Para pertenecer y sobrevivir tratamos de ser aptos

Pertenecer al clanTenemos memoria genética de que como mamíferos, no podemos sobrevivir si somos excluidos y haremos cualquier cosa para ser aptos, pertenecer y sentirnos integrados en la manada que hoy en día es la familia, la sociedad y el sistema.

Por esta necesidad biológica y psicología nace “El Tirano Interno, la auto-exigencia, que en su afán de sacar lo mejor de nosotros para ser aptos, se vuelve inflexible, como lo hizo nuestra familia, pues sabe que es un asunto de vida o muerte cuando somos niños.

Tratamos de ser buenos, nos preocupamos por los otros y nos sentimos responsables de los destinos de los demás tratando de ayudarlos pues al hacer esto calmamos nuestra angustia, el miedo y dolor de la desprotección y el desamparo. Así es como nace la “CONSTELACIÓN MEGALÓMANA” que compensa la sensación de vulnerabilidad con la de sentirnos tan fuertes, tan importantes, tan responsables, omnipotentes.

De esta forma nos vamos desconectando de lo que es censurado, volviéndonos más severos e intransigentes con nosotros mismos, asustados de ser quienes somos y por lo tanto proyectando esa intransigencia y severidad afuera. ¡Pobre de aquel que se atreva a ser lujurioso, malo, sucio, grosero! Lo satanizaremos con nuestro juicio implacable como lo hicieron con nosotros porque ¿cómo se puede dar alguien el lujo de ser tan cínico y nosotros no podemos? Por esta necesidad renunciamos a aspectos de nuestro Ser ya que sentimos que al ser quienes somos no nos pueden amar, que defraudamos, que no podemos decir lo que necesitamos porque los lastimamos, les hacemos daño y estamos siendo crueles.

Nos dan y nos aceptan si nos portamos bien, y nos rechazan y nos excluyen si nos comportamos de la forma que ellos consideran que corremos el riesgo de ser excluidos por la manada. Nuestros ancestros y la sociedad hacen esto pues ellos vivieron lo mismo; les inculcaron el mismo miedo a ser excluidos, por esto se moldearon y tratan de moldearnos en su afán de guiarnos para sobrevivir.

Por no soportar ser malos o no aptos, nos rebelamos, nos sometemos o nos retraemos viviendo con culpa. Estas tres son reacciones ante los otros que no son formas de estar que escojamos sino reacciones en función de los otros.

En lugar de ir a las relaciones buscando oportunidades para que fluya la radiante ALEGRÍA que soy, aprendemos a ir a las relaciones con miedo a mostrar quienes somos por lo tremendamente censurados que hemos sido; porque profundamente creemos que si somos quienes somos, lastimaremos, ofenderemos a los otros al mostrarnos tal cual y resulta, entonces que tanto al mostrarnos, como al no mostrarnos, sentimos que no somos suficientes de cualquier forma. Por esto las relaciones se vuelven tan peligrosas y acabamos por renunciar a pertenecer ya que implica meternos en la jaula otra vez y ser heridos, cerrándonos cada día más y más, desconectándonos de nuestra esencia real y del mundo; nos  excluimos y no queremos relacionarnos para no sentirnos malos, insuficientes y responsables del dolor del otro.

LA SALIDA DE ESTE CIRCULO VICIOSO ES:

Sentir la rabia de haber sido y ser tan exigido y condicionado.

Sentir el dolor de no poder ser aceptados como somos.

Entender que no podemos ser responsables ni de la felicidad, ni del sufrimiento del otro.

Entablar un diálogo con el niño interno, con la parte biológica para convencerlos de que no pertenecer no es ya de vida o muerte ahora.

Construir el valor interno para aceptar la soledad.

Renunciar poco a poco a pertenecer.

Darse cuenta que en la medida en la que nos exigimos, exigimos a los demás.

Perdonarnos por exigirnos tanto y manifestar un medio ambiente tan exigente.

Elaboren una lista de qué les exigió cada uno de sus familiares, para que tengan claro cuales han sido las exigencias de su medio; dense cuenta que a veces tiene que ver con sus recursos, su esencia. Por ejemplo:

-Mi abuelo me exigió ser exitosa, eficiente.

-Mi abuela: femenina y cuidadora.

-Mi madre: independiente y libre.

-Mi padre: que fuera artista, creativa, fuerte.

Y así, todos viendo mi esencia me exigieron ser lo mejor que soy para poder pertenecer y así sobrevivir.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Señales de encontrarte espiritualmente Despierto en un mundo dormido

Si estás triste, espero que no encuentres pareja

Si estás triste...Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres a alguien confundido, deprimido, vacío y sin rumbo?

“Espero que no encuentre pareja”, suena muy mala onda pero eso fue lo que contestó Esther Hicks —autora y conferencista inspiracional— a unos padres preocupados por su hijo deprimido. “Por favor, danos un consejo para que él pueda encontrar una pareja, lleva meses confundido, sin trabajo y totalmente descuidado en su aspecto. Hemos intentado de todo y creemos que una novia le podría ayudar a salir de ese hoyo”. Y Esther Hicks agregó: “Si alguien llegara a su vida en este momento, sería exactamente como él: confundida, deprimida, vacía y sin rumbo fijo. Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres que tenga como pareja a alguien como él? ¿No creen que vale la pena esperar a que se sienta mejor?. Y los padres respondieron: “Wow, es justo eso lo que ha estado pasando”.

¡Puuum! La primera vez que escuché este mensaje en una de sus conferencias, me quedé congelada. Y es que muchas veces vamos de relación en relación, buscando llenar ese vacío, buscando compañía, distracción… Creemos que, para ser felices, debemos tener una pareja, pero la cosa es al revés: sé feliz y ya llegará. Y no sólo eso, muy probablemente sea una relación estable y duradera.

Es muy fácil pedir: “Yo quiero un hombre honesto, fiel, detallista, amable, inteligente…”. Aquí la pregunta es: de esto que pido, ¿qué hay en mí? ¿Qué tengo yo para ofrecer? Se nos olvida que para atraer a una persona así, tenemos que ser su igual.

Y lo mismo sucede cuando no hemos superado a nuestra pareja anterior, cuando seguimos quejándonos por lo que nos hizo. ¿Sabías que, cuando no lo resuelves, te llevas esa misma energía a tu siguiente relación? Por eso es que seguimos repitiendo la misma historia, tropezando de nuevo, y con la misma piedra

Algo similar pasa cuando sentimos envidia cada vez que vemos a personas viviendo lo que nos gustaría: subiendo fotos con mensajitos melosos, comprometiéndose o recorriendo el mundo. Cuando envidias, retrasas su llegada, y cuando bendices lo que deseas en otros, lo atraes para ti. Cuando logras sentirte tranquila y en paz, aún sin tener pareja, ten por seguro que llegará. La próxima vez que veas a alguien derramando miel, mejor piensa bien: “Si ellos pueden, yo también. El amor existe”.

Difícilmente encontrarás pareja si sigues clavada pensando en su ausencia, en que te hace falta. Te propongo una nueva forma de verlo: pregúntate qué harías, cómo hablarías, cómo te vestirías, si la pareja que sueñas ya estuviera a tu lado. Ahora empieza a vivir así, como si ya fuera realidad y dando gracias por ello. De verdad, no hay cosa más poderosa que vibrar con cada parte de nuestro cuerpo, que nos la creemos, que nos sentimos merecedoras y que no hay prisa.

Para concluir, hace poco leí una frase súper bonita que encaja perfecto: “Es por eso que yo no te busco. Ni que fueras un producto que se vende en las tiendas. No te busco porque sé que algún día, en algún lugar y a su debido momento nos reconoceremos. He imaginado que, en cualquier instante, te veré correr deprisa por la calle o leyendo un libro debajo de un árbol y, por aquellos accidentes del destino terminaremos hablando. Pero también me gusta pensar que ya te conozco, que quizá ya estás en mi vida y que, sin darnos cuenta, lento, a cuentagotas, dejaremos que el amor fluya. Porque creo en lo más profundo que, si las almas aún no están listas, no pueden reconocerse. Mientras llega el momento, cuido de mí, me hago sonreír, me hago la vida de colores, porque cuando nos reconozcamos habremos abierto muy bien los ojos del corazón. Seremos cómplices, compañeros de aventuras y desventuras. Tendremos tanto amor, que no necesitaremos pedirlo, sino decidiremos compartirlo.”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo encontrar el amor verdadero

La amígdala, centinela de nuestras emociones

AmígdalaLa amígdala forma parte del llamado cerebro profundo, ese donde priman las emociones básicas tales como la rabia o el miedo, también el instinto de supervivencia, básico sin duda para la evolución de cualquier especie.

