No puedes caer bien a todo el mundo, aprende a que no te importe

La verdadera libertad puede residir en lograr ser feliz prescindiendo de la aprobación de los demás.

UNO DE LOS LIBROS más populares en Japón los últimos años recoge las conversaciones entre un joven insatisfecho y un filósofo que le enseña, entre otras cuestiones, el arte de no agradar a los demás. Es un tema sensible en una cultura tan complaciente como la nipona, pero este compendio de conversaciones ha entrado también en las listas de más vendidos de Estados Unidos, y en España se ha publicado como Atrévete a no gustar (Planeta de Libros).

El maestro es Ichiro Kishimi, especialista en filosofía occidental y traductor de Alfred Adler, uno de los tres gigantes de la psicología junto a Freud y Jung. Y es precisamente el pensamiento de Adler lo que articula el diálogo con el joven Fumitake Koga sobre cómo emanciparse de la opinión ajena sin sentirse por ello un marginado.

El debate socrático que mantienen a lo largo de las más de 260 páginas del libro parte de esta idea central: todos los problemas tienen que ver con las relaciones interpersonales. En palabras del propio Adler, si uno quiere liberarse de sus problemas, lo único que puede hacer es vivir solo en el Universo. Dado que eso es imposible, al relacionarnos con los demás sufrimos por alguna de estas razones:

— Experimentamos un complejo de inferioridad respecto a quienes han “conseguido más” que nosotros.

Nos sentimos injustamente tratados por personas a las que amamos o ayudamos y no nos corresponden como esperamos.

— Intentamos desesperadamente complacer a los demás para obtener su aprobación.

Este último punto se ha convertido en una adicción generalizada. Podemos verlo claramente en las redes sociales, donde colgamos posts buscando la aprobación de los demás en forma de likes y comentarios. Cuando una foto o una reflexión importante para nosotros obtienen poco feedback, podemos llegar a sentirnos ignorados. También en las relaciones analógicas, muchos problemas interpersonales tienen el mismo origen: no obtenemos del otro lo que creemos merecer. El hecho de que no nos agradezcan suficientemente ­algún detalle que hemos tenido, por ejemplo, puede desatar el resentimiento y enfriar una amistad.

Bajo este deseo de toma y daca hay un ansia de reconocimiento. Si el otro me da las gracias, si aprecia mi trabajo, si corresponde a mi favor con un acto amable, entonces me sentiré reconocido. Si eso no sucede, lo interpreto como si yo no hubiera hecho nada, como si no existiera para el otro. Esta visión es un poderoso generador de problemas, ya que las relaciones nunca son totalmente simétricas. Hay personas que disfrutan dando y otras que transmiten la impresión, aunque no sea cierta, de que no quieren recibir nada. Eso provoca muchos malentendidos, sumado al hecho de que cada individuo tiene una forma distinta de expresar su amor y gratitud. Hay personas que verbalizan de manera inmediata y directa lo que sienten por nosotros, y otras que nos aprecian igualmente, pero tienen menos facilidad para expresar amor, o bien lo hacen de forma diferida, cuando encuentran el momento y lugar adecuados.

Todas las opciones son correctas, siempre que nos liberemos de la ansiedad de hallar una compensación inmediata y equitativa, como en un comercio en el que hay que cobrar de inmediato lo que se entrega.

Tal como afirma el maestro Ichiro Kishimi, cuando una relación interpersonal se cimienta en la recompensa, hay una sensación interna que afirma que te he dado esto, así que tú tienes que devolverme esto otro, lo cual es una fuente inagotable de conflictos.

Porque, más allá de las diferentes maneras de expresar afecto, nos encontraremos con personas que directamente no nos entienden o incluso no nos aprecian. Hacer de eso un drama convertirá nuestro día a día en un campo abonado para los disgustos. La verdadera libertad incluye que no nos importe caer mal a algunas personas porque estadísticamente es un hecho que no podemos gustar a todo el mundo. Dejar de preocuparnos por lo que los demás piensen de uno, especialmente los que no nos entienden, es el camino a la serenidad.

“Cuando deseamos tan intensamente que nos reconozcan, vivimos para satisfacer las expectativas de otros”, explica Ichiro Kishimi, con lo cual ya no somos libres. Dejar de exigir contrapartidas y permitirnos vivir a nuestra manera, otorgándonos incluso el derecho de caer mal, nos procurará libertad, paz mental y, al final, mejores relaciones con los demás.

No te lo tomes personalmente

— En Los cuatro acuerdos, el célebre ensayo publicado en 1998 por Miguel Ruiz, la segunda ley dice: “No te tomes nada personalmente”. El médico mexicano sostiene que para mantener el equilibrio emocional y mental no hay que dar importancia a lo que suceda a nuestro alrededor, ya que “cuando te tomas las cosas personalmente, te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena”.

Abandonar la necesidad de tener razón, dejar de gastar energía en intentar convencer a los demás, que tienen sus propias creencias, resulta profundamente liberador. Quienes van por el mundo tomándoselo todo personalmente ven enemigos por todas partes y nunca pueden estar verdaderamente tranquilos, ya que siempre tienen cuentas pendientes que circulan por su mente, provocándoles sufrimiento.

— Según Miguel Ruiz, nada de lo que hagan o digan otras personas debería hacernos daño si se asume el siguiente axioma: “Nunca eres responsable de los actos de los demás; solo eres responsable de ti mismo”.

  • Fuente: Francesc Miralles, escritor y periodista experto en psicología. elpais.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Logre que casi todo le importe un pimiento

Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-

Los estados emocionales se traducen inmediatamente en el estado físico. El distrés, esa sensación permanente de intranquilidad, cambia el funcionamiento hormonal y cerebral.

Mario Alonso Puig es médico especialista en cirugía general y del aparato digestivo desde hace más de 25 años, pero esconde un espíritu multidisciplinar que le ha permitido dedicarse al mismo tiempo a la medicina y al estudio de las interacciones entre los procesos psíquicos y su impacto en la salud y en las emociones. Esa misma inquietud le ha llevado a escribir e impartir conferencias y cursos sobre comunicación, creatividad y gestión del estrés. Sé valiente y cambia tu vida. Este es el mensaje que Mario Alonso Puig nos transmite en su libro: El Cociente agallas (Espasa).

Los peligros se crean en la imaginación

Su libro nos invita a un viaje cuyo destino es cambiar nuestra mente y nuestra vida. ¿Se trata de un trayecto peligroso, como el de los colonos americanos en su conquista del Oeste, o es un crucero tranquilo donde todo es previsible y sosegado?

Se trata de un viaje valiente hacia nuestro interior, para explorar un nuevo territorio, el de nuestro auténtico potencial, y es un viaje más parecido al de los colonos, lleno de retos y desafíos, con la diferencia de que no hay que eliminar a ningún indio en el camino sino todo lo contrario. Hay que entender por qué esos indios se oponen a nosotros, saber comprender ese nuevo mundo y descubrir lo necesario para una vida más plena.

En esta aventura, ¿qué actitud convendría adoptar?

Cuando alguien emprende un viaje de aventura tiene que estar mentalizado de que van a surgir contratiempos. Si ante el primer obstáculo –un río caudaloso, por ejemplo–, los colonos se hubieran echado para atrás jamás hubieran llegado a su destino. Este viaje estará lleno de noches oscuras, de desiertos inhóspitos y de precipicios profundos. Y únicamente nuestra determinación nos permitirá llegar al destino y, lo que es más importante, crecer y madurar durante el trayecto.

¿Cuáles son los obstáculos más comunes al intentar crecer humanamente?

La mayoría de peligros e impedimentos no vienen precisamente del exterior, sino de nosotros mismos. A menudo tienen que ver con el miedo a lo desconocido y con nuestras exigencias de perfección. Un fragmento del Viaje a Itaca, de Konstantin Cavafis, encierra una verdad clarificadora sobre este tema: “Cuando te encuentres de camino a Ítaca, desea que sea un camino lleno de aventuras, de conocimientos. Y a los Cíclopes y a Poseidón no los temas. nunca los encontrarás, si mantienes tu pensamiento elevado”. Y es que a veces los peligros residen y se crean en la imaginación.

¿Qué debemos llevar en nuestra maleta de viaje y qué conviene olvidar?

Tendremos que dejar de lado esas ideas preconcebidas que tenemos de nosotros mismos, esos prejuicios que nos encasillan y que no nos dejan avanzar. Y nos hará falta una buena dosis de humildad, para reconocer que necesitaremos aprender cosas nuevas. También necesitaremos una actitud positiva para descubrir, y valentía y audacia para atreverse a penetrar en un terreno poco conocido. Pero sobre todo deberemos llenar la maleta de confianza. Fiarse de que la vida va a llevarnos a buen puerto, hacia un destino en el que seremos conscientes de nuestra verdadera naturaleza.

Usted afirma que este trayecto tiene tres etapas. ¿Cuáles son?

La primera es conocerse y comprenderse. La segunda, superarse. Y la tercera, trascenderse para descubrirse. Tres etapas que nos revelarán cómo cambiar la mente para transformar nuestra vida. Mientras dure el trayecto deberemos cambiar aspectos profundos para poder explorar el territorio de nuestro auténtico potencial.

“Conócete a ti mismo”, el famoso aforismo griego, no parece haber perdido vigencia…

Sí. Y para comprendernos tenemos que saber cómo funcionamos. Descubrir por qué pasan las cosas es importante si deseamos cambiarlas. En el cerebro se encuentran muchas de las respuestas a nuestras dudas. El cerebro se une al cuerpo por cerca de 45.000 kilómetros de nervios, con lo cual es difícil explicar con pocas palabras todo su impacto. Lo que está claro es que los cien mil millones de neuronas afectan directamente a cada una de las células. Los descubrimientos de la neurociencia demuestran que es interesante entender dónde se gestionan las emociones y se movilizan los sentimientos a fin de tener un mayor autogobierno.

