Mindfulness como complemento al tratamiento en psicosis: la Paz inicia un nuevo programa terapéutico abierto a todos los centros de Madrid

Un equipo del Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental del Hospital de La Paz desarrolla un programa pionero que utiliza la filosofía del mindfulness como complemento al tratamiento de la psicosis.

Experimentar el momento presente en una actitud de conciencia plena, prestando atención de manera intencional a lo que surge o aparece y sin juzgar. El principio del mindfulness se ha convertido en una cada vez más recurrente herramienta para lidiar con el estrés o las crisis personales más o menos cotidianas en la vorágine de la vida contemporánea. Ahora, un equipo de profesionales del Área de Psiquiatría, Psicología Clínica y Salud Mental del Hospital de La Paz se basa en su filosofía para ofrecer un complemento terapéutico al tratamiento habitual para la psicosis y demostrar que, incluir este tratamiento en fases tempranas, puede mejorar su pronóstico. El programa terapéutico forma parte de un estudio de investigación, financiado con fondos públicos de investigación sanitaria para personas con psicosis, una patología que provoca una percepción de determinadas experiencias o realidades que difiere de la del resto y que genera un importante sufrimiento psíquico.

Según las estadísticas, un tercio de las personas que sufren un primer episodio de psicosis no volverá a experimentarla nunca más en su vida. Otro tercio puede sufrir algún otro episodio y en el tercio restante, la evolución de la enfermedad será crónica y discapacitante. “Parece que una intervención temprana y eficaz podría cambiar el pronóstico de ese grueso de los dos tercios a los que se les podría repetir”, explica a Madridiario la Doctora Ainoa Muñoz San José, coinvestigadora principal del programa.

El programa está abierto a todos centros de la Comunidad de Madrid y dirigido a personas de entre 18 y 40 años que hayan tenido un primer episodio de psicosis en los últimos cinco años. “La idea es incidir en la evolución, ya que cuanto antes se intervenga, mejor es el pronóstico”, aclara la Dra. Muñoz.

Dos intervenciones

Se comparan dos intervenciones, una psicoeducativa, de eficacia probada, y otra, basada en mindfulness, para mejorar la cognición social, a la que se ha llamado SocialMind.

“A través de mindfulness (atención plena en español) lo que entrena es una forma particular de prestar atención: prestar atención a la experiencia, sea la que sea, en el momento en el que surge, sin crítica, sin enjuiciar, aceptando lo que venga”, subraya la investigadora. “Lo que caracteriza a los episodios de psicosis es que son experiencias que generan gran sufrimiento por su extrañeza, porque es frecuente que aparezcan pensamientos críticos/ autoinculpatorios y porque no son compartidas por otras personas que tenemos alrededor; a través de SocialMind tratamos de intervenir en la relación con esas experiencias, aproximándonos a ese sufrimiento, explorándolo y pudiendo transformar la relación con él”, aclara.

Este equipo de psiquiatras y psicólogas de La Paz, que trabajan en el desarrollo, implantación e investigación en psicoterapia, tiene amplia experiencia en la integración de mindfulness en psicoterapia para el tratamiento de diferentes problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, sintomatología depresiva en trastorno bipolar, o sintomatología ansioso depresiva en enfermedades médicas como la esclerosis múltiple, el cáncer o el dolor crónico. “Está siendo una experiencia pionera el incluir psicoterapia grupal basada en minfulness como tratamiento complementario para personas con psicosis ”, cuenta la Dra. Muñoz.

Cognición social

En concreto, el tratamiento SocialMind se enfoca al funcionamiento social y las relaciones, tanto con uno mismo como con los demás, “un aspecto que se ha visto determinante en la evolución de estos problemas de salud mental y que puede afectarse desde fases tempranas”.

Por eso, se trabaja en un entorno grupal que genere un ambiente de seguridad y confianza, y no sólo con el malestar sino también con los recursos y fortalezas de las personas. “Las personas no somos tan diferentes unas de otras. Todas las experiencias tienen sus particularidades pero, en el fondo, tienen mucho en común: solemos sufrir y sentir alegría por circunstancias muy similares, y lo que quizás pueda ser diferente es la expresión de ese malestar o sufrimiento. En este ambiente se entrena, a través de mindfulness, y desde experiencias personales en el grupo, relaciones diferentes con el malestar que permitan formas de vida más enriquecedoras, sanas y saludables.

AGES-CM

Este programa se enmarca en el proyecto AGES-CM 2, coordinado por el Doctor Celso Arango López, del Hospital Gregorio Marañón, que explora la relación entre factores ambientales y genéticos que puedan encontrarse en la base de los trastornos psicóticos. A este estudio, que arrancó en 2013, se unió en 2015 el equipo de La Paz, liderado por la Doctora María Fe Bravo Ortiz, y desde 2017 aporta la parte psicoterapéutica de la que carecía. “AGES-CM es un proyecto en su mayor parte observacional, un análisis, desde la introducción de SocialMind se ofrece, añadido al tratamiento habitual de cada persona, una intervención psicoterapéutica específica”, relata la Doctora Muñoz.

Para que los resultados sean extrapolables, el equipo busca a entre 50 y 70 personas para el estudio, que se irán dividiendo en grupos a partir de febrero. La participación es gratuita y puede solicitarse a través de la web del proyecto (www.socialmindtraining.com). También es posible ponerse en contacto con el equipo a través de 644 742 962 o en la siguiente dirección de correo electrónico: proyectoages@idipaz.es.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.

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Hemorroides: Biodescodificación

4ª Etapa (Relación)

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Tengo un conflicto emocional de “identidad”.

No tengo ni la más mínima idea de dónde tengo colocado “mi trasero”.

Resentir:

“No sé quién soy”.

“No sé qué papel juego en esta historia”.

“No sé si soy importante para esa persona”.

“Me dan por el trasero”.

“Me tratan con la punta del pie y yo aguanto”.

Las hemorroides comienzan su curación, cuando yo ya me siento en mi lugar.

Ejemplo:

“Yo siempre he considerado que mi pareja me ama, pero siempre me grita, sale sin invitarme, no me presenta a los demás como “su pareja”, no me toma en cuenta para decisiones importantes, no sé qué lugar ocupo en su vida“.

Curación:

Cuando yo me siento a hablar con él, y él me aclara que realmente no me ama, por lo tanto, yo entiendo el lugar que me corresponde y me alejo.

“Estoy embarazada, es un período largo y tedioso, aunque por otro lado soy y estoy feliz. Tengo la duda si después de todo esto mi pareja me seguirá amando igual, mi cuerpo ha cambiado, tal vez mi pareja prefiera a nuestro hijo que a mí, siento que ya no me pondrá tanta atención”.

Nace el bebé, y mi pareja vuelve a tratarme como pareja, volvemos a formar un equipo y me siento importante para él otra vez, ahora somos una pareja feliz, disfrutando de ser papás.

Las hemorroides, también representan que yo tengo un coraje o molestia por algo que ocurrió en el pasado, es algo que me pesa pero que no suelto. Es una marranada que me hicieron pero que yo no olvido ni perdono. Puedo vivir normalmente mi presente, hacer como que aquella experiencia quedó en el olvido, pero hay algo que la mantiene dentro de mí.

Ejemplo:

“Mi pareja me engañó, la encontré con mi mejor amigo, yo la amo y me duele la situación, me han traicionado dos de las personas más importantes para mí. Ella me jura que fue un error y la perdono, seguimos viviendo juntos. Mi amigo, aunque se aleja un tiempo, vuelve a mi vida y de vez en cuando sigo saliendo con él, todo está normal”.

Mentira… eso sigue dentro de mí, vivo con eso, me pesa, no puedo olvidarlo.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

En el caso de las hemorroides, siempre hay una negación a soltar u olvidar un hecho que nos ha herido, siempre hay una añoranza de que las cosas cambien, siempre hay un miedo a tener que “soltar” a alguien y como debo mantenerme firme, seguro y aparentemente feliz, no desaparecen.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Libero de mí, de mi mente, de mi corazón y de mi cuerpo, todo lo que no sea amor.

Encuentro mi lugar seguro y en paz.

Acepto y perdono los errores de los demás y sigo adelante.

Hay tiempo y espacio para todo lo que deseo hacer.

¿Cuál es el síntoma físico?

