¿Cómo poner fin al terrorismo?

Comprende sus raíces. Porque el origen de la violencia, el odio, la guerra santa y el ánimo de venganza sangrienta está en todos y cada uno de nosotros. La violencia comienza en TI, amigo.

Ninguno de nosotros está apartado del río de la humanidad. Ninguno de nosotros somos individuos separados de la totalidad, sino parte de algo mayor; contribuimos al río, tenemos nuestro Ser en el río, y en ese sentido, somos responsables de la totalidad del río.

“Tú eres el mundo y el mundo es tú” -Krishnamurti-

La violencia comienza cuando nos separamos del río y de los demás, al menos en nuestra mente. Nos alejamos de nuestra vitalidad y nos definimos conceptualmente, reduciéndonos a una cosa. Bueno, malo. Correcto, incorrecto. Cristiano, judío, ateo. Creyente, no creyente. Un éxito, un fracaso. Indio, americano, australiano. La verdad se convierte en un arma. Tomamos partido. Creemos que hay otros.

Olvidamos nuestra naturaleza compartida, que todos somos hermanos y hermanas, una misma fuerza vital en movimiento, la misma consciencia, el agua de la Vida.

Internamente nos ponemos en guerra con nuestros propios pensamientos, con nuestros propios sentimientos. Nos alejamos de nuestro dolor, de nuestra duda, de nuestro miedo, de nuestros anhelos, los llamamos “negativos” omalos”. Nos dividimos en dos, el “yo bueno” contra el “yo malo”, el santo contra el pecador, la luz contra la oscuridad, lo sagrado contra lo profano. Podemos incluso tratar de “deshacernos” de o “aniquilar” nuestra tristeza, nuestra duda, nuestro miedo, nuestros impulsos sexuales, nuestros pensamientos ‘impuros’. El comienzo del genocidio.

Dentro. Todo comienza dentro.

Lo que rechazamos en nosotros mismos terminamos rechazándolo en los demás. Lo de “aquí” se convierte en lo de “allá fuera” en un abrir y cerrar de ojos. Sus imperfecciones. Sus defectos. Sus dolores, sus alegrías, sus dudas, su debilidad; son realmente nuestros. Sus pensamientos extraños, sus sentimientos “erróneos” o “vergonzosos”, sus tinieblas, sus pecados; en realidad son nuestros. Tratamos de cambiarlos, arreglarlos, salvarlos. Los juzgamos, los humillamos, les tenemos lástima, les tememos. En nuestra frustración, podemos hacerles daño. En nuestra rabia, podemos incluso matarlos. Al buscar la totalidad, pasando por alto que eso es lo que somos, al olvidar el amor que nos compone, podríamos destruir todo y a todos los que nos rodean. En nombre de la “libertad”. En el nombre de “Dios”.

La forma de acabar con el terrorismo es verlo, entenderlo, cortarlo de raíz. Mira cómo la guerra comienza dentro. Observa cómo la violencia empieza en cada uno de nosotros.

Cada vez que hacemos a un lado un pensamiento o un sentimiento, cada vez que los deshonramos, que los culpamos; cada vez que le damos la espalda a nuestra ira, a nuestra tristeza, a nuestra duda, a nuestro miedo; cada vez que juzgamos o atacamos a alguien en lugar de enfrentar nuestro propio trauma aún sin resolver, esparcimos las semillas del terror. Sin embargo, cada vez que abrimos nuestros corazones y hacemos espacio para aquello que nos está incomodando; cuando traemos una atención amable y curiosa al dolor que sentimos dentro, cuando respiramos justo en lo que desearíamos destruir, recordamos nuestra inmensidad, nos volvemos a poner en contacto con el amor que arde dentro, y nos volvemos parte de la solución, del río.

Y entonces, porque hemos respirado ahí, quizás la humanidad tenga una oportunidad.

  • Autor: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: El círculo de la vida no elige “bandos” 

Explora tu lado oscuro para recuperar el control sobre ti mismo

¿Tienes sentimientos que detestas?, ¿haces cosas de las que te avergüenza hablar?, ¿hay una parte de ti que te gustaría eliminar?, ¿deseas cosas que odias reconocer

Todos tenemos un lado oscuro al que nos da miedo enfrentarnos. Tu lado oscuro no entiende de buenas intenciones, de compromisos, de hacer lo que se supone que hay que hacer. Se mantiene oprimido, pero creciendo, buscando la manera de salir.

Explorar tu lado oscuro te permitirá recuperar el control sobre ti mismo, entenderte y conocerte.

¿De qué se alimenta tu lado oscuro?

El lado oscuro de tu mente se alimenta de miseria y autodestrucción, de todo eso que te niegas a ti mismo, de esos deseos que no se consiguen materializar.

Tus necesidades no satisfechas producen emociones negativas que lo alimentan. Si no consigues darle salida a esas necesidades, esas emociones negativas seguirán haciendo crecer lo peor de ti y te harán creer que esa es la verdadera versión de ti mismo o puede que incluso, la única.

No alimentar esa parte oscura de tu mente es la única manera de controlarlo.

Sin embargo, hay muchas cosas que sabes que no debes hacer porque son malas para ti y aún así las haces. Sabes que no debes fumar, que no debes pasarte con las grasas, que no debes gritar a tu pareja o a tus hijos, que no debes alimentar discusiones inútiles que no llevan a ningún sitio… Pero lo haces igualmente.

A tu lado oscuro tampoco le bastan las buenas intenciones. O tomas medidas y dejas de alimentarlo o se apoderará de lo mejor de ti.

¿Qué necesita tu lado oscuro?