El hecho de que se formen nuevas neuronas en el cerebro, ¿nos puede ayudar?

Ahora sabemos que el proceso de la neurogénesis (formación de neuronas a partir de células madre) se puede dar a lo largo de la vida y que es una herramienta para aumentar las capacidades. Si se produce a cualquier edad, quiere decir que seremos capaces de adaptarnos mejor a los cambios. Aunque la neurogénesis no es inmediata, potenciándola la podemos desarrollar. Por ejemplo, el ejercicio físico, la meditación y el aprender cosas nuevas la favorecen.

Cómo funciona el cerebro de las emociones

Para conocerse es importante ser conscientes de nuestras emociones. ¿existen estructuras cerebrales con un papel relevante sobre lo que sentimos?

Sí. Por ejemplo, los hipocampos. Están situados a ambos lados de los hemisferios cerebrales y tienen varias misiones: controlar el miedo, generar confianza e intervenir en los procesos de aprendizaje. Un hipocampo sano y efectivo favorece que tengamos mucho menos miedo, que aprendamos más deprisa y que tengamos más ilusión.

¿Y los podemos estimular?

El hipocampo también es susceptible al ejercicio físico, a las visualizaciones y es sensible a los estados emocionales. El ejercicio físico produce la liberación de una sustancia llamada BDnF, que favorece su crecimiento. Las personas que usan con frecuencia su memoria visual también ven reforzados sus hipocampos.

¿Y qué los perjudica?

Cientos de estados emocionales, como la ira, la frustración o el resentimiento, reducen los hipocampos y se asocian con la elevación de una hormona llamada cortisol y de un neurotransmisor excitatorio, el glutamato. La combinación de glutamato y cortisol produce una entrada intensa de calcio en la neurona y la daña. Cuando estas emociones negativas perduran sostenidamente producen una reducción de los hipocampos.

¿Hay otras estructura cerebrales a destacar a nivel emocional?

Por supuesto. La ínsula de Reil es lo que yo denomino “la isla donde habita la intuición” porque recibe la información de las vísceras y les envía a su vez órdenes e información. Se trata de corazonadas, o intuiciones viscerales que provienen de lo más profundo de nuestro ser. Quien tiene una ínsula que funciona bien, puede sentir lo que le pasa en su interior, entenderlo y gestionarlo todo mejor.

¿Y el núcleo accumbens?

Tiene una gran importancia en lo que se refiere a la motivación para llevar a cabo aquellas cosas que son valiosas para nosotros. Cuando tenemos ganas de ver a alguien por quien sentimos afecto se produce una activación del núcleo accumbens que produce esa sensación, por la que sabemos que vamos a tener una experiencia placentera. Las personas con ese circuito en perfectas condiciones encuentran una motivación sostenida para lograr sus metas. Sin esa anticipación agradable es difícil embarcarse en nuevos proyectos o disfrutar de un espíritu emprendedor.

¿Cómo influyen las diversas ondas cerebrales en la conciencia y las emociones?

La actividad eléctrica del cerebro responde a varios ritmos de ondas que influyen en las emociones: el beta, relacionado con estar alerta; el alfa, que se identifica con los estados de serenidad y tranquilidad en los que hay una mayor actividad del sistema nervioso parasimpático que favorece la recuperación física y mental; el ritmo zeta, que es un ritmo más hipnótico; y el delta, presente en el sueño profundo. Hay otro ritmo nuevo, descubierto más tarde: el gamma, más rápido que el beta y asociado a una extraordinaria alerta pero con profunda calma.

¿Y de donde surge la inspiración para superarnos?

Curiosamente hay una zona del cerebro, en la región del lóbulo temporal, en la que se produce algo interesante justo antes de que una persona tenga un momento de inspiración o haga un inesperado descubrimiento. Y en las neuronas situadas a este nivel se produce una actividad de ondas gamma. Ese ritmo gamma es algo excepcional que se ha registrado también entre los monjes budistas cuando están en un estado de profunda meditación.

¿Y lo podemos activar?

Ese estado compagina una serenidad extraordinaria y una gran lucidez. Por esto no es raro tener ideas brillantes cuando estamos dando un paseo o bajo la ducha. Vale la pena estar relajado, porque cuando uno menos se lo espera surgirán ideas o revelaciones para seguir adelante.

¿Las emociones negativas también influyen en nuestra salud?

Un estado de ánimo positivo no solo está asociado a la serenidad y la paz interior sino que además favorece la salud y prolonga la vida. Cuando una persona está anclada en el resentimiento, la ira o la angustia, el tipo de hormonas que libera en la sangre son completamente distintas de las de cuando está tranquila y alegre. No nos debe extrañar que los estados emocionales tengan una traducción inmediata sobre el estado físico.

¿Se ha podido demostrar?

Sí, los estudios han probado que las emociones positivas ayudan a la activación del sistema inmunitario y también producen, entre otros beneficios, un aumento en la sangre de la hormona del crecimiento, la prolactina y la oxitocina, importantes para el mantenimiento de tejidos, el estímulo de la acción de los glóbulos blancos que nos defienden frente a las infecciones y la protección del sistema cardiovascular.

Los pensamientos positivos son muy poderosos…

Pero todavía hay más. Varios estudios también han demostrado que un único pensamiento negativo mantenido durante un minuto es capaz de poner en una situación delicada unas horas a nuestro sistema inmunitario. Y el distrés, esa sensación permanente de intranquilidad puede también producir cambios en el funcionamiento hormonal y cerebral.

¿Somos positivos o negativos por naturaleza?

Los descubrimientos científicos sitúan las emociones negativas en la región prefrontal derecha, con sentimientos como la ira, la desconfianza, la ansiedad o el miedo. En la izquierda predominan las positivas: confianza, alegría… Las personas que nacen con una actividad mucho más intensa de la zona anterior del hemisferio cerebral izquierdo tienden a ver el vaso medio lleno. Mientras que las personas que tienen una actividad más intensa en la región derecha poseen una tendencia a ver el vaso medio vacío.

¿Y podemos cambiarlo?

En la práctica, si en el día a día tendemos a la preocupación o al desánimo, tendremos que buscar cosas que sumen y no resten.

Salir de la zona de confort

A veces no seguimos adelante porque no recibimos el apoyo necesario. Muchas veces aparecen los ladrones de sueños…

Sí, así es. Como todo el mundo sabe hay ladrones que roban bancos. Pero hay otros ladrones que son igual de peligrosos. Son los ladrones de sueños, personas expertas en decirnos todo lo que nunca llegaremos a alcanzar, en recordarnos con frecuencia que no servimos para el trabajo, o en cortarnos las alas de los sueños que tenemos.

En cambio, siempre se dice que para conseguir nuestros objetivos debemos abandonar nuestra zona de confort…

Sí, efectivamente, hemos de salir de ese espacio donde nos encontramos a gusto y cómodos, y abrazar la incertidumbre de la vida. Nuestra zona de confort se parece a un tiesto y nosotros somos el arbolito que está dentro. Al igual que cualquier planta, llegará un día que para que sus raíces sigan creciendo, continúe ganando envergadura y desplegando su potencial habrá que cambiarla de tiesto y trasladarla a un espacio mayor.

¿Ese es el momento de ser valientes, de lo que usted llama “el ahora yo”?

Sí, hay que atreverse a superarse, a romper el tiesto y crecer. Una vez fuera de la zona de confort, al principio, nos sentiremos vulnerables, expuestos al sufrimiento y quizá nos acucie la necesidad de volver rápidamente allí donde no nos sintamos indefensos.

Y aparece el miedo…

Como afirmaba el filósofo Ralph W. Emerson: “No conozco a ningún oponente que haya derrotado a más seres humanos que el miedo”. Sí, al atrevernos a cambiar y al salir de esa zona de confort, de nuestra madriguera, se experimenta miedo. Esta situación incómoda se intensifica cuando la imaginación se pone en marcha.

¿Cómo luchar contra eso?

Fundamentalmente, con alguna estrategia para evitar que la imaginación intensifique el miedo. Hay que ser capaces de hacerle frente en el presente, sin proyectarlo a nuestra vida futura. De esta forma el miedo se circunscribirá únicamente al aquí y al ahora. También se puede contrarrestar con una actitud positiva, teniendo fe en uno mismo, viendo los problemas como son y no peor de lo que son. O practicando la respiración abdominal, que se ha demostrado que tiene la capacidad de producir cambios en el cerebro y favorecer la secreción de la serotonina o las endorfinas, que mejoran la sintonía de los ritmos cerebrales.

La tercera etapa del viaje sería la de trascenderse, pero, ¿qué significa realmente?

Trascenderse quiere decir ir más allá de nosotros mismos. No es avanzar hacia fuera sino hacia dentro, hacia el interior de uno mismo. Es sencillamente descubrirse. Si descubres lo que tú eres en tu esencia no te afectará tanto si te va mejor o peor. Lo importante es que serás consciente de que tu valor es incuestionable y que tu esencia es perfecta, plena y completa.

¿Es el momento de tomar un nuevo rumbo?

Es la etapa en la que se puede descubrir y comprender aquello que llena nuestra vida de sentido. Y para esto debemos ser plenamente conscientes de que vivimos en un mundo material, pero también espiritual, y que este último puede formar parte de nuestra realidad, aportando un valor a la vida, sobre todo en los malos momentos. Creo que es interesante descubrir esa dimensión espiritual, ya que nos puede ayudar a ver las cosas con una perspectiva distinta. Y a través de ella podemos llegar a alcanzar la felicidad, esa meta que todos anhelamos.

Porque la pregunta clave al final de este largo y fructífero viaje no es si se puede ser feliz, sino si se está dispuesto a serlo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente.

La Ley De Correspondencia

“Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba”.

“Como es adentro, es afuera”.

Esta ley de correspondencia es una de las más importantes.

Establece que lo de afuera es una proyección de lo de dentro. Tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior.

