En el fondo, lo que se busca es castigo. Que entienda que hay un reproche en esa ausencia de palabras. Pero, ¿por qué no decirlo, sino tramitarlo a través del silencio?

Estas son las principales razones que esgrimen aquellos que optan por esta medida:

  • Es mejor dejar de hablar a una persona que participar de una discusión en la que se intercambien insultos.

  • Esa persona no me escucha. Por más que le pido que cambie, no me hace caso. Entonces, es mejor no decir nada porque, ¿para qué?

  • Tiene que disculparse conmigo por lo que me hizo (o me dijo, o no hizo, o no dijo). Hasta que no lo haga, voy a dejar de hablar.

  • Para qué hablar si siempre llegamos al mismo punto. Mejor dejar de hablar para ver si entiende que no voy a ceder.

En todos los casos se afirma que el silencio es la mejor opción para tramitar el conflicto. Por una razón u otra, la palabra se ha mostrado ineficaz. Se acude entonces a la decisión de dejar de hablar a alguien para que esto sea asumido como un castigo y, en consecuencia, el otro reconsidere su actitud.

DEJAR DE HABLAR A ALGUIEN ES AGRESIVO

Un silencio puede tener multitud de significados. Algunos de ellos son realmente violentos. Dejar de hablar a alguien es asumir una actitud pasivo-agresiva. Esto quiere decir que se está violentando al otro, pero de manera implícita. La mayoría de las veces este tipo de actitudes son tanto o más nocivas que la agresión directa, y lo son porque el silencio se convierte en un vacío que es susceptible de cualquier tipo de interpretación.

Para quien deja de hablar a alguien hay razones claras. También hay una expectativa clara frente a lo que esta situación debe traer como desenlace. Pero, a quienes acuden a estos recursos habría que preguntarles: ¿estás seguro de que el otro comprende realmente el significado de tu silencio? ¿Jurarías que la mejor manera de lograr que cambie, o haga lo que tú quieres que haga, es atacándolo con la falta de diálogo?

El silencio alarga distancias. Y la distancia no suele ser un buen aliado para la comprensión o para restaurar lazos rotos o dañados. Por el contrario, contribuye a ahondar las diferencias.

Por otro lado, dejar de hablar a alguien puede funcionar momentáneamente. Se impone el castigo y el otro reacciona: vuelve para disculparse, prometerte cambios o hacer lo que tú quieres. Sin embargo, a largo plazo también termina incubando pequeños rencores que pueden crecer. El silencio rara vez resuelve el conflicto de fondo o da paso a su resolución, solo lo encubre.

LAS SANAS FUNCIONES DEL SILENCIO

Es cierto que a veces es mejor callar. Cuando estamos muy exaltados, por ejemplo. La ira hace que exageremos y nos preocupemos más por herir al otro que por expresar realmente lo que pensamos o sentimos. En esas condiciones nada mejor que dejar de hablar mientras recuperamos la compostura. Bajo esas circunstancias, se trata de una decisión inteligente.

En cambio, dejar de hablar para castigar o propiciar que otra persona “se rinda” como hemos dicho es raro que traiga buenos resultados.

A veces nos enfrentamos al reto de expresar nuestra ira o nuestro enfado, pero sin herir al otro. La salida no está en dejar de hablar, sino en buscar y encontrar los medios para tender puentes hacia la comprensión. La ausencia de palabras puede hacer que el otro ceda, lo que no significa que el conflicto desaparezca. Por otro lado, también puede pasar que el otro no lo haga y que lo que en un principio era un copo de nieve se trasforme en una bola.

Quizás lo necesario sea buscar mejores condiciones para conversar. También una forma diferente de expresar nuestra inconformidad. Cambiar el espacio rutinario por otro más cálido y amable a veces contribuye a que la comunicación se renueve.

Hablar desde el corazón, siempre remitiéndote a lo que tú sientes y no lo a lo que supones que siente el otro es una fórmula que no suele fallar. Inténtalo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Lo que no decimos enferma

¿Por qué tejer y bordar es excelente para tu cerebro?

