Personas adictas al conflicto: perfiles en guerra con ellos mismos

Convivir con personas adictas al conflicto es como habitar en un territorio minado. No solo enrarecen el ambiente con su malestar y con esa ansiedad de quien sabe que basta un comentario, un gesto o una palabra para que salten sobre nosotros. Además, nos contagian esa tensión propia de quien no hace otra cosa que librar guerras internas.

Todos, conocemos o hemos coincidido en alguna ocasión con una personalidad claramente conflictiva. No hablamos del clásico buscador de problemas que puede estar ahora mismo en cualquier aula de un instituto de secundaria, intentado superar su adolescencia y crisis de identidad. Nos referimos a un perfil muy concreto que se caracteriza por un comportamiento orientado solo a desestabilizar, a romper el equilibrio familiar, a crear disputas entre vecinos, y auténticas batallas campales en cualquier escenario laboral.

Hablamos de una adicción, de una búsqueda casi compulsiva del conflicto. Así, más que tomarlo como algo anecdótico, autores tan relevantes como el Doctor Bill Eddy, mediador y creador del instituto para la resolución de conflictos, nos advierte de algo muy concreto. En nuestra cultura, este tipo de personalidad está presente en casi cualquier esfera. Debemos, por tanto, tomar conciencia de lo que hay tras ellas para manejarlas mejor.

“Algunas personas causan felicidad ahí donde caminan, otras la proporcionan cuando se van”Oscar Wilde-

Personas adictas al conflicto, la anatomía de la ira

Podríamos decir que la mejor estrategia para lidiar con las personas adictas al conflicto es evitarlas. Sin embargo, no todo en esta vida se soluciona saliendo por la puerta de atrás, poniendo distancia o borrando a alguien de nuestra lista de contactos. Como seres sociales estamos obligados a convivir y, aún más, también cabe la posibilidad de que seamos nosotros mismos una de esas personas. Alguien habituado a recurrir al conflicto cuando hay algo que no sabemos manejar.

Por otro lado, un aspecto que se encuentran en muchas ocasiones los trabajadores sociales, abogados, psicólogos o psiquiatras es a este tipo de personalidad. Porque las personas adictas al conflicto, lo creamos o no, están detrás de muchas demandas, denuncias, casos de violencia de género y disputas laborales. Es como vemos una realidad más que evidente, un comportamiento concreto donde hay alguien que busca proyectar su ira sobre los demás.

El Doctor Eddy estima que si un 15% de la población adulta presenta algún trastorno psicológico de los recogidos en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V), y al menos un 10% de esta proporción evidencia lo que él ha llamado «personalidad de alto conflicto». Veamos qué rasgos y comportamientos retratarían este tipo de personalidad.

¿Cómo son las personas adictas al conflicto?

Algo que debemos tener claro cuando nos enfrentamos a una personalidad de alto conflicto es que el problema, la disputa o la reacción desmedida que hayan proyectado sobre nosotros no es real. El problema no está en nosotros, sino en ellos. En ese interior falto de equilibrio, de gestión emocional, de fortaleza psicológica.

Estas son sus características:

  • Su estilo de pensamiento es de todo o nada. Ellos/as no analizan, no son flexibles, no se toman ningún tiempo para sopesar una situación. Se limitan a generar un tipo de respuesta basada en la agresión o la crítica cuando algo no les gusta o no se ajusta a sus expectativas.

  • Baja eficacia en el control emocional. Algunas personas conflictivas sí tienen cierto control sobre sus emociones, pero lo hacen con una única finalidad: manipular emocionalmente a los demás. Otros, se limitan a volcar su ira y frustración sobre los demás hasta crear atmósferas muy desgastantes.

  • Desestabilizan entornos y personas. Las personas adictas a los conflictos son expertos en difundir rumores, en criticar, en desplegar conductas de dominación, de humillación, de ofensa continuada.

  • Nula resistencia a la frustración y buscadores de culpa. El adicto al conflicto no tolera que algo no salga o no sea como él o ella espera. No solo se frustra, sino que convierte esa frustración en rabia y busca culpables sobre quien proyectarla.

  • Sus pensamientos están siempre dominados por emociones negativas.

  • Presentan incapacidad para reflexionar sobre su propio comportamiento.

  • Dificultad para empatizar con los demás.

  • Evitan cualquier tipo responsabilidad por el problema o por buscar alguna solución.

La persona que no está en paz consigo misma, estará en guerra con el mundo entero” -Mahatma Gandhi-

¿Cómo manejar a las personas adictas al conflicto?

Habrá personas más conflictivas y personas con las que se pueda razonar un poco mejor. Ahora bien, en muchos casos estamos obligados a convivir con perfiles tan complejos como desgastantes, y es ahí donde es necesario tomar adecuadas medidas. Un primer aspecto que no debemos dejar de lado es el siguiente: evitemos tomar sus reacciones como algo estrictamente personal, en realidad este perfil está en conflicto consigo mismo.

Por tanto, y en la medida que sea posible, no nos desgatemos más dando explicaciones y discutiendo con alguien que no puede ni quiere atender a razones. No nos dejemos arrastrar por sus propias tormentas y limitémonos a identificarlas para desactivar el impacto que puedan tener en nosotros.

Asimismo, y ya desde un punto de vista clínico, es importante también hablar de cómo intervenir. El propio DSM está estudiando la posibilidad de incluir ya la personalidad de alto conflicto como un tipo de trastorno a considerar, de ahí que no debamos dejar de lado la importancia de recibir un tratamiento psicológico específico. De este modo, se podrían trabajar aspectos tan relevantes como el manejo emocional, el control y origen de la ira o cómo aprender a vincularse con los demás mediante la empatía y con comportamientos más respetuosos.

Concluiremos diciendo que nadie busca tener una personalidad conflictiva. Estableceremos con ellos ciertos límites, queda claro, pero hay que considerar también que muy a menudo tras esa incómoda fachada de «busca problemas» se abre un trasfondo de complejidades y heridas escondidas que demandan atención.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quiero dejar de ser destructivo

El amor tiene un límite y se llama dignidad

El amor siempre tendrá un límite y es la dignidad. Porque ese respeto que cada uno tenemos por nosotros mismos tiene un precio muy alto y jamás aceptará rebajas con las que saciar un amor que no llena, que duele y vulnera.

Decía Pablo Neruda que el amor es corto y el olvido muy largo. Ahora bien, entre medias siempre queda esa “luz de luciérnaga” que se enciende de modo natural en las noches oscuras para indicarnos dónde está el límite, para recordarnos que es mejor un largo olvido que un largo tormento en el que terminemos vendiendo nuestra dignidad.

En ocasiones, no hay más remedio que olvidar lo que uno siente para recordar lo que valemos. Porque la dignidad no debe perderse por nadie, porque el amor no se ruega ni se suplica y, aunque nunca debe perderse un amor por orgullo, tampoco hay que perder la dignidad por amor.

Lo creamos o no, la dignidad es ese hilo frágil y delicado que tantas veces comprometemos, que puede quebrarse hasta descoser los vínculos de nuestras relaciones afectivas.