Lo que es arriba es una proyección de lo que es abajo y viceversa.

Esta ley declara que puedes saber lo que está pasando dentro de ti con solo fijarte en lo que está pasando a tu alrededor.

Y puedes conocer cómo es el universo y otras dimensiones, tan solo observando tu interior.

“Conócete a ti mismo y conocerás el universo”

La Ley de la Correspondencia tiene aplicaciones sin fin. Por ejemplo: considerando en un hombre el cuerpo físico como el “abajo” y su mente como el “arriba” decimos: “como es el pensamiento de un hombre así es su cuerpo”.

Puede ser: mente sana en cuerpo sano, o cuerpo enfermo como manifestación de pensamientos distorsionados.

Afortunadamente en las enseñanzas de Hermes “el tres veces sabio” la enfermedad viene de la mano con el remedio: “Cambia el pensamiento y sanarás tu cuerpo.

En el cuerpo humano todo es mente. Cada célula es inteligente y guarda la información que precisa. Además tiene la habilidad de comunicarse instantáneamente con las demás células. Estas capacidades son reales, pero no podemos verlas ni tocarlas.

Por ejemplo: nos hacemos daño en el dedo gordo del pie e inmediatamente el sistema nervioso y el cerebro lo saben. Como resultado el dedo golpeado recibe la dosis adecuada de aquello que necesita para cicatrizar la herida y combatir una posible infección.

De la misma manera, en el universo también Todo es Mente. Cada célula del macrocosmos, llámese hombre, planeta, sistema solar o galaxia, posee proporcionalmente el grado de inteligencia que necesita. La interconexión entre ellas y la Mente que las gobierna también es perfecta: el Todo afecta las partes y las partes influyen a su vez en el Todo.

Puede ser que un hombre sea más pequeño que la más microscópica brizna de polvo en la galaxia, pero si un ser humano cambia, invariablemente estará alterando la esencia misma de todo el universo.

Todo lo que hay en el universo es un fractal. Todo lo que se divide es una réplica exacta de lo que se dividió. Siempre se va dividiendo en partes iguales. Es como la mitosis celular.

Nosotros somos una correspondencia del universo. Nuestro cuerpo físico es exactamente igual a como es el universo.

“Como es arriba, es abajo”

Lo que uno genere hacia fuera, siempre es una réplica de lo que está dentro.

Si uno genera algo positivo, pero siempre le vuelve negativo, es porque tan positivo no era.

Por eso no hace falta ir al universo para entender el universo. Simplemente con vivir aquí, ya estamos viviendo una correspondencia de lo que es la totalidad.

Si logramos disfrutar y vivenciar nuestra vida con la máxima felicidad y máxima libertad aquí en la materia (3ª dimensión), estamos haciendo el mismo trabajo en todas las otras dimensiones, porque todo está unificado, todo es un fractal, todo es lo mismo.

Todo el universo funciona de forma analógica, parecida.

Hay una analogía, una correspondencia entre los astros y los planetas y las cualidades y características de cada persona al nacer. Cada persona, cuando nace, está influenciada por los astros y los planetas. Hay una correspondencia entre la psicología, el carácter de una persona y su horóscopo natal. 

Todo lo que vemos es un reflejo de lo que hay en dimensiones superiores, todo es un fractal. El universo es como un espejo que refleja lo que hay en otros planos de consciencia, y éstos están todos entrelazados. Vamos emulándonos unos a otros hasta que alcanzamos el máximo de consciencia, el máximo de perfección. Todo son espejos paralelos, dimensiones paralelas, y una dimensión es un estado de consciencia.

Las neuronas que están en nuestro cerebro, nos permiten pensar. Nosotros, los seres humanos, somos las neuronas de la mente consciente (Dios). Este sería un ejemplo de la ley de correspondencia.

Dios es el logo solar, el sistema solar.

Los seres humanos tenemos chakras, puntos energéticos. Los chakras del logo solar son los planetas. Cuando un ser humano tiene los chakras alineados, fluye la energía de amor y es cuando llega a la perfección humana. Lo mismo ocurrirá con el logo solar y los planetas.

“Como es adentro, es afuera”

Toda la dinámica de la vida es un ir de dentro hacia afuera. Tu mundo externo expresivo se corresponderá con tu mundo interno pensante y emocional.

Cuando no nos gusta lo que hay fuera de nosotros, debemos examinarnos a nosotros mismos.

Tu mundo externo de relaciones vendrá determinado por la persona que lleves dentro; o sea, por tu verdadera personalidad interna.

Tu salud será la que configuren tus actitudes mentales internas.

Tu mundo exterior de logro económico e ingresos irá parejo a tu mundo interno de pensamiento y preparación.

La forma en que la gente responda y reaccione ante ti será un reflejo de tu actitud y comportamiento hacia ella.

Tu forma de conducir y cuidar tu coche se corresponderá en todo momento con tu estado mental.

Cuando te sientas positivo, confiado y creas que controlas tu vida, tu hogar y tu lugar de trabajo estarán bien organizados y tu coche recibirá la atención adecuada.

Si el trabajo te agobia, te sientes frustrado o no eres feliz, entonces tu casa, tu lugar de trabajo e incluso el armario donde guardas tus cosas reflejarán el estado de desorden y confusión que te invade.

En cualquier parte puedes percibir los efectos de esta ley de correspondencia.

Todo se manifiesta desde el interior hacia el exterior.

Para lograr cambiar lo de afuera, todo lo que nos rodea, debemos cambiarnos a nosotros mismos. Por eso el camino siempre está en ir a nuestro interior, observarnos a nosotros mismos.

Tienes que convertirte internamente en una persona distinta si quieres conseguir externamente resultados de otra índole.

La mayoría de las personas tratan de mejorar o cambiar algunos aspectos de su vida intentando que sean los demás los que cambien. No les gusta lo que ven reflejado en el espejo de su vida y se aplican en darle brillo al espejo en vez de ir a lo que realmente es la causa del reflejo, ellos mismos.

La única forma que tienes de cambiar las cosas externas es cambiar las cosas internas.

La comprensión de la Ley de Correspondencia permite la liberación de toda limitación: miedos, creencias duales de bueno, malo, justicia, injusticia, deseo de venganza, culpa, rencor, resentimiento, baja autoestima, etc.

A cada ser humano le corresponde un cuerpo físico perfecto y correspondiente con una capacidad mental de percepción que determina una personalidad específica. Este comportamiento mental va a asimilar una información de su entorno creando una personalidad en donde se instala el destino (necesidad de aprender lo que falta en el camino evolutivo de conciencia).

Desde la ley de correspondencia, los padres hacen lo mejor que saben o creen a pesar de los errores que puedan cometer, los cuales son matemáticamente correspondientes a la experiencia que necesita el individuo.

Todas y cada una de las decisiones tomadas a lo largo de la vida (desde comprensión o desde creencias) hacen parte de la ley de correspondencia para poder verificar el resultado de la misma. Es por esto que desde la ley de correspondencia no hay error sino experiencias a través de un proceso evolutivo.

En el universo todo responde a un propósito perfecto. Todo es aprovechable, tanto el sabio, como el ignorante, como el inocente tienen una función en el universo.

PRINCIPIOS QUE PERMITEN RECONOCER LA EXISTENCIA DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

1. Toda situación es un aprendizaje:

• El universo y todos sus procesos son pedagógicos. Obtener un resultado que genera satisfacción y poderlo repetir de manera voluntaria cuantas veces te propongas, muestra que “sabes”. Obtener un resultado que genera insatisfacción muestra que “no sabes”. 

• Solo la ignorancia o el “creer saber” genera ineficiencia en la vida.

• Comprender este principio genera eficiencia ya que:
Saber te da las condiciones para enseñar.
◦ No saber te indica que puedes disponerte a aprender.

2. Toda circunstancia es generada por uno mismo:

Comprender este principio libera de la culpa, el rencor, el resentimiento, el deseo de venganza, la baja autoestima, etc. y por lo tanto la somatización de todos y cada una de estas reacciones.

“Todo lo que ha sucedido en tu vida, lo que sucede y lo que sucederá, en tu interior y en tu exterior, es generado por ti mismo”. Cualquier experiencia de insatisfacción no ha sido causada por nadie sino por la interpretación de quien experimenta dicha insatisfacción.

“De la misma manera que tú no le has hecho daño a nadie, nadie te ha hecho daño a ti”. Los errores son aprovechables y generan la perfecta correspondencia para quienes requieren de dicha experiencia.

3. No hay ningún evento que no corresponda con quién lo vive:

Comprender este principio libera de la creencia de la justicia, la injusticia, la buena y la mala suerte.

• Cada quien tiene lo necesario y correspondiente con su propia experiencia.

• Pedir es un ejercicio inútil pero necesario. Inútil para el propósito del ser humano, y necesario para descubrir que el universo tiene un orden.

• Transformar el pedir en actuar trae consigo eficiencia en la experiencia de vida. Actuar permite verificar un resultado de sabiduría o de ignorancia y la observación de éste, la disposición a aprender o a enseñar y a fluir con el orden universal.

4. Estamos ubicados en el lugar que exactamente nos corresponde:

Comprender este principio libera de la creencia de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto.

• Las diferentes circunstancias políticas, religiosas, locativas no son ni buenas ni malas, ni justas ni injustas. Simplemente necesarias y correspondientes con quien las vive.

• Cada espíritu ha sido dirigido por maestros de ley para ubicarse en el lugar matemáticamente exacto de acuerdo a lo que este requiera para completar su proceso de evolución y expansión de conciencia.

5. Venimos a la vida con lo necesario para vivirla:

• Si alguien no tuviera lo necesario para vivir, simplemente no viviría. Algo diferente es querer vivir de otra manera lo cuál es una condición del ego que no se satisface con lo que tiene.

• Cada quien tiene lo necesario para:

◦ Aprender a trascender su destino (o situaciones de aprendizaje).