Favorece el crecimiento neuronal y la mente entra en un estado conocido por los neurocientíficos como flow, un sentimiento de plenitud de la atención

Uno de los escenarios más recurrentes en mi infancia era subir las escaleras para encontrar a mi mamá tejiendo en un sillón a mitad de la tarde. Pertenezco a una familia tradicionalista mexicana y mis tías también pasaban largas horas en el rancho conversando, todas, entre un café y un tejido.

Luego de rechazar por años esta costumbre, que me parecía algo sexista por mi contexto, a los 22 años sucumbí y comencé a tejer. Encontré que al tejer uno “piensa y no piensa”; así es, como un vaivén mental delicioso al ritmo de las manos, en el que uno “está y no”. De algún modo, el tejedor olvida al individuo (que no es) y entonces se encuentra en un ritmo placentero que trasciende a la persona.

Los beneficios son la relajación, contemplación y simplicidad. Uno encuentra que las cosas muy pequeñas son grandes potenciales de satisfacción.

Los beneficios de tejer según la neurociencia

El movimiento repetitivo de tejer, en mancuerna con el sentimiento de crear algo, hace que el cuerpo genere dopamina (el neurotransmisor de la recompensa), endorfinas (que producen una sensación de bienestar, liberadas también durante el ejercicio) y serotonina (asociada con el buen humor). Los beneficios de tejer se han vinculado a los de la meditación.

Uno de los estudios más famosos respecto a tejer es el del terapeuta británico Betsan Corkhill. Éste aplicó una encuesta entre más de 3 mil tejedores y encontró que, además de que la mayoría reportó sentirse más contento luego de tejer, los que lo hacían hasta tres veces por semana estaban más felices, calmados y desestresados.

Tejer también ayuda a la regeneración neuronal, parecido a los efectos de los conocidos “juegos mentales” como los crucigramas, a su vez ligados a la memoria y el mejor funcionamiento congnitivo. Es un antidepresivo porque contribuye a que las personas estén más atentas al momento presente, y ello ocurre de una manera muy discreta… En mi experiencia no pasa que “dejes de pensar”, más bien sucede que los pensamientos son como una voz desapegada y lejana; como un juego, como cuando éramos niños.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El silencio es indispensable para regenerar el cerebro

Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia

La indiferencia llega a una relación de pareja de forma pausada pero implacable.

Es un silencio amargo donde habita la incertidumbre, la añoranza de lo que antes era cotidiano y cómplice, y que ahora nos falta. Porque lo contrario del amor no es el odio, sino ese sentimiento capaz de rompernos en mil fragmentos llamado indiferencia.

Las relaciones “mueren” por muchas razones, lo sabemos y no hay duda de que todas suponen una alta carga de sufrimiento para la que nadie está preparado. No obstante, podríamos decir que es precisamente ese vacío, esa actitud pasiva y fría de la otra persona respecto a nosotros lo que suele generar mayor desesperación y ansiedad.

El amor suele tener tres enemigos: la indiferencia, que nos quita el aliento poco a poco, la indecisión que nos impide avanzar, y la desilusión que lo termina todo casi al instante.

Cada uno de nosotros podemos reaccionar de un modo ante ante un rechazo o una traición, pero…¿Cómo afrontar el vacío emocional de la indiferencia? No es fácil, de ahí, que siempre se intente encontrar una razón, un porqué a ese distanciamiento afectivo. Aunque en realidad no siempre hay un motivo para el desamor, en ocasiones, simplemente, se apaga, se ahoga como un sol crepuscular que queda sin aliento…

La indiferencia ocasiona serios efectos secundarios

La salud de una pareja, como todo organismo vivo y necesitado de alimento vital, necesita reforzar su estructura, su relación. Todo ello se consigue mediante esos rituales cotidianos, orlados de complicidad, en los que se inscriben los gestos que nos conectan, las palabras que nos refuerzan, las caricias que nos reconocen y espacios comunes habitados por una necesitada cercanía física y emocional.

Ahora bien, en ocasiones, casi sin saber por qué, hacemos uso del silencio o de la no intervención delegando en el otro para que haga, diga y actúe. Empezamos a dar por sentados los sentimientos e incluso las respuestas a preguntas que ya no formulamos. Poco a poco, se priorizan pequeñas cosas y se descuidan grandes aspectos.

Si hemos de hablar de un experto en materia de relaciones afectivas es casi inevitable no nombrar a John Gottman y su teoría de los “4 jinetes del apocalipsis”, sobre las razones que llevan a una pareja hacia el abismo del distanciamiento.

