Cuando el perdón no cicatriza las heridas del abuso sexual

abuso-sexualA menudo, suele decirse que no hay peor herida que la que deja la vivencia de una guerra. Sin embargo, las cicatrices que inflige el abuso sexual son muy semejantes, ahí donde el perdón no siempre ayuda ni cauteriza. Sobre todo, si no existe una ayuda efectiva por parte de la justicia, ni apoyo social y emocional del entorno más cercano.

Un hecho muy común en materia de abuso infantil y juvenil es que las víctimas tardan mucho en denunciar los hechos. Pueden pasar varios años, décadas incluso. Cuando logran dar el paso para hallar por fin esa necesitada paz interior, se encuentran muchas barreras, dificultades e incluso cierto rechazo estructural: “¿Y ahora para qué, después de tanto tiempo?, ¿qué espera sacar con ello?”

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produjo dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento” -Victor Frankl-

No podemos olvidar tampoco que toda víctima de abuso sexual debe pasar por un delicado duelo en el que pueda integrar en su historia vital lo que le ha sucedido. Ese trauma. Sin embargo, deben darse ciertos procesos previos en su entorno para facilitar este avance. Se necesita apoyo, reconocimiento y justicia. Sin embargo, algo que se da con demasiada frecuencia es que las propios organismos sociales no se ajustan a estas necesidades.

Tanto es así, que hay muchas denuncias por abuso sexual que acaban prescribiendo. Las resoluciones pueden tardar años en dictar resolución, hasta el punto de que el delito prescriba. En otros casos, muchas víctimas que sufrieron abuso en su infancia suelen atreverse a dar el paso en la madurez. Para entonces, la justicia ve estos actos delictivos como prescritos. Se procede al silencio legal dejando a la persona en completo desamparo.

Son situaciones realmente complejas. Estos hombres y mujeres no pueden cerrar esa etapa de sufrimiento. Esta infancia perdida. Ni aún menos dar el paso hacia el perdón.

El abuso sexual: los agresores habitan en los entornos más cercanos

Según la “Asociación para el tratamiento del abuso y el maltrato en la infancia” de Bilbao (España) gran parte de las personas que han sufrido abusos en la infancia nunca llegan a denunciar los hechos. Si esto es así, es por un hecho muy concreto. En el 90% de los casos los agresores están en el propio seno familiar, en el propio entorno de “confianza” de la víctima.

Denunciar supone, en muchos casos, crear un impacto, romper un equilibrio. Significa, además, tener que afrontar unas consecuencias imprevisibles. Si además tenemos en cuenta que muchos de estos abusos se dan en niños o adolescentes, la capacidad de reacción es más limitada y dramática. Como madres, como padres, es vital atender el comportamiento de nuestros hijos para intuir cualquier señal que pueda indicar un abuso.

Otro de los escenarios en los que ocurren abusos con una frecuencia notable es en los propios centros escolares. Maestros, profesores o entrenadores deportivos suelen ser también los responsables de que muchos niños y niñas sean ahora adultos rotos, personas fragmentadas que deben hacer frente a diversos problemas psicológicos.

Secuelas que les impiden poder vivir con dignidad. Su día a día está marcado por un solo propósito: sanar una infancia perdida. Cauterizar heridas.

Tal y como hemos señalado al inicio, muchos de estos dramas jamás obtendrán justicia. Hasta hace solo unas décadas ir a denunciar al pederasta suponía en muchos casos “no ser creído”, ser acusado. En la actualidad, volver a denunciar aquello que ocurrió hace 15 o 20 años es, en ocasiones, reabrir una herida que se curó mal con unas esperanzas inciertas de que la justicia sea realmente justa.

Los únicos delitos que no prescriben son los de “lesa humanidad y de genocidio, de terrorismo“. Se necesita por tanto, una reforma que proteja y dé justicia a las víctimas y no a los abusadores.

¿Estoy en mi derecho de no perdonar al abusador?

Estamos en nuestro pleno derecho a perdonar o no a quien una vez, nos hizo daño. Ahora bien, la experiencia clínica nos dice que es recomendable. Supone, ante todo, sanar emocionalmente y cortar el vínculo del dolor. Sin embargo, el perdón solo puede darse en la última fase del duelo. Si la víctima no ha efectuado ese camino interno, complejo y desgarrador, difícilmente podrá efectuarse esta desvinculación, esta necesitada liberación del sufrimiento.

El abuso en la infancia y la dificultad de ofrecer el perdón

Sufrir abuso en la infancia supone:

  • Experimentar abusos sexuales en la infancia supone una devastación total. Se interrumpe la construcción de nuestra identidad, de nuestra autoestima, se arrancan las raíces de una vida y en ocasiones, hasta la confianza hacia los adultos.

  • Este trauma genera alteraciones a nivel cerebral, produciendo déficits de atención, hiperactividad, depresión nerviosa…

  • Más tarde, a las alteraciones de sueño le pueden seguir lo desórdenes alimenticios, así como secuelas emocionales, sociales y sexuales.

  • En caso de no recibir atención psicológica de forma temprana, esa fragmentación interna nos acompañará de por vida.

Nadie puede ofrecer el perdón en estas condiciones. Hay que poner cada pieza en su lugar para que una vez en pie, seamos capaces de mirarnos al espejo con coraje. Solo entonces, y una vez superado el duelo, tendremos los mecanismos para decidir si queremos o no ofrecer el perdón. Estamos en nuestro pleno derecho.

  • Cabe señalar una vez más que perdonar siempre será recomendable en estos procesos. No obstante, hay que tener en cuenta que perdonar no es ignorar el daño causado. Perdonar tampoco significa olvidar. Ni aún menos que el agresor quede exime del acto cometido.

El perdón es cortar el hilo del sufrimiento para cerrar una etapa. Es actuar con resiliencia para recordarnos que, efectivamente, merecemos ser felices y no víctimas eternas de alguien que eligió hacernos daño.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “5 Tácticas de abuso emocional que suelen pasar inadvertidas

Cómo protegernos de las personas tóxicas

protegerse-personas-toxicasHay muchas clases de personas tóxicas: envidiosas, celosas, posesivas, pesimistas, autoritarias, manipuladoras, etc. con las que tenemos que convivir cada día en el trabajo, en el grupo de amigos o en la familia.

