Relación entre dientes y emociones

dientes-emocionesEn la Medicina Tradicional China, y también en otras terapias alternativas, la relación entre dientes y emociones está más que demostrada. Los dientes reflejan como vivimos y gestionamos las tensiones diarias y son portadores de nuestra vitalidad.

Cuando nuestros dientes enferman nos hablan de los miedos y emociones. Cuando soñamos que perdemos los dientes significa que estamos perdiendo una parte de nuestra energía y vitalidad.

Los dientes son la representación de nuestro mundo interno, a través de ellos se puede descifrar muchas cosas sobre: nuestras experiencias, como asimilamos las emociones, que lugar ocupamos en el mundo, la manera en que nos expresamos o el modo que tenemos de resolver conflictos.

Nuestros dientes, siendo parte de nuestro cuerpo nos hablan y nos dicen qué está pasando y qué guardamos estancado en nuestro campo emocional. A continuación veremos la relación entre dientes y emociones, por grupos de piezas.

Los incisivos

Los incisivos nos hablan de nuestra relación con nuestros padres, y los sentimientos de supervivencia y necesidad de ser amados. De nuestra sexualidad con la pareja y nuestra capacidad de amar a los demás como padres y madres universales, aceptando nuestra parte femenina como nuestra parte masculina.

Las infecciones en estos dientes reflejan las tensiones con respecto a los antepasados, creencias sociales arraigadas, creencias relacionadas con el nacimiento y la relación que se mantiene con los padres.

Los incisivos son la imagen exterior que damos al mundo y muestran nuestra fuerza para expresar lo que creemos. En ocasiones los incisivos sobresalientes pueden denotar una carencia de arrojo.

También revelan dificultades para aceptar la feminidad, en el caso de la mujer, y la masculinidad, en el caso del hombre y el paso de material genético de una generación a otra.

Los caninos

Dentro de la relación entre dientes y emociones, los caninos enfermos nos hablan de que la persona puede estar sufriendo sensación de escasez: “La comida no es suficiente, necesito más” Esta sensación de escasez puede estar relacionada con la carencia de afecto. Las infecciones también denotan la ira, el resentimiento, la incapacidad de ser lo que uno quiere ser.

El canino está relacionado con nuestros deseos de poseer, así como nuestros deseos sexuales.

Premolares superiores

  • El primer premolar superior expresa nuestro deseo de diferenciarnos de los demás. Las infecciones en estos dientes denotan las tensiones relacionadas con agresiones externas y con el miedo a morir. Este miedo a morir no se refiere exclusivamente a la muerte física también puede referirse al final de un ciclo de nuestra vida. También podría ser el miedo a perder a un ser querido. La tristeza y la melancolía son emociones relacionadas con estos dientes.

  • El segundo premolar nos habla de crear algo nuestro, de dejar una creación nuestra en el mundo. Si estos dientes enferman pueden estar reflejando un sentimiento de falta de confianza en uno mismo, de frustración.

Premolares inferiores

Los premolares inferiores suelen ir relacionados con sentimientos de haber sido víctimas de injusticias en la vida.

Sentimientos como la desconfianza en el futuro, desilusión y descontento pueden ser algunas de las emociones expresadas.

Las infecciones o problemas en estos premolares denotan las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones, con la sensación de haber sido víctimas de la injusticia.

Las personas dejan poco tiempo para la diversión y el disfrute, lo realmente importante para ellos es el deber y el trabajo.

Alguna de las emociones relacionadas con estos dientes son: el descontento y la desilusión. La vida carece de alegría.

Molares superiores

  • Los problemas o infecciones del primer molar superior indican las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones y, también, que sentimos miedo o desconfianza ante lo que nos pueda deparar el futuro. Reflejan momentos en los que no somos felices, en los que no nos damos tiempo para la diversión y el placer. Estos molares también nos hablan del deseo de crear nuestra propia vida.

  • El segundo molar superior está relacionado con las emociones de ilusión o desilusión, de desapego y codicia. También están relaciones con la forma en que nuestro entorno percibe nuestros deseos.

Molares inferiores

Las infecciones o problemas en estos molares denotan problemas en el manejo de nuestras relaciones. Dentro de la relación entre dientes y emociones estas piezas son también un caso muy a tener en cuenta.

  • El primer molar inferior se relaciona con nuestro apego al pasado y a las experiencias que hemos vivido. Las infecciones en estos dientes tienen que ver con problemas en el hogar, problemas de relaciones entre la familia. La melancolía es la emoción resultante.

  • Un segundo molar inferior débil o enfermo nos habla de emociones que están relacionadas con la humildad y la capacidad que tenemos de asumir las nuevas situaciones que se nos presentan. Están relacionados con la flexibilidad necesaria para afrontar los problemas que la vida nos puede plantear.

Últimos molares

Las enfermedades de estos dientes denotan las tensiones que pueden generar la aceptación de las propias emociones.

También indican que la persona percibe que todo va excesivamente rápido, que no está en el ritmo adecuado.

Los problemas que afectan a estos dientes revelan un gran control sobre las emociones y la negación de aceptar que algo no está bien en casa.

La persona no es capaz de encontrar su identidad en este mundo, sobre todo en su propia casa.

Cordales o muelas del juicio

Estas muelas nos hablan de nuestro destino. Recogen todos nuestros deseos y nos muestran si realmente andamos en la dirección correcta.

Las emociones que suelen manifestarse cuando existe alguna patología en estos molares son el enojo y la infelicidad, con un sentimiento de que todo va demasiado deprisa y no siempre en la dirección que nuestro corazón anhela. La persona suele sentir que es incapaz de encontrar su identidad en este mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento

Las rodillas: mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez

Las rodillas son la segunda articulación de las piernas. Cargan el peso del cuerpo cuando estamos de pie y se necesitan para caminar, para subir y bajar escalones, para sentarse, para descender, etc.

Las rodillas se relacionan con el orgullo, el sometimiento, la modestia y la humildad. Representan nuestra capacidad de ceder, de soltar, en nuestra relación con los otros. No querer doblegar las rodillas indica una actitud orgullosa e inflexible. Caer de rodillas es una llamada a la humildad, a que abandonemos la arrogancia o el orgullo respecto a alguna situación que estemos viviendo.

En astrología se dice que el signo de capricornio controla la articulación de la rodilla y el regente de este signo es Saturno. Tal vez por ese motivo se dice que las personas muy “saturninas” (es decir rígidas) suelen acabar con problemas de rodillas.

En el maestro y las magas, Alejandro Jodorowsky explica que cada una de nuestras edades vive en nosotros. Si los huesos son seres, las articulaciones son puentes por donde hemos de atravesar el tiempo. Dice respecto a las rodillas:

“Asalta esa fortaleza al parecer inexpugnable que son tus rodillas. Por delante presentan una coraza al mundo, pero detrás, en la intimidad, te ofrecen la sensualidad del adolescente”

Las rodillas conquistan el mundo, te permiten ocupar como un rey tu territorio, son los caballos feroces de tu carro. Pero si no sigues subiendo, madurando, ahí te quedarás, encerrado en tu castillo.

Las lesiones de menisco, constituido por cartílago que hacen posible la articulación y rotación de la rodilla, se producen a causa del sobreesfuerzo. Puede que con una excesiva actividad exterior, huyamos desmesuradamente de solucionar algún conflicto interior. Tras la operación de menisco, los afectados deben restringir el movimiento. A este proceso, sería conveniente que le siguiera una toma de conciencia de cuales son nuestros límites y de que manera los estamos trascendiendo, al tiempo que deberíamos preguntarnos de qué asunto íntimo estamos “queriendo escapar”.

Los dolores en las rodillas son aliados que nos pueden ayudar a reflexionar sobre nuestra relación con la jerarquía: la dominación y el sometimiento con lo que nos rodea; sobre nuestra excesiva rigidez; e incluso nos puede invitar a dar un repaso autobiográfico de nuestra salida del mundo adolescente, por si algo que allí no se terminó de elaborar, sigue llamando nuestra atención a través de alarmas en la zona corporal que representa a esa edad, las rodillas. Si no dedicamos tiempo y energía a solucionar los problemas delsubmundoreferidos a lo anterior, todo ese tiempo y energía se concentra en una hiperactividad fuera de nosotros, demasiado orgullosos e inflexibles para admitir que debemos transformarnos, y en esta huída desmesurada, se rompen los límites de nuestra capacidad física, dando problemas en los meniscos.

En lugar de vivir estos problemas de salud como algo negativo y sin sentido, sería mejor escucharlos como si de maestros se trataran. Seguro que traen un mensaje sanador para nosotros.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliatritis

Ser raro o una minoría, lo más saludable

ser-raroEn una sociedad en la que formar parte de la masa no permite que el ser humano avance racional, emocional y culturalmente, ser parte de una minoría no es un síntoma de fracaso social. Muy al contrario, formar parte de una minoría te hace parte de la sociedad como individuo de una forma autónoma y relevante, algo que la gente que forma parte de la gran manada no puede apenas ni plantearse.

Cuando seguir las reglas es perpetuar la injusticia, mantener las tradiciones es cultivar lo obsoleto y socializar es topar frontalmente con un sentimiento de vacío, frenar la marcha y cambiar de dirección no es una locura. Es más, podríamos decir que es un signo de actividad mental y en algunos casos de coherencia entre acciones y pensamientos.

Formar parte de una minoría no es apartarte de la vida de los demás, del mundo. Formar parte de una minoría y ser selectivo con las personas con las que te relacionas es tomar fuerza, perspectiva y determinación, con el objetivo de promover cambios positivos en la sociedad en la que vives.

LOS EXPERIMENTOS SOBRE MINORÍAS DE MOSCOVICI

Moscovici, Lage y Naffechoux (1969) realizaron un experimento que demostró que bajo determinadas condiciones es posible que una minoría influya sobre el criterio de la mayoría y eso se puede dar gracias a dos factores principales: la consistencia a través del tiempo de sus opiniones y por la unión del grupo alrededor de sus planteamientos.

La tarea consistía en determinar el color y la intensidad luminosa de una serie de diapositivas que en realidad eran todas azules. En la condición de minoría consistente, los cómplices del investigador respondían “verde” en todas las ocasiones, lo cual les hacía ser totalmente consistentes en su opinión. En la condición de “no consistencia” respondían “verde” solo en 24 ocasiones. En la condición de control los sujetos eran todos ingenuos.

Cuando el comportamiento de la minoría es consistente, los sujetos de la mayoría contestaron “verde” un 8,42% de las veces y un 32% mencionó en alguna ocasión el color verde. Esto demuestra que la influencia de la minoría en la mayoría es clara cuando se percibe consistencia y seguridad en su postura.

Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más

Las plantas...Stefano Mancuso, neurobiólogo vegetal

Tengo 49 años. Vivo en Florencia, soy docente de la universidad. Fundé y dirijo el Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal. En Europa las personas válidas no están interesadas en hacer política, que se ha dejado a personas de segundo o tercer nivel. Soy católico.

-¿Las plantas sienten?
Mucho más de lo que sentimos los animales. Y no es mi opinión o percepción, es una evidencia científica.

-No es usted un iluminado.
No. Sabemos que perciben los cambios eléctricos, el campo magnético, el gradiente químico, la presencia de patógenos…

-¿Oyen, ven…?
Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más. No tienen ojos y oídos como nosotros, pero perciben todas las gradaciones de la luz y las vibraciones sonoras.

-¿Y les gusta la música?
Ciertas frecuencias, sobre todo las bajas (entre los 100 Hz y los 500 Hz), favorecen la germinación de las semillas y el crecimiento de las plantas hacia la fuente de ese sonido, que equivale a frecuencias naturales como la del agua que corre, pero hablar o cantar a las plantas es perder el tiempo.

-¿Hay sonidos bajo tierra?
Se ha descubierto que las raíces producen sonido y son capaces de percibirlo. Eso sugiere la existencia de una vía de comunicación subterránea.

-Tampoco tienen nariz.
Su olfato y gusto son muy sensibles. Perciben las moléculas químicas, es su modo de comunicación, cada olor es un mensaje. Y tienen tacto, basta ver a cámara rápida cómo palpa una planta trepadora.

-¿Y dice que se comunican?
Se comunican con otras plantas de la misma especie a través de moléculas químicas volátiles, mandan por ejemplo mensajes de peligro. Si un insecto se le está comiendo las hojas, la planta produce al instante determinadas moléculas que se difunden kilómetros y que avisan de que hay un ataque en curso.

-¿Y cómo se defienden?
De muchas maneras. Pueden aumentar sus moléculas venenosas o producir proteínas indigeribles para el insecto. Muchas plantas al ser comidas por un insecto emiten determinadas sustancias para atraer a otros insectos que lo depreden.

-Eso es comunicación entre especies.
Las plantas producen muchas moléculas químicas cuyo único objeto es manipular el cerebro de los animales, en ese contexto se inscriben las drogas.

-Un ejemplo…
Estudios recientes demuestran que un naranjo o un limonero en flor actúa de diferente manera según la cantidad de polen que lleve el insecto. Si lleva mucho polen, aumenta en el néctar la cantidad de cafeína para activar su cerebro, para que se acuerde de esa planta y vuelva. Si lleva poco polen, corta la cafeína.

-¿Inteligencia vegetal?
Si inteligencia es la capacidad para resolver problemas, las plantas son capaces de responder de manera adecuada a estímulos externos e internos, es decir: son conscientes de lo que son y de lo que las rodea.

-¡Eso es mucho!
Hemos ignorado cómo funciona el 99,7% de la vida en el planeta y no podemos permitírnoslo porque nuestra dependencia del reino vegetal incluye -además del aire, la comida y los fármacos- la energía (los combustibles fósiles son depósitos orgánicos).

-Desconocemos el 90 por ciento de las plantas.
En su evolución las plantas han producido millones de soluciones que son muy distintas de las que han producido los animales. Hasta ahora el hombre ha basado su tecnología en cómo estamos hechos nosotros: un centro de mando y una jerarquía de órganos, y así se organizan nuestras sociedades, gobiernos, máquinas…

-Hay otro mundo en el que inspirarnos.
Estudiar las plantas nos dará una cantidad ingente de posibilidades tecnológicas. Por ejemplo, las redes: una red de internet y un conjunto de raíces son muy similares. Pero las plantas son redes vivas, imagine lo que podemos llegar a aprender de ellas.

-¿Son altruistas?
Compiten con otras especies y cooperan si son del mismo clan. Pero hay algunos ejemplos extraordinarios en los que podemos hablar de un alto grado de altruismo. Hay una investigación muy hermosa que se hizo hace cuatro años en Canadá.

-Cuénteme.
Se aisló a un gran abeto del acceso al agua, y los abetos de alrededor le pasaron sus nutrientes durante años para que no muriera. Las plantas son organismos sociales tan sofisticados y evolucionados como nosotros.

-¿Cuidan de su prole?
En las plantas observamos el cuidado parental que observamos en los animales más evolucionados. En un bosque denso, para que un árbol recién nacido adquiera cierta altura para poder hacer la fotosíntesis y ser autosuficiente han de pasar al menos diez o quince años durante los cuales será alimentado y cuidado por su familia.

-¿Dónde tienen el cerebro?
Las neuronas son las únicas células en los animales que producen y transmiten señales eléctricas. En las plantas, la mayor parte de las células de su cuerpo lo hacen, y en la punta de las raíces tienen muchísimas. Podríamos decir que toda la planta es cerebro.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las 38 flores del Dr. Bach

¿Quién gobierna tu vida?

inconsciente-icebergLo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.
Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.
Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.
Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna.

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

*El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida.

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del clan familiar
, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgo cuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

*El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo. El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.
Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.
Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.
El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.
Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por tí mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Quédate con aquellas personas con las que puedes ser tú en toda tu esencia

quedate-conHay personas que sacan lo más sincero, genuino y verdadero de nuestro interior, toda nuestra esencia. Son aquellos que profundizan en nosotros, que exprimen nuestra esencia y que nos hacen disfrutar de lo maravilloso que es sentirse bien siendo uno mismo.

Son esas personas que tienen algo que no sabemos definir, que nos invitan a tener plena confianza y a sentirnos con total libertad para comportarnos como queramos y como nos pide el cuerpo en cada momento…

Poder ser uno mismo se ha convertido en una excepción más que en una regla actualmente, lo que ocasiona que muchas veces nos sintamos desubicados. Esto se debe al miedo a que nos juzguen y nos etiqueten, lo que acarrea que al final ocultemos nuestros verdaderos intereses y nos pongamos una máscara para no lidiar con ciertas situaciones.

“Uno no puede ser uno mismo de manera absoluta cuando se está en público, porque estar en público ya te obliga a cierta autodefensa” -John Lennon-

EL VALOR DE LA AUTENTICIDAD

A veces negamos que nos guste cierta música o que estemos interesados en unas aficiones pero no en otras. En otros momentos podemos incluso obviar u omitir información sobre nosotros que nos solicitan o que estaríamos encantados de contar.

De esta manera, poco a poco, vamos dejando de ser nosotros mismos de cara a los demás o incluso en nuestra vida interna, lo que es mucho más grave y más preocupante.

O sea, no comportarnos como nos gustaría acaba mermándonos, esto genera un empobrecimiento emocional que nos deja sumidos en una característica mezcla de tristeza, melancolía y desgana. Esto, por supuesto, tiene sus consecuencias en nuestras relaciones, que a su vez se tornan cada vez más insatisfactorias.

Sin embargo, a veces encontramos personas con las que podemos ser nosotros mismos y con las que nos conseguimos sentir realmente bien sin tapujos. Gracias a ese empuje nos permitimos liberarnos de esas ataduras emocionales y empezar a ilusionarnos de nuevo.

Lo cierto es que este tipo de conexiones no abundan, por lo que tenemos que apreciar cada uno de los momentos que vivimos junto a ellos, ya que nos ayudan a contemplarnos y a trabajarnos en esencia.

“La amistad con uno mismo es de suma importancia, ya que, sin ella uno no puede ser amigo de nadie más en el mundo” -Eleanor Roosevelt-

SÉ TÚ CON TOTAL LIBERTAD

Como hemos comentado hasta ahora, ser uno mismo con total libertad es bastante complicado ya que depende en gran medida de lo cómodos que nos sintamos con los demás. Sin embargo, el verdadero trabajo a realizar nos corresponde a nosotros; es decir, que ser uno mismo requiere de autoconocimiento y por supuesto de motivación para ello. En este sentido, vamos a analizar qué podemos hacer:

  • Acéptate, eres una persona única e irrepetible. Es normal que quieras mostrar una versión más deseable de ti a los demás, pero no es necesario. De hecho puede llegar a ser contraproducente ya que nuestra parte más amigable es la natural.

  • No te centres en la imagen que los demás tienen de ti, hazlo en cómo tú te consideras. Esto nos ayuda a ser más auténticos y espontáneos.

  • Tu valía no depende de cómo es con lo que te comparas. Todos tenemos ideales y valores, pero esos no dependen de los demás. Es importante que trabajes para ser cada vez mejor, pero no para parecerte o superar a nadie.

Uno de los retos más difíciles es ser nosotros en un mundo en el que la mayoría está tratando de aparentar ser alguien más. Valorarnos es costoso, pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “No necesito impresionar a nadie

No es lo que viviste, sino cómo lo asimilaste

no-es-lo-que-vivisteSe ha comprobado, a través de diferentes estudios, que los recuerdos no son inmutables, sino que dentro de ellos hay distorsiones y creaciones propias. Esto, en otras palabras, significa que lo que viviste en el pasado deja una huella que no recuerdas con exactitud, sino en función de la interpretación que construyas para comprender lo que ocurrió.

En realidad, el hilo conductor de la mayoría de nuestros recuerdos no fueron los hechos en sí, sino el significado que tuvieron para nosotros. Veamos esto con un ejemplo. Dos personas fueron abandonadas por sus padres cuando eran muy pequeñas. Ambas sufren un gran impacto por esto, pero una de ellas emprende un proceso para comprender cómo y por qué ocurrió.

Años más tarde, esta persona recuerda todo como un suceso triste, pero conoce y entiende las circunstancias en las que se produjo. En cambio la otra persona, que no ha digerido la experiencia, simplemente tiene recuerdos vagos e imprecisos, pero también una fuerte sensación de dolor y rencor.

Así que, en últimas, nunca se trata de lo que viviste, sino de la forma como has logrado asimilar esa situación. Buena parte de las causas para sentir tristeza o ansiedad están en esas vivencias del pasado que, por no haber sido digeridas, siguen siendo un factor que influencia la vida de manera negativa.

Los seres humanos no somos una computadora que simplemente acumula datos y los tiene a disposición. El recuerdo juega un papel muy especial en la vida de los seres humanos. El pasado es en realidad un concepto complejo porque, aunque se trata de algo que ya viviste, puede tener una fuerza muy importante en tu presente. Incluso aunque no te des cuenta de ello.

chico con corona

 Aquí podemos utilizar la vieja metáfora del edificio. Primero se hacen los cimientos y luego se debe construir sobre ellos una y otra plantas. Si los cimientos no quedaron bien hechos, probablemente uno de esos pisos comience a agrietarse, sin que haya razón aparente. O el edificio en su conjunto puede comenzar a hundirse o derrumbarse en caso de terremoto.

Esto es exactamente lo que pasa con un ser humano. Las bases de lo que uno es se construyen en los primeros años de vida, que son, por lo general, los que casi todos hemos olvidado. De ahí en adelante, cada experiencia se suma y se interpreta, de acuerdo con esa conciencia de base que ya está formada. Y si los cimientos están afectados, por alguna razón, es posible que ya en la vida adulta aparezca esa grieta o esa inestabilidad que puede poner en riesgo todo.

Lo bueno de todo esto es que aunque se pueda hacer la metáfora del edificio para comprender, el ser humano es mucho más complejo, pero, a la vez, más flexible. Lo que ocurrió en el pasado puede leerse de una manera más constructiva y provechosa, gracias a la comprensión. Es decir que lo que viviste puede dar lugar a hacerte mejor o peor, todo depende de cómo lo interpretes.

LO QUE VIVISTE SE PUEDE REINTERPRETAR

Por naturaleza, tendemos a eludir y a intentar olvidar las experiencias negativas. Si viviste un abandono, un rechazo, o una experiencia traumática, lo más seguro es que trates de ponerla a un lado y de no pensar mucho en ella, para no sumergirte en una cadena de pensamientos que poco aportan a tu bienestar emocional.

Sin embargo, cuando no te das tiempo para asimilar eso que viviste, en lugar de olvidar realmente, lo que consigues es mantener viva esa experiencia en tu inconsciente. Esto se traduce en esas tristezas o esas angustias para las que no parece haber explicación.

Más que lo que viviste, lo importante es la forma como has estructurado el recuerdo. Si eliges una perspectiva victimista para interpretar lo ocurrido, tus experiencias pasadas las verás a través de ese lente de la autoconmiseración. Si escoges una visión defensiva, lo que viviste solo será una razón más para desconfiar de los demás o para estar en actitud de revancha hacia las personas, aunque no te hayan hecho nada.

Es importante aprender a deconstruir lo que viviste. Esto quiere decir, que debes tomar los hechos ocurridos y asumir un punto de vista que te lleve a la comprensión. No solamente tomar en cuenta lo sucedido, sino tratar de ubicarte en la posición de quienes pueden haberte hecho daño.

Quizás descubras que lo que los motivó no fue la crueldad o el egoísmo, sino sus propias limitaciones o frustraciones. Tal vez también entiendas que la mejor manera de hacerte justicia no es olvidar, sino aprender a mirarte como alguien que pasó por una experiencia negativa, pero que también merece superarla y ser feliz.

La propia experiencia es el mejor aprendizaje

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Qué pasa cuando el cielo se nos viene abajo?

Tu mente es tu karma *Eckhart Tolle

Tu mente...La voz en la cabeza tiene una vida propia. La mayoría de las personas están a merced de esa voz; ellos están poseídos por el pensamiento, por la mente. Y como la mente está condicionada por el pasado, ustedes están entonces forzados a volver a revivir el pasado una y otra vez.

El término utilizado en el Oriente para esto es karma. Cuando ustedes se identifican con esa voz, no lo saben por supuesto. Si lo supiesen, ya no podría poseerlos porque ustedes están solamente verdaderamente poseídos cuando ustedes confunden la entidad que los posee con quienes ustedes son, o sea, cuando ustedes se convierten en ella.

Durante miles de años la humanidad ha incrementado esta posesión mental, ignorando que la entidad posesora “no es el yo”. A lo largo de una total identificación con la mente, apareció un falso sentido del yo–el ego. La densidad del ego depende del grado en el cual ustedes –la conciencia se identifican con su mente, con su pensamiento. El pensamiento no es más que un pequeño aspecto de la totalidad de la conciencia, la totalidad de quienes ustedes son.

El grado de identificación con la mente varía de una persona a otra. Algunas personas disfrutan de la libertad de su mente durante algunos períodos, aunque breves, y la paz, la alegría y la vivacidad que experimentan en esos momentos hacen que la vida merezca la pena. Estos también son los momentos en los cuales surgen la creatividad, el amor y la compasión.

Otros están atrapados constantemente en el estado egoico. Están alienados de sí mismos, así como de los demás y del mundo que los rodea. Cuando ustedes los ven, pueden ver la tensión en sus caras, quizás el ceño fruncido, o una expresión ausente en sus ojos. La mayor parte de la atención de ellos está absorta en el pensamiento y así ellos no los ven a ustedes realmente y tampoco los escuchan a ustedes realmente. No están presentes en ninguna situación, porque su atención está en el pasado o en el futuro, lo cual por supuesto existe sólo en la mente como formas de pensamiento. O se relacionan con ustedes a través de algún tipo de papel que ellos juegan y por tanto no son ellos mismos. La mayoría de las personas están alienadas a partir de quienes son y algunos en un grado tal que la forma en la que se comportan e interactúan se puede reconocer como ‘falsa’ por parte de los demás, excepto por parte de quienes son igualmente falsos, igualmente alienados a partir de quienes son.

La alienación significa que ustedes no se sienten cómodos en ninguna situación, en ningún lugar, o con ninguna persona, ni siquiera consigo mismos. Siempre están tratando de ir “a casa”, pero nunca se sienten en casa. Algunos de los grandes escritores del siglo veinte, tales como Franz Kafka, Alberto Camus, T.S. Elliot y James Joyce reconocieron a la alienación como el dilema universal de la existencia humana, probablemente lo sintieron más profundamente dentro de sí mismos y por eso fueron capaces de expresarlo de manera brillante en sus obras. Ellos no ofrecen una solución. Su contribución consiste en mostrarnos un reflejo del infortunio y sufrimiento humano para que podamos verlo con mayor claridad.

Ver el infortunio y el sufrimiento propio con claridad es un primer paso para poder superarlo. Así que mientras todavía esperan porque algo significativo suceda en sus vidas, puede que no perciban que la cosa más significativa que puede sucederle a un ser humano ya ocurrió dentro de ustedes: el comienzo del proceso de separación del pensamiento y la percepción.

  • Extracto del libro de Eckhart Tolle: “A New Earth”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo hacerse más consciente

Investigadores españoles desarrollan un generador de pulsos que destruye los tumores

Destruir tumoresInvestigadores de la Universidad de Zaragoza y de la Universidad Pompeu Fabra han desarrollado y patentado un generador de pulsos de alta tensión para destruir tumores sólidos mediante el fenómeno conocido como “electroporación irreversible”. Este fenómeno provoca la muerte de las células, incapaces de reparar el daño que los campos eléctricos elevados provocan en su pared celular.

Frente a otros métodos para la eliminación de tejidos malignos, la electroporación irreversible presenta importantes beneficios para el paciente puesto que su mecanismo de acción no se basa en alteraciones térmicas y ello aporta mejoras en la recuperación y permite que sea posible tratar tumores que por su localización no serían tratables.

La revista científica ‘IEEE Journal of Emerging and Selected Topics in Power Electronics’ recoge en su último número este desarrollo tecnológico de aplicación biomédica.

La electroporación irreversible no usa radiación ionizante, por lo que resulta posible el tratamiento de tumores cercanos a estructuras críticas.

El desarrollo ha sido patentado, lo que permitirá avanzar en la investigación de la electroporación irreversible como herramienta eficaz en la lucha contra el cáncer. Por el momento, el generador ha sido probado con éxito en estudios “in vivo” demostrando su capacidad para destruir grandes volúmenes de tejido.

El generador desarrollado permite la generación de pulsos de mayor tensión y corriente que los actualmente empleados en la clínica, lo que permite volúmenes  de tratamiento mayores. Concretamente, el generador puede aplicar tensiones de hasta 12 kilovoltios pico a pico y corrientes de hasta 400 amperios frente a los 3 kilovoltios y 50 amperios de los generadores en uso clínico. Además el generador permite adaptar la forma y número de pulsos a los requisitos del tratamiento.

RÁPIDA REGENERACIÓN

“La electroporación irreversible no se basa en el uso de radiación ionizante y, a diferencia de otras técnicas físicas de destrucción de tumores, preserva la matriz extracelular con lo que resulta posible el tratamiento de tumores cercanos a estructuras críticas tales como grandes arterias, así como la rápida regeneración del tejido tratado”, explica Quim Castellví, investigador de la Universidad Pompeu Fabra.

El término electroporación, fenómeno que se conoce desde hace varias décadas, alude al incremento de la permeabilidad de la membrana celular mediante campos eléctricos de magnitud elevada. Estos campos son capaces de alterar el potencial de reposo de la membrana celular de forma que la estructura de la bicapa lipídica se desequilibra dando lugar a poros.

Cuando los pulsos son de baja magnitud, el proceso es reversible ya que la célula es capaz de reparar estos defectos y puede seguir viviendo. De hecho, hasta ahora la electroporación se aplica en este sentido para ayudar a la absorción de fármacos o de ADN a través de los poros abiertos momentáneamente. Sin embargo, con campos eléctricos elevados, la célula no puede reparar los defectos y ello conduce a la muerte celular.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya “La armonía de las emociones

Depresión y trauma: Lo que no sabes (y deberías saber)

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Si sufres de trauma o depresión, has de saber que existen sorprendentes avances de vanguardia en el campo de la neurociencia que están revolucionando la forma en que los entendemos y, lo más importante de todo, esta nueva información apunta no solo a sus causas, sino también a las sencillas estrategias que puedes poner en práctica para afrontarlos de forma efectiva.

Si quieres saber qué puedes hacer para salir de ese horrible lugar sin pasar por el despreciable negocio de los fármacos y antidepresivos, este artículo te ayudará a entender muchas cosas y desmitificar muchas otras más.

Las más recientes investigaciones en neurociencia señalan que tu condición psicológica está directamente relacionada con el estado de tu atención. El acto de centrar y enfocar nuestra atención es un importantísimo proceso biológico diseñado para cultivar salud y equilibrio en nuestras vidas: promueve la creación de nuevas conexiones neuronales e incluso el crecimiento de nuevas neuronas, lo que se conoce como neurogénesis, un proceso que no posee limitaciones de edad (contrariamente a lo que muchos piensan).

Dicho esto, entremos de lleno en el tema. ¿Qué es un trauma psicológico? ¿Qué es la depresión? Tanto uno como otro son básicamente una fijación mental. Mientras que el trauma se centra en la rumación de un evento pasado doloroso, la depresión incluye también elaboraciones imaginarias acerca de un futuro potencialmente negativo.

Si has participado en alguna terapia clínica ya sabrás que, durante el proceso, el terapeuta hará todo lo posible, utilizando sus propias herramientas, para ayudarte a mover y/o cambiar el estado de tu atención. Y mientras que hay cada vez más psicólogos clínicos que están ayudando a sus pacientes a participar activa y responsablemente en su propio proceso de sanación a través del desarrollo de habilidades de gestión de la atención, existen todavía muchos otros terapeutas que no lo hacen, lo que suele terminar con el paciente tragando pastillitas de colores (que alteran el estado de su atención de forma antinatural y con innumerables efectos secundarios) en lugar de aprendiendo nuevas habilidades que le permitan hacer frente a la constante opresión mental que el trauma ocasiona.

Veamos cómo opera el trauma en nuestro cerebro, cómo el estado de tu atención es la clave que subyace a este proceso tan indeseable, y cómo la depresión está íntimamente ligada a los mismos procesos mentales.

Si vamos a un nivel aún más básico, podemos definir el trauma de este modo: algo terrible sucedió, y tu atención está anclada en ese evento.

Tal vez nadie te dijo antes esto, y puede que sea difícil de digerir, pero las más recientes investigaciones en neurociencia apuntan hacia esta dirección: has sido tú quien le ha ordenado a tu cerebro que construya el trauma y el estado depresivo.

El trauma y la depresión no te han creado, sino que tú los has creado a ellos. Tu cerebro solamente está respondiendo a tus órdenes. ¿Cómo, exactamente, has creado esto? Prestando atención al evento pasado o imaginando ese terrible futuro de forma sostenida por períodos increíblemente largos.

Sí, ya sé que tú no quieres nada de esto, y que darías lo que fuera por salir de ese horrible lugar, pero resulta que tu atención está fijada, y no tienes la menor idea de cómo mover o cambiar el estado de tu atención. Y esto es lo más normal: nadie te enseñó. ¡Ni siquiera te dijeron que fuera tan importante! Pero lo cierto es que has pasado tanto tiempo centrando tu atención en aquel evento, pensando y pensando sobre ello durante días, meses o incluso años, que tu cerebro entiende que es ahí donde quieres estar. Sin saberlo, tú le ordenaste mantenerse fijado en el evento y crear el trauma y tu consiguiente estado depresivo.

Veamos cómo funciona. Cuando prestas atención a todos estos pensamientos dolorosos y pierdes tu capacidad para administrar el estado de tu atención, básicamente estás ordenándole a tu cerebro que construya los indeseables circuitos neuronales que te mantendrán fijado en esos pensamientos. Allá donde tu atención se dirige, las neuronas responden al instante. Y al perder el control sobre tu atención, pierdes también tu voluntad y tu capacidad de elegir conscientemente la forma en que respondes ante los eventos (interiores o exteriores) que surgen momento a momento.

¿Atención y voluntad? ¿Qué tienen que ver una con la otra? Todo.

Prestar atención es un acto volitivo. La volición es ni más ni menos que atención voluntaria. La voluntad actúa a través de la atención dirigida, que magnifica, estabiliza, aclara y da predominancia a un pensamiento sobre muchos otros pensamientos. Y al hacer esto, las neuronas que responden a lo que atrae nuestra atención se activan con más fuerza que las activadas en respuesta a la distracción, tal y como muestran las más recientes imágenes de resonancia magnética funcional. El acto de prestar atención contrarresta fisiológicamente las influencias supresoras de las distracciones cercanas, y la voluntad es la virtud que hace posible esta transformación.

El esfuerzo volitivo es el esfuerzo de atención…
El esfuerzo de atención es, por lo tanto, el fenómeno esencial de la voluntad.
– William James

Si mantienes tu atención enfocada  de forma compulsiva en un evento doloroso (real o imaginario), tu cerebro creará los circuitos neuronales que los doctores etiquetan como trauma y depresión. Cada vez que le prestas atención a algo, tu cerebro da lo mejor de sí mismo para facilitarte que ese algo predomine en tu conciencia, y lo hace creando las constelaciones neuronales apropiadas. En realidad, es un proceso realmente simple y con pleno significado biológico: tu cerebro responde al estado de tu atención. La atención lo es todo. Cada vez que prestamos atención, estamos esculpiendo nuestro cerebro. Esto es lo que llamamos neuroplasticidad autodirigida.

El cerebro responde inevitablemente al estado y el foco de nuestra atención. Si siempre le prestas atención a tu dolor, ese dolor se acaba convirtiendo en correlatos neurales. O dicho de otro modo: el trauma y la depresión no surgen de forma instantánea, sino que son el resultado de un largo proceso en el que tú eres el único responsable (que no culpable).

¿Te preguntas por qué no puedes “escapar” de todos esos pensamientos abrumadores, traumáticos y depresivos que te golpean una y otra vez sin que tengas ningún control sobre ellos? La respuesta, según la neurociencia, es categórica: has perdido tu habilidad para controlar tu atención. Quizás es el momento de reclamar tu poder de nuevo, y la atención plena es la respuesta que buscas, tal y como demuestran los miles de estudios científicos y ensayos clínicos que existen en este campo.

Todos los seres humanos tenemos, sin excepción, la capacidad de aprender a enfocar y dirigir nuestra atención y gestionar hábilmente nuestra reactividad a lo que sucede, lo que tiene un impacto en nuestro cerebro de forma inmediata. Literalmente. Los cambios suceden en tiempo real. Puedes empezar a modificar e incuso eliminar las rutas neuronales del trauma ahora mismo

¿Cómo hacer esto?

Empieza con lo más básico. Dale nuevas órdenes a tu cerebro. Empieza, sin demora, a entrenar tu atención (y tu voluntad). Practica una técnica de monitorización introspectiva de foco abierto como el mindfulness o atención plena. Si no participas de forma consciente y responsable en tu propia sanación a través de la práctica diaria y continuada, créeme, alguien más vendrá a decirte que la solución es convertirte en un tragapastillas.