El cuerpo nos informa claramente de nuestras emociones

Para Quim Vincent, osteópata y psiconeuroinmunólogo, un síntoma no debería ser nuestro enemigo, sino un aliado que avisa de que algo no funciona bien. Por eso es importante escuchar al cuerpo y estar atentos a lo que nos dice. 

Escuchar al cuerpo es primordial para Quim Vicent, acostumbrado como osteópata a escuchar a sus pacientes con las manos. “Cuanto menos escuchemos a nuestro cuerpo, cuanto más rápido ignoremos la orden de parar, más graves serán las consecuencias y más difícil la reparación”, advierte.

Ahora acaba de publicar “Aprende a escuchar tu cuerpo” (RBA Libros, sello Integral). Su lectura, amena y asequible para todos los públicos, ayuda a prestar más atención a los mensajes que nos manda nuestro cuerpo. También enseña a entender mejor por qué padecemos algunas enfermedades o disfunciones.

Quim Vicent o el arte de escuchar al cuerpo

Quim Vicent es osteópata, neuropsicoinmunólogo y posturólogo, además de director de la clínica de medicina integrativa Arvila Magna.

Desde la perspectiva de la medicina integrativa y la escucha activa del cuerpo, nos da pautas de cómo identificar, prevenir y aliviar los síntomas que afectan a nuestro bienestar.

¿No sabemos escuchar a nuestro cuerpo?
–No sabemos escuchar… en general. Todos vamos con ideas preconcebidas.

Por necesidades económicas, materiales, etc. vivimos de una forma que se escapa mucho de la forma biológica en la que deberíamos vivir, muy alejada de una forma de vivir natural y esto conlleva muchísimo estrés.

¿De qué hablamos cuando hablamos de estrés?
–Cuando decimos estrés–que a veces parece una excusa médica–, nos referimos a lo que sucede cuando nos levantamos a las 7h de la mañana, para vestir a nuestros hijos y llegar al colegio y al despacho, revisar los mails… y todas las preocupaciones que se nos acumulan.

Con el estrés continuado se produce un cambio bioquímico. Esto significa, por ejemplo, que vas a fabricar menos jugo gástrico en el estómago. A partir de ahí, la vitamina B12 igual no la podrás absorber y, si no la absorbes, una fase del hígado, la metilación, no se produce, y esto hará que tengas más estrés y ansiedad.

Esta es una reacción entre miles, pero hablamos de una respuesta integral.

¿Y cómo analizas tú esas respuestas en la consulta?
–Los pacientes necesitan ser escuchados, pero no solamente ser escuchados, necesitan saber que son entendidos. Hay una escucha primera que es con los oídos y otra que es a través de las manos.

La primera visita no debería durar menos de una hora, hay que conocer la historia de vida de la persona: eso es fundamental. Después, su cuerpo nos hablará. Hay que escuchar su cuerpo a través de nuestras manos. También nos dice muchísimas cosas cómo es su postura, la mirada…

Creo que nos perdemos una gran oportunidad, si no estamos atentos y sin juicios. Parece fácil, pero no lo es tanto.

“La atención es algo que no deberíamos perder en nada de lo que hacemos. Cada vez que nos lavamos las manos, por ejemplo ¿estamos pendientes del agua que cae… de esta sensación o de lo que hay que hacer 3 minutos después?”

En el libro hablas de que la poca atención que prestamos a la respiración…
–¿Somos conscientes de cómo respiramos? ¿Tomamos conciencia de cómo lo hacemos? Muchas veces es solo un mínimo recorrido, cuando la respiración tendría que ser amplia.

Cada hora del día, habría que hacer una pausa para realizar una respiración profunda y tomar conciencia de ella. Simplemente con eso, nuestra vida podría cambiar. Aunque sea complicado el día a día que tenemos en las ciudades, hay que buscar tiempo para salir a la naturaleza y respirar bien.

En otro momento dices que “cuando aparece el dolor de espalda hay que preguntarse también sobre la propia vida”. ¿Asumimos sufrir dolores de espalda como normal?
–Tener una lumbalgia parece que sea normal. Pero no, no debería doler la espalda. Cada cosa tiene su significado.

Como terapeutas no podemos decir que todo es emoción, eso sería muy fácil. Todo el mundo tiene una mochila emocional, pero hay que preguntarse: ‘”¿es mi emoción la que predomina?” Si la emoción predomina –esa pregunta debemos averiguarla como profesionales–, es la causa que hay que tratar.

Hay que abrir esa puerta y hacer reflexionar al paciente sobre qué le tiene atrapado, por qué su energía cada vez es menor, por qué le pesa… El cuerpo nos informa claramente de nuestras emociones. También la forma de los dientes: si están superpuestos, la forma, la distancia de los dientes

Insistes en la importancia de la boca en las patologías…
–Antes de dedicarme a la medicina integradora, cuando acabé mis estudios de osteopatía, conocí al Doctor Michel Stephan, que hablaba de la importancia de la boca en todas las patologías. La osteopatía no es más que un estudio de la integridad del cuerpo.

Michel Stephan me dijo que lo más importante es conocer el origen de cualquier disfunción y dónde la boca puede tener algo que ver. He visto a muchos pacientes con hernias discales cuyo digestivo funcionaba mal, pacientes cuyas menstruaciones tampoco estaban reguladas, con muchos focos de infección en la boca…

Por eso, ese gran puzzle que llamamos cuerpo humano es, en el fondo simple, una coherencia clara.

“Actuamos como si el síntoma fuera el peligro. Pero el síntoma es un aviso que nos da el cuerpo sobre una disfunción.”

Háblanos de la relación entre la hernia discal y alimentación.
–En muchas hernias discales, simplemente rehabilitando el intestino, la sintomatología discal desaparece…

Primero, hay que mirar la gravedad, si la hernia de disco está afectando al canal medular o no. Siempre que no sea una urgencia médica, se estudia la posición. Si estamos muy cerrados, eso conlleva una tensión a nivel del digestivo, tenemos más ansiedad, problemas para digerir las proteínas…

Pero no podemos afirmar que la hernia discal venga por esto solo. Ha habido un conjunto de cosas, sean digestivas, estructurales… que han llevado a esta hernia. La medicina integrativa pone en orden todos estos conceptos…

Yo, en casos de hernia discal, intento modificar los hábitos alimentarios y busco interferencias en la boca, la salud intestinal y la parte postural.

¿Cuál es tu relación con la medicina tradicional?
–Por suerte, cada vez más traumatólogos entienden las intervenciones de la columna como la última opción y recomiendan visitar a un osteópata experto.

Es un sistema donde deberíamos complementarnos. Mi clínica está llena de médicos. Somos un equipo. Unos sin otros no funcionamos. Somos defensores de un trabajo multidisciplinar, todo forma parte de un estilo de vida, una filosofía de tratamiento.

A la consulta vienen hasta niños que me derivan pediatras, en procesos de ortodoncia, para acompañamiento postural…

Como especialista en neonatología, ¿cómo tendría que ser el momento del parto?
–En otros países hay un osteópata en la sala de partos, es una figura obligatoria. Es cierto que los partos instrumentados han salvado muchas vidas, pero los fórceps que tiran de la cabeza al niño pueden conllevar unas tensiones a nivel del cráneo que a veces derivan en consecuencias posteriores. Unas veces son inmediatas, pero a veces no: futuras escoliosis, problemas digestivos…

Otro tema son la cesáreas. Una cosa es que sea necesaria, pero por el hecho de que nuestro ginecólogo ese día no nos pueda atender, programar una, es otra película… Con la cesárea, al no pasar por el canal vaginal de la madre, el bebé tendrá falta de 2 bífidobacterias importantes: el lactobacilus y el bifidobacterium. Son importantísimos para el sistema inmunitario del bebé. Si carecen de ellas, estos niños muy probablemente tendrán muchas infecciones: otitis, bronquitis, etc.

Y si un niño es separado de la madre en el momento de nacer, porque ha necesitado ir a una incubadora, etc. tiene también un vacío emocional.  Es un proceso a seguir, puede afectar, más o menos, pero vale la pena tenerlo en cuenta para poder revisarlo.

¿Todo el mundo debería pasar por la consulta de un osteópata?
–Tenemos poca información: desde la forma de comer, la forma de pensar de vivir, de cuidar nuestro cuerpo. Y cuando carecemos de información, muchas veces no hacemos ciertos actos.

“Yo sé que cuando se me enciende la luz de alerta del coche, tengo que llevarlo al mecánico, no tapar la luz. ¿Por qué, entonces, cuando me duele la lumbar, voy dejándolo pasar?”

Yo creo que nos queremos poco. En el ser humano hay un egoísmo que es necesario con la salud. Hay que estar bien para poder dar amor a los demás, una medicina básica en nuestros días…

Así que ¿hay que ir a un osteópata? No lo sé, pero hay que cuidar la salud. Si uno dice, “yo voy a hacer una escapada a la montaña”, para mí ya es una forma de osteopatía, un contacto con la naturaleza. O a quien le guste meditar, o hacer un ayuno… Dedicarnos a nosotros mismos.

¿Qué recomendaciones serían básicas?
–No tengo recetas mágicas, porque cada persona es diferente. Depende del estilo de vida. Me interesan las prioridades de cada paciente… Porque en una persona obsesiva –que hay muchas–, si lo transportamos al mundo bioquímico, igual lo es porque no está metilando bien… No le puedo exigir que haga o no ciertas cosas, porque le va a costar mucho.

Otras personas no van a hacer un cambio alimentario radical, porque sabes que les vas a provocar más estrés que beneficio. No les voy a dar una pauta alimentaria igual que al paciente anterior… Igual les recomiendo hacer una respiración.

“Si conseguimos pequeñas motivaciones que provoquen grandes cambios, el paciente se va a motivar cada vez más. Si le pongo tareas muy difíciles, se va a desmotivar y no va a ver ningún cambio.”

Hay que adaptarse y entender muy bien al paciente que tienes delante. A veces, haciendo el camino más fácil es cuando llegas a la mejor resolución. Quizá esa sea la parte más difícil, ver qué podemos hacer con pequeñas dosis para que haya un cambio en su salud.

*Les recomiendo especialmente la Conferencia del Doctor Francisco Moya “La armonía de las emociones”

En el cuerpo cargamos a nuestra familia

árbol- espaldaNuestro cuerpo suele reflejar los problemas o enfermedades heredadas del árbol genealógico.

No debemos caer en la trampa de buscar recetas infalibles porque no las hay, este artículo sólo pretende dar unas pocas orientaciones que sirvan como base. Cada caso es distinto.

Queremos decir que asignar un ancestro a cada órgano o área corporal, es parecido a la tarea en la que se han enfrascado y se siguen enfrascando muchos neurólogos localistas: la de asignar funciones cognitivas concretas a zonas cerebrales concretas.

La conclusión a la que llegan es que hay especialización hasta cierto punto, porque en el cerebro, igual que en el Universo, primero, todo interacciona con todo, y segundo, descubren que se trata de un holograma, de manera que todo está contenido en cada parte del todo.

Antes de seguir, tenemos que tener en cuenta que en cada zona corporal conviven tres informaciones:

1.- La memoria de nuestro árbol genealógico.
2.- La memoria biográfica personal.
3.- Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo.

La memoria de nuestro árbol genealógico

La familia está viva en la piel, en el cuerpo, está hablando. Hasta tal punto que podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que éste ha dejado en nosotros

Esa “cierta especialización” de la que hablábamos, en la que los estratos de nuestro árbol genealógico vive en cada uno de nosotros se podría expresar así, muy a grandes rasgos:

*Parte derecha del cuerpo-rama paterna (en zurdos, rama materna).
*Parte izquierda-rama materna (en zurdos, rama paterna).
*Hombros, cabeza-bisabuelos.
*Tórax y brazos-abuelos.
*Desde la cintura a las rodillas-padres.
*Desde rodillas a plantas de los pies-hermanos.

La memoria biográfica personal

Desde la manera en la que somos concebidos, hasta el efecto que nos ha causado la regaña del jefe, pasando por el tipo de parto, como nos han acariciado de niños, todo queda escrito en el cuerpo. Por ejemplo, consideramos que el peso de la culpa se asienta en la parte alta de la espalda y los traumas infantiles en los pies. La piel es un gran lienzo en la que queda escrita la historia de nuestras relaciones con el mundo.

Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

Nuestro cuerpo es el mapa físico de nuestra conciencia, un fiel reflejo de cómo funcionamos en las distintas áreas de la vida. Cualquier síntoma físico es una oportunidad para hacernos conscientes de que hay un área en nuestra vida que necesita atención.

El cuerpo en su totalidad se inclina al andar: hacia atrás o hacia delante. Estaremos huyendo del pasado si caminamos inclinándonos ligeramente hacia delante. Si nos inclinamos hacia atrás al andar tenemos miedo a entrar en la vida, somos unos cobardes.

La cabeza también puede simbolizar al padre y a todos los ancestros varones.
Caminar con la cabeza por delante es igual a no reconocer nuestros deseos, andamos refugiados en el intelecto.
Los tumores cerebrales tienen que ver con los secretos escondidos del árbol.
Las migrañas con las retenciones sexuales.

Los ojos como conjunto son de carácter masculino.
El ojo derecho es el intelectual, el racional. El izquierdo es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.

La boca y las orejas simbolizan el linaje materno (son receptivas).
La sordera en el oído izquierdo puede ser algo que no quiero escuchar del linaje femenino. 

Los dientes picados son el resultado de la rabia no expresada.
La garganta es el canal de expresión y de creatividad.
Tras una amigdalitis se esconde el miedo, las emociones reprimidas y la creatividad sofocada.

El pecho: aquí está la relación corazón-emociones.
Si no nos han amado desarrollaremos un pecho endurecido e insensible.

Las manos son el símbolo de la elección.
La mano derecha es el símbolo de la elección racional, sin fe. La izquierda es la intuitiva.
Las uñas son nuestras defensas simbólicas… ¿Heredamos uñas de mucho grosor?

La espalda: los problemas simbolizan que cargas a los padres.
Si no nos acariciaron de pequeños podemos sufrir una desviación de columna.
En la espalda se van archivando los conflictos no resueltos de nuestro pasado:
-En la parte lumbar está la conexión con nuestra sexualidad y creatividad (los padres).
-En la parte dorsal es la conexión con nuestra parte emocional (los abuelos en el árbol).
-En la parte cervical nos conectamos con nuestro intelecto (los bisabuelos).

El vientre: la madre y todo lo que digerimos de la vida”.

Los problemas de estómago están asociados al miedo, a la angustia y la ansiedad.

La pelvis se conecta con la sexualidad y con nuestros padres.
El miedo a la sexualidad puede traducirse en una pelvis movida hacia atrás.

Las rodillas nos muestran nuestra flexibilidad, nuestra adolescencia. Si vivimos encerrados en nuestro castillo, inflexibles, sufriremos con las rodillas.

Los pies simbolizan el territorio, conectados con nuestra hermandad.

Cuando no estamos viviendo nuestra vida, caminamos como un ladrón sin hacer ruido.
Si somos hijos de padres divorciados, o separados… las puntas de los pies se separan.
Vivimos una época de regresión a la infancialas puntas de los pies miran hacia dentro.
Cuando los pies se inclinan hacia fuera nos señalan que no tenemos un lugar en el mundo.

Somos un espíritu que utiliza un cuerpo de vehículo para pasearnos por esta vida, pero él no es una carrocería inerte, cada célula contiene lo que fueron nuestros ancestros y lo que somos nosotros. Y no olvidemos lo que dice el proverbio chino:Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”.

*Si lo desea, pueden leer la publicación: “Posición de los hermanos en la familia“.

¿Dolor de cervicales? Descubre las causas emocionales

Dolor- CervicalLa parte superior de la espalda corresponde a la región del corazón y al centro energético cardíaco.

Los dolores de espalda se refieren a las primeras fases de la concepción, a las necesidades de base y a la estructura más fundamental del ser. Las 7 vértebras cervicales se refieren a la comunicación y a mi grado de apertura frente a la vida.

Mi ingenuidad puede hacerme vulnerable a este nivel. Si tengo la sensación que quieren juzgarme, criticarme o herirme, podré estar afectado en este plano y tendré tendencia a encerrarme como una ostra. Las cervicales C1, C2, y C3 están particularmente afectadas si me desvalorizo a nivel de mis capacidades intelectuales y las cervicales inferiores reaccionarán a la injusticia que puedo tener la sensación de vivir en mi vida o la que veo alrededor de mí y que me repugna. Además, cada vértebra me da las informaciones adicionales sobre la fuente de mi malestar.

VÉRTEBRAS CERVICALES

C1 = la primera vértebra cervical se llama ATLAS y sirve de soporte a la cabeza. Es un pilar que mantiene la cabeza en equilibrio. Si me preocupo demasiado (me rompo la cabeza) frente a una situación o a una persona, mi cabeza se hace más pesada hasta darme dolores de cabeza y dificultad en soportar la carga. Si manifiesto estrechez mental, si rehuso mirar todas las facetas de una situación, si soy rígido en mi modo de pensar, C1 reaccionará dejando sus actividades, dejando de poder pivotar. Estará paralizada por mi miedo, mi desesperación frente a la vida, mi negatividad, mi dificultad en expresar mis emociones. Un mal estado de C1 se acompaña generalmente de dolores que afectan la cabeza, el cerebro y el sistema nervioso, etc. Debo aprender a escuchar mi interior, a guardar mi mente abierta, a traer más calma en mi vida para disminuir mi actividad cerebral, permitiéndome así ver la realidad bajo un día nuevo, con más confianza.

C2 = La segunda vértebra cervical trabaja en estrecha colaboración con C1. Se la llama AXIS. Es el pivote que permite a C1 moverse. Está conectada con los principales órganos de los sentidos, es decir los ojos, la nariz, las orejas, la boca (lengua). Por esto estarán afectados éstos cuando C2 tenga un malestar. Si soy rígido en mi modo de percibir la vida, si rehuso soltar mis viejas ideas para dejar sitio a lo nuevo, si me preocupo siempre por el día siguiente, corre el gran riesgo de volverse también rígida. Frecuentemente, mis lágrimas son secas porque reprimo mis emociones y mis penas, mis decepciones, mis pesares quedan hundidos dentro de mí. El “lubricante” (mis lágrimas de pena o de alegría) siendo carente, C1 no se articulará sobre C2 tan fácilmente. Habrá irritación, calentamiento, igual como en mi vida cotidiana. Esto se produce particularmente en el caso de la depresión, de una emotividad excesiva (si por ejemplo, hay un conflicto familiar), de ira, de revuelta y todo esto siendo generalmente causado por el miedo de ir hacía delante, de cambiar, de tomar sus responsabilidades; del enjuiciamiento de los demás y de sí-mismo, por la baja autoestima que puede llevar a un deseo de auto–destrucción (suicidio). Debo aprender a tomar contacto con mis emociones y a asumirlas, a tomar mi lugar expresando lo que vivo para que el flujo de energía empiece a circular en mi cuerpo y que C2 pueda volver a funcionar en armonía con C1 y que todo “bañe en aceite”.

C3 = la tercera vértebra cervical es una eterna solitaria. A causa de su posición, no puedo contar con nadie o trabajar en cooperación con otras vértebras. Si mi C3 no se encuentra bien, yo también puedo tener la sensación de que debo despabilarme solo. También puedo replegarme sobre mí mismo, “vivir en mi burbujay evitar toda forma de comunicación (tanto oral como sexual) con mi entorno. “¿Para qué perder mi tiempo? De todos modos, nunca se me hace caso y nunca se entienden mis ideas o mis estados de ánimo” Entonces se produce la rebelión, el desánimo, porque mi sensibilidad está afectada en lo más hondo de mí. Incluso puede apoderarse de mí la angustia. El desgaste del tiempo hace su labor y mis sueños y mis deseos más queridos se desvanecen poco a poco. Me vuelvo irritable, amargo con una persona o una situación que no consigo digerir. Por lo tanto, la soledad puede ser benéfica para recuperarme, hacer balance, ver claro en mi vida, como puede ser un medio de huir de mis emociones, la realidad en la cual vivo mucha incomprensión. La elección me incumbe. Tomo nota de que una dolencia en C3 puede conllevar daños en mi rostro (piel, huesos o nervios) así como en las orejas y los dientes.

C4, C5, C6 = las vértebras cuarta, quinta y sexta cervicales se ubican al nivel de la tiroides y están en estrecha relación con ésta. Ésta juega un papel mayor en el lenguaje, la voz, (cuerdas vocales) y cualquier desarmonía en lo que a comunicación se refiere –tanto cuando me expreso yo como cuando otras personas me comunican –hará que reaccionen. Puede que me haya ofuscado con lo que haya oído, causando indignación e ira, reaccionan aún más fuerte si además no expreso mis opiniones, mis frustraciones. Mi porcentaje de agresividad corre el riesgo de incrementarse, lo cual cierra los canales de comunicación al nivel de estas 3 vértebras cervicales. Trago mal lo que se me presenta. Tengo tendencia a rumiar ciertos acontecimientos por un largo período de tiempo. Frecuentemente aparecen dolencias y dolores que afectan todo mi sistema de comunicación verbal: boca, lengua, cuerdas vocales, faringe, etc, y todas las partes de mi cuerpo que se sitúan entre el nivel de mi boca y de mis hombros pueden estar afectadas. Tengo ventaja en aceptar que cada experiencia es una oportunidad de crecer y que hay una lección por sacar de todo. Debo dejar fluir en vez de obstinarme y de estar enfadado con la vida. Si no, mi cabeza se pone a hervir y me siento sobrecargado por todas las tareas que realizar y que me parece no poder llegar a realizar. Necesito expresarme, o bien por la palabra, la escritura, la música, la pintura, o cualquier otra forma de expresión que me permitirá volver a conectarme con mi creatividad, mi belleza interior. Todos mis sentidos entonces estarán estimulados, activados, lo cual activará mi tiroides y permitirá que funcionen normalmente. Los dolores sentidos en esta región podrán así desaparecer.

C7= la última vértebra cervical, está influenciada altamente por todo mi lado moral, mis creencias y mi lado espiritual también. Si vivo en armonía con las leyes de la naturaleza, si escucho los mensajes que mi cuerpo me manda y la vida en general, C7 va a funcionar mejor. Al contrario, si vivo ira, si estoy cerrado a las opiniones y a los modos de ver de las personas con quienes me relaciono, si me elevo y me enfrento con otras ideologías diferentes a la mía sin una mente abierta, C7 reaccionará fuertemente y podrá afectar mis manos, codos y brazos que podrán inflamarse o tener dificultades en moverse. El funcionamiento de mi tiroides estará afectado. Del mismo modo, remordimientos de conciencia con relación a una palabra dicha, un acto hecho o un pensamiento mandado hacía una persona también van a afectar C7. Si vivo emociones intensas en mi vida, si estoy decepcionado, si tengo miedo de estar rechazado, si me escondo debajo de mi concha para evitar estar herido otra vez, C7 podrá estar afectada. Debo aprender a discernir lo que es bueno para mí y lo que no lo es.

Debo respetar los puntos de vista de cada persona incluso si son diferentes de los míos. Abriendo mis brazos a los demás es como voy a aprender mejor y podré realizar mejor las elecciones que me permitirán sentirme más libre.

  • Fuente: El Gran Diccionario de las dolencias y enfermedades de Jacques Martel (Psicoterapeuta)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Dolores de espalda, dorsales y lumbares, indican cargas emocionales“.

Dolores de espalda, dorsales y lumbares, indican cargas emocionales

El artículo está dividido en las siguientes partes:

  • Parte central de la espalda. Vértebras dorsales
  • Parte inferior de la espalda
  • Vértebras del sacro o sagradas
  • Fracturas de vértebras

PARTE CENTRAL DE LA ESPALDA. VÉRTEBRAS DORSALES

La parte central de la espalda representa la gran región torácica del cuerpo comprendida entre el corazón y las vértebras lumbares.

Es una región de culpabilidad emocional y afectiva.

Las 12 vértebras dorsales

D1 = la primera vértebra dorsal D1 puede reaccionar fuertemente cuando voy hasta mis límites bien sea en mi trabajo, bien sea en el deporte, en suma, en todas las situaciones en que voy hasta el final de mis fuerzas mentales, físicas o emocionales. No aprecia tampoco un dopaje que sea bajo forma de alcohol o de droga, la que sea. Su sensibilidad en ese momento estará a flor de piel. Me construyo entonces medios de auto-protección para protegerme de mi entorno y evitar estar herido. Esto puede manifestarse sobre todo en mis gestos o en mis palabras: por ejemplo, tiendo a apartar a los demás por mi frialdad o por palabras hirientes. Esto puede incluso manifestarse por una toma de peso importante, éste siendo mi protección natural y física, porque quiero inconscientemente “ocupar más sitio” y dejar menos a los demás. También esto puede esconder timidez actual y con la cual tengo dificultad para transigir. Se pondrá aún más en evidencia si temo perder el amor de la gente. Debo vigilar y evitar acurrucarme sobre mí-mismo rumiando negatividad constantemente, siendo siempre fijado en las mismas ideas y frustraciones. Un mal estado de D1 puede traer dolencias en cualquier parte de mi cuerpo situada entre mis codos y la punta de mis dedos así como dificultades respiratorias (tos, asma, etc.)

D2 = la segunda vértebra dorsal D2 reaccionará fácilmente cuando mi emotividad esté afectada. Si acumulo y ahogo mis emociones, entonces D2 me mandará un mensaje y aparecerá el dolor de espalda. Si tengo la sensación de que no tengo mi lugar en la vida y en la sociedad, que la vida es injusta y que me siento víctima de los acontecimientos, D2 estará afectada. Puedo ser particularmente sensible a todo lo que toca a mi familia, y vivo situaciones de conflicto o desarmonía de un modo intenso. Puedo haber almacenado viejos rencores. También puedo remover constantemente experiencias pasadas, recuerdos, queriendo fijar mi realidad en acontecimientos pasados en vez de mirar el porvenir con confianza y viviendo intensamente el momento presente. Puedo contemplar una nueva situación que me trae un miedo a lo desconocido. ¿Voy a tener demasiadas responsabilidades? ¿Voy a estar sostenido o deberé despabilarme solo? ¿Cómo van a reaccionar la gente alrededor de mí? Si dudo de mí, de mis capacidades, podré reaccionar jugando el papel de los duros de roer volviéndome muy autoritario; tendré así la sensación de controlar la situación, sabiendo muy bien que tiemblo de miedo, yendo incluso hasta tener angustia. También puedo volverme irritable frente a una persona o un suceso y reacciono por saltos de humor. Una D2 en mal estado suele estar acompañada de malestar y dolores en el corazón y los órganos que se vinculan a ellos, así como a los pulmones. Aprendo a pedir y a hacer confianza en mi capacidad de aceptar nuevos retos. Suelto mi pasado y me giro hacía el futuro sabiendo que ahora soy capaz de tomar mi lugar en armonía con mi entorno. Puedo también leer la sección referente al corazón para tener otras pistas.

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Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliartritis

Acute pain in a woman knee

La artrosis es la manifestación intensificada de la artritis.

Es una enfermedad de desgaste articular de los huesos, de origen mecánico y no inflamatoria como la artritis, una agravación profunda de la estructura ósea, localizada o habitualmente generalizada al conjunto del cuerpo. Sin embargo, las articulaciones sometidas a importantes esfuerzos mecánicos son las que más están afectadas, como las de la columna vertebral (vértebras cervicales [del cuello], vértebras lumbares [parte inferior de la espalda]), de las caderas, de las manos, de las rodillas, de los tobillos. El dolor que provoca es de “origen mecánico” y no inflamatorio y aparece habitualmente después de un esfuerzo sostenido y desaparece en reposo (esta enfermedad también lleva el nombre de reuma de desgaste). Cuando padezco de artrosis, es como si aumentara más mis actitudes y mis pensamientos rígidos. Esta enfermedad está vinculada a un endurecimiento mental, a una ausencia de caloren mis pensamientos (el frío y la humedad aceleran la aparición de la artrosis), frecuentemente con relación a la autoridad. Es la motivación exagerada por cumplir una acción sin buscar el reposo o el equilibrio (me doy hasta el fin de mis límites, sin pararme para saber si me exijo demasiado), una impresión de soportar a una persona o situación que ahora se ha vuelto intolerable, o una fuerte reacción inhibida con relación a una forma cualquiera de autoridad. Soy muy intransigente y rígido conmigo. Mi cuerpo me habla y tengo interés ahora en escucharle. Puedo integrar esta enfermedad empezando a aceptar conscientemente que vivo una ira y que mis pensamientos son rígidos. La energía que fluye a través de mí es fluida, armoniosa, en movimiento. Quedándome abierto de corazón a esta energía y reconociendo que tengo que cambiar algo, puede invertir el proceso y mejorar mi salud. Me vuelvo más flexible y acepto a los demás como son, sin querer cambiarles. La flexibilidad al nivel de mi cuerpo físico entonces reaparecerá.

LA ARTRITIS

Se define la artritis como la inflamación de una articulación. Puede afectar cada una de las partes del sistema locomotor humano: los huesos, los ligamentos, los tendones o los músculos. Se caracteriza por inflamación, rigidez muscular y dolor que corresponden, en el plano metafísico, a un cierre, crítica, pena, tristeza o ira. Simbólicamente hablando, la gracia y la libertad de movimiento son las principales cualidades, vinculadas a la articulación. Cuando se vuelve ésta inflexible, o cuando se endurece, la artritis está asociada a cierta forma de rigidez de mis pensamientos (pensamientos cristalizados), de mis actitudes o de mis comportamientos, de tal forma que todas las emociones profundas que debería expresar normalmente, lo son por la manifestación física de esta enfermedad. Así, la artritis se produce si soy demasiado inflexible, demasiado exigente, testarudo, intolerante, muy moralista, criticón, restringido o demasiado orgulloso con relación a mí mismo, a los demás o a las situaciones de mi existencia. Un sentimiento de impotencia acompaña habitualmente el sufrimiento que me frena. Vivo el sentimiento particular de estar mal amado, de no estar amado y apreciado en mi justo valor, lo cual me trae mucha decepción y amargura frente a la vida y mal humor. Manifiesto entonces un espíritu excesivamente racional. Critico con frecuencia todo o nada porque tengo miedo a la vida y siento frecuentemente una forma de inseguridad crónica. Me siento explotado: hago acciones y pongo gestos más para complacer a los demás que por real voluntad e interés, de tal modo que digo “sí” por deber cuando, en verdad, es “No. Quizás haya vivido un traumatismo de infancia y me inhibo ahora mis emociones, sin admitir lo que sucedió (ocultación) porque “sufrí mucho en tal experiencia y me permito inconscientemente censurar y quejarme para que los demás puedan comprender hasta qué punto padecí”. Esta manifestación se relaciona con el sacrificio de sí mismo. La artritis también puede proceder del modo en que me trato o trato a los demás con relación a la crítica. La artritis también provoca una especie de acción retrógrada; tengo la sensación de volver atrás en el plano energético, como si se me indicara hacer algo más en una dirección diferente, en vez de ir hacía delante. Ya que mi miedo, mi débil valoración propia y mi rigidez hacen que se creen profundas emociones referentes al porqué, el cómo o a la dirección de mis movimientos en la vida, puedo tener el sentimiento de estar obligado, restringido, inmovilizado o encerrado. Entonces, sentiré una incapacidad a doblar (mi actitud), a ser mentalmente flexible o capaz de abdicar. La articulación artrítica me indica lo que vivo y me da más informaciones.

A nivel de las manos (dedos), la pregunta es: ¿Estoy realmente haciendo lo que deseo y lo que quiero hacer? Mis propios asuntos están “bien entre mis manos”? Hay gente a quienes ya no tengo el gusto de “dar la mano”? Mi libertad y mi espontaneidad en “manejar” lo que sucede en mi universo están limitadas por mi rigidez y mi dureza.

A nivel de los codos: ¿Estoy inflexible a los cambios de direcciones por tomar en mi vida? ¿Permito a los demás ser libres y expresar su pleno potencial?

En las rodillas: Frente a quién o qué tengo la sensación de tener que arrodillarme y delante de quién o qué no quiero doblar?

A partir de ahora, compruebo mis verdaderas intenciones con relación al amor. Debo cambiar mi modo de pensar y adoptar una nueva actitud frente a las situaciones de mi vida. Quedándome abierto al amor que está omnipresente (por todas partes) y expresándolo de modo más honesto, libre y espontáneo, mi corazón será radiante y respetaré a los demás tanto como a mí mismo. Amistad, comprensión y perdón son ahora disponibles para mí.

LA ARTRITIS REUMÁTICA

La artritis reumática se considera actualmente como la afección articular más grave. Suele estar generalizada al conjunto del cuerpo en vez de una sola articulación. El sistema inmunitario está tan enfermo que empieza a auto-destruirse, atacándose al tejido conjuntivo de las articulaciones (colágeno), de tal modo que se puede temer el riesgo de una lisiadura generalizada con dolor e hinchazón articular. Es directamente un achaque de mi propio yo, porque las fuertes emociones de rencor y dolor no consiguen expresarse. La artritis reumatoide está vinculada a un profundo desprecio de sí mismo, a un odio o a una rabia inhibida desde hace tiempo, a una crítica de sí mismo tan intensa que esto afecta la energía más fundamental de mi existencia. Viví experiencias en las cuales me sentí avergonzado o culpable. Es la manifestación de una crítica mucho más importante frente a la autoridad o a todo lo que representa la autoridad para mí: individuo, gobierno, etc. Rehúso doblarme a esta autoridad, poco importan las consecuencias. Es como si estuviese rumiandoconstantemente la autoridad, criticándola. Mi movilidad se vuelve limitada y no consigo expresarme libremente (en particular en el caso de ciertas direcciones por tomar y que debo comunicar con mi entorno de un modo fluido y gracioso) porque mis articulaciones son demasiado dolorosas. Mi cuerpo se vuelve rígido, igual que mis actitudes. No consigo expresar mis fuertes emociones y tengo la sensación de estar constantemente oprimido y subyugado. Entonces adopto comportamientos de recogimiento, auto-sacrificio, y rumio mis emociones sin poder expresarlas. “Sirvo de víctima propiciatoria sacrificándome a una causa cualquiera”; siempre están encima de mí”. La apertura a nivel corazón es esencial si quiero liberar todas las emociones que envenenan mi existencia. A partir de ahora, recobro mi pleno poder sobre mi vida, empezando por amarme y por aceptarme tal como soy. Tomo el lugar que me corresponde.

LA ARTRITIS EN LOS DEDOS

La artritis simboliza la crítica, el auto-castigo, la reprobación, una carencia profunda de amor. Así pues, los dedos (es decir los detalles de la vida cotidiana) artríticos indican el sentimiento de estar mal amado y de ser víctima de acontecimientos en mi vida de cada día. Doy el poder a los demás. Acepto amarme y perdonarme porque, si no me quiero, cómo pueden amarme los demás?

LA POLIARTRITIS

La poliartritis es una inflamación simultánea sobre varias articulaciones. Esta enfermedad viene a indicarme una dificultad en realizar los gestos que era capaz de ejecutar antaño con mucha destreza. Ahora, tengo la sensación de ser más torpe o poco hábil. Por lo tanto, me desvalorizo con relación a esta actividad en la cual era excelente y tengo la sensación de perder destreza, fuerza o precisión. Esta enfermedad se encuentra en la modista por ejemplo, quien, después de algunos años, tiene la sensación de ser más lenta, menos hábil. Los deportistas frecuentemente están afectados de poliartritis, a causa principalmente del sentimiento de desvalorización que puedan vivir porque no son óptimos en un 100% o que sus realizaciones óptimas han disminuido. Aprendo a aceptarme con mis fuerzas y mis debilidades. Incluso si tengo la sensación de ser menos bueno o menos eficaz, miro toda la experiencia que adquirí a lo largo de los años. Reconozco que fue un don precioso que hace de mí una persona excepcional. La poliartritis puede producirse también si soy compulsivo, muy obstinado o moralizador. Tengo tendencia a sacrificarme por los demás, lo cual resulta frecuentemente de una agresión inhibida; pero ¿hasta qué punto actúo con amor, respetándome? La rigidez tanto física como interior se agrava a causa de esta profunda obstinación a no querer cambiar.

  • Fuente: El Gran Diccionario de las dolencias y enfermedades de Jacques Martel (Psicoterapeuta)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las rodillas: mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez

Causas emocionales de la ciática

La ciática es un pinzamiento del nervio ciático que se produce a la altura de las vértebras lumbares, suele provocar un dolor muy intenso que puede manifestarse en cualquier punto del recorrido del nervio, es decir, desde la columna vertebral, … Sigue leyendo

La nueva medicina de La Conciencia -Doctor Jorge Iván Carvajal Posada-

ojo-universo-diosAlgunos dicen “no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe, pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades.

El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente, vivo, para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.

La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿qué pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la autosanación.

Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo”.

Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia. Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿qué cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar, la puedo experimentar de muchas maneras. Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida. Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo.

El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno, a ese nivel, hay un centro de energía muy importante y, nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbosacra, esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles, y ese lumbago es el nombre clínico del miedo.

Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los glúteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle: Tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas, eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también. Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo, y logro trasmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago.

Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir. Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo.

Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis, yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema.

La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso. La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico porque le pagamos.

La nueva medicina de la conciencia, es el arte de responsabilizarnos de nuestra vida, y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida.

Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una pérdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial de tal dimensión que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego que yo debo reconocer.

Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, sé que su consciencia está conmigo, lo dejo partir, no lo amarro. Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papá o la mamá pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética puede crear crisis de pánico, de hipertensión, cosas violentas en la clínica. Si nosotros logramos que la persona se sane, es su alma la que lo sana.

El sanador no lo hace por el paciente, yo como sanador soy un imán que le doy la carga que su alma necesita, realmente, la sanación es rescatar la autonomía, la autogestión, y la libertad del otro, para sanarse.

La verdadera sanación es darte las herramientas para que tú, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto.

Frecuentemente cuando uno está haciendo una sanación, ve que la persona, aunque no le haya dicho ni una palabra, empieza a llorar y a sacar su resentimiento, y luego siente una sensación de paz, que no es mi paz, es su paz, es la paz de Cristo que también habita en la persona que está siendo sanada. La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia, se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es, y cuando la paz se revela, germina el amor, y cuando germina el amor la sanación es posible, aunque lo que tenga sea un cáncer, o un lupus.

Pero no te culpes si no lo logras, porque tú participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo. Esto no es para creerse superman, uno puede ser muy orgulloso y decirse estoy triste porque no me curé el cáncer, eso no es un fracaso, el cáncer es un maestro, a veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades, y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección.

Uno no aprende medicina de un día para otro, hay lecciones supremamente complicadas y difíciles.

También nos diplomamos o nos especializamos en el alma, cuanto más grande sea el desafío, más grande es la oportunidad de crecimiento. Yo solo les he puesto un ejemplo de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas.

Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental ¿cuál es la lección que hay debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje, qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad? Cuando yo no digo NO, en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo que hay que aprender a reafirmarme diciendNO.

La ira es la mejor estrategia de autoafirmación. Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora, es lo mejor de mi fuerza, mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente, ustedes han visto a un ama de casa que en su ira revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana.

Yo sabía cuando mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo. Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente, el hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira, la fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse, y la necesidad de autoafirmarse es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.

Crecer espiritualmente no es decirle que sí a todo el mundo. El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo, la tolerancia no excluye la autoafirmación.

La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino la apariencia, la sombra. Pero esa sombra cuando la quito abre una puerta de luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-

Lo que no decimos enferma

Atención...Solemos pensar una cosa y decir otra, sentir una cosa y hacer otra distinta, no somos coherentes con nosotros mismos, por miedo al rechazo, al abandono, a la crítica, al juicio, a perder prestigio, al qué dirán… entonces, podemos enfermar.

“Lo que no se expresa con palabras, se expresa con dolor y/o enfermedad”

“El cuerpo nos habla y cuando no le escuchamos, a veces lo hace a gritos y por la tremenda…” (Lola.H.R.)

La enfermedad es un mensaje del inconsciente, un bloqueo emocional, para avisarnos de algún aspecto de nuestra vida o actitud que nos conviene mejorar o cambiar, y se manifiesta en el cuerpo a través de los síntomas para que sanemos.

La mayoría de enfermedades tienen un origen emocional (conflictos emocionales) y según sea la “emoción atrapada” y alargada en el tiempo, afectará a un órgano u otro del cuerpo, ya que se verán afectados por esas emociones y pensamientos negativos.

Si prestamos atención a nuestro cuerpo, aprenderemos a interpretar esos mensajes…

Nuestro cuerpo, al igual que todo, está conectado con el Universo, somos canales de energíaLos órganos sexuales representan la tierra (la semilla), el vientre representa el agua (cordón umbilical/ emociones), el estómago representa el fuego (ardor), el pecho representa el aire (la respiración), la garganta representa el espíritu (la voz, la expresión/comunicación mente-cuerpo), el entrecejo y la cabeza representan el cielo (la conexión con el Universo).

Somos energía y la necesitamos para vivir: temperatura de nuestro cuerpo, comida, agua, sueño, etc. Todo en el Universo es energía.

Las emociones no expresadas, vividas en soledad y sentidas durante mucho tiempo, afectan nuestra salud y se expresan en el cuerpo a través del dolor y/o enfermedad. Nuestro cuerpo nos envía señales (dolor) para llamarnos la atención sobre “algo” que nos conviene modificar, ya sean pensamientos dominantes negativos y/o creencias arraigadas que limitan nuestra vida, solo tenemos que aprender a escuchar.

Si tenemos en cuenta la relación de cada órgano con nuestras emociones, nos será más fácil identificar qué nos está ocurriendo y dónde debemos enfocarnos para restablecer el equilibrio.

Debemos tener en cuenta la dualidad, todo tiene su polo opuesto, frío-calor, día-noche, hombre-mujer, etc.

Solamente nosotros mismos sabremos que lado de la dualidad nos está manifestando la enfermedad.

*PULMONES Y VIAS RESPIRATORIAS*

Tomamos vida al inspirar y la entregamos al exhalar, es dar y recibir rítmicamente en un orden perfecto, manteniendo los dos polos de la dualidad equilibradamente.

La respiración está relacionada con nuestra libertad, cuando no podemos respirar, es porque en verdad nos cuesta dar el paso hacia nuestra libertad, por el contrario, cuando salimos de una situación de agobio hacemos una inspiración profunda porque hemos exhalado esta situación de nosotros y obtenemos nuestra libertad pudiendo inspirar plenamente. En la respiración distinguimos este proceso.

Las dificultades o las enfermedades respiratorias o pulmonares están íntimamente ligadas a nuestra capacidad de inspirar o tomar la vida tal cual es.

Nos sentimos agobiados, asfixiados por alguna persona o situación y no sabemos como manifestarlo, por lo cual quizás también la garganta se vea afectada ya que es el chakra de la comunicación.

*CORAZÓN*

El corazón es el centro de nuestro Ser, está ubicado en centro de nuestro cuerpo ligeramente inclinado hacia la izquierda y regido por el hemisferio derecho del cerebro, quien gobierna o dirige nuestros sentimientos. Incluso cuando nos señalamos a nosotros mismos ubicamos nuestros dedos sobre él.

Está ligado directamente al Amor, al igual que los pulmones trabaja rítmicamente, en un latir bitonal, es dar y recibir, un intercambio que mantiene el equilibrio perfecto.

Toda afección o problema nos habla directamente de nuestros sentimientos y de la capacidad para expresarlos, a veces nos forzamos más allá de los límites emocionales, nos olvidamos de nuestras propias necesidades, en satisfacción de los demás, para sentirnos amados.

Otras veces nos negamos a abrir nuestro corazón por experiencias pasadas y miedo a ser heridos. *Si estamos cerrados al amor corremos el riesgo de terminar en el quirófano y entonces sería la cirugía la encargada de abrirnos el corazón.

Si observamos algunas frases que hacen referencia al corazón, veremos que están vinculadas a la emotividad o a las situaciones emotivas.

“Me salta el corazón de alegría” “Del susto se paró el corazón”. “Se me sale el corazón del pecho” “Lo tengo en la garganta” “Me oprime el corazón”.  Al referirnos a una persona que consideramos sin sentimientos decimos “No tiene corazón”.

*El remedio más eficaz: “Amarse a uno mismo”.

*ESTÓMAGO*

Es la capacidad de aceptar o digerir a una persona o situación. Al padecer una afección estomacal debemos revisar nuestra intolerancia y miedo a lo que nos desagrada, la resistencia a las ideas nuevas, dificultad para adaptarnos a algo, o a alguien que va contra nuestras creencias en sus hábitos y manera de vivir. El estómago nos arde. La crítica interior interrumpe la comunicación con su corazón, no dando paso a su verdadero sentir.

*HÍGADO* (Artículo completo click aquí)

Descompone, almacena y reconstruye la materia. Si la vida de una persona se desmorona, y no puede llevar a cabo la tarea de reconstruir, entonces se acumulan sensaciones de sobrecarga, sobre-exigido, lo cual puede generar bronca, odio y resentimientoEste órgano nos indica nuestra capacidad para rehacernos a nosotros mismos, reconstruir y regenerarnos, este proceso de reciclaje o transformación necesita de toda la flexibilidad, aceptar cada circunstancia de la vida, recordemos que nada es estático que todo está en constante movimiento y en ese ir y venir nos vamos regenerando a cada instante.

También está relacionado con las necesidades básicas (almacenamiento: alimentos), cuando tenemos carencias económicas y estamos sobrecargados por las circunstancias de la vida también puede verse afectado.

*RIÑONES* (Artículo completo click aquí)

Son el canal procesador de agua más importante, es aquí donde se almacenan los temores resultantes de traumas, dañando la vitalidad de la persona, bloquea su motivación y su entusiasmo. El miedo se almacena en los riñones, el individuo se hallará incapacitado de manejar situaciones emocionales futuras. Estas afecciones se manifiestan en personas con falta de discernimiento o incapacidad para la toma de decisiones.

Están relacionados con la convivencia, el compañerismo: pareja, padres, hermanos, hijos, compañeros de trabajo, jefes, etc…

Miedo a perder algo o a alguien.

*INTESTINOS*

Delgado: Es el encargado de transformar los alimentos en nutriente y transmitirlo a las células del organismo. Los trastornos en éste, están directamente relacionados con la incapacidad de retener y absorber todo lo bueno que se presenta en la vida, las personas que padecen estas afecciones rechazan situaciones que no son de su agrado, aunque los inconvenientes sean mínimos.

Grueso: Las afecciones tienen que ver con las personas que les cuesta soltar viejas ideas o creencias: estreñimiento, o rechazan rápidamente los pensamientos que podrían beneficiarlos: diarrea.

Los intestinos nos dan un mensaje claro, aprender a nutrirnos de buenos pensamientos, aceptando las buenas ideas de prosperidad y valoración para nuestra vida, dejando ir todo aquello que ya no nos hace falta en el momento presente.

Están relacionados con las “jugarretas” que nos hacen o que hacemos: “jugadas sucias”.

Según la parte afectada tiene relación con nuestra pareja o progenitores, o con los colaterales (hijos, hermanos, cuñados).

*COLUMNA VERTEBRAL* (Artículo completo click aquí)

La columna vertebral es el eje de nuestra estructura ósea, conductora de nuestro sistema neuronal, ella es el sostén del cuerpo, la encargada de mantenernos erguidos, por consiguiente está vinculada directamente a la voluntad.

Nos da solidez y flexibilidad para realizar nuestras actividades, levantarnos, agacharnos, acostarnos, estirarnos, encogernos, etc… acomoda cada una de sus vértebras acorde a nuestro requerimiento y voluntad.

A medida que nuestros pensamientos se vuelven más rígidos, ella va tomando esa rigidez, disminuyendo nuestra flexibilidad, lo cual va limitando nuestros movimientos.

Si observamos a personas que tienen actitudes firmes veremos que mantienen la columna recta, la cabeza erguida y el plexo solar expandido.

Podríamos decir  “Va con la frente en alto”, por el contrario cuando hay una voluntad débil, la columna se curva, los hombros se caen y la cabeza se inclina hacia el piso en una actitud de sumisión o derrota.

Las problemas sobre la parte lumbar están relacionados con la seguridad, con el tener, con las cosas materiales aquellas que nos dan apoyo, seguridad y sostén, cuando los miedos a las pérdidas o a la escasez aparece sintiendo la falta de control es allí donde se manifiesta.

Los problemas sobre la parte alta o cervical están ligados a la inseguridad afectiva, son personas quienes hacer es importante, manifestando su afecto a través del ello, basando así su seguridad. Sintiéndose queridas cuando alguien hace algo por ellos.

Cuando los dolores son persistentes se transforman en la excusa perfecta para no hacerlo todo, esto debido a su propia sobre-exigencia en la manera de solicitar afecto.

Solemos cargar nuestros “problemas” en la espalda.

*CADERA*

Es una articulación fundamental, encargada de mantenernos de pie y en perfecto equilibrio, permitiéndonos caminar o avanzar hacia nuestro objetivo.

Está íntimamente unida a la energía creativa, su flexibilidad expresa los sentimientos de libertad personal, con lo cual en la etapa de adolescencia comienzan los primeros sentimientos de separación de los padres, la sexualidad, las expectativas, la definición del rumbo a seguir, es donde puede no desarrollarse adecuadamente, en particular cuando se rinde al control de los padres y no se halla la propia dirección.

Los dolores frecuentes, marcan dificultad para decidirse, para pasar a la acción, miedo a comprometerse con algo o alguien donde los resultados pueden ser inciertos, miedo al cambio, falta de confianza en sí mismo.

El mensaje es claro, confiar en nosotros mismos, siendo flexibles a los cambios, aceptar y decidir sin miedo a los errores, ya que somos los responsables del rumbo de nuestra vida.

*PIERNAS*

Son las encargadas de trasladarnos, de llevarnos hacia donde deseamos.

Están ligadas a nuestra capacidad de impulsarnos, avanzar en la vida y en la forma de hacer frente al futuro.

La pierna derecha está relacionada con el presente-futuro y la izquierda con el pasado. Cuando tenemos dolores en ellas revisemos bien cuáles son las causas que no nos permiten avanzar, sea por miedo al futuro incierto o por algo del pasado que debemos dejar ir.

*RODILLAS* (Artículo completo click aquí)

Están relacionadas con nuestro orgullo, con “doblegarnos” a los demás, “hincar la rodilla”.

En diestros, la rodilla derecha representa la figura masculina (esposo, padre, hijo, hermano, abuelo, jefe, compañero de trabajo, etc), la rodilla izquierda representa la figura femenina (esposa, madre, hija, hermana, abuela, jefa, compañera de trabajo, etc). Las dolencias en las rodillas también indican que nos doblegamos a nuestro ego. En diestros, hombre: rodilla derecha, mujer: rodilla izquierda, en zurdos al contrario.

*PIES* (Artículo completo click aquí)

Son el sostén en nuestra vida y los encargados al igual que las piernas de ayudar a trasladarnos. Ellos están en contacto con la tierra y ésta representa simbólicamente a nuestra madre.

Los problemas surgidos en ellos, nos marcan que debemos mantenernos arraigados en el “Aquí y ahora”, en el presente, teniendo confianza en nuestra intuición y la conexión con el Universo.

Si tenemos dolencias, el pie derecho (dar el primer paso), el pie izquierdo (seguir avanzando), o necesitamos apoyo.

*MANOS* (Artículo completo click aquí)

Están íntimamente ligadas al dar y el recibir, cuando existe un problema en ellas, es que algo debemos parar, ya que son encargadas de múltiples labores y es ahí donde identificar la situación entre el Dar y el Recibir. En diestros, mano derecha= dar; mano izquierda= recibir. También la mano izquierda representa el pasado y la mano derecha el presente/futuro. En zurdos es al contrario.

*LA GLÁNDULA TIROIDES* (Artículo completo click aquí)

Une el cuerpo con el chakra laríngeo, está ligado a la voluntad, la capacidad en la toma de decisiones acorde a nuestras necesidades.

La zona de la garganta es el chakra de la comunicación (lo que debemos decir o lo que debemos callar).

Cuando las decisiones son del orden de estructuras rígidas, de enojo, broncas, es donde se produce el desequilibrio, trayendo múltiples trastornos, como calcificación en los huesos e incluso desarrollar artritis.

*LA GLÁNDULA TIMO* (Artículo completo click aquí)

Gobierna nuestro sistema inmunológico, es aquí donde se aloja el temor, las experiencias dolorosas. 

El miedo hace que retrocedamos en muchas ocasiones, perdiendo la integridad de la situación (achicarse ante la situación) cuando esto sucede quedamos expuestos a la entrada de virus.

*LAS GLÁNDULAS SUPRARRENALES*

Almacenan pena y nos lleva al complejo de víctimas, ¿Lucho o me escapo? Siempre creen que hay algo ahí afuera que se va a apoderar de ellos, y los está persiguiendo.

Cuando no están dispuestos a soportar Amorosamente una experiencia emocional dolorosa, esa persona culpabiliza al mundo por su experiencia dolorosa, y se olvida de que cada persona es responsable de su propia creación, de su vida.

*LA GLÁNDULA PITUITARIA*

Aquí se aloja la pena reprimida, porque al experimentar pena o dolor, puede ser una puerta o un portón hacia una conciencia superior, después de que los juicios de las glándulas inferiores son transmutados.

Aceptando Amorosamente el dolor, esto permite que nosotros experimentemos la dualidad, libera toda la parte del juicio y ayuda a la glándula pituitaria.

La dualidad representa lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo, a todo nivel.

Es muy importante y a la vez necesario que consultemos con los profesionales de la salud y con terapeutas que nos ayuden a encontrar la raíz de nuestros problemas emocionales para erradicarlos porque si no logramos sanar “la emoción atrapada” que causa una enfermedad, volverá a aparecer aunque anteriormente hayamos pasado por quirófano. Por ejemplo, pueden extirparnos la vesícula (rencor) pero si no sanamos esa emoción, entonces serán el hígado u otros órganos los afectados.

*En diestros, la parte derecha del cuerpo representa lo masculino y la izquierda lo femenino, en zurdos es al contrario.

El reiki nos ayuda a restablecer la energía estancada en el chakra bloqueado, a relajarnos, a equilibrarnos, y a sanarnos si ponemos voluntad en los puntos expuestos anteriormente.

*Les recomiendo especialmente la conferencia del Doctor Francisco Moya “La armonía de las emociones”