¿A qué grupo de Almas pertenece a la tuya?

Todos tenemos alma. Algunos la tenemos muy presente y otros en apariencia parecen carecer de ella. Es fundamental conocerse y más aún, encontrar esa esencia vital que se encuentra en todos nosotros, pero ¿Qué clase de alma tienes y de dónde viene? Esa sería uno de los interrogantes para iniciar tu propia búsqueda.

El alma se mantiene siempre viva y es el cuerpo el que se desgasta y se marchita, pero nuestra pequeña chispa, sigue ahí después de este viaje.

Tres grupos básicos de Almas

Las almas que habitan La Tierra se dividen en tres grupos básicos: los nómadas, las almas viejas y las almas jóvenes.

Seguro que hay más clases de almas pululando por aquí, pero estos son los grandes grupos, los más mayoritarios y vamos a descubrirlos juntos. Las nómadas son almas que encarnan en La Tierra con un propósito concreto, no acumulan karma, nacen sin velo del olvido o lo pierden a lo largo de sus vidas, y tienen capacidades despiertas que el humano medio no posee, al menos de forma consciente. Estas almas nómadas una vez concluyen su tarea, vuelven a su lugar de origen y no vuelven a encarnar en este planeta. Las almas viejas por el contrario, son almas que han estado atrapadas en la rueda de la reencarnación durante cientos, quizás miles de años. Son almas que están en fase de concluir su experiencia en este mundo físico y están viviendo una de sus últimas encarnaciones, son almas que han pasado por todos los estados posibles de experiencia y solo les queda por pulir pequeños matices para concluir su viaje. Las almas nuevas son el grupo más amplio y está compuesto por aquellas almas que no han encarnado demasiadas veces y aún tienen que vivir muchos tipos de experiencias, algunas de ellas extremas, del tipo, rico-pobre, verdugo-víctima, amor-odio. La única diferencia entre viejas y jóvenes es la experiencia que llevan acumulada.

¿Cómo saber a que grupo perteneces?

Voy a describiros brevemente las características generales y a grandes rasgos de cada grupo, puede que te sientas identificado o no, quizá alguien que conoces te cuadre más, el caso es que somos 7.000 millones de almas por lo tanto es fácil que no te sientas identificado en ningún grupo, o quizás tengas un poco de alguno de ellos. No es ni mejor, ni peor, pertenecer a uno de estos grupos, también tenerlo medianamente claro te ayudará a conocerte un poco más e ir puliéndote para no caer repetidas veces en esos pequeños dramas con los que nos topamos habitualmente.

  • Nómadas: Son seres que no tienen arraigo aquí, por lo tanto desde niños es fácil que digan que sus padres no son sus padres, que ese no es su mundo o que vienen de X galaxia, por ejemplo. Son seres muy despiertos e inteligentes y no se sienten a gusto en según que ambientes y rápidamente son etiquetados como bichos raros. Sienten un casi perpetuo anhelo insaciable que se irá calmando según vayan descubriendo su misión. Desde niños no encajan con sus compañeros y normalmente son mal diagnosticados con síndromes como el TDH y por desgracia medicados. De adultos terminan por recordar quienes son y cual es su cometido, tienen una alta espiritualidad y se centran básicamente en eso que tiene que hacer creando pocos vínculos. Se sienten muy atraídos por todo lo alternativo, tanto en ciencia como en medicina, son altamente vanguardistas y les atrae mucho el arte y todo lo que tenga que ver con el pensamiento. Tienen facilidad para manejar las energías y contactar con las conciencias superiores. Finalmente son conscientes de que una vez finalicen su tarea no volverán, por ello muchos no forman familias, ni tienen descendencia. Muchos de ellos son etiquetados como índigos o cristal por sus capacidades y su falta de velo, pero la gran mayoría de ellos prefieren pasar desapercibidos y vivir en el total anonimato, centrados y conscientes del papel que deben desempeñar.  

  • Almas Viejas: Son seres altamente equilibrados, en una perpetua búsqueda de conocimiento. Tienen grandes capacidades para la expresión artística, las letras y la música, son muy sensibles y herméticos. Son muy sociables y gozan de una conversación muy rica, pero no son muy dados a estrechar lazos afectivos, suelen ser muy independientes y poco dados a ambientes familiares o sociales, en su interior guardan una especie de necesidad imperiosa por saber quienes son. Son muy espirituales, pero a su vez rechazan cualquier religión, no se sienten a gusto en ninguna ideología concreta, entienden perfectamente el funcionamiento de la sociedad en que viven y pasan de puntillas por ella. Les gusta pasar desapercibidos y desempeñan tareas que no requieran una implicación excesiva y les permita continuar su perpetua búsqueda. En algún momento de su vida, toman conciencia y se despierta en ellos la necesidad de la auto búsqueda, son altamente autodidactas y rechazan cualquier dogma, también son altamente vanguardistas y de ellos surgirán grandes y revolucionarios pensamientos filosóficos. Evitan los enfrentamientos, no son nada competitivos y sus egos suelen ser minúsculos. Se podría decir que están de vuelta y son conscientes de ello. 

  • Almas Jóvenes: Suelen ser altamente extremas, y sus vidas son un auténtico torbellino de experiencias. Suelen ser muy egocéntricos y muy competitivos. Se toman su existencia como si fuera la última, están altamente programados y dogmatizados, pueden ser muy religiosos, pero nada espirituales, tienen una ideología concreta y llevada al extremo. Gozan con actividades que requieran un esfuerzo físico y deportes de todo tipo. Están muy apegados a esquemas familiares o sociales, no saben estar solos. Son altamente extremistas y pasan fácilmente del amor al odio, no eluden los enfrentamientos directos y suelen repetir frecuentemente los mismos errores. Las almas jóvenes disfrutarán desempeñando cualquier tipo de función que esté altamente jerarquizada, son muy materialistas y valoran al resto por lo que poseen. Su búsqueda de conocimientos o de si mismos es casi nula, se sienten seguros en su zona de confort y no sentirán necesidad de ampliar horizontes a nivel mental o de pensamiento. Poco sensibles, entienden el amor o la amistad como una posesión más. Procurarán ser siempre el centro de atención y no escatimarán en recursos para lograrlo.

Si te ves reflejado en alguno de estos grupos enhorabuena, ahora deberías emprender la aventura del autoconocimiento, ya sabes que tu paso por esta realidad es solo un cúmulo de experiencias, trata de vivirlas sin acarrear demasiadas consecuencias kármicas y evita caer en tus propias trampas, disfruta del viaje y vive el momento. No caigas en los dramas que te proponga la vida y sortéalos de la mejor forma posible. El objetivo común es el conocimiento, acumula experiencias y no te regodees en ellas, fluye, vive y finaliza con éxito tu experiencia de vida.

*Si lo desea, puede leer la publicación: El alma entra en el feto a los 49 días por la glándula pineal -Doctor Rick Strassman-

Descodificación Dental -Dr. Christian Beyer-

El Doctor Christian Beyer, Doctorado en la Facultad de Odontología Quirúrgica de Estrasburgo, ha elaborado sus investigaciones en ” DESCODIFICACIÔN DENTAL” durante más de dos décadas. Cuenta con más de diez años de experiencia práctica dedicándose exclusivamente a la misma. Tiene varios libros publicados y realiza conferencias y seminarios a nivel internacional.

Campo cuántico: programas y conflictos heredados se manifiestan en las piezas dentales.

SU TEORÍA:

En nuestros dientes llevamos impresos todos los programas de las experiencias y vivencias de nuestros antepasados, así como nuestros propios conflictos contemporáneos y de vida intrauterina.

Cuando se sufre un conflicto emocional, éste impacta en nuestra psique, como ya demostró el Dr. Hamer. El impacto se manifiesta en una determinada área del cerebro. Según el área impactada, sufriremos una afección en un órgano u otro de nuestro cuerpo.

