Dolor de articulaciones está relacionado con bacterias en el intestino

Los médicos no están del todo seguros de lo que desencadena la artritis reumatoide, una enfermedad en la que el cuerpo se vuelve sobre sí mismo para atacar las articulaciones, pero un cuerpo emergente de investigación se centra en un culpable potencial: las bacterias que viven en nuestros intestinos.

Varios estudios recientes han encontrado que el dolor de articulaciones está relacionado con bacterias en el intestino, dolor de articulaciones por artritis reumatoide, por ejemplo, y otras enfermedades en las que el sistema inmunológico del cuerpo se descontrola y ataca a sus propios tejidos.

Dolor de articulaciones relacionado con bacterias en los intestinos

Un estudio publicado en 2013 por José Scher, reumatólogo de la Universidad de Nueva York, encontró que las personas con artritis reumatoide eran mucho más propensos a tener una bacteria llamada Prevotella copri en sus intestinos que las personas que no tenían la enfermedad. En otro estudio publicado en octubre, Scher encontró que los pacientes con artritis psoriásica, otro tipo de enfermedades autoinmunes de las articulaciones, tenían niveles significativamente más bajos de otros tipos de bacterias intestinales.

Este trabajo es parte de un esfuerzo cada vez mayor de los investigadores de todo el mundo para entender cómo el microbioma “la masa de microbios que viven en el tracto gastrointestinal” afecta a nuestra salud en general. El intestino contiene hasta un millar de especies de bacterias diferentes, que en conjunto pesan entre uno y tres kilos.

Esta masa contiene billones de células, más que el número de células que componen nuestro propio cuerpo. En los últimos años, los científicos han recopilado una colección cada vez mayor de la evidencia de que muchos de estos organismos pueden tener un efecto importante en nuestro bienestar, con algunos detonadores crónicos, enfermedades no infecciosas, como la artritis reumatoide, y otros que protegen contra este tipo de enfermedades.

Bacterias en los intestinos afectan el sistema inmunológico

“Está siendo cada vez más claro que estos microbios pueden afectar el sistema inmunológico, incluso en enfermedades que no están en el intestino y que el dolor de articulaciones está relacionado con bacterias en el intestino”, dice Veena Taneja, inmunólogo de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

Los científicos están especialmente intrigados por cómo estas bacterias influyen en el sistema inmunológico. En las últimas décadas, la incidencia de muchas enfermedades autoinmunes ha ido en aumento; muchos investigadores de microbioma argumentan que al menos parte de este aumento se debe a los cambios en nuestro ecosistema bacteriano.

Dieta alterada, la explosión del uso de antibióticos, etc. “Nuestra microbioma ha cambiado significativamente durante el último siglo, y especialmente en los últimos 50 años”, dice el microbiólogo Martin Blaser, que pone gran parte de la culpa en el uso generalizado de antibióticos. “Estamos perdiendo microbios buenos con cada generación; se están extinguiendo. Estos cambios tienen consecuencias”.

La Helicobacter pylori ha traído aumento en enfermedades como el asma

Blaser señala su propia investigación sobre una especie de bacteria buena llamada Helicobacter pylori (llamada así porque parece un helicóptero). Se tomaron muestras de las bacterias del intestino de un grupo de niños en Estados Unidos, y encontró que el Helicobacter pylori existía sólo en el 6 por ciento de ellos. En comparación, otras investigaciones han demostrado que la cepa es común en la gran mayoría de personas de muchas partes del mundo, especialmente en los países en desarrollo.

El declive de la Helicobacter pylori en Occidente, probablemente está relacionado con la propagación de los antibióticos, así como la mejora del saneamiento, puede tener consecuencias médicas: algunas investigaciones indican que las bacterias pueden reducir el riesgo de asma, tal vez mediante la reducción de la respuesta inmune del cuerpo para estímulos en el aire. Blaser sospecha que el asma es una de las enfermedades afectadas por nuestro microbioma cambiante. Se observó un aumento en tres décadas, y creció más de un 28 por ciento entre 2001 y 2011.

Blaser argumenta que la H. pylori y otros microbios intestinales están tan profundamente involucrados en nuestras operaciones corporales que no deben ser considerados realmente extraterrestres. “Son parte de lo que somos”, dice. “Estos organismos son parte de nuestra coreografía de desarrollo; tienen una cantidad enorme que ver con cómo se desarrolla nuestro sistema inmunológico”.

De hecho, estas bacterias tienen un poderoso interés en el control de cómo nuestros cuerpos responden a los intrusos. Blaser y otros dicen que parece que muchos de los organismos que viven dentro de nosotros han prosperado por la modulación del sistema inmune para evitar ser reconocidos y atacados como invasores; en esencia, estos organismos entrenan las células inmunes para no ser de gatillo fácil.

Un microbioma con el tipo equivocado de bacterias, o la relación equivocada de bacterias, una situación conocida como disbiosis, puede desequilibrar este sistema inmunológico, haciendo que las células inmunes no sólo asalten esas bacterias, sino también el propio organismo.

La bacteria Prevotella copri puede estimular una reacción inmune que se dirige al tejido causando dolor de articulaciones.

Dolor de articulaciones Artritis manos

Los microbios son especialmente influyentes en el intestino, donde se encuentran dos tercios de las células inmunes del cuerpo. Durante la digestión, el tracto gastrointestinal debe lidiar con un flujo constante de microbios extraños relacionados con los alimentos, los cuales deben ser monitoreados y, si son dañinos, destruidos. Para ello, nuestros intestinos han desarrollado un sistema inmune extenso, cuyos efectos van mucho más allá del intestino. Las células inmunes en el intestino parecen ser capaces de activar células inflamatorias en todo el cuerpo, incluso en las articulaciones.

Pero mientras que muchos científicos están seguros de la relación entre el microbioma y artritis, no han precisado qué papel especial juegan las bacterias en el desencadenamiento de la enfermedad.

Scher dice que la Prevotella copri puede estimular una reacción inmune que luego se dirige al tejido causando dolor de articulaciones. O puede desplazar a los microbios beneficiosos que mantiene a las células de ataque del sistema inmune muy agresivas (una teoría apoyada por el hecho de que las personas con altos niveles de Prevotella copri también habían reducido las cantidades de bacterias Bacteroides fragilis, lo que parece contener el sistema inmunológico).

Scher sospecha que un mecanismo similar podría explicar los resultados en el estudio de la artritis psoriásica; las especies de bacterias desaparecidas: Akkermansias, Ruminococcus y Pseudobutyrivibrio, pueden indicar al sistema inmune moderarse.

La dieta y el ajuste microbiano podrían ser la cura para la artritis y otras enfermedades autoinmunes.

Scher piensa que con el tiempo, será posible tratar la artritis mediante el ajuste del microbioma. Decenas de investigadores, entre ellos Scher y Blaser, están investigando una serie de estrategias posibles de utilizar bacterias como medicina para enfermedades inmunológicas.

Ya, millones de estadounidenses ingieren probióticos -cócteles de bacterias supuestamente beneficiosas que afirman tratar todo, desde el acné hasta insomnio. Scher, como muchos científicos de microbioma, es escéptico de que estos productos sean útiles. “Yo no creo que sea tan simple como eso”Por un lado, dice, no está claro si la mayoría de los microbios de los probióticos pueden sobrevivir el proceso digestivo.

Scher pone más fe en la modificación del microbioma través de la dieta. Señala que algunos pacientes con artritis reumatoide se han beneficiado de dejar de comer carne, o la adopción de una dieta mediterránea (rica en pescado, aceite de oliva y verduras y baja en carnes y grasas saturadas), aunque los científicos no saben exactamente por qué esto ayuda.

En un estudio separado, los investigadores finlandeses encontraron que una dieta vegana cambió el microbioma intestinal, y que este cambio estaba vinculado a una mejora de los síntomas de artritis bajando la inflamación y el dolor de articulaciones.

Dolor de articulaciones Aceite de oliva ensalada

Otros se centran en los errores particulares sobre dieta. En la Clínica Mayo, Taneja ha encontrado que una especie de bacteria Prevotella, P. histicola, puede prevenir, en experimentos realizados, la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune del cerebro y los nervios.