◦ Desarrollar su función (actividad que permite el auto-sustento).

6. Sólo sucede lo que tiene que suceder:

Comprender este principio libera de todos los miedos.

• A nivel global e individual todos los sucesos que afectan la vida corresponden matemáticamente con la persona que los vive.

• Preocuparse por lo que puede pasar o no en el futuro o por lo que pasó en el pasado le quita eficiencia al presente.

7. Sólo se da o se tiene lo necesario:

• Es imposible conseguir aquello que no necesites e imposible perder aquello que necesitas.

• Sólo se tiene y se experimenta aquello matemáticamente correspondiente con las creencias, pensamientos y actitudes que se tienen.

• Sólo se mantiene aquello que se necesita en la experiencia.

Quien agrede y se queja de lo que tiene esta en riesgo de perder lo que necesita. Todo aquello que no se valora se va perdiendo.

Comprender esta Ley Universal te libera del Miedo. Pues pones tu atención y observación en tus acciones, pensamientos y sentimientos y eres consciente de que tu vida es creada a partir de lo que tú generes.

Así como trates a los demás, serás tú tratado. De la misma manera, lo que tú pienses de los demás, los demás pensarán de ti. Y lo que tú sientas acerca de una determinada persona, ella te lo reflejará, pues es lo que tú sientes en tu interior.

RECONOCIMIENTO DEL EFECTO DE FLUIR CON LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

Aprovechamiento de experiencias difíciles en lugar de evitarlas, luchar o pretender que no existen.

• Cambios a correspondencias superiores:

Situaciones que antes eran difíciles e insatisfactorias van desapareciendo y se abre el paso a correspondencias con nuevas experiencias, lugares y personas que generan cada vez mayores niveles de satisfacción.

◦ Mayor acceso a la abundancia, la satisfacción personal y la paz interior.

◦ Mayor capacidad y posibilidades de servicio.

RECONOCIMIENTO Y EFECTO DE SALIR DE LA LEY DE CORRESPONDENCIA:

• Cambios a correspondencias cada vez más insatisfactorias.

Lucha y desgaste ante lo que corresponde vivir: lugar, trabajo, personas, situaciones presentes.

Falta de compromiso y limitación en el servicio.

Sensación de fracaso.

Bloqueos.

Insatisfacción.

• Dificultad para tener éxito.

• Miedos.

Angustias.

Frustraciones.

Sufrimiento.

• Baja autoestima.

• etc.

*Si lo desea, puede leer la publicación:  “La Ley de causa y efecto“.

Biodescodificación de los pechos

2ª Etapa (Protección), 3ª Etapa (Movimiento, Valorización) y 4ª Etapa (Relación).

Los senos son un lazo directo con nuestra manera de amamantar, ya sea a nuestros hijos, nuestra familia, nuestro cónyuge o al mundo en general.

Tener un problema en un seno, tanto en el hombre como en la mujer, se relaciona con un sentimiento de inseguridad con respecto a nutrir bien o proteger a aquellos que uno amamanta. Amamantar significa que se sigue tratando al otro como si fuera un niño dependiente de su madre.

Es posible que la persona con un problema en el seno sea del tipo que se esfuerza por mantener una apariencia maternal, por ser un buen padre, o que se preocupa demasiado por los que ama en detrimento de sus propias necesidades. Así, de manera inconsciente, está resentida con ellos porque no tiene tiempo para sí mismo a causa de sus numerosas demandas. Suele ser una persona muy controladora en su manera de amamantar a los demás. Este tipo de problema puede también significar que la persona se exige demasiado, que se cuida hasta el punto de ser excesivamente prudente.

Para una persona diestra, el seno derecho está relacionado con el cónyuge, su familia u otras personas cercanas a ella. Su seno izquierdo se relaciona más con su hijo (o incluso con su niño interior).

Para una zurda/o es a la inversa.

Si una mujer tiene un problema en los senos de orden estrictamente estético, recibe el mensaje de que se preocupa demasiado por su imagen como madre. Debe darse el derecho de ser el tipo de madre que es y aceptar sus límites.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo? 

Si yo estoy presentando cualquier síntoma en alguna o en ambas mamas significa que estoy viviendo o he vivido un conflicto de desprotección, de separación. Esto significa que he sido separada o me siento separada de alguien que me hace sentir protegida o bien, segura.

Los problemas más comunes son: dolores, endurecimiento, mastitis, mastosis, quistes, fibromas, tumores y cáncer.

MAMA DERECHA

La mama derecha representa en mujeres diestras u hombres zurdos:

– Separación de mi pareja.

– Separación de mi amante.

– Separación de mi padre.

– Separación de mis hijos mayores de edad.

Separación: también puede ser desde una muerte repentina, un divorcio, un abandono del hogar, etc.

MAMA IZQUIERDA

La mama izquierda representa en mujeres zurdas y hombres diestros:

– Separación de mi madre.

– Separación de mis hijos menores.

Una patología de seno es sinónimo de problemáticas en el Nido, dominadas por sentimientos de preocupación general, haciendo intervenir todos los habitantes de éste y en la gran mayoría de los casos es el hijo o el marido. No hay que olvidar que los habitantes pueden ser reales o simbólicos.

Un hijo simbólico puede ser un negocio, o una hermana, o la madre, una mascota, o el propio marido.

También el Nido puede ser real o simbólico.

Un nido simbólico puede ser el calor familiar, las fiestas.

La función biológica de las mamas, es la de “alimentar” y la de “proteger”, porque bajo nuestro seno acogemos a los seres queridos.

Las patologías más comunes son los cánceres ductales infiltrantes casi en el 80% de los casos y básicamente son los siguientes conflictos:

Mama Izquierda:

En mujeres diestras: Conflicto madre/hijo o conflicto de nido.

En mujeres zurdas: Conflicto de pareja, no de tipo sexual. Conflicto de preocupación o de pelea.

Mama derecha:

En mujeres diestras: Conflicto de pareja, no de tipo sexual. Conflicto de preocupación o de pelea.

En mujeres zurdas: Conflicto madre/hijo (o hija/madre) o conflicto de nido.

Ejemplo: Un niño se suelta de la mano de la madre y es atropellado. Se mantiene en el hospital entre la vida y la muerte. La madre se hace reproches.

Ejemplo: A una mujer le notifican de repente que la van a correr de su casa (el nido) y todas sus cosas se van a la calle. Su marido le reprocha a ella.

Glándula mamaria:

Patologías: Fibroma, Adenofibroma y Adenocarcinoma.

Sentido biológico: “Para proteger mi integridad fabrico más células ensanchando mi piel”.

En la segunda etapa es protección familiar.

Las glándulas mamarias obligan al cachorro a permanecer más tiempo con la madre y eso ayuda a acelerar la evolución de la especie.

Hay dos mamas. Una está más arriba que la otra, una es más grande que la otra, una da más proteínas y la otra más grasas.

No por tener mucho pecho tienes más leche.

La glándula mamaria es de segunda etapa porque le da los anticuerpos albergue para que pueda empezar a defenderse del entorno.

Canales Galactóforos:

Patologías: Cáncer Intraductal, Epitenoma y Microcalcificación.

Sentido biológico: “Para no sentirme desvalorizada regenero el tejido para poder afrontar nuevos retos“.

4ª Etapa (Relación):

Localización del tumor:

Los pechos tienen cuatro cuadrantes y el centro (pezón).

La mayoría de tumores salen en la parte alta y exterior.

La parte alta es lo que yo puedo dar, lo que doy a otro, en lo que yo me ocupo del otro.

La parte inferior es lo que yo necesito.

La parte externa son conflictos con otras personas.

La parte interna son conflictos hacia ocuparse de una misma.

Nacer con un solo pezón, el pezón invertido, o sin pezones obliga a buscar en el árbol un programa de supervivencia.

Por ejemplo: cuando se tenían muchos hijos durante la guerra, y tu hermana también, y muere una de las madres, y no puedes criar a todos los hijos, el que está en la barriga fabrica menos pezones o ninguno.

Cuando me siento desprotegida hago más pecho para atraer a un hombre.

Durante muchos años la mujer ha cuidado del nido familiar y el hombre ha ido a trabajar, siempre ha habido esos roles.

Con los cambios de roles la mujer empieza una masculinización y los hombres también desarrollan patologías femeninas. En la mujer sube la testosterona y bajan sus estrógenos y en el hombre suben sus estrógenos y baja su testosterona. Hay un 3% de cáncer de pecho en hombres. Muchos están desempleados y sus mujeres trabajan…

En términos genéticos un cáncer siempre es un conflicto de identidad.

En una diestra: el pecho derecho es colaterales, pecho izquierdo verticales. 

No es lo mismo tener un adenocarcinoma que un carcinoma.

El adenocarcinoma se desarrolla siempre en la fase de enfermedad simpaticotónica.

Existe un conflicto desencadenante que hay que localizar.

El carcinoma (cáncer ductal infiltrante) se desarrolla en la fase vagotónica. Fase curativa, es un cáncer que se está curando. A veces, la paciente de un carcinoma se siente curada, pero el diagnóstico le vuelve a entrar en un círculo vicioso.

Podemos encontrar gente con este tipo de cáncer sin conflicto desencadenante, porque está en fase de curación.

Nunca encontrarán a una mujer con adenocarcinoma sin conflicto desencadenante.

Es muy importante saber cuándo le diagnosticaron el cáncer.

En Biodescodificación hay que cuadrar la persona en el tiempo.

El carcinoma suele deberse a un conflicto de diagnóstico.

En diestras, si es un adenocarcinoma en el pecho derecho: “Yo no me siento alimentado por mi pareja, familia o colateral.” (alimento emocional). Una mujer puede sentirse protegida pero no alimentada.

En el pecho izquierdo: “Yo no puedo alimentar a mi hijo”.

Un carcinoma en el pecho derecho: “Yo no me siento protegida por mi pareja, familia o colateral”.

