Piensa en positivo el mayor tiempo posible y te sorprenderás

Muchas personas pasan la mayor parte del tiempo pensando en negativo, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que esta tendencia negativista ejerce su influencia desde una gran variedad de ámbitos en nuestra vida cotidiana: entorno familiar, amistades, compañeros de trabajo, sociedad y cultura, por nombrar algunos.

Cine, televisión, prensa escrita y otros medios masivos han sentado las bases de este pesimismo generalizado desde la época de su invención. El listado es, para nuestra desgracia, casi interminable: películas en su mayoría violentas/catastrofistas, programas de ingeniería social donde estudian detalladamente nuestros comportamientos para luego avivar el fuego utilizando tácticas de guerrilla social, la prensa rosa (también conocida como amarillista) alentándonos a centrar nuestra atención en dramas y tragedias ajenas, grandes tertulias en tono de gallinero, debates políticos insulsos e inconsistentes, informativos con un amplísimo porcentaje de noticias negativas (reforzando en nosotros la idea de que en este mundo apenas suceden cosas maravillosas). Todo este entramado de contenidos desmoralizantes no son fruto de la casualidad, ni son obra de editores de contenidos depresivos o bajos de espíritu.

Hay un objetivo claro por parte de los gobernantes (los que vemos y los que no) de dominio a través del miedo. Parece claro que el camino que más rápidamente nos conduce a él es, sin duda, el pensamiento negativo.

Muchas de nuestras actitudes se han convertido en reacciones automáticas ante ciertas situaciones. En vez de responder, simplemente reaccionamos. Es la robotización del ser humano. Parece ser que, al fin y al cabo, no serían las máquinas las que se levantarían contra la raza humana. Nuestra mente, acostumbrada a vivir mecánicamente en guerra, nos la ha jugado.

Lo que actualmente estamos viviendo es un período muy interesante de nuestra historia donde el cerebro humano ha sido fuertemente programado para reaccionar de modos predecibles produciendo resultados que son solamente beneficiosos para un mínimo porcentaje de la población. Así es, estamos programados. Nuestro cerebro funciona a través de una programación. Nacemos con una gran cantidad de “programas inconscientes” que son herencia directa de nuestro árbol genealógico. Nuestros antepasados y ancestros ejercen un papel determinante en nosotros. Tras ellos, los programas sociales y culturales determinan el modo en que interactuamos con el mundo.

La buena noticia es que el cerebro puede ser reprogramado.

Si estos programas con los que funcionamos nos hacen sentirnos miserables, parece obvio que no nos están sirviendo. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Podemos reprogramar nuestra mente para tener pensamientos positivos que poco a poco se convertirán en hábitos, los hábitos que nos abrirán las puertas a nuestros sueños.

Los sueños no siempre se realizan, no porque sean demasiado grandes o imposibles sino porque dejamos de creer (Martin Luther King)

Compruebo que pensando y sintiendo en positivo todo me sale bien: Cuando llego a los semáforos están en verde, no hay cola de personas en el banco en días propicios para ello, encuentro mesa en cafeterías que suelen estar abarrotadas, el autobús llega a la parada al mismo tiempo que yo, noticias y publicaciones que me interesan sin necesidad de buscarlas, personas precisas en el momento adecuado... Muchas personas, al escuchar este entusiasmo, recelan. Y muchas más aún tratan de cambiar mi modo de percibir la realidad a través de juicios, críticas y ridiculizaciones. Sin embargo, actualmente la ciencia más vanguardista respalda estos hechos. La física cuántica nos demuestra que un pequeño cambio en la percepción modifica los hechos. No sólo influye lo observado en el observador, sino que el observador también influye en lo observado. No se me ocurre sino pensar que esto es solamente posible gracias a que el observador y lo observado son la misma cosa. Así pues, una actitud positiva crea un mundo más amable y agradable, lo cual retroalimenta y refuerza nuestra actitud positiva. Simple.

Como dije, algunas personas (fundamentalmente gente pesimista) rechazarán este nuevo horizonte de la realidad sin detenerse a contrastar su validez. Los programas negativistas estarán entonces funcionando en ellos a pleno rendimiento, negando una perspectiva sin apenas llegar a profundizar en ella.

La mayor demostración de ignorancia es rechazar algo de lo cual no sabemos absolutamente nada (Wayne W. Dyer)

Más allá de debates sobre quién tiene más razón, mi conclusión sería que nada perdemos por pensar en positivo. Pero por si necesitan un empujoncito, les invito a que lean las publicaciones de este blog: “El poder curativo de los pensamientos” de Bruce Lipton- Biólogo celular estadounidense- y “La Nueva Medicina de la Conciencia” del Dr. Jorge Carvajal.

También les invito a descubrir la Descodificación Biológica, enclavada dentro del campo de la epigenética, que postula que nuestro inconsciente se expresa en el cuerpo a través de la enfermedad (física y/o mental).

Tanto esta técnica como el reiki son herramientas eficaces para ayudarnos en nuestro proceso de sanación personal a nivel corporal-mental, emocional espiritual. Cada día más y más personas acuden a estas terapias para mejorar su salud y su calidad de vida, y cada día contamos con más alentadores testimonios que nos invitan a pensar que se siente mucho mejor cuando nuestra mente nos dice cosas bonitas. Porque al fin y al cabo, optimismo es precisamente eso: enseñarle a nuestro cerebro que ya basta de tanto drama.

Si deseas que en tu vida se manifieste la magia, dale una oportunidad a tus sueños, piensa en positivo el mayor tiempo posible, ten actitud positiva y cree en ti mismo/a, te sorprenderás” (Lola.Hdez.Rivas)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cambia tu vida con afirmaciones positivas” 

Quizás nuestro cerebro sea un ordenador cuántico -Sonia Fernández-Vidal, física cuántica-

Tengo 33 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy física cuántica, y he trabajado en el CERN y en Los Álamos. Vivo en pareja y no tengo hijos. He perdido la confianza en los políticos. Soy más espiritual que religiosa, y practico la meditación. Modelas la realidad con tu conciencia.

Los tres cerrojos

Fernández-Vidal ha trabajado en el acelerador de partículas del CERN, artefacto que hace aflorar las primeras partículas del Universo. También ha trabajado en Los Álamos en experimentos para desentrañar la esencia de la materia… “De allí salió la bomba atómica: reflexioné sobre la responsabilidad del científico…”, comenta. Sus investigaciones son teóricas, pero ayudarán a intuir cómo funciona el cosmos, hecho en un 5% de materia… “ y el resto, de energía y materia oscuras”. Hablar hoy con un científico puntero es como tratar con un mago delirante. Para digerir esos arcanos, Fernández-Vidal publica el ameno relato “La puerta de los tres cerrojos” (Narrativa Singular, en catalán en La Galera).