De ahí, que la amígdala, esta estructura en forma de almendra sea propia de todos los vertebrados y se halle en la profundidad de los lóbulos temporales, formando parte del sistema límbico y procesando todo lo relativo a nuestras reacciones emocionales.

En neurobiología es casi imposible asociar una sola emoción o una sola función a cualquier estructura, pero cuando hablamos de la amígdala podemos decir sin equivocarnos que es una de las más importantes asociadas al mundo de las emociones, es lo que hace por ejemplo que seamos más variables que cualquier pariente evolutivo cercano, ella es la responsable de que podamos escapar de situaciones de riesgo o peligro, pero ella también es la que nos obliga a recordar nuestros traumas infantiles, y todo aquello que nos ha hecho sufrir en algún momento.

LA AMÍGDALA Y EL APRENDIZAJE EMOCIONAL

Pongamos un sencillo ejemplo. Acabamos de trabajar y nos dirigimos a nuestro coche, aparcado en una calle cercana, es de noche y no hay apenas iluminación, esa penumbra nos pone en aviso, la oscuridad es un escenario que evolutivamente hemos asociado como indicador de riesgo y peligro, de ahí que apresuremos nuestros pasos para encontrar el coche. Pero ocurre algo, alguien se nos acerca y nuestra reacción lógica es empezar a correr para huir.

Mediante esta sencilla escena podemos deducir muchas de las funciones instaladas en la amígdala: ella es quien nos pone en aviso de que la oscuridad es un riesgo y de que esa persona que se acerca también lo es, y más aún, habremos creado un aprendizaje nuevo al deducir mediante el miedo que al día siguiente, no aparcaremos el coche en esa zona.

Los recuerdos y experiencias con mucha carga emocional, hacen que nuestras conexiones sinápticas estén asociadas a esta estructura, provocándonos efectos tales como taquicardias, aumento de la respiración, liberación de hormonas del estrés Personas que por ejemplo tienen la amígdala dañada, serían incapaces de detectar situaciones de riesgo o peligro.

La amígdala nos ayuda a buscar una estrategia adecuada después de haber identificado un estímulo negativo, pero ¿Cómo identificamos que ese estímulo nos puede hacer daño? Por aprendizaje, por condicionamiento, por esos conceptos básicos que como especie reconocemos como dañinos.
Daniel Goleman por ejemplo, introdujo el concepto de “secuestro amigdalar” para referirse a esas situaciones en las que nos dejamos llevar por el miedo y o la angustia de un modo que no es adaptativo, qué no es lógico y donde la desesperación, nos impide encontrar la respuesta adecuada.

LA AMÍGDALA Y LA MEMORIA

La amígdala está asociada en asentar nuestros recuerdos y nuestra memoria, son muchas las ocasiones en las que determinados hechos están asociados a una emoción muy intensa: una escena de infancia, una pérdida, un instante en que hemos sentido inquietud o miedo… cuando nuestros sentimientos son más afilados más conexiones neuronales se suceden alrededor del sistema límbico y la amígdala, es más, muchos científicos están estudiando determinar qué tipo de detalles bioquímicos afectan a esta estructura para aplicarlos a posibles tratamientos terapéuticos y farmacológicos con los que minimizar los traumas infantiles.

Pero no debemos limitarnos a asociar al miedo con una pulsión negativa capaz de causarnos traumas y problemas psicológicos, al contrario, es un interruptor que nos avisa y que nos protege, es el centinela que ha permitido generación tras generación que podamos evolucionar teniendo como base nuestra protección y la de los nuestros.

La amígdala es una fascinante estructura primitiva de nuestro cerebro que cuida de nosotros y que nos da una visión equilibrada de los riesgos; el miedo, como el placer es esencial en nuestra riqueza emocional como seres vivos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 7 audios guiados y 4 vídeos explicativos

Las manos, los dedos y las uñas *Biodescodificación

Dedos de la manoLas manos sujetan, sostienen, estrechan, aterran.

Dejamos que las cosas se nos escurran entre los dedos, o nos aferramos a ellas durante demasiado tiempo. Somos manirrotos, actuamos con mano dura, tenemos las manos de mantequilla, nos manejamos bien o somos incapaces de manejar nada.

Sujetamos algo por la manija, damos manotazos, castigamos a alguien por tener la mano larga o le echamos una mano, guardamos las cosas a mano, tenemos buena o mala mano, alguien es un manotas o nuestra mano derecha.

Las manos pueden ser suaves y flexibles o estar endurecidas y nudosas por exceso de cavilaciones o retorcidas por la artritis y el espíritu crítico. Las manos crispadas son las manos del miedo; miedo a perder, a no tener nunca lo suficiente, a que lo que se tiene se vaya si no lo sujetamos firmemente.

Aferrarse demasiado a una relación no sirve más que para hacer que la otra persona huya, desesperada. Las manos fuertemente crispadas no pueden recibir nada nuevo. Sacudir las manos libremente, sueltas desde las muñecas, da una sensación de aflojamiento y de apertura.

Lo que le pertenece no puede serle arrebatado, así que relájese.

Las manos representan mi capacidad para agarrar, dar o recibir. Son la íntima expresión de mí en el Universo y el poder de tocar es tan grande que me siento impotente cuando mis manos están lastimadas. Tienen un carácter único: igual como mis huellas digitales, representan mi pasado, mi presente y mi porvenir. Entre las manos tengo las situaciones de mi vida diaria y el estado de mis manos manifiesta en qué medida capto mi realidad, cómo expreso el amor tanto como el odio (bajo forma del puño). Si tengo las manos frías, me retiro emocionalmente de una situación o de una relación en la cual estoy implicado. También puedo rechazar cuidar de mis necesidades básicas y de complacerme. Las manos húmedas me indican una cantidad excesiva de angustia y nerviosismo. Estoy desbordado por mis emociones, sintiéndome quizás demasiado implicado o demasiado activo en cierta situación de mi vida cotidiana. Si tengo dolor o rampas, es que me niego a ser flexible frente a las situaciones presentes. Debo preguntarme lo que me molesta o lo que no quiero realizar. Puedo tener un sentimiento de incapacidad o vivir un gran miedo al fracaso. Esto me lleva a querer controlarlo todo con mis manos, a querer poseerlo todo por si acaso algo o alguien se me “escurriese entre los dedos”. Si, además, mis manos sangran (ex: manos secas, eczema, etc.) seguramente hay una situación en mi vida, un sueño, un proyecto que tengo la sensación de no poder realizar y esto me lleva a vivir tristeza. Entonces, la alegría de vivir se va. Si se paralizan mis manos, puedo “sentirme paralizado en lo que se refiere a los medios por tomar para realizar cierta tarea o cierta acción y vivo impotencia con relación a esto. También, la parálisis de las manos puede producirse después de una actividad mental muy intensa en la cual me siento sobreexcitado, contrariado y en que la presión hierve adentro mío. Quizás incluso, tengo el gusto de “torcer el cuello” a alguien con mis manos. Si me hiero las manos, quizás resista al tacto, evitando cierta intimidad, bien sea el tacto que puedo dar o recibir de otra persona. Este temor a entrar en contacto puede estar vinculado a un suceso presente particular que me recuerda un abuso vivido en el pasado. Aprendo a soltar y a “tender las manos hacía el cielo”, tomando consciencia de que el único poder que tengo es sobre mí mismo y no sobre los demás.

LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO: Sus problemas más comunes son: dolor, fractura, artritis, reumatismo y eccema.

¿Qué adjetivos pueden describir mejor lo que siento en mi cuerpo?. Tu respuesta representará lo que sientes ante la persona o la situación que ha desencadenado el mal.

BLOQUEO EMOCIONAL: La mano realiza muchas funciones, por lo que es importante verificar qué impide realizar un dolor en esta parte del cuerpo y qué área de la vida parece afectar, para saber su significado. Las manos, como los brazos, son la prolongación del área del corazón; un dolor en este lugar indica que lo que se hace con las manos no se hace por amor, sobre todo por amor a sí mismo. Las manos se deben utilizar para expresar nuestro amor por los demás y por nosotros mismos. Es bueno recordar que la mano izquierda tiene relación con la capacidad de recibir, y la derecha con la capacidad de dar. Es posible que el dolor provenga del hecho de que una persona se impida hacer lo que quiere con esa mano. No escucha ni sus necesidades ni lo que su corazón desea.

¿Qué me impide realizar esta enfermedad?. Tus respuestas a esta pregunta representan al deseo o los deseos bloqueados.

¿A qué me obliga esta enfermedad? Retoma esta respuesta (o respuestas) y agrega la palabra no al principio de cada una de ellas. Estas frases representan tus deseos bloqueados.

BLOQUEO MENTAL: Si un dolor en la mano afecta tu capacidad de recibir (mano izquierda), es momento de revisar tu forma de hacerlo. ¿De qué tienes miedo? ¿Recibes con amor o crees que deberás dar algo a cambio para evitar ser considerado ingrato o egoísta? ¿Crees que cuando alguien te da algo, espera recibir algo a cambio? A causa de estas creencias te impides recibir, y esto te limita la alegría de vivir. Si aprendes a recibir con amabilidad, admites que lo mereces y que eres una persona especial a quien los demás quieren complacer. El lado derecho tiene relación con tu capacidad de dar. Si el dolor se sitúa en la mano de este lado, es posible que des con demasiadas expectativas, o que te creas obligado a ello. ¿Tienes miedo de darle “una mano” a alguien? ¿Te detiene el miedo de que los demás se aprovechen de ti porque no sabes decir “no“? ¿Crees que tienes que hacerlo todo por ti mismo? Cuando das, debe ser por el placer de dar y si la persona a quien le das algo no lo recibe con todo el placer con que contabas, concédele el derecho de no tener los mismos gustos que tú. Tu dolor en la mano también puede estar relacionado con tu trabajo. Quiere decirte que debes utilizar tus manos con amor y placer; dedica un tiempo a felicitarlas y a agradecerles todo lo que pueden hacer. Puedes permitirte “darle la mano” a una situación sin tener miedo de que se aprovechen de ti. Tienes todo lo necesario para hacer frente a esta experiencia. Si alguna de tus creencias (al igual que el dolor) impide que tus manos hagan las cosas que te gustan (como tocar más a los demás, tocar el piano, pintar, etc.), observa a qué le tienes miedo ¿Todavía se justifica este temor teniendo en cuenta la persona que eres ahora? Para saber si a tus manos les falta hacer algo, recuerda lo que te gustaba de niño y permítetelo hacer ahora sin temer el juicio de los demás.

*Si en mi vida me permitiera ser… (Repite la respuesta de la pregunta anterior), ¿qué podría sucederme de desagradable o de no aceptable?. La respuesta a esta pregunta corresponde a la creencia no benéfica que bloquea tus deseos y te impide realizar tu necesidad, creando así el problema físico.

Cuando conoces la creencia no benéfica o la manera de pensar que te impide ser lo que quieres, lo primero que debes hacer para transformarte es permitirte haber tenido la necesidad de creerla, estableciendo contacto con el niño/a que habita en ti y que la creyó después de haber experimentado un sufrimiento. Después, pregúntate si todavía la necesitas realmente para ser feliz. Si la respuesta es afirmativa, ello es señal de que todavía te es útil. Tú eres quien gobierna tu vida, de modo que puedes seguir creyendo en ella, pero debes saber que, al actuar así, obtendrás los mismos resultados que has obtenido hasta ahora. No esperes ningún cambio. Si estás convencido de que esta creencia todavía es cierta pero que el hecho de creerla no te hace feliz, verifica en tu interior si estás tan convencido de tus respuestas.

BLOQUEO ESPIRITUAL: Para conocer el bloqueo espiritual que te impide responder a una necesidad importante de tu SER.

*Si me permitiera estos deseos… ¿qué sería? (Utiliza los deseos encontrados en la etapa anterior). La respuesta a esta pregunta corresponde a una necesidad profunda de tu Ser, bloqueada por alguna carencia.

¿QUÉ REPRESENTAN LOS DEDOS DE LAS MANOS?

DEDO PULGAR: Mi madre. El dedo pulgar representa simbólicamente a mi madre y su función como proveedora de nutrición afectiva. Refleja un poco la manera en que yo vivo sin la oposición de otros. Representa a mi boca y lo que digo.

DEDO ÍNDICE: Mi autoridad y mi independencia. El dedo índice representa simbólicamente cómo justifico mis acciones ante los demás, mi independencia y mi autoridad. Representa la manera en que yo me someto ante las órdenes de otros, mi forma de obedecer. Representa también mis juicios, la forma en que acuso a los demás.

DEDO MEDIO: Mi sexualidad. El dedo medio representa mi vida sexual, la manera en que yo vivo y expreso mi sexualidad. Simbólicamente, refleja claramente el tacto que tengo para solucionar asuntos con los demás. Refleja mi sexualidad más primitiva, mis deseos sexuales más ocultos.

DEDO ANULAR:  El compromiso. El dedo anular representa mis compromisos, mis cambios. Tiene relación con la firma o cierre de contratos. Refleja también momentos de cambio en mi vida, como cambio de nombre, apellido, cambio de casa, de trabajo, etc. Este dedo, representa mis ojos, lo que veo real o simbólicamente. Y hay un poco de relación con los duelos que yo vivo. Si alguien querido muere o bien, algo ha muerto para mí simbólicamente, este dedo se verá afectado.

DEDO MEÑIQUE: Secretos familiares. El dedo meñique representa simbólicamente todos los sucesos familiares a nivel secretos y mentiras. Todos esos hechos y sucesos que se han ocultado en la familia, a causa del qué dirán. Representa el lado sucio de la familia. El lado hipócrita de la familia. Este dedo representa mis orejas y lo que oigo, real o simbólicamente.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

Los dedos de las manos, en general representan heridas emocionales, enojos conmigo mismo, conflictos mentales y culpas, relacionados con mi vida diaria, con hechos simples y circunstanciales. Los dedos biológicamente nos ayudan a ser más precisos y concretos. Si yo estoy presentando algún problema en los dedos, debo revisar el significado y buscar en qué aspecto de mi vida estoy fallando. Los problemas en los dedos me dicen en qué debo enfocar mi atención.

SIGNIFICADO DEL DOLOR EN LOS DEDOS DE LAS MANOS

DEDO PULGAR. Si yo sufro algún daño en este dedo significa que estoy preocupado por algo, ya sea relacionado con mi madre, con algo que dije o incluso porque siento que alguien me presiona a hacer algo que no quiero. Si yo me chupo este dedo, busco a mi madre. Necesito a mi madre. Representa mi voluntad y mi responsabilidad.

DEDO ÍNDICE. Si yo sufro algún daño en este dedo, significa que he tenido algún problema de autoridad o bien, con lo que para mí signifique la autoridad. Tal vez he perdido mi liderazgo, tal vez alguien más me ha sometido o bien mi independencia y seguridad se tambalean. Estoy viviendo algo que me causa miedo. Alguien me está juzgando equivocadamente. Este dedo marca mi fuerza, mi carácter y mi poder de decisión. Si yo me chupo este dedo, quiere decir que vivo rebelándome ante la autoridad, que me molesta que me digan qué hacer (Con este dedo acusamos, culpamos)

DEDO MEDIO. Si yo sufro algún daño en este dedo, significa que he tenido algún problema de tipo sexual, ya sea con mi pareja o bien, algún tema sexual me afecta. Este dedo suele avisarme cuando estoy realmente enojado o molesto con alguna persona. También puede representar que alguien del sexo opuesto restringe mi vida, me intenta controlar o bien, me rechaza sexualmente.

DEDO ANULAR. Si yo sufro algún daño en este dedo, significa que estoy sufriendo por algo o por alguien. Alguna unión sentimental puede estar a punto de romperse o bien, he sufrido una separación. Puede señalarme también, que algo relacionado con contratos legales no va bien o indicarme que algún compromiso que voy a contraer no es correcto para mí. Si tengo alguna tumoración benigna en mi dedo anular, significa que quiero formar una pareja con valores, bases y formas distintas a como yo fui educado.