Para dejar de alimentar tu lado oscuro es necesario que conozcas qué es lo que más le gusta. Éste se alimenta de los apegos psicológicos negativos, esos sentimientos que hacen que te aferres con fuerza a un estado anterior que te crea angustia.

Estos apegos negativos te impiden sentirte seguro, equilibrado y fuerte. Se expresan a través del rechazo, la humillación, la traición, el sentimiento de inutilidad y de fracaso.

Toda esa negatividad alimenta la parte más oscura de tu psique, la cual crece con tus sentimientos, pensamientos y comportamientos negativos, con la influencia de la gente tóxica que hubo y hay en tu vida.

Cada vez que algo negativo ocurre en tu vida o cada vez que recuerdas algo que no te gusta, sale a relucir tu lado más oscuro, que se aferra a esa negatividad como si tuviera derecho a ello, como si no hubiera más salida. Entonces, más miseria, autodestrucción y negatividad atraes para alimentarlo.

¿Cómo hacer frente al lado oscuro?

La solución para hacer frente al lado oscuro de la mente es entrenarlo conscientemente. Hay cosas que no se pueden eliminar, pero a las que sí se puede hacer frente, familiarizándose con ellas.

El mayor desafío es profundizar en la mente e iluminar todo lo que se oculta en ella.

El lado oscuro oculta mucho más que deseos incumplidos, aspiraciones frustradas o ilusiones rotas. Pero solo uno mismo puede sumergirse en él y explorar.

Cada vez que surja la negatividad en tu vida, cada vez que sientas que algo tenebroso intenta apoderarse ti, es cuando tienes que intentar descubrir por qué, sin avergonzarte.

Tienes que aceptar que hay un lado oscuro de tu mente que está ahí, y que no se va a esfumar solamente porque quieras reprimirlo. La represión solo lo hará más fuerte, y con más fuerza explotará en cuanto tenga la oportunidad.

Sé valiente. Sé honesto contigo mismo y trata de liberar esa negatividad.

La meditación puede ayudarte. También el coaching puede ser útil. Incluso, a través del arte puedes sacar lo peor que oculta tu mente, canalizando esa negatividad. 

Sólo sabiendo lo que oculta tu lado oscuro podrás recuperar el control de tu vida y aprender a manejar la negatividad para que no te domine.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “SOLO RESPIRA: un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones“. 

Ocúpate del reino del corazón, y el resto te llegará por añadidura *Claudio Naranjo

Claudio Naranjo, médico y doctor en Educación.

Tengo 79 años. Nací en Valparaíso (Chile) y vivo viajando. Soy psiquiatra. Estoy viudo y tuve un hijo que falleció. Ojalá los políticos hubiesen sido educados amorosamente. No creo en la competencia entre religiones. Soy divulgador del eneagrama, un mapa de la personalidad.

¿Qué es el eneagrama?

Una herramienta de autoconocimiento, la más completa.

¿En qué consiste?

Es un mapa de las nueve pasiones que conforman tu personalidad: te ayuda a conocerlas, y así identificar cuál de ellas te domina.

¿Cuáles son esas nueve pasiones?

Ira, orgullo, vanidad, envidia, avaricia, cobardía, gula, lujuria y pereza.

Suenan a los pecados capitales.

Los griegos ya enumeraron casi todas esas pasiones, llamadas luego pecados por el cristianismo, y que son a su vez los nueve eneatipos del eneagrama.

¿Y una de esas pasiones me domina?

Siempre hay una dominante sobre las demás: identifica cuál es la tuya, y así podrás trabajarte para equilibrarla con las demás.

¿Con qué fin?

Dejar de actuar reactivamente, con automatismos, como una máquina: ante cada situación serás capaz de actuar con conciencia.

¿Cuál es su pasión dominante?

La avaricia.

¿Sí?

He temido siempre quedarme sin nada: temeroso de la precariedad de mis recursos, me ha costado invertir en mis capacidades, he desconfiado de mí… Y eso me ha dejado en el filo del vivir, una vida por vivir.

¿No ha podido dominar esa avaricia?

Ya sí, pero ha sido difícil. Ya lo dijo Churchill: “El hombre se tropieza con la verdad… pero se levanta y sigue su camino“.

¿De dónde proviene el eneagrama?

De un esoterismo cristiano de Asia Central, que divulgó por Europa una especie de Sócrates ruso de principios del siglo XX, Gurdjieff. Y de él lo aprendió Óscar Ichazo, que me lo enseñó en el desierto de Arica.

¿Cómo fue usted a parar al desierto?

Era 1970, y yo pasaba el peor momento de mi vida… Y me retiré durante seis meses.

¿Qué le había sucedido?

Mi segunda esposa tuvo un accidente de automóvil y murió mi hijo de once años.

Sobreponerse debió de ser duro…

Yo tenía 37 años y me tendía en su camita y pasaba horas y horas llorando. Un día entendí que era llanto por lo que no había podido quererle. Sentí su presencia y dejé de llorar.

¿Y qué aprendió en el desierto?

Yo era médico psiquiatra. Vi que la medicina farmacológica abordaba síntomas, pero no la raíz del problema del paciente: la dejé para ejercer como psicoterapeuta.

¿Es muy malo que mande una pasión?

Lo malo es que en ese caso tu vida será más pequeña, automatizada, dilapidarás energías… pudiendo vivir más plenamente.

¿Qué automatismo le hizo ser médico?

A los seis años vi la luna llena y le pregunté a mi madre qué era eso. Me dijo que era un cuerpo celeste, como lo eran las estrellas, los planetas…, y me habló de la gravedad… y experimenté un intenso placer ante ese vislumbre de conocimiento… Y ya busqué repetir ese gozo, y eso me llevó a la ciencia.