¿De qué está hecho todo?

De quarks y electrones.

¿Todo?

Todo.

¿Y de dónde vienen?

Del big bang.

¿Y dónde estaban antes?

No hay antes: tiempo y espacio comienzan ahí.

Cuesta pensarlo.

Podemos teorizar una sístole-diástole de universos, o constantes big bangs en múltiples dimensiones…

¿Qué es un quark? ¿Y un electrón?

Las partículas más elementales de la materia: el núcleo del átomo está hecho de protones, y los protones están hechos de quarks.

¿Y los quarks?

Son partículas vibrantes. Las hay de diversos tipos, algunas muy raras, siendo dos las más comunes: Up y Down.

¿Y los electrones?

Partículas que son corpúsculo y onda: orbitan en torno al núcleo. Si el núcleo del átomo fuese una canica en el centro de un estadio de fútbol, ¡el electrón sería la cabeza de un alfiler orbitando por las gradas!

¡Buf, qué distancias!

Sí, el átomo es casi vacío. La materia es una suerte de vacío, una tensión energética.

Así, la materia es casi una ilusión…

Y las propiedades de las partículas subatómicas desafían la lógica de la física clásica.

¿Qué propiedades son esas?

Una partícula está aquí y allí ¡a la vez! Todas están… en todas partes a la vez. Entrelazadas con todas. Y una partícula se teleporta: su estructura puede pasar instantáneamente a otra. Como estar vivo y muerto a la vez.

¿Perdón?

Las partículas elementales ignoran el espacio-tiempo.

Es un desafío para la lógica racional…

Pero nuestro cerebro puede pensar también con lógica cuántica: la fantasía, la imaginación, la intuición, los sueños, la magia… ¡son también funciones neuronales nuestras!

¿La física cuántica explicará un día fenómenos extrasensoriales, la telepatía…?

Inspirará vías de comprensión, propondrá algunas explicaciones desde otra lógica no mecanicista. Entretanto, la ciencia ya estudia la neurología de las emociones, cómo se transmite la información cerebral…

¿Y?

Los microtúbulos neuronales y su entramado en malla pueden ser mecanismos cuánticos en nuestro cerebro. ¡Tu cerebro, máquina cuántica! Quizá llevemos sobre los hombros un ordenador cuántico sin saberlo.

¿Estamos ante un salto científico?

Ante un cambio de paradigma. La física clásica escrutaba la realidad como si fuera algo externo y objetivo, buscándole una explicación mecanicista y determinista…

¿Cómo ve la realidad la física cuántica?

¡Como un continuo del que nuestra conciencia no está separada! Así, en el momento en que te pones a observar esa realidad subatómica… ¡la estás ya modificando!

¿Cómo es eso?

La conciencia del observador interfiere en el comportamiento de las partículas elementales, que reaccionan a la observación. Así, si esperas que una partícula subatómica se comporte como onda, ¡lo hace! Y si esperas que lo haga como corpúsculo, ¡lo hace!

¿Conclusión?

Que la ciencia no puede ya afirmar: “La realidad es tal verdad objetiva”. Hoy debe decir: La realidad no es tal verdad fija y objetivable, es voluble y cambiante al observarla”.

Pero sólo a escala subatómica, no a escala macroscópica…

Por eso, un gran desafío de la ciencia actual consiste en conectar ambos ámbitos de la física, unificarlos.

¿Con qué implicaciones?

Habrá que aceptar que la lógica racional no va a poder explicarlo todo. Habrá que aceptar la maravilla de la contradicción… que responde a otra lógica.

¿Cuándo nació la física cuántica?

Hace ya un siglo, con Einstein, y luego Planck, Böhr, Schrödinger y su gato…

¿A qué gato se refiere?

Planteó un experimento especulativo: metes un gato vivo en una caja opaca con dos agujeritos, a los que lanzas un electrón. Si pasa por el de la derecha, libera un veneno y el gato muere. Si pasa por el de la izquierda, no hay nada y el gato vive. ¿Y qué hace el electrón? ¡Pues pasa por los dos a la vez! Así, ese gato… ¡está vivo y muerto a la vez!

¿Y de qué sirve todo esto?

Está empezando a aplicarse como técnica de encriptación. En cuanto intentes descifrar un código, este se modificará: ¡será imposible de desencriptar!

¿Podría la física cuántica, por ejemplo, explicar la virtualidad de la homeopatía?

Sugerirá, al menos, caminos nuevos que explorar.

Ser científica y física cuántica, ¿afecta a su manera cotidiana de ser?

Sí, en tres aspectos: uno, me induce a pensar de modo más creativo, lateral; dos, me impulsa a actuar sin victimizarme, a construir mi realidad; y tres, me ayuda a sentir que estamos todos entrelazados.

¿Comprenderemos mejor el funcionamiento del Universo con todo esto?

Es lo que anhelan los artistas, los místicos y los científicos: anhelamos lo mismo… Y cada día nos parecemos más.

¿Demostrará la física cuántica la existencia de Dios?

Defíname Dios y entonces hablamos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La Medicina desde la Física Cuántica“.

Ho’oponopono para sanar enfermedades

Divino Creador: Padre, Madre, Hijo, todos en UNO.

Si yo (di tu nombre), mi familia, parientes y antepasados, te ofendimos a ti, a tu familia, parientes y antepasados, en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el principio de la Creación hasta el presente, te pido perdón… Deja que esto limpie, purifique y libere. Corta todas las memorias de dolor, bloqueos, energías y vibraciones negativas y transmuta esas energías inarmónicas en pura Luz. Gracias. Y así está hecho.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a mi malestar físico y emocional

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a mi falta de buena salud. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todas aquellas creencias limitantes y memorias ancestrales que hacen que experimente una realidad de enfermedad. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a mi sensación de malestar. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a esta falsa apariencia de enfermedad

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a esta falsa creación en mi cuerpo físico. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

*Divinidad, limpia en mí todo aquello que contribuye a los síntomas de dolor. 

Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo. Lo siento, perdóname, gracias, te Amo.

Mis memorias, las amo. (Nombrar enfermedad) te amo. Gracias por mostrarme una oportunidad para mi sanación. Hoy permito liberarlas amorosamente. Lo siento, por favor perdóname, gracias, te amo. Divinidad limpia, borra y transmuta estas memorias en pura Luz. Y así está hecho.