En el pecho izquierdo: “Yo no puedo proteger a mi hijo”.

EN UNA ZURDA NO ES EXACTAMENTE AL REVES…

Si es verdad que para una zurda la derecha es función materna y la izquierda de colaterales. Una zurda con un adenocarcinoma en el pecho derecho: “Mi hijo es tóxico”. Para una mujer zurda tener hijos es un engorro, ella quiere salir a cazar.

Adenocarcinoma en el pecho izquierdo: “No me siento alimentada por mi familia”.

Un carcinoma en el pecho izquierdo: “Mi padre no me protege”. Conflicto con el padre (transgeneracional), ella se casa con papá, su marido es un espejo de papá. Y a menudo, desorden amoroso.

A una zurda le dicen de amputar el pecho derecho y dice “adelante.” Una diestra se lo tendrá que pensar mucho.

Puede darse una niña que al desarrollarse solo desarrolle un pecho. El conflicto es de la madre pero lo somatiza ella, puede que la madre no tenga protección pero en vez de desarrollar un cáncer, su hija no desarrolla el pecho.

¿Cuál es la emoción biológica oculta? 

Representan la maternidad, el cuidado y el sustento.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Con perfecto equilibrio recibo y tomando conciencia.

Representan el principio de la maternidad. Cuando hay problemas con ellos, eso significa generalmente que nos estamos «pasando» en nuestro rol de madres, ya sea en relación con una persona, un lugar, una cosa o una experiencia.

Parte del proceso que exige el rol de madre es permitir que los hijos crezcan. Es necesario saber cuándo tenemos que cruzarnos de brazos, entregarles las riendas y dejarlos en paz. La persona sobreprotectora no prepara a los demás para enfrentar y manejar su propia experiencia. A veces hay situaciones en que con nuestra actitud dominante cortamos las agallas a nuestros hijos.

Si el problema es el cáncer, lo que está en juego es, además, un profundo resentimiento. Libérese del miedo, y sepa que en cada uno de nosotros reside la Inteligencia del Universo.

Al vivir un problema relacionado con tu forma de ser madre o de amamantar, recibes el mensaje de perdonar a tu propia madre. Si tu manera de amamantar te ocasiona problemas, es fácil concluir que la manera en que lo hizo tu madre seguramente te causó problemas. En lugar de esforzarte o quejarte por lo que vives, debes darte cuenta de que no viniste a la Tierra para proteger y alimentar a todos los que amas. Si te piden ayuda y está dentro de tus posibilidades, debes darla sin ir más allá de tus límites, es decir, respetándote a ti mismo; no dudes en amamantar, pero hazlo con amor, alegría y placer. Si no puedes o no quieres ayudar, reconócelo y concédete el derecho de no hacerlo por el momento. Tus límites actuales no serán necesariamente los mismos toda tu vida.

Tu sentido del deber es demasiado grande, te exiges demasiado. Debes aprender a ceder ante tus seres queridos. El hecho de que se vuelvan autónomos no significa que te los arrancan del seno. El amor maternal puede permanecer sin que te sientas obligado a amamantar continuamente.

  • Fuente: Akasha Sanación Integral (Facebook)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mujer sobrevive a un cáncer de mama con metástasis gracias a un nuevo tratamiento

Cuando la transpiración habla sobre tus emociones

La transpiración puede hablar sobre tu estado emocional y recibir el nombre de transpiración emocional. Si se trata de sudoración excesiva, recibe el nombre de Hiperhidrosis emocional. Aunque todo el mundo sabe que el sudor tiene la función de mantener la temperatura del cuerpo estable a 37º, también tiene otra función: darnos información sobre el estrés, el miedo, el dolor, la ansiedad e inseguridades que sentimos o tenemos.

La explicación es que el 95% de nuestro sudor es agua, estrechamente vinculado a nuestro cuerpo emocional, compuesto por cloruros, urea y amoníacos. Además de minerales como el zinc, cobre, el níquel, hierro, plomo, cadmio y manganeso. La transpiración emocional se siente allí donde tenemos las glándulas sudoríparas ecrinas en mayor cantidad: palmas de las manos, plantas de los pies, ingles, frente y axilas.

¿Qué nos comunica la transpiración?

Transpiración por estrés ocasional: Todos hemos sufrido este tipo de transpiración emocional alguna vez en la vida. Ya sea porque estamos pasando una época estresante en el trabajo por algún hecho puntual, puesto en situaciones comprometidas como hablar en público, una entrevista de trabajo Estamos hablando de las típicas situaciones normales de estrés o nerviosismo puntual que pueden producirse en cualquier momento del día.

Transpiración por estrés o ansiedad: Si hemos instalado el estrés en nuestra vida diaria, es probable que transpiremos por ansiedad. Cuando esta sudoración es abundante, hablamos de sudoración excesiva o hiperidrosis emocional.

Sudoración excesiva o hiperhidrosis emocional: se produce por una situación psicológica que generalmente empieza por el miedo y evoluciona con un estado de ansiedad importante. Lo peor de este tipo de transpiración excesiva es que sus síntomas producen todavía más ansiedad a la persona que lo padece, hecho que no le permite desarrollarse adecuadamente en ninguno de los ámbitos de su vida. 

Transpiración por miedo: Cuando tenemos miedo ante alguien o alguna situación concreta, nuestro cuerpo se pone en situación de alarma. Es probable que empecemos a sudar en las manos y las axilas. Cuando esta transpiración está acompañada de mal olor, recibe el nombre de bromhidrosis

Transpiración por acumulación emocional: es posible que la persona no pase por situaciones estresantes, pero que sienta resentimiento hacia sí misma por emociones negativas reprimidas que ha acumulado desde hace muchos años. Este hecho no se podrá controlar hasta que se haga un trabajo de evolución interior proyectando el perdón hacia aquellas personas o situaciones decepcionantes que hemos pasado.

Mal olor o Bromhidrosis: las causas del mal olor tiene que ver con la autoestima y la capacidad del sujeto para relacionarse con los demás. Cuando las glándulas apocrinas situadas en axilas, genitales y pecho no funcionan correctamente, al entrar en contacto con las bacterias de la piel su descomposición produce amonio y ácido graso, lo que genera un olor fuerte.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-“.

Cómo amar -Jeff Foster-

“No puedo vivir sin ti”.
Me completas“.
Sin ti soy nada“.
Nunca me abandones“.

Te vendieron una hermosa mentira acerca del amor. Y en tu inocencia, compraste la mentira, la tomaste como verdad. Porque todos a tu alrededor estaban haciendo lo mismo, y querías encajar, y estabas tan asustado/a de estar solo/a, ya que nunca te habías sumergido en la dicha oceánica de tu propia soledad y hallado seguridad ahí.

Nadie vendrá a salvarte, ves. Ningún príncipe montado a caballo. Ninguna Julieta. Ninguna madre sustituta. Ninguna Persona Especial. Ningún mesías que se llevará tu dolor, tus sentimientos de vacío, esa sensación de separación y abandono que está contigo desde que eras joven. Nadie será capaz de sentir y metabolizar tus sentimientos por ti. Nadie puede vivir y morir por ti. Nadie tiene el poder de distraerte permanentemente. Nadie puede ser dueño deo pertenecer a alguien.

Tu otra mitad, tu compleción, no está fuera de ti, ves, sino profundamente dentro de ti. Vive como tu mismísima presencia, arde como el Sol interior.

Tantas personas están buscando el amor. O están intentando aferrarse a un amor que parece estarse deslizando entre sus dedos. O sienten que han perdido el amor y tratan de recuperarlo, escapando de sentimientos incómodos, de síndrome de abstinencia, adormeciéndose con más sueños, corriendo cada vez más lejos de sí mismos, en búsqueda de algo que nunca alcanzarán, aún soñando con su Persona Especial que los completará, que les otorgará una vida de seguridad psicológica, que será la madre o padre perfectos que nunca tuvieron en la Tierra.

Por supuesto, eso no es amor. Eso es miedo, un escape urgente de la soledad.

Si puedes encontrarlo o perderlo, si puedes estar “en” o “fuera de” él, si se te puede regalar o quitar, si tienes que pelear por él, rogar por él, manipularte a ti mismo/a o a otros para obtenerlo, si sientes que te has hecho merecedor/a de él, si duele, entonces es la versión mental del amor. Es la mentira. Ya que si amas, estás presente. Eso es todo.

Si amas a alguien, estás presente con ellos. Tan presente con ellos como lo estás contigo mismo. Tan presente como el Sol en el cielo, a pesar de las nubes, las tormentas, el clima siempre cambiante.

No confundas amor con deseo, entonces. El deseo viene y se va. Arde brillantemente, o la llama se extingue. Pero el deseo no es consistente, como el amor.

No confundas amor con atracción. La atracción es hermosa, pero viene y va, se alza y cae como las olas en el océano, cambia con las estaciones, días, horas, momentos. No es siempre -presente- como el amor.

No confundas amor con sentimientos cálidos y agradables, incluso sentimientos de estar enamorado/a“. Los sentimientos agradables se convierten en dolorosos tan rápido. El amor no es placer ni dolor, no es éxtasis ni duelo; es el campo que perdura, incluso cuando la felicidad se desvanece en la desesperación.

No confundas al amor con la urgencia de poseer a alguien o de ser poseído/a. El amor no es encaprichamiento. El amor no es obsesivo ni compulsivo. El amor no se apega. El amor no posee nada; no tiene peso ni forma. El amor no diceTe necesito para mi felicidad, mi contento, mi vida, no, el amor es sinónimo de la libertad, de un corazón abierto, de la voluntad para sentir cada sentimiento, pensar cada pensamiento.

