La Ley De Correspondencia

“Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba”.

“Como es adentro, es afuera”.

Esta ley de correspondencia es una de las más importantes.

Establece que lo de afuera es una proyección de lo de dentro. Tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior.

Lo que es arriba es una proyección de lo que es abajo y viceversa.

Esta ley declara que puedes saber lo que está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu alrededor.

Y puedes conocer cómo es el universo y otras dimensiones, tan solo observando tu interior.

“Conócete a ti mismo y conocerás el universo”.

La Ley de la Correspondencia tiene aplicaciones sin fin. Por ejemplo: considerando en un hombre el cuerpo físico como el “abajo” y su mente como el “arriba” decimos: “como es el pensamiento de un hombre así es su cuerpo”.

Puede ser: “mente sana en cuerpo sano”, o cuerpo enfermo como manifestación de pensamientos distorsionados.

Afortunadamente en las enseñanzas de Hermes “el tres veces sabio” la enfermedad viene de la mano con el remedio: “Cambia el pensamiento y sanarás tu cuerpo”.

En el cuerpo humano todo es mente. Cada célula es inteligente y guarda la información que precisa. Además tiene la habilidad de comunicarse instantáneamente con las demás células. Estas capacidades son reales, pero no podemos verlas ni tocarlas.

Por ejemplo: nos hacemos daño en el dedo gordo del pie e inmediatamente el sistema nervioso y el cerebro lo saben. Como resultado el dedo golpeado recibe la dosis adecuada de aquello que necesita para cicatrizar la herida y combatir una posible infección.

De la misma manera, en el universo también Todo es Mente. Cada célula del macrocosmos, llámese hombre, planeta, sistema solar o galaxia, posee proporcionalmente el grado de inteligencia que necesita. La interconexión entre ellas y la Mente que las gobierna también es perfecta: el Todo afecta las partes y las partes influyen a su vez en el Todo.

Puede ser que un hombre sea más pequeño que la más microscópica brizna de polvo en la galaxia, pero si un ser humano cambia, invariablemente estará alterando la esencia misma de todo el universo.

“Todo lo que hay en el universo es un fractal. Todo lo que se divide es una réplica exacta de lo que se dividió. Siempre se va dividiendo en partes iguales. Es como la mitosis celular.

Nosotros somos una correspondencia del universo. Nuestro cuerpo físico es exactamente igual a como es el universo. Como es arriba, es abajo.

Lo que uno genere hacia fuera, siempre es una réplica de lo que está dentro.

Si uno genera algo positivo, pero siempre le vuelve negativo, es porque tan positivo no era.

Por eso no hace falta ir al universo para entender el universo. Simplemente con vivir aquí, ya estamos viviendo una correspondencia de lo que es la totalidad.

Si logramos disfrutar y vivenciar nuestra vida con la máxima felicidad y máxima libertad aquí en la materia (3ª dimensión), estamos haciendo el mismo trabajo en todas las otras dimensiones, porque todo está unificado, todo es un fractal, todo es lo mismo”.

Todo el universo funciona de forma analógica, parecida.

Hay una analogía, una correspondencia entre los astros y los planetas y las cualidades y características de cada persona al nacer. Cada persona, cuando nace, está influenciada por los astros y los planetas. Hay una correspondencia entre la psicología, el carácter de una persona y su horóscopo natal. 

Todo lo que vemos es un reflejo de lo que hay en dimensiones superiores, todo es un fractal. El universo es como un espejo que refleja lo que hay en otros planos de consciencia, y éstos están todos entrelazados. Vamos emulándonos unos a otros hasta que alcanzamos el máximo de consciencia, el máximo de perfección. Todo son espejos paralelos, dimensiones  paralelas, y una dimensión es un estado de consciencia.

Las neuronas que están en nuestro cerebro, nos permiten pensar. Nosotros, los seres humanos, somos las neuronas de la mente consciente (Dios). Este sería un ejemplo de la ley de correspondencia.

Dios es el logo solar, el sistema solar.

Los seres humanos tenemos chakras, puntos energéticos. Los chakras del logo solar son los planetas. Cuando un ser humano tiene los chakras alineados, fluye la energía de amor y es cuando llega a la perfección humana. Lo mismo ocurrirá con el logo solar y los planetas.

Como es adentro, es afuera.

Toda la dinámica de la vida es un ir de dentro hacia afuera. Tu mundo externo expresivo se corresponderá con tu mundo interno pensante y emocional.

Cuando no nos gusta lo que hay fuera de nosotros, debemos examinarnos a nosotros mismos.

Tu mundo externo de relaciones vendrá determinado por la persona que lleves dentro; o sea, por tu verdadera personalidad interna.

Tu salud será la que configuren tus actitudes mentales internas.

Tu mundo exterior de logro económico e ingresos irá parejo a tu mundo interno de pensamiento y preparación.

La forma en que la gente responda y reaccione ante ti será un reflejo de tu actitud y comportamiento hacia ella.

Tu forma de conducir y cuidar tu coche se corresponderá en todo momento con tu estado mental.

Cuando te sientas positivo, confiado y creas que controlas tu vida, tu hogar y tu lugar de trabajo estarán bien organizados y tu coche recibirá la atención adecuada.

Si el trabajo te agobia, te sientes frustrado o no eres feliz, entonces tu casa, tu lugar de trabajo e incluso el armario donde guardas tus cosas reflejarán el estado de desorden y confusión que te invade.

En cualquier parte puedes percibir los efectos de esta ley de correspondencia.

Todo se manifiesta desde el interior hacia el exterior.

Para lograr cambiar lo de afuera, todo lo que nos rodea, debemos cambiarnos a nosotros mismos. Por eso el camino siempre está en ir a nuestro interior, observarnos a nosotros mismos.

Tienes que convertirte internamente en una persona distinta si quieres conseguir externamente resultados de otra índole.

La mayoría de las personas tratan de mejorar o cambiar algunos aspectos de su vida intentando que sean los demás los que cambien. No les gusta lo que ven reflejado en el espejo de su vida y se aplican en darle brillo al espejo en vez de ir a lo que realmente es la causa del reflejo, ellos mismos.

La única forma que tienes de cambiar las cosas externas es cambiar las cosas internas.

La comprensión de la Ley de Correspondencia permite la liberación de toda limitación: miedos, creencias duales de bueno, malo, justicia, injusticia, deseo de venganza, culpa, rencor, resentimiento, baja autoestima, etc.

A cada ser humano le corresponde un cuerpo físico perfecto y correspondiente con una capacidad mental de percepción que determina una personalidad específica. Este comportamiento mental va a asimilar una información de su entorno creando una personalidad en donde se instala el destino (necesidad de aprender lo que falta en el camino evolutivo de conciencia).

Desde la ley de correspondencia, los padres hacen lo mejor que saben o creen a pesar de los errores que puedan cometer, los cuales son matemáticamente correspondientes a la experiencia que necesita el individuo.

Todas y cada una de las decisiones tomadas a lo largo de la vida (desde comprensión o desde creencias) hacen parte de la ley de correspondencia para poder verificar el resultado de la misma. Es por esto que desde la ley de correspondencia no hay error sino experiencias a través de un proceso evolutivo.

En el universo todo responde a un propósito perfecto. Todo es aprovechable, tanto el sabio, como el ignorante, como el inocente tienen una función en el universo.

PRINCIPIOS QUE PERMITEN RECONOCER LA EXISTENCIA DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

1. Toda situación es un aprendizaje:

• El universo y todos sus procesos son pedagógicos. Obtener un resultado que genera satisfacción y poderlo repetir de manera voluntaria cuantas veces te propongas, muestra que “sabes”. Obtener un resultado que genera insatisfacción muestra que “no sabes”. 

• Solo la ignorancia o el “creer saber” genera ineficiencia en la vida.

• Comprender este principio genera eficiencia ya que:
◦ Saber te da las condiciones para enseñar.
◦ No saber te indica que puedes disponerte a aprender.

2. Toda circunstancia es generada por uno mismo:

Comprender este principio libera de la culpa, el rencor, el resentimiento, el deseo de venganza, la baja autoestima, etc. y por lo tanto la somatización de todos y cada una de estas reacciones.

• “Todo lo que ha sucedido en tu vida, lo que sucede y lo que sucederá, en tu interior y en tu exterior, es generado por ti mismo”. Cualquier experiencia de insatisfacción no ha sido causada por nadie sino por la interpretación de quien experimenta dicha insatisfacción.

• “De la misma manera que tú no le has hecho daño a nadie, nadie te ha hecho daño a ti”. Los errores son aprovechables y generan la perfecta correspondencia para quienes requieren de dicha experiencia.

3. No hay ningún evento que no corresponda con quién lo vive:

Comprender este principio libera de la creencia de la justicia, la injusticia, la buena y la mala suerte.

• Cada quien tiene lo necesario y correspondiente con su propia experiencia.

• Pedir es un ejercicio inútil pero necesario. Inútil para el propósito del ser humano, y necesario para descubrir que el universo tiene un orden.

• Transformar el pedir en actuar trae consigo eficiencia en la experiencia de vida. Actuar permite verificar un resultado de sabiduría o de ignorancia y la observación de este, la disposición a aprender o a enseñar y a fluir con el orden universal.

4. Estamos ubicados en el lugar que exactamente nos corresponde:

Comprender este principio libera de la creencia de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

• Las diferentes circunstancias políticas, religiosas, locativas no son ni buenas ni malas, ni justas ni injustas. Simplemente necesarias y correspondientes con quien las vive.

• Cada espíritu ha sido dirigido por maestros de ley para ubicarse en el lugar matemáticamente exacto de acuerdo a lo que este requiera para completar su proceso de evolución y expansión de conciencia.

5. Venimos a la vida con lo necesario para vivirla:

Comprender este principio libera de la creencia de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

• Si alguien no tuviera lo necesario para vivir, simplemente no viviría. Algo diferente es querer vivir de otra manera lo cuál es una condición del ego que no se satisface con lo que tiene.

• Cada quien tiene lo necesario para:

◦ Aprender a trascender su destino (o situaciones de aprendizaje).

◦ Desarrollar su función (actividad que permite el auto-sustento).

6. Sólo sucede lo que tiene que suceder:

Comprender este principio libera de todos los miedos.

• A nivel global e individual todos los sucesos que afectan la vida corresponden matemáticamente con la persona que los vive.

• Preocuparse por lo que puede pasar o no en el futuro o por lo que pasó en el pasado le quita eficiencia al presente.

7. Sólo se da o se tiene lo necesario:

• Es imposible conseguir aquello que no necesites e imposible perder aquello que necesitas.

• Sólo se tiene y se experimenta aquello matemáticamente correspondiente con las creencias, pensamientos y actitudes que se tienen.

• Sólo se mantiene aquello que se necesita en la experiencia.

• Quien agrede y se queja de lo que tiene esta en riesgo de perder lo que necesita. Todo aquello que no se valora se va perdiendo.

Comprender esta Ley Universal te libera del Miedo. Pues pones tu atención y observación en tus acciones, pensamientos y sentimientos y eres consciente de que tu vida es creada a partir de lo que tú generes.

Así como trates a los demás, serás tú tratado. De la misma manera, lo que tú pienses de los demás, los demás pensarán de ti. Y lo que tú sientas acerca de una determinada persona, ella te lo reflejará, pues es lo que tú sientes en tu interior.

RECONOCIMIENTO DEL EFECTO DE FLUIR CON LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

Aprovechamiento de experiencias difíciles en lugar de evitarlas, luchar o pretender que no existen.

• Cambios a correspondencias superiores:

Situaciones que antes eran difíciles e insatisfactorias van desapareciendo y se abre el paso a correspondencias con nuevas experiencias, lugares y personas que generan cada vez mayores niveles de satisfacción.

◦ Mayor acceso a la abundancia, la satisfacción personal y la paz interior.

◦ Mayor capacidad y posibilidades de servicio.

RECONOCIMIENTO Y EFECTO DE SALIR DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

• Cambios a correspondencias cada vez más insatisfactorias.

• Lucha y desgaste ante lo que corresponde vivir: lugar, trabajo, personas, situaciones presentes.

• Falta de compromiso y limitación en el servicio.

• Sensación de fracaso.

• Bloqueos.

• Insatisfacción.

• Dificultad para tener éxito.

• Miedos.

Angustias.

Frustraciones.

• Sufrimiento.

• Baja autoestima.

• etc.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibar cuerpo y mente 

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¿Por qué tengo miedo al compromiso?

Algunas personas experimentan tanto temor a comprometerse emocionalmente con otra y comenzar a tener una relación que incluso aunque digan que lo desean, pueden no darse cuenta de que en realidad lo están evadiendo. Es decir, quieren y expresan su deseo por tener una relación con alguien, sin embargo cuando tienen la oportunidad de tenerla algo pasa que terminan por no hacerlo, dicen no tener el suficiente tiempo para ello, entre otras cosas que lo único que hace es alejarlos cada vez más de conseguir lo que se supone que quieren.

Esto hace que ellos mismos confirmen una y otra vez que “el amor no es para ellos” y se sientan inconformes con esta situación que “no pueden cambiar”. Pero, ¿por qué tengo miedo al compromiso? Si te está ocurriendo esto y temes comprometerte con alguien, puedes estar padeciendo o teniendo algunos de los síntomas de lo que en psicología llamamos filofobia. 

¿QUÉ ES LA FILOFOBIA?

La filofobia es un trastorno que implica una alteración del estado de ánimo en donde la persona que lo padece muestra un miedo intenso a comprometerse sentimentalmente con alguien, este temor en situaciones más graves puede hacer que la persona llegue a experimentar reacciones físicas y emocionales como taquicardia, mareos, náuseas, ataques de pánico, entre otra serie de reacciones sumamente molestas y negativas.

¿CÓMO SABER SI TENGO MIEDO AL COMPROMISO?

Existen una serie de cosas que una persona con miedo al compromiso hace para evadir tener pareja y comprometerse. Incluso puede pasar que la tenga pero que no se comprometa con ella. A continuación te daré a conocer algunos casos en donde se puede percibir claramente el miedo al compromiso en las personas.

  • Tienden a tener amores platónicos y a enamorarse de personas con las que es casi imposible tener una relación. Por ejemplo personas que se enamoran de alguna figura pública, personajes famosos e incluso aquellas que siempre se enamoran de personas que están muy lejos de ellas porque viven en otro país e incluso en otro continente. 

  • Si están en una relación, cuando sienten que cada vez se vuelve más cercana e íntima, comienza inconscientemente a crear problemas e incluso a inventarlos con tal de generar discusiones y que esa o la otra parte decida terminar la relación.

  • Se meten de lleno en una o más áreas de su vida y dejan totalmente de lado el área afectiva. Por ejemplo, personas que tienen trabajos que les consumen muchas horas y dicen no tener tiempo para nada más o personas que se dedican exclusivamente a salir con los amigos y dicen no tener interés por tener una relación de pareja porque prefieren su vida de solteros. 

  • Pueden llegar a establecer una relación de pareja con otra persona totalmente distinta a ellos y finalmente deciden terminar la relación por falta de afinidad. 

  • A pesar de que conocen más personas, desde el principio que comienzan a salir con ellas, les encuentran algún defecto o creen encontrarlo y esto lo agarran de pretexto para no continuar conociendo más a fondo a esa persona.

  • Cuando notan que la otra persona quiere tener más cercanía con ellos y volver más íntima la relación, comienzan a alejarse.

¿Te suena familiar alguna de estas situaciones? ¡Identifica cual es la que mejor se adapta a ti!

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA FILOFOBIA O MIEDO AL COMPROMISO?

Existen muchas razones por las cuales una persona puede padecer de este tipo de trastorno como lo es la filofobia. Por lo que si te estás preguntando continuamente por qué tengo miedo al compromiso, es necesario que hagas una reflexión y profundices un poco acerca de donde proviene este temor que te aleja cada vez más de lo que deseas como es el comprometerte con alguien. Algunas de las causas más comunes son las siguientes:

  • Haber sido herido previamente, ya sea porque te hayas enamorado de una persona que no sentía lo mismo por ti y tuviste una mala experiencia con ella o porque hayas estado en una o más relaciones en donde lo hayas pasado mal por haber recibido algún tipo de maltrato, entre otras cosas.

  • Miedo a perder tu libertad e independencia.

  • Cuando los padres tenían una muy mala relación entre ellos. 

  • Temor a ser abandonado por la otra persona o rechazado desde un primer momento.

  • Miedo a sentirte presionado e incluso asfixiado estando en una relación.

  • No sentirte merecedor(a) de tener una relación más estable y formal con alguien, debido a que tienes una autoestima muy baja.

  • Dejarse influenciar por la sociedad que promueve mucho la individualidad.

¿Te sentiste identificado(a) con alguna de estas razones?, ¿tienes claro o más o menos tienes una idea de donde se origina ese temor?

CONSECUENCIAS QUE PUEDE TRAER EL MIEDO AL COMPROMISO

La consecuencia principal que puede traer para una persona el temor al compromiso es más que nada que puede afectar directamente a su desarrollo personal y emocional. ¿Por qué puede afectar el temor al compromiso al desarrollo personal y emocional? Esto es debido a que para que las personas continuemos creciendo y desarrollándonos personal y emocionalmente es necesario que tengamos nuevas experiencias y que vayamos aprendiendo de ellas.

Al no dejarnos vivir y experimentar un sentimiento tan grande y profundo como es el amor, estamos limitándonos y no nos permitimos disfrutar ni aprender más ya que las relaciones de pareja también nos ayudan a madurar emocionalmente. Por otro lado también se corre el riesgo de aislarse cada vez más de las demás personas al no querer formar vínculos más cercanos.

¿CÓMO SUPERAR EL MIEDO AL COMPROMISO EMOCIONAL?

Si te preguntas una y otra vez por qué tengo miedo al compromiso y te gustaría realmente poder superarlo, los siguientes consejos pueden ayudarte a lograrlo. 

  • Identifica y acepta que tienes miedo al compromiso. Como vimos al inicio de este artículo, en muchas ocasiones es difícil reconocer que realmente lo que se tiene es miedo al amor o a comprometerse emocionalmente con alguien, es por ello que a modo de mecanismo de defensa utilizamos diferentes pretextos como que no tenemos tiempo para el amor, nos enamoramos de imposibles, no encontramos a la persona ideal, etc. Por lo que es necesario que primero que nada logres reconocer cual es el mecanismo de defensa que utilizas más habitualmente y aceptes que lo que tienes es miedo al amor.

  • Identifica el origen del problema. Haz una reflexión acerca del origen de tu problema, para ello puedes apoyarte en el apartado anterior en donde explico cuales son las causas de la filofobia o miedo al amor. Puedes también ayudarte haciéndote preguntas como: “¿qué es lo peor que puede pasar si me comprometo emocionalmente con alguien?”, “¿me siento amado(a) lo suficiente?”, “¿cómo me siento cuando estoy en una relación de pareja?”, etc.

  • Identifica y cambia tus actitudes. Identifica que tipo de actitudes estás adoptando que te están alejando de lo que deseas y que aumentan cada vez más tu miedo al amor o al compromiso. Una vez que las tengas claras, anota de que manera podrías modificarlas para que dejen de limitarte. Por ejemplo, en caso de que tu mecanismo de defensa sea el encontrarle defectos desde la primera cita a una persona que apenas estás conociendo, reconoce que todos tenemos defectos y virtudes y que en una primera cita no puedes conocer bien a alguien. Por lo que si hay algo que te gusta de la otra persona, date la oportunidad de seguirla conociendo.

  • Vive el aquí y ahora. Deja de pensar en que es lo que puede pasar si…. y/o deja de torturarte por el pasado. Ten en cuenta que lo único que tienes seguro es el ahora por lo que ni el pasado debe de determinarte ni el futuro preocuparte y angustiarte. Si es lo que deseas, atrévete a dar el paso y permítete conocer e intimar con otra persona, disfrutar y aprende de cada experiencia y saborea cada momento de tu vida.

  • Terapia psicológica. Si el miedo al amor o al compromiso emocional es demasiado intenso y llega a tal grado que te provoca reacciones físicas y emocionales molestas o simplemente te gustaría recibir ayuda y orientación de un profesional, es recomendable acudir a terapia psicológica para que el profesional se encargue de analizar tu situación individual a fondo y pueda ofrecerte la terapia que más se adecue a tus necesidades.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El encuentro más íntimo no es el sexual, es el desnudo emocional” 

Carta de una niña Cristal a la Humanidad

La luz, los sonidos fuertes, la comida, los químicos, los malos pensamientos, la mala “vibra”… Mi cuerpo ya no soporta ninguna de estas cosas… Médicos, psicólogos, psiquiatras… ninguno tiene una respuesta para mí.

¿Enfermedad?¿ Locura? ¿Mañas? ¡Quién sabe, fragilidad quizás!…

Tengo hace un tiempo una sensación de querer volver a casa, de que ya todo terminó y quiero volver a casa, y es una pregunta frecuente… ¿Si quiero volver a casa, entonces dónde estoy?…

¿Acaso ésta no es mi casa?… No se a dónde quiero ir, sólo se que quiero ir a casa con mis hermanos, con mi familia. Pero: ¿Y mi familia y mis hermanos, acaso ellos no son mi familia, no son mis hermanos?…

¡Sólo sé que quiero volver a casa, pero no sé cómo!…

Es como un sueño, del cual no puedo despertar. Veo todos los días de mi vida, desde que nací, esa mañana de verano cálida y dulce…

Veo cómo se dañan entre ustedes, veo las injusticias que permiten, veo sus verdaderos rostros detrás de sus ojos… Y me pregunto: ¿Por qué fingen ser lo que no son?… ¿Por qué están encerrados en su interior?…¡Tristes, enojados, simples y sensibles!…

¿Por qué se lastiman a ustedes mismos?… ¿Por qué quieren restringirse, privarse de Ser lo que son?…

Seres Humanos. ¡Bellos, sensibles y perfectos seres humanos!…

Mírense, sólo mírense a los ojos, vean sus almas… Déjense ver por los demás… ¿A qué le tienen miedo?…

¡Todos estamos hechos de lo mismo, nadie es más fuerte que otro, nadie es mejor, porque todos somos excelentes!… ¡Son seres maravillosos, con una inteligencia enorme, con cualidades asombrosas, seres llenos de Luz, que iluminan este mundo con Amor!…

¡Yo no veo sus personajes, yo veo sus almas, ese es mi Don!…

Y ¡tienen almas hermosas, llenas de Luz, llenas de Amor, de pureza, almas cristalinas, bellas!… Pero cuando veo sus personajes, son totalmente diferentes a sus almas.

Sus personajes son fríos, indiferentes, mediocres, vacíos… Veo día a día, sus obras de teatro, donde lo único que hacen es mentir, lastimar, juzgar

Veo sus películas de terror, donde matan a sus hermanos, donde se pelean por un trozo de oro, un pedazo de territorio, un líquido negro… ¡Que no vale ni la milésima parte de lo que valen ustedes!…

Veo injusticias, veo hambre, veo día a día que envenenan a sus hermanos.

Lloré muchas veces por ustedes, y pedí muchas veces por ustedes: ¡Traté de ayudarlos pero siguen lastimándose… siguen lastimándome!…

Yo estoy acá para ayudarlos, estoy acá para sanarlos, vine a trabajar por ustedes… para eso nací y ese es mi Destino y mi Misión.

¡Soy sensible, todo lo que ustedes sienten yo lo siento, todo lo que ustedes piensan yo lo siento, todo lo que le hacen a mi Madre Naturaleza, yo lo siento!…

Solo quiero que despierten, que miren por un segundo a su alrededor… ¡Sólo vean… árboles, montañas, lagos, bosques, cielo, tierra, ríos, mares, animales, sol, luna, hij@s, niñ@s, herman@s, amig@s… Amor, Paz, Armonía, Salud, Belleza!…

¡Dios les regalo un jardín, el Jardín del Edén!… Siempre estuvo con ustedes, no hace falta morir, no hace falta ir al cielo, porque el cielo está en la tierra desde el primer día en que apareció la primera señal de vida.

No busquen afuera, no busquen en otro plano. El paraíso que buscan, estuvo siempre en la tierra, sólo observen… observen el amanecer, dejen que el viento acaricie sus rostros, que el agua refresque y limpie sus almas, dejen al fuego regalarles su calor…

Dejen a la luna iluminar sus noches de Amor, muévanse al ritmo de la naturaleza, bailen al compás de sus sonidos, de su música.

¡Sean libres, dejen salir a sus almas, dejen que los domine por completo, Sean la Luz que vinieron a Ser, sean el Amor que son, sean, sólo sean!…

¡Son maravillosos, son la perfección que tanto buscan, son la felicidad que tanto anhelan, son Amor, son la razón de mi Existir!…

¡Gracias por leerme, gracias por comprenderme, y muchas más, por Despertar tu Conciencia!…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.

Cómo amar -Jeff Foster-

“No puedo vivir sin ti”.
“Me completas”.
“Sin ti soy nada”.
“Nunca me abandones”.

Te vendieron una hermosa mentira acerca del amor.

Y en tu inocencia, compraste la mentira, la tomaste como verdad. Porque todos a tu alrededor estaban haciendo lo mismo, y querías encajar, y estabas tan asustado/a de estar solo/a, ya que nunca te habías sumergido en la dicha oceánica de tu propia soledad y hallado seguridad ahí.

Nadie vendrá a salvarte, ves. Ningún príncipe montado a caballo. Ninguna Julieta. Ninguna madre sustituta. Ninguna “Persona Especial”. Ningún mesías que se llevará tu dolor, tus sentimientos de vacío, esa sensación de separación y abandono que está contigo desde que eras joven. Nadie será capaz de sentir y metabolizar tus sentimientos por ti. Nadie puede vivir y morir por ti. Nadie tiene el poder de distraerte permanentemente. Nadie puede ser dueño de o pertenecer a alguien.

Tu otra mitad, tu compleción, no está fuera de ti, ves, sino profundamente dentro de ti. Vive como tu mismísima presencia, arde como el Sol interior.

Tantas personas están buscando al amor. O están intentando aferrarse a un amor que parece estarse deslizando entre sus dedos. O sienten que han perdido el amor y tratan de recuperarlo, escapando de sentimientos incómodos de síndrome de abstinencia, adormeciéndose con más sueños, corriendo cada vez más lejos de sí mismos, en búsqueda de algo que nunca alcanzarán, aún soñando con su “Persona Especial” que los completará, que les otorgará una vida de seguridad psicológica, que será la madre o padre perfectos que nunca tuvieron en la Tierra.

Por supuesto, eso no es amor. Eso es miedo, un escape urgente de la soledad.

Si puedes encontrarlo o perderlo, si puedes estar “en” o “fuera de” él, si se te puede regalar o quitar, si tienes que pelear por él, rogar por él, manipularte a ti mismo/a o a otros para obtenerlo, si sientes que te has hecho merecedor/a de él, si duele, entonces es la versión mental del amor. Es la mentira. Ya que si amas, estás presente. Eso es todo.

Si amas a alguien, estás presente con ellos. Tan presente con ellos como lo estás contigo mismo. Tan presente como el Sol en el cielo, a pesar de las nubes, las tormentas, el clima siempre cambiante.

No confundas amor con deseo, entonces. El deseo viene y se va. Arde brillantemente, o la llama se extingue. Pero el deseo no es consistente, como el amor.

No confundas amor con atracción. La atracción es hermosa, pero viene y va, se alza y cae como las olas en el océano, cambia con las estaciones, días, horas, momentos. No es siempre-presente, como el amor.

No confundas amor con sentimientos cálidos y agradables, incluso sentimientos de estar enamorado/a. Los sentimientos agradables se convierten en dolorosos tan rápido. El amor no es placer ni dolor, no es éxtasis ni duelo; es el campo que perdura, incluso cuando la felicidad se desvanece en la desesperación.

No confundas al amor con la urgencia de poseer a alguien o de ser poseído/a. El amor no es encaprichamiento. El amor no es obsesivo ni compulsivo. El amor no se apega. El amor no posee nada; no tiene peso ni forma. El amor no dice “Te necesito para mi felicidad, mi contento, mi vida”, no, el amor es sinónimo de la libertad, de un corazón abierto, de la voluntad para sentir cada sentimiento, pensar cada pensamiento.

El mito más peligroso es que otra persona puede “hacerte” feliz. No, no. La felicidad, la verdadera felicidad, la clase de felicidad que no puede ser comprada ni vendida o pulcramente empaquetada, es idéntica a tu propia presencia, la cual nadie te puede dar, y nadie te puede arrebatar. Si buscas a otros para ser feliz, siempre dependerás de ellos, siempre tendrás miedo de perderlos, y temerás y el resentimiento retumbará por debajo de tu “amor”. Te adaptarás para complacerlos, adormecerás tus pensamientos y sentimientos, cerrarás tus ojos a la verdad y vivirás en fantasía y esperanza. Te harás a ti mismo/a infeliz para ganar su amor, mantenerlos cerca, controlarlos. Te harás infeliz a ti mismo/a tratando de hacerlos felices a ellos…o forzándote a ti mismo/a a ser feliz. Eso no es amor, es adicción a una persona. Es miedo enmascarado como “romance”. Es la mentira.

Pero debajo de cada adicción está el anhelo por un hogar, por una Madre en el sentido más profundo de la palabra. Encuentra el sentido más profundo de hogar dentro de ti. Haz de tu cuerpo tu hogar, tu aliento, tu vientre cuando se eleva y cae en el momento presente. Encuentra tu base en la sensación de estar vivo/a. Y en ese lugar de presencia, pasa tiempo con otros que te nutran, que te ayuden a sentirte vivo/a, que empaticen contigo y puedan validar tus valiosos sentimientos. Cuando no estás tratando de ganar amor, cuando no estás huyendo de tus sentimientos incómodos, puedes darte el lujo de amar y ser amado/a realmente.

Invita a otros a tu campo de amor; déjalos quedarse, déjalos irse, inclínate ante su camino y camina el tuyo con valentía. Pero no compres por un momento la mentira de que la salvación yace en cualquier parte excepto en el corazón mismo de tu exquisita presencia, el lugar donde no hay nada que salvar. El lugar donde tocas la vida, y eres tocado/a de vuelta, momento a momento.

Porque tú eres el Elegido, tu propio y más grande amante, compañero/a, amigo/a, gurú y Madre.

Entonces puedes decirte a ti mismo/a:

“No puedo vivir sin ti”.
“Me completas”.
“Sin ti soy nada”.
“Nunca me abandones”.

  • Autor: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: “En este momento, amigo, en este momento“-Jeff Foster-

Cuando te permites lo que mereces, atraes lo que necesitas

Empezaremos proponiéndote una pequeña reflexión… ¿Qué es lo que crees que te mereces a día de hoy?Puede que hayas pensado en un descanso. En permitirte que el tiempo discurra un poco más despacio para poder así, apreciar todo lo que te rodea. Disfrutar del “aquí y ahora”, sin estrés, sin ansiedad.

Es posible que hayas pensado también que mereces alguien que te quiera, que te reconozcan un poco más. Sueles esforzarte mucho por los demás y no siempre ven todo aquello a lo que has llegado a renunciar.

Todos, en nuestro interior, sabemos qué es lo que merecemos. No obstante, el reconocerlo es algo que a veces nos cuesta porque pensamos que puede llegar a ser una actitud egoísta.

¿Cómo decir en voz alta cosas como “necesito que me quieran”, “merezco ser respetado/a”, “merezco tener libertad y tener las riendas de mi vida”? En realidad, basta con decírnoslo a nosotros mismos.

No debemos equivocarnos, porque priorizarnos un poco más no es una actitud egoísta, es una necesidad vital, es poder crecer interiormente para ser felices. Te invitamos a reflexionar con nosotros.

Cuando eres consciente de lo que mereces, y por fin, te lo concedes, y aprendes a priorizarte un poco más a ti mismo, llegará lo que necesitas en realidad. No es magia, ni es el universo tejiendo sus leyes de atracción. Es nuestra propia voluntad para ser felices, para tomar las riendas de nuestra vida…

Las actitudes limitantes

Muchos de nosotros solemos desarrollar a lo largo de nuestra vida muchas actitudes limitantes. Son creencias en ocasiones inculcadas durante nuestra infancia, o incluso desarrolladas posteriormente en base a determinadas experiencias. Son esos pensamientos expresados en frases como “no valgo para nada”, “yo no soy capaz de hacer eso, fracasaré”, “¿Para qué intentarlo si siempre me salen las cosas mal?”…

Una infancia complicada con unos progenitores que nunca nos dieron seguridad, o incluso relaciones afectivas basadas en la manipulación emocional, suelen limitarnos casi de un modo determinante. Nos volvemos frágiles por dentro y vamos poco a poco, deshilachando nuestra autoestima.

Reestructura tus creencias. Tú eres más que tus experiencias, no eres quien te hizo daño o quien alzó muros para privarte de tu libertad. Mereces avanzar, mereces leer en tu interior y reconocer tu valía, tu capacidad para ser “apto” en la vida y sobre todo, feliz…

Lo que mereces, lo que necesitas

Lo que merecemos y lo que necesitamos está tan unido como el eslabón de una cadena.Te pondremos un ejemplo: “Necesito a alguien que me quiera”. Es un deseo común. No obstante, empezaremos cambiando la palabra “NECESITO”, por “MEREZCO”.

Te mereces a alguien que sepa leer tus tristezas, alguien que atienda tus palabras, que sepa descifrar tus miedos y ser el eco de tus risas. ¿Por qué no? Al cambiar la palabra necesidad por merecer, eliminamos ese vínculo de apego tóxico que en ocasiones, desarrollamos en nuestras relaciones afectivas.

Si necesitamos algo para ser felices nos volvemos cautivos de nuestras propias emociones

Empieza por ti mismo/a. Sé tú la persona que quisieras tener a tu lado… La que merece caminar los pasos de tu vida. Al final, llegará alguien que se reflejará en ti. No obstante, empieza también con estas importantes dimensiones:

  • Libérate de tus miedos.

  • Disfruta de tu soledad, aprende a leer en tu interior, a empatizar más contigo a la vez que con los demás.

  • Cultiva tu crecimiento personal, disfruta de tu presente, de lo que eres y de cómo eres.

  • Aprende a ser feliz con humildad, desactivando el ego, madurando emocionalmente.

Priorizarse uno mismo no es ser egoísta

Muchas veces seguimos siendo prisioneros de esos pensamientos limitantes explicados al inicio. Hay quien encuentra su felicidad dándolo todo por los demás: cuidando, atendiendo, renunciando a ciertas cosas por los demás. Es posible que nos educaran así. Ahora bien, siempre llega un momento en que hacemos balance y algo falla. Aparece el vacío, la frustración, el dolor emocional…

Como todo en esta vida, existe la armonía, la conjunción de tu espacio y mi espacio, de tus necesidades y nuestras necesidades. La vida en familia, en pareja o en cualquier contexto social, debe construirse mediante un adecuado equilibrio donde todos ganen y nadie pierda.

En el momento que hay pérdidas, dejamos de tener el control de nuestra vida, dejamos de ser protagonistas para convertirnos en actores secundarios.

Reflexiona durante un instante en estas breves ideas:

  • Merezco un día de descanso, para mí mismo, en soledad. Esto me ofrecerá lo que necesito: pensar, liberarme del estrés y relativizar las cosas.

  • Merezco ser feliz, tal vez sea el momento de dejar ir determinadas personas, o aspectos de mi vida. Ello me permitirá conseguir lo que necesito: una nueva oportunidad.

Todos merecemos dejar de ser cautivos del sufrimiento, de nuestras propias actitudes limitantes. Abre los ojos a tu interior, descifra tus necesidades, escucha tu voz. En el momento que te permitas lo que mereces, llegará lo que necesitas.

Las 4 leyes del desapego para la liberación emocional

Es posible que la palabra “desapego” te cause cierta sensación de frialdad e incluso de egoísmo emocional. Nada más lejos de la realidad. La palabra desapego, entendida dentro del contexto del crecimiento personal, supone un gran valor interior que todos deberíamos aprender a desarrollar.

Practicar el desapego no significa en absoluto desprendernos de todo aquello que nos es importante, rompiendo vínculos afectivos o relaciones personales con quienes forman parte de nuestro circulo personal.

Significa básicamente saber amar, apreciar e involucrarnos en las cosas desde un punto de vista más equilibrado y saludable, liberándonos a su vez de esos excesos que nos ponen cadenas y que nos amarran. Que nos cortan las alas.

La liberación emocional es darnos la opción de vivir con más honestidad de acuerdo a nuestras necesidades, ofreciéndonos a su vez la opción a crecer, de avanzar con conocimiento de causa. Sin dañar a nadie, sin que nadie nos ponga tampoco su cerco camuflado con las cadenas del amor pasional, filial o incluso materno.

Aprendamos, pues, a poner en práctica estas sencillas leyes sobre el desapego…

Primera ley: eres responsable de ti mismo

Nadie va a retirar cada piedra que te encuentres en tu camino, al igual que nadie va a respirar por ti ni se va a ofrecer como voluntario para cargar tus penas o sentir tus dolores. Tú mismo eres artífice de tu propia existencia y de cada paso que das.

Así pues, la primera ley que debes tener en cuenta para practicar el desapego, es tomar conciencia de que eres pleno responsable de ti mismo.

-No pongas en el bolsillo de los demás tu propia felicidad. No concibas la idea de que para ser feliz en esta vida, es esencial encontrar una pareja que te ame, o tener siempre el reconocimiento de tu familia.

Si el barómetro de tu satisfacción y felicidad está en lo que los demás te aportan, no conseguirás más que sufrimiento. ¿La razón? Pocas veces lograrán cubrir todas tus necesidades.

-Cultiva tu propia felicidad, siéntete responsable, maduro, toma conciencia de tus decisiones y de sus consecuencias, elige por ti mismo y no dejes nunca que tu bienestar dependa siempre de corazones ajenos.

Segunda ley: vive el presente, acepta, asume la realidad

En esta vida, nada es eterno, nada permanece, todo fluye y retoma su camino tejiendo ese orden natural que tanto nos cuesta asumir a veces. Las personas estamos casi siempre centradas en todo aquello que ocurrió en el pasado y que, de algún modo, se convierte ahora en una dura carga que altera nuestro presente.

Esas desavenencias familiares, ese trauma, esa pérdida, ese fracaso sentimental o esa frustración no superada. Todo ello son anclas que nos aferran, que ponen cadenas en nuestros pies y anzuelos en nuestra alma.

Es un apego tóxico y poco saludable que nos impide avanzar en libertad y plenitud.

Acepta, asume y aunque te cueste, aprende a perdonar. Te hará sentir más liberado y te ayudará a centrarte en lo que de verdad importa, el “aquí y ahora“, este presente donde tienes tu verdadera oportunidad. ¿A qué esperas?

Tercera ley: promueve tu libertad y permite ser libres también a los demás

Asume que la libertad, es la forma más plena, íntegra y saludable, de disfrutar de la vida, de entenderla en toda su inmensidad.

No obstante, ello no impide que podamos establecer vínculos afectivos con otras personas, porque también ello forma parte de nuestro crecimiento personal. Saber amar y saber recibir amor.

No obstante, el desapego implica que nunca debes hacerte responsable de la vida de los otros, al igual que los demás, no deben tampoco imponerte sus principios, sus ataduras o cadenas personales para aferrarte a ellos. Es aquí donde empieza el auténtico problema y los sufrimientos.

Los apegos intensos nunca son saludables, pensemos por ejemplo en esos padres obsesivos que se exceden en la protección de sus hijos y que les impiden poder madurar, poder avanzar con seguridad para explorar el mundo.

La necesidad de “despegarse” es vital en estos casos, ahí donde cada uno debe salir de los límites de la certidumbre para aprender de lo imprevisto, de lo desconocido.

Cuarta ley: asume que las pérdidas van a sucederse tarde o temprano

Volvemos de nuevo a la misma idea: aceptar que, en esta vida, nada puede contenerse eternamente. La vida, las relaciones, e incluso las cosas materiales, terminan desvaneciéndose como el humo que se escapa de una ventana abierta o el agua fresca que resbala por nuestros dedos.

Las personas se irán, los niños crecerán, algunos amigos dejarán de serlo y algunos amores se irán del calor de tu mano… Todo ello forma parte del desapego, y como tal, hemos de aprender a asumirlo para afrontarlo con mayor integridad. Con mayor fuerza. Pero lo que nunca va a cambiar, es tu capacidad de querer. Y debes empezar siempre por ti mismo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Dejar ir: el camino de la entrega *David Hawkins

Ho’oponopono para sanar enfermedades

Divino Creador: Padre, Madre, Hijo, todos en UNO.

Si yo (di tu nombre), mi familia, parientes y antepasados te ofendimos a ti, a tu familia, parientes y antepasados, en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el principio de la Creación hasta el presente, te pido perdón… Deja que esto limpie, purifique y libere. Corta todas las memorias de dolor, bloqueos, energías y vibraciones negativas y transmuta esas energías inarmónicas en pura Luz. Gracias. Y así está hecho.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a mi malestar físico y emocional

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a mi falta de buena salud. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todas aquellas creencias limitantes y memorias ancestrales que hacen que experimente una realidad de enfermedad. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a mi sensación de malestar. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a esta falsa apariencia de enfermedad

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a esta falsa creación en mi cuerpo físico. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a los síntomas de dolor. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

Mis memorias, las amo. (Nombrar enfermedad) te amo. Gracias por mostrarme una oportunidad para mi sanación. Hoy permito liberarlas amorosamente. Lo siento, por favor perdóname, gracias, te amo. Divinidad limpia, borra y transmuta estas memorias en pura Luz. Y así está hecho.

YO SOY un cuerpo y una mente saludables.

YO SOY un alma alegre disfrutando de la vida.

YO SOY agradecimiento por la manifestación de la salud.

YO SOY la manifestación del Amor a mí mism@.

YO SOY un ser humano sano que disfruta de cuidarse.

YO SOY salud, Amor y bienestar en todos los aspectos de mi vida.

Yo PERDONO todo lo que necesite mi perdón y a mí mism@, lo dejo ir, queda libre, quedo libre… GRACIAS.

YO SÉ que la única verdad de mi Universo es salud, Amor, abundancia, prosperidad, éxito, felicidad y alegría.

YO DOY las gracias al Divino Creador porque esto es así en mi vida, aquí, ahora y constantemente.

Ahora sonríe, siente tu felicidad, llena de alegría tu corazón y da las gracias por un nuevo día, por una nueva oportunidad. Bendice todo lo que vas a hacer hoy y dedícaselo al mayor bien de todos los implicados.

(*Sugerencia: recitar con sentimiento durante 21 días seguidos)

  • Fuente: Ho’oponopono por la paz

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Carta a mi hijo/a

¿Cómo poner fin al terrorismo?

Comprende sus raíces. Porque el origen de la violencia, el odio, la guerra santa y el ánimo de venganza sangrienta está en todos y cada uno de nosotros. La violencia comienza en TI, amigo.

Ninguno de nosotros está apartado del río de la humanidad. Ninguno de nosotros somos individuos separados de la totalidad, sino parte de algo mayor; contribuimos al río, tenemos nuestro Ser en el río, y en ese sentido, somos responsables de la totalidad del río.

“Tú eres el mundo y el mundo es tú” -Krishnamurti-

La violencia comienza cuando nos separamos del río y de los demás, al menos en nuestra mente. Nos alejamos de nuestra vitalidad y nos definimos conceptualmente, reduciéndonos a una cosa. Bueno, malo. Correcto, incorrecto. Cristiano, judío, ateo. Creyente, no creyente. Un éxito, un fracaso. Indio, americano, australiano. La verdad se convierte en un arma. Tomamos partido. Creemos que hay otros.

Olvidamos nuestra naturaleza compartida, que todos somos hermanos y hermanas, una misma fuerza vital en movimiento, la misma consciencia, el agua de la Vida.

Internamente nos ponemos en guerra con nuestros propios pensamientos, con nuestros propios sentimientos. Nos alejamos de nuestro dolor, de nuestra duda, de nuestro miedo, de nuestros anhelos, los llamamos “negativos” omalos”. Nos dividimos en dos, el “yo bueno” contra el “yo malo”, el santo contra el pecador, la luz contra la oscuridad, lo sagrado contra lo profano. Podemos incluso tratar de “deshacernos” de o “aniquilar” nuestra tristeza, nuestra duda, nuestro miedo, nuestros impulsos sexuales, nuestros pensamientos ‘impuros’. El comienzo del genocidio.

Dentro. Todo comienza dentro.

Lo que rechazamos en nosotros mismos terminamos rechazándolo en los demás. Lo de “aquí” se convierte en lo de “allá fuera” en un abrir y cerrar de ojos. Sus imperfecciones. Sus defectos. Sus dolores, sus alegrías, sus dudas, su debilidad; son realmente nuestros. Sus pensamientos extraños, sus sentimientos “erróneos” o “vergonzosos”, sus tinieblas, sus pecados; en realidad son nuestros. Tratamos de cambiarlos, arreglarlos, salvarlos. Los juzgamos, los humillamos, les tenemos lástima, les tememos. En nuestra frustración, podemos hacerles daño. En nuestra rabia, podemos incluso matarlos. Al buscar la totalidad, pasando por alto que eso es lo que somos, al olvidar el amor que nos compone, podríamos destruir todo y a todos los que nos rodean. En nombre de la “libertad”. En el nombre de “Dios”.

La forma de acabar con el terrorismo es verlo, entenderlo, cortarlo de raíz. Mira cómo la guerra comienza dentro. Observa cómo la violencia empieza en cada uno de nosotros.

Cada vez que hacemos a un lado un pensamiento o un sentimiento, cada vez que los deshonramos, que los culpamos; cada vez que le damos la espalda a nuestra ira, a nuestra tristeza, a nuestra duda, a nuestro miedo; cada vez que juzgamos o atacamos a alguien en lugar de enfrentar nuestro propio trauma aún sin resolver, esparcimos las semillas del terror. Sin embargo, cada vez que abrimos nuestros corazones y hacemos espacio para aquello que nos está incomodando; cuando traemos una atención amable y curiosa al dolor que sentimos dentro, cuando respiramos justo en lo que desearíamos destruir, recordamos nuestra inmensidad, nos volvemos a poner en contacto con el amor que arde dentro, y nos volvemos parte de la solución, del río.

Y entonces, porque hemos respirado ahí, quizás la humanidad tenga una oportunidad.

  • Autor: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: El círculo de la vida no elige “bandos” 

Nunca permitas que nadie, absolutamente nadie, perturbe tu paz y tu libertad

Cada vez que permites que alguien te maltrate, ya sea física, verbal o emocionalmente, estás permitiendo que perturbe tu paz y tu libertad, y por tanto, no aprendes la lección y ésta se repetirá, una y otra vez, con distintos escenarios y personas.

Nunca perturbes la paz y la libertad de otra persona, animal, la naturaleza, la madre Tierra, etc… Todo está vivo, y todo debe ser respetado.

Mientras perturbes la paz y libertad de otro ser sintiente, estás generando sufrimiento y karma, que se te devolverá en su momento; experimentarás el mismo sufrimiento que generaste, como ley de equilibrio y consecuencia.

El amor incondicional no se trata de decir a todo que Sí…  No se trata de permitir todo… No se trata de que los demás perturben tu paz y tu libertad y tú no les pares los pies o te alejes de ellos… El amor incondicional te enseña a saber decir “NO” cuando alguien está perturbando tu libertad.

Busca siempre tu equilibrio… aprende a saber decir “NO” y a alejarte de todo aquello y de todos aquellos que no te respetan y que actúan manipulándote para que seas su esclavo.

Por otro lado, aprende a respetar la opinión de los demás, sobretodo de tus seres queridos… No quieras que ellos sean como tú quieres, y no quieras que hagan lo que tú deseas; respeta su paz, su libertad, y la vida te respetará a ti.

Recuerda: aquél que no se respeta a sí mismo, no sabe respetar a los demás y permite que no le respeten.

¡Empieza por ti!

  • Fuente: Camino al Despertar

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Vampiros energéticos

Hay que aprender a alejarse de quienes no nos necesitan

Tenemos que aprender a priorizarnos y a comprender que, para bien o para mal, somos las únicas personas imprescindibles en nuestra vida y que todos aquellos que nos perjudiquen, sobran.

Si estás habituado a usar las redes sociales, seguro que ya conocerás esa opción llamada “Eliminar amigo”. En ocasiones, acumulamos en estos espacios a personas que no conocemos de verdad, relaciones que nos traen más problemas que beneficios.

A día de hoy, y en especial entre la gente más joven, es común que las amistades se terminen de este modo. Quien no existe en sus redes sociales, no existe en sus vidas. Es una forma fría y algo impersonal de romper vínculos.

Ahora bien, tomando este ejemplo, también muchos de nosotros deberíamos hacer lo mismo en la vida real. En ocasiones cargamos relaciones a nuestras espaldas que vetan mucho nuestro crecimiento personal.

No obstante, no se trata tampoco de ir llamando puerta por puerta para avisar de que no queremos trato alguno. Se trata solo de saber priorizar y de no invertir tiempo y esfuerzo en quien no lo merece.

CUANDO YA NO NOS NECESITAN: LA IMPORTANCIA DE SABER VERLO

No siempre es fácil darse cuenta de cuándo llega ese momento en que dejamos de ser importante para alguien. Y no solo eso, algo que también puede suceder es que nos pierdan el respeto, y que esa necesidad se vuelva interesada.

Es necesario saber diferenciar entre quienes te necesitan de forma auténtica y quienes, en realidad, se han desapegado hace tiempo de nuestro corazón.

  • Si tienes hijos seguro que habrás notado que siempre llega un instante en que dejan de necesitarnos. Ahora bien, ello tiene que ver con su propia madurez, con su capacidad de ser independientes.

Porque los hijos, en realidad, siempre nos van a necesitar. Estamos hablando, claro está, de afectos.

Hay amistades que aparecen siempre de forma puntual en los instantes más interesados. Cuando necesitan un favor, cuando necesitan ser escuchados “y solo nosotros sabemos hacerlo”. Debemos tener cuidado en estos casos.

  • Mostraremos apoyo, afecto y comprensión a nuestras amistades, siempre y cuando exista reciprocidad. Una amistad, al igual que todo tipo de relación, se basa en un intercambio sincero de emociones, pensamientos, apoyos…

  • Si no sientes ninguna de estas dimensiones y ves que esas personas solo te buscan cuando quieren algo a cambio, no tengas reparos en poner límites.

  • No se trata, tal y como hemos señalado antes, de romper el vínculo de la noche a la mañana. En realidad, basta solo con decir la verdad de lo que sientes y marcar límites.

“Esto no puedo hacerlo porque no me viene bien”, “Estoy notando que solo buscas mi amistad cuando necesitas algo. Desearía más reconocimiento a mi persona por tu parte”

EL PLACER DE IMPORTAR A QUIEN DE VERDAD IMPORTAS

No te preocupes si a lo largo de los años has tenido que dejar a muchas personas en tu camino. En realidad, de eso se trata la vida, de ir avanzando para quedarnos con lo mínimo, con lo que de verdad importa y hace grande tu corazón.

Quien anda más ligero de mente y más cargado de corazón disfruta de mayores felicidades y por ello no debemos tener reparos en dejar a un lado a quienes no nos necesitan.

Habrá momentos en que sientas verdadero dolor al comprobar que alguien que te es muy significativo ha dejado de darte importancia. De reconocerte, de necesitarte.

Sanar el dolor por ese descubrimiento requiere tiempo pero, a su vez, debemos recordar siempre que el mayor amor de nuestras vidas debemos ser siempre nosotros mismos. Si uno mismo no se quiere y no se respeta, no será capaz de abrir la puerta de las segundas oportunidades.

  • Las personas que de verdad te importan, en realidad, son muy pocas, pero seguro que son las mejores. No se trata pues de acumular gente” como hacemos en las redes sociales. En la vida real priorizamos y amamos lo que tenemos ante nosotros.

  • Los que te necesitan de verdad te lo demuestran. Y lo hacen de forma íntegra, sin egoísmos ni chantajes. Porque quien te quiere te respeta y sabe establecer ese intercambio cotidiano donde todos ganan y nadie pierde.

  • Si la gente que te necesita sabe demostrártelo, no olvides nunca demostrar reciprocidad. Hacer notar a quienes nos rodean que los necesitamos es una forma de reconocimiento muy poderosa, porque los hace sentirse útiles, importantes y piezas imprescindibles en nuestra red de afectos más cercana.

Las personas necesitamos muchas cosas para vivir: alimento, cobijo, calor, una casa, instantes de ocio y de libertad. Ahora bien, no debemos olvidar que las cosas más importantes de este mundo no son “cosas”, sino personas. 

De ahí la importancia de saber cuidar, atender, reconocer y, sin lugar a dudas, dejar atrás pesos inútiles que solo pueden causarnos daño y poner frenos a nuestro crecimiento personal.

Priorízate. Mira cada día por ti y por quienes de verdad son importantes.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Para pertenecer y sobrevivir tratamos de ser aptos”