Explora tu lado oscuro para recuperar el control sobre ti mismo

¿Tienes sentimientos que detestas?, ¿haces cosas de las que te avergüenza hablar?, ¿hay una parte de ti que te gustaría eliminar?, ¿deseas cosas que odias reconocer? 

Todos tenemos un lado oscuro al que nos da miedo enfrentarnos. Tu lado oscuro no entiende de buenas intenciones, de compromisos, de hacer lo que se supone que hay que hacer. Se mantiene oprimido, pero creciendo, buscando la manera de salir.

Explorar tu lado oscuro te permitirá recuperar el control sobre ti mismo, entenderte y conocerte.

¿De qué se alimenta tu lado oscuro?

El lado oscuro de tu mente se alimenta de miseria y autodestrucción, de todo eso que te niegas a ti mismo, de esos deseos que no se consiguen materializar.

Tus necesidades no satisfechas producen emociones negativas que lo alimentan. Si no consigues darle salida a esas necesidades, esas emociones negativas seguirán haciendo crecer lo peor de ti y te harán creer que esa es la verdadera versión de ti mismo o puede que incluso, la única.

No alimentar esa parte oscura de tu mente es la única manera de controlarlo.

Sin embargo, hay muchas cosas que sabes que no debes hacer porque son malas para ti y aún así las haces. Sabes que no debes fumar, que no debes pasarte con las grasas, que no debes gritar a tu pareja o a tus hijos, que no debes alimentar discusiones inútiles que no llevan a ningún sitio… Pero lo haces igualmente.

A tu lado oscuro tampoco le bastan las buenas intenciones. O tomas medidas y dejas de alimentarlo o se apoderará de lo mejor de ti.

¿Qué necesita tu lado oscuro?

Para dejar de alimentar tu lado oscuro es necesario que conozcas qué es lo que más le gusta. Éste se alimenta de los apegos psicológicos negativos, esos sentimientos que hacen que te aferres con fuerza a un estado anterior que te crea angustia.

Estos apegos negativos te impiden sentirte seguro, equilibrado y fuerte. Se expresan a través del rechazo, la humillación, la traición, el sentimiento de inutilidad y de fracaso.

Toda esa negatividad alimenta la parte más oscura de tu psique, la cual crece con tus sentimientos, pensamientos y comportamientos negativos, con la influencia de la gente tóxica que hubo y hay en tu vida.

Cada vez que algo negativo ocurre en tu vida o cada vez que recuerdas algo que no te gusta, sale a relucir tu lado más oscuro, que se aferra a esa negatividad como si tuviera derecho a ello, como si no hubiera más salida. Entonces, más miseria, autodestrucción y negatividad atraes para alimentarlo.

¿Cómo hacer frente al lado oscuro?

La solución para hacer frente al lado oscuro de la mente es entrenarlo conscientemente. Hay cosas que no se pueden eliminar, pero a las que sí se puede hacer frente, familiarizándose con ellas.

El mayor desafío es profundizar en la mente e iluminar todo lo que se oculta en ella.

El lado oscuro oculta mucho más que deseos incumplidos, aspiraciones frustradas o ilusiones rotas. Pero solo uno mismo puede sumergirse en él y explorar.

Cada vez que surja la negatividad en tu vida, cada vez que sientas que algo tenebroso intenta apoderarse ti, es cuando tienes que intentar descubrir por qué, sin avergonzarte.

Tienes que aceptar que hay un lado oscuro de tu mente que está ahí, y que no se va a esfumar solamente porque quieras reprimirlo. La represión solo lo hará más fuerte, y con más fuerza explotará en cuanto tenga la oportunidad.

Sé valiente. Sé honesto contigo mismo y trata de liberar esa negatividad.

La meditación puede ayudarte. También el coaching puede ser útil. Incluso, a través del arte puedes sacar lo peor que oculta tu mente, canalizando esa negatividad. 

Sólo sabiendo lo que oculta tu lado oscuro podrás recuperar el control de tu vida y aprender a manejar la negatividad para que no te domine.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Preguntas para intentar entender qué es el inconsciente *Alejandro Jodorowsky

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Cada persona libra su propia batalla

Lo cierto es que cada persona libra su propia batalla interna (algunos hasta la III Guerra Mundial). Una batalla de las que muchas veces desconocemos los detalles más importantes porque éstos solo están registrados en la mente de la persona que la libra. Por otro lado, una persona con buena o mala intención, rara vez es consciente de lo dañina que puede llegar a ser para los demás y para ella misma.

Esta inconsciencia se vuelve frecuente por una razón ajena a la intención: nuestra mente es como una locomotora que crea pensamientos sin pausa, de una forma frenética y vertiginosa. Da vueltas a todo, elabora hipótesis de lo que sucede a nuestro alrededor, hace suposiciones, crea nuevas ideas y conceptos, piensa y vuelve a pensar, anticipa lo peor y emite juicios sobre otros… Y también sobre nosotros mismos. Claro.

Ese incesante martilleo nos tortura, nos daña y como recuerdo nos deja basura mental. Los científicos afirman que tenemos más de 60000 pensamientos al día. Se estima que muchos de estos pensamientos (el 80% aproximadamente) en la mayoría de personas son negativos, tóxicos, disfuncionales…

Actuamos en automático gran parte del tiempo. Así, estamos extremadamente influenciados por nuestras creencias; convicciones que se formaron en nuestra tierna infancia y se arraigan a través de nuestras experiencias. Algunas de estas creencias están en nuestro subconsciente, y de esas creencias nacen nuestros pensamientos y juicios más inmediatos.

La mente y sus engaños

Si algunas de tus creencias son erróneas o enfermizas, muchos de tus pensamientos y juicios también lo serán. Constantemente estamos juzgando, nos juzgamos a nosotros mismos y a los demás. Pero lo cierto es que la consecuencia más frecuente es el sufrimiento. Nuestra mente emite juicios para protegernos, por propia supervivencia, pero esto no quiere decir que en última instancia estos juicios secunden el propósito para el que fueron “convocados”.

Pensamos que el otro tiene el mismo punto de vista que nosotros y en parte por eso sufrimos tanto. Pero no, cada uno percibe la vida con unas gafas diferentes y lo que para mí significa una cosa, para ti probablemente signifique otra. Y en esa mentira de creer que todos deberían de tener nuestro punto de vista (el nuestro por supuesto), nos atrevemos a juzgar al otro. Incluso a nosotros mismos, olvidando la falacia que encierra juzgar el pasado desde el futuro, conociendo las consecuencias de una acción que entonces no eran seguras, solo probables. Al igual que algunas otras.

En los dos casos no son los demás los que te hacen sufrir. En el primero son las propias expectativas que tienes sobre esas personas las que te hacen sufrir. Esperamos que los demás sean como nosotros deseamos y nos volvemos incapaces de aceptarlos como realmente son. Ese es el principio y el final de la batalla, al mismo tiempo.

Paradójicamente, cuando dejas de juzgar y machacar a los demás, también dejas de juzgarte y machacarte a ti mismo, porque la forma con la que juzgamos también suele ser el modo con en el que nos juzgamos.

La aceptación y el amor lo curan todo

Cuando aceptas tu esencia (incluidas todas tus sombras), comienzas a ver con ternura las sombras de los demás. Cuando creemos que alguien nos ataca, en el fondo puede que ese alguien esté librando su propia batalla interna. Lo hacen desde la inconsciencia, desde sus heridas emocionales y sus estrategias de supervivencia aprendidas en la niñez, cuando se sentían profundamente heridas en su búsqueda de amor y aceptación. A veces, muchas veces, todo ello les lleva a actuar así.

Por eso, cuando creas que alguien te ataca, recuerda que es probable que no sea un ataque consciente, sino una sombra que tú imaginas o que el otro proyecta sin intención, al menos sin esa intención.

