Cuando el perdón no cicatriza las heridas del abuso sexual

abuso-sexualA menudo, suele decirse que no hay peor herida que la que deja la vivencia de una guerra. Sin embargo, las cicatrices que inflige el abuso sexual son muy semejantes, ahí donde el perdón no siempre ayuda ni cauteriza. Sobre todo, si no existe una ayuda efectiva por parte de la justicia, ni apoyo social y emocional del entorno más cercano.

Un hecho muy común en materia de abuso infantil y juvenil es que las víctimas tardan mucho en denunciar los hechos. Pueden pasar varios años, décadas incluso. Cuando logran dar el paso para hallar por fin esa necesitada paz interior, se encuentran muchas barreras, dificultades e incluso cierto rechazo estructural: “¿Y ahora para qué, después de tanto tiempo?, ¿qué espera sacar con ello?”

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produjo dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento” -Victor Frankl-

No podemos olvidar tampoco que toda víctima de abuso sexual debe pasar por un delicado duelo en el que pueda integrar en su historia vital lo que le ha sucedido. Ese trauma. Sin embargo, deben darse ciertos procesos previos en su entorno para facilitar este avance. Se necesita apoyo, reconocimiento y justicia. Sin embargo, algo que se da con demasiada frecuencia es que las propios organismos sociales no se ajustan a estas necesidades.

Tanto es así, que hay muchas denuncias por abuso sexual que acaban prescribiendo. Las resoluciones pueden tardar años en dictar resolución, hasta el punto de que el delito prescriba. En otros casos, muchas víctimas que sufrieron abuso en su infancia suelen atreverse a dar el paso en la madurez. Para entonces, la justicia ve estos actos delictivos como prescritos. Se procede al silencio legal dejando a la persona en completo desamparo.

Son situaciones realmente complejas. Estos hombres y mujeres no pueden cerrar esa etapa de sufrimiento. Esta infancia perdida. Ni aún menos dar el paso hacia el perdón.

El abuso sexual: los agresores habitan en los entornos más cercanos

Según la “Asociación para el tratamiento del abuso y el maltrato en la infancia” de Bilbao (España) gran parte de las personas que han sufrido abusos en la infancia nunca llegan a denunciar los hechos. Si esto es así, es por un hecho muy concreto. En el 90% de los casos los agresores están en el propio seno familiar, en el propio entorno de “confianza” de la víctima.

Denunciar supone, en muchos casos, crear un impacto, romper un equilibrio. Significa, además, tener que afrontar unas consecuencias imprevisibles. Si además tenemos en cuenta que muchos de estos abusos se dan en niños o adolescentes, la capacidad de reacción es más limitada y dramática. Como madres, como padres, es vital atender el comportamiento de nuestros hijos para intuir cualquier señal que pueda indicar un abuso.

Otro de los escenarios en los que ocurren abusos con una frecuencia notable es en los propios centros escolares. Maestros, profesores o entrenadores deportivos suelen ser también los responsables de que muchos niños y niñas sean ahora adultos rotos, personas fragmentadas que deben hacer frente a diversos problemas psicológicos.

Secuelas que les impiden poder vivir con dignidad. Su día a día está marcado por un solo propósito: sanar una infancia perdida. Cauterizar heridas.

Tal y como hemos señalado al inicio, muchos de estos dramas jamás obtendrán justicia. Hasta hace solo unas décadas ir a denunciar al pederasta suponía en muchos casos “no ser creído”, ser acusado. En la actualidad, volver a denunciar aquello que ocurrió hace 15 o 20 años es, en ocasiones, reabrir una herida que se curó mal con unas esperanzas inciertas de que la justicia sea realmente justa.

Los únicos delitos que no prescriben son los de “lesa humanidad y de genocidio, de terrorismo“. Se necesita por tanto, una reforma que proteja y dé justicia a las víctimas y no a los abusadores.

¿Estoy en mi derecho de no perdonar al abusador?

Estamos en nuestro pleno derecho a perdonar o no a quien una vez, nos hizo daño. Ahora bien, la experiencia clínica nos dice que es recomendable. Supone, ante todo, sanar emocionalmente y cortar el vínculo del dolor. Sin embargo, el perdón solo puede darse en la última fase del duelo. Si la víctima no ha efectuado ese camino interno, complejo y desgarrador, difícilmente podrá efectuarse esta desvinculación, esta necesitada liberación del sufrimiento.

El abuso en la infancia y la dificultad de ofrecer el perdón

Sufrir abuso en la infancia supone:

  • Experimentar abusos sexuales en la infancia supone una devastación total. Se interrumpe la construcción de nuestra identidad, de nuestra autoestima, se arrancan las raíces de una vida y en ocasiones, hasta la confianza hacia los adultos.

  • Este trauma genera alteraciones a nivel cerebral, produciendo déficits de atención, hiperactividad, depresión nerviosa…

  • Más tarde, a las alteraciones de sueño le pueden seguir lo desórdenes alimenticios, así como secuelas emocionales, sociales y sexuales.

  • En caso de no recibir atención psicológica de forma temprana, esa fragmentación interna nos acompañará de por vida.

Nadie puede ofrecer el perdón en estas condiciones. Hay que poner cada pieza en su lugar para que una vez en pie, seamos capaces de mirarnos al espejo con coraje. Solo entonces, y una vez superado el duelo, tendremos los mecanismos para decidir si queremos o no ofrecer el perdón. Estamos en nuestro pleno derecho.

  • Cabe señalar una vez más que perdonar siempre será recomendable en estos procesos. No obstante, hay que tener en cuenta que perdonar no es ignorar el daño causado. Perdonar tampoco significa olvidar. Ni aún menos que el agresor quede exime del acto cometido.

El perdón es cortar el hilo del sufrimiento para cerrar una etapa. Es actuar con resiliencia para recordarnos que, efectivamente, merecemos ser felices y no víctimas eternas de alguien que eligió hacernos daño.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “5 Tácticas de abuso emocional que suelen pasar inadvertidas

5 cosas que lamenta la gente antes de morir

Antes de morirGran parte de mi vida la he dedicado a los cuidados paliativos. Como enfermera, he tratado con muchas personas a las que los médicos habían desahuciado y que habían sido enviadas a sus hogares a pasar sus últimos días. Poco antes de morir, la mayoría de la gente se lamenta por lo que había hecho o dejado de hacer durante su vida. Algunos sentían muy fuertes arrepentimientos. He vivido experiencias humanamente muy intensas y emotivas con estas personas con las que compartí sus últimos meses de vida.

Cuando la propia muerte se aproxima de manera inexorable, la mayoría de las personas no pierde el tiempo en cosas superficiales, sino que se enfoca en lo que realmente es importante en la vida.

De algunos enfermos terminales, incluso, podría decir que este proceso les ha impulsado a un crecimiento personal sorprendente. Casi todos ellos pasaron por una auténtica montaña rusa de emociones: desde la inicial incredulidad sobre su diagnóstico, pasando por la rabia, el miedo y el remordimiento por lo que creían que iban a dejar pendiente hasta la aceptación final. En la mayoría de los casos, este proceso en el que les pude acompañar les llevó hasta una gran paz interior, un estar bien consigo mismo.

Tengo que confesar que de todas estas personas he aprendido mucho sobre la vida. Si bien todas las personas somos distintas, sí que es cierto que, cuando hablaban de aquellas cosas de las que se arrepentían o que hubieran hecho de una manera distinta, muchos de estos enfermos terminales hacían hincapié en vivencias similares.

LAS  5  LAMENTACIONES MÁS HABITUALES ANTES DE MORIR

# 1.- Ojalá hubiera sido valiente para vivir la vida que deseaba y no la que otras personas (padre, madre, pareja, etc.) habían preparado para mí.

Esto es lo que, con más frecuencia, lamenta la gente cuando se acerca su final. En ese momento echan la vida atrás y comprueban, con tristeza, que muchas de sus sueños se quedaron por el camino y que los sustituyeron por otros que no eran genuinamente suyos, sino de otros: una casa más grande, un coche más rápido, mayor estatus social

Para sentirse bien con uno mismo, es muy importante llevar a cabo alguno de los sueños que uno tenía en su juventud. Cuando la vida va llegando a su fin, ya es demasiado tarde para lamentarse y, si no se ha cumplido ninguno de esos sueños, solo queda el amargo sabor de la traición a uno mismo.

# 2.- No debía haberle dedicado tanto tiempo al trabajo, sino a mi familia.

Este arrepentimiento es más frecuente en los hombres, ya que tradicionalmente sobre ellos ha cargado la responsabilidad de asegurar el sustento económico de la familia. Asimismo, es más habitual que los hombres hayan buscado su realización personal en la consecución de metas laborales y profesionales. Sin embargo, muchos de estos hombres moribundos se daban cuenta que el haber dedicado tanto tiempo y tanto esfuerzo al trabajo no les había proporcionado la felicidad que esperaban. Por el contrario, sentían remordimientos por no haberle dedicado el tiempo y la atención que merecía su familia.

Algunas de las mujeres que cuidé también expresaron este pesar, aunque fueron menos en número, ya que pertenecían a una generación en la que la mayoría de las mujeres no trabajaban fuera del hogar.

Si uno atiborra su vida con obligaciones y ocupaciones, no le queda tiempo para dedicarlo a las personas que quiere. En realidad, si uno reflexiona sobre sus necesidades económicas reales, cae en la cuenta de que no son tantas ni tan cuantiosas. Es momento entonces de tener claras las prioridades y simplificar el estilo de vida. Porque, efectivamente, se puede ser mucho más feliz con menos.

# 3.- Me gustaría haber mostrado más abiertamente mis sentimientos.

Muchos de los enfermos terminales con los que compartí sus últimas semanas me confesaron que, en demasiadas ocasiones, habían reprimido sus sentimientos. Algunas veces por no parecer blando, otras por miedo a la desaprobación de los demás, otras por orgullo… Sea por lo que fuera, se lamentaban por no haber tenido el valor de expresar sus sentimientos sobre todo con sus seres queridos. Les pesaba no haberles dicho suficientemente a sus hijos, a sus hermanos, a su esposa o a su marido todo lo que les aman y, en cambio, haber vivido largo tiempo en conflicto con ellos.

Por otra parte, hoy sabemos que la conexión entre cuerpo y mente es tan estrecha que muchas de las enfermedades físicas tienen su origen en la amargura y el resentimiento almacenados durante demasiado tiempo.

Por tanto, muchos de mis pacientes sentían que no habían tenido una vida plena, porque no habían sido sinceros consigo mismos respecto a sus sentimientos por falta de valentía. Y si bien las reacciones de los demás no se pueden controlar, si una persona expresa con claridad lo que quiere en la vida, al final suele llegar a un entendimiento con las otras personas. Y si esto es posible, por lo menos logra salir de relaciones que no le ayudan a seguir creciendo como persona. De modo que, en ambas hipótesis, sale ganando.

# 4.- No debería haber perdido la relación con los viejos amigos, me hubiera gustado estar más en contacto con ellos.

Poco antes de morir, la mayoría de los enfermos terminales lamenta no haber cuidado lo suficiente las relaciones con los amigos de la infancia y de la juventud. Es en estas últimas semanas cuando más se les echa de menos. La mayoría de los moribundos tampoco encuentra explicación exacta de por qué estas amistades fueron desvaneciéndose de sus vidas. Sólo se dan cuenta que, por unas circunstancias u otras (crianza de los hijos, aspiraciones de proyección laboral, separaciones o divorcios, etc.), se fueron aislando de gente a la que apreciaban de verdad.

En algunos casos, colaboré en el intento de localización de estas antiguas amistades, pero muchas veces no fue posible encontrarlas. Tristemente es demasiado frecuente ver cómo las personas recuerdan a tantos amigos que pasaron por su vida, pero que las ocupaciones cotidianas y la falta de cuidado se los arrebataron de manera definitiva.

En prácticamente todos los casos, lo que sí pude apreciar fue el sincero lamento de quienes ya no tienen mucho tiempo y se arrepienten de no haberles dado a estos viejos amigos precisamente el tiempo y la dedicación que se merecían.

Cuando te tienes que preparar para aceptar su propia muerte, todas las preocupaciones materiales pierden su sentido. Lo único que queda al final es el amor que se haya dado y el que se ha recibido. De hecho, los moribundos suelen querer dejar arreglados sus asuntos económicos, el testamento e incluso llegan a ocuparse de su propio funeral, pero lo hacen pensando en los seres queridos que dejan. Por encima de todo, quieren ayudarles en todo lo que les sea posible y expresarles así toda su gratitud por el amor compartido.

# 5. Tenía que haberme permitido a mí mismo ser más feliz

Casi al final de sus vidas, muchas de las personas a las que cuidé se dieron cuenta de que podían haber vivido una vida mucho más plena y haberse sentido más satisfechas consigo mismas si no se hubieran atado a viejos convencionalismos, si no hubieran ocultado sus verdaderos sentimientos. El temor a la crítica de su entorno les había limitado en su comportamiento, de manera que en múltiples ocasiones no habían sido fieles a su corazón, sino que hicieron lo que se esperaba de ellos. No arriesgaron cuando en su interior querían reír, cantar, bailar y sentirse vivos, prefirieron la seguridad de lo establecido. En definitiva, no se atrevieron a vivir más felices.

Sin embargo, cuando uno está llegando al fin del viaje“, le importan poco las críticas sobre lo que es o no es conveniente. De hecho, fue fantástico comprobar cómo algunos de mis pacientes pudieron recuperar la inocencia y las ganas de reír durante sus últimos meses. Una auténtica lección de vida.

Al final cada uno vive la vida que elige vivir. ¿Por qué no elegir ser feliz y hacer felices a otros? Aunque fuera en sus últimos días, muchos de mis pacientes descubrieron que ser feliz es una elección. Y ésta es la enseñanza principal que compartieron conmigo en el trascurso de una vivencia tan intensa como la de la muerte: casi todo en la vida es una elección. Poco antes de morir, demasiada gente lamenta no haberse permitido ser feliz. Por tanto, decida ser feliz hoy mismo. ¿O prefiere tener que lamentarlo cuando ya sea demasiado tarde?

  • BRONNIE WARE. Enfermera de cuidados paliativos con enfermos terminales, autora del libro “Los cinco arrepentimientos más habituales de los moribundos”
  • Visto en: cuidatusaludemocional.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cuando mueres sólo cambias de conciencia” *Pim Vam Lommel, cardiólogo.

Si borrara los errores de mi pasado, borraría la sabiduría de mi presente

errores pasadoAhí estás, de nuevo preocupándote y arrepintiéndote por aquello que pasó o que hiciste. El discurso es siempre el mismo, tedioso y repetitivo, culpabilizándote por los errores que cometiste o las decisiones que no tomaste.

Las imágenes te vienen constantemente, las palabras que dijiste son el eco que no te abandonan, tus sentimientos, una prisión limitante y mientras, los minutos pasan sin darte cuenta, sin apreciarlos…

“Quizás, si le hubiera dicho lo que sentía, no nos hubiéramos distanciado”, “Si hubiera elegido la otra opción, no estaría así en estos momentos”, “Debería haber hecho aquel curso en su momento, ahora no lo tengo y es un requisito imprescindible para optar a lo que quiero”, “¿Por qué nunca le dije que me molestaba cuando no me preguntaba qué tal estaba…?

Los errores también son oportunidades

Las lamentaciones e interrogantes pueden volverse como una espiral infinita, que sabes cuándo empieza pero es imposible averiguar cuándo acaba, pues no tiene fin… Puedes latigarte tanto como quieras, destruirte poco a poco si es lo que pretendes, aunque creo que tu fuero interno no es realmente lo que te demanda.

Detente y piensa ¿Para qué lo estás haciendo?, ¿hacia dónde te llevan tus lamentos y ese ruido mental que te habla?; y lee bien, ¿para qué?, no ¿por qué? Si te sinceras contigo y respondes a esta pregunta, puedes descubrir mucho más de lo que imaginas. Puedes hallar tu necesidad escondida.

Y ahora, sumérgete en esta pregunta ¿sirve de algo arrepentirte por tus errores? ¿Realmente crees que son sólo errores? Antes de continuar con tu dinámica culpabilizadora y victimista, te diré una cosa: No son sólo errores no, son oportunidades. Piénsalo. ¿Cuánto aprendizaje hay detrás de ellos?

Tan sólo se trata de querer avanzar y evolucionar, en lugar de quedarse estancado y atrapado, como si tuviésemos una cadena atada a nuestros tobillos que nos ancla en el pasado.

Puedes comprobarlo ahora mismo si quieres. Elige uno de tus errores, dale la vuelta y reflexiona sobre qué puedes aprender de esa situación o experiencia. Descubre la oportunidad escondida. Quizás ya lo hayas hecho y ni siquiera te hayas dado cuenta…

Todo lo que eres hoy, es gracias a aquello que hiciste y a lo que no. A tus éxitos, pero también a tus fracasos. Y quizás, más a estos últimos que a los primeros.

De todo lo que llevas recorrido hasta ahora, de todo tu proceso de vida… seguro que tienes muchas cosas de las que estás orgulloso u orgullosa ¿Y no es gracias a tus dificultades y al aprendizaje que has hecho sobre ellas, que has podido conseguirlo? Te dejo que respondas… y escúchate, porque lo que dices es un mensaje dirigido a ti mismo…

Y no sólo me refiero a éxitos, sueños y objetivos; mucho más cerca de ti, tus cualidades, tus matices, tu forma de ser, tu esencia ¿Crees que no tienen nada que ver ahí tus errores?

Todo lo vivido forma parte de quien eres

Todo por lo que has pasado, todo lo que has sentido, pensado, hecho, tiene repercusiones pero también reverberan en tu interior. Depende de ti el cómo utilizarlas, si quieres exprimirlas y sacar su jugo, o quedarte con las partes podridas y secas… Pasar por encima o sin embargo, sumergirte en sus profundidades y encontrarte con la sabiduría que las acompaña.

Los errores son puertas al aprendizaje

Cada hecho, cada pensamiento y cada sentimiento experimentado, han tenido una serie de consecuencias en nuestra vida. Lo importante es ser consciente de que todo lo que eres hoy se encuentra afectado por lo que ocurrió o no, un día en el pasado. Y que si borrásemos todos nuestros errores, el aprendizaje también se esfumaría.

Tan sólo con eliminar o paliar cualquier anécdota, ya no seríamos los mismos. Por lo que en lugar de ocupar nuestro tiempo preocupados por la posibilidad de haber hecho las cosas de otro modo, preocupémonos por intentar sacar lo mejor de nosotros en cada situación, en cada momento, en cada segundo…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “10 Ladrones de tu energía

Señales de encontrarte espiritualmente “Despierto” en un mundo dormido

ojo universoCuando decidimos avanzar conscientemente en nuestro camino espiritual para la evolución de nuestro Ser, nos encontramos usualmente con un entorno que no nos acompaña ni transita la misma senda que elegimos. Esto nos crea cierta incertidumbre y en muchas ocasiones nos hace descreer de nuestra elección y se presentan en nosotros fuertes inquietudes respecto de nuestra búsqueda. Lo cierto es que aunque tenemos el libre albedrío de si continuar con ella o no, ocurren cosas dentro de nosotros, sentimientos, pensamientos que se ajusten o no al entorno en el que vivimos, están dentro de nosotros manifestándose de una forma u otra, veamos algunos de ellos:

Cómo se siente una persona espiritualmente despierta

Interiormente siente un vacío existencial que solo puede llenar buscando todo conocimiento holístico del Ser y lo esotérico de la vida, de esta manera, comienza a resonar en su interior la verdad de su existencia, en conexión con su verdadero Ser, alejándose de lo mundano o simplemente perdiendo el interés por éste.

Las personas que no acompañan este proceso a quien intenta despertar, o que incluso juzga o critica desde su desconocimiento, suelen provocar un sentimiento en el otro de aislamiento social, el cual le hace percibir como estar desconectado de la realidad, interiormente se siente desolado, incomprendido y con una extraña sensación de tener ideas poco sensatas.

A medida que va avanzando en su camino espiritual comprende que es necesario tener su grupo de pertenencia con los mismos valores y ansias de aprendizaje. Allí encontrará personas que vibran en la misma sintonía y podrá recuperar el propósito de su creciente búsqueda espiritual. No obstante, como hemos mencionado anteriormente, pueden surgir distanciamientos de personas de su entorno incluso de los más allegados (amigos, pareja, familiar) que no comparten su particular manera holística y espiritual de entender la vida, e irremediablemente aquella incomprensión ajena los dejará en un estado de pérdida.

La persona que se vuelca a la espiritualidad, comprende más allá de su religión las diferencias entre ambas. Para ella la espiritualidad es el camino de regreso a uno mismo, mientras comprende que la religión no es una sola, sino muchos senderos que pueden conducirnos también a la búsqueda interna de nuestra verdadera esencia y ser el detonante para nuestra evolución.

Permanecer en un mundo dormido o despertar es una cuestión de consciencia, todos nos replanteamos en algún momento nuestra existencia y misión, pero los tiempos de cada uno son necesarios para ese “darse cuenta” y más que respetables para poder avanzar. Para la persona espiritual no poder encajar o sentirse extraño en su propia esencia es una cuestión difícil de sobrellevar.

Cuando uno comienza a despertar espiritualmente, se hace consciente de sus propias limitaciones, y emprende un profundo trabajo interno que entiende, durará toda la vida. El ego, el temor, y el control, comienza a desvanecer en lo que era su ilusoria realidad y comienza a manifestar la verdad de su Ser desde el Amor y el perdón.

Cuando logra despertar del sueño mundano, se ve a sí mismo cediendo en su necesidad de control, no busca poder en el afuera porque ya lo ha percibido en su interior, no busca aprobación en los demás, porque ha comenzado a amarse, y no busca victimizarse de su historia porque ha comprendido que toda circunstancia fue necesaria para su evolución.

No intentará cambiar ni convencer a nadie, pero llevará su Luz a cada vida, dejando en su andar una huella de sabiduría.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mujer muere y vuelve a la vida con un potente mensaje

¿Qué pasa cuando el cielo se nos viene abajo?

En este momento amigoUna relación terminó inesperadamente, el éxito se convirtió en fracaso de la noche a la mañana, murió un ser querido, recibiste un diagnóstico inesperado y de repente sientes que todo se te viene encima, sientes una profunda incertidumbre, la sensación de que tu mundo se torna fuera de control. Ya nada parece real. Sientes como si tu vida ya no fuera “tu vida” como si estuvieras en una extraña especie de película impersonal, como si no supieras hacia donde dirigirte o incluso en donde pararte. El futuro, que un día pareció tan sólido y “real” es ahora evidenciado por la mentira y el cuento de hadas que era, y tus sueños del “mañana” se reducen a nada más que polvo. Ese mañana nunca iba a suceder, no en la forma en que lo planeaste inconscientemente, de todos modos. Ahora no hay ninguna respuesta que pueda satisfacerte, no hay ninguna autoridad que te guíe ya que nadie puede vivir tu experiencia por ti; nadie tiene tus respuestas y te sientes profundamente perdido en un solitario planeta girando en un inmenso e insondable espacio. Te sientes como queriendo volver a gatas hacia el útero.

¡Maravilloso! ¡Qué invitación! La vida no se ha equivocado, porque la vida nunca puede ir mal, porque todo es vida y porque la vida es todo. Sólo tus sueños y planes “acerca” de la vida pueden desmoronarse, pero la vida en sí misma, jamás. Esta actual experiencia, esta confusión y duda cósmica, esta angustia, no está en contra de la vida, esto ES vida, la sagrada vida de este momento. Esta no es la escena mala de la película, esta ES la película, por muy difícil que pueda resultar admitirlo en este momento. Hay una inmensa inteligencia trabajando aquí, una inteligencia que nos respira por las noches, una inteligencia que late nuestro corazón, que bombea sangre por todo nuestro cuerpo, que cura todas nuestras heridas cuando “nosotros” ni siquiera podemos ocuparnos de ello.

¿Qué pasa cuando sólo por un momento dejamos de intentar resolverlo todo, cuando dejamos de aferrarnos a esos caducos sueños y dejamos de estar de luto por su pérdida y enfrentamos esa cruda, completamente abierta realidad de las cosas tal y como son? ¿Qué pasa cuando tan sólo por un momento damos realmente ese paso radical de decir SÍ a la incertidumbre, a la duda, a la confusión, al dolor, a la angustia? ¿Qué pasa cuando ratificamos nuestro no saber en lugar de querer escapar? ¿Qué pasa cuando realmente volvemos nuestra cara hacia la devastación y no hacia otro lado? ¿Qué pasa cuando realmente confiamos en la transitoriedad de todas las cosas y permitimos que esa profunda inteligencia que es la vida cumpla su magia a través de la devastación? ¿Podríamos sentirnos bien, sólo por un momento, no teniendo las respuestas, ni los puntos de referencia, no sabiendo absolutamente nada? ¿Podríamos sentirnos bien, sólo por un momento, sintiendo ESTO, independientemente de la forma que ESTO tome por ahora?

¿Y en medio de todos los escombros, podríamos de nuevo respirar y hacer contacto con ese lugar en nuestro interior, el sitio más íntimo y familiar de silencio y profunda presencia? ¿Ese sitio que nunca necesita saber nada y que no le interesan los sueños y que nunca quiere ningún tipo de respuesta? ¿Podríamos recordar esa quietud que en secreto siempre ha sido nuestra mejor amiga? ¿Podemos descansar en esa claridad que jamás hemos abandonado? ¿Podríamos tomar el puesto que realmente nos corresponde como la consciencia absolutamente indestructible?

Tal vez la inteligencia cósmica nunca nos abandonó y justo en el corazón del aparente caos de este momento, haya algo que no está involucrado para nada en todo este lío. Lo llamamos amor, o Dios, o consciencia, o simplemente Aquello Que Realmente Somos, previo a nuestros sueños de cómo debería ser la vida, o cómo debería verse este momento o sentirse o saber o sonar u oler. Tal vez nuestros sueños están ahí justamente para ser rotos y nuestros planes para ser destrozados y nuestros mañanas para disolverse en ahoras, y tal vez todo esto sea una enorme invitación a despertar del sueño de la separación, a despertar del espejismo del control y abrazar con todo nuestro amor lo que está presente. Quizás sea una invitación a la compasión, a abrazar profundamente este universo con toda su felicidad y dolor y agridulce gloria. Quizás nunca tuvimos el verdadero control de nuestras vidas y tal vez se nos esté invitando constantemente a recordarlo, ya que a menudo lo olvidamos. Tal vez el sufrimiento no sea un enemigo y en su corazón haya una lección de primera mano y en tiempo real que debamos aprender, si es que queremos ser realmente humanos y realmente divinos. Tal vez todo este colapso traiga consigo un grandioso descubrimiento. Tal vez este sufrimiento sea un pasaje, no una prueba ni un castigo, no una señal del pasado o del futuro sino un indicador preciso hacia el misterio de la vida misma, aquí y ahora. Tal vez la vida jamás pueda “equivocarse”.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Agradece las crisis en tu vida, pues son “crisis de curación

Neurociencia de la glándula pineal: los misterios del “tercer ojo”

Glándula PinealHay una glándula endocrina en nuestros cuerpos que, potencialmente, puede llegar a recibir más sangre por volumen cúbico que cualquier otro órgano del cuerpo, incluido el corazón. Se ha escrito sobre ella empleando un lenguaje enmascarado, e incluso se ha representado de manera artística a lo largo de los tiempos por medio de una asombrosa variedad de representaciones. Sin embargo, aún no ha despertado el interés de la medicina moderna para llevar a cabo estudios clínicos.

El verdadero propósito de la glándula pineal está rodeado de misterio. ¿Es esto intencionado? ¿Es de verás necesaria esta “censura” informativa para mantenernos alejados de los dones cósmicos que según nuestros ancestros encierra esta pequeña masa de células en forma de piña? ¿O existe una confirmación científica moderna para lo que nuestros ancestros llamaron el Epicentro de la Iluminación?

Información básica sobre la glándula pineal

La glándula pineal, que tiene forma de piña, se encuentra en el centro geométrico de nuestro cerebro y está estrechamente relacionada con nuestra percepción de la luz. La glándula pineal modula los ritmos circadianos, por lo que regula nuestro ciclo del sueño. A pesar de que permanece aislada del sistema de la barrera hemato-encefálica, recibe un mayor porcentaje de flujo sanguíneo que cualquier otro órgano del cuerpo, a excepción de os riñones. La glándula pineal es minúscula y se localiza en la parte posterior del techo del tercer ventrículo del cerebro. (Los ventrículos son partes del cerebro llenas de líquido cefalorraquídeo (LCR), que mantienen el entorno químico óptimo para las células del sistema nervioso central)La glándula pineal se calcifica progresivamente con la edad, proceso que comienza generalmente antes de la pubertad; esto significa que se muestra con claridad en las radiografías craneales y los TACs para permitir la identificación de la línea media.

Cabe destacar que el fluoruro sódico calcifica la glándula pineal. La investigadora británica Jennifer Luke publicó un estudio que revelaba que los depósitos de flúor se acumulan en la glándula pineal y la calcifican. Al igual que los huesos pasan por un proceso de calcificación para endurecerse (lo cual es positivo y necesario para nuestra salud y funcionamiento), la glándula pineal también puede “endurecerse” por medio de la calcificación, aunque en este caso no nos depara nada positivo, tal como explicaremos más adelante.

Asimismo, una revisión de 450 páginas sobre la toxicidad del flúor publicada por el Consejo Nacional de Investigación del Reino Unido en 2006 demostró que el flúor causa una serie de efectos secundarios negativos como “descenso de la producción de melatonina” y “otros efectos que afectan a la función normal de la glándula pineal, que a su vez contribuyen a la aparición de otros efectos adversos en seres humanos.”

La glándula pineal, la luz y la producción de melatonina

La capacidad de transducción de señales luminosas de la glándula pineal ha llevado a muchos investigadores a denominarla el “tercer ojo”. Curiosamente, la glándula pineal contiene conos y bastones (al igual que nuestro ojos para procesar la luz), a pesar de que se trata de una pequeña masa en el centro de nuestros “oscuros” cerebros. Esta glándula también es responsable de producir y secretar melatonina. La melatonina se comunica con nuestro sistema hormonal en relación con la luz ambiental y puede propiciar la activación de ciertos ritmos biológicos. No obstante, la melatonina es mucho más compleja y sus funciones van más allá de la regulación de los ciclos de vigilia-sueño.

El precursor de la melatonina es la serotonina, la cual se almacena en grandes cantidades en la glándula pineal esta hormona se conoce como la hormona del bienestar. Sin una producción adecuada de serotonina, llega la depresión y, en ocasiones, la depresión severa. De los 40 millones de células que componen nuestro cerebro, la serotonina interactúa o se comunica con prácticamente todas ellas.

¿Es la glándula pineal responsable de la iluminación espontánea o las experiencias psicodélicas?

A nivel espiritual, personas de cientos de culturas diferentes de todo el mundo han atribuido al correcto funcionamiento de la glándula pineal la manifestación de experiencias espirituales espontáneas. ¿Produce algún agente químico que nos permite acceder a otras dimensiones, o incluso abandonar y recuperar nuestra forma física? ¿Permite un escape del mundo físico que actualmente nos mantiene prisioneros? ¿Qué es lo que en realidad hace esta glándula?

La glándula pineal se forma en el embrión humano a los 49 días de gestación, lo cual coincide “casualmente” con la cantidad de tiempo que, según los budistas tibetanos, un alma necesita para reencarnar en el siguiente cuerpo físico.

Otras referencias históricas, así como naturales, en relación con la glándula pineal seguramente llamarían la atención de la mayoría de los investigadores del cerebro, el sistema endocrino, la botánica e incluso la inteligencia humana, pero parece que existe una ocultación deliberada de los misterios de la glándula pineal por motivos que nos resultaran obvios después de leer lo que sigue:

  • La piña es el precursor evolutivo de la flor, con sus vórtices formando una perfecta espiral que sigue la secuencia de Fibonacci, tal como la geometría sagrada de una rosa, un girasol o la concha de un nautilo.

  • El Báculo de Osiris de la cultura egipcia, que data del 1224 AC, muestra a dos serpientes entrelazadas ascendiendo para llegar a una piña.

  • Los dioses hindúes se esculpen o pintan con una piña en su mano extendida; incluso el Dios más prominente de esta cultura politeísta, Shiva, suele representarse con un cabello en forma de piña.

  • En las esculturas de los antiguos palacios asirios, que datan del 713-716 AC, representan a figuras que se asemejan a Dioses de cuatro alas que sostienen una piña en sus manos.

  • El Dios mexicano “Chicomecoatl” (siete serpientes) se representa ofreciendo piñas con una mano, mientras que en la otra sostiene un árbol de hoja perenne.

  • Dionisio, las culturas romana y griega, a menudo llevaba una vara de hinojo con una piña en la punta.

  • La glándula pineal es la única parte del cerebro que no está bifurcada y en Mateo 6:22 de la Biblia cristiana se dice: “La luz del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es único, todo tu cuerpo estará lleno de luz.”

  • La culturas egipcia, druida, hasídica, islámica, taoísta, maya, tibetana y aborigen representan a la glándula pineal en su arte y literatura.

  • Incluso el báculo del Papa católico a menudo tiene una piña en su extremo. También puede verse una piña en la bandera del Vaticano.

La glándula pineal, la METAtonina y las EEC

Aquí es donde la ciencia convencional se pierde en relación con la glándula pineal, o al menos eso dicen. La glándula pineal también está directamente relacionada con la producción de METAtonina – un pariente cercano de la melatonina, que a veces recibe el nombre de “melatonina de una octava superior”. El principal componente psicoactivo de la METAtonina es la dimetil triptamina o DMT. El DMT, tal como han investigado ampliamente Terence McKenna y Dr. Rick Strassman, parece ser responsable de las experiencias extracorporales (EEC) de muchas personas, aunque los datos científicos al respecto son muy escasos y se encuentran en sus fases iniciales.

La Cottonwood Research Foundation de Nuevo México (EE. UU.) descubrió que la glándula pineal de los roedores produce DMT endógeno: los roedores y los seres humanos tienen una estructura celular muy parecida, y es por eso que se emplean para estudios de investigación endocrinológica.

La METAtonina no suprime la auto-consciencia vigilante de la misma forma en que la melatonina lo hace durante el sueño; en lugar de ello, modifica los límites de la conciencia reprogramando temporalmente nuestros circuitos cerebrales de tal manera que permite a la auto-consciencia (identificación con el ego) separarse de la consciencia corporal mientras permanecemos conscientes.

Andra Smith y Claude Messier, por ejemplo, realizaron un estudio empleando resonancia magnética funcional (RMNf) en el Departamento de Neurociencia de la Universidad de Ottawa que reveló que las EEC son alteraciones del circuito somatosensorial (ubicación corporal) del cerebro que crean la ilusión de estar separado del cuerpo. Sin embargo, dado que la conciencia no puede medirse o detectarse de forma alguna, esta conclusión puede ser errónea y prematura.

Anthony Peake sugiere que cada célula del cuerpo es un depósito de información a la que puede accederse desde la conciencia extracorporal.

Según su teoría, las moléculas de ADN del interior de las células se comunican entre ellas para crear una red holográfica de información, y dentro de esa red pueden encontrarse micro-agujeros de gusano Einstein-Rosen que permiten a la conciencia extracorporal acceder a partes distantes del Universo y realidades paralelas…

En esencia, nuestra experiencia del pasado, el presente y el futuro es una ilusión, y el correcto funcionamiento de la glándula pineal permite una especie de “viaje en el tiempo”, que también puede manifestar en “viajes en el espacio”.

Rupert Sheldrake añade que una EEC, con la apertura de la glándula pineal, nos permite tomar contacto con el campo morfogenético planetario a través de la resonancia mórfica.

Si recordamos la geometría sagrada que mencionábamos más arriba, y contemplamos la profunda resonancia o vibración que ejerce sobre el cuerpo humano, todas estas teorías súper extrañas empiezan a cobrar mucho sentido, a pesar de la censura informativa de la ciencia convencional en relación con estos fenómenos.

Sheldrake afirmó lo siguiente:

La resonancia mórfica es un proceso por el cual la forma característica de una unidad mórfica resulta de unidades similares de forma ocurridas previamente y que actúan sobre ella a través del tiempo y el espacio. En su formulación más general, la resonancia mórfica apunta a que las denominadas leyes de la naturaleza son más bien hábitos. La hipótesis de la resonancia mórfica también conduce a una reinterpretación radicalmente diferente del almacenamiento de la memoria en el cerebro, así como de la herencia biológica. La memoria no necesariamente está almacenada en trazas materiales dentro del cerebro, que funcionan más como receptores de televisión que grabadoras de vídeo, sintonizando con influencias del pasado. Y la herencia biológica debe estar codificada en los genes o en modificaciones epigenéticas de los genes; y ello depende en gran medida de la resonancia mórfica de miembros anteriores de las diferentes especies. Así, cada individuo hereda la memoria colectiva de los miembros anteriores de su especie, lo que también contribuye a la memoria colectiva, afectando así a otros miembros de la especie en el futuro.”

La glándula pineal como el Portal hacia la Epifanía

El potencial que la METAtonina basada en DMT producida internamente tiene para influir los circuitos cerebrales ha constituido un componente omnipresente de la evolución humana. Tal ha sido su influencia, que es posible que haya contribuido significativamente a nuestros grandes descubrimientos y epifanías.

Aquellos que llevan estilos de vida creativos/espirituales a menudo aprenden a cosechar temporalmente algunos de estos secretos o al menos llegar a atisbar estas perspectivas alternativas; no obstante, al abrir las “puertas” de la glándula pineal mediante la producción de DMT, podemos acceder a realidades que probablemente guarden los mayores secretos de todos los tiempos. También puede motivar nuestra futura realización espiritual.

No podemos permitir que la glándula pineal quede confinada en el cerebro, como una masa de células minúscula y desconocida. Aunque probablemente la conciencia no tenga un punto de origen físico, parece que la glándula pineal actúa a modo de ancla para los secretos del Universo, y está justo aquí, en nuestro interior.

Fuente: Artículo de Christina Sarich para wakingtimes.com
Traducción: Mindful Science

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Rompiendo el ciclo del abandono

Sentir...Puedes sentirte abandonado, sí.
Te puedes sentir solo, alejado del amor, la vida y la calidez.

Otros pueden detonar sentimientos poderosos en ti, sí.

Pero haz a un lado la palabra, el concepto, la historia,
y regresa a la realidad del cuerpo vivo.

¿Cómo se siente ese abandono?
¿Cómo sabes que te han abandonado?

Pon atención a las sensaciones que surgen ahora en tu vientre, pecho, garganta.

Siente el aleteo, el pulso, la punzada de cada sensación.
Deja que crezcan en intensidad, o que se disipen y se muevan.
Imprégnalas de curiosa, amorosa atención.
Ofréceles un espacio; suavízate alrededor de ellas.

Tienes que respirar en ti mismo ahora, amigo,
porque no hay nadie aquí que pueda respirar por ti,
y no podrían hacerlo, de todos modos.

El sueño del amor ha muerto;
estás despertando a la realidad del amor.

El amor no viene de fuera. Nunca lo hace.
Siempre estuvo dentro de ti. Es tu poder.

Ese fue siempre tu trabajo, amarte a ti mismo,
no mendigar amor, o buscarlo externamente,
o esperarlo, o tratar de aferrarte a él,
sino empaparte con él, momento a momento precioso.

No te abandones a ti mismo cuando te sientas abandonado,
porque hay un dolor que es peor que el abandono:
abandonarte a ti mismo, huir de la Presencia.

La culpa no funciona aquí.
Enfócarte en “el que te ha abandonado” te vuelve impotente.

Rompe el ciclo del abandono, entonces.
Enfócate en el abandonado”, este precioso niño que llevas dentro. Invita a que tu amorosa atención vaya a lo profundo de tu vientre, corazón, cabeza.
Respira en el propio suelo. Siente tu propia vitalidad.

Tú no has sido abandonado.
La vida está aquí. Tú estás aquí.
Y desde aquí, una nueva vida crece.

Y mientras aprendes a no abandonarte a ti mismo,
con el tiempo, atraerás a otros
que tampoco se abandonan a sí mismos;
otros que no te abandonarán.

Porque ahora tú no puedes ser abandonado:
Te niegas a abandonarte a ti mismo.
El abandono es una vieja palabra para ti ahora.
Demasiado dramática para tu cuerpo.

Nadie puede abandonarte:
ellos sólo pueden irse a otro lugar con su dolor.

El abandono es la historia de un amor perdido,
una vieja historia, porque el amor no puede perderse,
sólo puede ser descubierto de nuevo en lo profundo de nosotros.

Eres lo suficientemente valiente como para estar presente ahora. Has roto la adicción de toda una vida:
Has descubierto la profunda alegría de estar solo.

  • Autora:  Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: ¿Qué hago cuando un bloqueo emocional me impide avanzar? 

Quiero dejar de ser destructivo

Destructivo¿Seré destructivo? En ocasiones algo negativo en vez de tornarlo en positivo o intentar aprender de ello, provocamos de alguna manera que nos destruya. ¿Cómo? Esto sucede porque no somos capaces de actuar de la mejor manera frente a esa situación.

Bien es cierto que es difícil y que muchas personas son, por tendencia, destructivas. Pero, si quieres dejar de serlo, si estás harto de utilizar la autodestrucción y deseas emitir juicios más acertados sobre la realidad y también sobre ti mismo, debes tener en cuenta estas formas de pensar que hacen que seas una persona destructiva.

A veces una simple crítica destructiva, puede hacer que la autoestima de esa persona caiga en picado -Anónimo-

¡No seas catastrofista!

Las personas destructivas hacen de un granito de arena una verdadera montaña. De alguna manera no pueden evitar ver siempre el peor lado de la situación. Por ejemplo, si eres madre y llamas a tu hijo por teléfono, pero éste no te contesta, te imaginarás lo peor. Por tu mente pasarán imágenes de muerte, accidente, asesinato, secuestro, etcétera.

Esto en ocasiones es irreal y excesivo, aunque también depende de la situación en la que se dé. Pero, lo normal es que sea terriblemente exagerado lo que podamos pensar de algo que en realidad no debe suponer problema alguno.

Exageras lo negativo

Ligado con lo anterior, las personas destructivas exageran mucho lo negativo y, de esta manera, lo positivo apenas adquiere el valor merecido.

Esta situación de exagerar siempre lo negativo y hacer que lo positivo sea casi siempre inexistente provoca, en ocasiones, estados de ansiedad y depresión. Es cierto que lo negativo siempre capta nuestra atención, pues a nadie le gusta pasar por una situación negativa. Pero, ¿será para tanto?

No hay ninguna sociedad que esté libre de elementos negativos. Hasta el rosal tiene espinas -Juan Pablo II-

¿Crees que sabes lo que piensan los demás?

Esto es muy peligroso, pues en muchas ocasiones no estarás en lo cierto. ¿De verdad crees que puedes saber lo que piensan los demás? Puedes analizar su lenguaje corporal, las palabras que utilizan, creer que lo que dicen tiene doble sentido, pero probablemente estés equivocado.

El pensamiento de los demás es algo que se escapa de tu control y saberlo es algo de lo que nunca podrás estar confiado. En cada cabeza suceden cosas desconocidas para los demás. Deja de pensar que crees qué pasa por la mente de los demás, quizás te estés preocupando por algo que en realidad no existe.

No puedes ser perfecto

Las personas destructivas en ocasiones pretenden ser unos expertos en casi todo, algo que sin duda resulta imposible. Cada persona tiene unas debilidades y unas fortalezas diferentes a las de los demás. Querer lograr la perfección en todo o ser un experto en todo es algo imposible. Tú eres tú, y no eres perfecto.

Es bueno que empieces a ver los errores como opciones a aprender más y mejor, y no como bloqueos y barreras que te pone la vida para humillarte y que no logres lo que deseas.

Elimina los “debería”

¿Debería? No, hazlo. Los “debería” están en la mente de muchas personas que, por miedo, no se atreven a ponerse manos a la obra y llevar a la acción lo que están pensando.

Es cierto que debemos pensar antes de actuar, pero si vivimos constantemente en un “debería” sin llevarlo nunca a la acción, esto nos provocará frustración y la sensación de sueños no realizados. ¿Por qué ocurre esto? Porque en la mente de las personas destructivas hay reglas inquebrantables, barreras que no se pueden transgredir. Pero eso es lo que ellos creen.

Lo que debería ser o no ser el mundo es sólo cosa tuya. No hay un patrón ideal de cómo debería ser todo. Eso tan sólo es cosa tuya, es tu vida, es tu camino, son tus metas y tus logros.

¡No culpes a los demás!

Las personas que son destructivas a veces no se destruyen a sí mismas sino también a los demás. ¿Te sientes mal contigo mismo? ¿Un error te ha afectado profundamente? No culpes a los demás por ello, pues no tienen nada que ver. Esto solo demuestra que presentas una total falta de responsabilidad a aceptar tus propios errores.

En ocasiones esto sucede porque no podemos cambiar a los demás, pero es que a lo mejor no sabías que al único que puedes cambiar es ¡a ti mismo! Intentar cambiar a los demás solo generará frustración y un gasto de energía inútil. No culpes a los demás, intenta cambiar, intenta modificar ese pensamiento autodestructivo que tienes. Todo eso negativo que crees te rodea, ese mundo que crees está en tu contra, existe sólo en tu mente. ¡Dale la vuelta!

Es difícil ser consciente de todo esto, por eso el primer paso es saber si soy una persona destructiva o no. Una vez identifico esta conducta debo empezar a cambiar patrones de comportamiento y de pensamiento tales como culpar a los demás, llevarlo todo al extremo y no prestar atención a lo positivo que ocurre en la vida.

El elemento más destructivo en la mente humana es el miedo -Dorothy Thompson-

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Deja de discutir con la vida

Reflexología: Estimule circulación y metabolismo en sólo 10 segundos

ReflexologíaLos pies, de entre todas las partes del cuerpo, son los que reciben el peor trato y normalmente no se les presta la suficiente atención que necesitan.

Sobre los pies nos apoyamos durante todo el día y soportan el peso de nuestro cuerpo, a la vez que son nuestros propulsores para caminar y amortiguan el impacto que recibe el cuerpo del suelo al andar. Los pies podría decirse que son como los cimientos del cuerpo y a los que hay que prestarles atención, no solo cuando nos duelen o molestan, ya que sin unos buenos cimientos el cuerpo no se mantendría en pie o se desestabilizaría.

Para el cuidado de los pies y de la salud del cuerpo en general, en muchas culturas se utiliza una técnica milenaria, originaria de Egipto y China, llamada reflexología podal, una técnica terapéutica que se basa en la estimulación de diferentes puntos de la planta del pie.

Mediante esta técnica, que se realiza con masajes y presionando los puntos de acupresión, se pueden tratar enfermedades tanto físicas como nerviosas, ya que cada punto de acupresión se relaciona con un órgano del cuerpo que se refleja en los pies.

Algunos de los beneficios que se obtienen mediante el masaje y presión en los pies destacan la estimulación de los músculos y nervios, la disminución de la rigidez, elimina el estrés y la fatiga, mejora la circulación sanguínea, se estimula el sistema linfático, se mejora la inmunidad, alivia el dolor, normaliza las funciones del cuerpo y mejora el sueño.

Usted mismo puede darse un masaje en los pies aún sin tener grandes conocimientos de reflexología, tan solo necesita un gráfico de reflexología y seguir unos sencillos pasos como le detallamos a continuación:

1. Lávese los pies, ya que además de limpiarlos se calientan.

2. Para masajear los pies lo mejor es utilizar un lubricante como el aceite de coco o el aceite de almendras. Añadir 1 o 2 gotas de algún aceite esencial como lavanda, menta, eucalipto o árbol de té tiene beneficios adicionales.

3. Se empezará con el masaje en los dedos de los pies, apretando, tirando y moviendo cada dedo uno a uno, desde el dedo mayor al menor.

4. A continuación, con ambos pulgares, masajear la planta del pie de arriba a abajo, aplicando una fuerte presión durante unos segundos a cada punto de acupresión, sobretodo concéntrese en los puntos relacionados con sus dolores y molestias.

5. Masajee los talones, los tobillos y área de Aquiles.

6. No olvide masajear la parte superior de los pies, donde también hay puntos de reflexología.

7. Repita los mismos pasos en el otro pie.

Los expertos recomiendan darse un masaje en los pies todas las noches para obtener los mejores resultados.

Comience hoy mismo a mimar un poco sus pies, que se lo agradecerán, además de ayudar a las funciones del cuerpo en general.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Masajear el punto de la longevidad “Su Zan Li” cada día tiene un efecto estimulante

Si estás triste, espero que no encuentres pareja

Si estás triste...Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres a alguien confundido, deprimido, vacío y sin rumbo?

“Espero que no encuentre pareja”, suena muy mala onda pero eso fue lo que contestó Esther Hicks —autora y conferencista inspiracional— a unos padres preocupados por su hijo deprimido. “Por favor, danos un consejo para que él pueda encontrar una pareja, lleva meses confundido, sin trabajo y totalmente descuidado en su aspecto. Hemos intentado de todo y creemos que una novia le podría ayudar a salir de ese hoyo”. Y Esther Hicks agregó: “Si alguien llegara a su vida en este momento, sería exactamente como él: confundida, deprimida, vacía y sin rumbo fijo. Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres que tenga como pareja a alguien como él? ¿No creen que vale la pena esperar a que se sienta mejor?. Y los padres respondieron: “Wow, es justo eso lo que ha estado pasando”.

¡Puuum! La primera vez que escuché este mensaje en una de sus conferencias, me quedé congelada. Y es que muchas veces vamos de relación en relación, buscando llenar ese vacío, buscando compañía, distracción… Creemos que, para ser felices, debemos tener una pareja, pero la cosa es al revés: sé feliz y ya llegará. Y no sólo eso, muy probablemente sea una relación estable y duradera.

Es muy fácil pedir: “Yo quiero un hombre honesto, fiel, detallista, amable, inteligente…”. Aquí la pregunta es: de esto que pido, ¿qué hay en mí? ¿Qué tengo yo para ofrecer? Se nos olvida que para atraer a una persona así, tenemos que ser su igual.

Y lo mismo sucede cuando no hemos superado a nuestra pareja anterior, cuando seguimos quejándonos por lo que nos hizo. ¿Sabías que, cuando no lo resuelves, te llevas esa misma energía a tu siguiente relación? Por eso es que seguimos repitiendo la misma historia, tropezando de nuevo, y con la misma piedra

Algo similar pasa cuando sentimos envidia cada vez que vemos a personas viviendo lo que nos gustaría: subiendo fotos con mensajitos melosos, comprometiéndose o recorriendo el mundo. Cuando envidias, retrasas su llegada, y cuando bendices lo que deseas en otros, lo atraes para ti. Cuando logras sentirte tranquila y en paz, aún sin tener pareja, ten por seguro que llegará. La próxima vez que veas a alguien derramando miel, mejor bien piensa: “Si ellos pueden, yo también. El amor existe”.

Difícilmente encontrarás pareja si sigues clavada pensando en su ausencia, en que te hace falta. Te propongo una nueva forma de verlo: pregúntate qué harías, cómo hablarías, cómo te vestirías, si la pareja que sueñas ya estuviera a tu lado. Ahora empieza a vivir así, como si ya fuera realidad y dando gracias por ello. De verdad, no hay cosa más poderosa que vibrar con cada parte de nuestro cuerpo, que nos la creemos, que nos sentimos merecedoras y que no hay prisa.

Para concluir, hace poco leí una frase súper bonita que encaja perfecto:Es por eso que yo no te busco. Ni que fueras un producto que se vende en las tiendas. No te busco porque sé que algún día, en algún lugar y a su debido momento nos reconoceremos. He imaginado que, en cualquier instante, te veré correr deprisa por la calle o leyendo un libro debajo de un árbol y, por aquellos accidentes del destino terminaremos hablando. Pero también me gusta pensar que ya te conozco, que quizá ya estás en mi vida y que, sin darnos cuenta, lento, a cuentagotas, dejaremos que el amor fluya. Porque creo en lo más profundo que, si las almas aún no están listas, no pueden reconocerse. Mientras llega el momento, cuido de mí, me hago sonreír, me hago la vida de colores, porque cuando nos reconozcamos habremos abierto muy bien los ojos del corazón. Seremos cómplices, compañeros de aventuras y desventuras. Tendremos tanto amor, que no necesitaremos pedirlo, sino decidiremos compartirlo.”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo encontrar el amor verdadero