Enfermedades del hígado y su origen emocional

Hígado- hierbasEl hígado tiene funciones de almacenaje, de depuración y de metabolismo en el cuerpo. Se podría decir que todo aquello que ingerimos, nos untamos en la piel, nos ponemos en el cabello, pasa por el hígado. Es el gran laboratorio.

Cuando nuestro hígado presenta alguna falla funcional, algún síntoma, se debe a que estamos viviendo un conflicto emocional.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si padecemos algún síntoma en el hígado, se deberá siempre a un conflicto de:

  •  Falta.

  •  Ausencia.

  •  Pérdida.

  • Carencia.

Y siempre, en relación a: Hambre, Alimento, Herencia.

  • “Miedo a no tener lo suficiente para comer”.

  • “Miedo a morir de hambre”.

  • “Miedo a que alguien a quien quiero mucho, se case o viva o se vaya con un pobre muerto de hambre”.

  • “Alguien cerca de mí, muere de hambre”.

Puede ser algo totalmente real o algo simbólico.

CÁNCER DE HÍGADO/NÓDULOS EN EL HÍGADO:

Emoción total de carenciaTal vez perdí mi trabajo y siento: “¿Ahora de qué voy a vivir?”Tal vez mi marido se muere y yo pienso: ”Ya no hay ingreso, mi familia y yo, moriremos de hambre”.

En los casos de cáncer o nódulos en el hígado, la carencia se vuelve un círculo vicioso.

Por un lado temo morir de hambre, pero estar enfermo me impide salir a trabajar y obtener ingresos, alimento, por lo tanto el sentimiento de carencia es total y real.

HÍGADO GRASO:

Emoción total de “me están matando”.

Tal vez yo tomo muchos medicamentos, sé que se filtran por el hígado, y doy por hecho que me van a matar.

“Estas medicinas me están matando”.

Tal vez yo sospecho que alguien quiere envenenarme (real o simbólico).

“Esta persona a mi lado me está matando, me intoxica”.

Y automáticamente, el hígado retiene grasas, para protegerse del envenenamiento (real o simbólico).

CONFLICTO ESPIRITUAL

Otro conflicto emocional que puede dañar el hígado, es el espiritual. El tener dudas sobre mi fe, sobre mi porvenir, tener una fe que si bien existe, me provoca incertidumbre y dudas y me hace sentir vacío, sin “alimento” (espiritual).

CONFLICTO FAMILIAR

Otro conflicto posible, es el tener una familia conflictiva, en la que yo soy el salvador. Por lo tanto, yo creo un sentimiento de: “Mi familia me come el hígado”.

“Me tienen harto”. Por lo tanto, yo debo crear “mucho hígado” para soportar situaciones difíciles y cotidianas.

CONFLICTO TRANSGENERACIONAL

Dentro del ámbito Transgeneracional, se deben revisar en el árbol genealógico, todas aquellas historias que presenten los ejemplos anteriores, y que por fechas o nombres, estén en relación conmigo. Puede ser que haya memorias en el transgeneracional de haber pasado hambre, de conflictos de herencia… Incluso falta de afecto importante. El hígado es la sede de la crítica. Existen memorias de situaciones en las que se han asumido compromisos y obligaciones demasiado pesadas. El desequilibrio se da muchas veces en personas que han asumido el papel de chivo expiatorio de las toxinas emocionales y los “no dichos“ del clan. Haber asumido el papel de ser “el purificador” del clima familiar a costas de la propia salud.

NUEVO MODELO MENTAL A PONER EN PRÁCTICA

Debo programarme con los siguientes pensamientos y emociones: “Amor, paz y alegría, eso es todo lo que conozco. Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón. Busco el amor y lo encuentro en todas partes. Confío en mi voz interior. Soy un ser fuerte, sabio y poderoso. Me desprendo de aquello que no me corresponde. Entrego la responsabilidad de los conflictos a aquellos que les pertenecen. Abdico el rol de víctima. Abdico el papel de “salvador” del clan. Perdono y me perdono. Suelto y dejo que los demás asuman sus responsabilidades. Me libero“.

Se deberá tomar en cuenta también que alimento, también significa alimento emocional. Morir de hambre también puede significar: nadie me quiere. Puede significar que no sé pedir amor, que siento que no merezco pedirlo. Habrá que trabajar sobre la apertura del corazón. Comenzar con alimentar el amor propio. El amor a sí mismo para luego abrirse al amor a los demás. Al ser personas con la autoestima herida lo primero que tendrán que hacer es recobrarla, sanarla y aprender a fluir sin asumir las culpas de su entorno.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

El hígado representa la sede principal de toda la rabia y el enojo que yo vivo.

Es la forma en que reacciono o me quejo de las circunstancias que me rodean.

En mi hígado yo reflejo todas las críticas que recibo y las reacciones que yo uso para justificarme y auto-engañarme. Son mis reacciones más viscerales.

¿Cómo libero es esa emoción biológica?

Debo confiar primeramente en que por muy dura que sea una circunstancia, la posibilidad de que yo muera de hambre como tal, es falsa. Debo confiar en que todos aquellos que me rodean, me aman. Debo abrir mi corazón a la comprensión, a la aceptación y al amor.

¿CUÁL ES EL SÍNTOMA FÍSICO?

Pueden ser abscesos, cálculos biliares, cirrosis, crisis hepática, hepatitis, ictericia, nódulos o cáncer.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos. Tiene miedo de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo. Esta dificultad de adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y descontento. Estos problemas también indican una actitud depresiva, aún cuando sea inconsciente. En metafísica, el hígado es el lugar del enojo reprimido. La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las ofensas. Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para no demostrar nada. Siente amargura y tristeza. Cuando lleva ya mucho tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y desahogarse, sufre una crisis hepática.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu vida. En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada atención a lo que ocurre en tu mente. Cada enojo interno es una indicación  de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que quieres tener razón. Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad. Tu hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada rapidez. También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.

  •  Akasha Sanación Integral.
  • Gran Diccionario de Enfermedades y su Origen Emocional de Jacques Martel.  Louis Hay. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Somatizaciones: cómo escuchar cuerpo y mente

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¿Quién gobierna tu vida?

Lo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.

Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.

Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.

Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del
clan familiar, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo.

El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.

Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.

Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Hipnosis Ericksoniana: el viaje al inconsciente

El Universo eres tú

el-universo-eres-tuTEXTO DE AYUDA A SANADORES

El Universo eres tú cuando miras profundo en el corazón de cada ser humano y descubres que no hay nada más importante que ofrecer lo mejor a cada ser humano.

La Tierra eres tú cuando entras profundamente en tu vientre y descubres el poder de la creación del Universo y comprendes que en tu vientre están todos los hijos de la tierra.

El Sol eres tú cuando entras profundamente en la Luz y sientes esa Luz, pulsas en cada estrella, en cada ser humano, en cada raza, en cada civilización, y comprendes que la luz del Sol, la luz que está más allá de la forma, la luz que está más allá del espacio es una con tu mente, con tu Conciencia, con cada estrella, con cada galaxia y con todo el Universo.

La Naturaleza eres tú, y tu naturaleza es plateada cuando vibras en armonía con ella, y vives en armonía con la tierra, entonces comprendes que la naturaleza te crea, que la tierra te crea y que, a su vez, tú eres quien crea a la naturaleza y a la tierra cuando sientes las obras bellas donde la humanidad, donde la naturaleza y la vida se multiplican por amor a todos los seres vivientes, por amor a la tierra.

Las células eres tú y tú formas parte como una célula en la tierra y la tierra forma parte como una célula en el sol. El sol forma parte como una célula en el Sistema Solar. Y todo son células dentro de una única célula viviente que es el Cosmos, el cuerpo viviente de Dios; el Universo viviente. Si tú te das cuenta de que todo son células vivas, que todo son células Divinas, que todo son células vivientes, y tú entiendes que no hay nada que esté separado, que la vida todo lo une; que la Luz todo lo une y que el Amor todo lo sostiene, ahí te das cuenta de que tú también sostienes con tu Luz, con tu Amor y tu Vida a cada ser viviente y al propio Universo.

Y entonces has entendido el misterio de tu vida y has comprendido que no puedes hacer nada, nada para evolucionar si no es evolucionar con tus hermanos; que no puedes Crecer si no ayudas a crecer a tus hermanos y que no puedes sentir el amor si te encierras en ti mismo o sólo lo quieres para ti mismo. Porque cuando tú sientes a tus hermanos en tu corazón entonces surge el Amor verdadero, la Fraternidad.

En ese momento comprendes que todos están unidos, que todos son tu familia, que todos son la Tierra, que todos son una sola raza, la raza de los hijos creadores de Dios.

Y si has llegado a esta esencia, a esta comprensión entenderás que llegó el momento de avanzar en la Tierra, que no se puede permanecer en los antiguos conceptos religiosos ni en las antiguas ideas dogmáticas, ni en el materialismo actual, que no se puede mantener el egoísmo, y aislarte de los demás, que no puedes sostener ningún pre-concepto, ni tabú. Porque cuando tú entras a la Luz de tu corazón, en la Luz de la Pureza, en la Luz del Amor, no hay ya nada. Esa es la verdadera libertad y cuando tú entras en la Luz de tu Pureza y de tu Amor, no puedes hacer nada sin sentir que todos están dentro de tu corazón.

Con todo mi amor y cariño “El Maestro Hilarión”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Sanadores y médicos deberíamos colaborar” *Doctor Francisco Barnosell.

Tu mente es tu karma -Eckhart Tolle-

Tu mente...La voz en la cabeza tiene una vida propia. La mayoría de las personas están a merced de esa voz; ellos están poseídos por el pensamiento, por la mente. Y como la mente está condicionada por el pasado, ustedes están entonces forzados a volver a revivir el pasado una y otra vez.

El término utilizado en el Oriente para esto es karma.

Cuando ustedes se identifican con esa voz, no lo saben por supuesto. Si lo supiesen, ya no podría poseerlos porque ustedes están solamente poseídos verdaderamente cuando ustedes confunden la entidad que los posee con quienes ustedes son, o sea, cuando ustedes se convierten en ella.

Durante miles de años la humanidad ha incrementado esta posesión mental, ignorando que la entidad posesora “no es el yo”. A lo largo de una total identificación con la mente, apareció un falso sentido del yo –el ego. La densidad del ego depende del grado en el cual ustedes –la concienciase identifican con su mente, con su pensamiento. El pensamiento no es más que un pequeño aspecto de la totalidad de la conciencia, la totalidad de quienes ustedes son.

El grado de identificación con la mente varía de una persona a otra. Algunas personas disfrutan de la libertad de su mente durante algunos períodos, aunque breves, y la paz, la alegría y la vivacidad que experimentan en esos momentos hacen que la vida merezca la pena. Estos también son los momentos en los cuales surgen la creatividad, el amor y la compasión.

Otros están atrapados constantemente en el estado egoico. Están alienados de sí mismos, así como de los demás y del mundo que los rodea. Cuando ustedes los ven, pueden ver la tensión en sus caras, quizás el ceño fruncido, o una expresión ausente en sus ojos. La mayor parte de la atención de ellos está absorta en el pensamiento y así ellos no los ven a ustedes realmente y tampoco los escuchan a ustedes realmente. No están presentes en ninguna situación, porque su atención está en el pasado o en el futuro, lo cual por supuesto existe sólo en la mente como formas de pensamiento. O se relacionan con ustedes a través de algún tipo de papel que ellos juegan y por tanto no son ellos mismos. La mayoría de las personas están alienadas a partir de quienes son y algunos en un grado tal que la forma en la que se comportan e interactúan se puede reconocer como ‘falsa’ por parte de los demás, excepto por parte de quienes son igualmente falsos, igualmente alienados a partir de quienes son.

La alienación significa que ustedes no se sienten cómodos en ninguna situación, en ningún lugar, o con ninguna persona, ni siquiera consigo mismos. Siempre están tratando de ir “a casa”, pero nunca se sienten en casa. Algunos de los grandes escritores del siglo veinte, tales como Franz Kafka, Alberto Camus, T.S. Elliot y James Joyce reconocieron a la alienación como el dilema universal de la existencia humana, probablemente lo sintieron más profundamente dentro de sí mismos y por eso fueron capaces de expresarlo de manera brillante en sus obras. Ellos no ofrecen una solución. Su contribución consiste en mostrarnos un reflejo del infortunio y sufrimiento humano para que podamos verlo con mayor claridad.

Ver el infortunio y el sufrimiento propio con claridad es un primer paso para poder superarlo. Así que mientras todavía esperan porque algo significativo suceda en sus vidas, puede que no perciban que la cosa más significativa que puede sucederle a un ser humano ya ocurrió dentro de ustedes: el comienzo del proceso de separación del pensamiento y la percepción.

  • Extracto del libro de Eckhart Tolle: “A New Earth”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.

Señales de encontrarte espiritualmente “Despierto” en un mundo dormido

ojo universoCuando decidimos avanzar conscientemente en nuestro camino espiritual para la evolución de nuestro Ser, nos encontramos usualmente con un entorno que no nos acompaña ni transita la misma senda que elegimos.

Esto nos crea cierta incertidumbre y en muchas ocasiones nos hace descreer de nuestra elección y se presentan en nosotros fuertes inquietudes respecto de nuestra búsqueda. Lo cierto es que aunque tenemos el libre albedrío de si continuar con ella o no, ocurren cosas dentro de nosotros, sentimientos, pensamientos que se ajusten o no al entorno en el que vivimos, están dentro de nosotros manifestándose de una forma u otra, veamos algunos de ellos:

Cómo se siente una persona espiritualmente despierta

Interiormente siente un vacío existencial que solo puede llenar buscando todo conocimiento holístico del Ser y lo esotérico de la vida, de esta manera, comienza a resonar en su interior la verdad de su existencia, en conexión con su verdadero Ser, alejándose de lo mundano o simplemente perdiendo el interés por éste.

Las personas que no acompañan este proceso a quien intenta despertar, o que incluso juzga o critica desde su desconocimiento, suelen provocar un sentimiento en el otro de aislamiento social, el cual le hace percibir como estar desconectado de la realidad, interiormente se siente desolado, incomprendido y con una extraña sensación de tener ideas poco sensatas.

A medida que va avanzando en su camino espiritual comprende que es necesario tener su grupo de pertenencia con los mismos valores y ansias de aprendizaje. Allí encontrará personas que vibran en la misma sintonía y podrá recuperar el propósito de su creciente búsqueda espiritual. No obstante, como hemos mencionado anteriormente, pueden surgir distanciamientos de personas de su entorno incluso de los más allegados (amigos, pareja, familiar) que no comparten su particular manera holística y espiritual de entender la vida, e irremediablemente aquella incomprensión ajena los dejará en un estado de pérdida.

La persona que se vuelca a la espiritualidad, comprende más allá de su religión las diferencias entre ambas. Para ella la espiritualidad es el camino de regreso a uno mismo, mientras comprende que la religión no es una sola, sino muchos senderos que pueden conducirnos también a la búsqueda interna de nuestra verdadera esencia y ser el detonante para nuestra evolución.

Permanecer en un mundo dormido o despertar es una cuestión de consciencia, todos nos replanteamos en algún momento nuestra existencia y misión, pero los tiempos de cada uno son necesarios para ese “darse cuenta” y más que respetables para poder avanzar. Para la persona espiritual no poder encajar o sentirse extraño en su propia esencia es una cuestión difícil de sobrellevar.

Cuando uno comienza a despertar espiritualmente, se hace consciente de sus propias limitaciones, y emprende un profundo trabajo interno que entiende, durará toda la vida. El ego, el temor, y el control, comienza a desvanecer en lo que era su ilusoria realidad y comienza a manifestar la verdad de su Ser desde el Amor y el perdón.

Cuando logra despertar del sueño mundano, se ve a sí mismo cediendo en su necesidad de control, no busca poder en el afuera porque ya lo ha percibido en su interior, no busca aprobación en los demás, porque ha comenzado a amarse, y no busca victimizarse de su historia porque ha comprendido que toda circunstancia fue necesaria para su evolución.

-No intentará cambiar ni convencer a nadie, pero llevará su Luz a cada vida, dejando en su andar una huella de sabiduría.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mujer muere y vuelve a la vida con un potente mensaje

Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del “tercer ojo”

Glándula PinealHay una glándula endocrina en nuestros cuerpos que, potencialmente, puede llegar a recibir más sangre por volumen cúbico que cualquier otro órgano del cuerpo, incluido el corazón.

Se ha escrito sobre ella empleando un lenguaje enmascarado, e incluso se ha representado de manera artística a lo largo de los tiempos por medio de una asombrosa variedad de representaciones. Sin embargo, aún no ha despertado el interés de la medicina moderna para llevar a cabo estudios clínicos.

El verdadero propósito de la glándula pineal está rodeado de misterio. ¿Es esto intencionado? ¿Es de verás necesaria esta “censura” informativa para mantenernos alejados de los dones cósmicos que según nuestros ancestros encierra esta pequeña masa de células en forma de piña? ¿O existe una confirmación científica moderna para lo que nuestros ancestros llamaron el Epicentro de la Iluminación?

Información básica sobre la glándula pineal

La glándula pineal, que tiene forma de piña, se encuentra en el centro geométrico de nuestro cerebro y está estrechamente relacionada con nuestra percepción de la luz. La glándula pineal modula los ritmos circadianos, por lo que regula nuestro ciclo del sueño. A pesar de que permanece aislada del sistema de la barrera hemato-encefálica, recibe un mayor porcentaje de flujo sanguíneo que cualquier otro órgano del cuerpo, a excepción de los riñones. La glándula pineal es minúscula y se localiza en la parte posterior del techo del tercer ventrículo del cerebro. (Los ventrículos son partes del cerebro llenas de líquido cefalorraquídeo (LCR), que mantienen el entorno químico óptimo para las células del sistema nervioso central). La glándula pineal se calcifica progresivamente con la edad, proceso que comienza generalmente antes de la pubertad; esto significa que se muestra con claridad en las radiografías craneales y los TACs para permitir la identificación de la línea media.

Cabe destacar que el fluoruro sódico calcifica la glándula pineal. La investigadora británica Jennifer Luke publicó un estudio que revelaba que los depósitos de flúor se acumulan en la glándula pineal y la calcifican. Al igual que los huesos pasan por un proceso de calcificación para endurecerse (lo cual es positivo y necesario para nuestra salud y funcionamiento), la glándula pineal también puede “endurecerse” por medio de la calcificación, aunque en este caso no nos depara nada positivo, tal como explicaremos más adelante.

Asimismo, una revisión de 450 páginas sobre la toxicidad del flúor publicada por el Consejo Nacional de Investigación del Reino Unido en 2006 demostró que el flúor causa una serie de efectos secundarios negativos como “descenso de la producción de melatonina” y “otros efectos que afectan a la función normal de la glándula pineal, que a su vez contribuyen a la aparición de otros efectos adversos en seres humanos.”

La glándula pineal, la luz y la producción de melatonina

La capacidad de transducción de señales luminosas de la glándula pineal ha llevado a muchos investigadores a denominarla el “tercer ojo”. Curiosamente, la glándula pineal contiene conos y bastones (al igual que nuestro ojos para procesar la luz), a pesar de que se trata de una pequeña masa en el centro de nuestros “oscuros” cerebros. Esta glándula también es responsable de producir y secretar melatonina. La melatonina se comunica con nuestro sistema hormonal en relación con la luz ambiental y puede propiciar la activación de ciertos ritmos biológicos. No obstante, la melatonina es mucho más compleja y sus funciones van más allá de la regulación de los ciclos de vigilia-sueño.

El precursor de la melatonina es la serotonina, la cual se almacena en grandes cantidades en la glándula pineal –esta hormona se conoce como la hormona del bienestar. Sin una producción adecuada de serotonina, llega la depresión y, en ocasiones, la depresión severa. De los 40 millones de células que componen nuestro cerebro, la serotonina interactúa o se comunica con prácticamente todas ellas.

¿Es la glándula pineal responsable de la iluminación espontánea o las experiencias psicodélicas?

A nivel espiritual, personas de cientos de culturas diferentes de todo el mundo han atribuido al correcto funcionamiento de la glándula pineal la manifestación de experiencias espirituales espontáneas. ¿Produce algún agente químico que nos permite acceder a otras dimensiones, o incluso abandonar y recuperar nuestra forma física? ¿Permite un escape del mundo físico que actualmente nos mantiene prisioneros? ¿Qué es lo que en realidad hace esta glándula?

La glándula pineal se forma en el embrión humano a los 49 días de gestación, lo cual coincide “casualmente” con la cantidad de tiempo que, según los budistas tibetanos, un alma necesita para reencarnar en el siguiente cuerpo físico.

Otras referencias históricas, así como naturales, en relación con la glándula pineal seguramente llamarían la atención de la mayoría de los investigadores del cerebro, el sistema endocrino, la botánica e incluso la inteligencia humana, pero parece que existe una ocultación deliberada de los misterios de la glándula pineal por motivos que nos resultarán obvios después de leer lo que sigue:

  • La piña es el precursor evolutivo de la flor, con sus vórtices formando una perfecta espiral que sigue la secuencia de Fibonacci, tal como la geometría sagrada de una rosa, un girasol o la concha de un nautilo.

  • El Báculo de Osiris de la cultura egipcia, que data del 1224 AC, muestra a dos serpientes entrelazadas ascendiendo para llegar a una piña.

  • Los dioses hindúes se esculpen o pintan con una piña en su mano extendida; incluso el Dios más prominente de esta cultura politeísta, Shiva, suele representarse con un cabello en forma de piña.

  • En las esculturas de los antiguos palacios asirios, que datan del 713-716 AC, representan a figuras que se asemejan a Dioses de cuatro alas que sostienen una piña en sus manos.

  • El Dios mexicano “Chicomecoatl” (siete serpientes) se representa ofreciendo piñas con una mano, mientras que en la otra sostiene un árbol de hoja perenne.

  • Dionisio, las culturas romana y griega, a menudo llevaba una vara de hinojo con una piña en la punta.

  • La glándula pineal es la única parte del cerebro que no está bifurcada y en Mateo 6:22 de la Biblia cristiana se dice: “La luz del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz.”

  • La culturas egipcia, druida, hasídica, islámica, taoísta, maya, tibetana y aborigen representan a la glándula pineal en su arte y literatura.

  • Incluso el báculo del Papa católico a menudo tiene una piña en su extremo. También puede verse una piña en la bandera del Vaticano.

La glándula pineal, la METAtonina y las EEC

Aquí es donde la ciencia convencional se pierde en relación con la glándula pineal, o al menos eso dicen. La glándula pineal también está directamente relacionada con la producción de METAtonina – un pariente cercano de la melatonina, que a veces recibe el nombre de “melatonina de una octava superior”. El principal componente psicoactivo de la METAtonina es la dimetil triptamina o DMT. El DMT, tal como han investigado ampliamente Terence McKenna y Dr. Rick Strassman, parece ser responsable de las experiencias extracorporales (EEC) de muchas personas, aunque los datos científicos al respecto son muy escasos y se encuentran en sus fases iniciales.

La Cottonwood Research Foundation de Nuevo México (EE. UU.) descubrió que la glándula pineal de los roedores produce DMT endógeno: los roedores y los seres humanos tienen una estructura celular muy parecida, y es por eso que se emplean para estudios de investigación endocrinológica.

La METAtonina no suprime la auto-consciencia vigilante de la misma forma en que la melatonina lo hace durante el sueño; en lugar de ello, modifica los límites de la conciencia reprogramando temporalmente nuestros circuitos cerebrales de tal manera que permite a la auto-consciencia (identificación con el ego) separarse de la consciencia corporal mientras permanecemos conscientes.

Andra Smith y Claude Messier, por ejemplo, realizaron un estudio empleando resonancia magnética funcional (RMNf) en el Departamento de Neurociencia de la Universidad de Ottawa que reveló que las EEC son alteraciones del circuito somatosensorial (ubicación corporal) del cerebro que crean la ilusión de estar separado del cuerpo. Sin embargo, dado que la conciencia no puede medirse o detectarse de forma alguna, esta conclusión puede ser errónea y prematura.

Anthony Peake sugiere que cada célula del cuerpo es un depósito de información a la que puede accederse desde la conciencia extracorporal.

Según su teoría, las moléculas de ADN del interior de las células se comunican entre ellas para crear una red holográfica de información, y dentro de esa red pueden encontrarse micro-agujeros de gusano Einstein-Rosen que permiten a la conciencia extracorporal acceder a partes distantes del Universo y realidades paralelas…

En esencia, nuestra experiencia del pasado, el presente y el futuro es una ilusión, y el correcto funcionamiento de la glándula pineal permite una especie de “viaje en el tiempo”, que también puede manifestar en “viajes en el espacio”.

Rupert Sheldrake añade que una EEC, con la apertura de la glándula pineal, nos permite tomar contacto con el campo morfogenético planetario a través de la resonancia mórfica.

Si recordamos la geometría sagrada que mencionábamos más arriba, y contemplamos la profunda resonancia o vibración que ejerce sobre el cuerpo humano, todas estas teorías súper extrañas empiezan a cobrar mucho sentido, a pesar de la censura informativa de la ciencia convencional en relación con estos fenómenos.

Sheldrake afirmó lo siguiente:

La resonancia mórfica es un proceso por el cual la forma característica de una unidad mórfica resulta de unidades similares de forma ocurridas previamente y que actúan sobre ella a través del tiempo y el espacio. En su formulación más general, la resonancia mórfica apunta a que las denominadas leyes de la naturaleza son más bien hábitos. La hipótesis de la resonancia mórfica también conduce a una reinterpretación radicalmente diferente del almacenamiento de la memoria en el cerebro, así como de la herencia biológica. La memoria no necesariamente está almacenada en trazas materiales dentro del cerebro, que funcionan más como receptores de televisión que grabadoras de vídeo, sintonizando con influencias del pasado. Y la herencia biológica debe estar codificada en los genes o en modificaciones epigenéticas de los genes; y ello depende en gran medida de la resonancia mórfica de miembros anteriores de las diferentes especies. Así, cada individuo hereda la memoria colectiva de los miembros anteriores de su especie, lo que también contribuye a la memoria colectiva, afectando así a otros miembros de la especie en el futuro.”

La glándula pineal como el Portal hacia la Epifanía

El potencial que la METAtonina basada en DMT producida internamente tiene para influir los circuitos cerebrales ha constituido un componente omnipresente de la evolución humana. Tal ha sido su influencia, que es posible que haya contribuido significativamente a nuestros grandes descubrimientos y epifanías.

Aquellos que llevan estilos de vida creativos/espirituales a menudo aprenden a cosechar temporalmente algunos de estos secretos o al menos llegar a atisbar estas perspectivas alternativas; no obstante, al abrir las “puertas” de la glándula pineal mediante la producción de DMT, podemos acceder a realidades que probablemente guarden los mayores secretos de todos los tiempos. También puede motivar nuestra futura realización espiritual.

No podemos permitir que la glándula pineal quede confinada en el cerebro, como una masa de células minúscula y desconocida. Aunque probablemente la conciencia no tenga un punto de origen físico, parece que la glándula pineal actúa a modo de ancla para los secretos del Universo, y está justo aquí, en nuestro interior.

Fuente: Artículo de Christina Sarich para wakingtimes.com
Traducción: Mindful Science

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Las buenas personas te dan felicidad, las malas: Lecciones

Las buenas personas...Ojalá hubiese una termómetro de bondad y otro de maldad.

Ojalá pudiésemos detectar el egoísmo en el momento que comienza a estar presente. Y ojalá pudiésemos servirnos de estas mediciones para tomar buenas decisiones con respecto a las personas que nos rodean.

Sin embargo, como esto no es posible, tenemos que quedarnos siempre con la felicidad y las enseñanzas que nos aportan las buenas personas, y las lecciones que nos aportan aquellas que en algún momento se han comportado de malas maneras.

Porque si hay algo que está claro, es que nadie es malo o bueno en su totalidad, sino que todos a veces nos equivocamos al elegir cómo comportarnos o qué sentimiento priorizamos en nuestras relaciones.

Sea como fuere, cada acontecimiento y cada persona que se cruza en nuestra vida tendrá la oportunidad de brindarnos la enseñanza que necesitábamos aunque no nos dé lo que esperábamos.

A los que nos hacen crecer: Sonrisas

Las buenas personas son aquellas que huelen a nobleza, a humildad y a miradas sinceras. Son esas personas que nos recomponen con sus sonrisas. No abundan, pero con su lindo corazón lo inundan todo.

A esas personas debemos ofrecerles reciprocidad, atención y cariño, porque gracias a sus guiños llenamos nuestra vida y nuestro día a día de franqueza y empatía, pilares indispensables para ser felices o sentirnos bien.

“Hay gente, algunas personas, muy pocas, que al sonreír se les llena la cara de una ausencia de malicia que no es de adulto. De una expresión de bondad que desarma. A la gente que le pasa eso, que cuando sonríe te lleva al traspié, al bienestar y al apego inmediato, les regalas el alma porque pueden contigo”

A los que nos generan malestar: Despedidas

Están también aquellas personas que han teñido las relaciones que mantuvimos con ellas de egoísmo y, en ocasiones, de maldades (intereses, ofensas, críticas, decepciones, etc). Estas son las personas que nos enseñan la importancia de ir por la vida dejando huella y no cicatrices.

Sea como sea, las malas experiencias son una realidad con la que tenemos que intentar convivir y de la que tenemos que procurar extraer lecciones de vida que nos ayuden a recorrer nuestro trayecto.

De nada vale retorcernos de dolor, rumiar sin cesar sobre lo que podríamos haber vaticinado pero no vimos o no quisimos creer. Por eso, cuando una situación que deriva de una relación o de un intercambio negativo nos genera malestar, en vez de dramatizar es mejor que lo tomemos como aprendizaje.

En este sentido debemos explorar un poco la idea de que afrontar lo bueno que viene suele ser una tarea fácil. Sin embargo, aceptar lo que se va o tenemos que hacer marchar es realmente complicado.

Cada situación, cada persona y, por lo tanto, cada sentimiento están repletos de intensos matices que conducen nuestro aprendizaje a uno u otro ritmo, haciendo valer aquellas enseñanzas que depuran nuestra madurez emocional.

El hecho de que a lo largo de nuestra vida nos encontremos con relaciones positivas y negativas hace que el hecho en sí de construir unas u otras amistades sea cada vez más significativo, maduro y reflexivo.

Así, gracias a este mismo hecho, cada vez nos va importando más la calidad que la cantidad de amigos y personas que tenemos a nuestro lado, pues nos vincularemos a aquellos que nos resultan más afines respecto a nuestras experiencias vitales.

La bondad y la reciprocidad tienen como base el respeto a los demás y la construcción de la propia amabilidad. Este es el trasfondo de las miradas sinceras, artífices de estos sentimientos que nacen del corazón y que nos ayudan a formar un equipo de primera división ante la vida.

No nos olvidemos de considerar precisamente lo que comentábamos al principio, que no somos blancos o negros, sino que estamos hechos de diferentes tonalidades. Si bien hay gente que no siempre se comporta bien, será porque en ese momento o en otro anterior no ha tomado una buena decisión.

Como se suele decir todas las relaciones fallidas duelen, pero perder algo que en realidad no nos hacía bien es una ganancia, no una pérdida. Por eso siempre debemos valorar aquello que nos aporta enseñanzas y reciprocidad; o sea, aquello que suma y que no resta.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo protegernos de las personas tóxicas

Dejar ir: El camino de la entrega *David Hawkins

Dejar irEl dejar ir implica ser consciente de un sentimiento, dejarlo crecer, estar con él, y dejar que siga su curso sin querer que sea diferente o hacer nada en relación a él.

Significa simplemente dejar que el sentimiento esté ahí y centrarse en dejar escapar la energía tras él. El primer paso es permitirte a ti mismo tener la sensación sin resistirla, airearla, temerla, condenarla, o moralizar sobre ella. Significa abandonar el juicio y ver que es sólo una sensación.

La técnica consiste en estar con una sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera.
Dejamos de querer resistir la sensación. Es la resistencia la que mantiene activa la sensación. Cuando renuncias a resistir o tratar de modificar la sensación, cambiará a un nuevo sentimiento que será acompañado de una sensación más ligera. Una sensación que no es resistida desaparecerá a medida que la energía tras ella se disipe.

Al comenzar el proceso, te darás cuenta de que tienes miedo y culpa por tener sentimientos; habrá resistencias a los sentimientos en general. Es más fácil permitir que afloren los sentimientos si dejamos antes la reacción a tener esos sentimientos. El miedo al propio miedo es un buen ejemplo de esto. Deja el miedo o la culpa que tienes por la primera sensación, y luego consigue entrar en el sentimiento en si. 

Cuando dejes ir, ignora todo pensamiento. Céntrate en la propia sensación, no en los pensamientos. Los pensamientos son interminables, se auto-refuerzan, y sólo engendran más pensamientos. Los pensamientos no son más que racionalizaciones de la mente  para tratar de explicar la presencia de la sensación. La verdadera razón de la sensación es la presión acumulada tras los sentimientos que la está forzando a salir en ese momento. Los pensamientos o acontecimientos externos son sólo una excusa compuesta por la mente.
A medida que nos familiaricemos más con el dejar ir, nos daremos cuenta de que todos los sentimientos negativos están asociados a nuestro miedo básico relacionado con la supervivencia y que todos los sentimientos no son más que programas de supervivencia que la mente cree necesarios. La técnica del dejar ir deshace los programas progresivamente. A través de ese proceso, el motivo subyacente tras los sentimientos se vuelve más y más evidente.

Estar entregado significa no tener emociones fuertes sobre una cosa: “Está bien si pasa, y está bien si no pasa. Cuando somos libres, dejamos los apegos“.
Podemos disfrutar de una cosa, pero no la necesitamos para nuestra felicidad. Hay una progresiva disminución de la dependencia de todo y todos fuera de nosotros mismos. Estos principios son conformes a las enseñanzas básicas de Buda de evitar el apego a los fenómenos mundanos, así como también a la enseñanza básica de Jesucristo:

“Estar en el mundo pero no ser de él”

A veces entregamos un sentimiento y nos damos cuenta de que retorna o continúa. Esto se debe a que todavía hay más de el a entregar. Hemos rellenado con todos esos sentimientos nuestras vidas y puede haber una gran cantidad de energía presionando que necesite salir y ser reconocida. Cuando se produce la entrega, hay una ligereza inmediata, y mayor sensación de felicidad, casi como un “subidón”. Al dejar ir continuamente, es posible permanecer en ese estado de libertad.

Los sentimientos van y vienen, y con el tiempo te das cuenta de que tú no eres tus sentimientos, sino que el verdadero “tú” se limita a presenciarlos. Dejas de identificarte con ellos. El “tú” que es consciente de lo que está pasando siempre sigue siendo el mismo. A medida que te vuelves más y más consciente de la inmutable presencia interior, empiezas a identificarte con ese nivel de la conciencia.
Te conviertes progresivamente ante todo en el testigo y no en el experimentador del fenómeno. Consigues aproximarte más y más al Ser real y empiezas a ver que habías sido engañado por los sentimientos todo el tiempo. Pensaste que eras víctima de tus sentimientos. Ahora ves que no son la verdad sobre ti mismo; sino que son simplemente creados por el ego, ese colector de programas que la mente ha creído erróneamente que son necesarios para la supervivencia.
Los resultados del dejar ir son aparentemente rápidos y sutiles, pero los efectos son muy poderosos. Muchas veces dejamos algo pero creeremos que no es así. Serán nuestros amigos quienes nos hagan conscientes del cambio. Una de las razones para este fenómeno es que, cuando algo es totalmente entregado, desaparece de la conciencia. Ahora, debido a que nunca pensamos en ello, no nos damos cuenta de que se ha ido. Este es un fenómeno común entre las personas que están creciendo en conciencia. No somos conscientes de todo el carbón que hemos paleado; siempre estamos viendo la palada que estamos manejando en estos momentos. No nos damos cuenta de lo mucho que el montón se ha reducido. Muchas veces nuestros amigos y familiares son los primeros en darse cuenta.
Para realizar un seguimiento de los avances, muchas personas mantienen un gráfico de sus ganancias. Esto ayuda a vencer la resistencia que por lo general toma la forma de: “Esto no está funcionando”. Es común que personas que han hecho enormes ganancias digan, “Simplemente no está funcionando”. A veces tenemos que recordarnos a nosotros mismos como éramos antes de empezar este proceso.

  • Autor: David Hawkins, extracto del libro “Dejar ir. El Camino de la entrega”

*Si lo desea, puede leer la publicación: Personas que no aportan, ¿Cuándo dejarlas marchar?

7 Situaciones que no debes aceptar en tu relación

Situaciones parejaEn varios de nuestros artículos hemos hablado de la importancia y de la necesidad sana del ser humano de relacionarnos entre nosotros y tener una pareja. Construir una relación auténtica en la que vivimos y sentimos con libertad es uno de los placeres que todos deberíamos experimentar al menos una vez.

No existen palabras para definir el grado de ilusión, seguridad y apoyo que puede aportarte una relación de pareja sana y placentera.

Cuando encontramos a la persona con la que gozamos de verdadero y sincero amor, podemos compartir nuestros sueños, deseos y alegrías disfrutando ambos de momentos preciosos, amando sin barreras y sin miedos.

Todo puede ser increíble dentro de una pareja pero es cierto que en ocasiones estas pueden volverse raras, diferentes y destructivas para los que la componen. Si esta situación tiene lugar es muy importante poner solución, actuar y no permitirlo.

Si tu pareja te hace sentir muy mal o te demanda excesiva atención con conductas poco usuales, necesitas poner remedio.

¿CUÁLES SON LAS 7 SITUACIONES QUE NO DEBEMOS ACEPTAR EN UNA RELACIÓN?

1. Que te controlen. Si tu pareja te pregunta dónde vas a estar o cómo te encuentras no implica necesariamente algo negativo, simplemente se está preocupando por tu persona y si te pudiese ocurrir algo. Si nos encontramos en una situación donde los límites de horario y barreras para estar con otras personas aparecen, entonces sí que debemos comenzar a preocuparnos y hablarlo. También es importante recordar lo esencial que es tener libertad para tomar nuestras propias decisiones dentro de una pareja y tener nuestra propia vida y su control, no que lo hagan los demás.

2. Celos injustificados. ¿Tu pareja siempre está pensando que le mientes? Cuando se dan estas emociones por parte de la otra persona, este tipo de celos extremos tienen origen en la inseguridad de él/ella. Es verdad que todos nos sentimos inseguros en muchas ocasiones. Lo que también es cierto es el hecho de que esta inseguridad puede convertirse en un hábito negativo sobre tu persona desgastante.

3. Que espere que cambies. Cuando amamos a alguien y decidimos tener relación con él/ella estamos aceptando como es tal cual, tanto lo bueno como lo menos positivo de su interior y persona. Amas todo lo que tu pareja implica y significa bajo un respeto mutuo. Por ello, no intentas cambiarle a menos que sea una situación obvia donde la persona pueda sufrir algún daño, etc… Cada uno somos únicos e irrepetibles, consentir que cambien o modifiquen nuestra esencia no está permitido, y más en una relación nacida del amor.

4. Discusiones poco saludables. Existen dos tipos de conversaciones: las sanas y normales, y las destructivas o tóxicas. Evitar aquellas discusiones donde ambos suben el tono de la voz, se intercambian palabras negativas o se busca hacer daño a la otra persona será necesario para crear una buena y sana relación. Aprendiendo a empatizar y dialogar evitarás que tu relación se convierta en lo contrario que buscas.

5. Las mentiras. Las mentiras constituyen una de las formas más sencillas de arruinar una relación. La confianza es la base de cualquier relación y más de aquella que forma una parte tan esencial en nuestra vida. Mentir nos desgasta, nos destroza emocionalmente. Además, normalmente la persona que comienza a mentir tiene que seguir haciéndolo para dar credibilidad a la mentira que ha contado anteriormente, entrando así en un bucle difícil de parar.

6. Que no te apoye con tus deseos y sueños. El apoyo, junto la confianza, constituye la base de cualquier relación. Si conocemos a una persona que no cree en nosotros mismos y duda de nuestra valía entonces debemos dejarle ir. ¿Por qué? No debes permitir que nadie te quite las ganas de luchar por lo que te hace sentirte vivo: tus sueños. Si dejas que hagan eso, entonces no serás el dueño de tu propia y auténtica vida.

7. Que solo te quiera por sexo. El sexo es un añadido más dentro de una relación. Si no te apetece tener relaciones sexuales con tu pareja, no tienes por qué sentirte mal o tener que llevarlo a cabo obligatoriamente. Debes decir NO cuando no te apetezca o no quieras. Siempre es bueno conversar y aclarar las cosas dentro de este punto, ya que el sexo es un acto de ambas personas nacido del respeto mutuo y el amor.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quiero dejar de ser destructivo

Hola, soy la ansiedad

¡Hola! Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia? Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé … Sigue leyendo