¿Qué hago cuando el bloqueo emocional me impide avanzar?

que-hagoTodos hemos sufrido un bloqueo emocional en algún momento. Esa sensación en la que sentimos que tenemos una barrera que nos impide afrontar nuevos retos.

La inseguridad es una de las manifestaciones más evidentes de que estamos ante un bloqueo que nos está retrasando en el cumplimiento de nuestros objetivos.

Piensa en un atasco cuando vas en coche. Tienes prisa, pero de repente te encuentras sin poder avanzar por mucho que lo desees. Así es un bloqueo emocional.

Este tipo de bloqueo no siempre afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Es decir, podemos sufrir un bloqueo con respecto a nuestro trabajo, pero no en el ámbito personal o sentimental. También puede suceder todo lo contrario, que al intentar establecer una relación sentimental estable nos encontremos atascados.

La inseguridad hace entonces acto de presencia y provoca que no encontremos ese empleo que realmente nos haga felices, puede que nos convirtamos en personas conformistas. Si el bloqueo se sucede con respecto a tus relaciones, la inseguridad provocará que no te muestres cómo eres. Te pondrás una máscara que te haga sentir seguro, una máscara que en vez de protegerte tapará el verdadero problema.

¿Por qué tengo un bloqueo emocional?

Muchos de los bloqueos emocionales tienen que ver con nuestra autoestima o con experiencias que han provocado que actuemos de determinada manera. Es decir, imagínate que has pasado por relaciones amorosas tormentosas. Esto ha desencadenado una serie de actitudes con respecto a las personas que te gustan: ahora te cuesta confiar, te sientes poco seguro y tienes miedo a que te vuelvan a hacer daño.

El miedo y la falta de seguridad en nosotros mismos, en nuestras capacidades, puede desencadenar un bloqueo emocional del que no sepamos salir. De esta manera, empezaremos a sentir vergüenza por hablar en público, un gran miedo al rechazo, el pesimismo nos invadirá, experimentaremos la envidia y los celos, juzgaremos a los demás, etc.

El bloqueo emocional provocará que afloren nuestras emociones y sentimientos más negativos, que aún nos bloquearán más impidiéndonos avanzar. Aunque quizás todos ellos se encuentren influenciados por nuestro entorno, que puede actuar como un agente de concentración y como catalizador al mismo tiempo. ¿Qué queremos decir con esto?

Soy una persona dotada de sentimientos y emociones, esos que pueden provocar que me estanque y no salga de mi zona de confort.

Imaginemos que te sientes muy insegura en tu trabajo. Tu bloqueo emocional te impide lograr tus objetivos, pero algo en tu entorno está favoreciendo a esto. Posiblemente la competitividad entre los trabajadores puede ser una de estas causas. El hecho de que te evalúen constantemente o de que te hayan llamado la atención de manera reciente también pueden ser causas que acentúen este bloqueo.

Ponte en movimiento para desbloquearte

Quizás ahora mismo pienses que es muy difícil, por no decir imposible salir de un bloqueo emocional. Pero estás completamente equivocado. Tan solo necesitas ponerte en movimiento, en acción. Todos los pensamientos inseguros que te rondan provocan que te quedes parado. Tú puedes llevarles la contraria, empezando a caminar hacia adelante.

Piensa en todas esas preguntas que rondan por tu mente en tu día a día. ¿Para qué voy a ir si posiblemente no me contraten?”, “soy un fracaso, jamás conseguiré lo que tanto quiero”, “creo que no le voy a gustar”, “si me muestro tal y como soy creerá que soy estúpido”, “me voy a equivocar y todos se reirán de mí”, “los otros son mucho mejores que yo”…

¿Verdad que en alguna ocasión alguno de estos pensamientos ha pasado por tu mente? La única opción que tienes es actuar como cuando tienes miedo a recibir un no como respuesta. Aceptar la negativa, pero “probar” a ver si puedes conseguir un “sí”. ¿Qué tienes que perder?

