Reiki: sensaciones corporales y emocionales durante el tratamiento

REIKI: Canalización y transmisión de la Energía Universal a través de la imposición de manos del terapeuta en los chakras de la persona receptora, para recuperar el equilibrio a nivel corporal, mental, emocional y espiritual.

*Somos energía, TODO en El Universo es energía. Todos los seres la necesitamos para vivir (temperatura- alimento- agua- sueño- vitalidad). Nuestro cuerpo es un canal receptor y emisor de energía.

Chakra significa “rueda o círculos en movimiento”

Tenemos 7 chakras mayores, cada cual representa un elemento de La Tierra y nuestra conexión con el Universo. También tenemos 21 chakras secundarios o menores en varias partes del cuerpo (puntos energéticos), entre ellos en las manos (chakra corazón: dar y recibir amor) y en los pies (chakra raíz: conexión con la tierra).

Los órganos sexuales representan la tierra (la semilla), el vientre representa el agua (las emociones, cordón umbilical), el estómago representa el fuego (ardor), el pecho representa el aire (respirar, sentir, vida), la garganta es la voz (canal comunicación mente-corazón), el entrecejo o tercer ojo representa la comprensión, la compasión (el ojo de la conciencia), y la corona representa lo que Somos (conexión con el Universo/ Fuente/ Conciencia Divina/ Dios/ Presencia, o la definición que prefiera).

Cuando algún chakra se bloquea (enfermedad, dolor, preocupación, miedo, estrés, ansiedad, angustia, depresión, etc), hay desequilibrio y la energía no fluye en armonía.

Sensaciones corporales y emocionales durante el tratamiento de reiki

Las sensaciones son diferentes para cada individuo, y van desde cosquilleos hasta cambios significativos de temperatura, pasando por emociones liberadas, estados agitados del ser o extrañas visiones. Su presencia es siempre un indicador de que la energía fluye y realiza su trabajo, por lo que no hay motivo para asustarse. Este momento de aparente desequilibrio o malestar ha sido denominado “Crisis de curación”, caracterizada por un aparente empeoramiento de los síntomas y las dolencias, y que lleva erróneamente a muchos pacientes a desistir en el tratamiento.

Durante las sesiones continuadas de Reiki, la energía desata nudos interiores que permanecían ocultos para nuestra consciencia, y su resolución e integración es una tarea que depende exclusivamente del paciente. Puede llegar a sentir miedo, ansiedad, tristeza o incluso odio, además de otros síntomas físicos poco habituales. Este proceso responde a una liberación, es el mensaje que Reiki nos entrega: “Sólo tú puedes superar esto, yo estoy aquí para acompañarte“. La energía dirige su atención a los problemas y nos ayuda a tomar plena conciencia de aquello que debe ser trabajado. Recibir una imposición de manos cada cierto tiempo sin trabajar interiormente hace que cada sesión pueda caer en saco roto. Reiki nos indica el camino y lo recorre a nuestro lado, a la vez que elimina los síntomas físicos, pero somos nosotros los que damos los pasos que nos ayudan a seguir evolucionando.

A pesar de que Reiki realiza su trabajo con efectividad, la implicación del que lo recibe es fundamental. Podemos decir que la curación es responsabilidad individual absoluta, y Reiki es el apoyo a un trabajo de crecimiento interior.

Además de las sesiones, el paciente debe cambiar su forma de pensar, así como abandonar viejos patrones que limitan el desarrollo espiritual, mientras que el terapeuta debe entregarse al proceso acompañando a su paciente con dedicación, entrega y mucho amor. Un tratamiento de Reiki exige la implicación total de paciente y terapeuta en el proceso.

El problema es el nudo, no la enfermedad

Por ejemplo, ante un síntoma en el cuello, puede que estemos somatizando un problema de comunicación. En este caso, Reiki trabajará tanto en la zona corporal concreta para aliviar el dolor como en el nudo interior que ha provocado ese problema, un problema que posiblemente tenga algo que ver con el flujo comunicativo que establecemos con nosotros mismos y con los demás. La forma en la que Reiki pone de manifiesto el nudo interior genera una agitación (crisis de curación), y a través de este estado tomamos conciencia de nuestras heridas. Una vez entendido que Reiki nos pide que lo solucionemos juntos, debemos comenzar a trabajar para restablecer el flujo de esta energía tan importante para nuestra armonía que es la comunicación. Si el nudo no se desata, Reiki no va a obrar milagrosamente, puesto que somos nosotros quienes creamos ese problema. 

Sólo por hoy

Reiki es un tratamiento holístico que integra cuerpo-mente y espíritu. Si entendemos la enfermedad como una reacción biológica natural que nos avisa del trabajo interior que debemos realizar, dejaremos de “pelear” contra los síntomas para comenzar a entenderlos, lo que nos permitirá percibir la enfermedad como una oportunidad para aprender lo que nos conviene para nuestra salud corporal, mental y emocional. El resto depende enteramente de nosotros, porque “Reiki es Amor, y eso mismo también somos nosotros: puro amor; pura energía universal.

Sólo por hoy:

  • No te preocupes

  • No te enfades

  • Honra a tus padres, maestros y mayores

  • Gánate la vida honradamente

  • Demuestra gratitud hacia todo ser vivo

Autora: Lola. H. R. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La Ciencia detrás del Reiki: intentando entender el misterio“. 

Descodificación Dental -Dr. Christian Beyer-

El Doctor Christian Beyer, Doctorado en la Facultad de Odontología Quirúrgica de Estrasburgo, ha elaborado sus investigaciones en ” DESCODIFICACIÔN DENTAL” durante más de dos décadas. Cuenta con más de diez años de experiencia práctica dedicándose exclusivamente a la misma. Tiene varios libros publicados y realiza conferencias y seminarios a nivel internacional.

Campo cuántico: programas y conflictos heredados se manifiestan en las piezas dentales.

SU TEORÍA:

En nuestros dientes llevamos impresos todos los programas de las experiencias y vivencias de nuestros antepasados, así como nuestros propios conflictos contemporáneos y de vida intrauterina.

Cuando se sufre un conflicto emocional, éste impacta en nuestra psique, como ya demostró el Dr. Hamer. El impacto se manifiesta en una determinada área del cerebro. Según el área impactada, sufriremos una afección en un órgano u otro de nuestro cuerpo.

Pero… en este proceso encontramos que tenemos unos dientes que nos protegen. Antes de que se llegue a la afección del órgano, el diente descarga la información que ha enviado nuestra psique para amortiguar esta masa conflictiva. Gracias a ello, el peso del impacto es menor en el órgano. Sin embargo, si el conflicto perdura en el tiempo, ambas partes se irán sobrecargando.

La boca se divide en cuatro cuadrantes:

Arriba, visto de frente a la izquierda (que en nosotros mismos representa nuestra parte derecha), es el 1r cuadrante.

Arriba, visto de frente a la derecha, es el 2º cuadrante.

Abajo, visto de frente a la derecha, es el 3r cuadrante.

Finalmente, abajo a la izquierda tenemos el 4ºcuadrante.

DIENTES:

-El 1r cuadrante representa al clan y la figura del padre.
-El 2º cuadrante representa a la familia y la figura de la madre.
-El 3r cuadrante representa el hogar.
-El 4º cuadrante representa el trabajo
.

Los dientes se empiezan a enumerar desde los incisivos (el centro) hasta las muelas de juicio.

Por tanto, el primer incisivo será el nº1; el segundo incisivo el nº2, y así hasta llegar al nº8 que es la muela del juicio.

Por tanto, el primer incisivo del 1r cuadrante será el diente nº11. La muela del juicio del 1r cuadrante, será la nº18. El canino del 2º cuadrante será el nº23.

El primer número indica a qué cuadrante pertenece el diente, y el segundo número indica a qué diente nos referimos.

SIGNIFICADO DE CADA DIENTE:

11- Padre. El papel que tiene el padre.

21- Madre. El papel que tiene la madre.

31Acción de la madre.

41- Agresividad masculina, memoria de violencia.

VALIOSA INFORMACIÓN:

-Si el 11 y el 21 están separados, quiere decir que en nuestra genealogía había un padre y una madre que estaban separados, y esa persona arrastra la información por lo que ha vivido el mismo conflicto o lo ha vivido en sus padres. 

-Si uno de los dos está recto y el otro torcido, había un padre y una madre que no se miraban.

