Rápidamente etiquetamos y juzgamos a otras personas

opinion-prejuiciosQué rápidamente nos formamos una opinión de otras personas, qué rápidamente llegamos a una conclusión sobre ellas. A la mente egótica le resulta satisfactorio etiquetar a otro ser humano, darle una identidad conceptual, pronunciar juicios severos.

Cada ser humano ha sido condicionado a pensar y comportarse de cierta manera, condicionado tanto genéticamente como por sus experiencias infantiles y su entorno cultural. No es que ese ser humano sea así, pero así es como se presenta.

Cuando emites un juicio respecto a alguien, confundes los patrones mentales condicionados con lo que esa persona es.

Esa acción, en sí misma, denota un patrón profundamente inconsciente y condicionado. Das a esa persona una identidad conceptual, y esa falsa identidad se convierte en una prisión no sólo para ella, sino también para ti.

Evitar el juicio no implica ignorar lo que el otro hace; implica reconocer que su conducta es una forma de condicionamiento; implica verla y aceptarla tal como es, sin construir una identidad para esa persona a partir del condicionamiento. Eso te libera a ti y a la otra persona de la identificación con el condicionamiento, con la forma, con la mente. Entonces el ego ya no rige tu relación.

Mientras el ego dirija tu vida, la mayor parte de tus pensamientos, emociones y acciones surgirán del deseo y del miedo. Entonces, en las relaciones, o bien demandarás, o bien temerás algo de la otra persona. Puede que quieras placer o beneficios materiales, reconocimiento, alabanzas o atención, o fortalecer tu sentido del yo mediante la comparación y el establecimiento de que eres, tienes o sabes más que la otra persona. Y lo que temes es que ocurra justo lo contrario, que esa persona pueda reducir de algún modo tu sentido del yo.

Cuando diriges tu atención al momento presente —en lugar de usarlo como un medio para un fin— vas más allá del ego y más allá de la compulsión inconsciente de usar a la gente como un medio para un fin, siendo el fin tu propio fortalecimiento a costa de los demás. Cuando prestas toda tu atención a la persona con la que estás interactuando, dejas fuera de la relación el pasado y el futuro, excepto para fines prácticos. Cuando estás plenamente presente en tus encuentros con otras personas, renuncias a la identidad conceptual que has creado para ellas —tu interpretación de quiénes son y de lo que hicieron en el pasado—, y eres capaz de interactuar prescindiendo de los movimientos egóticos del deseo y del miedo. La clave está en la atención, que es una alerta serena.

Qué maravilloso es poder ir más allá del deseo y del miedo en las relaciones. El amor no desea ni teme nada.

Si su pasado fuera tu pasado, si su dolor fuera tu dolor, si su nivel de conciencia fuera tu nivel de conciencia, pensarías y actuarías exactamente como él o ella. Esta compresión trae consigo perdón, compasión y paz.

Al ego no le gusta oír esto, porque pierde fuerza cuando no puede mostrarse reactivo y tener razón.

Cuando recibes como a un noble invitado a cualquiera que venga al espacio del Ahora, cuando permites a cada persona ser como es, él o ella empieza a cambiar.

  • Autor: Eckhart Tolle

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La proyección psicológica. Somos espejos

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Epigenética la nueva Revolución Biológica

epigeneticaLa epigenética es el estudio de modificaciones en la expresión de genes que no obedecen a una alteración de la secuencia del ADN y que son heredables.

Una de las fuentes de mayores modificaciones de los genes es el factor ambiental y puede afectar a uno o varios genes con múltiples funciones.

Por medio de la regulación epigenética se puede observar cómo es la adaptación al medio ambiente dada por la plasticidad del genoma, la cual tiene como resultado la formación de distintos fenotipos según el medio ambiente al que sea expuesto el organismo.

Estas modificaciones presentan un alto grado de estabilidad y, al ser heredables, se puedan mantener en un linaje celular por muchas generaciones.

Esto es importante ya que cuando hay errores en las modificaciones se pueden generar enfermedades que perduren en una familia por mucho tiempo.

La vida de nuestros ancestros tienen la capacidad de afectarnos directamente. La epigenética tiene la capacidad de llegar a cualquier aspecto de nuestra vida y vincular nuestro pasado, presente y futuro de una manera inimaginable anteriormente.

Este documental muestra distintas investigaciones que confirman que el ambiente y nuestra alimentación condicionan nuestros genes. Después de la II Guerra Mundial, parecía que la hambruna había reprogramado los genes de las madres y de sus hijos.

La nueva generación enfermó en una etapa temprana con enfermedades del corazón, cáncer y diabetes. Lo que comemos influye en nuestra salud. A veces para el resto de nuestra vida, como demuestra la epigenética.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Se hereda el estrés? Transgeneracional y epigenética conductual.

Investigadores españoles desarrollan un generador de pulsos que destruye los tumores

Destruir tumoresInvestigadores de la Universidad de Zaragoza y de la Universidad Pompeu Fabra han desarrollado y patentado un generador de pulsos de alta tensión para destruir tumores sólidos mediante el fenómeno conocido como “electroporación irreversible”. Este fenómeno provoca la muerte de las células, incapaces de reparar el daño que los campos eléctricos elevados provocan en su pared celular.

Frente a otros métodos para la eliminación de tejidos malignos, la electroporación irreversible presenta importantes beneficios para el paciente puesto que su mecanismo de acción no se basa en alteraciones térmicas y ello aporta mejoras en la recuperación y permite que sea posible tratar tumores que por su localización no serían tratables.

La revista científica ‘IEEE Journal of Emerging and Selected Topics in Power Electronics’ recoge en su último número este desarrollo tecnológico de aplicación biomédica.

La electroporación irreversible no usa radiación ionizante, por lo que resulta posible el tratamiento de tumores cercanos a estructuras críticas.

El desarrollo ha sido patentado, lo que permitirá avanzar en la investigación de la electroporación irreversible como herramienta eficaz en la lucha contra el cáncer. Por el momento, el generador ha sido probado con éxito en estudios “in vivo” demostrando su capacidad para destruir grandes volúmenes de tejido.

El generador desarrollado permite la generación de pulsos de mayor tensión y corriente que los actualmente empleados en la clínica, lo que permite volúmenes de tratamiento mayores. Concretamente, el generador puede aplicar tensiones de hasta 12 kilovoltios pico a pico y corrientes de hasta 400 amperios frente a los 3 kilovoltios y 50 amperios de los generadores en uso clínico. Además el generador permite adaptar la forma y número de pulsos a los requisitos del tratamiento.

RÁPIDA REGENERACIÓN

“La electroporación irreversible no se basa en el uso de radiación ionizante y, a diferencia de otras técnicas físicas de destrucción de tumores, preserva la matriz extracelular con lo que resulta posible el tratamiento de tumores cercanos a estructuras críticas tales como grandes arterias, así como la rápida regeneración del tejido tratado”, explica Quim Castellví, investigador de la Universidad Pompeu Fabra.

El término electroporación, fenómeno que se conoce desde hace varias décadas, alude al incremento de la permeabilidad de la membrana celular mediante campos eléctricos de magnitud elevada. Estos campos son capaces de alterar el potencial de reposo de la membrana celular de forma que la estructura de la bicapa lipídica se desequilibra dando lugar a poros.

Cuando los pulsos son de baja magnitud, el proceso es reversible ya que la célula es capaz de reparar estos defectos y puede seguir viviendo. De hecho, hasta ahora la electroporación se aplica en este sentido para ayudar a la absorción de fármacos o de ADN a través de los poros abiertos momentáneamente. Sin embargo, con campos eléctricos elevados, la célula no puede reparar los defectos y ello conduce a la muerte celular.

