¿Pueden trabajar juntas la medicina convencional y la natural?

¿Son el yoga, el ayuno o la meditación métodos eficaces para curar? El médico berlinés asegura que sí y nos explica por qué.

Frente a las expresiones de escepticismo de la mayoría, el médico Andreas Michaelsen, internista y cardiólogo, asegura que la medicina natural es una ciencia. Él toma la tensión, pide análisis o aconseja una cirugía. Pero, al mismo tiempo, no duda en prescribir hidroterapia, acupuntura o yoga. “Por supuesto, no niego la eficacia de la medicina convencional. De hecho, los diagnósticos debe hacerlos esta medicina, pero el problema es que no sabe curar las dolencias crónicas, porque no trata a los pacientes como un todo”Colaborar: esta es la palabra que este médico repite constantemente cuando se refiere a ambas disciplinas.

Michaelsen ejerce en el Hospital Universitario La Charité de Berlin, donde es, además, profesor de Naturopatía Clínica y colabora con otros médicos a la hora de definir el tratamiento de un paciente. “Al principio, también en Alemania hubo un gran rechazo a las medicinas naturales. Hoy hay 50.000 naturópatas ejerciendo de forma oficial y la naturopatía está reconocida por la Seguridad Social y la mayoría de los seguros médicos”, asegura.

Hidroterapia, ejercicio físico, yoga, acupuntura, ayurveda, ayuno o meditación son las vías que, según Michaelsen, sirven para reequilibrar mente y cuerpo. Su libro “Curar con la fuerza de la naturaleza” (Planeta) es un best-seller en Alemania. En él repasa todos los métodos de la medicina natural y expone por qué tienen una base científica. Le preguntamos por las claves de estos tratamientos… y las dudas que provocan.

Usted es médico. Es sorprendente que diga que la naturopatía es una ciencia. ¿En que se basa para afirmarlo?

Además de sustentarse en la experiencia, hay investigaciones y datos que lo confirman, pero no se toman en consideración. Para los médicos es difícil de aceptar, porque es más sencillo prescribir fármacos. Eso está muy bien, yo también prescribo esos tratamientos, pero recomiendo además cambiar la alimentación o combatir el estrés. Para hacerlo, hay que dedicar más tiempo a cada paciente.

El problema es que hay muchos charlatanes, muy peligrosos. ¿Cómo nos podemos defender de ellos?

Yo recomendaría, como en mi país, Alemania, o en Estados Unidos, que la naturopatía vuelva a las universidades y se creen cátedras, y que así entre en los hospitales para colaborar con la medicina convencional. Y, luego hay dos reglas para reconocer a un charlatán: cuando promete curar todo y cuando cobra cada vez más caros sus tratamientos.

¿Por qué la gente busca cada vez más las medicinas alternativas?

Porque la medicina convencional ha llegado a sus límites. Tiene mucho éxito en las dolencias de urgencia, como un infarto o una operación por un cáncer, pero la gente padece cada vez más enfermedades crónicas y la medicina convencional no sabe cómo enfrentarse a ellas. Ahí es donde la naturopatía tiene su espacio.

“La medicina convencional ha llegado a sus límites, no sabe enfrentarse a dolencias crónicas”

¿Y por qué hay cada vez más enfermedades crónicas?

Nuestros genes son muy viejos, se modifican cada 100.000 años. Y nuestra vida ha cambiado de forma radical en los últimos 500. No vivimos como quieren nuestros genes.

¿En qué consiste el sistema mente-cuerpo del que habla en su libro?

Sabemos que, a través del cerebro, podemos sanar el cuerpo. La meditación es eficaz en muchas enfermedades. Eso es a lo que llamo conexión mente-cuerpo. El ser humano es un sistema complejo, por eso es un error tratarlo de forma fragmentada. Tanto la medicina natural como la convencional deben trabajar unidas. Por ejemplo, en el caso de los dolores de espalda, la ortopedia junto al yoga funcionan mejor que la cirugía.

Usted también critica modas como la intolerancia al gluten autodiagnosticada…

Sí, muchas personas leen algo y ya piensan que son alérgicos. Y la industria fabrica productos supuestamente contra esas alergias y la gente los consume. Hay un efecto placebo claro y mucho marketing.

Todas las técnicas que usa la naturopatía se asientan sobre la idea de que hay que adaptarnos al ritmo de las estaciones y las horas de descanso. Concibe al paciente como un todo y la curación como una recuperación del equilibrio entre cuerpo y la mente.

Técnicas de naturopatía

  • Hidroterapia: Según la naturopatía, mejora la depresión y activa el sistema inmune. Cada mañana, después de tomar una ducha caliente, hay que aplicarse un chorro de agua fría por todo el cuerpo, y luego uno caliente.

  • Ayuno: Esta disciplina afirma que es beneficioso contra las infecciones y la fiebre. Lo mejor es hacerlo parcial, con dos comidas vegetarianas (por la mañana y por la noche). Y el completo una vez al año.

  • Yoga: Junto a la atención plena (mindfulness), el yoga mejora el estrés y proporciona energía a nuestro organismo.

  • Ayurveda: Viene del indio y significa vida (ayur) y saber (veda). Cura usando más de 1.000 hierbas y especias. Según la naturopatía, es eficaz para tratar el reuma y la artrosis.

  • Meditación: Como el yoga, facilita el equilibrio mente-cuerpo. Lo ideal es meditar a diario unos 30 minutos.

Fuente: Elena Castelló mujerhoy.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: Terapias Neurocientíficas: “El bienestar está en tu cerebro”

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Caminar regenera el cerebro, alivia la tristeza y el estrés

Si te sientes triste, preocupado o ansioso, uno de los mejores remedios naturales es caminar. Aléjate, literalmente, de la fuente del problema y sumérgete en un entorno natural. No hay nada mejor que una agradable caminata para aliviar el dolor, deshacerse del estrés acumulado y recargar las baterías.