Haz lo contrario a la inercia que han creado tus emociones. ¿Tienes miedo a quedar en ridículo en esa exposición? Si no la haces, nunca podrás demostrarte que no estabas en lo cierto. A veces resulta muy positivo autoconvencernos de que somos lo que nos gustaría ser. Por ejemplo, me gusta hablar en público o no tengo miedo al ridículo.

Un bloqueo emocional puede ayudarnos a pensar mejor las cosas, a tomarnos nuestro tiempo. Pero, si dura demasiado, es necesario ponerle remedio.

¿Qué ocurre si el bloqueo emocional se encuentra en tus relaciones? Piensa en que si sufres un rechazo es que tal vez no sea la persona idónea para ti, que aventurarte a expresar lo que sientes ha sido una increíble práctica para eliminar tus miedos… Intenta ver siempre el lado positivo a todo lo que te ocurra. Créeme, siempre lo tiene.

Tener un bloqueo emocional es normal y esto nos sirve para ponernos a prueba y hacer lo que nuestras emociones nos están diciendo que ¡no, no lo hagas! Aunque, si las escuchamos mejor, sabremos que lo que en realidad nos están diciendo es que superemos nuestras inseguridades y nuestros miedos.

Que nos impulsemos gracias a ellas. A veces, no solo es positivo sentirnos bien y cómodos. En ocasiones, debemos salir de nuestro confort y arriesgarnos aunque tengamos miedo y los escalofríos recorran nuestro cuerpo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “13 consejos para cuando la vida se nos pone difícil“.

Beneficios de la música

musica¿Qué nos aporta la música?

Algunas personas dicen que la música es su mejor terapeuta y en cierto modo tienen algo de razón porque nos ayuda a conectarnos con nuestros sentimientos y recuerdos y muchas veces nos ayuda a descifrar como en realidad nos sentimos.

La música nos genera tanto emociones positivas como negativas, pero también tiene otros muchos beneficios. En el artículo de hoy os desvelaremos algunos de ellos.

La música como ayuda al dolor diario

Hay muchas personas que aseguran que la música es terapéutica y que de una u otra forma los ha ayudado a mejorarse de su malestar bien sea físico o emocional.

Según diversas investigaciones, la música tiene efectos fisiológicos, como en el ritmo cardíaco, la presión arterial, el ritmo respiratorio, y además también puede afectar nuestras ondas cerebrales.

En sí afecta a nuestro organismo y a nuestras emociones tanto de forma positiva como negativa. Por eso se dice que escuchar una melodía es terapéutico porque nos ofrece muchos beneficios a diferentes malestares que podamos presentar en determinado momento.

Un estudio de la Universidad de Utah y publicado en la revista The Journal of Pain, asegura que la música logra alejar que centremos la atención más allá del dolor. Al prestar atención a la música, nuestra atención no va dirigida al estímulo doloroso, de esta forma, la sensación de dolor es mejor.

En el estudio de la Universidad de Utah, se pidió a 145 personas que identificaran aspectos relacionados con la música que estaban escuchando. Al mismo tiempo, les daban pequeñas descargas eléctricas en la punta de los dedos. Concluyeron que cuanta más atención prestaban a la música, menos sensación de dolor les producían las pequeñas descargas.

La música como beneficio

La música también puede ser vista como sanadora, puesto que nos beneficia con problemas relacionados con el estrés, nos ayuda a mejorar nuestra memoria y con determinados dolores.

A este tipo de terapia le llamamos musicoterapia, y viene a formar parte de las terapias alternativas. Ésta afirma que la música interviene directamente en nuestro sistema nervioso causando algún tipo de efecto positivo.

Otra forma de verlo sería como la mayoría de las personas lo asimila, ya que puede formar parte de una distracción de los problemas cotidianos para nosotros y nos hace sentir mejor por momentos cuando disfrutamos de la que nos gusta.

¿Qué nos aporta la musicoterapia?

La musicoterapia puede ser activa en donde el paciente puede cantar, tocar instrumentos musicales y bailar, y de forma receptiva, donde escucha para relajarse, además de otras técnicas en donde está involucrada la persona encargada de aplicar la terapia.