YO SOY un cuerpo y una mente saludables.

YO SOY un alma alegre disfrutando de la vida.

YO SOY agradecimiento por la manifestación de la salud.

YO SOY la manifestación del Amor a mí mism@.

YO SOY un ser humano sano que disfruta de cuidarse.

YO SOY salud, Amor y bienestar en todos los aspectos de mi vida.

Yo PERDONO todo lo que necesite mi perdón y a mí mism@, lo dejo ir, queda libre, quedo libre… GRACIAS.

YO SÉ que la única verdad de mi Universo es salud, Amor, abundancia, prosperidad, éxito, felicidad y alegría.

YO DOY las gracias al Divino Creador porque esto es así en mi vida, aquí, ahora y constantemente.

Ahora sonríe, siente tu felicidad, llena de alegría tu corazón y da las gracias por un nuevo día, por una nueva oportunidad. Bendice todo lo que vas a hacer hoy y dedícaselo al mayor bien de todos los implicados.

(*Sugerencia: recitar con sentimiento durante 21 días seguidos)

  • Fuente: Ho’oponopono por la paz

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Carta a mi hijo/a

La Medicina desde la Física Cuántica

No se puede entender el concepto actual de medicina sin saber algo de física cuántica.

Nuestra comprensión antigua de la medicina versaba sobre el modelo Newtoniano o Determinista, en el que se inculcaba que lo que ocurre en nuestras vidas sucede por casualidad. Y la única opción que nos ofrece es vivir las consecuencias de esos hechos que nos acontecen…

Según este modelo, todo está predeterminado y el cuerpo y la mente viven separados. La noción clásica de dualismo cartesiano y de determinismo físico ha relegado a nuestras mentes a un papel de observadores pasivos, totalmente excluidos de las leyes causa-efecto y con la conciencia de que nuestro cuerpo no es muy diferente del mecanismo de un reloj.

A principios del siglo XX se empezaron a descubrir muchos fenómenos que eran incompatibles con la física clásica. Fue entonces cuando la física cuántica comenzó a tomar fuerza y protagonismo.

La corriente actual de la medicina nos lleva hacia algo más holístico, más metafísico, donde todo tiene una razón de ser y un para qué. Todo está entrelazado y sincronizado.

Y es en este modelo donde tiene cabida la física cuántica, capaz de demostrar la interrelación entre TODO lo que existe y el modelo holográfico en el que vivimos, donde nuestra percepción afecta en gran medida (y única) a nuestra realidad.

Somos lo que percibimos.

En este sentido, nuestros pensamientos y emociones influyen en nuestro entorno y, por ende, en nuestro cuerpo. NO existe una división entre el sujeto y el objeto, y por tanto, el observador influye en lo observado.

Los “programas“que hemos heredado de nuestros ancestros y las creencias que se han ido transmitiendo generación tras generación, conforman nuestra personalidad y nuestro carácter.

La conciencia del observador influye en las partículas subatómicas, modificando sus estados cuánticos. El Dr. Robert Lanza, en su libro titulado “Biocentrismo”, explica con detalle la relación entre la interacción de la conciencia y las partículas subatómicas.

 “Si no les gusta el mundo que ven, sepan que no lo pueden cambiar; pero si cambian la forma de verlo, cambiará su universo” (Albert Einstein)

La medicina más antigua ya versaba sobre este paradigma y el desarrollo de una “mente cuántica. Sabía que nuestras creencias dan forma a nuestra realidad, y éstas se reafirman buscando experiencias afines para ello. Así que, la realidad se convierte en una imagen de nuestro modelo de realidad, en lo que queremos o podemos ver, sentir, experimentar. Pero eso no significa que sea lo real o correcto. Microscópicamente no vemos las células, pero sabemos que existen. Tampoco podemos llegar a ver con nuestros ojos los anillos de Saturno, pero no dudamos de su existencia. Ni siquiera en nuestro día a día somos conscientes de que la Tierra es redonda, pero su controversia en otras épocas costó la vida de grandes científicos como Galileo.

La medicina alopática y esta nueva corriente de entender la enfermedad son incapaces de llegar a un punto en común, porque observan literalmente, dos realidades diferentes. Aceptar la visión cuántica implica un profundo cambio en la percepción del mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Terapias Neurocientíficas: el bienestar está en tu cerebro

Las quejas son un veneno para tu cerebro

las-quejas¿Por qué las personas se quejan?

Sin duda, no es para torturar a los demás con su negatividad, como muchos podrían pensar. La mayoría de las personas se quejan porque al exteriorizar sus emociones y pensamientos se sienten mejor, o al menos eso creen.

Sin embargo, la ciencia señala que en realidad andan desencaminadas. Quejarnos no nos hace bien, expresar esa negatividad puede hacer que nos sintamos peor. Ventilar las emociones puede parecer una buena idea pero a la larga no lo es, tanto para la persona que se queja como para quien le escucha.

El problema se encuentra en el cerebro. Quejarse altera nuestras redes neuronales y puede tener serias repercusiones para nuestra salud mental. De hecho, algunos neurocientíficos han llegado a afirmar que las quejas pueden matarnos, literalmente.

Las quejas consolidan las sinapsis de la negatividad

Ahora mismo en nuestro cerebro se están produciendo muchísimas sinapsis. Cuando pensamos en algo, una neurona libera una serie de neurotransmisores, a través de los cuales se comunica con otra neurona y establece una especie de puente a través del cual pasa una señal eléctrica. De esta forma se transmite la información en el cerebro.

Lo interesante es que cada vez que se produce una sinapsis, ese camino se consolida. De esta forma se crean auténticas autopistas neuronales en nuestro cerebro, las cuales nos permiten, por ejemplo, conducir de manera automática o caminar sin tener que pensar en cómo movemos los pies.

Estos circuitos no son estáticos, en función de la de la práctica pueden cambiar, debilitarse o consolidarse. Obviamente, mientras más sólida sea esa conexión, más rápido se transmitirá la información y más eficientes seremos realizando esa actividad.

El problema es que cuando nos quejamos y nos llenamos de pensamientos negativos, estaremos potenciando precisamente esas redes neuronales, alimentando la negatividad que da lugar a la depresión. Mientras más nos quejemos, más negro veremos el mundo, porque son precisamente esos caminos neuronales los que estamos potenciando, en detrimento de otros, mucho más positivos y beneficiosos para nuestra salud emocional.

