Coloca una pinza para la ropa en tu oreja y aliviarás tu dolor

oreja-puntos-acupresionNuestro cuerpo es como un alambrado muy complejo de nervios. Y la verdad de las cosas es que mucho del dolor y los malestares vienen de un problema en esos nervios que llegan a lugares tan complejos. Uno de los puntos donde hay una gran cantidad de terminales nerviosas es la oreja y aliviar desde ahí el nervio, puede traer una maravillosa sensación de descanso.

Cada uno de estos 6 puntos corresponde a una parte en específico, y como si fuera acupuntura, colocando una pinza para la ropa en el punto exacto, nos podremos olvidar de cualquier dolor.

1. La parte superior de la oreja

Se conecta directamente con tus hombros y la espalda, con un poco de presión aquí, aliviarás toda la tensión acumulada.

2. Parte superior de la curvatura

Este punto está conectado con los órganos. Claro que si sientes un malestar, siempre es recomendable acudir a tu médico de cabecera.

3. Parte media superior de la oreja

Aquí aliviarás la tensión y el dolor de tus articulaciones. Así que si pasas mucho tiempo en el teclado o haciendo actividades físicas, este punto es el que debes atacar.

4. Parte media inferior de la oreja

Si te sientes congestionado o con malestar en la garganta o en las fosas nasales, ten en cuenta este punto específico. Aplicando presión aquí, te ayudará a aliviar esos dolores tan irritantes.

5. Justo arriba del lóbulo

En este punto se conectan los nervios del sistema digestivo, aplicar presión aquí aliviará los dolores de estómago o los causados por problemas digestivos.

6. El lóbulo

Directamente conectado con la cabeza y el corazón. Este punto es vital para aliviar migrañas y también malestares cardíacos.

Y de nuevo le damos la importancia de asistir a tu médico, pero este método puede servir para aliviar dolores no tan severos para que puedas pasar tu día con la mayor comodidad posible. ¡Pruébalo!

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Curación emocional: lo que ocurre cuando tocas estos puntos

El dolor siempre se crea

el-dolor-se-creaEl psicólogo David Sojo defiende que en las “clínicas del dolor” se hacen tratamientos para combatir la fibromialgia que “no sirven de nada”.

Hay muchas personas que sufren fibromialgia o migraña, unas dolencias que acostumbran a interferir en su día a día y que, en algunos casos, pueden llegar incluso a incapacitarles.

A razón de lo que relatan, estas personas padecen dolores que el común de los mortales tendría serias dificultades para soportar. Por lo que respecta a la fibromialgia, el dolor se centra en las articulaciones. Y al parecer, hay pocas cosas que calmen el sufrimiento de quien la padece. En las llamadas clínicas del dolor se analizan estas patologías. A veces, acuden a los fármacos para atenuar el malestar de los enfermos. Un hecho que a ojos de David Sojo , psicólogo especializado en dolor, no tiene ningún sentido. Este profesional de la salud, que ha analizado este tipo de patologías en su libro Fibromialgia: el síndrome de Felipe II”, asegura que el dolor no se erradica con medicamentos. Hay otros caminos, sostiene. Y aquí los explica.

¿Cómo se especializa uno en dolor? ¿Qué hay que estudiar?

Hay que estudiar principalmente el cerebro. Entre la comunidad científica no hay ninguna duda de que la clave está ahí. En este sentido, la neurobiología del dolor trata los mecanismos del dolor. El dolor es una percepción, no viene de fuera, no hay una molécula del dolor, no se puede detectar, se crea. Siempre es una respuesta del cerebro. La comunidad científica centra su atención ahora mismo en las estructuras cerebrales, pero eso es quedarse en el síntoma. Lo importante es ver porqué se están activando esas estructuras. Y es algo totalmente psicológico, es una mente instintiva que llega a la evaluación de que hay un peligro y acaba dando una respuesta de dolor. Y la clave está en intentar entender porqué da esa respuesta y cómo se puede cambiar.

Entiendo que a usted no le gusta cómo se trata el dolor en las llamadas ‘clínicas del dolor’. ¿Por qué?