La música nos ofrece muchos beneficios tanto físicos, cognitivos y motores. Esta aumenta nuestra capacidad de responder más rápido ante diversos estímulos sensoriales. Nos ayuda con nuestra memoria, pensamientos, emociones e imaginación.  Además nos permite conocer cómo nos sentimos y así poder compartir mejor con los demás, así que vendría a servir también de forma social.

Al ser capaz de bailar y tocar instrumentos nos favorece en nuestra coordinación, nuestro equilibrio y movilidad. Nos aporta mucho esta forma de terapia en donde no solo se trata de escuchar, sino que es mucha más completa.

La neuropsicóloga María Luisa Ferrerós (2008) enumera varios de los principales beneficios de la musicoterapia:

  • Ayuda al control del estrés y la ansiedad.

  • Mejora el estado de ánimo.

  • Puede ayudar a resolver conflictos emocionales.

  • Favorece el desarrollo personal.

  • La coordinación motriz se ve favorecida.

  • Fomenta el desarrollo cerebral.

  • Favorece la interrelación social.

  • Influye positivamente en el desarrollo afectivo y emocional.

  • Resulta de gran ayuda para comunicar y expresar sentimientos.

  • Aumenta los niveles de autoestima.

¿En qué tipo de problemas nos ayuda la musicoterapia?

La musicoterapia ayuda a personas con problemas cognitivos como daño cerebral, pacientes con adicciones o con dolores crónicos, puesto que ayuda a la persona a relajarse ofreciéndole mejorar su humor junto a beneficios a nivel neurológico.

Puede ayudar a todo tipo de personas con estrés, ansiedad, con problemas de memoria…, para aquellos niños que son inquietos y con dificultades de aprendizaje, además de contribuir a mejorar los niveles de nuestra autoestima. Es decir, la musicoterapia aporta beneficios tanto a niños como a adultos.

Nos aporta mucho a la solución de algunos de nuestros problemas y es para todas las edades lo cual es bastante bueno. Así que a escuchar música, a bailar y tocar algún instrumento que no podemos perdernos todo esto que nos concede la magia de la música.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “El secreto de los sonidos curativos que sanan tu cuerpo y emociones“.

El Universo eres tú

el-universo-eres-tuTEXTO DE AYUDA A SANADORES

El Universo eres tú cuando miras profundo en el corazón de cada ser humano y descubres que no hay nada más importante que ofrecer lo mejor a cada ser humano.

La Tierra eres tú cuando entras profundamente en tu vientre y descubres el poder de la creación del Universo y comprendes que en tu vientre están todos los hijos de la tierra.

El Sol eres tú cuando entras profundamente en la Luz y sientes esa Luz, pulsas en cada estrella, en cada ser humano, en cada raza, en cada civilización, y comprendes que la luz del Sol, la luz que está más allá de la forma, la luz que está más allá del espacio es una con tu mente, con tu Conciencia, con cada estrella, con cada galaxia y con todo el Universo.

La Naturaleza eres tú, y tu naturaleza es plateada cuando vibras en armonía con ella, y vives en armonía con la tierra, entonces comprendes que la naturaleza te crea, que la tierra te crea y que, a su vez, tú eres quien crea a la naturaleza y a la tierra cuando sientes las obras bellas donde la humanidad, donde la naturaleza y la vida se multiplican por amor a todos los seres vivientes, por amor a la tierra.

Las células eres tú y tú formas parte como una célula en la tierra y la tierra forma parte como una célula en el sol. El sol forma parte como una célula en el Sistema Solar. Y todo son células dentro de una única célula viviente que es el Cosmos, el cuerpo viviente de Dios; el Universo viviente. Si tú te das cuenta de que todo son células vivas, que todo son células Divinas, que todo son células vivientes, y tú entiendes que no hay nada que esté separado, que la vida todo lo une; que la Luz todo lo une y que el Amor todo lo sostiene, ahí te das cuenta de que tú también sostienes con tu Luz, con tu Amor y tu Vida a cada ser viviente y al propio Universo.

