La Medicina desde la Física Cuántica

No se puede entender el concepto actual de medicina sin saber algo de física cuántica.

Nuestra comprensión antigua de la medicina versaba sobre el modelo Newtoniano o Determinista, en el que se inculcaba que lo que ocurre en nuestras vidas sucede por casualidad. Y la única opción que nos ofrece es vivir las consecuencias de esos hechos que nos acontecen…

Según este modelo, todo está predeterminado y el cuerpo y la mente viven separados. La noción clásica de dualismo cartesiano y de determinismo físico ha relegado a nuestras mentes a un papel de observadores pasivos, totalmente excluidos de las leyes causa-efecto y con la conciencia de que nuestro cuerpo no es muy diferente del mecanismo de un reloj.

A principios del siglo XX se empezaron a descubrir muchos fenómenos que eran incompatibles con la física clásica. Fue entonces cuando la física cuántica comenzó a tomar fuerza y protagonismo.

La corriente actual de la medicina nos lleva hacia algo más holístico, más metafísico, donde todo tiene una razón de ser y un para qué. Todo está entrelazado y sincronizado.

Y es en este modelo donde tiene cabida la física cuántica, capaz de demostrar la interrelación entre TODO lo que existe y el modelo holográfico en el que vivimos, donde nuestra percepción afecta en gran medida (y única) a nuestra realidad. Somos lo que percibimos.

En este sentido nuestros pensamientos y emociones influyen en nuestro entorno y, por ende, en nuestro cuerpo. NO existe una división entre el sujeto y el objeto, y por tanto, el observador influye en lo observado.

Los “programas” que hemos heredado de nuestros ancestros y las creencias que se han ido transmitiendo generación tras generación, conforman nuestra personalidad y nuestro carácter.

La conciencia del observador influye en las partículas subatómicas, modificando sus estados cuánticos. El Dr. Robert Lanza, en su libro titulado “Biocentrismo”, explica con detalle la relación entre la interacción de la conciencia y las partículas subatómicas.

 “Si no les gusta el mundo que ven, sepan que no lo pueden cambiar; pero si cambian la forma de verlo, cambiará su universo” (Albert Einstein)

La medicina más antigua ya versaba sobre este paradigma y el desarrollo de una “mente cuántica”. Sabía que nuestras creencias dan forma a nuestra realidad, y éstas se reafirman buscando experiencias afines para ello. Así que, la realidad se convierte en una imagen de nuestro modelo de realidad, en lo que queremos o podemos ver, sentir, experimentar. Pero eso no significa que sea lo real o correcto. Microscópicamente no vemos las células, pero sabemos que existen. Tampoco podemos llegar a ver con nuestros ojos los anillos de Saturno, pero no dudamos de su existencia. Ni siquiera en nuestro día a día somos conscientes de que la Tierra es redonda, pero su controversia en otras épocas costó la vida de grandes científicos como Galileo.

La medicina alopática y esta nueva corriente de entender la enfermedad son incapaces de llegar a un punto en común, porque observan literalmente, dos realidades diferentes. Aceptar la visión cuántica implica un profundo cambio en la percepción del mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El corazón tiene cerebro”, Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia.

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Los niños expresan nuestros conflictos

Una de las primeras preguntas que uno se hace cuando empieza a descubrir la Biodescodificación es ¿Qué pasa con las enfermedades o síntomas que padecen los niños? ¿también ellos tienen conflictos inconscientes? y la respuesta nunca es fácil… claro que tienen conflictos inconscientes, pero no de la misma forma que nosotros, son conflictos que nacen de sus necesidades no satisfechas que cuando son muy pequeños son necesidades tan básicas como comer, dormir y el afecto en forma de contacto físico y a medida que vamos creciendo las necesidades se van volviendo más complejas…

Cada vez tenemos más información respecto a lo que sienten y lo que viven los niños en cada edad, y  hay muchos autores que estan de acuerdo en el hecho de que a nivel emocional, la madre y el niño están totalmente conectados desde la concepción hasta que el niño tiene 7 años, incluso hay autores como Laura Gutman que sostienen que los niños hasta los 3 años experimentan una fusión emocional con la madre, comparten con ella todo su campo emocional, así el niño vive como suyas las emociones de la madre porque en este momento, todavía no puede distinguir entre unas y otras…

En Biodescodificación sabemos que existe un periodo al que llamamos Proyecto Sentido, que va desde la concepción hasta los 3 años, donde se graban multitud de programas que vamos a desarrollar a lo largo de nuestra vida se graban programas de si somos deseados o no desados, se graba toda la información de la situación de la pareja o de la familia en ese momento, todas las emociones de la madre, sus conflictos, sus dudas, se graban las situaciones sociales o históricas del lugar donde estamos, toda la información del embarazo, también información sobre como hemos llegado al mundo, como se ha recibido al bebé y todas y cada una de las experiencias propias del niño y de la madre durante este tiempo.