En nosotros, en nuestra actitud y en saber la forma de lidiar con ellos está el secreto para que no nos influyan negativamente. Dejar que invadan nuestro pensamiento y no nos dejen respirar o dejar que nos provoquen malestar es algo que si queremos, podemos evitar.

Aprende a protegerte de las personas tóxicas.

“Muchas veces permitimos entrar en nuestro círculo más íntimo a los chismosos, a los envidiosos, a gente autoritaria, a los psicópatas, a los orgullosos, a los mediocres, en fin, a gente tóxica, a personas equivocadas que permanentemente evalúan lo que decimos y lo que hacemos, o lo que no decimos y no hacemos.” (Bernardo Stamateas)

Sentimientos provocados por las personas tóxicas

Que mal me siento a su lado. Me hace sentir incómoda, no soy yo misma. Siempre le veo una mirada de recelo. Si comento el más mínimo triunfo en mi vida, aunque sea de pasada y sin grandes aspavientos la noto celosa, incómoda, molesta.

Siento que no se alegra de nada de lo que me ocurre. Pienso que siempre vive en una especie de competición como los niños pequeños cuando dicen… “y yo más”. Y yo… me estoy dejando contagiar.

La verdad es que me siento profundamente aliviada cuando ella no está. Soy yo misma, me siento alegre, no tengo que ocultar como soy, ni las cosas buenas que hoy me han sucedido. Entonces ¿Cómo lo hago?

Ella no es positiva para mí, pero ciertos vínculos en común nos unen y no es tan fácil alejarme de su presencia. De un modo u otro siempre está presente en mi vida. Creo que incluso me estoy obsesionando con esta situación.

Este es el relato de una persona que mantiene una relación con alguien que es tóxico para ella. El temor, la inseguridad, el malestar, la impotencia o la tristeza son emociones inducidas por personas tóxicas.

En general, las personas que se dejan influir por personas tóxicas o que conviven con algunas de ellas pueden ser invadidas por una especie de sensación de agobio, impulso y malestar desbordante cuando están con ellas… Incluso, pueden llegar a crear cierta dependencia

“Deja ir a personas que solo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente” (Dalai Lama)

Cómo dejar que no nos influyan las personas tóxicas

  • Deja de concederle tanta importancia. Las personas tóxicas están ahí, de acuerdo, pero, ¿te vas a permitir que te amarguen el rato de diversión? Cuando te des cuenta de que interiormente no te afecta, que manejas la situación, te sentirás feliz contigo mismo.

  • Aléjate cantando bajito. ¿De qué sirven las peleas o “quemarte” hablando de esa persona a los demás? Olvídala sin más; haz tu vida, aléjate cantando bajito  siempre que puedas y deséale lo mejor.

  • Acostúmbrate a vivir con ellas. Siempre no podrás alejarte de estas personas. Están en tu familia, en tu grupo de amigos, en el trabajo. Están ahí y ¿qué? tú ve a lo tuyo, no entres en polémicas ni pretendas caerles en gracia. Que diga lo que quiera, que haga lo que quiera… mientras tanto, tú, acércate a la gente buena que no olvides que también la hay en tu entorno.

  • Sé cauteloso con ellas. No le cuentes tus secretos, tus cosas, para eso ya están las personas que se alegran por ti, que te animan, que te quieren.

  • No hables de ella cuando no está. Cuanto más hables de ella, más tiempo estará instalada en tu cabeza, en tu espacio y en tu tiempo. ¿Crees que merece la pena?

  • Perdónala. ¿Sabes los beneficios que tiene para uno mismo perdonar a los demás? Perdónala, es muy posible que terminen algunos de tus dolores de cabeza o de estómago. Muchas de nuestras preocupaciones se somatizan, ¿no crees que es hora de mirar por ti y por tu salud?, ¿no crees que te estás perjudicando tontamente?.

  • Practica la meditación y otras formas de liberación. Medita, camina, escucha música, son poderosas armas que liberan a nuestra mente de pensamientos negativos.

  • Analiza lo que te provocan las personas tóxicas y trata de cambiarlo. ¿Ira, recelo, odio, temor? Sé tu propio psicólogo, reconoce tus sentimientos y no te los permitas más. Al final el que está sufriendo y pasándolo mal eres tú, ¿no te das cuenta?

Cuando realmente sientas que las personas tóxicas ya no te afectan, conseguirás estar realmente contento contigo mismo y eso… es lo que realmente importa… La capacidad de estar con uno mismo a pesar de las circunstancias…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quédate con aquellas personas con las que puedes ser tú en toda tu esencia

 

 

Hay que aprender a alejarse de quienes no nos necesitan

hay-q-aprenderTenemos que aprender a priorizarnos y a comprender que, para bien o para mal, somos las únicas personas imprescindibles en nuestra vida y que todos aquellos que nos perjudiquen, sobran.

Si estás habituado a usar las redes sociales, seguro que ya conocerás esa opción llamada “Eliminar amigo”. En ocasiones, acumulamos en estos espacios a personas que no conocemos de verdad, relaciones que nos traen más problemas que beneficios.

A día de hoy, y en especial entre la gente más joven, es común que las amistades se terminen de este modo. Quien no existe en sus redes sociales, no existe en sus vidas. Es una forma fría y algo impersonal de romper vínculos.

Ahora bien, tomando este ejemplo, también muchos de nosotros deberíamos hacer lo mismo en la vida real. En ocasiones cargamos relaciones a nuestras espaldas que vetan mucho nuestro crecimiento personal.

No obstante, no se trata tampoco de ir llamando puerta por puerta para avisar de que no queremos trato alguno. Se trata solo de saber priorizar y de no invertir tiempo y esfuerzo en quien no lo merece.

CUANDO YA NO NOS NECESITAN: LA IMPORTANCIA DE SABER VERLO

No siempre es fácil darse cuenta de cuándo llega ese momento en que dejamos de ser importante para alguien. Y no solo eso, algo que también puede suceder es que nos pierdan el respeto, y que esa necesidad se vuelva interesada.