Pero luego dejó la ciencia.

Cuando sentí que la filosofía y la psicología afrontaban mejor el dolor de la infelicidad.

¿Cuál ha sido su momento más feliz?

A los 20 años tuve una relación erótica con una conocida de 40 años, y sentí tanta alegría… ¡El mundo era bello! Sentí la alegría normal del vivir, y ahí fui consciente de que yo no había estado vivo hasta entonces.

¿Ha llegado a conocerse perfectamente a sí mismo?

En el centro de la cebolla, si vas quitando capas y capas, no hay semilla, ¡no hay nada!

¿Qué significa esto?

Que lo único que hay son los demás. Antes yo me recluía en mi torre de marfil, pero hoy veo los problemas del mundo…

¿Cuáles son?

Todos derivan de una estructura patriarcal profunda, de modo que todos se diluirían si educásemos a los niños de otra manera.

¿Cómo, exactamente?

Integrando intelecto, cuerpo, emociones y espíritu, para ser más amorosos, más libres: más sabios. Pero para eso es decisivo primero que eduquemos a los educadores.

¿Tenemos una educación no amorosa?

Demasiado intelectual, institucional, individualista, patriarcal y poco humanística. Nuestra sociedad sigue siendo machista y depredadora. Ya decía Cicerón: “Cada senador es sabio… pero el Senado es un idiota”.

¿Solución?

Integrar intelecto, amor e instinto, nuestros tres cerebros. Abrazarlos a los tres de verdad: por ahora, el intelecto ha eclipsado el amor y ha demonizado el instinto.

¿Debo dejarme llevar por mi instinto?

Si te arrastra, no eres libre: se trata de aliarte con tu instinto.

¿Qué pasión domina hoy al mundo?

La vanidad. Se expresa en la pulsión por el éxito económico, la supremacía tecnológica, la confusión entre valor y precio…

¿Hacia dónde se encamina el mundo?

Muchos son los llamados… pero muchos son también los sordos. Hay una pulsión de transformación cierta, pero pasa por encender la luz y ver en tu propia oscuridad.

Y si lograse encenderla, ¿qué veré?

Sabrás que todo es pulsátil, que todo late… Si buscas el yo, acabarás topándote con la ausencia de yo: lo transformador es sentir el Ser. Si eso sucede, tendrás días peores o mejores… pero recordarás el sabor del Ser.

¿Un consejo definitivo?

Ocúpate del reino del corazón, y el resto te llegará por añadidura.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La bondad es la base de la felicidad y la salud“.

Familia tóxica: el enemigo en casa

familia-toxicaTodos tenemos una familia, nacemos en un núcleo que previamente elegimos, pero no somos conscientes del premio hasta que es demasiado tarde. Unos tienen la suerte de encontrar en ella su apoyo y su guía, y otros tienen en ellos a su peor enemigo.

Si tienes la fortuna de tener una familia idílica es probable que no te sientas identificado, o no logres discernir lo que es una familia tóxica. Quien más, quien menos, ha chocado frontalmente con algún miembro de su núcleo familiar, también es más común de lo que parece, tener varios frentes abiertos con cada uno de los miembros que forman tu familia. Esos seres con los que te une un nudo férreo, a los que estás unido por el lazo irrompible de la sangre, pueden hacer de tu casa un auténtico Pandemónium, un infierno comprimido y asfixiante en el que ninguna penitencia parece aliviar su fuego.

A poco que seas una persona abierta de mente, puedes llegar a pensar que arrastras una gran cantidad de karma y esa relación hiriente que mantienes con tus seres queridos, es una forma de purgar todo ese saldo kármico que llevas a tus espaldas de otras encarnaciones, incluso puede que pienses que te lo mereces de algún modo, el chantaje emocional, la indiferencia y el desapego que te proyectan pueden llegar a hacerte pensar que eres tú el culpable y que aquello que te sucede realmente lo mereces, sufres porque eres el malo y tu entorno te lo recuerda a cada minuto.

Lo normal en muchas familias, es que cuando hay un miembro que se muestra capaz, independiente y resuelto con el entorno, un ser que agarra con fuerza su timón y se guía por la vida allí donde se propone, termine levantando las iras y las envidias más feroces de sus progenitores.

Un polluelo que no necesita lecciones para emprender el vuelo, es un desagradecido y merece su rechazo más absoluto. Por regla general, los progenitores no reciben con agrado que un hijo pueda aleccionar y dar ejemplo, ellos o no supieron o no tuvieron el valor de enfocar sus vidas de la manera que idearon y desprecian irracionalmente a su vástago por lograr lo que ellos no se atrevieron a emprender.

Utiliza esa situación angustiosa que mastica tu familia en tu provecho, quizás es la manera que proyectaste, para que te vieras obligado a emprender tu camino en solitario. Una familia opresora y castrante es el impulso que necesitas para salir y encontrarte a ti mismo. Encontrarás indiferencia y rechazo, ese será el ultimo empujón que necesitabas. Tomar un rumbo distinto al que te ofrece hasta ese momento la vida, en esa especie de bucle sin salida, sin progresos, sin metas, para desarrollarte como persona, encontrar tus verdaderos dones, desarrollarlos y perfeccionarlos. Convertirte por ti mismo, en un ser completamente nuevo con un bagaje amplio y unas experiencias que te hagan crecer y evolucionar.