El mito más peligroso es que otra persona puede “hacerte feliz”. No, no. La felicidad, la verdadera felicidad, la clase de felicidad que no puede ser comprada ni vendida o pulcramente empaquetada, es idéntica a tu propia presencia, la cual nadie te puede dar, y nadie te puede arrebatar. Si buscas a otros para ser feliz, siempre dependerás de ellos, siempre tendrás miedo de perderlos, y temerás y el resentimiento retumbará por debajo de tu amor. Te adaptarás para complacerlos, adormecerás tus pensamientos y sentimientos, cerrarás tus ojos a la verdad y vivirás en fantasía y esperanza. Te harás a ti mismo/a infeliz para ganar su amor, mantenerlos cerca, controlarlos. Te harás infeliz a ti mismo/a tratando de hacerlos felices a elloso forzándote a ti mism@ a ser feliz. Eso no es amor, es adicción a una persona. Es miedo enmascarado como romance. Es la mentira.

Pero debajo de cada adicción está el anhelo por un hogar, por una Madre en el sentido más profundo de la palabra. Encuentra el sentido más profundo de hogar dentro de ti. Haz de tu cuerpo tu hogar, tu aliento, tu vientre cuando se eleva y cae en el momento presente. Encuentra tu base en la sensación de estar vivo/a. Y en ese lugar de presencia, pasa tiempo con otros que te nutran, que te ayuden a sentirte vivo/a, que empaticen contigo y puedan validar tus valiosos sentimientos. Cuando no estás tratando de ganar amor, cuando no estás huyendo de tus sentimientos incómodos, puedes darte el lujo de amar y ser amado/a realmente.

Invita a otros a tu campo de amor; déjalos quedarse, déjalos irse, inclínate ante su camino y camina el tuyo con valentía. Pero no compres por un momento la mentira de que la salvación yace en cualquier parte excepto en el corazón mismo de tu exquisita presencia, el lugar donde no hay nada que salvar. El lugar donde tocas la vida, y eres tocado/a de vuelta, momento a momento.

Porque tú eres el Elegido, tu propio y más grande amante, compañero/a, amigo/a, gurú y Madre.

Entonces puedes decirte a ti mismo/a:

No puedo vivir sin ti“.
Me completas“.
Sin ti soy nada.
Nunca me abandones“.

  • Autor: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Háblate mucho y con cariño, vivirás más *Luis Rojas Marcos“.

Dejar de hablar a alguien como castigo

El silencio a veces cumple la función de castigo. Dejar de hablar a alguien es una salida a la que muchas personas acuden para “expresar” su enojo, su inconformidad o sus reproches.

¿Cómo de eficaz es este método para superar un problema o lograr que alguien cambie? ¿Qué significa la decisión de evitar las palabras cuando hay un rencor que arde?

Establecer un diálogo con alguien no es fácil, en especial si hay un conflicto que no parece tener vías de solución. Pero si en lugar de abordar el tema directamente lo que se hace es dejar de hablar al otro, lo único que se logra es introducir una tensión adicional. A la disputa no resuelta se suma un limbo que puede llegar a ser una verdadera incubadora de veneno.

“Habla para que yo te conozca” -Sócrates-

Muchos, sin embargo, en el fondo no tienen interés en resolver el conflicto mediante el diálogo. Lo que desean es que el otro se someta a su propio punto de vista. Entonces utilizan el silencio como castigo, para que el otro se doblegue. Finalmente se trata de una actitud infantil y lo peor es que no resuelve nada. Eso sí, proporciona una gratificación egoísta.

LAS RAZONES PARA CASTIGAR CON EL SILENCIO

Hay todo tipo de argumentos para defender la idea de que dejar de hablar a alguien es válido. En el fondo, lo que se busca es castigo. Que entienda que hay un reproche en esa ausencia de palabras. Pero, ¿por qué no decirlo, sino tramitarlo a través del silencio?

Estas son las principales razones que esgrimen aquellos que optan por esta medida:

  • Es mejor dejar de hablar a una persona que participar de una discusión en la que se intercambien insultos.

  • Esa persona no me escucha. Por más que le pido que cambie, no me hace caso. Entonces, es mejor no decir nada porque, ¿para qué?

  • Tiene que disculparse conmigo por lo que me hizo (o me dijo, o no hizo, o no dijo). Hasta que no lo haga, voy a dejar de hablar.

  • Para qué hablar si siempre llegamos al mismo punto. Mejor dejar de hablar para ver si entiende que no voy a ceder.

En todos los casos se afirma que el silencio es la mejor opción para tramitar el conflicto. Por una razón u otra, la palabra se ha mostrado ineficaz. Se acude entonces a la decisión de dejar de hablar a alguien para que esto sea asumido como un castigo y, en consecuencia, el otro reconsidere su actitud.

DEJAR DE HABLAR A ALGUIEN ES AGRESIVO

Un silencio puede tener multitud de significados. Algunos de ellos son realmente violentos. Dejar de hablar a alguien es asumir una actitud pasivo-agresiva. Esto quiere decir que se está violentando al otro, pero de manera implícita. La mayoría de las veces este tipo de actitudes son tanto o más nocivas que la agresión directa, y lo son porque el silencio se convierte en un vacío que es susceptible de cualquier tipo de interpretación.

Para quien deja de hablar a alguien hay razones claras. También hay una expectativa clara frente a lo que esta situación debe traer como desenlace. Pero, a quienes acuden a estos recursos habría que preguntarles: ¿estás seguro de que el otro comprende realmente el significado de tu silencio? ¿Jurarías que la mejor manera de lograr que cambie, o haga lo que tú quieres que haga, es atacándolo con la falta de diálogo?

El silencio alarga distancias. Y la distancia no suele ser un buen aliado para la comprensión o para restaurar lazos rotos o dañados. Por el contrario, contribuye a ahondar las diferencias.

Por otro lado, dejar de hablar a alguien puede funcionar momentáneamente. Se impone el castigo y el otro reacciona: vuelve para disculparse, prometerte cambios o hacer lo que tú quieres. Sin embargo, a largo plazo también termina incubando pequeños rencores que pueden crecer. El silencio rara vez resuelve el conflicto de fondo o da paso a su resolución, solo lo encubre.

LAS SANAS FUNCIONES DEL SILENCIO

Es cierto que a veces es mejor callar. Cuando estamos muy exaltados, por ejemplo. La ira hace que exageremos y nos preocupemos más por herir al otro que por expresar realmente lo que pensamos o sentimos. En esas condiciones nada mejor que dejar de hablar mientras recuperamos la compostura. Bajo esas circunstancias, se trata de una decisión inteligente.

En cambio, dejar de hablar para castigar o propiciar que otra persona “se rinda” como hemos dicho es raro que traiga buenos resultados.

A veces nos enfrentamos al reto de expresar nuestra ira o nuestro enfado, pero sin herir al otro. La salida no está en dejar de hablar, sino en buscar y encontrar los medios para tender puentes hacia la comprensión. La ausencia de palabras puede hacer que el otro ceda, lo que no significa que el conflicto desaparezca. Por otro lado, también puede pasar que el otro no lo haga y que lo que en un principio era un copo de nieve se trasforme en una bola.

Quizás lo necesario sea buscar mejores condiciones para conversar. También una forma diferente de expresar nuestra inconformidad. Cambiar el espacio rutinario por otro más cálido y amable a veces contribuye a que la comunicación se renueve.

Hablar desde el corazón, siempre remitiéndote a lo que tú sientes y no lo a lo que supones que siente el otro es una fórmula que no suele fallar. Inténtalo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Lo que no decimos enferma

Los ojos y sus conflictos emocionales (Descodificación Biológica)

ojo universoSe dice que los ojos son el espejo del alma, entonces… ¿Qué dicen mis ojos en relación a mis problemas…?

LOS OJOS Y SUS CONFLICTOS

Representan mi capacidad de ver, y cuando tengo problemas con ellos significa que hay algo que no quiero ver o que quiero ver y no veo, ya sea en nosotros o en la vida, pasada, presente o futura.

¿Qué he visto o estoy viendo que no quiero ver? ¿Qué quiero ver y no veo? ¿Niegas algo que sucede en tu presente? ¿Qué es lo que no quieres enfrentar? ¿Tienes miedo de contemplar el presente o el futuro? Si pudieras ver con claridad, ¿qué verías que ahora no ves? ¿Puedo ver lo que estoy haciéndome a mí mismo?

EL OJO IZQUIERDO (En una persona diestra):

Tiene relación con la imagen que tengo o que doy, de mí mismo. Dirige el movimiento, mira a los enemigos, mira a lo lejos para disparar, es el ojo que me defiende del peligro, el que me avisa de alguna amenaza cerca.

EL OJO DERECHO (En una persona diestra):

Tiene relación con mis colaterales. Memoriza, compara los rostros conocidos y desconocidos, mira a mis amigos, está relacionado con mis padres, mis hijos, mis prójimos, mis amigos, mi identidad, representa el reconocimiento que doy a los demás, es el ojo que demuestra mis afectos.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento algún problema en alguno de mis ojos, significa que no quiero ver algún conflicto relacionado con el ojo correspondiente (o quiero ver algo que no veo). Puede ser un problema presente (ver de cerca) o bien un problema a futuro (ver de lejos). Soy una persona muy aprehensiva y muchas cosas me hacen sentir miedo.

Resentir:
No quiero ver más allá, no quiero pensar en el futuro. No quiero ver lo que realmente estoy viviendo. Prefiero ver hacia otro lado.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?
Representan la capacidad de ver con claridad: el pasado, el presente y el futuro.

¿Cómo libero esa emoción biológica?
Acepto que la vida es como es y negándome a verlo no ganaré nada. Vivo en coherencia con alegría. Amo todo lo que me ocurre, sea bueno o malo (Ya que en realidad no sabemos qué será mejor para nosotros). Acepto que de mí depende sanar mis ojos.

Conflictos de las diferentes partes del ojo:

  • RETINA: “No quiero imprimir lo que he visto”

  • LENTES (Cristalino): Miedo en la nuca, la presa perseguida.

  • CÓRNEA: Función de protección y enfoque “He perdido contacto visual con…” En fase de estrés se produce úlcera y en fase de recuperación hay inflamación.