“El amor aumenta a medida que el juicio decrece”

Hemos de aceptar cuando otras personas no se comportan como a nosotros nos gustaría, cuando nos nos cuidan de la manera que deseamos pero lo hacen de otra. Estamos aquí para amar antes que juzgar, para sentir antes que razonar. Así, si alguien dibuja un círculo para excluirte, dibuja tú uno más grande para incluirle.

Recuerda que el amor aumenta a medida que el juicio se hace flexible, compasivo y piadoso. El amor nos da felicidad, el juicio estricto nos aporta sufrimiento. No entiendas el amor incondicional como algo que se puede quitar como un refuerzo o un castigo: el amor incondicional está por encima de eso.

¿Víctima o responsable de la batalla?

Si dejamos de juzgar y empezamos a mirar con el corazón, nuestro sufrimiento empezará a desaparecer. O eliges ser víctima o eliges ser responsable. La víctima justifica, miente, culpabiliza, se queja y se rinde. El responsable asume que lo que tiene en su vida no se debe a las circunstancias externas, sino que lo ha creado él mismo y él mismo es el único que puede cambiar su realidad.

La vida te va a proveer de experiencias para que abras los ojos, pero es decisión tuya ser víctima o responsable. Y el que no aprende de su propia historia, la vida lo condena a que se repitan sus errores. Serán experiencias diferentes en sus formas, pero igual en su fondo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu mente es tu karma

Desarrollan una retina biónica para que los ciegos puedan ver

retina-bionicaLa recuperación de la vista en los ciegos fue siempre un argumento de ciencia ficción, pero una compañía israelí lo está convirtiendo en realidad para pacientes que padecen ceguera por el deterioro de la retina.

Se trata de un dispositivo del tamaño de un grano de arroz, que emula la función de la retina capturando las señales visuales como una cámara, para luego convertirlas en señales eléctricas que estimulan las neuronas para crear las imágenes en el cerebro.

El chip fue probado con éxito en cerdos y la compañía Nano−retina, con sede en la ciudad israelí de Herzliya, prevé que contará con un prototipo humano de su denominada “Bio−Retina” dentro de dos años. “En el plazo de una semana el paciente podrá ver de forma inmediata”, explicó el director ejecutivo de la compañía, Raanan Gefen. “Queríamos dotar a un ciego de la suficiente visión que le permita funcionar en la sociedad y ser nuevamente independiente, como caminar por lugares familiares y ver a sus seres queridos”-señaló el directivo.

El dispositivo se implanta en la parte posterior del ojo en una intervención relativamente sencilla, similar a una de cataratas que dura unos 30 minutos y sólo requiere anestesia local.

La visión que obtendrá el paciente le permitirá ver la televisión e identificar rostros gracias a una resolución de 600 pixels (el modelo más sofisticado), porque los creadores estudiaron que 260 pixels es el mínimo para tener un nivel de visión aceptable. No obstante, ésta será en blanco y negro, y a los que se les haya implantado el dispositivo no podrán conducir o leer letras que no sean de grandes dimensiones.

“La ciencia aún no ha logrado superar el blanco y negro en este terreno, pero pretendemos ir más allá y ofrecer una escala de grises para que puedan apreciar sombras y contornos”, explicó Gefén. Además de la facilidad para introducir el artilugio en el ojo, éste no dispone de batería por lo que su implantación será definitiva, y su única fuente de energía procede de unas lentes de sol especialmente diseñadas que transmiten de forma inalámbrica un láser directamente al chip y pueden recargarse por las noches.

De momento, el revolucionario invento resolverá la vida a pacientes con retinosis pigmentaria y degeneración macular asociada a la edad (AMD, por sus siglas en inglés), trastornos comunes a partir de los 60 años. Pero los responsables de la retina biónica prevén que en el futuro se abrirá el terreno al tratamiento de enfermedades como la retinopatía diabética, o aquellas en las que el foto−receptor se atrofia y no puede funcionar otra vez debido a que no hay células que puedan traducir la luz que llega a la retina en una visión útil.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Investiadores españoles desarrollan un generador de pulsos que destruye los tumores

Reiki: El maestro es la energía

REIKI--Todos tenemos cualidades propias para sanarnos

Tenemos un sistema de auto-sanación que permite que nos recuperemos de desequilibrios físicos, a los que llamamos enfermedad, de bloqueos emocionales a los que llamamos sentimientos reprimidos y de alteraciones psíquicas que denominamos enfermedades mentales.

Reiki es una herramienta que nos ayuda a encontrarnos de nuevo, se basa en la imposición de manos a través de las cuales somos capaces de hacer de canal entre la energía del Universo y la del paciente.

Reiki no es un sistema de creencias, una religión o un sistema sectario, simplemente es la capacidad de canalizar energía universal, energía divina o Amor puro, todo es lo mismo. Permite conectarte con el universo y restablecer tu conciencia a fin de que entiendas el porqué de las situaciones que estás viviendo. Da igual si es una enfermedad física, mental y/o emocional, todas están aquí por algo, con un mensaje para ti, que si escuchas y actúas en consecuencia se marchará, igual que el mensajero una vez que ha dado el mensaje al destinatario parte hacia otro lugar.

Reiki te permite ver el mundo desde otra óptica, te permite reencontrar tu poder personal y usarlo en consecuencia para obtener una vida más feliz y consciente.

Los sistemas de Reiki trabajan a diferentes frecuencias, cada uno de ellos nos da comprensión para entender partes de nosotros mismos y de lo que nos ocurre en la vida.

Cuando comprendes esto puedes ver el mundo con otros ojos y puedes conectarte con tu yo real.

Saber que en nosotros existen 3 personas:

La que mostramos a los demás.

– La que creemos ser (personalidad).

La que realmente somos (que ni nosotros mismos conocemos del todo).

En todas las terapias energéticas buscamos el reconocimiento de uno mismo, sacar a la luz esas partes oscuras de nosotros que no nos dejan avanzar y evolucionar hacia nuestro destino, sacar nuestras mejores cualidades y aptitudes.

Una razón es la programación de creencias negativas que tenemos; es tan fuerte y está tan arraigada en nuestro inconsciente que requerimos de un proceso constante y atento para empezar el cambio. Lo que ocurre es que nuestro día a día, “nuestra cotidianidad fácilmente se llena de procesos mentales que nos hace perder la atención del proceso que queremos realizar, del lugar hacia donde nos dirigimos.

Reiki nos da herramientas para enfocar nuestro día a día, para encontrar un estado de conciencia útil, para entender mejor lo que nos pasa y saber manejar las situaciones. Es una actitud ante la vida, una manera de enfocarla, un entender que formas parte del mundo y que todo es perfecto tal y como acontece.

Con Reiki puedes trabajar a distancia, puedes auto-tratarte, puedes trabajar a otras vibraciones e incluso con otros seres. ¿Quién pone las barreras? Tan sólo tu mente, todo aquello que imagines es posible.

La fuerza Reiki estimula nuestro organismo de una forma integral, impulsándolo hacia la curación. A través de la Fuerza Vital Universal, podemos liberar y volver a disponer de las energías emocionales que se han convertido en corazas como consecuencia de los bloqueos y la constante tensión muscular. El Reiki puede ser el primer paso hacia una intensa descodificación corporal, el detonante, siempre que vaya acompañado de una alimentación adecuada, de un profundo proceso de renovación orgánica.

Recibir ENERGIA VITAL, hace que cada individuo tome conciencia de su origen. Reiki es una energía que equilibra y armoniza todos nuestros cuerpos logrando la armonía integral de la persona, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. La Armonización de nuestro espacio interior es tarea que no tiene edades, es para aquellos que están sanos o apariencia de enfermedad, para los que tienen heridas en el Alma o simplemente para estar bien. Reiki produce una profunda relajación y alegría interior. Da serenidad, Amor y sentido a la vida. Se inicia en nuestro organismo una reacción natural que remueve y elimina los sentimientos de rencor, odio, envidia, enojo, cólera etc… los cuales solo sombrean nuestro Aura, elimina ese estado, retornando nuestro Ser al estado de Pureza. Toda emoción negativa o acción negativa trae como consecuencia infelicidad, frente al estado de desarmonía tenemos dos opciones: Resignarnos a sufrir o recibir Reiki para purificar nuestro espacio interior y de esa manera recuperar el manejo de nuestro propio destino.

  • De Reikistas y Maestros
  • Fuente: sanacionnatural

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Beneficios del Reiki como terapia para enfermedades crónicas

Tu pareja eres tú mismo

SombraLuz (eres tú)Nuestra relación con el inconsciente siempre es ambivalente: nos atrae y nos atemoriza.

No menos ambivalente suele ser nuestra relación con la pareja: la queremos y la odiamos, deseamos poseerla plenamente y librarnos de ella, la encontramos maravillosa e irritante.

En el cúmulo de actividades y fricciones que constituyen una relación no hacemos más que andar a vueltas con nuestra sombra.

Por ello, es frecuente que personas de carácter opuesto congenien.

Los extremos se atraen: esto lo sabe todo el mundo, y no obstante siempre “nos asombra que se lleven tan bien siendo tan distintas”.

*Mejor se llevarán 2 personas cuanto más distintas sean, porque cada una vive la sombra de la otra o -más exactamente –cada una hace que su sombra viva en la otra.

Cuando la pareja está formada por personas muy parecidas, aunque las relaciones resulten más apacibles y cómodas, no suelen favorecer mucho el desarrollo de quienes la componen: en el otro sólo se refleja la cara que ya conocemos: ello no acarrea complicaciones pero resulta aburrido.

Los 2 se encuentran mutuamente maravillosos y proyectan la sombra común al entorno, al que juntos rehuyen.

En una pareja sólo son fecundas las divergencias, ya que a través de ellas, enfrentándose a la propia sombra descubierta en el otro, puede uno encontrarse a sí mismo.

*Está claro que el objetivo de esta tarea es encontrar la propia identidad total.

El caso ideal es aquel en el que, al término de la convivencia, hay 2 personas que se han completado a sí mismas o, por lo menos renunciando al ideal- se han desarrollado, descubriendo partes ignoradas del alma y asumiéndolas conscientemente.

*La asociación de la pareja ha alcanzado su objetivo cuando el uno ya no necesita del otro.

Sólo en este caso se demuestra que la promesa de «amor eterno» era sincera.

El amor es un acto de la conciencia y significa abrir la frontera de la conciencia propia para dejar entrar aquello que se ama.

Esto sucede sólo cuando uno acoge en su alma todo lo que la pareja representaba o- dicho de otro modo- cuando uno ha asumido todas las proyecciones y se ha identificado con ellas.

Entonces la persona deja de hacer las veces de superficie de proyección- en ella nada nos atrae ni nos repele el amor se ha hecho eterno- es decir, independiente del tiempo, ya que se ha realizado en la propia alma.

Estas consideraciones siempre producen temor en las personas que tienen proyecciones puramente materiales, que depositan el amor en las formas y no en el fondo de la conciencia.

Sólo se plantean problemas cuando 2 personas «utilizan» su asociación de forma diferente, y mientras una reconoce sus proyecciones y las integra, la otra se limita a proyectarse.

En este caso, cuando uno se independiza, el otro se queda con el corazón destrozado.

Y cuando ninguno de los 2 pasa de la fase de proyección, tenemos un amor de los que duran hasta la muerte, y después, cuando falta la otra mitad, viene el desconsuelo (!).

Dichoso el que comprenda que a uno no pueden arrebatarle aquello que ha asumido en su interior. El amor o es uno o no es nada.

Mientras se deposita en los objetos externos no ha alcanzado su objetivo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿De quién nos enamoramos?

Cómo encontrar el amor verdadero

amor verdaderoMuchas son las personas que tienen como proyecto de vida enamorarse, casarse y formar una familia feliz. Pero sin embargo, muy pocos lo logran. Pueden creer que encontraron el amor, pero con el tiempo, aparecen las dificultades, desaparece la pasión, y comienzan a ver en el otro una faceta negativa que antes no estaba. O parejas que viven en un estado de normalidad, aburrimiento, rutina, sin la magia, la alegría, y la maravilla de compartir la vida con el otro. Es como si se cayera todo un sueño de golpe. Es entonces cuando dicen de su pareja “antes no era así”. Sin embargo si lo era, sólo que no querían verlo. De ahí viene la famosa frase El amor es ciego“.

Lo que sucede es que al comienzo de la relación uno idealiza al otro, y está tan maravillado por sus cualidades positivas y su belleza, que no ve lo negativo. Es decir, la realidad, la persona en su totalidad. Esta idealización se produce justamente por todas las expectativas depositadas en ese hombre o mujer, por nuestro profundo deseo de que él o ella sea la persona correcta y no volver a equivocarnos ysufrir por amor”. A su vez, las expectativas y el deseo de enamorarse y ser feliz, son producto de una carencia interna. De una sensación de incompletitud, algo que falta. Y el gran error de la mayoría de los seres humanos es creer que esa sensación de falta la puede llenar el hombre o la mujer ideal.

Desde el momento en que uno simplemente desea tener una pareja, y realmente lo desea con ansias, probablemente sea inconsciente acerca de su falta de autoestima. Pues autoestima significa amor propio, y cuando uno realmente se ama y está vibrando en la energía del amor incondicional se siente tan lleno, tan pleno, tan satisfecho, tan gozoso, que no necesita absolutamente de nada ni nadie. Ninguna necesidad. El contacto auténtico con el Ser interno provoca tal gozo, tal dicha, y tal amor, que nada de afuera puede superarlo. Uno no necesita prender una vela cuando está en una habitación llena de luz y sol. Es maravilloso formar una familia y tener una relación sana, un compañero/a para compartir la vida y nuestro tránsito en esta Tierra. Pero aquí nos estamos refiriendo a la necesidad psicológica compulsiva de intentar cubrir un agujero, un vacío interior, con algo o alguien externo.

Lamentablemente las trampas del ego son muy sutiles, y muchas personas que creen estar bien y felices con ellas mismas, atraen parejas que terminan engañándolas, usándolas, generando situaciones de violencia, maltrato, o simplemente actitudes de desamor, egoísmo y descompromiso. Y esta es la prueba de cómo estaban realmente.

Cuando a alguien le cuesta mucho sostener una pareja estable y feliz, y una y otra vez a lo largo de su vida no logra realizar este anhelo tan profundo de su corazón, la vida le está mostrando que todavía no está preparado. Todavía tiene heridas viejas que deben ser sanadas, para que pueda atraer una persona de alta frecuencia.
Dicho de otro modo, el otro viene siempre a mostrarte lo que todavía no está resuelto en ti, y generalmente es lo que menos deseas ver. Porque es tu dolor más profundo. Tu mayor oscuridad, que por supuesto siempre tiene origen en el pasado.

La vida es tan sabia y amorosa que siempre hace todo lo posible para mostrarnos lo que no queremos ver, para que salga a la luz la oscuridad y de esta manera hacer consciente lo inconsciente. Pues sólo podemos cambiar lo que vemos. No podemos cambiar algo que no vemos.

Las relaciones son la manera más fácil de mostrarnos (a través del dolor, las dificultades y el sufrimiento) lo que todavía no sanamos.

¿Por qué uno vuelve a atraer una y otra vez parejas difíciles, con problemas, y siempre fracasamos en el amor? Porque no nos ocupamos de nuestra propia oscuridad, de nuestra carencia emocional, de nuestro niño/a herido que todavía busca el amor que nunca recibió cuando necesitaba. Ese amor que tanto uno desea sentir, no sólo se busca erróneamente en las relaciones, sino también a través del consumo excesivo, las compras compulsivas, las drogas, los deportes extremos, el sexo, etc. Pero por supuesto, jamás se encuentra.

Cuando uno dedica su vida a autotransformarse y elevar su vibración hasta recuperar la pureza que tenía de niño, puede experimentar muchas dificultades en el proceso natural de crecimiento interior, pero va a llegar un momento en que inexorablemente esa pureza reine y dirija su vida, dejando al dolor atrás como un recuerdo lejano. Es en este momento (cuando uno estando solo se siente radiante, pleno, satisfecho y sin necesidad de entablar una relación) donde están abiertas las puertas del amor para que aparezca una ser con una frecuencia similar, alguien incapaz de hacernos daño en ningún nivel. Uno no puede atraer a alguien negativo o una experiencia desagradable, si no tiene dentro suyo esa misma carga negativa. Eso es imposible. Pues todo es energía.

Lo que tú atraes es lo que eres en este momento. Si quieres saber realmente cual es tu estado de evolución espiritual, mira a tu pareja. Ese es tu espejo. Todo lo negativo que veas en él o ella está también dentro tuyo, y él o ella vino a tu vida para mostrártelo. Ahora, la pregunta es: ¿tomas realmente la decisión de ocuparte de sanar tus heridas más profundas o prefieres seguir evadiéndolas y atrayendo una y otra vez infelicidad, personas que no te aman realmente y solo saben provocar conflictos?

Tanto la soledad como la vida en pareja son estados maravillosos. No tengas preferencias. Deja que la vida (o tu Ser que es lo mismo) se ocupe de traerte lo que necesitas para evolucionar. No tengas miedo a sufrir. Al contrario. Cuánto más sufras, más crecerás. Debes mirar al dolor como tu mejor amigo. Esto no es ser morboso, es sólo ser plenamente consciente de que todas las experiencias desagradables de la vida y todas las personas oscuras que conocimos, fueron las que más nos enseñaron y con las que más crecimos. Cuando uno no crece con una experiencia negativa o en relaciones con personas de baja frecuencia, es porque su atención se ha quedado afuera (culpando al otro, victimizándose, juzgando, enojado/a, o pensando cuán injusta es la vida en vez de aprovechar la oportunidad para evolucionar y transmutar su propia oscuridad en Luz).

Cuando comprendes que el otro no existe, y que solo es un ángel disfrazado de demonio que previamente hizo un convenio contigo en el otro plano para mostrarte lo que todavía no querías o no podías ver, te das cuenta de las oportunidades maravillosas que nos da esta vida para crecer, evolucionar y sanar. De ti depende aprovecharlas al máximo y no calificarlas como negativas, pues eso es lo que hace el ego. Todo sirve para evolucionar cuando uno está despierto y consciente. Hasta la más mínima discusión con un taxista o un auto que nos cierra y se nos tira encima.

En un estado de conciencia elevado lo negativo no existe. Sólo existen las pruebas para crecer que nos permiten cada vez más experimentar la divinidad que todos somos. Entonces y sólo entonces, la vida entera se transforma en una constante bendición, porque uno sabe con certeza que todo lo que le ocurre tiene un fin sabio y amoroso. Comprende:

“Cuanto mayor sea la dificultad, tanto mayor es la Luz que hay detrás”

Es así como uno deja de tener miedo a sufrir en las relaciones, y le da la bienvenida a las dificultades y al dolor, del mismo modo que a lo bello y armonioso.

¡Con tanta gratitud y regocijo!

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tú eres el resultado de ti mismo

Cartas de drenaje para soltar emociones

cartas emocionesEn determinados momentos de nuestra vida, nos callamos emociones y sentimientos hacia algo o hacia alguien por miedo a enfrentamientos, al rechazo, al abandono, a la humillación, a la injusticia, a la soledad, a perder prestigio, al que dirán, etc… sin darnos cuenta que estamos alimentando nuestra sombra, y ésta se manifestará en el momento menos oportuno y de aquella manera… Doy fe de ello.

En esas situaciones pensamos: Le diría…”, pues díselo con estas cartas. Igualmente puedes hacerlo si esa persona murió y no tuviste la oportunidad de decirle esas cosas que te queman por dentro (positivas y/o negativas).

Personalmente, estas cartas me han ayudado mucho para liberarme de emociones y sentimientos que me condicionaban, no me permitían avanzar en mi camino.

Estuve 11 años odiando a alguien que fue muy importante en mi vida. Me sentía traicionada, abandonada, humillada, ignorada, era mucho el odio que me invadía. En aquel tiempo aún no había despertado. ¡Cuánta amargura y sufrimiento me habría evitado!, pero hoy sé que todo sucede por alguna razón y en el momento preciso, no son errores, son lecciones de vida que repetimos una y otra vez hasta que las aprendemos y las superamos.

Escribí las cartas a “esa persona”, y desde la primera carta noté que solté peso... y me sentí más ligera. Fueron 3 cartas las que escribí, una cada 3 días, y se obró el milagro. Un día nos citamos para hablar de temas pendientes, ajenos a nuestra conducta pasada, y me sorprendí dándole un abrazo desde el corazón. ¡La Magia Del Perdón!. Ahora tenemos una relación cordial.

Estas Cartas de Drenaje para soltar emociones me las recomendó mi maestro de reiki, Jesús Carlos. G. B. y son realmente efectivas. Gracias Jesús.

Adapté el texto con las instrucciones a mi manera y compartí el archivo en algunos grupos, me alegro mucho que la gente lo comparta cuanto desee, ese es el objetivo.

Desde aquí damos las gracias a los lectores y seguidores del blog, desde lo más profundo de nuestro corazón, por leer las publicaciones, por vuestros comentarios, por vuestra confianza, por vuestro apoyo, y sobre todo por vuestro cariño, es recíproco. Muchas gracias por estar ahí  ❤

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CARTAS DE DRENAJE PARA SOLTAR EMOCIONES

La carta puede ser para familiares, pareja, amigos, jefes, compañeros de trabajo, vecinos, conocidos, enemigos, etc… vivos o muertos.

*También puedes escribirla sobre ti mism@, soltando tus emociones…

Escribe la carta a mano, de tu puño y letra, diciéndole a esa persona de todo… positivo y/o negativo (sin miramientos, aunque se escape algún insulto), dile todo lo que te quema por dentro…

-Dirigida a … (Nombre y apellido/s o dato identificativo o mote)

 -Yo… (Tu nombre y Apellidos)

 -TEXTO…

 (No repases la carta, da igual si te repites varias veces, lo importante es que te quedes a gusto)

-Como DESPEDIDA puedes escribir, si lo deseas y así lo sientes:

TE PERDONO, TE AMO, TE LIBERO, AHORA Y PARA SIEMPRE.

(Nombre de la persona) ME PERDONAS, ME AMAS, ME LIBERAS, AHORA Y PARA SIEMPRE.

“Y ASÍ ES”. AQUÍ Y AHORA.

***GRACIAS. GRACIAS. GRACIAS. (Da siempre las gracias, hayas escrito o no las frases de despedida, recuerda que las buenas cosas nos aportan felicidad, las malas: lecciones) “La gratitud es la semilla de la Abundancia”

Cuando termines FIRMAS LA CARTA, la quemas y tiras las cenizas donde prefieras. (Es una sugerencia, puedes romperla o ambas cosas, hazlo como te dicte el corazón)

***Esta carta sirve de orientación, puedes escribirla a tu manera, tal y como te nazca del corazón.

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*Puedes repetir la carta tantas veces como quieras, en diferentes días, y siempre que sientas la necesidad de soltar algo”, y así sucesivamente hasta que ya no te quede nada que decir al respecto… Si lo deseas, puedes elegir una fecha significativa para escribirla (cumpleaños, aniversario de boda y/o alguna fecha concreta que te resuene…), es una sugerencia, puedes escribirla cuando sientas que es el momento adecuado.

Poco a poco te sentirás liberad@. ¡¡Funciona!!

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Carta a mi hijo/a(Prepárese para llorar)

Posición de los hermanos en la familia

Posición- hermanos-EL PRIMOGÉNITO intenta conquistar el mundo.
-EL SEGUNDO intenta vivir en armonía con el mundo.
-EL TERCERO se inclina a eludir el contacto con el mundo.
El cuarto, quinto y sexto hijos repiten las tendencias del primero, segundo y tercer hijo. Lo mismo para los siguientes.
Como el 1º: el 4º, el 7º, el 10º…
Como el 2º: el 5º, el 8º, el 11º…
Como el 3º: 6º, el 9º, el 12º…

En psicogenealogía contemplamos más variables para determinar el estilo de relación entre una persona y el mundo. Una de las claves para empezar a interpretar el árbol genealógico era ésta, la posición en la hermandad. No es simple concluir como influye la hermandad en el desarrollo de la personalidad, ya que son múltiples las variables que intervienen. Pongamos diez de ellas con una pequeña reflexión en cada una:

1.-Número de hermanos.
Cuando no hay hermanos, la estimulación y la seguridad pueden estar aseguradas, pero a cambio, en un hijo único se concentran todos los proyectos que los padres tenían para los hijos que pudieran venir, lo que suele traducirse en una sobre-exigencia, amplios contratos de lealtad y una fuerte prohibición de fracaso. Cuando son varios hermanos, cualquiera tiene que esforzarse para ser visto, se comenten abusos, se roba la infancia y hasta el territorio, pero a cambio se aprende a compartir.

2.-Posición en la hermandad.
Mientras que el primogénito goza de privilegios incuestionables, también siente ser príncipe destronado.
Mientras que el segundo se acompleja por no ser “tan” como el primero y sufre de la impotencia de no poder hacer nada por cambiarlo, luego se adapta con gran facilidad a los diferentes papeles que le toca interpretar en la vida.
Los benjamines puede que triangulicen con sus padres, quedando atrapados entre ellos como contraveneno de la vejez y de la muerte, o que establezca con ellos contratos sadomasoquistas, pero también pueden ser seguros, maduros y precoces, por haber tenido muchos mayores siempre como ejemplos a seguir.

3.-Aparecer después de varios hijos del sexo contrario o del mismo sexo. Haber sido deseado de otro sexo.
Es frecuente que el primogénito sea deseado como varón y el segundo como mujer. Detrás de varios chicos, el deseo de una chica puede dar lugar a un chico con un fuerte nudo homosexual. Detrás de varias chicas, el deseo de un chico puede originar una chica también con nudo homosexual.

4.-La diferencia de edad entre los hermanos.
Poca diferencia de edad da lugar al conflicto de territorio compartido. Los padres desean un sólo hijo y tienen dos, de manera que reparten talentos y derechos entre ambos, a ninguno se le permite contar con el territorio completo que le corresponde, ni desarrollarse en sus cuatro egos tal cual son.
Mucha diferencia de edad entre hermanos, da lugar a hijos únicos y a que el más pequeño tenga varios padres y madres, pues los hermanos mayores funcionan a veces como segundos padres y madres.

5.-Abortos o fallecimientos de hermanos antes o después.
El que vive puede cargar con el que muere, en especial si es del mismo sexo o le colocan el nombre del muerto, con el agravante de que el que muere es idealizado, de tal manera que el hijo de reemplazo vivirá con un sentimiento de frustración constante, por sentir que no cumple las expectativas que los padres han depositado sobre él.

6.-Ocupar el mismo lugar en la hermandad que el padre o la madre, o alguno de sus hermanos con el que tuvieran una relación significativa.
Los conflictos que los padres vivieron en su hermandad son proyectados inconscientemente en la hermandad de sus hijos, produciéndose identificaciones inevitables e influyendo en que se repitan conflictos, vínculos y relaciones entre sus hijos, para resolver los antiguos.

7.-El nombre como primer contrato o como pantalla de proyección.
Nombres repetidos del árbol en una misma hermandad, favorecen que entre los hermanos se revivan conflictos vinculados a dichos nombres. Celos, rivalidades, relaciones incestuosas, narcisismo, etc.

8.-La fecha de nacimiento, si coincide o no con otro acontecimiento significativo del árbol.
La ley del árbol es la repetición y éste tiende a reparar heridas haciendo crecer una rama nueva en el lugar en el que se traumatizó con anterioridad. El hermano que nació el mismo día que murió el abuelo, será tratado de manera diferente a los demás, pues el inconsciente familiar sabe que viene a sustituirlo.

9.-El evidente parecido físico con algún progenitor o miembro de alguna de las castas.
A veces, cuando los padres tienen un físico muy diferente o son de razas distintas, el hijo que tiene un parecido evidente con uno de ellos, es absorbido por el árbol de éste. Depende de la salud de la pareja, puede haber una aceptación o un rechazo por parte del otro árbol de origen. El sistema se complica con la llegada de un segundo hijo que pertenezca a la otra casta, pudiendo entre ellos reproducir el tipo de relación que exista entre sus propios padres.

10.-El nivel de consciencia del árbol en el momento del nacimiento. El que lo anterior llegue a ser sombra o llegue a ser luz depende del nivel de consciencia de nuestro árbol en el momento en que nacemos.

(Si no encaja en estas definiciones, tenga en cuenta que no hay regla sin excepción)

  • Hipótesis de Karl König

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Relación entre la enfermedad y los secretos familiares

Sanar el Trastorno Bipolar, integrar los contrarios en el interior

BipolarEl estado de ánimo no es algo constante en ningún ser humano. Como en una danza oscilante, damos pasos armónicos hacia valores negativos y positivos de cada emoción en función de las melodías que toquen instrumentos internos y externos en cada circunstancia: de estar contentos pasamos a la pena, del entusiasmo a la decepción, de la risa al llanto, de la euforia a la melancolía, etc. Es más, ninguno de estos polos de cada emoción existe sin el otro, como no existe la sombra sin la luz.

¿Qué ocurre cuando la persona pasa del extremo de un polo al extremo del otro sin causas que justifiquen tal desconcierto?

Es entonces cuando hablamos del trastorno bipolar, lo que antes se llamaba psicosis maniaco-depresiva. La persona que durante un espacio de tiempo se encuentra estable, pasa a una especie de encierro melancólico, se muestra apática, deja de relacionarse con los demás, pierde el apetito, se le altera el ritmo del sueño, entre otros síntomas; más adelante, como si un volcán entrase en erupción, de esa misma persona parece que sale un diablo dispuesto a dominar el mundo, puede con todo, arrasa con todo, no se cansa, no ve límites posibles para lograr lo que se proponga.

Hay algún ejemplo que nos pueda mostrar esta conducta.

El compositor Robert Schumann es un buen ejemplo que muestra como el trastorno bipolar es capaz de arrojar al individuo desde la genialidad hasta la apatía más absoluta. A los 23 años, en 1833, trató de quitarse la vida. Siete años más tarde, vivió una de sus épocas más felices y creativas. En 1844, cayó de nuevo en la más profunda depresión. Cuatro años después, volvía a estar alto, es decir, en otra etapa de euforia. Y en 1854 trató de suicidarse otra vez tirándose al río Rin, aunque le rescataron. Entonces fue internado en un psiquiátrico donde murió dos años después de una inanición que él mismo se impuso.

¿Alguna otra celebridad sufrió esta enfermedad?

Samuel Beckett, Scott Fitzgerald, Virginia Woolf, Ernest Hemingway y Lord Byron sufrieron un trastorno bipolar. ¿Más nombres? Edgar Allan Poe, Vincent van Gogh, Balzac, Gustav Mahler, Haendel, Charly Parker, Gauguin, Rosseti, Jackson Pollock… Datos como éstos han hecho pensar a muchos que la bipolaridad está asociada con la creatividad.

¿A qué porcentaje de la población afecta?

Se calcula que cerca del 1% de la población mundial es bipolar, lo que significa por ejemplo que en España hay unas 400.000 personas que sufren esta enfermedad.

¿Algún bipolar ha explicado lo que siente?

Michael Crawford es un joven bipolar que ha decidido explicar abiertamente en internet su enfermedad. Dice que pasa mucho tiempo sin poderse quitar de la cabeza la idea del suicidio, algo que todos los maníaco depresivos experimentan. Pero hay una ironía en esta enfermedad, a menudo se despierta la creatividad y la inteligencia.

¿Cómo es posible?

Michael Crawford: “Cuando me deprimo me aburre todo lo que hago. Nada es interesante… Sin embargo cuando estoy con hipomanía (manía moderada) me vuelvo muy imaginativo. Durante uno de esos periodos, inventé un nuevo método para comprimir imágenes gráficas de ordenador, y permanecía despierto todas las noches diseñando maneras para hacer que los ficheros fuesen todavía más pequeños. Me quedaba en vela creando complicados programas como un loco. En cambio, cuando entro en estado de manía más aguda, empiezo a pensar en verso. Esta es una de las formas por las que sé que entro en la fase de manía. Cuando estoy normal soy incapaz de componer una poesía, pero cuando estoy alto puedo hablar durante mucho rato en rima”

¿Qué cree que sucede en su interior?

Michael Crawford: Muchos de los bipolares estamos divorciados de la realidad. Lo que la gente no acierta a entender es que la realidad no es algo que nos suceda, sino algo que nosotros construimos. Y para recuperarse de una enfermedad como la manía depresiva uno debe aprender a construirse una realidad mejor y a agarrarse a ella aunque la fuerza de los propios sentimientos te empuje a volcarla.

¿Existen asociaciones?

Pilar García García tiene 51 años y a los 38 fue diagnosticada como bipolar. Actualmente ocupa la presidencia de la Asociación Bipolar de Madrid (está libre de síntomas). Dice que uno debe conocer su enfermedad, asumirla, pactar con ella, y conseguir conquistar una vida normal, llena de momentos de incertidumbre, pero también de instantes de dicha.

¿Qué ha descubierto en su caso? ¿Cómo eran sus padres?

Pilar García García: Mi madre iba a su bola. Era depresiva. A veces se encerraba en su habitación y toda la casa tenía que permanecer en silencio. Era la sensación constante de que pasaba algo. Mi padre estaba todo el día trabajando. No ponía un huevo en casa…

¿Alguna cosa más?

Ahora sé que la familia es uno de los focos que despierta las crisis, los conflictos familiares actúan como un foco perturbador. En mi familia hay antecedentes de enfermedades mentales.

En la manía o euforia, hay mucha gente que entra en un concesionario de automóviles y sale con un Mercedes que no va a poder pagar. Lo importante es darse cuenta de cuándo empieza y por qué empieza, los desencadenantes. Cuando estamos en la depresión no nos acordamos de la euforia y cuando estamos en la euforia no nos acordamos de la depresión. Entre los bipolares hay un componente muy grande de gente infantil, poco madura. Somos muy vulnerables, muy sensibles, muy perfeccionistas.

Esta enfermedad es sobre todo afectiva, es un trastorno afectivo. También le doy mucha importancia al hecho de haber declarado mi enfermedad, lo que es un modo de reconocerla. Mucha gente la lleva de forma clandestina y a mí me parece que es peor.

Ya sabemos que hay un desequilibrio bioquímico en el cerebro de estas personas, pero ¿habría otro modo de mirar esta enfermedad?

Una raíz psicogenealógica del trastorno bipolar es la falta de “integración de contrarios”. Una rama materna y una rama paterna que nunca se aceptaron realmente, una parte masculina y otra femenina que se repelieron como los polos opuestos de un imán. Lo que no es fuera, no tiene permiso de ser dentro y el fruto de ese árbol vive en su cuerpo lo que fue callado en anteriores generaciones. Muchas veces, los síntomas psicóticos son números de circo, teatralizaciones, de los secretos del árbol…

¿Se ha encontrado un tratamiento totalmente efectivo que cure para siempre la enfermedad bipolar?

No. Sin embargo se puede mantener a raya en la mayoría de los casos, con ayuda del litio, que es eficaz en la fase aguda de manía y en el tratamiento a largo plazo. Sin embargo, como ya se ha visto, puede tener efectos secundarios indeseables y en dosis altas es tóxico.

Entonces ¿qué se puede hacer?

Durante las fases de manía o depresión, es necesario el tratamiento farmacológico. Ahora bien, una vez superada la crisis, la metagenealogía puede constituir un remedio eficaz porque invita al autoconocimiento. El tratamiento farmacológico y el psicoterapéutico deben ser complementarios…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Relación entre la enfermedad y los secretos familiares

Características de la dependencia emocional

Dependencia- emocionalPrioridad de la pareja sobre cualquier otra cosa

El dependiente emocional pone a su relación por encima de todo, incluyéndose a sí mismo, a su trabajo o a sus hijos en muchos casos. No tiene que haber nada que se interponga entre el individuo y su pareja, que dificulte el contacto deseado con ella. Obviamente, dentro de una normalidad, pero siempre observando esa dinámica; por ejemplo, una persona va dejando poco a poco sus aficiones como el gimnasio o las clases de pintura para estar más tiempo con su compañero, hasta que prácticamente se convierte en su sombra; igualmente, una madre separada inicia una nueva relación y deja continuamente a sus hijos con sus abuelos para quedar todas las veces que pueda con el otro.

Voracidad afectiva: deseo de acceso constante

Para entender este rasgo, es muy importante que nos imaginemos que el dependiente emocional puede decidir por sí mismo cómo, cuándo y de qué forma contacta con su pareja: luego explicaremos por qué. Suponiendo esto, si por el dependiente fuera, tendría el mayor roce posible con su pareja mediante todas las formas posibles. Por ejemplo, cuando ambos miembros de la relación están en casa, procurando estar juntos el máximo tiempo (nada de cada uno en su habitación, o uno viendo el ordenador y el otro trabajando). Asimismo, si la pareja sale con un grupo de amigos, estando todo el rato junto al otro y teniendo principalmente interacción y contacto físico con él.

¿Y qué sucede cuando, por las obligaciones que todos tenemos, los dos miembros de la pareja están separados?

Muy sencillo: el teléfono móvil e internet se han convertido en dos ayudas inestimables para satisfacer la voracidad afectiva de los dependientes emocionales, sea mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos o programas de mensajería con los que el dependiente puede estar online con su pareja. El contacto puede ser muy frecuente y excesivo, hasta el punto de que llame la atención al entorno o de que ocasione algún problema en el trabajo. Ni que decir tiene que la persona con dependencia también presionará lo que pueda para que su pareja, inmediatamente que termine con sus obligaciones, marche presta a reunirse con ella.
Insisto en que, si por el dependiente fuera, estaría el máximo tiempo disponible con la otra persona, y cuando esto no se consigue se compensa esta situación con otros medios de comunicación con los que hay también contacto. Cabe añadir también que este rasgo está muy acentuado en algunos dependientes emocionales, pero no en todos (como la mayoría de los que exponemos en esta sección).

Pero antes hemos dicho que nos debíamos imaginar en un supuesto: que la otra persona no pusiera pega ninguna al comportamiento voraz y “agobiante” del dependiente. Como es lógico, esto sucede a veces, pero en la mayoría de las ocasiones no es así y la pareja reclama espacio y recrimina este tipo de comportamientos. Si añadimos que también es frecuente que las personas que los dependientes escogen como pareja no siempre se comportan de una manera sensible y afectuosa, nos resulta que lo más normal sea que el otro ponga límites y condiciones al comportamiento voraz de su compañero, mediante los clásicos “no me llames tanto”, “necesito mi espacio”, “no me agobies”, “no creo que me dé tiempo a verte en toda la semana”, “quiero hacer esto solo”, etc. Y, claro, al dependiente no le queda otra que aceptar estas condiciones porque, de lo contrario, se puede producir lo que más teme: el rechazo e incluso la ruptura. Por lo tanto, no esperemos encontrarnos relaciones de “fusión” entre el dependiente y el otro porque esto sólo sucede algunas veces, ya que es precisamente la otra persona la que en muchos casos pone límites a la voracidad afectiva; además, lo normal es que dichos límites sean incluso abusivos porque el otro considera que tiene privilegios en la relación, ya que el dependiente le pone un cheque en blanco con sus nada disimulados deseos de contacto continuo y con su nada disimulada fascinación hacia él.

Tendencia a la exclusividad en las relaciones

Como en todas las características que estoy exponiendo, en esta en concreto sucede que no es más que una exageración de la normalidad. Es decir, en toda relación hay un deseo de exclusividad en el sentido de que no queremos compartir a nuestra pareja con una tercera persona. Pero no es sólo esto lo que sucede en la dependencia emocional. Aquí, además, el dependiente emocional quiere literalmente a su pareja para él solo: todo lo demás molesta, desde amigos hasta compañeros de trabajo, pasando por los hijos.

De igual forma que sucede con la voracidad afectiva, la exclusividad es un aspecto que no se da en todos los dependientes emocionales con la misma fuerza; incluso en algunos no se produce más allá de lo normal.

Idealización del compañero

El otro se convierte con el tiempo en alguien sobrevalorado, eso si no lo ha sido desde el principio por tener un perfil determinado de endiosamiento o de lejanía hacia los demás. Será muy difícil que un dependiente emocional se enamore de alguien al que no admire o vea bastante por encima suyo, no desde un punto de vista racional u objetivo (por ejemplo, que sea mejor profesional o más inteligente), sino en general, como una sensación que él experimenta de estar con alguien más importante o más elevado y que transmite deseos de estar junto a él.

No obstante, no sólo se producirá una sobrevaloración general de la pareja sino que también se podrán distorsionar sus méritos y capacidades. Por ejemplo, si es artista o empresario, será de los mejores en su trabajo; si es más o menos atractivo, será el más guapo; si es prepotente en su forma de hablar, será muy inteligente; etc.

Al final, uno de los elementos que más influyen en esta idealización es cómo trata la persona al dependiente emocional. Cuántas veces he escuchado en mi consulta la afirmación de que los flirteos o pretensiones amorosas de alguien se consideran signo de debilidad o de comportamiento “baboso” (provenga de quien provenga, incluso de personas que pueden despuntar por su trabajo o por otras facetas), mientras que el desprecio, el escaso interés o la prepotencia se interpretan como signos de poder, fuerza o elevación. Realmente, no son aspectos concretos de otro individuo los que lo convierten en idealizable, sino su perfil general y, especialmente, el trato de dicho individuo hacia el dependiente emocional.

Sumisión hacia la pareja

La consecuencia lógica de ser muy voraz afectivamente, de priorizar a la relación sobre cualquier otra cosa o de idealizar a la pareja, es que el trato hacia ella va a ser de subordinación, es decir, “de abajo a arriba”, como si alguien muy bajito se dirigiera a un gigante al cual necesita. Da la sensación en ocasiones de que los dependientes se comportan con sus parejas como sacerdotes que realizan ofrendas a algún dios al que le permiten absolutamente todo, al que le justifican todos sus actos y al que, a pesar de los pesares, le intentan satisfacer con lo que pida.

Antes he puesto el ejemplo de esa persona que le hacía la cena a su marido y a su amante en su propia casa, pero podría poner otras situaciones de sumisión como las de aceptar todo tipo de descalificaciones por parte del otro, permitir infidelidades, hacer siempre lo que quiere la pareja, soportar las descargas de sus frustraciones –que pueden llegar incluso al plano físico- o también ser y actuar como pretende o desea el compañero.

Pánico ante el abandono o el rechazo de la pareja

El dependiente emocional idealiza tanto a su compañero y se somete tanto a él, considerando la relación de pareja como lo más importante de su vida, que le tiene verdadero terror a una ruptura. Hay personas que, literalmente, se encuentran incapaces de romper una relación, y no por quedarse descolgadas en el plano económico o de cualquier otra forma, sino porque afectivamente lo encuentran devastador. En estos casos no vale la frase de “más vale solo que mal acompañado”; es más, una de las manifestaciones más usuales tras una ruptura es “con él estaba fatal, pero es que ahora estoy mucho peor”.

Como veremos en la siguiente característica, en muchas ocasiones es el terrorífico síndrome de abstinencia el que acongoja de tal manera al dependiente que le hace pensar y sentir con absoluta realidad que es totalmente imposible romper la relación, y que si no lo hace el otro no habrá forma humana de que se produzca esa situación.

Pero lo más normal es que las rupturas no sólo se consideren inalcanzables, sino que además no se deseen en absoluto. El dependiente emocional, en casos graves, puede aguantar prácticamente todo con tal de que no se rompa la relación porque prefiere estar fatal dentro de ella que sin sentido de la vida o de la existencia fuera. Esto produce un gran terror a los rechazos en el seno de la pareja, a los  comportamientos de escasa aprobación o a los signos que se den por parte del otro que indiquen una falta de interés o una falta de cariño.

Trastornos mentales tras la ruptura: “el síndrome de abstinencia”

Ya he expuesto que los dependientes tienen un miedo cerval a lo que acontece tras una ruptura, que es el “síndrome de abstinencia”, llamado así por analogía a las adicciones a las drogas. Este bien llamado síndrome supone realmente el padecimiento de un trastorno mental que variará según la persona y según la intensidad, pero que de manera habitual es un trastorno depresivo mayor con ideas obsesivas, o, dicho en otras palabras, una depresión muy fuerte con pensamientos repetidos y angustiosos en torno a un tema que, en este caso y como no podía ser de otra forma, es la relación perdida y todo lo que ello conlleva: recuerdos, planes para reanudar la pareja, remordimientos por supuestos errores cometidos, etc.

El golpe psicológico es tan brutal que no sólo hay una inmensa tristeza, sino que además habitualmente se sufren síntomas de ansiedad intensos que impiden la concentración y que se traducen en molestias físicas o sensaciones muy desagradables, y también en pensamientos sobre el poco sentido que tiene la vida que pueden derivar en ideas suicidas. En este sentido, recuerdo perfectamente a una persona que nada más entrar por primera vez en mi consulta me dijo que ya tenía fecha para morirse. Esto llama la atención porque se suelen asociar las ideas suicidas con otros problemas, pero en la dependencia emocional y muy especialmente dentro del síndrome de abstinencia se dan, aunque hay que decir que lo más usual es que sólo se dé, que no es poco, una pérdida muy sustancial de apego por la vida.

En el síndrome de abstinencia lo que domina es el deseo de retomar la relación, las ideas continuas de, con cualquier excusa, contactar con la otra persona para no tener la sensación de pérdida o de desaparición definitiva. A veces, estas excusas se las da el individuo a sí mismo en forma de autoengaño, por el que uno se autoconvence de que no pasa nada por llamar a la ex pareja ya que se puede tener una simple amistad, o de que sólo se está contactando con el otro para “cantarle las cuarenta”.

Todo el padecimiento descomunal de este síndrome desaparece de un plumazo con una simple llamada de la otra persona. Donde había lágrimas, ansiedad y auténtica desesperación, se pasa a la tranquilidad y a la sonrisa.

Búsqueda de parejas con un perfil determinado

El tipo de persona que suele preferir el dependiente emocional, al que llamaré “objeto”, es normalmente alguien engreído, distante afectivamente, egocéntrico, y a veces hostil, posesivo o conflictivo. También hay un perfil habitual y es de la persona con problemas, con un fondo importante de vulnerabilidad o fragilidad emocional con el que el dependiente se identifica, produciéndose igualmente una relación desequilibrada con ella por la que se intenta cuidar y controlar a dicha persona, mientras que ella, en muchas ocasiones, se aprovecha de ese comportamiento sumiso y atiende sólo a intereses egoístas o también afectivamente enfermizos.

Amplio historial de relaciones de pareja, normalmente ininterrumpidas

Puedo decir, en tono jocoso, que las primeras visitas con un dependiente emocional son un listado inagotable de relaciones de pareja que se producen desde la adolescencia. Estas personas viven su vida alrededor del amor y no la conciben sin él: necesitan, o eso creen ellas, a alguien permanentemente a su lado. Por este motivo, nada más terminan una relación, y aunque sea en pleno síndrome de abstinencia, buscan otra persona para reemplazar a la anterior, incluso al mismo tiempo que se intenta reanudar dicha relación rota.

Normalmente, el tiempo que transcurre entre una relación de pareja y otra es muy escaso, y cuando es largo puede deberse a que todavía se arrastre la que se ha roto (por ejemplo, siendo amante de la ex pareja y estando siempre pendiente de cualquier contacto por su parte) o a que se mantenga una actitud de constante flirteo por la que el dependiente no se siente realmente solo, ya que tanto por internet como por el teléfono móvil hay correos electrónicos, mensajes de texto y demás que producen sensación de inmediatez y de proximidad; esto sin contar las citas puntuales que se den con estas personas con las que existe dicho flirteo.

Baja autoestima

Por lo general, los dependientes emocionales son personas que no se quieren a sí mismas. ¿Qué significa quererse a sí mismo? Porque esto realmente es algo muy abstracto, por más que tenga manifestaciones concretas y de lo más palpables. Quererse a uno mismo no significa necesariamente que tenga que considerarse con virtudes o cualidades; por ejemplo, considerarse guapo, buen profesional, inteligente, etc. Existen dependientes emocionales y otras personas que saben racionalmente que presentan algunas de estas cualidades, y sin embargo no se quieren de una forma adecuada. Lo que acabamos de describir es el autoconcepto, es decir, la idea racional que todos tenemos sobre nosotros mismos. Digamos que sería un listado de cualidades, carencias, virtudes y defectos que todos tenemos sobre nosotros.

No obstante, la autoestima es algo diferente al autoconcepto, aunque en muchas ocasiones van por caminos similares. De igual forma que podemos considerar a alguien guapo o inteligente pero al mismo tiempo detestarle; podemos pensar sobre otra persona que no es muy atractiva pero que estamos con ella a muerte. Los sentimientos no tienen por qué ir necesariamente por el mismo camino que nuestra idea racional.

Querernos a nosotros mismos es exactamente lo mismo que querer a uno de nuestros seres queridos, pero siendo uno mismo el destinatario de esos sentimientos. Podemos protegernos cuando nos atacan, consolarnos si estamos sufriendo, ayudarnos cuando tenemos problemas haciendo lo posible por resolverlos, valorarnos cuando hacemos las cosas bien, alegrarnos si nos ocurren cosas positivas, y sobre todo no poner condiciones para querernos. Demos ahora la vuelta a la situación y pongámonos en cómo se trata una persona sin autoestima, sea como sea su autoconcepto: no se protege cuando recibe ataques e incluso se los inflige ella misma, no se consuela si está sufriendo sino que aprovecha su vulnerabilidad para atacarse más duramente, se hunde ante las adversidades sin intentar resolver sus problemas, no se valora cuando hace las cosas bien sino que se busca el error o el defecto, y se pone condiciones para quererse como despuntar en el físico, tener muchos estudios, posición social, etc… ya que cualquier pretexto es bueno con tal de escatimarse el cariño.

Miedo a la soledad

Verdaderamente, no es de extrañar que si alguien tiene esos sentimientos hacia sí mismo no soporte estar solo, porque es como estar continuamente junto a alguien al que detestamos. Por ejemplo, los dependientes emocionales no aguantan mucho tiempo estar solos en casa o con la perspectiva de no salir en todo el domingo: enseguida se buscan planes o llaman por teléfono a alguien con cualquier excusa. La soledad les provoca incomodidad, malestar e incluso ansiedad, y la idea más o menos intensa de que no son importantes para nadie, de que nadie les quiere y están abandonados.

Aparte del temor a esta soledad en un sentido extenso, también temen a la soledad entendida como estar sin pareja. No cabe duda de que aquí es un temor cercano al terror: les da auténtico pavor no tener a alguien ahí sea como pareja o como sucedáneo (una aventura, un flirteo continuado…) La consecuencia, como ya he dicho, es el encadenamiento sucesivo de relaciones para evitar esas sensaciones tan desagradables.

Necesidad de agradar: búsqueda de la validación externa

Este rasgo no aparece en todos los dependientes, pero sí es bastante común. Cuando aparece, el individuo intenta satisfacer a la mayoría de las personas con las que trata, de manera que se les quede a dichas personas una idea inmaculada del dependiente. Necesita tanto de la aprobación externa que lo pasa francamente mal cuando no la tiene o cuando interpreta que ha sido rechazado; en estas situaciones, es habitual que haga “comprobaciones” de la relación como llamar por teléfono para ver si todo sigue igual con esa persona o para detectar anormalidades en el tono de voz, por ejemplo.

Los dependientes que se comportan así suelen ser modélicos para los demás. No crean conflictos con sus familiares más próximos, no ponen problemas para planificar las citas con los amigos, se prestan a cualquier cambio de turno imprevisto que haya en el trabajo, no se adhieren a ningún grupo sino que intentan llevarse bien con todas las personas, etc. Son descritos por los otros como buenas personas que intentan favorecer siempre y que se desviven por ayudar.

Los dependientes emocionales que necesitan agradar presentan una tendencia muy marcada a la validación externa. Esto significa que su valor no se lo dan a sí mismos, sino que lo cogen prestado del que reciben de los demás. Por ejemplo, un dependiente puede haber quedado inicialmente satisfecho de un informe que ha hecho en el trabajo, pero si no le ha gustado al jefe dudará de su desempeño. Una persona con tendencia a la validación interna criticaría la postura de su jefe y continuaría manteniendo su criterio. En los dependientes con buen autoconcepto y en situaciones similares, podrían disponer de esta tendencia a la validación interna, pero en situaciones distintas de tipo afectivo que impliquen aceptación o rechazo nos aparecerá de nuevo la tendencia contraria, es decir, la que proporciona el valor por parte de los otros: por ejemplo, si un compañero de trabajo no invita a una celebración de cumpleaños a un dependiente, éste se considerará poco querido, poco válido por sentirse rechazado. Otra persona con una tendencia a la validación interna se mostraría dolida o disgustada, pero respetaría la decisión o la criticaría sin por ello alterar su idea sobre sí mismo porque su valía como individuo no depende de la valoración o del rechazo ajenos.

  •  Fuente: “Cómo superar la dependencia emocional” J. Castelló Blasco. Editorial Corona  Borealis,  2012.

*Si lo desea, puede leer también la publicación: “Razones que llevan a una pareja infeliz a siguir juntos