Pero… en este proceso encontramos que tenemos unos dientes que nos protegen. Antes de que se llegue a la afección del órgano, el diente descarga la información que ha enviado nuestra psique para amortiguar esta masa conflictiva. Gracias a ello, el peso del impacto es menor en el órgano. Sin embargo, si el conflicto perdura en el tiempo, ambas partes se irán sobrecargando.

La boca se divide en cuatro cuadrantes:

Arriba, visto de frente a la izquierda (que en nosotros mismos representa nuestra parte derecha), es el 1r cuadrante.

Arriba, visto de frente a la derecha, es el 2º cuadrante.

Abajo, visto de frente a la derecha, es el 3r cuadrante.

Finalmente, abajo a la izquierda tenemos el 4ºcuadrante.

DIENTES:

-El 1r cuadrante representa al clan y la figura del padre.
-El 2º cuadrante representa a la familia y la figura de la madre.
-El 3r cuadrante representa el hogar.
-El 4º cuadrante representa el trabajo
.

Los dientes se empiezan a enumerar desde los incisivos (el centro) hasta las muelas de juicio.

Por tanto, el primer incisivo será el nº1; el segundo incisivo el nº2, y así hasta llegar al nº8 que es la muela del juicio.

Por tanto, el primer incisivo del 1r cuadrante será el diente nº11. La muela del juicio del 1r cuadrante, será la nº18. El canino del 2º cuadrante será el nº23.

El primer número indica a qué cuadrante pertenece el diente, y el segundo número indica a qué diente nos referimos.

SIGNIFICADO DE CADA DIENTE:

11- Padre. El papel que tiene el padre.

21- Madre. El papel que tiene la madre.

31Acción de la madre.

41- Agresividad masculina, memoria de violencia.

VALIOSA INFORMACIÓN

-Si el 11 y el 21 están separados, quiere decir que en nuestra genealogía había un padre y una madre que estaban separados, y esa persona arrastra la información por lo que ha vivido el mismo conflicto o lo ha vivido en sus padres. 

-Si uno de los dos está recto y el otro torcido, había un padre y una madre que no se miraban.

Si el 21 está más adelantado que el 11, había una madre que estaba por encima del padre. Y si el 11 está más adelantado que el 21 había un padre que estaba por encima de la madre.

-12- Mi relación con el padre. Cómo me veo a mí mismo respecto a mi padre.

22- Mi relación con la madre.

-32- La protección de la madre.

42- La protección del padre.

11 encima del 12 es una memoria de un padre déspota, que está por encima mío.

-Una patología en el 32 es una memoria de falta de protección de la madre.

Una patología en la 42 es memoria de un padre déspota. Me tengo que proteger de él.

-13- Representa las reglas, las leyes. Capacidad de obedecer.

-23- Representa la moral, el bien y el mal. Tradiciones y costumbres. Capacidad de someterse.

-33- Memorias de esclavitud, de servidumbre.

-43- Cuando no está recto, memorias de caída (real o simbólica). Recuperar una propiedad.

-14- Memoria de niño que se queda sin papá. Pérdida del amor del padre.

-24- Conflicto de falta, de vacío, desconexión de la familia. Amor de la madre.

-34- Memoria de pérdida. Amor de pareja.

-44- Pérdida de hermanos.

-15- Memoria de traición. Alguien traicionó o ha sido traicionado. Desesperación.

-25- Memoria de engaño y de rechazo. Injusticia.

-35- Memoria de rechazo.

-45- Memoria de frustración. Tener rabia por sentirse frustrado.

-16- Nuestros sueños; lo que buscamos en la vida. Mi clan, mi padre, no se ocupa de mí.

-26- Necesidad de ser una persona equilibrada. Habla de lo que quiero ser.

-36- El reconocimiento: los apellidos, los apodos. Memoria de niño abandonado. Extracción del útero. El hogar.

-46- Deseo. Conflicto de la potencia masculina. Memoria de vergüenza. Mi padre siempre duda de lo que hago.

-17- Exclusión del clan. Si las raíces están soldadas, hay memoria de exilio.

-27- Pertenencia a la familia. Alianza familiar. La tradición.

-37- El merecimiento; el rechazo. No valgo. Memorias de ahogo.

-47- Memoria de destierro, de no poder volver. No ser perfecto. Sufrimiento por el éxito. Ser el primero, el mejor. Objetivo conseguido.

-18- Cumplir el objetivo de vida. Obedecer al jefe.

-28- Memorias de pecado con las leyes de la iglesia. Relaciones prohibidas moralmente. Asentir.

38- Memorias de penitencia, de perdón.

-48- Conflicto con el pudor, con la sexualidad. Secretos (en la mayoría de casos, sexuales). Mi identidad, lo que “yo soy” lo refleja el hueso basal.

El gesto, movimientos, lo que hago, lo manifiesta el LIGAMENTO DENTAL.

Es importante destacar que cada enfermedad bucal nos dará la información precisa del Conflicto que se vive.

Los PROGRAMAS generacionales que hemos heredado -se reflejan, especialmente en las raíces, si éstas están juntas, una encima de otra, hacia atrás, etc, nos darán la INFORMACIÔN precisa.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento“.

Dolor de caderas y su conflicto emocional

Las caderas llevan mi cuerpo en perfecto equilibrio y están ubicadas entre la pelvis y el fémur (hueso largo que se halla a lo largo del muslo y que forma su esqueleto). Mis caderas permiten a mis piernas moverse para hacer adelantar mi cuerpo hacía delante. Ellas determinan si voy hacía delante o no. Representan mis creencias de base frente a lo que son o a lo que deberían ser mis relaciones con el mundo. La pelvis y las caderas forman un conjunto, y representan así el hecho de lanzarme en la vida. Por lo tanto, las caderas representarán también mi nivel de determinación a progresar en la vida. Acepto avanzar con alegría y confianza en la vida, sabiendo que todo es experiencia para ayudarme a descubrir mis riquezas interiores.

Dolor de Cadera

La cadera es la articulación fundamental para mantenerse en pie y para caminar, asegurando la extremidad inferior de la pelvis. El dolor de esta zona del cuerpo se puede manifestar de dos maneras: por fractura y artritis. Veamos ambas:

Fractura de Cadera

Los huesos representan la estructura de las leyes y principios del mundo en el cual vivo. Cuando hay fractura, ésta es la indicación de que vivo actualmente un conflicto interior profundo. Puede estar en relación con rebelión o reacciones frente a la autoridad (a la cual no quiero obedecer). Esta fractura me señala que no puedo seguir así y que se impone un cambio. La localización de la fractura me informa en cuanto a la naturaleza de este conflicto. Si la fractura tuvo lugar en un accidente, hay que ver cuál es la culpabilidad que vivo con relación a esta situación.

Los huesos representan también el sostén, la estabilidad y una fractura puede ser un aviso de que he de separarme de mi pasado, dejarlo ir con flexibilidad para evitar un estrés inútil y pasar a otra etapa de mi evolución. Pregúntate: ¿Me condicionan mis normas hacía mí mismo o la sociedad al punto de que exija cierta perfección e incluso sea demasiado rígido? ¿Presté más atención en las actividades físicas en detrimento de los aspectos espirituales de mi vida? Para recobrar esta libertad interior, tomo consciencia de lo que me molesta. Acepto amarme suficientemente para expresar lo que siento. Encontrando otra vez mi libertad interior, recobro la libertad de mis movimientos.

Artritis de Cadera

En general, la artritis se manifiesta en personas que son duras consigo mismas, que no se conceden el derecho a detenerse o a hacer lo que les gusta, y además les resulta difícil pedir lo que necesitan. Prefieren que los demás las conozcan lo suficiente para ofrecerles lo que precisan. Cuando los demás no responden a sus expectativas, se decepcionan y sienten amargura y rencor. Incluso pueden abrigar deseos de venganza, aún cuando se sientan impotentes. Esto les hace experimentar una ira que reprimen muy bien. Poseen un sentido crítico interno muy fuerte.