Es necesario saber diferenciar entre quienes te necesitan de forma auténtica y quienes, en realidad, se han “desapegado” hace tiempo de nuestro corazón.

  • Si tienes hijos seguro que habrás notado que siempre llega un instante en que dejan de necesitarnos. Ahora bien, ello tiene que ver con su propia madurez, con su capacidad de ser independientes.

Porque los hijos, en realidad, siempre nos van a necesitar. Estamos hablando, claro está, de afectos.

Hay amistades que aparecen siempre de forma puntual en los instantes más interesados. Cuando necesitan un favor, cuando necesitan ser escuchados “y solo nosotros sabemos hacerlo”. Debemos tener cuidado en estos casos.

  • Mostraremos apoyo, afecto y comprensión a nuestras amistades, siempre y cuando exista reciprocidad. Una amistad, al igual que todo tipo de relación, se basa en un intercambio sincero de emociones, pensamientos, apoyos…

  • Si no sientes ninguna de estas dimensiones y ves que esas personas solo te buscan cuando quieren algo a cambio, no tengas reparos en poner límites.

  • No se trata, tal y como hemos señalado antes, de romper el vínculo de la noche a la mañana. En realidad, basta solo con decir la verdad de lo que sientes y marcar límites.

“Esto no puedo hacerlo porque no me viene bien”, “Estoy notando que solo buscas mi amistad cuando necesitas algo. Desearía más reconocimiento a mi persona por tu parte”

EL PLACER DE IMPORTAR A QUIEN DE VERDAD IMPORTAS

No te preocupes si a lo largo de los años has tenido que dejar a muchas personas en tu camino. En realidad, de eso se trata la vida, de ir avanzando para quedarnos con lo mínimo, con lo que de verdad importa y hace grande tu corazón.

Quien anda más ligero de mente y más cargado de corazón disfruta de mayores felicidades y por ello no debemos tener reparos en dejar a un lado a quienes no nos necesitan.

Habrá momentos en que sientas verdadero dolor al comprobar que alguien que te es muy significativo ha dejado de darte importancia. De reconocerte, de necesitarte.

Sanar el dolor por ese descubrimiento requiere tiempo pero, a su vez, debemos recordar siempre que el mayor amor de nuestras vidas debemos ser siempre nosotros mismos. Si uno mismo no se quiere y no se respeta, no será capaz de abrir la puerta de las segundas oportunidades.

  • Las personas que de verdad te importan, en realidad, son muy pocas, pero seguro que son las mejores. No se trata pues de acumular gente” como hacemos en las redes sociales. En la vida real priorizamos y amamos lo que tenemos ante nosotros.

  • Los que te necesitan de verdad te lo demuestran. Y lo hacen de forma íntegra, sin egoísmos ni chantajes. Porque quien te quiere te respeta y sabe establecer ese intercambio cotidiano donde todos ganan y nadie pierde.

  • Si la gente que te necesita sabe demostrártelo, no olvides nunca demostrar reciprocidad. Hacer notar a quienes nos rodean que los necesitamos es una forma de reconocimiento muy poderosa, porque los hace sentirse útiles, importantes y piezas imprescindibles en nuestra red de afectos más cercana.

Las personas necesitamos muchas cosas para vivir: alimento, cobijo, calor, una casa, instantes de ocio y de libertad. Ahora bien, no debemos olvidar que las cosas más importantes de este mundo no son cosas, sino personas. 

De ahí la importancia de saber cuidar, atender, reconocer y, sin lugar a dudas, dejar atrás pesos inútiles que solo pueden causarnos daño y poner frenos a nuestro crecimiento personal.

Priorízate. Mira cada día por ti y por quienes de verdad son importantes.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Para pertenecer y sobrevivir tratamos de ser aptos

El psiquiatra Claudio Naranjo revela cómo curar las heridas de la infancia

claudio-naranjoUna inagotable fuente de sabiduría, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo explica en una entrevista concedida a RT porqué a día de hoy sólo sabemos comunicarnos con nuestros hijos a través de la violencia, cómo se pueden curar las heridas de la infancia para que no nos amarguen la vida cuando ya somos adultos y por qué el amor al prójimo no funciona si no se tiene amor propio. Vean las respuestas a todo esto y a mucho más en esta entrañable charla en RT.

En una entrevista exclusiva con RT, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo ha afirmado que cuando un psicoterapeuta ayuda a un adulto normalmente ello habla de multitud de carencias que de niño no vio satisfechas. “Aparece el reclamo del niño que vive dentro del adulto, empieza a quejarse de lo que no supo quejarse cuando era niño”, explica.

“Hay que sentir la rabia”

Según Naranjo, es tremendamente importante que los adultos sean capaces de despertar a ese “niño interior enojado con la frustración de su padre o madre”, el cual pueda incluso “llegar a acusarles” y que sean capaces de sentir la rabia aparentemente irracional” que tenían de pequeños. “Porque sin el permiso de sentir esa rabia, uno vive como un animal castrado“, asevera.

El psiquiatra chileno asegura que los seres humanos “Somos como esos leones del circo a los que obligan a pasar por un circo ardiente a costa de hambre y del látigo”. “Todo animal puede ser domesticado, llega un momento en el que el animal se rinde. Así pasa con la vida humana también, a los adultos hay que devolverles la recuperación del dolor y de la rabia infantil para que vuelvan a estar enteros”, constata.

El camino hacia el amor

“Para amar hay que tener la libertad de decir sí o no, no puede ser uno un animal domesticado”, afirma Naranjo, añadiendo que hay que salirse de las frases tipo “tengo que ser un niño bueno” o “tengo que amar a mi padre o a mi madre. El experto hace hincapié en que “solo desde ahí se puede propiamente recuperar el amor”.

“La rabia incondicional es como el comienzo de una nueva libertad”, apunta. En este sentido, el psiquiatra destaca que hay una contradicción en la ética cristiana, “que predica el amor al prójimo pero no predica el amor por uno mismo. Dice: ‘ama al prójimo como a ti mismo’, pero en la práctica es como si el mensaje que transmite la cultura es: ‘no te ames a ti mismo’, recuerda. “El problema con eso es que no funciona el amor al prójimo si no hay amor por uno mismo“, añade.

“Somos víctimas de una sociedad enferma”

“Todos somos víctimas de una sociedad enferma. “La civilización es la respuesta a una situación traumática del mundo, una respuesta a una época en la que hubo una gran escasez”, explica el psiquiatra. En ese sentido, Naranjo afirma que lo que hoy llamamos “mundo civilizado” es “inmoral” y malvado porque no se quiere al prójimo.

“No se tiene sentido del bien común, es como si se estuviera sufriendo imaginariamente que se va a acabar la comida o el territorio, lamenta.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las 5 heridas que impiden ser uno mismo

La música es terapéutica

musica¿Qué nos aporta la música?

Algunas personas dicen que la música es su mejor terapeuta y en cierto modo tienen algo de razón porque nos ayuda a conectarnos con nuestros sentimientos y recuerdos y muchas veces nos ayuda a descifrar como en realidad nos sentimos.

La música nos genera tanto emociones positivas como negativas, pero también tiene otros muchos beneficios. En el artículo de hoy os desvelaremos algunos de ellos.

La música como ayuda al dolor diario

Hay muchas personas que aseguran que la música es terapéutica y que de una u otra forma los ha ayudado a mejorarse de su malestar bien sea físico o emocional.

Según diversas investigaciones, la música tiene efectos fisiológicos, como en el ritmo cardíaco, la presión arterial, el ritmo respiratorio, y además también puede afectar nuestras ondas cerebrales.

En sí afecta a nuestro organismo y a nuestras emociones tanto de forma positiva como negativa. Por eso se dice que escuchar una melodía es terapéutico porque nos ofrece muchos beneficios a diferentes malestares que podamos presentar en determinado momento.

La música como beneficio

La música también puede ser vista como sanadora, puesto que nos beneficia con problemas relacionados con el estrés, nos ayuda a mejorar nuestra memoria y con determinados dolores.

A este tipo de terapia le llamamos musicoterapia, y viene a formar parte de las terapias alternativas. Ésta afirma que la música interviene directamente en nuestro sistema nervioso causando algún tipo de efecto positivo.

Otra forma de verlo sería como la mayoría de las personas lo asimila, ya que puede formar parte de una distracción de los problemas cotidianos para nosotros y nos hace sentir mejor por momentos cuando disfrutamos de la que nos gusta.

¿Qué nos aporta la musicoterapia?

La musicoterapia puede ser activa en donde el paciente puede cantar, tocar instrumentos musicales y bailar, y de forma receptiva donde escucha para relajarse, además de otras técnicas en donde está involucrada la persona encargada de aplicar la terapia.

La música nos ofrece muchos beneficios tanto físicos, cognitivos y motores. Esta aumenta nuestra capacidad de responder más rápido ante diversos estímulos sensoriales. Nos ayuda con nuestra memoria, pensamientos, emociones e imaginación.  Además nos permite conocer cómo nos sentimos y así poder compartir mejor con los demás, así que vendría a servir también de forma social.

Al ser capaz de bailar y tocar instrumentos nos favorece en nuestra coordinación, nuestro equilibrio y movilidad. Nos aporta mucho esta forma de terapia en donde no solo se trata de escuchar, sino que es mucha más completa.

¿En qué tipo de problemas nos ayuda la musicoterapia?

La musicoterapia ayuda a personas con problemas cognitivos como daño cerebral, pacientes con adicciones o con dolores crónicos, puesto que ayuda a la persona a relajarse ofreciéndole mejorar su humor junto a beneficios a nivel neurológico.

Puede ayudar a todo tipo de personas con estrés, ansiedad, con problemas de memoria…, para aquellos niños que son inquietos y con dificultades del aprendizaje, además de contribuir a mejorar los niveles de nuestra autoestima. Es decir, la musicoterapia aporta beneficios tanto a niños como a adultos.

Nos aporta mucho a la solución de algunos de nuestros problemas y es para todas las edades lo cual es bastante bueno. Así que a escuchar música, a bailar y tocar algún instrumento que no podemos perdernos todo esto que nos concede la magia de la música.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo nuestras emociones afectan nuestra salud

Mujer muere y vuelve a la vida con este potente mensaje

mujer-muere-yAnita Moorjani, autora de ”Dying to Be Me“, fue diagnosticada de cáncer en la etapa 4, vivió con él y luego murió debido a esta enfermedad. ¡Pero ella literalmente volvió de entre los muertos!

Entonces, ¿qué pasó? Moorjani estaba luchando contra esta terrible enfermedad, el linfoma de Hodgkin, hace cuatro años, cuando, de repente, una mañana, ella realmente despertó y sintió que se quedaba paralizada. En consecuencia, su marido la llevó inmediatamente al hospital.

Su cuerpo se estaba apagando, y los médicos dijeron que tenía sólo 36 horas de vida. Ella finalmente perdió el conocimiento, pero recuerda que aún estaba al tanto de todo lo que estaba sucediendo no sólo en torno a ella. Ella recuerda cómo podía ver todo lo que ocurría a su alrededor, a través de un nivel mucho más profundo de la conciencia.

Podía ver todo lo que ocurría, pero podía sentirlo también. Ella recuerda una profunda sensación de paz y tranquilidad en el mundo entero, pero también sentir su dolor al mismo tiempo. Ella entendió porqué había padecido el cáncer y ella entiende el significado más profundo y el propósito de la vida y se dio cuenta de que podía volver de lamuerte y vivir de nuevo.

Los médicos aún hoy en día no pueden explicar lo que realmente le pasó a ella. Moorjani recuerda; “Los médicos estaban muy confusos, pero me dijeron que debe haber sido una respuesta rápida a la quimioterapia”

Debido a que ellos mismos no eran capaces de entender lo que estaba pasando, me hicieron pasar a través de una prueba tras otra, todas las cuales pasé con distinción . Hice un examen completo del cuerpo, y no podía creer que no encontraran nada, hicieron que el radiólogo lo repitiese de nuevo.

“Moorjani también explica la profundidad de su increíble experiencia; “… De hecho, me ”pasé“ a otra dimensión. Yo estaba envuelta en una sensación total de amor.