De hecho, investigadores de la Universidad de Yale han apreciado que en las personas sometidas a un gran estrés o que padecen depresión, ocurre una desregulación de las sinapsis y se produce una atrofia neuronal. En el cerebro de estas personas aumenta la producción de un factor de transcripción denominado GATA1, que disminuye el tamaño, las proyecciones y la complejidad de las dendritas, las cuales son esenciales para transmitir los mensajes de una neurona a otra.

Eres el reflejo de quienes te rodean

Las quejas no solo afectan las conexiones neuronales de la persona que se lamenta sino también de quienes están a su alrededor. De hecho, es probable que después de haber escuchado a un amigo quejarse durante varias horas, te sientas como si te hubiesen drenado, como si te hubieran robado la energía. Es probable que en ese momento también tengas una visión un poco más pesimista del mundo.

Esto se debe a que nuestro cerebro está programado para la empatía. Las neuronas espejo se encargan de que podamos experimentar las mismas sensaciones que la persona que tenemos delante, ya sea alegría, tristeza o ira. Nuestro cerebro intenta imaginar qué siente y piensa esa persona, para poder actuar en consecuencia y modular nuestro comportamiento.

En esos casos, la empatía se convierte en un arma de doble filo que blandimos contra nosotros mismos ya que cuando escuchamos a una persona lamentarse, en nuestro cerebro se liberarán los mismos neurotransmisores que en el suyo. De esta forma, terminamos siendo prisioneros de sus quejas.

El cerebro, un puesto de mando que controla el cuerpo

Las quejas consolidan las sinapsis “negativas” en el cerebro y éstas tienen un gran impacto en nuestra salud. Cuando alimentamos la tristeza, el resentimiento, la rabia, el odio y la ira, todas esas emociones se reflejan en nuestro cuerpo. De hecho, hace poco un grupo de investigadores de la Universidad de Aalto realizaron un mapa corporal de las emociones, en el cual se puede apreciar cómo éstas se reflejan en zonas específicas.

Además, no debemos olvidar que detrás de esos sentimientos y emociones negativas suele esconderse el cortisol, un neurotransmisor que también actúa como hormona cuyos niveles elevados se han vinculado con un sistema inmunitario deprimido, el aumento de la presión arterial y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y los trastornos cardiovasculares. El cortisol también daña la memoria, aumenta el riesgo de sufrir depresión y ansiedad y, por supuesto, acorta la esperanza de vida.

No hay leones vegetarianos

Vale aclarar que no se trata de que no podamos quejarnos ni de que tengamos que reprimir nuestras emociones y sentimientos. De hecho, en algunas ocasiones quejarse puede ser extremadamente liberador. Sin embargo, debemos asegurarnos de que no se convierta en un hábito y, sobre todo, de que a las palabras le sigan las acciones.

Por eso, la próxima vez que acuda una queja a tu mente, recuerda que “los leones no son vegetarianos”. Esto significa que, por mucho que te quejes, no van a cambiar su dieta. Si quieres cambiar algo y no convertirte en su cena, será mejor que busques otras estrategias.

El Universo es caótico, a veces pasan cosas malas e impredecibles sobre las que no tenemos ningún control. Podemos sentarnos a lamentarnos o, al contrario, podemos asumir una actitud proactiva y preguntarnos qué podemos hacer para lidiar de la mejor manera posible con los problemas y, de ser posible, aprender de ellos.

La decisión está en nuestras manos

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

Enfermedades del hígado y su origen emocional

Hígado- hierbasEl hígado tiene funciones de almacenaje, de depuración y de metabolismo en el cuerpo. Se podría decir que todo aquello que ingerimos, nos untamos en la piel, nos ponemos en el cabello, pasa por el hígado. Es el gran laboratorio.

Cuando nuestro hígado presenta alguna falla funcional, algún síntoma, se debe a que estamos viviendo un conflicto emocional.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si padecemos algún síntoma en el hígado, se deberá siempre a un conflicto de:

  •  Falta.

  •  Ausencia.

  •  Pérdida.

  • Carencia.

Y siempre, en relación a: Hambre, Alimento, Herencia.

  • “Miedo a no tener lo suficiente para comer”.

  • “Miedo a morir de hambre”.

  • “Miedo a que alguien a quien quiero mucho, se case o viva o se vaya con un pobre muerto de hambre”.

  • “Alguien cerca de mí, muere de hambre”.

Puede ser algo totalmente real o algo simbólico.

CÁNCER DE HÍGADO/NÓDULOS EN EL HÍGADO:

Emoción total de carenciaTal vez perdí mi trabajo y siento: “¿Ahora de qué voy a vivir?”Tal vez mi marido se muere y yo pienso: ”Ya no hay ingreso, mi familia y yo, moriremos de hambre”.

En los casos de cáncer o nódulos en el hígado, la carencia se vuelve un círculo vicioso.

Por un lado temo morir de hambre, pero estar enfermo me impide salir a trabajar y obtener ingresos, alimento, por lo tanto el sentimiento de carencia es total y real.

HÍGADO GRASO:

Emoción total de “me están matando”.

Tal vez yo tomo muchos medicamentos, sé que se filtran por el hígado, y doy por hecho que me van a matar.

“Estas medicinas me están matando”.

Tal vez yo sospecho que alguien quiere envenenarme (real o simbólico).

“Esta persona a mi lado me está matando, me intoxica”.

Y automáticamente, el hígado retiene grasas, para protegerse del envenenamiento (real o simbólico).

CONFLICTO ESPIRITUAL

Otro conflicto emocional que puede dañar el hígado, es el espiritual. El tener dudas sobre mi fe, sobre mi porvenir, tener una fe que si bien existe, me provoca incertidumbre y dudas y me hace sentir vacío, sin “alimento” (espiritual).

CONFLICTO FAMILIAR

Otro conflicto posible, es el tener una familia conflictiva, en la que yo soy el salvador. Por lo tanto, yo creo un sentimiento de: “Mi familia me come el hígado”.

“Me tienen harto”. Por lo tanto, yo debo crear “mucho hígado” para soportar situaciones difíciles y cotidianas.

CONFLICTO TRANSGENERACIONAL

Dentro del ámbito Transgeneracional, se deben revisar en el árbol genealógico, todas aquellas historias que presenten los ejemplos anteriores, y que por fechas o nombres, estén en relación conmigo. Puede ser que haya memorias en el transgeneracional de haber pasado hambre, de conflictos de herencia… Incluso falta de afecto importante. El hígado es la sede de la crítica. Existen memorias de situaciones en las que se han asumido compromisos y obligaciones demasiado pesadas. El desequilibrio se da muchas veces en personas que han asumido el papel de chivo expiatorio de las toxinas emocionales y los “no dichos“ del clan. Haber asumido el papel de ser “el purificador” del clima familiar a costas de la propia salud.

NUEVO MODELO MENTAL A PONER EN PRÁCTICA

Debo programarme con los siguientes pensamientos y emociones: “Amor, paz y alegría, eso es todo lo que conozco. Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón. Busco el amor y lo encuentro en todas partes. Confío en mi voz interior. Soy un ser fuerte, sabio y poderoso. Me desprendo de aquello que no me corresponde. Entrego la responsabilidad de los conflictos a aquellos que les pertenecen. Abdico el rol de víctima. Abdico el papel de “salvador” del clan. Perdono y me perdono. Suelto y dejo que los demás asuman sus responsabilidades. Me libero“.

Se deberá tomar en cuenta también que alimento, también significa alimento emocional. Morir de hambre también puede significar: nadie me quiere. Puede significar que no sé pedir amor, que siento que no merezco pedirlo. Habrá que trabajar sobre la apertura del corazón. Comenzar con alimentar el amor propio. El amor a sí mismo para luego abrirse al amor a los demás. Al ser personas con la autoestima herida lo primero que tendrán que hacer es recobrarla, sanarla y aprender a fluir sin asumir las culpas de su entorno.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

El hígado representa la sede principal de toda la rabia y el enojo que yo vivo.

Es la forma en que reacciono o me quejo de las circunstancias que me rodean.

En mi hígado yo reflejo todas las críticas que recibo y las reacciones que yo uso para justificarme y auto-engañarme. Son mis reacciones más viscerales.

¿Cómo libero es esa emoción biológica?

Debo confiar primeramente en que por muy dura que sea una circunstancia, la posibilidad de que yo muera de hambre como tal, es falsa. Debo confiar en que todos aquellos que me rodean, me aman. Debo abrir mi corazón a la comprensión, a la aceptación y al amor.

¿CUÁL ES EL SÍNTOMA FÍSICO?

Pueden ser abscesos, cálculos biliares, cirrosis, crisis hepática, hepatitis, ictericia, nódulos o cáncer.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos. Tiene miedo de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo. Esta dificultad de adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y descontento. Estos problemas también indican una actitud depresiva, aún cuando sea inconsciente. En metafísica, el hígado es el lugar del enojo reprimido. La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las ofensas. Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para no demostrar nada. Siente amargura y tristeza. Cuando lleva ya mucho tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y desahogarse, sufre una crisis hepática.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu vida. En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada atención a lo que ocurre en tu mente. Cada enojo interno es una indicación  de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que quieres tener razón. Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad. Tu hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada rapidez. También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.

  •  Akasha Sanación Integral.
  • Gran Diccionario de Enfermedades y su Origen Emocional de Jacques Martel.  Louis Hay. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Somatizaciones: cómo escuchar cuerpo y mente

Epigenética: la nueva Revolución Biológica

epigeneticaLa epigenética es el estudio de modificaciones en la expresión de genes que no obedecen a una alteración de la secuencia del ADN y que son heredables.

Una de las fuentes de mayores modificaciones de los genes es el factor ambiental y puede afectar a uno o varios genes con múltiples funciones.

Por medio de la regulación epigenética se puede observar cómo es la adaptación al medio ambiente dada por la plasticidad del genoma, la cual tiene como resultado la formación de distintos fenotipos según el medio ambiente al que sea expuesto el organismo.

Estas modificaciones presentan un alto grado de estabilidad y, al ser heredables, se puedan mantener en un linaje celular por muchas generaciones.

Esto es importante ya que cuando hay errores en las modificaciones se pueden generar enfermedades que perduren en una familia por mucho tiempo.

La vida de nuestros ancestros tienen la capacidad de afectarnos directamente. La epigenética tiene la capacidad de llegar a cualquier aspecto de nuestra vida y vincular nuestro pasado, presente y futuro de una manera inimaginable anteriormente.

Este documental muestra distintas investigaciones que confirman que el ambiente y nuestra alimentación condicionan nuestros genes. Después de la II Guerra Mundial, parecía que la hambruna había reprogramado los genes de las madres y de sus hijos.

La nueva generación enfermó en una etapa temprana con enfermedades del corazón, cáncer y diabetes. Lo que comemos influye en nuestra salud. A veces para el resto de nuestra vida, como demuestra la epigenética. 

  • Visto en: descodental.es

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Se hereda el estrés? Transgeneracional y epigenética conductual

Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del “tercer ojo”

Glándula PinealHay una glándula endocrina en nuestros cuerpos que, potencialmente, puede llegar a recibir más sangre por volumen cúbico que cualquier otro órgano del cuerpo, incluido el corazón.

Se ha escrito sobre ella empleando un lenguaje enmascarado, e incluso se ha representado de manera artística a lo largo de los tiempos por medio de una asombrosa variedad de representaciones. Sin embargo, aún no ha despertado el interés de la medicina moderna para llevar a cabo estudios clínicos.

El verdadero propósito de la glándula pineal está rodeado de misterio. ¿Es esto intencionado? ¿Es de verás necesaria esta “censura” informativa para mantenernos alejados de los dones cósmicos que según nuestros ancestros encierra esta pequeña masa de células en forma de piña? ¿O existe una confirmación científica moderna para lo que nuestros ancestros llamaron el Epicentro de la Iluminación?

Información básica sobre la glándula pineal

La glándula pineal, que tiene forma de piña, se encuentra en el centro geométrico de nuestro cerebro y está estrechamente relacionada con nuestra percepción de la luz. La glándula pineal modula los ritmos circadianos, por lo que regula nuestro ciclo del sueño. A pesar de que permanece aislada del sistema de la barrera hemato-encefálica, recibe un mayor porcentaje de flujo sanguíneo que cualquier otro órgano del cuerpo, a excepción de los riñones. La glándula pineal es minúscula y se localiza en la parte posterior del techo del tercer ventrículo del cerebro. (Los ventrículos son partes del cerebro llenas de líquido cefalorraquídeo (LCR), que mantienen el entorno químico óptimo para las células del sistema nervioso central). La glándula pineal se calcifica progresivamente con la edad, proceso que comienza generalmente antes de la pubertad; esto significa que se muestra con claridad en las radiografías craneales y los TACs para permitir la identificación de la línea media.