Quedarte anquilosado en ese núcleo que crees el mejor porque esa institución familiar dicta que la tradición y el orgullo es lo que la identifica, lo que la define y la diferencia. Que la sangre debe permanecer unida y ser una roca, pero en tu interior no te identificas con nada de esto. Salir y enfrentarte al mundo solo, es la vía no sólo de escape, sino que te permita saber quien eres y de lo que eres capaz, esto sólo se aprende con la experiencia y en solitario. Si no yerras una y otra vez, nunca aprenderás y este paso por la vida será como un cero a la izquierda, en tu casillero de experiencias.

Con el paso del tiempo y una vez madurada y reposada tu vida en el conocimiento y la experiencia de vivir en consecuencia con tus propias decisiones, puede que el regreso a casa sea distinto, la vida te ha dado las herramientas para lidiar con esas personas cerradas, y puedas emprender de nuevo esa relación, construyéndola con otros lazos distintos. En el peor de los casos, te darás cuenta de que poco o nada ha cambiado y bendecirás el momento en que decidiste partir y encontrar tu lugar en el mundo.

No debemos obligarnos a permanecer al lado de aquel que nos hace daño, no debemos caer en falsos chantajes, amor con prebendas y sentimientos de posesión. Nadie por mucha sangre que lleves de ella en tus venas, tiene más autoridad sobre ti que tú, y por supuesto nadie te conoce mejor que tú mismo.

Tu intuición, tu criterio y tu sentido común deben ser la brújula que te marque la dirección correcta. No hay que tener miedo al error, ya que gracias a el te convertirás en mejor persona, forjarás carácter y enriquecerás tu personalidad. Permanecer encarcelado en una relación tóxica solo por el lazo que te une a ellos, impedirá que despliegues las alas de tu autoconocimiento y vueles hacia horizontes donde la sabiduría y la experiencia te esperan con los brazos abiertos.

Si por el contrario disfrutas de una familia que te enriquece y te aporta conocimiento, disfruta de tu premio, ya que la necesidad de expandir tus horizontes, quizás no sean tan apremiantes. Debemos permanecer al lado de todo aquel que nos enriquece y nos hace mejores, y debemos apartarnos de aquellos que nos hacen reincidir en nuestro peor defecto, nos obliga a tropezarnos una y otra vez con nuestro ego y limita nuestra expansión mental y social. Nunca debemos arrepentirnos de lo que hicimos. Por muy mal que nos resulte esta empresa, por muy traumática que sea la experiencia, siempre será mejor haber errado que el no haberlo intentado al menos.

Por muy tóxico que sea tu entorno familiar, si este ambiente te empuja a buscar tu ubicación en este mundo, no puedes más que dar las gracias.

Ellos inconscientemente te ayudaron a dar con la senda que te permitió hallarte entre un mar de caos y dudas, dar con el sentido a esta vida y desarrollar tus propios dones, para convertirte en ese instrumento perfectamente afinado que hay en ti, es una gran recompensa.

Agradece a esos que te oprimieron ya que sin esa negatividad no hubieras encontrado tu positividad, gracias a esa oscuridad hallaste el modo de encender tu luz e iluminar tu camino.

  • Visto en: lacosechadealmas.blogspot.com.es

*Si lo desea, puede leer la publicación: Contratos familiares: códigos que nos impiden ser lo que somos -Alejandro Jodorowsky-.

El círculo de la vida no elige “bandos”

el-circulo-de-la-vidaEn todo el mundo y en las noticias de todos los días, vemos gente matando gente.

Las personas de un “bando” matan a las personas del otro “bando”. Ambos “bandos” afirman que tienen la razón. Cada “bando” se aferra a su dolor pasado, cada “bando” se niega a ser el primero en ceder, utilizando todas las justificaciones que hay en el mundo para explicar porqué no pueden hacerlo y porqué no lo harán. Un trágico cuento, tan viejo como la humanidad misma.

¿Cuándo despertaremos al hecho evidente de que todos somos la misma Consciencia disfrazada?

Que independientemente de lo que creamos ser, que sin importar nuestras apariencias, que más allá de nuestros cuentos e historias, nuestras religiones, nuestras nacionalidades, nuestras creencias, del color de nuestra piel, de nuestros cargados pasados y de nuestros inciertos futuros, todos somos la expresión de la Única vida. Que en realidad no hay israelíes o palestinos, judíos o cristianos, musulmanes o budistas, ateos o agnósticos, republicanos o demócratas, gurús o discípulos, y que ninguna de esas imágenes podrían jamás definirnos. Eso, lo que realmente somos, en el nivel más fundamental, es indefinible, misterioso, nunca fijo o separado, nunca identificado con ninguna imagen, al igual que el vasto océano nunca podría ser definido por sus olas.

La consciencia no tiene religión, ni tampoco nacionalidad. Ella da nacimiento a palestinos e israelíes, a iraquíes y estadounidenses, a la luz y a la oscuridad, al yin y al yang del siempre cambiante mundo de los sueños.

Como consciencia, cuando nos lastimamos los unos a los otros, sólo estamos lastimando a nuestros propios hermanos y hermanas, a nuestra propia familia, a las olas de nosotros mismos. Sólo estamos peleando con los reflejos de nuestro Rostro original. Sólo estamos matando a quienes amamos, viejos amigos, amigos de hace mucho tiempo.

La guerra externa jamás ha logrado generar paz interna. ¿Cuánta sangre más tendrá que correr? ¿Cuánto más dolor? ¿Cuántos más hombres, mujeres y niños tienen que desaparecer en el infinito antes de que despertemos?

Ese niño ensangrentado es mi propio hijo. El círculo de la vida no elige “bandos”.

  • Autor: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Por qué hay tanto odio y tanta ira en los seres humanos?