Hasta los siete años, los niños son una auténtica esponja emocional, porque como todavía no tienen el neocórtex totalmente desarrollado, son especialmente sensibles a las emociones, que son el lenguaje que les es propio y además las perciben de forma limpia, sin contaminación racional alguna.

Y así es como los niños, a través de las enfermedades y síntomas que padecen, nos están reflejando nuestros propios conflictos inconscientes, como el más amoroso de nuestros espejos: un niño que tiene a menudo dolor de barriga puede estar expresando una dificultad de la madre para digerir algo que le está ocurriendo, o un niño que se enferma de bronquitis o que tiene asma habitualmente está denunciando un ambiente tóxico en casa y dificultades de relación en su entorno más cercano o un niño con otitis frecuentes está expresando una irritación de la madre por escuchar algo que no quiere oír…

Dejando atrás la culpa, si queremos ayudar a nuestros hijos pequeños a que estén más sanos, si queremos evitarles sufrimiento, ocupémonos de nosotros mismos, tomemos conciencia de nuestras emociones, expresemos como nos sentimos, hablemos, busquemos ayuda… pero sobretodo no hagamos como que no pasa nada, porque ellos, los niños, perciben desde su inocencia muchísimo más de lo que nos parece y están dispuestos a mostrárnoslo incansablemente… así que acojamos la oportunidad que nos da la vida para crecer y hacernos cargo de nosotros mismos. Y sería fantástico aprovechar para expresarles como nos sentimos, para que ellos puedan distinguir lo que no es suyo y empezar a poner palabras a las emociones que están sintiendo…

A veces ocurre que trabajando con la mamá no encontramos nada relacionado con este malestar del niño… entonces es muy habitual que los niños estén expresando un conflicto del clan, de hecho siempre que un niño nace con una enfermedad congénita es algo que obviamente no es suyo, y va a ser muy útil hacer el estudio del árbol genealógico, para tratar de entender que está reparando este niño con esta enfermedad y así poder liberar al niño y al clan.

Todo lo que le ocurre al padre también va a influir al niño, pero de otra forma, de hecho el niño lo va a sentir pero a través de la madre y con las emociones de la madre, por lo que hemos dicho de la conexión… Es decir que si por ejemplo el papá se queda sin empleo y la mamá no se siente preocupada porque confía en que va a encontrar algo pronto, no le da importancia porque son cosas que pasan y piensa que de alguna forma van a salir de esta… aunque el padre se sienta muy frustrado o tenga miedo a la escasez o se sienta deprimido el niño no va a sentir estas emociones como si fueran suyas, y  en cambio si la mamá lo vive con angustia y sufrimiento, el niño va a vivir esa angustia como propia y puede que la exprese a través del cuerpo, que es la via más directa para que los niños expresen las emociones que no pueden comprender.

Así como la mamá va a ser el punto de referencia desde la concepción hasta los 7 años, el papá va a ser clave desde los 7 a los 14 años, época importante para incorporar aprendizajes que tienen que ver con los límites, las consecuencias de nuestras acciones en los demás, las normas, la autoridad, la sociabilidad… pero esto ya es otro tema porque a partir de los 7 años, el niño ya empieza a expresar sus propios conflictos y justamente la figura del padre a partir de esta edad ayuda a diluir esta fusión con la madre, permite que el niño sea más autónomo y que se empiece a regular por el mismo.

  • Autora: Mónica Calderón.- Psicóloga colegiada 13308 del COPC, Master en psicoterapia cognitivo social, acompañante en biodescodificación, practitioner PNL, experta en autoestima, facilitadora de grupos terapéuticos y de crecimiento personal, terapeuta y formadora en EMPO (escuela de psico-osteopatía orgánica) y escritora por placer. biodiana.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El rechazo es la herida emocional más profunda

Rápidamente etiquetamos y juzgamos a otras personas

opinion-prejuiciosQué rápidamente nos formamos una opinión de otras personas, qué rápidamente llegamos a una conclusión sobre ellas. A la mente egótica le resulta satisfactorio etiquetar a otro ser humano, darle una identidad conceptual, pronunciar juicios severos.

Cada ser humano ha sido condicionado a pensar y comportarse de cierta manera, condicionado tanto genéticamente como por sus experiencias infantiles y su entorno cultural. No es que ese ser humano sea así, pero así es como se presenta.

Cuando emites un juicio respecto a alguien, confundes los patrones mentales condicionados con lo que esa persona es.

Esa acción, en sí misma, denota un patrón profundamente inconsciente y condicionado. Das a esa persona una identidad conceptual, y esa falsa identidad se convierte en una prisión no sólo para ella, sino también para ti.

Evitar el juicio no implica ignorar lo que el otro hace; implica reconocer que su conducta es una forma de condicionamiento; implica verla y aceptarla tal como es, sin construir una identidad para esa persona a partir del condicionamiento. Eso te libera a ti y a la otra persona de la identificación con el condicionamiento, con la forma, con la mente. Entonces el ego ya no rige tu relación.

Mientras el ego dirija tu vida, la mayor parte de tus pensamientos, emociones y acciones surgirán del deseo y del miedo. Entonces, en las relaciones, o bien demandarás, o bien temerás algo de la otra persona. Puede que quieras placer o beneficios materiales, reconocimiento, alabanzas o atención, o fortalecer tu sentido del yo mediante la comparación y el establecimiento de que eres, tienes o sabes más que la otra persona. Y lo que temes es que ocurra justo lo contrario, que esa persona pueda reducir de algún modo tu sentido del yo.

Cuando diriges tu atención al momento presente —en lugar de usarlo como un medio para un fin— vas más allá del ego y más allá de la compulsión inconsciente de usar a la gente como un medio para un fin, siendo el fin tu propio fortalecimiento a costa de los demás. Cuando prestas toda tu atención a la persona con la que estás interactuando, dejas fuera de la relación el pasado y el futuro, excepto para fines prácticos. Cuando estás plenamente presente en tus encuentros con otras personas, renuncias a la identidad conceptual que has creado para ellas —tu interpretación de quiénes son y de lo que hicieron en el pasado—, y eres capaz de interactuar prescindiendo de los movimientos egóticos del deseo y del miedo. La clave está en la atención, que es una alerta serena.

Qué maravilloso es poder ir más allá del deseo y del miedo en las relaciones. El amor no desea ni teme nada.

Si su pasado fuera tu pasado, si su dolor fuera tu dolor, si su nivel de conciencia fuera tu nivel de conciencia, pensarías y actuarías exactamente como él o ella. Esta compresión trae consigo perdón, compasión y paz.

Al ego no le gusta oír esto, porque pierde fuerza cuando no puede mostrarse reactivo y tener razón.

Cuando recibes como a un noble invitado a cualquiera que venga al espacio del Ahora, cuando permites a cada persona ser como es, él o ella empieza a cambiar.

  • Autor: Eckhart Tolle

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La proyección psicológica. Somos espejos

Enfermedades del hígado y su origen emocional

Hígado- hierbasEl hígado tiene funciones de almacenaje, de depuración y de metabolismo en el cuerpo. Se podría decir que todo aquello que ingerimos, nos untamos en la piel, nos ponemos en el cabello, pasa por el hígado. Es el gran laboratorio.

Cuando nuestro hígado presenta alguna falla funcional, algún síntoma, se debe a que estamos viviendo un conflicto emocional.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si padecemos algún síntoma en el hígado, se deberá siempre a un conflicto de:

  •  Falta.

  •  Ausencia.

  •  Pérdida.

  • Carencia.

Y siempre, en relación a: Hambre, Alimento, Herencia.

  • “Miedo a no tener lo suficiente para comer”.

  • “Miedo a morir de hambre”.

  • “Miedo a que alguien a quien quiero mucho, se case o viva o se vaya con un pobre muerto de hambre”.

  • “Alguien cerca mío, muere de hambre”.

Puede ser algo totalmente real o algo simbólico.

CÁNCER DE HÍGADO/NÓDULOS EN EL HÍGADO:

Emoción total de carencia. Tal vez perdí mi trabajo y siento: “¿Ahora de qué voy a vivir?”Tal vez mi marido se muere y yo pienso:”Ya no hay ingreso, mi familia y yo, moriremos de hambre”.

En los casos de cáncer o nódulos en el hígado, la carencia se vuelve un círculo vicioso.

Por un lado temo morir de hambre, pero estar enfermo me impide salir a trabajar y obtener ingresos, alimento, por lo tanto el sentimiento de carencia es total y real.

HÍGADO GRASO:

Emoción total de “me están matando”.

Tal vez yo tomo muchos medicamentos, sé que se filtran por el hígado, y doy por hecho que me van a matar.

“Estas medicinas me están matando”.

Tal vez yo sospecho que alguien quiere envenenarme (real o simbólico).

“Esta persona a mi lado me está matando, me intoxica”.

Y automáticamente, el hígado retiene grasas, para protegerse del envenenamiento (real o simbólico).