Y algunos científicos como el microbiólogo de la Universidad de Harvard, Dennis Kasper, no se están centrando en las bacterias, pero en los compuestos que producen. Descubrió que un compuesto de la bacteria Bacteroides fragilis, por ejemplo, puede aliviar la enfermedad autoinmune como la esclerosis múltiple, mediante la liberación de una molécula llamada polisacárido A, o PSA.

En este momento, los médicos no están usando microbios o sus metabolitos en pacientes con artritis y esclerosis múltiple, pero Scher, como Kasper, son optimistas: “En 10 o 15 años creo que el microbioma será una opción terapéutica clave para algunas de estas enfermedades, habrá desafíos, pero no veo por qué no pueda suceder. Esto no es ciencia ficción”.

*Si lo desea, puede leer la publicación: La conexión intestino-cerebro es poderosa -Dr. Emeran Mayer-.

 

Piensa en positivo el mayor tiempo posible y te sorprenderás

Muchas personas pasan la mayor parte del tiempo pensando en negativo, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que esta tendencia negativista ejerce su influencia desde una gran variedad de ámbitos en nuestra vida cotidiana: entorno familiar, amistades, compañeros de trabajo, sociedad y cultura, por nombrar algunos.

Cine, televisión, prensa escrita y otros medios masivos han sentado las bases de este pesimismo generalizado desde la época de su invención. El listado es, para nuestra desgracia, casi interminable: películas en su mayoría violentas/catastrofistas, programas de ingeniería social donde estudian detalladamente nuestros comportamientos para luego avivar el fuego utilizando tácticas de guerrilla social, la prensa rosa (también conocida como amarillista) alentándonos a centrar nuestra atención en dramas y tragedias ajenas, grandes tertulias en tono de gallinero, debates políticos insulsos e inconsistentes, informativos con un amplísimo porcentaje de noticias negativas (reforzando en nosotros la idea de que en este mundo apenas suceden cosas maravillosas). Todo este entramado de contenidos desmoralizantes no son fruto de la casualidad, ni son obra de editores de contenidos depresivos o bajos de espíritu.

Hay un objetivo claro por parte de los gobernantes (los que vemos y los que no) de dominio a través del miedo. Parece claro que el camino que más rápidamente nos conduce a él es, sin duda, el pensamiento negativo.

Muchas de nuestras actitudes se han convertido en reacciones automáticas ante ciertas situaciones. En vez de responder, simplemente reaccionamos. Es la robotización del ser humano. Parece ser que, al fin y al cabo, no serían las máquinas las que se levantarían contra la raza humana. Nuestra mente, acostumbrada a vivir mecánicamente en guerra, nos la ha jugado.

Lo que actualmente estamos viviendo es un período muy interesante de nuestra historia donde el cerebro humano ha sido fuertemente programado para reaccionar de modos predecibles produciendo resultados que son solamente beneficiosos para un mínimo porcentaje de la población. Así es, estamos programados. Nuestro cerebro funciona a través de una programación. Nacemos con una gran cantidad de “programas inconscientes” que son herencia directa de nuestro árbol genealógico. Nuestros antepasados y ancestros ejercen un papel determinante en nosotros. Tras ellos, los programas sociales y culturales determinan el modo en que interactuamos con el mundo.

La buena noticia es que el cerebro puede ser reprogramado.

Si estos programas con los que funcionamos nos hacen sentirnos miserables, parece obvio que no nos están sirviendo. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Podemos reprogramar nuestra mente para tener pensamientos positivos que poco a poco se convertirán en hábitos, los hábitos que nos abrirán las puertas a nuestros sueños.

Los sueños no siempre se realizan, no porque sean demasiado grandes o imposibles sino porque dejamos de creer (Martin Luther King)

Compruebo que pensando y sintiendo en positivo todo me sale bien: Cuando llego a los semáforos están en verde, no hay cola de personas en el banco en días propicios para ello, encuentro mesa en cafeterías que suelen estar abarrotadas, el autobús llega a la parada al mismo tiempo que yo, noticias y publicaciones que me interesan sin necesidad de buscarlas, personas precisas en el momento adecuado... Muchas personas, al escuchar este entusiasmo, recelan. Y muchas más aún tratan de cambiar mi modo de percibir la realidad a través de juicios, críticas y ridiculizaciones. Sin embargo, actualmente la ciencia más vanguardista respalda estos hechos. La física cuántica nos demuestra que un pequeño cambio en la percepción modifica los hechos. No sólo influye lo observado en el observador, sino que el observador también influye en lo observado. No se me ocurre sino pensar que esto es solamente posible gracias a que el observador y lo observado son la misma cosa. Así pues, una actitud positiva crea un mundo más amable y agradable, lo cual retroalimenta y refuerza nuestra actitud positiva. Simple.

Como dije, algunas personas (fundamentalmente gente pesimista) rechazarán este nuevo horizonte de la realidad sin detenerse a contrastar su validez. Los programas negativistas estarán entonces funcionando en ellos a pleno rendimiento, negando una perspectiva sin apenas llegar a profundizar en ella.

La mayor demostración de ignorancia es rechazar algo de lo cual no sabemos absolutamente nada (Wayne W. Dyer)

Más allá de debates sobre quién tiene más razón, mi conclusión sería que nada perdemos por pensar en positivo. Pero por si necesitan un empujoncito, les invito a que lean las publicaciones de este blog: “El poder curativo de los pensamientos” de Bruce Lipton- Biólogo celular estadounidense- y “La Nueva Medicina de la Conciencia” del Dr. Jorge Carvajal.

También les invito a descubrir la Descodificación Biológica, enclavada dentro del campo de la epigenética, que postula que nuestro inconsciente se expresa en el cuerpo a través de la enfermedad (física y/o mental).

Tanto esta técnica como el reiki son herramientas eficaces para ayudarnos en nuestro proceso de sanación personal a nivel corporal-mental, emocional espiritual. Cada día más y más personas acuden a estas terapias para mejorar su salud y su calidad de vida, y cada día contamos con más alentadores testimonios que nos invitan a pensar que se siente mucho mejor cuando nuestra mente nos dice cosas bonitas. Porque al fin y al cabo, optimismo es precisamente eso: enseñarle a nuestro cerebro que ya basta de tanto drama.

Si deseas que en tu vida se manifieste la magia, dale una oportunidad a tus sueños, piensa en positivo el mayor tiempo posible, ten actitud positiva y cree en ti mismo/a, te sorprenderás” (Lola.Hdez.Rivas)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cambia tu vida con afirmaciones positivas” 

No puedes caer bien a todo el mundo, aprende a que no te importe

La verdadera libertad puede residir en lograr ser feliz prescindiendo de la aprobación de los demás.

UNO DE LOS LIBROS más populares en Japón los últimos años recoge las conversaciones entre un joven insatisfecho y un filósofo que le enseña, entre otras cuestiones, el arte de no agradar a los demás. Es un tema sensible en una cultura tan complaciente como la nipona, pero este compendio de conversaciones ha entrado también en las listas de más vendidos de Estados Unidos, y en España se ha publicado como Atrévete a no gustar (Planeta de Libros).

El maestro es Ichiro Kishimi, especialista en filosofía occidental y traductor de Alfred Adler, uno de los tres gigantes de la psicología junto a Freud y Jung. Y es precisamente el pensamiento de Adler lo que articula el diálogo con el joven Fumitake Koga sobre cómo emanciparse de la opinión ajena sin sentirse por ello un marginado.

El debate socrático que mantienen a lo largo de las más de 260 páginas del libro parte de esta idea central: todos los problemas tienen que ver con las relaciones interpersonales. En palabras del propio Adler, “si uno quiere liberarse de sus problemas, lo único que puede hacer es vivir solo en el universo”. Dado que eso es imposible, al relacionarnos con los demás sufrimos por alguna de estas razones:

— Experimentamos un complejo de inferioridad respecto a quienes han “conseguido más” que nosotros.

— Nos sentimos injustamente tratados por personas a las que amamos o ayudamos y no nos corresponden como esperamos.

— Intentamos desesperadamente complacer a los demás para obtener su aprobación.