Las hemorroides son varices ano-rectales.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Las hemorroides son una indicación de presión creada por estados emocionales y por temores que no se quieren mostrar ni de los cuales se quiere hablar. Esta represión llega a convertirse en una carga. Se manifiestan en la persona que se obliga, que se crea una presión, sobre todo en el aspecto material. Por ejemplo, puede ser una persona que se obliga a hacer un negocio que realmente no le gusta. Como las hemorroides se sitúan en el recto, que es la parte terminal del intestino grueso, la persona que las padece puede ser del tipo que se obliga a terminar algo. Se exige demasiado. La tensión se crea principalmente por querer “tener algo o a alguien”, a causa de una inseguridad material y una dificultad para tomar decisiones.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Cuanto más fuerte sea tu actitud interior de inseguridad, más sufrirás de hemorroides. Para aliviar esta inseguridad, te obligas a “hacer” para “tener”. Lo principal es que adquieras confianza en el Universo, es decir, que confíes más en nuestra madre, el planeta Tierra, que existe para proveer de todo a sus hijos.

Te ayudaría mucho aprender a “soltarte”, a tener más confianza en ti mismo y a expresar lo que sientes, dándote derecho a tener miedos en el aspecto material.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento 

Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-

Los estados emocionales se traducen inmediatamente en el estado físico. El distrés, esa sensación permanente de intranquilidad, cambia el funcionamiento hormonal y cerebral.

Mario Alonso Puig es médico especialista en cirugía general y del aparato digestivo desde hace más de 25 años, pero esconde un espíritu multidisciplinar que le ha permitido dedicarse al mismo tiempo a la medicina y al estudio de las interacciones entre los procesos psíquicos y su impacto en la salud y en las emociones. Esa misma inquietud le ha llevado a escribir e impartir conferencias y cursos sobre comunicación, creatividad y gestión del estrés. “Sé valiente y cambia tu vida”. Este es el mensaje que Mario Alonso Puig nos transmite en su libro El Cociente agallas (Espasa).

Los peligros se crean en la imaginación

Su libro nos invita a un viaje cuyo destino es cambiar nuestra mente y nuestra vida. ¿Se trata de un trayecto peligroso, como el de los colonos americanos en su conquista del Oeste, o es un crucero tranquilo donde todo es previsible y sosegado?

Se trata de un viaje valiente hacia nuestro interior, para explorar un nuevo territorio, el de nuestro auténtico potencial, y es un viaje más parecido al de los colonos, lleno de retos y desafíos, con la diferencia de que no hay que eliminar a ningún indio en el camino sino todo lo contrario. Hay que entender por qué esos indios se oponen a nosotros, saber comprender ese nuevo mundo y descubrir lo necesario para una vida más plena.

En esta aventura, ¿qué actitud convendría adoptar?

Cuando alguien emprende un viaje de aventura tiene que estar mentalizado de que van a surgir contratiempos. Si ante el primer obstáculo –un río caudaloso, por ejemplo–, los colonos se hubieran echado para atrás jamás hubieran llegado a su destino. Este viaje estará lleno de noches oscuras, de desiertos inhóspitos y de precipicios profundos. Y únicamente nuestra determinación nos permitirá llegar al destino y, lo que es más importante, crecer y madurar durante el trayecto.

¿Cuáles son los obstáculos más comunes al intentar crecer humanamente?

La mayoría de peligros e impedimentos no vienen precisamente del exterior, sino de nosotros mismos. A menudo tienen que ver con el miedo a lo desconocido y con nuestras exigencias de perfección. Un fragmento del Viaje a Itaca, de Konstantin Cavafis, encierra una verdad clarificadora sobre este tema: “Cuando te encuentres de camino a Ítaca, desea que sea un camino lleno de aventuras, de conocimientos. Y a los Cíclopes y a Poseidón no los temas. nunca los encontrarás, si mantienes tu pensamiento elevado”. Y es que a veces los peligros residen y se crean en la imaginación.

¿Qué debemos llevar en nuestra maleta de viaje y qué conviene olvidar?

Tendremos que dejar de lado esas ideas preconcebidas que tenemos de nosotros mismos, esos prejuicios que nos encasillan y que no nos dejan avanzar. Y nos hará falta una buena dosis de humildad, para reconocer que necesitaremos aprender cosas nuevas. También necesitaremos una actitud positiva para descubrir, y valentía y audacia para atreverse a penetrar en un terreno poco conocido. Pero sobre todo deberemos llenar la maleta de confianza. Fiarse de que la vida va a llevarnos a buen puerto, hacia un destino en el que seremos conscientes de nuestra verdadera naturaleza.

Usted afirma que este trayecto tiene tres etapas. ¿Cuáles son?

La primera es conocerse y comprenderse. La segunda, superarse. Y la tercera, trascenderse para descubrirse. Tres etapas que nos revelarán cómo cambiar la mente para transformar nuestra vida. Mientras dure el trayecto deberemos cambiar aspectos profundos para poder explorar el territorio de nuestro auténtico potencial.

“Conócete a ti mismo”, el famoso aforismo griego, no parece haber perdido vigencia…

Sí. Y para comprendernos tenemos que saber cómo funcionamos. Descubrir por qué pasan las cosas es importante si deseamos cambiarlas. En el cerebro se encuentran muchas de las respuestas a nuestras dudas. El cerebro se une al cuerpo por cerca de 45.000 kilómetros de nervios, con lo cual es difícil explicar con pocas palabras todo su impacto. Lo que está claro es que los cien mil millones de neuronas afectan directamente a cada una de las células. Los descubrimientos de la neurociencia demuestran que es interesante entender dónde se gestionan las emociones y se movilizan los sentimientos a fin de tener un mayor autogobierno.

El hecho de que se formen nuevas neuronas en el cerebro, ¿nos puede ayudar?

Ahora sabemos que el proceso de la neurogénesis (formación de neuronas a partir de células madre) se puede dar a lo largo de la vida y que es una herramienta para aumentar las capacidades. Si se produce a cualquier edad, quiere decir que seremos capaces de adaptarnos mejor a los cambios. Aunque la neurogénesis no es inmediata, potenciándola la podemos desarrollar. Por ejemplo, el ejercicio físico, la meditación y el aprender cosas nuevas la favorecen.

Cómo funciona el cerebro de las emociones

Para conocerse es importante ser conscientes de nuestras emociones. ¿existen estructuras cerebrales con un papel relevante sobre lo que sentimos?

Sí. Por ejemplo, los hipocampos. Están situados a ambos lados de los hemisferios cerebrales y tienen varias misiones: controlar el miedo, generar confianza e intervenir en los procesos de aprendizaje. Un hipocampo sano y efectivo favorece que tengamos mucho menos miedo, que aprendamos más deprisa y que tengamos más ilusión.

¿Y los podemos estimular?

El hipocampo también es susceptible al ejercicio físico, a las visualizaciones y es sensible a los estados emocionales. El ejercicio físico produce la liberación de una sustancia llamada BDnF, que favorece su crecimiento. Las personas que usan con frecuencia su memoria visual también ven reforzados sus hipocampos.

¿Y qué los perjudica?

Cientos de estados emocionales, como la ira, la frustración o el resentimiento, reducen los hipocampos y se asocian con la elevación de una hormona llamada cortisol y de un neurotransmisor excitatorio, el glutamato. La combinación de glutamato y cortisol produce una entrada intensa de calcio en la neurona y la daña. Cuando estas emociones negativas perduran sostenidamente producen una reducción de los hipocampos.

¿Hay otras estructura cerebrales a destacar a nivel emocional?

Por supuesto. La ínsula de Reil es lo que yo denomino “la isla donde habita la intuición” porque recibe la información de las vísceras y les envía a su vez órdenes e información. Se trata de corazonadas, o intuiciones viscerales que provienen de lo más profundo de nuestro ser. Quien tiene una ínsula que funciona bien, puede sentir lo que le pasa en su interior, entenderlo y gestionarlo todo mejor.

¿Y el núcleo accumbens?

Tiene una gran importancia en lo que se refiere a la motivación para llevar a cabo aquellas cosas que son valiosas para nosotros. Cuando tenemos ganas de ver a alguien por quien sentimos afecto se produce una activación del núcleo accumbens que produce esa sensación, por la que sabemos que vamos a tener una experiencia placentera. Las personas con ese circuito en perfectas condiciones encuentran una motivación sostenida para lograr sus metas. Sin esa anticipación agradable es difícil embarcarse en nuevos proyectos o disfrutar de un espíritu emprendedor.

¿Cómo influyen las diversas ondas cerebrales en la conciencia y las emociones?

La actividad eléctrica del cerebro responde a varios ritmos de ondas que influyen en las emociones: el beta, relacionado con estar alerta; el alfa, que se identifica con los estados de serenidad y tranquilidad en los que hay una mayor actividad del sistema nervioso parasimpático que favorece la recuperación física y mental; el ritmo zeta, que es un ritmo más hipnótico; y el delta, presente en el sueño profundo. Hay otro ritmo nuevo, descubierto más tarde: el gamma, más rápido que el beta y asociado a una extraordinaria alerta pero con profunda calma.

¿Y de donde surge la inspiración para superarnos?

Curiosamente hay una zona del cerebro, en la región del lóbulo temporal, en la que se produce algo interesante justo antes de que una persona tenga un momento de inspiración o haga un inesperado descubrimiento. Y en las neuronas situadas a este nivel se produce una actividad de ondas gamma. Ese ritmo gamma es algo excepcional que se ha registrado también entre los monjes budistas cuando están en un estado de profunda meditación.

¿Y lo podemos activar?

Ese estado compagina una serenidad extraordinaria y una gran lucidez. Por esto no es raro tener ideas brillantes cuando estamos dando un paseo o bajo la ducha. Vale la pena estar relajado, porque cuando uno menos se lo espera surgirán ideas o revelaciones para seguir adelante.

¿Las emociones negativas también influyen en nuestra salud?

Un estado de ánimo positivo no solo está asociado a la serenidad y la paz interior sino que además favorece la salud y prolonga la vida. Cuando una persona está anclada en el resentimiento, la ira o la angustia, el tipo de hormonas que libera en la sangre son completamente distintas de las de cuando está tranquila y alegre. No nos debe extrañar que los estados emocionales tengan una traducción inmediata sobre el estado físico.

¿Se ha podido demostrar?

, los estudios han probado que las emociones positivas ayudan a la activación del sistema inmunitario y también producen, entre otros beneficios, un aumento en la sangre de la hormona del crecimiento, la prolactina y la oxitocina, importantes para el mantenimiento de tejidos, el estímulo de la acción de los glóbulos blancos que nos defienden frente a las infecciones y la protección del sistema cardiovascular.

Los pensamientos positivos son muy poderosos…

Pero todavía hay más. Varios estudios también han demostrado que un único pensamiento negativo mantenido durante un minuto es capaz de poner en una situación delicada unas horas a nuestro sistema inmunitario. Y el distrés, esa sensación permanente de intranquilidad puede también producir cambios en el funcionamiento hormonal y cerebral.

¿Somos positivos o negativos por naturaleza?

Los descubrimientos científicos sitúan las emociones negativas en la región prefrontal derecha, con sentimientos como la ira, la desconfianza, la ansiedad o el miedo. En la izquierda predominan las positivas: confianza, alegría… Las personas que nacen con una actividad mucho más intensa de la zona anterior del hemisferio cerebral izquierdo tienden a ver el vaso medio lleno. Mientras que las personas que tienen una actividad más intensa en la región derecha poseen una tendencia a ver el vaso medio vacío.

¿Y podemos cambiarlo?

En la práctica, si en el día a día tendemos a la preocupación o al desánimo, tendremos que buscar cosas que sumen y no resten.

Salir de la zona de confort

A veces no seguimos adelante porque no recibimos el apoyo necesario. Muchas veces aparecen los ladrones de sueños…

Sí, así es. Como todo el mundo sabe hay ladrones que roban bancos. Pero hay otros ladrones que son igual de peligrosos. Son los ladrones de sueños, personas expertas en decirnos todo lo que nunca llegaremos a alcanzar, en recordarnos con frecuencia que no servimos para el trabajo, o en cortarnos las alas de los sueños que tenemos.

En cambio, siempre se dice que para conseguir nuestros objetivos debemos abandonar nuestra zona de confort…

Sí, efectivamente, hemos de salir de ese espacio donde nos encontramos a gusto y cómodos, y abrazar la incertidumbre de la vida. Nuestra zona de confort se parece a un tiesto y nosotros somos el arbolito que está dentro. Al igual que cualquier planta, llegará un día que para que sus raíces sigan creciendo, continúe ganando envergadura y desplegando su potencial habrá que cambiarla de tiesto y trasladarla a un espacio mayor.

¿Ese es el momento de ser valientes, de lo que usted llama “el ahora yo”?

Sí, hay que atreverse a superarse, a romper el tiesto y crecer. Una vez fuera de la zona de confort, al principio, nos sentiremos vulnerables, expuestos al sufrimiento y quizá nos acucie la necesidad de volver rápidamente allí donde no nos sintamos indefensos.

Y aparece el miedo…

Como afirmaba el filósofo Ralph W. Emerson: “No conozco a ningún oponente que haya derrotado a más seres humanos que el miedo”. Sí, al atrevernos a cambiar y al salir de esa zona de confort, de nuestra madriguera, se experimenta miedo. Esta situación incómoda se intensifica cuando la imaginación se pone en marcha.

¿Cómo luchar contra eso?

Fundamentalmente, con alguna estrategia para evitar que la imaginación intensifique el miedo. Hay que ser capaces de hacerle frente en el presente, sin proyectarlo a nuestra vida futura. De esta forma el miedo se circunscribirá únicamente al aquí y al ahora. También se puede contrarrestar con una actitud positiva, teniendo fe en uno mismo, viendo los problemas como son y no peor de lo que son. O practicando la respiración abdominal, que se ha demostrado que tiene la capacidad de producir cambios en el cerebro y favorecer la secreción de la serotonina o las endorfinas, que mejoran la sintonía de los ritmos cerebrales.

La tercera etapa del viaje sería la de trascenderse, pero, ¿qué significa realmente?

Trascenderse quiere decir ir más allá de nosotros mismos. No es avanzar hacia fuera sino hacia dentro, hacia el interior de uno mismo. Es sencillamente descubrirse. Si descubres lo que tú eres en tu esencia no te afectará tanto si te va mejor o peor. Lo importante es que serás consciente de que tu valor es incuestionable y que tu esencia es perfecta, plena y completa.

¿Es el momento de tomar un nuevo rumbo?

Es la etapa en la que se puede descubrir y comprender aquello que llena nuestra vida de sentido. Y para esto debemos ser plenamente conscientes de que vivimos en un mundo material, pero también espiritual, y que este último puede formar parte de nuestra realidad, aportando un valor a la vida, sobre todo en los malos momentos. Creo que es interesante descubrir esa dimensión espiritual, ya que nos puede ayudar a ver las cosas con una perspectiva distinta. Y a través de ella podemos llegar a alcanzar la felicidad, esa meta que todos anhelamos.

Porque la pregunta clave al final de este largo y fructífero viaje no es si se puede ser feliz, sino si se está dispuesto a serlo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.

La Ley De Correspondencia

“Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba”.

“Como es adentro, es afuera”.

Esta ley de correspondencia es una de las más importantes.

Establece que lo de afuera es una proyección de lo de dentro. Tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior.

Lo que es arriba es una proyección de lo que es abajo y viceversa.

Esta ley declara que puedes saber lo que está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu alrededor.

Y puedes conocer cómo es el universo y otras dimensiones, tan solo observando tu interior.

“Conócete a ti mismo y conocerás el universo”.

La Ley de la Correspondencia tiene aplicaciones sin fin. Por ejemplo: considerando en un hombre el cuerpo físico como el “abajo” y su mente como el “arriba” decimos: “como es el pensamiento de un hombre así es su cuerpo”.

Puede ser: “mente sana en cuerpo sano”, o cuerpo enfermo como manifestación de pensamientos distorsionados.

Afortunadamente en las enseñanzas de Hermes “el tres veces sabio” la enfermedad viene de la mano con el remedio: “Cambia el pensamiento y sanarás tu cuerpo”.

En el cuerpo humano todo es mente. Cada célula es inteligente y guarda la información que precisa. Además tiene la habilidad de comunicarse instantáneamente con las demás células. Estas capacidades son reales, pero no podemos verlas ni tocarlas.

Por ejemplo: nos hacemos daño en el dedo gordo del pie e inmediatamente el sistema nervioso y el cerebro lo saben. Como resultado el dedo golpeado recibe la dosis adecuada de aquello que necesita para cicatrizar la herida y combatir una posible infección.

De la misma manera, en el universo también Todo es Mente. Cada célula del macrocosmos, llámese hombre, planeta, sistema solar o galaxia, posee proporcionalmente el grado de inteligencia que necesita. La interconexión entre ellas y la Mente que las gobierna también es perfecta: el Todo afecta las partes y las partes influyen a su vez en el Todo.

Puede ser que un hombre sea más pequeño que la más microscópica brizna de polvo en la galaxia, pero si un ser humano cambia, invariablemente estará alterando la esencia misma de todo el universo.

“Todo lo que hay en el universo es un fractal. Todo lo que se divide es una réplica exacta de lo que se dividió. Siempre se va dividiendo en partes iguales. Es como la mitosis celular.

Nosotros somos una correspondencia del universo. Nuestro cuerpo físico es exactamente igual a como es el universo. Como es arriba, es abajo.

Lo que uno genere hacia fuera, siempre es una réplica de lo que está dentro.

Si uno genera algo positivo, pero siempre le vuelve negativo, es porque tan positivo no era.

Por eso no hace falta ir al universo para entender el universo. Simplemente con vivir aquí, ya estamos viviendo una correspondencia de lo que es la totalidad.