Creo que no han entendido cómo funciona. Si hay lesión, hay que tratar la lesión. Y si no hay lesión, la clave está en una mente inconsciente e instintiva que se ha equivocado, y lo hace constantemente. El dolor es una percepción que se puede cambiar, pero no con fármacos. Lo mismo ocurre con las fobias. Por ejemplo, con la fobia a las palomas, que es muy común. Una persona ve una paloma, un animal totalmente inofensivo, y le puede generar una respuesta de un pavor absoluto. Eso quiere decir que tenemos una mente instintiva que se equivoca y que cuando se ve sobrepasada puede acabar dando una respuesta de dolor. Lo que hay que hacer es intentar revertir esa respuesta.

Y cree que en las clínicas del dolor eso no se hace…

Los tratamientos que hacen en las unidades del dolor no valen para nada. Suelen funcionar de carambola. En la anorexia, por ejemplo, una chica que está muy delgada pero, por el contrario, se ve gorda tiene una mente que está deformando la realidad. Y eso es lo que hay que cambiar. De nada valen los analgésicos.

El dolor es una percepción, no viene de fuera, no hay una molécula del dolor, no se puede detectar.

Entiendo.

Cuando hay una herida física, el analgésico actúa inhibiendo la señal que va del tejido dañado al cerebro. Éste deja de mandar mensajes de dolor porque interpreta que ya no hay daño. Los analgésicos, sin embargo, no funcionan en el dolor crónico sin lesión, porque no hay ninguna señal que eliminar. Si el analgésico actúa va a ser por un efecto placebo. Es por eso que, por ejemplo, en la fibromialgia el tratamiento farmacológico de elección es el antidepresivo . Es curioso que en un síndrome de dolor sea este tipo de fármaco el elegido.

¿Y por qué lo usan?

Porque el antidepresivo, aunque no del todo bien, actúa más en la vía en la que se basa el cerebro para mandar la señal de dolor. Para enviar este mensaje en una enfermedad como la fibromialgia, el cerebro no se basa en información física, se basa en miedos, ansiedad, preocupaciones… y el antidepresivo actúa en esa vía, y por eso el paciente mejora.

Las personas con fibromialgia, ¿son ansiosas por norma general?

El perfil de personas con fibromialgia o migraña se ajusta a un individuo con episodios de ansiedad, preocupaciones, incertidumbre respecto a la vida, miedos y es muy probable que su cerebro acabe por dar una respuesta de dolor. Por el contrario, yo no tengo conocimiento de ningún psicópata fibromiálgico o migrañoso. Todo apunta a que no existen, aunque hay que investigar más. Y no los hay porque el dolor en una fibromialgia está basado en una mente desbordada de preocupaciones, mientras que la característica principal de un psicópata es que no le preocupa absolutamente nada. Pero tampoco nos conviene erradicar el dolor. El dolor es sumamente adaptativo. El problema es que tenemos una mente que se equivoca muchas veces.

Usted defiende que la fibromialgia, por ejemplo, no tiene un origen genético. Pero hay estudios que dicen lo contrario.

Yo creo que ni la fibromialgia ni la migraña tienen un origen genético. Se dan casos de personas que llevan once años medicándose y que, en dos semanas de terapia, dejan toda la medicación y hacen una vida normal. Y dentro de esos años en los que han sufrido dolor, tienen días en que no lo sienten. Si tú tuvieras algo neuropático, algo genético, no te librarías del dolor. Pero ellas mismas te confirman que tienen días mejores y peores. No se ha encontrado ninguna alteración estructural en los cerebros de pacientes con dolor crónico. Todo depende de la evaluación que hace la mente inconsciente. Hay tratamientos que funcionan, pero lo hacen de carambola.

¿Y cómo se explica?

Muchas veces, cuando estas personas van a estas unidades del dolor y les conectan a una máquina y les hacen tratamientos como, por ejemplo, el bloqueo epidural [es una de las técnicas de analgesia que se utiliza para tratar el dolor crónico], la mente inconsciente se relaja, porque la persona está en un contexto de seguridad, y deja de mandar la señal de dolor. Pero no siempre funciona, es una carambola. Y es que no se está actuando en la causa del problema, que es una evaluación equivocada de una mente instintiva.

Pero a pesar de que asegura que la fibromialgia tiene su origen en la mente, defiende a la vez que no es una enfermedad imaginaria.

Para nada. El miedo no es nada imaginario. La causa final del dolor siempre es psicológica. Es una valoración mental y un impulso nervioso, haya o no haya tejido dañado.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Romper la dinámica. La mente ha decidido dar una respuesta de dolor porque se ha visto desbordada. Ante una eventualidad que ha considerado peligrosa, ha dado una respuesta, y en su lógica no tiene ninguna razón para dejar de darla. Lo que hay que hacer es romper esa dinámica cerebral para darle la vuelta. Si, mediante la terapia, actúas en ese foco, es probable que puedas llegar a dar la vuelta a esa evaluación que ha hecho tu mente.

¿Y qué porcentaje de éxito puede tener esa terapia?

Depende mucho de la persona. Porque, al final, la fibromialgia o la migraña se convierten en un estilo de vida. Tienes que cambiar muchas cosas. A veces, hay personas que con una o dos sesiones han cambiado totalmente, pero hay otras que no acaban de salir de ese círculo porque siguen funcionando sobre la base de esos patrones. Lo que sí está claro es que si uno consigue cambiar ese patrón, el dolor mejora o desaparece. Pero si no consigues cambiar esa dinámica general, esas ideas, esos miedos, el dolor va a persistir.

Si los tratamientos que se llevan a cabo en las ‘clínicas del dolor’ no tienen resultados, ¿por qué siguen activas?

Yo creo que hay muchos intereses. La industria farmacéutica tiene un filón enorme con el dolor, cuando los analgésicos no funcionan con el dolor crónico sin lesión.

Los analgésicos no funcionan con el dolor crónico sin lesión.

Antes hablaba de la neurobiología. ¿Es una disciplina reglada en España?

Aquí no está reconocida. El mayor experto que tenemos en España es Arturo Goicoechea [fue el jefe durante años de sección de Neurología del Hospital Santiago de Vitoria]. Fuera de nuestras fronteras sí está más avanzada, con referentes como Lorimer Mosley o Peter O’Sullivan, que están revolucionando el tratamiento del dolor con esta visión. Aquí la neurobiología está regulada a través de cursos particulares de determinadas instituciones. En la Universidad yo no dí nada con respecto al dolor, y menos relacionado con este nuevo paradigma. Lo que sí se enseña es el paradigma anterior, que dice que el dolor viene de fuera y que se detecta, cuando éste no se puede detectar. El dolor siempre se crea. Estamos equivocados pensando que un martillazo provoca dolor. Lo que lo provoca es la evaluación que va a hacer el cerebro de esa información que le llega y que le dice que hay tejido dañado.

¿Y cree que se llegará a impartir en las universidades?

Creo que sí. Es un camino inevitable. La neurobiología del dolor ha avanzado muchísimo, lo que sucede es que cambiar un paradigma es muy complicado. Hay muchos intereses.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Sistema hindú para calmar el dolor de cabeza y cansancio

Respiración PranayamaPRANAYAMA (respiración que cura)

En el mundo físico, la nariz tiene dos lados, un lado derecho y un lado izquierdo; generalmente, usamos ambos lados para respirar. En la realidad física/espiritual, ambos lados son muy diferentes y por consiguiente tienen funciones diferentes:

– La derecha representa el Sol.
– La izquierda representa la Luna.

Durante un dolor de cabeza, prueba cerrar la fosa nasal derecha y utiliza la izquierda para respirar. Dentro de unos cinco minutos aproximadamente, el dolor de cabeza debe desaparecer.

Si te sientes cansado (estresado/a) haz lo contrario: Cierra la fosa nasal izquierda y respira por la derecha. Con este ejercicio, en unos momentos, tu mente se sentirá aliviada.

El lado nasal derecho pertenece al “calor” (que simboliza a El Sol), de modo que se calienta mas rápidamente. El lado nasal de la izquierda es el que pertenece al “frío” (que simboliza a La Luna)

La mayoría de las mujeres respiran por el lado izquierdo de la nariz, luego, se enfrían mas rápidamente. La mayoría de los hombres respiran por la fosa nasal derecha y eso les influye, definitivamente, en su forma de vida.

Presta atención, en el momento de despertar, de qué lado respiras mejor, del lado derecho o del izquierdo…? Si es por la izquierda te sentirás cansado/a. A continuación, cierra la fosa nasal izquierda y utiliza la derecha para respirar, te sentirás aliviado rápidamente.

Esto puede y debe ser enseñado a los/as niños/as, pero es más eficaz si se es practicado por los adultos.

Esta terapia alternativa natural y sin medicamentos es algo en lo que ya se tiene experiencia comprobada.

(Ejercicio no recomendado para mujeres embarazadas o en período de menstruación).

*Si lo desea, puede leer la publicación: “SOLO RESPIRA: un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones

Hola, yo soy tu síntoma

Yo soy tu síntomaHola, tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

A ver, dime algo: ¿Tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de “paz” impreso en la espalda? ¿No verdad?

Entonces, por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: Cállate“, “vete”, “te odio“, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con “quimioterapias”. Intentas día a día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma mágica yo me vaya de tu cuerpo.

Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.
Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme…

¿Vas comprendiendo?
Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad.
Qué cosa más absurda. No confundas las cosas.
Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.
Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.

Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma”

¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

La enfermedad eres tú“, es tu estilo de vida“, son tus emociones contenidas, eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma. Callarme, silenciarme, desaparecerme. Ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como “un golpazo a tu inteligencia”. Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, “el síntoma”, aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: ¿por qué apareció este síntoma en mi vida?, ¿qué querrá decirme? ¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?. ¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al Doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo. Y entre más rápido hagas conciencia del porqué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección comoanalizador de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo.
¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago?
Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita. Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo.

Estoy harto de que digas:
“Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.
“Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.
“Siempre yo con mi migrañas“.
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!”.

¡Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa.
Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!

Atte.
El síntoma.

  • Autor desconocido- Extraído de Psico Tesa
  • Fuente: El Despertar de la Conciencia (Facebook)

*Les recomiendo especialmente la Conferencia del Doctor Francisco Moya “La armonía de las emociones”

Varios hospitales ofrecen Reiki para aliviar el dolor con la energía corporal

Basado en la proyección de la energía a través de las manos, el reiki, una técnica milenaria de origen japonés, se va haciendo hueco en la Sanidad pública. En la actualidad, varios hospitales españoles ofrecen el reiki como parte del tratamiento, como el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, el Hospital de Guadarrama, el de Puerta de Hierro, Virgen de la Macarena de Sevilla y San Juan de Dios, son algunos de ellos. No obstante, su implantación aún dista de la existente en otros países como Estados Unidos y Reino Unido, donde se emplea en más de 1.000 centros hospitalarios y está incluido en el Sistema Público de Salud desde hace tiempo.

Beneficios

Según destaca Charo Fernández, maestra de esta disciplina, «sus efectos inmediatos y visibles en los pacientes son relajación muscular, mejora del sueño, disminución de ansiedad y mejora del estado de ánimo». Los expertos destacan que, gracias a esta terapia, se puede aliviar el dolor crónico que genera, por ejemplo, la artritis, el reuma o la migraña. Asimismo, acelera la recuperación de lesiones, y ayuda a calmar el estrés y la ansiedad.

Pero, sin duda, uno de lo mayores beneficios se obtienen en relación al cáncer, porque «reduce los efectos secundarios de la quimioterapia», dice Carmen Ruiz, miembro de la Federación Española de Reiki. Por su parte, Fernández matiza que «potencia la reacción curativa de los fármacos», porque, «restablece el equilibrio en el organismo. Refuerza y activa el sistema inmunológico y, por tanto, la capacidad de lucha ante las agresiones químicas (necesarias para luchar contra la enfermedad)», añade.

En una sesión clásica de unos 45 minutos (en el caso de los enfermos se adapta según su estado, según explica Carmen Ruiz), el individuo, tumbado en una camilla, nota cómo el maestro pone sus manos en diferentes zonas del cuerpo, empezando por la nuca y terminando por la planta de los pies. Doce son las posiciones principales estratégicas que las manos ejercen en zonas en las que residen los centros de energía. «No se manipula al paciente, como ocurre con los masajes. Se posan las manos y se canaliza la energía, que va asimilando el cuerpo», especifica Ruiz.

Y no existen impedimentos para practicarlo. «Se comentó en su día que quienes llevaban marcapasos, por ejemplo, no podían someterse a esta terapia, pero yo misma he tratado a un paciente con marcapasos con buenos resultados. Es más, también a personas en coma o estado vegetativo, porque en ocasiones su sistema digestivo no funciona naturalmente y gracias a esa energía que se proyecta, logramos que se regule».

En cuanto al personal que lo practica, Fernández matiza que «suele cubrirse con voluntariado preparado. Aunque en el Hospital de Guadarrama, lo aplica el propio personal de enfermería». Precisamente aquí se impartió recientemente la primera jornada sobre reiki. Un centro hospitalario en el que la terapia se aplica desde septiembre de 2011 como una herramienta más para el cuidado de los pacientes. Durante las jornadas explicaron que «hemos podido comprobar cómo mejoran signos tales como el dolor, el miedo, angustia etc. Los pacientes manifiestan alivio de los síntomas, incluso mejoría en aspectos que van mas allá de los esperados, que no están en relación con la causa por la que recibieron la terapia».

El proyecto se enmarca como un elemento en la cartera de servicios del hospital, dentro del ámbito de los cuidados de enfermería, y a partir de la detección de problemas de cuidados etiquetados en la clasificación norteamericana de problemas de cuidados enfermeros Nanda, bajo la denominación «alteración del campo energético».

  • Fuente: larazon.es

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La ciencia detrás del reiki: Intentando entender el misterio

En el cuerpo cargamos a nuestra familia

árbol- espaldaNuestro cuerpo suele reflejar los problemas o enfermedades heredadas del árbol genealógico.

No debemos caer en la trampa de buscar recetas infalibles porque no las hay, este artículo sólo pretende dar unas pocas orientaciones que sirvan como base. Cada caso es distinto.

Queremos decir que asignar un ancestro a cada órgano o área corporal, es parecido a la tarea en la que se han enfrascado y se siguen enfrascando muchos neurólogos localistas: la de asignar funciones cognitivas concretas a zonas cerebrales concretas.

La conclusión a la que llegan es que hay especialización hasta cierto punto, porque en el cerebro, igual que en el Universo, primero, todo interacciona con todo, y segundo, descubren que se trata de un holograma, de manera que todo está contenido en cada parte del todo.

Antes de seguir, tenemos que tener en cuenta que en cada zona corporal conviven tres informaciones:

1.- La memoria de nuestro árbol genealógico
2.- La memoria biográfica personal
3.- Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

La memoria de nuestro árbol genealógico

La familia está viva en la piel, en el cuerpo, está hablando. Hasta tal punto que podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que éste ha dejado en nosotros…

Esa “cierta especialización” de la que hablábamos, en la que los estratos de nuestro árbol genealógico vive en cada uno de nosotros se podría expresar así, muy a grandes rasgos:

*Parte derecha del cuerpo-rama paterna
*Parte izquierda-rama materna
*Hombros, cabeza-bisabuelos
*Tórax y brazos-abuelos
*Desde la cintura a las rodillas-padres
*Desde rodillas a plantas de los pies-hermanos

La memoria biográfica personal

Desde la manera en la que somos concebidos, hasta el efecto que nos ha causado la regaña del jefe, pasando por el tipo de parto, como nos han acariciado de niños, todo queda escrito en el cuerpo. Por ejemplo, consideramos que el peso de la culpa se asienta en la parte alta de la espalda y los traumas infantiles en los pies. La piel es un gran lienzo en la que queda escrita la historia de nuestras relaciones con el mundo.

Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

Nuestro cuerpo es el mapa físico de nuestra conciencia, un fiel reflejo de cómo funcionamos en las distintas áreas de la vida. Cualquier síntoma físico es una oportunidad para hacernos conscientes de que hay un área en nuestra vida que necesita atención.

El cuerpo en su totalidad se inclina al andar: hacia atrás o hacia delante. Estaremos huyendo del pasado si caminamos inclinándonos ligeramente hacia delante. Si nos inclinamos hacia atrás al andar tenemos miedo a entrar en la vida, somos unos cobardes.

La cabeza también puede simbolizar al padre y a todos los ancestros varones.
Caminar con la cabeza por delante es igual a no reconocer nuestros deseos, andamos refugiados en el intelecto.
Los tumores cerebrales tienen que ver con los secretos escondidos del árbol.
Las migrañas con las retenciones sexuales.