DEDO MEÑIQUE. Si yo sufro algún daño en este dedo, puede significar que alguien de la familia me oculta un secreto o me ha mentido, y viceversa, que la persona que ha ocultado algún secreto o ha mentido soy yo. Refleja también mi intuición, por lo que si me daño este dedo, seguramente mi intuición falló y me sentí traicionado.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

Básicamente, si me ocurre algo en algún dedo de la mano significa que me siento desvalorizado. Que algo o alguien me hace sentir menos con relación a cómo hago las cosas, cómo trabajo, cómo me desempeño, etc. Y esto claro, lo sumo al significado de cada dedo.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

En general, todos los problemas en los dedos representan detalles del día a día, a los cuáles he dado demasiada importancia y que claramente no determinan mi vida completa. Debo aprender a vivir en armonía, pero sobre todo en equilibrio. Es importante dejar de influenciar mi vida por todo aquello que proviene de los demás y ver más por mí mismo. Debo confiar más en mí, y en que todo aquello que me sucede, es parte de mis aprendizajes como ser humano.

LAS UÑAS

Las uñas representan el tejido duro y mi energía la más honda y espiritual. Se manifiestan en mi cuerpo en los lugares más “prolongados”. Pueden estar afectados cuando mi actividad (o mi destreza), mi dirección tienden a cambiar y que tengo dificultad en enfrentarme a estos cambios. Las uñas representan así el sentimiento de protección que tengo con relación a todo lo que sucede alrededor mío. Tengo elección para usar mis uñas negativamente (para agredir, para defenderme y para hacer daño como lo hace el animal) o positivamente usándolas para mi destreza y mi creatividad. Cualquiera que sea la energía empleada, puedo descubrir el estado de ésta definiendo el estado de mis uñas.

COMERSE LAS UÑAS (ONICOFAGIA)

Si me como las uñas, esto indica una nerviosismo interior muy grande. También esto puede ser una inseguridad profunda de no sentirme capaz de ser o hacer lo que se espera de mí. Si se trata de un niño, esto puede manifestar la presencia de rencor o frustración frente a uno de los padres, esta situación pudiendo también producirse cuando me he vuelto adulto. Puedo sentirme incapaz de asumirme y de ser auto- suficiente, y quiero que los demás se cuiden de mí. También puedo “comer mi frenoreprimiendo mi agresividad; poniendo agua en mi vino, puedo dejar entrever un desbordamiento inminente de emociones no expresadas. Por lo tanto, tengo ventaja en expresar todas mis emociones y ponerme a buscar mi seguridad y mi confianza en mi interior.

MORDERSE LAS UÑAS

Si yo me muerdo las uñas, significa que me estoy conteniendo de “arañar” a mi padre, me contengo de matar a mi padre, de hacerle daño a mi padre, de vengarme de mi padre, de atacar a mi padre (simbólico). También puede ser la madre, es un porcentaje mínimo de los casos, sólo si se trata de las uñas del dedo pulgar. La persona que se muerde las uñas, es alguien que se carcome por dentro al no sentirse protegido, sobre todo con respecto a los detalles de su vida. Puede sentir ira hacia uno de sus progenitores que no la protegió lo suficiente, según sus necesidades. Cada vez que revive esa falta de protección con ese padre o indirectamente con otra persona, se muerde las uñas, lo cual le da seguridad y alivia su angustia.

UÑAS AMARILLAS

El síndrome de las uñas amarillas se manifiesta cuando las uñas de mis dedos de las manos o de los pies tienen un color amarillo verdoso, cuando son gruesas y encorvados. Bajo el ángulo médico, esto se produce cuando la circulación de mi sistema linfático es inadecuada, esto atribuyéndose a trastornos respiratorios crónicos. Mis uñas son una protección para mis dedos de las manos como de los pies y mi cuerpo me manifiesta que debo aumentar mis protecciones porque me siento frágil y no hago frente a los acontecimientos de la vida (pulmones = vida) en los pequeños detalles que se presentan a mí hoy o mañana. Mi vida me parece apagada. Busco en mi interior lo que puede aportar más pasión en mi vida. Aumento en mí la energía vital para que se manifieste hasta el final de mis dedos.

UÑAS BLANDAS Y FRÁGILES

Las uñas representan mi vitalidad, el estado de mi energía vital. Uñas frágiles expresan un desequilibrio al nivel de mi energía y referente a la utilización que hago con ella. Uñas blandas expresan el cansancio que estoy viviendo, la indiferencia que me habita. Mi vida está tan apagada como mis uñas. Soy yo quien debo poner picante y cuidar de usar bien mi energía.

UÑA ENCARNADA O UÑERO

Una uña encarnada indica culpabilidad o nervosidad frente a una nueva situación. También puede representar un conflicto entre mis deseos mentales y espirituales. Si se trata de la uña de un dedo de la mano, se trata de una situación de mi vida diaria y, más frecuentemente, si se trata de la uña de un dedo del pie, se trata de una situación o decisión de cara al futuro. Si se trata del dedo gordo, la uña encarnada puede representar mi inquietud frente a la presión que creo deber afrontar en el porvenir y frente a la cual me siento ya culpable porque me temo no poder vivir este futuro con armonía y éxito. Es importante ver cuál dedo de la mano o del pie está afectado para tener informaciones complementarias sobre el aspecto de mi vida al cual he de ajustarme eliminando a la vez mi culpabilidad.

UÑAS CON HONGOS

Cuando tengo las uñas contaminadas con hongos, significa que vivo una situación de “porquería con respecto a alguien a mi alrededor. Los hongos significan putrefacción, por lo que deberé revisar mi relación de pareja, la relación con mi madre, con mi padre, con mis hermanos, amigos, etc. Necesariamente hay una relación tóxica, contaminante, sucia, despreciable, de la cual deberé alejarme porque está pudriendo mi seguridad y mi valor. Relación tóxica con alguien cercano. Imposibilidad de romper relación con alguien que me ataca constantementeDesvalorización por parte de alguien cercano.

*Las uñas, en general, representan la relación con mi padre.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Problemas y dolencias en los pies? Descubra el porqué.

Curar las heridas del padre ausente

Padre ausenteTodos sabemos lo complejo que puede llegar a ser definir el término familia. ¿Integramos en esta dimensión a quienes comparten nuestra misma sangre? ¿O a esas personas que hemos elegido libremente y con quienes construimos vínculos positivos y significativos?

Hablar de familia despierta en ocasiones ciertas heridas, desilusiones y pequeños rencores. De hecho, podríamos decir sin equivocarnos que una de las figuras más complejas y que se dan con mayor frecuencia es la del “padre ausente”.

El padre ausente no es sólo el vacío físico de una figura que no tuvimos, en ocasiones, es también alguien que a “aún estando” no supo o no quiso ejercer su rol. Es una ausencia psicológica capaz de originar en el niño diversas heridas emocionales.

Es muy posible que esta situación te sea conocida. Que la hayas vivido en piel propia o que la hayas observado en tu círculo social más cercano.

A veces, cuando le pedimos a alguien que nos hable de su familia, no dudan en explicarnos mil historias de sus madres, abuelos, tíos, sin embargo, a la hora de hablar del padre la sonrisa se fuerza y aparece el silencio. Se encogen de hombros y titubean un…

“Pues no sé, mi padre era… era simplemente él. Estaba ahí, sin más”.

No queremos decir que este tipo de vacío emocional sea característico en exclusiva de la figura paterna, también puede darse en la madre, sin embargo, es muy frecuente que a la hora de hablar de ese tipo de educación dañina, capaz de dejar huellas madurativas, la figura del padre ausente sea muy común.

Te invitamos a profundizar un poco más en ella.

EL PADRE AUSENTE EMOCIONALMENTE, PERO PRESENTE EN LA FAMILIA

Crecer sin padre, sin madre o sin una figura relevante en nuestra infancia debido a un hecho traumático, es algo que siempre arrastraremos, y que deja cicatrices internas que intentamos sobrellevar.

Sin embargo, el hecho de crecer junto a una figura paterna que a pesar de estar, es incapaz de aportar plenitud, cariño o reconocimiento, deja corrientes de vacío en el corazón de un niño que está aprendiendo a construir su mundo.

Hay quien comenta que el peso de la crianza, del cuidado y la educación, recae en la figura materna. No vamos a negar su importancia a la hora de crear ese apego saludable con el cual, disponer de seguridad en cada uno de nuestros pasos.

Ahora bien, también el padre es importante, y eso es algo que nadie puede negar; pero…¿Qué ocurre cuando en el seno familiar existe un padre ausente que no establece vínculo alguno con sus hijos?

– El cerebro de un niño es un ávido procesador de estímulos, y en su día a día, necesita ante todo refuerzos positivos para poder crecer de forma madura y segura.

– Un padre ausente genera incongruencias, vacíos y dificultad de trato. El niño espera afectos, comunicación, y una interacción diaria con la cual, abrirse al mundo también a través de su padre. Sin embargo, solo encuentra muros.

Un trato vacío y esquivo genera ansiedad en los niños, no saben “a qué atenerse”, desarrollan expectativas que no se cumplen, y tienden además, a comparar “padres ajenos” a los que ellos tienen en casa. Saben que los padres de sus amigos actúan de modo diferente a lo suyos.

¿QUÉ CONSECUENCIAS GENERA EN LA EDAD ADULTA LA FIGURA DEL PADRE AUSENTE?

Genera un desapego afectivo que nos hace ser más inseguros a la hora de establecer determinadas relaciones.

Podemos llegar a ser algo desconfiados. La idea de proyectar una alta carga afectiva en alguien, nos produce miedo, tememos ser traicionados, o no reconocidos. O peor aún, ignorados.

A medida que nos hacemos mayores, es muy posible que nos demos cuenta de muchas más cosas. Reconocemos el esfuerzo que hizo nuestra madre por suplir las carencias de nuestro padre, y de cómo, más de una vez, lo disculpó con frases como…

“Ya sabes cómo es tu padre”, “No hagas esas cosas que ya sabes que a tu padre no le van”, “Es que tú no lo entiendes…”

A medida que maduramos, nuestros ojos se abren al mundo y ya saben leer entre líneas. Los gigantes se vuelven enanos porque ya conocemos sus secretos. Sin embargo, una parte de nosotros sigue siendo vulnerable a ese pasado.

CÓMO SUPERAR LAS HERIDAS DEL PADRE AUSENTE

Has crecido, mantienes tu vida, llevas con orgullo tu armadura inexpugnable, y tienes muy claro qué debes hacer a día de hoy para no cometer los mismos errores que tus padres cometieron contigo.

Sin embargo, el vacío del padre ausente sigue ahí, y no importa si en el presente sigues manteniendo trato con él, o si ya lo perdiste, o si callas en las reuniones familiares y finges como si el pasado nunca hubiera existido.

Lo primero que deberíamos hacer es “entender”. Comprende que el padre ausente es un hombre que no supo ejercer su rol de padre, porque nunca entendió muy bien su papel como persona.

  • Es muy posible que no dispusiera de adecuadas habilidades personales, de una buena autoestima, de un equilibrio interno que le permitiera ver sus errores, sus miedos y sus propias carencias.

Ahora bien ¿Justifica esto lo que nos hizo? ¿El vacío emocional que nos dejó? En absoluto, pero la comprensión, en ocasiones, nos ayuda a ajustar la realidad, a evitar almacenar más emociones negativas.

– Sabes que has crecido y madurado con muchos vacíos a causa de ese tipo de educación, y de esas carencias afectivas. Sin embargo, siempre llega un momento en que deberíamos cortar el vínculo con el sufrimiento de ayer, para sanar las heridas en este presente.

– Si no tuviste a tu padre, lo más probable es que tu figura de apego más saludable y significativa fueran otros: tu madre, tus abuelos o incluso tus amigos o parejas a medida que crecías. Ellos quienes se alzaron como tus pilares en el día a día.

Tu auténtica familia. La que de verdad importa.

Un padre no es sólo el que da la vida, un padre es aquel que está presente, que acoge, atiende y guía en seguridad construyendo cada día un sendero de instantes significativos en la vida de un niño.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cartas de drenaje para soltar emociones

La escuela donde los niños son felices

Niños felicesEn estos tiempos de despertar de la conciencia ciudadana exigiendo cambios en el sistema político, es importante pensar un poco más allá y hacer conciencia respecto a que una mejor sociedad también necesita nuevos ciudadanos. ¿Cómo lograrlo? Quizás la respuesta está en apostar por nuevos métodos educativos. Acá compartimos las claves del éxito de Escuela Caracol, que basada en el modelo Waldorf, está generando grandes cambios desde San Marcos La Laguna (Guatemala).

En 2007, Joshua Wilson en conjunto con su esposa Corina empezaron a juntar apoyos para construir la primera escuela Waldorf en el país. A ese primer equipo se sumó Nicolás Sacach, albañil; Amarilis Sancoy, cocinera; y Andrea Arrivillaga quien hoy es oficialmente la primera maestra guatemalteca Waldorf. Juntos pusieron a andar Escuela Caracol, que hoy brinda un modelo de educación alternativa que apuesta por el futuro de San Marcos La Laguna.

Una visión diferente

Uno de los principales problemas del sistema tradicional es que está enfocado más en conseguir puntuaciones altas que en asegurar el correcto aprendizaje. Así, se fomenta la repetición y memorización pero no tanto la capacidad de comprender un contenido. Asignando puntuaciones, el sistema también coloca a los alumnos en una competencia entre sí, sin tomar en cuenta que no todos tienen las mismas capacidades ni requieren seguir el mismo camino de aprendizaje. No menos preocupante es que en nuestras escuelas el maestro suele imponer un rol jerárquico, en el que al niño no le queda más que seguir órdenes.

Jorge Benito, director de comunicación de Escuela Caracol y administrador de la página El Gnomo I’x, nos explica brevemente: buscamos que los niños desarrollen capacidades personales, intelectuales, morales, filosóficas y espirituales. La pedagogía Waldorf proporciona herramientas al individuo para estructurar su identidad, reflexionar, construir y poner en práctica valores como la tolerancia, la solidaridad y la participación para facilitar la convivencia en sociedades democráticas, armónicas y sostenibles. Los estudiantes de esta pedagogía crean a lo largo de su vida estudiantil capacidades para desenvolverse en la sociedad de forma más humana, equilibrada y creativa. Esto se refuerza en la medida en que las escuelas Waldorf logran conformarse por el trabajo conjunto de los profesores y la participación de los padres de familia, que colaboran en la administración de la escuela y participan en el proceso educativo y formativo de los escolares.

A diferencia de nuestro sistema educativo que en base al poder adquisitivo de los padres termina segregando a los niños según su condición social, en Escuela Caracol es común que niños indígenas convivan con niños extranjeros en un ambiente en que las diferencias económicas han sido dejadas de lado.

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 Un niño, un mundo

En nuestras escuelas públicas es común encontrar aulas pequeñas con hasta 50 niños. No se trata sólo de un problema de hacinamiento sino de una dificultad para que el maestro preste a cada niño la atención que se merece. Por ello no sólo es común que se les impongan las mismas metas sin tomar en cuenta sus capacidades, sino que el maestro no le preste la atención debida a los problemas personales del niño que terminan influyendo en su aprendizaje.

En Escuela Caracol, tal y como promueve la pedagogía Waldorf, se evalúa a cada estudiante de manera individual mediante la observación consciente y minuciosa de cada detalle relacionado con sus actividades académicas, su desarrollo social, sus estados de ánimo, sus situaciones familiares y su contexto cultural. Gracias a este acompañamiento, los facilitadores son capaces de comprender el mundo del niño: su margen de atención, la escucha, la respuesta, la capacidad de concentración, su habilidad de trabajo independiente (apropiada a su edad), sus retos específicos de acuerdo a su personalidad, su minuciosidad, su sentido del valor personal, su creatividad, la seguridad en sí mismo/a, competencias sociales, facultades de empatía, consideración por los demás o capacidad de cooperar y trabajar en equipo, entre otras.

Gracias a toda esta información se crean actividades específicas para incentivar el desarrollo de las habilidades de cada niña o niño según sus propias necesidades particulares. Bajo el modelo Waldorf, según señalan: un alumno con grandes habilidades matemáticas pero poca consideración por los demás no es un sujeto adecuado para nuestra sociedad, a pesar de que las escuelas tradicionales entronizan a estos alumnos. Consideramos que una sociedad en la que los individuos son capaces de cualquier cosa a cambio de éxito, dejando atrás a sus semejantes, es un peligro para las generaciones futuras.