Cabe destacar que el fluoruro sódico calcifica la glándula pineal. La investigadora británica Jennifer Luke publicó un estudio que revelaba que los depósitos de flúor se acumulan en la glándula pineal y la calcifican. Al igual que los huesos pasan por un proceso de calcificación para endurecerse (lo cual es positivo y necesario para nuestra salud y funcionamiento), la glándula pineal también puede “endurecerse” por medio de la calcificación, aunque en este caso no nos depara nada positivo, tal como explicaremos más adelante.

Asimismo, una revisión de 450 páginas sobre la toxicidad del flúor publicada por el Consejo Nacional de Investigación del Reino Unido en 2006 demostró que el flúor causa una serie de efectos secundarios negativos como “descenso de la producción de melatonina” y “otros efectos que afectan a la función normal de la glándula pineal, que a su vez contribuyen a la aparición de otros efectos adversos en seres humanos.”

La glándula pineal, la luz y la producción de melatonina

La capacidad de transducción de señales luminosas de la glándula pineal ha llevado a muchos investigadores a denominarla el “tercer ojo”. Curiosamente, la glándula pineal contiene conos y bastones (al igual que nuestro ojos para procesar la luz), a pesar de que se trata de una pequeña masa en el centro de nuestros “oscuros” cerebros. Esta glándula también es responsable de producir y secretar melatonina. La melatonina se comunica con nuestro sistema hormonal en relación con la luz ambiental y puede propiciar la activación de ciertos ritmos biológicos. No obstante, la melatonina es mucho más compleja y sus funciones van más allá de la regulación de los ciclos de vigilia-sueño.

El precursor de la melatonina es la serotonina, la cual se almacena en grandes cantidades en la glándula pineal –esta hormona se conoce como la hormona del bienestar. Sin una producción adecuada de serotonina, llega la depresión y, en ocasiones, la depresión severa. De los 40 millones de células que componen nuestro cerebro, la serotonina interactúa o se comunica con prácticamente todas ellas.

¿Es la glándula pineal responsable de la iluminación espontánea o las experiencias psicodélicas?

A nivel espiritual, personas de cientos de culturas diferentes de todo el mundo han atribuido al correcto funcionamiento de la glándula pineal la manifestación de experiencias espirituales espontáneas. ¿Produce algún agente químico que nos permite acceder a otras dimensiones, o incluso abandonar y recuperar nuestra forma física? ¿Permite un escape del mundo físico que actualmente nos mantiene prisioneros? ¿Qué es lo que en realidad hace esta glándula?

La glándula pineal se forma en el embrión humano a los 49 días de gestación, lo cual coincide “casualmente” con la cantidad de tiempo que, según los budistas tibetanos, un alma necesita para reencarnar en el siguiente cuerpo físico.

Otras referencias históricas, así como naturales, en relación con la glándula pineal seguramente llamarían la atención de la mayoría de los investigadores del cerebro, el sistema endocrino, la botánica e incluso la inteligencia humana, pero parece que existe una ocultación deliberada de los misterios de la glándula pineal por motivos que nos resultarán obvios después de leer lo que sigue:

  • La piña es el precursor evolutivo de la flor, con sus vórtices formando una perfecta espiral que sigue la secuencia de Fibonacci, tal como la geometría sagrada de una rosa, un girasol o la concha de un nautilo.

  • El Báculo de Osiris de la cultura egipcia, que data del 1224 AC, muestra a dos serpientes entrelazadas ascendiendo para llegar a una piña.

  • Los dioses hindúes se esculpen o pintan con una piña en su mano extendida; incluso el Dios más prominente de esta cultura politeísta, Shiva, suele representarse con un cabello en forma de piña.

  • En las esculturas de los antiguos palacios asirios, que datan del 713-716 AC, representan a figuras que se asemejan a Dioses de cuatro alas que sostienen una piña en sus manos.

  • El Dios mexicano “Chicomecoatl” (siete serpientes) se representa ofreciendo piñas con una mano, mientras que en la otra sostiene un árbol de hoja perenne.

  • Dionisio, las culturas romana y griega, a menudo llevaba una vara de hinojo con una piña en la punta.

  • La glándula pineal es la única parte del cerebro que no está bifurcada y en Mateo 6:22 de la Biblia cristiana se dice: “La luz del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz.”

  • La culturas egipcia, druida, hasídica, islámica, taoísta, maya, tibetana y aborigen representan a la glándula pineal en su arte y literatura.

  • Incluso el báculo del Papa católico a menudo tiene una piña en su extremo. También puede verse una piña en la bandera del Vaticano.

La glándula pineal, la METAtonina y las EEC

Aquí es donde la ciencia convencional se pierde en relación con la glándula pineal, o al menos eso dicen. La glándula pineal también está directamente relacionada con la producción de METAtonina –un pariente cercano de la melatonina, que a veces recibe el nombre de melatonina de una octava superior. El principal componente psicoactivo de la METAtonina es la dimetil triptamina o DMT. El DMT, tal como han investigado ampliamente Terence McKenna y Dr. Rick Strassman, parece ser responsable de las experiencias extracorporales (EEC) de muchas personas, aunque los datos científicos al respecto son muy escasos y se encuentran en sus fases iniciales.

La Cottonwood Research Foundation de Nuevo México (EE. UU.) descubrió que la glándula pineal de los roedores produce DMT endógeno: los roedores y los seres humanos tienen una estructura celular muy parecida, y es por eso que se emplean para estudios de investigación endocrinológica.

La METAtonina no suprime la auto-consciencia vigilante de la misma forma en que la melatonina lo hace durante el sueño; en lugar de ello, modifica los límites de la conciencia reprogramando temporalmente nuestros circuitos cerebrales de tal manera que permite a la auto-consciencia (identificación con el ego) separarse de la consciencia corporal mientras permanecemos conscientes.

Andra Smith y Claude Messier, por ejemplo, realizaron un estudio empleando resonancia magnética funcional (RMNf) en el Departamento de Neurociencia de la Universidad de Ottawa que reveló que las EEC son alteraciones del circuito somatosensorial (ubicación corporal) del cerebro que crean la ilusión de estar separado del cuerpo. Sin embargo, dado que la conciencia no puede medirse o detectarse de forma alguna, esta conclusión puede ser errónea y prematura.

Anthony Peake sugiere que cada célula del cuerpo es un depósito de información a la que puede accederse desde la conciencia extracorporal.

Según su teoría, las moléculas de ADN del interior de las células se comunican entre ellas para crear una red holográfica de información, y dentro de esa red pueden encontrarse micro-agujeros de gusano Einstein-Rosen que permiten a la conciencia extracorporal acceder a partes distantes del Universo y realidades paralelas…

En esencia, nuestra experiencia del pasado, el presente y el futuro es una ilusión, y el correcto funcionamiento de la glándula pineal permite una especie de “viaje en el tiempo”, que también puede manifestar en “viajes en el espacio”.

