Profesiones que reparan: Dime en que trabajas y te diré que reparas.

El trabajo que ejercemos tiene un gran significado. Si el trabajo que tengo no me hace feliz y me aporta pocas ganancias, significa que estoy reparando un drama del árbol genealógico, este enfoque es de la Biodescodificación, de la Epigenética.

El inconsciente nos gobierna el 95 por ciento del tiempo y nos hace realizar actividades que no nos gustan, el inconsciente nos obliga a complacer a nuestro clan.

¿Qué significa reparar? Reparar no significa solucionar, sino seguir el dictado del clan, asumir un drama que No nos es propio. Un peso que no nos corresponde y lo reparamos repitiendo, llevando esa carga que el clan depositó sobre nuestras espaldas, asumimos que era nuestra, asumimos que debíamos cumplirla, asumimos que debíamos cumplir las expectativas de nuestra familia aunque nos haga infeliz.

Hay dos señales que nos indicarán que se está reparando el árbol genealógico, repitiendo una dinámica impuesta de nuestro clan de modo inconsciente. Las señales son estas:

1. No nos apasiona nuestro trabajo, es una carga.
2. Aquello que hacemos no nos deja dinero y no nos hace feliz.

Si tu trabajo te hace feliz y te da ganancias “no se está reparando”, se está ejerciendo desde la libertad la capacidad de ser tú mismo, de desarrollar las actividades que te aportan plenitud. Cada ser humano posee un don, un talento y a eso debe aspirar. Es un derecho divino y sagrado.

Muchas personas eligen sus profesiones en base a su historia familiar. Hay familias en donde todos son abogados, el clan asume que todos deben dedicarse a lo mismo para seguir la tradición, todos fotocopias del primero. En otros casos existe neurosis de fracaso, donde asumimos que no debemos superar al clan, por ejemplo: mi padre es médico, yo soy enfermero, obligando a éste a no superar a su padre, a sus ancestros. Neurosis de fracaso que se debe trabajar.

Otra neurosis narcisista es observar que todos se dedican a lo mismo, todos son carniceros, todos son zapateros, todos son comerciantes o todos se dedican a la docencia. Falta de imaginación dentro del clan, miedo a salir de lo conocido, clan castrador. En este caso se están dando LEALTADES FAMILIARES. Seguir las costumbres de nuestro clan es una prioridad para poder ser aceptados, para poder pertenecer y no ser expulsados. Un miedo primitivo que arrastramos a la discriminación. Mejor me dedico a lo que se dedica mi clan, antes de ser eliminado. Debemos comprender que por derecho divino y sagrado pertenecemos a nuestro clan más allá de nuestra actividad. Nacimos en él, ya solo con eso PERTENECEMOS. No se necesita hacer nada para pertenecer, es un derecho SOBERANO.

Profesiones que reparan:

Policía, soldado, velador, portero, vigilante, administrador de sistemas, computo, electricista, carpintero: se busca al padre ausente en el clan.

Abogado, juez, ministerio público, traductor, intérpretes: se busca reparar o hacer justicias en el clan. Hubo injusticias.

Político, delegado, líder sindical, senador: se busca obtener el reconocimiento del clan reparando. No se obtuvo reconocimiento en el clan.

Médico, enfermero, terapeutas: se busca sanar al clan o evitar la muerte del clan.

Locución, telefonista, diseñador gráfico, publicista, relaciones públicas, intérpretes, traductor: se busca reparar al clan de falta de comunicación.

Chef, cocinero, repostero, mesero, agricultor, panadero: se busca unir al clan en amor. No existió amor en mi clan.

Todo lo relacionado con la docencia: se busca educar al clan, reformar al clan.

Pediatría, educador de niños, niñera: se busca proteger a los niños. Existió abusos con los niños en mi familia.

Costurera, sastre, tejidos: se busca impedir la separación del clan.

Rescatista, chófer de ambulancia, buzo de salvación, primeros auxilios, detective, médico forense, actor, gimnastas, entrenador deportivo: se busca rescatar, encontrar a un desaparecido, revivir a un muerto en nuestro clan.

Músico, cantante, pintor, payaso, actor, comediante, florista, cirquero: se busca dar alegría al clan. Ausencia de alegría en mi clan.

Psiquiatría, psicólogo, neurólogo, terapeuta, coaching: se busca la salud mental en el clan. Locura en mi clan.

Albañil, agente inmobiliario, ingeniero civil, arquitecto, decorador de interiores, pintor de casas: se busca dar un refugio al clan. Ausencia de hogar.

Cura, monja, misionero, catequista, voluntarios sociales: se busca limpiar las aberraciones, maldad o pecados en el clan.

Administradores, cajeros, agentes de seguros, notarios, banqueros: se busca recuperar el dinero perdido del clan.

Maquilladores, diseño de indumentaria, coaching de vida, dermatólogo, peluquero, estilistas, modelaje, joyas: se busca reparar la autoestima en el clan. Existió abusos de poder.

Nutricionista, veterinario, ingeniería en alimentos, entrenador de perros: se busca el amor de las madres. Ausencia de amor materno.

Personal de limpieza, lavandería, tintorería, lava platos, lava copas, instaladores de alfombras, tapiceros: se busca limpiar o cubrir, tapar las porquerías y basuras en nuestro clan.

Agentes de viajes, azafata, hoteleros, personal de cruceros, capitán de barco, piloto de avión, chófer de pasajeros, turismo: se busca huir, escapar del clan. Familia peligrosa.

Bioquímicos, trabajos en laboratorios, antropólogos, historiadores, cronistas, detectives, investigadores, bibliotecarios, archivistas, psicólogos, secretarias: se busca descubrir los secretos en el clan.

Dentista, mecánica, reparación de aparatos y equipos, técnicos mecánicos, maquinarias, herramientas: se busca reparar a la familia en general.

Comerciantes: se busca reparar robos o estafas en la familia.

Toda profesión que realizamos en nuestra vida no es casual, es una representación simbólica de las fallas en nuestras familias.

Si ganas bien y disfrutas de tu trabajo, es más que seguro que tu profesión o actividad hayan sido elegidos por ti, ¿por qué? Porque te hacen sentir próspero, pleno y feliz. Quién más que uno mismo para saber lo que le hace bien.

Si tu profesión o actividad no te dan muchas ganancias, vives ajustado, no te gusta lo que haces, es más que seguro que sigas los dictados del clan y estés reparando, llevando una carga que no te pertenece. Revisa tu árbol familiar, identifica el drama que desencadenó esa reparación, de dónde viene esa imposición. Quizás estés haciendo una actividad impuesta que no te beneficia.

Sigue tu dictado interior, que tu criterio de vida sea la felicidad y el disfrute. Dicen, que el que trabaja en lo que le gusta, no trabaja, juega, se divierte y goza. No dejes de buscar tu don, tu propósito, ese es el verdadero significado de tu vida. Aportarás maravillosas cosas al mundo.
Si no sabes cuál es tu don y tu propósito, intenta recordar y Buscar que cosas atrapaban tu atención en tu infancia.

¡Allí se encuentra el cáliz sagrado!

El que trabaja en lo que no le gusta, regala amargura, frustración a otros, busca tu don y serás un regalo, una Bendición para los demás.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento“. 

Piensa en positivo el mayor tiempo posible y te sorprenderás

Muchas personas pasan la mayor parte del tiempo pensando en negativo, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que esta tendencia negativista ejerce su influencia desde una gran variedad de ámbitos en nuestra vida cotidiana: entorno familiar, amistades, compañeros de trabajo, sociedad y cultura, por nombrar algunos.

Cine, televisión, prensa escrita y otros medios masivos han sentado las bases de este pesimismo generalizado desde la época de su invención. El listado es, para nuestra desgracia, casi interminable: películas en su mayoría violentas/catastrofistas, programas de ingeniería social donde estudian detalladamente nuestros comportamientos para luego avivar el fuego utilizando tácticas de guerrilla social, la prensa rosa (también conocida como amarillista) alentándonos a centrar nuestra atención en dramas y tragedias ajenas, grandes tertulias en tono de gallinero, debates políticos insulsos e inconsistentes, informativos con un amplísimo porcentaje de noticias negativas (reforzando en nosotros la idea de que en este mundo apenas suceden cosas maravillosas). Todo este entramado de contenidos desmoralizantes no son fruto de la casualidad, ni son obra de editores de contenidos depresivos o bajos de espíritu.

Hay un objetivo claro por parte de los gobernantes (los que vemos y los que no) de dominio a través del miedo. Parece claro que el camino que más rápidamente nos conduce a él es, sin duda, el pensamiento negativo.

Muchas de nuestras actitudes se han convertido en reacciones automáticas ante ciertas situaciones. En vez de responder, simplemente reaccionamos. Es la robotización del ser humano. Parece ser que, al fin y al cabo, no serían las máquinas las que se levantarían contra la raza humana. Nuestra mente, acostumbrada a vivir mecánicamente en guerra, nos la ha jugado.

Lo que actualmente estamos viviendo es un período muy interesante de nuestra historia donde el cerebro humano ha sido fuertemente programado para reaccionar de modos predecibles, produciendo resultados que son solamente beneficiosos para un mínimo porcentaje de la población. Así es, estamos programados. Nuestro cerebro funciona a través de una programación. Nacemos con una gran cantidad de “programas inconscientes” que son herencia directa de nuestro árbol genealógico. Nuestros antepasados y ancestros ejercen un papel determinante en nosotros. Tras ellos, los programas sociales y culturales determinan el modo en que interactuamos con el mundo.

La buena noticia es que el cerebro puede ser reprogramado.

Si estos programas con los que funcionamos nos hacen sentirnos miserables, parece obvio que no nos están sirviendo. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Podemos reprogramar nuestra mente para tener pensamientos positivos que poco a poco se convertirán en hábitos, los hábitos que nos abrirán las puertas a nuestros sueños. 

Los sueños no siempre se realizan, no porque sean demasiado grandes o imposibles, sino porque dejamos de creer (Martin Luther King)

Compruebo que pensando y sintiendo en positivo todo me sale bien: Cuando llego a los semáforos están en verde, no hay cola de personas en el banco en días propicios para ello, encuentro mesa en cafeterías que suelen estar abarrotadas, el autobús llega a la parada al mismo tiempo que yo, noticias y publicaciones que me interesan sin necesidad de buscarlas, personas precisas en el momento adecuado… Muchas personas, al escuchar este entusiasmo, recelan. Y muchas más aún tratan de cambiar mi modo de percibir la realidad a través de juicios, críticas y ridiculizaciones. Sin embargo, actualmente la ciencia más vanguardista respalda estos hechos. La física cuántica nos demuestra que un pequeño cambio en la percepción modifica los hechos. No sólo influye lo observado en el observador, sino que el observador también influye en lo observado. No se me ocurre sino pensar que esto es solamente posible gracias a que el observador y lo observado son la misma cosa. Así pues, una actitud positiva crea un mundo más amable y agradable, lo cual retroalimenta y refuerza nuestra actitud positiva. Simple.

Como dije, algunas personas (fundamentalmente gente pesimista) rechazarán este nuevo horizonte de la realidad sin detenerse a contrastar su validez. Los programas negativistas estarán entonces funcionando en ellos a pleno rendimiento, negando una perspectiva sin apenas llegar a profundizar en ella.

La mayor demostración de ignorancia es rechazar algo de lo cual no sabemos absolutamente nada (Wayne W. Dyer)

Más allá de debates sobre quién tiene más razón, mi conclusión es que nada perdemos por pensar en positivo. Pero por si necesitan un empujoncito, les invito a que lean las publicaciones de este blog: El poder curativo de los pensamientos de Bruce Lipton -Biólogo celular estadounidense- y La Nueva Medicina de la Conciencia del Dr. Jorge Iván Carvajal Posada.

También les invito a descubrir la Descodificación Biológica, enclavada dentro del campo de la epigenética, que postula que nuestro inconsciente se expresa en el cuerpo a través de la enfermedad (física y/o mental).

Tanto esta técnica como el reiki son herramientas eficaces para ayudarnos en nuestro proceso de sanación personal a nivel corporal-mental, emocional y espiritual. Cada día más y más personas acuden a estas terapias para mejorar su salud y su calidad de vida, y cada día contamos con más alentadores testimonios que nos invitan a pensar que se siente mucho mejor cuando nuestra mente nos dice cosas bonitas. Porque al fin y al cabo, optimismo es precisamente eso: enseñarle a nuestro cerebro que ya basta de tanto drama.

Si deseas que en tu vida se manifieste la magia, dale una oportunidad a tus sueños, piensa en positivo el mayor tiempo posible, ten actitud positiva y cree en ti mismo/a, te sorprenderás” (Lola.Hdez.Rivas)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cambia tu vida con afirmaciones positivas“. 

La Ley De Correspondencia

“Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba”.

“Como es adentro, es afuera”.

Esta ley de correspondencia es una de las más importantes.

Establece que lo de afuera es una proyección de lo de dentro. Tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior.

Lo que es arriba es una proyección de lo que es abajo y viceversa.

Esta ley declara que puedes saber lo que está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu alrededor.

Y puedes conocer cómo es el universo y otras dimensiones, tan solo observando tu interior.

“Conócete a ti mismo y conocerás el universo”

La Ley de la Correspondencia tiene aplicaciones sin fin. Por ejemplo: considerando en un hombre el cuerpo físico como el “abajo” y su mente como el “arriba” decimos: “como es el pensamiento de un hombre así es su cuerpo”.

Puede ser: mente sana en cuerpo sano, o cuerpo enfermo como manifestación de pensamientos distorsionados.

Afortunadamente en las enseñanzas de Hermes “el tres veces sabio” la enfermedad viene de la mano con el remedio: “Cambia el pensamiento y sanarás tu cuerpo.

En el cuerpo humano todo es mente. Cada célula es inteligente y guarda la información que precisa. Además tiene la habilidad de comunicarse instantáneamente con las demás células. Estas capacidades son reales, pero no podemos verlas ni tocarlas.

Por ejemplo: nos hacemos daño en el dedo gordo del pie e inmediatamente el sistema nervioso y el cerebro lo saben. Como resultado el dedo golpeado recibe la dosis adecuada de aquello que necesita para cicatrizar la herida y combatir una posible infección.

De la misma manera, en el universo también Todo es Mente. Cada célula del macrocosmos, llámese hombre, planeta, sistema solar o galaxia, posee proporcionalmente el grado de inteligencia que necesita. La interconexión entre ellas y la Mente que las gobierna también es perfecta: el Todo afecta las partes y las partes influyen a su vez en el Todo.

Puede ser que un hombre sea más pequeño que la más microscópica brizna de polvo en la galaxia, pero si un ser humano cambia, invariablemente estará alterando la esencia misma de todo el universo.

Todo lo que hay en el universo es un fractal. Todo lo que se divide es una réplica exacta de lo que se dividió. Siempre se va dividiendo en partes iguales. Es como la mitosis celular.

Nosotros somos una correspondencia del universo. Nuestro cuerpo físico es exactamente igual a como es el universo.

“Como es arriba, es abajo”

Lo que uno genere hacia fuera, siempre es una réplica de lo que está dentro.

Si uno genera algo positivo, pero siempre le vuelve negativo, es porque tan positivo no era.

Por eso no hace falta ir al universo para entender el universo. Simplemente con vivir aquí, ya estamos viviendo una correspondencia de lo que es la totalidad.

Si logramos disfrutar y vivenciar nuestra vida con la máxima felicidad y máxima libertad aquí en la materia (3ª dimensión), estamos haciendo el mismo trabajo en todas las otras dimensiones, porque todo está unificado, todo es un fractal, todo es lo mismo.

Todo el universo funciona de forma analógica, parecida.

Hay una analogía, una correspondencia entre los astros y los planetas y las cualidades y características de cada persona al nacer. Cada persona, cuando nace, está influenciada por los astros y los planetas. Hay una correspondencia entre la psicología, el carácter de una persona y su horóscopo natal. 

Todo lo que vemos es un reflejo de lo que hay en dimensiones superiores, todo es un fractal. El universo es como un espejo que refleja lo que hay en otros planos de consciencia, y éstos están todos entrelazados. Vamos emulándonos unos a otros hasta que alcanzamos el máximo de consciencia, el máximo de perfección. Todo son espejos paralelos, dimensiones paralelas, y una dimensión es un estado de consciencia.

Las neuronas que están en nuestro cerebro, nos permiten pensar. Nosotros, los seres humanos, somos las neuronas de la mente consciente (Dios). Este sería un ejemplo de la ley de correspondencia.

Dios es el logo solar, el sistema solar.

Los seres humanos tenemos chakras, puntos energéticos. Los chakras del logo solar son los planetas. Cuando un ser humano tiene los chakras alineados, fluye la energía de amor y es cuando llega a la perfección humana. Lo mismo ocurrirá con el logo solar y los planetas.

“Como es adentro, es afuera”

Toda la dinámica de la vida es un ir de dentro hacia afuera. Tu mundo externo expresivo se corresponderá con tu mundo interno pensante y emocional.

Cuando no nos gusta lo que hay fuera de nosotros, debemos examinarnos a nosotros mismos.

Tu mundo externo de relaciones vendrá determinado por la persona que lleves dentro; o sea, por tu verdadera personalidad interna.

Tu salud será la que configuren tus actitudes mentales internas.

Tu mundo exterior de logro económico e ingresos irá parejo a tu mundo interno de pensamiento y preparación.

La forma en que la gente responda y reaccione ante ti será un reflejo de tu actitud y comportamiento hacia ella.

Tu forma de conducir y cuidar tu coche se corresponderá en todo momento con tu estado mental.

Cuando te sientas positivo, confiado y creas que controlas tu vida, tu hogar y tu lugar de trabajo estarán bien organizados y tu coche recibirá la atención adecuada.

Si el trabajo te agobia, te sientes frustrado o no eres feliz, entonces tu casa, tu lugar de trabajo e incluso el armario donde guardas tus cosas reflejarán el estado de desorden y confusión que te invade.

En cualquier parte puedes percibir los efectos de esta ley de correspondencia.

Todo se manifiesta desde el interior hacia el exterior.

Para lograr cambiar lo de afuera, todo lo que nos rodea, debemos cambiarnos a nosotros mismos. Por eso el camino siempre está en ir a nuestro interior, observarnos a nosotros mismos.

Tienes que convertirte internamente en una persona distinta si quieres conseguir externamente resultados de otra índole.

La mayoría de las personas tratan de mejorar o cambiar algunos aspectos de su vida intentando que sean los demás los que cambien. No les gusta lo que ven reflejado en el espejo de su vida y se aplican en darle brillo al espejo en vez de ir a lo que realmente es la causa del reflejo, ellos mismos.

La única forma que tienes de cambiar las cosas externas es cambiar las cosas internas.

La comprensión de la Ley de Correspondencia permite la liberación de toda limitación: miedos, creencias duales de bueno, malo, justicia, injusticia, deseo de venganza, culpa, rencor, resentimiento, baja autoestima, etc.

A cada ser humano le corresponde un cuerpo físico perfecto y correspondiente con una capacidad mental de percepción que determina una personalidad específica. Este comportamiento mental va a asimilar una información de su entorno creando una personalidad en donde se instala el destino (necesidad de aprender lo que falta en el camino evolutivo de conciencia).

Desde la ley de correspondencia, los padres hacen lo mejor que saben o creen a pesar de los errores que puedan cometer, los cuales son matemáticamente correspondientes a la experiencia que necesita el individuo.

Todas y cada una de las decisiones tomadas a lo largo de la vida (desde comprensión o desde creencias) hacen parte de la ley de correspondencia para poder verificar el resultado de la misma. Es por esto que desde la ley de correspondencia no hay error sino experiencias a través de un proceso evolutivo.

En el universo todo responde a un propósito perfecto. Todo es aprovechable, tanto el sabio, como el ignorante, como el inocente tienen una función en el universo.

PRINCIPIOS QUE PERMITEN RECONOCER LA EXISTENCIA DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

1. Toda situación es un aprendizaje:

• El universo y todos sus procesos son pedagógicos. Obtener un resultado que genera satisfacción y poderlo repetir de manera voluntaria cuantas veces te propongas, muestra que “sabes”. Obtener un resultado que genera insatisfacción muestra que “no sabes”. 

• Solo la ignorancia o el “creer saber” genera ineficiencia en la vida.

• Comprender este principio genera eficiencia ya que:
Saber te da las condiciones para enseñar.
◦ No saber te indica que puedes disponerte a aprender.

2. Toda circunstancia es generada por uno mismo:

Comprender este principio libera de la culpa, el rencor, el resentimiento, el deseo de venganza, la baja autoestima, etc. y por lo tanto la somatización de todos y cada una de estas reacciones.

“Todo lo que ha sucedido en tu vida, lo que sucede y lo que sucederá, en tu interior y en tu exterior, es generado por ti mismo”. Cualquier experiencia de insatisfacción no ha sido causada por nadie sino por la interpretación de quien experimenta dicha insatisfacción.

“De la misma manera que tú no le has hecho daño a nadie, nadie te ha hecho daño a ti”. Los errores son aprovechables y generan la perfecta correspondencia para quienes requieren de dicha experiencia.

3. No hay ningún evento que no corresponda con quién lo vive:

Comprender este principio libera de la creencia de la justicia, la injusticia, la buena y la mala suerte.

• Cada quien tiene lo necesario y correspondiente con su propia experiencia.

• Pedir es un ejercicio inútil pero necesario. Inútil para el propósito del ser humano, y necesario para descubrir que el universo tiene un orden.

• Transformar el pedir en actuar trae consigo eficiencia en la experiencia de vida. Actuar permite verificar un resultado de sabiduría o de ignorancia y la observación de éste, la disposición a aprender o a enseñar y a fluir con el orden universal.

4. Estamos ubicados en el lugar que exactamente nos corresponde:

Comprender este principio libera de la creencia de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

• Las diferentes circunstancias políticas, religiosas, locativas no son ni buenas ni malas, ni justas ni injustas. Simplemente necesarias y correspondientes con quien las vive.

• Cada espíritu ha sido dirigido por maestros de ley para ubicarse en el lugar matemáticamente exacto de acuerdo a lo que este requiera para completar su proceso de evolución y expansión de conciencia.

5. Venimos a la vida con lo necesario para vivirla:

• Si alguien no tuviera lo necesario para vivir, simplemente no viviría. Algo diferente es querer vivir de otra manera lo cuál es una condición del ego que no se satisface con lo que tiene.

• Cada quien tiene lo necesario para:

◦ Aprender a trascender su destino (o situaciones de aprendizaje).

◦ Desarrollar su función (actividad que permite el auto-sustento).

6. Sólo sucede lo que tiene que suceder:

Comprender este principio libera de todos los miedos.

• A nivel global e individual todos los sucesos que afectan la vida corresponden matemáticamente con la persona que los vive.

• Preocuparse por lo que puede pasar o no en el futuro o por lo que pasó en el pasado le quita eficiencia al presente.

7. Sólo se da o se tiene lo necesario:

• Es imposible conseguir aquello que no necesites e imposible perder aquello que necesitas.

• Sólo se tiene y se experimenta aquello matemáticamente correspondiente con las creencias, pensamientos y actitudes que se tienen.

• Sólo se mantiene aquello que se necesita en la experiencia.

Quien agrede y se queja de lo que tiene esta en riesgo de perder lo que necesita. Todo aquello que no se valora se va perdiendo.

Comprender esta Ley Universal te libera del Miedo. Pues pones tu atención y observación en tus acciones, pensamientos y sentimientos y eres consciente de que tu vida es creada a partir de lo que tú generes.

Así como trates a los demás, serás tú tratado. De la misma manera, lo que tú pienses de los demás, los demás pensarán de ti. Y lo que tú sientas acerca de una determinada persona, ella te lo reflejará, pues es lo que tú sientes en tu interior.

RECONOCIMIENTO DEL EFECTO DE FLUIR CON LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

Aprovechamiento de experiencias difíciles en lugar de evitarlas, luchar o pretender que no existen.

• Cambios a correspondencias superiores:

Situaciones que antes eran difíciles e insatisfactorias van desapareciendo y se abre el paso a correspondencias con nuevas experiencias, lugares y personas que generan cada vez mayores niveles de satisfacción.

◦ Mayor acceso a la abundancia, la satisfacción personal y la paz interior.

◦ Mayor capacidad y posibilidades de servicio.

RECONOCIMIENTO Y EFECTO DE SALIR DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

• Cambios a correspondencias cada vez más insatisfactorias.

Lucha y desgaste ante lo que corresponde vivir: lugar, trabajo, personas, situaciones presentes.

Falta de compromiso y limitación en el servicio.

Sensación de fracaso.

Bloqueos.

Insatisfacción.

• Dificultad para tener éxito.

• Miedos.

Angustias.

Frustraciones.

Sufrimiento.

• Baja autoestima.

• etc.

*Si lo desea, puede leer la publicación:  “La Ley de causa y efecto“.

Parkinson: origen emocional

Parkinson: origen emocional, nos intenta abrir las puertas al porqué de esta terrible enfermedad degenerativa que en alopatía no se conoce su origen. Pero desde el punto de vista emocional, podemos llegar a ayudar evitando que aparezca, corrigiendo nuestro modo de actuar frente a la vida. A eso se debe la explicación de los bloqueos que pueden llegar a generar que aparezca. Ponemos esto a disposición para evitar conductas y sentimientos que podemos cambiar para estar sanos. Y cancelar siempre toda enfermedad en nuestro mundo.

Parkinson origen emocional:

Orígenes emocionales desencadenantes:

BLOQUEO FÍSICO 

¿Qué adjetivos pueden describir mejor lo que siento en mi cuerpo? Tu respuesta representará lo que sientes ante la persona o la situación que ha desencadenado el mal.

Los síntomas característicos de esta enfermedad se asocian en proporciones variables: temblor, rigidez y trastornos complejos de la motricidad voluntaria e involuntaria; el rostro está fijo, la cabeza permanece inclinada hacia delante, el habla se modifica, el timbre de voz se vuelve sordo y cada vez más débil; se altera la escritura y todos los actos de la vida común se realizan con lentitud. Los hombres son los más frecuentemente afectados.

BLOQUEO EMOCIONAL

¿Qué me impide realizar esta enfermedad? Tus respuestas a esta pregunta representan al deseo o los deseos bloqueados. ¿A qué me obliga esta enfermedad? Retoma esta respuesta (o respuestas) y agrega la palabra “no” al principio de cada una de ellas. Estas frases representan tus deseos bloqueados.

En general, esta enfermedad se manifiesta en la persona que tiene miedo de no poder retener a alguien o a algo; por esta razón, comienza en las manos. El enfermo es una persona rígida que desde mucho tiempo atrás se ha reprimido para ocultar su sensibilidad, su vulnerabilidad, su ansiedad y sus temores, sobre todo en sus momentos de indecisión. Su mayor deseo era controlarlo todo y ahora su enfermedad le dice que ha llegado a su límite y que no puede hacerlo, ni para sí misma ni para los demás. Su sistema nervioso se ha cansado de mantener toda esa tensión interior que él creó para ocultar todo lo que sentía.

BLOQUEO MENTAL 

Si en mi vida me permitiera ser. (Repite la respuesta de la pregunta anterior) ¿Qué podría sucederme de desagradable o de no aceptable? La respuesta a esta pregunta corresponde a la creencia no benéfica que bloquea tus deseos y te impide realizar tu necesidad, creando así el problema físico.

Por ser una enfermedad que evoluciona lentamente, la persona afectada tiene la oportunidad de revertir el proceso. Si este es tu caso, aprende a confiar más en el Universo y en la gente. Revisa tus ideas con respecto a ceder ante los resultados que obtienes y los de los demás. Tu parte interna, aquella que cree que tú y los demás debéis conteneros para que todo sea perfecto, está exhausta. Date el derecho de no ser perfecto, de estar indeciso e incluso de equivocarte. De este modo te será más fácil darles ese derecho a los demás. De la misma manera, acepta la idea de que es muy humano tener miedo y de que no puedes ser el hombre o la mujer perfecta que creíste debías ser.

Para todo padecimiento se recomienda tener en cuenta adicionalmente lo siguiente:

BLOQUEO ESPIRITUAL

Si me permitiera este o estos deseos, ¿qué sería? (Utiliza los deseos encontrados en la etapa anterior.) La respuesta a esta pregunta corresponde a una necesidad profunda de tu ser, bloqueada por alguna creencia.

CONCLUSIÓN 

Cuando conoces la creencia no benéfica o la manera de pensar que te impide ser lo que quieres, lo primero que debes hacer para transformarla es permitirte haber tenido la necesidad de creerla, estableciendo contacto con el niño que habita en ti y que la creyó después de haber experimentado un sufrimiento. Después, pregúntate si todavía la necesitas realmente para ser feliz.

Si la respuesta es afirmativa, ello es señal de que todavía te es útil. Tú eres quien gobierna tu vida, de modo que puedes seguir creyendo en ella, pero debes saber que, al actuar así, obtendrás los mismos resultados que has obtenido hasta ahora. No esperes ningún cambio.

Si estás convencido de que esta creencia todavía es cierta pero que el hecho de creerla no te hace feliz, verifica en tu interior si estás tan convencido de su veracidad como hace algunos años. Es muy probable que ahora lo creas mucho menos. Por lo tanto, estás en vías de sanar.

Cuando en lo más profundo de ti sabes que no quieres seguir creyendo la misma cosa, no te queda más que realizar las acciones necesarias para manifestar tus deseos a fin de permitirte ser LO QUE QUIERES SER.

A resolver:

La enfermedad de Parkinson es la deterioración de los centros nerviosos del cerebro, especialmente en las regiones controlando los movimientos. Aparecen temblores que suelen afectar las manos y la cabeza. Cuando tiemblo, es porque siento o veo un peligro que me amenaza o amenaza a una persona a quien quiero; bien el temor a perder el control (¡el cual voy perdiendo cada vez más!), la inseguridad o la impotencia de progresar en la vida. También puedo haber vivido un traumatismo: un abuso o dificultades que dejaron huellas y frente a las cuales vivo los sentimientos siguientes: pena, frustración, culpabilidad, rabia, depresión que me llevan al agotamiento, al desánimo y que quiero huir en vez de enfrentarme a ellos y resolverlos.

Me auto-destruyo lentamente, produciendo la deterioración de la función nerviosa actual. Una impotencia al nivel de la motricidad de mis miembros superiores (en particular mis brazos y mis manos) tiene su origen muy frecuentemente en una situación que vivo en la cual quería rechazar a una persona, una cosa o un acontecimiento o, al contrario, la quería retener y me sentí incapaz de ello (bien físicamente o moralmente).

Si están afectados los miembros inferiores (mis piernas y mis pies), es con ellos que me hubiese gustado rechazar o volver a traer a mí la persona, cosa o acontecimiento de referencia. Tengo el placer de huir de esta situación en la cual me siento desbordado y que percibo sin salida. Debo reasumirme y aprender a controlar MI vida y no la de los demás, haciendo confianza en la Vida y decirme que merezco vivir.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

La bondad es la base de la felicidad y la salud

Es un prestigioso maestro de budismo tibetano y ha venido a impartir enseñanzas en la Casa del Tibet de Barcelona.

Me cuenta su historia con detalle y me dice: “Tú ya la resumirás”. Insiste en su objetivo de compartir con los nepalíes todo lo que los monjes tengan, sobre todo desde el terremoto. Entiendo enseguida que la bondad es la máxima expresión de la inteligencia: el vínculo entre monjes y pueblo será indestructible. Aquí… no aprendemos. Aprovecho para preguntarle por la cabeza rapada de los monjes budistas: “Es lo más cómodo”, ríe. Y por la desaparecida monarquía nepalí: “Ahora el pueblo la añora, viendo lo corruptos que son los gobernantes que la han sucedido”. Ay.

¿Qué tal por Nepal?

Recuperándonos del terremoto, ayudando a la gente.

¿Los monjes ayudan?

Tras el terremoto, ordené abrir las puertas de mis monasterios.

¿Sus monasterios?

Coordino siete monasterios de budismo tibetano en Nepal, en los que formamos ahora mismo a unos 300 estudiantes, meditadores, futuros monjes…

Abrió las puertas, dice.

Les dije a mis monjes y monjas que abriesen a todo el mundo nuestras cocinas, nuestros baños, nuestros dormitorios, y montamos hospitales de campaña…

La gente ahora debe de venerarlos…

Es lo que debíamos hacer. Conseguí montar casas para 30 familias en una aldea remota, y luego vino el presidente de Nepal a apuntarse la medalla, ja ja…

Los políticos son así.

La única política justa será la basada en la bondad. Un político bondadoso, que ame al otro, jamás será injusto ni corrupto.

¿Esto enseña en sus monasterios?

Sí. Hablé hace poco con mi ex-alumno Jon Kabat-Zinn, que se basó en la meditación budista para crear el mindfulness

La conciencia o atención plena.

Le dije: si la atención plena se emplea hoy para ganar competiciones deportivas, disparar mejor, producir más beneficios… ¿no es malbaratarla?

¿Qué dijo Kabat-Zinn?

Que se planteaba lo mismo, pero que el éxito del mindfulness ya se le había escapado de las manos, que ya no podía controlarlo.

¿Y qué le dijo usted?

Más que mindfulness (conciencia plena), toca enseñar kindfulness: bondad plena.

¿Bondad plena?

La bondad es la base de todo. Voy a decirle algo muy útil para vivir más sabiamente…

Le escucho.

Primero, calma: sin calma, no hay claridad mental ni bondad.

Calma.

Y sin bondad, no hay felicidad ni salud.

Bondad.

Y la bondad consiste en querer lo mejor para el otro, regocijarte de sus éxitos y felicidad.

Por aquí somos bastante envidiosillos…

No seréis felices, pues. Voy a recordarte las tres causas de la infelicidad…

A ver.

Una, no apreciar lo que tienes. Dos, llevarte mal con otro. Tres, envidiar el éxito de otro.

Entonces, para ser feliz…

Alégrate de lo que tienes, sea lo que sea. Pide disculpas y reconcíliate. Y regocíjate del éxito de los demás.

¿Así seré feliz?

Claro, verás que la felicidad se multiplica en ti. ¿O prefieres vivir enojado, tenso, enfermo? Es que la felicidad procura salud.

¿Están los nepalíes mejor predispuestos para la felicidad que yo?

Son muy espirituales… Le daba una manta a uno… ¡y se preocupaba de si la tenía también su vecino! He visto cómo se ensancha su corazón en los momentos duros. Todo lo comparten. ¡Qué lección me han dado!

Y eso que usted es monje budista…

Cada año imparto clases a Richard Gere, Daniel Goleman, Cher… y les digo esto: sin bondad no hay nada bueno ni valioso, ni familia, ni sociedad, ni mundo.

¿Qué les enseñaría a los jóvenes occidentales?

Que todos somos valiosos por igual, tengamos lo que tengamos. Y aprended a estar satisfechos y contentos, sea lo que sea lo que tengáis. Y respetaos a vosotros mismos.

¿Cómo era usted de joven?

Arrogante, mi madre me enseñó humildad.

¿Cómo es eso?

De muy niño fui elegido como reencarnación de un lama, en mi Tíbet natal, y a los ocho años yo era un monje tratado como un semidiós. Pero mi amada madre me tomaba de la mano y me susurraba: “Hijo, no vayas a creerte que eres más que nadie”.

Buena lección.

Otra fue la invasión china, que nos obligó a los monjes a huir entre disparos, templos incendiados, persecuciones…

¿Lo da por bien empleado?

Aprendí que nunca estás arriba para siempre ni abajo para siempre. Sufrimos mucho, sin dinero, sin comida, sin papeles, atravesando montañas, mis padres y yo… Y nos instalamos en Nepal.

¿Por qué Nepal?

Sabíamos que había lugares sagrados importantes, y queríamos preservar ahí el budismo tibetano, ya que en Tíbet se perdía…

¿Y lo ha conseguido?

Sí: enseño budismo tibetano en monasterios nepalíes.

¿Y cómo está el budismo en Tíbet?

Mejorando. Y cada día hay más chinos atraídos por el budismo: China fue budista en el pasado, y volverá a serlo en el futuro.

Qué paradoja: quisieron conquistarles y acabarán conquistados.

A China la salvará el budismo. Es un país con tantos desequilibrios, personas muy ricas y muy pobres, unas instruidas y otras analfabetas… que sólo el budismo podrá insuflarle el equilibrio necesario para sobrevivir.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El maestro es la energía” 

¿Quién gobierna tu vida?

Lo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.

Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.

Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.

Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del
clan familiar, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo.

El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.

Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.

Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Hipnosis Ericksoniana: el viaje al inconsciente

¿Por qué hay tanto odio y tanta ira en los seres humanos?

iraLas personas no se soportan… no se tragan entre ellas… Competitividad, soberbia, egoísmo y egocentrismo…

¿Qué es lo que realmente está sucediendo…?

Hemos permitido que el Rey de este planeta sea el dinero y las personas se sacrifican y se pelean entre ellas simplemente por una sensación de “yo valgo más que tú…” Unos miran a otros y solo emiten críticas, juicios… no saben ver la esencia, están totalmente ciegos… y cuando logran ver el lado amoroso y la luz del Ser del otro, entonces sienten celos, sienten envidia y se enojan, pues tienen miedo de sentirse inferiores, que no valen…

Ciegos y más ciegos deambulando por las calles… con un objetivo concreto… actuando en función de patrones condicionados, hábitos y conceptos aprendidos en el pasado…

¿A dónde se dirige tal manada…? A ser alguien en la vida…

Nos gobierna la Ley del más fuerte… “quien no se esfuerza, no consigue nada en su vida…” dicen, y “si no consigues nada en tu vida, no vales nada…” Lucha y más lucha, esfuerzo y más esfuerzo… competición para llegar a ser “el mejor…”

¿Quién dice todo esto…? Date cuenta de lo ridículo que es tanta tontería… mentes infantiles, inmaduras y cargadas de porquería deambulando por las calles, buscando una salida…

Relájate deja de permitir condicionamientos y sé tú mismo… ¿por qué mides tu valor a través de cosas materiales…? Cuanto más tengo y de más valor, más valgo “yo” también… ¿Realmente tienes paz en tu interior siguiendo este camino? O te sientes tan completamente insignificante que necesitas que te admiren y valoren por tus logros y pertenencias materiales…

¿No estás harto de todo esto…?
Lucha y más lucha… sufrimiento y más sufrimiento¿Acaso esto es vida…? Observa a los niños De verdad obsérvalos… ¿Te has dado cuenta de que siempre sonríen? ¿Te has dado cuenta de que no juzgan…? ¿Te has dado cuenta de su inocencia y transparencia…? Entonces, ¿por qué te has convertido en un competidor…? ¿Qué es lo que crees que vas a lograr con tanto esfuerzo…? ¿Aprobación…? ¿Aceptación…? ¿Ser amado…?

¡Deja de cargar con tanta lucha… relájate… suéltate… y sé libre!

Deja de agarrarte a tantos condicionamientos, a tantos juicios, y date permiso para ser Feliz ahora mismo… Y cuando digo ser feliz, no me refiero a la felicidad que depende de objetos… sino a la Verdadera Felicidad que surge desde lo más profundo de tu Ser interno…

¿Los animales se miran entre ellos con aires de superioridad…? ¿Y los niños? ¿se discriminan entre ellos…? Entonces, ¿por qué lo haces tú…? Estas son las consecuencias de la identificación con el “yo…”, conceptos y condicionamientos que crean un gran ego Pero no podrás hallar la verdadera libertad y felicidad, hasta que dejes de buscar la aprobación y la aceptación de los demás. Si los demás te quieren por tus logros y pertenencias, te digo hermano, que su amor no es verdadero… ellos aman tus conquistas, tus títulos y tu dinero… pero no saben amar tu verdadera esencia… ¿Te das cuenta ahora…? El “problema” no es tuyo, sino de ellos… Su inconsciencia no les permite amar tu Esencia… Y ¿vale la pena tanto esfuerzo para satisfacer tal inconsciencia?

Si estas palabras han resonado en lo más profundo de Ti mismo, te habrás dado cuenta de que la felicidad no se logra luchando. La verdadera felicidad solo puede alcanzarse cuando abandonas toda esta lucha y descansas en tu propio Ser… reposando en tu verdadera Esencia y haciendo aquello que más ama tu corazón a pesar de lo que digan tus padres, tu pareja, tus amistades, tu familia

Aquí y Ahora, date una oportunidad para liberarte de tanta esclavitud, y ser feliz con lo que realmente eres… con lo que más te gusta hacer… sin buscar aprobación de nadie… sin pretender ser valorado por tus logros… sin la intención de ser amado por lo que tienes… Única y sencillamente Libre para Ser…! para despojarte de toda esa carga y abrir tus alas para ser Feliz!

  • Fuente: Camino al Despertar (Facebook)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Perdonar es sanar nuestras heridas

Cómo evitar la negatividad *Eckhart Tolle

PeoresEnemigos¿No podría una emoción negativa contener también un mensaje importante?

Por ejemplo, si a menudo me siento deprimido, puede ser una señal de que algo anda mal en mi vida y puede forzarme a mirar mi situación vital y hacer algunos cambios. Así que necesito escuchar lo que la emoción me está diciendo y no rechazarla simplemente como negativa.

Sí, las emociones negativas recurrentes a menudo contienen un mensaje, lo mismo que las enfermedades. Pero cualquier cambio que usted haga, sea que tenga que ver con su trabajo, con sus relaciones o con lo que lo rodea, es en últimas sólo cosmético a menos que surja de un cambio en su nivel de conciencia. Y en cuanto a esto, sólo puede significar una cosa: volverse más presente. Cuando usted ha alcanzado cierto nivel de presencia, no necesita la negatividad para decirle lo que es necesario en su situación vital. Pero mientras la negatividad esté ahí, úsela. Úsela como una especie de señal que le recuerde estar más presente.

¿Cómo evitamos que surja la negatividad y cómo nos libramos de ella cuando aparece?

Como dije, evite que surja estando completamente presente. Pero no se desanime. Hay aún pocas personas en el planeta que pueden mantener un estado de presencia continua, aunque algunos están cerca de ello. Pronto, creo, habrá muchos más. Siempre que se dé cuenta de que ha surgido alguna forma de negatividad en usted, mírela no como un fracaso sino como una señal útil que le dice: Despierta. Sal de la mente. Vive el presente”.

Hay una novela de Aldous Huxley titulada La Isla, escrita en sus últimos años, cuando se interesó mucho en las enseñanzas espirituales. Cuenta la historia de un náufrago en una isla remota separada del resto del mundo. Esta isla contiene una civilización única. Lo inusual de ella es que sus habitantes, al contrario de los del resto del mundo, son realmente cuerdos. La primera cosa que el hombre nota son unos papagayos coloridos encaramados en los árboles, que continuamente cotorrean las palabras: “Atención. Aquí y Ahora. Atención. Aquí y Ahora”. Luego nos enteramos de que los isleños les han enseñado estas palabras para que les recuerden constantemente mantenerse presentes.

Siempre que sienta la negatividad surgiendo en usted, causada por un factor externo, por un pensamiento o por nada en particular de lo que sea consciente, véala como una voz que le dice: Atención. Aquí y Ahora. Despierta. Incluso la más leve irritación es significativa y debe ser reconocida y observada; en caso contrario, habrá una acumulación de reacciones no observadas. Como dije antes, usted puede ser capaz de soltarla una vez se dé cuenta de que no quiere tener este campo de energía dentro de usted y de que no sirve para nada. Pero entonces asegúrese de que la suelta completamente. Si no puede hacerlo, acepte que está ahí y ponga su atención en ese sentimiento, como señalé anteriormente.

Como alternativa a abandonar una reacción negativa, puede hacerla desaparecer imaginando que usted se hace transparente a la causa externa de la reacción. Le recomiendo que practique esto al principio con cosas pequeñas, incluso triviales. Digamos que está sentado tranquilamente en casa. De repente se oye el sonido penetrante de la alarma de un auto al otro lado de la calle. Surge la irritación.

¿Qué sentido tiene la irritación? 

Ninguno en absoluto.

¿Por qué la creó usted?

No lo hizo, fue la mente.
Fue totalmente automático, totalmente inconsciente.

¿Por qué la creó la mente? 

Porque tiene la creencia inconsciente de que su resistencia, que usted experimenta como negatividad o infelicidad de alguna forma, disolverá en alguna medida la condición indeseable. Esto, por supuesto, es un engaño. La resistencia que crea, la irritación o ira en este caso, es mucho más perturbadora que la causa original que está tratando de disolver.

Todo esto puede transformarse en práctica espiritual. Siéntase a sí mismo volviéndose transparente, como quien dice, sin la solidez de un cuerpo material. Ahora permita que el sonido, o lo que sea que cause la reacción negativa, pase a través de usted. Ya no golpeará unaparedsólida dentro de usted.

Como dije, practique con cosas pequeñas primero. La alarma del auto, el perro que ladra, los niños que gritan, la congestión de tráfico. En lugar de tener un muro de resistencia dentro de usted que es golpeado constante y dolorosamente por las cosas que “no deberían estar sucediendo, deje que todo pase a través de usted.

Alguien le dice algo con la intención de molestarle. En lugar de tener una reacción negativa inconsciente, como ataque, defensa o repliegue, permita que pase a través de usted. No ofrezca resistencia. Es como si ya no hubiera nadie ahí que pudiera ser herido. Eso es el perdón.

En esa forma, usted se vuelve invulnerable. Usted puede decirle a esa persona de todos modos que su conducta es inaceptable, si eso es lo que escoge hacer. Pero esa persona ya no tiene el poder de controlar su estado interior. Usted está entonces en su propio poder, no en el de la otra persona, y tampoco está gobernado por su mente. Se trate de una alarma de auto, una persona descortés, una inundación, un terremoto o la pérdida de todas sus posesiones, el mecanismo de resistencia es el mismo.

-He practicado la meditación, he ido a talleres, he leído muchos libros sobre espiritualidad, intento estar en un estado de no resistencia, pero si usted me pregunta si he encontrado paz interior verdadera y duradera, honestamente debo contestar que no.

¿Por qué no la he encontrado? ¿Qué más puedo hacer?

Todavía está buscando afuera, y no puede salir del estado de búsqueda. Quizá el próximo taller tendrá la respuesta, quizá esa nueva técnica.

Yo le diría: no busque paz. No busque ningún otro estado que ese en el que se encuentra ahora; de lo contrario, establecerá un conflicto interior y una resistencia inconsciente. Perdónese a sí mismo por no estar en paz. En el momento en que usted acepte completamente su falta de paz, se transmutará en paz. Ese es el milagro de la entrega.

Usted puede haber oído la frase ponga la otra mejilla, que un gran maestro de la iluminación usó hace dos mil años. Estaba tratando de comunicar simbólicamente el secreto de la no resistencia y la no reacción. En esa afirmación, como en todas las otras que hizo, se refería sólo a su realidad interior, no a la conducta externa de su vida.

¿Conoce la historia de Banzan?

Antes de convertirse en un gran maestro Zen, pasó muchos años en la búsqueda de la iluminación, pero esta lo eludía. Entonces un día, cuando caminaba por el mercado, oyó una conversación entre un carnicero y su cliente. “Déme el mejor trozo de carne que tenga”, decía el cliente. Y el carnicero replicó: “Todos los trozos de carne que tengo son el mejor. No hay un trozo de carne aquí que no sea el mejor”. Al oír esto, Banzán se iluminó.

Veo que espera una explicación. Cuando usted acepta lo que Es, todo trozo de carne (todo momento) es el mejor. En eso consiste la iluminación.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La negatividad es contagiosa: Rodéate de personas que saquen lo mejor de ti“. 

Miedo al cambio

El miedo al cambio nos limita y nos impide lograr nuestras metas y deseos, así como satisfacer nuestras necesidades.

¿Te sientes amenazado ante el cambio? Aprende a enfrentarlo y a vencerlo. 

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio”. (Charles Darwin)

EL MIEDO EN NUESTRA VIDA

¿Cuántas veces te has encontrado en una situación molesta, difícil o dolorosa y no haces nada o casi nada para cambiarla? ¿Cuántas veces piensas que no hay nada que hacer o que es mejor no arriesgarte?

Uno de los mayores obstáculos para mejorar nuestra autoestima y nuestra vida, en general, es el miedo al cambio. Lo conocido nos da la impresión de seguridad y estabilidad, aunque estemos sufriendo.

Este miedo es el que impide que nos alejemos de relaciones o situaciones problemáticas y difíciles. No nos permite trabajar para mejorar nuestra autoestima. Ni luchar por nuestro bienestar. Y es la razón de la frase: Más vale malo conocido, que bueno por conocer.

El miedo al cambio incluye el temor a fracasar, a tener éxito, al compromiso, a perder ciertas cosas o privilegios, al rechazo, etc.

¿CUAL ES LA RAZÓN DEL MIEDO AL CAMBIO?

Son muchos los motivos que nos impiden cambiar:

  1. Una autoestima baja, que se refleja en dos tipos de pensamiento:

  2. La posibilidad de perder la atención y el apoyo que recibimos de la gente que nos quiere ayudar o que “entiende” nuestros problemas.

  3. La creencia equivocada de que cambiar es ser inestable.

  4. El tener asociados los cambios con las crisis.

    Con situaciones externas que nos obligan a cambiar, sin desearlo o estar preparados para ello.

  5. La respuesta de la gente que nos rodea, que puede ser muy negativa. Nuestro cambio puede provocar angustia e incomodidad en algunas personas, cuya respuesta puede ser de crítica o rechazo.

  6. Pensamientos catastróficos y extremistas, sobre todo lo malo que el cambio va a traer.

  7. El hábito erróneo, de valorarnos en función de lo que hacemos o tenemos. Por lo tanto, pensamos que si fracasamos, nuestro valor como personas disminuye.

  8. La posibilidad de perder el control sobre nuestra vida y las circunstancias.

    La falta de control, aunque sea momentánea, nos causa angustia, por lo que tratamos de evitarla.

  • No voy a lograr estar bien, porque no me lo merezco.

  • No tengo la capacidad para resolver los problemas que surgen con el cambio o para hacer todo lo necesario para tener éxito.

Sentir temor ante una situación desconocida, que puede amenazar nuestro bienestar, es normal. El problema surge cuando nos dejamos manejar por ese temor o lo “alimentamos” con una serie de pensamientos equivocados.

No es fácil cambiar, porque además de los temores que nos lo impiden, nuestra forma de pensar y actuar se ha convertido en algo automático. Como automáticos son los pensamientos que mantienen nuestra autoestima baja y alimentan el miedo al cambio.

A veces ni siquiera nos damos cuenta de dichos pensamientos y de los sentimientos y motivos de nuestras conductas. Pero si el temor o el no querer hacer el esfuerzo, nos mantiene en el mismo lugar, nuestra vida nunca va a ser como queremos. Y sólo nosotros podemos mejorarla.

¿QUÉ HACER?

Es un hecho que lo que estás haciendo, no te está dando el bienestar que deseas. Por lo tanto, es el mejor momento para actuar. Recuerda lo que dijo Einstein: Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

Elige una situación específica en la que quieras mejorar o puedes enfocarte en elevar tu autoestima. Somos una unidad y los resultados en un aspecto, repercuten en otros. No trabajes en muchas cosas al mismo tiempo.

Recuerda que el cambio es un proceso lento. Es como plantar la semilla de un árbol. Necesitas cuidarla y alimentarla y poco a poco surge la planta. Hasta que un día volteas y ves un árbol fuerte y hermoso.

Describe, la situación que te está causando angustia, dolor, malestar y/o problemas.

Escribe, con la mayor cantidad de detalles posibles:

  1. Todo lo negativo que está asociado a esa situación.

  2. Cómo va a ser tu vida cuando cambies esa situación.

Ahora cierra los ojos e imagínate en tu nueva realidad. Observa cómo te sientes, cómo actúas, etc. Fija esa imagen en tu mente.

¿Sabes qué es lo que necesitas hacer para lograr lo que deseas? ¿Qué es lo que te impide obtenerlo?

Uno de los mayores obstáculos es nuestra manera de pensar. Trata de darte cuenta de lo que estás pensando. Si te es difícil, imagínate que pensaría cualquier persona que se encontrara en esa situación.

Analiza esos pensamientos y ve donde y cuando aprendiste a pensar así. ¿Crees que todavía son apropiados para tu forma de ser y para la vida actual? Si son inadecuados para lograr tus metas, cámbialos.

¿Qué te diría la persona que más admiras, si le comentaras cuales son esos pensamientos que te están causando daño? ¿Qué te sugeriría como alternativa?

Analiza que es lo que te da miedo cuando piensas en cambiar. ¿Qué crees que puede suceder? Revisa esos temores y ve que tan reales son. Muy probablemente estén un poco exagerados.

Piensa en todo lo que estás perdiendo por dejarte gobernar por temores o ideas que pueden estar equivocados o exagerados.

Si no sabes qué hacer para cambiar o mejorar tu situación o cómo hacerlo, busca ayuda, ya sea de un familiar, amigo o persona que realmente tenga la capacidad, conocimientos y objetividad para ayudarte a encontrar la mejor solución. O recurre a libros y artículos, serios y confiables, relacionados con el tema.

Si estás trabajando en tu autoestima, muy probablemente necesites la ayuda de alguien que tenga experiencia en este aspecto.

Cada vez que te desanimes y quieras regresar a tu conducta anterior, piensa que, aunque sea incómodo o difícil en estos momentos, estás construyendo las bases para una vida mejor. Si empiezas a tener dudas, háblate como le hablarías a tu mejor amigo, para ayudarlo a lograr lo que desea.

No vale la pena ser prisionero del miedo. A la larga el sufrimiento es mucho mayor. Cuando sientas miedo de cambiar, recuerda que está comprobado que el 90% de las cosas negativas que creemos que van a pasar, nunca suceden.

¿Por qué imaginar lo peor, si puedes imaginar lo mejor? Ten siempre presente en tu mente, la imagen de lo que vas a lograr y de cómo te vas a sentir.

Recuerda que tú eres el dueño de tus pensamientos. Tú los generas y tú puedes cambiarlos por otros. Y cuando cambiamos nuestra manera de pensar, cambian nuestros sentimientos, conductas y vida en general.

El camino al éxito está formado por información, acción y perseverancia. Cada paso, por pequeño que sea, te acerca a la meta Tú puedes lograrlo. (Silvia Russek)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tienes el poder de hacer que te pasen cosas buenas“.

Desvincúlate de las heridas de tu pasado

llve-soltarLa inclinación a vincularnos con nuestras heridas, en lugar de dejarlas atrás, hace que experimentemos constantemente la sensación de no ser dignos.

Una persona que haya experimentado acontecimientos traumáticos en la vida, como una violación sexual, la muerte de seres queridos, enfermedades traumáticas, accidentes, rupturas familiares, drogadicciones y otras cosas similares, puede llegar a vincularse con los dolorosos acontecimientos del pasado y rememorarlos para llamar la atención o despertar lástima en los demás.

Esas heridas de nuestra vida parecen darnos mucho poder sobre los demás.

Cuanto más les hablamos a otros sobre nuestras heridas y sufrimientos, tanto más creamos un entorno de compasión por nosotros mismos. Nuestro espíritu creativo permanece tan conectado con los recuerdos de nuestras heridas que no puede dedicarse a transformar y manifestar. El resultado de ello es la sensación de desmerecimiento, de no ser digno de recibir todo aquello que se desea.

La tendencia a vincularnos con las heridas de nuestras vidas nos recuerda lo poco merecedores que somos de recibir nada de lo que realmente nos gustaría tener, debido a que permanecemos sumidos en un estado de sufrimiento.

Cuanto más se recuerdan y se repiten estas historias dolorosas, tanto más tiene garantizado esa persona que no atraerá la materialización de sus deseos.

Quizá la frase más poderosa que puedas llegar a memorizar en este sentido sea: «Tu biografía se convierte en tu biología». A lo que yo añadiría: «Tu biología se convierte en tu ausencia de realización espiritual». Al aferrarte a los traumas anteriores de tu vida, impactas literalmente sobre las células de tu cuerpo. Al examinar la biología de un individuo, es fácil descubrir en ella su biografía. Los pensamientos angustiosos, de autocompasión, temor, odio y otros similares, cobran un peaje sobre el cuerpo y el espíritu. Al cabo de un tiempo, el cuerpo es incapaz de curarse, debido en buena medida a la presencia de esos pensamientos.

El apego al dolor sufrido en los primeros años de la vida procede de una percepción mitológica según la cual «tengo derecho a una infancia perfecta, libre de dolor. Utilizaré durante el resto de mi vida cualquier cosa que interfiera con esta percepción.Contar mi historia será mi poder“. Lo que hace esta percepción es darle permiso al niño herido que llevas dentro para controlarte durante el resto de tu vida. Además, te proporciona una fuerte sensación de poder ilusorio.

Tenemos que ser muy cuidadosos para evitar explicar nuestra vida actual en términos de una historia traumática anterior. Los acontecimientos dolorosos de nuestras vidas son como una balsa que se utiliza para cruzar el río. Debes recordar bajarte una vez que hayas llegado a la otra orilla.

Observa tu cuerpo cuando has sufrido una herida. Una herida abierta se cierra en realidad con bastante rapidez. Imagina cómo serían las cosas si esa herida permaneciera abierta durante mucho tiempo. Se infectaría y, en último término, acabaría por matar a todo el organismo. El cerrar una herida y permitir que cure puede actuar del mismo modo en los pensamientos de tu mundo interior. Así pues, no lleves contigo tus heridas. Afróntalas y pide a la familia y a los amigos que sean compasivos mientras te recuperas. Luego, pídeles que te lo recuerden amablemente cuando se convierta en una respuesta predecible. Quizá en cuatro o cinco ocasiones tus amigos y personas queridas te dirán: «Sufriste una experiencia trágica y comprendo perfectamente tu necesidad de hablar de ello. Me importa, te escucho y te ofrezco mi ayuda si eso es lo que deseas». Después de varias situaciones de este tipo, pídeles que te recuerden amablemente que no debes repetir la historia con el propósito de obtener poder a través de la compasión de los demás.

Al retroceder en tu camino y reavivar continuamente tu dolor, incluyendo la descripción de ese dolor y la calificación de ti mismo (superviviente de un incesto, alcohólico, huérfano, abandonado), no lo haces para sentirte más fuerte. Lo haces debido a la amargura que estás experimentando. Esa amargura se pone de manifiesto en forma de odio y cólera al hablar de esos acontecimientos, con lo que no haces sino alimentar literalmente el tejido celular de tu vida a partir de tu cosecha de acontecimientos del pasado. Eso hace que se extienda la infección e impide la curación. Y lo mismo sucede con el espíritu. Esta cosecha de amargura te impide sentirte merecedor. Empiezas a cultivar entonces una imagen sucia, de criatura desafortunada, desmerecedora y difamada, y eso es lo que envías al Universo, lo que inhibirá cualquier posibilidad de atraer el amor y la Bendición a tu vida.

Aquello que te permitirá desvincularte de tus heridas es el perdón. El perdón es lo más poderoso que puedes hacer por tu fisiología y por tu espiritualidad, a pesar de lo cual sigue siendo una de las cosas menos atractivas para nosotros, debido en buena medida a que nuestros egos nos gobiernan de un modo inequívoco. Perdonar se asocia de algún modo con decir que está bien, que aceptamos el hecho perverso. Pero eso no es perdón. Perdón significa llenarse de amor e irradiar ese amor hacia el exterior, negándose a transmitir el veneno o el odio engendrado por los comportamientos que causaron las heridas. El perdón es un acto espiritual de amor por uno mismo, y envía a todo el mundo, incluido tú mismo, el mensaje de que eres un objeto de amor y que eso es lo que vas a impartir. En eso consiste el verdadero proceso de desvinculación de las heridas, de no seguir aferrándose a ellas como preciadas posesiones. Significa renunciar al lenguaje de la culpa y la autocompasión, y a no seguir adelante con las heridas del pasado. Significa perdonar íntimamente, sin esperar que nadie lo comprenda. Significa dejar atrás la actitud del ojo por ojo, que sólo causa más dolor y la necesidad de más venganza, sustituyéndola por una actitud de amor y perdón. Esta forma de actuar es alabada en la literatura espiritual de todas las religiones.

Sentirse digno es esencial para poder atraer aquello que se desea. Es, simplemente, una cuestión de sentido común. Si no tienes la sensación de merecer algo, ¿por qué te lo va a enviar la Energía Divina que está en todas las cosas? Así pues, tienes que cambiar y saber que tú y la Energía Divina sois una sola cosa, y que es tu ego el que se confabula para impedirte utilizar este poder en tu propia vida.

  • Autor: Wayne Dyer

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Que la vida me perdone las veces que no la viví“.