Quiero dejar de ser destructivo

Destructivo¿Seré destructivo? En ocasiones algo negativo en vez de tornarlo en positivo o intentar aprender de ello, provocamos de alguna manera que nos destruya. ¿Cómo? Esto sucede porque no somos capaces de actuar de la mejor manera frente a esa situación.

Bien es cierto que es difícil y que muchas personas son, por tendencia, destructivas. Pero, si quieres dejar de serlo, si estás harto de utilizar la autodestrucción y deseas emitir juicios más acertados sobre la realidad y también sobre ti mismo, debes tener en cuenta estas formas de pensar que hacen que seas una persona destructiva.

A veces una simple crítica destructiva, puede hacer que la autoestima de esa persona caiga en picado Anónimo

¡No seas catastrofista!

Las personas destructivas hacen de un granito de arena una verdadera montaña. De alguna manera no pueden evitar ver siempre el peor lado de la situación. Por ejemplo, si eres madre y llamas a tu hijo por teléfono, pero éste no te contesta, te imaginarás lo peor. Por tu mente pasarán imágenes de muerte, accidente, asesinato, secuestro, etcétera.

Esto en ocasiones es irreal y excesivo, aunque también depende de la situación en la que se dé. Pero, lo normal es que sea terriblemente exagerado lo que podamos pensar de algo que en realidad no debe suponer problema alguno.

Exageras lo negativo

Ligado con lo anterior, las personas destructivas exageran mucho lo negativo y, de esta manera, lo positivo apenas adquiere el valor merecido.

Esta situación de exagerar siempre lo negativo y hacer que lo positivo sea casi siempre inexistente provoca, en ocasiones, estados de ansiedad y depresión. Es cierto que lo negativo siempre capta nuestra atención, pues a nadie le gusta pasar por una situación negativa. Pero, ¿será para tanto?

No hay ninguna sociedad que esté libre de elementos negativos. Hasta el rosal tiene espinas Juan Pablo II

¿Crees que sabes lo que piensan los demás?

Esto es muy peligroso, pues en muchas ocasiones no estarás en lo cierto. ¿De verdad crees que puedes saber lo que piensan los demás? Puedes analizar su lenguaje corporal, las palabras que utilizan, creer que lo que dicen tiene doble sentido, pero probablemente estés equivocado.

El pensamiento de los demás es algo que se escapa de tu control y saberlo es algo de lo que nunca podrás estar confiado. En cada cabeza suceden cosas desconocidas para los demás. Deja de pensar que crees qué pasa por la mente de los demás, quizás te estés preocupando por algo que en realidad no existe.

No puedes ser perfecto

Las personas destructivas en ocasiones pretenden ser unos expertos en casi todo, algo que sin duda resulta imposible. Cada persona tiene unas debilidades y unas fortalezas diferentes a las de los demás. Querer lograr la perfección en todo o ser un experto en todo es algo imposible. Tú eres tú, y no eres perfecto.

Es bueno que empieces a ver los errores como opciones a aprender más y mejor, y no como bloqueos y barreras que te pone la vida para humillarte y que no logres lo que deseas.

Elimina los “debería”

¿Debería? No, hazlo. Los “debería” están en la mente de muchas personas que, por miedo, no se atreven a ponerse manos a la obra y llevar a la acción lo que están pensando.

Es cierto que debemos pensar antes de actuar, pero si vivimos constantemente en un “debería” sin llevarlo nunca a la acción, esto nos provocará frustración y la sensación de sueños no realizados. ¿Por qué ocurre esto? Porque en la mente de las personas destructivas hay reglas inquebrantables, barreras que no se pueden transgredir. Pero eso es lo que ellos creen.

Lo que debería ser o no ser el mundo es sólo cosa tuya. No hay un patrón ideal de cómo debería ser todo. Eso tan sólo es cosa tuya, es tu vida, es tu camino, son tus metas y tus logros.

¡No culpes a los demás!

Las personas que son destructivas a veces no se destruyen a sí mismas sino también a los demás. ¿Te sientes mal contigo mismo? ¿Un error te ha afectado profundamente? No culpes a los demás por ello, pues no tienen nada que ver. Esto solo demuestra que presentas una total falta de responsabilidad a aceptar tus propios errores.

En ocasiones esto sucede porque no podemos cambiar a los demás, pero es que a lo mejor no sabías que al único que puedes cambiar es ¡a ti mismo! Intentar cambiar a los demás solo generará frustración y un gasto de energía inútil. No culpes a los demás, intenta cambiar, intenta modificar ese pensamiento autodestructivo que tienes. Todo eso negativo que crees te rodea, ese mundo que crees está en tu contra, existe sólo en tu mente. ¡Dale la vuelta!

Es difícil ser consciente de todo esto, por eso el primer paso es saber si soy una persona destructiva o no. Una vez identifico esta conducta debo empezar a cambiar patrones de comportamiento y de pensamiento tales como culpar a los demás, llevarlo todo al extremo y no prestar atención a lo positivo que ocurre en la vida.

El elemento más destructivo en la mente humana es el miedo Dorothy Thompson

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Personas adictas al conflicto: perfiles en guerra con ellos mismos“.

10 Pautas para eliminar nuestra basura emocional

Basura emocionalA lo largo de la vida acumulamos sentimientos negativos relativos a acontecimientos pasados. Debido a esto, quedan resentimientos, tristezas, miedos y enojos, respecto a experiencias desagradables. 

¿Qué se puede hacer para eliminar toda esa basura emocional?

A continuación te dejamos 10 técnicas escritas por la psicóloga Ciara Molina.