Este último punto se ha convertido en una adicción generalizada. Podemos verlo claramente en las redes sociales, donde colgamos posts buscando la aprobación de los demás en forma de likes y comentarios. Cuando una foto o una reflexión importante para nosotros obtienen poco feedback, podemos llegar a sentirnos ignorados. También en las relaciones analógicas, muchos problemas interpersonales tienen el mismo origen: no obtenemos del otro lo que creemos merecer. El hecho de que no nos agradezcan suficientemente ­algún detalle que hemos tenido, por ejemplo, puede desatar el resentimiento y enfriar una amistad.

Bajo este deseo de toma y daca hay un ansia de reconocimiento. Si el otro me da las gracias, si aprecia mi trabajo, si corresponde a mi favor con un acto amable, entonces me sentiré reconocido. Si eso no sucede, lo interpreto como si yo no hubiera hecho nada, como si no existiera para el otro. Esta visión es un poderoso generador de problemas, ya que las relaciones nunca son totalmente simétricas. Hay personas que disfrutan dando y otras que transmiten la impresión, aunque no sea cierta, de que no quieren recibir nada. Eso provoca muchos malentendidos, sumado al hecho de que cada individuo tiene una forma distinta de expresar su amor y gratitud. Hay personas que verbalizan de manera inmediata y directa lo que sienten por nosotros, y otras que nos aprecian igualmente, pero tienen menos facilidad para expresar amor, o bien lo hacen de forma diferida, cuando encuentran el momento y lugar adecuados.

Todas las opciones son correctas, siempre que nos liberemos de la ansiedad de hallar una compensación inmediata y equitativa, como en un comercio en el que hay que cobrar de inmediato lo que se entrega.

Tal como afirma el maestro Ichiro Kishimi, cuando una relación interpersonal se cimienta en la recompensa, hay una sensación interna que afirma que “te he dado esto, así que tú tienes que devolverme esto otro”, lo cual es una fuente inagotable de conflictos.

Porque, más allá de las diferentes maneras de expresar afecto, nos encontraremos con personas que directamente no nos entienden o incluso no nos aprecian. Hacer de eso un drama convertirá nuestro día a día en un campo abonado para los disgustos. La verdadera libertad incluye que no nos importe caer mal a algunas personas porque estadísticamente es un hecho que no podemos gustar a todo el mundo. Dejar de preocuparnos por lo que los demás piensen de uno, especialmente los que no nos entienden, es el camino a la serenidad.

“Cuando deseamos tan intensamente que nos reconozcan, vivimos para satisfacer las expectativas de otros”, explica Ichiro Kishimi, con lo cual ya no somos libres. Dejar de exigir contrapartidas y permitirnos vivir a nuestra manera, otorgándonos incluso el derecho de caer mal, nos procurará libertad, paz mental y, al final, mejores relaciones con los demás.

No te lo tomes personalmente

— En Los cuatro acuerdos, el célebre ensayo publicado en 1998 por Miguel Ruiz, la segunda ley dice: “No te tomes nada personalmente”. El médico mexicano sostiene que para mantener el equilibrio emocional y mental no hay que dar importancia a lo que suceda a nuestro alrededor, ya que “cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena”.

Abandonar la necesidad de tener razón, dejar de gastar energía en intentar convencer a los demás, que tienen sus propias creencias, resulta profundamente liberador. Quienes van por el mundo tomándoselo todo personalmente ven enemigos por todas partes y nunca pueden estar verdaderamente tranquilos, ya que siempre tienen cuentas pendientes que circulan por su mente, provocándoles sufrimiento.

— Según Miguel Ruiz, nada de lo que hagan o digan otras personas debería hacernos daño si se asume el siguiente axioma: “Nunca eres responsable de los actos de los demás; solo eres responsable de ti mismo”.

  • Fuente: Francesc Miralles, escritor y periodista experto en psicología. elpais.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Logre que casi todo le importe un pimiento

El aceite de Onagra, sus beneficios y propiedades curativas

El aceite de onagra proviene de la onagra o prímula (Oenothera biennis y Oenothera lamarkiana), una planta originaria de América del Norte. Las semillas de onagra se someten a presión en frío obteniéndose un aceite que se destaca por sus propiedades medicinales y curativas.

Valor nutricional

Este aceite, es muy rico en ácidos grasos esenciales poliinsaturados: ácido linoleico (70 %) y ácido gamma-linolénico (10 %), ambos de la serie de ácidos Omega 6. Estos ácidos grasos son importantes precursores de diversos mediadores celulares indispensables para el correcto funcionamiento y estabilidad de las membranas de las células de nuestro organismo, el desarrollo del sistema nervioso y hormonal, y la regulación de los procesos de coagulación. Dan origen a los eicosanoides como prostaglandinas, tromboxanos, leucotrienos e hidroxiácidos, compuestos que regulan varios procesos biológicos durante toda nuestra vida. Además contiene en menor proporción ácido oleico (ácido graso monoinsaturado).

Los ácidos grasos esenciales, al no poder ser sintetizados por nuestro organismo, deben incorporarse con la dieta.
El ácido linoleico además de estar presente en el aceite de onagra, lo podemos encontrar en los aceites vegetales como el de girasol y uva como así también en lácteos, grasas animales, semillas y frutos secos.

El ácido gama-linolénico, presente en el aceite de onagra, también forma parte de la leche materna y el aceite de borraja.

Por otra parte, cuando la dieta carece de estos ácidos grasos esenciales, se pueden generar afecciones en el corazón, la circulación, la piel, el sistema inmunitario, el aparato reproductor y en el sistema nervioso ocasionando disfunciones cerebrales.

Propiedades y beneficios del aceite de onagra

  • Regulariza anomalías (déficit) de los ácidos grasos esenciales

  • Alivia los síntomas del eccema

  • Mejora los trastornos prostáticos en el hombre

  • Reduce los niveles de colesterol, sin provocar efectos secundarios, reduciendo el avance de la arteriosclerosis

  • Detiene problemas de artritis y artrosis ya que inhibe los procesos inflamatorios

  • Mejora la respuesta del sistema de defensa o inmune

  • Elimina la sequedad en mucosas de los ojos y boca

  • Equilibra el comportamiento en los niños hiperactivos

  • Regula la liberación y acción de los neurotransmisores del sistema nervioso

  • Mejora el acné, la caspa, uñas quebradizas y caída del cabello

  • Alivia los síntomas del síndrome premenstrual (dolor de mama, estado de ánimo, irritabilidad, dolor de cabeza y retención de líquidos) gracias a las prostaglandinas

  • Alivia los síntomas de la menopausia (retención de líquidos, sofocos, sequedad de mucosas, etc.)

  • Previene el envejecimiento cutáneo, hidratando la piel y favoreciendo la elasticidad de la misma. Es usado en cápsulas para embellecer la piel desde dentro.

  • Se usa en personas con elevado riesgo cardiovascular ya que reduce la hipertensión arterial por su acción vasodilatadora y evita la formación de trombos o coágulos (impide la agregación o adhesión de plaquetas que forman los coágulos).

Precauciones

En general, la ingesta de aceite de onagra no presenta efectos secundarios. Raramente puede producir molestias estomacales, náuseas, dolor de cabeza y diarrea.

No se recomienda en los siguientes casos:

  • Embarazo y lactancia: existe la posibilidad que aumente las complicaciones durante el embarazo. Se recomienda consultar con su médico si está en plena lactancia.

  • Epilepsia u otros desórdenes del sistema nervioso: es probable que aumente la predisposición de ataques epilépticos o convulsiones.

  • Desórdenes de coagulación: puede aumentar el sangrado. El aceite de onagra (ácido gama-linolénico) interactúa con los fármacos anticoagulantes o antiplaquetarios retrasando la coagulación.

  • Enfermedades mentales: puede aumentar las convulsiones en pacientes esquizofrénicos

  • Previo a cirugías: puede aumentar el sangrado durante o después de la cirugía. No usarlo semanas previas a la cirugía. Además puede interactuar con fármacos usados durante la cirugía (anestésicos).

Presentación y dosis

Se presenta en forma de cápsulas que también contiene vitamina E, la cual evita su oxidación. Las cápsulas o perlas se presentan en 500 y 1000 mg.