*Les recomiendo especialmente la Conferencia del Doctor Francisco Moya “La armonía de las emociones

Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del “tercer ojo”

Glándula PinealHay una glándula endocrina en nuestros cuerpos que, potencialmente, puede llegar a recibir más sangre por volumen cúbico que cualquier otro órgano del cuerpo, incluido el corazón.

Se ha escrito sobre ella empleando un lenguaje enmascarado, e incluso se ha representado de manera artística a lo largo de los tiempos por medio de una asombrosa variedad de representaciones. Sin embargo, aún no ha despertado el interés de la medicina moderna para llevar a cabo estudios clínicos.

El verdadero propósito de la glándula pineal está rodeado de misterio. ¿Es esto intencionado? ¿Es de verás necesaria esta “censura” informativa para mantenernos alejados de los dones cósmicos que según nuestros ancestros encierra esta pequeña masa de células en forma de piña? ¿O existe una confirmación científica moderna para lo que nuestros ancestros llamaron el Epicentro de la Iluminación?

Información básica sobre la glándula pineal

La glándula pineal, que tiene forma de piña, se encuentra en el centro geométrico de nuestro cerebro y está estrechamente relacionada con nuestra percepción de la luz. La glándula pineal modula los ritmos circadianos, por lo que regula nuestro ciclo del sueño. A pesar de que permanece aislada del sistema de la barrera hemato-encefálica, recibe un mayor porcentaje de flujo sanguíneo que cualquier otro órgano del cuerpo, a excepción de los riñones. La glándula pineal es minúscula y se localiza en la parte posterior del techo del tercer ventrículo del cerebro. (Los ventrículos son partes del cerebro llenas de líquido cefalorraquídeo (LCR), que mantienen el entorno químico óptimo para las células del sistema nervioso central). La glándula pineal se calcifica progresivamente con la edad, proceso que comienza generalmente antes de la pubertad; esto significa que se muestra con claridad en las radiografías craneales y los TACs para permitir la identificación de la línea media.

Cabe destacar que el fluoruro sódico calcifica la glándula pineal. La investigadora británica Jennifer Luke publicó un estudio que revelaba que los depósitos de flúor se acumulan en la glándula pineal y la calcifican. Al igual que los huesos pasan por un proceso de calcificación para endurecerse (lo cual es positivo y necesario para nuestra salud y funcionamiento), la glándula pineal también puede “endurecerse” por medio de la calcificación, aunque en este caso no nos depara nada positivo, tal como explicaremos más adelante.

Asimismo, una revisión de 450 páginas sobre la toxicidad del flúor publicada por el Consejo Nacional de Investigación del Reino Unido en 2006 demostró que el flúor causa una serie de efectos secundarios negativos como “descenso de la producción de melatonina” y “otros efectos que afectan a la función normal de la glándula pineal, que a su vez contribuyen a la aparición de otros efectos adversos en seres humanos.”

La glándula pineal, la luz y la producción de melatonina

La capacidad de transducción de señales luminosas de la glándula pineal ha llevado a muchos investigadores a denominarla el “tercer ojo”. Curiosamente, la glándula pineal contiene conos y bastones (al igual que nuestro ojos para procesar la luz), a pesar de que se trata de una pequeña masa en el centro de nuestros “oscuros” cerebros. Esta glándula también es responsable de producir y secretar melatonina. La melatonina se comunica con nuestro sistema hormonal en relación con la luz ambiental y puede propiciar la activación de ciertos ritmos biológicos. No obstante, la melatonina es mucho más compleja y sus funciones van más allá de la regulación de los ciclos de vigilia-sueño.

El precursor de la melatonina es la serotonina, la cual se almacena en grandes cantidades en la glándula pineal –esta hormona se conoce como la hormona del bienestar. Sin una producción adecuada de serotonina, llega la depresión y, en ocasiones, la depresión severa. De los 40 millones de células que componen nuestro cerebro, la serotonina interactúa o se comunica con prácticamente todas ellas.

¿Es la glándula pineal responsable de la iluminación espontánea o las experiencias psicodélicas?

A nivel espiritual, personas de cientos de culturas diferentes de todo el mundo han atribuido al correcto funcionamiento de la glándula pineal la manifestación de experiencias espirituales espontáneas. ¿Produce algún agente químico que nos permite acceder a otras dimensiones, o incluso abandonar y recuperar nuestra forma física? ¿Permite un escape del mundo físico que actualmente nos mantiene prisioneros? ¿Qué es lo que en realidad hace esta glándula?

La glándula pineal se forma en el embrión humano a los 49 días de gestación, lo cual coincide “casualmente” con la cantidad de tiempo que, según los budistas tibetanos, un alma necesita para reencarnar en el siguiente cuerpo físico.

Otras referencias históricas, así como naturales, en relación con la glándula pineal seguramente llamarían la atención de la mayoría de los investigadores del cerebro, el sistema endocrino, la botánica e incluso la inteligencia humana, pero parece que existe una ocultación deliberada de los misterios de la glándula pineal por motivos que nos resultarán obvios después de leer lo que sigue:

  • La piña es el precursor evolutivo de la flor, con sus vórtices formando una perfecta espiral que sigue la secuencia de Fibonacci, tal como la geometría sagrada de una rosa, un girasol o la concha de un nautilo.

  • El Báculo de Osiris de la cultura egipcia, que data del 1224 AC, muestra a dos serpientes entrelazadas ascendiendo para llegar a una piña.

  • Los dioses hindúes se esculpen o pintan con una piña en su mano extendida; incluso el Dios más prominente de esta cultura politeísta, Shiva, suele representarse con un cabello en forma de piña.

  • En las esculturas de los antiguos palacios asirios, que datan del 713-716 AC, representan a figuras que se asemejan a Dioses de cuatro alas que sostienen una piña en sus manos.

  • El Dios mexicano “Chicomecoatl” (siete serpientes) se representa ofreciendo piñas con una mano, mientras que en la otra sostiene un árbol de hoja perenne.

  • Dionisio, las culturas romana y griega, a menudo llevaba una vara de hinojo con una piña en la punta.

  • La glándula pineal es la única parte del cerebro que no está bifurcada y en Mateo 6:22 de la Biblia cristiana se dice: “La luz del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz.”

  • La culturas egipcia, druida, hasídica, islámica, taoísta, maya, tibetana y aborigen representan a la glándula pineal en su arte y literatura.

  • Incluso el báculo del Papa católico a menudo tiene una piña en su extremo. También puede verse una piña en la bandera del Vaticano.

La glándula pineal, la METAtonina y las EEC

Aquí es donde la ciencia convencional se pierde en relación con la glándula pineal, o al menos eso dicen. La glándula pineal también está directamente relacionada con la producción de METAtonina – un pariente cercano de la melatonina, que a veces recibe el nombre de “melatonina de una octava superior”. El principal componente psicoactivo de la METAtonina es la dimetil triptamina o DMT. El DMT, tal como han investigado ampliamente Terence McKenna y Dr. Rick Strassman, parece ser responsable de las experiencias extracorporales (EEC) de muchas personas, aunque los datos científicos al respecto son muy escasos y se encuentran en sus fases iniciales.

La Cottonwood Research Foundation de Nuevo México (EE. UU.) descubrió que la glándula pineal de los roedores produce DMT endógeno: los roedores y los seres humanos tienen una estructura celular muy parecida, y es por eso que se emplean para estudios de investigación endocrinológica.

La METAtonina no suprime la auto-consciencia vigilante de la misma forma en que la melatonina lo hace durante el sueño; en lugar de ello, modifica los límites de la conciencia reprogramando temporalmente nuestros circuitos cerebrales de tal manera que permite a la auto-consciencia (identificación con el ego) separarse de la consciencia corporal mientras permanecemos conscientes.

Andra Smith y Claude Messier, por ejemplo, realizaron un estudio empleando resonancia magnética funcional (RMNf) en el Departamento de Neurociencia de la Universidad de Ottawa que reveló que las EEC son alteraciones del circuito somatosensorial (ubicación corporal) del cerebro que crean la ilusión de estar separado del cuerpo. Sin embargo, dado que la conciencia no puede medirse o detectarse de forma alguna, esta conclusión puede ser errónea y prematura.

Anthony Peake sugiere que cada célula del cuerpo es un depósito de información a la que puede accederse desde la conciencia extracorporal.

Según su teoría, las moléculas de ADN del interior de las células se comunican entre ellas para crear una red holográfica de información, y dentro de esa red pueden encontrarse micro-agujeros de gusano Einstein-Rosen que permiten a la conciencia extracorporal acceder a partes distantes del Universo y realidades paralelas…

En esencia, nuestra experiencia del pasado, el presente y el futuro es una ilusión, y el correcto funcionamiento de la glándula pineal permite una especie de “viaje en el tiempo”, que también puede manifestar en “viajes en el espacio”.

Rupert Sheldrake añade que una EEC, con la apertura de la glándula pineal, nos permite tomar contacto con el campo morfogenético planetario a través de la resonancia mórfica.

Si recordamos la geometría sagrada que mencionábamos más arriba, y contemplamos la profunda resonancia o vibración que ejerce sobre el cuerpo humano, todas estas teorías súper extrañas empiezan a cobrar mucho sentido, a pesar de la censura informativa de la ciencia convencional en relación con estos fenómenos.

Sheldrake afirmó lo siguiente:

La resonancia mórfica es un proceso por el cual la forma característica de una unidad mórfica resulta de unidades similares de forma ocurridas previamente y que actúan sobre ella a través del tiempo y el espacio. En su formulación más general, la resonancia mórfica apunta a que las denominadas leyes de la naturaleza son más bien hábitos. La hipótesis de la resonancia mórfica también conduce a una reinterpretación radicalmente diferente del almacenamiento de la memoria en el cerebro, así como de la herencia biológica. La memoria no necesariamente está almacenada en trazas materiales dentro del cerebro, que funcionan más como receptores de televisión que grabadoras de vídeo, sintonizando con influencias del pasado. Y la herencia biológica debe estar codificada en los genes o en modificaciones epigenéticas de los genes; y ello depende en gran medida de la resonancia mórfica de miembros anteriores de las diferentes especies. Así, cada individuo hereda la memoria colectiva de los miembros anteriores de su especie, lo que también contribuye a la memoria colectiva, afectando así a otros miembros de la especie en el futuro.”

La glándula pineal como el Portal hacia la Epifanía

El potencial que la METAtonina basada en DMT producida internamente tiene para influir los circuitos cerebrales ha constituido un componente omnipresente de la evolución humana. Tal ha sido su influencia, que es posible que haya contribuido significativamente a nuestros grandes descubrimientos y epifanías.

Aquellos que llevan estilos de vida creativos/espirituales a menudo aprenden a cosechar temporalmente algunos de estos secretos o al menos llegar a atisbar estas perspectivas alternativas; no obstante, al abrir las “puertas” de la glándula pineal mediante la producción de DMT, podemos acceder a realidades que probablemente guarden los mayores secretos de todos los tiempos. También puede motivar nuestra futura realización espiritual.

No podemos permitir que la glándula pineal quede confinada en el cerebro, como una masa de células minúscula y desconocida. Aunque probablemente la conciencia no tenga un punto de origen físico, parece que la glándula pineal actúa a modo de ancla para los secretos del Universo, y está justo aquí, en nuestro interior.

Fuente: Artículo de Christina Sarich para wakingtimes.com
Traducción: Mindful Science

This article (Mysteries of the Pineal Gland Ignored by Mainstream Science and Research) was originally created and published by Waking Times and is published here under a Creative Commons license with attribution to Christina Sarich andWakingTimes.com. It may be re-posted freely with proper attribution, author bio, and this copyright statement.

Educar para Sanar: Ciencia y Conciencia del Nuevo Paradigma Educativo

cubierta

“Nuestro mayor objetivo ha de ser desarrollar seres humanos libres que sean capaces por ellos mismos de impartir propósito y dirección a sus vidas.”
-RUDOLF STEINER-

Tenemos una profunda deuda con la infancia. Nuestro insensible sistema les ha robado a los niños el derecho de ser niños, y la educación participa infamemente en este proceso de adoctrinamiento carente de ética, moral y humanidad.

Solo un ser humano libre, creativo, consciente, bello y esplendoroso, puede poner en movimiento las fuerzas que nos traerán el cambio. Afortunadamente, tanto los nuevos enfoques científicos como las llamadas pedagogías alternativas están hallando respuestas revolucionarias que apuntan hacia una misma dirección: es aquello que nos emociona lo que enciende los mecanismos biológicos del aprendizaje, permitiendo que aflore en el alma humana una voluntad de desarrollo íntegro y un interés genuino por el mundo y su sentido.

Esta obra de lectura amena y fácil comprensión, está especialmente indicada para individuos, familias y docentes que buscan el desarrollo de una nueva ciencia y conciencia educativa a través de la siembra de semillas de conocimiento y amor en los líderes del futuro. 

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CONTENIDOS

PRIMERA PARTE – EL SER HUMANO: DE LA DEPENDENCIA A LA LIBERTAD

Capítulo 1 – Primer septenio: del nacimiento a la compleción orgánica

  • Aspectos fisiológicos del primer septenio: desarrollo cerebral
  • Ondas cerebrales y programación cerebral durante la primera infancia
  • ¿De qué lado estás? Desarrollo de la lateralidad
  • Neuroplasticidad
  • ¡Más rápido, pequeños! Las nefastas consecuencias de una actividad académica prematura

Capítulo 2 – Segundo septenio: el inicio de la actividad escolar

  • Emoción, emoción y más emoción
  • ¡Ritmo!
  • De la curiosidad a la memoria: la atención de lo emocionante
  • Los ritmos circadianos
  • ¡Qué maravilla! Educación artística e ideal de belleza
  • Perspectiva de la epigenética conductual
  • La pérdida del paraíso y el viaje del héroe
  • Ciclos biológicos memorizados

Capítulo 3 – Tercer septenio: el despertar del pensamiento abstracto

  • ¿Qué me está pasando?
  • Un nuevo mundo
  • Conocimiento abstracto y habilidades sociales
  • Pensamiento/juicio crítico y método científico

Capítulo 4 – El desarrollo prenatal y el Proyecto-Sentido

  • Desarrollo embrionario: preparándonos para pensar, emocionarnos y transformar el mundo
  • El sistema nervioso y su papel en los procesos de aprendizaje
  • Proyecto-Sentido
  • Maternidad/paternidad consciente
  • Concepción responsable y embarazo responsable

SEGUNDA PARTE – CIENCIA Y CONCIENCIA DEL NUEVO PARADIGMA EDUCATIVO

Capítulo 5 –  ESTRUCTURA Y BIOLOGÍA DE LA CREENCIA: La conciencia de nuestra percepción

  • Creer es crear
  • Estructura de las creencias
  • ¿Cómo se forman las creencias?
  • Fundamentos biológicos de las creencias
  • Sistemas de creencias: creencias estructurantes y no estructurantes
  • Creencias limitantes y creencias potenciadoras
  • Identificación de creencias
  • Valores
  • Niveles neurológicos
  • Cambio de creencias

Capítulo 6 – EL ESTUDIO TRANSGENERACIONAL: la conciencia de nuestra herencia:

  • Fundamentos terapéuticos del árbol genealógico
  • Epigenética conductual y perspectiva cuántica
  • Cómo empezar el estudio transgeneracional
  • Análisis del árbol genealógico
  • Visiones del estudio transgeneracional
  • Del clan al individuo: la biografía humana
  • Integración del estudio transgeneracional en las instituciones educativas

Capítulo 7 – MINDFULNESS: conciencia plena, vida plena

  • La mente condicionada
  • El sistema nervioso simpático
  • El sistema nervioso parasimpático
  • Autorregulando nuestro sistema nervioso
  • La ciencia de la transformación de la mente y el cuerpo
  • Un océano de emoción
  • Mindfulness en el ámbito escolar

TERCERA PARTE – SANANDO LA EDUCACIÓN

Capítulo 8 – Una escuela que sana

  • Escuela competitiva, escuela agresiva
  • Hacia una educación individualizada y personalizada
  • El valor del juego y la diversión
  • ¡Queremos aprender! ¡Queremos reír!
  • ¿Qué es la imaginación?
  • Creatividad e inspiración
  • Érase una vez… el poder de las imágenes
  • El cuento terapéutico
  • Las imágenes televisivas
  • El desarrollo de la voluntad
  • Neuroarquitectura: entornos que sanan
  • El desafío de la interculturalidad

Capítulo 9 – Un nuevo guía educativo

  • ¡Ayúdame a entender el mundo!
  • El papel del docente
  • Una libertad basada en los límites
  • Redefiniendo la autoridad
  • Sobre los abusos
  • Intervencionismo
  • Educando desde el amor o desde el miedo: una perspectiva biológica

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Para pertenecer y sobrevivir tratamos de ser aptos

Pertenecer al clanTenemos memoria genética de que como mamíferos, no podemos sobrevivir si somos excluidos y haremos cualquier cosa para ser aptos, pertenecer y sentirnos integrados en la manada que hoy en día es la familia, la sociedad y el sistema.

Por esta necesidad biológica y psicología nace “El Tirano Interno”, la auto-exigencia, que en su afán de sacar lo mejor de nosotros para ser aptos, se vuelve inflexible, como lo hizo nuestra familia, pues sabe que es un asunto de vida o muerte cuando somos niños.

Tratamos de ser buenos, nos preocupamos por los otros y nos sentimos responsables de los destinos de los demás tratando de ayudarlos pues al hacer esto calmamos nuestra angustia, el miedo y dolor de la desprotección y el desamparo. Así es como nace la “CONSTELACIÓN MEGALÓMANA” que compensa la sensación de vulnerabilidad con la de sentirnos tan fuertes, tan importantes, tan responsables, omnipotentes.

De esta forma nos vamos desconectando de lo que es censurado, volviéndonos más severos e intransigentes con nosotros mismos, asustados de ser quienes somos y por lo tanto proyectando esa intransigencia y severidad afuera. ¡Pobre de aquel que se atreva a ser lujurioso, malo, sucio, grosero! Lo satanizaremos con nuestro juicio implacable como lo hicieron con nosotros porque ¿cómo se puede dar alguien el lujo de ser tan cínico y nosotros no podemos? Por esta necesidad renunciamos a aspectos de nuestro Ser ya que sentimos que al ser quienes somos no nos pueden amar, que defraudamos, que no podemos decir lo que necesitamos porque los lastimamos, les hacemos daño y estamos siendo crueles.

Nos dan y nos aceptan si nos portamos bien, y nos rechazan y nos excluyen si nos comportamos de la forma que ellos consideran que corremos el riesgo de ser excluidos por la manada. Nuestros ancestros y la sociedad hacen esto pues ellos vivieron lo mismo; les inculcaron el mismo miedo a ser excluidos, por esto se moldearon y tratan de moldearnos en su afán de guiarnos para sobrevivir.

Por no soportar ser malos o no aptos, nos rebelamos, nos sometemos o nos retraemos viviendo con culpa. Estas tres son reacciones ante los otros que no son formas de estar que escojamos sino reacciones en función de los otros.

En lugar de ir a las relaciones buscando oportunidades para que fluya la radiante ALEGRÍA que soy, aprendemos a ir a las relaciones con miedo a mostrar quienes somos por lo tremendamente censurados que hemos sido; porque profundamente creemos que si somos quienes somos, lastimaremos, ofenderemos a los otros al mostrarnos tal cual y resulta, entonces que tanto al mostrarnos, como al no mostrarnos, sentimos que no somos suficientes de cualquier forma. Por esto las relaciones se vuelven tan peligrosas y acabamos por renunciar a pertenecer ya que implica meternos en la jaula otra vez y ser heridos, cerrándonos cada día más y más, desconectándonos de nuestra esencia real y del mundo; nos  excluimos y no queremos relacionarnos para no sentirnos malos, insuficientes y responsables del dolor del otro.

LA SALIDA DE ESTE CIRCULO VICIOSO ES:

Sentir la rabia de haber sido y ser tan exigido y condicionado.

Sentir el dolor de no poder ser aceptados como somos.

Entender que no podemos ser responsables ni de la felicidad, ni del sufrimiento del otro.

Entablar un diálogo con el niño interno, con la parte biológica para convencerlos de que no pertenecer no es ya de vida o muerte ahora.

Construir el valor interno para aceptar la soledad.

Renunciar poco a poco a pertenecer.

Darse cuenta que en la medida en la que nos exigimos, exigimos a los demás.

Perdonarnos por exigirnos tanto y manifestar un medio ambiente tan exigente.

Elaboren una lista de qué les exigió cada uno de sus familiares, para que tengan claro cuales han sido las exigencias de su medio; dense cuenta que a veces tiene que ver con sus recursos, su esencia. Por ejemplo:

-Mi abuelo me exigió ser exitosa, eficiente.

-Mi abuela: femenina y cuidadora.

-Mi madre: independiente y libre.

-Mi padre: que fuera artista, creativa, fuerte.

Y así, todos viendo mi esencia me exigieron ser lo mejor que soy para poder pertenecer y así sobrevivir.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Señales de encontrarte espiritualmente Despierto en un mundo dormido

Mindfulness y Transgeneracional: un abordaje integral

Después de más de 50 artículos compartidos en relación con la herencia transgeneracional, los contratos familiares inconscientes y el verdadero papel que nuestras emociones desempeñan en nuestra fisiología y experiencias vitales, ha llegado el momento de abrirse a nuevos abordajes … Sigue leyendo

El valor de los cuentos de hadas

Hada- mariposas lila“El alma del ser humano tiene una inextinguible necesidad de que la sustancia dentro de los cuentos de hadas fluya a través de sus venas, de la misma manera en que el cuerpo necesita de sustancias nutritivas fluyendo dentro de sí mismo” -Rudolf Steiner-

Contar cuentos es una forma ancestral de transmitir conocimientos, valores, fantasías y recuerdos. Lo hemos hecho desde tiempos inmemoriales. El ADN humano está hecho de historias. A lo largo de este post, que acompañaremos con citas de figuras respetables acerca de los llamados cuentos de hadas, abordaremos el profundo significado que estos contienen, así como el importante papel que juegan en el desarrollo saludable de la niña y el niño.

Érase una vez…

Un cuento es una recreación de imágenes a través de las palabras. Los niños son especialmente sensibles a los cuentos, pues viven en un mundo en el que las imágenes tienen una tremenda influencia para ellos.

Durante el primer septenio de vida, el niño no está familiarizado aún con el pensamiento abstracto. La formación de imágenes es la forma en que se acerca al mundo, desciende sobre él y se incorpora a la existencia terrenal, proceso que sucede gradualmente. Las abstracciones no tienen (ni deben tener, pues no es lo que necesita en ese momento) influencia sobre sus procesos internos. Las imágenes, en cambio, le ayudan a comprender el mundo. La primavera es, por el momento, solo una palabra abstracta y carente de significado profundo, mientras que la descripción de un paisaje verde, floreado y de cielos azules será traducida en una imagen que le será más útil. La imaginación es la clave del desarrollo armonioso del ser humano, sobre todo en sus fases más tempranas.

“Los cuentos de hadas que me contaron en mi infancia, tienen un significado más profundo que cualquier verdad que me enseñaron en la vida” -Friedrich Schiller-

Ya que las imágenes juegan un papel tan importante en el desarrollo de las niñas y niños, hacerlas adecuadas a lo que necesitan es una tarea que los cuentacuentos han perfeccionado desde que el ser humano es ser humano. El llamado popularmente cuento de hadas contiene imágenes que responden a inquietudes presentes de sus cuerpos físicos, sus estados anímicos y su esencia espiritual.

“Las imágenes de los cuentos de hadas constituyen una fuente inagotable de “agua de vida”, para vivificar nuestra comprensión del misterio “ser humano” y de su destino en la tierra, ¡siempre en su forma original y sorprendente!” -Goethe-

La narración estimula la formación de imágenes a través de lo que los sentidos captan, potenciando su creatividad e interesándose por una historia que planteará en el niño y la niña una curiosidad sana así como cuestiones que responderán a inquietudes vitales y atemporales: ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cómo? ¿Hacia dónde? ¿En qué momento? ¿Con qué ayuda?

“Los cuentos de hadas son de inapreciable valor para toda su vida; le señalan el camino luminoso que habrá de recorrer durante su propia vida y le otorgan la fortaleza para afrontarlo. Los cuentos de hadas son un valiosísimo legado del pasado que alimenta y protege la vida interior del niño” -Rudolf Steiner-

Cuéntales cuentos

“Si quieres que tus hijos sean inteligentes, leeles cuentos de hadas, si quieres que sean más inteligentes, leeles más cuentos de hadas. Cuando me examino a mí mismo y mis métodos de pensamiento, llego a la conclusión que el don de la fantasía significó más para mí que cualquier talento de pensamiento abstracto y positivo” Albert Einstein-

Dice Alejandro Jodorowsky que la Verdad no puede ser conocida, pero sí podemos conocer la expresión de esa Verdad, que es la belleza. La belleza importa. Apreciar la belleza y mostrar ante ella la reverencia que merece hace nuestras vidas más bellas. El cuento debe transmitirse, por lo tanto, de forma bella.

Para los niños, el mundo es un lugar indiscutiblemente bello. La visión adulta de la realidad, sin embargo, trata de imponer puntos de vista que suelen fomentar imágenes mentales carentes de belleza. Los medios de comunicación son claro ejemplo de ello, plagados de imágenes violentas y destructivas y malsanas de nula utilidad para un desarrollo saludable. Como adultos deberíamos plantearnos, antes de permitir a los niños recibir estas imágenes, si representan la belleza a la que ellos aspiran. La narración de un cuento fantástico en el tono adecuado tendrá un efecto balsámico en el alma de la niña y el niño, lo que favorecerá la correcta formación de su cuerpo físico durante el primer septenio de vida, preparándolo para la posterior asimilación de conceptos lógicos. De la fantasía a la razón, en ese orden.

“Es importante resaltar que para que una historia mantenga de verdad la atención del niño ha, de advertirle y excitar su curiosidad, además, de estimular su imaginación ayudarle a desarrollar su intelecto y a clarificar sus emociones; ha de estar de acuerdo con sus ansiedades y aspiraciones; hacerle reconocer plenamente sus dificultades, al mismo tiempo que le sugiere solucionarse a los problemas que le inquietan. Resalta lo importante que es que el adulto que está cerca, se encargue de dar pleno crédito a la seriedad de los conflictos del niño, sin disminuirlos en absoluto, y estimulando, simultáneamente, su confianza en sí mismo y en su futuro” (Bruno Bettelheim: El psicoanálisis de los cuentos de hadas)

Contar cuentos a nuestros hijos es una excelente forma de entregarles herramientas bellas, saludables, estimulantes y adecuadas a su desarrollo. Cualquier niña o niño agradecerá enormemente la narración atenta y dedicada de un cuento de hadas. Existe multitud de literatura fantástica para los más pequeños que respeta las premisas de un buen cuento, y compartiremos algunas de estas opciones en futuros post. Pero hay una forma sublime, más elevada aún, de hacerlo: puedes inventar tus propios cuentos. Nosotros lo hemos hecho, y seguiremos haciéndolo. Hasta puede que algún día vean la luz en forma de publicación, quién sabe. De momento, nos basta saber que esos cuentos cumplieron el propósito de preparar a nuestras hijas para “el cuento de hadas más maravilloso de todos: la vida” (Hans Christian Andersen).

“Los cuentos de hadas son más que reales, no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que los dragones pueden ser derrotados” Gilbert K. Chesterton-

*Si lo desea, puede leer la publicación “La escuela donde los niños son felices

Glándula Timo: la glándula de la felicidad y las emociones

Glándula TimoEn el centro del pecho, detrás del hueso donde la gente toca cuando dice “yo”, queda una pequeña glándula llamada TIMO. Su nombre en griego, ‘thýmos’, significa energía vital.

¿Será necesario decir más? Si, es necesario decir algo más… Porque el timo sigue siendo un ilustre desconocido. Crece cuando estamos alegres y encoje a la mitad cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos. Esa característica confundió durante mucho tiempo a la medicina, que solo lo conocía a través de las autopsias y siempre lo encontraba achicado y encogido.
Se suponía que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia, tanto es que durante décadas los médicos americanos bombardeaban timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su “tamaño anormal” podría causar problemas.

Más tarde la ciencia demostró que, encogiéndose después de la infancia sigue estando activo; es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico, junto con las glándulas adrenales y la espina dorsal y está directamente conectado a los sentidos, la conciencia y el lenguaje. Como una central de teléfonos por donde pasan todas las llamadas, hace conexiones para afuera y para adentro.

Si somos invadidos por microbios o toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa.

Pero también es muy sensible a imágenes, colores, luces, olores, sabores, gestos, toques, sonidos, palabras y pensamientos.

El amor y el odio lo afectan profundamente.
Los pensamientos negativos tienen más poder sobre él que los virus y bacterias.

Como esa actitud negativa no existe en forma concreta, el timo intenta reaccionar y se debilita, luchando contra un invasor desconocido y abre espacios para síntomas de baja inmunidad, como los herpes.

En compensación, pensamientos positivos consiguen activar todos sus poderes, recordando que la fe remueve montañas.

Un simple test del pensamiento puede demostrar esa conexión.

Cierra los dedos pulgar e índice en la posición de ‘ok’, apriete con fuerza y pide a alguien para intentar abrirlos en cuanto piensa *estoy feliz*.

Después repite pensando *estoy infeliz*.

La mayoría de las personas conserva la fuerza en los dedos con el pensamiento feliz y se debilita cuando piensa que está infeliz. (Sustituye los pensamientos por un delicioso helado de chocolate, un mantecado de coco, relleno con crema, para ver qué sucede…) Ese mismo test sirve para diagnosticar situaciones bastante más complejas.

Por ejemplo, el médico necesita un diagnóstico diferencial, su paciente tiene síntomas en el hígado que tanto pueden significar cáncer como abscesos por amibas.

Usando láminas con muestras o mismo representaciones gráficas de una u otra hipótesis, testea la fuerza muscular del paciente estando en contacto con ellas y llega al resultado deseado.

Las reacciones son consideradas respuestas del timo y el método, que ha sido demostrado en congresos científicos alrededor del mundo, ya es enseñado en la Universidad de Sao Paulo (Brasil) y a médicos acupuntores.

El detalle curioso es que el timo queda bien pegado al corazón que se acaba ganando todos los créditos con relación a sentimientos, emociones, decisiones, manera de hablar, de escuchar, estado de espíritu, etc…’

“Estoy con el corazón apretado”, por ejemplo, revela una situación real del timo que solo por reflejo envuelve el corazón en el problema.

El propio chakra cardíaco, fuente energética de unión y compasión, tiene más que ver con el timo que con el corazón y es en ese chakra que, según las enseñanzas budistas, se da el pasaje del estado animal al estado humano.

¡Qué interesante!, puedes estar pensando, pero ¿y qué con eso?

Resulta que, si quieres, puedes ejercitar el timo para aumentar tu producción de bienestar y felicidad.

Por la mañana, al levantar, o en la noche antes de acostarse:

a) – De pie, las rodillas ligeramente dobladas, (la distancia entre los pies debe ser la misma de los hombros). Pon el peso del cuerpo sobre los dedos y no sobre el talón y mantenga toda la musculatura bien relajada.

b) – Cierra cualquiera de las manos y comienza a dar golpecitos continuados con los nudos de los dedos en el centro del pecho, marcando el ritmo así: uno fuerte y dos débiles. Sige haciéndolo entre 3 y 5 minutos, respirando tranquilamente, mientras observas la vibración producida en toda la región torácica.
El ejercicio estará atrayendo la sangre y la energía para el timo, haciéndolo crecer en vitalidad y beneficiando también los pulmones, corazón, bronquios y garganta.

O sea, llenando el pecho de algo que ya era tuyo y sólo estaba aguardando una mirada de reconocimiento para transformarse en coraje, calma, nutrición emocional, abrazo.

Excelente, íntimo, lleno de estímulo…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Amarnos a nosotros mismos

El aparato digestivo ¿Por qué enfermamos?

aparato-digestivo-causas-enfermedadPor medio de la digestión, procesamos elementos materiales de este mundo. La digestión abarca:

1. Captación del mundo exterior en forma de elementos materiales.
2. Diferenciación entre lo asimilable y lo no asimilable.
3. Asimilación de las sustancias asimilables.
4. Expulsión de lo no digerible.

El que tiene hambre de cariño y no puede saciarla, manifiesta este afán en el aspecto corporal en forma de hambre de golosinas. El hambre de golosinas siempre expresa un hambre de cariño no saciada. Queda patente el doble significado que se atribuye a lo dulce: cuando vemos una chica guapa decimos que es un bombón y que está para comérsela. El amor y lo dulce tienen una estrecha relación. El deseo de golosinas en los niños es claro indicio de que no se sienten lo bastante amados. Los padres suelen protestar de semejante imputación diciendo que ellos «harían cualquier cosa por su hijo». Pero «hacer cualquier cosa» no es forzosamente lo mismo que «amar». El que come caramelos anhela amor y seguridad. Es más fiable esta regla que la valoración de la propia capacidad de amar. También hay padres que atiborran de golosinas a sus hijos, con lo que indican que no están dispuestos a ofrecer amor a sus hijos, por lo que tratan de compensarles de otro modo.

Las personas que realizan un trabajo intelectual y tienen que pensar mucho, muestran preferencia por los alimentos salados y los platos fuertes. Los muy conservadores, tienen predilección por los alimentos en conserva, especialmente los ahumados y el té cargado que beben sin azúcar (en general, son alimentos ricos en ácido tánico). Los que gustan de comidas picantes denotan deseo de nuevas emociones, son personas amantes de los desafíos, a pesar de que pueden ser indigestos, diametralmente opuestas a las que sólo comen cosas suaves: nada de sal ni especias. Estas personas rehúyen todo lo que sea novedad. Se desentienden de los retos y temen todo enfrentamiento. Este temor puede acentuarse hasta hacerles adoptar un régimen a base de papillas, como el del enfermo del estómago.

Las papillas son comidas de bebé, lo que indica claramente que el enfermo del estómago ha experimentado una regresión hasta la indiferenciación de la infancia, en la que no se puede elegir ni cortar y hay que renunciar hasta a morder y masticar (actividades estas en exceso agresivas) la comida. Este individuo evita tragar alimentos sólidos.

Un temor exagerado a las espinas simboliza el miedo a las agresiones. La preocupación por los huesos, miedo a los problemas, no se quiere llegar al meollo de la cuestión. Pero también existe el grupo contrario: los macrobióticos. Estas personas van en busca de problemas, prefieren alimentos para hincar el diente. Quieren desentrañar las cosas y prefieren los alimentos duros. Llegan hasta evitar los aspectos placenteros: a la hora del postre, eligen algo duro de roer.

Los macrobióticos denotan así cierto miedo al amor y la ternura y su incapacidad para aceptar el amor. Algunas personas llevan a tal extremo su afán de huir de los conflictos, que acaban teniendo que ser alimentadas por vía intravenosa en una unidad de cuidados intensivos. Ésta es sin duda la forma más segura de vegetar sin tener que molestarse.

Los Dientes

Los alimentos entran por la boca y en ella son triturados por los dientes. Con los dientes mordemos y masticamos. Morder es un acto muy agresivo, expresión de la capacidad de agarrar, sujetar y atacar. El perro enseña los dientes para demostrar su peligrosa agresividad; también nosotros decimos que vamos a «enseñar los dientes» a alguien cuando estamos decididos a defendernos. Una mala dentadura es indicio de que una persona tiene dificultad para manifestar su agresividad.

Hay personas que hacen rechinar los dientes mientras duermen, algunas con tanta fuerza que hay que ponerles un aparato en la boca para que no se los desgasten de tanto rechinar. El simbolismo está claro. El rechinar de dientes es sinónimo reconocido de agresividad impotente. El que durante el día no puede ceder al deseo de morder, tiene que rechinar los dientes por la noche hasta desgastarlos. Las encías son la base de los dientes, su lecho. Las encías representan también la base de la vitalidad y agresividad, confianza y seguridad en sí mismo. Pero las encías sensibles que sangran con facilidad no sirven para ello. La sangre es símbolo de vida, y la encía sangrante nos indica cómo, a la menor contrariedad, se le va la confianza y la seguridad en sí mismo.

Tragar

Una vez triturados los alimentos con los dientes, los ensalivamos y los tragamos. Con el acto de tragar integramos, admitimos: tragar es incorporar. Mientras tenemos algo en la boca podemos escupirlo. Una vez lo hemos tragado, el proceso es difícilmente reversible. Los trozos grandes son difíciles y hasta imposibles de tragar. A veces, en la vida uno tiene que tragar algo contra su voluntad, por ejemplo, un despido. Hay malas noticias que son difíciles de tragar. Precisamente en estos casos, un poco de líquido puede facilitar la operación, especialmente si se trata de un buen trago. Del alcohólico se dice que traga mucho. Por lo general, el trago alcohólico sirve para facilitar o incluso, sustituir otros tragos. Se traga alcohol porque en la vida hay otras cosas que uno no puede ni quiere tragar. Así, el alcohólico sustituye la comida por la bebida (beber mucho provoca pérdida del apetito), sustituye el trago duro y sólido por el suave y líquido, el trago de la botella.

Hay numerosos trastornos de la deglución, por ejemplo, el nudo en la garganta, o unas anginas, que producen la sensación de no poder tragar. En estos casos, el afectado debe preguntarse: ¿Qué hay actualmente en mi vida que yo no pueda o no quiera tragar? Entre estos trastornos figura el de la «aerofagia», afección que impulsa a tragar aire. Huelgan más explicaciones para descubrir lo que ocurre en estos casos. Hay algo que uno no quiere tragar, no quiere asimilar, pero disimula tragando aire. Esta resistencia encubierta contra la deglución se manifiesta después con eructos y ventosidades.

Náuseas y Vómitos

Una vez hemos tragado el alimento, éste puede resultar indigesto, como si tuviéramos una piedra en el estómago. Ahora bien, la piedra, al igual que el hueso de la fruta, es símbolo de problema. Todos sabemos cómo puede bloquearnos el estómago y quitarnos el apetito un problema. El apetito depende en gran medida de la situación psíquica. Hay multitud de expresiones que señalan esta analogía entre los procesos psíquicos y somáticos: Eso me ha quitado el apetito, o: Sólo de pensarlo me da mareo. O también: Nada más verlo se me revuelve el estómago. El mareo señala rechazo de algo que, por lo tanto, se nos sienta en la boca del estómago. También comer desordenada y atropelladamente puede producir mareo. La náusea culmina en el vómito del alimento. El individuo se libra de las cosas e impresiones que rechaza, que no quiere asimilar. El vómito es una expresión categórica de defensa y repudio. Vomitar es «no aceptar». Esta relación se expresa claramente en los vómitos del embarazo. Aquí se expresa el rechazo inconsciente de la criatura o del semen que la mujer “no quiere incorporar”. Siguiendo el razonamiento, los vómitos del embarazo también pueden expresar un rechazo de la función femenina (la maternidad).

El Estómago

El lugar al que a continuación llega el alimento (no vomitado) es el estómago, cuya primera función es la de servir de recipiente. Él recibe todas las impresiones que vienen del exterior, lo que hay que digerir. La capacidad de recibir exige apertura, pasividad y capacidad de entrega. En virtud de estas propiedades, el estómago representa el polo femenino. Mientras que el principio masculino está caracterizado por la facultad de irradiar y por la actividad (elemento fuego), el principio femenino engloba la capacidad de aceptación, la abnegación, la sensibilidad y la facultad de recibir y guardar (elemento agua).

Lo que representa el elemento femenino en el terreno psíquico es la sensibilidad, el mundo de la percepción. Si un individuo reprime en la mente la capacidad de sentir, esta función pasa al cuerpo, y el estómago, además de los alimentos, tiene que admitir y digerir los sentimientos. En este caso, no es que el amor pase por el estómago sino que sentimos un peso en el estómago que más tarde o más temprano se manifestará como adiposidad. Además de la facultad de recibir, en el estómago hallamos otra función, correspondiente ésta al polo masculino: producción de ácidos.

El estómago reacciona produciendo un ácido agresivo con el que pretende modificar y digerir unos sentimientos no materiales, empresa difícil y molesta que nos recuerda que no es conveniente tragarse el mal humor ni obligar al estómago a digerirlo. El ácido jugo gástrico aumenta porque quiere imponerse, pero esto acarrea problemas al enfermo del estómago, que carece de la capacidad de enfrentarse conscientemente con su mal humor y su agresividad, para resolver de modo responsable conflictos y problemas. El enfermo del estómago o no exterioriza su agresividad (se la traga) o demuestra una agresividad exagerada, pero ni un extremo ni el otro le ayudan a resolver el problema realmente, ya que carece de confianza y seguridad en sí mismo, sentimiento indispensable para que el individuo resuelva su problema, carencia a la que aludimos al tratar del tema Dientes–Encías.

El enfermo del estómago es una persona que rehúye conflictos. Inconscientemente, añora la plácida niñez. Su estómago pide papilla, se alimenta de cosas que han sido tamizadas por el pasapurés y que, por lo tanto, han demostrado ser inofensivas, puede haber grumos o sea que sus problemas se han quedado en el tamiz. El enfermo del estómago no tolera los alimentos crudos, por bastos, primitivos y peligrosos. Antes de que él se atreva con los alimentos, éstos tienen que ser sometidos al agresivo proceso de la cocción. El pan integral es indigesto, porque aún contiene muchos problemas. Todos los alimentos sabrosos, el alcohol, el café, la nicotina y los dulces representan un estímulo excesivo para el enfermo del estómago. La vida y la comida tienen que estar exentas de desafíos. El ácido gástrico produce una sensación de opresión que impide registrar nuevas impresiones.

La ingestión de medicamentos antiácidos suele provocar eructos, con el consiguiente alivio, ya que eructar es una manifestación agresiva hacia el exterior. Con esto uno ha hecho disminuir un poco la presión. La terapia que suele aplicar la medicina académica (por ejemplo, «Valium») refleja la misma relación: el medicamento interrumpe químicamente la unión entre la mente y el sistema vegetativo.

La actitud básica de proyectar los sentimientos y la agresividad no hacia fuera sino hacia dentro, contra uno mismo provoca finalmente la úlcera de estómago. La úlcera es una llaga que se forma en la pared del estómago. El enfermo de úlcera, en lugar de digerir las impresiones del exterior, digiere el propio estómago.

El enfermo de estómago tiene que aprender a tomar conciencia de sus sentimientos, afrontar conscientemente los conflictos y digerir conscientemente las impresiones. Además, el paciente de úlcera debe admitir y reconocer sus deseos de dependencia infantil, de la protección materna y el afán de ser querido y mimado, incluso y precisamente cuando estos deseos estén bien disimulados tras una fachada de independencia, autoridad y aplomo. También aquí el estómago revela la verdad.

Los ácidos atacan, corroen, descomponen: son inequívocamente agresivos. Una persona que sufre un disgusto dirá: Estoy amargado. Si la persona no consigue vencer este furor conscientemente o transmutarlo en agresión y se traga el mal humor, o traga bilis, su agresividad y su amargura se somatizan en ácidos estomacales, en trastornos estomacales y digestivos sería relevante hacerse las preguntas siguientes:

1. ¿Qué es lo que no puedo o no quiero tragar?
2. ¿Me consumo interiormente?
3. ¿Cómo llevo mis sentimientos?
4. ¿Qué me amarga?
5. ¿Cómo llevo mi agresividad?
6. ¿En qué medida huyo de los conflictos?
7. ¿Hay en mí una añoranza reprimida de un paraíso infantil sin conflictos en el que se me quería y mimaba sin que yo tuviera que abrirme paso a mordiscos?

Intestino Delgado e Intestino Grueso

En el intestino delgado se produce la digestión propiamente dicha, mediante división en componentes (análisis) y asimilación. Llama la atención el parecido existente entre el intestino delgado y el cerebro. Ambos tienen una misión similar: el cerebro digiere las impresiones en el plano mental y el intestino digiere las sustancias materiales. Las afecciones del intestino delgado suscitan la pregunta de si el individuo no estará analizando demasiado, ya que la función característica del intestino delgado es el análisis, la división, el detalle.

Las personas con afecciones del intestino delgado suelen tender a un exceso de análisis y crítica, de todo tienen algo que decir. El intestino delgado es también un buen indicador de las angustias vitales; en el intestino delgado el alimento es valorado y «aprovechado». En el fondo de la preocupación por la valoración está la angustia vital, angustia de no recibir lo suficiente y morir de hambre. Más raramente, los problemas del intestino delgado pueden denotar también lo contrario: falta de capacidad de crítica. Éste es el caso de las llamadas [Fettstuhlen] de la insuficiencia pancreática.

Diarrea

Uno de los síntomas que con más frecuencia se dan en la zona del intestino delgado es la diarrea. Nosotros decimos – Ése de miedo se lo hace en los pantalones – Tener diarrea significa tener miedo. En la diarrea tenemos la indicación de una problemática de angustia. El que tiene miedo, no se entretiene en estudiar analíticamente a las emociones, sino que las suelta sin digerirlas. No hay más remedio. Uno se retira a un lugar tranquilo y solitario donde puede dejar que las cosas sigan su curso. Con ello se pierde mucho líquido, ese líquido símbolo de la flexibilidad que sería necesaria para ampliar la angustiosa frontera del Yo y con ello vencer el miedo. El miedo siempre está asociado con lo estrecho y con el afán de aferrarse. La terapia del miedo consiste siempre en: soltarse y expandirse, adquirir flexibilidad, observar los acontecimientos: ¡dejarlo correr! El tratamiento de la diarrea suele limitarse a administrar al enfermo gran cantidad de líquidos. Con ello recibe simbólicamente esa fluidez que necesita para ampliar sus horizontes, en los que experimenta el miedo. La diarrea, ya sea crónica o aguda, nos indica siempre que tenemos miedo, que tratamos de aferrarnos y nos enseña a soltar y dejar correr.

En el intestino grueso, la digestión ya ha terminado. Aquí lo único que se hace es extraer el agua del resto de los alimentos indigestibles. La afección más generalizada que se produce en esta zona es el estreñimiento, modelo genuino de resistencia: retención-tensión y obstinación-deseo de venganza.

Desde Groddeck, el psicoanálisis interpreta la defecación como un acto de dar y regalar. Para darnos cuenta de que simbólicamente la deposición tiene algo que ver con el dinero basta recordar una expresión común en Alemania de Geld–schieser (defeca–dinero) y el cuento del asno de oro que, en lugar de estiércol, defecaba monedas de oro. Popularmente también se asocia el pisar deposiciones de perro con la perspectiva de recibir una suma de dinero. Estas indicaciones deben bastar para poner de manifiesto, sin recurrir a complicadas teorías, la relación simbólica existente entre excremento y dinero o entre defecar y dar.

Estreñimiento

Es expresión de la resistencia a dar, del afán e retener y está relacionado con la problemática de la avaricia. En nuestra época el estreñimiento es un síntoma muy extendido que padece la mayor parte de la gente. Indica claramente un exagerado afán de aferrarse a lo material (avaricia) y la incapacidad de ceder. Pero al intestino grueso corresponde otro importante significado simbólico. Si el intestino delgado se relaciona con el pensamiento analítico consciente, el intestino grueso corresponde al inconsciente, en el sentido literal, al «submundo». El inconsciente es, desde el punto de vista mitológico, el reino de los muertos. El intestino grueso es también un reino de los muertos, ya que en él se encuentran las sustancias que no pueden ser convertidas en vida, es el lugar en el que puede producirse la fermentación. La fermentación es también un proceso de putrefacción y muerte. Si el intestino grueso simboliza el inconsciente, el lado nocturno del cuerpo, el excremento representa el contenido del inconsciente.

Y ahora reconocemos claramente el otro significado del estreñimiento: es el miedo a dejar salir a la luz el contenido del inconsciente. Es la tentativa de retener fondos reprimidos. Las impresiones espirituales se acumulan y uno no consigue distanciarse de ellas. El paciente estreñido, literalmente, no puede dejar nada tras sí.

El estreñimiento nos indica que tenemos dificultades para dar y soltar, que queremos retener tanto las cosas materiales como el contenido del inconsciente y no queremos que nada, salga a la luz. Se llama colitis ulcerosa a una inflamación del intestino grueso que se manifiesta en forma aguda y tiende a hacerse crónica y produce dolores y frecuentes deposiciones de mucosidades sanguinolentas. También aquí la voz popular demuestra sus grandes conocimientos psicosomáticos: en alemán se llama vulgarmente Schleimscheisser o Schleimer, es decir, «defecación con moco», al individuo hipócrita, obsequioso y adulador capaz de todo por congraciarse, incluso de sacrificar su personalidad, de renunciar a su vida propia a fin de vivir la vida de otro en una especie de unidad simbiótica. La sangre y la mucosidad son sustancias vitales, símbolos de la vida. (Los mitos de numerosos pueblos primitivos cuentan que la vida surgió del lodo o del murciélago.) Sangre y moco pierde el que teme asumir su propia vida y su propia personalidad. Vivir la propia vida, empero, exige distanciarse del otro, lo cual provoca cierta soledad (pérdida de la simbiosis). De esto tiene miedo el que padece colitis. De miedo suda sangre y agua por el intestino. Por el intestino (= el inconsciente) ofrece en sacrificio los símbolos de su propia vida: sangre y moco. Sólo puede ayudarle reconocer que cada cual ha de vivir su propia vida de forma responsable, porque, si no, la pierde.

El Páncreas

El páncreas forma parte del aparato digestivo y tiene dos funciones principales: la exocrina, que consiste en la producción de los jugos gástricos esenciales, de carácter eminentemente agresivo, y la endocrina. Mediante la función endocrina, el páncreas produce la insulina. El déficit de producción de estas células da lugar a una afección muy frecuente: la diabetes (azúcar en la sangre).

El Diabético

Por falta de insulina, no puede asimilar el azúcar contenido en los alimentos; el azúcar escapa de su cuerpo con la orina. Sólo sustituyendo la palabra azúcar por la palabra amor habremos expuesto con claridad el problema del diabético. Las cosas dulces no son sino sucedáneo de otras dulzuras. Detrás del deseo del diabético de saborear cosas dulces y su incapacidad para asimilar el azúcar y almacenarlo en las propias células está el afán no reconocido de la realización amorosa, unido a la incapacidad de aceptar el amor, de abrirse a él. El diabético —y esto es significativo— tiene que alimentarse de «sucedáneos»: para satisfacer unos deseos auténticos. La diabetes produce la hiperacidulación o avinagra-miento de todo el cuerpo y puede provocar incluso un coma. Ya conocemos estos ácidos, símbolo de la agresividad.
Una y otra vez, nos encontramos con esta polaridad de amor y agresividad, de azúcar y ácido (en mitología: Venus y Marte). El cuerpo nos enseña, EL QUE NO AMA SE AGRIA… o formulado más claramente…

EL QUE NO SABE DISFRUTAR SE HACE INSOPORTABLE… SOLO PUEDE RECIBIR AMOR EL QUE ES CAPAZ DE DARLO...

El diabético da amor sólo en forma de azúcar en la orina. El que no se deja impregnar no retiene el azúcar. El diabético quiere amor inconscientemente (cosas dulces), pero no se atreve a buscarlo activamente «A mí lo dulce no me conviene». Pero lo desea «Qué más quisiera, pero no puedo». No puede recibir, puesto que no aprendió a dar, y por lo tanto no retiene el amor en el cuerpo: no asimila el azúcar y tiene que expulsarlo. ¡¡Cualquiera se amarga!! ¿No es cierto?

*Si lo desea, puede leer la publicación: La conexión intestino-cerebro es poderosa -Dr. Emeran Mayer-