-Si el 21 está más adelantado que el 11, había una madre que estaba por encima del padre. Y si el 11 está más adelantado que el 21 había un padre que estaba por encima de la madre.

-12- Mi relación con el padre. Cómo me veo a mí mismo respecto a mi padre.

22- Mi relación con la madre.

-32- La protección de la madre.

42- La protección del padre.

11 encima del 12 es una memoria de un padre déspota, que está por encima mío.

-Una patología en el 32 es una memoria de falta de protección de la madre.

-Una patología en la 42 es memoria de un padre déspota. Me tengo que proteger de él.

-13- Representa las reglas, las leyes. Capacidad de obedecer.

-23- Representa la moral, el bien y el mal. Tradiciones y costumbres. Capacidad de someterse.

-33- Memorias de esclavitud, de servidumbre.

-43- Cuando no está recto, memorias de caída (real o simbólica). Recuperar una propiedad.

-14- Memoria de niño que se queda sin papá. Pérdida del amor del padre.

-24- Conflicto de falta, de vacío, desconexión de la familia. Amor de la madre.

-34- Memoria de pérdida. Amor de pareja.

-44- Pérdida de hermanos.

-15- Memoria de traición. Alguien traicionó o ha sido traicionado. Desesperación.

-25- Memoria de engaño y de rechazo. Injusticia.

-35- Memoria de rechazo.

-45- Memoria de frustración. Tener rabia por sentirse frustrado.

-16- Nuestros sueños; lo que buscamos en la vida. Mi clan, mi padre, no se ocupa de mí.

-26- Necesidad de ser una persona equilibrada. Habla de lo que quiero ser.

-36- El reconocimiento: los apellidos, los apodos. Memoria de niño abandonado. Extracción del útero. El hogar.

-46- Deseo. Conflicto de la potencia masculina. Memoria de vergüenza. Mi padre siempre duda de lo que hago.

-17- Exclusión del clan. Si las raíces están soldadas, hay memoria de exilio.

-27- Pertenencia a la familia. Alianza familiar. La tradición.

-37- El merecimiento; el rechazo. No valgo. Memorias de ahogo.

-47- Memoria de destierro, de no poder volver. No ser perfecto. Sufrimiento por el éxito. Ser el primero, el mejor. Objetivo conseguido.

-18- Cumplir el objetivo de vida. Obedecer al jefe.

-28- Memorias de pecado con las leyes de la iglesia. Relaciones prohibidas moralmente. Asentir.

38- Memorias de penitencia, de perdón.

-48- Conflicto con el pudor, con la sexualidad. Secretos (en la mayoría de casos, sexuales). Mi identidad, lo que “yo soy” lo refleja el hueso basal.

El gesto, movimientos, lo que hago, lo manifiesta el LIGAMENTO DENTAL.

Es importante destacar que cada enfermedad bucal nos dará la información precisa del Conflicto que se vive.

Los PROGRAMAS generacionales que hemos heredado -se reflejan, especialmente en las raíces, si éstas están juntas, una encima de otra, hacia atrás, etc, nos darán la INFORMACIÔN precisa.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento“.

Piensa en positivo el mayor tiempo posible y te sorprenderás

Muchas personas pasan la mayor parte del tiempo pensando en negativo, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que esta tendencia negativista ejerce su influencia desde una gran variedad de ámbitos en nuestra vida cotidiana: entorno familiar, amistades, compañeros de trabajo, sociedad y cultura, por nombrar algunos.

Cine, televisión, prensa escrita y otros medios masivos han sentado las bases de este pesimismo generalizado desde la época de su invención. El listado es, para nuestra desgracia, casi interminable: películas en su mayoría violentas/catastrofistas, programas de ingeniería social donde estudian detalladamente nuestros comportamientos para luego avivar el fuego utilizando tácticas de guerrilla social, la prensa rosa (también conocida como amarillista) alentándonos a centrar nuestra atención en dramas y tragedias ajenas, grandes tertulias en tono de gallinero, debates políticos insulsos e inconsistentes, informativos con un amplísimo porcentaje de noticias negativas (reforzando en nosotros la idea de que en este mundo apenas suceden cosas maravillosas). Todo este entramado de contenidos desmoralizantes no son fruto de la casualidad, ni son obra de editores de contenidos depresivos o bajos de espíritu.

Hay un objetivo claro por parte de los gobernantes (los que vemos y los que no) de dominio a través del miedo. Parece claro que el camino que más rápidamente nos conduce a él es, sin duda, el pensamiento negativo.

Muchas de nuestras actitudes se han convertido en reacciones automáticas ante ciertas situaciones. En vez de responder, simplemente reaccionamos. Es la robotización del ser humano. Parece ser que, al fin y al cabo, no serían las máquinas las que se levantarían contra la raza humana. Nuestra mente, acostumbrada a vivir mecánicamente en guerra, nos la ha jugado.

Lo que actualmente estamos viviendo es un período muy interesante de nuestra historia donde el cerebro humano ha sido fuertemente programado para reaccionar de modos predecibles, produciendo resultados que son solamente beneficiosos para un mínimo porcentaje de la población. Así es, estamos programados. Nuestro cerebro funciona a través de una programación. Nacemos con una gran cantidad de “programas inconscientes” que son herencia directa de nuestro árbol genealógico. Nuestros antepasados y ancestros ejercen un papel determinante en nosotros. Tras ellos, los programas sociales y culturales determinan el modo en que interactuamos con el mundo.

La buena noticia es que el cerebro puede ser reprogramado.

Si estos programas con los que funcionamos nos hacen sentirnos miserables, parece obvio que no nos están sirviendo. No es una tarea fácil, pero tampoco es imposible. Podemos reprogramar nuestra mente para tener pensamientos positivos que poco a poco se convertirán en hábitos, los hábitos que nos abrirán las puertas a nuestros sueños. 

Los sueños no siempre se realizan, no porque sean demasiado grandes o imposibles, sino porque dejamos de creer Martin Luther King

Compruebo que pensando y sintiendo en positivo todo me sale bien: Cuando llego a los semáforos están en verde, no hay cola de personas en el banco en días propicios para ello, encuentro mesa en cafeterías que suelen estar abarrotadas, el autobús llega a la parada al mismo tiempo que yo, noticias y publicaciones que me interesan sin necesidad de buscarlas, personas precisas en el momento adecuado… Muchas personas, al escuchar este entusiasmo, recelan. Y muchas más aún tratan de cambiar mi modo de percibir la realidad a través de juicios, críticas y ridiculizaciones. Sin embargo, actualmente la ciencia más vanguardista respalda estos hechos. La física cuántica nos demuestra que un pequeño cambio en la percepción modifica los hechos. No sólo influye lo observado en el observador, sino que el observador también influye en lo observado. No se me ocurre sino pensar que esto es solamente posible gracias a que el observador y lo observado son la misma cosa. Así pues, una actitud positiva crea un mundo más amable y agradable, lo cual retroalimenta y refuerza nuestra actitud positiva. Simple.

Como dije, algunas personas (fundamentalmente gente pesimista) rechazarán este nuevo horizonte de la realidad sin detenerse a contrastar su validez. Los programas negativistas estarán entonces funcionando en ellos a pleno rendimiento, negando una perspectiva sin apenas llegar a profundizar en ella.

La mayor demostración de ignorancia es rechazar algo de lo cual no sabemos absolutamente nadaWayne W. Dyer

Más allá de debates sobre quién tiene más razón, mi conclusión es que nada perdemos por pensar en positivo. Pero por si necesitan un empujoncito, les invito a que lean las publicaciones de este blog: El poder curativo de los pensamientos de Bruce Lipton -Biólogo celular estadounidense- y La Nueva Medicina de la Conciencia del Dr. Jorge Iván Carvajal Posada.

También les invito a descubrir la Descodificación Biológica, enclavada dentro del campo de la epigenética, que postula que nuestro inconsciente se expresa en el cuerpo a través de la enfermedad (física y/o mental).

Tanto esta técnica como el reiki son herramientas eficaces para ayudarnos en nuestro proceso de sanación personal a nivel corporal-mental, emocional y espiritual. Cada día más y más personas acuden a estas terapias para mejorar su salud y su calidad de vida, y cada día contamos con más alentadores testimonios que nos invitan a pensar que se siente mucho mejor cuando nuestra mente nos dice cosas bonitas. Porque al fin y al cabo, optimismo es precisamente eso: enseñarle a nuestro cerebro que ya basta de tanto drama.

Si deseas que en tu vida se manifieste la magia, dale una oportunidad a tus sueños, piensa en positivo el mayor tiempo posible, ten actitud positiva y cree en ti mismo/a ¡Te sorprenderás! Lola.Hdez.Rivas

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cambia tu vida con afirmaciones positivas“. 

La soledad es tan perjudicial para la salud como fumar 15 cigarrillos al día

Álvaro Pascual-Leone, neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard defiende que sentirse solo puede ser “una enfermedad mortal”.

Respecto al peso total del cuerpo, más bien pesa poco. Unos 1.400 gramos. Y sus dimensiones tampoco son para tirar cohetes: ronda los 1.300 centímetros cúbicos. Pero a pesar de su reducido tamaño, su repercusión sobre el ser humano es incalculable. En él reside, ni más ni menos, que la mente y la conciencia del individuo. Sí, hablamos del cerebro, objeto de estudio de muchos científicos y que a día de hoy sigue escondiendo infinidad de secretos. Álvaro Pascual-Leone (Valencia, 1961) no cesa en su empeño de continuar revelando alguno de ellos. Este neurólogo y catedrático de la Universidad de Harvard acaba de publicar, junto con los investigadores Álvaro Fernández Ibáñez y David Bartrés-Faz, “El cerebro que cura” (Plataforma Editorial), una obra en la que explica algunos de los resultados obtenidos en el estudio Barcelona Brain Health Initiative que él dirige y que está promovido por el Institut Guttmann con el apoyo de la Obra Social “La Caixa”. Pascual-Leone ha encontrado un momento para atender a La Vanguardia.

Nuestras relaciones más cercanas tienen una poderosa influencia para nuestra salud y felicidad, defienden ustedes en el libro.

Así es. Desde hace mucho tiempo sabemos que tener suficiente gente alrededor es importante y que sentirse solo es malo. Pero lo que es más notable de los datos que se han acumulado en la literatura científica y en varios estudios, incluido el nuestro, es que lo importante no es si estás solo o no, sino si te sientes solo. Puedes tener una amplia familia o estar en medio de una multitud y sentirte solo. Y esto no sólo tiene un impacto negativo sobre el funcionamiento del cerebro y la capacidad cognitiva de las personas, sino que además es parte de lo que media en el efecto de otras cosas.

¿De qué cosas?

Hablo del efecto de dormir, de la nutrición… Todo ello no tiene un efecto directo, sino que está mediado por el sentimiento de soledad. Si tú te sientes solo, el beneficio de dormir las horas suficientes es mucho menor.

Curioso.

Por eso decimos que al final la vivencia de soledad te mata, es una enfermedad mortal.

“La vivencia de soledad te mata”

Ustedes establecen la analogía de que la soledad es tan perjudicial como fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso.

Si, esa analogía está basada en la proyección de riesgo de enfermedad de distintos estudios epidemiológicos que muestran que como factor de riesgo para patologías y discapacidad, la vivencia de soledad subjetiva tiene un peso comparable a fumar 15 cigarrillos al día o ser obeso. Sin duda no es un resultado validado en estudios independientes, pero creemos que ilustra bien el potencial impacto de la vivencia de soledad.

Entiendo.

Es muy gráfico, todos sabemos que fumar es malo para la salud y que el exceso de peso también. Es contextualizar algo tan subjetivo como puede ser la vivencia de soledad.

“Estar sano es más que no tener enfermedad”

Una especie de medición…

Muchos aspectos de nuestro estado de salud tienen que ver con principios subjetivos. Objetivamente, ¿qué hace que tú te sientas solo? Al final, es el sentimiento de soledad tuyo que yo solo puedo conocer si te pregunto, y cuando lo preguntas y lo mides entonces tienes un correlato de la alteración del funcionamiento del cerebro.

Claro.

Cabe matizar que cuando hablamos en el libro de salud nos referimos a la definición que hace la OMS, al concepto de que estar sano es más que no tener enfermedad, es, efectivamente, no tenerla, pero además estar en paz contigo mismo, en equilibrio vital, en una situación en que sientas que puedes responder a los retos que puedan surgir.

Aquel que tiene un plan vital definido, se puede permitir dormir menos o hacer menos ejercicio.

Tener una razón de ser, ¿es beneficioso para nuestro cerebro?

Sí, la nutrición, el sueño, el ejercicio físico, todo es importante, y hablamos de ello en el libro, pero los pilares que promueven buena salud cerebral y gracias a eso promueven buena salud general se basan más en no sentirse solo y en tener una razón de ser. Ambos acaban siendo mediadores de los otros hábitos. Aquel que tiene un plan vital definido, algo que le hace vivir y que le trasciende, que se proyecta en el más allá, en los otros, en el bien común, se puede permitir, entre comillas, dormir menos o hacer menos ejercicio porque el impacto negativo de esos malos hábitos es menor.

Ustedes defienden que nuestro cerebro tiene la capacidad de curarnos. ¿En qué medida?

El título del libro, “El cerebro que cura, pretende destacar, en primer lugar, que lo que sabemos desde los romanos, que un cuerpo sano promueve una mente sana, es cierto. Pero además, que lo contrario también es verdad: el cerebro sano promueve la salud, un funcionamiento mejor de los órganos. La idea crítica es que nuestro cerebro dedica más de la mitad del tiempo no a permitirnos relacionarnos con los otros y con el mundo que nos rodea, sino a monitorizar lo que está pasando en nuestro cuerpo y a actuar sobre ello. Y esa actuación puede ser positiva, pero también negativa, puede causar enfermedad.

Si tienes una razón de ser potente, la capacidad para sobrellevar un cáncer es mucho mejor.

Le sigo.

Si tú tienes un cerebro que funciona mal, al final el resto de tu cuerpo funciona mal. Y en términos anecdóticos y descriptivos se sabe que personas que tienen ansiedad, depresión, enfermedades varias del cerebro, tiene también más riesgo de úlcera de estómago, dolores, problemas crónicos… el efecto negativo.

¿Y el positivo?

Si tú tienes una razón de ser potente, prestas atención a los buenos hábitos de vida que promueven tu buena salud cerebral, entonces, aunque tengas hipertensión, o diabetes, o incluso un cáncer, estás mejor, porque el cerebro promueve ese beneficio. En último término, la pregunta de si un cerebro sano puede curarte el cáncer o una infección se desconoce, la evidencia es muy pobre en este momento. Pero sí que sabemos que si tienes un cerebro sano y practicas todos los hábitos que hemos destacado, el riesgo de contraer la infección es menor, y la capacidad de sobrellevar el cáncer es mucho mejor.

El cerebro gasta el 20% de energía de nuestro organismo de manera continua.

¿Por qué dicen ustedes que el cerebro es un órgano caro para nuestro cuerpo?

El cerebro se puede mantener en funcionamiento durante cinco minutos con una pila de nueve voltios, es fantástico. Pero por otra parte, el cerebro supone un 2% del peso de nuestro organismo y está continuamente gastando el 20% de la energía. Y digo continuamente, y es que no es que gaste el 20% cuando estás hablando y luego pare, no para, está haciendo ese gasto todo el tiempo. Y ese no parar es importante, incluso cuando estamos pensando en musarañas, relajados o aburridos, porque lo que tiene lugar en el cerebro en ese momento es un proceso activo.

No descansa.

Y esa actividad en ciertas áreas es la que promueve ese papel saludable.

El cerebro gasta energía para inhibir ciertos conocimientos.

Ustedes explican que una de las principales funciones del cerebro es inhibir…

Sí, es muy curioso. Dicho de una manera muy simple, si tú observas un árbol, tu cerebro sabe exactamente cuántas hojas contiene, él lo capta. Pero tú no lo sabes porque tu cerebro gasta energía para inhibir ese conocimiento, en hacértelo olvidar. Y el olvido es muy importante a ese nivel porque te permite ver el árbol como una unidad y no como 100.000 trozos, algo que sería totalmente inútil. Yo no necesito saber cuántos cabellos tienes en la cabeza para ver quién eres. Y ese ver quién eres es más relevante para el ser humano que el detalle.

En el libro defienden que no sólo lo que hacemos cambia el cerebro gracias a su plasticidad, sino también lo que pensamos.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos, sentimos, cualquier cosa, cambia el cerebro. Por tanto, los pensamientos también lo hacen. Y es importante darse cuenta, más que nada para intentar controlar lo que se piensa, y es que el cambio que se puede producir puede ser negativo para uno mismo. Por otro lado, es bueno saber que el pensar, el concebir las cosas de una cierta manera, puede propiciar un desenlace deseable. En el más simplista de los ejemplos, si tú piensas que lo vas a hacer bien, activas los circuitos que hacen más probable que lo consigas.

Cualquier cosa que experimentamos, pensamos o sentimos cambia el cerebro.

Todo el organismo rema en una misma dirección…

Por eso es por lo que decimos que pensar en positivo, ser optimista, tiene impacto sobre tu salud y tu función cerebral.

Siempre se destaca la plasticidad del cerebro. Pero una plasticidad excesiva puede ser contraproducente, ¿verdad?

Es lo que le ocurre a los autistas. Si los genes que regulan esa capacidad de plasticidad se manifiestan en exceso y de manera descontrolada, pues la persona que lo padece aprende más rápido, sí, pero al mismo tiempo cada experiencia vivida le deja tanta huella que el cerebro se vuelve muy ruidoso, dándose lo que llamamos procesos de metaplasticidad, y eso forma parte de la alteración que da lugar al autismo.

Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme.

¿Cuántas horas de sueño son las ideales para nuestro cerebro?

Eso es una de las grandes cuestiones que las personas, y ahí me incluyo yo, no queremos oír. Sabemos que la cantidad ideal estaría entre las siete y las nueve horas y que la mayoría de gente no las duerme. La sociedad en la que vivimos promueve dormir demasiado poco. Tenemos constancia que tanto el número de horas como el momento en el que uno duerme, y la calidad del sueño, es algo crítico para la buena salud cerebral y general.

Y para el aprendizaje…

Correcto. De hecho, el papel principal del sueño no es que descansemos, en ese momento el cerebro gasta tanta energía como cuando estamos despiertos, aunque está inmerso en una actividad distinta que durante el día. Y esa actividad es crítica para reorganizar las conexiones que se han modificado mientras estábamos despiertos, lo que significa que el aprendizaje depende del sueño. Ciertos tipos de aprendizaje no se dan si uno no duerme, porque no se consolidan esos conocimientos.

El ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas.

El ejercicio físico, ¿es más importante para el cerebro que para el resto del cuerpo?

Sí. Muchas veces hemos escuchado que hacer ejercicio es bueno para el corazón, para el tono muscular y el bienestar general, y eso es totalmente cierto. Pero ahora también sabemos que el ejercicio físico, no sólo aeróbico sino también anaeróbico [levantar pesas por ejemplo] y no únicamente mantenido sino con intervalos de intensidad, promueve la actividad y literalmente aumenta el grosor de la corteza en ciertas partes cerebrales, frontales sobre todo, que son críticas para permitirnos en caso de necesidad poner otra marcha, tener los recursos cerebrales para enfrentarnos a los retos.

Entiendo.

Además, a nivel cerebral, el ejercicio promueve directamente los mecanismos de plasticidad, incluyendo la creación de nuevas neuronas, la neurogénesis, en las áreas que son críticas para la memoria, como el hipocampo. Por eso decimos que si tienes que elegir, acuérdate que para tu cerebro el ejercicio físico es crítico y te hace sentirte mejor, porque tu cerebro está más sano y mejora tu capacidad cognitiva y de reacción.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El poder curativo del apoyo emocional“. 

Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-

Los estados emocionales se traducen inmediatamente en el estado físico. El distrés, esa sensación permanente de intranquilidad, cambia el funcionamiento hormonal y cerebral.

Mario Alonso Puig es médico especialista en cirugía general y del aparato digestivo desde hace más de 25 años, pero esconde un espíritu multidisciplinar que le ha permitido dedicarse al mismo tiempo a la medicina y al estudio de las interacciones entre los procesos psíquicos y su impacto en la salud y en las emociones. Esa misma inquietud le ha llevado a escribir e impartir conferencias y cursos sobre comunicación, creatividad y gestión del estrés. Sé valiente y cambia tu vida. Este es el mensaje que Mario Alonso Puig nos transmite en su libro: El Cociente agallas (Espasa).

Los peligros se crean en la imaginación

Su libro nos invita a un viaje cuyo destino es cambiar nuestra mente y nuestra vida. ¿Se trata de un trayecto peligroso, como el de los colonos americanos en su conquista del Oeste, o es un crucero tranquilo donde todo es previsible y sosegado?

Se trata de un viaje valiente hacia nuestro interior, para explorar un nuevo territorio, el de nuestro auténtico potencial, y es un viaje más parecido al de los colonos, lleno de retos y desafíos, con la diferencia de que no hay que eliminar a ningún indio en el camino sino todo lo contrario. Hay que entender por qué esos indios se oponen a nosotros, saber comprender ese nuevo mundo y descubrir lo necesario para una vida más plena.

En esta aventura, ¿qué actitud convendría adoptar?

Cuando alguien emprende un viaje de aventura tiene que estar mentalizado de que van a surgir contratiempos. Si ante el primer obstáculo –un río caudaloso, por ejemplo–, los colonos se hubieran echado para atrás jamás hubieran llegado a su destino. Este viaje estará lleno de noches oscuras, de desiertos inhóspitos y de precipicios profundos. Y únicamente nuestra determinación nos permitirá llegar al destino y, lo que es más importante, crecer y madurar durante el trayecto.

¿Cuáles son los obstáculos más comunes al intentar crecer humanamente?

La mayoría de peligros e impedimentos no vienen precisamente del exterior, sino de nosotros mismos. A menudo tienen que ver con el miedo a lo desconocido y con nuestras exigencias de perfección. Un fragmento del Viaje a Itaca, de Konstantin Cavafis, encierra una verdad clarificadora sobre este tema: “Cuando te encuentres de camino a Ítaca, desea que sea un camino lleno de aventuras, de conocimientos. Y a los Cíclopes y a Poseidón no los temas. nunca los encontrarás, si mantienes tu pensamiento elevado”. Y es que a veces los peligros residen y se crean en la imaginación.

¿Qué debemos llevar en nuestra maleta de viaje y qué conviene olvidar?

Tendremos que dejar de lado esas ideas preconcebidas que tenemos de nosotros mismos, esos prejuicios que nos encasillan y que no nos dejan avanzar. Y nos hará falta una buena dosis de humildad, para reconocer que necesitaremos aprender cosas nuevas. También necesitaremos una actitud positiva para descubrir, y valentía y audacia para atreverse a penetrar en un terreno poco conocido. Pero sobre todo deberemos llenar la maleta de confianza. Fiarse de que la vida va a llevarnos a buen puerto, hacia un destino en el que seremos conscientes de nuestra verdadera naturaleza.

Usted afirma que este trayecto tiene tres etapas. ¿Cuáles son?

La primera es conocerse y comprenderse. La segunda, superarse. Y la tercera, trascenderse para descubrirse. Tres etapas que nos revelarán cómo cambiar la mente para transformar nuestra vida. Mientras dure el trayecto deberemos cambiar aspectos profundos para poder explorar el territorio de nuestro auténtico potencial.

“Conócete a ti mismo”, el famoso aforismo griego, no parece haber perdido vigencia…

Sí. Y para comprendernos tenemos que saber cómo funcionamos. Descubrir por qué pasan las cosas es importante si deseamos cambiarlas. En el cerebro se encuentran muchas de las respuestas a nuestras dudas. El cerebro se une al cuerpo por cerca de 45.000 kilómetros de nervios, con lo cual es difícil explicar con pocas palabras todo su impacto. Lo que está claro es que los cien mil millones de neuronas afectan directamente a cada una de las células. Los descubrimientos de la neurociencia demuestran que es interesante entender dónde se gestionan las emociones y se movilizan los sentimientos a fin de tener un mayor autogobierno.

El hecho de que se formen nuevas neuronas en el cerebro, ¿nos puede ayudar?

Ahora sabemos que el proceso de la neurogénesis (formación de neuronas a partir de células madre) se puede dar a lo largo de la vida y que es una herramienta para aumentar las capacidades. Si se produce a cualquier edad, quiere decir que seremos capaces de adaptarnos mejor a los cambios. Aunque la neurogénesis no es inmediata, potenciándola la podemos desarrollar. Por ejemplo, el ejercicio físico, la meditación y el aprender cosas nuevas la favorecen.

Cómo funciona el cerebro de las emociones

Para conocerse es importante ser conscientes de nuestras emociones. ¿existen estructuras cerebrales con un papel relevante sobre lo que sentimos?

Sí. Por ejemplo, los hipocampos. Están situados a ambos lados de los hemisferios cerebrales y tienen varias misiones: controlar el miedo, generar confianza e intervenir en los procesos de aprendizaje. Un hipocampo sano y efectivo favorece que tengamos mucho menos miedo, que aprendamos más deprisa y que tengamos más ilusión.

¿Y los podemos estimular?

El hipocampo también es susceptible al ejercicio físico, a las visualizaciones y es sensible a los estados emocionales. El ejercicio físico produce la liberación de una sustancia llamada BDnF, que favorece su crecimiento. Las personas que usan con frecuencia su memoria visual también ven reforzados sus hipocampos.

¿Y qué los perjudica?

Cientos de estados emocionales, como la ira, la frustración o el resentimiento, reducen los hipocampos y se asocian con la elevación de una hormona llamada cortisol y de un neurotransmisor excitatorio, el glutamato. La combinación de glutamato y cortisol produce una entrada intensa de calcio en la neurona y la daña. Cuando estas emociones negativas perduran sostenidamente producen una reducción de los hipocampos.

¿Hay otras estructura cerebrales a destacar a nivel emocional?

Por supuesto. La ínsula de Reil es lo que yo denomino “la isla donde habita la intuición” porque recibe la información de las vísceras y les envía a su vez órdenes e información. Se trata de corazonadas, o intuiciones viscerales que provienen de lo más profundo de nuestro ser. Quien tiene una ínsula que funciona bien, puede sentir lo que le pasa en su interior, entenderlo y gestionarlo todo mejor.

¿Y el núcleo accumbens?

Tiene una gran importancia en lo que se refiere a la motivación para llevar a cabo aquellas cosas que son valiosas para nosotros. Cuando tenemos ganas de ver a alguien por quien sentimos afecto se produce una activación del núcleo accumbens que produce esa sensación, por la que sabemos que vamos a tener una experiencia placentera. Las personas con ese circuito en perfectas condiciones encuentran una motivación sostenida para lograr sus metas. Sin esa anticipación agradable es difícil embarcarse en nuevos proyectos o disfrutar de un espíritu emprendedor.

¿Cómo influyen las diversas ondas cerebrales en la conciencia y las emociones?

La actividad eléctrica del cerebro responde a varios ritmos de ondas que influyen en las emociones: el beta, relacionado con estar alerta; el alfa, que se identifica con los estados de serenidad y tranquilidad en los que hay una mayor actividad del sistema nervioso parasimpático que favorece la recuperación física y mental; el ritmo zeta, que es un ritmo más hipnótico; y el delta, presente en el sueño profundo. Hay otro ritmo nuevo, descubierto más tarde: el gamma, más rápido que el beta y asociado a una extraordinaria alerta pero con profunda calma.

¿Y de donde surge la inspiración para superarnos?

Curiosamente hay una zona del cerebro, en la región del lóbulo temporal, en la que se produce algo interesante justo antes de que una persona tenga un momento de inspiración o haga un inesperado descubrimiento. Y en las neuronas situadas a este nivel se produce una actividad de ondas gamma. Ese ritmo gamma es algo excepcional que se ha registrado también entre los monjes budistas cuando están en un estado de profunda meditación.

¿Y lo podemos activar?

Ese estado compagina una serenidad extraordinaria y una gran lucidez. Por esto no es raro tener ideas brillantes cuando estamos dando un paseo o bajo la ducha. Vale la pena estar relajado, porque cuando uno menos se lo espera surgirán ideas o revelaciones para seguir adelante.

¿Las emociones negativas también influyen en nuestra salud?

Un estado de ánimo positivo no solo está asociado a la serenidad y la paz interior sino que además favorece la salud y prolonga la vida. Cuando una persona está anclada en el resentimiento, la ira o la angustia, el tipo de hormonas que libera en la sangre son completamente distintas de las de cuando está tranquila y alegre. No nos debe extrañar que los estados emocionales tengan una traducción inmediata sobre el estado físico.

¿Se ha podido demostrar?

Sí, los estudios han probado que las emociones positivas ayudan a la activación del sistema inmunitario y también producen, entre otros beneficios, un aumento en la sangre de la hormona del crecimiento, la prolactina y la oxitocina, importantes para el mantenimiento de tejidos, el estímulo de la acción de los glóbulos blancos que nos defienden frente a las infecciones y la protección del sistema cardiovascular.

Los pensamientos positivos son muy poderosos…

Pero todavía hay más. Varios estudios también han demostrado que un único pensamiento negativo mantenido durante un minuto es capaz de poner en una situación delicada unas horas a nuestro sistema inmunitario. Y el distrés, esa sensación permanente de intranquilidad puede también producir cambios en el funcionamiento hormonal y cerebral.

¿Somos positivos o negativos por naturaleza?

Los descubrimientos científicos sitúan las emociones negativas en la región prefrontal derecha, con sentimientos como la ira, la desconfianza, la ansiedad o el miedo. En la izquierda predominan las positivas: confianza, alegría… Las personas que nacen con una actividad mucho más intensa de la zona anterior del hemisferio cerebral izquierdo tienden a ver el vaso medio lleno. Mientras que las personas que tienen una actividad más intensa en la región derecha poseen una tendencia a ver el vaso medio vacío.

¿Y podemos cambiarlo?

En la práctica, si en el día a día tendemos a la preocupación o al desánimo, tendremos que buscar cosas que sumen y no resten.

Salir de la zona de confort

A veces no seguimos adelante porque no recibimos el apoyo necesario. Muchas veces aparecen los ladrones de sueños…

Sí, así es. Como todo el mundo sabe hay ladrones que roban bancos. Pero hay otros ladrones que son igual de peligrosos. Son los ladrones de sueños, personas expertas en decirnos todo lo que nunca llegaremos a alcanzar, en recordarnos con frecuencia que no servimos para el trabajo, o en cortarnos las alas de los sueños que tenemos.

En cambio, siempre se dice que para conseguir nuestros objetivos debemos abandonar nuestra zona de confort…

Sí, efectivamente, hemos de salir de ese espacio donde nos encontramos a gusto y cómodos, y abrazar la incertidumbre de la vida. Nuestra zona de confort se parece a un tiesto y nosotros somos el arbolito que está dentro. Al igual que cualquier planta, llegará un día que para que sus raíces sigan creciendo, continúe ganando envergadura y desplegando su potencial habrá que cambiarla de tiesto y trasladarla a un espacio mayor.

¿Ese es el momento de ser valientes, de lo que usted llama “el ahora yo”?

Sí, hay que atreverse a superarse, a romper el tiesto y crecer. Una vez fuera de la zona de confort, al principio, nos sentiremos vulnerables, expuestos al sufrimiento y quizá nos acucie la necesidad de volver rápidamente allí donde no nos sintamos indefensos.

Y aparece el miedo…

Como afirmaba el filósofo Ralph W. Emerson: “No conozco a ningún oponente que haya derrotado a más seres humanos que el miedo”. Sí, al atrevernos a cambiar y al salir de esa zona de confort, de nuestra madriguera, se experimenta miedo. Esta situación incómoda se intensifica cuando la imaginación se pone en marcha.

¿Cómo luchar contra eso?

Fundamentalmente, con alguna estrategia para evitar que la imaginación intensifique el miedo. Hay que ser capaces de hacerle frente en el presente, sin proyectarlo a nuestra vida futura. De esta forma el miedo se circunscribirá únicamente al aquí y al ahora. También se puede contrarrestar con una actitud positiva, teniendo fe en uno mismo, viendo los problemas como son y no peor de lo que son. O practicando la respiración abdominal, que se ha demostrado que tiene la capacidad de producir cambios en el cerebro y favorecer la secreción de la serotonina o las endorfinas, que mejoran la sintonía de los ritmos cerebrales.

La tercera etapa del viaje sería la de trascenderse, pero, ¿qué significa realmente?

Trascenderse quiere decir ir más allá de nosotros mismos. No es avanzar hacia fuera sino hacia dentro, hacia el interior de uno mismo. Es sencillamente descubrirse. Si descubres lo que tú eres en tu esencia no te afectará tanto si te va mejor o peor. Lo importante es que serás consciente de que tu valor es incuestionable y que tu esencia es perfecta, plena y completa.

¿Es el momento de tomar un nuevo rumbo?

Es la etapa en la que se puede descubrir y comprender aquello que llena nuestra vida de sentido. Y para esto debemos ser plenamente conscientes de que vivimos en un mundo material, pero también espiritual, y que este último puede formar parte de nuestra realidad, aportando un valor a la vida, sobre todo en los malos momentos. Creo que es interesante descubrir esa dimensión espiritual, ya que nos puede ayudar a ver las cosas con una perspectiva distinta. Y a través de ella podemos llegar a alcanzar la felicidad, esa meta que todos anhelamos.

Porque la pregunta clave al final de este largo y fructífero viaje no es si se puede ser feliz, sino si se está dispuesto a serlo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tienes el poder de hacer que te pasen cosas buenas“.

Donde no puedas ser tú, mejor no estar

Si no puedes ser tú ahí donde te encuentras ahora, pon distancia. Ganarás en salud mental y protegerás el valioso tejido de tu autoestima.

Donde no puedas ser tú, mejor no estar. Porque ser fiel a la propia identidad, valores y dignidades requiere ser fuerte de corazón y valiente en decisiones. Al fin y al cabo, la vida ya es lo bastante complicada para que otros apaguen nuestras valías y autoestimas, para que nos hagan encajar a la fuerza en espacios y dinámicas que no van con nosotros, que nos hacen sentir mal, que oxidan el ánimo.

Esta reflexión en la que seguramente todos estamos de acuerdo tiene un curioso, pero importante matiz. ¿A qué nos referimos cuando decimos “ser túEs decir, ¿qué significa ser tú mismo? Por extraño que nos parezca son muchas las personas que aún no han logrado dar forma a este músculo, al corazón de la propia personalidad.

Definirnos, conocer dónde están nuestros límites, dónde nuestras pasiones, haber realizado una buena reflexión sobre todo lo vivido, tener claro qué deseamos para nosotros mismos, son pequeños ejemplos de esa piedra angular de la salud mental. Porque defender nuestra esencia y apreciar lo que somos es bienestar y es vitalidad.

Así, es muy común ver a personas que se definen a sí mismas por aquello que hacen: “soy policía”, “soy profesora de autoescuela”, “soy operario de fábrica”, “soy padre de familia”. Ahora bien, más allá de lo que hagamos o dejemos de hacer, hay algo más. Porque las personas no somos solo aquello a lo que nos dedicamos, somos lo que soñamos, lo que hemos vivido, lo que no queremos, lo que esperamos de la vida…

Y todo ello merece ser defendido, protegido a diario.

“Las personas reales están repletas de seres imaginarios” -Graham Greene-

La dificultad de ser tú cada día

El hambre de autenticidad aparece en nosotros a diario. Queremos ser nosotros mismos en cada decisión tomada, queremos que haya armonía en cada una de nuestras relaciones, sin recurrir a la falsedad, sin tener que ceder en cosas que no van con nosotros. Ansiamos, en esencia, salvaguardar ese epicentro donde se halla la propia identidad y que nada ni nadie rompa ese equilibrio.

Y sin embargo, sucede. Casi sin saber cómo dejas de ser tú cuando en el trabajo acabas llevando a cabo tareas que no te agradan ni te identifican. Dejas de ser tú cuando dices “sí” a la pareja, a la familia o cualquier otra persona cuando lo que necesitabas era decir bien alto un “no”.

Tarde o temprano llega ese momento en que nos miramos al espejo y aunque reconozcamos esas facciones, esos matices familiares, gestos y detalles, concluimos con tremenda angustia que hemos dejado de ser nosotros mismos para ser lo que la vida ha hecho de nosotros.

No ser uno duele y nos lleva a la deriva

El psicólogo Mark Leary, profesor de la Universidad de Duke nos advierte de algo importante. Cuando una persona percibe su falta de autenticidad, experimenta un gran sufrimiento. Es decir, en el momento en que dejas de ser tú, día tras día y de forma continuada, llega esa frustración capaz de derivar fácilmente en una depresión.

  • Aún más, algo que ha analizado la Universidad de Harvard a través de un estudio es que la palabra de moda en muchos entornos de trabajo es sé auténtico”. Sin embargo, estamos obligados a formar parte de complejos equipos de trabajo, de seguir los firmes dictados de los directivos, de obtener unos objetivos muy concretos… Todo ello es un arma de doble filo.

  • Es muy complicado ser tú en entornos tan definidos, rígidos y competitivos. Poco a poco aparece la ansiedad, el estrés y ese malestar donde somos plenamente conscientes de que lejos de ser auténticos, estamos supeditados y alienados.

Cuando nos falta la autenticidad, lo queramos o no, estamos obligados a buscar un equilibrio entre lo que hacemos y lo que necesitamos. Entre lo que somos y lo que llevamos a cabo. Así, algo que debemos considerar es que ser fiel a uno mismo no es fácil, requiere que aprendamos a tomar decisiones convincentes y valientes.

Atrévete a ser tú y ganarás en salud y bienestar

Donde no puedas ser tú, pon distancia. Donde no te permitan expresarte, ni demostrar tus valías, donde otros osen apagar tu luminosidad, tus risas y tus valores, huye. ¿De qué nos sirve una vida con semejante sufrimiento? No es lógico ni permisible, por ello, en el momento que percibamos ese pinchazo dañando nuestra autoestima y dignidad, vale la pena reflexionar en las siguientes ideas.

Decisiones basadas en el autoconocimiento

  • En la actualidad, la psicología toma muchas ideas de las corrientes existencialistas. Una de ellas, nos recuerda que para disfrutar de una vida auténtica es necesario un compromiso con nosotros mismos. 

  • Ello implica permitirnos adecuados espacios de reflexión para valorar si lo que hacemos a diario, lo que decimos, respondemos, decidimos hacer, es acorde a nuestro propio ser.

  • Bastaría, por ejemplo, preguntarnos a diario ¿me siento bien con esto que he hecho? Nuestras respuestas sinceras deberán marcar decisiones más valientes.

Recuerda lo que mereces

Si quieres ser tú cada día de tu vida, recuerda lo que mereces. Ten en cuenta tus valías, aprende de tu pasado, sitúa metas en tu horizonte y sobre todo, no te dejes más en segundo lugar. No eres un personaje de reparto, eres el protagonista.

Todos tenemos derecho a tener una existencia plena, satisfecha y alineada con nuestros intereses y pasiones. Todos florecemos a diario y nadie tiene por qué quitarnos nutrientes, marchitarnos con su presencia. Se trata, por tanto, de elegir bien donde expandir nuestras raíces sin olvidar que merecemos aquello con lo que soñamos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cuando te permites lo que mereces, atraes lo que necesitas” . 

Agotamiento psicológico, cuando la gota colma el vaso

El agotamiento psicológico nos debilita física y mentalmente. Es una dimensión que surge como resultado de los “demasiados”: demasiadas decisiones, demasiados pensamientos intrusivos, demasiado trabajo, obligaciones, interrupciones, ansiedades… A su vez, es también el reflejo de muchos “pocos”: poco tiempo de calidad para uno mismo, pocas horas de sueño, poca calma interior…

Todos hemos experimentado alguna vez esta sensación, este desgaste a todos los niveles. Es importante tener en cuenta que un cerebro fatigado, agotado psicológicamente, trabaja y responde a los estímulos de otro modo. Así, y como dato curioso, el neurocientífico Matthew Walker pudo demostrar a nivel de laboratorio que las personas mentalmente cansadas tienen una percepción más negativa de su realidad y además, son mucho más sensibles a nivel emocional.

A veces simplemente te cansas, te quedas agotado y sin fuerzas en ese rincón solitario del desánimo donde todo pierde su razón de ser, su brillo, su espontaneidad…

Por otro lado, un aspecto que a veces nos lleva a errores es llegar a pensar que ese agotamiento psicológico se debe, en esencia, a una acumulación fatídica de errores, de malas decisiones, fracasos o decepciones. No es cierto. La mayor parte de las veces el cansancio es el resultado directo de un volumen desmesurado de tareas y actividades que asumimos sin percibir que nos superan.

Todos hemos oído aquello de que la percepción de nuestra realidad depende a veces de cómo vemos el vaso, si medio lleno o medio vacío. Sin embargo, y en relación al presente tema, podríamos formular la pregunta de otro modo: y tú… ¿cuánta cantidad de agua podrías soportar si tuvieras esa taza en la mano? A veces, basta solo una gota más para colmar el vaso y llegar al límite de nuestras fuerzas.

Agotamiento psicológico, un problema demasiado común

Carlos se siente satisfecho con su vida, de hecho, no podría pedir más. Es diseñador gráfico, le gusta su trabajo, tiene una pareja a la que adora y además acaba de ser padre. Todo lo que le rodea es satisfactorio, no hay ningún problema importante en su vida; sin embargo, cada día nota que le cuesta más tomar decisiones, su humor es más taciturno, no puede concentrarse e incluso tiene problemas para conciliar el sueño.

Se siente incapaz de entender qué le ocurre. Todo va bien, de hecho debería sentirse más feliz que nunca; sin embargo, en su mente hay una especie de sensor que le indica que “algo falla, que algo va mal”. Si tuviéramos un observador externo en esta historia nos podría explicar varias cosas que le servirían de ayuda a nuestro protagonista.

Una de ellas es que Carlos tiene la sensación de que están ocurriendo demasiadas cosas a la vez en su vida: un ascenso, nuevos proyectos profesionales y clientes a los que satisfacer, un hijo, una hipoteca, la consolidación de una etapa personal donde desea (se exige) que todo sea “perfecto…”. Todo ello da forma a una constelación donde muchos pocos” hacen “un demasiado en su cabeza, poniendo en peligro su capacidad de control. Su agotamiento mental es evidente, además de desgastante. 

Veamos a continuación cómo impacta en nosotros la fatiga mental.

Signos y consecuencias del agotamiento psicológico

  • Fatiga física y pérdida de energía. La sensación de agotamiento llega a veces a tal nivel que es común levantarnos por la mañana teniendo la firme convicción de que no vamos a poder con nuestra jornada.

  • Insomnio. Al principio es común sufrir súbitos despertares por la noche, pero más tarde podemos experimentar serias dificultades para conciliar el sueño.

  • Pérdidas de memoria. Según un artículo publicado en la revista “The Journal of Forensic Psychiatry & Psychology”, el agotamiento psicológico suele producir una alteración cognitiva llamada “efecto de desinformación. Es ese donde confundimos datos, donde evocamos la información de forma incorrecta, mezclando imágenes, personas, situaciones…

  • Entre los síntomas físicos es común experimentar palpitaciones, problemas digestivos, cefaleas, pérdida del hambre o un aumento excesivo del apetito…

  • A nivel emocional es muy característico el sentirnos más sensibles, a la vez que apáticos, irritables y pesimistas.

  • Asimismo, otra característica común es la anhedonia, es decir, incapacidad de sentir placer, de disfrutar de las cosas tanto como antes, ya no nos ilusionamos, la vida se vuelve más gris y el mundo se queda suspendido en un horizonte lejano donde solo escuchamos su rumor desde la distancia

“El sueño es un buen colchón para el cansancio Juan Rulfo

Cómo afrontar el agotamiento psicológico

Decía Eric Hoffer que el peor cansancio llega por el trabajo no realizado. Es una gran verdad. En ocasiones el auténtico agotamiento se conforma por todo aquello que queremos hacer y no hacemos. Por todos esos objetivos cotidianos que nos proponemos y que nos sobrepasan, a los que no llegamos, los que quedan frustrados porque nuestro nivel de exigencia es muy alto o las presiones del entorno, desmesuradas.

Al final sucede, la gota colma el vaso y el vaso ya pesa en exceso. Es entonces cuando todo se nos va de las manos. Así, lo que deberíamos hacer en estos casos y antes de nada, es tomar conciencia de lo que nos está sucediendo. El agotamiento psicológico está ahí y debemos evitar que la “criatura” se haga más grande, más oscura y opresiva.

Reflexionemos por tanto en las siguientes dimensiones, en esos pasos que deberíamos poner en práctica después.

3 permisos que debes darte para escampar las nubes de la fatiga mental

  • Date permiso para reencontrarte. Puede parecer irónico, pero el agotamiento psicológico tiende a aprisionarnos en las capas de las preocupaciones, las auto-exigencias, presiones, deberes y ansiedades hasta el punto de olvidarnos de nosotros mismos. Date permiso para reencontrarte y para ello, nada mejor que disfrutar de una hora al día donde reducir al máximo todo estímulo (fuera sonidos, fuera luces artificiales…). Hallemos un entorno tranquilo donde limitarnos a “ser y a estar”.

  • Date permiso para priorizar. Este es sin duda un punto esencial. Recuerda qué es prioritario para ti, qué es lo que te identifica, lo que amas, lo que hace feliz. Lo demás será secundario y no merecerá semejante inversión emocional y personal por tu parte.

  • Date permiso para ser menos exigente. El día tiene 24 horas y la vida, lo queramos o no, tiene una cuota limitada. Aprendamos a ser realistas, a aprovechar el tiempo sin ponernos presiones, listones altos o el deseo de que todo sea perfecto. A veces, basta con que todo sea igual que ayer, con su equilibrio humilde y tranquilo.

Para concluir, sabemos que nuestra realidad es cada vez más demandante, que a veces queremos llegar a todos y a todo; sin embargo, no está de más recordar una idea. Estamos hechos de piel, de carne, de corazón y tendones psicológicos que deben nutrirse también de tiempo de calidad, de descanso, calma y ocio. Aprendamos a priorizarnos, a cuidarnos como merecemos

*Si lo desea, puede leer la publicación: “SOLO RESPIRA: un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones“.

Oración judía

Que tus despertares te despierten. 

Y que al despertarte, el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del Sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque “sólo” se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día, aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer, por el milagro de la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno.
Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus brazos, abracen.
Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer por la tarea satisfactoria realizada durante el día.
Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con tu vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio.
Y que no te creas más que nadie, porque, sólo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante, que cada segundo de vida es un regalo, un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos acoge, nos abraza y nos Bendice.

  • Oración judía

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Oración del perdón“.

Carta de una niña Cristal a la Humanidad

La luz, los sonidos fuertes, la comida, los químicos, los malos pensamientos, la mala “vibra”… Mi cuerpo ya no soporta ninguna de estas cosas… Médicos, psicólogos, psiquiatras… ninguno tiene una respuesta para mí.

¿Enfermedad? ¿Locura? ¿Mañas? ¡Quién sabe, fragilidad quizás!…

Tengo hace un tiempo una sensación de querer volver a casa, de que ya todo terminó y quiero volver a casa, y es una pregunta frecuente… ¿Si quiero volver a casa, entonces dónde estoy?…

¿Acaso ésta no es mi casa?… No se a dónde quiero ir, sólo sé que quiero ir a casa con mis hermanos, con mi familia. Pero: ¿Y mi familia y mis hermanos, acaso ellos no son mi familia, no son mis hermanos?…

¡Sólo sé que quiero volver a casa, pero no sé cómo!…

Es como un sueño, del cual no puedo despertar. Veo todos los días de mi vida, desde que nací, esa mañana de verano cálida y dulce…

Veo cómo se dañan entre ustedes, veo las injusticias que permiten, veo sus verdaderos rostros detrás de sus ojos… Y me pregunto: ¿Por qué fingen ser lo que no son?… ¿Por qué están encerrados en su interior?…¡Tristes, enojados, simples y sensibles!…

¿Por qué se lastiman a ustedes mismos? ¿Por qué quieren restringirse, privarse de Ser lo que son?…

Seres Humanos. ¡Bellos, sensibles y perfectos seres humanos!…

Mírense, sólo mírense a los ojos, vean sus almasDéjense ver por los demás… ¿A qué le tienen miedo?

¡Todos estamos hechos de lo mismo, nadie es más fuerte que otro, nadie es mejor, porque todos somos excelentes!… ¡Son seres maravillosos, con una inteligencia enorme, con cualidades asombrosas, seres llenos de Luz, que iluminan este mundo con Amor!…

¡Yo no veo sus personajes, yo veo sus almas, ese es mi Don!…

Y ¡tienen almas hermosas, llenas de Luz, llenas de Amor, de pureza, almas cristalinas, bellas!… Pero cuando veo sus personajes, son totalmente diferentes a sus almas.

Sus personajes son fríos, indiferentes, mediocres, vacíos… Veo día a día, sus obras de teatro, donde lo único que hacen es mentir, lastimar, juzgar

Veo sus películas de terror, donde matan a sus hermanos, donde se pelean por un trozo de oro, un pedazo de territorio, un líquido negro… ¡Que no vale ni la milésima parte de lo que valen ustedes!…

Veo injusticias, veo hambre, veo día a día que envenenan a sus hermanos.

Lloré muchas veces por ustedes, y pedí muchas veces por ustedes: ¡Traté de ayudarlos pero siguen lastimándose… siguen lastimándome!

Yo estoy acá para ayudarlos, estoy acá para sanarlos, vine a trabajar por ustedes… para eso nací y ese es mi Destino y mi Misión.

¡Soy sensible, todo lo que ustedes sienten yo lo siento, todo lo que ustedes piensan yo lo siento, todo lo que le hacen a mi Madre Naturaleza, yo lo siento!…

Solo quiero que despierten, que miren por un segundo a su alrededor… ¡Sólo vean… árboles, montañas, lagos, bosques, cielo, tierra, ríos, mares, animales, sol, luna, hij@s, niñ@s, herman@s, amig@s… Amor, Paz, Armonía, Salud, Belleza!…

¡Dios les regalo un jardín, el Jardín del Edén!… Siempre estuvo con ustedes, no hace falta morir, no hace falta ir al cielo, porque el cielo está en la tierra desde el primer día en que apareció la primera señal de vida.

No busquen afuera, no busquen en otro plano. El paraíso que buscan, estuvo siempre en la tierra, sólo observen… observen el amanecer, dejen que el viento acaricie sus rostros, que el agua refresque y limpie sus almas, dejen al fuego regalarles su calor…

Dejen a la luna iluminar sus noches de Amor, muévanse al ritmo de la naturaleza, bailen al compás de sus sonidos, de su música.

¡Sean libres, dejen salir a sus almas, dejen que los domine por completo, Sean la Luz que vinieron a Ser, sean el Amor que son, sean, sólo sean!…

¡Son maravillosos, son la perfección que tanto buscan, son la felicidad que tanto anhelan, son Amor, son la razón de mi Existir!…

¡Gracias por leerme, gracias por comprenderme, y muchas más por Despertar tu Conciencia!…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El Universo eres tú“.

Cómo amar -Jeff Foster-

“No puedo vivir sin ti”.
Me completas“.
Sin ti soy nada“.
Nunca me abandones“.

Te vendieron una hermosa mentira acerca del amor. Y en tu inocencia, compraste la mentira, la tomaste como verdad. Porque todos a tu alrededor estaban haciendo lo mismo, y querías encajar, y estabas tan asustado/a de estar solo/a, ya que nunca te habías sumergido en la dicha oceánica de tu propia soledad y hallado seguridad ahí.

Nadie vendrá a salvarte, ves. Ningún príncipe montado a caballo. Ninguna Julieta. Ninguna madre sustituta. Ninguna Persona Especial. Ningún mesías que se llevará tu dolor, tus sentimientos de vacío, esa sensación de separación y abandono que está contigo desde que eras joven. Nadie será capaz de sentir y metabolizar tus sentimientos por ti. Nadie puede vivir y morir por ti. Nadie tiene el poder de distraerte permanentemente. Nadie puede ser dueño deo pertenecer a alguien.

Tu otra mitad, tu compleción, no está fuera de ti, ves, sino profundamente dentro de ti. Vive como tu mismísima presencia, arde como el Sol interior.

Tantas personas están buscando el amor. O están intentando aferrarse a un amor que parece estarse deslizando entre sus dedos. O sienten que han perdido el amor y tratan de recuperarlo, escapando de sentimientos incómodos, de síndrome de abstinencia, adormeciéndose con más sueños, corriendo cada vez más lejos de sí mismos, en búsqueda de algo que nunca alcanzarán, aún soñando con su Persona Especial que los completará, que les otorgará una vida de seguridad psicológica, que será la madre o padre perfectos que nunca tuvieron en la Tierra.

Por supuesto, eso no es amor. Eso es miedo, un escape urgente de la soledad.

Si puedes encontrarlo o perderlo, si puedes estar “en” o “fuera de” él, si se te puede regalar o quitar, si tienes que pelear por él, rogar por él, manipularte a ti mismo/a o a otros para obtenerlo, si sientes que te has hecho merecedor/a de él, si duele, entonces es la versión mental del amor. Es la mentira. Ya que si amas, estás presente. Eso es todo.

Si amas a alguien, estás presente con ellos. Tan presente con ellos como lo estás contigo mismo. Tan presente como el Sol en el cielo, a pesar de las nubes, las tormentas, el clima siempre cambiante.

No confundas amor con deseo, entonces. El deseo viene y se va. Arde brillantemente, o la llama se extingue. Pero el deseo no es consistente, como el amor.

No confundas amor con atracción. La atracción es hermosa, pero viene y va, se alza y cae como las olas en el océano, cambia con las estaciones, días, horas, momentos. No es siempre -presente- como el amor.

No confundas amor con sentimientos cálidos y agradables, incluso sentimientos de estar enamorado/a“. Los sentimientos agradables se convierten en dolorosos tan rápido. El amor no es placer ni dolor, no es éxtasis ni duelo; es el campo que perdura, incluso cuando la felicidad se desvanece en la desesperación.

No confundas al amor con la urgencia de poseer a alguien o de ser poseído/a. El amor no es encaprichamiento. El amor no es obsesivo ni compulsivo. El amor no se apega. El amor no posee nada; no tiene peso ni forma. El amor no diceTe necesito para mi felicidad, mi contento, mi vida, no, el amor es sinónimo de la libertad, de un corazón abierto, de la voluntad para sentir cada sentimiento, pensar cada pensamiento.

El mito más peligroso es que otra persona puede “hacerte feliz”. No, no. La felicidad, la verdadera felicidad, la clase de felicidad que no puede ser comprada ni vendida o pulcramente empaquetada, es idéntica a tu propia presencia, la cual nadie te puede dar, y nadie te puede arrebatar. Si buscas a otros para ser feliz, siempre dependerás de ellos, siempre tendrás miedo de perderlos, y temerás y el resentimiento retumbará por debajo de tu amor. Te adaptarás para complacerlos, adormecerás tus pensamientos y sentimientos, cerrarás tus ojos a la verdad y vivirás en fantasía y esperanza. Te harás a ti mismo/a infeliz para ganar su amor, mantenerlos cerca, controlarlos. Te harás infeliz a ti mismo/a tratando de hacerlos felices a elloso forzándote a ti mism@ a ser feliz. Eso no es amor, es adicción a una persona. Es miedo enmascarado como romance. Es la mentira.

Pero debajo de cada adicción está el anhelo por un hogar, por una Madre en el sentido más profundo de la palabra. Encuentra el sentido más profundo de hogar dentro de ti. Haz de tu cuerpo tu hogar, tu aliento, tu vientre cuando se eleva y cae en el momento presente. Encuentra tu base en la sensación de estar vivo/a. Y en ese lugar de presencia, pasa tiempo con otros que te nutran, que te ayuden a sentirte vivo/a, que empaticen contigo y puedan validar tus valiosos sentimientos. Cuando no estás tratando de ganar amor, cuando no estás huyendo de tus sentimientos incómodos, puedes darte el lujo de amar y ser amado/a realmente.

Invita a otros a tu campo de amor; déjalos quedarse, déjalos irse, inclínate ante su camino y camina el tuyo con valentía. Pero no compres por un momento la mentira de que la salvación yace en cualquier parte excepto en el corazón mismo de tu exquisita presencia, el lugar donde no hay nada que salvar. El lugar donde tocas la vida, y eres tocado/a de vuelta, momento a momento.

Porque tú eres el Elegido, tu propio y más grande amante, compañero/a, amigo/a, gurú y Madre.

Entonces puedes decirte a ti mismo/a:

No puedo vivir sin ti“.
Me completas“.
Sin ti soy nada.
Nunca me abandones“.

  • Autor: Jeff Foster

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Háblate mucho y con cariño, vivirás más *Luis Rojas Marcos“.