Hay que aprender a alejarse de quienes no nos necesitan

hay-q-aprenderTenemos que aprender a priorizarnos y a comprender que, para bien o para mal, somos las únicas personas imprescindibles en nuestra vida y que todos aquellos que nos perjudiquen, sobran.

Si estás habituado a usar las redes sociales, seguro que ya conocerás esa opción llamada “Eliminar amigo”. En ocasiones, acumulamos en estos espacios a personas que no conocemos de verdad, relaciones que nos traen más problemas que beneficios.

A día de hoy, y en especial entre la gente más joven, es común que las amistades se terminen de este modo. Quien no existe en sus redes sociales, no existe en sus vidas. Es una forma fría y algo impersonal de romper vínculos.

Ahora bien, tomando este ejemplo, también muchos de nosotros deberíamos hacer lo mismo en la vida real. En ocasiones cargamos relaciones a nuestras espaldas que vetan mucho nuestro crecimiento personal.

No obstante, no se trata tampoco de ir llamando puerta por puerta para avisar de que no queremos trato alguno. Se trata solo de saber priorizar y de no invertir tiempo y esfuerzo en quien no lo merece.

CUANDO YA NO NOS NECESITAN: LA IMPORTANCIA DE SABER VERLO

No siempre es fácil darse cuenta de cuándo llega ese momento en que dejamos de ser importante para alguien. Y no solo eso, algo que también puede suceder es que nos pierdan el respeto, y que esa necesidad se vuelva interesada.

Es necesario saber diferenciar entre quienes te necesitan de forma auténtica y quienes, en realidad, se han “desapegado” hace tiempo de nuestro corazón.

  • Si tienes hijos seguro que habrás notado que siempre llega un instante en que dejan de necesitarnos. Ahora bien, ello tiene que ver con su propia madurez, con su capacidad de ser independientes.

Porque los hijos, en realidad, siempre nos van a necesitar. Estamos hablando, claro está, de afectos.

Hay amistades que aparecen siempre de forma puntual en los instantes más interesados. Cuando necesitan un favor, cuando necesitan ser escuchados “y solo nosotros sabemos hacerlo”. Debemos tener cuidado en estos casos.

  • Mostraremos apoyo, afecto y comprensión a nuestras amistades, siempre y cuando exista reciprocidad. Una amistad, al igual que todo tipo de relación, se basa en un intercambio sincero de emociones, pensamientos, apoyos

  • Si no sientes ninguna de estas dimensiones y ves que esas personas solo te buscan cuando quieren algo a cambio, no tengas reparos en poner límites.

  • No se trata, tal y como hemos señalado antes, de romper el vínculo de la noche a la mañana. En realidad, basta solo con decir la verdad de lo que sientes y marcar límites.

“Esto no puedo hacerlo porque no me viene bien”, “Estoy notando que solo buscas mi amistad cuando necesitas algo. Desearía más reconocimiento a mi persona por tu parte”

EL PLACER DE IMPORTAR A QUIEN DE VERDAD IMPORTAS

No te preocupes si a lo largo de los años has tenido que dejar a muchas personas en tu camino. En realidad, de eso se trata la vida, de ir avanzando para quedarnos con lo mínimo, con lo que de verdad importa y hace grande tu corazón.

Quien anda más ligero de mente y más cargado de corazón disfruta de mayores felicidades y por ello no debemos tener reparos en dejar a un lado a quienes no nos necesitan.

Habrá momentos en que sientas verdadero dolor al comprobar que alguien que te es muy significativo ha dejado de darte importancia. De reconocerte, de necesitarte.

Sanar el dolor por ese descubrimiento requiere tiempo pero, a su vez, debemos recordar siempre que el mayor amor de nuestras vidas debemos ser siempre nosotros mismos. Si uno mismo no se quiere y no se respeta, no será capaz de abrir la puerta de las segundas oportunidades.

  • Las personas que de verdad te importan, en realidad, son muy pocas, pero seguro que son las mejores. No se trata pues de acumular gente” como hacemos en las redes sociales. En la vida real priorizamos y amamos lo que tenemos ante nosotros.

  • Los que te necesitan de verdad te lo demuestran. Y lo hacen de forma íntegra, sin egoísmos ni chantajes. Porque quien te quiere te respeta y sabe establecer ese intercambio cotidiano donde todos ganan y nadie pierde.

  • Si la gente que te necesita sabe demostrártelo, no olvides nunca demostrar reciprocidad. Hacer notar a quienes nos rodean que los necesitamos es una forma de reconocimiento muy poderosa, porque los hace sentirse útiles, importantes y piezas imprescindibles en nuestra red de afectos más cercana.

Las personas necesitamos muchas cosas para vivir: alimento, cobijo, calor, una casa, instantes de ocio y de libertad. Ahora bien, no debemos olvidar que las cosas más importantes de este mundo no son cosas, sino personas. 

De ahí la importancia de saber cuidar, atender, reconocer y, sin lugar a dudas, dejar atrás pesos inútiles que solo pueden causarnos daño y poner frenos a nuestro crecimiento personal.

Priorízate. Mira cada día por ti y por quienes de verdad son importantes.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Para pertenecer y sobrevivir tratamos de ser aptos

El psiquiatra Claudio Naranjo revela cómo curar las heridas de la infancia

claudio-naranjoUna inagotable fuente de sabiduría, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo explica en una entrevista concedida a RT porqué a día de hoy sólo sabemos comunicarnos con nuestros hijos a través de la violencia, cómo se pueden curar las heridas de la infancia para que no nos amarguen la vida cuando ya somos adultos y por qué el amor al prójimo no funciona si no se tiene amor propio. Vean las respuestas a todo esto y a mucho más en esta entrañable charla en RT.

En una entrevista exclusiva con RT, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo ha afirmado que cuando un psicoterapeuta ayuda a un adulto normalmente ello habla de multitud de carencias que de niño no vio satisfechas. “Aparece el reclamo del niño que vive dentro del adulto, empieza a quejarse de lo que no supo quejarse cuando era niño”, explica.

“Hay que sentir la rabia”

Según Naranjo, es tremendamente importante que los adultos sean capaces de despertar a ese “niño interior enojado con la frustración de su padre o madre”, el cual pueda incluso “llegar a acusarles” y que sean capaces de sentir la rabia aparentemente irracional” que tenían de pequeños. “Porque sin el permiso de sentir esa rabia, uno vive como un animal castrado, asevera.

El psiquiatra chileno asegura que los seres humanos “Somos como esos leones del circo a los que obligan a pasar por un circo ardiente a costa de hambre y del látigo”. “Todo animal puede ser domesticado, llega un momento en el que el animal se rinde. Así pasa con la vida humana también, a los adultos hay que devolverles la recuperación del dolor y de la rabia infantil para que vuelvan a estar enteros”, constata.

El camino hacia el amor

“Para amar hay que tener la libertad de decir sí o no, no puede ser uno un animal domesticado”, afirma Naranjo, añadiendo que hay que salirse de las frases tipo “tengo que ser un niño bueno” o “tengo que amar a mi padre o a mi madre. El experto hace hincapié en que “solo desde ahí se puede propiamente recuperar el amor”.

“La rabia incondicional es como el comienzo de una nueva libertad”, apunta. En este sentido, el psiquiatra destaca que hay una contradicción en la ética cristiana, “que predica el amor al prójimo pero no predica el amor por uno mismo. Dice:ama al prójimo como a ti mismo, pero en la práctica es como si el mensaje que transmite la cultura es: ‘no te ames a ti mismo’, recuerda. “El problema con eso es que no funciona el amor al prójimo si no hay amor por uno mismo, añade.

“Somos víctimas de una sociedad enferma”

“Todos somos víctimas de una sociedad enferma“. “La civilización es la respuesta a una situación traumática del mundo, una respuesta a una época en la que hubo una gran escasez”, explica el psiquiatra. En ese sentido, Naranjo afirma que lo que hoy llamamos “mundo civilizado” es “inmoral” y malvado porque no se quiere al prójimo.

“No se tiene sentido del bien común, es como si se estuviera sufriendo imaginariamente que se va a acabar la comida o el territorio, lamenta.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las 5 heridas que impiden ser uno mismo

La música es terapéutica

musica¿Qué nos aporta la música?

Algunas personas dicen que la música es su mejor terapeuta y en cierto modo tienen algo de razón porque nos ayuda a conectarnos con nuestros sentimientos y recuerdos y muchas veces nos ayuda a descifrar como en realidad nos sentimos.

La música nos genera tanto emociones positivas como negativas, pero también tiene otros muchos beneficios. En el artículo de hoy os desvelaremos algunos de ellos.

La música como ayuda al dolor diario

Hay muchas personas que aseguran que la música es terapéutica y que de una u otra forma los ha ayudado a mejorarse de su malestar bien sea físico o emocional.

Según diversas investigaciones, la música tiene efectos fisiológicos, como en el ritmo cardíaco, la presión arterial, el ritmo respiratorio, y además también puede afectar nuestras ondas cerebrales.

En sí afecta a nuestro organismo y a nuestras emociones tanto de forma positiva como negativa. Por eso se dice que escuchar una melodía es terapéutico porque nos ofrece muchos beneficios a diferentes malestares que podamos presentar en determinado momento.

La música como beneficio

La música también puede ser vista como sanadora, puesto que nos beneficia con problemas relacionados con el estrés, nos ayuda a mejorar nuestra memoria y con determinados dolores.

A este tipo de terapia le llamamos musicoterapia, y viene a formar parte de las terapias alternativas. Ésta afirma que la música interviene directamente en nuestro sistema nervioso causando algún tipo de efecto positivo.

Otra forma de verlo sería como la mayoría de las personas lo asimila, ya que puede formar parte de una distracción de los problemas cotidianos para nosotros y nos hace sentir mejor por momentos cuando disfrutamos de la que nos gusta.

¿Qué nos aporta la musicoterapia?

La musicoterapia puede ser activa en donde el paciente puede cantar, tocar instrumentos musicales y bailar, y de forma receptiva donde escucha para relajarse, además de otras técnicas en donde está involucrada la persona encargada de aplicar la terapia.

La música nos ofrece muchos beneficios tanto físicos, cognitivos y motores. Esta aumenta nuestra capacidad de responder más rápido ante diversos estímulos sensoriales. Nos ayuda con nuestra memoria, pensamientos, emociones e imaginación.  Además nos permite conocer cómo nos sentimos y así poder compartir mejor con los demás, así que vendría a servir también de forma social.

Al ser capaz de bailar y tocar instrumentos nos favorece en nuestra coordinación, nuestro equilibrio y movilidad. Nos aporta mucho esta forma de terapia en donde no solo se trata de escuchar, sino que es mucha más completa.

¿En qué tipo de problemas nos ayuda la musicoterapia?

La musicoterapia ayuda a personas con problemas cognitivos como daño cerebral, pacientes con adicciones o con dolores crónicos, puesto que ayuda a la persona a relajarse ofreciéndole mejorar su humor junto a beneficios a nivel neurológico.

Puede ayudar a todo tipo de personas con estrés, ansiedad, con problemas de memoria…, para aquellos niños que son inquietos y con dificultades del aprendizaje, además de contribuir a mejorar los niveles de nuestra autoestima. Es decir, la musicoterapia aporta beneficios tanto a niños como a adultos.

Nos aporta mucho a la solución de algunos de nuestros problemas y es para todas las edades lo cual es bastante bueno. Así que a escuchar música, a bailar y tocar algún instrumento que no podemos perdernos todo esto que nos concede la magia de la música.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo nuestras emociones afectan nuestra salud

El dolor siempre se crea

el-dolor-se-creaEl psicólogo David Sojo defiende que en las “clínicas del dolor” se hacen tratamientos para combatir la fibromialgia que “no sirven de nada”.

Hay muchas personas que sufren fibromialgia o migraña, unas dolencias que acostumbran a interferir en su día a día y que, en algunos casos, pueden llegar incluso a incapacitarles.

A razón de lo que relatan, estas personas padecen dolores que el común de los mortales tendría serias dificultades para soportar. Por lo que respecta a la fibromialgia, el dolor se centra en las articulaciones. Y al parecer, hay pocas cosas que calmen el sufrimiento de quien la padece. En las llamadas clínicas del dolor se analizan estas patologías. A veces, acuden a los fármacos para atenuar el malestar de los enfermos. Un hecho que a ojos de David Sojo , psicólogo especializado en dolor, no tiene ningún sentido. Este profesional de la salud, que ha analizado este tipo de patologías en su libro Fibromialgia: el síndrome de Felipe II”, asegura que el dolor no se erradica con medicamentos. Hay otros caminos, sostiene. Y aquí los explica.

¿Cómo se especializa uno en dolor? ¿Qué hay que estudiar?

Hay que estudiar principalmente el cerebro. Entre la comunidad científica no hay ninguna duda de que la clave está ahí. En este sentido, la neurobiología del dolor trata los mecanismos del dolor. El dolor es una percepción, no viene de fuera, no hay una molécula del dolor, no se puede detectar, se crea. Siempre es una respuesta del cerebro. La comunidad científica centra su atención ahora mismo en las estructuras cerebrales, pero eso es quedarse en el síntoma. Lo importante es ver porqué se están activando esas estructuras. Y es algo totalmente psicológico, es una mente instintiva que llega a la evaluación de que hay un peligro y acaba dando una respuesta de dolor. Y la clave está en intentar entender porqué da esa respuesta y cómo se puede cambiar.

Entiendo que a usted no le gusta cómo se trata el dolor en las llamadas ‘clínicas del dolor’. ¿Por qué?

Creo que no han entendido cómo funciona. Si hay lesión, hay que tratar la lesión. Y si no hay lesión, la clave está en una mente inconsciente e instintiva que se ha equivocado, y lo hace constantemente. El dolor es una percepción que se puede cambiar, pero no con fármacos. Lo mismo ocurre con las fobias. Por ejemplo, con la fobia a las palomas, que es muy común. Una persona ve una paloma, un animal totalmente inofensivo, y le puede generar una respuesta de un pavor absoluto. Eso quiere decir que tenemos una mente instintiva que se equivoca y que cuando se ve sobrepasada puede acabar dando una respuesta de dolor. Lo que hay que hacer es intentar revertir esa respuesta.

Y cree que en las clínicas del dolor eso no se hace…

Los tratamientos que hacen en las unidades del dolor no valen para nada. Suelen funcionar de carambola. En la anorexia, por ejemplo, una chica que está muy delgada pero, por el contrario, se ve gorda tiene una mente que está deformando la realidad. Y eso es lo que hay que cambiar. De nada valen los analgésicos.

*El dolor es una percepción, no viene de fuera, no hay una molécula del dolor, no se puede detectar.

Entiendo.

Cuando hay una herida física, el analgésico actúa inhibiendo la señal que va del tejido dañado al cerebro. Éste deja de mandar mensajes de dolor porque interpreta que ya no hay daño. Los analgésicos, sin embargo, no funcionan en el dolor crónico sin lesión, porque no hay ninguna señal que eliminar. Si el analgésico actúa va a ser por un efecto placebo. Es por eso que, por ejemplo, en la fibromialgia el tratamiento farmacológico de elección es el antidepresivo. Es curioso que en un síndrome de dolor sea este tipo de fármaco el elegido.

¿Y por qué lo usan?

Porque el antidepresivo, aunque no del todo bien, actúa más en la vía en la que se basa el cerebro para mandar la señal de dolor. Para enviar este mensaje en una enfermedad como la fibromialgia, el cerebro no se basa en información física, se basa en miedos, ansiedad, preocupaciones… y el antidepresivo actúa en esa vía, y por eso el paciente mejora.

Las personas con fibromialgia, ¿son ansiosas por norma general?

El perfil de personas con fibromialgia o migraña se ajusta a un individuo con episodios de ansiedad, preocupaciones, incertidumbre respecto a la vida, miedos y es muy probable que su cerebro acabe por dar una respuesta de dolor. Por el contrario, yo no tengo conocimiento de ningún psicópata fibromiálgico o migrañoso. Todo apunta a que no existen, aunque hay que investigar más. Y no los hay porque el dolor en una fibromialgia está basado en una mente desbordada de preocupaciones, mientras que la característica principal de un psicópata es que no le preocupa absolutamente nada. Pero tampoco nos conviene erradicar el dolor. El dolor es sumamente adaptativo. El problema es que tenemos una mente que se equivoca muchas veces.

Usted defiende que la fibromialgia, por ejemplo, no tiene un origen genético. Pero hay estudios que dicen lo contrario.

Yo creo que ni la fibromialgia ni la migraña tienen un origen genético. Se dan casos de personas que llevan once años medicándose y que, en dos semanas de terapia, dejan toda la medicación y hacen una vida normal. Y dentro de esos años en los que han sufrido dolor, tienen días en que no lo sienten. Si tú tuvieras algo neuropático, algo genético, no te librarías del dolor. Pero ellas mismas te confirman que tienen días mejores y peores. No se ha encontrado ninguna alteración estructural en los cerebros de pacientes con dolor crónico. Todo depende de la evaluación que hace la mente inconsciente. Hay tratamientos que funcionan, pero lo hacen de carambola.

¿Y cómo se explica?

Muchas veces, cuando estas personas van a estas unidades del dolor y les conectan a una máquina y les hacen tratamientos como, por ejemplo, el bloqueo epidural [es una de las técnicas de analgesia que se utiliza para tratar el dolor crónico], la mente inconsciente se relaja, porque la persona está en un contexto de seguridad, y deja de mandar la señal de dolor. Pero no siempre funciona, es una carambola. Y es que no se está actuando en la causa del problema, que es una evaluación equivocada de una mente instintiva.

Pero a pesar de que asegura que la fibromialgia tiene su origen en la mente, defiende a la vez que no es una enfermedad imaginaria.

Para nada. El miedo no es nada imaginario. La causa final del dolor siempre es psicológica. Es una valoración mental y un impulso nervioso, haya o no haya tejido dañado.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Romper la dinámica. La mente ha decidido dar una respuesta de dolor porque se ha visto desbordada. Ante una eventualidad que ha considerado peligrosa, ha dado una respuesta, y en su lógica no tiene ninguna razón para dejar de darla. Lo que hay que hacer es romper esa dinámica cerebral para darle la vuelta. Si, mediante la terapia, actúas en ese foco, es probable que puedas llegar a dar la vuelta a esa evaluación que ha hecho tu mente.

¿Y qué porcentaje de éxito puede tener esa terapia?

Depende mucho de la persona. Porque, al final, la fibromialgia o la migraña se convierten en un estilo de vida. Tienes que cambiar muchas cosas. A veces, hay personas que con una o dos sesiones han cambiado totalmente, pero hay otras que no acaban de salir de ese círculo porque siguen funcionando sobre la base de esos patrones. Lo que sí está claro es que si uno consigue cambiar ese patrón, el dolor mejora o desaparece. Pero si no consigues cambiar esa dinámica general, esas ideas, esos miedos, el dolor va a persistir.

Si los tratamientos que se llevan a cabo en las ‘clínicas del dolor’ no tienen resultados, ¿por qué siguen activas?

Yo creo que hay muchos intereses. La industria farmacéutica tiene un filón enorme con el dolor, cuando los analgésicos no funcionan con el dolor crónico sin lesión.

*Los analgésicos no funcionan con el dolor crónico sin lesión.

Antes hablaba de la neurobiología. ¿Es una disciplina reglada en España?

Aquí no está reconocida. El mayor experto que tenemos en España es Arturo Goicoechea [fue el jefe durante años de sección de Neurología del Hospital Santiago de Vitoria]. Fuera de nuestras fronteras sí está más avanzada, con referentes como Lorimer Mosley o Peter O’Sullivan, que están revolucionando el tratamiento del dolor con esta visión. Aquí la neurobiología está regulada a través de cursos particulares de determinadas instituciones. En la Universidad yo no dí nada con respecto al dolor, y menos relacionado con este nuevo paradigma. Lo que sí se enseña es el paradigma anterior, que dice que el dolor viene de fuera y que se detecta, cuando éste no se puede detectar. El dolor siempre se crea. Estamos equivocados pensando que un martillazo provoca dolor. Lo que lo provoca es la evaluación que va a hacer el cerebro de esa información que le llega y que le dice que hay tejido dañado.

¿Y cree que se llegará a impartir en las universidades?

Creo que sí. Es un camino inevitable. La neurobiología del dolor ha avanzado muchísimo, lo que sucede es que cambiar un paradigma es muy complicado. Hay muchos intereses.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Relación entre dientes y emociones

dientes-emocionesEn la Medicina Tradicional China, y también en otras terapias alternativas, la relación entre dientes y emociones está más que demostrada. Los dientes reflejan como vivimos y gestionamos las tensiones diarias y son portadores de nuestra vitalidad.

Cuando nuestros dientes enferman nos hablan de los miedos y emociones. Cuando soñamos que perdemos los dientes significa que estamos perdiendo una parte de nuestra energía y vitalidad.

Los dientes son la representación de nuestro mundo interno, a través de ellos se puede descifrar muchas cosas sobre: nuestras experiencias, como asimilamos las emociones, que lugar ocupamos en el mundo, la manera en que nos expresamos o el modo que tenemos de resolver conflictos.

Nuestros dientes, siendo parte de nuestro cuerpo nos hablan y nos dicen qué está pasando y qué guardamos estancado en nuestro campo emocional. A continuación veremos la relación entre dientes y emociones, por grupos de piezas.

Los incisivos

Los incisivos nos hablan de nuestra relación con nuestros padres, y los sentimientos de supervivencia y necesidad de ser amados. De nuestra sexualidad con la pareja y nuestra capacidad de amar a los demás como padres y madres universales, aceptando nuestra parte femenina como nuestra parte masculina.

Las infecciones en estos dientes reflejan las tensiones con respecto a los antepasados, creencias sociales arraigadas, creencias relacionadas con el nacimiento y la relación que se mantiene con los padres.

Los incisivos son la imagen exterior que damos al mundo y muestran nuestra fuerza para expresar lo que creemos. En ocasiones los incisivos sobresalientes pueden denotar una carencia de arrojo.

También revelan dificultades para aceptar la feminidad, en el caso de la mujer, y la masculinidad, en el caso del hombre y el paso de material genético de una generación a otra.

Los caninos

Dentro de la relación entre dientes y emociones, los caninos enfermos nos hablan de que la persona puede estar sufriendo sensación de escasez: “La comida no es suficiente, necesito más” Esta sensación de escasez puede estar relacionada con la carencia de afecto. Las infecciones también denotan la ira, el resentimiento, la incapacidad de ser lo que uno quiere ser.

El canino está relacionado con nuestros deseos de poseer, así como nuestros deseos sexuales.

Premolares superiores

  • El primer premolar superior expresa nuestro deseo de diferenciarnos de los demás. Las infecciones en estos dientes denotan las tensiones relacionadas con agresiones externas y con el miedo a morir. Este miedo a morir no se refiere exclusivamente a la muerte física también puede referirse al final de un ciclo de nuestra vida. También podría ser el miedo a perder a un ser querido. La tristeza y la melancolía son emociones relacionadas con estos dientes.

  • El segundo premolar nos habla de crear algo nuestro, de dejar una creación nuestra en el mundo. Si estos dientes enferman pueden estar reflejando un sentimiento de falta de confianza en uno mismo, de frustración.

Premolares inferiores

Los premolares inferiores suelen ir relacionados con sentimientos de haber sido víctimas de injusticias en la vida.

Sentimientos como la desconfianza en el futuro, desilusión y descontento pueden ser algunas de las emociones expresadas.

Las infecciones o problemas en estos premolares denotan las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones, con la sensación de haber sido víctimas de la injusticia.

Las personas dejan poco tiempo para la diversión y el disfrute, lo realmente importante para ellos es el deber y el trabajo.

Alguna de las emociones relacionadas con estos dientes son: el descontento y la desilusión. La vida carece de alegría.

Molares superiores

  • Los problemas o infecciones del primer molar superior indican las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones y, también, que sentimos miedo o desconfianza ante lo que nos pueda deparar el futuro. Reflejan momentos en los que no somos felices, en los que no nos damos tiempo para la diversión y el placer. Estos molares también nos hablan del deseo de crear nuestra propia vida.

  • El segundo molar superior está relacionado con las emociones de ilusión o desilusión, de desapego y codicia. También están relaciones con la forma en que nuestro entorno percibe nuestros deseos.

Molares inferiores

Las infecciones o problemas en estos molares denotan problemas en el manejo de nuestras relaciones. Dentro de la relación entre dientes y emociones estas piezas son también un caso muy a tener en cuenta.

  • El primer molar inferior se relaciona con nuestro apego al pasado y a las experiencias que hemos vivido. Las infecciones en estos dientes tienen que ver con problemas en el hogar, problemas de relaciones entre la familia. La melancolía es la emoción resultante.

  • Un segundo molar inferior débil o enfermo nos habla de emociones que están relacionadas con la humildad y la capacidad que tenemos de asumir las nuevas situaciones que se nos presentan. Están relacionados con la flexibilidad necesaria para afrontar los problemas que la vida nos puede plantear.

Últimos molares

Las enfermedades de estos dientes denotan las tensiones que pueden generar la aceptación de las propias emociones.

También indican que la persona percibe que todo va excesivamente rápido, que no está en el ritmo adecuado.

Los problemas que afectan a estos dientes revelan un gran control sobre las emociones y la negación de aceptar que algo no está bien en casa.

La persona no es capaz de encontrar su identidad en este mundo, sobre todo en su propia casa.

Cordales o muelas del juicio

Estas muelas nos hablan de nuestro destino. Recogen todos nuestros deseos y nos muestran si realmente andamos en la dirección correcta.

Las emociones que suelen manifestarse cuando existe alguna patología en estos molares son el enojo y la infelicidad, con un sentimiento de que todo va demasiado deprisa y no siempre en la dirección que nuestro corazón anhela. La persona suele sentir que es incapaz de encontrar su identidad en este mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento

Las rodillas: mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez

Las rodillas son la segunda articulación de las piernas. Cargan el peso del cuerpo cuando estamos de pie y se necesitan para caminar, para subir y bajar escalones, para sentarse, para descender, etc.

Las rodillas se relacionan con el orgullo, el sometimiento, la modestia y la humildad. Representan nuestra capacidad de ceder, de soltar, en nuestra relación con los otros.

No querer doblegar las rodillas indica una actitud orgullosa e inflexible. Caer de rodillas es una llamada a la humildad, a que abandonemos la arrogancia o el orgullo respecto a alguna situación que estemos viviendo.

En astrología se dice que el signo de capricornio controla la articulación de la rodilla y el regente de este signo es Saturno. Tal vez por ese motivo se dice que las personas muy “saturninas” (es decir rígidas) suelen acabar con problemas de rodillas.

En el maestro y las magas, Alejandro Jodorowsky explica que cada una de nuestras edades vive en nosotros. Si los huesos son seres, las articulaciones son puentes por donde hemos de atravesar el tiempo. Dice respecto a las rodillas:

“Asalta esa fortaleza al parecer inexpugnable que son tus rodillas. Por delante presentan una coraza al mundo, pero detrás, en la intimidad, te ofrecen la sensualidad del adolescente”

Las rodillas conquistan el mundo, te permiten ocupar como un rey tu territorio, son los caballos feroces de tu carro. Pero si no sigues subiendo, madurando, ahí te quedarás, encerrado en tu castillo.

Las lesiones de menisco, constituido por cartílago que hacen posible la articulación y rotación de la rodilla, se producen a causa del sobreesfuerzo. Puede que con una excesiva actividad exterior, huyamos desmesuradamente de solucionar algún conflicto interior. Tras la operación de menisco, los afectados deben restringir el movimiento. A este proceso, sería conveniente que le siguiera una toma de conciencia de cuales son nuestros límites y de que manera los estamos trascendiendo, al tiempo que deberíamos preguntarnos de qué asunto íntimo estamos “queriendo escapar”.

Los dolores en las rodillas son aliados que nos pueden ayudar a reflexionar sobre nuestra relación con la jerarquía: la dominación y el sometimiento con lo que nos rodea; sobre nuestra excesiva rigidez; e incluso nos puede invitar a dar un repaso autobiográfico de nuestra salida del mundo adolescente, por si algo que allí no se terminó de elaborar, sigue llamando nuestra atención a través de alarmas en la zona corporal que representa a esa edad, las rodillas. Si no dedicamos tiempo y energía a solucionar los problemas delsubmundoreferidos a lo anterior, todo ese tiempo y energía se concentra en una hiperactividad fuera de nosotros, demasiado orgullosos e inflexibles para admitir que debemos transformarnos, y en esta huída desmesurada, se rompen los límites de nuestra capacidad física, dando problemas en los meniscos.

En lugar de vivir estos problemas de salud como algo negativo y sin sentido, sería mejor escucharlos como si de maestros se trataran. Seguro que traen un mensaje sanador para nosotros.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliatritis

Ser raro o una minoría, lo más saludable

ser-raroEn una sociedad en la que formar parte de la masa no permite que el ser humano avance racional, emocional y culturalmente, ser parte de una minoría no es un síntoma de fracaso social. Muy al contrario, formar parte de una minoría te hace parte de la sociedad como individuo de una forma autónoma y relevante, algo que la gente que forma parte de la gran manada no puede apenas ni plantearse.

Cuando seguir las reglas es perpetuar la injusticia, mantener las tradiciones es cultivar lo obsoleto y socializar es topar frontalmente con un sentimiento de vacío, frenar la marcha y cambiar de dirección no es una locura. Es más, podríamos decir que es un signo de actividad mental y en algunos casos de coherencia entre acciones y pensamientos.

Formar parte de una minoría no es apartarte de la vida de los demás, del mundo. Formar parte de una minoría y ser selectivo con las personas con las que te relacionas es tomar fuerza, perspectiva y determinación, con el objetivo de promover cambios positivos en la sociedad en la que vives.

LOS EXPERIMENTOS SOBRE MINORÍAS DE MOSCOVICI

Moscovici, Lage y Naffechoux (1969) realizaron un experimento que demostró que bajo determinadas condiciones es posible que una minoría influya sobre el criterio de la mayoría y eso se puede dar gracias a dos factores principales: la consistencia a través del tiempo de sus opiniones y por la unión del grupo alrededor de sus planteamientos.

La tarea consistía en determinar el color y la intensidad luminosa de una serie de diapositivas que en realidad eran todas azules. En la condición de minoría consistente, los cómplices del investigador respondían “verde” en todas las ocasiones, lo cual les hacía ser totalmente consistentes en su opinión. En la condición de “no consistencia” respondían “verde” solo en 24 ocasiones. En la condición de control los sujetos eran todos ingenuos.

Cuando el comportamiento de la minoría es consistente, los sujetos de la mayoría contestaron “verde” un 8,42% de las veces y un 32% mencionó en alguna ocasión el color verde. Esto demuestra que la influencia de la minoría en la mayoría es clara cuando se percibe consistencia y seguridad en su postura.

¿Quién gobierna tu vida?

inconsciente-icebergLo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.
Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.
Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.
Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

*El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del clan familiar
, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

*El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo. El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.
Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.
Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Sé como la flor de Loto: renace cada día e imponte a la adversidad

la-flor-de-lotoLa naturaleza es tan apasionante que nos da las respuestas más inesperadas cuando ni tan siquiera creíamos que podían existir más allá de nuestra mente, de nuestra esperanza y de nuestro deseo por seguir adelante. Lejos de mostrar una realidad monótona y predecible, cada rincón en el que la naturaleza brota con libertad nos deja una nueva enseñanza sobre lo que significa habitar este mundo.

No sólo es generosa para con la ciencia, sino con nuestros sentidos y con nuestra espiritualidad. Tanto es así que, en la gran variedad de manifestaciones, especies y fenómenos que produce, nos encontramos con auténticas lecciones de cómo afrontar la vida. Auténticas teorías psicológicas sin control de variables ni análisis de fiabilidad o validez, pero que encierran un mensaje cuya belleza y significado es indiscutible.

De entre todos los fenómenos infinitos y curiosos de la naturaleza se encuentra la flor de Loto. Un fenómeno “sui géneris” que resulta una metáfora apasionante sobre la vida y las adversidades a las que hacemos frente cada día.

LA FLOR DE LOTO

La flor de Loto es un tipo de lirio de agua, cuyas raíces tienen su base en el fango y en el lodo de lagunas y lagos. La flor de loto posee la semilla con mayor longevidad y resistencia: puede aguantar hasta 30 siglos antes de florecer sin perder su fertilidad.

 La flor de loto es símbolo de la pureza y belleza que puede surgir de un terreno pantanoso.

Esta hermosa flor emerge y se nutre del barro, en ciénagas o lugares pantanosos y cuando florece se eleva sobre el lodo. En la noche, los pétalos de la flor se cierran y la flor se sumerge bajo el agua. Se cierra para hundirse en el agua pero al amanecer se alza de nuevo sobre al agua sucia, intacta y sin restos de impureza por la disposición de sus pétalos en forma espiral.

2885110670_757478f74e_thumb5La flor de loto tiene la peculiaridad de ser la única flor que es fruto al mismo tiempo: el fruto tiene forma de cono invertido y está en su interior. Cuando la flor está cerrada no huele, pero cuando se abre su aroma recuerda al jacinto. Muchos consideran su aroma hipnótico, capaz de alterar los estados de la conciencia.

MITOLOGÍAS SOBRE LA FLOR DE LOTO

La fascinación por esta flor ha hecho que esta sea un símbolo fundamental para multitud de civilizaciones a lo largo de la historia. La flor de Loto es considerada sagrada y uno de los símbolos más antiguos con múltiples significados para los países de Oriente, aunque también encontramos múltiples referencias a ellas en el mundo occidental.

En la mitología griega, los lotófagos eran un pueblo mítico que los antiguos identificaban con los habitantes de una población al nordeste de África. Cuenta la leyenda que una bella Diosa se perdió en un bosque hasta llegar a un lugar donde abundaba el fango, denominado loto, donde se hundió.

Este espacio había sido creado por los Dioses para los seres cuyo destino había sido fracasar  en la vida. Sin embargo, la joven luchó durante miles de años hasta que logró salir de allí convertida en una bella flor de loto, simbolizando el triunfo de la perseverancia ante situaciones adversas.

En el ámbito budista, el loto sirve como asiento o trono para Buda o los Budas e indica un nacimiento divino. En el mundo cristiano, la flor de loto es el lirio blanco que significa tanto fertilidad como pureza.

Tradicionalmente, el Arcángel Gabriel lleva a la Virgen María el lirio de la Anunciación.

LA FLOR DE LOTO Y SU SIGNIFICADO PARA LA PSICOLOGÍA

La flor de Loto simboliza el poder de la resistencia psicológica como capacidad para transformar la adversidad en potencialidad. Suzanne C. Kobasa, psicóloga de la Universidad de Chicago, dirigió varias investigaciones en las que detectó que los individuos con personalidad resistente tienen una serie de características en común. Suelen ser personas de gran compromiso, control y orientadas al reto.

“Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades” -Elisabeth Kubler Ross-

Más tarde esta explicación fue reconceptualizada con el término resiliencia, la esencia de la personalidad resistente. La resiliencia se suele definir como la capacidad de los individuos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y grandes adversidades.

La flor de Loto supone una magnífica metáfora de cómo existen personas capaces de plegar el dolor y desplegarlo posteriormente en forma de serenidad, autocontrol y persistencia.

  • Fuente: Cristina Roda Rivera (Psicóloga, especialista Máster en Psicología clínica y social) lamenteesmaravillosa.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las 38 flores del Dr. Bach

No necesito impresionar a nadie

en-una-etapaEstoy en un punto de mi vida en el que ya no necesito impresionar a nadie.

Soy como soy, sin que me importe lo que los demás piensen de mí. 

No necesito disfraces, no necesito engañar ni fingir. Porque puedo ser quien soy en realidad.

No necesito hacer reír o hacer creer que nunca lloro.

No necesito ser siempre fuerte, ni ser siempre agradable.

No necesito ser igual que nadie, y sobre todo me acepto tal y como soy.

Con mis virtudes, pero también con mis defectos.

Porque puedo no ser perfecta, pero soy siempre yo.

Acepto y amo quien soy, y quien puedo llegar a ser.

– Anónimo –

No existimos para impresionar al mundo, sino para ser felices y realizarnos

Ahora, hay etapas en nuestras vidas en las que necesitamos priorizar, pensar que vamos a sorprender a este o a aquel y que nos van a envidiar o admirar.

Hay momentos en los que deseamos captar la atención y ser los reyes de la fiesta. Sin embargo, pasadas ciertas edades, lo que de verdad cobra importancia para nosotros es vivir nuestra vida sin destacar para los demás, solo para nosotros mismos y nuestro entorno.

Alguien dijo una vez que es bonito tener dinero para comprar cosas que deseemos, pero es más bonito tener cosas que el dinero no puede comprar.

Lo que te va enseñando la vida…

Hay gente que se pasa la vida haciendo cosas que detesta, para conseguir dinero que no necesita, para comprar cosas que no quiere, para impresionar a gente que no le gusta. (Desconocido)

Dicen que la vida te va enseñando “quién no, quién sí y quién nunca”. No hacen falta malas experiencias ni resentimientos, solo que vamos aprendiendo que quien espera, se decepciona.

Ya nos hemos decepcionado muchas veces, hemos depositado nuestra confianza en cientos de ocasiones y, bueno, la verdad es que no siempre hemos obtenido es resultado que esperábamos.

Así, de la misma manera en que dejas de esperar algo de los demás, comienzas a darte cuenta de que debes dejar de preocuparte sobre lo que los demás esperan de ti.

Este es el momento en el que tomas las riendas de tus deseos, guías tu vida, tienes iniciativas propias, no elogias en exceso a los demás y compartes tus pensamientos libremente. Digamos que no sólo es el comienzo de tu libertad emocional, sino también de tu identidad.

¿Por qué no necesitamos impresionar a nadie más que a nosotros mismos?

Las personas más infelices en este mundo son las personas que se preocupan demasiado por lo que piensen los demás.

No necesitamos complacer a nadie, solo a nosotros mismos. Y esto obedece a una sencilla regla que todos podemos entender: si intentamos impresionar a toda costa, nos disfrazamos. Y si nos disfrazamos, muere nuestra esencia.

Cada uno es único y excepcional. Nada ni nadie merece que escondamos nuestra verdadera forma de ser, nuestras emociones o nuestros pensamientos. Ahora, también es verdad que todo tiene un límite, no puedes decir o hacer lo primero que te venga a la cabeza, tienes que poner cuidado en no herir a los demás.

A casi todos nos llega ese momento vital en el que lo que opinen los demás ya deja de importarnos, pues nos damos cuenta que lo verdaderamente importante somos nosotros.

Ahora bien, resulta paradójico que una persona segura de sí misma y despreocupadapor el que dirán” es la que deja huella de verdad. Digamos que quien se atiende a sí mismo se convierte en alguien más puro, más real, más pleno.

En definitiva, la única manera de ser una persona de acero inolvidable es no pretendiéndolo. Ser naturales y trabajar nuestros verdaderos deseos es la clave para ser más felices.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “No le des explicaciones a nadie, rinde cuentas contigo misma