1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. Según Molina, los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad. Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, prosigue esta experta, de que te creas lo que te dices, no sólo que te quedes con las palabras: me quiero”, “me valoro”, “soy capaz…” Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo, asegura.

2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que va a pasar de aquí a cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza, asegura Molina.

3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo?Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él, afirma esta psicóloga. El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable.

4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?, se pregunta Molina. Para tener una buena predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda

5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. “Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la zona de aprendizaje. 

6. Quiero, puedo, me lo merezco. Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, la autoestima, señala Molina. 

7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables de lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer.

8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. Superamos relaciones, miedos, malestares, frustraciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes, afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo, añade. 

9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa.Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuadoademás de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica, recuerda. 

10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Doctor Mario Alonso Puig-.

La amígdala, centinela de nuestras emociones

AmígdalaLa amígdala forma parte del llamado cerebro profundo, ese donde priman las emociones básicas tales como la rabia o el miedo, también el instinto de supervivencia, básico sin duda para la evolución de cualquier especie.

De ahí, que la amígdala, esta estructura en forma de almendra sea propia de todos los vertebrados y se halle en la profundidad de los lóbulos temporales, formando parte del sistema límbico y procesando todo lo relativo a nuestras reacciones emocionales.

En neurobiología es casi imposible asociar una sola emoción o una sola función a cualquier estructura, pero cuando hablamos de la amígdala podemos decir sin equivocarnos que es una de las más importantes asociadas al mundo de las emociones, es lo que hace por ejemplo que seamos más variables que cualquier pariente evolutivo cercano, ella es la responsable de que podamos escapar de situaciones de riesgo o peligro, pero ella también es la que nos obliga a recordar nuestros traumas infantiles, y todo aquello que nos ha hecho sufrir en algún momento.

LA AMÍGDALA Y EL APRENDIZAJE EMOCIONAL

Pongamos un sencillo ejemplo: Acabamos de trabajar y nos dirigimos a nuestro coche, aparcado en una calle cercana, es de noche y no hay apenas iluminación, esa penumbra nos pone en aviso, la oscuridad es un escenario que evolutivamente hemos asociado como indicador de riesgo y peligro, de ahí que apresuremos nuestros pasos para encontrar el coche. Pero ocurre algo, alguien se nos acerca y nuestra reacción lógica es empezar a correr para huir.

Mediante esta sencilla escena podemos deducir muchas de las funciones instaladas en la amígdala: ella es quien nos pone en aviso de que la oscuridad es un riesgo y de que esa persona que se acerca también lo es, y más aún, habremos creado un aprendizaje nuevo al deducir mediante el miedo que al día siguiente, no aparcaremos el coche en esa zona.

Los recuerdos y experiencias con mucha carga emocional, hacen que nuestras conexiones sinápticas estén asociadas a esta estructura, provocándonos efectos tales como taquicardias, aumento de la respiración, liberación de hormonas del estrés Personas que por ejemplo tienen la amígdala dañada, serían incapaces de detectar situaciones de riesgo o peligro.

La amígdala nos ayuda a buscar una estrategia adecuada después de haber identificado un estímulo negativo, pero ¿Cómo identificamos que ese estímulo nos puede hacer daño? Por aprendizaje, por condicionamiento, por esos conceptos básicos que como especie reconocemos como dañinos. Daniel Goleman por ejemplo, introdujo el concepto de “secuestro amigdalar” para referirse a esas situaciones en las que nos dejamos llevar por el miedo y o la angustia de un modo que no es adaptativo, qué no es lógico y donde la desesperación, nos impide encontrar la respuesta adecuada.

LA AMÍGDALA Y LA MEMORIA

La amígdala está asociada en asentar nuestros recuerdos y nuestra memoria, son muchas las ocasiones en las que determinados hechos están asociados a una emoción muy intensa: una escena de infancia, una pérdida, un instante en que hemos sentido inquietud o miedo… cuando nuestros sentimientos son más afilados más conexiones neuronales se suceden alrededor del sistema límbico y la amígdala, es más, muchos científicos están estudiando determinar qué tipo de detalles bioquímicos afectan a esta estructura para aplicarlos a posibles tratamientos terapéuticos y farmacológicos con los que minimizar los traumas infantiles.

Pero no debemos limitarnos a asociar al miedo con una pulsión negativa capaz de causarnos traumas y problemas psicológicos, al contrario, es un interruptor que nos avisa y que nos protege, es el centinela que ha permitido generación tras generación que podamos evolucionar teniendo como base nuestra protección y la de los nuestros.

La amígdala es una fascinante estructura primitiva de nuestro cerebro que cuida de nosotros y que nos da una visión equilibrada de los riesgos; el miedo, como el placer es esencial en nuestra riqueza emocional como seres vivos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Para funcionar bien, el cerebro necesita desconectarse“.

Reiki: El maestro es la energía

REIKI--Todos tenemos cualidades propias para sanarnos.

Tenemos un sistema de auto-sanación que permite que nos recuperemos de desequilibrios físicos, a los que llamamos enfermedad, de bloqueos emocionales a los que llamamos sentimientos reprimidos y de alteraciones psíquicas que denominamos enfermedades mentales.

♥ Reiki es una herramienta que nos ayuda a encontrarnos de nuevo, se basa en la imposición de manos, a través de las cuales somos capaces de hacer de canal entre la energía del Universo y la del paciente.

Reiki no es un sistema de creencias, una religión o un sistema sectario, simplemente es la capacidad de canalizar energía universal, energía divina o Amor puro, todo es lo mismo. Permite conectarte con el Universo y restablecer tu conciencia a fin de que entiendas el porqué de las situaciones que estás viviendo. Da igual si es una enfermedad corporal, mental y/o emocional, todas están aquí por algo, con un mensaje para ti, que si escuchas y actúas en consecuencia se marchará, igual que el mensajero una vez que ha dado el mensaje al destinatario parte hacia otro lugar.

Reiki te permite ver el mundo desde otra óptica, te permite reencontrar tu poder personal y usarlo en consecuencia para obtener una vida más feliz y consciente.

Los sistemas de Reiki trabajan a diferentes frecuencias, cada uno de ellos nos da comprensión para entender partes de nosotros mismos y de lo que nos ocurre en la vida.

Cuando comprendes esto puedes ver el mundo con otros ojos y puedes conectarte con tu yo real.

Saber que en nosotros existen 3 personas:

-La que mostramos a los demás.

-La que creemos ser (personalidad).

-La que realmente somos (que ni nosotros mismos conocemos del todo).

En todas las terapias energéticas buscamos el reconocimiento de uno mismo, sacar a la luz esas partes oscuras de nosotros que no nos dejan avanzar y evolucionar hacia nuestro destino, sacar nuestras mejores cualidades y aptitudes.

Una razón es la programación de creencias negativas que tenemos; es tan fuerte y está tan arraigada en nuestro inconsciente que requerimos de un proceso constante y atento para empezar el cambio. Lo que ocurre es que nuestro día a día, nuestra cotidianidad fácilmente se llena de procesos mentales que nos hace perder la atención del proceso que queremos realizar, del lugar hacia donde nos dirigimos.

♥ Reiki nos da herramientas para enfocar nuestro día a día, para encontrar un estado de conciencia útil, para entender mejor lo que nos pasa y saber manejar las situaciones. Es una actitud ante la vida, una manera de enfocarla, un entender que formas parte del mundo y que todo es perfecto tal y como acontece.

Con Reiki puedes trabajar a distancia, puedes auto-tratarte, puedes trabajar a otras vibraciones e incluso con otros seres. ¿Quién pone las barreras? Tan sólo tu mente, todo aquello que imagines es posible.

La fuerza Reiki estimula nuestro organismo de una forma integral, impulsándolo hacia la curación. A través de la Fuerza Vital Universal, podemos liberar y volver a disponer de las energías emocionales que se han convertido en corazas como consecuencia de los bloqueos y la constante tensión muscular. El Reiki puede ser el primer paso hacia una intensa descodificación corporal, el detonante, siempre que vaya acompañado de una alimentación adecuada, de un profundo proceso de renovación orgánica.

Recibir ENERGIA VITAL, hace que cada individuo tome conciencia de su origen. Reiki es una energía que equilibra y armoniza todos nuestros cuerpos logrando la armonía integral de la persona, a nivel corporal- mental, emocional y espiritual. La Armonización de nuestro espacio interior es tarea que no tiene edades, es para aquellos que están sanos o apariencia de enfermedad, para los que tienen heridas en el Alma o simplemente para estar bien. Reiki produce una profunda relajación y alegría interior. Da serenidad, Amor y sentido a la vida. Se inicia en nuestro organismo una reacción natural que remueve y elimina los sentimientos de rencor, odio, envidia, enojo, cólera etc… los cuales solo sombrean nuestro Aura, elimina ese estado, retornando nuestro Ser al estado de Pureza. Toda emoción negativa o acción negativa trae como consecuencia infelicidad, frente al estado de desarmonía tenemos dos opciones: Resignarnos a sufrir o recibir Reiki para purificar nuestro espacio interior y de esa manera recuperar el manejo de nuestro propio destino.

  • De Reikistas y Maestros
  • Fuente: sanacionnatural

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Beneficios del Reiki como terapia para enfermedades crónicas” 

Cómo encontrar el amor verdadero

amor verdaderoMuchas son las personas que tienen como proyecto de vida enamorarse, casarse y formar una familia feliz. Pero sin embargo, muy pocos lo logran. Pueden creer que encontraron el amor, pero con el tiempo, aparecen las dificultades, desaparece la pasión, y comienzan a ver en el otro una faceta negativa que antes no estaba. O parejas que viven en un estado de normalidad, aburrimiento, rutina, sin la magia, la alegría, y la maravilla de compartir la vida con el otro. Es como si se cayera todo un sueño de golpe. Es entonces cuando dicen de su pareja antes no era así. Sin embargo si lo era, sólo que no querían verlo. De ahí viene la famosa frase “El amor es ciego“.

Lo que sucede es que al comienzo de la relación uno idealiza al otro, y está tan maravillado por sus cualidades positivas y su belleza, que no ve lo negativo. Es decir, la realidad, la persona en su totalidad. Esta idealización se produce justamente por todas las expectativas depositadas en ese hombre o mujer, por nuestro profundo deseo de que él o ella sea la persona correcta y no volver a equivocarnos y “sufrir por amor“. A su vez, las expectativas y el deseo de enamorarse y ser feliz, son producto de una carencia interna. De una sensación de incompletitud, algo que falta. Y el gran error de la mayoría de los seres humanos es creer que esa sensación de falta la puede llenar el hombre o la mujer ideal.

Desde el momento en que uno simplemente desea tener una pareja, y realmente lo desea con ansias, probablemente sea inconsciente acerca de su falta de autoestima. Pues autoestima significa amor propio, y cuando uno realmente se ama y está vibrando en la energía del amor incondicional se siente tan lleno, tan pleno, tan satisfecho, tan gozoso, que no necesita absolutamente de nada ni nadie. Ninguna necesidad. El contacto auténtico con el Ser interno provoca tal gozo, tal dicha, y tal amor, que nada de afuera puede superarlo. Uno no necesita prender una vela cuando está en una habitación llena de luz y sol. Es maravilloso formar una familia y tener una relación sana, un compañero/a para compartir la vida y nuestro tránsito en esta Tierra. Pero aquí nos estamos refiriendo a la necesidad psicológica compulsiva de intentar cubrir un agujero, un vacío interior, con algo o alguien externo.