  • CUERPO VÍTREO: Su función es amortiguar ante traumas. Da forma al ojo.

  • CONDUCTOS LACRIMALES (úlcera): “Querer ser/no ser visto”.  “No poder asimilar/confiar en uno mismo”.

  • PÁRPADO: Motricidad. “No podemos ver sin ser vistos” Afecciones de los ojos.

  • IRRITACIÓN: Algo de lo que veo me irrita. El mundo que veo a mí alrededor me irrita. Deseo no ver esta situación que me molesta.

  • QUERATITIS: Estoy muy molesto, tengo rabia por algo que vi.

  • SEQUEDAD: Veo a todos con furia, porque no son como quiero que sean, porque no hacen lo que quiero que hagan. Me niego rotundamente a ver con amor. Prefiero morirme que perdonar. Estoy despechado y dolido.

  • ORZUELO: He visto algo sucio. Vi algo que me dio rabia. Sólo me gusta ver cosas que me interesan.

Es momento de que seas consciente de que nada cambiará en tu vida, aunque rehúses ver la verdad cerrando los ojos. En lugar de creer que puedes perder a alguien o a algo, sería más sensato que le hicieras frente a la situación y la arreglaras. Si eres del tipo de persona que crees que viéndolo todo no tendrás derecho a equivocarte, debes saber que esta creencia no es buena para ti. No hay experiencias sin errores y no hay evolución sin experiencias.

Se dice que los ojos son el espejo del alma.

Esto significa que cualquier problema en ellos es un mensaje que te indica que no vas en la dirección necesaria para que tu alma realice tu plan de vida. Debes aceptar la idea de que no es normal ni hereditario tener una vista que disminuya. Si utilizas a menudo una de las expresiones antes citada, observa el miedo que te invade en el momento de utilizarla, y descubrirás qué creencia está afectando tus ojos.

PRINCIPALES PROBLEMAS OCULARES

  • DALTONISMO: No poder/querer ver un color por estrés. Ejemplo: asocio el rojo con la sangre, la muerte, los comunistas… algo que no quiero ver o me causa estrés.

  • GLAUCOMA: Quiero acercar hacia mí una cosa. Lo he perdido por poco.

  • PRESBICIA (Cristalino): No quiero ver lo que tengo delante. Rechazo acomodarme.

  • CATARATAS: No quiero ver lo que hay delante de mi. Miedo por la espalda. No acomodarme.

ASTIGMATISMO: “Quiero transformar una parte de la realidad”.

Este problema ocular es ocasionado por una variación en la curvatura de la superficie del ojo, lo que da como resultado una visión distorsionada de los objetos cercanos.

El astigmatismo revela problemas entre la vida interior y la vida social. Este problema lo experimenta la persona que no ve las cosas de la misma manera que los demás. Tiene dificultad para ver las cosas de manera objetiva. El hecho de que su manera de pensar no esté de acuerdo con el entorno le ocasiona conflictos interiores. Le cuesta más trabajo aceptar un cambio proveniente de otro que uno surgido de sí mismo. Le resulta difícil ver que un cambio es adecuado y positivo si éste le es impuesto por otra persona. Sin embargo, si este cambio es idea suya, se adaptará sin problemas. Suele ser una persona que se siente herida con mucha facilidad.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento astigmatismo, significa que estoy viviendo un conflicto de ira permanente.

  • Conflicto de miedo a aceptarme tal como soy.

  • No me acepto tal cual soy.

  • Soy una persona curiosa y con una gran necesidad de saberlo, verlo y conocerlo todo.

 Resentir:

“Busco respuestas en el exterior y no en el interior”. “Quiero transformar una parte de la realidad”. “Quiero reconocer mi belleza o lo bueno que soy”. “Quiero liberarme de mis padres”. “Me gustaría que mi realidad fuera diferente”. “Quiero esconder algo (personalidad, sentimientos…)”. “Solo puedo contar conmigo”. “No acepto del todo cómo soy”. “Rechazo ver mi realidad”. “Mi imagen ideal está lejos de la realidad, prefiero no ver los detalles”.

Ejemplo: A mi madre todos la ven como increíble, amable, amorosa, perfecta, pero yo no quiero parecerme a ella, quiero ser diferente, quiero a mi madre pero a la vez la detesto. Todo esto me lleva un sentimiento de autosuficiencia, de “yo puedo sin ella, yo puedo solo”. Por lo tanto, sólo puedo contar conmigo mismo.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?: Problemas con el «yo». Temor a verse realmente.

MIOPÍA: “El peligro está cerca y viene por detrás. Alguien lo sabe” “No quiero ver lo que está lejos” “Miro de cerca para que algo no se me escape. Se me escapó por poco”

Ejemplo: Alguien a quien engañaron por la letra pequeña de un contrato.

Es una anomalía visual en la cual, el ojo es incapaz de enfocar objetos lejanos. El ojo miope tiene la vista corta. Sólo ve con claridad los objetos cercanos y percibe con dificultad los lejanos.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

  • Vivo con temor a un peligro que se acerca (real o simbólico, da igual que haya sido en el pasado o Transgeneracional).

  • Suelo ser una persona que si bien confía en su futuro, tiene el pensamiento permanente de que algo malo puede suceder o venir a cambiar mi felicidad y tranquilidad, mi presente, del que sí disfruto.

Resentir:

“Tengo que ver bien de cerca, el peligro está cerca, viene por detrás” “Debo tener buen ojo”. “Pensar a futuro me molesta”. “No soporto que alguien querido se haya ido lejos”. “No quiero ver lo que viene”. “Huyo de lo que podría pasar”.

Cuando se presenta la miopía, que usualmente es durante la adolescencia o la juventud, puede deberse básicamente a dos hechos concretos: Me siento en peligro por alguna circunstancia que me rodea. No quiero ver (aceptar, tolerar, comprender) lo que está más lejos.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

  • Miedo al peligro que viene de cerca, pero no veo, viene cuando menos me lo espere.

  • Miedo al futuro, a crecer, a las responsabilidades, a tomar decisiones.

HIPERMETROPÍA: “El peligro está lejos (espacio o tiempo)” “No quiero ver lo que está cerca de mi”
La hipermetropía es un trastorno ocular. El hipermétrope sólo distingue los objetos a una distancia anormalmente grande porque los rayos luminosos paralelos se cruzan en la parte trasera de la retina.

La persona que sufre este trastorno visual tiene miedo de ver de cerca lo que sucede en su vida. Quiere tomarse bastante tiempo para reflexionar antes de intentar algo. También tiene dificultad para ver todos los detalles de una situación dada porque no confía en poder manejarlos.

El mensaje que te envían tus ojos por medio de este trastorno es que ha llegado el momento de que te acerques a la gente y a las situaciones sin miedo de no poder controlar lo que ocurra. Tus miedos te impiden vivir muchas experiencias que podrían ser enriquecedoras. Ves pasar la vida en lugar de vivirla realmente.

QUERATOCONO: Alteración de la curvatura de la córnea.

He  vivido un conflicto en el cual yo he deseado o he logrado realmente que las personas a mi alrededor no vean lo que hay en mi interior. No quiero que vean que soy débil, flojo, enojón, vulnerable, amable, duro, etc. Intento que no me vean tal cual soy y me la vivo fingiendo ser quien no soy.

Resentir:

“No quiero que los otros vean lo que hay en mi interior”. “No debe verse desde el exterior lo que hay en el interior”.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

  • Miedo a ser como soy por miedo a ser rechazado.

  • Miedo a mostrar mis debilidades.

  • Incapacidad de revelar mis sentimientos.

  • Obsesión por ocultar algo de mi personalidad.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?: Miedo. Inseguridad.

CONJUNTIVITIS: Conjuntivitis es la inflamación de la capa conjuntiva, membrana mucosa que recubre el interior de los párpados y que se extiende a la parte anterior del globo ocular.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento conjuntivitis, quiere decir que estoy viviendo o he vivido un conflicto emocional, gracias al cual he dejado de ver algo o a alguien importante para mí. Me he separado de ver algo o a alguien que me interesaba.

Resentir:

“Sólo veo aquello que me gusta”. “Ya no veo a la persona que amo”. “Ya nadie me protege de lo que veo”. La conjuntivitis está muy relacionada con actitudes de enfado y frustración con lo que se ve en la vida.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

Rabia y frustración por lo que se ve en la vida, molestia o dolor por dejar de ver algo o a alguien.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “SOLO RESPIRA: un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones

Las quejas son un veneno para tu cerebro

las-quejas¿Por qué las personas se quejan?

Sin duda, no es para torturar a los demás con su negatividad, como muchos podrían pensar. La mayoría de las personas se quejan porque al exteriorizar sus emociones y pensamientos se sienten mejor, o al menos eso creen.

Sin embargo, la ciencia señala que en realidad andan desencaminadas. Quejarnos no nos hace bien, expresar esa negatividad puede hacer que nos sintamos peor. Ventilar las emociones puede parecer una buena idea pero a la larga no lo es, tanto para la persona que se queja como para quien le escucha.

El problema se encuentra en el cerebro. Quejarse altera nuestras redes neuronales y puede tener serias repercusiones para nuestra salud mental. De hecho, algunos neurocientíficos han llegado a afirmar que las quejas pueden matarnos, literalmente.

Las quejas consolidan las sinapsis de la negatividad

Ahora mismo en nuestro cerebro se están produciendo muchísimas sinapsis. Cuando pensamos en algo, una neurona libera una serie de neurotransmisores, a través de los cuales se comunica con otra neurona y establece una especie de puente a través del cual pasa una señal eléctrica. De esta forma se transmite la información en el cerebro.

Lo interesante es que cada vez que se produce una sinapsis, ese camino se consolida. De esta forma se crean auténticas autopistas neuronales en nuestro cerebro, las cuales nos permiten, por ejemplo, conducir de manera automática o caminar sin tener que pensar en cómo movemos los pies.