No te extrañará saber que entre estos pilares, además de las críticas, el desprecio y la actitud defensiva, esté también “la indiferencia”, esa conducta evasiva que mira hacia otro lado, y que crea grandes abismos de incertezas. Todo ello, todo este vacío emocional y frialdad afectiva genera serias consecuencias del “indiferente” al “indiferenciado” que debemos conocer.

Consecuencias psicológicas de la indiferencia

Pero, ¿cuáles son entonces, las consecuencias a nivel psicológico de la indiferencia?

  • La actitud indiferente de nuestra pareja genera, por encima de todo, desconcierto y miedo. El amor entre dos personas necesita de la seguridad de unos afectos y unas costumbres con las cuales sustentar el propio vínculo.

  • Cuando nuestras expectativas sobre ese vínculo dejan de cumplirse, aparece la incertidumbre y el desasosiego. Dos dimensiones ante las que nuestro cerebro va a reaccionar con estrés y ansiedad emocional.

  • Cuando dejamos de recibir esa retroalimentación emocional, ese intercambio sutil y perfecto donde las respuestas del otro nos reafirmaban y fortalecían, quedamos como “paralizados”. Nos mantenemos a la espera, aguardando a que cambie la situación, algo tan agotador como destructivo

  • Si cometemos el error de interpretar la indiferencia como algo que “nosotros mismos hemos generado”, perdemos aún más el control de la situación. Nuestra autoestima decae y derivamos en un estado de indefensión muy peligroso.

Ya no siento dolor, ahora mi corazón está más yermo que nunca porque se ha resignado. Ahora solo siento indiferencia, que es la falta más absoluta y desoladora de sentimientos.

Cómo hacer frente al vacío emocional

Como suele decirse, la indiferencia mata, y aunque muchos la definan como una actitud pasiva que se abre paso poco a poco en una relación de pareja, en realidad, no es del todo cierto. El vacío emocional es un enemigo muy activo que debe identificarse de forma temprana para evitar que se instale y deshaga para siempre ese vínculo, esa unión con la persona que amamos, o bien con nosotros mismos al perder nuestra autoestima.

  • Una relación de pareja se mantiene siempre y cuando exista satisfacción personal a la vez que reciprocidad. Si nos sentimos bien, seremos capaces de invertir en el otro porque damos lo mismo que recibimos.

  • En el momento en que ese círculo armónico de reciprocidad se rompe, afecta de inmediato a la calidad del compromiso, a nuestra pasión y nuestra intimidad.

  • En una pareja, con uno solo que sea indiferente basta, y la indiferencia se intuye, se palpa y se sufre. De nada vale esperar a que las cosas mejoren, de nada vale hacernos falsas esperanzas. Hay que actuar.

En ocasiones, basta con hacer pequeños cambios, llegar a acuerdos para romper esa rutina en la que caen las relaciones de vez en cuando. Cualquier esfuerzo por salvar la relación es poco. No obstante, si somos plenamente conscientes de que no hay amor o que esa situación trae más sufrimiento que felicidad, será necesario poner distancia.

No merece la pena ser cautivos del desamor, de los sueños truncados de dos extraños que lo dieron todo y que al final, ese todo quedó en nada. La indiferencia duele y desconcierta, pero la cura el tiempo siempre y cuando seamos valientes para alejarnos cuando toca, cuando aún somos capaces de recordar que debemos cuidar de nosotros mismos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Sentir distancia es algo más que estar lejos

10 hábitos para desarrollar la intuición

Tal vez crees que la intuición es algo innato, o algo que no se puede controlar. Pero, si bien depende de muchos factores y hay personas que naturalmente se consideran más intuitivas que otras, también el desarrollo de la percepción es, en parte, una cuestión de hábitos. 

Hay algunas cosas que las personas que se consideran a sí mismas más intuitivas o perceptivas hacen de manera diferente a los demás. Por eso, adoptando conscientemente esos hábitos es posible desarrollar la intuición de manera intencional.

10 formas de desarrollar la intuición

1. Escucha tu voz interna

Buda decía que ante una decisión difícil lo mejor era arrojar una moneda. Cuando la moneda estaba en el aire, repentinamente deseamos que caiga de un lado, y ésa es la decisión del corazón.