Su dosis depende de cada paciente y es el médico o especialista en nutrición quien recomendará la dosis adecuada según sea el caso.

Para concluir, la incorporación de este aceite, no sólo alivia síntomas de ciertos trastornos, sino que es un gran complemento nutricional para el bienestar general de nuestro organismo.

*Si lo desea, puedo leer la publicación: “Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-

La soledad es tan perjudicial para la salud como fumar 15 cigarrillos al día

Álvaro Pascual-Leone, neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard defiende que sentirse solo puede ser “una enfermedad mortal”

Respecto al peso total del cuerpo, más bien pesa poco. Unos 1.400 gramos. Y sus dimensiones tampoco son para tirar cohetes: ronda los 1.300 centímetros cúbicos. Pero a pesar de su reducido tamaño, su repercusión sobre el ser humano es incalculable. En él reside, ni más ni menos, que la mente y la conciencia del individuo. Sí, hablamos del cerebro, objeto de estudio de muchos científicos y que a día de hoy sigue escondiendo infinidad de secretos. Álvaro Pascual-Leone (Valencia, 1961) no cesa en su empeño de continuar revelando alguno de ellos. Este neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard acaba de publicar, junto con los investigadores Álvaro Fernández Ibáñez y David Bartrés-Faz, “El cerebro que cura” (Plataforma Editorial), una obra en la que explica algunos de los resultados obtenidos en el estudio Barcelona Brain Health Initiative que él dirige y que está promovido por el Institut Guttmann con el apoyo de la Obra Social “La Caixa”. Pascual-Leone ha encontrado un momento para atender a La Vanguardia.

Nuestras relaciones más cercanas tienen una poderosa influencia para nuestra salud y felicidad, defienden ustedes en el libro.

Así es. Desde hace mucho tiempo sabemos que tener suficiente gente alrededor es importante y que sentirse solo es malo. Pero lo que es más notable de los datos que se han acumulado en la literatura científica y en varios estudios, incluido el nuestro, es que lo importante no es si estás solo o no, sino si te sientes solo. Puedes tener una amplia familia o estar en medio de una multitud y sentirte solo. Y esto no sólo tiene un impacto negativo sobre el funcionamiento del cerebro y la capacidad cognitiva de las personas, sino que además es parte de lo que media en el efecto de otras cosas.

¿De qué cosas?

Hablo del efecto de dormir, de la nutrición… Todo ello no tiene un efecto directo, sino que está mediado por el sentimiento de soledad. Si tú te sientes solo, el beneficio de dormir las horas suficientes es mucho menor.

Curioso.

Por eso decimos que al final la vivencia de soledad te mata, es una enfermedad mortal.

“La vivencia de soledad te mata”

Ustedes establecen la analogía de que la soledad es tan perjudicial como fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso.

Si, esa analogía está basada en la proyección de riesgo de enfermedad de distintos estudios epidemiológicos que muestran que como factor de riesgo para patologías y discapacidad, la vivencia de soledad subjetiva tiene un peso comparable a fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso. Sin duda no es un resultado validado en estudios independientes, pero creemos que ilustra bien el potencial impacto de la vivencia de soledad.

Entiendo.

Es muy gráfico, todos sabemos que fumar es malo para la salud y que el exceso de peso también. Es contextualizar algo tan subjetivo como puede ser la vivencia de soledad.

“Estar sano es más que no tener enfermedad”

Una especie de medición…

Muchos aspectos de nuestro estado de salud tienen que ver con principios subjetivos. Objetivamente, ¿qué hace que tú te sientas solo? Al final, es el sentimiento de soledad tuyo que yo solo puedo conocer si te pregunto, y cuando lo preguntas y lo mides entonces tienes un correlato de la alteración del funcionamiento del cerebro.

Claro.

Cabe matizar que cuando hablamos en el libro de salud nos referimos a la definición que hace la OMS, al concepto de que estar sano es más que no tener enfermedad, es, efectivamente, no tenerla, pero además estar en paz contigo mismo, en equilibrio vital, en una situación en que sientas que puedes responder a los retos que puedan surgir.

Aquel que tiene un plan vital definido, se puede permitir dormir menos o hacer menos ejercicio.

Tener una razón de ser, ¿es beneficioso para nuestro cerebro?

, la nutrición, el sueño, el ejercicio físico, todo es importante, y hablamos de ello en el libro, pero los pilares que promueven buena salud cerebral y gracias a eso promueven buena salud general se basan más en no sentirse solo y en tener una razón de ser. Ambos acaban siendo mediadores de los otros hábitos. Aquel que tiene un plan vital definido, algo que le hace vivir y que le trasciende, que se proyecta en el más allá, en los otros, en el bien común, se puede permitir, entre comillas, dormir menos o hacer menos ejercicio porque el impacto negativo de esos malos hábitos es menor.

Ustedes defienden que nuestro cerebro tiene la capacidad de curarnos. ¿En qué medida?

El título del libro, ‘El cerebro que cura’, pretende destacar, en primer lugar, que lo que sabemos desde los romanos, que un cuerpo sano promueve una mente sana, es cierto. Pero además, que lo contrario también es verdad: el cerebro sano promueve la salud, un funcionamiento mejor de los órganos. La idea crítica es que nuestro cerebro dedica más de la mitad del tiempo no a permitirnos relacionarnos con los otros y con el mundo que nos rodea, sino a monitorizar lo que está pasando en nuestro cuerpo y a actuar sobre ello. Y esa actuación puede ser positiva, pero también negativa, puede causar enfermedad.

Si tienes una razón de ser potente, la capacidad para sobrellevar un cáncer es mucho mejor.

Le sigo.

Si tú tienes un cerebro que funciona mal, al final el resto de tu cuerpo funciona mal. Y en términos anecdóticos y descriptivos se sabe que personas que tienen ansiedad, depresión, enfermedades varias del cerebro, tiene también más riesgo de úlcera de estómago, dolores, problemas crónicos… el efecto negativo.

¿Y el positivo?

Si tú tienes una razón de ser potente, prestas atención a los buenos hábitos de vida que promueven tu buena salud cerebral, entonces, aunque tengas hipertensión, o diabetes, o incluso un cáncer, estás mejor, porque el cerebro promueve ese beneficio. En último término, la pregunta de si un cerebro sano puede curarte el cáncer o una infección se desconoce, la evidencia es muy pobre en este momento. Pero sí que sabemos que si tienes un cerebro sano y practicas todos los hábitos que hemos destacado, el riesgo de contraer la infección es menor, y la capacidad de sobrellevar el cáncer es mucho mejor.

El cerebro gasta el 20% de energía de nuestro organismo de manera continua.

¿Por qué dicen ustedes que el cerebro es un órgano caro para nuestro cuerpo?

El cerebro se puede mantener en funcionamiento durante cinco minutos con una pila de nueve voltios, es fantástico. Pero por otra parte, el cerebro supone un 2% del peso de nuestro organismo y está continuamente gastando el 20% de la energía. Y digo continuamente, y es que no es que gaste el 20% cuando estás hablando y luego pare, no para, está haciendo ese gasto todo el tiempo. Y ese no parar es importante, incluso cuando estamos pensando en musarañas, relajados o aburridos, porque lo que tiene lugar en el cerebro en ese momento es un proceso activo.

No descansa.

Y esa actividad en ciertas áreas es la que promueve ese papel saludable.

El cerebro gasta energía para inhibir ciertos conocimientos.

Ustedes explican que una de las principales funciones del cerebro es inhibir…

Sí, es muy curioso. Dicho de una manera muy simple, si tú observas un árbol, tu cerebro sabe exactamente cuántas hojas contiene, él lo capta. Pero tú no lo sabes porque tu cerebro gasta energía para inhibir ese conocimiento, en hacértelo olvidar. Y el olvido es muy importante a ese nivel porque te permite ver el árbol como una unidad y no como 100.000 trozos, algo que sería totalmente inútil. Yo no necesito saber cuántos cabellos tienes en la cabeza para ver quién eres. Y ese ver quién eres es más relevante para el ser humano que el detalle.

En el libro defienden que no sólo lo que hacemos cambia el cerebro gracias a su plasticidad, sino también lo que pensamos.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos, sentimos, cualquier cosa, cambia el cerebro. Por tanto, los pensamientos también lo hacen. Y es importante darse cuenta, más que nada para intentar controlar lo que se piensa, y es que el cambio que se puede producir puede ser negativo para uno mismo. Por otro lado, es bueno saber que el pensar, el concebir las cosas de una cierta manera, puede propiciar un desenlace deseable. En el más simplista de los ejemplos, si tú piensas que lo vas a hacer bien, activas los circuitos que hacen más probable que lo consigas.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos o sentimos cambia el cerebro.

Todo el organismo rema en una misma dirección…

Por eso es por lo que decimos que pensar en positivo, ser optimista, tiene impacto sobre tu salud y tu función cerebral.

Siempre se destaca la plasticidad del cerebro. Pero una plasticidad excesiva puede ser contraproducente, ¿verdad?

Es lo que le ocurre a los autistas. Si los genes que regulan esa capacidad de plasticidad se manifiestan en exceso y de manera descontrolada, pues la persona que lo padece aprende más rápido, sí, pero al mismo tiempo cada experiencia vivida le deja tanta huella que el cerebro se vuelve muy ruidoso, dándose lo que llamamos procesos de metaplasticidad, y eso forma parte de la alteración que da lugar al autismo.

Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme.

¿Cuántas horas de sueño son las ideales para nuestro cerebro?

Eso es una de las grandes cuestiones que las personas, y ahí me incluyo yo, no queremos oír. Sabemos que la cantidad ideal estaría entre las siete y las nueve horas y que la mayoría de gente no las duerme. La sociedad en la que vivimos promueve dormir demasiado poco. Tenemos constancia que tanto el número de horas como el momento en el que uno duerme, y la calidad del sueño, es algo crítico para la buena salud cerebral y general.

Y para el aprendizaje…

Correcto. De hecho, el papel principal del sueño no es que descansemos, en ese momento el cerebro gasta tanta energía como cuando estamos despiertos, aunque está inmerso en una actividad distinta que durante el día. Y esa actividad es crítica para reorganizar las conexiones que se han modificado mientras estábamos despiertos, lo que significa que el aprendizaje depende del sueño. Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme, porque no se consolidan esos conocimientos.

El ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas.

El ejercicio físico, ¿es más importante para el cerebro que para el resto del cuerpo?

Sí. Muchas veces hemos escuchado que hacer ejercicio es bueno para el corazón, para el tono muscular y el bienestar general, y eso es totalmente cierto. Pero ahora también sabemos que el ejercicio físico, no sólo aeróbico sino también anaeróbico [levantar pesas por ejemplo] y no únicamente mantenido sino con intervalos de intensidad, promueve la actividad y literalmente aumenta el grosor de la corteza en ciertas partes cerebrales, frontales sobre todo, que son críticas para permitirnos en caso de necesidad poner otra marcha, tener los recursos cerebrales para enfrentarnos a los retos.

Entiendo.

Además, a nivel cerebral, el ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas, la neurogénesis, en las áreas que son críticas para la memoria, como el hipocampo. Por eso decimos que si tienes que elegir, acuérdate que para tu cerebro el ejercicio físico es crítico y te hace sentirte mejor, porque tu cerebro está más sano y mejora tu capacidad cognitiva y de reacción.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El poder curativo del apoyo emocional“. 

5 beneficios del baile para tu salud física y mental

Bailar es un lenguaje universal. Te ofrece la posibilidad de conocer a nuevas personas sin hablar, a expresarte sin utilizar palabras y a mejorar tu condición física.

El ejercicio físico es fundamental para mantener una vida sana y equilibrada. Sin embargo, la mayoría de las personas no encuentran la motivación o el tiempo necesarios para ir al gimnasio o salir a correr. Ahora bien, existen otras posibilidades menos aburridas y con un gran número de beneficios, tanto físicos como mentales, como por ejemplo bailar.

El baile es un lenguaje universal que está presente en todas las culturas, una forma diferente de comunicarnos con los demás y una poderosa herramienta para ejercitar la creatividad y expresarnos.

Bailar combina la música con la expresión corporal y favorece la conexión interior y con los demás.

A continuación explicamos los beneficios del baile para la salud física y mental. Ahora bien, mientras varios de estos beneficios están estrictamente relacionados con el bienestar del cuerpo, otros, por el contrario, tienen más que ver con la salud mental. Algunos, incluso, benefician a la salud física y a la mental a partes iguales.

Así, los beneficios más importantes son los siguientes:

  • Mejora la circulación.

  • Ayuda a quemar grasa corporal.

  • Favorece la mejora del estado de ánimo.

  • Fortalece las relaciones personales.

  • Facilita el contacto con uno mismo.

1- Mejora la circulación

El primero de los beneficios del baile tiene que ver con la salud del corazón y del sistema cardiovascular, puesto que mejora la circulación de la sangre y la capacidad pulmonar.

Al ser un ejercicio aeróbico, a la vez que se entrena el cuerpo se disminuyen las probabilidades de sufrir un infarto.

El baile es recomendado por la American Heart Association como ejercicio aeróbico para disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca.

2- Ayuda a quemar calorías y a perder grasa corporal

Este segundo beneficio del baile está relacionado directamente con el primero: al estar realizándose un ejercicio aeróbico, no solo mejorará la circulación, sino que, al mismo tiempo, la quema de calorías y la pérdida de grasa corporal se verán favorecidas.

Además, contribuirá a aumentar la autoestima y los niveles de energía para afrontar el día a día.

3- Mejora el estado de ánimo

Actualmente, la evidencia disponible sobre el efecto del ejercicio físico en el estado de ánimo es abrumadora: bailar mejora el estado de ánimo.

Debido a factores como la liberación de endorfinas y la mejora de la imagen corporal, ejercitar los músculos mediante el baile ayuda a combatir problemas como el estrés o la ansiedad y contribuye a que las personas se sientan más felices.

Por otro lado, bailar puede ejercer como una actividad relajante y de distracción. De esta forma, ayuda a la mente a desconectar de los pensamientos negativos y las preocupaciones. Además, favorece la canalización de la adrenalina, aumenta la motivación y la ilusión por la vida.

Por si esto fuera poco, bailar es una actividad que ayuda a alcanzar lo que hoy en día se conoce como estado de flow. Según un estudio llevado a cabo por Amado, Leo, Sánchez-Miguel, Sánchez-Oliva y García-Calvo (2011), las personas que practican danza experimentan estados de fluidez en los que se encuentran totalmente absorbidos por lo que hacen.

4- Mejora las relaciones personales

Bailar es una disciplina social. Aunque se puede realizar esta actividad en solitario, bien es cierto que existen muchas modalidades que ofrecen la oportunidad de relacionarnos con otras personas.

Por ejemplo, asistir a clases de baile amplia el número de amistades, así como la conexión con los demás, al tener que coordinar y comunicarse con tan solo el movimiento del cuerpo. De hecho, conecta personas de diferentes edades e incluso países. No existen fronteras para el baile.

5- Ayuda a estar en contacto con uno mismo

El baile -como cualquier otra actividad artística- incluye un alto componente emocional. Su práctica ayuda a estar en contacto con nuestro interior y a expresar aquello que sentimos en lo más profundo de nosotros.

Bailar nos libera y nos permite comunicar a través del movimiento ese universo emocional que, a veces, no nos atrevemos a expresar de otra forma. De hecho, en algunos ámbitos, se está comenzando a promover el baile como terapia.

Como vemos, los beneficios del baile son numerosos, tanto para nuestra salud física como mental. Eso sí, solo hemos mencionado los más importantes. Si de verdad quieres conocer todo lo que bailar puede aportar a tu vida, tan solo tienes experimentarlo. ¿Te atreves?

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Los beneficios físicos, psicológicos y sociales de la risoterapia

Tienes el poder de hacer que te pasen cosas buenas

Asistí a una conferencia de Enrique Rojas en Barcelona, y en algún momento intervino su hija Marian. Escucharla un rato me bastó para admirarme de su claridad expositiva, de su finura analítica, de su buen ojo para las dolencias del alma, de sus ganas de ayudarnos a alcanzar la mejor versión de nosotros mismos. Marian Rojas trabaja en el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, y como Doctora en Medicina y Psiquiatra trata a personas afectadas por depresión, ansiedad, trastorno de conducta y de personalidad. Acaba de publicar el libro “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” (Espasa), cuyo contenido es tan valioso y explícito como su propio título indica.

