Hay maltratos que no dejan heridas en la piel, sino en el alma

Hay maltratos que no dejan huellas físicas pero sí emocionales, abriendo heridas difíciles de cicatrizar y curar. Situaciones protagonizadas por el dominio de una persona sobre otra donde el desprecio, la ignorancia o la crítica son los principales elementos de una relación.

Una palabra, un gesto o simplemente un silencio pueden ser suficientes para lanzar una daga directa a nuestro corazónUn corazón que va debilitándose poco a poco, quedando anestesiado ante cualquier posibilidad de sublevación, porque el miedo y la culpa han sido instaurados.

El maltrato emocional es un proceso de destrucción psicológico en el que la fortaleza emocional de una persona queda completamente vulnerada.

Seducir para atrapar

El maltrato emocional es una realidad muy presente en nuestras días que no entiende de edad, sexo o estatus social. Ya sea en la pareja como en la familia o incluso a nivel laboral, todos podemos ser víctimas de esta situación en cualquier momento de nuestras vidas.

Lo peligroso de los maltratos de este tipo son sus consecuencias y su habilidad para pasar desapercibido. El maltrato emocional es un proceso silencioso que, cuando da la cara, ya ha pasado mucho tiempo desde que se originó, teniendo consecuencias devastadoras para la persona que ha sido víctima.

Su inicio es lento y silencioso, ejercido por una persona disfrazada de encanto con el objetivo de seducir a sus víctimas para atraparlas, sobre todo en las relaciones de pareja. De esta manera, la realidad que el maltrador muestra es una realidad falseada, llena de promesas y deseos que nunca se harán realidad.

El maltratador va preparando el terreno para que la otra persona caiga en sus riendas poco a poco y lograr finalmente influenciarla para dominarla y privarla de cualquier libertad posible.

El poder de la cárcel mental

El abuso emocional es un potente veneno que destruye la identidad de la persona, arrebatándole su fortaleza emocional. Se da de manera indirecta, a través de las rejas agujereadas, que dejan pasar a las insinuaciones que buscan culpar e instalar la duda en las víctimas.

La persona víctima de maltrato emocional se encuentra atrapada en una cárcel mental de invalidez e inseguridad en la que su autoestima se va debilitando poco a poco.

Así, cuando la víctima ya ha sido atrapada, el maltratador comienza a destaparse ante ella a través de los desprecios, las críticas, los insultos o incluso los silencios. Por eso, las huellas de estos maltratos no son físicas y no hay heridas visibles en la piel de la víctima, porque el maltrato emocional se ejerce a través de las palabras, de los silencios o los gestos.

Tanto es el daño que se ejerce en estas situaciones que el miedo a actuar para liberarse se ve en muchos casos como un imposible. La cárcel mental es tan sólida que la víctima entra en una profunda situación de indefensión, a la que no imagina salida.

Las heridas invisibles en el alma

Las heridas del maltrato emocional son llagas profundas que llegan hasta lo más recóndito del interior de la víctima. No se ven ni se oyen, pero son terriblemente sentidas por la persona que las sufre. Heridas ocultas para los demás, pero profundamente dolorosas para la persona que lo sufre.

Las heridas del maltrato emocional crean un profundo agujero en la autoestima de la persona rompiendo toda valoración positiva de sí misma.

Son heridas originadas a través de los desprecios, descalificaciones y ninguneos que el maltratador ha dirigido a la víctima. Heridas invisibles y enraizadas en el miedo, la culpabilidad y la duda que arrebatan la creencia de cualquier posibilidad de actuar para liberarse de la situación en la que la víctima se encuentra.

Estas heridas sangran no sólo en cada encuentro, sino también ante la expectativa de que puedan ocurrir. Lo importante es que la persona no dé por perdida la posibilidad de salir de la situación en la que se encuentra y que tenga en cuenta que estas heridas pueden repararse con ayuda. 

¿Cómo reparar las marcas del maltrato emocional en el alma?

En estos casos, el factor más importante es que la persona víctima pueda identificar la situación en la que se encuentra atrapada, donde carga con toda la responsabilidad y culpabilidad que el maltratador le ha inducido. Por lo tanto, tomar conciencia de que nos encontramos en un proceso de maltrato emocional es el primer paso para poder liberarnos.

Una vez que sepamos donde nos encontramos inmersos, recuperar a nuestros seres queridos y apoyarnos en ellos para que puedan facilitarnos la salida de esta situación contribuirá a que sigamos adelante. Poco a poco, con sus gestos de amor y cariño, pueden ir llenando algunos de los vacíos que en nuestro interior se han originado.

Además, buscar ayuda de un profesional especializado nos facilitará comenzar a reconstruir nuestra identidad y autoestimapara reparar todas esas heridas emocionales invisibles que habitan en nuestro interior. Así podremos volver a reencontrarnos con nosotros mismos.

Reparar las marcas del maltrato emocional en nuestra alma no será un proceso sencillo y rápido, sino más bien complejo y lento. Sin embargo, la satisfacción de volver a encontrarnos siempre merecerá la pena.

Por último, no olvidemos que cada uno de nosotros también podemos llegar a originar heridas en el alma de los demás cuando despreciamos, ignoramos o criticamos sin tener que llegar a situaciones de maltrato emocional. Las palabras y nuestros gestos son un arma de doble filo que hay que cuidar…

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El rechazo es la herida emocional más profunda

Enfermedades del hígado y su origen emocional

Hígado- hierbasEl hígado tiene funciones de almacenaje, de depuración y de metabolismo en el cuerpo. Se podría decir que todo aquello que ingerimos, nos untamos en la piel, nos ponemos en el cabello, pasa por el hígado. Es el gran laboratorio.

Cuando nuestro hígado presenta alguna falla funcional, algún síntoma, se debe a que estamos viviendo un conflicto emocional.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si padecemos algún síntoma en el hígado, se deberá siempre a un conflicto de:

  •  Falta.

  •  Ausencia.

  •  Pérdida.

  • Carencia.

Y siempre, en relación a: Hambre, Alimento, Herencia.

  • “Miedo a no tener lo suficiente para comer”.

  • “Miedo a morir de hambre”.

  • “Miedo a que alguien a quien quiero mucho, se case o viva o se vaya con un pobre muerto de hambre”.

  • “Alguien cerca mío, muere de hambre”.

Puede ser algo totalmente real o algo simbólico.

CÁNCER DE HÍGADO/NÓDULOS EN EL HÍGADO:

Emoción total de carencia. Tal vez perdí mi trabajo y siento: “¿Ahora de qué voy a vivir?”Tal vez mi marido se muere y yo pienso:”Ya no hay ingreso, mi familia y yo, moriremos de hambre”.

En los casos de cáncer o nódulos en el hígado, la carencia se vuelve un círculo vicioso.

Por un lado temo morir de hambre, pero estar enfermo me impide salir a trabajar y obtener ingresos, alimento, por lo tanto el sentimiento de carencia es total y real.

HÍGADO GRASO:

Emoción total de “me están matando”.

Tal vez yo tomo muchos medicamentos, sé que se filtran por el hígado, y doy por hecho que me van a matar.

“Estas medicinas me están matando”.

Tal vez yo sospecho que alguien quiere envenenarme (real o simbólico).

“Esta persona a mi lado me está matando, me intoxica”.

Y automáticamente, el hígado retiene grasas, para protegerse del envenenamiento (real o simbólico).

CONFLICTO ESPIRITUAL

Otro conflicto emocional que puede dañar el hígado, es el espiritual. El tener dudas sobre mi fe, sobre mi porvenir, tener una fe que si bien existe, me provoca incertidumbre y dudas y me hace sentir vacío, sin “alimento” (espiritual).

CONFLICTO FAMILIAR

Otro conflicto posible, es el tener una familia conflictiva, en la que yo soy el salvador. Por lo tanto, yo creo un sentimiento de: “Mi familia me come el hígado”.

“Me tienen harto”. Por lo tanto, yo debo crear “mucho hígado” para soportar situaciones difíciles y cotidianas.

CONFLICTO TRANSGENERACIONAL

Dentro del ámbito Transgeneracional, se deben revisar en el árbol genealógico, todas aquellas historias que presenten los ejemplos anteriores, y que por fechas o nombres, estén en relación conmigo. Puede ser que haya memorias en el transgeneracional de haber pasado hambre, de conflictos de herencia… Incluso falta de afecto importante. El hígado es la sede de la crítica. Existen memorias de situaciones en las que se han asumido compromisos y obligaciones demasiado pesadas. El desequilibrio se da muchas veces en personas que han asumido el papel de chivo expiatorio de las toxinas emocionales y los “no dichosdel clan. Haber asumido el papel de ser “el purificador” del clima familiar a costas de la propia salud.

NUEVO MODELO MENTAL A PONER EN PRÁCTICA

Debo programarme con los siguientes pensamientos y emociones: “Amor, paz y alegría, eso es todo lo que conozco. Escojo vivir en el espacio abierto de mi corazón. Busco el amor y lo encuentro en todas partes. Confío en mi voz interior. Soy un ser fuerte, sabio y poderoso. Me desprendo de aquello que no me corresponde. Entrego la responsabilidad de los conflictos a aquellos que les pertenecen. Abdico el rol de víctima. Abdico el papel de “salvador” del clan. Perdono y me perdono. Suelto y dejo que los demás asuman sus responsabilidades. Me libero“.

Se deberá tomar en cuenta también que alimento, también significa alimento emocional. Morir de hambre también puede significar: nadie me quiere. Puede significar que no sé pedir amor, que siento que no merezco pedirlo. Habrá que trabajar sobre la apertura del corazón. Comenzar con alimentar el amor propio. El amor a sí mismo para luego abrirse al amor a los demás. Al ser personas con la autoestima herida lo primero que tendrán que hacer es recobrarla, sanarla y aprender a fluir sin asumir las culpas de su entorno.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

El hígado representa la sede principal de toda la rabia y el enojo que yo vivo.

Es la forma en que reacciono o me quejo de las circunstancias que me rodean.

En mi hígado yo reflejo todas las críticas que recibo y las reacciones que yo uso para justificarme y auto- engañarme. Son mis reacciones más viscerales.

¿Cómo libero es esa emoción biológica?

Debo confiar primeramente en que por muy dura que sea una circunstancia, la posibilidad de que yo muera de hambre como tal, es falsa. Debo confiar en que todos aquellos que me rodean, me aman. Debo abrir mi corazón a la comprensión, a la aceptación y al amor.

¿CUÁL ES EL SÍNTOMA FÍSICO?

Pueden ser abscesos, cálculos biliares, cirrosis, crisis hepática, hepatitis, ictericia, nódulos o cáncer.

¿QUÉ CONFLICTO EMOCIONAL ESTOY VIVIENDO?

Los problemas del hígado se manifiestan cuando la persona hace demasiado, se preocupa por todo lo que sucede a su alrededor en lugar de digerirlo bien, es decir, adaptarse a los acontecimientos. Tiene miedo de las consecuencias, sobre todo de fallar en algo. Esta dificultad de adaptación a una situación nueva le hace sentir mucho enojo y descontento. Estos problemas también indican una actitud depresiva, aun cuando sea inconsciente. En metafísica, el hígado es el lugar del enojo reprimido. La persona afectada por los problemas hepáticos suele ser del tipo que no se ofende porque se siente indefensa, incompetente ante las ofensas. Se muestra en desacuerdo con los que se ofenden, sobre todo con aquellos que pierden el control, porque ella se esfuerza mucho para no demostrar nada. Siente amargura y tristeza. Cuando lleva ya mucho tiempo reprimiéndose, en lugar de sufrir un ataque de enojo y desahogarse, sufre una crisis hepática.

¿CÓMO LIBERO ESA EMOCIÓN BIOLÓGICA?

Debido a que el hígado tiene una función vital en la coordinación de las diferentes funciones del cuerpo humano, un problema en este órgano indica que te estás olvidando de coordinar bien lo que sucede en tu vida. En lugar de adaptarte a los acontecimientos y a las personas, los juzgas, quieres cambiarlos y te bloqueas internamente al poner demasiada atención a lo que ocurre en tu mente. Cada enojo interno es una indicación  de que te olvidas de ponerte en el lugar del otro y de que quieres tener razón. Por lo tanto, te sientes ofendido con facilidad. Tu hígado te indica que debes dedicar tiempo a acomodar dentro de ti lo que pasa a tu alrededor antes de sacar conclusiones con demasiada rapidez. También te dice que tienes todo lo necesario para defenderte.

  • Fuente: Akasha Sanación Integral.
  • Gran Diccionario de Enfermedades y su Origen Emocional de Jacques Martel.  Louis Hay.
  • Visto en: sabervivirmejor.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cada órgano dañado responde a un sentimiento

Ser raro o una minoría, lo más saludable

ser-raroEn una sociedad en la que formar parte de la masa no permite que el ser humano avance racional, emocional y culturalmente, ser parte de una minoría no es un síntoma de fracaso social. Muy al contrario, formar parte de una minoría te hace parte de la sociedad como individuo de una forma autónoma y relevante, algo que la gente que forma parte de la gran manada no puede apenas ni plantearse.

Cuando seguir las reglas es perpetuar la injusticia, mantener las tradiciones es cultivar lo obsoleto y socializar es topar frontalmente con un sentimiento de vacío, frenar la marcha y cambiar de dirección no es una locura. Es más, podríamos decir que es un signo de actividad mental y en algunos casos de coherencia entre acciones y pensamientos.

Formar parte de una minoría no es apartarte de la vida de los demás, del mundo. Formar parte de una minoría y ser selectivo con las personas con las que te relacionas es tomar fuerza, perspectiva y determinación, con el objetivo de promover cambios positivos en la sociedad en la que vives.

LOS EXPERIMENTOS SOBRE MINORÍAS DE MOSCOVICI

Moscovici, Lage y Naffechoux (1969) realizaron un experimento que demostró que bajo determinadas condiciones es posible que una minoría influya sobre el criterio de la mayoría y eso se puede dar gracias a dos factores principales: la consistencia a través del tiempo de sus opiniones y por la unión del grupo alrededor de sus planteamientos.

La tarea consistía en determinar el color y la intensidad luminosa de una serie de diapositivas que en realidad eran todas azules. En la condición de minoría consistente, los cómplices del investigador respondían “verde” en todas las ocasiones, lo cual les hacía ser totalmente consistentes en su opinión. En la condición de “no consistencia” respondían “verde” solo en 24 ocasiones. En la condición de control los sujetos eran todos ingenuos.

Cuando el comportamiento de la minoría es consistente, los sujetos de la mayoría contestaron “verde” un 8,42% de las veces y un 32% mencionó en alguna ocasión el color verde. Esto demuestra que la influencia de la minoría en la mayoría es clara cuando se percibe consistencia y seguridad en su postura.

¿Quién gobierna tu vida?

inconsciente-icebergLo creamos o no lo creamos, no gobernamos nuestra vida.

Si aún eres de los que crees que tú gobiernas tu vida, aterriza y despierta, porque apañado/a vas.
Eso es lo que te hace creer tu ego y lo que te permite creer tu inconsciente.
Desde la cabeza y desde el ego, creemos tener control sobre los acontecimientos que se desencadenan en nuestra realidad cotidiana. Por ejemplo, creemos elegir un trabajo, una profesión, creemos elegir a nuestros amigos, nuestra pareja, nuestra casa, creemos elegir irnos de viaje, quedarnos en casa, e incluso las diferentes direcciones que tomamos cuando surge una bifurcación o cruce de caminos.
Otras veces, creemos ser víctimas de las circunstancias, de agentes externos, de los demás, de la vida. Pero jamás pensamos que fue nuestro inconsciente (y aquí englobo los dos estratos del mismo, el subconsciente, más emocional y el inconsciente profundo, más reptiliano y también conectado con el inconsciente colectivo) esa zona a la que no tenemos demasiado acceso, el que nos trajo esas circunstancias, a esas personas, ese tipo de vida, nos guste o no nos guste.

Por desgracia, es nuestro ego, que sobre todo en la cultura occidental es muy racional, quien intenta hacernos creer que tenemos algún poder de decisión más allá de elegir como sentirnos ante lo que sucede.
Todavía hay paradigmas y corrientes de la psicología, incluso sostenidos por el ámbito universitario que aún creen, a estas alturas de siglo, que tenemos un gran control de voluntad sobre los acontecimientos de nuestra vida…
Olvidan que, de tenerlo, es siempre con permiso de nuestro inconsciente.

Según los estudios, que siguen sin aclararse en cuanto a porcentajes, la actividad del consciente oscila entre el 5% y el 20% respecto al total de actividad de nuestro cerebro.
El resto, entre un 80% y un 95% de actividad cerebral, es inconsciente.

Nuestra actividad psíquica es como un gran iceberg… y resulta que lo que está bajo el agua es mucho más grande e importante que lo que está encima.

La falacia de control de la cultura moderna

Desde nuestra educación de hombres y mujeres sensatos, se nos dice que conducimos nuestra vida, que tomamos éste o ese otro camino, que gobernamos nuestro libro de ruta.
En cursos, terapias, libros, nos hacen creer que es así.
Hay malas noticias si eres de los que piensa de esta manera: porque no elegimos desde el consciente.

Ya está todo elegido y luego, desde la mente consciente o superficial, improvisamos justificaciones, creencias, razonamientos para darnos cierta seguridad y tranquilidad ante lo que ya se decidió… pero hacemos esto a hechos consumados, cuando las elecciones y decisiones ya están tomadas.

El inconsciente eligió antes que tú, muchísimo antes de que tú eligieras desde tu consciencia.

Se dice que lo único que podemos elegir realmente desde el consciente es cómo nos sentimos ante lo que nos sucede y, aunque parezca poca cosa, eso ya es muchísimo.
Tener un cierto gobierno sobre nuestro estado de ánimo, con independencia de lo que suceda fuera de nosotros, es algo maravilloso.

*Vivimos sometidos al programa invisible que se oculta debajo de todo lo que pensamos y hacemos, una programación codificada por nuestros ancestros, nuestra educación, aprendizajes y nuestras experiencias de vida.

Lo que creímos elegir en su momento, esa decisión impulsiva o meditada que nos costó más o menos tomar, resulta que nuestro inconsciente ya la había tomado por nosotros previamente, haciéndonos resonar energéticamente de una determinada manera para atraer a nuestra vida toda clase de acontecimientos y personas acordes con esa manera de creer y de sentir.

*Todo tiene que ver con la resonancia… porque atraemos a nuestra vida aquello con lo que resonamos, incluso los maltratos, incluso las desgracias o sucesos desagradables. También los éxitos y las alegrías.

Saber las cosas de cabeza, entenderlas con la razón, no sirve para nada. Es conocimiento racional, conocimiento superficial, son impresiones cerebrales y poco más.
Para realizar cambios poderosos, éstos deben de afectar a los estratos más profundos de nuestra personalidad (niño conduce coche).

Nos educan en la falsa creencia de que conducimos nuestra vida

Si de pronto llega una desgracia a nuestra vida, es porque resonábamos con ella. Si nuestro consciente no reconoce haber hecho esa llamada es porque es el inconsciente quien la ha realizado y deberíamos averiguar cómo y porqué.

La desgracia -por llamar de algún modo a aquellos acontecimientos que interpretamos como desagradables- siempre es un gran aprendizaje… el inconsciente se empeña en hacernos aprender, a veces por la tremenda y sin ninguna contemplación, cosas que de otra manera no hubiéramos sido capaces de asimilar.

Desde algunos paradigmas de la psicología y escuelas de conocimiento de corte racional, occidental, desde el mundo de la empresa y los negocios, bastante desfasados teniendo en cuenta el agujero planetario en el que nos están metiendo a todos, aún se pretende sostener que el individuo, es independiente, a veces un líder, que se hace a sí mismo, que conduce, que gobierna su vida, que hace y deshace a voluntad, cuando ya se sabe, está demostrado, que el individuo es gobernado por fuerzas que le exceden y con las que más le valdría aliarse y fluir de un modo armonioso porque:

-Si cambio mi vida, es porque mi inconsciente me permite cambiar, si no, no cambio ni a tiros.
-Si decido ir por este camino, es porque mi inconsciente me lo permite.
-Si hago elecciones en mi vida
, si estudio, si voy a clase, si trabajo en ésta o esa empresa, si hago ésto o lo otro, si elijo a tal o cual pareja, es porque mi inconsciente y mi árbol familiar me dan su consentimiento, si no, no lo haría.
-Y si hago terapia o intervengo para contravenir una norma o ley del clan
familiar, es porque hay un permiso expreso para hacerlo y quizá para sanar el árbol, si no, no podría.
-Si creo ser el dueño o la dueña de mi destino
, es porque el inconsciente me ha dado su consentimiento.

*Hay personas que no tienen ni siquiera el permiso del árbol o de su inconsciente para poder curarse, pues han de expiar una culpa que el transgeneracional familiar lleva cargando desde quién sabe cuántas generaciones, o llevan una carga inconsciente difícil de desactivar. La gente con resistencia a hacer terapia, suele tener prohibiciones inconscientes para abordarla con éxito.

La creencia tan extendida de que la voluntad del hombre moderno lo gobierna todo, es una falacia de la cultura occidental y el individualismo, impuesta en los colegios, las películas y en muchos cursos de liderazgocuando eres individualista o emprendedor, es porque tu inconsciente te lo permite y sirve a una causa mayor del colectivo familiar o grupal. No hay individualistas o emprendedores sin un inconsciente que se lo permita.

El inconsciente gobierna… y más vale que averigües qué es lo que pretende o te verás conducido toda tu vida hacia quién sabe qué caminos.

Tú te puedes empeñar en pedirle al Universo, en gritarle al cielo, en rezarle a Dios, en practicar la Ley de atracción y en hacer lo que te dé la gana para conseguir lo que quieres desde tu cabeza y tu consciencia… pero tu inconsciente conduce el coche en el que vas montado… te pongas como te pongas.
El te dio permiso previo para hacer todas esas cosas, para rezar, para pedir, para enfocarte, para atraer… o no te dió permiso para hacerlas. Si tienes un patrón inconsciente de fracaso reiterado o infelicidad, cada vez que tomes una decisión creerás elegir otra cosa, pero en el fondo, fiel al patrón, seguirás eligiendo lo mismo de siempre, con mejores adornos y excusas, para autoengañarte mejor en cada ocasión en que el patrón reaparezca.
Te repetirás: Este chico si que es bueno, no como los diez anteriores con los que estuve…. éste me va a tratar bien. O ésta mujer me ama de veras… con ella saldrán bien las cosas.
Mentira… la compulsión a repetir el patrón persiste, persiste y persiste, incluso aunque conozcamos racionalmente ese patrón.

*Para desactivar un patrón no basta con reconocerlo racionalmente, hay que golpear al inconsciente, convencerle de que todo ha cambiado y eso sólo se consigue mediante una catársis.

Por mucho que tú seas racionalmente consciente de algo, ese algo no cambiará si tu inconsciente va por otro lado y cree otra cosa distinta.
-Si tu patrón es de fracaso o autosabotaje, cada vez te autoengañarás mejor para cumplir los mandatos de tu programación. Y cada vez te contarás mejores mentiras para seguir haciendo lo mismo que has hecho toda la vida.
-Si tu patrón es de éxito, lograrás lo que te propongas y luego, posiblemente, sientas un gran vacío interior, pues tu patrón es de vacío tras el logro… y con el tiempo aprendes que el éxito no llena, nunca llena esa sensación de carencia interior que poseen todos los enfocados patológicamente hacia el éxito.
De hecho, la gente que tiene mucho éxito se pasa la vida saltando de un éxito a otro, experimentando el vacío que éste produce una vez logrado. La felicidad no está ahí.
El patrón inconsciente de un exitópata moderno es, con mucha probabilidad: sentirás vacío hasta que averigües quién eres de verdad y dónde se encuentra la verdadera felicidad.
En resumen, tú crees gobernar la nave… sólo lo crees.

*Tu inconsciente gobierna tu vida y atrae a ésta circunstancias que luego tú interpretas como favorables o desfavorables en virtud del dolor o bienestar que te producen.

Es la programación interior, el kernel, aquello con lo que vienes instalado de serie, por ancestros, antepasados, aprendizajes, infancia, experiencias vividas ect… y la compulsión de un programa lo empuja a repetirse y repetirse, a no ser que lo desactives y reemplaces por otro. Y esto solo podrás hacerlo si tu inconsciente te permite que lo hagas.

¿Te atreverás a asumirlo?

Porque si tu inconsciente no desea que intervengas o desactives el patrón, solo podrás aprender a vivir con ello, aceptándolo. A menudo, vuelvo a repetirlo, desde la razón, conocemos nuestro programa inconsciente, nuestro sistema operativo, hemos hecho terapia, autoindagación, nos hemos observado y creemos que ya lo tenemos resuelto. Pero conocer algo con la cabeza no sirve para desactivarlo. El cambio sólo se produce desde el inconsciente si éste se ve sacudido y afectado por algo o alguien.
Y debes tener en cuenta que, si al final haces ese cambio, es porque tu inconsciente quería que lo hicieras, de no ser así, ni te lo hubieras planteado. Ten en cuenta otra cosa más: Cuanto más crees tener el control de lo que sucede, más te engañas. Tú en realidad no controlas nada ni has controlado nada… nunca.
Cuando piensas que eliges, tu inconsciente ya eligió antes por ti. La única solución, en todo caso, para poder tener algún margen de maniobra en la vida, es poner conciencia y hacer consciente tu inconsciente… alinear ambos para enfocar tu energía de una forma coherente que atraiga a tu vida cosas que deseas y conoces.

¿Por qué atraigo las cosas que atraigo y no llegan a mi vida las cosas y situaciones que deseo que lleguen?

*Cuando quieres algo y esto no se manifiesta en la realidad, es porque tu inconsciente va en una dirección distinta a tu consciente.
Si deseo pareja pero no viene, algo dentro de mi resuena en contra de tenerla. Y si viene y, pasados los meses me doy cuenta de que no es tan maravillosa como yo creía, es porque mi inconsciente la pidió así, para que me de cuenta de lo que estoy haciendo y aprenda lo que tengo que aprender.
Si deseo abundancia o dinero pero no se manifiesta, algo dentro de mi cree que no lo merezco, o teme la abundancia y teme poseer mucho dinero. Hay resistencia.
Si quiero un trabajo mejor, pero no sé bien cual o tengo dentro de mí una programación masoquista de aguantar, o temerosa de vivir con miedo, seguiré en ese mismo trabajo insatisfactorio muchos años más… o toda mi vida.

¿Con qué resuena tu inconsciente?

Lo que nos sucede en la vida es una fuente inmensa de información sobre el modo en que nuestro inconsciente opera.

El secreto es buscar la coherencia, resonar alineado entre ambas áreas de nuestra psique, la conciencia y el inconsciente.

Y si piensas que es fácil hacer este proceso, te confundes. No siempre es fácil saber lo que tenemos escondido debajo de la alfombra. Desvelar el inconsciente es tarea de toda una vida y exige un trabajo constante, continuado y paciente. Un trabajo también amoroso, pues mientras lo realizas has de seguir viviendo, tratándote con cariño y teniendo mucha compasión y amor por ti mismo y por los otros.

¿A qué esperas para empezar? ¿A qué esperas para seguir tu camino si ya lo comenzaste?

No tiene porqué ser doloroso, de hecho, crecer y conocerse suele ser bastante liberador. Despierta y entonces serás libre de verdad.

Un saludo desde VerDeVerdad.

*Les recomiendo especialmente el vídeo del Doctor Francisco Moya: “La armonía de las emociones

Señales de encontrarte espiritualmente “Despierto” en un mundo dormido

ojo universoCuando decidimos avanzar conscientemente en nuestro camino espiritual para la evolución de nuestro Ser, nos encontramos usualmente con un entorno que no nos acompaña ni transita la misma senda que elegimos.

Esto nos crea cierta incertidumbre y en muchas ocasiones nos hace descreer de nuestra elección y se presentan en nosotros fuertes inquietudes respecto de nuestra búsqueda. Lo cierto es que aunque tenemos el libre albedrío de si continuar con ella o no, ocurren cosas dentro de nosotros, sentimientos, pensamientos que se ajusten o no al entorno en el que vivimos, están dentro de nosotros manifestándose de una forma u otra, veamos algunos de ellos:

Cómo se siente una persona espiritualmente despierta

Interiormente siente un vacío existencial que solo puede llenar buscando todo conocimiento holístico del Ser y lo esotérico de la vida, de esta manera, comienza a resonar en su interior la verdad de su existencia, en conexión con su verdadero Ser, alejándose de lo mundano o simplemente perdiendo el interés por éste.

Las personas que no acompañan este proceso a quien intenta despertar, o que incluso juzga o critica desde su desconocimiento, suelen provocar un sentimiento en el otro de aislamiento social, el cual le hace percibir como estar desconectado de la realidad, interiormente se siente desolado, incomprendido y con una extraña sensación de tener ideas poco sensatas.

A medida que va avanzando en su camino espiritual comprende que es necesario tener su grupo de pertenencia con los mismos valores y ansias de aprendizaje. Allí encontrará personas que vibran en la misma sintonía y podrá recuperar el propósito de su creciente búsqueda espiritual. No obstante, como hemos mencionado anteriormente, pueden surgir distanciamientos de personas de su entorno incluso de los más allegados (amigos, pareja, familiar) que no comparten su particular manera holística y espiritual de entender la vida, e irremediablemente aquella incomprensión ajena los dejará en un estado de pérdida.

La persona que se vuelca a la espiritualidad, comprende más allá de su religión las diferencias entre ambas. Para ella la espiritualidad es el camino de regreso a uno mismo, mientras comprende que la religión no es una sola, sino muchos senderos que pueden conducirnos también a la búsqueda interna de nuestra verdadera esencia y ser el detonante para nuestra evolución.

Permanecer en un mundo dormido o despertar es una cuestión de consciencia, todos nos replanteamos en algún momento nuestra existencia y misión, pero los tiempos de cada uno son necesarios para ese “darse cuenta” y más que respetables para poder avanzar. Para la persona espiritual no poder encajar o sentirse extraño en su propia esencia es una cuestión difícil de sobrellevar.

Cuando uno comienza a despertar espiritualmente, se hace consciente de sus propias limitaciones, y emprende un profundo trabajo interno que entiende, durará toda la vida. El ego, el temor, y el control, comienza a desvanecer en lo que era su ilusoria realidad y comienza a manifestar la verdad de su Ser desde el Amor y el perdón.

Cuando logra despertar del sueño mundano, se ve a sí mismo cediendo en su necesidad de control, no busca poder en el afuera porque ya lo ha percibido en su interior, no busca aprobación en los demás, porque ha comenzado a amarse, y no busca victimizarse de su historia porque ha comprendido que toda circunstancia fue necesaria para su evolución.

-No intentará cambiar ni convencer a nadie, pero llevará su Luz a cada vida, dejando en su andar una huella de sabiduría.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mujer muere y vuelve a la vida con un potente mensaje

Yo no lleno vacíos, no tapo ausencias, no ocupo espacios: Yo Amo

Yo AmoHay quien encuentra su felicidad curando heridas, los vacíos de otros.

Nadie puede negar que en ocasiones, puede ser reconfortante ser el bálsamo que cura tempestades pasadas, el antídoto para esas amarguras que otros dejaron en el corazón de quien amamos ahora.

Ser esa pieza clave en el día a día del ser querido es importante. Ahora bien, nadie ha nacido para ser una muleta cotidiana, ni un pañuelo de lágrimas, ni aún menos, esa pócima con la cual, hacer olvidar un amor imposible o un amor que hizo daño.

Cuando te ofrezcas a alguien hazlo en plenitud. Tú no sustituyes a nadie ni eres el agua que llena los vacíos no resueltos de una persona inmadura, no estás ahí para auxiliar sino para amar y ser amado/a.

Esto no quiere decir en absoluto que no nos preocupemos por el pasado de nuestras parejas, por saber cuáles son sus carencias, cuales sus cicatrices internas y sus demonios escondidos.

Debemos saberlo, pero no busques alzarte como el héroe o heroína que pretende salvar y sanar todas sus heridas. No es tu tarea, no es tu responsabilidad esencial.

Nuestra finalidad es acompañar, crecer en pareja, aportar y recibir, amar y ser amado. Es construir un proyecto de forma conjunta donde los esfuerzos sean compartidos.

Quien se pone como único propósito cubrir vacíos, llenar espacios y sanar alientos de tristeza, se acaba fragmentando lentamente… Vacíos del alma que se convierten en abismos de distancia en la pareja.

¿Has tenido alguna vez una pareja con este tipo de características?

Son personas que demandan más que aportan. Al principio suelen cautivar porque a sus ojos, somos como ese aliento que da fuerza a todas sus necesidades, fuerza a sus carencias, y afectos a sus vacíos.

Las personas con vacíos son ladrones de energía y destructores de emociones positivas. Necesitan ser reafirmados, atendidos y valorados. Entienden el amor como necesidad y no como intercambio, no como crecimiento de dos personas que se ofrecen en libertad.

Si has vivido en piel propia comprenderás lo que supone este tipo de relaciones. Ahora bien, a pesar de que hay mucha gente que llega a caer en más de una ocasión en ellas, lo primero que pensamos es en porqué ocurre.

¿Qué hace que nos sintamos atraídos por personas llenas de tantos vacíos?

–Una persona con vacíos es alguien con una baja autoestima que necesita reafirmarse.

–Este tipo de personalidades atraen porque al principio, nos hacen sentirnos útiles, especiales e importantes: sólo nosotros los hacemos felices, solo nuestro amor los hace felices, les hace olvidar el pasado, sentirse vivos…

–Al principio, se crea una relación con una alta intensidad pasional. Es un amor que necesita, pero no debemos olvidar que “los amores que se necesitan se vuelven también exigentes”.

–Cuando alguien está lleno de vacíos está habitado a su vez por las inseguridades. Por ello, es común que se muestren desconfiados/as, que ansíen continuas muestras de amor, las cuales, acaban convirtiéndose poco a poco en un claro chantaje emocional.

¿A qué nos referimos cuando una persona tiene vacíos?

Los vacíos son heridas del pasado no resueltas. Es indefensión, baja autoestima y una frustración que lejos de resolverse se vuelve en un arma arrojadiza. Se carga sobre la pareja la dura responsabilidad de sanar todas esas carencias.

Tu responsabilidad no es llenar vacíos: tú mereces amar y ser amado/a.

Te lo hemos señalado al inicio y volvemos a reiterarlo: como pareja, como persona que se ha ofrecido por libre voluntad a otra, mereces querer y ser querido/a.

Tu responsabilidad no es sanar, no es ser un cobijo cotidiano, ni alguien que satisface necesidades ajenas sin que tengan en cuenta las tuyas propias.

Tú sabes quién eres y lo que mereces, y si alguien te ofrece su corazón para que ocupes el espacio que otro/a dejó, lo que te ofrece es un amor a medias, un amor con sabor a chantaje que te llenará a ti también de vacíos emocionales.

Todos tenemos claro que es muy difícil controlar de quien nos enamoramos. Simplemente sucede, sin apenas buscarlo, sin pretenderlo, en ocasiones hasta sin desearlo.

Porque hay amores que atrapan y arrastran como vendavales que nos ciegan, y a pesar de que nos hacen sentirnos vivos, también nos hieren.

Debes tener claro estos principios en tu día a día:

Cultiva un amor maduro y consciente, ahí donde ambos miembros son capaces de permitir el crecimiento personal del ser querido, a la vez que propician el de la propia pareja.

Tú no eres un sanador de heridas, un ocupante de vacíos, ni un susurrador que hace escampar los miedos. Lo podrás ser unas semanas, unos meses… pero después, ya no será un amor, será una condena.

Tu apoyas, y mereces ser apoyado, tu cuidas e incentivas, y tú, te permites ser atendido y valorado cada día.

El amor es crecimiento, es plenitud y felicidad inscrita en los pequeños actos. Sin complicidad, respeto y dedicación mutua, el amor no es completo ni auténtico.

  • Cortesía imágenes: Byron Eggenschwiler, Happy Monson

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Tu pareja eres tú mismo

Si estás triste, espero que no encuentres pareja

Si estás triste...Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres a alguien confundido, deprimido, vacío y sin rumbo?

“Espero que no encuentre pareja”, suena muy mala onda pero eso fue lo que contestó Esther Hicks —autora y conferencista inspiracional— a unos padres preocupados por su hijo deprimido. “Por favor, danos un consejo para que él pueda encontrar una pareja, lleva meses confundido, sin trabajo y totalmente descuidado en su aspecto. Hemos intentado de todo y creemos que una novia le podría ayudar a salir de ese hoyo”. Y Esther Hicks agregó: “Si alguien llegara a su vida en este momento, sería exactamente como él: confundida, deprimida, vacía y sin rumbo fijo. Atraemos lo que somos. ¿En verdad quieres que tenga como pareja a alguien como él? ¿No creen que vale la pena esperar a que se sienta mejor?. Y los padres respondieron: “Wow, es justo eso lo que ha estado pasando”.

¡Puuum! La primera vez que escuché este mensaje en una de sus conferencias, me quedé congelada. Y es que muchas veces vamos de relación en relación, buscando llenar ese vacío, buscando compañía, distracción… Creemos que, para ser felices, debemos tener una pareja, pero la cosa es al revés: sé feliz y ya llegará. Y no sólo eso, muy probablemente sea una relación estable y duradera.

Es muy fácil pedir: “Yo quiero un hombre honesto, fiel, detallista, amable, inteligente…”. Aquí la pregunta es: de esto que pido, ¿qué hay en mí? ¿Qué tengo yo para ofrecer? Se nos olvida que para atraer a una persona así, tenemos que ser su igual.

Y lo mismo sucede cuando no hemos superado a nuestra pareja anterior, cuando seguimos quejándonos por lo que nos hizo. ¿Sabías que, cuando no lo resuelves, te llevas esa misma energía a tu siguiente relación? Por eso es que seguimos repitiendo la misma historia, tropezando de nuevo, y con la misma piedra

Algo similar pasa cuando sentimos envidia cada vez que vemos a personas viviendo lo que nos gustaría: subiendo fotos con mensajitos melosos, comprometiéndose o recorriendo el mundo. Cuando envidias, retrasas su llegada, y cuando bendices lo que deseas en otros, lo atraes para ti. Cuando logras sentirte tranquila y en paz, aún sin tener pareja, ten por seguro que llegará. La próxima vez que veas a alguien derramando miel, mejor piensa bien: “Si ellos pueden, yo también. El amor existe”.

Difícilmente encontrarás pareja si sigues clavada pensando en su ausencia, en que te hace falta. Te propongo una nueva forma de verlo: pregúntate qué harías, cómo hablarías, cómo te vestirías, si la pareja que sueñas ya estuviera a tu lado. Ahora empieza a vivir así, como si ya fuera realidad y dando gracias por ello. De verdad, no hay cosa más poderosa que vibrar con cada parte de nuestro cuerpo, que nos la creemos, que nos sentimos merecedoras y que no hay prisa.

Para concluir, hace poco leí una frase súper bonita que encaja perfecto: “Es por eso que yo no te busco. Ni que fueras un producto que se vende en las tiendas. No te busco porque sé que algún día, en algún lugar y a su debido momento nos reconoceremos. He imaginado que, en cualquier instante, te veré correr deprisa por la calle o leyendo un libro debajo de un árbol y, por aquellos accidentes del destino terminaremos hablando. Pero también me gusta pensar que ya te conozco, que quizá ya estás en mi vida y que, sin darnos cuenta, lento, a cuentagotas, dejaremos que el amor fluya. Porque creo en lo más profundo que, si las almas aún no están listas, no pueden reconocerse. Mientras llega el momento, cuido de mí, me hago sonreír, me hago la vida de colores, porque cuando nos reconozcamos habremos abierto muy bien los ojos del corazón. Seremos cómplices, compañeros de aventuras y desventuras. Tendremos tanto amor, que no necesitaremos pedirlo, sino decidiremos compartirlo.”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cómo encontrar el amor verdadero

Curar las heridas del padre ausente

Padre ausenteTodos sabemos lo complejo que puede llegar a ser definir el término familia. ¿Integramos en esta dimensión a quienes comparten nuestra misma sangre? ¿O a esas personas que hemos elegido libremente y con quienes construimos vínculos positivos y significativos?

Hablar de familia despierta en ocasiones ciertas heridas, desilusiones y pequeños rencores. De hecho, podríamos decir sin equivocarnos que una de las figuras más complejas y que se dan con mayor frecuencia es la del “padre ausente”.

El padre ausente no es sólo el vacío físico de una figura que no tuvimos, en ocasiones, es también alguien que a “aún estando” no supo o no quiso ejercer su rol. Es una ausencia psicológica capaz de originar en el niño diversas heridas emocionales.

Es muy posible que esta situación te sea conocida. Que la hayas vivido en piel propia o que la hayas observado en tu círculo social más cercano.

A veces, cuando le pedimos a alguien que nos hable de su familia, no dudan en explicarnos mil historias de sus madres, abuelos, tíos, sin embargo, a la hora de hablar del padre la sonrisa se fuerza y aparece el silencio. Se encogen de hombros y titubean un…

“Pues no sé, mi padre era… era simplemente él. Estaba ahí, sin más”.

No queremos decir que este tipo de vacío emocional sea característico en exclusiva de la figura paterna, también puede darse en la madre, sin embargo, es muy frecuente que a la hora de hablar de ese tipo de educación dañina, capaz de dejar huellas madurativas, la figura del padre ausente sea muy común.

Te invitamos a profundizar un poco más en ella.

EL PADRE AUSENTE EMOCIONALMENTE, PERO PRESENTE EN LA FAMILIA

Crecer sin padre, sin madre o sin una figura relevante en nuestra infancia debido a un hecho traumático, es algo que siempre arrastraremos, y que deja cicatrices internas que intentamos sobrellevar.

Sin embargo, el hecho de crecer junto a una figura paterna que a pesar de estar, es incapaz de aportar plenitud, cariño o reconocimiento, deja corrientes de vacío en el corazón de un niño que está aprendiendo a construir su mundo.

Hay quien comenta que el peso de la crianza, del cuidado y la educación, recae en la figura materna. No vamos a negar su importancia a la hora de crear ese apego saludable con el cual, disponer de seguridad en cada uno de nuestros pasos.

Ahora bien, también el padre es importante, y eso es algo que nadie puede negar; pero…¿Qué ocurre cuando en el seno familiar existe un padre ausente que no establece vínculo alguno con sus hijos?

– El cerebro de un niño es un ávido procesador de estímulos, y en su día a día, necesita ante todo refuerzos positivos para poder crecer de forma madura y segura.

– Un padre ausente genera incongruencias, vacíos y dificultad de trato. El niño espera afectos, comunicación, y una interacción diaria con la cual, abrirse al mundo también a través de su padre. Sin embargo, solo encuentra muros.

Un trato vacío y esquivo genera ansiedad en los niños, no saben “a qué atenerse”, desarrollan expectativas que no se cumplen, y tienden además, a comparar “padres ajenos” a los que ellos tienen en casa. Saben que los padres de sus amigos actúan de modo diferente a lo suyos.

¿QUÉ CONSECUENCIAS GENERA EN LA EDAD ADULTA LA FIGURA DEL PADRE AUSENTE?

Genera un desapego afectivo que nos hace ser más inseguros a la hora de establecer determinadas relaciones.

Podemos llegar a ser algo desconfiados. La idea de proyectar una alta carga afectiva en alguien, nos produce miedo, tememos ser traicionados, o no reconocidos. O peor aún, ignorados.

A medida que nos hacemos mayores, es muy posible que nos demos cuenta de muchas más cosas. Reconocemos el esfuerzo que hizo nuestra madre por suplir las carencias de nuestro padre, y de cómo, más de una vez, lo disculpó con frases como…

“Ya sabes cómo es tu padre”, “No hagas esas cosas que ya sabes que a tu padre no le van”, “Es que tú no lo entiendes…”

A medida que maduramos, nuestros ojos se abren al mundo y ya saben leer entre líneas. Los gigantes se vuelven enanos porque ya conocemos sus secretos. Sin embargo, una parte de nosotros sigue siendo vulnerable a ese pasado.

CÓMO SUPERAR LAS HERIDAS DEL PADRE AUSENTE

Has crecido, mantienes tu vida, llevas con orgullo tu armadura inexpugnable, y tienes muy claro qué debes hacer a día de hoy para no cometer los mismos errores que tus padres cometieron contigo.

Sin embargo, el vacío del padre ausente sigue ahí, y no importa si en el presente sigues manteniendo trato con él, o si ya lo perdiste, o si callas en las reuniones familiares y finges como si el pasado nunca hubiera existido.

Lo primero que deberíamos hacer es “entender”. Comprende que el padre ausente es un hombre que no supo ejercer su rol de padre, porque nunca entendió muy bien su papel como persona.

  • Es muy posible que no dispusiera de adecuadas habilidades personales, de una buena autoestima, de un equilibrio interno que le permitiera ver sus errores, sus miedos y sus propias carencias.

Ahora bien ¿Justifica esto lo que nos hizo? ¿El vacío emocional que nos dejó? En absoluto, pero la comprensión, en ocasiones, nos ayuda a ajustar la realidad, a evitar almacenar más emociones negativas.

– Sabes que has crecido y madurado con muchos vacíos a causa de ese tipo de educación, y de esas carencias afectivas. Sin embargo, siempre llega un momento en que deberíamos cortar el vínculo con el sufrimiento de ayer, para sanar las heridas en este presente.

– Si no tuviste a tu padre, lo más probable es que tu figura de apego más saludable y significativa fueran otros: tu madre, tus abuelos o incluso tus amigos o parejas a medida que crecías. Ellos quienes se alzaron como tus pilares en el día a día.

Tu auténtica familia. La que de verdad importa.

Un padre no es sólo el que da la vida, un padre es aquel que está presente, que acoge, atiende y guía en seguridad construyendo cada día un sendero de instantes significativos en la vida de un niño.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Cartas de drenaje para soltar emociones

El corazón es el campo magnético más fuerte del cuerpo

El corazón es...Está demostrado que el espacio no esta vacío como creíamos, está lleno de esencia viva que recién empezamos a entender y también está demostrado que nuestras experiencias interiores influyen en el mundo a través del espacio.

En 1944 el padre de la física cuántica, Planck lo identificó como la MATRIZ, dijo que bajo todo lo visible, incluido nuestro cuerpo, existe una mente conciente e inteligente. Esta mente es “La Matriz de la materia”, sabemos que podemos influir en este campo de formas que estamos descubriendo con el corazón, no con la mente.

La mente es importante, los antiguos la distinguen de los sentimientos, estos centrados en el corazón, son Emociones Coherentes”. Sentir amor, compasión, comprensión, perdón, cambia la autoestima y esto altera los CAMPOS ELECTRO-MAGNÉTICOS del corazón y éstos cambian la materia que forma lo que nos rodea.

EL CORAZÓN ES EL CAMPO MAGNÉTICO MÁS FUERTE DEL CUERPO

Los sentimientos inciden en el campo que interconecta la materia y alteramos nuestra realidad de forma casi milagrosa para nuestra ciencia.

Las antiguas culturas indígenas, parten de ahí de que todo está conectado y somos parte de ello, la clave es la unión de pensamiento-sentimiento y emoción… EN EL CORAZÓN.
Se distinguen tres experiencias corporales relacionadas como por ejemplo; podemos pensar en la relación perfecta o la paz mundial, pero lo atraemos a nuestra vida si insuflamos emoción a esa idea. La emoción procede de los 3 centros creativos inferiores. La fuerza de la emoción dota de vida a nuestro pensamiento y ambas energías se juntan en el Centro que falta: “EL CORAZÓN”, que los científicos llaman “Oscilador de Cristal líquido del pecho”, éste genera ONDAS ELECTRO-MAGNÉTICAS que influyen en lo que nos rodea, según nuestros pensamientos y la emoción que les infundamos.

El sentimiento, según la tradición sanscrita, es la “Unión del pensamiento y la emoción”. El sentimiento es el rezo (la oración), el sentimiento es el “LENGUAJE DIVINO”.

Las oraciones, afirmaciones, creencias, el lenguaje, al comunicar desde el corazón, tienen un gran impacto inmediato en nuestro cuerpo y en el mundo, la emoción y las creencias son literalmente un lenjuage no verbal que el campo entiende, y este campo funciona en “Tiempo real”.

  • Autor: Greeg Braden -Edición Todos Somos Angeles-

*Si lo desea, puede leer la publicación: “GRATIS Reto de Mindfulness: 7 audios guiados y 4 vídeos explicativos

Las adicciones: Biodescodificación

Adicciones- esclavos“La adicción” es una necesidad o dependencia obsesiva y compulsiva hacia una substancia, un objeto, una relación, una actividad o un hábito (morderse la uñas, hurgarse los granos, cotilleos, críticas, juicios, etc). Teniendo en cuenta todo esto, cualquiera puede ser adicto a casi cualquier cosa, ya sea alcohol, tabaco, sexo, juego, drogas, comida, o cualquier otra cosa que provoque ideas obsesivas y derive en comportamientos compulsivos.

Biodescodificación: Las adicciones son MAMÁ y en mucho menor porcentaje papá.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

Si yo presento algún tipo de adicción ya sean drogas, alcohol, tabaco, tranquilizantes, etc. Significa que necesito que mi mamá esté a mi lado para afrontar un reto. Es mi manera de solicitar ayuda de mamá de la forma equivocada. Quiero que ella me vea víctima, porque sólo así me ayudará.

Y pueden ser cosas tan simples como afrontar mi adolescencia, salir adelante de un problema escolar o profesional. No hay edad. Y por supuesto que mamá no está para mí siempre, o cuando menos, no es adivina. Por lo que si yo no expreso mis necesidades, para mi será más fácil afrontarlo todo con drogas.

Resentir:

“No soy capaz de afrontar una situación”.

“Con esto (droga) me siento fuerte”. “Con un cigarrito me siento seguro”. “Con una copa me siento seguro”. “Con una dosis me siento seguro”. “Con una pastilla me siento seguro”.

Todas las adicciones esconden algo. Toda adicción evita el contacto con la emoción. Puede ser un sentimiento de vacío existencial, falta de amor, sentirse solo, desconexión con nuestro Ser superior. Nuestra realidad nos hace sufrir y la adicción enmascara nuestro sufrimiento, de forma temporal para luego recrudecerlo.

ALCOHOL

El alcoholismo, está frecuentemente relacionado con el deseo de huir de responsabilidades. Con el deseo de seguir siendo el niño irresponsable y no ser castigado. O bien el miedo a afrontar situaciones negativas en el plano afectivo, por miedo a ser herido. Es mi forma de evadir el ser adulto responsable y a enfrentar mi vida.

En muchas ocasiones, las personas alcohólicas, fueron hijos no deseados, aunque haya sido por un segundo. Por lo tanto, aunque vivan un buen embarazo y sean hijos muy queridos, queda una emoción guardada en el inconsciente que le dice a la persona: tu padre, tu madre no te ama, todo el amor que te demuestra es falso.

Por lo tanto, la persona busca hacerse daño y ser víctima para retar al padre o la madre a “que lo amen”.

Y en una gran mayoría de los casos lo logran, porque la madre o el padre se preocupan, lo mantienen, le dan dinero, lo acogen en casa y hasta le dan dinero para su alcohol.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

¿De qué me sirve ser o hacer tal cosa, qué caso tiene?

Sensación de inutilidad, futilidad, culpa e incapacidad.

Rechazo de uno mismo.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Vivo en el presente.

Cada momento es nuevo.

Elijo ver mi propio valor.

Me amo y me apruebo.

TABACO

El tabaquismo, está relacionado con conflictos de madre y territorio. Es común que la madre de un fumador sea una madre firme, que da por hecho que su hijo o hija es fuerte, que de ninguna manera espera verlo o verla fracasar. Por lo tanto, la persona desea llenar ese vacío de cariño materno (territorio) con “humo”. Y no significa que las madres no amen, sino que no lo saben expresar de la manera en que el hijo espera.

Hay madres muy cariñosas, que dan besos y abrazos, pero cuando el hijo pide algo, expresa algo, pregunta algo, la madre dice cosas como: “Ay que tonto”, “Tú y tus cosas”, “Qué no piensas?”, “Ay eso no es importante”. La madre lo toma como una broma, una tontería sin importancia, por lo tanto la persona siente que no es amada ni respetada.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

El tabaco es madre y territorio.

Resentir:

“Me siento apartado del territorio, me siento apartado de mi madre”.

“Me siento invadido en el territorio, invadido por mi madre”.

Los pulmones simbolizan la idea de libertad y comunicación, y las personas intentan crear esa libertad (que no tienen con su madre) y esa comunicación (que no tienen con su madre), fumando.

Pero como esas creaciones no son reales, y como la persona ve que no logra ese real acercamiento materno, continúa fumando.

Fumar no es malo y no causa ninguna enfermedad, esas son falsas creencias ampliamente extendidas, pero si lo que buscas es una solución, mejor habla y arregla las cosas con tu madre. Y si vas a fumar, disfrútalo y hazlo con plena conciencia de que es un gusto tuyo.

¿Cuál es la emoción biológica oculta? 

-Huyo de mí mismo.

-Tengo miedo de fracasar.

-No sé amarme y mucho menos expresarlo.

¿Cómo libero esa emoción biológica? 

Ahora descubro lo maravilloso que soy.

Decido amarme y disfrutar de mí mismo.

DROGAS Y TRANQUILIZANTES

Las drogas y los tranquilizantes, están relacionadas con el sentimiento de sentirse alejado, separado o ignorado por mamá o papá. Es una manera de evadir la emoción de sentirse poco amado o importante para los padres. Es muy común que niños con madre o padre ausente caigan en drogas o tranquilizantes, porque esas sustancias los hacen evadir su abandono“, que en muchas ocasiones no es físico. Pueden ser hijos de padres ricos o pobres, eso no importa, pero es un hecho que nunca están los padres en casa o bien, aunque están, ignoran a la persona. No hay una convivencia familiar fortalecida y entonces la persona, encuentra en las drogas, la manera de evadir ese dolor.

También puede suceder que la persona tenía una hermosa vida familiar, pero por circunstancias profesionales, sentimentales o simplemente de la vida, se ha alejado de la familia y eso le duele, por lo tanto lo evade. Esa mujer cuyo marido trabaja todo el día y no le presta la mínima atención y cuando él está en casa la ignora. Ese hombre que vive para trabajar, que vive solo y que al llegar a casa sólo encuentra silencio.

¿Cuál es la emoción biológica oculta?

Me siento separado de mi familia.

A nadie le importa lo que yo vivo y siento.

Creen que soy fuerte, pero no lo soy.

Necesito amor.

¿Cómo libero esa emoción biológica?

Comprendo que el proceso de la vida es duro pero lo disfruto al máximo.

Comprendo que evadir la lejanía de la familia no es motivo para que yo me dañe.

En cualquier momento yo soy capaz de volver al círculo familiar.

“Toda adicción surge de una negativa inconsciente a enfrentar el dolor y salir de él. Toda adicción comienza con dolor y termina con dolor. No importa a qué sustancia sea usted adicto: alcohol, comida, drogas legales o ilegales, o a una persona, usted está usando algo o a alguien para ocultar su dolor” (Eckhart Tolle)

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Carta a mi hijo/a