Rupert Sheldrake añade que una EEC, con la apertura de la glándula pineal, nos permite tomar contacto con el campo morfogenético planetario a través de la resonancia mórfica.

Si recordamos la geometría sagrada que mencionábamos más arriba, y contemplamos la profunda resonancia o vibración que ejerce sobre el cuerpo humano, todas estas teorías súper extrañas empiezan a cobrar mucho sentido, a pesar de la censura informativa de la ciencia convencional en relación con estos fenómenos.

Sheldrake afirmó lo siguiente:

La resonancia mórfica es un proceso por el cual la forma característica de una unidad mórfica resulta de unidades similares de forma ocurridas previamente y que actúan sobre ella a través del tiempo y el espacio. En su formulación más general, la resonancia mórfica apunta a que las denominadas leyes de la naturaleza son más bien hábitos. La hipótesis de la resonancia mórfica también conduce a una reinterpretación radicalmente diferente del almacenamiento de la memoria en el cerebro, así como de la herencia biológica. La memoria no necesariamente está almacenada en trazas materiales dentro del cerebro, que funcionan más como receptores de televisión que grabadoras de vídeo, sintonizando con influencias del pasado. Y la herencia biológica debe estar codificada en los genes o en modificaciones epigenéticas de los genes; y ello depende en gran medida de la resonancia mórfica de miembros anteriores de las diferentes especies. Así, cada individuo hereda la memoria colectiva de los miembros anteriores de su especie, lo que también contribuye a la memoria colectiva, afectando así a otros miembros de la especie en el futuro.”

La glándula pineal como el Portal hacia la Epifanía

El potencial que la METAtonina basada en DMT producida internamente tiene para influir los circuitos cerebrales ha constituido un componente omnipresente de la evolución humana. Tal ha sido su influencia, que es posible que haya contribuido significativamente a nuestros grandes descubrimientos y epifanías.

Aquellos que llevan estilos de vida creativos/espirituales a menudo aprenden a cosechar temporalmente algunos de estos secretos o al menos llegar a atisbar estas perspectivas alternativas; no obstante, al abrir las “puertas” de la glándula pineal mediante la producción de DMT, podemos acceder a realidades que probablemente guarden los mayores secretos de todos los tiempos. También puede motivar nuestra futura realización espiritual.

No podemos permitir que la glándula pineal quede confinada en el cerebro, como una masa de células minúscula y desconocida. Aunque probablemente la conciencia no tenga un punto de origen físico, parece que la glándula pineal actúa a modo de ancla para los secretos del Universo, y está justo aquí, en nuestro interior.

Fuente: Artículo de Christina Sarich para wakingtimes.com
Traducción: Mindful Science

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Quiero dejar de ser destructivo

Destructivo¿Seré destructivo? En ocasiones algo negativo en vez de tornarlo en positivo o intentar aprender de ello, provocamos de alguna manera que nos destruya. ¿Cómo? Esto sucede porque no somos capaces de actuar de la mejor manera frente a esa situación.

Bien es cierto que es difícil y que muchas personas son, por tendencia, destructivas. Pero, si quieres dejar de serlo, si estás harto de utilizar la autodestrucción y deseas emitir juicios más acertados sobre la realidad y también sobre ti mismo, debes tener en cuenta estas formas de pensar que hacen que seas una persona destructiva.

A veces una simple crítica destructiva, puede hacer que la autoestima de esa persona caiga en picado -Anónimo-

¡No seas catastrofista!

Las personas destructivas hacen de un granito de arena una verdadera montaña. De alguna manera no pueden evitar ver siempre el peor lado de la situación. Por ejemplo, si eres madre y llamas a tu hijo por teléfono, pero éste no te contesta, te imaginarás lo peor. Por tu mente pasarán imágenes de muerte, accidente, asesinato, secuestro, etcétera.

Esto en ocasiones es irreal y excesivo, aunque también depende de la situación en la que se dé. Pero, lo normal es que sea terriblemente exagerado lo que podamos pensar de algo que en realidad no debe suponer problema alguno.

Exageras lo negativo

Ligado con lo anterior, las personas destructivas exageran mucho lo negativo y, de esta manera, lo positivo apenas adquiere el valor merecido.

Esta situación de exagerar siempre lo negativo y hacer que lo positivo sea casi siempre inexistente provoca, en ocasiones, estados de ansiedad y depresión. Es cierto que lo negativo siempre capta nuestra atención, pues a nadie le gusta pasar por una situación negativa. Pero, ¿será para tanto?

No hay ninguna sociedad que esté libre de elementos negativos. Hasta el rosal tiene espinas -Juan Pablo II-

¿Crees que sabes lo que piensan los demás?

Esto es muy peligroso, pues en muchas ocasiones no estarás en lo cierto. ¿De verdad crees que puedes saber lo que piensan los demás? Puedes analizar su lenguaje corporal, las palabras que utilizan, creer que lo que dicen tiene doble sentido, pero probablemente estés equivocado.

El pensamiento de los demás es algo que se escapa de tu control y saberlo es algo de lo que nunca podrás estar confiado. En cada cabeza suceden cosas desconocidas para los demás. Deja de pensar que crees qué pasa por la mente de los demás, quizás te estés preocupando por algo que en realidad no existe.

No puedes ser perfecto

Las personas destructivas en ocasiones pretenden ser unos expertos en casi todo, algo que sin duda resulta imposible. Cada persona tiene unas debilidades y unas fortalezas diferentes a las de los demás. Querer lograr la perfección en todo o ser un experto en todo es algo imposible. Tú eres tú, y no eres perfecto.

Es bueno que empieces a ver los errores como opciones a aprender más y mejor, y no como bloqueos y barreras que te pone la vida para humillarte y que no logres lo que deseas.

Elimina los “debería”

¿Debería? No, hazlo. Los “debería” están en la mente de muchas personas que, por miedo, no se atreven a ponerse manos a la obra y llevar a la acción lo que están pensando.

Es cierto que debemos pensar antes de actuar, pero si vivimos constantemente en un “debería” sin llevarlo nunca a la acción, esto nos provocará frustración y la sensación de sueños no realizados. ¿Por qué ocurre esto? Porque en la mente de las personas destructivas hay reglas inquebrantables, barreras que no se pueden transgredir. Pero eso es lo que ellos creen.

Lo que debería ser o no ser el mundo es sólo cosa tuya. No hay un patrón ideal de cómo debería ser todo. Eso tan sólo es cosa tuya, es tu vida, es tu camino, son tus metas y tus logros.