Y entonces has entendido el misterio de tu vida y has comprendido que no puedes hacer nada, nada para evolucionar si no es evolucionar con tus hermanos; que no puedes Crecer si no ayudas a crecer a tus hermanos y que no puedes sentir el amor si te encierras en ti mismo o sólo lo quieres para ti mismo. Porque cuando tú sientes a tus hermanos en tu corazón, entonces surge el Amor verdadero, la Fraternidad.

En ese momento comprendes que todos están unidos, que todos son tu familia, que todos son la Tierra, que todos son una sola raza, la raza de los hijos creadores de Dios.

Y si has llegado a esta esencia, a esta comprensión, entenderás que llegó el momento de avanzar en la Tierra, que no se puede permanecer en los antiguos conceptos religiosos, ni en las antiguas ideas dogmáticas, ni en el materialismo actual, que no se puede mantener el egoísmo, y aislarte de los demás, que no puedes sostener ningún pre-concepto, ni tabú. Porque cuando tú entras a la Luz de tu corazón, en la Luz de la Pureza, en la Luz del Amor, no hay ya nada. Esa es la verdadera libertad y cuando tú entras en la Luz de tu Pureza y de tu Amor, no puedes hacer nada sin sentir que todos están dentro de tu corazón.

Con todo mi amor y cariño “El Maestro Hilarión”

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Ocúpate del reino del corazón y el resto te llegará por añadidura“.

“SOLO RESPIRA”, un precioso cortometraje que ayuda a niños y adultos a manejar sus emociones

niña-solo-respiraLa vida no sólo nos duele a los adultos. Los niños también se estresan, se irritan o se sienten dolidos.

Este cortometraje nos da una lección sobre esto, pues con frecuencia lo que ocurre es que castigamos la expresión y gestión de las emociones negativas desde la más tierna infancia.

No nos damos cuenta, pero los elementos que ponen en marcha la maquinaria de nuestra vida moderna, los ambientes artificiales, las prisas, la forma en la que dormimos, comemos, y el aire que respiramos, pueden llegar a ser verdaderos puñales emocionales.

Sea como sea, es obvio que si aprendemos a gestionar todos esos “contratiempos” que dificultan nuestro desarrollo emocional y que pueden dañarnos, lograremos tolerar mejor las circunstancias de un entorno desfavorable.

“Solo Respira”, un potente corto que ayuda a gestionar emociones

Este cortometraje promueve la conciencia emocional como un vehículo primario para cambiar nuestro modo de vivenciar nuestras experiencias sentimentales. Los niños hablan de lo que les hace sentir enfadados, tristes o culpables, de cómo reaccionan y de la manera que tienen de transformar sus sensaciones en positivas.

Para realizar este trabajo de manera completa necesitamos también hablar de lo que nos produce alegría, placer y orgullo, así como de la manera que tenemos de comprenderlos y controlarlos.

Ejercitar nuestro cerebro pensante y saber ponerle palabras y expresión a nuestras emociones nos ayuda a desarrollarnos y a tener éxito en nuestra vida. Porque, si no sabemos hacerlo, probablemente se vuelva en nuestra contra y nos haga vulnerables ante nuestro mundo interno.

Es decir, el vídeo nos muestra cómo traducir nuestras emociones a palabras, es una parte vital de su comprensión dado que las palabras se conectan con los sentimientos en sí mismos y las respuestas psicofiosológicas que generan.

En el corto vemos cómo los niños son capaces de alejarse de la situación y mantenerse en el aquí y ahora a través de estrategias de calma que saben definir a la perfección. Es, sin duda, un vídeo con un excelente componente educativo que podemos aprovechar niños y adultos.

El aprendizaje de la gestión de emociones

Las personas podemos aprender el lenguaje de las emociones a cualquier edad. Lo que ocurre es que, como sucede con el aprendizaje de otros idiomas, lo hablan con mayor claridad aquellos que lo han aprendido de jóvenes.

Pero con lo que nos tenemos que quedar es con eso, que la identificación y la comunicación emocional puede aprenderse y que es un aspecto esencial para obtener relaciones íntimas y satisfactorias.

Nota de relajación

Una persona quesabe hablar y escucharen esos términos es una persona que puede sintonizar e interpretar una esfera más de la comunicación intra e interpersonal.