Las personas que padecen artritis tienen un aspecto de docilidad, pero en realidad viven con una gran ira interna y rechazan profundamente este sentimiento. Al igual que la artritis, también las emociones nos paralizan, por lo que estas personas se beneficiarían si dejaran de acumularlas.

Conflicto Emocional

Conflicto arcaico de «Mantenerse en su posición». En persona joven: «Quiero luchar y no puedo, pero soy activo en la lucha». En persona mayor: «No puedo luchar y soporto la lucha pasivamente». La cadera cuenta 4 conflictos importantes: 1) De oposición. 2) De Vesícula Biliar ó energético. 3) De incesto simbólico. 4) De secreto familiar.

1) Conflicto de Oposición: Dos personas se oponen o se enfrentan. En condiciones de lucha adoptamos una posición para resistir en nuestro lugar que fuerza la cadera. Una oposición real sería: “Me opongo a alguien”, una oposición simbólica: “No tengo las mismas ideas políticas que…”. Una oposición activa sería: “Estoy aquí y lucho”. Una oposición pasiva: “No quiero ir allí, pero no puedo oponerme, ni hacer otra cosa” o ”No puedo luchar”.

2) Vesícula Biliar: Conflicto energético. Cólera, ira y rabia reprimida. Rencor e injusticia dentro de un contexto de oposición.

3) Incesto Simbólico: Memorias de tocamientos, abusos, violaciones, etc., en la vida de la persona o en el Transgeneracional o Arbol Familiar. Y también relaciones de incesto directo con hermanos o familiares muy cercanos o simbólicos: “es como si fuese mi hermana, mi padre, mi madre, etc.”.

4) El Secreto Familiar: Algo que no se ha dicho nunca. Puede ser inconsciente para seguir el secreto en el clan. Buscar en el Transgeneracional ó Arbol Familiar. Conflicto de ser derribado por abajo como si hubiera sido un golpe definitivo. Conflicto de gran desvalorización sexual en el sentido de impotencia para tener hijos. Caderas estrechas: Memoria de incestos. Relación sexual en la que es imperioso que no salga ningún bebé. Caderas anchas: Debo velar para que mi hijo no carezca de nada y tenga lo mejor a su disposición”.

Debes ser más flexible

La intensidad de tu dolor es una indicación del grado de tu actitud derrotista. Confía en ti, confía en los demás y ve, lánzate, avanza en tus decisiones. A medida que avances sabrás si tu decisión te conviene y qué hacer si cambias de idea. Debes vivir una experiencia nueva para verificar si lo que quieres en ese momento es benéfico para ti o no. Si piensas: «No va a salir bien», nunca sabrás si eso es lo que debes hacer.

En lugar de creer que no avanzas, sé más consciente de tus progresos. Si no lo crees, comprueba si los demás opinan lo mismo. Sé más flexible, es decir, acepta cambiar con confianza tu forma de pensar; ello te aligerará mucho. Recuerda: ¡En la vida no hay errores, sólo experiencias!

Toma de Consciencia

Es en las caderas que se inicia el movimiento de las piernas, o sea el andar. Las piernas sirven para avanzar libremente. Puedo retenerme de ir hacia delante. De aquí la indecisión para avanzar en la vida.

Por los problemas de las caderas, mi cuerpo me indica cierta rigidez: por lo tanto vivo inflexibilidad frente a una situación o persona. Esto puede proceder de una situación en la cual me he sentido traicionado por alguien o abandonado y esto me ha afectado tanto que vuelvo a plantearme mis relaciones con los demás. Además, tengo el gusto de establecer “nuevas reglas” para protegerme y evitar estar herido otra vez.

Puedo tener una inquietud por el porvenir: por lo tanto, siento angustia cuando debo tomar una decisión importante porque puedo tener la sensación que no voy a ninguna parte o que nunca llegaré a nada. Cuando me duelen mis caderas, mi cuerpo me manda un mensaje. Me ayuda a desarrollar mi consciencia para que adelante en la vida con confianza y seguridad y me enseña a ser más flexible en mi modo de tomar decisiones, asegurándome así un mejor futuro. Cuando hay un dolor, hay alguna culpabilidad.

Así es como un dolor en las caderas, o caderas que no quieren moverse, pueden indicarme que bloqueo mi placer sexual por temor o culpabilidad. Incluso puedo vivir impotencia a nivel sexual como en mi capacidad en aceptarme tal como soy, con mis gustos, mis deseos, mis placeres. Estaré perturbado sexualmente y emotivamente, impidiendo así que mis caderas funcionen normalmente.

Esta impotencia también puede vivirse en el hecho que no me siento capaz o ya no me siento capaz de tomar mi lugar y de oponerme a alguien o algo. La solución al problema de las caderas estriba principalmente en tomar consciencia en que esta situación me obliga a reflexionar sobre los límites que me doy. Estoy en equilibrio y ando en la vida con confianza y serenidad. Agradezco a la vida por todo lo que me hace experimentar en cada instante. Aprendo a vivir en equilibrio con estas experiencias.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliartritis

 

Piensa en positivo el mayor tiempo posible y te sorprenderás

Muchas personas pasan la mayor parte del tiempo pensando en negativo, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que esta tendencia negativista ejerce su influencia desde una gran variedad de ámbitos en nuestra vida cotidiana: entorno familiar, amistades, compañeros de trabajo, sociedad y cultura, por nombrar algunos.

Cine, televisión, prensa escrita y otros medios masivos han sentado las bases de este pesimismo generalizado desde la época de su invención. El listado es, para nuestra desgracia, casi interminable: películas en su mayoría violentas/catastrofistas, programas de ingeniería social donde estudian detalladamente nuestros comportamientos para luego avivar el fuego utilizando tácticas de guerrilla social, la prensa rosa (también conocida como amarillista) alentándonos a centrar nuestra atención en dramas y tragedias ajenas, grandes tertulias en tono de gallinero, debates políticos insulsos e inconsistentes, informativos con un amplísimo porcentaje de noticias negativas (reforzando en nosotros la idea de que en este mundo apenas suceden cosas maravillosas). Todo este entramado de contenidos desmoralizantes no son fruto de la casualidad, ni son obra de editores de contenidos depresivos o bajos de espíritu.

Hay un objetivo claro por parte de los gobernantes (los que vemos y los que no) de dominio a través del miedo. Parece claro que el camino que más rápidamente nos conduce a él es, sin duda, el pensamiento negativo.

Muchas de nuestras actitudes se han convertido en reacciones automáticas ante ciertas situaciones. En vez de responder, simplemente reaccionamos. Es la robotización del ser humano. Parece ser que, al fin y al cabo, no serían las máquinas las que se levantarían contra la raza humana. Nuestra mente, acostumbrada a vivir mecánicamente en guerra, nos la ha jugado.

Lo que actualmente estamos viviendo es un período muy interesante de nuestra historia donde el cerebro humano ha sido fuertemente programado para reaccionar de modos predecibles, produciendo resultados que son solamente beneficiosos para un mínimo porcentaje de la población. Así es, estamos programados. Nuestro cerebro funciona a través de una programación. Nacemos con una gran cantidad de “programas inconscientes” que son herencia directa de nuestro árbol genealógico. Nuestros antepasados y ancestros ejercen un papel determinante en nosotros. Tras ellos, los programas sociales y culturales determinan el modo en que interactuamos con el mundo.

La buena noticia es que el cerebro puede ser reprogramado.

Si estos programas con los que funcionamos nos hacen sentirnos miserables, parece obvio que no nos están sirviendo. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Podemos reprogramar nuestra mente para tener pensamientos positivos que poco a poco se convertirán en hábitos, los hábitos que nos abrirán las puertas a nuestros sueños. 