Quiero que me pasen cosas buenas.

Propícialas.

¿Cómo?

Vive el momento presente: no estés angustiado por tu pasado ni ansioso ante el futuro.

Y si mi presente es desastroso, ¿qué?

Toma con ganas tu presente: no importa lo que te pase, sino cómo te lo tomas.

Lo dijo Epicteto hace dos mil años…

Tu interpretación de tu presente es decisiva. Ahí detentas todo el poder: ¡Alcanza una interpretación que mejore tu vida, que la enfoque hacia la felicidad!

¿De qué depende hacer una buena interpretación?

De tres factores: uno, tus creencias, lo que piensas de la vida…

Pienso que me gusta, por ahora.

Dos: tu actitud, que sepas decirte cada mañana “hoy va a ser un interesantísimo día”.

¿Y eso determina algo?

¡Predispones toda tu bioquímica en esa orientación, está comprobado!

¿Y tres?

Adiestra tu sistema reticular activador ascendente (SRAA).

¿Mi… qué?

Así se llama tu función cerebral de filtraje de información: tu cerebro recibe a cada instante varios millones de bits de información… y tu SRAA se fija sólo en los alineados con tus intereses.

Una embarazada ve cochecitos de bebé por todos lados: ¿es eso?

Eso es. Tu mente coopera con tus propósitos, intenciones, ilusiones… con tu atención.

¿Mi mente modela mi realidad?

“Descubrir algo nuevo puede ser ver lo viejo con otros ojos”, dijo Proust. Cada mañana imagina un objetivo para ese día, un desafío, algo que anhelas que te suceda.

Como la famosa ley de la atracción.

Cuándo sabes lo que quieres, es más fácil que te pase, pues te darás cuenta si te pasa.

Me conviene mucho, pues, saber lo que quiero, dibujarme un proyecto vital…

“Cuándo sabes a qué puerto vas, todos los vientos son favorables”, dijo Séneca. Si no lo sabes…, ningún viento será bueno.

¿Algún ejemplo práctico?

Una amiga me decía, desesperanzada: “No encontraré un hombre que me quiera”. Le pedí que sustituyese esa idea por la imagen del hombre anhelado. “De mundo, viajero, aventurero…”, me dijo. Así activé su SRAA.

¿Y?

Al día siguiente, en el AVE, el hombre de su asiento vecino consultaba en un portátil… viajes a Birmania.

Era él

Hoy están juntos.

Espero que para bien.

Mi amiga ya sabe atraerse cosas buenas.

Deme otro consejo para eso.

Conecta con tus pasiones verdaderas. De­sempeña un trabajo que te ilusione. Y persevera. Esto hoy va de capa caída…

¿Sí?

El umbral de frustración ha descendido, nos frustramos pronto. Enseña a un niño a perder: le fortalecerás ante reveses de la vida.

¿Así le educaron sus padres?

Mi madre, economista como mi abuelo, Fabián Estapé, me llevaba de niña a sus gestiones en la Bolsa de Barcelona. Y allí, en vez de fijarme en las cotizaciones, yo le decía a alguno de aquellos agentes: “Le noto triste”.

Le salía la psicóloga.

Eso me dijo mi madre: “Dedícate a lo de tu padre”.

El psiquiatra Enrique Rojas.

Mi maestro. Y como a él, me interesan las personas y su felicidad, escuchar, ayudar.

De todo lo aprendido de su padre, destaque algo.

Que el buen terapeuta sabe generar un vínculo de amistosa armonía con su paciente.

Señáleme lo último que la ciencia aporte a su trabajo.

Que el cáncer es de origen multifactorial, y un factor de riesgo son las emociones.

Vaya.

Si tu imaginario es ansiógeno, tu ansiedad generará más cortisol del necesario…, lo que desgasta el sistema inmunitario, lo que a su vez inflama el organismo…

¿Inflama?

Colitis, faringitis, artritis, amigdalitis… Insomnio, caída de cabello, taquicardias, palpitaciones, envejecimiento… e irritabilidad. Y mala irrigación del lóbulo prefrontal: pérdida de memoria y concentración… Y, claro, te deprimes: la depresión es un estado inflamatorio de la mente.

Me temo que vivimos en un siglo inflamatorio.

Es así, por tanto perfeccionismo: queremos hacerlo todo perfecto. Por cronopatía: le pedimos demasiado a cada minuto. Por controlarlo todo: incluso el futuro de los hijos…

¿La receta es… que me relaje?

Toma tú las riendas de tu propia vida. Y rodéate de personas-vitamina. Y háblate bien: que tu pensamiento use palabras alegres, constructivas, ilusionantes, ¡sin quejas! Mira algo con interés, y se volverá interesante.

¿No es eso autoengañarme?

Puestos a autoengañarte, que sea para bien.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness como complemento al tratamiento en psicosis: la Paz inicia un nuevo programa terapéutico abierto a todos los centros de Madrid

Los alimentos ultraprocesados nos enferman

Quiere cambiar el mundo cambiando la alimentación. El científico Anthony Fardet reivindica el valor del alimento completo, sin transformar.

Anthony Fardet es investigador del Instituto Nacional Francés de Investigación Agrícola y uno de los científicos más influyentes en nutrición humana. Se autodefine como ecologista y un investigador de corazón de la nutrición humana. Por eso no ha dudado en presentar al Parlamento francés propuestas para mejorar la alimentación y convertirlas en ley.

Ha escrito el libro Mangeons vrai (Comamos auténtico), en el que alerta sobre los alimentos ultraprocesados y donde propone un cambio de paradigma: favorecer los productos vegetales sobre los animales en una proporción calórica de 85 frente a 15% que incluya la diversidad, lo orgánico y lo local.

¿Por qué no le gustan los alimentos ultraprocesados?

Esa comida (pizzas, bollería, fiambre, cereales…) imita a los alimentos naturales y ciertas texturas para estimular funciones sensoriales. La industria crea alimentos agradables nada saludables que fomentan la adicción. Tiene efectos perversos porque descompone en exceso los ingredientes de los alimentos naturales para crear infinitas combinaciones, sometiéndolos a un ultraprocesado que los desnaturaliza.

¿Qué es lo más perverso de ellos?

Hasta 1800 el proceso industrial no rompía el alimento, no lo segmentaba. Añadía sal o aceite para hacer conservas. Pero hoy lo descomponemos, lo rompemos, lo extrusionamos, lo sometemos a un nivel técnico nunca antes conocido.

Mi deseo sería presenciar y formar parte de esa quinta transición que es volver a la no transformación, a lo tradicional, porque eso sí aportaría salud. No soy antiindustrial ni antiprocesamiento, porque algunos alimentos así cumplen su labor, pero hay que colocar estos procesos en su lugar adecuado. No deben suponer más del 15% al día de la energía consumida.

“Volver a una alimentación tradicional con alimentos enteros nos aportaría salud.”

Y ahora vienen los alimentos con nanopartículas…

Con las nanopartículas seremos aprendices de brujo y entraremos en un terreno muy peligroso. La industria parte del principio de que si no puedes demostrar que es insano, se puede sacar el producto al mercado. Pero hay que hacer lo contrario, demostrar antes que es sano, como considera el principio de precaución.

Recientemente ha hecho varias propuestas al Parlamento francés para modificar la alimentación…

Sí, pero todavía no sabemos si van a terminar siendo una ley. De momento han aceptado favorecer a los alimentos saludables de forma que toda la población, incluidos los más desfavorecidos, tengan acceso a ellos, para lo que han decidido darles cupones para comprarlos.

No está mal…

También han aceptado la enseñanza de la alimentación holística en las escuelas a partir de los tres años, y reducir los más de 340 aditivos aceptados actualmente para los productos ultratransformados a 48, como en la agricultura ecológica. Y también que estos alimentos estén más tasados y paguen más impuestos.

¿Qué más planes tiene?

Quiero ayudar a cambiar el mundo y creo que la forma de empezar a hacerlo es con la alimentación. Hay gente interesada que quiere colaborar conmigo no solo en Francia, también en Latinoamérica.

¿Por qué es tan importante?

Si cambias la alimentación, cambias el resto porque la forma de alimentarnos hace “click” con todo lo que viene detrás. Además es una forma natural de avanzar hacia el cambio de paradigma. Si lo haces apuntando muy alto, produces un sentimiento en contra. Pero a mí me gustaría mejorarla sin demagogias, pasando a la acción.

¿Cuándo empezaron a diferenciarse los ultraprocesados?

La ultratransformación apareció a partir de 1980 con alimentos agradables que se producen de manera industrial y universal para abaratar su coste, lo cual está dando lugar a enfermedades crónicas que antes no habíamos tenido. Esta transformación es muy nociva porque no está enfocada a alimentar a la población sino a hacer dinero.

El concepto científico de “ultraprocesado” lo definió en 2009 Carlos Monteiro, investigador de epidemiología de la nutrición y la salud de la Universidad de São Paulo (Brasil). Ante el imparable aumento de epidemias como la obesidad y diabetes tipo 2, era importante distinguir entre procesados y ultraprocesados porque marcan la transición de alimentos “verdaderos” a “falsos”.

Todos los procesados no son perjudiciales, pero distinguirlos de los ultraprocesados resulta esencial. En Brasil se creó la clasificación NOVA que categoriza los alimentos en función de su grado de procesamiento.

¿Qué aplicaciones tiene?

Los ultraprocesados a menudo contienen mayores cantidades de grasas saturadas, azúcares y sal, y menos fibra, vitaminas y otros micronutrientes. Por eso la FAO, Reino Unido, EE. UU., Canadá, Chile, Suecia y Nueva Zelanda emplean NOVA para evaluar la asociación entre el consumo de ultraprocesados con la obesidad, el impacto del azúcar añadido en estos productos o la posible reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Usted fue pionero en Francia en profundizar en lo que denomina “matriz de los alimentos”…

Sí. Está relacionado con la biodisponibilidad de los nutrientes, la salivación, la producción de hormonas, el índice glucémico, la saciedad y el tránsito intestinal. Yo fui el primero también a nivel mundial en relacionar el efecto saludable del alimento con el efecto matriz y su estructura. Porque la salud no la garantizan los nutrientes (lípidos, carbohidratos…) fuera de su estructura, sino la matriz, el todo, y es ahí donde debe darse el gran cambio.

Puede concretar el concepto…

Cuando hablo de matriz refiriéndome a una manzana es cuando me la como entera, pero si hago una compota con ella, la matriz ya empieza a desestructurarse o a estar un poco rota, y si me hago un zumo con ella ya desaparece la matriz. Lo mismo sucede entre una almendra entera o tostada. Dos alimentos de la misma composición con matrices diferentes no tendrán el mismo efecto en la salud ni en el metabolismo.

Cuando rompo la matriz, cambia la biodisponibilidad en la que se van liberando los nutrientes. Por tanto, la forma en la que procesamos el alimento determina su valor.

“El alimento completo garantiza la salud, no los nutrientes fuera de su matriz.”

¿La matriz está ligada a nuestra evolución?

Nuestro cuerpo está preparado para masticar. Esta matriz es la más adecuada porque cuando masticas y salivas estimulas la saciedad. Y al mismo tiempo es la matriz que tu cuerpo tiene preparada por la evolución para absorber los nutrientes. Pero cuando la industria cambia la matriz original del alimento, perdemos nutrientes.

En su libro ensalza el trigo como superalimento por sus 34 componentes. Pero este cereal se mueve en un terreno movedizo a causa del gluten…

El hombre coevoluciona con los alimentos que le aporta la naturaleza, por eso no creo que el problema sea consumir ningún alimento si lo tomamos en su matriz original, tal y como proviene de la naturaleza.

En la evolución del Paleolítico al Neolítico nos hemos acostumbrado a los cereales pero no a los ultraprocesados. Seguramente la sensibilidad al gluten está muy relacionada con que el trigo que utilizamos está muy procesado. Son granos modernos y estamos haciendo moliendas industriales con ellos para crear productos con levadura y aditivos en vez de masa madre. Pero esto es todavía una hipótesis que no se ha podido demostrar completamente.

¿Son buenos los alimentos ecológicos ultraprocesados?

Anthony Fardet afirma en un momento de la entrevista que los alimentos ecológicos suelen contener menos ingredientes y aditivos, pero cuando son ultraprocesados “han perdido su ética y sus ventajas en relación con la salud”. Únicamente mantienen el valor añadido del respeto a la producción sostenible porque no usan pesticidas sintéticos ni fertilizantes.

Añade que los veganos, cuando comen alimentos ultraprocesados, como la soja texturizada o el beicon vegano, tienen el mismo riesgo de enfermedades crónicas que cualquier otra persona que no cuida su dieta.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo alcalinizar el cuerpo con los 3 pilares básicos

Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos

Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular, investigador y promotor de “mindfulness” en Occidente.

Tengo 72 años. Catedrático de Medicina en la Universidad de Massachusetts. Llevo 47 años casado, 3 hijos y 3 nietos. Debemos aprender a vivir juntos con nuestras diferencias. La diversidad es una fuerza positiva. Me interesa la experiencia directa de la interconexión, pero no las creencias.

El reto del científico

Se levanta a las cuatro de la mañana desde hace más de 40 años para dedicar una hora a la meditación y otra a la práctica del yoga. Yo salto como una pulga: “¡Quiero vivir, ver a los amigos!”.“ Diversión –me contesta con una sonrisa– etimológicamente significa salirte de tu ruta, y si estás enfermo o tienes problemas, es mejor que los resuelvas. Y sabemos científicamente que con la práctica de la atención plena podemos restablecer nuestro equilibrio mental y corporal, estimular la curación y el bienestar. Pero tiene razón, es muy difícil cambiar de estilo de vida”. Un reto que explica paso a paso en su ya clásico Vivir con plenitud las crisis” (Kairós), que ha revisado y ha puesto al día con los nuevos estudios científicos.

Mi madre, que vivía conmigo, murió a los 101 años. Los últimos 25 años con ella fueron una delicia.

¿Por qué?

Era pintora y a medida que envejecía experimentaba el mundo como Monet: veía formas de luz que la mayoría no observamos. Mi padre era un científico de renombre mundial, experto en el sistema inmunitario. La suya era una polaridad muy interesante.

Polaridad que usted ha integrado.

Cierto, descubrí la meditación zen a los 21 años y desde entonces he investigado de manera científica las capacidades del mindfulness (atención plena) para sanarnos. He demostrado la eficacia de una práctica espiritual milenaria y la he puesto a caminar en Occidente.

¿Por qué le dio por meditar?

En aquella época trabajaba en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) con el premio Nobel Salvador Luria. Estábamos desarrollando la comprensión del genoma, todo era muy interesante, pero me sentía infeliz. En el MIT se desarrollaban armas para el ejército y estábamos bombardeando un país, Vietnam, que ni siquiera tenía fuerza aérea.

Momentos turbulentos.

Philip Kapleau, experiodista, explicó en la conferencia que tras cubrir los juicios de Nuremberg comenzó a tener terribles jaquecas que consiguió sanar retirado en un templo zen. Empecé a meditar una hora diaria para comprobar si eso era posible y nunca lo he dejado.

¿Cómo consiguió aplicarlo a la ciencia?

Tuve suerte, se abrieron puertas que me permitieron crear la Clínica para la Reducción del Estrés y el Centro de Atención Plena para la Medicina en la Universidad de Medicina de Massachusetts.

Sus colegas le debían de mirar raro.

Sí, pero obtuve resultados contundentes e inapelables. Desarrollé un programa (Rebap) para la reducción del estrés basado en la atención plena y en 1982 publiqué mi primer artículo científico sobre los beneficios en pacientes con dolor crónico y estrés. El año pasado se publicaron 674 artículos, es un crecimiento exponencial. Ha llegado el momento.

¿Qué propone usted?

La conciencia plena se ejercita prestando atención de manera activa en el momento presente y sin juzgar. Desarrollar la capacidad de abrazar la realidad de las cosas es curativo y transformador, cambia nuestro cerebro, tal como demuestran las investigaciones neurológicas.

Habla usted como un gurú.

Nuestro programa no tiene nada de alternativo, formamos parte de los departamentos de medicina y tenemos pruebas científicas. Los pacientes consiguen controlar el dolor crónico, la ansiedad, el pánico y paliar los efectos del cáncer o enfermedades del corazón, pero yo se lo recomiendo a cualquier persona.

Implica un cambio de vida.

Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos. Requiere disciplina, pero lo más curioso es que no hay que hacer nada. Lo que propone la atención plena no es que uno cambie su vida, sino que se enamore de ella.

Sugestivo.

La atención plena te da otra manera de sostener tu experiencia desde la presencia, algo que no nos enseñan en la escuela. Te enseñan a pensar, pero a menudo el pensamiento no nos es útil a la hora de solucionar problemas vitales.

¿La atención plena lo consigue?

Hemos documentado los cambios experimentados por 20.000 pacientes que han seguido el programa de ocho semanas en nuestra clínica, y que en el mundo son millones de personas.

¿Meditar nos cambia el cerebro?

Regiones que tienen que ver con el aprendizaje y la memoria se ensanchan. La amígdala, la zona del cerebro que reacciona a las amenazas y secuestra la atención, se refuerza; se mejoran las conexiones neuronales e incluso se dan cambios en el genoma.

¿Se activan y desactivan genes?

Sí, por ejemplo los genes que tienen que ver con procesos inflamatorios y por tanto con el cáncer se inhiben. Y hemos comprobado que la densidad y el tamaño del cerebro, que se encoge con los años, deja de hacerlo si meditas.

¿Qué hay que entender?

Lo más difícil de entender es que no hay que hacer nada. No se trata de intentar cambiar, se trata de en lugar de vivir dormido, vivir despierto.

Siempre hay cosas en tu vida que no acaban de gustarte.

Ahí es donde la meditación funciona, porque el hecho de que te gusten o no depende sólo de tus pensamientos. La depresión está causada por una desregulación en el pensamiento, empiezas a rumiar y entras en una espiral negativa que acaba en trastorno.

¿El mindfulness lleva la atención a esos pensamientos negativos?

Si abrazas ese pensamiento, ya no continúa reproduciéndose. Sabemos que una mente distraída es una mente infeliz. Debemos acceder a la conciencia, un tipo de inteligencia innata de la que sabemos poco pero conocemos su poder.

Tenemos sólo algunas piezas del puzle.

Suficientes como para saber que la relación que mantenemos con nuestro cuerpo, nuestra mente, pensamientos y emociones, instante tras instante, nos aporta, si es la correcta, salud, bienestar y sabiduría. El cultivo de la atención plena es un acto radical de cordura, amor y compasión por uno mismo. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.

Mindfulness como complemento al tratamiento en psicosis: la Paz inicia un nuevo programa terapéutico abierto a todos los centros de Madrid

Un equipo del Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental del Hospital de La Paz desarrolla un programa pionero que utiliza la filosofía del mindfulness como complemento al tratamiento de la psicosis.

Experimentar el momento presente en una actitud de conciencia plena, prestando atención de manera intencional a lo que surge o aparece y sin juzgar. El principio del mindfulness se ha convertido en una cada vez más recurrente herramienta para lidiar con el estrés o las crisis personales más o menos cotidianas en la vorágine de la vida contemporánea. Ahora, un equipo de profesionales del Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental del Hospital de La Paz se basa en su filosofía para ofrecer un complemento terapéutico al tratamiento habitual para la psicosis y demostrar que, incluir este tratamiento en fases tempranas, puede mejorar su pronóstico. El programa terapéutico forma parte de un estudio de investigación, financiado con fondos públicos de investigación sanitaria para personas con psicosis, una patología que provoca una percepción de determinadas experiencias o realidades que difiere de la del resto y que genera un importante sufrimiento psíquico.

Según las estadísticas, un tercio de las personas que sufren un primer episodio de psicosis no volverá a experimentarla nunca más en su vida. Otro tercio puede sufrir algún otro episodio y en el tercio restante, la evolución de la enfermedad será crónica y discapacitante. “Parece que una intervención temprana y eficaz podría cambiar el pronóstico de ese grueso de los dos tercios a los que se les podría repetir”, explica a Madridiario la Doctora Ainoa Muñoz San José, coinvestigadora principal del programa.

El programa está abierto a todos centros de la Comunidad de Madrid y dirigido a personas de entre 18 y 40 años que hayan tenido un primer episodio de psicosis en los últimos cinco años. “La idea es incidir en la evolución, ya que cuanto antes se intervenga, mejor es el pronóstico”, aclara la Dra. Muñoz.

Dos intervenciones

Se comparan dos intervenciones, una psicoeducativa, de eficacia probada, y otra, basada en mindfulness, para mejorar la cognición social, a la que se ha llamado SocialMind.

“A través de mindfulness (atención plena en español) lo que entrena es una forma particular de prestar atención: prestar atención a la experiencia, sea la que sea, en el momento en el que surge, sin crítica, sin enjuiciar, aceptando lo que venga”, subraya la investigadora. “Lo que caracteriza a los episodios de psicosis es que son experiencias que generan gran sufrimiento por su extrañeza, porque es frecuente que aparezcan pensamientos críticos/ autoinculpatorios y porque no son compartidas por otras personas que tenemos alrededor; a través de SocialMind tratamos de intervenir en la relación con esas experiencias, aproximándonos a ese sufrimiento, explorándolo y pudiendo transformar la relación con él”, aclara.

Este equipo de psiquiatras y psicólogas de La Paz, que trabajan en el desarrollo, implantación e investigación en psicoterapia, tiene amplia experiencia en la integración de mindfulness en psicoterapia para el tratamiento de diferentes problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, sintomatología depresiva en trastorno bipolar, o sintomatología ansioso depresiva en enfermedades médicas como la esclerosis múltiple, el cáncer o el dolor crónico. “Está siendo una experiencia pionera el incluir psicoterapia grupal basada en minfulness como tratamiento complementario para personas con psicosis ”, cuenta la Dra. Muñoz.

Cognición social

En concreto, el tratamiento SocialMind se enfoca al funcionamiento social y las relaciones, tanto con uno mismo como con los demás, “un aspecto que se ha visto determinante en la evolución de estos problemas de salud mental y que puede afectarse desde fases tempranas”.

Por eso, se trabaja en un entorno grupal que genere un ambiente de seguridad y confianza, y no sólo con el malestar sino también con los recursos y fortalezas de las personas. “Las personas no somos tan diferentes unas de otras. Todas las experiencias tienen sus particularidades pero, en el fondo, tienen mucho en común: solemos sufrir y sentir alegría por circunstancias muy similares, y lo que quizás pueda ser diferente es la expresión de ese malestar o sufrimiento. En este ambiente se entrena, a través de mindfulness, y desde experiencias personales en el grupo, relaciones diferentes con el malestar que permitan formas de vida más enriquecedoras, sanas y saludables.

AGES-CM

Este programa se enmarca en el proyecto AGES-CM 2, coordinado por el Doctor Celso Arango López, del Hospital Gregorio Marañón, que explora la relación entre factores ambientales y genéticos que puedan encontrarse en la base de los trastornos psicóticos. A este estudio, que arrancó en 2013, se unió en 2015 el equipo de La Paz, liderado por la Doctora María Fe Bravo Ortiz, y desde 2017 aporta la parte psicoterapéutica de la que carecía. “AGES-CM es un proyecto en su mayor parte observacional, un análisis, desde la introducción de SocialMind se ofrece, añadido al tratamiento habitual de cada persona, una intervención psicoterapéutica específica”, relata la Doctora Muñoz.

Para que los resultados sean extrapolables, el equipo busca a entre 50 y 70 personas para el estudio, que se irán dividiendo en grupos a partir de febrero. La participación es gratuita y puede solicitarse a través de la web del proyecto (www.socialmindtraining.com). También es posible ponerse en contacto con el equipo a través de 644 742 962 o en la siguiente dirección de correo electrónico: proyectoages@idipaz.es.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.