Según los datos que aporta Shapiro Lawrence, la comunicación y la gestión emocional componen el 90% de nuestras experiencias vitales. Asimismo, aprender a fomentar la calma, aprender a manejar la expresión facial, la postura, el tono de voz y nuestros gestos es esencial, pues solo el 7% por ciento del significado emocional se expresa por las palabras.

Algunos puntos clave a recordar sobre el control emocional

Enseñar y aprender estrategias de control emocional como la respiración, la evocación de imágenes agradables o la relajación a través de música o palabras clave, es primordial. ¿Por qué? La respuesta es sencilla y alude a una razón principal: la ira y la agresividad son dos de los problemas emocionales más comunes hoy en día entre los humanos.

La ira y su expresión son alternativas emocionales peligrosas y, por lo tanto, saber resolver un conflicto tratando las emociones que se generan en él es fundamental para garantizar el bienestar social y personal de la comunidad en la que vivimos.

Hacerlo así nos ayuda a curar nuestro cerebro emocional, pues conseguimos mantenerlo en equilibrio y que los niveles de cortisol (hormona del estrés) y otras sustancias no dañen nuestro cuerpo ni nuestro cerebro. Por todo esto, merece la pena extraer la enseñanza de cada segundo de este maravilloso vídeo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Dr. Mario Alonso Puig-“.

No le debes explicaciones a nadie, rinde cuentas contigo misma

No des explicaciones.A veces adoptamos el método judicial para con nosotros mismos. Somos los justicieros de nuestra mente, sometiéndola a continuo escrutinio y juicio, demandando explicaciones.

No contentos con eso, en la mayoría de las ocasiones brindamos la posibilidad de que sean otras personas las que nos evalúen o juzguen, con el riesgo de que sus opiniones o juicios sean totalmente desafortunados.

No debes buscar en el exterior explicaciones y respuestas que solo tú puedes darte, de forma íntima y sosegada. 

Quien hace más caso de lo que le dicen que le falta, se encuentra lejos de saber lo que necesita.

Lo cierto es que las almas puras y las mentes ocupadas no cuentan con tiempo ni ganas para meterse en la vida de nadie y las personas seguras de sí mismas no permiten que nadie lo haga.

Debes rendir cuentas contigo mismo/a pero no de una forma inquisidora, sino de una forma abierta y franca. Sólo cada uno de nosotros conocemos el porqué de cada una de nuestras acciones, decisiones, alegrías y sufrimiento. Están en el plano de lo subjetivo, de lo íntimo, de lo que sólo nosotros sabemos de nosotros mismos.

Nuestra vida, nuestras propias explicaciones

A veces nos decimos que otros en nuestra misma situación hubieran actuado de la misma forma, pero eso en realidad carece de fundamentación y de importancia. La comparación con el resto del mundo es inútil si lo que en realidad buscamos es la paz interior y no la aprobación social.

Lo que conduce al desarrollo emocional es buscar la paz con nosotros mismos, no la aprobación de los demás, tan cambiante y subjetiva como la nuestra.

Tenemos que intentar que nuestro corazón sirva de ayuda a la complicada tarea que tiene nuestra memoria de integrar emocionalmente lo que hemos vivido a lo largo de nuestra vida. Evitar buscar la coherencia en todo lo que hemos hecho, ponerle una etiqueta, para optar por descubrir si nuestras acciones revelan la búsqueda de una razón, un sentimiento, un anhelo o el deseo de evitar un fracaso, una crítica o el dolor.

A veces nuestra historia tiene múltiples interpretaciones e incógnitas, pero siempre cuenta con un denominador común: superar miedos, liberarnos de capas, nadar a contracorriente de nuestros traumas y fantasmas, buscar el amor, evitar la soledad.

Si la vida no es siempre coherente y justa, qué hacemos pidiéndole tantas explicaciones. Los demás tampoco lo son, así que solo nos vale nuestra propia reflexión. Las explicaciones tienen que surgir de mí si me sirven para explicar algo que siempre me ha perturbado. Mis propias preguntas con mis propias respuestas.