Los sueños no siempre se realizan, no porque sean demasiado grandes o imposibles, sino porque dejamos de creer (Martin Luther King)

Compruebo que pensando y sintiendo en positivo todo me sale bien: Cuando llego a los semáforos están en verde, no hay cola de personas en el banco en días propicios para ello, encuentro mesa en cafeterías que suelen estar abarrotadas, el autobús llega a la parada al mismo tiempo que yo, noticias y publicaciones que me interesan sin necesidad de buscarlas, personas precisas en el momento adecuado… Muchas personas, al escuchar este entusiasmo, recelan. Y muchas más aún tratan de cambiar mi modo de percibir la realidad a través de juicios, críticas y ridiculizaciones. Sin embargo, actualmente la ciencia más vanguardista respalda estos hechos. La física cuántica nos demuestra que un pequeño cambio en la percepción modifica los hechos. No sólo influye lo observado en el observador, sino que el observador también influye en lo observado. No se me ocurre sino pensar que esto es solamente posible gracias a que el observador y lo observado son la misma cosa. Así pues, una actitud positiva crea un mundo más amable y agradable, lo cual retroalimenta y refuerza nuestra actitud positiva. Simple.

Como dije, algunas personas (fundamentalmente gente pesimista) rechazarán este nuevo horizonte de la realidad sin detenerse a contrastar su validez. Los programas negativistas estarán entonces funcionando en ellos a pleno rendimiento, negando una perspectiva sin apenas llegar a profundizar en ella.

La mayor demostración de ignorancia es rechazar algo de lo cual no sabemos absolutamente nada (Wayne W. Dyer)

Más allá de debates sobre quién tiene más razón, mi conclusión es que nada perdemos por pensar en positivo. Pero por si necesitan un empujoncito, les invito a que lean las publicaciones de este blog: El poder curativo de los pensamientos de Bruce Lipton -Biólogo celular estadounidense- y La Nueva Medicina de la Conciencia del Dr. Jorge Iván Carvajal Posada.

También les invito a descubrir la Descodificación Biológica, enclavada dentro del campo de la epigenética, que postula que nuestro inconsciente se expresa en el cuerpo a través de la enfermedad (física y/o mental).

Tanto esta técnica como el reiki son herramientas eficaces para ayudarnos en nuestro proceso de sanación personal a nivel corporal-mental, emocional y espiritual. Cada día más y más personas acuden a estas terapias para mejorar su salud y su calidad de vida, y cada día contamos con más alentadores testimonios que nos invitan a pensar que se siente mucho mejor cuando nuestra mente nos dice cosas bonitas. Porque al fin y al cabo, optimismo es precisamente eso: enseñarle a nuestro cerebro que ya basta de tanto drama.

Si deseas que en tu vida se manifieste la magia, dale una oportunidad a tus sueños, piensa en positivo el mayor tiempo posible, ten actitud positiva y cree en ti mismo/a, te sorprenderás” (Lola.Hdez.Rivas)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cambia tu vida con afirmaciones positivas“. 

No puedes caer bien a todo el mundo, aprende a que no te importe

La verdadera libertad puede residir en lograr ser feliz prescindiendo de la aprobación de los demás.

UNO DE LOS LIBROS más populares en Japón los últimos años recoge las conversaciones entre un joven insatisfecho y un filósofo que le enseña, entre otras cuestiones, el arte de no agradar a los demás. Es un tema sensible en una cultura tan complaciente como la nipona, pero este compendio de conversaciones ha entrado también en las listas de más vendidos de Estados Unidos, y en España se ha publicado como Atrévete a no gustar (Planeta de Libros).

El maestro es Ichiro Kishimi, especialista en filosofía occidental y traductor de Alfred Adler, uno de los tres gigantes de la psicología junto a Freud y Jung. Y es precisamente el pensamiento de Adler lo que articula el diálogo con el joven Fumitake Koga sobre cómo emanciparse de la opinión ajena sin sentirse por ello un marginado.

El debate socrático que mantienen a lo largo de las más de 260 páginas del libro parte de esta idea central: todos los problemas tienen que ver con las relaciones interpersonales. En palabras del propio Adler, si uno quiere liberarse de sus problemas, lo único que puede hacer es vivir solo en el Universo. Dado que eso es imposible, al relacionarnos con los demás sufrimos por alguna de estas razones:

— Experimentamos un complejo de inferioridad respecto a quienes han “conseguido más” que nosotros.

Nos sentimos injustamente tratados por personas a las que amamos o ayudamos y no nos corresponden como esperamos.

— Intentamos desesperadamente complacer a los demás para obtener su aprobación.

Este último punto se ha convertido en una adicción generalizada. Podemos verlo claramente en las redes sociales, donde colgamos posts buscando la aprobación de los demás en forma de likes y comentarios. Cuando una foto o una reflexión importante para nosotros obtienen poco feedback, podemos llegar a sentirnos ignorados. También en las relaciones analógicas, muchos problemas interpersonales tienen el mismo origen: no obtenemos del otro lo que creemos merecer. El hecho de que no nos agradezcan suficientemente ­algún detalle que hemos tenido, por ejemplo, puede desatar el resentimiento y enfriar una amistad.

Bajo este deseo de toma y daca hay un ansia de reconocimiento. Si el otro me da las gracias, si aprecia mi trabajo, si corresponde a mi favor con un acto amable, entonces me sentiré reconocido. Si eso no sucede, lo interpreto como si yo no hubiera hecho nada, como si no existiera para el otro. Esta visión es un poderoso generador de problemas, ya que las relaciones nunca son totalmente simétricas. Hay personas que disfrutan dando y otras que transmiten la impresión, aunque no sea cierta, de que no quieren recibir nada. Eso provoca muchos malentendidos, sumado al hecho de que cada individuo tiene una forma distinta de expresar su amor y gratitud. Hay personas que verbalizan de manera inmediata y directa lo que sienten por nosotros, y otras que nos aprecian igualmente, pero tienen menos facilidad para expresar amor, o bien lo hacen de forma diferida, cuando encuentran el momento y lugar adecuados.

Todas las opciones son correctas, siempre que nos liberemos de la ansiedad de hallar una compensación inmediata y equitativa, como en un comercio en el que hay que cobrar de inmediato lo que se entrega.

Tal como afirma el maestro Ichiro Kishimi, cuando una relación interpersonal se cimienta en la recompensa, hay una sensación interna que afirma que te he dado esto, así que tú tienes que devolverme esto otro, lo cual es una fuente inagotable de conflictos.

Porque, más allá de las diferentes maneras de expresar afecto, nos encontraremos con personas que directamente no nos entienden o incluso no nos aprecian. Hacer de eso un drama convertirá nuestro día a día en un campo abonado para los disgustos. La verdadera libertad incluye que no nos importe caer mal a algunas personas porque estadísticamente es un hecho que no podemos gustar a todo el mundo. Dejar de preocuparnos por lo que los demás piensen de uno, especialmente los que no nos entienden, es el camino a la serenidad.

“Cuando deseamos tan intensamente que nos reconozcan, vivimos para satisfacer las expectativas de otros”, explica Ichiro Kishimi, con lo cual ya no somos libres. Dejar de exigir contrapartidas y permitirnos vivir a nuestra manera, otorgándonos incluso el derecho de caer mal, nos procurará libertad, paz mental y, al final, mejores relaciones con los demás.

No te lo tomes personalmente

— En Los cuatro acuerdos, el célebre ensayo publicado en 1998 por Miguel Ruiz, la segunda ley dice: “No te tomes nada personalmente”. El médico mexicano sostiene que para mantener el equilibrio emocional y mental no hay que dar importancia a lo que suceda a nuestro alrededor, ya que “cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena”.

Abandonar la necesidad de tener razón, dejar de gastar energía en intentar convencer a los demás, que tienen sus propias creencias, resulta profundamente liberador. Quienes van por el mundo tomándoselo todo personalmente ven enemigos por todas partes y nunca pueden estar verdaderamente tranquilos, ya que siempre tienen cuentas pendientes que circulan por su mente, provocándoles sufrimiento.

— Según Miguel Ruiz, nada de lo que hagan o digan otras personas debería hacernos daño si se asume el siguiente axioma: “Nunca eres responsable de los actos de los demás; solo eres responsable de ti mismo”.

  • Fuente: Francesc Miralles, escritor y periodista experto en psicología. elpais.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Logre que casi todo le importe un pimiento

Qué es el triángulo dramático y cómo podemos salir de él

¿Por qué algunas relaciones son armoniosas y felices y otras parecen un tormento? ¿Por qué una relación personal o profesional que parecía buena se convierte, de repente, en un sufrimiento? La explicación la encontramos en el triángulo dramático y en el papel que jugamos cada uno de nosotros, según la teoría de Stephen Karpman, psicólogo transaccional.

Veamos un ejemplo: Pensemos en un profesional amargado con su trabajo. Se pasa el día criticando a su jefe o a la empresa por las decisiones que se toman. Esta misma persona, sin embargo, cuando está con sus amigos, se involucra personalmente en sus problemas para ayudarles, sin que se lo hubieran pedido, y acaba agotado de tanto esfuerzo. Al mismo tiempo, vive una relación de pareja que no le hace feliz. Se queja de su mala suerte y no hace nada para resolverlo. Pues bien, esta persona vive 3 roles o personajes diferentes: en el trabajo es perseguidor, con sus amigos actúa como salvador y en su relación de pareja se siente víctima. Y cualquiera de los tres personajes no le hacen demasiado feliz (ni a él ni a los que le rodean).

La mayor parte de los conflictos en nuestras relaciones personales y profesionales surgen porque hemos adoptado un rol de perseguidor, salvador o víctima. Ninguna de las actitudes anteriores es recomendable, ya que nos vacía de fuerza y nos llena de emociones poco gratificantes. Además, no son roles fijos, sino que vamos cambiando de uno a otro dependiendo del momento o de la situación. Si retomamos el ejemplo anterior, la persona puede ser también perseguidor de su pareja, criticando todo el tiempo lo que hace; o víctima en su trabajo. Por ese motivo, se denomina triángulo dramático: una vez que entramos en el triángulo, saltamos de un vértice a otro con una alegría tremenda. El desafío consiste en salirnos de él y, para ello, tenemos dos claves:

Primer paso: necesitamos reconocer que estamos en la actitud de perseguidor, víctima o salvador.

  • El perseguidor juzga todo cuanto le rodea. Critica, amenaza o culpa de lo mal que le va la vida o de lo que le sucede. Es fácil imaginar que este personaje es muy intransigente y despierta mucha rabia y frustración.

  • El salvador se preocupa de modo excesivo por los problemas de los demás, incluso en detrimento suyo. Presta ayuda, aunque no se la pidan; se rodea de personas que le necesitan y asumen una responsabilidad exagerada del bienestar del resto. También genera mucha frustración porque tiende a sacrificarse, a evitar los conflictos y a no sentirse lo suficientemente reconocido por el esfuerzo dedicado.

  • La víctima se queja constantemente y busca a otros para que le resuelvan sus problemas. Se siente indefenso, susceptible e incapaz de salir solo de las dificultades. Es un personaje que genera también mucha insatisfacción porque la persona no se siente capaz de salir de la situación.

Pues bien, una vez que hemos identificado en una relación concreta qué papel jugamos nosotros y las personas que nos rodean, el siguiente paso consiste en salirse del triángulo dramático, lo que se consigue cuando asumimos la responsabilidad de nuestra propia felicidad y bienestar. Ni criticamos al resto por ser como son, ni nos dedicamos a salvar sus vidas ni esperamos que nadie nos resuelva nuestros problemas. Por ello, veamos cómo conseguirlo en cada uno de los papeles anteriores:

  • El perseguidor necesita asumir la responsabilidad de su enfado, de no controlar todo cuanto le rodea. Ha de aceptar su propia vulnerabilidad (cosa de la que huye como de la peste) y no pretender tener siempre la razón. En el fondo es pasar del personaje de perseguidor al de retador o a plantear desafíos para que otras personas, con sus recursos y habilidades, los asuman.

  • El salvador necesita hacerse cargo de su vida, aprender a decir No y a poner sus propios límites. No ha de ayudar a todo el mundo cuando ni se lo han pedido (recordemos que la actitud de salvador genera dependencia, algo que no es saludable para ninguna de las dos personas). También ha de saber expresar los propios deseos con sinceridad y permitir que otros le puedan ayudar. El cambio consistiría en superar el personaje de salvador por el de facilitador, que da apoyo pero que permite que los otros sean los protagonistas.

  • La víctima necesita recuperar su propia capacidad a través del aprendizaje de sus habilidades. Ha de ganar más confianza en sí mismo, no esperar que otros le digan lo que tiene que hacer ni que le resuelvan las dificultades. Ha de desarrollar una actitud más proactiva. El cambio se consigue cuando la víctima asume el personaje de creador, de quien diseña sus propias decisiones. 

En definitiva, todos vivimos relaciones en las que jugamos un rol poco afortunado, el de perseguidor, salvador o víctima. En la medida que nosotros caemos en el triángulo dramático, es posible que la otra persona también viva alguno de los personajes anteriores. Nuestro desafío es salirnos de dicho triángulo poco recomendable a través de dos claves: reconocer nuestra actitud y asumir nuestra responsabilidad para transformarla en otra más favorable, retador, facilitador o creador. Solo así podremos cultivar relaciones saludables.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Arquetipos o patrones de comportamiento, conductas“.

La soledad es tan perjudicial para la salud como fumar 15 cigarrillos al día

Álvaro Pascual-Leone, neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard defiende que sentirse solo puede ser “una enfermedad mortal”.

Respecto al peso total del cuerpo, más bien pesa poco. Unos 1.400 gramos. Y sus dimensiones tampoco son para tirar cohetes: ronda los 1.300 centímetros cúbicos. Pero a pesar de su reducido tamaño, su repercusión sobre el ser humano es incalculable. En él reside, ni más ni menos, que la mente y la conciencia del individuo. Sí, hablamos del cerebro, objeto de estudio de muchos científicos y que a día de hoy sigue escondiendo infinidad de secretos. Álvaro Pascual-Leone (Valencia, 1961) no cesa en su empeño de continuar revelando alguno de ellos. Este neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard acaba de publicar, junto con los investigadores Álvaro Fernández Ibáñez y David Bartrés-Faz, “El cerebro que cura” (Plataforma Editorial), una obra en la que explica algunos de los resultados obtenidos en el estudio Barcelona Brain Health Initiative que él dirige y que está promovido por el Institut Guttmann con el apoyo de la Obra Social “La Caixa”. Pascual-Leone ha encontrado un momento para atender a La Vanguardia.

Nuestras relaciones más cercanas tienen una poderosa influencia para nuestra salud y felicidad, defienden ustedes en el libro.

Así es. Desde hace mucho tiempo sabemos que tener suficiente gente alrededor es importante y que sentirse solo es malo. Pero lo que es más notable de los datos que se han acumulado en la literatura científica y en varios estudios, incluido el nuestro, es que lo importante no es si estás solo o no, sino si te sientes solo. Puedes tener una amplia familia o estar en medio de una multitud y sentirte solo. Y esto no sólo tiene un impacto negativo sobre el funcionamiento del cerebro y la capacidad cognitiva de las personas, sino que además es parte de lo que media en el efecto de otras cosas.

¿De qué cosas?

Hablo del efecto de dormir, de la nutrición… Todo ello no tiene un efecto directo, sino que está mediado por el sentimiento de soledad. Si tú te sientes solo, el beneficio de dormir las horas suficientes es mucho menor.