Son muchas las ocasiones en que cruzamos esa frontera sin querer hasta dejarnos llevar por unos extremos en los que nuestros límites morales se vuelven débiles, pensamos que por amor todo vale la pena y que cualquier renuncia es poca. Porque el amor y la dignidad son dos corrientes en un océano convulso, en el cual incluso el marinero más experimentado puede perder el rumbo.

El orgullo y la dignidad del amor propio

A menudo suele decirse que al orgullo lo alimenta el ego y a la dignidad el espíritu. Sea como sea, estas dos dimensiones psicológicas son dos habitantes cotidianos en las complejas islas de las relaciones afectivas y que, en ocasiones, suelen confundirse.

El orgullo, por ejemplo, es un enemigo sobradamente conocido que suele asociarse al amor propio. No obstante, va un paso más allá, porque el orgullo es un arquitecto especializado en alzar muros y en tejer alambradas en nuestras relaciones, en aderezar con la arrogancia cada detalle y en hendir el victimismo en cada palabra. Aunque bajo todos estos actos destructivos, lo que se enmascara en realidad es una baja autoestima.

Por su parte, la dignidad es justo lo contrario. Actúa escuchando en todo momento la voz de nuestro “yo” para afianzar lo más bello del ser humano, como es el autorrespeto, sin olvidar el respeto por los demás. Aquí el concepto del amor propio adquiere su máximo sentido porque se nutre de él para protegerse sin dañar a otros: sin causar efectos “colaterales”, pero validando en todo momento la propia autoestima.

La dignidad tiene un precio muy alto

La dignidad no se se vende, ni se pierde, ni se regala. Porque una derrota a tiempo siempre será más digna que una victoria si logramos salir “enteros” de esa batalla, con el rostro bien alto, el corazón entero y una tristeza que acabarán desinfectando los años y las ilusiones renovadas.

La gente suele pensar que no hay nada peor que ser abandonados por alguien a quien queremos. No es así, lo más destructivo es perderse a uno mismo amando a quien no nos quiere.

En el amor sano y digno no caben los martirios ni resignaciones, esas en las que nos decimos que todo vale con tal de estar al lado del ser amado. Porque, en realidad, donde nos posicionamos es a su sombra, ahí donde ya no quedarán más días soleados para nuestro corazón ni aliento para nuestras esperanzas.

Para evitar caer en estas convulsas corrientes afectivas, vale la pena reflexionar en las siguientes cuestiones que, sin duda, pueden servirnos de ayuda:

En las relaciones los sacrificios tienen fronteras que señalizar

No estamos obligados a dar respuesta a todos los problemas de la pareja, a ofrecerle aire cada vez que respire ni a tener que apagar tu luz para que él o ella brille. Recuerda dónde está el auténtico límite: en tu dignidad.

El amor se siente, se toca y se crea cada día

Si no percibimos nada de esto, no servirá de nada pedirlo, y menos esperar sentados a que acontezca un milagro que no tiene sentido. Asumir que ya no somos amados es un acto de valentía y nos evitará derivar en situaciones tan delicadas como destructivas.

El amor jamás deberá ser ciego

Por mucho que se defienda esta idea, siempre será mejor ofrecerse a alguien con los ojos bien abiertos, el corazón encendido y la dignidad muy alta. Solo entonces seremos auténticos artesanos de esas relaciones que valen la pena, donde respetar y ser respetados, donde crear cada día un escenario sano donde “no todo vale”, sin juegos de poder ni sacrificios irracionales.

La dignidad es y será siempre el reconocimiento de que somos merecedores de cosas mejores. Siempre será mejor una soledad digna a una vida de carencias, a relaciones incompletas que nos hacen creer que somos actores secundarios en el teatro de nuestras existencias. No lo permitas, no pierdas tu dignidad por nadie.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “No mendigues la atención de nadie y mucho menos amor 

El castigo de la indiferencia

La indiferencia es una forma de agresión psicológica.

Es convertir a alguien en invisible, es anularlo emocionalmente y vetar su necesidad de conexión social para llevarlo a un limbo de auténtico vacío y sufrimiento. Dicha práctica, como ya sabemos, abunda en exceso en muchos de nuestros contextos: la vemos en escuelas, en relaciones de pareja, familia e incluso entre grupos de amigos.

Falta de comunicación, evitación, hacer el vacío de forma expresa, frialdad de trato… Podríamos dar mil ejemplos sobre cómo se lleva a cabo la práctica de la indiferencia, y sin embargo, el efecto siempre es el mismo: dolor y sufrimiento. El dolor de ese niño que sentado en un rincón del patio, ve como es ignorado por el resto de sus compañeros. Y el sufrimiento también de esa pareja que de un día para otro, percibe cómo su ser amado deja de mostrar la correspondencia emocional de antes.

Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia. Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia. A su vez, lo contrario de la fe no es herejía, es la indiferencia. Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte. -Elie Wiesel-

Nadie está preparado para habitar en ese vacío social donde los demás pasan a través nuestro como si fuéramos una entidad sin forma. Nuestras emociones, nuestras necesidades y la propia presencia están ahí y demandan atención, ansían afecto, respeto… ser visibles para el resto del mundo. ¿Cómo afrontar esas situaciones?

La indiferencia, la invisibilidad social y el dolor emocional

La definición de la indiferencia es a simple vista bastante sencilla: denota falta de interés, de preocupación e incluso falta de sentimiento. Ahora bien, más allá de las definiciones de diccionario están las implicaciones psicológicas. Están, por así decirlo, esos universos personales donde hay ciertas palabras con más relevancia que otras. El término “indiferencia”, por ejemplo, es sin duda uno de los más traumáticos.

Así, hay quien no duda en decir que lo opuesto a la vida no es la muerte sino la falta de preocupación, y ese vacío absoluto de sentimientos que dan forma cómo no, a la indiferencia. No podemos olvidar que nuestros cerebros son el resultado de una evolución, ahí donde la conexión social y la pertenencia a un grupo nos han hecho sobrevivir y avanzar como especie.

Interaccionar, comunicar, ser aceptado, valorado y apreciado nos sitúa en el mundo. Esos procesos tan básicos desde un punto de vista relacional nos hace visibles no solo para nuestro entorno, sino también para nosotros mismos. Es así como conformamos nuestra autoestima, así como damos forma también a nuestra identidad. Que nos falten esos nutrientes genera serias secuelas, implicaciones que es necesario conocer. Veámoslos.

La indiferencia genera una fuerte tensión mental

Las personas necesitamos “leer” en los demás aquello que significamos para ellos. Necesitamos certezas y no dudas. Ansiamos refuerzos, gestos de aprecio, miradas que acogen, sonrisas que comparten complicidades y emociones positivas… Todo ello da forma a esa comunicación no verbal donde quedan incrustadas esas emociones que nos gusta percibir en los nuestros a diario. El no verlas, el percibir solo una actitud fría, provoca ansiedad, estrés, y tensión mental.

Confusión

La indiferencia genera a su vez otro tipo de dinámica desgastante, a saber, se rompe un mecanismo básico en la conciencia humana: el mecanismo de acción y reacción. Cada vez que actuamos de una cierta manera, esperamos que la otra persona reaccione en consecuencia.

Si bien a veces esta reacción no es la que esperábamos, resulta muy difícil de comprender la ausencia total de ella. La comunicación se vuelve imposible y el intento por interactuar se hace forzado y desgasta. Todo ello nos confunde y nos sume en un estado de preocupación y sufrimiento.

