Curo más con el amor que con los fármacos *Jordi Domingo- psiquiatra-

Un hombre bueno

Jordi Domingo, psiquiatra. Creó el servicio de psiquiatría del hospital General de Catalunya y el del Centro Médico Delfos. Es psiquiatra del Cottolengo y especialista en acompañamiento a la muerte. En la Fundación Nepp (fundacionepp.org), que él preside y abierta a quien quiera colaborar, ayudan a integrar el trastorno mental en España con diferentes programas. Han trabajado y trabajan (creando hospitales, orfanatos, dando apoyo farmacológico, formación médica…) en Haití, Guinea Ecuatorial, Turquía, Mozambique… Ahora se embarcan en la organización de una marcha integrada por niños a los campos de refugiados saharauis para recaudar fondos y reconstruir un hospital pediátrico en la zona liberada, porque “ningún niño debería morir”.

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Soy un psiquiatra biologista conductual clásico.

Lo sé.

Y puedo asegurar que curo más con el amor que con los fármacos, así que combino ambas cosas.

Sufrimos una epidemia de ansiedad.

Sí, de ansiedad y de depresiónMi teoría es que se debe a la falta de valores. La clave está en potenciar tu alma, la capacidad de amar y de dar.

La clase media venida a menos sobrevivimos entre interminables obligaciones.

Ese exceso de obligaciones y trabajo nos impide crecer espiritualmente.

No cabe en la agenda.

Por eso olvidamos que nacemos con la felicidad dentro. Crecemos y la buscamos fuera, y así apagamos el entusiasmo y la satisfacción de dar lo que tenemos. Desesperados, hacemos meditación para reducir nuestra ansiedad, pero en general no para crecer. Estamos en mínimos.

Necesitamos a los otros para crecer.

Sí, necesitamos ser amables con los demás, poner en práctica nuestra generosidad, paciencia y capacidad de comprensión para desarrollarlas; esto es crecimiento interior.

Amar es un verbo que se debe conjugar.

Los estudios demuestran que los niños que crecen con sus abuelos en casa son más felices y equilibrados. Pero hoy, como molestan y no producen, los dejamos en residencias.

Hábleme como psiquiatra.

Le estoy hablando como psiquiatra. Le aseguro que la mejor medicina para acabar con la propia ansiedad o depresión es dar amor, a tus plantas, a tu perro, a tu gente… y si puedes, a todo aquel con quien te cruzas. Pero dar amor para recibir amor… eso es un contrato.

Perdone, pero si das y no recibes nada, eso es el desierto.

El otro será el desierto, no tú. Le aseguro que ayudar a morir a una persona te llena de vida. Nosotros lo hacemos y no cobramos por ello, lo que nos causa problemas en el hospital, que es privado. El concepto de amor está muy equivocado en nuestra sociedad. Amor es dar.

Creía que los psiquiatras no deben involucrarse emocionalmente con sus pacientes.

Yo quiero a mis enfermos, tengo 55.000 historias abiertas, e intento curarlos con pastillas, con psicología y con amor. “Doctor –me dicen– que usted quiera que yo esté bien me da fuerza para estar bien”.

Es usted un extraño psiquiatra.

He pasado muchos años y muchas horas en ­manicomios con enfermos muy graves y medicados, pero a los que el amor también les llega.

Ahora viven en hospitales psiquiátricos.

Sí, han perdido los jardines. Son enfermos que viven encerrados en sí mismos, esquizofrénicos graves, pero responden al amor. Yo he tenido la suerte de buscar siempre la bondad.

¿Por qué?

Mi madre me regaló una gran lección. Tuvimos una cocinera durante 40 años en casa; cuando se hizo viejecita se quedó inválida y mi madre nos dijo: “María se queda en casa”. Hasta que murió, siete años después, mi madre le limpió el culo. Teníamos servicio, así que le pregunté: “Mamá, ¿por qué no lo hace la asistenta?”.

¿Y qué le contestó?

“Porque no es su trabajo. El trabajo de cuidar a María es mío”. Fue una lección absoluta de valores humanos que me ayudó a crecer.

¿Un científico creyente?

Yo no creo en Dios, ojalá, pero sí en la bondad, y en su carencia, que se parece mucho al mal. A los 18 años trabajé en un orfanato en Barcelona; los niños me contaron que sufrían abusos sexuales; cuando dije a la dirección que lo iba a denunciar me amenazaron, me asusté y lo dejé.

Una carga.

Empecé a ir a África como psiquiatra voluntario. En Guinea Ecuatorial trabajé en la lepro­sería de Micomeseng. Me acercaba a ellos, les acariciaba y se les iluminaba la cara, había ­leprosos a los que hacía cuarenta años que nadie tocaba.

Con el tiempo creó la Fundación Nepp y levantó un orfanato en Mozambique.

Sí, en una zona asolada por el sida donde había miles de niños huérfanos. Hicimos pozos de agua, una casa de salud… Luego el pueblo saharaui me pidió que tratara a sus enfermos, y me ocupé de montarles un hospital psiquiátrico, enviar medicinas y formar personal.

Los campos de refugiados saharauis están llenos de niños…

Hay 50.000 en muy malas condiciones. En el último viaje vi como les arrancaban los dientes sin anestesia. Les compré un buen equipo y les envié anestesia, y pude ver como le sacaban un diente a una niñita sin que le doliera… me emocioné, podría ser mi nieta.

Entiendo.

Estamos organizando una marcha multitudinaria para octubre a través del muro minado que divide el desierto del Sáhara, una fortificación de más de 2.800 kilómetros rodeada por más de siete millones de minas que matan a diario, sobre todo a niños, para dar a conocer al mundo los tan olvidados valores humanos.

¿Cuál es el objetivo?

Construir un hospital pediátrico en la zona liberada. Necesitamos un euro por mina para evitar el sufrimiento infantil. Haremos la marcha con niños de distintos países, para que niños ayuden a niños. Ellos no están en guerra. Son el futuro. Hay que darles valores, la posibilidad de que construyan un mundo más justo en el que vivir, que conozcan la sensación de dar.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las caricias son tan necesarias como la comida o la bebida” 

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Para funcionar bien, el cerebro necesita desconectarse

El neurocientífico Facundo Manes advirtió que es necesario “no hacer nada” y hasta aburrirse, para contribuir a la salud de la mente.  El desafío intelectual, la vida social, dormir bien, ejercitarse y evitar el estrés.

El cerebro humano es la estructura más compleja del Universo, tiene más neuronas que las estrellas que existen en la galaxia, y todo lo que hacemos y nos define, depende de él. Así describe el neurocientífico Facundo Manes al órgano más fascinante del que disponen las personas, cuyo funcionamiento se dedica a investigar, pero también a difundir con tanto entusiasmo como claridad, en la convicción de que desentrañar las claves de nuestra mente nos ayuda a vivir mejor como individuos y como sociedad.

De visita en Córdoba para dar una charla sobre “El desarrollo personal y social” en el marco del ciclo Pensar el cerebro, Manes –director del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro– explicó qué hay que hacer para mantener la mente sana, y cómo la afectan dos males de este tiempo: multitarea e hiperconectividad.

¿Por qué es importante pensar el cerebro? 

–Por muchísimo tiempo no pensamos el cerebro, ya que por millones de años la especie humana se dedicó básicamente a proteger el territorio, conseguir alimento y cuidar a los suyos. Recién mucho después empezamos a pensar quiénes somos, para qué estamos, e inclusive qué nos hace humanos. Y ahí nos dimos cuenta de que todo lo que hacemos lo hacemos con el cerebro, y de que todo lo que somos depende del cerebro, y eso fue de alguna manera el motor en las investigaciones en neurociencias. De hecho, una pequeña lesión cerebral en un área estratégica nos puede llevar a perder la memoria, la identidad, la capacidad de hablar, o a cambiar la personalidad. Por eso co­nocer el cerebro es importante porque nos va a ayudar a comprender quiénes somos y a mejorar el aprendizaje, el trabajo en equipo y el desarrollo.

¿Qué puede hacer una persona para aprovechar al máximo su capacidad?

–No es una sola cosa sino varias las que hay que hacer para proteger al cerebro. Lo primero, cuidar que la glucemia y el colesterol estén en valores normales y evitar el sobrepeso.

Todo lo que ayuda al ­corazón le sirve al cerebro, entonces.

–Exactamente. Al cerebro también le hace bien el ejercicio físico, que además de ayudar al sistema vascular, genera nuevas conexiones neuronales, y es un buen ansiolítico y un buen antidepresivo. Y a su vez, hay que sumar el desafío intelectual, que es hacer algo que nos cueste: aprender un idioma, algo nuevo. Otro factor es la vida social, porque estar conectado con otra gente es muy impor­tante para el cerebro porque im­plica estímulos diferentes. Y la otra cosa es combatir el estrés crónico, que afecta al cuerpo y a la mente, y dormir bien, porque el sueño es salud. O sea que para que el cerebro funcione bien, hay que tener un sueño reparador. Hoy disponemos de datos de que la gente que no duerme bien tiene más riesgo de sufrir Alzheimer. Eso implica dormir las horas necesarias, aparte de relajarse, porque hoy, además, mucha gente se va a la cama con la oficina a cuestas: el celular, el iPad , el teléfono.

¿Cómo impactan el mul­titasking y la hiperconecti­vidad?

–La multitarea disminuye el rendimiento cognitivo. Mucha gente se confunde al pensar que haciendo muchas cosas al mismo tiempo va a ser más pro­ductivo, y es al revés. Ese es un mito que hay que erradicar porque el cerebro funciona mejor cuando se hace una cosa por vez. Un ejemplo que suelo dar 
es el de Franz Kafka, que era famoso por escribir un texto 
en pocas horas. Imagínalo hoy tratando de escribir rodeado 
de internet, noticias on line , y alarmas de twitter, Facebook y WhatsApp…

¿Qué efecto tiene entonces la tendencia a estar hiperconectados todo el día, todos los días? 

–La tecnología es fantástica, soy un enamorado de la tecnología moderna que nos facilita un montón de cosas. Además, el avance tecnológico es inevitable y hay que aprovecharlo, pero también tenemos que ser cuidadosos. Y esto implica estar desconectados de la tecnología una parte del tiempo que estamos despiertos, porque eso es muy importante para el cerebro.

¿Por qué? 

–Porque cuando está desconectado, cuando “no estamos haciendo nada” el cerebro trabaja muchísimo, y ese tiempo es clave para que procese la información que adquirió cuando estaba atento. Necesitamos desconectarnos de la tecnología para ser introspectivos, para poder pensar, para aburrirnos, para imaginar el futuro. Y sobre todo en el caso de los chicos: tienen que volver a aburrirse, a volver a imaginar, no pueden estar todo el día conectados.

¿En ellos la hiperconexión impacta de una manera diferente?

–No lo sabemos, porque el cerebro recién termina de desarrollarse después de los 20 años, y hay investigaciones aún en curso sobre qué impacto tendría en esa etapa. Pero en cualquier caso hay dos grupos ya sean niños o adultos: uno integrado por quienes ya tienen tendencias obsesivas, compulsivas o ansiosas, en los que se van a disparar más conductas de ese tipo; y otro, de personas que no tienen esas tendencias, a quienes el uso de la tecnología en forma moderada no los va a afectar, sino al contrario, va a ser un facilitador de un montón de cosas.

La última: ¿cuál es hoy, en su opinión, el mayor desafío que plantea el estudio del cerebro? 

–Creo que hemos aprendido ciertos aspectos de su funcionamiento, por ejemplo cómo tomamos decisiones, la memoria, el olvido, el lenguaje, la percepción. Pero todavía no tenemos una teoría general sobre el cerebro, de modo que el mayor desafío es construir una teoría general sobre cómo funciona nuestra mente, que es el órgano que nos hace humanos y que, además, es el único en el Universo que intenta entenderse a sí mismo.

Quién es Manes

Profesión. Es director del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro y rector de la Universidad Favaloro.

Estudios. Manes estudió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y luego en la Universidad de Cambridge, Inglaterra (Master in Sciences).

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las quejas son un veneno para tu cerebro

La conexión intestino-cerebro es poderosa -Dr. Emeran Mayer-

Trastornos digestivos como el síndrome de intestino irritable, o neurológicos, como la depresión o el Alzheimer, pueden tener su origen en las alteraciones de la microbiota intestinal.

El Doctor Emeran Mayer es uno de los mayores expertos mundiales en las comunicaciones entre cerebro y sistema digestivo, investiga el efecto de distintas técnicas psicofísicas y él mismo las practica. Es gastroenterólogo, profesor de la Universidad de California Los Ángeles, y codirector del Centro de Investigación de Enfermedades Digestivas.

La ansiedad o el bienestar pueden originarse en el aparato digestivo

–Se suele decir que el aparato digestivo es nuestro segundo cerebro. 
–Y así es. La conexión intestino-cerebro, mente-cuerpo, es poderosa. Me parece maravilloso porque relaciona nuestro organismo con el entorno, con el medio en que vivimos. Nos conecta. La ansiedad o el bienestar que sentimos pueden tener su origen en el aparato digestivo. Por no hablar del efecto de los antidepresivos

–¿Qué ocurre con ellos? 
–El prozac y otros similares puede que actúen en el intestino y no en el cerebro, como se cree. Estos fármacos tratan de aliviar la depresión aumentando los niveles de serotonina. La mayoría de expertos considera que ese extra de este neurotransmisor en el cerebro es lo que ayuda a mejorar el estado de ánimo.

Pero el 95% de la serotonina en el organismo se encuentra en el sistema digestivo. Podría ser que esos fármacos estimularán la producción de serotonina en el intestino y cambiarán las señales químicas que se envían por el nervio vago al cerebro.

 El 95% de la serotonina en el organismo se encuentra en el sistema digestivo.

–El intestino influye sobre el cerebro, ¿y al revés? 
–También. Sabemos que el cerebro influye en los mediadores del estrés en el intestino y eso hace que cambien los microbios que albergamos.

–¿Hay algún momento en la vida en que esa relación entre cerebro e intestino sea más relevante? 
–Hay dos momentos en los que las bacterias desempeñan un papel más importante. En primer lugar, durante los primeros meses o años de vida, que es también cuando se está desarrollando el cerebro; en ese periodo, por ejemplo, el estrés de la madre o una infección puede afectar a la microbiota del niño.

Y en segundo lugar, al final de la vida, cuando se producen enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer o Parkinson, pues los cambios en la microbiota y en el intestino comienzan antes de que empiecen los síntomas neurológicos en ambas enfermedades.