CONFLICTO ESPIRITUAL

Otro conflicto emocional que puede dañar el hígado, es el espiritual. El tener dudas sobre mi fe, sobre mi porvenir, tener una fe que si bien existe, me provoca incertidumbre y dudas y me hace sentir vacío, sin “alimento” (espiritual).

CONFLICTO FAMILIAR

Otro conflicto posible, es el tener una familia conflictiva, en la que yo soy el salvador. Por lo tanto, yo creo un sentimiento de: “Mi familia me come el hígado”.

“Me tienen harto”. Por lo tanto, yo debo crear “mucho hígado” para soportar situaciones difíciles y cotidianas.

CONFLICTO TRANSGENERACIONAL

Dentro del ámbito Transgeneracional, se deben revisar en el árbol genealógico, todas aquellas historias que presenten los ejemplos anteriores, y que por fechas o nombres, estén en relación conmigo. Puede ser que haya memorias en el transgeneracional de haber pasado hambre, de conflictos de herencia… Incluso falta de afecto importante. El hígado es la sede de la crítica. Existen memorias de situaciones en las que se han asumido compromisos y obligaciones demasiado pesadas. El desequilibrio se da muchas veces en personas que han asumido el papel de chivo expiatorio de las toxinas emocionales y los “no dichosdel clan. Haber asumido el papel de ser “el purificador” del clima familiar a costas de la propia salud.

NUEVO MODELO MENTAL A PONER EN PRÁCTICA

Debo programarme con los siguientes pensamientos y emociones: “Amor, paz y alegría, eso es todo lo que conozco. Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón. Busco el amor y lo encuentro en todas partes. Confío en mi voz interior. Soy un ser fuerte, sabio y poderoso. Me desprendo de aquello que no me corresponde. Entrego la responsabilidad de los conflictos a aquellos que les pertenecen. Abdico el rol de víctima. Abdico el papel de “salvador” del clan. Perdono y me perdono. Suelto y dejo que los demás asuman sus responsabilidades. Me libero“.

Se deberá tomar en cuenta también que alimento, también significa alimento emocional. Morir de hambre también puede significar: nadie me quiere. Puede significar que no sé pedir amor, que siento que no merezco pedirlo. Habrá que trabajar sobre la apertura del corazón. Comenzar con alimentar el amor propio. El amor a sí mismo para luego abrirse al amor a los demás. Al ser personas con la autoestima herida lo primero que tendrán que hacer es recobrarla, sanarla y aprender a fluir sin asumir las culpas de su entorno.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

El hígado representa la sede principal de toda la rabia y el enojo que yo vivo.

Es la forma en que reacciono o me quejo de las circunstancias que me rodean.

En mi hígado yo reflejo todas las críticas que recibo y las reacciones que yo uso para justificarme y auto- engañarme. Son mis reacciones más viscerales.

¿Cómo libero es esa emoción biológica?

Debo confiar primeramente en que por muy dura que sea una circunstancia, la posibilidad de que yo muera de hambre como tal, es falsa. Debo confiar en que todos aquellos que me rodean, me aman. Debo abrir mi corazón a la comprensión, a la aceptación y al amor.

¿CUÁL ES EL SÍNTOMA FÍSICO?

Pueden ser abscesos, cálculos biliares, cirrosis, crisis hepática, hepatitis, ictericia, nódulos o cáncer.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos. Tiene miedo de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo. Esta dificultad de adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y descontento. Estos problemas también indican una actitud depresiva, aun cuando sea inconsciente. En metafísica, el hígado es el lugar del enojo reprimido. La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las ofensas. Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para no demostrar nada. Siente amargura y tristeza. Cuando lleva ya mucho tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y desahogarse, sufre una crisis hepática.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu vida. En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada atención a lo que ocurre en tu mente. Cada enojo interno es una indicación  de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que quieres tener razón. Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad. Tu hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada rapidez. También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.

  • Fuente: Akasha Sanación Integral.
  • Gran Diccionario de Enfermedades y su Origen Emocional de Jacques Martel.  Louis Hay.
  • Visto en: sabervivirmejor.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento

¿Quién gobierna tu vida?

Lo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.
Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.
Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.
Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del clan
familiar, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo. El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.
Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.
Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Dejar ir. El camino de la entrega *David Hawkins

Dejar irEl dejar ir implica ser consciente de un sentimiento, dejarlo crecer, estar con él, y dejar que siga su curso sin querer que sea diferente o hacer nada en relación a él.

Significa simplemente dejar que el sentimiento esté ahí y centrarse en dejar escapar la energía tras él. El primer paso es permitirte a ti mismo tener la sensación sin resistirla, airearla, temerla, condenarla, o moralizar sobre ella. Significa abandonar el juicio y ver que es sólo una sensación.