También experimenté extrema claridad de porqué tenía cáncer, he obtenido en este estado información muy valiosa y es casi indescriptible, no hay palabras para describir la experiencia.

Yo estaba en un lugar donde entendí mucho más allá de lo que somos capaces de diseñar en nuestro mundo tridimensional. me di cuenta de que ésta es la vida, y estaba rodeada de seres espirituales de amor, que siempre estuvieron a mi alrededor, incluso cuando no lo sabía…

(Activar los subtítulos en español en la parte de abajo del vídeo, a la derecha)

*Si lo desea, puede leer la publicación: La física demuestra que hay vida después de la muerte “pero nuestra mente no lo ve”

Los 14 árboles más sanadores, según el Tao

abrazar-arbolLos árboles, esos gigantes del bosque, nos acompañan, inspiran y sanan cada vez que nos acercamos.

Los árboles, esos gigantes del bosque, nos acompañan, inspiran y sanan cada vez que nos acercamos a ellos. Nos regalan su energía, magia y poder sin pedir nada a cambio y, a través del sonido del viento que danza en sus hojas, nos envían mensajes. Los árboles son maestros en saborear la existencia pausada e intensamente, enraizados en la tierra y haciendo fluir la energía del cielo.

El abrazo del árbol es inspirador, su sombra es envolvente como su hospitalidad, que nos da fuerza y sigue calentándonos y alimentándonos, y haciendo lo propio como multitud. Abrirse al bosque implica abrirnos para contagiarnos de su vitalidad y ser receptores de soluciones armoniosas.

A lo largo de los siglos, y en todas las culturas, chamanes, filósofos, artistas, amantes de la naturaleza, excursionistas han alabado el poder que ejerce sobre nuestras emociones el contacto con la naturaleza.

Esto no es más que una consecuencia del contacto ancestral con la naturaleza pero que en los últimos siglos, especialmente, en Occidente, este contacto con la naturaleza silvestre ha sido decreciente. Desde hace unos años la ciencia investiga en que medida esta pérdida de contacto con la naturaleza afecta a nuestro comportamiento emocional y viceversa, cuando se da una aproximación constante a la misma.

Hoy la neurociencia confirma aquellas sospechas sobre los beneficios increíbles para nuestra salud de disfrutar de los ambientes naturales. Hoy la neurociencia está descubriendo los aspectos funcionales de la intrincada anatomía y fisiología del cerebro humano y como ésta se modifica según los factores ambientales y a su vez influyen en la salud cognitiva y mental.

Todas las investigaciones apuntan que los elementos de los mundos naturales de agua, vegetación, y animales (aromas florales, sonidos de la naturaleza, colores, etc.) condicionan aspectos fisiológicos en el funcionamiento cerebral.

La pérdida de contacto con la naturaleza, sobre todo en la niñez del ser humano, impide que se cree una capa de protección contra el estrés psicológico y retrasa el rejuvenecimiento cognitivo. Otras investigaciones van más allá y muestran la privación de la naturaleza puede tener efectos de amplio alcance sobre el sistema inmunológico.

En términos generales la neurociencia muestra que nuestro alejamiento de la naturaleza reduce nuestras capacidades empáticas y de atracción por la naturaleza. La sostenibilidad del planeta no depende sólo de una batería de buenos comportamientos en temas como el reciclaje, el ahorro energético o la disminución de la huella ecológica sino que esta exige el mantenimiento de una relación íntima con la naturaleza.

Nuestros amigos sutiles:

Al comenzar a entablar una relación con ellos, le ayudarán a abrir los canales de energía y a cultivar la calma, la presencia y la vitalidad. Usted, a su vez, puede ayudarles con sus bloqueos y zonas debilitadas. Es una relación mutuamente beneficiosa que precisa ser cultivada. Los árboles sanadores a medida que Ud se acerque y se conecte con ellos, irán respondiendo. En la relación que usted consiga con los árboles sanadores, dependerá de su constancia. Y si usted, practica reiki o registros akáshicos, la comunicación será más fácil.

En todos los casos que haga una pregunta el responderá y su mente será lo primero que Ud. reciba como respuesta. Esa será la respuesta que el árbol le habrá dado. Al principio pueden ser palabras sueltas pero a medida que más lo practique, más fácil se fortalecerá la comunicación y la conexión.

La energía que emana cada tipo de árbol tiene numerosos efectos en tu bienestar.

Los 14 árboles mas sanadores al abrazarlos segun el Tao:

1. Pinos: los grandes son los mejores para sanar. Los pinos irradian especialmente mucha energía Chi: lo cual nutre la sangre, fortalece el sistema nervioso y contribuye a prolongar la vida. Son los árboles inmortales, y han tenido una gran veneración en la cultura china y japonesa.

2. Cipreses: reducen el calor y nutren la energía Yin.

3.Sauces: liberar la humedad excesiva en el cuerpo, reducir la tensión sanguínea y fortalecer el aparato urinario y la vejiga.

4. Olmos: tranquilizan la mente y fortalecen el estómago.

5. Arces: persiguen vientos mal sanos (un concepto en el taoísmo cuando designa a la energía Chi como afectada) y mitigan el dolor.

6. Acacias Blancas: disminuye el calor interno y equilibra la temperatura del corazón.

7. Higueras de Bengalas: limpian el corazón y ayudan a eliminar la humedad del cuerpo.

8. Canelos: para la salud del corazón y el abdomen.

9. Abetos: eliminar cardenales, a reducir la hinchazón y a curar los huesos rotos más rápido.

10. Espinos: mejoran la digestión y reducen la presión sanguínea.

11. Abedules: eliminar el calor y la humedad del cuerpo para desintoxicarlo.

12. Ciruelos: estómago, páncreas y tranquiliza la mente.

13. Higueras: para el sistema digestivo y la temperatura del cuerpo.

14. Ginkgos: mejoran la salud urinaria.

Cada árbol, al igual que cada persona, tiene una personalidad, anhelos y vida propia. Los arboles difieren ampliamente en su gusto por el contacto humano. Algunos son muy generosos y quieren dar toda la energía que absorben. Otros son débiles o están enfermos y precisan su energía reparadora. Algunos son simplemente almas amigables que disfrutan de la compañía del hombre. Otros son bastante indiferentes a los hombres. Puede aprender y crecer trabajando con todos ellos.

Intente ser abierto y respetuoso en lugar de presionarlos para que sirvan a sus propósitos. De esta manera, los árboles le proporcionaran algo más que otra fuente de energía Chi: amistad, expresión humorística y amor.

Visítelo en forma periódica para que el árbol sepa cuando irá y pueda esperarlo. Es probable que perciba con toda claridad que el árbol realmente lo extraña cuando desaparece durante un tiempo más prolongado que el habitual.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Moringa, el árbol milagroso

El dolor siempre se crea

el-dolor-se-creaEl psicólogo David Sojo defiende que en las “clínicas del dolor” se hacen tratamientos para combatir la fibromialgia que “no sirven de nada”.

Hay muchas personas que sufren fibromialgia o migraña, unas dolencias que acostumbran a interferir en su día a día y que, en algunos casos, pueden llegar incluso a incapacitarles. A razón de lo que relatan, estas personas padecen dolores que el común de los mortales tendría serias dificultades para soportar. Por lo que respecta a la fibromialgia, el dolor se centra en las articulaciones. Y al parecer, hay pocas cosas que calmen el sufrimiento de quien la padece. En las llamadas clínicas del dolor se analizan estas patologías. A veces, acuden a los fármacos para atenuar el malestar de los enfermos. Un hecho que a ojos de David Sojo , psicólogo especializado en dolor, no tiene ningún sentido. Este profesional de la salud, que ha analizado este tipo de patologías en su libro Fibromialgia: el síndrome de Felipe II”, asegura que el dolor no se erradica con medicamentos. Hay otros caminos, sostiene. Y aquí los explica.

¿Cómo se especializa uno en dolor? ¿Qué hay que estudiar?

Hay que estudiar principalmente el cerebro. Entre la comunidad científica no hay ninguna duda de que la clave está ahí. En este sentido, la neurobiología del dolor trata los mecanismos del dolor. El dolor es una percepción, no viene de fuera, no hay una molécula del dolor, no se puede detectar, se crea. Siempre es una respuesta del cerebro. La comunidad científica centra su atención ahora mismo en las estructuras cerebrales, pero eso es quedarse en el síntoma. Lo importante es ver porqué se están activando esas estructuras. Y es algo totalmente psicológico, es una mente instintiva que llega a la evaluación de que hay un peligro y acaba dando una respuesta de dolor. Y la clave está en intentar entender porqué da esa respuesta y cómo se puede cambiar.

Entiendo que a usted no le gusta cómo se trata el dolor en las llamadas ‘clínicas del dolor’. ¿Por qué?

Creo que no han entendido cómo funciona. Si hay lesión, hay que tratar la lesión. Y si no hay lesión, la clave está en una mente inconsciente e instintiva que se ha equivocado, y lo hace constantemente. El dolor es una percepción que se puede cambiar, pero no con fármacos. Lo mismo ocurre con las fobias. Por ejemplo, con la fobia a las palomas, que es muy común. Una persona ve una paloma, un animal totalmente inofensivo, y le puede generar una respuesta de un pavor absoluto. Eso quiere decir que tenemos una mente instintiva que se equivoca y que cuando se ve sobrepasada puede acabar dando una respuesta de dolor. Lo que hay que hacer es intentar revertir esa respuesta.

Y cree que en las clínicas del dolor eso no se hace…

Los tratamientos que hacen en las unidades del dolor no valen para nada. Suelen funcionar de carambola. En la anorexia, por ejemplo, una chica que está muy delgada pero, por el contrario, se ve gorda tiene una mente que está deformando la realidad. Y eso es lo que hay que cambiar. De nada valen los analgésicos.

*El dolor es una percepción, no viene de fuera, no hay una molécula del dolor, no se puede detectar.

Entiendo.

Cuando hay una herida física, el analgésico actúa inhibiendo la señal que va del tejido dañado al cerebro. Éste deja de mandar mensajes de dolor porque interpreta que ya no hay daño. Los analgésicos, sin embargo, no funcionan en el dolor crónico sin lesión, porque no hay ninguna señal que eliminar. Si el analgésico actúa va a ser por un efecto placebo. Es por eso que, por ejemplo, en la fibromialgia el tratamiento farmacológico de elección es el antidepresivo. Es curioso que en un síndrome de dolor sea este tipo de fármaco el elegido.

¿Y por qué lo usan?

Porque el antidepresivo, aunque no del todo bien, actúa más en la vía en la que se basa el cerebro para mandar la señal de dolor. Para enviar este mensaje en una enfermedad como la fibromialgia, el cerebro no se basa en información física, se basa en miedos, ansiedad, preocupaciones… y el antidepresivo actúa en esa vía, y por eso el paciente mejora.

Las personas con fibromialgia, ¿son ansiosas por norma general?

El perfil de personas con fibromialgia o migraña se ajusta a un individuo con episodios de ansiedad, preocupaciones, incertidumbre respecto a la vida, miedos y es muy probable que su cerebro acabe por dar una respuesta de dolor. Por el contrario, yo no tengo conocimiento de ningún psicópata fibromiálgico o migrañoso. Todo apunta a que no existen, aunque hay que investigar más. Y no los hay porque el dolor en una fibromialgia está basado en una mente desbordada de preocupaciones, mientras que la característica principal de un psicópata es que no le preocupa absolutamente nada. Pero tampoco nos conviene erradicar el dolor. El dolor es sumamente adaptativo. El problema es que tenemos una mente que se equivoca muchas veces.

Usted defiende que la fibromialgia, por ejemplo, no tiene un origen genético. Pero hay estudios que dicen lo contrario.

Yo creo que ni la fibromialgia ni la migraña tienen un origen genético. Se dan casos de personas que llevan once años medicándose y que, en dos semanas de terapia, dejan toda la medicación y hacen una vida normal. Y dentro de esos años en los que han sufrido dolor, tienen días en que no lo sienten. Si tú tuvieras algo neuropático, algo genético, no te librarías del dolor. Pero ellas mismas te confirman que tienen días mejores y peores. No se ha encontrado ninguna alteración estructural en los cerebros de pacientes con dolor crónico. Todo depende de la evaluación que hace la mente inconsciente. Hay tratamientos que funcionan, pero lo hacen es de carambola.

¿Y cómo se explica?

Muchas veces, cuando estas personas van a estas unidades del dolor y les conectan a una máquina y les hacen tratamientos como, por ejemplo, el bloqueo epidural [es una de las técnicas de analgesia que se utiliza para tratar el dolor crónico], la mente inconsciente se relaja, porque la persona está en un contexto de seguridad, y deja de mandar la señal de dolor. Pero no siempre funciona, es una carambola. Y es que no se está actuando en la causa del problema, que es una evaluación equivocada de una mente instintiva.

Pero a pesar de que asegura que la fibromialgia tiene su origen en la mente, defiende a la vez que no es una enfermedad imaginaria.

Para nada. El miedo no es nada imaginario. La causa final del dolor siempre es psicológica. Es una valoración mental y un impulso nervioso, haya o no haya tejido dañado.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Romper la dinámica. La mente ha decidido dar una respuesta de dolor porque se ha visto desbordada. Ante una eventualidad que ha considerado peligrosa, ha dado una respuesta, y en su lógica no tiene ninguna razón para dejar de darla. Lo que hay que hacer es romper esa dinámica cerebral para darle la vuelta. Si, mediante la terapia, actúas en ese foco, es probable que puedas llegar a dar la vuelta a esa evaluación que ha hecho tu mente.

¿Y qué porcentaje de éxito puede tener esa terapia?

Depende mucho de la persona. Porque, al final, la fibromialgia o la migraña se convierten en un estilo de vida. Tienes que cambiar muchas cosas. A veces, hay personas que con una o dos sesiones han cambiado totalmente, pero hay otras que no acaban de salir de ese círculo porque siguen funcionando sobre la base de esos patrones. Lo que sí está claro es que si uno consigue cambiar ese patrón, el dolor mejora o desaparece. Pero si no consigues cambiar esa dinámica general, esas ideas, esos miedos, el dolor va a persistir.

Si los tratamientos que se llevan a cabo en las ‘clínicas del dolor’ no tienen resultados, ¿por qué siguen activas?

Yo creo que hay muchos intereses. La industria farmacéutica tiene un filón enorme con el dolor, cuando los analgésicos no funcionan con el dolor crónico sin lesión.

*Los analgésicos no funcionan con el dolor crónico sin lesión.

Antes hablaba de la neurobiología. ¿Es una disciplina reglada en España?

Aquí no está reconocida. El mayor experto que tenemos en España es Arturo Goicoechea [fue el jefe durante años de sección de Neurología del Hospital Santiago de Vitoria]. Fuera de nuestras fronteras sí está más avanzada, con referentes como Lorimer Mosley o Peter O’Sullivan, que están revolucionando el tratamiento del dolor con esta visión. Aquí la neurobiología está regulada a través de cursos particulares de determinadas instituciones. En la universidad yo no dí nada con respecto al dolor, y menos relacionado con este nuevo paradigma. Lo que sí se enseña es el paradigma anterior, que dice que el dolor viene de fuera y que se detecta, cuando éste no se puede detectar. El dolor siempre se crea. Estamos equivocados pensando que un martillazo provoca dolor. Lo que lo provoca es la evaluación que va a hacer el cerebro de esa información que le llega y que le dice que hay tejido dañado.

¿Y cree que se llegará a impartir en las universidades?

Creo que sí. Es un camino inevitable. La neurobiología del dolor ha avanzado muchísimo, lo que sucede es que cambiar un paradigma es muy complicado. Hay muchos intereses.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Relación entre dientes y emociones

dientes-emocionesEn la Medicina Tradicional China, y también en otras terapias alternativas, la relación entre dientes y emociones está más que demostrada. Los dientes reflejan como vivimos y gestionamos las tensiones diarias y son portadores de nuestra vitalidad.

Cuando nuestros dientes enferman nos hablan de los miedos y emociones. Cuando soñamos que perdemos los dientes significa que estamos perdiendo una parte de nuestra energía y vitalidad.

Los dientes son la representación de nuestro mundo interno, a través de ellos se puede descifrar muchas cosas sobre: nuestras experiencias, como asimilamos las emociones, que lugar ocupamos en el mundo, la manera en que nos expresamos o el modo que tenemos de resolver conflictos.

Nuestros dientes, siendo parte de nuestro cuerpo nos hablan y nos dicen qué está pasando y qué guardamos estancado en nuestro campo emocional. A continuación veremos la relación entre dientes y emociones, por grupos de piezas.

Los incisivos

Los incisivos nos hablan de nuestra relación con nuestros padres, y los sentimientos de supervivencia y necesidad de ser amados. De nuestra sexualidad con la pareja y nuestra capacidad de amar a los demás como padres y madres universales, aceptando nuestra parte femenina como nuestra parte masculina.

Las infecciones en estos dientes reflejan las tensiones con respecto a los antepasados, creencias sociales arraigadas, creencias relacionadas con el nacimiento y la relación que se mantiene con los padres.

Los incisivos son la imagen exterior que damos al mundo y muestran nuestra fuerza para expresar lo que creemos. En ocasiones los incisivos sobresalientes pueden denotar una carencia de arrojo.

También revelan dificultades para aceptar la feminidad, en el caso de la mujer, y la masculinidad, en el caso del hombre y el paso de material genético de una generación a otra.

Los caninos

Dentro de la relación entre dientes y emociones, los caninos enfermos nos hablan de que la persona puede estar sufriendo sensación de escasez: “La comida no es suficiente, necesito más” Esta sensación de escasez puede estar relacionada con la carencia de afecto. Las infecciones también denotan la ira, el resentimiento, la incapacidad de ser lo que uno quiere ser.

El canino está relacionado con nuestros deseos de poseer, así como nuestros deseos sexuales.

Premolares superiores

  • El primer premolar superior expresa nuestro deseo de diferenciarnos de los demás. Las infecciones en estos dientes denotan las tensiones relacionadas con agresiones externas y con el miedo a morir. Este miedo a morir no se refiere exclusivamente a la muerte física también puede referirse al final de un ciclo de nuestra vida. También podría ser el miedo a perder a un ser querido. La tristeza y la melancolía son emociones relacionadas con estos dientes.

  • El segundo premolar nos habla de crear algo nuestro, de dejar una creación nuestra en el mundo. Si estos dientes enferman pueden estar reflejando un sentimiento de falta de confianza en uno mismo, de frustración.

Premolares inferiores

Los premolares inferiores suelen ir relacionados con sentimientos de haber sido víctimas de injusticias en la vida.

Sentimientos como la desconfianza en el futuro, desilusión y descontento pueden ser algunas de las emociones expresadas.

Las infecciones o problemas en estos premolares denotan las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones, con la sensación de haber sido víctimas de la injusticia.

Las personas dejan poco tiempo para la diversión y el disfrute, lo realmente importante para ellos es el deber y el trabajo.

Alguna de las emociones relacionadas con estos dientes son: el descontento y la desilusión. La vida carece de alegría.

Molares superiores

  • Los problemas o infecciones del primer molar superior indican las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones y, también, que sentimos miedo o desconfianza ante lo que nos pueda deparar el futuro. Reflejan momentos en los que no somos felices, en los que no nos damos tiempo para la diversión y el placer. Estos molares también nos hablan del deseo de crear nuestra propia vida.

  • El segundo molar superior está relacionado con las emociones de ilusión o desilusión, de desapego y codicia. También están relaciones con la forma en que nuestro entorno percibe nuestros deseos.

Molares inferiores

Las infecciones o problemas en estos molares denotan problemas en el manejo de nuestras relaciones. Dentro de la relación entre dientes y emociones estas piezas son también un caso muy a tener en cuenta.

  • El primer molar inferior se relaciona con nuestro apego al pasado y a las experiencias que hemos vivido. Las infecciones en estos dientes tienen que ver con problemas en el hogar, problemas de relaciones entre la familia. La melancolía es la emoción resultante.

  • Un segundo molar inferior débil o enfermo nos habla de emociones que están relacionadas con la humildad y la capacidad que tenemos de asumir las nuevas situaciones que se nos presentan. Están relacionados con la flexibilidad necesaria para afrontar los problemas que la vida nos puede plantear.

Últimos molares

Las enfermedades de estos dientes denotan las tensiones que pueden generar la aceptación de las propias emociones.

También indican que la persona percibe que todo va excesivamente rápido, que no está en el ritmo adecuado.

Los problemas que afectan a estos dientes revelan un gran control sobre las emociones y la negación de aceptar que algo no está bien en casa.

La persona no es capaz de encontrar su identidad en este mundo, sobre todo en su propia casa.

Cordales o muelas del juicio

Estas muelas nos hablan de nuestro destino. Recogen todos nuestros deseos y nos muestran si realmente andamos en la dirección correcta.

Las emociones que suelen manifestarse cuando existe alguna patología en estos molares son el enojo y la infelicidad, con un sentimiento de que todo va demasiado deprisa y no siempre en la dirección que nuestro corazón anhela. La persona suele sentir que es incapaz de encontrar su identidad en este mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento

Las rodillas: mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez

Las rodillas son la segunda articulación de las piernas. Cargan el peso del cuerpo cuando estamos de pie y se necesitan para caminar, para subir y bajar escalones, para sentarse, para descender, etc.

Las rodillas se relacionan con el orgullo, el sometimiento, la modestia y la humildad. Representan nuestra capacidad de ceder, de soltar, en nuestra relación con los otros. No querer doblegar las rodillas indica una actitud orgullosa e inflexible. Caer de rodillas es una llamada a la humildad, a que abandonemos la arrogancia o el orgullo respecto a alguna situación que estemos viviendo.

En astrología se dice que el signo de capricornio controla la articulación de la rodilla y el regente de este signo es Saturno. Tal vez por ese motivo se dice que las personas muy “saturninas” (es decir rígidas) suelen acabar con problemas de rodillas.

En el maestro y las magas, Alejandro Jodorowsky explica que cada una de nuestras edades vive en nosotros. Si los huesos son seres, las articulaciones son puentes por donde hemos de atravesar el tiempo. Dice respecto a las rodillas:

“Asalta esa fortaleza al parecer inexpugnable que son tus rodillas. Por delante presentan una coraza al mundo, pero detrás, en la intimidad, te ofrecen la sensualidad del adolescente”

Las rodillas conquistan el mundo, te permiten ocupar como un rey tu territorio, son los caballos feroces de tu carro. Pero si no sigues subiendo, madurando, ahí te quedarás, encerrado en tu castillo.

Las lesiones de menisco, constituido por cartílago que hacen posible la articulación y rotación de la rodilla, se producen a causa del sobreesfuerzo. Puede que con una excesiva actividad exterior, huyamos desmesuradamente de solucionar algún conflicto interior. Tras la operación de menisco, los afectados deben restringir el movimiento. A este proceso, sería conveniente que le siguiera una toma de conciencia de cuales son nuestros límites y de que manera los estamos trascendiendo, al tiempo que deberíamos preguntarnos de qué asunto íntimo estamos “queriendo escapar”.

Los dolores en las rodillas son aliados que nos pueden ayudar a reflexionar sobre nuestra relación con la jerarquía: la dominación y el sometimiento con lo que nos rodea; sobre nuestra excesiva rigidez; e incluso nos puede invitar a dar un repaso autobiográfico de nuestra salida del mundo adolescente, por si algo que allí no se terminó de elaborar, sigue llamando nuestra atención a través de alarmas en la zona corporal que representa a esa edad, las rodillas. Si no dedicamos tiempo y energía a solucionar los problemas delsubmundoreferidos a lo anterior, todo ese tiempo y energía se concentra en una hiperactividad fuera de nosotros, demasiado orgullosos e inflexibles para admitir que debemos transformarnos, y en esta huída desmesurada, se rompen los límites de nuestra capacidad física, dando problemas en los meniscos.

En lugar de vivir estos problemas de salud como algo negativo y sin sentido, sería mejor escucharlos como si de maestros se trataran. Seguro que traen un mensaje sanador para nosotros.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliatritis