La dermatilomanía: cuando hacerse daño se convierte en compulsión

La dermatilomanía, también conocida en inglés como: “Compulsive Skin-Picking” (CSP), es un desorden del control de los impulsos que mueve a la persona a tocarse, rascarse, pellizcarse o cortarse la piel, ya sea del rostro o del cuerpo. Muchas veces en el intento de eliminar pequeñas irregularidades o imperfecciones cutáneas que pueden ser reales o imaginarias. En una investigación reciente realizada en 2.530 adultos norteamericanos se observó que el 1.4% de ellos satisfacía los criterios diagnósticos de la dermotilomanía.

Vale aclarar que este comportamiento, que podemos poner en práctica de forma cotidiana y de manera un tanto automática, se convierte en patológico cuando asume el carácter de compulsión, cuando la persona lo vive como una necesidad imperiosa que no puede frenar y que, repitiéndose en el tiempo, aumenta su intensidad y frecuencia hasta provocar lesiones cutáneas visibles y permanentes.

Generalmente el rostro es la parte del cuerpo que suele ser centro de la dermatilomanía aunque otras áreas como los labios, el cuero cabelludo, las manos y los brazos también suelen verse afectadas.

La persona afectada por la dermatilomanía en sus inicios suele mostrar una atracción poco común y persistente hacia alteraciones cutáneas tan normales como el acné, las manchas, las picaduras de insectos o las costras que suelen salir en las pequeñas heridas. Cuando llega a un punto patológico, la persona incluso comienza a dañarse partes de la piel totalmente sanas pues según su percepción tienen un defecto, aunque nadie más lo puede observar.

Usualmente estas personas se dañan la piel con los propios dedos aunque también pueden usar pinzas, palillos o cualquier otro utensilio que tengan a mano.

Esta patología puede hacer su aparición a cualquier edad, lo mismo en la adolescencia que en la tercera edad y puede extenderse durante meses o años.

En algunos casos las personas refieren un evento particularmente estresante como factor desencadenante. Así, la ansiedad, el estrés, el miedo, la excitación o el aburrimiento son los principales factores que dan pie a la dermatilomanía.

Como en la mayoría de las compulsiones, una vez que la persona ha satisfecho su necesidad, experimenta cierto grado de placer y gratificación por el simple hecho de que ha liberado una tensión que lo compulsaba a hacerse daño en la piel. De esta forma, este comportamiento funge a la misma vez como excitante y calmante. Vale aclarar que para algunas personas este comportamiento resulta una suerte de “hechizo mental” ya que pueden pasarse minutos u horas totalmente ensimismados en esta tarea y ajenas al mundo que le rodea.

No obstante, uno de los factores que se ha relacionado con la dermatilomanía es el perfeccionismo pues inicialmente el acto aparece bajo la forma de eliminar las imperfecciones cutáneas aunque con posterioridad “el remedio sea peor que la enfermedad.

Al final, este trastorno resulta altamente discapacitante a nivel social ya que en sus inicios la persona puede esconder sus cicatrices con el maquillaje pero con el curso del tiempo, si no se solicita ayuda especializada, las marcas se acrecientan y la persona tiende a evitar el contacto social para no ser observada y descubierta.

Con fines eminentemente diagnósticos, debe puntualizarse que los especialistas aún discuten si la dermatilomanía debe encuadrarse como un trastorno del control de los impulsos o como un trastorno del espectro obsesivo-compulsivo, sobre todo porque aproximadamente el 15% de los pacientes que sufren un trastorno obsesivo-compulsivo también presentan la dermatilomanía.

Sin lugar a dudas la dermatilomanía tiene elevados índices de comorbilidad con la tricotilomanía (arrancarse el cabello) y la onicofagia (comerse las uñas), 36.7% y 26.7% respectivamente. Estas relaciones hacen que otros psicólogos encuadren la dermatilomanía dentro de los “comportamientos repetitivos focalizados sobre el cuerpo” y abogan porque ésta sea una categoría diagnóstica independiente.

Como puede presuponerse, la terapia cognitivo-conductual, específicamente el Habit Reversal Training, suele ser muy eficaz para controlar esta patología aunque también se suele utilizar con excelentes resultados las terapias basadas en el Mindfulness.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o como equilibrar cuerpo y mente.

¿Quién gobierna tu vida?

Lo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.

Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.

Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.

Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del
clan familiar, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo.

El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.

Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.

Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Hipnosis Ericksoniana: el viaje al inconsciente

Transgeneracional: Neurosis de fracaso

Neurosis- fracasoAlejandro Jodorowsky habla de cinco factores que pueden provocar neurosis de fracaso.

Nacemos con un potencial enorme para realizarnos en todos los campos posibles, a saber, intelectual, emocional, creativo-sexual y material, se lucha cada día por alcanzar la satisfacción y el éxito, pero parece que a veces se está condenado al fracaso. Esta “loca condena” es a lo que llamamos “Neurosis de fracaso”.

Uno no logra vivir de su arte, o ser padre o madre, o tener placer sexual, o un trabajo digno, o publicar su novela, o ser feliz con su pareja, o prosperar en un negocio; en realidad, uno cumple una especie de castigo, carga con una culpa por algo que los padres le han trasmitido a través de mensajes más o menos sutiles.

Hay neurosis de fracaso que se manifiestan en “casualidades”. “Qué casualidad, cuando tenía el último examen para graduarme, me sucedió el accidente”, o “justo cuando el negocio marchaba bien, me robaron…”

Hay numerosas culpas que arrastramos y nos impiden triunfar. La neurosis de fracaso tiene su raíz en la locura de nuestros padres. 

La primera culpa

Ser “fundamentalmente malo”, “he frustrado a mis padres” y por eso no me merezco nada. (Frase: En realidad habrías tenido que ser otro u otra para tener derecho a vivir)

-Deberías de haber nacido de otro sexocon otra identidad.

-No eres gentil, eres perezoso, me decepcionaste…

-Los que son lentos, tienen hijos hiperactivos a los que tienen que gritar: ¡Calma, calma! Y los que son rápidos tienen hijos lentos y les gritan: ¡Muévete! Si no eres igual, eres malo.

-Te esperábamos rubio y con ojos azules y mira…

-No eres tan inteligente como esperábamos…

La segunda culpa

Ser una carga (Frase: Por tu culpa no he podido). Consiste en “ser un obstáculo”, “ellos no lo han conseguido por mi culpa, por lo tanto yo tampoco lo conseguiré”.

-Por ti dejé de hacer esto.

-Me puse a trabajar por tu causa.

-Fuiste una cruz para mí.

-Me divorcié por tu bien.

Sacrifiqué mi vida por ti.

La tercera culpa

Consiste en haber traicionado (Frase: No cumpliste mi destino) No cumplir la misión impuesta”. “Si no cumplo tu destino, no cumplo ninguno”.

-Somos católicos y tú te hiciste budista o te casaste con una africana que hacía vudú.

-Somos de la extrema izquierda y tú de la ultraderecha.

-Somos carniceros. ¿Y tú quieres ser artista?

-¿Cómo puedes hacer pareja con esa persona?

-Todos somos de este partido político. ¡Y tú me sales con esas!

-Nadie en nuestra familia ha tenido esas creencias religiosas tan raras como las que tú tienes.

La cuarta culpa

Irse (Frase: Sin ti no puedo) “Si te vas, todo lo que me pase será culpa tuya, por no quedarte”. “No puedo hacer mi vida, debo hacer la que mis padres quieren, si me voy me caerá el peso de la culpa de lo que les suceda”.

-Te fuiste de la casa, hace tres generaciones que estamos encerrados aquí.

-Cuando no puedes irte al mundo, traes el mundo falso a tu casa. Si no consigues marcharte de una casa de encierro, ella va devorándote, al tiempo y que la familia va devorando a quien le pertenece.

-Un hombre es salchichero y cuando tiene un hijo lo hace salchichero, y éste tiene un hijo que hace salchichas, y si el cuarto hijo escribe poemas lo hace con infinita culpabilidad; además, esos poemas serán salchichas frustradas.

-Es el traidor, una catástrofe.

-Nos abandonas ahora que te necesitamos.

-Tú no puedes independizarte.

-Ese lugar al que te vas a vivir no te conviene.

-No eres nadie para dejarnos de esta manera.

-Tu lugar está aquí, cerca de nosotros.

Sin embargo es bueno saber que no estamos en esta vida para hacernos cargo de lo que quieren los otros…

La quinta culpa

Consiste en superarlos (Frase: Si yo no puedo, tú no puedes). “Si ellos no lo lograron, yo tampoco”. “Si lo logro, caerá sobre mí la culpa de tener lo que no me pertenece”.

-Si yo no puedo ganar dinero tú tampoco puedes.

-Es un agotamiento del árbol.

-No nos realizamos para mantener el contrapeso del árbol.

-No hay buena relación en la pareja de los padres, por tanto en la de los hijos tampoco.

-Estamos insatisfechos sexualmente, tú también lo estarás.

-Quisimos estudiar y no pudimos, así que tú tampoco.

Para confrontar con los padres y superar la neurosis de fracaso, es recomendable elegir un lugar neutro, aceptar desde el principio que no pedimos que las personas cambien, la reparación se hace directamente al ser esencial de la otra persona, aceptar que esa persona te dará lo que tú le pides o no te lo dará; si ella no te lo da, el cosmos te lo dará. Para hacer la confrontación con personas que han muerto, lo podemos hacer en su tumba, y siempre acabar de forma positiva, por ejemplo, escribiendo con miel palabras de sanación.

En el encuentro confrontación se tratarán los siguientes puntos que prepararemos con anticipación:

1º-Esto es lo que me has hecho.

2º-Esto es lo que sentí.

3º-Esto es lo que produjo en mi vida.

4º-Esto es lo que sigo padeciendo.

5º-Esta es la REPARACIÓN que me debes.

  • Fuente: Alejandro Jodorowsky.  Plano sin fin

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Contratos familiares: códigos que nos impiden ser lo que somos *Alejandro Jodorowsky

¿Qué es la felicidad? *Alejandro Jodorowsky

FelicesLa felicidad no depende de premios, ganancias materiales, relaciones públicas, objetos. La felicidad depende de ti mism@. (Alejandro Jodorowsky)

Felicidad es una palabra que resume el contenido de todo el budismo zen (Alejandro Jodorowsky)

¿Puede dar otra definición?

En lo más profundo, felicidad: el secreto de la vida. La felicidad es un estado que es rechazado por toda clase de tensiones.

Para acceder a ella hay que entrar en la condición de la no esperanza. Cuando se pierde la esperanza, nos libramos del miedo y, cuando nos libramos del miedo, llegamos a la felicidad. La felicidad no es el dinero, no es un objeto, es un don que se da al otro.

¿Hay distintos tipos de felicidad?

La felicidad en el ego intelectual consiste en el vacío mental, dejando que las ideas vengan y se vayan… mente vacía. Este tipo de felicidad la aclara el siguiente cuento en el que un periodista pregunta al hombre más viejo del mundo sobre el secreto de su longevidad.

El anciano contesta que su secreto consiste en no contradecir a nadie. El periodista replica: “no, eso no es posible” El viejito dice: sí, sí…no es posible…

La felicidad en el corazón (ego emocional) consiste en tener el corazón lleno. Dejo de criticar ya que todos son mi familia, todos formamos parte de la familia humana. No estoy aquí para criticar, sino para bendecir…

Lo aprendió de un perro, cuando estaba filmando una de sus películas. Entró el perro y se puso a mover el rabo con total expresión de felicidad, frente a un gran grupo de personas mostró su felicidad a todos y después se marchó sin pedir nada a cambio… Nosotros podemos hacer lo mismo, expresarnos con total felicidad hacemos nuestra obra sin preocuparnos por lo que pueda suceder después…

Con el intelecto tenemos que aprender a Ser lo que Somos. Con el corazón tenemos que aprender a Amar sin condiciones. Con el sexo tenemos que aprender a crear y con el cuerpo a vivir tranquilamente.

¿Cómo se consigue la felicidad?

La felicidad es estar cada día menos angustiado. También es trabajar en lo que te gusta, incluso puede conseguirse realizando un sueño infantil. En mi caso personal, cuando niño siempre quise vivir en una biblioteca y ahora en mi casa estoy totalmente rodeado de libros.

¿Tiene otras recetas para conseguir la felicidad?

  1. Cuando dudes de actuar, siempre entre “hacer” y “no hacer” escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia.

  2. Escucha más a tu intuición que a tu razón.

  3. Realiza algún sueño infantil (el tuyo)

  4. No hay alivio, ni felicidad más grande que comenzar a Ser lo que se Es.

  5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena.

  6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. “Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas”.

  7. Busca todos los días en la prensa una noticia positiva.

  8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confróntate calmadamente con ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio. El perdón sin reparación no sirve.

  9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.

  10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.

¿Cómo podemos aceptar nuestra situación presente con felicidad?

Un día, cuando estaba yo filmando “La Montaña Sagrada” en las cimas nevadas del Ixtaxihuatl, sufriendo por el frío y la enorme cantidad de dificultades técnicas, el monje Ejo Takata vino a visitarme. Desesperado, le pregunté:

¿Cuándo dejará la montaña de estar blanca?. Se concentró un instante en su vientre y luego respondió, sonriente: -” ¡Cuando está blanca, está blanca, y cuando no está blanca, no está blanca!”

*Es decir: dejamos de lado las esperanzas puestas en el futuro y vivimos el presente.

Felicidad como nombre ¿Qué significa?

En algunas ocasiones puede ser un nombre que actúa como una finalidad, sobre el que depositaron lo que en realidad tus padres no tenían.

Desde el punto de vista de la psicogenealogía, ¿qué nos impide ser felices?

Una finalidad frecuentemente verbalizada por los consultantes es lograr la felicidad. Por lo tanto, la trampa de la familia en la que quedamos atrapados en el camino de la felicidad, es el nudo sadomasoquista. Es el que nos impide gozar y nos hace vivir en el dolor, consiguiendo que la relación con el mundo tenga carácter de sufrimiento.

¿Dónde se siente la felicidad?

A veces digo que la felicidad se siente en la médula de los huesos, hay que dejarla entrar en cada una de las células, en cada uno de los huesos, en la carne y en el alma… hay que darse permiso para acoger la sensación de felicidad.

Una última reflexión sobre la felicidad

La felicidad es no tener dependencias. Somos lo que otros quieren que seamos y la única felicidad consiste en ser lo que se Es. No hay otra. El mayor castigo es no vivir en el presente.

UN CUENTO SOBRE LA FELICIDAD: EL EFECTO 99

Esta era una vez un rey que estaba en busca de la felicidad ya que aun cuando tenía todos los placeres a su alcance debido a su inmensa riqueza, siempre se sentía vacío y nunca estaba satisfecho con lo que poseía. Tal era su infelicidad que admiraba a uno de sus sirvientes más pobres, que sin importar su condición económica, irradiaba dicha y gozo sincero por la vida.

Motivado por lo anterior, fue con el sabio del reino a solicitar su consejo y le pregunto: ¿Cómo es posible que uno de mis sirvientes, aun siendo pobre sea más feliz que yo, el gran rey?

El sabio hizo una pausa y le contesto: Para poder explicarte la razón de tu infelicidad y de casi todos los hombres, necesito que comprendas EL EFECTO 99.

¿Y qué significa eso? preguntó el rey.

Para que lo puedas comprender necesito que consigas un costal con 99 monedas de oro. En el momento que lo tengas ven y podré explicarte.

El Rey ni tardo ni perezoso fue de inmediato a conseguir lo que el sabio le había pedido y regreso con el. El sabio le dijo que lo que seguía para poder comprender EL EFECTO 99 era que siguieran a escondidas al sirviente hasta su casa, cosa que hicieron esa misma noche.

Cuando el sirviente entro a su casa, el sabio puso el costal con las 99 monedas en la entrada de su casa, toco a la puerta y corrió a ocultarse junto con el rey. Cuando el sirviente salió, vio el costal, lo recogió y se metió de nuevo a su hogar. El sabio y el rey prosiguieron a espiarlo desde la ventana.

Cuando abrió el costal, el sirviente quedo asombrado con su contenido, estaba encantado y sin perder tiempo comenzó a contar todas las monedas. Cuando terminó el conteo, se rascó intrigado la cabeza y comenzó de nuevo el conteo ya que el suponía que le hacía falta una moneda para completar las 100.

Al terminar el segundo recuento el sirviente se desespero y comenzó a buscar debajo de la mesa sin rastro alguno de esa moneda perdida, por lo que comenzó a angustiarse.

Fue entonces cuando el sabio le dijo al Rey: Te das cuenta, eso es justamente a lo que me refería con el efecto 99. El sirviente, al igual que tú, han dejado de valorar la mayoría de sus bendiciones para enfocarse en los pequeños detalles que “creen les hacen falta.  En ello radica la infelicidad del ser humano.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La bondad es la base de la felicidad y salud 

Sanar el nudo incestuoso

Nudo incestuoso¿Qué provoca este nudo?

El nudo incestuoso nos impide salir al mundo, expandirnos, amar y emparejarnos de verdad, fuera de la relación con los padres y hermanos.

Este nudo no se manifiesta en la superficie, un hijo no hace pareja formal con su madre ni tiene relaciones sexuales con ella aunque esa sea su pulsión básica, sino que buscará mil formas de organizar su vida para enmascarar sus impulsos y adaptarse con más o menos éxito a ellos.

¿Cuáles son las formas de enmascarar un nudo incestuoso?

Veamos 10 posibilidades:

1.- Expresar a “boca llena” o de manera sutil que nadie es mejor que mi papá, mi mamá, mis hermanitos… Nadie cocina mejor que mi mamá, nadie es más listo que mi papá, nadie tan fuerte como mi hermano.

2.- Conservar las ideas políticas de los padres, las creencias religiosas, rechazo a aprender otras lenguas que la materna…

3.- Apegarse a personas con el mismo nombre que su madre/padre, hermano/a…

4.- Tener sexo, o emparejarse con alguien que se parece a su madre/padre… en el físico, el nombre, la profesión (pero sin superarlo: padre médico: pareja enfermero, padre vende petróleo: pareja trabaja en una gasolinera…)

5.- No llegar nunca a emparejarse, mantener amores platónicos que nunca llegan a consumarse, personas de otras razas, parejas mucho mayores de edad…

6.- Hacerse cura o monja, como forma de sublimar la entrega total a la madre o al padre.

7.- La promiscuidad, “si estoy con muchas, no estoy con ninguna, porque en realidad estoy con mi madre”.

8.- Vivir en la misma casa que el padre/madre… o frecuentarla de manera obsesiva, sin sentido, o conservarla por encima de todo.

9.- Cuidar ancianos como profesional o voluntario.

10.- Seguir dependiendo económicamente de los padres, o de algún arquetipo paterno, como el estado.

Si con la psicogenealogía aprendemos que el lema del nudo incestuoso es “DENTRO”, con la psicomagia lo sanamos, realizando metafóricamente las pulsiones reprimidas y comenzando a hacer lo que antes parecía imposible: partiendo del amor de los padres como núcleo, salir de las fronteras de la familia con el lema de “FUERA.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El nudo sadomasoquista

El nudo sadomasoquista

masoquistaLola:

-¿Me duele o sufro?

El dolor es adaptativo, es necesario para la vida. Dice Alejandro Jodorowsky que sin dolor, la raza humana se extinguiría en poco tiempo. En cambio, el sufrimiento es alimentar el dolor a lo largo del tiempo a partir de “algo que no se quiere resolver”. Sufrir es una manifestación más del nudo sadomasquista.

Pedro:

-¿Doy o me sacrifico?

Si das sin esperar nada a cambio, estás dando de verdad. Si das como medio de obtener un pedido que no llega, estás sacrificando, sufres un vacío, estás en el masoquismo.

Si deseas profundizar, detén aquí la lectura de este artículo y responde:

¿Cuál es tu finalidad hoy? ¿De qué te quejas? ¿Hay personas en tu entorno que te impiden lograr tus objetivos? ¿Culpas a alguien o a algo de tu situación? ¿Sientes que no disfrutas de la vida? ¿Sonríes muy poco? ¿Estás sacrificado/a por alguien o por algo?

En un momento dado, la familia, la sociedad, la cultura, te impiden el gozo, te limitan el placer, apagan tu alegría. El nudo sadomasoquista se ha formado.

Pablo dice:

-¡Quiero ser feliz!

La trampa del árbol te impide lograrlo.

María exclama:

-Te quiero tanto, que mira como sufro por ti.

¿Hay algo que defina mejor un nudo sadomasoquista que la fusión entre el placer y el dolor?

Esther se queja:

-No me gusta mi casa, no me gusta mi ciudad, no me gusta mi trabajo, no aguanto a mi madre, como fatal

Anclarse en quejas infinitas es otro signo inequívoco de nudo sadomasoquista.

Luís apunta:

-No me permito pedir platos caros en un restaurante, ni alojarme en hoteles de cinco estrellas, ni siquiera salir con alguna chica guapa. Esas cosas no son para mi.

El autodesmerecimiento es otra manifestación más de este nudo.

Cada vez que nos encontramos un obstáculo para sentir la alegría de vivir, estamos frente a un nudo sadomasoquista y hasta el cuerpo es capaz de mostrarlo.

Jaime:

-Yo tengo problemas en la piel que impiden tocar y ser tocado.

El sentido del tacto es una puerta abierta al placer.

Inés:

-A mí me duele mucho la espalda.

Cargas con cruces heredadas de un árbol que se entregó y quiere que te entregues  al sacrificio.

El nudo sadomasoquista puede instalarse en uno o varios egos a la vez.

Un ego intelectual afectado por este nudo está cargado de creencias locas que nos impiden la felicidad.

Detente aquí para profundizar en estas cuestiones:

Para saber si tu ego intelectual ha sido presa del nudo sadomasoquista:

-¿Uso un lenguaje desagradable?

-¿Me devalúo, sintiendo que no merezco lo bueno de la vida?

-¿Soporto las agresiones verbales de los demás sin defenderme eficazmente?

Si creemos que “al mundo hemos venido a sufrir”, “cada uno que lleve la cruz que le ha tocado cargar en la vida” o que “este mundo es un valle de lágrimas”, puede que en el estrato de nuestros bisabuelos haya alguna herida que sanar. Las “ideas locas” las heredamos de los bisabuelos.

Un ego emocional sadomasoquista entiende mal la santidad, es abusivo o abusado.

Analiza tu ego emocional:

-¿Asumes el abuso sin defenderte?

-¿Sientes que dominas a alguna persona de tu entorno o te sientes dominado/a?

-¿Asocias el amor o la amistad con el sufrimiento?

Si sentimos por ejemplo que “quién bien te quiere te hará sufrir” o que “el matrimonio es para siempre”, “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”, “para el bien y para el mal, hasta que la muerte nos separe”, habrá que estudiar a fondo las parejas de nuestros abuelos, en ellos está la clave de nuestro mundo emocional.

Un ego sadomasoquista libilinal anula el placer sexual y creativo.

Chequea tu ego libidinal para detectar este nudo en él:

-¿Condiciono el placer al dolor?

-¿Mi padre-madre me hizo daño físico?

-¿No me permito ciertos placeres porque creo que no me los merezco? ¿No me permito realizar una obra creativa, porque sé que no tengo talento?

Si nos dosificamos el gozar, “más vale pájaro en mano que ciento volando”,o que “después de la risa viene el llanto”, limitamos nuestro potencial creativo, nos prohibimos probar placeres nuevos y explorar la sexualidad con libertad, es muy probable que nuestros padres tuviesen un contrato con contenido de sufrimiento.

Un ego material sadomasoquista se posiciona en la carencia y la enfermedad.

Pregunta a tu ego material:

¿Me uno a personas que me producen dolor?

-¿Mi casa, barrio, trabajo… me está matando?

-¿Cuido mal mi cuerpo, me engordo o me adelgazo, me machaco con ejercicios excesivos, me intoxico con alcohol o drogas?

Si creemos que “nadie da nada por nada”, que “más vale solo que mal acompañado” o en la vida que compartimos con los hermanos sufrimos de abusos por invasión, por desatención, por falta de afecto, competiciones obsesivas y descalificaciones, más adelante, en la vida adulta, en el mundo se reflejará ese sufrimiento en relación con nuestro cuerpo, con el dinero, la comida y el territorio.

Si tengo un nudo sadomasoquista, estaré sanado, ¿cuándo?

Simón: Mi violencia es puesta al servicio de los otros y se transforma en algo útil. Por ejemplo, me convierto en un gran cirujano.

Oscar:

-Siento la alegría de vivir

Ana:

-Me cuido. Lo que no me han dado, me lo doy.

Juan:

-Dejo la queja y encuentro soluciones eficaces. Acción.

Desanudar el sadomasoquismo es seguir de forma fluida por la rama desde donde germinó su semilla.  Vivir la satisfacción y la alegría. Aceptar el dolor, sin anclarnos en él, aprender a decir que “noy situándonos en el dar y el compartir, sin pedir nada a cambio. Así, como dice Marianne costa, viviendo bien la raíz, llegaremos a la universalidad.

-¿Qué vas a hacer tú a partir de YA?

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El nudo homosexual

Posición de los hermanos en la familia

Posición- hermanos-EL PRIMOGÉNITO intenta conquistar el mundo.
-EL SEGUNDO intenta vivir en armonía con el mundo.
-EL TERCERO se inclina a eludir el contacto con el mundo.
El cuarto, quinto y sexto hijos repiten las tendencias del primero, segundo y tercer hijo. Lo mismo para los siguientes.
Como el 1º: el 4º, el 7º, el 10º
Como el 2º: el 5º, el 8º, el 11º
Como el 3º: 6º, el 9º, el 12º

En psicogenealogía contemplamos más variables para determinar el estilo de relación entre una persona y el mundo. Una de las claves para empezar a interpretar el árbol genealógico era ésta, la posición en la hermandad. No es simple concluir como influye la hermandad en el desarrollo de la personalidad, ya que son múltiples las variables que intervienen. Pongamos diez de ellas con una pequeña reflexión en cada una:

1.- Número de hermanos.
Cuando no hay hermanos, la estimulación y la seguridad pueden estar aseguradas, pero a cambio, en un hijo único se concentran todos los proyectos que los padres tenían para los hijos que pudieran venir, lo que suele traducirse en una sobre-exigencia, amplios contratos de lealtad y una fuerte prohibición de fracaso. Cuando son varios hermanos, cualquiera tiene que esforzarse para ser visto, se comenten abusos, se roba la infancia y hasta el territorio, pero a cambio se aprende a compartir.

2.- Posición en la hermandad.
Mientras que el primogénito goza de privilegios incuestionables, también siente ser príncipe destronado. Mientras que el segundo se acompleja por no ser “tan” como el primero y sufre de la impotencia de no poder hacer nada por cambiarlo, luego se adapta con gran facilidad a los diferentes papeles que le toca interpretar en la vida. Los benjamines puede que triangulicen con sus padres, quedando atrapados entre ellos como contraveneno de la vejez y de la muerte, o que establezca con ellos contratos sadomasoquistas, pero también pueden ser seguros, maduros y precoces, por haber tenido muchos mayores siempre como ejemplos a seguir.

3.- Aparecer después de varios hijos del sexo contrario o del mismo sexo. Haber sido deseado de otro sexo.
Es frecuente que el primogénito sea deseado como varón y el segundo como mujer. Detrás de varios chicos, el deseo de una chica puede dar lugar a un chico con un fuerte nudo homosexual. Detrás de varias chicas, el deseo de un chico puede originar una chica también con nudo homosexual.

4.- La diferencia de edad entre los hermanos.
Poca diferencia de edad da lugar al conflicto de territorio compartido. Los padres desean un sólo hijo y tienen dos, de manera que reparten talentos y derechos entre ambos, a ninguno se le permite contar con el territorio completo que le corresponde, ni desarrollarse en sus cuatro egos tal cual son. Mucha diferencia de edad entre hermanos, da lugar a hijos únicos y a que el más pequeño tenga varios padres y madres, pues los hermanos mayores funcionan a veces como segundos padres y madres.

5.- Abortos o fallecimientos de hermanos antes o después.
El que vive puede cargar con el que muere, en especial si es del mismo sexo o le colocan el nombre del muerto, con el agravante de que el que muere es idealizado, de tal manera que el hijo de reemplazo vivirá con un sentimiento de frustración constante, por sentir que no cumple las expectativas que los padres han depositado sobre él.

6.- Ocupar el mismo lugar en la hermandad que el padre o la madre, o alguno de sus hermanos con el que tuvieran una relación significativa.
Los conflictos que los padres vivieron en su hermandad son proyectados inconscientemente en la hermandad de sus hijos, produciéndose identificaciones inevitables e influyendo en que se repitan conflictos, vínculos y relaciones entre sus hijos, para resolver los antiguos.

7.- El nombre como primer contrato o como pantalla de proyección.
Nombres repetidos del árbol en una misma hermandad, favorecen que entre los hermanos se revivan conflictos vinculados a dichos nombres. Celos, rivalidades, relaciones incestuosas, narcisismo, etc.

8.- La fecha de nacimiento, si coincide o no con otro acontecimiento significativo del árbol.
La ley del árbol es la repetición y éste tiende a reparar heridas haciendo crecer una rama nueva en el lugar en el que se traumatizó con anterioridad. El hermano que nació el mismo día que murió el abuelo, será tratado de manera diferente a los demás, pues el inconsciente familiar sabe que viene a sustituirlo.

9.- El evidente parecido físico con algún progenitor o miembro de alguna de las castas.
A veces, cuando los padres tienen un físico muy diferente o son de razas distintas, el hijo que tiene un parecido evidente con uno de ellos, es absorbido por el árbol de éste. Depende de la salud de la pareja, puede haber una aceptación o un rechazo por parte del otro árbol de origen. El sistema se complica con la llegada de un segundo hijo que pertenezca a la otra casta, pudiendo entre ellos reproducir el tipo de relación que exista entre sus propios padres.

10.- El nivel de consciencia del árbol en el momento del nacimiento. El que lo anterior llegue a ser sombra o llegue a ser luz depende del nivel de consciencia de nuestro árbol en el momento en que nacemos.

(*Si no encaja en estas definiciones, tenga en cuenta que no hay regla sin excepción)

  • Hipótesis de Karl König

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Relación entre la enfermedad y los secretos familiares

Nuestras conductas con el dinero

Corazón de dineroEl dinero es una corriente de energía vital creada desde planos superiores para darnos un elemento que ayudará a nuestra evolución. Por problemas culturales crecimos con conceptos erróneos con respecto a él.

Se nos ha repetido siempre que lo espiritual y lo material eran dos cosas reñidas entre sí; nada más alejado de la realidad, ya que el dinero está presente en todos nuestros actos. Se dice que cambia a la gente, que da poder, que todo lo puede, se le llama “vil” atribuyéndole las malas conductas; es común oír que “mató por dinero” o “robó por dinero”.

UN PAPEL nunca podría ser el responsable de nuestras acciones.

Roba quien es capaz de robar y mata quien por evolución es capaz de matar. Los griegos decían que cuando los Dioses querían enceguecer a un hombre les daban dinero y poder.

Nada fue creado en vano; detrás de cada elemento hay una tarea de aprendizaje imprescindible para nuestro crecimiento.

Venimos a este plano a APRENDER, no a padecer

Cuando hay padecimiento es porque no hay comprensión de lo que se está viviendo por lo tanto no se aprende, entonces se va a repetir el conflicto tantas veces como sea necesario hasta resolverlo.

El dinero es energía vital que recorre el planeta al igual que la sangre recorre el cuerpo físico.

¿Por qué el dinero nos falta y la sangre no?

Porque la sangre fluye naturalmente, sin nuestra intervención y al dinero lo manejan nuestros mandatos mentales, en especial el miedo.

Los conflictos con el dinero es una resultante, es un indicador de algún problema a otro nivel. Generalmente los mismos conflictos que vivimos a nivel material se reflejan en nuestro mundo emocional.

La mayoría de estos juegos mentales son inconscientes. Si bien algunos se pueden conocer, no siempre se sabe exactamente que patrón de conducta tienen detrás.

Teniendo como base el cuadro anterior trataremos de analizar cada una de las posibilidades.

Hay que tener muy claro que a nivel Karmático los inconvenientes con el dinero pueden existir como consecuencia de un mal manejo anterior que, por supuesto, venimos a corregir.

*El avaro

Es un ser básicamente dominado por el miedo, cree que a mayor cantidad de dinero, mayor seguridad.
Generalmente guarda “por si le pasa algo”, siempre es negativo, quiere estar “preparado” por si se enferma, tiene alguna pérdida importante de cualquier índole, muertes, accidentes o algún tipo de desgracia.
Con este tipo de pensamientos crea a su alrededor un malestar continuo ya que el miedo se está retroalimentando siempre, por lo tanto cada vez va a ser mayor.
Llega a tener fortunas que no puede calcular y sigue viviendo miserablemente. Esto sucede porque espera la fuerza y el poder desde afuera, cuando esto es interno y nada externo modifica una conducta cuando es alimentada desde el patrón mental.
Este ser está incapacitado, desde su estructura mental, para disfrutar.
Debe entender que por más dinero que tenga, su sensación de inseguridad no cambia a menos que trabaje para ello.
Debe aprender el manejo del dinero entendiendo especialmente que es una corriente de vida y por lo tanto no debe resguardarse para nada negativo. El guardarlo, acumularlo y especialmente cuando esto se hace desde consignas mentales negativas, genera un cúmulo energético acorde a la que se utilizó, que lo único que atrae es un aumento en sensaciones emocionales, que impulsa a seguir con la conducta, así se alimenta la sensación y se entra en un círculo vicioso que cada vez es más grave.

*El despilfarrador

En este caso pese a ser el opuesto del anterior, debemos recordar que hay una Ley de Polaridad que dice que los opuestos son iguales.
Generalmente estamos ante una persona que no puede retener el dinero, gasta más de lo que debe, hasta llegar a lograr su destrucción a nivel material, conscientemente, sin poder evitarlo.
Si estudiáramos sus antecedentes familiares es casi seguro encontraríamos personas muy allegadas a él con características de avaro. A nivel inconsciente tiene el mismo miedo, solo que lo expresa por el opuesto: El avaro tiene miedo a no tener dinero. El despilfarrador tiene miedo a tener dinero y por eso parecerse a… (identifica al dinero con la persona a la que no quiere parecerse, sin darse cuenta que por estar actuando en el opuesto, está siendo igual).
Esta es la causa por la cual, a veces, grandes fortunas se destruyen en muy poco tiempo cuando la persona a cargo de ellas corresponde a estas características.
En realidad, no quiere cerca al dinero por creerlo el causante de desavenencias, que solo provienen del miedo.
Tiende a tener conductas en las que se demuestra una “falta de responsabilidadque no es más que una forma de bloqueo que le impide ver de antemano las consecuencias de sus actos, y así los viera, no puede evitar el accionar.

*La Pobreza

Es un mecanismo de defensa de patrones mentales que están en el inconsciente; esta consigna si bien se podría estar notando en el aspecto material sin dudas también se expresa en los demás mundos.
En el mundo emocional generalmente siente que no lo quieren, tiene sensaciones de soledad, de abandono, por esto es demandante con sus afectos. Es como si nunca le alcanzara lo que le dicen o le dan como muestra de cariño, sobre todo cuando se trata de las personas más allegadas. En su interior nunca cree demasiado en cuanto lo quieren. En el mundo mental el patrón predominante es la desvalorización, juega en su interior con una constante sensación de “no sirvo” o “no puedo”. Por esto activa, a veces, juegos muy fuertes de exigencia y de auto-exigencia.
Nunca tiene en cuenta su esfuerzo ni su sacrificio.
No repara en los límites de su cuerpo físico y a la hora de hacer valer su trabajo es posible que no sepa cobrarlo.
Se rodea de personas exigentes, por lo cual vive exigido al máximo en todas sus áreas. Como es imposible que pueda cumplir con todos los compromisos que tiene, sacrifica todo lo que debe hacer por sí mismo.
Esto hace que cada vez se desvalorice más, porque estas actitudes funcionan como una suerte de auto-castigo, que generan a la vez que alimentan los “no me merezco”.
Es una sumatoria de conductas sin fin que se retroalimentan a sí mismas. Llega a convencerse de que nada bueno le puede pasar, o que lo bueno dura poco con lo que genera vivir siempre en una larga lista de carencias a las que determina como normales.
A partir de esta consigna se asegura desde el inconsciente vivir en la pobreza.

*El comprador compulsivo

La compulsión es un mecanismo de defensa de patrones mentales que funciona como reaseguro de sufrimiento. Funciona en las compras compulsivas como en la comida, en el fumar, en el beber o cualquier actividad que emprenda el ser que se encuentra activado desde esta conducta y lo sostiene en un continuo malestar.
En un comienzo aparece como un auto-castigo para luego transformarse en una auto-destrucción si no lo detiene.
Por ejemplo: “voy a comprarme algo, para gratificarme”
Entonces sale compulsivamente, en general, con su tarjeta de crédito y comienza a gastar sin control.
Con esto se asegura a nivel inconsciente un grave problema con los compromisos que asume por lo cual queda impedido de disfrutar todo lo que compró.
O sea, aquello que comenzó como un regalo, se transforma en un cúmulo de sensaciones, enojos y críticas que terminan en una culpa más.
Dentro de esta clasificación también encontramos al que llamamos jugador en este caso como llegan a perder cosas que perjudican a los seres que más quieren, la sensación de culpa es aún mayor.
Una de las cosas que hay que tener más claro es que las conductas compulsivas son inconscientes, si bien hay un conocimiento consciente de los hechos, se tiene la sensación de no poder controlarlas. De hecho es así, ya que el verdadero motor es la necesidad de dañarse que generan las culpas.
Los actos tienen características de hábitos, funcionan como actos mecánicos “involuntarios” de los cuales no se tiene registro en el momento de efectuarlos, por eso un fumador puede encender dos cigarrillos a la vez.

El primer trabajo a realizar está en hacer consciente todos los hábitos

NO ME IMPORTA EL DINERO

Después de ver esta frase solo falta saber si quien la dice TIENE DINERO o NO.

SI TIENE DINERO: HA LOGRADO LA META DE APRENDIZAJE MÁS IMPORTANTE CON ESTA CORRIENTE DE VIDA.
¡EL DESAPEGO!

Con lo cual nunca le va a faltar ya que el flujo del dinero está manejado desde la frecuencia suministro y al no intervenir, su llegada está de acuerdo a lo que quiere tener. FELICITACIONES.

SI NO TIENE DINERO: quiere decir que algo está impidiendo la comunicación con el dinero, hasta se podría estar juzgando con conductas parecidas a la de la pobreza.
Muchas veces se dice “no me importa” cuando se siente que algo nos supera.
Significa que esta frase puede estar ocultando un no puedo o un no sirvo, con lo cual se estaría ante la presencia de un patrón de desvalorización.

NO ES POSIBLE QUE NO INTERESE ALGO QUE ESTÁ PRESENTE EN CADA ACTO DE NUESTRA VIDA

Pueden existir consignas que disocian lo material de lo espiritual incluso clasificando como malo o bueno.

Se debe incorporar la idea de que todo se complementa, en cada elemento hay un aprendizaje.

Si analizamos que el dinero está presente en todo, que no hay nada gratis, siempre hay un costo cuando algo es gratuito para alguien, es porque lo que vale lo está pagando otra persona.

Paradójicamente quien dice:
“No me importa el dinero, si lo tuviera, ayudaría a mucha gente”. Cuando se ha analizado esta frase, podría estar encubriendo un “no me merezco”.

  • Autora : Lic. Anacelis Castro. Doctora en Metafísica. Fragmentos del libro El Dinero, premiado como trabajo ganador del TEILHARD DE CHARDIN 1997

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Acto simbólico de sanación con el dinero

Arquetipos o patrones de comportamiento, conductas

MáscarasAdicto: El adicto es una persona “dependiente” de aquella cosa que domina sus pensamientos y deseos y dirige su comportamiento, y la pretensión de esa cosa se convierte en la actividad más importante de su vida. En estados avanzados de adicción, nada es tan importante como la adicción en si misma. Mucha gente asocia a menudo la adicción únicamente con el alcohol o con el abuso de las drogas, pero esta claro que los comportamientos adictivos van más allá. De hecho, la clave de la “adicción” es una necesidad o dependencia obsesiva y compulsiva hacia una substancia, un objeto, una relación, una actividad o una cosa. Conforme a esto, es realista y apropiado decir que cualquiera puede ser adicto a casi cualquier cosa, ya sea alcohol, comida, sexo, juego, pornografía, drogas, o cualquier otra cosa que provoque ideas obsesivas y derive en comportamientos compulsivos.

Amante: Es el símbolo de la unión sagrada con el Yo Superior, con el amor, con el Universo. Influenciado por el ego busca sin embargo este amor en el mundo exterior, olvidando a veces el amor por uno mismo, hacia adentro. El amante es el soñador de un mundo mejor, algún día, en algún sitio.

Antisocial: No acepta ser parte de la sociedad, a la cual rechaza y detesta. Es huidizo, evita al máximo las relaciones interpersonales y suele aislarse. Impulsivo y controlador, no se preocupa por las consecuencias de sus actos, no siente remordimientos, a veces puede llegar a ser agresivo. Solo establece relaciones personales cuando siente empatía con la persona. Teme ser rechazado, desconfía de si mismo y de los demás, lo cual le provoca inseguridad. Como mecanismo de defensa se aferra y se refugia en su mundo de fantasías.

Buscador: Piensa que todo gira alrededor de ser mejor, conseguir más, tener éxito, perfección. El viaje del buscador requiere coraje para romper las barreras de lo desconocido, lanzarse en su búsqueda y exploración. Busca la iluminación y la transformación interna, pero inicialmente está muy controlado por el pensamiento de nuestro ego.

Conversador constante: ¿Tiene amigos que tardan dos horas en contarle que compraron un coche-último modelo, o amigas que interrumpen un evento familiar para contarles la intensa conversación que tuvieron con el esteticista, o le recitan la agenda que tienen para ese día? Estas personas están conectadas sólo con lo que les pasa a ellas, son incapaces de escuchar a los demás y usan a sus seres queridos como espectadores de sus eternos monólogos.

Creador: Es nuestra potencia e iniciativa para sacar lo mejor de nosotros mismos y convertirlo en realidad. Crea muchos proyectos e ideas, tiene la fuerza de lanzar sin parar nuevas cosas, pero también muchas veces encuentra su energía dispersa en demasiados sitios, produciéndole cargas e insatisfacciones.

Crítico: Resalta continuamente los fallos y defectos de los demás haciendo críticas y juicios de valor sin ver sus propias faltas. Se inventa cualquier razón para no reconocer las virtudes de los otros.

Cuidador: Se preocupa por cómo se encuentran los demás, y no sólo por las personas en si, sino por el bien global de la humanidad. Tiene la habilidad de sacrificarse por un bien mayor común para muchas personas. Esta faceta nuestra desarrolla un sentido moral y de responsabilidad por el cuidado y bienestar de otros.

Culpador Profesional: Se encuentra siempre en actitud de ataque, reacciona y acomete verdaderas cruzadas en busca de culpables por las situaciones que él mismo genera. Suele ser verbalmente agresivo y abusivo, y en vez de quejarse como “el llorón”, ataca hasta a sus seres queridos. No es el mundo en contra de él, sino él en contra del mundo.

Dependiente emocional: Se caracteriza por ser inestable, destructivo y marcado por un fuerte desequilibrio, se somete, idealiza y magnifica al otro. Para el dependiente esta situación afecta de forma negativa a su autoestima y a su salud física y/o mental. Pese al malestar y al sufrimiento que la relación le cause se siente incapaz de dejarla, siendo los intentos nulos o fútiles. Tiene intenso miedo a la soledad y pánico a la ruptura, la cual en caso de producirse conduce a la vivencia del síndrome de abstinencia: con intensos deseos de retomar la relación pese a lo dolorosa que esta haya sido, pensamientos obsesivos, síntomas de ansiedad depresión, los cuales desaparecen de forma inmediata en caso de reanudarse la relación o comenzar una nueva que sustituya la anterior. Los dependientes emocionales tienen una necesidad excesiva de afecto y de ser queridos y tratarán de conseguir este afecto a lo largo de sus diferentes relaciones de pareja. Muestran una clara resistencia a perder la fuente de seguridad y afecto que constituye su pareja. Se autoengaña y niega la información que le proporciona su entorno. Poco a poco estas relaciones tan destructivas se van fortaleciendo, de modo que al sujeto le resulta cada vez más difícil salir de ellas.

Destructor: Bajo la influencia del ego solo lo material le importa, así que destruye todo aquello que no le conviene o no entiende, como modo de protegerse de posibles amenazas. Es nuestra sub-personalidad que abre la puerta al reprimido Huérfano.

Dirigente: Se asocia con la creación del orden y el mantenimiento de las reglas. Su función principal es la de organizar, poner paz, unificar y armonizar su alrededor. Es una especie de Rey Arturo de la Mesa Redonda, siempre encargado de que todo esté en perfecto orden y estado.

Distante: Generalmente, considera que su principal problema es la falta de algo (dinero, amigos, contactos sociales, educación). Su comportamiento va de no mostrar interés, no estar nunca disponible, no cooperar, a ser condescendiente, a rechazar, oponerse y ser escurridizo, hábil en el manejo de la indiferencia como defensa. Las personas distantes están atrapadas en su mundo interior de luchas, miedos, y dudas sin resolver. Creen inconscientemente que si se muestran misteriosos y desapegados, otros vendrán a rescatarlos. A menudo solitarios, mantienen distancia por temor a que otros impongan su voluntad o cuestionen sus decisiones. Piensan que tienen que hacer todo solos, no piden ayuda. Inicialmente, atraen gracias a su personalidad misteriosa e inaccesible.

Guerrero: Cuando el guerrero actúa estrictamente en términos de nuestro interés personal, está ayudando a desarrollar el ego, blandiendo nuestra espada para cortar todo aquello que pueda amenazar la supervivencia del cuerpo, el ego y nuestra integridad. El Ego quiere que sus necesidades sean satisfechas, pero además se preocupa de “cómo” van a ser satisfechas.

Huérfano: Es la parte de nuestro ser interior que aprende a reconocer y evitar situaciones que probablemente puedan dañarnos. Trata de protegernos, de sentirnos abandonados, heridos o víctimas. Para ello, se vale incluso de tretas o conocimiento que a nivel consciente no sabemos ni que lo poseemos, por lo que se convierte en un valioso defensor de nuestro bienestar a ultranza, negando a veces la posibilidad de nuevas experiencias por miedo a no salir bien parado de ellas. El Huérfano es el cínico, la personalidad que ve cual de nuestras cualidades debe sacrificar o esconder para representar el papel del inocente, para que le acepten.

Inmaduro: Son muy impacientes, caprichosos, rebeldes, pretendiendo lograr sus objetivos de un modo inmediato. Suelen actuar de un modo primario, guiados casi exclusivamente por apetencias, instintos o tendencias del presente, sin reparar en las consecuencias que pueden implicar tales comportamientos. Su falta de constancia responde a esta falta de planteamientos realistas, a su falta de equilibrio emocional, de criterios éticos sólidos y de valores estables. Son inestables, sufriendo frecuentes altibajos de ánimo que se desencadenan por motivos muchas veces insignificantes (un pequeño fracaso, el comentario desfavorable de alguna persona), con una fragilidad emocional que hacen que pasen fácilmente de la risa al llanto (labilidad emocional). Tienen un bajo umbral de tolerancia a las frustraciones que hace que se derrumben cuando cualquier cosa no sale tal como habían previsto. Si alguien se niega a que se cumplan sus deseos, reaccionan de forma impulsiva, a veces con agresividad, lo que deteriora sus relaciones interpersonales, que suelen ser un tanto conflictivas debido a su dificultad para dar y recibir amor, para comunicarse con los demás, para dejarse conocer y establecer lazos afectivos francos, sinceros y profundos. En ocasiones se dejan influenciar por ciertas opiniones ajenas. Con falta de independencia, de auténtica autonomía, que dificulta que estas personas se puedan desenvolver por sí mismas de forma adecuada. Son por tanto, como niños con la edad de adultos, personas incapaces de asumir con responsabilidad tareas propias de estos últimos, como el matrimonio, la paternidad, etc.

Inocente: El inocente nos ayuda a crear nuestra imagen, la máscara que lucimos ante el mundo, nuestra personalidad y rol social. Como adultos, nos identificamos con los trabajos que hacemos y con nuestro estilo de vida. El inocente interior que llevamos con nosotros quiere ser amado y ser parte de las cosas. Quiere pertenecer, encontrar su lugar, sentirse reconocido, a veces por las buenas, a veces por las malas.

Interrogador: Es crítico hostil, busca la forma de hacer sentir mal a los demás. El interrogador socava el ánimo y la voluntad cuestionando mentalmente cualquier actividad y motivación. Cuanta más atención preste a sus errores y sus defectos, más pendiente estará usted de él y más reaccionará a todo lo que le haga. Al hacer esfuerzos para probar su valía y responderle, más energía le está robando. Es probable que todo lo que diga sea usado en su contra en alguna oportunidad. Es muy observador, cínico, escéptico, sarcástico, fastidioso, perfeccionista, santurrón, viciosamente manipulador. Inicialmente atrae a los demás con su ingenio, su lógica infalible, sus hechos y su intelecto.

Intimidador: El intimidador logra que todos le presten atención a fuerza de gritos, fuerza física, amenazas y exabruptos, mantiene a todos a raya por temor a desatar comentarios molestos, rabia y en casos extremos, furia. La energía va hacia ellos debido a que los demás se sientan atemorizados y ansiosos. Básicamente egocéntrico, suelen dar órdenes a los que están a su alrededor, hablar constantemente, ser autoritario, inflexible, sarcástico, y pueden llegar a ser violentos.

Loco: Como el bufón de la corte, el Loco se ríe del rey y de todos aquellos alrededor suyo, arrebatándoles el poder y haciendo que las cosas pierdan su sentido rígido. El Loco nos enseña que la mayoría de las veces solo estamos expresando una de nuestras facetas, o máscaras de la lista de arquetipos, pero casi nunca nuestro yo verdadero. El Loco nos enseña a reírnos de nosotros mismos, a no tomar nada excesivamente en serio y nos muestra el camino que debemos seguir.

Mago: Actúa como un agente de regeneración y renovación, tanto para el mismo como para los demás. Es la parte de nuestro carácter que puede integrar la parte oscura del Huérfano y transformarla en energía útil. El Mago es el elemento que continuamente transforma y cura a nuestro yo interior cuando las cosas se vuelven demasiado rígidas.

Masoquista: Disfruta con el sufrimiento físico y/o emocional,  autodestructivo, siente placer en el dolor, (puede ser o no en el campo sexual), la desilusión y el fracaso. Se auto-castiga, satisface su necesidad de castigo porque cree que se lo merece  y suele tener baja-autoestima.

Mordaz: Son personas que cuando son atacadas o se sienten atacadas, aprovechan la ocasión para tocar el punto débil de sus atacantes con su lengua viperina, dejándoles totalmente desarmados y heridos (golpes bajos).

Negativo o Rey del Drama: Comienza cada frase con un “no sabes lo que me ha pasado…” va de crisis en crisis alimentándose del caos con el que maneja su vida. Y si se trata de parejas o amigos cercanos, suele ser descubierto cuando intenta echar por tierra las aspiraciones o planes de sus seres queridos: por ejemplo, si alguien desea comprar una casa, les recuerda que tardarán años en pagar un préstamo; si quieren viajar, les recordará que las últimas vacaciones no funcionaron o simplemente, dejan entrever que la persona no es capaz de ejecutar sus deseos porque carece de actitudes.

Rebelde: No acepta consejos ni sugerencias, no sigue las normas, se opone a las reglas y autoridades. Solitario. Puede llegar a ser agresivo, violento e iracundo.

Rencoroso y/o Vengativo: Revive una y otra vez lo que alguien le dijo o le hizo. Predominando el resentimiento, la rabia, el rencor. Algunos pueden llegar a ser vengativos y llevar a cabo su venganza al precio que sea y de la manera que sea para conseguir sus fines.

Sabio: Observa nuestros pensamientos y sentimientos, pero no se identifica con ellos, de forma que el Sabio nos ayuda a ver que es realmente importante en nuestra vida y trascender esas pequeñas cosas que nos distraen de nuestro ser interior más puro. El Sabio es la parte de nuestra psique que puede ser experimentada en estados meditativos con nuestro yo interior. Cuando dejamos de resistirnos y aceptamos que podemos ser libres.

Sádico: Tiene un comportamiento insensible, violento, cruel, manipulador y degradante hacia los demás. Disfruta viéndoles y/o haciéndoles sufrir física y/o emocionalmente (Puede ser o no en el campo sexual). No todos actúan con el uso de la agresión física o la violencia, también pueden tener comportamientos agresivos y humillantes hacia una persona en público con el fin de lograr una sensación de poder sobre esa persona a través del miedo.

Sobreprotector: Da por sentado que los demás le necesitan sin conocer a fondo sus historias y sin que le hayan pedido ayuda, se cree un salvador y desatiende sus propias necesidades.

Sumiso: Sigue fácilmente las normas, costumbres y expectativas de los demás para ganarse el afecto, el respeto y la aceptación de los otros. Suele tener actitudes pesimistas y derrotistas, es inseguro, depresivo y débil.

Víctima o Pobre de Mí: Su comportamiento va desde convencer, defenderse, dar excusas, explicar reiteradamente y hablar demasiado. Se deja tratar como un objeto, y después se ofende porque no le valoran. Cada sugerencia que recibe de sus amistades, bien intencionada, es descartada con múltiples argumentos, para más adelante volver a preguntar ¿qué debo hacer? Están todo el día quejándose de sus problemas y desgracias, “El mundo entero está en su contra y siempre hay alguien a quien culpar de su desgracia y tristeza”, siempre pesimistas, atraen la atención con expresiones faciales preocupadas, suspiros, temblores, llantos, miradas perdidas, respuestas lentas y relatos reiterados de dramas y crisis punzantes, de este modo atraen simpatía llevando la energía hacia ellos. El pobre de mí seduce inicialmente por su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda. Sin embargo, no le interesa realmente la solución porque entonces perderían su fuente de energía.

  • (Recopilación de datos)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Los 4 temperamentos según el Dr. Rudolf Steiner

Criticamos, juzgamos, culpamos y condenamos a los demás

No-JuzgarNos pasamos la vida criticando, juzgando, culpando y condenando a los demás, por sus palabras, hechos y promesas incumplidas. Culpamos al político, al banquero, al empresario, al jefe, al compañero, a la parejaal hijo, a la madre, al padre, al hermano, al amigo, al vecino, al enemigo, etc… (incluso algunas personas culpan a Dios). Les reclamamos y exigimos que cambien, pero ¿qué hay de nosotros mismos?. El verdadero cambio comienza por uno mismo.

“Sé tú el cambio que deseas ver en el mundo” (Mahatma Gandhi)

“El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión” (Paulo Coelho)

Los otros son nuestros espejos, están en nuestra vida para mostrarnos aspectos que “no queremos ver” de nosotros mismos.

“Eso” que no me gusta del otro, que me desagrada, que tanto me molesta y me irrita, hasta el punto de perder mi centro, me está mostrando “mi sombra“. Lo que no me permito, ni tolero en mí mismo/a, por lo cual, tampoco lo tolero en el otro.

Por ejemplo, si me gusta tener todas las cosas ordenadas y limpias, entonces “me repatea” el desorden y suciedad del otro, o quizás esa situación me recuerde algún hecho traumático de mi pasado, o tal vez se deba a un “programa inconsciente” de algún antepasado o ancestro. Y así sucesivamente con cualquier otro aspecto de nuestra vida.

Cuando nos enojamos con alguien de manera desproporcionada, esas palabras y/o situación quieren decirnos algo… Nos están tocando “simbólicamente”en esa herida

“Cuando te duele lo que te dicen, es porque resuena en tu interior el eco de tus carencias, de tus heridas emocionales y tu profundo dolor” (Lola.Hdez.Rivas.)

Peleamos continuamente contra nuestra propia sombra, proyectada en otros, sin darnos cuenta que es tan inútil como luchar contra el viento, porque siempre está presente. Se trata de reconocer, aceptar e integrar nuestra sombra para estar en equilibrio.

Cuando nos negamos a ver o escuchar “algo”, solemos mirar para otro lado o cambiar de conversación, pero la vida es muy sabia, y nos mostrará “eso” con mayor insistencia, una y otra vez, con distintos disfraces… a través de personas y situaciones concretas, para llamar nuestra atención sobre algún aspecto de nuestra vida que nos conviene mejorar o cambiar. Tenemos que ser conscientes y honestos con nosotros mismos, hacernos las preguntas adecuadas para obtener las respuestas que necesitamos.

Somos maestros y alumnos al mismo tiempo, aprendemos unos de otros en La Grandiosa Escuela de La Vida. A veces nos toca enseñar, todos los días nos toca aprender. “Aquello” que criticamos y juzgamos en otros, también lo hacemos o lo hicimos tiempo atrás, pero “no queremos verlo” porque es más fácil culpar a los demás que hacernos responsables de nuestra vida. Siendo honestos con nosotros mismos nos daremos cuenta que los demás, llegado el momento, pueden tener argumentos para taparnos la boca, y viceversa, porque los errores son lecciones, enseñanzas. 

“El que esté libre de culpa que tire la primera piedra” (Jesús de Nazaret) 

“Desenterramos los errores de los demás, sin darnos cuenta que los nuestros duermen en el olvido” (Lola.Hdez.Rivas) 

“Cuando entramos en guerras de reproches, todos salimos heridos” (Lola.Hdez.Rivas) 

Donde pones tu atención, pones tu energía, y aumenta. Si nos aferramos a energías negativas, nada cambiará. “Ellos” lo saben y se aprovechan, así nos mantienen “dormidos”, perpetuando su poder, su dominio y esclavitud por los siglos de los siglos.

Una reflexión: ¿Quién es más responsable: el sádico o el masoquista?. Cada cual que asuma su responsabilidad…

Cambia tú y cambiará tu mundo

“La mayoría de las personas son capaces de hacer cualquier cosa por absurda que sea para no enfrentarse a su alma” (Carl Jung)

“El cambio requiere coraje, voluntad, dedicación, esfuerzo y constancia, y muchas personas no están dispuestas a hacerlo (Lola.Hdez.Rivas)

Culpamos a los otros de nuestros problemas y desgracias. Cada cual es responsable de su vida. ¡Abrid los ojos! lo pensaste, tú lo creíste, tú lo creaste… ¡Qué sea lo positivo!

La verdadera Esencia de nuestro Ser está presente en nosotros para ayudarnos a recordar quienes Somos, de dónde venimos, porqué y para qué estamos aquí. Escuchando nuestra voz interior encontraremos las respuestas.

“Quien mira hacia afuera sueña, quien mira hacia adentro despierta” (Carl Jung)

“La verdad no es algo en el exterior a ser descubierto, es algo en el interior a ser conseguido” (Osho)

“Todo lo que sucede en tu vida: personas, relaciones, situaciones, experiencias, dolor y enfermedad, te muestran a cada instante, la relación que mantienes contigo mismo/a” (Lola.Hdez.Rivas)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Eres tú quien lo permite