La técnica consiste en estar con una sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera.
Dejamos de querer resistir la sensación. Es la resistencia la que mantiene activa la sensación. Cuando renuncias a resistir o tratar de modificar la sensación, cambiará a un nuevo sentimiento que será acompañado de una sensación más ligera. Una sensación que no es resistida desaparecerá a medida que la energía tras ella se disipe.
Al comenzar el proceso, te darás cuenta de que tienes miedo y culpa por tener sentimientos; habrá resistencias a los sentimientos en general. Es más fácil permitir que afloren los sentimientos si dejamos antes la reacción a tener esos sentimientos. El miedo al propio miedo es un buen ejemplo de esto. Deja el miedo o la culpa que tienes por la primera sensación, y luego consigue entrar en el sentimiento en si.
Cuando dejes ir, ignora todo pensamiento. Céntrate en la propia sensación, no en los pensamientos. Los pensamientos son interminables, se auto-refuerzan, y sólo engendran más pensamientos. Los pensamientos no son más que racionalizaciones de la mente para tratar de explicar la presencia de la sensación. La verdadera razón de la sensación es la presión acumulada tras los sentimientos que la está forzando a salir en ese momento. Los pensamientos o acontecimientos externos son sólo una excusa compuesta por la mente.
A medida que nos familiaricemos más con el dejar ir, nos daremos cuenta de que todos los sentimientos negativos están asociados a nuestro miedo básico relacionado con la supervivencia y que todos los sentimientos no son más que programas de supervivencia que la mente cree necesarios. La técnica del dejar ir deshace los programas progresivamente. A través de ese proceso, el motivo subyacente tras los sentimientos se vuelve más y más evidente.
Estar entregado significa no tener emociones fuertes sobre una cosa: “Está bien si pasa, y está bien si no pasa. Cuando somos libres, dejamos los apegos“.
Podemos disfrutar de una cosa, pero no la necesitamos para nuestra felicidad. Hay una progresiva disminución de la dependencia de todo y todos fuera de nosotros mismos. Estos principios son conformes a las enseñanzas básicas de Buda de evitar el apego a los fenómenos mundanos, así como también a la enseñanza básica de Jesucristo:

“Estar en el mundo pero no ser de él”

A veces entregamos un sentimiento y nos damos cuenta de que retorna o continúa. Esto se debe a que todavía hay más de el a entregar. Hemos rellenado con todos esos sentimientos nuestras vidas y puede haber una gran cantidad de energía presionando que necesite salir y ser reconocida. Cuando se produce la entrega, hay una ligereza inmediata, y mayor sensación de felicidad, casi como un “subidón”. Al dejar ir continuamente, es posible permanecer en ese estado de libertad.

Los sentimientos van y vienen, y con el tiempo te das cuenta de que tú no eres tus sentimientos, sino que el verdadero “tú” se limita a presenciarlos. Dejas de identificarte con ellos. El “tú” que es consciente de lo que está pasando siempre sigue siendo el mismo. A medida que te vuelves más y más consciente de la inmutable presencia interior, empiezas a identificarte con ese nivel de la conciencia.
Te conviertes progresivamente ante todo en el testigo y no en el experimentador del fenómeno. Consigues aproximarte más y más al Ser real y empiezas a ver que habías sido engañado por los sentimientos todo el tiempo. Pensaste que eras víctima de tus sentimientos. Ahora ves que no son la verdad sobre ti mismo; sino que son simplemente creados por el ego, ese colector de programas que la mente ha creído erróneamente que son necesarios para la supervivencia.
Los resultados del dejar ir son aparentemente rápidos y sutiles, pero los efectos son muy poderosos. Muchas veces dejamos algo pero creeremos que no es así. Serán nuestros amigos quienes nos hagan conscientes del cambio. Una de las razones para este fenómeno es que, cuando algo es totalmente entregado, desaparece de la conciencia. Ahora, debido a que nunca pensamos en ello, no nos damos cuenta de que se ha ido. Este es un fenómeno común entre las personas que están creciendo en conciencia. No somos conscientes de todo el carbón que hemos paleado; siempre estamos viendo la palada que estamos manejando en estos momentos. No nos damos cuenta de lo mucho que el montón se ha reducido. Muchas veces nuestros amigos y familiares son los primeros en darse cuenta.
Para realizar un seguimiento de los avances, muchas personas mantienen un gráfico de sus ganancias. Esto ayuda a vencer la resistencia que por lo general toma la forma de: “Esto no está funcionando”. Es común que personas que han hecho enormes ganancias digan, “Simplemente no está funcionando”. A veces tenemos que recordarnos a nosotros mismos como éramos antes de empezar este proceso.