Da origen a una autoestima baja

Al no obtener ningún tipo de respuesta, de refuerzo por parte de las otras personas, se corta cualquier retroalimentación que podamos tener. En las etapas de formación de la personalidad, esto puede repercutir gravemente en la autoimagen. Es probable que aquella persona que ha recibido indiferencia en estas etapas, llegue a creer que no vale la pena interactuar con ella, dando lugar a una fuerte inseguridad.

¿Cómo reaccionar frente a alguien que me trata con indiferencia?

Las personas, como seres sociales que somos y dotados a su vez de unas necesidades emocionales, aspiramos a establecer una relación de constante interacción con nuestros seres queridos: familia, amigos, pareja… Si en un momento dado empezamos a percibir silencios, vacíos, frialdad y despreocupación, nuestro cerebro (y en concreto nuestra amígdala) entrará en pánico. Nos avisará de una amenaza, de un miedo profundo y evidente: el de percibir que ya no somos amados, apreciados.

Lo más razonable en estas situaciones es entender qué sucede. Esa desconexión emocional siempre tiene un origen y como tal debe ser aclarado para que poder actuar en consecuencia. Si hay un problema lo afrontaremos, si hay un malentendido lo solucionaremos, si hay desamor lo asumiremos e intentaremos avanzar. Porque si hay algo que queda claro es que nadie merece vivir en la indiferencia, ninguna persona debe sentirse invisible en ningún escenario social, ya sea en su propio hogar, en su trabajo, etc.

Asimismo, hay un aspecto que es necesario considerar. La indiferencia largamente proyectada sobre alguien en concreto o sobre un colectivo es una forma de maltrato. Aún más, en un estudio llevado a cabo en la Universidad de California se demostró que este tipo de dinámica basada en la exclusión y en la despreocupación, genera dolor y angustia. Es un sufrimiento que trasciende nuestras emociones para llegar también a nuestro cuerpo.

Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen. -Oscar Wilde-

El último recurso: alejarse

Si luchar por esa relación, si invertir más tiempo y esfuerzo en esa o esas personas nos trae el mismo resultado, lo más sano será alejarnos. Si percibes que esas consecuencias perjudiciales (agotamiento, baja autoestima…) ya se están “instalando” en ti, es urgente que renuncies a tener una relación cercana con esas personas y busques proximidad con otros, para quienes sí seas importante.

Intégrate en grupos donde seas escuchado y se valore tu forma de serRomper con una relación de indiferencia te dará una nueva perspectiva del mundo y potenciará tu desarrollo.

*Si lo desea, puede leer el artículo: “Dejar de hablar a alguien como castigo” 

Biodescodificación de los pechos

2ª Etapa (Protección), 3ª Etapa (Movimiento, Valorización) y 4ª Etapa (Relación).

Los senos son un lazo directo con nuestra manera de amamantar, ya sea a nuestros hijos, nuestra familia, nuestro cónyuge o al mundo en general.

Tener un problema en un seno, tanto en el hombre como en la mujer, se relaciona con un sentimiento de inseguridad con respecto a nutrir bien o proteger a aquellos que uno amamanta. Amamantar significa que se sigue tratando al otro como si fuera un niño dependiente de su madre.

Es posible que la persona con un problema en el seno sea del tipo que se esfuerza por mantener una apariencia maternal, por ser un buen padre, o que se preocupa demasiado por los que ama en detrimento de sus propias necesidades. Así, de manera inconsciente, está resentida con ellos porque no tiene tiempo para sí mismo a causa de sus numerosas demandas. Suele ser una persona muy controladora en su manera de amamantar a los demás. Este tipo de problema puede también significar que la persona se exige demasiado, que se cuida hasta el punto de ser excesivamente prudente.

Para una persona diestra, el seno derecho está relacionado con el cónyuge, su familia u otras personas cercanas a ella. Su seno izquierdo se relaciona más con su hijo (o incluso con su niño interior).

Para una zurda/o es a la inversa.

Si una mujer tiene un problema en los senos de orden estrictamente estético, recibe el mensaje de que se preocupa demasiado por su imagen como madre. Debe darse el derecho de ser el tipo de madre que es y aceptar sus límites.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo? 

Si yo estoy presentando cualquier síntoma en alguna o en ambas mamas significa que estoy viviendo o he vivido un conflicto de desprotección, de separación. Esto significa que he sido separada o me siento separada de alguien que me hace sentir protegida o bien, segura.

Los problemas más comunes son: dolores, endurecimiento, mastitis, mastosis, quistes, fibromas, tumores y cáncer.

MAMA DERECHA

La mama derecha representa en mujeres diestras u hombres zurdos:

– Separación de mi pareja.

– Separación de mi amante.

– Separación de mi padre.

– Separación de mis hijos mayores de edad.

Separación: también puede ser desde una muerte repentina, un divorcio, un abandono del hogar, etc.

MAMA IZQUIERDA

La mama izquierda representa en mujeres zurdas y hombres diestros:

– Separación de mi madre.

– Separación de mis hijos menores.

Una patología de seno es sinónimo de problemáticas en el Nido, dominadas por sentimientos de preocupación general, haciendo intervenir todos los habitantes de éste y en la gran mayoría de los casos es el hijo o el marido. No hay que olvidar que los habitantes pueden ser reales o simbólicos.

Un hijo simbólico puede ser un negocio, o una hermana, o la madre, una mascota, o el propio marido.

También el Nido puede ser real o simbólico.

Un nido simbólico puede ser el calor familiar, las fiestas.

La función biológica de las mamas, es la de “alimentar” y la de “proteger”, porque bajo nuestro seno acogemos a los seres queridos.

Las patologías más comunes son los cánceres ductales infiltrantes casi en el 80% de los casos y básicamente son los siguientes conflictos:

Mama Izquierda:

En mujeres diestras: Conflicto madre/hijo o conflicto de nido.

En mujeres zurdas: Conflicto de pareja, no de tipo sexual. Conflicto de preocupación o de pelea.

Mama derecha:

En mujeres diestras: Conflicto de pareja, no de tipo sexual. Conflicto de preocupación o de pelea.

En mujeres zurdas: Conflicto madre/hijo (o hija/madre) o conflicto de nido.

Ejemplo: Un niño se suelta de la mano de la madre y es atropellado. Se mantiene en el hospital entre la vida y la muerte. La madre se hace reproches.

Ejemplo: A una mujer le notifican de repente que la van a correr de su casa (el nido) y todas sus cosas se van a la calle. Su marido le reprocha a ella.

Glándula mamaria:

Patologías: Fibroma, Adenofibroma y Adenocarcinoma.

Sentido biológico: “Para proteger mi integridad fabrico más células ensanchando mi piel”.

En la segunda etapa es protección familiar.

Las glándulas mamarias obligan al cachorro a permanecer más tiempo con la madre y eso ayuda a acelerar la evolución de la especie.

Hay dos mamas. Una está más arriba que la otra, una es más grande que la otra, una da más proteínas y la otra más grasas.

No por tener mucho pecho tienes más leche.

La glándula mamaria es de segunda etapa porque le da los anticuerpos albergue para que pueda empezar a defenderse del entorno.

Canales Galactóforos:

Patologías: Cáncer Intraductal, Epitenoma y Microcalcificación.

Sentido biológico: “Para no sentirme desvalorizada regenero el tejido para poder afrontar nuevos retos“.

4ª Etapa (Relación):

Localización del tumor:

Los pechos tienen cuatro cuadrantes y el centro (pezón).

La mayoría de tumores salen en la parte alta y exterior.

La parte alta es lo que yo puedo dar, lo que doy a otro, en lo que yo me ocupo del otro.

La parte inferior es lo que yo necesito.

La parte externa son conflictos con otras personas.

La parte interna son conflictos hacia ocuparse de una misma.

Nacer con un solo pezón, el pezón invertido, o sin pezones obliga a buscar en el árbol un programa de supervivencia.

Por ejemplo: cuando se tenían muchos hijos durante la guerra, y tu hermana también, y muere una de las madres, y no puedes criar a todos los hijos, el que está en la barriga fabrica menos pezones o ninguno.

Cuando me siento desprotegida hago más pecho para atraer a un hombre.

Durante muchos años la mujer ha cuidado del nido familiar y el hombre ha ido a trabajar, siempre ha habido esos roles.

Con los cambios de roles la mujer empieza una masculinización y los hombres también desarrollan patologías femeninas. En la mujer sube la testosterona y bajan sus estrógenos y en el hombre suben sus estrógenos y baja su testosterona. Hay un 3% de cáncer de pecho en hombres. Muchos están desempleados y sus mujeres trabajan…

En términos genéticos un cáncer siempre es un conflicto de identidad.

En una diestra: el pecho derecho es colaterales, pecho izquierdo verticales. 

No es lo mismo tener un adenocarcinoma que un carcinoma.

El adenocarcinoma se desarrolla siempre en la fase de enfermedad simpaticotónica.

Existe un conflicto desencadenante que hay que localizar.

El carcinoma (cáncer ductal infiltrante) se desarrolla en la fase vagotónica. Fase curativa, es un cáncer que se está curando. A veces, la paciente de un carcinoma se siente curada, pero el diagnóstico le vuelve a entrar en un círculo vicioso.

Podemos encontrar gente con este tipo de cáncer sin conflicto desencadenante, porque está en fase de curación.

Nunca encontrarán a una mujer con adenocarcinoma sin conflicto desencadenante.

Es muy importante saber cuándo le diagnosticaron el cáncer.

En Biodescodificación hay que cuadrar la persona en el tiempo.

El carcinoma suele deberse a un conflicto de diagnóstico.

En diestras, si es un adenocarcinoma en el pecho derecho: “Yo no me siento alimentado por mi pareja, familia o colateral.” (alimento emocional). Una mujer puede sentirse protegida pero no alimentada.

En el pecho izquierdo: “Yo no puedo alimentar a mi hijo”.

Un carcinoma en el pecho derecho: “Yo no me siento protegida por mi pareja, familia o colateral”.

En el pecho izquierdo: “Yo no puedo proteger a mi hijo”.

EN UNA ZURDA NO ES EXACTAMENTE AL REVES…

Si es verdad que para una zurda la derecha es función materna y la izquierda de colaterales. Una zurda con un adenocarcinoma en el pecho derecho: “Mi hijo es tóxico”. Para una mujer zurda tener hijos es un engorro, ella quiere salir a cazar.

Adenocarcinoma en el pecho izquierdo: “No me siento alimentada por mi familia”.

Un carcinoma en el pecho izquierdo: “Mi padre no me protege”. Conflicto con el padre (transgeneracional), ella se casa con papá, su marido es un espejo de papá. Y a menudo, desorden amoroso.

A una zurda le dicen de amputar el pecho derecho y dice “adelante.” Una diestra se lo tendrá que pensar mucho.

Puede darse una niña que al desarrollarse solo desarrolle un pecho. El conflicto es de la madre pero lo somatiza ella, puede que la madre no tenga protección pero en vez de desarrollar un cáncer, su hija no desarrolla el pecho.

¿Cuál es la emoción biológica oculta? 

Representan la maternidad, el cuidado y el sustento.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Con perfecto equilibrio recibo y tomando conciencia.

Representan el principio de la maternidad. Cuando hay problemas con ellos, eso significa generalmente que nos estamos «pasando» en nuestro rol de madres, ya sea en relación con una persona, un lugar, una cosa o una experiencia.

Parte del proceso que exige el rol de madre es permitir que los hijos crezcan. Es necesario saber cuándo tenemos que cruzarnos de brazos, entregarles las riendas y dejarlos en paz. La persona sobreprotectora no prepara a los demás para enfrentar y manejar su propia experiencia. A veces hay situaciones en que con nuestra actitud dominante cortamos las agallas a nuestros hijos.

Si el problema es el cáncer, lo que está en juego es, además, un profundo resentimiento. Libérese del miedo, y sepa que en cada uno de nosotros reside la Inteligencia del Universo.

Al vivir un problema relacionado con tu forma de ser madre o de amamantar, recibes el mensaje de perdonar a tu propia madre. Si tu manera de amamantar te ocasiona problemas, es fácil concluir que la manera en que lo hizo tu madre seguramente te causó problemas. En lugar de esforzarte o quejarte por lo que vives, debes darte cuenta de que no viniste a la Tierra para proteger y alimentar a todos los que amas. Si te piden ayuda y está dentro de tus posibilidades, debes darla sin ir más allá de tus límites, es decir, respetándote a ti mismo; no dudes en amamantar, pero hazlo con amor, alegría y placer. Si no puedes o no quieres ayudar, reconócelo y concédete el derecho de no hacerlo por el momento. Tus límites actuales no serán necesariamente los mismos toda tu vida.

Tu sentido del deber es demasiado grande, te exiges demasiado. Debes aprender a ceder ante tus seres queridos. El hecho de que se vuelvan autónomos no significa que te los arrancan del seno. El amor maternal puede permanecer sin que te sientas obligado a amamantar continuamente.

  • Fuente: Akasha Sanación Integral (Facebook)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mujer sobrevive a un cáncer de mama con metástasis gracias a un nuevo tratamiento

¡Los tiempos cambian! Hospitales y terapias naturales van de la mano

El Hospital Sant Rafael de Barcelona ha creado una Unidad de Terapias Naturales que ayuda a los pacientes con tratamientos eficaces. Y no es el único.

Las terapias naturales se consideran a menudo como  complementarias“, puesto que, cuando la salud se resiente, no es necesario elegir drásticamente entre uno y otro tipo de medicina. Lo más apropiado –y menos angustioso para el paciente– es tomar lo mejor de cada una y optar por una medicina integrativa, más holística y personalizada.

Ante esta incuestionable evidencia, cada vez más hospitales públicos y privados ofrecen a sus pacientes la posibilidad de recibir –paralelamente a sus tratamientos convencionales– unas terapias menos agresivas, especialmente solicitadas en enfermedades crónicas, en pacientes oncológicos y en el tratamiento del dolor.

La tendencia es tan abrumadora que incluso centros de atención primaria como el CAP Can Bou de Castelldefels no han dudado en sumar servicios de acupuntura, osteopatía y yoga.

Los hospitales se abren a las terapias naturales e implican a los pacientes

Conscientes de que las terapias naturales dan más autonomía a las personas porque enseñan recursos para prevenir y para vivir más saludablemente, el Hospital Sant Rafael (Barcelona) ha creado recientemente una Unidad de Terapias Naturales, dirigida por las doctoras Ana Aleson y Montserrat González.

Su objetivo es ampliar el abanico de terapias en el marco de la medicina con menor iatrogenia, es decir, con menos efectos secundarios. Y con herramientas accesibles a los pacientes para que puedan aplicarlas en su día a día, incluso en sus casas (envolturas, baños de pies, arcilla…).

Dentro de la dinámica de un gran hospital, esta unidad “ofrece un servicio de calidad centrado en la aplicación de estímulos naturales que activan la capacidad de curación del organismo“, según las doctoras Aleson y González. “Entre estos estímulos tenemos alimentos saludables, plantas medicinales, agua, etc., con los que se busca promover una mejora integral de la persona. Es un servicio de prevención y de sanación que se basa en los principios de la medicina natural”, continúan.

Mejorar la alimentación es mejorar la salud

Cada vez hay más enfermedades relacionadas con una mala alimentación, muy pobre en los nutritientes necesarios para afrontar el día a día.

En la consulta de Alimentación Natural del Sant Rafael se reconduce al paciente hacia hábitos saludables, con consumo de productos frescos, locales, de temporada y sin sustancias químicas tóxicas.

En ocasiones indican dietas depurativas o adaptadas a la edad, las intolerancias o la enfermedad del paciente.

Con la ayuda de la fitoterapia

La larga experiencia de las Doctoras les permite emplear eficazmente las plantas medicinales. Son unas herramientas poderosas y por ello deben ser prescritas por profesionales que conozcan bien sus propiedades e interacciones con medicamentos.

El agua también cura

Han recuperado también técnicas sencillas de hidroterapia que permiten a los pacientes sacar el máximo beneficio de las propiedades del agua.

Aún existen más terapias valiosas en el hospital

Con la terapia del orden se recupera el reloj biológico que nos mantiene en equilibro y que el estrés descontrola con facilidad.

El “cuppingactiva puntos energéticos mediante ventosas. La terapia refleja estimula puntos locales que repercuten sobre un órgano o tejido más alejado. Y la terapia neural se usa en tratamientos contra el dolor. 

“También ofrecemos recursos a enfermos crónicos polimedicados, a personas con intolerancias medicamentosas (hepatopatías, alergias…) o con dolor, con el fin de mejorar en lo posible su calidad de vida”, explican las responsables médicas de esta novedosa unidad terapéutica.

Otros hospitales que apuestan por las terapias naturales

Hospitales San Roque (Gran Canaria) 
En su Unidad de Medicina Integrativa prescriben yoga, nutrición, acupuntura o masaje.

Hospital Puerta de Hierro (Madrid)
En la Unidad de Oncología se facilita que los pacientes que lo deseen reciban reiki (imposición energética de manos).

Consorcio Sanitario de Terrassa
Cuenta con una Unidad Integrativa para oncología donde se ofrece acupuntura y terapias bioenergéticas.

Hospital Virgen de las Nieves de Granada
Este hospital público cuenta con tres salas de tratamiento con acupuntura para los pacientes que no responden a fármacos.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Beneficios del Reiki como terapia para enfermedades “crónicas” 

Beneficios de la miel

La miel, dulce delicia.

Afortunadamente, la naturaleza pone a nuestro alcance un producto inofensivo y saludable que reemplaza eficazmente el azúcar.

BENEFICIOS DE LA MIEL

1.- De entre las bondades de la miel cabe resaltar la importancia de su actividad bactericida contra organismos enteropatógenos causantes de infecciones del tracto intestinal, comunes a todas las edades.

2.- En tratamientos de gastroenteritis bacteriana se encontró que la miel disminuye la duración de diarrea causada por organismos tales como Salmonella, Shigella y la E. Colli.

3.- Los investigadores recomiendan a la miel como un sustituto seguro de la glucosa. Además, el alto contenido de azúcares significa que puede ser usada para promover la absorción de sodio y agua en el intestino.

4.- El consumo de miel reduce la secreción de ácidos gástricos.

5.- En tratamientos clínicos posteriores se concluyó que la fructuosa podría ser beneficiosa para disminuir la duración de la intoxicación alcohólica.

6.– Otra de las aplicaciones beneficiosas de este maravilloso regalo de la naturaleza es su utilización como ungüento en heridas porque no es irritable, no es tóxico, es estéril, bactericida, nutritivo, fácilmente aplicable y más confortable que otros ungüentos.

7.- Entre sus propiedades terapéuticas se encuentra su eficacia contra la astenia, la anorexia, el envejecimiento prematuro, algunas enfermedades de la piel y la arteriosclerosis.

USOS ALTERNATIVOS DE LA MIEL

Además de todo lo dicho anteriormente, existen infinidad de aplicaciones y usos de este maravilloso regalo de la naturaleza.

1.- Se puede utilizar en la industria de las salsas para homogeneizar los productos.

2.- Brinda aroma y sabor a los alimentos (derivados de la leche, masas, caramelos).

3.- Puede ser incorporada a los sistemas grasos (manteca, chocolate).

4.- Puede ser incorporada a otros alimentos sin alterar su ph.

5.- Posee propiedades coloidales que mejoran el cuerpo y el gusto de los productos, tales como: zumos de frutas, yogurt entre otros.

6.- La miel es higroscópica, su contenido de fructosa atrae la humedad y reduce el encogimiento (jamones, productos horneados).

7.- Se utiliza para la clarificación de las bebidas (zumos, vinos).

8.- Mejora la presentación de los alimentos.

9.- Aumenta la conservación de las frutas secas, carne, ensalada de frutas.

10.- Su aplicación en los tratamientos de belleza está en auge: Mascarillas antiarrugas, revitalizantes, regeneradoras, antimanchas, hidratantes y purificantes. Masajes con miel y leche o jalea real. Envolturas anticelulíticas, cápsulas nutritivas y un sin fin de técnicas que aprovechan al máximo sus innumerables cualidades.

11.- Es de fácil asimilación debido a que posee hidratos de carbono de cadenas cortas.

12.- Facilita la digestión y asimilación de otros alimentos; en el caso de los niños facilita la asimilación de calcio y magnesio.

13.- Posee mayor poder edulcorante que el azúcar.

14.- Mejora la conservación de los alimentos.

15.- Es suavemente laxante (regulariza el funcionamiento intestinal) .

16.- Posee propiedades sedantes (favorece la absorción de triptófano que es precursor de la serotonina)

17.- Es antihemorrágica, antianémica, antiséptica, antitóxica y emoliente

18.- Mejora el rendimiento físico, especialmente, en los deportistas y estimula el vigor sexual.

19.- Se utiliza para el tratamiento de faringitis, laringitis, rinitis, gripes, estados depresivos menores, úlceras, gastritis, quemaduras, entre otras.

20.- Es utilizada para el tratamiento de personas que padecen astenia o estados de cansancio tanto en la esfera física como psíquica y en la desintoxicación de alcohólicos.

21.- Estimula la formación de glóbulos rojos debido a la presencia de ácido fólico.

22.- Estimula la formación de anticuerpos debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc.

  • Fuente: Espacio Terapéutico (Facebook)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “22 alimentos anticáncer

Beneficios del jabón de azufre

La verdad que te pones a pensar en azufre que va en la misma frase que el jabón y ya piensas que si te restriegas esa pastilla de jabón, la piel se te levantará a tiras o se deshará. La verdad que la palabra azufre echa para atrás, pero es mucho más interesante cuando va acompañada de jabón, ya que cuenta con diversas propiedades, alguna de las cuáles os van a sorprender. 

Qué es el jabón de azufre

Aquí, en Viviendosanos, nos gusta descubrir las propiedades naturales de todo lo que nos rodea, como desintoxicarnos con el té verde o calmar la tos con la cebolla. Por eso, os enseñaremos cuáles son los beneficios del jabón de azufre, para que te quedes tranquilo y estés más informado. Porque el azufre no sólo sirve para compuestos químicos, ayudan al cuerpo humano, de forma natural.

El azufre, es un mineral de color amarillo que suele utilizarse en el campo de la medicina, para tratar las diferentes enfermedades de la piel ya que tiene una serie de propiedades que casan a la perfección con la medicina dermatológica. Suele ser un ingrediente activo para algunos productos de la piel, especialmente cuando se quiere cuidar.

Por eso, suele recomendarse el jabón de azufre, para que llegue de primera mano y de manera natural, las propiedades que ofrece a la piel.

Cuáles son los beneficios del jabón de azufre

Tiene varios y muy buenos, así que no pierdas detalles, porque es interesante conocer los beneficios, por si te interesan para el cuidado de tu piel y para que así, luzca más bonita y sana.

Equilibra la grasa

Para aquellas personas a las que se les descontrola el acné o los granitos que aparecen en la cara. En primer lugar, no hay que tocarlos, NUNCA, porque no sólo haces que te quede marca, sino que expones tu piel a infecciones. En segundo lugar, el empleo del jabón de azufre ayuda a equilibrar la grasa de la cara, así que no se crearán excesos ni acumulaciones en los poros y, por lo tanto, no saldrán esos molestos granitos.

Limpieza a fondo

Sin duda quien quiere mantener una piel sana y equilibrada, debe mantenerla limpia. Con el jabón de azufre, se consigue esto, hasta limpiar los pequeños poros que no son fáciles de limpiar. De esta manera, se evitan los puntos negros y las futuras infecciones.

Cuando hay acné en la piel, ésta es más húmeda y aceitosa de lo normal. Dado que el azufre seca la piel hacia fuera, te ayudará a disminuir la inflamación de las espinillas y otras imperfecciones en la piel. El azufre también puede ayudar a disminuir la aparición de puntos blancos en la piel y disminuir el exceso de grasa y va a prevenir a que los poros se obstruyan.

Antifúngica y antibacteriana

Muchas veces, los problemas de la piel son debidos a una bacteria o a un hongo que proliferan a sus anchas. Con el jabón de azufre no sólo paramos que hagan lo que quieran, sino que conseguimos que no se extienda. Ocurre en las infecciones de la piel, en el acné y contra los microbios que nuestras manos tocan y que luego pasamos a nuestra piel, cuando nos tocamos la cara o los brazos y viceversa.

Tratamiento de la sarna

La sarna se produce cuando los ácaros microscópicos se entierran bajo la piel. Esto provoca picazón, dolor y erupciones cutáneas. El azufre es tóxico y puede matar a estos ácaros, lo que hace que el uso de jabón de azufre sea una manera eficaz de deshacerse de la sarna.

Eso sí, debes aplicarlo con cuidado y siempre siguiendo las recomendaciones del médico.

Rosácea

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel que causa enrojecimiento y manchas o protuberancias en las mejillas, frente, barbilla y nariz. También puede ocurrir en el cuero cabelludo, el pecho, el cuello y las orejas. El enrojecimiento se vuelve más persistente si este trastorno no es tratado y puede llegar a ser muy incómodo. Si no se trata durante largos períodos de tiempo, los vasos sanguíneos, se refieren como venas de araña, y pueden llegar a ser visibles. El jabón de azufre, con sus capacidades de secado, puede ayudar a reducir el enrojecimiento y aclarar la piel de la rosácea que estallan en la piel. 

Psoriasis

La Psoriasis es una enfermedad crónica que está vinculada a una alteración en el sistema inmunológico y se manifiesta por la formación de escamas en la piel, especialmente en la cabeza, las rodillas, los codos, manos y espalda.

Aunque se trata generalmente con medicina, no hace daño usar un jabón adecuado que puede ayudar a reducir estos síntomas. El azufre tiene una acción desinfectante, lo que ayuda a que te puedas deshacer de las bacterias y reduzcas la pus que se forma en esta enfermedad. Incluso puede hacer que la piel en escamas mejore gracias a sus sebo-reguladores.

¿Cómo se aplica?

Todo dependerá del formato en el que lo hayas adquirido, si lo has comprado en formato de pastilla de jabón, lo que tendrás que hacer es humedecer las manos con agua tibia y frota la pastilla entre ellas, hasta que haga espuma. Ahora solo tendrás que aplicarlo con las manos, en el lugar deseado y masajear la zona de forma suave.

Cuando se trata de la cara ten la precaución de cerrar los ojos y evitar la zona del contorno de éstos. Una vez extendido bien y dado un suave masaje para no dañar la piel, aclara también suavemente asegurándote de no dejar ningún rastro. 

Precauciones

Por otro lado, has de saber que el jabón de azufre que utilizamos para lavar el rostro, en casos de acné y los que vamos a ver a continuación, será bueno encontrar uno que contenga un 10% azufre y el resto sean productos naturales. El azufre es bastante “agresivo” y aunque seca la piel, también la puede resecar en exceso así que vayamos con cuidado y no abuses de él.

Lo más recomendable es que te laves la cara al menos una vez por semana y que además apliques después una crema neutra que te permita hidratar la piel. 

Y con esto, ya conocemos cuáles son los beneficios del jabón de azufre. No acabarás con la piel a tiras, sino que mejorará, se reforzará, estará equilibrada y lucirá más hermosa que nunca, simplemente usando un poco de jabón de azufre.

¿Dónde se compra?

Puedes encontrar jabón de azufre en cualquier tienda de droguería, farmacia o herbolario. No es por lo general muy caro, aunque los precios varían dependiendo de la marca.

Cómo hacer Jabón

Como ya hemos visto, el jabón de azufre es un producto muy beneficioso, siempre y cuando se utilice correctamente. Pero cuando nuestro problema radica en exceso de grasa en la piel, que puede llegar a dar lugar a un problema de acné, el jabón de azufre es una buena solución.

Sus propiedades ayudan a eliminar las toxinas que se acumulan y así disminuir la aparición de esos molestos granos o puntos negros. Pero recordad, que su utilización no puede ser diaria ya que resecaría la piel y podría irritarla.

Pero si queréis probar a hacer vuestro propio jabón, ahora vamos a ver como hacer jabón de azufre casero.

Ingredientes:

  • 300 gr de base de jabón de glicerina blanca

  • 2 cucharadas de azufre en polvo

  • 1 cucharada del aceite que más nos guste

  • Aceite esencial de limón

  • Colorante

Primer Paso: Corta en cuadrados pequeños la base de jabón de glicerina y derrítela, introduciendo un bol con el jabón de glicerina en el microondas. Una vez el jabón se haya quedado líquido y antes de que empiece a hervir, sácalo.

Segundo Paso: Cogemos el azufre en polvo y lo tamizamos para evitar los molestos grumos. Ahora que la base de glicerina está fundida, añadiremos el azufre que acabamos de tamizar. Removemos bien la mezcla hasta que quede todo disuelto e integrado.

Tercer Paso: Ahora le toca el turno al aceite elegido este puede ser de oliva, de almendras, jojoba, etc… este aceite servirá para hidratar el jabón de azufre y así conseguir reducir la sequedad que éste produce en la piel. Este aceite también lo incorporaremos a la mezcla e incorporamos unas gotas del aceite esencial de limón.

Cuarto Paso: Si quieres que el jabón tenga un color especial, es ahora cuando deberías verter el colorante elegido. Vertemos la mezcla en los moldes elegidos y dejamos reposar durante un día entero. Pasado ese tiempo y una vez que el jabón esté duro, solo tendremos que desmoldarlo y usarlo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: Beneficios y propiedades del Tepezcohuite “El árbol para la piel”

Las enfermedades autoinmunes según la medicina naturista

Se puede hacer algo más que tomar antiinflamatorios y corticoides. La medicina naturista va a los posibles orígenes de los trastornos autoinmunes.

Las enfermedades autoinmunes se producen cuando el sistema inmunitario ataca a las células sanas del propio cuerpo como si fueran bacterias o virus dañinos o células enfermas. No hay una explicación evidente de por qué sucede esto, aunque se sabe que hay un componente hereditario y que afectan más a las mujeres.

Existen más de 80 enfermedades autoinmunes y su diagnóstico a menudo no es sencillo. Las más conocidas son la diabetes tipo 1, la celiaquía y la artritis reumatoide, pero hay muchas otras.

Pueden afectar a diversos órganos y partes del cuerpo y frecuentemente los síntomas iniciales son cansancio, dolores musculares y febrícula. Las molestias suelen aparecer en brotes. El tratamiento médico convencional va dirigido a reducir la inflamación mediante corticoides y otros medicamentos que reducen la respuesta del sistema inmunitario.

El Doctor Pedro Ródenas explica que la medicina naturista posee dos teorías sobre el origen de las enfermedades autoinmunes.

Teoría del instinto alterado y la proteína animal

Una dieta desequilibrada perjudica a la microbiota intestinal, lo que aumenta la permeabilidad del intestino y permite que entren en la sangre cadenas de aminoácidos (polipéptidos) en lugar de aminoácidos sueltos. Estos polipéptidos actúan como antígenos y llevan al organismo a responder con anticuerpos.

Si existe una permeabilidad intestinal, cuanto más se parecen las proteínas que ingerimos a las propias, más antigénicas resultan. La proteína animal es muy similar a la humana (por ejemplo, 19 aminoácidos son iguales y 1 cambia) y la provocación es diaria.

Con los años el cuerpo las puede confundir con las propias y se autoagrede. Las más similares son las de mamífero, sobre todo las de cerdo y las lácteas. Algo más alejadas están las aves y aún más el pescado. La proteína vegetal no tiene riesgo de confusión.

La prevención y el tratamiento pasan por llevar una dieta vegana –sin proteína animal, sin provocación– durante unos meses, años o incluso de forma definitiva.

Teoría de la acumulación de toxinas

Una variante de la teoría del intestino alterado y la proteína animal es la que responsabiliza a la acumulación de sustancias extrañas (catabolitos de aditivos, conservantes, fármacos, restos proteicos de microorganismos, incluidos los de vacunas…) en ciertos tejidos o en la membrana basal de las arterias.

Al no eliminarse, se genera una respuesta inflamatoria que ataca a los tejidos a la vez que a esas sustancias. Por eso se debe evitar al máximo estos factores antigénicos.

El factor emocional

Algunos terapeutas consideran que en las enfermedades autoinmunes puede darse un componente emocional. En la práctica clínica han comprobado que muchos afectados experimentan un sufrimiento emocional como consecuencia de conflictos con los demás o consigo mismos y no consiguen resolverlos, de manera que tienen al enemigo en casa y se autoagreden.

La terapia del perdón y la ayuda psicológica profesional pueden servir para prevenir y tratar el problema.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La conexión intestino-cerebro es poderosa. -Doctor Emeran Mayer

La negatividad es contagiosa: Rodéate de personas que saquen lo mejor de ti

Tanto las actitudes como los estados de ánimo resultan ser contagiosos, y más aún cuando permanecemos expuestos a ellos durante mucho tiempo. 

Gran parte de la responsabilidad depende de las neuronas espejo o cubelli, fundamentales para la empatía y para poder ponernos en el lugar de los demás. Esta habilidad es positiva, pero también tiene un impacto negativo, porque podemos propagar fácilmente la negatividad de quienes nos rodean.

La negatividad genera más negatividad

Aunque no siempre estamos dispuestos a admitirlo, un estudio realizado por la Universidad de Indiana ha revelado que las opiniones de los demás nos afectan e influyen en nuestro comportamiento. Estos psicólogos han encontrado que las opiniones negativas tienen un mayor impacto y generan un cambio de actitud en comparación con las opiniones positivas.

En el experimento, los participantes examinaron varios productos. Luego compartieron sus opiniones con los demás, tanto positivas como negativas. Los investigadores encontraron que las opiniones negativas influenciaron las actitudes de los participantes hacia los productos, haciéndolos sentir aún peor. Y lo peor es que aquellos que anteriormente tenían una actitud positiva eran los más susceptibles a la influencia de las opiniones negativas de los demás.

Además, cuando la gente tenía la oportunidad de interactuar cara a cara con aquellos que tenían estas opiniones negativas, era más probable que fortalecieran su actitud negativa y se apreciaba una polarización aún mayor. Este experimento lanza un mensaje claro: la negatividad genera más negatividad.

La tristeza se propaga como un virus

Los Psicólogos de la Universidad de Harvard han analizado el vínculo entre los estados emocionales y los modelos relacionales. No tuvieron en cuenta las emociones espontáneas o compartidas que a menudo experimentamos cuando compartimos las mismas experiencias con otras personas, sino que se centró en el impacto de los cambios emocionales que afectan los estados afectivos de las personas más cercanas a nosotros.

Han descubierto así que existe un “patrón de propagación”, como para los virus, y que las fuentes de contagio son mayores en el caso de la tristeza que la felicidad. En otras palabras, cada amigo feliz aumenta nuestras posibilidades de ser felices en un 11%, pero solo necesitamos un amigo triste para duplicar nuestras posibilidades de ser infelices.

Estos Psicólogos concluyen que las emociones negativas son como la gripe: cuantos más amigos tengas que padezcan gripe, mayores serán las probabilidades de infectarse, lo mismo se aplica a la tristeza y la desesperación.

También la hostilidad y el mal humor son contagiosos

Rápidamente percibimos el mal humor y la hostilidad, y tan pronto como lo hacemos, algo cambia en nuestro cerebro, cambia nuestra forma de percibir el mundo. Interpretamos las interacciones más groseramente, y esto nos hará asumir la misma actitud que terminará difundiéndose.

Esto fue demostrado por Psicólogos de la Universidad de Florida que pidieron a un grupo de personas que asistieran a una reunión con un compañero asignado al azar. Descubrieron que aquellos que habían estado expuestos a actitudes groseras eran más propensos a ser groseros con su próxima pareja. Y lo interesante es que esta actitud podría durar toda una semana.

En un segundo momento, pidieron a los participantes que identificaran las palabras en una serie de letras confusas. Vieron de esta manera que aquellos que habían sido expuestos a una actitud grosera eran más propensos a encontrar palabras relacionadas con emociones negativas. Esto muestra que las interacciones que mantenemos actúan como un filtro, por lo que si estamos expuestos a interacciones negativas, tenderemos a analizar todo desde un punto de vista más negativo y eso es exactamente lo que veremos.

Rodéate de personas que sacan lo mejor de ti

Incluso si no lo queremos, los estados de ánimo de las personas que nos rodean pueden terminar teniendo un gran impacto en nuestras emociones y actitudes. Es por eso que es importante tener mucho cuidado al elegir a quién dejamos ingresar en nuestro círculo íntimo.

Estar constantemente expuestos al mal humor y la negatividad terminará presentando una factura para pagar, por lo que es crucial estar rodeado de personas que puedan sacar lo mejor de nosotros. Por supuesto, también tenemos que asegurarnos de convertirnos en personas con quienes los demás puedan percibir una energía positiva.

La buena noticia es que cuando somos conscientes del hecho de que existe un contagio emocional, podemos actuar como equilibradores de jugadores al alentar a los demás a centrarse en el lado más positivo de las cosas. Es cierto que las emociones positivas son mucho menos contagiosas, pero sigue siendo el mejor regalo que podemos hacerle a alguien cuando está pasando por un mal momento.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Quédate con aquellas personas que puedes ser tú en toda tu esencia“.

Cuando te permites lo que mereces, atraes lo que necesitas

Empezaremos proponiéndote una pequeña reflexión… ¿Qué es lo que crees que te mereces a día de hoy?Puede que hayas pensado en un descanso. En permitirte que el tiempo discurra un poco más despacio para poder así, apreciar todo lo que te rodea. Disfrutar del “aquí y ahora”, sin estrés, sin ansiedad.

Es posible que hayas pensado también que mereces alguien que te quiera, que te reconozcan un poco más. Sueles esforzarte mucho por los demás y no siempre ven todo aquello a lo que has llegado a renunciar.

Todos, en nuestro interior, sabemos qué es lo que merecemos. No obstante, el reconocerlo es algo que a veces nos cuesta porque pensamos que puede llegar a ser una actitud egoísta.

¿Cómo decir en voz alta cosas como “necesito que me quieran”, “merezco ser respetado/a”, “merezco tener libertad y tener las riendas de mi vida”? En realidad, basta con decírnoslo a nosotros mismos.

No debemos equivocarnos, porque priorizarnos un poco más no es una actitud egoísta, es una necesidad vital, es poder crecer interiormente para ser felices. Te invitamos a reflexionar con nosotros.

Cuando eres consciente de lo que mereces, y por fin, te lo concedes, y aprendes a priorizarte un poco más a ti mismo, llegará lo que necesitas en realidad. No es magia, ni es el universo tejiendo sus leyes de atracción. Es nuestra propia voluntad para ser felices, para tomar las riendas de nuestra vida…

Las actitudes limitantes

Muchos de nosotros solemos desarrollar a lo largo de nuestra vida muchas actitudes limitantes. Son creencias en ocasiones inculcadas durante nuestra infancia, o incluso desarrolladas posteriormente en base a determinadas experiencias. Son esos pensamientos expresados en frases como “no valgo para nada”, “yo no soy capaz de hacer eso, fracasaré”, “¿Para qué intentarlo si siempre me salen las cosas mal?”…

Una infancia complicada con unos progenitores que nunca nos dieron seguridad, o incluso relaciones afectivas basadas en la manipulación emocional, suelen limitarnos casi de un modo determinante. Nos volvemos frágiles por dentro y vamos poco a poco, deshilachando nuestra autoestima.

Reestructura tus creencias. Tú eres más que tus experiencias, no eres quien te hizo daño o quien alzó muros para privarte de tu libertad. Mereces avanzar, mereces leer en tu interior y reconocer tu valía, tu capacidad para ser “apto” en la vida y sobre todo, feliz…

Lo que mereces, lo que necesitas

Lo que merecemos y lo que necesitamos está tan unido como el eslabón de una cadena.Te pondremos un ejemplo: “Necesito a alguien que me quiera”. Es un deseo común. No obstante, empezaremos cambiando la palabra “NECESITO”, por “MEREZCO”.

Te mereces a alguien que sepa leer tus tristezas, alguien que atienda tus palabras, que sepa descifrar tus miedos y ser el eco de tus risas. ¿Por qué no? Al cambiar la palabra necesidad por merecer, eliminamos ese vínculo de apego tóxico que en ocasiones, desarrollamos en nuestras relaciones afectivas.

Si necesitamos algo para ser felices nos volvemos cautivos de nuestras propias emociones

Empieza por ti mismo/a. Sé tú la persona que quisieras tener a tu lado… La que merece caminar los pasos de tu vida. Al final, llegará alguien que se reflejará en ti. No obstante, empieza también con estas importantes dimensiones:

  • Libérate de tus miedos.

  • Disfruta de tu soledad, aprende a leer en tu interior, a empatizar más contigo a la vez que con los demás.

  • Cultiva tu crecimiento personal, disfruta de tu presente, de lo que eres y de cómo eres.

  • Aprende a ser feliz con humildad, desactivando el ego, madurando emocionalmente.

Priorizarse uno mismo no es ser egoísta

Muchas veces seguimos siendo prisioneros de esos pensamientos limitantes explicados al inicio. Hay quien encuentra su felicidad dándolo todo por los demás: cuidando, atendiendo, renunciando a ciertas cosas por los demásEs posible que nos educaran así. Ahora bien, siempre llega un momento en que hacemos balance y algo falla. Aparece el vacío, la frustración, el dolor emocional…

Como todo en esta vida, existe la armonía, la conjunción de tu espacio y mi espacio, de tus necesidades y nuestras necesidades. La vida en familia, en pareja o en cualquier contexto social, debe construirse mediante un adecuado equilibrio donde todos ganen y nadie pierda.

En el momento que hay pérdidas, dejamos de tener el control de nuestra vida, dejamos de ser protagonistas para convertirnos en actores secundarios.

Reflexiona durante un instante en estas breves ideas:

  • Merezco un día de descanso, para mí mismo, en soledad. Esto me ofrecerá lo que necesito: pensar, liberarme del estrés y relativizar las cosas.

  • Merezco ser feliz, tal vez sea el momento de dejar ir determinadas personas, o aspectos de mi vida. Ello me permitirá conseguir lo que necesito: una nueva oportunidad.

Todos merecemos dejar de ser cautivos del sufrimiento, de nuestras propias actitudes limitantes. Abre los ojos a tu interior, descifra tus necesidades, escucha tu voz. En el momento que te permitas lo que mereces, llegará lo que necesitas.