Frente a estos modelos alternativos siempre suele haber temor en los padres de familia respecto a que el Ministerio de Educación no reconozca el avance educativo de sus hijos. Escuela Caracol está reconocida por el MINEDUC, puesto que aunque sus sistema educativo resta valor a las calificaciones, los resultados de sus evaluaciones son trasladadas a datos cuantitativos para cumplir con los requisitos gubernamentales. Jorge Benito explica que en el sistema la calificación no tiene tanto valor pues: El seguimiento y acompañamiento es lo que da fundamento a estas calificaciones, ya que sin ellos se convierten en números vacíos de sentido. Las maestras y maestros no tienen las mismas metas u objetivos con todos los alumnos, pues algunos necesitan potenciar su coordinación, otros necesitan mejorar su lenguaje y otros su trabajo en equipo.

Según expone Benito: La educación entendida de esta manera, trasciende la mera transmisión de conocimientos y se convierte en sustento del desarrollo integral del educando, cuidando que toda su vida escolar se lleve en torno a la formación de su voluntad, y al cultivo de su sensibilidad y su intelecto.

Una educación diferente requiere profesores diferentes

Es imposible concebir el educar de verdad sin amor, es uno de los preceptos del método Waldorf. Bajo esta perspectiva es necesario que el maestro despierte en sí sus mejores cualidades para convertirse en una persona completa puesto que seguramente será el modelo que intentarán imitar los niños. Allí radica el compromiso del maestro no sólo con su capacidad para enseñar sino con su forma de ser dentro de la escuela y fuera de ella.

En esta misma línea, se exige un maestro no autoritario, no impositivo; sino uno que posea una autoridad cedida por el alumno; ya sea por amor o admiración. La autoridad del maestro no viene con el cargo. Un maestro verdadero debe ganarse su autoridad, nos explica Jorge Benito.

Cabe destacar que los maestros Waldorf no sólo han sido formados en base a este método sino que muchos de ellos, por decisión personal, poseen formación universitaria convencional que les permite conocer y utilizar lo mejor de todas las corrientes pedagógicas. Esto ocurre sólo en contados casos con los maestros de nuestro sistema tradicional.

Así podemos cambiar el país

Sin duda alguna un sistema educativo que no hace del maestro un “Comandante militar” permite también formar individuos que no están dispuestos a ser parte de una manada, sino ciudadanos pensantes críticos hacía la vida y que saben defender sus derechos. Por otra parte, el sistema holístico de Escuela Caracol permite un desarrollo completo de las capacidades del individuo y su integración total con la vida. Necesitamos guatemaltecos que no pongan el progreso por delante de los desafíos medioambientales, los problemas económicos de los demás o se aprovechen del desamparo social del otro.

Por todo esto y más es necesario no perder de vista proyectos como Escuela Caracol para aprender las claves que pueden ayudarnos a construir un mejor país.

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Apoyar a Escuela Caracol

Si usted desea contribuir con este modelo alternativo de educación, impulsado por Escuela Caracol, puede hacerlo de distintas maneras. Por ejemplo, puede convertirse en un Patrocinador Mensual que con aportes de menos de un dólar diario, servirán para mantener el programa Fondo Estudiantil Maya que garantiza la educación para los niños indígenas que no poseen recursos. También puede realizar un solo donativo económico o bien donar alguno de los bienes necesarios para la cocina, el aula o la oficina. Para más información puede comunicarse al (502) 5883-1609 (Guatemala) Muchas gracias ❤

PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL MÉTODO WALDORF Y EL TRABAJO DE LA ESCUELA CARACOL PUEDE VISITAR: escuelacaracol.org

El origen de las creencias: Aprendamos a cambiarlas

CreenciasLas creencias son afirmaciones, pensamientos, juicios e ideas sobre nosotros mismos, sobre la gente de nuestro entorno, el mundo que nos rodea y su funcionamiento.

Nuestras creencias filtran lo que captamos a través de nuestro sistema sensorial, de manera que determinan el significado que asociamos a cada vivencia en particular, por insignificante que esta nos parezca. Las creencias ejercen un gran impacto sobre la manera en que nos comportamos y los resultados que obtenemos en base a nuestro comportamiento.

Las creencias actúan como “profecías de necesario cumplimiento”

Nuestras creencias, ya sean limitantes o potenciadoras, determinan nuestros actos, y nuestros actos verifican y refuerzan las creencias en un bucle que se retroalimenta a sí mismo. Con el paso del tiempo, las creencias se arraigan cada vez con más fuerza y parecen cada vez más reales.

Para continuar profundizando en el papel que las creencias desempeñan en la forma en que interpretamos nuestro mundo es necesario que precisemos los conceptos de leyes, supersticiones y creencias. Las leyes son verdades absolutas, hechos científicamente demostrados, por ejemplo, “el agua hierve a 100 grados centígrados”. Las leyes carecen de excepciones y siempre son válidas las condiciones en que se aplican. Por otro lado, las supersticiones tienen un valor de ley para las personas que las albergan. “No hay que pasar por debajo de una escalera ya que trae mala suerte”, “cruzarse con un gato negro es señal de mal agüero”, etc. Las personas que albergan este tipo de supersticiones son conscientes de que no constituyen leyes, sino que se tratan de creencias (de índole personal, familiar o cultural) que limitan su conducta. Las supersticiones, al igual que las creencias, están asociadas a una función psicológica concreta y expresan (de forma simbólica o metafórica) prohibiciones o límites que deben respetarse para mantener el equilibrio personal y social. Así pues, de acuerdo con los conceptos expuestos, podemos definir una creencia como una superstición inconsciente a la que se le suele atribuir el valor de una ley.

Las creencias operan al nivel de la estructura profunda e influyen sobre la estructura superficial de nuestros pensamientos y comportamientos. Aunque somos conscientes de muchas de nuestras creencias, en general nuestras creencias más arraigadas e influyentes operan fuera de nuestra percepción consciente. Hay algunas creencias que vemos como verdades absolutas y que nunca cuestionamos: “así son las cosas”, “yo soy así”. Un cambio de creencias puede generar un gran cambio en la forma en que vivimos nuestras vidas y en los comportamientos que manifestamos.

Las creencias también pueden tener un efecto muy significativo sobre nuestra salud, concretamente sobre el famoso “efecto placebo”. En numerosos estudios clínicos se ha determinado que un porcentaje estadísticamente significativo de pacientes responden a los placebos (sustancias inactivas) igual o mejor que los pacientes que reciben el fármaco activo.

¿Por qué? Sencillamente porque creen que va a funcionar. Tal puede ser la fuerza de una creencia

Una vez que creemos en algo, tendemos a ignorar las evidencias en contra y aceptamos sólo aquella información que refuerza esa creencia.

“Tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto” (Henry Ford)

Estructura de las creencias

También podemos definir las creencias como un vínculo arbitrariamente establecido entre dos objetos concretos o abstractos. La naturaleza de este vínculo es de igualdad o de implicación/causalidad. Si bien esta estructura se mantiene fija, el contenido de las creencias es ilimitado.

En la creencia “yo soy un incompetente” se observa la estructura de igualdad, donde “Yo = incompetente” (X = Y). En esta creencia se crea un vínculo de igualdad entre la identidad de la persona y sus capacidades. Si, por otro lado, tomamos la creencia “Sólo se gana dinero trabajando duro”, podemos apreciar que en este caso existe un vínculo de dependencia o causalidad: ganar dinero implica trabajar duro. (Si X, entonces Y).

En relación con la manera en que se estructuran las creencias, si ponemos en práctica el uso del metamodelo, seremos capaces de detectar una gran cantidad de creencias, tanto propias como ajenas, que manifestamos en nuestro discurso habitual.

¿Cómo se forman las creencias?

Las creencias se forman durante nuestro desarrollo y proceden de muchas fuentes distintas: *Educación, cultura, figuras parentales, amistades, acontecimientos traumáticos, experiencias repetitivas… Por lo general, construimos las creencias generalizando nuestras experiencias en el mundo. Adoptamos muchas de nuestras creencias mediante la socialización, imitando inconscientemente la visión y los modelos del mundo de aquellos que nos rodean, especialmente de aquellos a los que respetamos.

Mientras crecemos, las expectativas que la gente que nos rodea tienen en relación con nosotros nos van modelando poco a poco, sin que nos demos cuenta. Cuando somos jóvenes, tendemos a creer lo que otros dicen sobre nosotros porque carecemos de experiencias que nos permitan contrastarlo, y estas creencias pueden permanecer instaladas muchos años más tarde sin que logros posteriores sean suficientes para modificarlas.

Una creencia nace de una idea que con el paso del tiempo va reafirmándose a través de las experiencias que se viven. Cuando se han reunido las suficientes experiencias de manera repetida, se percibe que la idea inicial ha sido lo suficientemente sustentada y es por tanto cierta. Es entonces cuando la idea inicial se ha convertido en creencia. A partir de entonces, todo lo que hacemos mantiene y refuerza nuestra creencia. Lo que ha sucedido en este punto es que las creencias ya han dejado de ser simples mapas o recuerdos de las experiencias y se han convertido en estrategias que se emplearán para la planificación e interpretación de acciones futuras.

Cuando creemos algo, actuamos como si fuera verdad. De ahí que no sea fácil encontrar pruebas de su falsedad. Tal como mencionamos en la introducción a este módulo, las creencias actúan como una especie de profecía, y para ello se sirven de su potente efecto de filtro de nuestra percepción. Los hechos se interpretan de acuerdo con las creencias y las excepciones nos sirven para confirmar la regla. Se trata de un círculo de retroalimentación que tiende a perpetuar lo que creemos cierto.

Dado que las creencias constituyen un generador tan potente de significado en nuestras vidas y desempeñan un papel tan central en el proceso de percepción, es esencial que comencemos a hacernos con el control consciente de nuestras creencias, y para ello primero deberemos poder reconocerlas.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La biología de la creencia:  cómo tus pensamientos transforman tu organismo

Transgeneracional: Neurosis de fracaso

Neurosis- fracasoAlejandro Jodorowsky habla de cinco factores que pueden provocar neurosis de fracaso.

Nacemos con un potencial enorme para realizarnos en todos los campos posibles, a saber, intelectual, emocional, creativo-sexual y material, se lucha cada día por alcanzar la satisfacción y el éxito, pero parece que a veces se está condenado al fracaso. Esta “loca condena” es a lo que llamamos “Neurosis de fracaso”.

Uno no logra vivir de su arte, o ser padre o madre, o tener placer sexual, o un trabajo digno, o publicar su novela, o ser feliz con su pareja, o prosperar en un negocio; en realidad, uno cumple una especie de castigo, carga con una culpa por algo lo que los padres le han trasmitido a través de mensajes más o menos sutiles.

Hay neurosis de fracaso que se manifiestan en “casualidades”. “Qué casualidad, cuando tenía el último examen para graduarme, me sucedió el accidente”, o “justo cuando el negocio marchaba bien, me robaron…”

Hay numerosas culpas que arrastramos y nos impiden triunfar. La neurosis de fracaso tiene su raíz en la locura de nuestros padres. 

La primera culpa

Ser “fundamentalmente malo”, “he frustrado a mis padres” y por eso no me merezco nada. (Frase: En realidad habrías tenido que ser otro u otra para tener derecho a vivir)

-Deberías de haber nacido de otro sexocon otra identidad.

-No eres gentil, eres perezoso, me decepcionaste…

-Los que son lentos, tienen hijos hiperactivos a los que tienen que gritar: ¡Calma, calma! Y los que son rápidos tienen hijos lentos y les gritan: ¡Muévete! Si no eres igual, eres malo.

-Te esperábamos rubio y con ojos azules y mira…

-No eres tan inteligente como esperábamos…

La segunda culpa

Ser una carga (Frase: Por tu culpa no he podido). Consiste en “ser un obstáculo”, “ellos no lo han conseguido por mi culpa, por lo tanto yo tampoco lo conseguiré”.

-Por ti dejé de hacer esto.

-Me puse a trabajar por tu causa.

Fuiste una cruz para mí.

-Me divorcié por tu bien.

Sacrifiqué mi vida por ti.

La tercera culpa

Consiste en haber traicionado (Frase: No cumpliste mi destino) no cumplir la misión impuesta”. “Si no cumplo tu destino, no cumplo ninguno”.

-Somos católicos y tú te hiciste budista o te casaste con una africana que hacía vudú.

-Somos de la extrema izquierda y tú de la ultraderecha.

-Somos carniceros. ¿Y tú quieres ser artista?

-¿Cómo puedes hacer pareja con esa persona?

Todos somos de este partido político. ¡Y tú me sales con esas!

-Nadie en nuestra familia ha tenido esas creencias religiosas tan raras como las que tú tienes.

La cuarta culpa

Irse (Frase: Sin ti no puedo)si te vas, todo lo que me pase será culpa tuya, por no quedarte”. “No puedo hacer mi vida, debo hacer la que mis padres quieren, si me voy me caerá el peso de la culpa de lo que les suceda”.

-Te fuiste de la casa, hace tres generaciones que estamos encerrados aquí.

-Cuando no puedes irte al mundo, traes el mundo falso a tu casa. Si no consigues marcharte de una casa de encierro, ella va devorándote, al tiempo y que la familia va devorando a quien le pertenece.

-Un hombre es salchichero y cuando tiene un hijo lo hace salchichero, y éste tiene un hijo que hace salchichas, y si el cuarto hijo escribe poemas lo hace con infinita culpabilidad; además, esos poemas serán salchichas frustradas.

-Es el traidor, una catástrofe.

-Nos abandonas ahora que te necesitamos.

-Tú no puedes independizarte.

-Ese lugar al que te vas a vivir no te conviene.

-No eres nadie para dejarnos de esta manera.

-Tu lugar está aquí, cerca de nosotros.

Sin embargo es bueno saber que no estamos en esta vida para hacernos cargo de lo que quieren los otros…

La quinta culpa

Consiste en superarlos (Frase: Si yo no puedo, tú no puedes). “Si ellos no lo lograron, yo tampoco”. “Si lo logro, caerá sobre mí la culpa de tener lo que no me pertenece”.

-Si yo no puedo ganar dinero tú tampoco puedes.

-Es un agotamiento del árbol.

-No nos realizamos para mantener el contrapeso del árbol.

-No hay buena relación en la pareja de los padres, por tanto en la de los hijos tampoco.

-Estamos insatisfechos sexualmente, tú también lo estarás.

-Quisimos estudiar y no pudimos, así que tú tampoco.

Para confrontar con los padres y superar la neurosis de fracaso, es recomendable elegir un lugar neutro, aceptar desde el principio que no pedimos que las personas cambien, la reparación se hace directamente al ser esencial de la otra persona, aceptar que esa persona te dará lo que tú le pides o no te lo dará; si ella no te lo da, el cosmos te lo dará. Para hacer la confrontación con personas que han muerto, lo podemos hacer en su tumba, y siempre acabar de forma positiva, por ejemplo, escribiendo con miel palabras de sanación.

En el encuentro confrontación se tratarán los siguientes puntos que prepararemos con anticipación:

1º-Esto es lo que me has hecho.

2º-Esto es lo que sentí.

3º-Esto es lo que produjo en mi vida.

4º-Esto es lo que sigo padeciendo.

5º-Esta es la REPARACIÓN que me debes.

  • Fuente: Alejandro Jodorowsky. Plano sin fin

*Si lo desea, puede leer la publicación: “No es lo que viviste, sino cómo lo asimilaste

En este momento, amigo, en este momento…

En este momento amigoAmigo, sé que a veces parece como si todo se estuviera viniendo abajo.

Y que incluso las más hermosas palabras espirituales suenan como una mierda, absurdas, cursis, como puras tonterías de la nueva era. Hemos perdido todo aquello que solía definirnos, o hacernos felices, todo lo que parecía importarnos, y se siente como si nunca nos fuéramos a recuperar.

Sin embargo, en la vida, realmente no hay finales, sólo transformaciones nuevos comienzos que nacen de los escombros. Los viejos sueños que mueren, la caída de todo lo falso – que puede resultar bastante doloroso – ¡por supuesto, por supuesto! La destrucción, las rupturas, los fuertes impactos y las pérdidas suelen sentirse como enemigos, sin embargo, siempre contienen semillas de novedad, y a veces sólo se requiere de tiempo para poder recuperarnos. La devastación por la que estás pasando, la crucifixión de tus sueños, es una oportunidad para soltar cada IDEA que alguna vez tuviste acerca de “cómo debería ser tu vida”, y para dejar ir también todos esos preciados sueños que eran simplemente falsos; tan hermosos y tan útiles al mismo tiempo.

La invitación de hoy es estar presente para tu vida, despertar a ella, poner atención a esta inmediatez, dignificar todo lo que realmente esté pasando en este momento, en donde te encuentras. Si la soledad te está visitando aquí y ahora, no huyas. Si hay miedo, no lo alejes o trates de escapar. Si hay frustración, ansiedad, o tan sólo un leve sentido de desesperanza moviéndose en ti, no rechaces ninguna de estas energías. Ellas sólo quieren ser sentidas, ahora. No tienen nada de malo. Son tus hijos perdidos, huérfanos del despertar, y sólo quieren moverse y ser sentidos. A veces, la vida nos pone de rodillas para que podamos SENTIR todo aquello de lo que estuvimos huyendo a lo largo de nuestra existencia. Y sí, esteencuentro puede resultar un tanto doloroso. Pero tal vez, sentir el dolor, sea justamente el comienzo de la sanación.

Observa la mente. Cómo da vueltas sin cesar, cómo se regresa y cómo se adelanta, constantemente abandonando la escena presente de tu vida, aquí y ahora. Cómo los pensamientos huyen constantemente del momento presente. Cómo viaja a través de la memoria – a lo bien que eran las cosas en el pasado, a lo maravillosa que era antes tu vida. Anhelando volver a esos tiempos. Sintiéndose impotente al no poder hacerlo. Y así es como surge la desesperación. La culpa. Las ansias. La nostalgia. Y también se adelanta hacia el futuro, imaginando toda clase de escenarios que aún no existen, muchos de ellos oscuros y aterradores. Nota cómo te lleva hasta regiones mucho más allá de tu control. Y ambos movimientos, hacia el pasado y hacia el futuro, te desconectan de donde estás AHORA, en donde está todo lo que es. Te aleja de tu único punto de poder – de este momento. Es todo lo que hay. Este aliento. Estas sensaciones. Estos sonidos y olores presentes. El latir del corazón, el sentir tu trasero sobre la silla. Un pequeño pájaro cantando afuera. El zumbido de la televisión por allá. Una sensación de contracción en el pecho, una cierta sensibilidad en la garganta. Este es un llamado a la sencillez radical, absolutamente radical. Para honrar el no-saber. Para admitir nuestra humildad en la cara de la vida. Sin la historia del pasado y del futuro, ¿podrías asegurar que tu vida está ‘yendo mal’? Porque esta es la creencia en el centro de todo, ¿o no? Que tu vida está “saliendo mal“. Que el yo ha fallado. Que el universo es cruel y que de alguna manera está en contra de nosotros. Sería una conclusión inteligente, sí. No juzgaría a nadie por eso. Pero, quizás, esa no sea la verdad. Quizás la mente no sepa absolutamente nada.

Amigo mío, tu desilusión, tu incapacidad para creer en todas las enseñanzas espirituales, incluyendo la mía, no es un error – ¡se trata de pura inteligencia trabajando! ¡Tu desilusión es parte de tu despertar! Todo es una invitación a una iluminación mucho más profunda de la que podrías imaginarte. Te estás viendo forzado a cuestionar todo, absolutamente todo, incluyendo tus tan preciadas enseñanzas espirituales. Estás siendo invitado a encontrar tu propia autoridad, a soltar todas esas ideas de mierda acerca del “significado de la vida”. Estás siendo invitado a soltar todo lo que sea de segunda mano, todo lo viejo y caduco, todo lo que heredaste -de tus padres, maestros, gurús- todo lo que hay acumulado en tu memoria, para poder estar presente para la vida, cruda y desnuda.

A veces tenemos que perder todo para poder recordar nuestra total humildad, para recordar que no tenemos el control, y que cada momento está repleto de asombro y de emocionante incertidumbre. Te encuentras ahora en un camino de devastación – y era justamente lo que Jesús enseñaba. Este no es el final para ti, es el comienzo de una nueva y diferente vida, una nueva manera de moverte a través del mundo, por muy difícil que parezca verlo así. Es tiempo de renovación, de tranquilizarte, de descubrir la abundancia contenida dentro de la vacuidad. Un tiempo para ser mucho más amable contigo mismo. Hay mucho potencial para ti, amigo, incluso si no eres capaz de sentirlo así en este momento.

He tenido muchos momentos en mi vida en que me he sentido incapaz de seguir adelante, incapaz de soportar más. He llegado a sentir que lo perdía todo, que nada era posible para mí, que el sentido de vacío era la única posibilidad en mi vida. Pero es que simplemente no sabía lo que el universo me tenía preparado.

Aunque te sientas solo y abandonado, asustado y enojado, recuerda que muchos otros están caminando a tu lado, y que muchos otros te entienden. En algún momento de tu vida, tú mismo escribirás el libro de tu maravillosa transformación.

¡En este momento, amigo. En ESTE momento!

  • Autora: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 7 audios guiados y 4 vídeos explicativos

Un reciente estudio demuestra que “los programas” son la herencia genética del ADN basura

Programas inconscientesLa herencia genética del ADN determina también las conductas repetidas, los patrones del inconsciente que heredamos de nuestros ancestros. Pero en este caso la información se localiza en el ADN basura, lo que nos permite cambiar las pautas de esa herencia de forma consciente. Este eterno dilema entre Darwin y Freud, acaba de ser despejado a favor de Jung, o lo que es lo mismo, ambos tenían razón.

La clave está en la herencia genética de patrones de conducta, emociones y programas heredados de nuestros ancestros, que se transmite a través del ADN denominado basura, es decir que no pertenece a la parte estática de nuestro ADN, sino a la parte dinámica, los denominados intrones y exones, que son capaces de compilar y materializar las proteínas que sintetizan nuestros receptores AMPA.

Este estudio reciente que acaba de ser presentado por Michael Meaney y Moshe Szyf y publicado en Mayo de 2013, al que ha dado amplia difusión la revista científica Discovermagazine , acaba de dar sin apenas ruido ni aplausos un giro importante al estudio de la epigenética, en la medida en que se establecen las vinculaciones entre los ancestros y nuestras conductas psicológicas, que todos tendemos a repetir.

La clave está en la forma en la que nuestros patrones de datos se generan en el RNA, en los transcriptores dinámicos de las secuencias cromosómicas del ADN.

Si la clave está en el ARN, esta parte es dinámica, y por tanto a diferencia de otros patrones físicos que heredamos como el color de los ojos o el color del pelo o la apariencia física, las tendencias de conducta que también heredamos de nuestros ancestros podrían modificarse cuando somos conscientes de que son programas.

La cuestión es clave porque distingue entre la herencia genética clásica (La herencia biofísica) y la herencia genética tendencial o conductual, de ahí que aquellas tendencias o conductas heredadas inducen a pensar que repetiremos “por defecto” los patrones de conducta de nuestros ancestros, lo que se produce a nivel del inconsciente.

Dejamos aquí el artículo original (en Inglés) en el que Michael Meaney y Moshe Szyf explican de forma sencilla y detallada cómo se operan estos mecanismos de transmisión genética hereditarios.

Destacamos la importancia de este estudio desde el punto de vista de la denominada Epigenética, pues indirectamente sienta las bases de lo que hoy denominamos la Biodescodificación.

De alguna forma la interacción entre los procesos genéticos que heredamos en el inconsciente y los estímulos dirigidos de nuestro consciente nos permiten cambiar esas pautas de conducta que a diferencia del color de los ojos o del cabello, no podríamos cambiar. Las emociones forman parte de todo ese proceso, ya que los receptores encargados de procesar la síntesis de las proteínas que pasan al ARN son los mismos que tienen la función de activar el aprendizaje, la atención, la creatividad y las emociones.

Esta equivalencia hace que se abra todo un campo de investigación en el campo de la epigenética. De alguna forma, Meaney y Szyf abren la puerta para comprender científicamente los mecanismos de la herencia genética de los programas y nuestra capacidad de poder cambiarlos.

Por poner un símil, podríamos cambiar los programas de nuestro ordenador, porque formarían parte de una herencia genética dinámica (ARN) frente al hardware (ADN) que es estático. Dicho de otra forma, no podemos cambiar el color de nuestros ojos ni nuestra altura o el color de nuestra piel, pero si podríamos cambiar nuestras conductas repetitivas inconscientes que nos llevan a repetir comportamientos y experiencias de nuestros antepasados.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Relación entre la enfermedad y los secretos familiares