  • Autor: David Hawkins, extracto del libro “Dejar ir. El Camino de la entrega”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto Mindfulness: 7 audios guiados y 4 vídeos explicativos

Mindfulness y Transgeneracional: un abordaje integral

Después de más de 50 artículos compartidos en relación con la herencia transgeneracional, los contratos familiares inconscientes y el verdadero papel que nuestras emociones desempeñan en nuestra fisiología y experiencias vitales, ha llegado el momento de abrirse a nuevos abordajes … Sigue leyendo

¿Por qué me atraen personas que le hacen mal a mi vida?

Pareja incorrectaPorque tu “Yo herido” los está atrayendo

Expliquemos que es el “Yo herido”. Todos tenemos 2 “yo”: El “pequeño yo” (el ego, el herido) y el “Ser espiritual” (el Ser superior, yo adulto, o alma). El yo herido es la parte de ti que se siente incompleta. Cuestiona tu valor, no se siente completo, y se siente imperfecto de alguna manera.

Mi yo herido es el “pequeño yo” que se pregunta si es digno de ser amado.

Por otro lado, también tenemos un Ser espiritual. Este es tu alma, tu Ser superior. Es la parte de ti que está conectada con el amor, la verdad, la sabiduría y la paz interior. Tu yo espiritual sabe sin lugar a dudas, cómo eres de adorable y de valioso. Esto es lo contrario al ego.

En un momento dado, estamos operando desde una de estas dos formas en si mismas. Muchos de nosotros por desgracia, operamos desde el punto de vista del ego la mayor parte del tiempo. Es decir, creemos que somos insignificantes e impotentes de alguna manera, y tratamos todo el tiempo de compensar esta falta.

El ego busca cosas externas para encontrar validación y sentirse completo. Ahí crees que si obtienes más (más dinero, una mejor relación, un mejor trabajo, una casa mejor, una mejor familia, más vacaciones, etc.) finalmente serás más feliz.

Pero la verdad es que nunca es suficiente, nunca eres feliz, al menos no por mucho tiempo debido a la naturaleza misma del ego que es sentirse siempre insatisfecho. Por lo tanto, cuando vives a través de la perspectiva del ego, estás destinado a sentir que algo te falta. La vida a través de esta lente no es muy divertida, en cambio es agotadora.

El ego se activa a sus mayores niveles cuando se trata de relaciones románticas, porque en las relaciones es donde tendemos a ser más vulnerables.

¿Por qué Nos Atraen las Personas Incorrectas?

La mayoría nos hemos sentido decepcionados o heridos por una relación en el pasado, llevamos el recuerdo de esta herida (a veces inconscientemente).

Si una herida de la infancia sigue hiriéndote cada vez que la recuerdas, atraerás a personas que van a recrear la misma sensación. Por ejemplo, si tu herida se centra en sentirte rechazado o sentirte invisible, lo más probable es que te sientas de forma similar con las relaciones que tienes actualmente.

*Tu inconsciente se programa para atraer a las personas que activan tus heridas. La razón de ello es para que crezcas como persona.

Esta es una parte frustrante del proceso de crecimiento, pero de esta manera repites tus heridas para poder así sanarlas de raíz. No podemos curar lo que no sentimos o vemos, no podemos sanar las cosas que son inconscientes, la incómoda sensación tiene que salir a la superficie para que crezcas más que esa situación.

Te estarás preguntando: ¿Y cómo crezco más que ella?, la respuesta es:

*Identificándote con tu Ser superior.

Recuerda que tu Ser superior es la parte de ti que sabe la verdad sobre ti. Sabe que eres capaz, que eres digno/a, increíble, poderoso/a. A través de la lente del Ser superior, lo tienes todo. Si, eres un ser humano imperfecto, con fallos. Pero la gran verdad es que tienes alma.

Eres hermoso/a.
Eres importante.
Eres especial.
Eres amor.

Eso es lo que el Ser superior sabe acerca de ti, y quiere que tú lo sepas también.

Al identificarte con tu Ser superior (el amor dentro de ti) tu atracción por revivir viejas heridas con los demás se disipa y en algunos casos, desaparece.

Cuando te despiertas a tu Ser superior, te das cuenta que “las personas incorrectas” eran sólo maestros que te enseñaban a tener un correcto estado mental. Nada inspira más a crecer que un corazón roto.

Tu Ser superior quiere identificarse contigo, quiere que veas lo que realmente Eres. Recupera el amor que está dentro de ti, y sanarás tus relaciones de adentro hacia afuera.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Tu pareja eres tú mismo

Los 4 temperamentos según el Dr. Rudolf Steiner

cuatro-temperamentos-steinerLa predisposición a mostrar ciertas características o tendencias innatas fue un tema que fascinó a Rudolf Steiner, quien basando sus investigaciones en conocimientos ancestrales y completándolos con su estudio científico y antroposófico realizó una división de 4 temperamentos: melancólico, flemático, sanguíneo y colérico. Cada uno de estos cuatro temperamentos o disposiciones anímicas tiene sus propios rasgos distintivos y se basan en un elemento natural, pues la naturaleza incide de manera determinante en el ser humano cuando encarna. El ser humano será influido en mayor medida por uno de ellos, aunque hallaremos signos de todos los temperamentos en cada uno de nosotros,  lo que deriva en la riqueza y diversidad tan característica de nuestra especie: cada ser humano posee una combinación única e irrepetible de estos cuatro temperamentos.

Cabe destacar que estas características, que describiremos utilizando conceptos abiertos, pueden expresarse desde diferentes polaridades. Así, una persona con altos dotes de liderazgo puede convertirse en un líder amoroso y comprometido o caer el en autoritarismo totalitario. El ejercicio de observación consciente de nuestras cualidades y defectos (o simplemente predisposiciones naturales, si se prefiere) y el establecimiento de un compromiso con un continuo proceso de crecimiento personal nos llevará a encontrar el equilibrio interior que favorezca la expresión más elevada de estos atributos.

Temperamento Flemático

  • Elemento agua: fluidez, flexibilidad, adaptabilidad

  • Tranquilidad

  • Diplomacia

  • Poco dinamismo, a menudo personas ociosas

  • Ejerce gran influencia sobre los demás

  • Pacifismo

  • Quietud

  • Timidez

  • Contemplación

  • Sistema nervioso lento y equilibrado

Temperamento melancólico

  • Elemento tierra

  • Analítico

  • Crítico

  • Minucioso

  • Pesimista

  • Exceso de preocupación

  • Le afecta enormemente su entorno

  • Inteligencia

  • Talento artístico

  • Sistema nervioso débil

Temperamento sanguíneo

  • Elemento aire

  • Indisciplina

  • Comunicación

  • Diversión

  • Muy influenciable por el entorno

  • Voluntad débil

  • Sentimentalismo y alta sensibilidad

  • Humor variable y cambiante

  • Extroversión

  • Sistema nervioso rápido y equilibrado

Temperamento colérico

  • Elemento fuego

  • Rapidez

  • Acción

  • Impulsividad e impaciencia

  • Prepotencia

  • Eficiencia

  • Fuerte Voluntad

  • Liderazgo

  • Ira e irritabilidad

  • Sistema nervioso fuerte, rápido y desequilibrado

La pedagogía Waldorf, que establece el firme compromiso de acompañar a seres humanos para que puedan desarrollar libremente todo su potencial innato, hace uso de estos conocimientos. Las maestras y maestros, tras una observación minuciosa del temperamento de sus alumnas y alumnos, los acompañan amorosamente sin perder de vista sus predisposiciones naturales. Puesto que, como ya mencionamos, cada niño posee una combinación única e irrepetible de los cuatro, será tarea de los educadores tratarlos individualmente. La no estandarización de los procesos educativos logrará un equilibrio en la clase que tendrá como resultado un ambiente sano, armónico y motivador donde la libertad individual y colectiva se entrelazan para el mayor beneficio de la sociedad. Quien educa debe comprender la naturaleza y condiciones particulares de cada ser humano.

La ignorancia o desconocimiento de nosotros mismos como seres humanos se evidencia cada vez que pasamos por alto nuestra individualidad. No somos cosas. Las cosas se mueven cuando algo externo, ajeno, ejerce su influencia, como la piedra que vuela solo cuando alguien la arroja. Hay fuerzas internas, superiores, que motivan nuestra experiencia humana. Los temperamentos nos ayudan a tomar conciencia de estas fuerzas.

A pesar de que actualmente nos hallamos sumidos en un proceso de cosificación del ser humano, potenciado principalmente por los grandes medios propagandísticos neoliberales, no debemos perder de vista el verdadero significado etimológico de la palabra individuo.

El arte de la educación, en el que todos participamos (interior y exteriormente), solo puede ser cimentado sobre un profundo conocimiento del ser humano.

Ágil y con gracia salta el sanguíneo audaz sobre la piedra;

poco le preocupa si allí tropieza.

Es enérgico el puntapié con que la aparta el colérico

y con ojo chispeante disfruta del logro.

Al llegar el flemático, modera su andar:

“Si no te apartas de mi camino, entonces, te rodearé”.

Pero el melancólico meditabundo se detiene ante ella,

con rostro descontento por su eterna desgracia.

– Heinrich Peitmann –

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La escuela donde los niños son felices

Reiki: El maestro es la energía

REIKI--Todos tenemos cualidades propias para sanarnos

Tenemos un sistema de auto-sanación que permite que nos recuperemos de desequilibrios físicos, a los que llamamos enfermedad, de bloqueos emocionales a los que llamamos sentimientos reprimidos y de alteraciones psíquicas que denominamos enfermedades mentales.

Reiki es una herramienta que nos ayuda a encontrarnos de nuevo, se basa en la imposición de manos a través de las cuales somos capaces de hacer de canal entre la energía del Universo y la del paciente.

Reiki no es un sistema de creencias, una religión o un sistema sectario, simplemente es la capacidad de canalizar energía universal, energía divina o Amor puro, todo es lo mismo. Permite conectarte con el universo y restablecer tu conciencia a fin de que entiendas el porqué de las situaciones que estás viviendo. Da igual si es una enfermedad física, mental y/o emocional, todas están aquí por algo, con un mensaje para ti, que si escuchas y actúas en consecuencia se marchará, igual que el mensajero una vez que ha dado el mensaje al destinatario parte hacia otro lugar.

Reiki te permite ver el mundo desde otra óptica, te permite reencontrar tu poder personal y usarlo en consecuencia para obtener una vida más feliz y consciente.

Los sistemas de Reiki trabajan a diferentes frecuencias, cada uno de ellos nos da comprensión para entender partes de nosotros mismos y de lo que nos ocurre en la vida.

Cuando comprendes esto puedes ver el mundo con otros ojos y puedes conectarte con tu yo real.

Saber que en nosotros existen 3 personas:

La que mostramos a los demás.

– La que creemos ser (personalidad).

La que realmente somos (que ni nosotros mismos conocemos del todo).

En todas las terapias energéticas buscamos el reconocimiento de uno mismo, sacar a la luz esas partes oscuras de nosotros que no nos dejan avanzar y evolucionar hacia nuestro destino, sacar nuestras mejores cualidades y aptitudes.

Una razón es la programación de creencias negativas que tenemos; es tan fuerte y está tan arraigada en nuestro inconsciente que requerimos de un proceso constante y atento para empezar el cambio. Lo que ocurre es que nuestro día a día, “nuestra cotidianidad fácilmente se llena de procesos mentales que nos hace perder la atención del proceso que queremos realizar, del lugar hacia donde nos dirigimos.

Reiki nos da herramientas para enfocar nuestro día a día, para encontrar un estado de conciencia útil, para entender mejor lo que nos pasa y saber manejar las situaciones. Es una actitud ante la vida, una manera de enfocarla, un entender que formas parte del mundo y que todo es perfecto tal y como acontece.

Con Reiki puedes trabajar a distancia, puedes auto-tratarte, puedes trabajar a otras vibraciones e incluso con otros seres. ¿Quién pone las barreras? Tan sólo tu mente, todo aquello que imagines es posible.

La fuerza Reiki estimula nuestro organismo de una forma integral, impulsándolo hacia la curación. A través de la Fuerza Vital Universal, podemos liberar y volver a disponer de las energías emocionales que se han convertido en corazas como consecuencia de los bloqueos y la constante tensión muscular. El Reiki puede ser el primer paso hacia una intensa descodificación corporal, el detonante, siempre que vaya acompañado de una alimentación adecuada, de un profundo proceso de renovación orgánica.

Recibir ENERGIA VITAL, hace que cada individuo tome conciencia de su origen. Reiki es una energía que equilibra y armoniza todos nuestros cuerpos logrando la armonía integral de la persona, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. La Armonización de nuestro espacio interior es tarea que no tiene edades, es para aquellos que están sanos o apariencia de enfermedad, para los que tienen heridas en el Alma o simplemente para estar bien. Reiki produce una profunda relajación y alegría interior. Da serenidad, Amor y sentido a la vida. Se inicia en nuestro organismo una reacción natural que remueve y elimina los sentimientos de rencor, odio, envidia, enojo, cólera etc… los cuales solo sombrean nuestro Aura, elimina ese estado, retornando nuestro Ser al estado de Pureza. Toda emoción negativa o acción negativa trae como consecuencia infelicidad, frente al estado de desarmonía tenemos dos opciones: Resignarnos a sufrir o recibir Reiki para purificar nuestro espacio interior y de esa manera recuperar el manejo de nuestro propio destino.

  • De Reikistas y Maestros
  • Fuente: sanacionnatural

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Beneficios del Reiki como terapia para enfermedades crónicas