Curioso.

Por eso decimos que al final la vivencia de soledad te mata, es una enfermedad mortal.

“La vivencia de soledad te mata”

Ustedes establecen la analogía de que la soledad es tan perjudicial como fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso.

Si, esa analogía está basada en la proyección de riesgo de enfermedad de distintos estudios epidemiológicos que muestran que como factor de riesgo para patologías y discapacidad, la vivencia de soledad subjetiva tiene un peso comparable a fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso. Sin duda no es un resultado validado en estudios independientes, pero creemos que ilustra bien el potencial impacto de la vivencia de soledad.

Entiendo.

Es muy gráfico, todos sabemos que fumar es malo para la salud y que el exceso de peso también. Es contextualizar algo tan subjetivo como puede ser la vivencia de soledad.

“Estar sano es más que no tener enfermedad”

Una especie de medición…

Muchos aspectos de nuestro estado de salud tienen que ver con principios subjetivos. Objetivamente, ¿qué hace que tú te sientas solo? Al final, es el sentimiento de soledad tuyo que yo solo puedo conocer si te pregunto, y cuando lo preguntas y lo mides entonces tienes un correlato de la alteración del funcionamiento del cerebro.

Claro.

Cabe matizar que cuando hablamos en el libro de salud nos referimos a la definición que hace la OMS, al concepto de que estar sano es más que no tener enfermedad, es, efectivamente, no tenerla, pero además estar en paz contigo mismo, en equilibrio vital, en una situación en que sientas que puedes responder a los retos que puedan surgir.

Aquel que tiene un plan vital definido, se puede permitir dormir menos o hacer menos ejercicio.

Tener una razón de ser, ¿es beneficioso para nuestro cerebro?

Sí, la nutrición, el sueño, el ejercicio físico, todo es importante, y hablamos de ello en el libro, pero los pilares que promueven buena salud cerebral y gracias a eso promueven buena salud general se basan más en no sentirse solo y en tener una razón de ser. Ambos acaban siendo mediadores de los otros hábitos. Aquel que tiene un plan vital definido, algo que le hace vivir y que le trasciende, que se proyecta en el más allá, en los otros, en el bien común, se puede permitir, entre comillas, dormir menos o hacer menos ejercicio porque el impacto negativo de esos malos hábitos es menor.

Ustedes defienden que nuestro cerebro tiene la capacidad de curarnos. ¿En qué medida?

El título del libro, “El cerebro que cura, pretende destacar, en primer lugar, que lo que sabemos desde los romanos, que un cuerpo sano promueve una mente sana, es cierto. Pero además, que lo contrario también es verdad: el cerebro sano promueve la salud, un funcionamiento mejor de los órganos. La idea crítica es que nuestro cerebro dedica más de la mitad del tiempo no a permitirnos relacionarnos con los otros y con el mundo que nos rodea, sino a monitorizar lo que está pasando en nuestro cuerpo y a actuar sobre ello. Y esa actuación puede ser positiva, pero también negativa, puede causar enfermedad.

Si tienes una razón de ser potente, la capacidad para sobrellevar un cáncer es mucho mejor.

Le sigo.

Si tú tienes un cerebro que funciona mal, al final el resto de tu cuerpo funciona mal. Y en términos anecdóticos y descriptivos se sabe que personas que tienen ansiedad, depresión, enfermedades varias del cerebro, tiene también más riesgo de úlcera de estómago, dolores, problemas crónicos… el efecto negativo.

¿Y el positivo?

Si tú tienes una razón de ser potente, prestas atención a los buenos hábitos de vida que promueven tu buena salud cerebral, entonces, aunque tengas hipertensión, o diabetes, o incluso un cáncer, estás mejor, porque el cerebro promueve ese beneficio. En último término, la pregunta de si un cerebro sano puede curarte el cáncer o una infección se desconoce, la evidencia es muy pobre en este momento. Pero sí que sabemos que si tienes un cerebro sano y practicas todos los hábitos que hemos destacado, el riesgo de contraer la infección es menor, y la capacidad de sobrellevar el cáncer es mucho mejor.

El cerebro gasta el 20% de energía de nuestro organismo de manera continua.

¿Por qué dicen ustedes que el cerebro es un órgano caro para nuestro cuerpo?

El cerebro se puede mantener en funcionamiento durante cinco minutos con una pila de nueve voltios, es fantástico. Pero por otra parte, el cerebro supone un 2% del peso de nuestro organismo y está continuamente gastando el 20% de la energía. Y digo continuamente, y es que no es que gaste el 20% cuando estás hablando y luego pare, no para, está haciendo ese gasto todo el tiempo. Y ese no parar es importante, incluso cuando estamos pensando en musarañas, relajados o aburridos, porque lo que tiene lugar en el cerebro en ese momento es un proceso activo.

No descansa.

Y esa actividad en ciertas áreas es la que promueve ese papel saludable.

El cerebro gasta energía para inhibir ciertos conocimientos.

Ustedes explican que una de las principales funciones del cerebro es inhibir…

Sí, es muy curioso. Dicho de una manera muy simple, si tú observas un árbol, tu cerebro sabe exactamente cuántas hojas contiene, él lo capta. Pero tú no lo sabes porque tu cerebro gasta energía para inhibir ese conocimiento, en hacértelo olvidar. Y el olvido es muy importante a ese nivel porque te permite ver el árbol como una unidad y no como 100.000 trozos, algo que sería totalmente inútil. Yo no necesito saber cuántos cabellos tienes en la cabeza para ver quién eres. Y ese ver quién eres es más relevante para el ser humano que el detalle.

En el libro defienden que no sólo lo que hacemos cambia el cerebro gracias a su plasticidad, sino también lo que pensamos.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos, sentimos, cualquier cosa, cambia el cerebro. Por tanto, los pensamientos también lo hacen. Y es importante darse cuenta, más que nada para intentar controlar lo que se piensa, y es que el cambio que se puede producir puede ser negativo para uno mismo. Por otro lado, es bueno saber que el pensar, el concebir las cosas de una cierta manera, puede propiciar un desenlace deseable. En el más simplista de los ejemplos, si tú piensas que lo vas a hacer bien, activas los circuitos que hacen más probable que lo consigas.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos o sentimos cambia el cerebro.

Todo el organismo rema en una misma dirección…

Por eso es por lo que decimos que pensar en positivo, ser optimista, tiene impacto sobre tu salud y tu función cerebral.

Siempre se destaca la plasticidad del cerebro. Pero una plasticidad excesiva puede ser contraproducente, ¿verdad?

Es lo que le ocurre a los autistas. Si los genes que regulan esa capacidad de plasticidad se manifiestan en exceso y de manera descontrolada, pues la persona que lo padece aprende más rápido, sí, pero al mismo tiempo cada experiencia vivida le deja tanta huella que el cerebro se vuelve muy ruidoso, dándose lo que llamamos procesos de metaplasticidad, y eso forma parte de la alteración que da lugar al autismo.

Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme.

¿Cuántas horas de sueño son las ideales para nuestro cerebro?

Eso es una de las grandes cuestiones que las personas, y ahí me incluyo yo, no queremos oír. Sabemos que la cantidad ideal estaría entre las siete y las nueve horas y que la mayoría de gente no las duerme. La sociedad en la que vivimos promueve dormir demasiado poco. Tenemos constancia que tanto el número de horas como el momento en el que uno duerme, y la calidad del sueño, es algo crítico para la buena salud cerebral y general.

Y para el aprendizaje…

Correcto. De hecho, el papel principal del sueño no es que descansemos, en ese momento el cerebro gasta tanta energía como cuando estamos despiertos, aunque está inmerso en una actividad distinta que durante el día. Y esa actividad es crítica para reorganizar las conexiones que se han modificado mientras estábamos despiertos, lo que significa que el aprendizaje depende del sueño. Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme, porque no se consolidan esos conocimientos.

El ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas.

El ejercicio físico, ¿es más importante para el cerebro que para el resto del cuerpo?

Sí. Muchas veces hemos escuchado que hacer ejercicio es bueno para el corazón, para el tono muscular y el bienestar general, y eso es totalmente cierto. Pero ahora también sabemos que el ejercicio físico, no sólo aeróbico sino también anaeróbico [levantar pesas por ejemplo] y no únicamente mantenido sino con intervalos de intensidad, promueve la actividad y literalmente aumenta el grosor de la corteza en ciertas partes cerebrales, frontales sobre todo, que son críticas para permitirnos en caso de necesidad poner otra marcha, tener los recursos cerebrales para enfrentarnos a los retos.

Entiendo.

Además, a nivel cerebral, el ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas, la neurogénesis, en las áreas que son críticas para la memoria, como el hipocampo. Por eso decimos que si tienes que elegir, acuérdate que para tu cerebro el ejercicio físico es crítico y te hace sentirte mejor, porque tu cerebro está más sano y mejora tu capacidad cognitiva y de reacción.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El poder curativo del apoyo emocional“. 

Los alimentos ultraprocesados nos enferman

Quiere cambiar el mundo cambiando la alimentación. El científico Anthony Fardet reivindica el valor del alimento completo, sin transformar.

Anthony Fardet es investigador del Instituto Nacional Francés de Investigación Agrícola y uno de los científicos más influyentes en nutrición humana. Se autodefine como ecologista y un investigador de corazón de la nutrición humana. Por eso no ha dudado en presentar al Parlamento francés propuestas para mejorar la alimentación y convertirlas en ley.

Ha escrito el libro Mangeons vrai (Comamos auténtico), en el que alerta sobre los alimentos ultraprocesados y donde propone un cambio de paradigma: favorecer los productos vegetales sobre los animales en una proporción calórica de 85 frente a 15% que incluya la diversidad, lo orgánico y lo local.

¿Por qué no le gustan los alimentos ultraprocesados?

Esa comida (pizzas, bollería, fiambre, cereales…) imita a los alimentos naturales y ciertas texturas para estimular funciones sensoriales. La industria crea alimentos agradables nada saludables que fomentan la adicción. Tiene efectos perversos porque descompone en exceso los ingredientes de los alimentos naturales para crear infinitas combinaciones, sometiéndolos a un ultraprocesado que los desnaturaliza.

¿Qué es lo más perverso de ellos?

Hasta 1800 el proceso industrial no rompía el alimento, no lo segmentaba. Añadía sal o aceite para hacer conservas. Pero hoy lo descomponemos, lo rompemos, lo extrusionamos, lo sometemos a un nivel técnico nunca antes conocido.

Mi deseo sería presenciar y formar parte de esa quinta transición que es volver a la no transformación, a lo tradicional, porque eso sí aportaría salud. No soy antiindustrial ni antiprocesamiento, porque algunos alimentos así cumplen su labor, pero hay que colocar estos procesos en su lugar adecuado. No deben suponer más del 15% al día de la energía consumida.

“Volver a una alimentación tradicional con alimentos enteros nos aportaría salud”.

Y ahora vienen los alimentos con nanopartículas…

Con las nanopartículas seremos aprendices de brujo y entraremos en un terreno muy peligroso. La industria parte del principio de que si no puedes demostrar que es insano, se puede sacar el producto al mercado. Pero hay que hacer lo contrario, demostrar antes que es sano, como considera el principio de precaución.

Recientemente ha hecho varias propuestas al Parlamento francés para modificar la alimentación…

Sí, pero todavía no sabemos si van a terminar siendo una ley. De momento han aceptado favorecer a los alimentos saludables de forma que toda la población, incluidos los más desfavorecidos, tengan acceso a ellos, para lo que han decidido darles cupones para comprarlos.

No está mal…

También han aceptado la enseñanza de la alimentación holística en las escuelas a partir de los tres años, y reducir los más de 340 aditivos aceptados actualmente para los productos ultratransformados a 48, como en la agricultura ecológica. Y también que estos alimentos estén más tasados y paguen más impuestos.

¿Qué más planes tiene?

Quiero ayudar a cambiar el mundo y creo que la forma de empezar a hacerlo es con la alimentación. Hay gente interesada que quiere colaborar conmigo no solo en Francia, también en Latinoamérica.

¿Por qué es tan importante?

Si cambias la alimentación, cambias el resto porque la forma de alimentarnos hace click con todo lo que viene detrás. Además es una forma natural de avanzar hacia el cambio de paradigma. Si lo haces apuntando muy alto, produces un sentimiento en contra. Pero a mí me gustaría mejorarla sin demagogias, pasando a la acción.

¿Cuándo empezaron a diferenciarse los ultraprocesados?

La ultratransformación apareció a partir de 1980 con alimentos agradables que se producen de manera industrial y universal para abaratar su coste, lo cual está dando lugar a enfermedades crónicas que antes no habíamos tenido. Esta transformación es muy nociva porque no está enfocada a alimentar a la población sino a hacer dinero.

El concepto científico de “ultraprocesado” lo definió en 2009 Carlos Monteiro, investigador de epidemiología de la nutrición y la salud de la Universidad de São Paulo (Brasil). Ante el imparable aumento de epidemias como la obesidad y diabetes tipo 2, era importante distinguir entre procesados y ultraprocesados porque marcan la transición de alimentos “verdaderos” a “falsos“.

Todos los procesados no son perjudiciales, pero distinguirlos de los ultraprocesados resulta esencial. En Brasil se creó la clasificación NOVA que categoriza los alimentos en función de su grado de procesamiento.

¿Qué aplicaciones tiene?

Los ultraprocesados a menudo contienen mayores cantidades de grasas saturadas, azúcares y sal, y menos fibra, vitaminas y otros micronutrientes. Por eso la FAO, Reino Unido, EE. UU., Canadá, Chile, Suecia y Nueva Zelanda emplean NOVA para evaluar la asociación entre el consumo de ultraprocesados con la obesidad, el impacto del azúcar añadido en estos productos o la posible reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Usted fue pionero en Francia en profundizar en lo que denomina “matriz de los alimentos”…

Sí. Está relacionado con la biodisponibilidad de los nutrientes, la salivación, la producción de hormonas, el índice glucémico, la saciedad y el tránsito intestinal. Yo fui el primero también a nivel mundial en relacionar el efecto saludable del alimento con el efecto matriz y su estructura. Porque la salud no la garantizan los nutrientes (lípidos, carbohidratos…) fuera de su estructura, sino la matriz, el todo, y es ahí donde debe darse el gran cambio.

Puede concretar el concepto…

Cuando hablo de matriz refiriéndome a una manzana es cuando me la como entera, pero si hago una compota con ella, la matriz ya empieza a desestructurarse o a estar un poco rota, y si me hago un zumo con ella ya desaparece la matriz. Lo mismo sucede entre una almendra entera o tostada. Dos alimentos de la misma composición con matrices diferentes no tendrán el mismo efecto en la salud ni en el metabolismo.

Cuando rompo la matriz, cambia la biodisponibilidad en la que se van liberando los nutrientes. Por tanto, la forma en la que procesamos el alimento determina su valor.

“El alimento completo garantiza la salud, no los nutrientes fuera de su matriz”.

¿La matriz está ligada a nuestra evolución?

Nuestro cuerpo está preparado para masticar. Esta matriz es la más adecuada porque cuando masticas y salivas estimulas la saciedad. Y al mismo tiempo es la matriz que tu cuerpo tiene preparada por la evolución para absorber los nutrientes. Pero cuando la industria cambia la matriz original del alimento, perdemos nutrientes.

En su libro ensalza el trigo como superalimento por sus 34 componentes. Pero este cereal se mueve en un terreno movedizo a causa del gluten…

El hombre coevoluciona con los alimentos que le aporta la naturaleza, por eso no creo que el problema sea consumir ningún alimento si lo tomamos en su matriz original, tal y como proviene de la naturaleza.

En la evolución del Paleolítico al Neolítico nos hemos acostumbrado a los cereales pero no a los ultraprocesados. Seguramente la sensibilidad al gluten está muy relacionada con que el trigo que utilizamos está muy procesado. Son granos modernos y estamos haciendo moliendas industriales con ellos para crear productos con levadura y aditivos en vez de masa madre. Pero esto es todavía una hipótesis que no se ha podido demostrar completamente.

¿Son buenos los alimentos ecológicos ultraprocesados?

Anthony Fardet afirma en un momento de la entrevista que los alimentos ecológicos suelen contener menos ingredientes y aditivos, pero cuando son ultraprocesados han perdido su ética y sus ventajas en relación con la salud. Únicamente mantienen el valor añadido del respeto a la producción sostenible porque no usan pesticidas sintéticos ni fertilizantes.

Añade que los veganos, cuando comen alimentos ultraprocesados, como la soja texturizada o el beicon vegano, tienen el mismo riesgo de enfermedades crónicas que cualquier otra persona que no cuida su dieta.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo alcalinizar el cuerpo con los 3 pilares básicos“.

Hemorroides: Biodescodificación

4ª Etapa (Relación)

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Tengo un conflicto emocional de “identidad”.

No tengo ni la más mínima idea de dónde tengo colocado “mi trasero”.

Resentir:

“No sé quién soy”.

“No sé qué papel juego en esta historia”.

“No sé si soy importante para esa persona”.

“Me dan por el trasero”.

“Me tratan con la punta del pie y yo aguanto”.

Las hemorroides comienzan su curación, cuando yo ya me siento en mi lugar.

Ejemplo:

“Yo siempre he considerado que mi pareja me ama, pero siempre me grita, sale sin invitarme, no me presenta a los demás como “su pareja”, no me toma en cuenta para decisiones importantes, no sé qué lugar ocupo en su vida”.

Curación:

Cuando yo me siento a hablar con él, y él me aclara que realmente no me ama, por lo tanto, yo entiendo el lugar que me corresponde y me alejo.

“Estoy embarazada, es un período largo y tedioso, aunque por otro lado soy y estoy feliz. Tengo la duda si después de todo esto mi pareja me seguirá amando igual, mi cuerpo ha cambiado, tal vez mi pareja prefiera a nuestro hijo que a mí, siento que ya no me pondrá tanta atención”.

Nace el bebé, y mi pareja vuelve a tratarme como pareja, volvemos a formar un equipo y me siento importante para él otra vez, ahora somos una pareja feliz, disfrutando de ser papás.

Las hemorroides, también representan que yo tengo un coraje o molestia por algo que ocurrió en el pasado, es algo que me pesa pero que no suelto. Es una marranada que me hicieron pero que yo no olvido ni perdono. Puedo vivir normalmente mi presente, hacer como que aquella experiencia quedó en el olvido, pero hay algo que la mantiene dentro de mí.

Ejemplo:

“Mi pareja me engañó, la encontré con mi mejor amigo, yo la amo y me duele la situación, me han traicionado dos de las personas más importantes para mí. Ella me jura que fue un error y la perdono, seguimos viviendo juntos. Mi amigo, aunque se aleja un tiempo, vuelve a mi vida y de vez en cuando sigo saliendo con él, todo está normal”.

Mentira… eso sigue dentro de mí, vivo con eso, me pesa, no puedo olvidarlo.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

En el caso de las hemorroides, siempre hay una negación a soltar u olvidar un hecho que nos ha herido, siempre hay una añoranza de que las cosas cambien, siempre hay un miedo a tener que “soltar” a alguien y como debo mantenerme firme, seguro y aparentemente feliz, no desaparecen.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Libero de mí, de mi mente, de mi corazón y de mi cuerpo, todo lo que no sea amor.

Encuentro mi lugar seguro y en paz.

Acepto y perdono los errores de los demás y sigo adelante.

Hay tiempo y espacio para todo lo que deseo hacer.

¿Cuál es el síntoma físico?

Las hemorroides son varices ano-rectales.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Las hemorroides son una indicación de presión creada por estados emocionales y por temores que no se quieren mostrar ni de los cuales se quiere hablar. Esta represión llega a convertirse en una carga. Se manifiestan en la persona que se obliga, que se crea una presión, sobre todo en el aspecto material. Por ejemplo, puede ser una persona que se obliga a hacer un negocio que realmente no le gusta. Como las hemorroides se sitúan en el recto, que es la parte terminal del intestino grueso, la persona que las padece puede ser del tipo que se obliga a terminar algo. Se exige demasiado. La tensión se crea principalmente por querer “tener algo o a alguien, a causa de una inseguridad material y una dificultad para tomar decisiones.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Cuanto más fuerte sea tu actitud interior de inseguridad, más sufrirás de hemorroides. Para aliviar esta inseguridad, te obligas a “hacer” para “tener”. Lo principal es que adquieras confianza en el Universo, es decir, que confíes más en nuestra madre, el planeta Tierra, que existe para proveer de todo a sus hijos.

Te ayudaría mucho aprender a “soltarte”, a tener más confianza en ti mismo y a expresar lo que sientes, dándote derecho a tener miedos en el aspecto material.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento“. 

La clase de amor que mereces *Jeff Foster

Más que cualquier otra cosa, deseamos ser vistos. Ser acogidos en una presencia completamente abierta y sin juicios, y ser vistos a través de ojos que solo sepan amar.

Y ser vistos es lo que más tememos. Más que a la muerte, tememos la penetrante mirada de la intimidad. Y la anhelamos de todos modos.

¡Necesitas ser muy valiente para mostrarte
Para quitarte la máscara, cuando te ves y te sientes peor (esa máscara que de cualquier forma te está asfixiando), para decir:Mira. Mira. Aquí estoy, mundo.

Dejarte ver antes de estar listo.

Cuando te sientas el más inútil, el más sucio, el más desgraciado e ingrato, el más inepto, el más aburrido, el más confundido y solitario y roto y triste y enojado y lastimado, déjate ver allí. Allí, en ese doloroso y vergonzoso sitio. Deja que la luz entre. Sal de tu escondite e invita a alguien a tu mundo privado. Deja que sea testigo del verdadero y auténtico tú. Anterior a la deplorable defensa que llamas personalidad.

Di,Mira. Mira, amigo. Aquí estoy“. ¡Arriésgate a ser amado!

Hay riesgo de ser rechazado, sí. Hay riesgo de ser humillado, de que se mofen de ti, de hacer el ridículo de nuevo, tal vez. Hay riesgo de ser visto como un fracaso. Como enfermo, o destrozado, o feo, o débil. ¿Pero hay riesgo de ser amado?

Sí. Arriésgate hoy porque la vida es corta, y es muy agotador tratar de reprimir tu auténtico yo. Déjate ver al desnudo. Al tú vulnerable. Al tú sin protección, sin respuestas, incompetente. Al tú imperfecto.

Porque la vergüenza más profunda solo se cura bajo la luz del amor. Y tus defectos siempre han anhelado ser tocados con una presencia consciente tan tierna que engendraría universos enteros con tal de encontrarse a sí misma.

Y ahora puedes caer en los brazos de un entrañable amigo. Que te abrazará. Desnudo. Sin protección. Imperfecto.

Adorable. Justo como eres.

Esta es la clase de amor que mereces. El verdadero amor humano que es también el amor de Dios. La clase de amor que te baña en dulzura cuando te sientes más avergonzado, más asustado, más perdido. Cuando te sientes completamente insignificante. Un inmenso amor que te sostiene.

Nunca te conformes con menos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El encuentro más intimo no es el sexual, es el desnudo emocional“.