De hecho, se sabe que el ejercicio, y caminar en particular, es una excelente terapia para el tratamiento de la depresión y la ansiedad. Se ha demostrado que caminar a un ritmo sostenido favorece la liberación de endorfinas, hormonas que nos hacen sentir felices y relajados, al tiempo que reduce la producción de cortisol, la hormona del estrés.

Además, los neurocientíficos de la Universidad de Princeton creen que los efectos de una caminata saludable van más allá de la producción momentánea de algunos neurotransmisores, y creen que caminar regularmente puede incluso ayudar a regenerar el cerebro al ayudarnos a enfrentar mejor y con menos estrés los problemas cotidianos.

Las “neuronas calmantes” en el cerebro

Estos investigadores trabajaron con dos grupos de conejillos de indias, un grupo permaneció activo y el otro destinado a una vida sedentaria. Después de caminar, los científicos analizaron sus cerebros y descubrieron que en los animales que habían estado haciendo actividad física se activaron algunas neuronas que inhibían la actividad de las células nerviosas demasiado excitadas.

Luego agregaron un poco de estrés ambiental y encontraron la activación de las neuronas excitables en el hipocampo, una región del cerebro involucrada en las respuestas emocionales. Sin embargo, los animales que caminan podrían lidiar mejor con esta activación cerebral ya que se activaron incluso las “neuronas calmantes” para evitar que el impacto de la situación fuera excesivo y para mantener el estrés bajo control.

Estos resultados, que los neurocientíficos también consideran valiosos para los humanos, podrían explicar por qué caminar nos ayuda a relajarnos y olvidar las preocupaciones y los dolores. Todo indica que cuando caminamos, el cerebro activa las “neuronas calmantes” que inhiben el nivel de excitación de las neuronas que son la base de las preocupaciones, las elucubraciones y el estrés.

Esto indica que la actividad física ayuda a reorganizar el cerebro, por lo que es menos probable que las personas que caminan y realizan actividad física sufran regularmente de altos niveles de ansiedad y el estrés interfiera menos durante su vida diaria. Básicamente, caminar mejora el mecanismo de inhibición que evita que las células nerviosas más excitables se vuelvan hiperactivas.

Para obtener el máximo beneficio de la caminata, lo mejor es elegir un camino rodeado de naturaleza

No es lo mismo caminar sobre una cinta transportadora, entre las cuatro paredes de un gimnasio, en la ciudad o en medio de la naturaleza. Los neurocientíficos de la Universidad Heriot-Watt lo demostraron al monitorear la actividad cerebral de 12 personas mientras caminaban durante 25 minutos en un centro comercial, en un espacio verde y en una calle concurrida. El electroencefalograma móvil monitoreó las emociones y los estados como la frustración, la meditación, el entusiasmo y la atención.

Entonces descubrieron que la relajación y la meditación eran más intensas cuando los sujetos caminaban por espacios verdes. Estas personas también se sintieron menos frustradas. Esto se debe a que en los espacios verdes nuestro cerebro puede desconectarse completamente y activa lo que se llama “atención involuntaria”, que tiene la capacidad de moverse libremente en un estado bastante similar a la meditación de atención plena. Por el contrario, en las calles y centros comerciales tenemos que estar más atentos, por lo que no tenemos la oportunidad de desconectarnos por completo de nuestras preocupaciones y no permitir que nuestro cerebro descanse.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Terapias neurocientíficas: el bienestar está en tu cerebro

Terapias neurocientíficas: el bienestar está en tu cerebro

¿Cómo los últimos descubrimientos en Neurociencia pueden ayudarte a superar el estrés, la tristeza y la ansiedad? Analizamos sus beneficios y sus resultados.

Nos levantamos, encendemos el móvil y vemos 15 whatsapp, 12 notificaciones del facebook y 10 correos. Así es como empezamos el día la gran mayoría de las personas: con estrés y tensión. Vivimos en un mundo en el que cada vez nos cuesta más ser felices y gozar de un bienestar mental, físico y emocional.

¿Cómo es posible que con todos los avances tecnológicos parezca que vamos a peor?

¿Qué son las Terapias Neurocientíficas?

La respuesta está en nuestro cerebro. Estamos entrando en una era de grandes cambios y para nuestro cerebro esto supone un gran reto. Hemos de actualizar nuestra versión 1.0 a la 2.0. Diríamos que en el campo de la Psicoterapia aún estamos un poco desactualizados. Si en el ámbito de la comunicación disponemos del correo electrónico o las videoconferencias, ¿cuál es el equivalente en el caso de la Psicología clínica?

La respuesta son las Terapias Neurocientíficas o de Reprocesamiento. En esta sociedad de cambios continuos y donde se apremia la búsqueda de soluciones rápidas y efectivas, estas terapias que provienen de las Neurociencias están dando una muy buena respuesta.

Cada vez sabemos más sobre el cerebrosobre el porqué de muchas de nuestras dificultades y trastornos, de dónde provienen nuestras conductas y hábitos. Este saber lo estamos aplicando a las sesiones psicoterapéuticas.

Rompiendo con la imagen del psicólogo freudiano y del diván, ahora disponemos de un nuevo cuerpo de terapias que podrían ser la versión 2.0 de la Psicología.

Estas terapias trabajan con una serie de técnicas y metodologías que nos permiten poder liberar emociones, sensaciones corporales y el malestar que el paciente sufre. Con el añadido de que son rápidas y efectivas, porque trabajan con los últimos avances científicos.

Ya no hace falta estar en consulta años y años. Podemos acelerar el proceso, ayudando a que las personas que lo deseen puedan superar aquella problemática que han ido soportando durante años.

¿Cómo funcionan?

La metodología más conocida dentro de estas terapias es la del EMDR (“Desensibilización y reprocesamiento a través de los movimientos oculares”).

Esta terapia está reconocida por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como una práctica de uso preferente ante eventos traumáticos como por ejemplo: conflictos bélicos, catástrofes naturales o atentados terroristas.

Además, se utiliza en diferentes hospitales de España como es el caso del Hospital Clínico de Barcelona, en la Unidad de Agresiones Sexuales.

El EMDR funciona porque emula los movimientos que hacemos durante la fase REM del sueño. Cada noche cuando dormimos pasamos por una fase de sueño profundo donde movemos los ojos de manera muy rápida.

También es el momento cuando soñamos de manera más vívida e intensa. Con esta metodología, el Psicólogo pide al paciente que, con los ojos abiertos, siga sus dedos en horizontal, mientras piensa en una situación o recuerdo que sea doloroso.

Lo que sucede en el cerebro de la persona es que la amígdala o la zona que gestiona nuestras emociones se relaja. Esto ayuda a que todo el organismo pueda desestresarse y finalmente, la situación o el recuerdo pierda intensidad.

Ejemplo de práctica del EMDR

Con el EMDR no borramos los recuerdos, lo que permiten es que la persona pueda contemplar la misma situación con la consecuente liberación de sus emociones, sensaciones corporales de malestar y sin los pensamientos negativos asociados. Es como ver una película de miedo, sintiéndose uno de lo más tranquilo o relajado. El resultado: ya no la interpretamos como una película de miedo, con lo cual la podemos tolerar y superar.

Según la Dra, Francine Shapiro, creadora de esta metodología, los recuerdos que vivimos se almacenan asociándose entre sí, de tal manera que nuestras vivencias del pasado pueden estar influyendo en lo que nos ocurre en el presente. Por ejemplo alguien que tiene miedo a los espacios cerrados, como el subirse a un ascensor, puede deberse a que en el pasado vivió una experiencia traumática vinculada. Estos recuerdos son accesibles y con este movimiento ocular rápido se pueden liberar. El resultado es que la persona aunque hayan pasado muchos años, puede sentir que aquella herida, al fin está cerrada y superada.

Potenciales beneficios para la salud

Estas terapias se pueden usar efectivamente con trastornos vinculados al estrés, ansiedad, depresión, fobias, trastornos de personalidad o para la superación de duelos, para poner algunos ejemplos. Son técnicas que utilizan el más reciente saber sobre nuestro cerebro y sobre nuestra mente, de aquí que parezca miraculosas. En realidad lo que nos están demostrando es la gran capacidad que tiene nuestro cerebro para aportarnos salud, bienestar y felicidad.

Nosotros tenemos en nuestro interior la capacidad de sanarnos y de poder curar nuestras heridas, tanto del presente, del pasado, como también de nuestros miedos y ansiedades futuras.

La ciencia nos está ofreciendo un regalo en forma de conocimiento práctico del cual todos nos podemos beneficiar, ya seamos niños, adultos o ancianos. La flexibilidad y la plasticidad del cerebro superan todas nuestras expectativas pudiendo éste moldearse para poder hacernos sentir un mayor bienestar.

Que no nos asusten los frenéticos cambios que estamos viviendo porque éstos a la vez nos están aportando soluciones a nuestros problemas y dificultades.

Referencias bibliográficas

  • Organización Mundial de la Salud,. (2017). La OMS publica unas directrices sobre la atención de salud mental tras los eventos traumáticos. Recuperado de: who.int/es
  • Shapiro, F., (2014). EMDR: EYE MOVEMENT DESENSITIZATION AND REPROCESSING. DESENSIBILI ZACION Y REPROCESAMIENTO POR MEDIO DE MOVIMIENTO OCULAR. Ciudad de México.: Pax México.

Autores

  • Ana Farré y Oriol Lugo son Psicólogos, expertos en Terapias Neurocientíficas. Además son investigadores en la facultad de Psicología de la Universidad Ramon Llull – Blanquerna. Son co-directores del OWL INSTITUTE, centro pionero en España en el trabajo y estudio de las Terapias Neurocientíficas.
  • Fuente: mentesana.es

*Si lo desea, puede leer la publicación: La conexión intestino cerebro es poderosa -Doctor Emeran Mayer-

Los sentimientos son la motivación de la mente -Antonio Damasio, neurólogo-

El famoso neurocientífico explica en su nuevo libro la importancia de los afectos en el desarrollo de la vida humana y cómo estos se relacionan con el cuerpo.

Todos los impresionantes artefactos de la cultura humana, desde un poema o una vacuna al más alto de los rascacielos o uno de los robots que ruedan por Marte, son para el neurocientífico portugués Antonio Damasio, director del Instituto del Cerebro y la Creatividad en la Universidad del Sur de California en Los Ángeles, el producto final de los sentimientos. Sin ellos, dice el premio Príncipe de Asturias de Ciencia y Tecnología en 2005, la humanidad no habría sido capaz de crear la civilización en la que vive. Esos afectos se relacionan además de una forma muy íntima con nuestro cuerpo. Por todo eso, «la inteligencia artificial jamás será capaz de imitarnos», asegura en su último libro, «El extraño orden de las cosas» (Destino).

Usted distingue entre emociones y sentimientos. ¿Cómo es eso?

Si tú tienes una emoción, por ejemplo de miedo, sufrirás un conjunto de cambios faciales, en tu piel, corazón, intestinos Se trata de acciones que les ocurren hasta a las bacterias. Pero el sentimiento es la experiencia mental de todos esos cambios que suceden corporalmente. Es una distinción muy importante.

¿En qué sentido?

Porque muchos seres vivos pueden tener acciones, pero solo las criaturas como nosotros, con sistemas nerviosos, tienen sentimientos, experiencias mentales de lo que está sucediendo. Las bacterias empezaron a existir en los inicios de la historia de la vida, que se remonta a miles de millones de años, mientras que las criaturas con sistemas nerviosos son muy recientes. Tan solo tienen 500 millones de años y en nuestro caso, muchos menos.

¿Cómo han influido los sentimientos en la evolución humana?

Tenemos una inteligencia muy desarrollada, una gran memoria y nos comunicamos a través del lenguaje. Todo eso es impresionante, pero son los sentimientos los que nos dan la motivación para inventar soluciones a nuestros problemas.

Entonces, ¿actúan sobre la cultura?

-Sí, nos dan razones para desarrollar las artes, la gobernanza, los sistemas morales y por supuesto también para desarrollar las tecnologías, la medicina o la arquitectura porque necesitamos tener abrigo y protección contra las enfermedades, el frío o el calor.

Sin embargo, no parece que los valoremos mucho en las sociedades actuales.

Creo que la novedad de este libro es que reconoce su importancia. Muchas veces las personas observan las culturas y dicen: «¡Oh, somos muy inteligentes, tenemos tantas capacidades!». Sin embargo, a mí me gusta dirigir la atención hacia el hecho de que las culturas solo pueden darse cuando tienes una motivación que surge de los sentimientos. Además, nos ofrecen la posibilidad de negociar soluciones para cualquier conflicto o problema. Y esto también me permite conectar los sentimientos como una regulación homeostática.

¿Qué significa?

Es la regulación vital que ya teníamos presente en las bacterias. La regulación de la vida o homeostasis es un proceso químico, es una forma en que ciertas moléculas crean la posibilidad de generar energía dentro de un organismo para que este pueda funcionar y continuar vivo. Las bacterias son seres unicelulares, mientras que nosotros tenemos miles de millones de células que trabajan conjuntamente en distintos órganos y sistemas. Los sentimientos son la forma en que nosotros, dentro de nuestras mentes, tenemos para descubrir cómo opera la homeostasis.

¿Y cómo lo hacemos?

Por ejemplo, si te despiertas y te sientes bien, con mucha energía y bienestar, significa que tus sentimientos te están diciendo que las cosas están funcionando bien a nivel homeostático. Pero si no te sientes bien, te avisan de lo contrario y tienes que hacer algo para corregirlo. Esa es una idea clave, los sentimientos son informadores.

¿Nos dan información sobre el cuerpo?

Te dan información de manera natural sobre si las cosas están funcionando bien o no. Si te encuentras en una situación en la que tu vida está en peligro o alguien te ha traicionado o dañado, esto también va a hacer temblar tu homeostasis y tendrá un impacto en tu vida y en tu salud.

A veces son destructivos.

Sí, pero es muy importante tener conciencia de ellos para intentar eliminarlos. Por ejemplo, si tienes emociones que producen ira, miedo o desprecio y generan violencia, no es bueno para tu salud ni van funcionar para solucionar conflictos en un contexto social. Por otro lado, también tenemos muchas emociones positivas, como la compasión, el amor, la admiración, la capacidad de cuidar de los demás… Y todo esto lo tenemos que nutrir. Aquí juega un papel muy importante la educación.

¿Podemos cambiar nuestra respuesta emocional?

Requiere mucho entrenamiento y una alta conciencia de las reacciones que tenemos, pero sí, se puede hacer.

¿Pueden modificar los sentimientos el cerebro?

Sí, sabemos que es posible, pero lo más importante como seres humanos es que tengamos conciencia de qué es lo que causa los sentimientos, estar en situaciones que puedan producir mejores afectos y educarnos a nosotros mismos para reaccionar de la forma más inteligente. Por lo tanto, es algo que nosotros tenemos que hacer como un esfuerzo de educación y madurez.

¿Cuándo empezamos a sentirlos?

Un bebé muy pequeño, de tan solo unas horas o días, ya tiene sentimientos.

¿Los tienen los animales?

No hay ninguna razón para pensar que los que están a nuestro alrededor, como los perros, los pájaros o los gatos, carecen de ellos, porque tienen las mismas estructuras cerebrales que nosotros. Reaccionan de la misma forma y tenemos la obligación de creer que los tienen, aunque no podamos demostrarlo ni, por supuesto, se lo podemos preguntar. La verdad, sería muy sorprendente descubrir que no es así.

La inteligencia artificial está cada vez más desarrollada. ¿Podrá imitar la mente humana?

Cuando dicen que la inteligencia artificial podrá imitar a un ser humano, recrear su mente, se equivocan. En esos procesos computacionales altamente complejos, basados en la codificación y en el silicio, no hay vida ni riesgos ni vulnerabilidad, y por lo tanto no hay forma de lograr que tengan sentimientos.

Crearán sistemas cada vez más inteligentes pero nunca tendrán las características de la humanidad.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El estrés emocional crónico puede iniciar el proceso de un cáncer – Doctor Pere Gascón”  

Hay que centrarse en fortalecer la salud y no la enfermedad -Matthias Girke, médico antroposófico-

Matthias Girke, médico antroposófico, creó el hospital General de Havelhöhe, Berlín. 

Tengo 62 años. Nací y vivo en Berlín. Casado, tengo dos hijos. Es importante que cada voz se pueda escuchar, y en el ámbito de la salud, que cada cual pueda escoger el tipo de medicina que quiere, que no lo decida el Estado. La medicina es inseparable de la concepción espiritual que cada ser humano tiene.

Nuevos paradigmas

Lo que aquí es una rareza en Alemania es tendencia, y tendencia impulsada desde el gobierno. Otro mundo.

La medicina antroposófico-integrativa cuenta allí con diez hospitales. El Doctor Girke, especialista en medicina interna, diabetología, medicina paliativa y medicina antroposófica; Director de la sección médica en el Goetheanum (Dornach, Suiza), fue el artífice de la transformación del hospital General de Havelhöhe de Berlín en hospital antroposófico-integrativo. Ha venido a España para impartir conferencias sobre la práctica de esta medicina en el marco hospitalario en el Colegio de Médicos de Madrid, en el de Barcelona (invitado por la sección de médicos naturistas) y en la casa Rudolf Steiner de Barcelona.

Yo trabajaba en un gran hospital de Berlín. Mi especialidad era la medicina oncológica y pronto comprobé que reparar el cuerpo no significa curar.

¿En que consiste curar?

La curación de enfermedades crónicas está relacionada con la transformación de la persona y con dar soporte a sus fuerzas autocurativas.

¿Qué fuerzas son esas?

Las defensas del cuerpo: una amigdalitis, una gripe, una fractura se curan solas. La medicina convencional no da suficiente apoyo a esta capacidad de remisión; por ejemplo, cortamos la fiebre cuando en realidad tiene una importancia enorme en el proceso de curación.

¿…?

Aumenta la respuesta inmune. Sabemos que la neumonía tiene un mejor pronóstico si la fiebre es alta, y que personas que han tenido muchas enfermedades de carácter inflamatorio tienen menos posibilidades de desarrollar cáncer. La inflamación es un proceso opuesto al cáncer. No necesitamos una medicina que suprima la fiebre sino que respete al organismo.

¿Y hacia dónde dirigió su búsqueda?

No quería dedicarme a la medicina alternativa, sino ampliar la medicina alopática y que pudiera ejercerla en un hospital público, pero sabía que era esencial hallar la manera de ayudar al paciente en su proceso de autocuración, darle apoyo anímico y tratar a cada cual en su individualidad.

¿Y lo encontró?

Sí, en la medicina antroposófico-integrativa cuyos principios son los que le he descrito. Me formé, y a partir de ahí mi gran deseo fue crear un hospital con este enfoque en Berlín.

¿Misión imposible?

Fue el propio Ayuntamiento de Berlín el que me solicitó crearlo hace veinte años. Reconvertimos un hospital público de 358 camas y 700 trabajadores que desconocían por completo la medicina antroposófica y los formamos.

Un Ayuntamiento con inquietudes.

Hoy contamos con un importante departamento de cardiología, un servicio de cuidados intensivos, otro de ginecología. Traemos al mundo alrededor de 1.200 bebés al año a los que nuestros pacientes les hacen gorritos de lana. Y somos uno de los centros de la asociación para el cáncer de Alemania. Nuestro centro oncológico es uno de los más importantes.

¿Por qué?

Ampliamos la medicina oncológica habitual con otras terapias y medicinas naturales como “el muérdago”, que mata las células cancerígenas y estimula el sistema inmunológico. Hacemos quimioterapia con este compuesto natural, sobre el que se han hecho ya amplios estudios.

¿Qué otros tratamientos incorpora la medicina antroposófico-integrativa?

El médico, el psicólogo y la enfermera que se encargan del paciente deciden junto con él qué terapias complementarias le convienen. Utilizamos la arteterapia, la musicoterapia y la euritmia, que es la terapia del movimiento.

Póngame un ejemplo de cómo se aplican.

El estrés y la tensión debilitan el sistema inmunológico. A un paciente estresado la musicoterapia le ayuda a soltar la tensión. La euritmia creativa es como una meditación en movimiento, y sus efectos fisiológicos están hoy muy documentados.

¿Por qué la euritmia y la arteterapia y no el yoga o la risoterapia?

Cada disciplina se ajusta a la persona y la enfermedad. Una persona con diabetes debe estar activa con las manos, y es muy bueno que haga modelado, mientras que a un paciente depresivo le ayudará pintar con colores luminosos.

¿Han comprobado la efectividad?

Por supuesto. Incluso sabemos que es de enorme importancia cómo está pintado un hospital. Para las personas que sufren anímicamente, el color tiene un significado muy importante. La arquitectura de un hospital tiene que estar orientada al ser humano.

Entiendo.

El cuarto campo que abordamos es la psicooncología, donde los pacientes aprenden a manejar el cáncer como un reto y a encontrar el sentido de su enfermedad en su biografía.

¿Y tienen éxito?

Cada dos o tres años se realizan encuestas para puntuar los 2.000 hospitales de Alemania, y nosotros siempre estamos entre los mejores. Atendemos a 10.000 pacientes al año.

Al inicio, no todos los médicos del hospital debían de estar por la labor…

Nadie estaba motivado, eran 150 médicos tradicionales y reacios. Comenzamos a hacer formación y práctica y más práctica, y viendo los resultados acabaron entusiasmados, no hemos tenido que prescindir de nadie.

Los médicos suelen ser reacios a la medicina no ortodoxa.

Los valores de los estudiantes de medicina de primer curso son la empatía con el paciente, pero al final de la carrera todos lo han olvidado. Casi la mitad acaban por no ejercer de médicos y escogen la investigación o la industria.

¿Por qué?

Se necesita una gran fuerza interior para conservar los ideales. Ahora en Alemania se está introduciendo un nuevo método de trabajo en las universidades enfocado a la salutogénesis.

¿Partir de la salud y no de la enfermedad?

Sí, ese es el nuevo paradigma, centrarse en lo que fortalece la salud en lugar de en la enfermedad. Una visión integral del ser humano.

  • Fuente: Ima Sanchís entrevista a Matthias Girke, médico antroposófico  lavanguardia.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La Medicina desde la Física Cuántica” 

Escoge a tus amigos con cuidado porque tu cerebro terminará pareciéndose al suyo, según la Neurociencia

Con nuestros amigos, no solo compartimos los buenos y los malos momentos. El escritor Robert Louis Stevenson afirmó “Un amigo es una imagen que tienes de ti mismo”, y según las Neurociencias no andaba muy desacertado ya que al parecer compartimos muchísimo más de lo que podíamos pensar con nuestros amigos: nuestras respuestas neuronales.  

Un estudio realizado en la Universidad de Dartmouth revela que podemos percibir el mundo de la misma manera que nuestros amigos ya que tenemos respuestas neuronales similares ante los estímulos. Estos neurocientíficos descubrieron que pueden predecir con qué personas podríamos mantener una buena relación de amistad o detectar quiénes son nuestros amigos más íntimos simplemente observando cómo responden nuestros cerebros a unos vídeos.

Dime quiénes son tus amigos y te diré cómo piensas 

Se trata de un estudio pionero dirigido a examinar las conexiones de la actividad neuronal de las personas dentro de su red social en el mundo real. En el experimento analizaron a casi 280 personas y sus amistades, tanto las más íntimas como los vínculos sociales más lejanos. Todos vieron una serie de vídeos mientras registraban su actividad neuronal en un escáner funcional de imágenes por resonancia magnética (fMRI).

Los vídeos abarcaban una gran variedad de temas y géneros, desde política hasta ciencia, comedia y música, de manera que desataran una gran variedad de respuestas. Los vídeos se presentaron en el mismo orden y luego los neurocientíficos compararon las respuestas neuronales para determinar el grado de diferencia o semejanza.

Descubrieron que los amigos íntimos tenían los patrones de actividad neuronal más similares, seguidos por los amigos de los amigos. Por tanto, tan solo viendo sus respuestas neuronales, podían señalar la intensidad del vínculo que nos une con otra persona.

Vale aclarar que las respuestas neuronales a estímulos dinámicos naturales, como los vídeos, son una ventana a los procesos de pensamiento espontáneos de las personas a medida que se van desarrollando. Estos resultados sugieren que los amigos procesan el mundo que les rodea de manera muy similar.

Curiosamente, la similitud de la respuesta neuronal entre los amigos era aún más parecida en las regiones cerebrales involucradas en la respuesta emocional, la capacidad de atención y el pensamiento reflexivo.

Ver el mundo a través de los ojos de los demás 

En realidad, no es tan extraño ya que somos seres sociales que nos conectamos continuamente con los demás. Debemos apropiarnos de la “Teoría de la Mente” de otra persona si queremos mantener una relación satisfactoria a largo plazo. Eso significa que, a la larga, después de mucho tiempo de relación, nuestras respuestas neuronales terminan pareciéndose a las suyas ya que aprendemos a ver el mundo a través de sus ojos.

Obviamente, se trata de una experiencia recíproca ya que nosotros también influimos en su manera de ver el mundo. Tampoco podemos olvidar que, dado que elegimos a nuestros amigos, es muchísimo más probable que seleccionemos a personas con las cuales tenemos puntos y formas de pensar común, por lo que las coincidencias en la manera de procesar la información aumentan. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La negativad es contagiosa: Rodéate de personas que saquen lo mejor de ti

Para funcionar bien, el cerebro necesita desconectarse

El neurocientífico Facundo Manes advirtió que es necesario “no hacer nada” y hasta aburrirse, para contribuir a la salud de la mente.  El desafío intelectual, la vida social, dormir bien, ejercitarse y evitar el estrés.

El cerebro humano es la estructura más compleja del Universo, tiene más neuronas que las estrellas que existen en la galaxia, y todo lo que hacemos y nos define, depende de él. Así describe el neurocientífico Facundo Manes al órgano más fascinante del que disponen las personas, cuyo funcionamiento se dedica a investigar, pero también a difundir con tanto entusiasmo como claridad, en la convicción de que desentrañar las claves de nuestra mente nos ayuda a vivir mejor como individuos y como sociedad.

De visita en Córdoba para dar una charla sobre “El desarrollo personal y social” en el marco del ciclo Pensar el cerebro, Manes –director del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro– explicó qué hay que hacer para mantener la mente sana, y cómo la afectan dos males de este tiempo: multitarea e hiperconectividad.

¿Por qué es importante pensar el cerebro? 

–Por muchísimo tiempo no pensamos el cerebro, ya que por millones de años la especie humana se dedicó básicamente a proteger el territorio, conseguir alimento y cuidar a los suyos. Recién mucho después empezamos a pensar quiénes somos, para qué estamos, e inclusive qué nos hace humanos. Y ahí nos dimos cuenta de que todo lo que hacemos lo hacemos con el cerebro, y de que todo lo que somos depende del cerebro, y eso fue de alguna manera el motor en las investigaciones en neurociencias. De hecho, una pequeña lesión cerebral en un área estratégica nos puede llevar a perder la memoria, la identidad, la capacidad de hablar, o a cambiar la personalidad. Por eso co­nocer el cerebro es importante porque nos va a ayudar a comprender quiénes somos y a mejorar el aprendizaje, el trabajo en equipo y el desarrollo.

¿Qué puede hacer una persona para aprovechar al máximo su capacidad?

–No es una sola cosa sino varias las que hay que hacer para proteger al cerebro. Lo primero, cuidar que la glucemia y el colesterol estén en valores normales y evitar el sobrepeso.

Todo lo que ayuda al ­corazón le sirve al cerebro, entonces.

–Exactamente. Al cerebro también le hace bien el ejercicio físico, que además de ayudar al sistema vascular, genera nuevas conexiones neuronales, y es un buen ansiolítico y un buen antidepresivo. Y a su vez, hay que sumar el desafío intelectual, que es hacer algo que nos cueste: aprender un idioma, algo nuevo. Otro factor es la vida social, porque estar conectado con otra gente es muy impor­tante para el cerebro porque im­plica estímulos diferentes. Y la otra cosa es combatir el estrés crónico, que afecta al cuerpo y a la mente, y dormir bien, porque el sueño es salud. O sea que para que el cerebro funcione bien, hay que tener un sueño reparador. Hoy disponemos de datos de que la gente que no duerme bien tiene más riesgo de sufrir Alzheimer. Eso implica dormir las horas necesarias, aparte de relajarse, porque hoy, además, mucha gente se va a la cama con la oficina a cuestas: el celular, el iPad , el teléfono.

¿Cómo impactan el mul­titasking y la hiperconecti­vidad?

–La multitarea disminuye el rendimiento cognitivo. Mucha gente se confunde al pensar que haciendo muchas cosas al mismo tiempo va a ser más pro­ductivo, y es al revés. Ese es un mito que hay que erradicar porque el cerebro funciona mejor cuando se hace una cosa por vez. Un ejemplo que suelo dar 
es el de Franz Kafka, que era famoso por escribir un texto 
en pocas horas. Imagínalo hoy tratando de escribir rodeado 
de internet, noticias on line , y alarmas de twitter, Facebook y WhatsApp…

¿Qué efecto tiene entonces la tendencia a estar hiperconectados todo el día, todos los días? 

–La tecnología es fantástica, soy un enamorado de la tecnología moderna que nos facilita un montón de cosas. Además, el avance tecnológico es inevitable y hay que aprovecharlo, pero también tenemos que ser cuidadosos. Y esto implica estar desconectados de la tecnología una parte del tiempo que estamos despiertos, porque eso es muy importante para el cerebro.

¿Por qué? 

–Porque cuando está desconectado, cuando “no estamos haciendo nada” el cerebro trabaja muchísimo, y ese tiempo es clave para que procese la información que adquirió cuando estaba atento. Necesitamos desconectarnos de la tecnología para ser introspectivos, para poder pensar, para aburrirnos, para imaginar el futuro. Y sobre todo en el caso de los chicos: tienen que volver a aburrirse, a volver a imaginar, no pueden estar todo el día conectados.

¿En ellos la hiperconexión impacta de una manera diferente?

–No lo sabemos, porque el cerebro recién termina de desarrollarse después de los 20 años, y hay investigaciones aún en curso sobre qué impacto tendría en esa etapa. Pero en cualquier caso hay dos grupos ya sean niños o adultos: uno integrado por quienes ya tienen tendencias obsesivas, compulsivas o ansiosas, en los que se van a disparar más conductas de ese tipo; y otro, de personas que no tienen esas tendencias, a quienes el uso de la tecnología en forma moderada no los va a afectar, sino al contrario, va a ser un facilitador de un montón de cosas.

La última: ¿cuál es hoy, en su opinión, el mayor desafío que plantea el estudio del cerebro? 

–Creo que hemos aprendido ciertos aspectos de su funcionamiento, por ejemplo cómo tomamos decisiones, la memoria, el olvido, el lenguaje, la percepción. Pero todavía no tenemos una teoría general sobre el cerebro, de modo que el mayor desafío es construir una teoría general sobre cómo funciona nuestra mente, que es el órgano que nos hace humanos y que, además, es el único en el Universo que intenta entenderse a sí mismo.

Quién es Manes

Profesión. Es director del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro y rector de la Universidad Favaloro.

Estudios. Manes estudió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y luego en la Universidad de Cambridge, Inglaterra (Master in Sciences).

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las quejas son un veneno para tu cerebro

¿Por qué tejer y bordar es excelente para tu cerebro?

Favorece el crecimiento neuronal y la mente entra en un estado conocido por los neurocientíficos como flow, un sentimiento de plenitud de la atención

Uno de los escenarios más recurrentes en mi infancia era subir las escaleras para encontrar a mi mamá tejiendo en un sillón a mitad de la tarde. Pertenezco a una familia tradicionalista mexicana y mis tías también pasaban largas horas en el rancho conversando, todas, entre un café y un tejido.

Luego de rechazar por años esta costumbre, que me parecía algo sexista por mi contexto, a los 22 años sucumbí y comencé a tejer. Encontré que al tejer uno “piensa y no piensa”; así es, como un vaivén mental delicioso al ritmo de las manos, en el que uno “está y no”. De algún modo, el tejedor olvida al individuo (que no es) y entonces se encuentra en un ritmo placentero que trasciende a la persona.

Los beneficios son la relajación, contemplación y simplicidad. Uno encuentra que las cosas muy pequeñas son grandes potenciales de satisfacción.

Los beneficios de tejer según la neurociencia

El movimiento repetitivo de tejer, en mancuerna con el sentimiento de crear algo, hace que el cuerpo genere dopamina (el neurotransmisor de la recompensa), endorfinas (que producen una sensación de bienestar, liberadas también durante el ejercicio) y serotonina (asociada con el buen humor). Los beneficios de tejer se han vinculado a los de la meditación.

Uno de los estudios más famosos respecto a tejer es el del terapeuta británico Betsan Corkhill. Éste aplicó una encuesta entre más de 3 mil tejedores y encontró que, además de que la mayoría reportó sentirse más contento luego de tejer, los que lo hacían hasta tres veces por semana estaban más felices, calmados y desestresados.

Tejer también ayuda a la regeneración neuronal, parecido a los efectos de los conocidos “juegos mentales” como los crucigramas, a su vez ligados a la memoria y el mejor funcionamiento congnitivo. Es un antidepresivo porque contribuye a que las personas estén más atentas al momento presente, y ello ocurre de una manera muy discreta… En mi experiencia no pasa que “dejes de pensar”, más bien sucede que los pensamientos son como una voz desapegada y lejana; como un juego, como cuando éramos niños.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El silencio es indispensable para regenerar el cerebro” 

10 hábitos para desarrollar la intuición

Tal vez crees que la intuición es algo innato, o algo que no se puede controlar. Pero, si bien depende de muchos factores y hay personas que naturalmente se consideran más intuitivas que otras, también el desarrollo de la percepción es, en parte, una cuestión de hábitos. 

Hay algunas cosas que las personas que se consideran a sí mismas más intuitivas o perceptivas hacen de manera diferente a los demás. Por eso, adoptando conscientemente esos hábitos es posible desarrollar la intuición de manera intencional.

10 formas de desarrollar la intuición

1. Escucha tu voz interna

Buda decía que ante una decisión difícil lo mejor era arrojar una moneda. Cuando la moneda estaba en el aire, repentinamente deseamos que caiga de un lado, y ésa es la decisión del corazón.

Las personas intuitivas son las que se detienen a escuchar esas decisiones y las respetan.

2. Tomate tiempo para estar solo

Para escuchar las decisiones del corazón, o lo que quiere decirnos el inconsciente, es importante estar solos al menos un tiempo al día.

Estar solo incluye estar aislado de forma virtual: tener un momento al día para alejarse del teléfono, la computadora y la televisión.

3. Estimula tu creatividad

La creatividad y la intuición están íntimamente ligadas.

4. Medita

Las prácticas de meditación pueden ser una excelente manera de despertar la intuición. El autoconocimiento que llega por medio de la meditación es esencial para desarrollar una visión más perceptiva sobre ti mismo, los demás y el mundo.

5. Vuélvete observador

La intuición no es un don sobrenatural, sino que las personas intuitivas son más perceptivas, y eso tiene mucho que ver con que sean observadoras. Para volverte más observador puedes empezar a llevar un diario en el que registres cosas que te resultan sorprendentes, novedosas o extrañas. De a poco comenzarás a encontrar coincidencias, conexiones sorprendentes o intuiciones precisas en tu vida diaria.

6. Escucha a tu cuerpo

El cuerpo, la mente y el alma son un todo. La escucha del corazón y del inconsciente debe ir acompañada de una escucha al cuerpo, que nos da mensajes que quizá estemos ignorando.

7. Conecta profundamente con los demás

La intuición está ligada a la empatía, que es la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Dedica tiempo a observar y escuchar a otros cara a cara, a comprender a tus seres queridos y a todos los que te rodean.

8. Presta atención a tus sueños

Los sueños son la llave para comunicarse con los procesos inconscientes.

9. Tómate tiempo para relajarte

El trabajo constante agota el cerebro y hacer varias cosas a la vez son dos cosas que arruinan cualquier otro esfuerzo por volverse más intuitivo.

Aunque todos tenemos conocimientos intuitivos, solo en los momentos de relajación podemos conectar con ellos.

10. Deja ir las emociones negativas

Las emociones como el enojo o la frustración nublan la intuición. Dejarlas ir, sin embargo, es tan sencillo como alinearse con los 9 consejos anteriores, ya que una persona relajada, creativa y que medita tiene más probabilidades de poder controlar su enojo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del “tercer ojo”

El alma entra en el feto a los 49 días por la glándula pineal -Doctor Rick Strassman-

La teoría de Strassman deviene de una serie de coincidencias

El Dr. Rick Strassman encuentra fascinantes coincidencias entre el desarrollo del feto humano y las descripciones del Libro Tibetano de la Muerte: ¿Entra el alma en el cuerpo humano a través de la glándula pineal?

El Doctor Rick Strassman sugiere en su libro DMT: The Spirit Molecule, una fascinante hipótesis: que el alma humana encarna en el cuerpo en la séptima semana después de la concepción, utilizando la glándula pineal como canal espiritual y a la molécula dimetiltriptamina (DMT) como un catalizador. Strassman es un médico norteamericano especializado en psiquiatría con una beca de investigación en psicofarmacología clínica.

El DMT es una poderosa sustancia psicodélica que se produce de manera natural en la glándula pineal –algo que recientemente se ha comprobado— y podría estar también vinculado con las experiencias cercanas de la muerte (ECM) 

En efecto, una investigación publicada en la revista Biomedical Chromatography documenta la presencia de DMT en las glándulas pineales de ratas vivas. Según los investigadores el descubrimiento de la glándula pineal como fuente de DMT  “refuerza la idea del rol de esta enigmática glándula en estados de conciencia inusuales”.

La dimetiltriptamina se ha vinculado con la generación de imágenes en los sueños, con los estados de conciencia que generan las experiencias cercanas a la muerte y todo tipo de experiencias místicas.

Lo curioso es que la glándula pineal se hace visible en el feto humano a los 49 días, que es la cantidad de días en los que un alma tarda en reencarnar según el Bardo Thodol (Libro Tibetano de los Muertos). Estas coincidencias han llevado a Strassman a afirmar que el alma encarna en el cuerpo a las séptima semana de embarazo.

Siguiendo los informes de experiencias cercanas a la muerte en los que se describen momentos de conciencia fuera del cuerpo, Strassman teoriza que es el DMT el que hace accesible estos estados de conciencia. En su opinión, la glándula pineal podría actuar como una antena o pararrayos para el alma.

Aunque muchas personas no creen en la existencia del alma, otras consideran que es inmaterial –Platón y los neoplatónicos creen, por ejemplo, que el cuerpo es creado por el alma-. Y hay quien ha conseguido fotografiarla.  Rene Descartes, ubicó el asiento del alma, en la glándula pineal, algo que ahora podría verse comprobado. De todos modos, la coincidencia hallada por Strassman nos asombra.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El Proyecto Sentido de nuestra vida, diferentes tipos de partos e hijos