Estos circuitos no son estáticos, en función de la de la práctica pueden cambiar, debilitarse o consolidarse. Obviamente, mientras más sólida sea esa conexión, más rápido se transmitirá la información y más eficientes seremos realizando esa actividad.

El problema es que cuando nos quejamos y nos llenamos de pensamientos negativos, estaremos potenciando precisamente esas redes neuronales, alimentando la negatividad que da lugar a la depresión. Mientras más nos quejemos, más negro veremos el mundo, porque son precisamente esos caminos neuronales los que estamos potenciando, en detrimento de otros, mucho más positivos y beneficiosos para nuestra salud emocional.

De hecho, investigadores de la Universidad de Yale han apreciado que en las personas sometidas a un gran estrés o que padecen depresión, ocurre una desregulación de las sinapsis y se produce una atrofia neuronal. En el cerebro de estas personas aumenta la producción de un factor de transcripción denominado GATA1, que disminuye el tamaño, las proyecciones y la complejidad de las dendritas, las cuales son esenciales para transmitir los mensajes de una neurona a otra.

Eres el reflejo de quienes te rodean

Las quejas no solo afectan las conexiones neuronales de la persona que se lamenta sino también de quienes están a su alrededor. De hecho, es probable que después de haber escuchado a un amigo quejarse durante varias horas, te sientas como si te hubiesen drenado, como si te hubieran robado la energía. Es probable que en ese momento también tengas una visión un poco más pesimista del mundo.

Esto se debe a que nuestro cerebro está programado para la empatía. Las neuronas espejo se encargan de que podamos experimentar las mismas sensaciones que la persona que tenemos delante, ya sea alegría, tristeza o ira. Nuestro cerebro intenta imaginar qué siente y piensa esa persona, para poder actuar en consecuencia y modular nuestro comportamiento.

En esos casos, la empatía se convierte en un arma de doble filo que blandimos contra nosotros mismos ya que cuando escuchamos a una persona lamentarse, en nuestro cerebro se liberarán los mismos neurotransmisores que en el suyo. De esta forma, terminamos siendo prisioneros de sus quejas.

El cerebro, un puesto de mando que controla el cuerpo

Las quejas consolidan las sinapsis “negativas” en el cerebro y éstas tienen un gran impacto en nuestra salud. Cuando alimentamos la tristeza, el resentimiento, la rabia, el odio y la ira, todas esas emociones se reflejan en nuestro cuerpo. De hecho, hace poco un grupo de investigadores de la Universidad de Aalto realizaron un mapa corporal de las emociones, en el cual se puede apreciar cómo éstas se reflejan en zonas específicas.

Además, no debemos olvidar que detrás de esos sentimientos y emociones negativas suele esconderse el cortisol, un neurotransmisor que también actúa como hormona cuyos niveles elevados se han vinculado con un sistema inmunitario deprimido, el aumento de la presión arterial y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y los trastornos cardiovasculares. El cortisol también daña la memoria, aumenta el riesgo de sufrir depresión y ansiedad y, por supuesto, acorta la esperanza de vida.

No hay leones vegetarianos

Vale aclarar que no se trata de que no podamos quejarnos ni de que tengamos que reprimir nuestras emociones y sentimientos. De hecho, en algunas ocasiones quejarse puede ser extremadamente liberador. Sin embargo, debemos asegurarnos de que no se convierta en un hábito y, sobre todo, de que a las palabras le sigan las acciones.

Por eso, la próxima vez que acuda una queja a tu mente, recuerda que “los leones no son vegetarianos”. Esto significa que, por mucho que te quejes, no van a cambiar su dieta. Si quieres cambiar algo y no convertirte en su cena, será mejor que busques otras estrategias.

El Universo es caótico, a veces pasan cosas malas e impredecibles sobre las que no tenemos ningún control. Podemos sentarnos a lamentarnos o, al contrario, podemos asumir una actitud proactiva y preguntarnos qué podemos hacer para lidiar de la mejor manera posible con los problemas y, de ser posible, aprender de ellos.

La decisión está en nuestras manos

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente

Relación entre dientes y emociones

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La relación entre dientes y emociones ha sido observada desde antiguo. Los dientes enfermos hablan de cómo nos sentimos emocionalmente y de nuestros miedos.

¿Existe realmente una relación entre dientes y emociones?

En la Medicina Tradicional China, y también en otras terapias alternativas, la relación entre dientes y emociones está más que demostrada. Los dientes reflejan como vivimos y gestionamos las tensiones diarias y son portadores de nuestra vitalidad.

Cuando nuestros dientes enferman nos hablan de los miedos y emociones. Cuando soñamos que perdemos los dientes significa que estamos perdiendo una parte de nuestra energía y vitalidad.

Los dientes son la representación de nuestro mundo interno, a través de ellos se puede descifrar muchas cosas sobre: nuestras experiencias, como asimilamos las emociones, que lugar ocupamos en el mundo, la manera en que nos expresamos o el modo que tenemos de resolver conflictos.

Nuestros dientes, siendo parte de nuestro cuerpo nos hablan y nos dicen qué está pasando y qué guardamos estancado en nuestro campo emocional.

A continuación veremos la relación entre dientes y emociones, por grupos de piezas.

Los incisivos

Los incisivos nos hablan de nuestra relación con nuestros padres, y los sentimientos de supervivencia y necesidad de ser amados. De nuestra sexualidad con la pareja y nuestra capacidad de amar a los demás como padres y madres universales, aceptando nuestra parte femenina como nuestra parte masculina.

Las infecciones en estos dientes reflejan las tensiones con respecto a los antepasados, creencias sociales arraigadas, creencias relacionadas con el nacimiento y la relación que se mantiene con los padres.

Los incisivos son la imagen exterior que damos al mundo y muestran nuestra fuerza para expresar lo que creemos. En ocasiones los incisivos sobresalientes pueden denotar una carencia de arrojo.

También revelan dificultades para aceptar la feminidad, en el caso de la mujer, y la masculinidad, en el caso del hombre y el paso de material genético de una generación a otra.

Los caninos

Dentro de la relación entre dientes y emociones, los caninos enfermos nos hablan de que la persona puede estar sufriendo sensación de escasez: “La comida no es suficiente, necesito más” Esta sensación de escasez puede estar relacionada con la carencia de afecto. Las infecciones también denotan la ira, el resentimiento, la incapacidad de ser lo que uno quiere ser.

El canino está relacionado con nuestros deseos de poseer, así como nuestros deseos sexuales.

Premolares superiores

  • El primer premolar superior expresa nuestro deseo de diferenciarnos de los demás. Las infecciones en estos dientes denotan las tensiones relacionadas con agresiones externas y con el miedo a morir. Este miedo a morir no se refiere exclusivamente a la muerte física también puede referirse al final de un ciclo de nuestra vida. También podría ser el miedo a perder a un ser querido. La tristeza y la melancolía son emociones relacionadas con estos dientes.

  • El segundo premolar nos habla de crear algo nuestro, de dejar una creación nuestra en el mundo. Si estos dientes enferman pueden estar reflejando un sentimiento de falta de confianza en uno mismo, de frustración.

Premolares inferiores

Los premolares inferiores suelen ir relacionados con sentimientos de haber sido víctimas de injusticias en la vida.

Sentimientos como la desconfianza en el futuro, desilusión y descontento pueden ser algunas de las emociones expresadas.

Las infecciones o problemas en estos premolares denotan las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones, con la sensación de haber sido víctimas de la injusticia.

Las personas dejan poco tiempo para la diversión y el disfrute, lo realmente importante para ellos es el deber y el trabajo.

Algunas de las emociones relacionadas con estos dientes son: el descontento y la desilusión. La vida carece de alegría.

Molares superiores

  • Los problemas o infecciones del primer molar superior indican las tensiones relacionadas con la digestión de las emociones y, también, que sentimos miedo o desconfianza ante lo que nos pueda deparar el futuro. Reflejan momentos en los que no somos felices, en los que no nos damos tiempo para la diversión y el placer. Estos molares también nos hablan del deseo de crear nuestra propia vida.

  • El segundo molar superior está relacionado con las emociones de ilusión o desilusión, de desapego y codicia. También están relacionados con la forma en que nuestro entorno percibe nuestros deseos.

Molares inferiores

Las infecciones o problemas en estos molares denotan problemas en el manejo de nuestras relaciones. Dentro de la relación entre dientes y emociones estas piezas son también un caso muy a tener en cuenta.

  • El primer molar inferior se relaciona con nuestro apego al pasado y a las experiencias que hemos vivido. Las infecciones en estos dientes tienen que ver con problemas en el hogar, problemas de relaciones entre la familia. La melancolía es la emoción resultante.

  • Un segundo molar inferior débil o enfermo nos habla de emociones que están relacionadas con la humildad y la capacidad que tenemos de asumir las nuevas situaciones que se nos presentan. Están relacionados con la flexibilidad necesaria para afrontar los problemas que la vida nos puede plantear.

Últimos molares

Las enfermedades de estos dientes denotan las tensiones que pueden generar la aceptación de las propias emociones.

También indican que la persona percibe que todo va excesivamente rápido, que no está en el ritmo adecuado.

Los problemas que afectan a estos dientes revelan un gran control sobre las emociones y la negación de aceptar que algo no está bien en casa.

La persona no es capaz de encontrar su identidad en este mundo, sobre todo en su propia casa.

Cordales o muelas del juicio

Estas muelas nos hablan de nuestro destino. Recogen todos nuestros deseos y nos muestran si realmente andamos en la dirección correcta.

Las emociones que suelen manifestarse cuando existe alguna patología en estos molares son el enojo y la infelicidad, con un sentimiento de que todo va demasiado deprisa y no siempre en la dirección que nuestro corazón anhela. La persona suele sentir que es incapaz de encontrar su identidad en este mundo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento