Cómo alcalinizar el cuerpo con los 3 pilares básicos

alimentos-alcalinosEl equilibrio del pH en la sangre y tenerle alcalino es algo vital para poder evitar enfermedades teniendo sistema inmune fortalecido y hablamos de muchas enfermedades entra las que está el cáncer.

Tener un cuerpo alcalino es la base de la salud unida también por supuesto a las emociones. Si tenemos acidez en el organismo no tenemos un sistema inmunitario capaz de defenderse de las enfermedades y además la acidez es la causa primaria del cáncer. Como ya hemos dicho muchas veces en esta web, esto es algo que descubrió el bueno de Otto Warburg que fue premio nobel en el año 1931.

Hoy vamos a ver cómo alcalinizar el cuerpo ya que para alcalinizar el organismo hay 3 aspectos clave en los que hay que centrarse y que son los que determinan el pH de nuestro cuerpo:

  1. La alimentación

  2. El estado mental (nivel de estrés, ansiedad etc…)

  3. El ejercicio físico

De todo ellos quizás el más determinante es la alimentación y no es de extrañar que con los avances de la ciencia cada año haya más casos de cáncer en lugar de menos debido a la nefasta alimentación ácida que se sigue en general en la sociedad actual en la que vivimos.

La alimentación

Nosotros tenemos a nuestra disposición los alimentos ácidos, los neutros y los alcalinos y solo de nosotros depende consumir unos u otros.

Aquí puedes ver una lista de los alimentos alcalinos, ácidos o neutros.

Seguir una alimentación alcalina es básicamente hacer lo siguiente:

  • Consumir grandes cantidades de vegetales y frutas orgánicas

  • Optar por los alimentos crudos, como los vegetales y los licuados de frutas y hortalizas para aprovechar sus vitaminas, minerales y enzimas

  • Evitar los alimentos procesados, cargados de sustancias acidificantes y perjudiciales como colorantes y productos sintéticos

  • Evitar los alimentos que contengan azúcares y harinas blancas refinadas (Alimentos procesados, pan blanco, bollería, dulces elaborados con azúcar blanca etc…)

  • Evitar las carnes y los lácteos, que son alimentos altamente acidificantes

  • Cocinar al vapor, hervido, a la plancha o al horno y evitar las frituras que también son ácidas

  • Consumir básicamente productos de origen vegetal

  • Beber bebidas alcalinas, como el agua con limón y/o bicarbonato, además de los mencionados jugos de vegetales

  • Evitar el alcohol en grandes cantidades y las drogas

  • Optar por los alimentos integrales siempre que tengamos opción. (ejemplo escoger pan integral en lugar de pan blanco, arroz integral en lugar de arroz blanco etc…)

En definitiva para poder aprender a alcalinizar el organismo podemos decir en el aspecto de la alimentación, que se trata de consumir alimentos naturales y alejarnos de todo lo químico, refinado o que haya sido tratado por la industria alimentaria para abaratar costes y producir a gran escala o industrialmente.

En aspecto mucha gente y de hecho la mayoría de la humanidad, tiene costumbres muy arraigadas desde pequeños, como puede ser con el consumo de carne, el de la leche de vaca, el queso, el pan o el arroz blanco etc…Todos estos alimentos que acabamos de mencionar son alimentos ácidos, que deterioran el sistema inmunológico.

Las alternativas a los alimentos ácidos son muchas y vamos a poner un ejemplo muy claro. La quinoa contiene mucha más proteína que la carne y además contiene muchos más aminoácidos esenciales.

Es un tema de costumbres y de que en esta sociedad se promueve una alimentación ácida, por un lado porque al sistema le interesa tenernos enfermos zl ser un gran negocio, para después vendernos sus medicamentos y por otro porque todo lo que sea abaratar costes en la industria alimentaria bienvenido sea, aunque ello tenga consecuencias nefastas en nuestros organismos. La gran cantidad de sustancias sintéticas y modificadas (refinados) que contienen los alimentos perjudican notablemente nuestras capacidades de autosanarnos.

El factor emocional y el pH

Está demostrado que estar sometido a altos niveles de estrés disminuye el pH de nuestro cuerpo o lo que es lo mismo, produce acidez en el organismo.

Así mismo tener un estado mental cargado de rencores, ira, sentimientos de culpa, ansiedad y todo lo que tenga que ver con no tener un buen equilibrio emocional, se sabe que también influye en nuestro pH y por tanto en nuestra salud en general.

Las prácticas como la meditación son de gran ayuda, así como otras técnicas como el yoga, el Reiki ya que son actividades que ayudan a calmar nuestro estado mental aliviando mucho el estrés y la ansiedad y los factores negativos que inciden directamente también en nuestro cuerpo.

No es complicado encontrar dos momentos al día para practicar meditación, siendo lo ideal practicarla 20 minutos por las mañanas y otros 20 minutos en la tarde.

El estrés es uno de los factores que más daño producen en el sistema inmunitario y podemos observarlo fácilmente cuando vemos que es en etapas de estrés o de mucha preocupación por algún problema que nos surja, cuando caemos enfermos.

Es muy importante encontrar un equilibrio emocional y despejar lo más posible nuestra mente de preocupaciones y de ansiedad y es ahí donde las prácticas como la relajación y las técnicas para buscar la paz interior como la meditación nos ayudan mucho realmente.

Cómo alcalinizar el cuerpo naturalmente con ejercicio

Cuando hacemos ejercicio ponemos en marcha nuestro sistema linfático y oxigenamos la sangre. La acidez en el organismo, en un tejido o en un órgano determinado proporciona el medio idóneo para la aparición de los tumores ya que se produce una carencia de oxígeno en el medio.

Con el ejercicio físico y especialmente con el ejercicio aeróbico o cardiovascular oxigenamos nuestro organismo y especialmente cuando lo realizamos al aire libre y en plena naturaleza.

El ejercicio físico produce alcalinidad en nuestro cuerpo y ayuda a eliminar las sustancias ácidas y las toxinas que se acumulan en nuestro cuerpo.

Además de esto incide directamente en nuestro estado de ánimo, lo cual acabamos de ver que también es muy importante que sea al correcto para no promover un medio ácido.

Cuando sudamos expulsamos ácidos en el organismo por medio de los poros de nuestra piel y es una de las mejores maneras de eliminar los ácidos que tenemos.

El sistema linfático es un sistema que es circulatorio y secundario que en paralelo trabaja con el sistema cardiovascular. Trabaja a través de una red de ganglios linfáticos, capilares y vasos que transportan un líquido que se llama linfa y que es claro y alcalino.

Con el ejercicio retiramos los fluidos de los tejidos para devolverlos a la sangre y eliminar todas las sustancias ácidas como toxinas, bacterias y desechos expulsándolos del organismo.

La linfa se encarga también de administrar nutrientes en las células y además ayuda en el intercambio de oxígeno y de dióxido de carbono. Se encarga de ayudar al sistema inmunitario desplazando los glóbulos blancos por el organismo.

El ejercicio físico es esencial para poder activar el sistema linfático y para conseguir un cuerpo más alcalino y poder mantenerlo de ese modo.

Es necesario activar el sistema linfático para que no se ralentice y no pueda enviar el oxígeno fresco y el combustible para las células.

Además cuando acumulamos ácido en el cuerpo, este lo que hace es retener líquido para neutralizar el ácido y esto nos expone a padecer enfermedades.

El sistema linfático por tanto es clave para poder mantener un organismo alcalino y expulsar las sustancias nocivas del organismo así como para poder oxigenar correctamente las células.

El ejercicio aeróbico es aquel que se mantiene a una intensidad moderada durante un tiempo relativamente largo. Lo ideal es practicar la carrera, bici o andar a un ritmo moderado durante más de 30 minutos.

Si se practica además en un ambiente natural la oxigenación del organismo será mucho mayor.

Los Valores del pH

Cualquiera puede medirse el pH usando unas tiras que nos venden en la farmacia y que reaccionan en contacto con la orina o bien con la saliva.

Un nivel de pH de 7,6 en el organismo es el valor ideal y ligeramente alcalino y que se consigue siguiendo las pautas mencionadas.

Cuando tenemos un pH de entre 7.0 y 7.3 nuestro cuerpo no está ni ácido ni alcalino (neutro).

Cuando el pH en la sangre está en 6.4 significa que el cuerpo tiene 10 veces más acidez de la recomendada y si se alcanza un pH de 6.1 el cuerpo entonces tiene 20 veces más acidez de la ideal.

Si tenemos un pH de 5.5 tenemos un cuerpo 100 veces más ácido de lo saludable y si tenemos un pH de 4.9 tendríamos un organismo 200 veces más ácido de lo aconsejable y las enfermedades estarán a la orden del día en la persona que tenga esos valores.

Te recomendamos la entrevista a R. L, un científico independiente, nutricionista, médico naturista e investigador que nos habló de las cosas que nos ocultan y de cómo tener una buena salud.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Lo que no decimos enferma

Las quejas son un veneno para tu cerebro

las-quejas¿Por qué las personas se quejan?

Sin duda, no es para torturar a los demás con su negatividad, como muchos podrían pensar. La mayoría de las personas se quejan porque al exteriorizar sus emociones y pensamientos se sienten mejor, o al menos eso creen.

Sin embargo, la ciencia señala que en realidad andan desencaminadas. Quejarnos no nos hace bien, expresar esa negatividad puede hacer que nos sintamos peor. Ventilar las emociones puede parecer una buena idea pero a la larga no lo es, tanto para la persona que se queja como para quien le escucha.

El problema se encuentra en el cerebro. Quejarse altera nuestras redes neuronales y puede tener serias repercusiones para nuestra salud mental. De hecho, algunos neurocientíficos han llegado a afirmar que las quejas pueden matarnos, literalmente.

Las quejas consolidan las sinapsis de la negatividad

Ahora mismo en nuestro cerebro se están produciendo muchísimas sinapsis. Cuando pensamos en algo, una neurona libera una serie de neurotransmisores, a través de los cuales se comunica con otra neurona y establece una especie de puente a través del cual pasa una señal eléctrica. De esta forma se transmite la información en el cerebro.

Lo interesante es que cada vez que se produce una sinapsis, ese camino se consolida. De esta forma se crean auténticas autopistas neuronales en nuestro cerebro, las cuales nos permiten, por ejemplo, conducir de manera automática o caminar sin tener que pensar en cómo movemos los pies.

Estos circuitos no son estáticos, en función de la práctica pueden cambiar, debilitarse o consolidarse. Obviamente, mientras más sólida sea esa conexión, más rápido se transmitirá la información y más eficientes seremos realizando esa actividad.

El problema es que cuando nos quejamos y nos llenamos de pensamientos negativos, estaremos potenciando precisamente esas redes neuronales, alimentando la negatividad que da lugar a la depresión. Mientras más nos quejemos, más negro veremos el mundo, porque son precisamente esos caminos neuronales los que estamos potenciando, en detrimento de otros, mucho más positivos y beneficiosos para nuestra salud emocional.

De hecho, investigadores de la Universidad de Yale han apreciado que en las personas sometidas a un gran estrés o que padecen depresión, ocurre una desregulación de las sinapsis y se produce una atrofia neuronal. En el cerebro de estas personas aumenta la producción de un factor de transcripción denominado GATA1, que disminuye el tamaño, las proyecciones y la complejidad de las dendritas, las cuales son esenciales para transmitir los mensajes de una neurona a otra.

Eres el reflejo de quienes te rodean

Las quejas no solo afectan las conexiones neuronales de la persona que se lamenta sino también de quienes están a su alrededor. De hecho, es probable que después de haber escuchado a un amigo quejarse durante varias horas, te sientas como si te hubiesen drenado, como si te hubieran robado la energía. Es probable que en ese momento también tengas una visión un poco más pesimista del mundo.

Esto se debe a que nuestro cerebro está programado para la empatía. Las neuronas espejo se encargan de que podamos experimentar las mismas sensaciones que la persona que tenemos delante, ya sea alegría, tristeza o ira. Nuestro cerebro intenta imaginar qué siente y piensa esa persona, para poder actuar en consecuencia y modular nuestro comportamiento.

En esos casos, la empatía se convierte en un arma de doble filo que blandimos contra nosotros mismos ya que cuando escuchamos a una persona lamentarse, en nuestro cerebro se liberarán los mismos neurotransmisores que en el suyo. De esta forma, terminamos siendo prisioneros de sus quejas.

El cerebro, un puesto de mando que controla el cuerpo

Las quejas consolidan las sinapsis “negativas” en el cerebro y éstas tienen un gran impacto en nuestra salud. Cuando alimentamos la tristeza, el resentimiento, la rabia, el odio y la ira, todas esas emociones se reflejan en nuestro cuerpo. De hecho, hace poco un grupo de investigadores de la Universidad de Aalto realizaron un mapa corporal de las emociones, en el cual se puede apreciar cómo éstas se reflejan en zonas específicas.

Además, no debemos olvidar que detrás de esos sentimientos y emociones negativas suele esconderse el cortisol, un neurotransmisor que también actúa como hormona cuyos niveles elevados se han vinculado con un sistema inmunitario deprimido, el aumento de la presión arterial y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y los trastornos cardiovasculares. El cortisol también daña la memoria, aumenta el riesgo de sufrir depresión y ansiedad y, por supuesto, acorta la esperanza de vida.

No hay leones vegetarianos

Vale aclarar que no se trata de que no podamos quejarnos ni de que tengamos que reprimir nuestras emociones y sentimientos. De hecho, en algunas ocasiones quejarse puede ser extremadamente liberador. Sin embargo, debemos asegurarnos de que no se convierta en un hábito y, sobre todo, de que a las palabras le sigan las acciones.

Por eso, la próxima vez que acuda una queja a tu mente, recuerda que “los leones no son vegetarianos”. Esto significa que, por mucho que te quejes, no van a cambiar su dieta. Si quieres cambiar algo y no convertirte en su cena, será mejor que busques otras estrategias.

El Universo es caótico, a veces pasan cosas malas e impredecibles sobre las que no tenemos ningún control. Podemos sentarnos a lamentarnos o, al contrario, podemos asumir una actitud proactiva y preguntarnos qué podemos hacer para lidiar de la mejor manera posible con los problemas y, de ser posible, aprender de ellos.

“La decisión está en nuestras manos”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo hacerse más consciente

 

 

Cómo protegernos de las personas tóxicas

protegerse-personas-toxicasHay muchas clases de personas tóxicas: envidiosas, celosas, posesivas, pesimistas, autoritarias, manipuladoras, etc. con las que tenemos que convivir cada día en el trabajo, en el grupo de amigos o en la familia.

En nosotros, en nuestra actitud y en saber la forma de lidiar con ellos está el secreto para que no nos influyan negativamente. Dejar que invadan nuestro pensamiento y no nos dejen respirar o dejar que nos provoquen malestar es algo que si queremos, podemos evitar.

Aprende a protegerte de las personas tóxicas.

“Muchas veces permitimos entrar en nuestro círculo más íntimo a los chismosos, a los envidiosos, a gente autoritaria, a los psicópatas, a los orgullosos, a los mediocres, en fin, a gente tóxica, a personas equivocadas que permanentemente evalúan lo que decimos y lo que hacemos, o lo que no decimos y no hacemos.” (Bernardo Stamateas)

Sentimientos provocados por las personas tóxicas

Que mal me siento a su lado. Me hace sentir incómoda, no soy yo misma. Siempre le veo una mirada de recelo. Si comento el más mínimo triunfo en mi vida, aunque sea de pasada y sin grandes aspavientos la noto celosa, incómoda, molesta.

Siento que no se alegra de nada de lo que me ocurre. Pienso que siempre vive en una especie de competición como los niños pequeños cuando dicen… “y yo más”. Y yo… me estoy dejando contagiar.

La verdad es que me siento profundamente aliviada cuando ella no está. Soy yo misma, me siento alegre, no tengo que ocultar como soy, ni las cosas buenas que hoy me han sucedido. Entonces ¿Cómo lo hago?

Ella no es positiva para mí, pero ciertos vínculos en común nos unen y no es tan fácil alejarme de su presencia. De un modo u otro siempre está presente en mi vida. Creo que incluso me estoy obsesionando con esta situación.

Este es el relato de una persona que mantiene una relación con alguien que es tóxico para ella. El temor, la inseguridad, el malestar, la impotencia o la tristeza son emociones inducidas por personas tóxicas.

En general, las personas que se dejan influir por personas tóxicas o que conviven con algunas de ellas pueden ser invadidas por una especie de sensación de agobio, impulso y malestar desbordante cuando están con ellas… Incluso, pueden llegar a crear cierta dependencia

“Deja ir a personas que solo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente” (Dalai Lama)

Cómo dejar que no nos influyan las personas tóxicas

  • Deja de concederle tanta importancia. Las personas tóxicas están ahí, de acuerdo, pero, ¿te vas a permitir que te amarguen el rato de diversión? Cuando te des cuenta de que interiormente no te afecta, que manejas la situación, te sentirás feliz contigo mismo.

  • Aléjate cantando bajito. ¿De qué sirven las peleas o “quemarte” hablando de esa persona a los demás? Olvídala sin más; haz tu vida, aléjate cantando bajito  siempre que puedas y deséale lo mejor.

  • Acostúmbrate a vivir con ellas. Siempre no podrás alejarte de estas personas. Están en tu familia, en tu grupo de amigos, en el trabajo. Están ahí y ¿qué? tú ve a lo tuyo, no entres en polémicas ni pretendas caerles en gracia. Que diga lo que quiera, que haga lo que quiera… mientras tanto, tú, acércate a la gente buena que no olvides que también la hay en tu entorno.

  • Sé cauteloso con ellas. No le cuentes tus secretos, tus cosas, para eso ya están las personas que se alegran por ti, que te animan, que te quieren.

  • No hables de ella cuando no está. Cuanto más hables de ella, más tiempo estará instalada en tu cabeza, en tu espacio y en tu tiempo. ¿Crees que merece la pena?

  • Perdónala. ¿Sabes los beneficios que tiene para uno mismo perdonar a los demás? Perdónala, es muy posible que terminen algunos de tus dolores de cabeza o de estómago. Muchas de nuestras preocupaciones se somatizan, ¿no crees que es hora de mirar por ti y por tu salud?, ¿no crees que te estás perjudicando tontamente?.

  • Practica la meditación y otras formas de liberación. Medita, camina, escucha música, son poderosas armas que liberan a nuestra mente de pensamientos negativos.

  • Analiza lo que te provocan las personas tóxicas y trata de cambiarlo. ¿Ira, recelo, odio, temor? Sé tu propio psicólogo, reconoce tus sentimientos y no te los permitas más. Al final el que está sufriendo y pasándolo mal eres tú, ¿no te das cuenta?

Cuando realmente sientas que las personas tóxicas ya no te afectan, conseguirás estar realmente contento contigo mismo y eso… es lo que realmente importa… La capacidad de estar con uno mismo a pesar de las circunstancias…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quédate con aquellas personas con las que puedes ser tú en toda tu esencia

 

 

¿Qué hago cuando el bloqueo emocional me impide avanzar?

que-hagoTodos hemos sufrido un bloqueo emocional en algún momento. Esa sensación en la que sentimos que tenemos una barrera que nos impide afrontar nuevos retos.

La inseguridad es una de las manifestaciones más evidentes de que estamos ante un bloqueo que nos está retrasando en el cumplimiento de nuestros objetivos.

Piensa en un atasco cuando vas en coche. Tienes prisa, pero de repente te encuentras sin poder avanzar por mucho que lo desees. Así es un bloqueo emocional.

Este tipo de bloqueo no siempre afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Es decir, podemos sufrir un bloqueo con respecto a nuestro trabajo, pero no en el ámbito personal o sentimental. También puede suceder todo lo contrario, que al intentar establecer una relación sentimental estable nos encontremos atascados.

La inseguridad hace entonces acto de presencia y provoca que no encontremos ese empleo que realmente nos haga felices, puede que nos convirtamos en personas conformistas. Si el bloqueo se sucede con respecto a tus relaciones, la inseguridad provocará que no te muestres cómo eres. Te pondrás una máscara que te haga sentir seguro, una máscara que en vez de protegerte tapará el verdadero problema.

¿Por qué tengo un bloqueo emocional?

Muchos de los bloqueos emocionales tienen que ver con nuestra autoestima o con experiencias que han provocado que actuemos de determinada manera. Es decir, imagínate que has pasado por relaciones amorosas tormentosas. Esto ha desencadenado una serie de actitudes con respecto a las personas que te gustan: ahora te cuesta confiar, te sientes poco seguro y tienes miedo a que te vuelvan a hacer daño.

El miedo y la falta de seguridad en nosotros mismos, en nuestras capacidades, puede desencadenar un bloqueo emocional del que no sepamos salir. De esta manera, empezaremos a sentir vergüenza por hablar en público, un gran miedo al rechazo, el pesimismo nos invadirá, experimentaremos la envidia y los celos, juzgaremos a los demás, etc.

El bloqueo emocional provocará que afloren nuestras emociones y sentimientos más negativos, que aún nos bloquearán más impidiéndonos avanzar. Aunque quizás todos ellos se encuentren influenciados por nuestro entorno, que puede actuar como un agente de concentración y como catalizador al mismo tiempo. ¿Qué queremos decir con esto?

Soy una persona dotada de sentimientos y emociones, esos que pueden provocar que me estanque y no salga de mi zona de confort.

Imaginemos que te sientes muy insegura en tu trabajo. Tu bloqueo emocional te impide lograr tus objetivos, pero algo en tu entorno está favoreciendo a esto. Posiblemente la competitividad entre los trabajadores puede ser una de estas causas. El hecho de que te evalúen constantemente o de que te hayan llamado la atención de manera reciente también pueden ser causas que acentúen este bloqueo.

Ponte en movimiento para desbloquearte

Quizás ahora mismo pienses que es muy difícil, por no decir imposible salir de un bloqueo emocional. Pero estás completamente equivocado. Tan solo necesitas ponerte en movimiento, en acción. Todos los pensamientos inseguros que te rondan provocan que te quedes parado. Tú puedes llevarles la contraria, empezando a caminar hacia adelante.

Piensa en todas esas preguntas que rondan por tu mente en tu día a día. “¿Para qué voy a ir si posiblemente no me contraten?”, “soy un fracaso, jamás conseguiré lo que tanto quiero”, “creo que no le voy a gustar”, “si me muestro tal y como soy creerá que soy estúpido”, “me voy a equivocar y todos se reirán de mí”, “los otros son mucho mejores que yo”

¿Verdad que en alguna ocasión alguno de estos pensamientos ha pasado por tu mente? La única opción que tienes es actuar como cuando tienes miedo a recibir un no como respuesta. Aceptar la negativa, pero “probar” a ver si puedes conseguir un “sí”. ¿Qué tienes que perder?

Haz lo contrario a la inercia que han creado tus emociones. ¿Tienes miedo a quedar en ridículo en esa exposición? Si no la haces, nunca podrás demostrarte que no estabas en lo cierto. A veces resulta muy positivo autoconvencernos de que somos lo que nos gustaría ser. Por ejemplo, “me gusta hablar en público” o “no tengo miedo al ridículo”.

Un bloqueo emocional puede ayudarnos a pensar mejor las cosas, a tomarnos nuestro tiempo. Pero, si dura demasiado, es necesario ponerle remedio.

¿Qué ocurre si el bloqueo emocional se encuentra en tus relaciones? Piensa en que si sufres un rechazo es que tal vez no sea la persona idónea para ti, que aventurarte a expresar lo que sientes ha sido una increíble práctica para eliminar tus miedos… Intenta ver siempre el lado positivo a todo lo que te ocurra. Créeme, siempre lo tiene.

Tener un bloqueo emocional es normal y esto nos sirve para ponernos a prueba y hacer lo que nuestras emociones nos están diciendo que ¡no, no lo hagas! Aunque, si las escuchamos mejor, sabremos que lo que en realidad nos están diciendo es que superemos nuestras inseguridades y nuestros miedos.

Que nos impulsemos gracias a ellas. A veces, no solo es positivo sentirnos bien y cómodos. En ocasiones, debemos salir de nuestro confort y arriesgarnos aunque tengamos miedo y los escalofríos recorran nuestro cuerpo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “13 consejos para cuando la vida se nos pone difícil

La música es terapéutica

musica¿Qué nos aporta la música?

Algunas personas dicen que la música es su mejor terapeuta y en cierto modo tienen algo de razón porque nos ayuda a conectarnos con nuestros sentimientos y recuerdos y muchas veces nos ayuda a descifrar como en realidad nos sentimos.

La música nos genera tanto emociones positivas como negativas, pero también tiene otros muchos beneficios. En el artículo de hoy os desvelaremos algunos de ellos.

La música como ayuda al dolor diario

Hay muchas personas que aseguran que la música es terapéutica y que de una u otra forma los ha ayudado a mejorarse de su malestar bien sea físico o emocional.

Según diversas investigaciones, la música tiene efectos fisiológicos, como en el ritmo cardíaco, la presión arterial, el ritmo respiratorio, y además también puede afectar nuestras ondas cerebrales.

En sí afecta a nuestro organismo y a nuestras emociones tanto de forma positiva como negativa. Por eso se dice que escuchar una melodía es terapéutico porque nos ofrece muchos beneficios a diferentes malestares que podamos presentar en determinado momento.

La música como beneficio

La música también puede ser vista como sanadora, puesto que nos beneficia con problemas relacionados con el estrés, nos ayuda a mejorar nuestra memoria y con determinados dolores.

A este tipo de terapia le llamamos musicoterapia, y viene a formar parte de las terapias alternativas. Ésta afirma que la música interviene directamente en nuestro sistema nervioso causando algún tipo de efecto positivo.

Otra forma de verlo sería como la mayoría de las personas lo asimila, ya que puede formar parte de una distracción de los problemas cotidianos para nosotros y nos hace sentir mejor por momentos cuando disfrutamos de la que nos gusta.

¿Qué nos aporta la musicoterapia?

La musicoterapia puede ser activa en donde el paciente puede cantar, tocar instrumentos musicales y bailar, y de forma receptiva donde escucha para relajarse, además de otras técnicas en donde está involucrada la persona encargada de aplicar la terapia.

La música nos ofrece muchos beneficios tanto físicos, cognitivos y motores. Esta aumenta nuestra capacidad de responder más rápido ante diversos estímulos sensoriales. Nos ayuda con nuestra memoria, pensamientos, emociones e imaginación.  Además nos permite conocer cómo nos sentimos y así poder compartir mejor con los demás, así que vendría a servir también de forma social.

Al ser capaz de bailar y tocar instrumentos nos favorece en nuestra coordinación, nuestro equilibrio y movilidad. Nos aporta mucho esta forma de terapia en donde no solo se trata de escuchar, sino que es mucha más completa.

¿En qué tipo de problemas nos ayuda la musicoterapia?

La musicoterapia ayuda a personas con problemas cognitivos como daño cerebral, pacientes con adicciones o con dolores crónicos, puesto que ayuda a la persona a relajarse ofreciéndole mejorar su humor junto a beneficios a nivel neurológico.

Puede ayudar a todo tipo de personas con estrés, ansiedad, con problemas de memoria…, para aquellos niños que son inquietos y con dificultades del aprendizaje, además de contribuir a mejorar los niveles de nuestra autoestima. Es decir, la musicoterapia aporta beneficios tanto a niños como a adultos.

Nos aporta mucho a la solución de algunos de nuestros problemas y es para todas las edades lo cual es bastante bueno. Así que a escuchar música, a bailar y tocar algún instrumento que no podemos perdernos todo esto que nos concede la magia de la música.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo nuestras emociones afectan nuestra salud

Las rodillas: mi flexibilidad, mi amor propio, mi orgullo, mi testarudez

Las rodillas son la segunda articulación de las piernas. Cargan el peso del cuerpo cuando estamos de pie y se necesitan para caminar, para subir y bajar escalones, para sentarse, para descender, etc.

Las rodillas se relacionan con el orgullo, el sometimiento, la modestia y la humildad. Representan nuestra capacidad de ceder, de soltar, en nuestra relación con los otros.

No querer doblegar las rodillas indica una actitud orgullosa e inflexible. Caer de rodillas es una llamada a la humildad, a que abandonemos la arrogancia o el orgullo respecto a alguna situación que estemos viviendo.

En astrología se dice que el signo de capricornio controla la articulación de la rodilla y el regente de este signo es Saturno. Tal vez por ese motivo se dice que las personas muy “saturninas” (es decir rígidas) suelen acabar con problemas de rodillas.

En el maestro y las magas, Alejandro Jodorowsky explica que cada una de nuestras edades vive en nosotros. Si los huesos son seres, las articulaciones son puentes por donde hemos de atravesar el tiempo. Dice respecto a las rodillas:

“Asalta esa fortaleza al parecer inexpugnable que son tus rodillas. Por delante presentan una coraza al mundo, pero detrás, en la intimidad, te ofrecen la sensualidad del adolescente”

Las rodillas conquistan el mundo, te permiten ocupar como un rey tu territorio, son los caballos feroces de tu carro. Pero si no sigues subiendo, madurando, ahí te quedarás, encerrado en tu castillo.

Las lesiones de menisco, constituido por cartílago que hacen posible la articulación y rotación de la rodilla, se producen a causa del sobreesfuerzo. Puede que con una excesiva actividad exterior, huyamos desmesuradamente de solucionar algún conflicto interior. Tras la operación de menisco, los afectados deben restringir el movimiento. A este proceso, sería conveniente que le siguiera una toma de conciencia de cuales son nuestros límites y de que manera los estamos trascendiendo, al tiempo que deberíamos preguntarnos de qué asunto íntimo estamos “queriendo escapar”.

Los dolores en las rodillas son aliados que nos pueden ayudar a reflexionar sobre nuestra relación con la jerarquía: la dominación y el sometimiento con lo que nos rodea; sobre nuestra excesiva rigidez; e incluso nos puede invitar a dar un repaso autobiográfico de nuestra salida del mundo adolescente, por si algo que allí no se terminó de elaborar, sigue llamando nuestra atención a través de alarmas en la zona corporal que representa a esa edad, las rodillas. Si no dedicamos tiempo y energía a solucionar los problemas delsubmundoreferidos a lo anterior, todo ese tiempo y energía se concentra en una hiperactividad fuera de nosotros, demasiado orgullosos e inflexibles para admitir que debemos transformarnos, y en esta huída desmesurada, se rompen los límites de nuestra capacidad física, dando problemas en los meniscos.

En lugar de vivir estos problemas de salud como algo negativo y sin sentido, sería mejor escucharlos como si de maestros se trataran. Seguro que traen un mensaje sanador para nosotros.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Causas emocionales de la artrosis, artritis y poliatritis

No es lo que viviste, sino cómo lo asimilaste

no-es-lo-que-vivisteSe ha comprobado, a través de diferentes estudios, que los recuerdos no son inmutables, sino que dentro de ellos hay distorsiones y creaciones propias. Esto, en otras palabras, significa que lo que viviste en el pasado deja una huella que no recuerdas con exactitud, sino en función de la interpretación que construyas para comprender lo que ocurrió.

En realidad, el hilo conductor de la mayoría de nuestros recuerdos no fueron los hechos en sí, sino el significado que tuvieron para nosotros. Veamos esto con un ejemplo. Dos personas fueron abandonadas por sus padres cuando eran muy pequeñas. Ambas sufren un gran impacto por esto, pero una de ellas emprende un proceso para comprender cómo y por qué ocurrió.

Años más tarde, esta persona recuerda todo como un suceso triste, pero conoce y entiende las circunstancias en las que se produjo. En cambio la otra persona, que no ha digerido la experiencia, simplemente tiene recuerdos vagos e imprecisos, pero también una fuerte sensación de dolor y rencor.

Así que, en últimas, nunca se trata de lo que viviste, sino de la forma como has logrado asimilar esa situación. Buena parte de las causas para sentir tristeza o ansiedad están en esas vivencias del pasado que, por no haber sido digeridas, siguen siendo un factor que influencia la vida de manera negativa.

Los seres humanos no somos una computadora que simplemente acumula datos y los tiene a disposición. El recuerdo juega un papel muy especial en la vida de los seres humanos. El pasado es en realidad un concepto complejo porque, aunque se trata de algo que ya viviste, puede tener una fuerza muy importante en tu presente. Incluso aunque no te des cuenta de ello.

chico con corona

 Aquí podemos utilizar la vieja metáfora del edificio. Primero se hacen los cimientos y luego se debe construir sobre ellos una y otra plantas. Si los cimientos no quedaron bien hechos, probablemente uno de esos pisos comience a agrietarse, sin que haya razón aparente. O el edificio en su conjunto puede comenzar a hundirse o derrumbarse en caso de terremoto.

Esto es exactamente lo que pasa con un ser humano. Las bases de lo que uno es se construyen en los primeros años de vida, que son, por lo general, los que casi todos hemos olvidado. De ahí en adelante, cada experiencia se suma y se interpreta, de acuerdo con esa conciencia de base que ya está formada. Y si los cimientos están afectados, por alguna razón, es posible que ya en la vida adulta aparezca esa grieta o esa inestabilidad que puede poner en riesgo todo.

Lo bueno de todo esto es que aunque se pueda hacer la metáfora del edificio para comprender, el ser humano es mucho más complejo, pero, a la vez, más flexible. Lo que ocurrió en el pasado puede leerse de una manera más constructiva y provechosa, gracias a la comprensión. Es decir que lo que viviste puede dar lugar a hacerte mejor o peor, todo depende de cómo lo interpretes.

LO QUE VIVISTE SE PUEDE REINTERPRETAR

Por naturaleza, tendemos a eludir y a intentar olvidar las experiencias negativas. Si viviste un abandono, un rechazo, o una experiencia traumática, lo más seguro es que trates de ponerla a un lado y de no pensar mucho en ella, para no sumergirte en una cadena de pensamientos que poco aportan a tu bienestar emocional.

Sin embargo, cuando no te das tiempo para asimilar eso que viviste, en lugar de olvidar realmente, lo que consigues es mantener viva esa experiencia en tu inconsciente. Esto se traduce en esas tristezas o esas angustias para las que no parece haber explicación.

Más que lo que viviste, lo importante es la forma como has estructurado el recuerdo. Si eliges una perspectiva victimista para interpretar lo ocurrido, tus experiencias pasadas las verás a través de ese lente de la autoconmiseración. Si escoges una visión defensiva, lo que viviste solo será una razón más para desconfiar de los demás o para estar en actitud de revancha hacia las personas, aunque no te hayan hecho nada.

Es importante aprender a deconstruir lo que viviste. Esto quiere decir, que debes tomar los hechos ocurridos y asumir un punto de vista que te lleve a la comprensión. No solamente tomar en cuenta lo sucedido, sino tratar de ubicarte en la posición de quienes pueden haberte hecho daño.

Quizás descubras que lo que los motivó no fue la crueldad o el egoísmo, sino sus propias limitaciones o frustraciones. Tal vez también entiendas que la mejor manera de hacerte justicia no es olvidar, sino aprender a mirarte como alguien que pasó por una experiencia negativa, pero que también merece superarla y ser feliz.

La propia experiencia es el mejor aprendizaje

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Qué pasa cuando el cielo se nos viene abajo?

“SOLO RESPIRA”, un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones

niña-solo-respiraLa vida no sólo nos duele a los adultos. Los niños también se estresan, se irritan o se sienten dolidos.

Este cortometraje nos da una lección sobre esto, pues con frecuencia lo que ocurre es que castigamos la expresión y gestión de las emociones negativas desde la más tierna infancia.

No nos damos cuenta, pero los elementos que ponen en marcha la maquinaria de nuestra vida moderna, los ambientes artificiales, las prisas, la forma en la que dormimos, comemos, y el aire que respiramos, pueden llegar a ser verdaderos puñales emocionales.

Sea como sea, es obvio que si aprendemos a gestionar todos esos “contratiempos” que dificultan nuestro desarrollo emocional y que pueden dañarnos, lograremos tolerar mejor las circunstancias de un entorno desfavorable.

“Solo Respira”, un potente corto que ayuda a gestionar emociones

Este cortometraje promueve la conciencia emocional como un vehículo primario para cambiar nuestro modo de vivenciar nuestras experiencias sentimentales. Los niños hablan de lo que les hace sentir enfadados, tristes o culpables, de cómo reaccionan y de la manera que tienen de transformar sus sensaciones en positivas.

Para realizar este trabajo de manera completa necesitamos también hablar de lo que nos produce alegría, placer y orgullo, así como de la manera que tenemos de comprenderlos y controlarlos.

Ejercitar nuestro cerebro pensante y saber ponerle palabras y expresión a nuestras emociones nos ayuda a desarrollarnos y a tener éxito en nuestra vida. Porque, si no sabemos hacerlo, probablemente se vuelva en nuestra contra y nos haga vulnerables ante nuestro mundo interno.

 Es decir, el vídeo nos muestra cómo traducir nuestras emociones a palabras, es una parte vital de su comprensión dado que las palabras se conectan con los sentimientos en sí mismos y las respuestas psicofiosológicas que generan.

En el corto vemos cómo los niños son capaces de alejarse de la situación y mantenerse en el aquí y ahora a través de estrategias de calma que saben definir a la perfección. Es, sin duda, un vídeo con un excelente componente educativo que podemos aprovechar niños y adultos.

El aprendizaje de la gestión de emociones

Las personas podemos aprender el lenguaje de las emociones a cualquier edad. Lo que ocurre es que, como sucede con el aprendizaje de otros idiomas, lo hablan con mayor claridad aquellos que lo han aprendido de jóvenes.

Pero con lo que nos tenemos que quedar es con eso, que la identificación y la comunicación emocional puede aprenderse y que es un aspecto esencial para obtener relaciones íntimas y satisfactorias.

Nota de relajación

Una persona que “sabe hablar y escuchar” en esos términos es una persona que puede sintonizar e interpretar una esfera más de la comunicación intra e interpersonal.

Según los datos que aporta Shapiro Lawrence, la comunicación y la gestión emocional componen el 90% de nuestras experiencias vitales. Asimismo, aprender a fomentar la calma, aprender a manejar la expresión facial, la postura, el tono de voz y nuestros gestos es esencial, pues solo el 7% por ciento del significado emocional se expresa por las palabras.

Algunos puntos clave a recordar sobre el control emocional

Enseñar y aprender estrategias de control emocional como la respiración, la evocación de imágenes agradables o la relajación a través de música o palabras clave, es primordial. ¿Por qué? La respuesta es sencilla y alude a una razón principal: la ira y la agresividad son dos de los problemas emocionales más comunes hoy en día entre los humanos.

La ira y su expresión son alternativas emocionales peligrosas y, por lo tanto, saber resolver un conflicto tratando las emociones que se generan en él es fundamental para garantizar el bienestar social y personal de la comunidad en la que vivimos.

Hacerlo así nos ayuda a curar nuestro cerebro emocional, pues conseguimos mantenerlo en equilibrio y que los niveles de cortisol (hormona del estrés) y otras sustancias no dañen nuestro cuerpo ni nuestro cerebro. Por todo esto, merece la pena extraer la enseñanza de cada segundo de este maravilloso vídeo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 7 audios guiados + 7 vídeos explicativos

No le debes explicaciones a nadie, rinde cuentas contigo misma

No des explicaciones.A veces adoptamos el método judicial para con nosotros mismos. Somos los justicieros de nuestra mente, sometiéndola a continuo escrutinio y juicio, demandando explicaciones. No contentos con eso, en la mayoría de las ocasiones brindamos la posibilidad de que sean otras personas las que nos evalúen o juzguen, con el riesgo de que sus opiniones o juicios sean totalmente desafortunados.

No debes buscar en el exterior explicaciones y respuestas que solo tú puedes darte, de forma íntima y sosegada. Quien hace más caso de lo que le dicen que le falta, se encuentra lejos de saber lo que necesita. Lo cierto es que las almas puras y las mentes ocupadas no cuentan con tiempo ni ganas para meterse en la vida de nadie y las personas seguras de sí mismas no permiten que nadie lo haga.

Debes rendir cuentas contigo mismo/a pero no de una forma inquisidora, sino de una forma abierta y franca. Sólo cada uno de nosotros conocemos el porqué de cada una de nuestras acciones, decisiones, alegrías y sufrimiento. Están en el plano de lo subjetivo, de lo íntimo, de lo que sólo nosotros sabemos de nosotros mismos.

Nuestra vida, nuestras propias explicaciones

A veces nos decimos que otros en nuestra misma situación hubieran actuado de la misma forma, pero eso en realidad carece de fundamentación y de importancia. La comparación con el resto del mundo es inútil si lo que en realidad buscamos es la paz interior y no la aprobación social.

Lo que conduce al desarrollo emocional es buscar la paz con nosotros mismos, no la aprobación de los demás, tan cambiante y subjetiva como la nuestra.

Tenemos que intentar que nuestro corazón sirva de ayuda a la complicada tarea que tiene nuestra memoria de integrar emocionalmente lo que hemos vivido a lo largo de nuestra vida. Evitar buscar la coherencia en todo lo que hemos hecho, ponerle una etiqueta, para optar por descubrir si nuestras acciones revelan la búsqueda de una razón, un sentimiento, un anhelo o el deseo de evitar un fracaso, una crítica o el dolor.

A veces nuestra historia tiene múltiples interpretaciones e incógnitas, pero siempre cuenta con un denominador común: superar miedos, liberarnos de capas, nadar a contracorriente de nuestros traumas y fantasmas, buscar el amor, evitar la soledad.

Si la vida no es siempre coherente y justa, qué hacemos pidiéndole tantas explicaciones. Los demás tampoco lo son, así que solo nos vale nuestra propia reflexión. Las explicaciones tienen que surgir de mí si me sirven para explicar algo que siempre me ha perturbado. Mis propias preguntas con mis propias respuestas.

Rendir cuentas con uno mismo no es castigarse, es reconciliarse

Existe algo que casi todos albergamos: el recuerdo de una buena época, la huella de un triunfo que parecía imposible, una colección de días excitantes y llenos de sentido. Aunque muchos días nos dejen huérfanos de ilusión y de esperanza, todos tenemos buenos recuerdos y actuaciones que nos hacen sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

Es prácticamente imposible que todo lo vivido por una persona haya sido negativo. A veces un simple paseo por la playa sintiéndote libre vale el sentido de una vida. Una pasión vivida en el pasado guarda el motivo más valioso por el que querer mejorar, progresar y evolucionar.

Reconciliarse con uno mismo es susurrarse bajito y a escondidas, sin que los demás sepan y puedan escucharte. Reconciliarse con uno mismo es saber cantarse uno mismo “las cuarenta”, sin que duela tanto que impida que algo nuevo y bueno nazca en ti. Porque no se nace sabiendo, sino que vivimos aprendiendo. Porque saber volar es asentar los pies en el suelo y saber cómo tienes que mover tus alas para llegar alto.

Porque nadie sabe lo que quieres ni tampoco intuye lo que necesitas. Reconciliarse con uno mismo es mirar una foto de antaño, en la que todavía no sabías lo que esperaban los demás pero intuías lo que deseabas para ti mismo.

Sin filtros ni desengaños, reconciliarse con uno mismo es saber que lo que ansiaba tu mirada de niño son tus valores de hoy y por lo que seguirás luchando, pese a quien le pese y superando los desengaños.

A veces las decepciones, causadas por lo que no fuimos del todo antes, son el motor que nos guía para poder ser lo que siempre quisimos: alguien valiente que lucha por lo que quiere, que arriesga sin miedo a perder y con la certeza de que lo que apuesta no vale menos que lo que anhela.

Si las opiniones de los demás no te definen, no sigas otorgándoles más valor que tus propias acciones. No hay edad para partir de cero, ni tampoco un número de caídas reglamentarias que nos impidan seguir adelante. Da igual el tiempo que hayas estado dando rodeos, si al final has terminado por visualizar lo que quieres para ti. No rindas tantas cuentas frente a los demás y rinde más en lo que te apasiona. Tu vida y la de los que te quieren te lo terminarán agradeciendo.

  • Cristina Roda Rivera. (Psicóloga, Especialista Máster en Psicología clínica y social)
  • Fuente: lamenteesmaravillosa.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Para ser feliz debes aprender a ignorar a muchas personas

13 consejos para cuando la vida se nos pone difícil

Vida difícilSiddhartha Gautama, o Buda, nos dejó un legado de gran sabiduría. Entre tantas, 13 consejos para aquellos que están experimentando tiempos difíciles. Hay, según Buda, una manera de vivir estos momentos de una manera más tranquila y el secreto tiene que ver con la actitud:

1) Las cosas son lo que son

Nuestra resistencia a las cosas es la principal causa de nuestro sufrimiento. Esto sucede cuando nos resistimos a las cosas como son. Si no puedes hacer nada, relájate. No luches contra la corriente, acéptalo o de lo contrario serás consumido en el sufrimiento.

2) Si crees que tienes un problema, tienes un problema

2) Si crees que tienes un problema, tienes un problema

Ten en cuenta que todo se ve a través de una perspectiva. En un determinado momento las cosas parecen difíciles, en otros no. Sabiendo esto, cuando tengas una dificultad escoge entenderla como un reto, una oportunidad de aprendizaje. Si lo ves como un problema, esta dificultad será sin duda un problema.

3) El cambio comienza en ti mismo

Su mundo exterior es un reflejo de su mundo interior. Tenemos la costumbre de pensar que todo estará bien cuando las circunstancias cambian. La verdad, sin embargo, es que las circunstancias cambiarán sólo cuando se produce este cambio dentro de nosotros.

4) No hay mayor aprendizaje que equivocarse

¡El fracaso no existe! Entiende esto de una vez por todas. Todas las personas exitosas han fracasado varias veces. Disfruta de tus fracasos como una gran experiencia de aprendizaje. Si lo haces, la próxima vez estarás más cerca del éxito. El fracaso es siempre una lección de aprendizaje.

5) Si algo no sucede como estaba previsto, significa que lo mejor está por llegar

Todo sucede a la perfección, incluso cuando las cosas van mal. A menudo, cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que lo que consideramos malo, de hecho, fue lo mejor que pudo haber pasado. Sin embargo, cuando funciona, sin duda estamos alineados con nuestro propósito de vida. El Universo siempre trabaja a nuestro favor.

6) Aprecia el presente

¡Sólo tenemos el momento presente! Así que no lo dejes ir perdiendo el tiempo con el pasado. Apreciar tu momento presente, ya que es lo único importante. Es a partir de el cuando crea que su vida futura.

7) Deja el deseo de lado

La mayoría de la gente vive la vida guiada por los deseos. Esto es extremadamente peligroso, un deseo no satisfecho se convierte en una gran frustración. La frustración desencadena una fuerte energía negativa y se retrae su crecimiento. Trata de entender que todo lo que necesita vendrá a ti para cultivar su felicidad incondicional.

8) Comprende tus miedos y sé agradecido

El miedo es lo contrario del amor y es otra cosa que dificulta tu desarrollo. Sin embargo es importante, ya que proporciona una gran oportunidad para el aprendizaje. Cuando se vence el miedo, se vuelve más fuerte y confiado. Superar sus miedos requiere práctica, el miedo es sólo una ilusión y, sobre todo, es opcional.

9) Experimenta alegría

Hay personas que disfrutan de todo lo que les sucede a ellos. Incluso en la peor situación, hay que reírse de sí mismos. Ellos son personas que ven el crecimiento en todo. Estas personas aprendieron que es importante centrarse en la alegría, no en las dificultades. El resultado es que atraen a situaciones mucho más felices que tristes.

10) Nunca te compares con los demás

Sólo se vino aquí con una misión propia. Y es tan importante como cualquier otra persona. Sin embargo, si no puedes evitar comparaciones, compárate con los que tienen menos que tú. Esta es una gran estrategia para darse cuenta de que siempre has tenido mucho más de lo que necesitas para ser feliz.

11) No eres una víctima

Siempre eres el creador de tu experiencia. Todo lo que te sucede es atraído por ti mismo y extremadamente necesario para tu aprendizaje. Cuando algo desagradable te suceda, da gracias y pregunta: “¿Por qué he atraído eso a mi vida?”, “¿Qué necesito para aprender de esta experiencia?”.

12) Todo cambia

Todo en esta vida es dinámico, todo cambia en un segundo. Así que no vivas lamentándote. Si no sabes qué hacer, no hagas nada. El universo no para de cambiar, crecer y expandirse, así que espera, porque todo pasará.

13) Todo es posible

Los milagros ocurren todos los días, y nosotros somos responsables de los mismos. Confía y cree eso. En la medida en que consigas un cambio de conciencia, encontrarás en ti el poder de realizar milagros. Es el momento de cambiar y comprender su importancia, la posibilidad que tienes de cambiar el mundo. ¡¡Creer!!

*Si lo desea, puede leer la publicación:Cómo hacerse más consciente