Lamentablemente las trampas del ego son muy sutiles, y muchas personas que creen estar bien y felices con ellas atraen parejas que terminan engañándolas, usándolas, generando situaciones de violencia, maltrato, o simplemente actitudes de desamor, egoísmo y descompromiso. Y esta es la prueba de cómo estaban realmente.

Cuando a alguien le cuesta mucho sostener una pareja estable y feliz, una y otra vez a lo largo de su vida y no logra realizar este anhelo tan profundo de su corazón, la vida le está mostrando que todavía no está preparado. Todavía tiene heridas viejas que deben ser sanadas, para que pueda atraer una persona de alta frecuencia. Dicho de otro modo, el otro viene siempre a mostrarte lo que todavía no está resuelto en ti, y generalmente es lo que menos deseas ver. Porque es tu dolor más profundo. Tu mayor oscuridad, que por supuesto siempre tiene origen en el pasado.

La vida es tan sabia y amorosa que siempre hace todo lo posible para mostrarnos lo que no queremos ver, para que salga a la luz la oscuridad y de esta manera hacer consciente lo inconsciente. Pues sólo podemos cambiar lo que vemos. No podemos cambiar algo que no vemos.

Las relaciones son la manera más fácil de mostrarnos (a través del dolor, las dificultades y el sufrimiento) lo que todavía no sanamos.

¿Por qué uno vuelve a atraer una y otra vez parejas difíciles, con problemas, y siempre fracasamos en el amor? Porque no nos ocupamos de nuestra propia oscuridad, de nuestra carencia emocional, de nuestro niño/a herido que todavía busca el amor que nunca recibió cuando necesitaba. Ese amor que tanto uno desea sentir, no sólo se busca erróneamente en las relaciones, sino también a través del consumo excesivo, las compras compulsivas, las drogas, los deportes extremos, el sexo, etc. Pero por supuesto, jamás se encuentra.

Cuando uno dedica su vida a autotransformarse y elevar su vibración hasta recuperar la pureza que tenía de niño, puede experimentar muchas dificultades en el proceso natural de crecimiento interior, pero va a llegar un momento en que inexorablemente esa pureza reine y dirija su vida, dejando al dolor atrás como un recuerdo lejano. Es en este momento (cuando uno estando solo se siente radiante, pleno, satisfecho y sin necesidad de entablar una relación) donde están abiertas las puertas del amor para que aparezca un ser con una frecuencia similar, alguien incapaz de hacernos daño en ningún nivel. Uno no puede atraer a alguien negativo o una experiencia desagradable, si no tiene dentro suyo esa misma carga negativa. Eso es imposible. Pues todo es energía.

Lo que tú atraes es lo que eres en este momento. Si quieres saber realmente cual es tu estado de evolución espiritual, mira a tu pareja. Ese es tu espejo. Todo lo negativo que veas en él o ella está también dentro de ti, y él o ella vino a tu vida para mostrártelo. Ahora, la pregunta es: ¿tomas realmente la decisión de ocuparte de sanar tus heridas más profundas o prefieres seguir evadiéndolas y atrayendo una y otra vez infelicidad, personas que no te aman realmente y solo saben provocar conflictos?.

Tanto la soledad como la vida en pareja son estados maravillosos. No tengas preferencias. Deja que la vida (o tu Ser que es lo mismo) se ocupe de traerte lo que necesitas para evolucionar. No tengas miedo a sufrir. Al contrario. Cuánto más sufras, más crecerás. Debes mirar al dolor como tu mejor amigo. Esto no es ser morboso, es sólo ser plenamente consciente de que todas las experiencias desagradables de la vida y todas las personas oscuras que conocimos, fueron las que más nos enseñaron y con las que más crecimos. Cuando uno no crece con una experiencia negativa o en relaciones con personas de baja frecuencia, es porque su atención se ha quedado afuera (culpando al otro, victimizándose, juzgando, enojado/a, o pensando cuán injusta es la vida en vez de aprovechar la oportunidad para evolucionar y transmutar su propia oscuridad en Luz).

Cuando comprendes que “el otro no existe” y que solo es un ángel disfrazado de demonio que previamente hizo un convenio contigo en el otro plano para mostrarte lo que todavía no querías o no podías ver, te das cuenta de las oportunidades maravillosas que nos da esta vida para crecer, evolucionar y sanar. De ti depende aprovecharlas al máximo y no calificarlas como negativas, pues eso es lo que hace el ego. Todo sirve para evolucionar cuando uno está despierto y consciente. Hasta la más mínima discusión con un taxista o un auto que nos cierra y se nos tira encima.

En un estado de conciencia elevado lo negativo no existe. Sólo existen las pruebas para crecer que nos permiten cada vez más experimentar la divinidad que todos somos. Entonces y sólo entonces, la vida entera se transforma en una constante Bendición, porque uno sabe con certeza que todo lo que le ocurre tiene un fin sabio y amoroso. Comprende:

Cuanto mayor sea la dificultad, tanto mayor es la Luz que hay detrás“.

Es así como uno deja de tener miedo a sufrir en las relaciones, y le da la bienvenida a las dificultades y al dolor, del mismo modo que a lo bello y armonioso.

¡Con tanta gratitud y regocijo!

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La clase de amor que mereces *Jeff Foster“.