–¿Qué suele recomendar a sus pacientes con trastornos como el síndrome de colon irritable?
–Que lo mejor que pueden hacer para cuidar de su salud es practicar algún tipo de meditación, como mindfulness, también yoga o alguna técnica de reducción del estrés. Asimismo, claro está, que vigilen su alimentación.

Si eres una persona muy estresada y sufres ansiedad, es muy importante que sigas una buena dieta, equilibrada, muy rica en verduras y frutas. Es como un pez que se muerde la cola: si sientes ansiedad, eso provoca en el intestino contracciones y secreciones que cambian la microbiota intestinal y entonces ésta produce diferentes metabolitos que van al cerebro. Y así.

Lo mejor que se puede hacer por la propia salud es practicar algún tipo de meditación, como mindfulness, también yoga o alguna técnica de reducción del estrés.

–¡Un círculo vicioso! 
–Pero se puede romper, tanto por arriba, actuando sobre el cerebro, como por abajo, haciéndolo sobre el intestino. La meditación es una excelente manera de conseguirlo y, además, a los pacientes les encanta. Eso sí, cuando la gravedad del estado del paciente es superior les recomendamos que sigan una terapia psicológica cognitiva.

Justo ahora estamos haciendo un estudio para averiguar si la meditación y la terapia cognitiva modifican la comunidad de bacterias de su intestino. ¡Son tiempos realmente fascinantes en medicina!

*Si lo desea, puede leer la publicación: Aparato digestivo ¿por qué enfermamos? 

En el amor hay quien solo usa la lupa, cuando lo que necesita es un espejo

Hay quien en eso del amor actúa casi como un auténtico francotirador. Una de sus estrategias más comunes es poner la lupa sobre la pareja para señalar defectos, errores y los supuestos puntos débiles hasta el punto de invalidarla.

Es el paradigma del cobarde, de la persona que no entiende que, en el amor, más que lupas lo que se necesitan son espejos. En lo referente a las relaciones afectivas nadie puede enarbolar la bandera de la sapiencia absoluta. La mayoría hemos rodado más de una vez por el precipicio de los errores con toda la caballería de sueños y esperanzas detrás de nosotros, hemos naufragado incluso en el océano de los amores imposibles y también en el de las pasiones cobardes, esas que no se atrevieron a darlo todo por miedo o por simple indecisión.

“El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen” -Goethe-

Ahora bien, hay un tipo de relación que suele causar más estragos que cualquier otra, y es esa donde un miembro de la pareja -a veces incluso ambos- actúan como auténticos de-constructores de identidades. Son esos perfiles que focalizan su atención en todo aquello que no les agrada o les incomoda de la pareja con el fin de cosificar, ridiculizar y controlar al cónyuge. Lo hacen porque es así como asumen las riendas, como logran maquillar su autoestima herida.

Casi sin darnos cuenta, quedamos atrapados en una rueda de hámster donde la propia inercia nos arrastra, nos diluye y nos atrapa ad eternum en una peligrosa dinámica de infelicidad. Una dinámica en la que quien siempre lleva la lupa en la mano, es incapaz de mirarse ante el espejo para descubrir sus pozos sin fondo, sus abismos de inmadurez.

LA COMPLEJA SUPERVIVENCIA DEL AMOR: TODA LA CULPA LA TIENE LA OTRA PERSONA

Howard Markman es profesor de psicología en la Universidad de Denver y uno de los investigadores más conocidos sobre relaciones de pareja. En el mercado editorial tenemos un gran número de trabajos suyos que nos ilustran con precisión y originalidad muchos de problemas afectivos que se dan en el marco de lo común y lo cotidiano.

Una de las ideas más interesantes que nos explica el doctor Markman es que la mayoría de personas que acuden a terapia de pareja van convencidas de que toda la responsabilidad de los problemas y la infelicidad experimentada es del cónyuge. Asimismo, albergan también la infructuosa esperanza de que el terapeuta lo que va a conseguir es sanarles, o más concretamente, “curar” ese comportamiento equivocado que ejerce nuestra pareja. Si fuera por ellos, y lo que muchas veces esperan del profesional, es que les dé la razón y llame a consulta a su pareja para tirarle de las orejas por su mal comportamiento.

Ahora bien, detrás de un problema de pareja no suele haber un problema de salud mental, más bien suele haber un problema en la dinámica relacional. Una dinámica que han construído e instalado los dos, mediante la que se relacionan.

Para el doctor Howard Markman las quejas que llegan a consulta relacionados con la pareja suelen estar asociados también a determinadas carencias en educación emocional y habilidades psicológicas. Así, lo que propone es que desde bien temprano se introduzca en currículum de las escuelas un área específica llamada psicoeducación”.

La finalidad de la psicoeducación tendría como propósito aportarnos estrategias, herramientas y habilidades para ser capaces de ayudarnos a nosotros mismos. Sería, por tanto, aprender a poner el espejo en uno mismo para identificar los propios miedos, las inseguridades y, lo que no menos importante, derribar todos esos roles rígidos y esquemas de género que nos impone la propia sociedad.

No podemos olvidar, por ejemplo, que en materia de amor, hay quien se deja llevar por esos esquemas prefabricados, incluso heredados de las propias familias, donde asumir aquello de que es “mejor callar y aguantar un poco más”, de que “si no hace esto y lo otro es que no me quiere, y por tanto me enfado y me impongo porque yo mando”…

Se trataría, en esencia, de asentar unas bases de adecuada calidad humana y auto-conocimiento para cuidar de nosotros mismos y aportar así nuestra mejor versión y fortalezas a las relaciones de pareja.

El amor no cura si uno mismo no se ama

En ese tejido rico, complejo y siempre en crecimiento que conforman las relaciones afectivas, siempre habita un pequeño reservorio para los conflictos. Lejos de verlo como algo negativo -como el virus que puede dar pie a una enfermedad debemos asumirlo como un motor que nos permitirá conocernos mucho mejor para crear un vínculo mucho más fuerte, un tejido más resistente.

El amor nos empuja a tener fe en los demás y el mismo respeto que se tiene por la propia -Mahatma Gandhi-

Los conflictos ponen en movimiento las fibras más sensibles de nuestro ser, lo sabemos, pero a menudo, lo hacemos poniendo la lupa en los supuestos defectos del otro de una forma casi obsesiva, delirante. Lo hacemos sin ser conscientes de nuestra “cuota” de responsabilidad emocional, sin darnos cuenta que a veces, avanzamos por el mundo tan desnudos y con tanto frío que lo único que deseamos es que alguien sea nuestro vestido, un refugio sin fisuras, una segunda piel capaz de curar toda herida.

Sin embargo, debemos tenerlo claro: esta fórmula nunca funciona. Porque quien actúa también como “dador”, quien solo se siente útil cuando es necesitado, está anclado a una relación dependiente, a esa rueda de hámster de la que hablábamos al inicio donde tarde o temprano, nos faltará el aliento, la vida y la dignidad. Porque quien está ahí solo para ofrecer vivirá siempre bajo esa lupa exigente que busca la perfección absoluta para nutrir vacíos y necesidades ajenas…. Y lo que es peor, nunca se sentirá satisfecho.

No lo permitamos, pongámonos todos delante del espejo para reencontrarnos con nosotros mismos y con nuestra autoestima. No nos dejemos arrastrar a ese territorio donde el peaje para ser amado es la propia infelicidad.

Las 10 Semillas más saludables de la Tierra

Una semilla es la vida. Es un alimento vivo. Es imposible comer una semilla cruda y no derivar nutrición.

La semilla en sí es una planta embrionaria y el origen de la nutrición. Una planta no escatima esfuerzos para producir cada semilla y llenarla con altas concentraciones de vitaminas, minerales, proteínas, aceites esenciales y enzimas latentes. Si usted está buscando una merienda de alta calidad, nutritiva y abundante, las semillas son difíciles de superar.

Muchas semillas son comestibles y la mayoría de las calorías humanas proceden de las semillas, especialmente de las legumbres y frutos secos. Las semillas también ofrecen la mayoría de aceites de cocina, bebidas y muchas especias y algunos importantes aditivos alimentarios. En diferentes semillas, el embrión de la semilla o el endospermo domina y proporciona la mayor parte de los nutrientes.

Las proteínas en almacenamiento del embrión y el endospermo se diferencian en su contenido de aminoácidos y propiedades físicas.

Cómo comer las semillas

Sólo hay una manera de obtener los nutrientes de las semillas y es comerlas crudas.

Una vez que son expuestas al calor, producen sustancias tóxicas y las vitaminas, minerales y perfiles de aceites esenciales se desnaturalizan. Al asar una semilla, su clasificación se mueve de un alimento vivo a un alimento muerto.

No hay semilla en la tierra que pueda soportar ser asada o calentada sin romper sus componentes nutricionales. Recuerde siempre, coma las semillas en su forma natural… cómalas crudas.

Esto también significa que pueden ser remojadas, molidas o en puré (es decir, tahini), especialmente si la cáscara o capa de una semilla es demasiado difícil de penetrar con los dientes.

  • *Elija semillas crudas y sin sal

  • Evite semillas recubiertas o tostadas

  • Evite las semillas recubiertas de azúcar

LAS 10 SEMILLAS MÁS SALUDABLES DE LA TIERRA

1) SEMILLAS DE CHÍA 

Tamaño de la porción = 1 cucharada

Considere estos hechos sobre las semillas de Chia:

  • 2,5 veces más proteína que los frijoles

  • 3 veces la fuerza antioxidante de los arándanos

  • 3 veces más hierro que las espinacas

  • 6 veces más calcio que la leche

  • 7 veces más vitamina C que las naranjas

  • 8 veces más omega-3 que el salmón

  • 10 veces más fibra que el arroz

  • 15 veces más magnesio que el brócoli

Las semillas son muy ricas en vitaminas y minerales, son una excelente fuente de fibra, proteínas y antioxidantes, y son la fuente vegetal más rica de ácidos grasos omega-3.

El consumo de las semillas de chía podría ayudar a reducir el dolor en las articulaciones, ayuda a perder peso, emite un impulso de energía y protege contra enfermedades graves como la diabetes y enfermedades del corazón.

Las semillas son libres de gluten, lo que también hace un llamamiento a las personas con enfermedad celíaca o una aversión al gluten. El consumo de las semillas de chía puede aumentar los niveles en sangre de la larga cadena de ácidos grasos omega-3 EPA en un 30%, según un nuevo estudio de la Universidad Estatal de los Apalaches y la Universidad de Carolina del Norte.

Las semillas de chía son una fuente de ácido alfa-linolénico (ALA), un tipo de ácido graso de omega-3 de “cadena corta”, mientras que el pescado es una fuente de “cadena larga” de ácidos grasos, ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA).

Si bien la investigación ha relacionado el consumo creciente de EPA y DHA para la salud del corazón, función cerebral mejorada y posibles beneficios para la salud tales como la mejora en la depresión o la artritis reumatoide, los estudios sugieren ahora que el ALA puede producir una redistribución asociada con el corazón y la protección del hígado.

El consumo de las semillas de chía como fuente de ácido alfa-linolénico (ALA) puede dar lugar a una redistribución asociada con el corazón y la protección del hígado.

Los principales beneficios de las semillas de chía son de largo alcance y en cuanto a los súper alimentos, este es sin duda uno de los diez primeros.

2) SEMILLAS DEL CÁÑAMO

Tamaño de la porción = 1 cucharada

Más personas están descubriendo los beneficios nutricionales de la semilla de cáñamo, nueces y aceite.

El cáñamo contiene:

  • Los 20 aminoácidos, incluyendo los 9 aminoácidos esenciales (AAE) que nuestro cuerpo no puede producir.

  • Un alto porcentaje de valor proteico de las proteínas simples que fortalecen la inmunidad y defienden de las toxinas.

  • Comer semillas de cáñamo en cualquier forma podría ayudar, si no curar a las personas que sufren de enfermedades de inmunodeficiencia. Esta conclusión es apoyada por el hecho de que las semillas de cáñamo han sido utilizadas para tratar las deficiencias nutricionales causadas por la tuberculosis, una severa enfermedad nutricional de bloqueo que hace que el cuerpo se atrofie.

  • Mayor fuente botánica de la naturaleza del ácido graso esencial, con más ácidos grasos esenciales que la lizaza o cualquier otro aceite de nuez o semilla.

  • Una relación ideal de 3:1 de omega-6 linoleico y ácido Omega-3 ácido linolénico – para la salud cardiovascular y el fortalecimiento general del sistema inmune.

  • Una fuente superior de proteína vegetariana considerada fácilmente digerible.

  • Una fuente rica de fitonutrientes, el elemento protector de la enfermedad de las plantas con los beneficios protectores de la inmunidad, sangre, tejidos, células, piel, órganos y mitocondrias.

  • La fuente más rica conocida de ácidos grasos poliinsaturados esenciales.

Según la industria de los cultivadores de cáñamo, el cáñamo industrial producido para alimento, combustible y fibras naturales no contiene prácticamente ningún THC (menos de 0.3%).

De hecho, cuando el cáñamo se transforma en aceite de semillas de cáñamo y leche de semillas de cáñamo, por ejemplo, se reduce aún más la cantidad de minutos de THC en el cáñamo.

Y, sin embargo, todavía hay un estigma debido a la idea desde hace mucho tiempo que el cáñamo y la marihuana son una misma cosa.

El cáñamo es en realidad clasificado con la marihuana como parte de la Ley de Sustancias Controladas de 1970 y por tanto es ilegal cultivarlo en los Estados Unidos.

La mejor manera de asegurar que el cuerpo tenga suficiente material de amino ácido para hacer las globulinas es comer alimentos con alto contenido en proteínas de globulina. Dado que la proteína de la semilla de cáñamo es 65% globulinaedistin, y también incluye cantidades de albúmina, la proteína que es fácilmente disponible en una forma muy similar a la encontrada en el plasma sanguíneo.

Comer semillas de cáñamo le da al cuerpo todos los aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento de la salud, y proporciona las clases necesarias y las cantidades de aminoácidos que el cuerpo necesita para fabricar globulinas séricas de albúmina humana y suero, como las gammaglobulinas que mejoran el sistema inmune. Comer semillas de cáñamo podría ayudar, si no curar las personas que sufren de enfermedades de inmunodeficiencia.

Esta conclusión es apoyada por el hecho de que las semillas de cáñamo son utilizadas para tratar las deficiencias nutricionales causadas por la tuberculosis, una enfermedad nutricional severa de bloqueo que hace que el cuerpo se atrofie.

3) SEMILLAS DE GRANADA

Tamaño de la porción = 1/2 taza

Las granadas son una fuente rica de antioxidantes. Por lo tanto, ayudan a proteger las células del cuerpo contra los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro.

En palabras simples, el jugo de granada bombea el nivel de oxígeno en la sangre. Los antioxidantes combaten los radicales libres y previenen los coágulos de sangre. Esto a la larga ayuda a que la sangre fluya libremente en su cuerpo, a su vez mejorando los niveles de oxígeno en la sangre.

Las granadas son especialmente ricas en polifenoles, una forma de antioxidante que ayuda a reducir el riesgo de cáncer y  enfermedades del corazón. De hecho, el jugo de la granada, que contiene taninos, antocianinas y ácido elágico, que son impulsores de la salud, tiene mayor actividad antioxidante que el té verde y el vino tinto.

La granada, con sus semillas comestibles dentro de jugosos sacos, es rico en vitamina C y potasio, y es bajo en calorías (80 por porción, que es algo menos de un tercio de una fruta mediana), y una buena fuente de fibra.

Las propiedades antioxidantes de la granada previenen la baja densidad del colesterol unido a lipoproteínas de la oxidación.

En esencia, esto significa que las granadas previenen el endurecimiento de las paredes de las arterias con exceso de grasa, dejando libre las arterias de grasa bombeándolas con antioxidantes.

“Los ratones que bebieron jugo de granada fueron capaces de reducir significativamente la progresión de la aterosclerosis, [por] al menos el 30 por ciento”, dijo el coautor del estudio, el Dr. Claudio Napoli, profesor de medicina y patología clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nápoles, en Italia.

Los beneficios de salud de la granada corren profundo en los huesos, y pueden reducir el daño en el cartílago para los afectados por la artritis .

Esta fruta tiene la capacidad de disminuir la inflamación y combate las enzimas que destruyen el cartílago.

4) SEMILLAS DE LINO

Tamaño de la porción = 1-2 cucharaditas (básico) 

La fibra dietética a partir de semillas de lino suprime incrementos en los niveles de lípidos en sangre después de una comida y modulan el apetito. 

Investigadores de la Universidad de Copenhague señalan que las fibras de lino suprimen el apetito y ayudan a perder peso. 

La linaza se cultiva desde hace siglos y ha sido celebrada por su utilidad en todo el mundo. Hipócrates escribió acerca del uso de la linaza para el alivio de dolores abdominales, y el emperador francés Carlomagno favoreció tanto la semilla de lino que aprobó leyes que requieren su consumo.

Los principales beneficios para la salud de las semillas de lino son debido a su rico contenido de ácido alfa linolénico (ALA), fibra dietética y lignanos. 

El ácido graso esencial ALA es un potente anti-inflamatorio, disminuyendo la producción de agentes que promueven la inflamación y disminuyen los niveles sanguíneos de la proteína C reactiva (PCR), un bio-marcador de la inflamación. A través de las acciones de la ALA y los lignanos, las semillas de linaza han demostrado que bloquean el crecimiento tumoral en animales y puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer en seres humanos. 

Los lignanos son Fitoestrógenos, compuestos vegetales que tienen efectos similares al estrógeno y propiedades antioxidantes.

Los fitoestrógenos ayudan a estabilizar los niveles hormonales, lo que reduce los síntomas del síndrome premenstrual y la menopausia, y que podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama y de próstata. 

La fibra de la linaza promueve la función intestinal saludable. Una cucharada de semillas de linaza entera contiene tanta fibra como la mitad de una taza de salvado de avena cocida. Fibras solubles de lino pueden reducir los niveles de colesterol en sangre, lo que ayuda a reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. 

Las semillas de linaza molida proporcionan más beneficios nutricionales que la semilla entera. Moler las semillas en casa usando un molinillo de café o una licuadora, y añadirlas a los cereales, productos de panadería y batidos. 

5) SEMILLAS DE CALABAZA

Tamaño de la porción = 1/2 taza

Ellos son la única semilla que forma lo alcalino en este mundo de dietas altamente ácidas.

Agregue semillas de calabaza a su lista de alimentos ricos en proteínas. 100 gramos de semillas sobre una base diaria proporcionan un 54 por ciento de las necesidades diarias en términos de proteína.

La mayoría de nosotros ingerimos pastillas para reponer la deficiencia de vitamina de complejo-B, trate la próxima vez con semillas de calabaza.

Las semillas de calabaza son una buena fuente de vitamina B como:

  • Tiamina

  • Riboflavina

  • Niacina

  • Ácido pantoténico

  • Vitamina B-6

  • Folatos

Para aquellos que están de bajo ánimo, las semillas de calabaza pueden ayudar a luchar a través de la depresión. El componente químico L-triptófano es el ingrediente secreto para mejorar su estado de ánimo.

¿Sabía usted que las semillas de calabaza se pueden prevenir los cálculos renales? Los estudios sugieren que las semillas de calabaza pueden ayudar a prevenir ciertas formaciones de cálculos renales, como cálculos renales de oxalato de calcio.

Las semillas de calabaza incluso mantienen el secreto en la lucha contra los parásitos, especialmente la solitaria.

6) SEMILLAS DE ALBARICOQUE

Tamaño de la porción = 1/4 taza

Los huesos de albaricoque son, al igual que la mayoría de los frutos secos y las semillas, muy nutritivas. Entre los nutrientes que contienen está uno llamado amigdalina, que también se conoce como vitamina B17. Este ataca a las células cancerosas, y por lo tanto puede ayudar a prevenir que estalle el cáncer en nuestros cuerpos.

La amigdalina (vitamina B17) está contenida en cientos de alimentos, pero los que son particularmente ricos en amigdalina han desaparecido en gran parte de nuestra dieta occidental.

La gente en todo el mundo que todavía come una dieta tradicional, han demostrado ser en gran parte libres de cáncer. Estas dietas son ricas en alimentos que contienen amigdalina.

Además de los huesos de albaricoque, los ejemplos de otros alimentos ricos amigdalina son las almendras amargas (la amigdalina tiene un sabor amargo – las almendras dulces no lo contienen, y los huesos de albaricoque que no son amargos no lo contienen).

Otros alimentos que contienen amigdalina son las pepitas de manzana, las semillas de uva, el mijo, las habas, la mayoría de las bayas, la yuca y muchas otras semillas, frijoles, legumbres y granos – pero no los que han sido muy hibridados.

Para la prevención, sin embargo, el Dr. Ernst Krebs T Jr., el bioquímico que primero produjo laetrile (amigdalina concentrada) en la década de 1950, recomendó que si una persona come once y cincuenta huesos de albaricoque al día de por vida, con la restricción equivalente de Chernobyl, es probable que sea libre de cáncer.

7) SEMILLAS DE SÉSAMO

Tamaño de la porción = 1/4 taza

Las semillas de sésamo podría ser el más antiguo condimento conocido por el hombre. Son muy apreciadas por su aceite, que es excepcionalmente resistente a la rancidez.

No sólo son las semillas de sésamo una muy buena fuente de manganeso y cobre, pero también son una buena fuente de calcio, magnesio, hierro, fósforo, vitamina B1, zinc y fibra dietética. Además de estos importantes nutrientes, las semillas de sésamo contienen dos sustancias únicas: sesamina y sesamolina.

Ambas sustancias pertenecen a un grupo de fibras beneficiosas especiales llamadas lignanos, y se ha demostrado que tienen un efecto reductor del colesterol en los seres humanos, y para prevenir la presión arterial alta y aumentar el suministro de vitamina E en animales.

La sesamina también se ha encontrado que protege el hígado del daño oxidativo.

8) SEMILLAS DE GIRASOL

Tamaño de la porción = 1/4 taza

Las semillas de girasol son una excelente fuente de vitamina E, principal antioxidante liposoluble del cuerpo.

La vitamina E viaja por todo el cuerpo neutralizando los radicales libres que de otro modo dañan estructuras que contienen grasa y moléculas, tales como las membranas celulares, las células del cerebro, y el colesterol.

Las semillas de girasol tienen uno de los más altos contenidos de fitoesteroles en las semillas. Los fitoesteroles son compuestos que se encuentran en las plantas que tienen una estructura química muy similar a la del colesterol, y cuando está presente en la dieta, en cantidades suficientes, se cree que reduce los niveles sanguíneos de colesterol, aumentando la respuesta inmune y disminuyendo el riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Las semillas de girasol son una buena fuente de magnesio.

Numerosos estudios han demostrado que el magnesio ayuda a reducir la gravedad del asma, a disminuir la presión arterial alta, y prevenir dolores de cabeza de migraña, así como reducir el riesgo de ataque cardíaco y derrame cerebral. 

9) SEMILLAS DE COMINO

Tamaño de la porción = 1 cucharada

El comino es una semilla que ha sido utilizada desde la antigüedad. Esta hierba tradicional es conocida por sus beneficios para la salud y los usos medicinales por cientos de años.

El comino es útil para los trastornos digestivos e incluso como un antiséptico. Las propias semillas son ricas en hierro y ayudan a aumentar la energía del hígado.

El comino también ayuda a aliviar los síntomas del resfriado común. Si usted tiene un dolor de garganta, trate de añadir un poco de jengibre seco al agua de comino, para ayudar a calmarlo.

El jugo de comino es un gran tónico para el cuerpo, incluso si usted no tiene una enfermedad específica. Se dice que aumenta el calor en el cuerpo haciendo así más eficiente el metabolismo.

También se considera una potente hierba para los riñones y el hígado, que puede ayudar a estimular el sistema inmunológico.

También se cree que las semillas de comino negro pueden tratar el asma y la artritis.

10) SEMILLAS DE UVA 

Tamaño de la porción = 1-2 cucharadas

Las semillas de uva tienen una gran concentración de:

  •   Vitamina E

  •   Flavonoides

  •   Ácidolinoleico

  •   Polifenoles

El extracto de semilla de uva puede prevenir las enfermedades del corazón como presión arterial alta y colesterol alto.

Al limitar la oxidación de lípidos, los compuestos fenólicos en las semillas de uva pueden reducir el riesgo de enfermedades del corazón, tales como la inhibición de la agregación plaquetaria y reducir la inflamación.

Un estudio publicado en la revista Carcinogenesis demuestra que el extracto de semilla de uva (ESU) mata las escamosas células de carcinoma, dejando ilesas a las células sanas.

Las semillas de uva pueden incluso reducir la infectividad de sustitutos del Norovirus de acuerdo con una investigación publicada en Applied and Environmental Microbiology.

¿Alguien quiere semillas?

*Si lo desea, puede leer la publicación: Moringa, el árbol milagroso

No te partas a pedazos para mantener a los demás completos

Si bien no está mal entregarse a los demás, debemos procurar que este acto sea recíproco y, a su vez, aprender a no sentirnos mal si no podemos satisfacer sus necesidades.

¿Cuántas veces te has partido en pedazos por los demás? Es algo muy común, en especial entre nosotras, las mujeres. Deseamos llegar a todos los brazos, a todas las necesidades de los demás para ofrecer bienestar y felicidad.

Todo ello nos aporta nobleza, en especial porque lo llevamos a cabo por libre voluntad y porque es así como entendemos lo que es el amor, lo que es querer a nuestras parejas, hijos o amistades. Y, más aún, lo hacemos sin esperar nada a cambio.

Ahora bien… ¿Eres de las que piensa de verdad que no mereces nada a cambio de tus esfuerzos cotidianos? Hoy en nuestro espacio te invitamos a reflexionar sobre ello.

Cuando nuestro corazón se parte en pedazos por los demás

Nos partimos en pedazos casi cada día, y lo hacemos sin darnos cuenta. Llega un momento en el que, quien lo lleva a cabo durante toda su vida, es consciente de las graves carencias que sufre su corazón.

Para tener una ligera orientación de lo que significa “partirnos en pedazos”, dejaremos a un lado la parte simbólica para comprenderlo de forma ilustrativa:

  • Cuando anteponemos los deseos de nuestra pareja a los nuestros. Es algo que podemos hacer una, dos, tres veces, pero, ¿qué ocurre cuando la otra persona da por sentado que siempre lo vamos a hacer?

  • Cuando algún familiar usa el chantaje emocional o la victimización para que vayamos cada día a ayudarles, a hacerles favores y tareas.

  • Cuando nos dejamos llevar por esas amistades en ocasiones tóxicas, acostumbradas a contarnos sus penas cotidianas sin preocuparse en ningún momento por saber cómo estamos, por lo que pensamos o sentimos.

  • Retrasar cada día aquello que nos gusta hacer porque los demás siempre tienen prioridad.

Como ves resulta algo muy complicado de reconocer, porque… ¿Cómo decirnos a nosotras mismas que vamos a dejar de atender a los demás por hacer aquello que nos gusta? La clave está en el equilibrio.

Si dejamos de priorizarnos no un día, sino un mes tras otro y otro, llegará un instante en que perderemos nuestra identidad. Esa esencia que nos define en nuestros gustos, pasiones, sueños y autoestima.

Tienes derecho a esperar reciprocidad

Darlo todo sin esperar nada a cambio nos puede hacer daño.

Hay quien tiene una idea equivocada de lo que son las relaciones afectivas, o incluso la amistad. Toda relación es no solo una interacción, es un intercambio efectivo y satisfactorio donde ambas partes ofrecen afectos, información y energías por igual.

  • Toda relación que se basa en una sola dirección, en el “yo doy, yo atiendo, yo cuido, yo ofrezco, …” acaba herida y llena de carencias.

  • Las personas, como seres sociales y emocionales, también necesitamos ser reconocidos como personas que deben recibir toda serie de atenciones y afectos. El reconocimiento nos sitúa en el mundo, y eso es algo que necesitan niños y adultos.

  • Es común que, cuando amamos a alguien, ni siquiera nos planteemos un segundo en ofrecerlo todo por la otra persona.

  • Es lo que la psicología popular entiende como el síndrome de Wendy, ahí donde una de las partes implicadas se desvive por la otra persona buscando siempre su felicidad, dejando a un lado su propia autoestima.

El derecho a la reciprocidad: Nadie es egoísta por esperar algo a cambio.

No debemos equivocarnos: Esperar que los demás también nos tengan en cuenta no es ser egoísta. La reciprocidad es la base de las relaciones sociales y como tal debemos practicarla y, a su vez, recibirla.

La reciprocidad es dar y ofrecer, es reconocer y ser reconocidos

  • La reciprocidad es tener derecho a decir “no puedo”, “en este momento no me es posible” o “no deseo hacerlo”, porque sabemos que la otra persona nos comprende, y entiende que no siempre vamos a estar disponibles y que tenemos necesidades propias.

  • Tienes derecho a negarte, a decir no. Y no por ello eres mala persona o egoísta. Nadie tiene tampoco derecho a sentirse ofendido, porque si no entienden que necesitas también de tu espacio personal, ahí donde ser tú misma, es que no te aprecian ni te tienen en cuenta.

  • Si vamos cediendo día a día en todos estos aspectos, llegará un momento en que nos sentiremos frustradas. La frustración deriva en insatisfacción, y la insatisfacción en infelicidad.

En el momento en que somos conscientes de esta infelicidad, corremos el riesgo de que llegue la depresión. Si no disponemos de ese equilibrio interno, de ese bienestar que nos da fuerza e integridad, es muy difícil seguir ateniendo a los demás. Seguir ofreciendo felicidad.

Recuerda siempre que para dar lo mejor de nosotros mismos necesitamos estar bien. Y para estar bien, necesitamos que se nos reconozca como personas, que se nos respete y que se nos tenga en cuenta.

Nadie es egoísta por ello. Se llama integridad, se llama quererse a uno mismo, algo que deberíamos cultivar cada día de nuestra vida.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Personas que no aportan nada ¿cuándo dejarlas marchar?

Causas emocionales de la ludopatía: adicción al juego

La ludopatía, llamada también ludomanía o jugador compulsivo, consiste en una incontrolable necesidad de jugar juegos de azar, afectando el comportamiento del jugador de forma negativa y no productiva. 

Se trata de una adicción al juego que es motivo de muchas peleas, discusiones, descuido del hogar, despilfarro del dinero, desatención personal y social (alimentación, relaciones familiares, sexo, salud, etc…), etcétera, provocando divorcios y otras consecuencias severas. Esta afección se ha relacionado con adicciones como el alcoholismo o drogadicción.

Un jugador compulsivo tiene todo su enfoque en el juego. Sin duda, la distracción es muy fuerte y, como toda adicción, incontrolable. Muchos pensarían que este impulso es una cuestión que implica meramente una necesidad de ganar dinero, pero parece que va más allá, es decir, que el jugador compulsivo juega muchas veces por el sólo placer de estar jugando, y no se es capaz de parar.

El jugador compulsivo es atrapado, entonces, por una actitud impulsiva e incontrolable para aceptar riesgos, pierde consciencia progresivamente de la realidad y comienza a actuar contra su propia razón y sentido común para obtener, constantemente y de forma ansiosa, el dinero para jugar, el cual escapa de sus manos rápidamente.

¿Por qué se padece está adicción?

Como toda adicción, lo más probable es que el jugador compulsivo experimente un dolor emocional severo, puede ser un dolor de rechazo, de no adaptación, de incomprensión, de falta de amor. Al resistirse muchas veces a buscar ayuda profesional o al no tener una orientación adecuada que le ayude a entender sus emociones, encontrará una forma de escaparse ya sea a través del alcohol, las drogas u otros placeres pasajeros como el juego compulsivo.

Las adicciones son formas en que el individuo trata de menguar un dolor emocional fuerte por medio de un supuesto placer. Un jugador compulsivo sin duda intenta atenuar y apartar su inconformidad, soledad, ira o rebeldía con estos momentos de distracción, en donde la carga de adrenalina sube tanto que en verdad hace “olvidarse” al jugador de todo lo demás. El descuido de su salud, de sus relaciones y demás sólo refleja la evasiva a su mismo dolor.

Sin embargo, es inútil apartar el dolor por este alejamiento sino que se engrandece, por lo que en el jugador va aumentando la necesidad de jugar y jugar y jugar. Es por eso que en muchos casos esta adicción va acompañada también de alcohol, de drogas, sexo y todas las evasivas posibles. Los estados emocionales del afectado tienden a ser indiscutiblemente depresivos, y esto lo expresan de muchas formas, con rebeldía, mal carácter, se sienten afectados o víctimas constantemente por lo que les rodean y agreden o se agreden a si mismos, llegando en muchos casos a la violencia. Estos comportamientos los hace ir cayendo cada vez más en un estado de soledad o aislamiento que los hace necesitar más de estímulos externos para aislar su dolor.

Síntomas:

• Sentir ansiedad o desesperación de conseguir más dinero para jugar.
• Necesidad de apostar cantidades cada vez más grandes de dinero.
• Sensación de soledad, frustración y/o dolor después de jugar.
• Haber intentado jugar menos muchas veces, sin conseguirlo.
• Mentir sobre la cantidad de tiempo o dinero gastada en el juego.
• Cometer acciones no legales para conseguir dinero para el juego. 
• Desatención y/o pérdida del trabajo, relaciones, estudios debido al juego.

¿Qué se puede hacer?

Las causas que llevan a una persona a esta adicción pueden venir desde mucho tiempo atrás: en especial, la falta de cultura emocional para que el individuo vaya entendiendo y madurando los sentimientos de frustración, dolor, depresión y todas esas experiencias en la vida que pueden resultarle intolerantes y que más tarde le condicionan a escaparse de lo que siente.
Lo ideal es consultar con un profesional en el caso y llevar al afectado directamente con él. Sin embargo, la posible resistencia de la persona a ser ayudada resulta muchas veces un gran impedimento. En este caso es importante que las personas que rodean al jugador compulsivo eviten sentirse culpables, decaídas o desesperadas por el comportamiento de éste. En realidad estas actitudes no ayudan en nada y lo único que harán es aumentar un ambiente de tensión y depresión. Lo mejor es no permitir que uno hunda a todos.

Sin embargo, cuando hay disposición del afectado a ayudarse, se puede no sólo buscar ayuda profesional, sino seguir estos consejos a medida que sean posibles.

Si tú eres un jugador compulsivo y ya no quieres serlo, puedes seguir estos consejos:

1. Debes de estar muy consciente de tu situación y no negarla ni rechazarla, sino admitirla. No la veas como algo malo o reprobado, y no te castigues por jugar sin control. Admite lo que haces, simplemente.

2. Haz el esfuerzo por realizar una actividad física al menos una hora al día, corre, ve al gimnasio, nada y anda en bici, lo que sea, aunque después te vayas a jugar. Díte a ti mismo: no iré a jugar si no cumplo con esta sesión de ejercicio. Esto, además de oxigenar tu cerebro y vigorizarlo, te ayudará a ir educando tu mente. 

3. Busca lecturas que te hagan comprender mejor lo que sientes y que te hagan profundizar más acerca de todos los talentos que tienes.

4. Busca alguna clase de música, de baile, de algún otro idioma o de alguna actividad que te distraiga, te guste y te mantenga ocupado creativamente. Al principio quizá no sientas muchas ganas, hay que hacer mucho esfuerzo para vencer una adicción, cierto, pero al comenzar a relacionarte en un nuevo ambiente poco a poco irá cambiando tu perspectiva emocional. No te decimos que nunca más juegues, porque el jugar es algo muy interesante y la emoción de ganar también. Pero recuerda que el juego se acaba donde empieza la dependencia…

5. Hay muchas terapias alternativas que te pueden ayudar y apoyar, como las Flores de Bach, el reiki, la fitoterapia y la bioenergética. La medicina natural es ideal para ayudarte no solo a sentirte mejor y bajar tu ansiedad, estrés, e impulsividad, sino a entender y madurar tu energía emocional, la cual está íntimamente relacionada con la adicción al juego.

“Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto: alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o a una persona, usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor” (Eckhart Tolle)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Taller online gratuito de Atención Plena o Mindfulness: 4 vídeos explicativos y 7 audios guiados

¿Por qué tejer y bordar es excelente para tu cerebro?

Favorece el crecimiento neuronal y la mente entra en un estado conocido por los neurocientíficos como flow, un sentimiento de plenitud de la atención

Uno de los escenarios más recurrentes en mi infancia era subir las escaleras para encontrar a mi mamá tejiendo en un sillón a mitad de la tarde. Pertenezco a una familia tradicionalista mexicana y mis tías también pasaban largas horas en el rancho conversando, todas, entre un café y un tejido.

Luego de rechazar por años esta costumbre, que me parecía algo sexista por mi contexto, a los 22 años sucumbí y comencé a tejer. Encontré que al tejer uno “piensa y no piensa”; así es, como un vaivén mental delicioso al ritmo de las manos, en el que uno “está y no”. De algún modo, el tejedor olvida al individuo (que no es) y entonces se encuentra en un ritmo placentero que trasciende a la persona.

Los beneficios son la relajación, contemplación y simplicidad. Uno encuentra que las cosas muy pequeñas son grandes potenciales de satisfacción.

Los beneficios de tejer según la neurociencia

El movimiento repetitivo de tejer, en mancuerna con el sentimiento de crear algo, hace que el cuerpo genere dopamina (el neurotransmisor de la recompensa), endorfinas (que producen una sensación de bienestar, liberadas también durante el ejercicio) y serotonina (asociada con el buen humor). Los beneficios de tejer se han vinculado a los de la meditación.

Uno de los estudios más famosos respecto a tejer es el del terapeuta británico Betsan Corkhill. Éste aplicó una encuesta entre más de 3 mil tejedores y encontró que, además de que la mayoría reportó sentirse más contento luego de tejer, los que lo hacían hasta tres veces por semana estaban más felices, calmados y desestresados.

Tejer también ayuda a la regeneración neuronal, parecido a los efectos de los conocidos “juegos mentales” como los crucigramas, a su vez ligados a la memoria y el mejor funcionamiento congnitivo. Es un antidepresivo porque contribuye a que las personas estén más atentas al momento presente, y ello ocurre de una manera muy discreta… En mi experiencia no pasa que “dejes de pensar”, más bien sucede que los pensamientos son como una voz desapegada y lejana; como un juego, como cuando éramos niños.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El silencio es indispensable para regenerar el cerebro

La dermatilomanía: cuando hacerse daño se convierte en compulsión

La dermatilomanía, también conocida en inglés como: “Compulsive Skin-Picking” (CSP), es un desorden del control de los impulsos que mueve a la persona a tocarse, rascarse, pellizcarse o cortarse la piel, ya sea del rostro o del cuerpo. Muchas veces en el intento de eliminar pequeñas irregularidades o imperfecciones cutáneas que pueden ser reales o imaginarias. En una investigación reciente realizada en 2.530 adultos norteamericanos se observó que el 1.4% de ellos satisfacía los criterios diagnósticos de la dermotilomanía.

Vale aclarar que este comportamiento, que podemos poner en práctica de forma cotidiana y de manera un tanto automática, se convierte en patológico cuando asume el carácter de compulsión, cuando la persona lo vive como una necesidad imperiosa que no puede frenar y que, repitiéndose en el tiempo, aumenta su intensidad y frecuencia hasta provocar lesiones cutáneas visibles y permanentes.

Generalmente el rostro es la parte del cuerpo que suele ser centro de la dermatilomanía aunque otras áreas como los labios, el cuero cabelludo, las manos y los brazos también suelen verse afectadas.

La persona afectada por la dermatilomanía en sus inicios suele mostrar una atracción poco común y persistente hacia alteraciones cutáneas tan normales como el acné, las manchas, las picaduras de insectos o las costras que suelen salir en las pequeñas heridas. Cuando llega a un punto patológico, la persona incluso comienza a dañarse partes de la piel totalmente sanas pues según su percepción tienen un defecto, aunque nadie más lo puede observar.

Usualmente estas personas se dañan la piel con los propios dedos aunque también pueden usar pinzas, palillos o cualquier otro utensilio que tengan a mano.

Esta patología puede hacer su aparición a cualquier edad, lo mismo en la adolescencia que en la tercera edad y puede extenderse durante meses o años. En algunos casos las personas refieren un evento particularmente estresante como factor desencadenante. Así, la ansiedad, el estrés, el miedo, la excitación o el aburrimiento son los principales factores que dan pie a la dermatilomanía.

Como en la mayoría de las compulsiones, una vez que la persona ha satisfecho su necesidad, experimenta cierto grado de placer y gratificación por el simple hecho de que ha liberado una tensión que lo compulsaba a hacerse daño en la piel. De esta forma, este comportamiento funge a la misma vez como excitante y calmante. Vale aclarar que para algunas personas este comportamiento resulta una suerte de “hechizo mental ya que pueden pasarse minutos u horas totalmente ensimismados en esta tarea y ajenas al mundo que le rodea.

No obstante, uno de los factores que se ha relacionado con la dermatilomanía es el perfeccionismo pues inicialmente el acto aparece bajo la forma de eliminar las imperfecciones cutáneas aunque con posterioridad “el remedio sea peor que la enfermedad.

Al final, este trastorno resulta altamente discapacitante a nivel social ya que en sus inicios la persona puede esconder sus cicatrices con el maquillaje pero con el curso del tiempo, si no se solicita ayuda especializada, las marcas se acrecientan y la persona tiende a evitar el contacto social para no ser observada y descubierta.

Con fines eminentemente diagnósticos, debe puntualizarse que los especialistas aún discuten si la dermatilomanía debe encuadrarse como un trastorno del control de los impulsos o como un trastorno del espectro obsesivo-compulsivo, sobre todo porque aproximadamente el 15% de los pacientes que sufren un trastorno obsesivo-compulsivo también presentan la dermatilomanía.

Sin lugar a dudas la dermatilomanía tiene elevados índices de comorbilidad con la tricotilomanía (arrancarse el cabello) y la onicofagia (comerse las uñas), 36.7% y 26.7% respectivamente. Estas relaciones hacen que otros psicólogos encuadren la dermatilomanía dentro de los comportamientos repetitivos focalizados sobre el cuerpo” y abogan porque ésta sea una categoría diagnóstica independiente.

Como puede presuponerse, la terapia cognitivo-conductual, específicamente el Habit Reversal Training, suele ser muy eficaz para controlar esta patología aunque también se suele utilizar con excelentes resultados las terapias basadas en el Mindfulness.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 4 vídeos explicativos y 7 audios guiados” 

El mundo pertenece a quien se atreve -Charles Chaplin-

¡Vive!

Ya perdoné errores casi imperdonables.

Trate de sustituir personas insustituibles,

de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas,

mas también yo decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger.

Ya me reí cuando no podía.

Ya hice amigos eternos.

Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.

Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.

Ya viví de amor e hice juramentos eternos,

pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos.

Ya llamé sólo para escuchar una voz.

Ya me enamoré por una sonrisa.

Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y…

Tuve miedo de perder a alguien especial

y terminé perdiéndolo

¡pero sobreviví!

¡y todavía vivo!

No paso por la vida

y tú tampoco deberías sólo pasar… ¡Vive!

Bueno es ir a la lucha con determinación

abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,

porque el mundo pertenece a quien se atreve

y la vida es mucho más para ser insignificante.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Después de algún tiempo, aprenderás