Si logramos disfrutar y vivenciar nuestra vida con la máxima felicidad y máxima libertad aquí en la materia (3ª dimensión), estamos haciendo el mismo trabajo en todas las otras dimensiones, porque todo está unificado, todo es un fractal, todo es lo mismo”.

Todo el universo funciona de forma analógica, parecida.

Hay una analogía, una correspondencia entre los astros y los planetas y las cualidades y características de cada persona al nacer. Cada persona, cuando nace, está influenciada por los astros y los planetas. Hay una correspondencia entre la psicología, el carácter de una persona y su horóscopo natal. 

Todo lo que vemos es un reflejo de lo que hay en dimensiones superiores, todo es un fractal. El universo es como un espejo que refleja lo que hay en otros planos de consciencia, y éstos están todos entrelazados. Vamos emulándonos unos a otros hasta que alcanzamos el máximo de consciencia, el máximo de perfección. Todo son espejos paralelos, dimensiones  paralelas, y una dimensión es un estado de consciencia.

Las neuronas que están en nuestro cerebro, nos permiten pensar. Nosotros, los seres humanos, somos las neuronas de la mente consciente (Dios). Este sería un ejemplo de la ley de correspondencia.

Dios es el logo solar, el sistema solar.

Los seres humanos tenemos chakras, puntos energéticos. Los chakras del logo solar son los planetas. Cuando un ser humano tiene los chakras alineados, fluye la energía de amor y es cuando llega a la perfección humana. Lo mismo ocurrirá con el logo solar y los planetas.

Como es adentro, es afuera.

Toda la dinámica de la vida es un ir de dentro hacia afuera. Tu mundo externo expresivo se corresponderá con tu mundo interno pensante y emocional.

Cuando no nos gusta lo que hay fuera de nosotros, debemos examinarnos a nosotros mismos.

Tu mundo externo de relaciones vendrá determinado por la persona que lleves dentro; o sea, por tu verdadera personalidad interna.

Tu salud será la que configuren tus actitudes mentales internas.

Tu mundo exterior de logro económico e ingresos irá parejo a tu mundo interno de pensamiento y preparación.

La forma en que la gente responda y reaccione ante ti será un reflejo de tu actitud y comportamiento hacia ella.

Tu forma de conducir y cuidar tu coche se corresponderá en todo momento con tu estado mental.

Cuando te sientas positivo, confiado y creas que controlas tu vida, tu hogar y tu lugar de trabajo estarán bien organizados y tu coche recibirá la atención adecuada.

Si el trabajo te agobia, te sientes frustrado o no eres feliz, entonces tu casa, tu lugar de trabajo e incluso el armario donde guardas tus cosas reflejarán el estado de desorden y confusión que te invade.

En cualquier parte puedes percibir los efectos de esta ley de correspondencia.

Todo se manifiesta desde el interior hacia el exterior.

Para lograr cambiar lo de afuera, todo lo que nos rodea, debemos cambiarnos a nosotros mismos. Por eso el camino siempre está en ir a nuestro interior, observarnos a nosotros mismos.

Tienes que convertirte internamente en una persona distinta si quieres conseguir externamente resultados de otra índole.

La mayoría de las personas tratan de mejorar o cambiar algunos aspectos de su vida intentando que sean los demás los que cambien. No les gusta lo que ven reflejado en el espejo de su vida y se aplican en darle brillo al espejo en vez de ir a lo que realmente es la causa del reflejo, ellos mismos.

La única forma que tienes de cambiar las cosas externas es cambiar las cosas internas.

La comprensión de la Ley de Correspondencia permite la liberación de toda limitación: miedos, creencias duales de bueno, malo, justicia, injusticia, deseo de venganza, culpa, rencor, resentimiento, baja autoestima, etc.

A cada ser humano le corresponde un cuerpo físico perfecto y correspondiente con una capacidad mental de percepción que determina una personalidad específica. Este comportamiento mental va a asimilar una información de su entorno creando una personalidad en donde se instala el destino (necesidad de aprender lo que falta en el camino evolutivo de conciencia).

Desde la ley de correspondencia, los padres hacen lo mejor que saben o creen a pesar de los errores que puedan cometer, los cuales son matemáticamente correspondientes a la experiencia que necesita el individuo.

Todas y cada una de las decisiones tomadas a lo largo de la vida (desde comprensión o desde creencias) hacen parte de la ley de correspondencia para poder verificar el resultado de la misma. Es por esto que desde la ley de correspondencia no hay error sino experiencias a través de un proceso evolutivo.

En el universo todo responde a un propósito perfecto. Todo es aprovechable, tanto el sabio, como el ignorante, como el inocente tienen una función en el universo.

PRINCIPIOS QUE PERMITEN RECONOCER LA EXISTENCIA DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

1. Toda situación es un aprendizaje:

• El universo y todos sus procesos son pedagógicos. Obtener un resultado que genera satisfacción y poderlo repetir de manera voluntaria cuantas veces te propongas, muestra que “sabes”. Obtener un resultado que genera insatisfacción muestra que “no sabes”. 

• Solo la ignorancia o el “creer saber” genera ineficiencia en la vida.

• Comprender este principio genera eficiencia ya que:
◦ Saber te da las condiciones para enseñar.
◦ No saber te indica que puedes disponerte a aprender.

2. Toda circunstancia es generada por uno mismo:

Comprender este principio libera de la culpa, el rencor, el resentimiento, el deseo de venganza, la baja autoestima, etc. y por lo tanto la somatización de todos y cada una de estas reacciones.

• “Todo lo que ha sucedido en tu vida, lo que sucede y lo que sucederá, en tu interior y en tu exterior, es generado por ti mismo”. Cualquier experiencia de insatisfacción no ha sido causada por nadie sino por la interpretación de quien experimenta dicha insatisfacción.

• “De la misma manera que tú no le has hecho daño a nadie, nadie te ha hecho daño a ti”. Los errores son aprovechables y generan la perfecta correspondencia para quienes requieren de dicha experiencia.

3. No hay ningún evento que no corresponda con quién lo vive:

Comprender este principio libera de la creencia de la justicia, la injusticia, la buena y la mala suerte.

• Cada quien tiene lo necesario y correspondiente con su propia experiencia.

• Pedir es un ejercicio inútil pero necesario. Inútil para el propósito del ser humano, y necesario para descubrir que el universo tiene un orden.

• Transformar el pedir en actuar trae consigo eficiencia en la experiencia de vida. Actuar permite verificar un resultado de sabiduría o de ignorancia y la observación de este, la disposición a aprender o a enseñar y a fluir con el orden universal.

4. Estamos ubicados en el lugar que exactamente nos corresponde:

Comprender este principio libera de la creencia de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

• Las diferentes circunstancias políticas, religiosas, locativas no son ni buenas ni malas, ni justas ni injustas. Simplemente necesarias y correspondientes con quien las vive.

• Cada espíritu ha sido dirigido por maestros de ley para ubicarse en el lugar matemáticamente exacto de acuerdo a lo que este requiera para completar su proceso de evolución y expansión de conciencia.

5. Venimos a la vida con lo necesario para vivirla:

Comprender este principio libera de la creencia de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

• Si alguien no tuviera lo necesario para vivir, simplemente no viviría. Algo diferente es querer vivir de otra manera lo cuál es una condición del ego que no se satisface con lo que tiene.

• Cada quien tiene lo necesario para:

◦ Aprender a trascender su destino (o situaciones de aprendizaje).

◦ Desarrollar su función (actividad que permite el auto-sustento).

6. Sólo sucede lo que tiene que suceder:

Comprender este principio libera de todos los miedos.

• A nivel global e individual todos los sucesos que afectan la vida corresponden matemáticamente con la persona que los vive.

• Preocuparse por lo que puede pasar o no en el futuro o por lo que pasó en el pasado le quita eficiencia al presente.

7. Sólo se da o se tiene lo necesario:

• Es imposible conseguir aquello que no necesites e imposible perder aquello que necesitas.

• Sólo se tiene y se experimenta aquello matemáticamente correspondiente con las creencias, pensamientos y actitudes que se tienen.

• Sólo se mantiene aquello que se necesita en la experiencia.

• Quien agrede y se queja de lo que tiene esta en riesgo de perder lo que necesita. Todo aquello que no se valora se va perdiendo.

Comprender esta Ley Universal te libera del Miedo. Pues pones tu atención y observación en tus acciones, pensamientos y sentimientos y eres consciente de que tu vida es creada a partir de lo que tú generes.

Así como trates a los demás, serás tú tratado. De la misma manera, lo que tú pienses de los demás, los demás pensarán de ti. Y lo que tú sientas acerca de una determinada persona, ella te lo reflejará, pues es lo que tú sientes en tu interior.

RECONOCIMIENTO DEL EFECTO DE FLUIR CON LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

Aprovechamiento de experiencias difíciles en lugar de evitarlas, luchar o pretender que no existen.

• Cambios a correspondencias superiores:

Situaciones que antes eran difíciles e insatisfactorias van desapareciendo y se abre el paso a correspondencias con nuevas experiencias, lugares y personas que generan cada vez mayores niveles de satisfacción.

◦ Mayor acceso a la abundancia, la satisfacción personal y la paz interior.

◦ Mayor capacidad y posibilidades de servicio.

RECONOCIMIENTO Y EFECTO DE SALIR DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

• Cambios a correspondencias cada vez más insatisfactorias.

• Lucha y desgaste ante lo que corresponde vivir: lugar, trabajo, personas, situaciones presentes.

• Falta de compromiso y limitación en el servicio.

• Sensación de fracaso.

• Bloqueos.

• Insatisfacción.

• Dificultad para tener éxito.

• Miedos.

Angustias.

Frustraciones.

• Sufrimiento.

• Baja autoestima.

• etc.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibar cuerpo y mente 

¿Por qué tengo miedo al compromiso?

Algunas personas experimentan tanto temor a comprometerse emocionalmente con otra y comenzar a tener una relación que incluso aunque digan que lo desean, pueden no darse cuenta de que en realidad lo están evadiendo. Es decir, quieren y expresan su deseo por tener una relación con alguien, sin embargo cuando tienen la oportunidad de tenerla algo pasa que terminan por no hacerlo, dicen no tener el suficiente tiempo para ello, entre otras cosas que lo único que hace es alejarlos cada vez más de conseguir lo que se supone que quieren.

Esto hace que ellos mismos confirmen una y otra vez que “el amor no es para ellos” y se sientan inconformes con esta situación que “no pueden cambiar”. Pero, ¿por qué tengo miedo al compromiso? Si te está ocurriendo esto y temes comprometerte con alguien, puedes estar padeciendo o teniendo algunos de los síntomas de lo que en psicología llamamos filofobia. 

¿QUÉ ES LA FILOFOBIA?

La filofobia es un trastorno que implica una alteración del estado de ánimo en donde la persona que lo padece muestra un miedo intenso a comprometerse sentimentalmente con alguien, este temor en situaciones más graves puede hacer que la persona llegue a experimentar reacciones físicas y emocionales como taquicardia, mareos, náuseas, ataques de pánico, entre otra serie de reacciones sumamente molestas y negativas.

¿CÓMO SABER SI TENGO MIEDO AL COMPROMISO?

Existen una serie de cosas que una persona con miedo al compromiso hace para evadir tener pareja y comprometerse. Incluso puede pasar que la tenga pero que no se comprometa con ella. A continuación te daré a conocer algunos casos en donde se puede percibir claramente el miedo al compromiso en las personas.

  • Tienden a tener amores platónicos y a enamorarse de personas con las que es casi imposible tener una relación. Por ejemplo personas que se enamoran de alguna figura pública, personajes famosos e incluso aquellas que siempre se enamoran de personas que están muy lejos de ellas porque viven en otro país e incluso en otro continente. 

  • Si están en una relación, cuando sienten que cada vez se vuelve más cercana e íntima, comienza inconscientemente a crear problemas e incluso a inventarlos con tal de generar discusiones y que esa o la otra parte decida terminar la relación.

  • Se meten de lleno en una o más áreas de su vida y dejan totalmente de lado el área afectiva. Por ejemplo, personas que tienen trabajos que les consumen muchas horas y dicen no tener tiempo para nada más o personas que se dedican exclusivamente a salir con los amigos y dicen no tener interés por tener una relación de pareja porque prefieren su vida de solteros. 

  • Pueden llegar a establecer una relación de pareja con otra persona totalmente distinta a ellos y finalmente deciden terminar la relación por falta de afinidad. 

  • A pesar de que conocen más personas, desde el principio que comienzan a salir con ellas, les encuentran algún defecto o creen encontrarlo y esto lo agarran de pretexto para no continuar conociendo más a fondo a esa persona.

  • Cuando notan que la otra persona quiere tener más cercanía con ellos y volver más íntima la relación, comienzan a alejarse.

¿Te suena familiar alguna de estas situaciones? ¡Identifica cual es la que mejor se adapta a ti!

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LA FILOFOBIA O MIEDO AL COMPROMISO?

Existen muchas razones por las cuales una persona puede padecer de este tipo de trastorno como lo es la filofobia. Por lo que si te estás preguntando continuamente por qué tengo miedo al compromiso, es necesario que hagas una reflexión y profundices un poco acerca de donde proviene este temor que te aleja cada vez más de lo que deseas como es el comprometerte con alguien. Algunas de las causas más comunes son las siguientes:

  • Haber sido herido previamente, ya sea porque te hayas enamorado de una persona que no sentía lo mismo por ti y tuviste una mala experiencia con ella o porque hayas estado en una o más relaciones en donde lo hayas pasado mal por haber recibido algún tipo de maltrato, entre otras cosas.

  • Miedo a perder tu libertad e independencia.

  • Cuando los padres tenían una muy mala relación entre ellos. 

  • Temor a ser abandonado por la otra persona o rechazado desde un primer momento.

  • Miedo a sentirte presionado e incluso asfixiado estando en una relación.

  • No sentirte merecedor(a) de tener una relación más estable y formal con alguien, debido a que tienes una autoestima muy baja.

  • Dejarse influenciar por la sociedad que promueve mucho la individualidad.

¿Te sentiste identificado(a) con alguna de estas razones?, ¿tienes claro o más o menos tienes una idea de donde se origina ese temor?

CONSECUENCIAS QUE PUEDE TRAER EL MIEDO AL COMPROMISO

La consecuencia principal que puede traer para una persona el temor al compromiso es más que nada que puede afectar directamente a su desarrollo personal y emocional. ¿Por qué puede afectar el temor al compromiso al desarrollo personal y emocional? Esto es debido a que para que las personas continuemos creciendo y desarrollándonos personal y emocionalmente es necesario que tengamos nuevas experiencias y que vayamos aprendiendo de ellas.

Al no dejarnos vivir y experimentar un sentimiento tan grande y profundo como es el amor, estamos limitándonos y no nos permitimos disfrutar ni aprender más ya que las relaciones de pareja también nos ayudan a madurar emocionalmente. Por otro lado también se corre el riesgo de aislarse cada vez más de las demás personas al no querer formar vínculos más cercanos.

¿CÓMO SUPERAR EL MIEDO AL COMPROMISO EMOCIONAL?

Si te preguntas una y otra vez por qué tengo miedo al compromiso y te gustaría realmente poder superarlo, los siguientes consejos pueden ayudarte a lograrlo. 

  • Identifica y acepta que tienes miedo al compromiso. Como vimos al inicio de este artículo, en muchas ocasiones es difícil reconocer que realmente lo que se tiene es miedo al amor o a comprometerse emocionalmente con alguien, es por ello que a modo de mecanismo de defensa utilizamos diferentes pretextos como que no tenemos tiempo para el amor, nos enamoramos de imposibles, no encontramos a la persona ideal, etc. Por lo que es necesario que primero que nada logres reconocer cual es el mecanismo de defensa que utilizas más habitualmente y aceptes que lo que tienes es miedo al amor.

  • Identifica el origen del problema. Haz una reflexión acerca del origen de tu problema, para ello puedes apoyarte en el apartado anterior en donde explico cuales son las causas de la filofobia o miedo al amor. Puedes también ayudarte haciéndote preguntas como: “¿qué es lo peor que puede pasar si me comprometo emocionalmente con alguien?”, “¿me siento amado(a) lo suficiente?”, “¿cómo me siento cuando estoy en una relación de pareja?”, etc.

  • Identifica y cambia tus actitudes. Identifica que tipo de actitudes estás adoptando que te están alejando de lo que deseas y que aumentan cada vez más tu miedo al amor o al compromiso. Una vez que las tengas claras, anota de que manera podrías modificarlas para que dejen de limitarte. Por ejemplo, en caso de que tu mecanismo de defensa sea el encontrarle defectos desde la primera cita a una persona que apenas estás conociendo, reconoce que todos tenemos defectos y virtudes y que en una primera cita no puedes conocer bien a alguien. Por lo que si hay algo que te gusta de la otra persona, date la oportunidad de seguirla conociendo.

  • Vive el aquí y ahora. Deja de pensar en que es lo que puede pasar si…. y/o deja de torturarte por el pasado. Ten en cuenta que lo único que tienes seguro es el ahora por lo que ni el pasado debe de determinarte ni el futuro preocuparte y angustiarte. Si es lo que deseas, atrévete a dar el paso y permítete conocer e intimar con otra persona, disfrutar y aprende de cada experiencia y saborea cada momento de tu vida.

  • Terapia psicológica. Si el miedo al amor o al compromiso emocional es demasiado intenso y llega a tal grado que te provoca reacciones físicas y emocionales molestas o simplemente te gustaría recibir ayuda y orientación de un profesional, es recomendable acudir a terapia psicológica para que el profesional se encargue de analizar tu situación individual a fondo y pueda ofrecerte la terapia que más se adecue a tus necesidades.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El encuentro más íntimo no es el sexual, es el desnudo emocional” 

Agotamiento psicológico, cuando la gota colma el vaso

El agotamiento psicológico nos debilita física y mentalmente. Es una dimensión que surge como resultado de los “demasiados”: demasiadas decisiones, demasiados pensamientos intrusivos, demasiado trabajo, obligaciones, interrupciones, ansiedades… A su vez, es también el reflejo de muchos “pocos”: poco tiempo de calidad para uno mismo, pocas horas de sueño, poca calma interior…

Todos hemos experimentado alguna vez esta sensación, este desgaste a todos los niveles. Es importante tener en cuenta que un cerebro fatigado, agotado psicológicamente, trabaja y responde a los estímulos de otro modo. Así, y como dato curioso, el neurocientífico Matthew Walker pudo demostrar a nivel de laboratorio que las personas mentalmente cansadas tienen una percepción más negativa de su realidad y además, son mucho más sensibles a nivel emocional.

A veces simplemente te cansas, te quedas agotado y sin fuerzas en ese rincón solitario del desánimo donde todo pierde su razón de ser, su brillo, su espontaneidad…

Por otro lado, un aspecto que a veces nos lleva a errores es llegar a pensar que ese agotamiento psicológico se debe, en esencia, a una acumulación fatídica de errores, de malas decisiones, fracasos o decepciones. No es cierto. La mayor parte de las veces el cansancio es el resultado directo de un volumen desmesurado de tareas y actividades que asumimos sin percibir que nos superan.

Todos hemos oído aquello de que la percepción de nuestra realidad depende a veces de cómo vemos el vaso, si medio lleno o medio vacío. Sin embargo, y en relación al presente tema, podríamos formular la pregunta de otro modo: y tú… ¿cuánta cantidad de agua podrías soportar si tuvieras esa taza en la mano? A veces, basta solo una gota más para colmar el vaso y llegar al límite de nuestras fuerzas.

Agotamiento psicológico, un problema demasiado común

Carlos se siente satisfecho con su vida, de hecho, no podría pedir más. Es diseñador gráfico, le gusta su trabajo, tiene una pareja a la que adora y además acaba de ser padre. Todo lo que le rodea es satisfactorio, no hay ningún problema importante en su vida; sin embargo, cada día nota que le cuesta más tomar decisiones, su humor es más taciturno, no puede concentrarse e incluso tiene problemas para conciliar el sueño.

Se siente incapaz de entender qué le ocurre. Todo va bien, de hecho debería sentirse más feliz que nunca; sin embargo, en su mente hay una especie de sensor que le indica que “algo falla, que algo va mal”. Si tuviéramos un observador externo en esta historia nos podría explicar varias cosas que le servirían de ayuda a nuestro protagonista.

Una de ellas es que Carlos tiene la sensación de que están ocurriendo demasiadas cosas a la vez en su vida: un ascenso, nuevos proyectos profesionales y clientes a los que satisfacer, un hijo, una hipoteca, la consolidación de una etapa personal donde desea (se exige) que todo sea “perfecto”… Todo ello da forma a una constelación donde “muchos pocos” hacen un “demasiado” en su cabeza, poniendo en peligro su capacidad de control. Su agotamiento mental es evidente, además de desgastante. Veamos a continuación cómo impacta en nosotros la fatiga mental.

Signos y consecuencias del agotamiento psicológico

  • Fatiga física y pérdida de energía. La sensación de agotamiento llega a veces a tal nivel que es común levantarnos por la mañana teniendo la firme convicción de que no vamos a poder con nuestra jornada.

  • Insomnio. Al principio es común sufrir súbitos despertares por la noche, pero más tarde podemos experimentar serias dificultades para conciliar el sueño.

  • Pérdidas de memoria. Según un artículo publicado en la revista “The Journal of Forensic Psychiatry & Psychology”, el agotamiento psicológico suele producir una alteración cognitiva llamada “efecto de desinformación”. Es ese donde confundimos datos, donde evocamos la información de forma incorrecta, mezclando imágenes, personas, situaciones

  • Entre los síntomas físicos es común experimentar palpitaciones, problemas digestivos, cefaleas, pérdida del hambre o un aumento excesivo del apetito…

  • A nivel emocional es muy característico el sentirnos más sensibles, a la vez que apáticos, irritables y pesimistas.

  • Asimismo, otra característica común es la anhedonia, es decir, incapacidad de sentir placer, de disfrutar de las cosas tanto como antes, ya no nos ilusionamos, la vida se vuelve más gris y el mundo se queda suspendido en un horizonte lejano donde solo escuchamos su rumor desde la distancia…

“El sueño es un buen colchón para el cansancio” -Juan Rulfo-

Cómo afrontar el agotamiento psicológico

Decía Eric Hoffer que el peor cansancio llega por el trabajo no realizado. Es una gran verdad. En ocasiones el auténtico agotamiento se conforma por todo aquello que queremos hacer y no hacemos. Por todos esos objetivos cotidianos que nos proponemos y que nos sobrepasan, a los que no llegamos, los que quedan frustrados porque nuestro nivel de exigencia es muy alto o las presiones del entorno, desmesuradas.

Al final sucede, la gota colma el vaso y el vaso ya pesa en exceso. Es entonces cuando todo se nos va de las manos. Así, lo que deberíamos hacer en estos casos y antes de nada, es tomar conciencia de lo que nos está sucediendo. El agotamiento psicológico está ahí y debemos evitar que la “criatura” se haga más grande, más oscura y opresiva. Reflexionemos por tanto en las siguientes dimensiones, en esos pasos que deberíamos poner en práctica después.

3 permisos que debes darte para escampar las nubes de la fatiga mental

  • Date permiso para reencontrarte. Puede parecer irónico, pero el agotamiento psicológico tiende a aprisionarnos en las capas de las preocupaciones, las auto-exigencias, presiones, deberes y ansiedades hasta el punto de olvidarnos de nosotros mismos. Date permiso para reencontrarte y para ello, nada mejor que disfrutar de una hora al día donde reducir al máximo todo estímulo (fuera sonidos, fuera luces artificiales…). Hallemos un entorno tranquilo donde limitarnos a “ser y a estar”.

  • Date permiso para priorizar. Este es sin duda un punto esencial. Recuerda qué es prioritario para ti, qué es lo que te identifica, lo que amas, lo que hace feliz. Lo demás será secundario y no merecerá semejante inversión emocional y personal por tu parte.

  • Date permiso para ser menos exigente. El día tiene 24 horas y la vida, lo queramos o no, tiene una cuota limitada. Aprendamos a ser realistas, a aprovechar el tiempo sin ponernos presiones, listones altos o el deseo de que todo sea perfecto. A veces, basta con que todo sea igual que ayer, con su equilibrio humilde y tranquilo.

Para concluir, sabemos que nuestra realidad es cada vez más demandante, que a veces queremos llegar a todos y a todo; sin embargo, no está de más recordar una idea. Estamos hechos de piel, de carne, de corazón y tendones psicológicos que deben nutrirse también de tiempo de calidad, de descanso, calma y ocio. Aprendamos a priorizarnos, a cuidarnos como merecemos….

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

“Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

Este método consiste en fijar la atención en la respiración y en las emociones para alcanzar un estado de relajación y autocontrol. Esta práctica, que debe ser asumida como un hábito, está cada vez más extendida y aporta beneficios en el plano físico y psíquico.

Sentarse y respirar de forma pausada y profunda, enfocando toda la atención en este sencillo acto. El simple hecho de respirar calmadamente y dirigir voluntariamente este recurso, llamado atención, actúa como una señal para que el sistema nervioso interprete que no hay amenazas acechando, con lo que rápidamente sale de la simpatía (la respuesta de lucha o huida) y entra en parasimpatía (respuesta de relajación o modo de crecimiento psicobiológico)”. De esta forma Jorge Benito, cofundador y director de Mindful Science, explica en qué consiste este método, “que cada vez más profesionales del sector clínico los recomiendan”, afirma.

Para notar sus beneficios y que éstos se mantengan, esta práctica debe realizarse a diario y contemplarse como un hábito.

Según este experto, el mindfulness es una práctica mente-cuerpo, que aporta beneficios a nivel fisiológico y cognitivo. “Esta práctica restaura el equilibrio nervioso y crea un estado de coherencia cruzada entre el cerebro y el corazón. Esto propicia que los órganos puedan dedicar tiempo y energía a procesos como la digestión, la autocuración y la regeneración celular, mientras que el cerebro, al no sentirse amenazado, estresado y ansioso, libera una amplia gama de recursos cognitivos, tales como la planificación cognitiva compleja, la resolución de problemas y la toma de decisiones, utilizando la corteza prefrontal, nuestra evolución cerebral más reciente. Además, el mindfulness reduce los procesos de inflamación, precursora de multitud de enfermedades”.

Diversas técnicas

Hay diversas técnicas que pueden emplearse en una sesión de mindfulness y que se fundamentan en ejercicios de meditación, aporta Amparo Pérez Das, secretaria adjunta de la Asociación Española de Mindfulness y Compasión. Así, menciona tres técnicas: la meditación focal o basada en anclajes, en la que “la atención se centra en un evento que sucede en el presente (nuestras sensaciones físicas –respiración y todo lo que percibimos con los sentidos– y los contenidos de la propia mente); la conciencia sin elección o campo abierto, “que se basa en observar todos los contenidos mentales sin focalizarlo en uno concreto, con la pretensión de no reaccionar ante ellos y no intervenir para aprender a no ser tan reactivos y modular las respuestas ante los estímulos y situaciones”, y la última es el desarrollo de prácticas generativas, que consiste en activar determinados estados mentales como la bondad, la alegría, la compasión y la ecuanimidad”.

Sobre la respiración, Benito especifica que es fundamental “hacerlo pausadamente, poniendo toda la atención en el aire fresco que entra y el cálido que sale”. Y añade:“Solemos respirar a un ritmo medio de doce ciclos por minuto y esta respiración acelerada es una clara señal de amenaza para el sistema nervioso. Reducir este ritmo respiratorio a cinco ciclos por minuto propicia que el sistema nervioso regrese a la parasimpatía, así que este primer paso es fundamental”.

Tiempo mínimo recomendado

El cofundador de Mindful Science comenta que “con sólo tres minutos de práctica, el cuerpo ya activa la parasimpatía, pero se recomienda un mínimo de diez”. No obstante, destaca que no importa tanto la duración de la sesión como la continuidad. “Los ensayos clínicos apuntan a que ocho semanas es el tiempo ideal para conseguir los beneficios; ahora bien, si dejamos de practicar, volvemos a donde estábamos”. Tanto Pérez Das como Benito coinciden en señalar que el mindfulness es un estilo de vida y hay que enfocarlo como un hábito. Asimismo, Pérez Das advierte de que no se puede recurrir a esta práctica como “la solución a un problema puntual sino que es una filosofía de vida y un entrenamiento de fondo de la mente”. También subraya que no se se puede calificar “como terapia, aunque tenga efectos terapéuticos y no sustituye a ningún tratamiento médico, psiquiátrico o psicológico, por ello no se puede vender como una solución milagrosa”.

Ambos expertos defienden que existen muchos estudios que avalan la eficacia del mindfulness y mencionan referentes internacionales como Herbert Benson, fundador del Benson-Henry Institute for Mind-Body Medicine, adherido al Hospital General de Massachussets, y Sara Lazar y David Creswell, de la Universidad Carnegie Mellon, en Pensilvania”. Asimismo, Benito adelanta que desde su centro están desarrollando una tecnología de biofeedback que codifica y analiza diversas señales fisiológicas derivadas de la práctica de mindfulness.

Logre que casi todo le importe un pimiento

No se trata de ser indiferente a todo. Pero en la vida hay que decidir qué guerras merece la pena librar para despreocuparnos de lo demás.

Cuando entramos en conflicto con alguien o con el mundo en general, consumimos buena parte de nuestra energía con enfados, pensamientos negativos, réplicas y contrarréplicas. Ser reactivos, además de agotarnos, nos coloca siempre en desventaja, ya que entonces no decidimos nuestras acciones: vamos a remolque de los acontecimientos, tratando de defendernos y justificarnos, buscando que los demás corrijan su actitud, se disculpen o hagan aquello que nosotros haríamos en su lugar. Algo que nunca se producirá, ya que nadie está en el lugar de nadie.

Contra todo este sufrimiento mental innecesario, el bloguero Mark Manson nos formula la siguiente pregunta: “¿Y si lográramos que todo nos importara un pimiento?”. Este tejano, de 33 años, empezó escribiendo para sí mismo artículos que reflejaban su visión de la vida. La conclusión a la que llegaba es que prácticamente nada de lo que nos preocupa merece la atención que le dedicamos. Podemos resumir su filosofía en estos cinco puntos:

-Los marrones, decepciones y pequeñas catástrofes estarán siempre presentes en nuestro día a día. Forman parte de la existencia. Acéptelo.

-La felicidad reside en que no te importen demasiado. Es decir, cuanto menos te afecten mentalmente los conflictos cotidianos, más libre y satisfecho estarás.

-Ponerse siempre a prueba e intentar demostrar a los demás lo fuerte que somos nos conduce a la infelicidad.

-Dado que vivir consiste en resolver problemas, seleccione al menos los que merezcan la pena.

-El enfrentamiento es necesario. Hay cosas en nuestra vida que necesitan romperse para luego recomponerse y ser mejores.

El blog de este millennial desenfadado y a menudo irreverente empezó a cosechar millones de seguidores. Al final Manson acabó publicando el best seller titulado El sutil arte de que (casi todo) te importe una mierda (editorial HarpersCollins). La clave del libro es el adverbio “casi”: a menos que una persona esté hundida en una apatía depresiva, es imposible que todo lo que le suceda le resulte igual. En sus propias palabras: “Aquí tenemos una verdad escurridiza sobre la vida.

No existe eso de que todo nos importe una mierda. Algo debe importarte (…) La pregunta entonces es: ¿qué debe importarme? ¿Cómo seleccionamos? ¿Y cómo puede importarnos una mierda lo que, a fin de cuentas, no importa?”.

Las decepciones, los marrones y pequeñas catástrofes forman parte de la existencia. Acéptelo

A lo largo de una sola jornada interactuamos con mucha gente, se producen roces y malentendidos, pero depende de cada persona separar el grano de la paja, ya que nuestro espacio mental es limitado. Si nos dejamos arrastrar por asuntos secundarios, estaremos perdiendo un tiempo y energía preciosos para lo que sí es relevante. Lo que es verdaderamente prioritario solo lo puede saber el propio individuo, pero sí podemos identificar muchos distractores que nos absorben las fuerzas y que no merecen el tiempo que les dedicamos. Por ejemplo:

—La opinión de los demás: no podemos influir en la forma en la que nos ven los otros y, en el fondo, tampoco importa una m***** (como diría Manson). Lo que sí tiene valor es la opinión que tengamos de nosotros mismos.

—Las afrentas y calamidades: el daño que hayamos sufrido por parte de terceros no debería ocupar nuestro espacio mental, más allá de la decisión de tomar distancia. Hay que dejar ir lo que no aporta novedad ni valor a nuestra vida.

—Los pronósticos: la ansiedad que nos produce pensar sobre el futuro nos amarga la existencia. Como dice el poema de Constantino Cavafis Esperando a los bárbaros, mientras se teme la llegada de todos los males, nadie hace lo que tiene que hacer. ¿Y si dejamos de inventar excusas y nos ponemos a trabajar en lo que sí depende de nosotros? Terminaremos respondiendo a la segunda pregunta de Manson: ¿Y cómo puede importarnos una mierda lo que, a fin de cuentas, no importa? Pues siendo consciente de que hay que saber tirar de la cadena, desactivar las cuestiones accesorias. El psicoterapeuta estadounidense Richard Carlson nos plantea una pregunta que nos puede ayudar: “¿Tendrá esto trascendencia dentro de un año?”. Si la respuesta es negativa, es una tontería dedicarle un minuto más.

La clave del bienestar es dejar de sentirse víctima de los acontecimientos para decidir, momento a momento, lo que queremos que sean los elementos relevantes de nuestra vida. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Terapias Neurocientíficas: el bienestar está en tu cerebro” 

El cerebro te protege de tus recuerdos traumáticos

El novelista norteamericano Richard Matheson insinuó una vez que “el nacimiento implica el trauma de la incomprensión”. ¿Querría decir este hombre que el mero hecho de nacer ya implica el primero de nuestros recuerdos traumáticos?

Sea como fuere, tú, al igual que yo, no recuerdas el momento de tu nacimiento. Algo normal, de la misma forma que no te acuerdas de tus primeros años de vida. Sin embargo, seguro que hay otros episodios que, por el hecho de ser traumáticos, tampoco aparecen como accesibles en tu memoria. Son de ellos de los que vamos a hablar.

Experiencias y recuerdos traumáticos

Las experiencias vividas, especialmente durante la niñez, influyen poderosamente en nuestro desarrollo. En el caso de las vivencias negativas, el impacto puede ser tremendo. Muchas de estas experiencias, una vez pasan a ser episodios vividos y recuerdos, podrán permanecer en nuestra mente con una intensidad enorme. Es decir, la huella emocional que dejan es muy poderosa.

Episodios de abusos emocionales o físicos por parte de personas cercanas, por ejemplo, dejan poderosas secuelas psicológicas. En ese caso, el cerebro muchas veces tiende a “sentirse culpable”, y precisamente parece que es ese mecanismo el que también se encarga de protegernos de los recuerdos más traumáticos.

Bloqueando recuerdos

La Psicóloga clínica Lidia García Asensi establece un curioso paralelismo entre un cerebro y un ordenador. Es decir, nuestro cerebro actuaría procesando información en forma de carpetas, que son organizadas y almacenadas. Sin embargo, si llega un recuerdo que sobrepasa su capacidad, se guarda en forma de experiencia vivida en una red de memoria distinta de la habitual.

¿Qué quiere decir la psicóloga con este paralelismo? Que ante los recuerdos traumáticos que nuestro cerebro es incapaz o no quiere procesar, porque han sido capaces de alterarnos a un elevado nivel fisiológico y emocional, son aislados y apartados para que no generen emociones demasiado intensas y difícilmente soportables.

En este sentido, sabemos que las experiencias muy dañinas y traumáticas son capaces de alterar el equilibrio químico del cerebro. Se producen cuando un suceso es de difícil manejo y no somos capaces de comprenderlo, por lo tanto, su aceptación y procesado es altamente complejo.

¿Es positivo este bloqueo?

Podemos considerar que este bloqueo cerebral tiene una parte positiva, ya que nos protege de traumas y experiencias complicadas. Sin embargo, tenemos que apuntar que no siempre es así, especialmente a largo plazo, puesto que “apartar” no es olvidar por completo ni impedir que una experiencia nos influya. Hablamos de un hecho real sin procesar, es decir, un episodio importante al que no le hemos dado sentido y al que no hemos integrado de una manera positiva y coherente en nuestra biografía particular.

O sea, que es posible que posteriormente se presente un “estímulo disparador” en forma de nueva situación o experiencia que provoque que ese recuerdo vuelva a la luz. Se produce de forma inconsciente, pero cualquier pequeñez, por insignificante que parezca, podría reactivarlo y hacernos sentir como en el momento del trauma.

Es cierto que la mayor parte de recuerdos acaban por olvidarse. Sin embargo, los referentes a experiencias demasiado intensas jamás se olvidan, solo permanecen apartados y sin procesar, como dormidos, anestesiados. Esto provoca que, al no estar contextualizados y enfrentados, si vuelven a aparecer, el daño pueda ser muy grande ya que pueden hacer que nos sintamos a la vez muy mal y terriblemente desorientados.

Pros y contras de la protección cerebral ante los recuerdos traumáticos

Como hemos visto, esta protección automática de nuestro cerebro nos puede ayudar o perjudicar. Tiene sus pros y sus contras, aunque siempre será mejor hacer frente a un hecho traumático y superarlo. Sin embargo, no es posible si no se recuerda, como es lógico.

Por un lado, el cerebro nos libera del sufrimiento que supone ese recuerdo traumático. Así, las consecuencias incómodas quedarán de alguna manera amortiguadas en nuestro día a día.

“Una vez que el trauma está bajo control, el miedo es de poca utilidad y disminuye” -Martin Seligman- 

No obstante, podría haber momentos en que una persona sienta cierto malestar sin saber a qué obedezca. Puede ser que haya algún recuerdo oculto que el cerebro ha escondido, pero sigue influyendo en nuestro estado emocional. 

No es para nada sencillo detectar este tipo de traumas, ya que muchos están muy bien escondidos, disociados y hasta bloqueados. Pero es básico trabajar en las experiencias pasadas, ya que, de lo contrario, podríamos sentirnos inundados por emociones de las que desconocemos el origen, y por lo tanto, muy complicadas de regular.

*Nota de edición: lo expuesto en este artículo responde a un modelo de funcionamiento de la memoria que se adapta bien a muchos casos; sin embargo, es necesaria más investigación para descartar otras hipótesis paralelas -que intentan explicar también estos fenómenos-.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

¿Se puede ser feliz después de haber vivido una infancia traumática?

No todo el mundo ha tenido una infancia feliz. Por desgracia, algunas personas además tuvieron que pasar por experiencias difíciles y, a veces, desbordantes que de algún modo, les dejaron una profunda huella en su interior capaz de impregnar diversas áreas de su vida. En la niñez se tejen parte de los hilos de nuestra vida psicológica. Por ello, cabe preguntarnos ¿Se puede ser feliz después de haber vivido una infancia traumática?

No es una apreciación, sino un hecho verificado. Es muy difícil ser feliz tras haber vivido una infancia traumática, pero no imposible. Esto se debe a que durante los primeros años de vida somos particularmente susceptibles a nivel emocional. Como hemos dicho, las vivencias dejan una huella profunda. Tanto lo positivo como lo negativo imprime un sello indeleble en nuestras vidas.

“La verdadera patria del hombre es la infancia” -Rainer María Rilke-

El niño es un ser altamente vulnerable. Depende de los adultos y del entorno primario en el que se encuentre. No cuenta con los recursos físicos, ni psicológicos para comprender y tramitar lo que vive. Fácilmente lo sobredimensiona, o lo distorsiona, llegando a sentirse triste o superado por las circunstancias.

Los efectos de una infancia traumática

Las diferentes formas de abuso o de maltrato infantil dejan una impronta que tiene consecuencias a largo plazo. En eso no podemos engañarnos. Sin embargo, esto no quiere decir que no sea posible ser feliz después de haber vivido una infancia traumática. Lo que sí implica es realizar un gran trabajo adicional para lograrlo.

Los traumas de la niñez se convierten en dificultades para vivir en paz durante la vida adulta. El amor propio queda lesionado y también la confianza en uno mismo. A veces resulta casi imposible amar, o dejar que nos amen. Incluso es posible que ni siquiera resulte posible expresar los sentimientos o sentir a nivel consciente el dolor.

También es usual que se desarrolle una sensación de malestar, de desilusión o de tristeza. Con este telón de fondo, resulta difícil construir y sostener una actitud positiva. Ahora bien, contra todo eso hay que luchar para ser feliz después de haber vivido una infancia traumática.

¿Cómo ser feliz después de haber vivido una infancia traumática?

Es posible que esas huellas del pasado no desaparezcan del todo. Lo bueno es que realizando un trabajo adecuado es posible ser feliz, pese al eco de esos sufrimientos de la niñez, que difícilmente tendrán un total consuelo. De hecho, superar ese pasado doloroso es algo que suele dar como resultado personas más evolucionadas, sensibles y constructivas.

Hay algunas acciones clave para lograr ser feliz después de haber vivido una infancia traumática. Son las siguientes:

  • Informarte sobre los efectos del trauma. Ayuda mucho que te informes, a través de fuentes serias, sobre la naturaleza y las consecuencias de los traumas infantiles. Toda esa información te aporta claridad y te ayuda a comprender lo que sientes.

  • Cuídate y protégete. Es muy usual que quien tuvo una infancia difícil tienda a restar importancia al autocuidado y la autoprotección. No permitas que esto suceda. Cuídate tanto física, como psicológica y socialmente. Trátate como alguien que necesita protección.

  • Cultiva las buenas amistades. Llevar una impronta traumática con frecuencia conduce al aislamiento y a la dificultad para relacionarte con los demás. Lucha contra esto. Cultiva las amistades y otórgales un lugar importante en tu vida. No te aísles.

  • Aléjate de las personas que te hacen daño. No debes ser tolerante con quienes te hagan sentir mal o te generen sentimientos negativos hacia ti mismo. En cuanto alguien así se presente en tu vida, aléjate.

  • Reconoce y reinterpreta tu pasado. Evitar pensar en lo que te sucedió no te ayuda a que eso se diluya. Todo lo contrario. Lo mejor es repasar todo lo ocurrido desde una actitud de aceptación y comprensión.

Superar el pasado

En los casos de traumas infantiles es recomendable que se busque ayuda profesional. Por más fuertes e inteligentes que seamos, nada sustituye el efecto de una buena terapia. El contar con el apoyo profesional de un tercero facilita ese camino hacia la comprensión y el equilibrio interior.

El haber pasado por una infancia difícil da lugar a una perspectiva diferente frente a la vida. Esto puede ser una deficiencia o un plus. Todo depende de la manera de abordarlo y gestionarlo. 

No es fácil encontrar la motivación necesaria para emprender la tarea de reparar un pasado doloroso. Sin embargo, vale la pena hacerlo porque de ello se deriva crecer a nivel personal para alcanzar el bienestar.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu niño herido y tus relaciones de pareja”