Los ojos como conjunto son de carácter masculino.
El ojo derecho es el intelectual, el racional. El izquierdo es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.

La boca y las orejas simbolizan el linaje materno (son receptivas).
La sordera en el oído izquierdo puede ser algo que no quiero escuchar del linaje femenino.

Los dientes picados son el resultado de la rabia no expresada.
La garganta es el canal de expresión y de creatividad.
Tras una amigdalitis se esconde el miedo, las emociones reprimidas y la creatividad sofocada.

El pecho: aquí está la relación corazón-emociones.
Si no nos han amado desarrollaremos un pecho endurecido e insensible.

Las manos son el símbolo de la elección.
La mano derecha es el símbolo de la elección racional, sin fe. La izquierda es la intuitiva.
Las uñas son nuestras defensas simbólicas… ¿Heredamos uñas de mucho grosor?

La espalda: los problemas simbolizan que cargas a los padres.
Si no nos acariciaron de pequeños podemos sufrir una desviación de columna.
En la espalda se van archivando los conflictos no resueltos de nuestro pasado:
-En la parte lumbar está la conexión con nuestra sexualidad y creatividad (los padres).
-En la parte dorsal es la conexión con nuestra parte emocional (los abuelos en el árbol).
-En la parte cervical nos conectamos con nuestro intelecto (los bisabuelos)

El vientre: la madre y todo lo que “digerimos de la vida”.

Los problemas de estómago están asociados al miedo, a la angustia y la ansiedad.

La pelvis se conecta con la sexualidad y con nuestros padres.
El miedo a la sexualidad puede traducirse en una pelvis movida hacia atrás.

Las rodillas nos muestran nuestra flexibilidad, nuestra adolescencia. Si vivimos encerrados en nuestro castillo, inflexibles, sufriremos con las rodillas.

Los pies simbolizan el territorio, conectados con nuestra hermandad.

Cuando no estamos viviendo nuestra vida, caminamos como un ladrón sin hacer ruido.
Si somos hijos de padres divorciados, o separados… las puntas de los pies se separan.
Vivimos una época de regresión a la infancia… las puntas de los pies miran hacia dentro.
Cuando los pies se inclinan hacia fuera nos señalan que no tenemos un lugar en el mundo.

Somos un espíritu que utiliza un cuerpo de vehículo para pasearnos por esta vida, pero él no es una carrocería inerte, cada célula contiene lo que fueron nuestros ancestros y lo que somos nosotros. Y no olvidemos lo que dice el proverbio chino: “Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”.

*Si lo desea, pueden leer la publicación: “Posición de los hermanos en la familia

Causas emocionales de dolores de cabeza, jaquecas y migrañas

Dolor de cabezaLa cabeza es mi centro de comunicación, está vinculada a mi individualidad. Frecuentemente se le llama el “centro de mando. Por ella pasan todas mis emociones y todas mis comunicaciones, por vía de mis cinco sentidos. Si vivo dificultades o enfermedades de la cabeza, debo preguntarme si vivo un conflicto referente a mis pensamientos y mi vida espiritual o mi crecimiento personal. Esto se explica por el hecho que la cabeza está constituida por huesos que están hechos de un tejido duro y que simbolizan mi energía espiritual, y que estos huesos rodean el tejido blando y los fluidos, que simbolizan mis energías mentales y emocionales. Si ambos aspectos están en armonía, habrá fusión de cuerpo y mente. Sin embargo, si la sangre que está en mi cabeza, no circula bien o si ejerce una presión, esto me indica que tengo dificultad en expresar o recibir el amor y todo sentimiento que me habita (porque la sangre transporta mis sentimientos en todo mi cuerpo). Mi cabeza recibiendo y expresando los diferentes aspectos de mi comunicación, lo mismo que las sensaciones e impresiones del cuerpo que las manifiesta exteriormente, aprendo a mantenerme abierto frente a mi entorno, a aceptar los mensajes que llegan a mis sentidos y a través de todo mi cuerpo para aprender las lecciones de la vida que me traerán un mayor despertar espiritual.

Hay varias causas a los dolores de cabeza. Por ejemplo, el estrés y la tensión cuando me esfuerzo tanto como pueda “para estar” de cierto modo o de “para hacer” tal cosa. El dolor de cabeza aparece frecuentemente cuando intento realizar algo demasiado fuerte o cuando estoy obsesionado por esto que viene e inquieto por lo que me espera en el futuro. Vivo en este momento mucha ansiedad y preocupación. Así puedo reaccionar a fuertes presiones ejercidas por situaciones o acontecimientos que me rodean. Puedo vivir un sentimiento intenso de fracaso, duda, odio de sí que da vida a la crítica y, sobre todo la auto-crítica. Estoy cogido, “encajonado” en mi cabeza, no me gusta lo que veo, y me juzgo con severidad, dándome a mí-mismo “golpes de cabeza”. El dolor de cabeza puede provenir también de la negación y de la supresión de mis pensamientos y de mis sentimientos que creo inaceptables o  desaprobados. O bien no tengo el valor de expresarlos, o sencillamente no los escucho, porque racionalizo, intelectualizo todo lo que vivo. “Esto está bien, esto está mal”. Quiero quizás comprender demasiado, ir demasiado de prisa, querer saber o tener respuesta a mis preguntas en seguida. Pero el tiempo quizás no ha llegado aún y debo desarrollar mi paciencia y mi confianza en que todo sucede en el momento justo. El dolor de cabeza expresa también emociones negativas que están “cogidas en la trampa en mi cabeza, tales como la inseguridad, el tormento, las ambiciones excesivas, la obsesión de ser perfecto, que causan una dilatación sanguínea. Finalmente, si tengo miedo de hacer frente a cierta realidad, podré encontrarme otro lugar en donde llevar mi atención y huir, esto siendo el dolor de cabeza. Un dolor de cabeza al nivel de la frente se referirá más a una situación en mi trabajo o vinculada a mi papel social pero si se sitúa lateralmente (cerca de las sienes), más bien es mi lado emocional (familia, pareja) el que está implicado. Cualquier sea la causa, el dolor de cabeza está directamente vinculado a mi individualidad y debo aprender a ser más paciente y más flexible hacía mí y los demás. “Mis ideas son cada vez más claras”, y aprendo a dar el lugar que corresponde tanto a mi intelecto como a mis emociones, para alcanzar el equilibrio. Entonces estaré más en armonía conmigo mismo, me sentiré la cabeza más liberada y ligera.

Las migrañas frecuentemente están asociadas a trastornos de la visión y la digestión. Ya no quiero ver y no quiero digerir lo que sucede en mi vida. Son angustias, frustración frente a una situación en la cual soy incapaz de tomar una decisión. Puedo tener el sentimiento de algo que debe estar hecho o realizado o que me está pedido. La migraña expone mi resistencia vinculada a mi incapacidad de cumplir lo que me es pedido. Mi cabeza “sobre calienta” y me hace daño sólo con la idea del objetivo por alcanzar que me parece inaccesible. Mi cabeza se parece a un “presto”, la presión siendo tan fuerte que aún no sé cuál solución o cuál actitud adoptar. Hay conflicto entre mis pensamientos, mi intelecto que está sobrecargado, mis necesidades y deseos personales. ¿Me siento a la altura o tengo la sensación de ser incompetente, sobre todo en el plano intelectual? Debo tomar consciencia de que estoy huyendo de lo que me molesta o que siento incomprensión y una carencia de amor por parte de alguien. Las migrañas pueden también estar vinculadas a problemas sexuales tales como la represión desde la infancia, y que vuelven a la superficie. Es como una lucha adentro mío, que se desenvuelve entre mis pensamientos y mi sexualidad, esto me sube a la cabeza. Puedo tener la sensación que es como si mi cabeza fuera a explotar. Debo comprender que, cuando tengo una migraña, tengo una toma de consciencia por hacer. Debo cambiar cosas y debo ser capaz de cambiarlas, es decir de pasar a la acción. Al darme un tiempo de pausa, la migraña puede ser también un modo de lograr más amor y atención. Dejo los acontecimientos fluir libremente en mi vida y recibo a cambio alegría, paz, armonía.

  • Fuente: El Gran Diccionario de las dolencias y enfermedades de Jacques Martel (Psicoterapeuta)

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Dolor de cervicales? Descubre las causas emocionales.