¡No culpes a los demás!

Las personas que son destructivas a veces no se destruyen a sí mismas sino también a los demás. ¿Te sientes mal contigo mismo? ¿Un error te ha afectado profundamente? No culpes a los demás por ello, pues no tienen nada que ver. Esto solo demuestra que presentas una total falta de responsabilidad a aceptar tus propios errores.

En ocasiones esto sucede porque no podemos cambiar a los demás, pero es que a lo mejor no sabías que al único que puedes cambiar es ¡a ti mismo! Intentar cambiar a los demás solo generará frustración y un gasto de energía inútil. No culpes a los demás, intenta cambiar, intenta modificar ese pensamiento autodestructivo que tienes. Todo eso negativo que crees te rodea, ese mundo que crees está en tu contra, existe sólo en tu mente. ¡Dale la vuelta!

Es difícil ser consciente de todo esto, por eso el primer paso es saber si soy una persona destructiva o no. Una vez identifico esta conducta debo empezar a cambiar patrones de comportamiento y de pensamiento tales como culpar a los demás, llevarlo todo al extremo y no prestar atención a lo positivo que ocurre en la vida.

El elemento más destructivo en la mente humana es el miedo -Dorothy Thompson-

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Explora tu lado oscuro para recuperar el control sobre ti mismo

Dejar ir: El camino de la entrega *David Hawkins

Dejar irEl dejar ir implica ser consciente de un sentimiento, dejarlo crecer, estar con él, y dejar que siga su curso sin querer que sea diferente o hacer nada en relación a él.

Significa simplemente dejar que el sentimiento esté ahí y centrarse en dejar escapar la energía tras él. El primer paso es permitirte a ti mismo tener la sensación sin resistirla, airearla, temerla, condenarla, o moralizar sobre ella. Significa abandonar el juicio y ver que es sólo una sensación.

La técnica consiste en estar con una sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera. Dejamos de querer resistir la sensación. Es la resistencia la que mantiene activa la sensación. Cuando renuncias a resistir o tratar de modificar la sensación, cambiará a un nuevo sentimiento que será acompañado de una sensación más ligera. Una sensación que no es resistida, desaparecerá a medida que la energía tras ella se disipe.

Al comenzar el proceso, te darás cuenta de que tienes miedo y culpa por tener sentimientos; habrá resistencias a los sentimientos en general. Es más fácil permitir que afloren los sentimientos si dejamos antes la reacción a tener esos sentimientos. El miedo al propio miedo es un buen ejemplo de esto. Deja el miedo o la culpa que tienes por la primera sensación, y luego consigue entrar en el sentimiento en si. 

Cuando dejes ir, ignora todo pensamiento. Céntrate en la propia sensación, no en los pensamientos. Los pensamientos son interminables, se auto-refuerzan, y sólo engendran más pensamientos. Los pensamientos no son más que racionalizaciones de la mente para tratar de explicar la presencia de la sensación. La verdadera razón de la sensación es la presión acumulada tras los sentimientos que la está forzando a salir en ese momento. Los pensamientos o acontecimientos externos son sólo una excusa compuesta por la mente.
A medida que nos familiaricemos más con el dejar ir, nos daremos cuenta de que todos los sentimientos negativos están asociados a nuestro miedo básico relacionado con la supervivencia y que todos los sentimientos no son más que programas de supervivencia que la mente cree necesarios. La técnica del dejar ir deshace los programas progresivamente. A través de ese proceso, el motivo subyacente tras los sentimientos se vuelve más y más evidente.

Estar entregado significa no tener emociones fuertes sobre una cosa: “Está bien si pasa, y está bien si no pasa. Cuando somos libres, dejamos los apegos”. Podemos disfrutar de una cosa, pero no la necesitamos para nuestra felicidad. Hay una progresiva disminución de la dependencia de todo y todos fuera de nosotros mismos. Estos principios son conformes a las enseñanzas básicas de Buda de evitar el apego a los fenómenos mundanos, así como también a la enseñanza básica de Jesucristo:

“Estar en el mundo pero no ser de él”

A veces entregamos un sentimiento y nos damos cuenta de que retorna o continúa. Esto se debe a que todavía hay más de el a entregar. Hemos rellenado con todos esos sentimientos nuestras vidas y puede haber una gran cantidad de energía presionando que necesite salir y ser reconocida. Cuando se produce la entrega, hay una ligereza inmediata, y mayor sensación de felicidad, casi como un “subidón”. Al dejar ir continuamente, es posible permanecer en ese estado de libertad.

Los sentimientos van y vienen, y con el tiempo te das cuenta de que tú no eres tus sentimientos, sino que el verdadero “tú” se limita a presenciarlos. Dejas de identificarte con ellos. El “tú” que es consciente de lo que está pasando siempre sigue siendo el mismo. A medida que te vuelves más y más consciente de la inmutable presencia interior, empiezas a identificarte con ese nivel de conciencia.
Te conviertes progresivamente ante todo en el testigo y no en el experimentador del fenómeno. Consigues aproximarte más y más al Ser real y empiezas a ver que habías sido engañado por los sentimientos todo el tiempo. Pensaste que eras víctima de tus sentimientos. Ahora ves que no son la verdad sobre ti mismo; sino que son simplemente creados por el ego, ese colector de programas que la mente ha creído erróneamente que son necesarios para la supervivencia. 

Los resultados del dejar ir son aparentemente rápidos y sutiles, pero los efectos son muy poderosos. Muchas veces dejamos algo pero creeremos que no es así. Serán nuestros amigos quienes nos hagan conscientes del cambio. Una de las razones para este fenómeno es que, cuando algo es totalmente entregado, desaparece de la conciencia. Ahora, debido a que nunca pensamos en ello, no nos damos cuenta de que se ha ido. Este es un fenómeno común entre las personas que están creciendo en conciencia. No somos conscientes de todo el carbón que hemos paleado; siempre estamos viendo la palada que estamos manejando en estos momentos. No nos damos cuenta de lo mucho que el montón se ha reducido. Muchas veces nuestros amigos y familiares son los primeros en darse cuenta. Para realizar un seguimiento de los avances, muchas personas mantienen un gráfico de sus ganancias. Esto ayuda a vencer la resistencia que por lo general toma la forma de: “Esto no está funcionando”. Es común que personas que han hecho enormes ganancias digan, “Simplemente no está funcionando”. A veces tenemos que recordarnos a nosotros mismos como éramos antes de empezar este proceso.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.