Las personas intuitivas son las que se detienen a escuchar esas decisiones y las respetan.

2. Tomate tiempo para estar solo

Para escuchar las decisiones del corazón, o lo que quiere decirnos el inconsciente, es importante estar solos al menos un tiempo al día.

Estar solo incluye estar aislado de forma virtual: tener un momento al día para alejarse del teléfono, la computadora y la televisión.

3. Estimula tu creatividad

La creatividad y la intuición están íntimamente ligadas.

4. Medita

Las prácticas de meditación pueden ser una excelente manera de despertar la intuición. El autoconocimiento que llega por medio de la meditación es esencial para desarrollar una visión más perceptiva sobre ti mismo, los demás y el mundo.

5. Vuélvete observador

La intuición no es un don sobrenatural, sino que las personas intuitivas son más perceptivas, y eso tiene mucho que ver con que sean observadoras. Para volverte más observador puedes empezar a llevar un diario en el que registres cosas que te resultan sorprendentes, novedosas o extrañas. De a poco comenzarás a encontrar coincidencias, conexiones sorprendentes o intuiciones precisas en tu vida diaria.

6. Escucha a tu cuerpo

El cuerpo, la mente y el alma son un todo. La escucha del corazón y del inconsciente debe ir acompañada de una escucha al cuerpo, que nos da mensajes que quizá estemos ignorando.

7. Conecta profundamente con los demás

La intuición está ligada a la empatía, que es la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Dedica tiempo a observar y escuchar a otros cara a cara, a comprender a tus seres queridos y a todos los que te rodean.

8. Presta atención a tus sueños

Los sueños son la llave para comunicarse con los procesos inconscientes.

9. Tómate tiempo para relajarte

El trabajo constante agota el cerebro y hacer varias cosas a la vez son dos cosas que arruinan cualquier otro esfuerzo por volverse más intuitivo.

Aunque todos tenemos conocimientos intuitivos, solo en los momentos de relajación podemos conectar con ellos.

10. Deja ir las emociones negativas

Las emociones como el enojo o la frustración nublan la intuición. Dejarlas ir, sin embargo, es tan sencillo como alinearse con los 9 consejos anteriores, ya que una persona relajada, creativa y que medita tiene más probabilidades de poder controlar su enojo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del “tercer ojo”

El silencio es indispensable para regenerar el cerebro

El silencio ha sido fuente de muchas reflexiones a lo largo de todas las épocas. Al mismo tiempo hemos saturado los sitios en los que vivimos con tantos ruidos que cada vez es más complicado encontrarlo. Esto hace que cada vez sean más las personas que al no escuchar ruidos experimentan un abismo dentro de ellas mismas.

Tenemos un oído que actualmente está hiperestimulado. Lo más grave es que casi todos esos estímulos auditivos que recibimos del exterior son más o menos alarmantes. Rugidos de coches, bullicio, músicas estridentes, pitos, timbres… en fin… nada que inspire tranquilidad.

“La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio” (Proverbio persa)

Más allá de que esto incida en nuestro estado emocional, la ciencia también ha comprobado que afecta el cerebro. Según un estudio llevado a cabo en Alemania por el  Research Center for Regenerative Therapies Dresden hay procesos cerebrales que solo se pueden llevar a cabo en silencio.

Hasta hace poco se pensaba que las neuronas eran incapaces de regenerarse. Sin embargo, con el desarrollo de la neurogénesis se ha comprobado que esto es un error. Todavía no está muy claro qué es exactamente lo que promueve la regeneración neuronal y cerebral. Pero ya hay pistas valiosas al respecto y una de ellas es el silencio.

Experimentando con el silencio

Los investigadores alemanes hicieron en principio un experimento con un grupo de ratones. El estudio consistía en dejarlos en completo silencio durante dos horas al día. Al mismo tiempo se haría una observación de sus cerebros para ver si esto originaba algún cambio.

El resultado fue contundente. Tras un tiempo de estar sometidos a esta rutina, pudo observarse que en todos los ratones estudiados se había producido un crecimiento del número de células dentro del hipocampo. Esta es la región del cerebro que regula las emociones, la memoria y el aprendizaje.

Los expertos también constataron que las nuevas células nerviosas se integraban progresivamente al sistema nervioso central y que luego se especializaban en diferentes funciones. En conclusión, el silencio había producido un cambio muy positivo en el cerebro de los animales.

El silencio ayuda a estructurar la información

El cerebro nunca descansa, incluso cuando en un estado de calma estamos completamente quietos o dormimos. Este maravilloso órgano sigue funcionando, pero de una manera diferente. Cuando el cuerpo descansa comienzan a desarrollarse otros procesos que complementan los que se realizan cuando estamos activos.

Lo que sucede básicamente es que se produce una especie de depuración. El cerebro evalúa la información y las experiencias a las que hemos estado expuestos a lo largo del día. Luego organiza e integra la información relevante y desecha lo que no es importante.

Este proceso es completamente inconsciente, pero produce efectos conscientes. Por eso sucede que a veces encontramos respuestas durante el sueño. O logramos ver las cosas desde un nuevo punto de vista, después de haber descansado algunas horas.

Lo interesante de todo esto es que un proceso similar también se produce cuando estamos en silencio. La ausencia de estímulos auditivos tiene casi el mismo efecto que el descanso. El silencio, por lo general, lleva a que pensemos en nosotros mismos y esto depura las emociones y reafirma la identidad.

Los importantes efectos sobre el estrés

El silencio no solamente nos vuelve más inteligentes, creativos y seguros, sino que también tiene efectos muy positivos sobre los estados de angustia. Los seres humanos somos supremamente sensibles al ruido. Tanto, que muchas veces despertamos sobresaltados por un objeto que cayó o por un sonido extraño.

Una investigación que se realizó en la Universidad de Cornell encontró que los niños que viven cerca de los aeropuertos mantienen un elevado nivel de estrés. Y no solo esto. También tienen una presión arterial más alta y presentan altos índices de cortisol, la hormona del estrés.

Por fortuna, también ocurre lo contrario. Y esto lo evidenció un estudio de la Universidad de Pavia, en el que se verificó que tan solo dos minutos de silencio absoluto son más enriquecedores que escuchar música relajante. De hecho, se evidenció que la presión sanguínea disminuía y que las personas lograban sentirse más despiertas y tranquilas después de este pequeño baño de silencio.

Como se observa, el silencio produce grandes beneficios tanto intelectuales como emocionales. Podríamos afirmar que mantenerte en silencio, al menos por pequeños lapsos al día, es un factor determinante en la salud cerebral. Y con ello, un elemento decisivo para mejorar nuestro estado emocional, salud y calidad de vida.

  • Imagen cortesía de Magdalena Berny
  • Fuente: Edith Sánchez (Escritora y periodista colombiana) lamenteesmaravillosa.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Taller online gratuito Mindfulness: 4 vídeos explicativos y 7 meditaciones guiadas

La Medicina desde la Física Cuántica

No se puede entender el concepto actual de medicina sin saber algo de física cuántica.

Nuestra comprensión antigua de la medicina versaba sobre el modelo Newtoniano o Determinista, en el que se inculcaba que lo que ocurre en nuestras vidas sucede por casualidad. Y la única opción que nos ofrece es vivir las consecuencias de esos hechos que nos acontecen…

Según este modelo, todo está predeterminado y el cuerpo y la mente viven separados. La noción clásica de dualismo cartesiano y de determinismo físico ha relegado a nuestras mentes a un papel de observadores pasivos, totalmente excluidos de las leyes causa-efecto y con la conciencia de que nuestro cuerpo no es muy diferente del mecanismo de un reloj.

A principios del siglo XX se empezaron a descubrir muchos fenómenos que eran incompatibles con la física clásica. Fue entonces cuando la física cuántica comenzó a tomar fuerza y protagonismo.

La corriente actual de la medicina nos lleva hacia algo más holístico, más metafísico, donde todo tiene una razón de ser y un para qué. Todo está entrelazado y sincronizado.

Y es en este modelo donde tiene cabida la física cuántica, capaz de demostrar la interrelación entre TODO lo que existe y el modelo holográfico en el que vivimos, donde nuestra percepción afecta en gran medida (y única) a nuestra realidad. Somos lo que percibimos.

En este sentido nuestros pensamientos y emociones influyen en nuestro entorno y, por ende, en nuestro cuerpo. NO existe una división entre el sujeto y el objeto, y por tanto, el observador influye en lo observado.

Los “programas” que hemos heredado de nuestros ancestros y las creencias que se han ido transmitiendo generación tras generación, conforman nuestra personalidad y nuestro carácter.

La conciencia del observador influye en las partículas subatómicas, modificando sus estados cuánticos. El Dr. Robert Lanza, en su libro titulado “Biocentrismo”, explica con detalle la relación entre la interacción de la conciencia y las partículas subatómicas.

 “Si no les gusta el mundo que ven, sepan que no lo pueden cambiar; pero si cambian la forma de verlo, cambiará su universo” (Albert Einstein)

La medicina más antigua ya versaba sobre este paradigma y el desarrollo de una “mente cuántica”. Sabía que nuestras creencias dan forma a nuestra realidad, y éstas se reafirman buscando experiencias afines para ello. Así que, la realidad se convierte en una imagen de nuestro modelo de realidad, en lo que queremos o podemos ver, sentir, experimentar. Pero eso no significa que sea lo real o correcto. Microscópicamente no vemos las células, pero sabemos que existen. Tampoco podemos llegar a ver con nuestros ojos los anillos de Saturno, pero no dudamos de su existencia. Ni siquiera en nuestro día a día somos conscientes de que la Tierra es redonda, pero su controversia en otras épocas costó la vida de grandes científicos como Galileo.

La medicina alopática y esta nueva corriente de entender la enfermedad son incapaces de llegar a un punto en común, porque observan literalmente, dos realidades diferentes. Aceptar la visión cuántica implica un profundo cambio en la percepción del mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El corazón tiene cerebro”, Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia.

Cada persona libra su propia batalla

Lo cierto es que cada persona libra su propia batalla interna (algunos hasta la III Guerra Mundial). Una batalla de las que muchas veces desconocemos los detalles más importantes porque éstos solo están registrados en la mente de la persona que la libra. Por otro lado, una persona con buena o mala intención, rara vez es consciente de lo dañina que puede llegar a ser para los demás y para ella misma.

Esta inconsciencia se vuelve frecuente por una razón ajena a la intención: nuestra mente es como una locomotora que crea pensamientos sin pausa, de una forma frenética y vertiginosa. Da vueltas a todo, elabora hipótesis de lo que sucede a nuestro alrededor, hace suposiciones, crea nuevas ideas y conceptos, piensa y vuelve a pensar, anticipa lo peor y emite juicios sobre otros… Y también sobre nosotros mismos. Claro.

Ese incesante martilleo nos tortura, nos daña y como recuerdo nos deja basura mental. Los científicos afirman que tenemos más de 60000 pensamientos al día. Se estima que muchos de estos pensamientos (el 80% aproximadamente) en la mayoría de personas son negativos, tóxicos, disfuncionales…

Actuamos en automático gran parte del tiempo. Así, estamos extremadamente influenciados por nuestras creencias; convicciones que se formaron en nuestra tierna infancia y se arraigan a través de nuestras experiencias. Algunas de estas creencias están en nuestro subconsciente, y de esas creencias nacen nuestros pensamientos y juicios más inmediatos.

La mente y sus engaños

Si algunas de tus creencias son erróneas o enfermizas, muchos de tus pensamientos y juicios también lo serán. Constantemente estamos juzgando, nos juzgamos a nosotros mismos y a los demás. Pero lo cierto es que la consecuencia más frecuente es el sufrimiento. Nuestra mente emite juicios para protegernos, por propia supervivencia, pero esto no quiere decir que en última instancia estos juicios secunden el propósito para el que fueron “convocados”.

Pensamos que el otro tiene el mismo punto de vista que nosotros y en parte por eso sufrimos tanto. Pero no, cada uno percibe la vida con unas gafas diferentes y lo que para mí significa una cosa, para ti probablemente signifique otra. Y en esa mentira de creer que todos deberían de tener nuestro punto de vista (el nuestro por supuesto), nos atrevemos a juzgar al otro. Incluso a nosotros mismos, olvidando la falacia que encierra juzgar el pasado desde el futuro, conociendo las consecuencias de una acción que entonces no eran seguras, solo probables. Al igual que algunas otras.

En los dos casos no son los demás los que te hacen sufrir. En el primero son las propias expectativas que tienes sobre esas personas las que te hacen sufrir. Esperamos que los demás sean como nosotros deseamos y nos volvemos incapaces de aceptarlos como realmente son. Ese es el principio y el final de la batalla, al mismo tiempo.

Paradójicamente, cuando dejas de juzgar y machacar a los demás, también dejas de juzgarte y machacarte a ti mismo, porque la forma con la que juzgamos también suele ser el modo con en el que nos juzgamos.

La aceptación y el amor lo curan todo

Cuando aceptas tu esencia (incluidas todas tus sombras), comienzas a ver con ternura las sombras de los demás. Cuando creemos que alguien nos ataca, en el fondo puede que ese alguien esté librando su propia batalla interna. Lo hacen desde la inconsciencia, desde sus heridas emocionales y sus estrategias de supervivencia aprendidas en la niñez, cuando se sentían profundamente heridas en su búsqueda de amor y aceptación. A veces, muchas veces, todo ello les lleva a actuar así.

Por eso, cuando creas que alguien te ataca, recuerda que es probable que no sea un ataque consciente, sino una sombra que tú imaginas o que el otro proyecta sin intención, al menos sin esa intención.

“El amor aumenta a medida que el juicio decrece”

Hemos de aceptar cuando otras personas no se comportan como a nosotros nos gustaría, cuando nos nos cuidan de la manera que deseamos pero lo hacen de otra. Estamos aquí para amar antes que juzgar, para sentir antes que razonar. Así, si alguien dibuja un círculo para excluirte, dibuja tú uno más grande para incluirle.

Recuerda que el amor aumenta a medida que el juicio se hace flexible, compasivo y piadoso. El amor nos da felicidad, el juicio estricto nos aporta sufrimiento. No entiendas el amor incondicional como algo que se puede quitar como un refuerzo o un castigo: el amor incondicional está por encima de eso.

¿Víctima o responsable de la batalla?

Si dejamos de juzgar y empezamos a mirar con el corazón, nuestro sufrimiento empezará a desaparecer. O eliges ser víctima o eliges ser responsable. La víctima justifica, miente, culpabiliza, se queja y se rinde. El responsable asume que lo que tiene en su vida no se debe a las circunstancias externas, sino que lo ha creado él mismo y él mismo es el único que puede cambiar su realidad.

La vida te va a proveer de experiencias para que abras los ojos, pero es decisión tuya ser víctima o responsable. Y el que no aprende de su propia historia, la vida lo condena a que se repitan sus errores. Serán experiencias diferentes en sus formas, pero igual en su fondo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu mente es tu karma

Beneficios de beber agua de limón en ayunas

El limón es ampliamente conocido por sus beneficios para la salud. Es rico en magnesio, fibras, enzimas, potasio, calcio, antioxidantes, hierro, propiedades antibacterianas calcio y vitaminas C y B. Por otra parte, es conocido por su ayuda para la pérdida de peso, así como por ser antiviral y su estimulación al sistema inmune. No lo dudes y empieza el día con un vaso de agua de limón caliente. Esta simple rutina hará maravillas para su salud.

¿Cómo se prepara?

Todo lo que necesitas hacer es exprimir ½ limón fresco en un vaso de agua tibia. Se recomienda el uso de limón orgánico, no el embotellado. Bebe el agua de inmediato. Esto debe ser lo primero que haces en la mañana, antes de comer y entrenar.

Beneficios de beber el agua de limón:

Limpia el sistema y es un diurético: Siendo un ácido antiséptico, el jugo de limón tiene la capacidad de limpiar todo el sistema, el lavado de todos los productos químicos y toxinas dañinos. A medida que aumenta la micción para eliminar todas las toxinas, ayuda a la evacuación intestinal normal. Además, el agua de limón ayuda en el aumento de la producción de enzimas que estimulan la función de desintoxicación del hígado.

Limpia la piel: Según muchos estudios, el limón contiene antioxidantes que ayudan a compensar las células muertas de la piel. También cura los defectos y combate cualquier radical libre que podría dañar la piel. Por último, ayuda en la lucha contra las bacterias que causan el acné, revitaliza la piel dañada, retrasa el proceso de envejecimiento y conduce a una piel joven y más brillante.

Estimula el sistema inmunológico: Es un hecho bien conocido que el limón es una de las mejores fuentes de vitamina C. Como resultado, aumenta la resistencia del sistema inmune a las enfermedades y ayuda en la lucha contra los resfriados comunes. Es rico en potasio, un mineral que ayuda a controlar los niveles de presión arterial. Gracias a su alto contenido de vitamina C o contenido de ácido ascórbico, proporciona propiedades anti-inflamatorias. Esto es realmente importante ya que ayuda en el tratamiento de diversos problemas respiratorios y reduce los ataques de asma. Además de todo esto, el limón contiene saponina, un fitoquímico que actúa como agente antimicrobiano potente y que ayuda en la prevención de resfriados y gripe.

Aumenta el poder cerebral: Como se mencionó anteriormente, el limón es rico en magnesio y potasio, por lo que es un gran ingrediente para el cerebro y el sistema nervioso. Además, puede aumentar el nivel de energía y mejorar su estado de ánimo, ya que combate el estrés y la depresión. Te ayuda a concentrarte y enfocar mejor y es la razón por la cual se recomienda a los estudiantes y las personas con trabajo estresante consumir agua de limón.

Promueve una mejor digestión: El jugo de limón produce ácido cítrico que es bueno para todo el sistema digestivo y ayuda con calambres y dolor de estómago. Según muchos estudios, el agua de limón mejora la absorción de hidróxido de aluminio, un ingrediente activo antiácido que luego ayuda a controlar el nivel de ácido en el estómago. Finalmente, el agua de limón limpia el hígado y, al hacerlo, promueve más la producción de bilis. La bilis es un ácido que es esencial para una buena digestión. Siendo un ácido antiséptico, el limón ayuda a limpiar y eliminar las toxinas en el tracto digestivo. Por último, alivia los problemas de indigestión, tales como eructos, distensión abdominal y ardor de estómago.

Hidrata tu sistema linfático: El sistema linfático tiene un papel muy importante en el sistema inmunológico de nuestro cuerpo. Si el cuerpo se deshidrata, se dará cuenta de los síntomas de pesadez, cansancio y una baja en el sistema inmunológico, lo que lleva a la presión baja / alta de la sangre, estreñimiento, estrés, bajos niveles de energía, desenfoque y mal sueño. Beber agua de limón compensa, hidrata y reemplaza los líquidos perdidos en el cuerpo, lo que lleva a la prevención de las condiciones antes mencionadas.

Agente Anti-cancerígeno: En primer lugar, los limones son ricos en antioxidantes que retrasan el proceso de envejecimiento, por lo tanto reduce el riesgo de células cancerosas. Por otra parte, es un buen neutralizador de ácidos que impide ambiente ácido, aquel en el que las células cancerosas crecen y se multiplican.

Promueve la curación: Como se mencionó anteriormente, el agua de limón tiene la capacidad de curar cicatrices y manchas. Además de eso, ayuda en la curación y el mantenimiento de los tejidos sanos, cartílagos y huesos. Gracias a sus propiedades anti-inflamatorias, promueve la buena salud y la rápida recuperación de las lesiones y el estrés. Cuando se combina con otras vitaminas y minerales, su actividad es aún más potente.

Ayuda a perder peso: El limón es un gran ingrediente cuando se trata de hacer dieta y el proceso de pérdida de peso, ya que contiene pectina, un conjunto de polisacáridos con propiedades de gel y fibra que ayuda a combatir los antojos de alimentos. Según un estudio, las personas que siguen una dieta alcalina tienden a bajar de peso mucho más rápido.

Refresca el aliento: El limón es un cítrico que es muy refrescante y da un aroma fresco. Alivia los síntomas de la gingivitis y el dolor de muelas. Se recomienda enjuagar la boca con agua purificada limpia después de consumir agua de limón.

Energiza y mejora su estado de ánimo: Es un hecho bien conocido que la vitamina C es un gran reforzador del humor. Como el limón es rico en vitamina C y micronutrientes importantes, tiene la capacidad de reducir la fatiga, la depresión, el estrés, la ansiedad y ayuda a nuestro estado de ánimo a ser más positivo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo alcalinizar el cuerpo con los 3 pilares básicos