Rendir cuentas con uno mismo no es castigarse, es reconciliarse

Existe algo que casi todos albergamos: el recuerdo de una buena época, la huella de un triunfo que parecía imposible, una colección de días excitantes y llenos de sentido. Aunque muchos días nos dejen huérfanos de ilusión y de esperanza, todos tenemos buenos recuerdos y actuaciones que nos hacen sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

Es prácticamente imposible que todo lo vivido por una persona haya sido negativo. A veces un simple paseo por la playa sintiéndote libre vale el sentido de una vida. Una pasión vivida en el pasado guarda el motivo más valioso por el que querer mejorar, progresar y evolucionar.

Reconciliarse con uno mismo es susurrarse bajito y a escondidas, sin que los demás sepan y puedan escucharte. Reconciliarse con uno mismo es saber cantarse uno mismo las cuarenta, sin que duela tanto que impida que algo nuevo y bueno nazca en ti. Porque no se nace sabiendo, sino que vivimos aprendiendo.

Saber volar es asentar los pies en el suelo y saber cómo tienes que mover tus alas para llegar alto.

Porque nadie sabe lo que quieres ni tampoco intuye lo que necesitas. Reconciliarse con uno mismo es mirar una foto de antaño, en la que todavía no sabías lo que esperaban los demás pero intuías lo que deseabas para ti mismo.

Sin filtros ni desengaños, reconciliarse con uno mismo es saber que lo que ansiaba tu mirada de niño son tus valores de hoy y por lo que seguirás luchando, pese a quien le pese y superando los desengaños.

A veces las decepciones, causadas por lo que no fuimos del todo antes, son el motor que nos guía para poder ser lo que siempre quisimos: alguien valiente que lucha por lo que quiere, que arriesga sin miedo a perder y con la certeza de que lo que apuesta no vale menos que lo que anhela.

Si las opiniones de los demás no te definen, no sigas otorgándoles más valor que tus propias acciones. No hay edad para partir de cero, ni tampoco un número de caídas reglamentarias que nos impidan seguir adelante. Da igual el tiempo que hayas estado dando rodeos, si al final has terminado por visualizar lo que quieres para ti. No rindas tantas cuentas frente a los demás y rinde más en lo que te apasiona. Tu vida y la de los que te quieren te lo terminarán agradeciendo.

  • Cristina Roda Rivera (Psicóloga, Especialista Máster en Psicología clínica y social)
  • Fuente: lamenteesmaravillosa.com

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Háblate mucho y con cariño, vivirás más *Luis Rojas Marcos“.

Tres hombres que lograron reverdecer el desierto

Desierto reverdeceLa desertificación es un elemento que influye cada vez más en la degradación ambiental del planeta. Desempeña un papel importante en la contaminación del agua, el aire y el suelo, la deforestación, las pérdidas de suelo y el cambio climático. A continuación te contamos tres inspiradoras historias; tres hombres que lucharon contra la desertificación de los suelos y lograron frenar al desierto.

JADAV PAYENG – INDIA

Desde 1979 Jadav Payeng ha plantado miles de árboles en tierra estéril y erosionada para salvar su isla. Actualmente su bosque es casi dos veces más grande que el Central Park en NYC.

En uno de los mayores ríos de la India, el Brahmaputra, millones de personas viven en sus riberas. Todos los años, durante el monzón, el río inunda todo. Destruyendo granjas, cosechas, hogares, y arrastrando cientos de kilómetros cuadrados de tierra. Uno de los lugares más afectados es la Isla Majuli. Majuli es una de las islas fluviales más largas en el mundo y la isla más grande de agua dulce en el sur de Asia. En la isla viven más de 150 mil personas. Desde 1917 la isla ha perdido más de la mitad de su superficie debido a la erosión.

Hoy, la mayor amenaza del bosque es el hombre: “El hombre por cuestiones económicas destruye todo hasta que ya no hay nada”, dice Jadav. De todas maneras, afirma: Seguiré plantando hasta mi último aliento. Confianza y compromiso en el hombre que creó un gigantesco bosque en tierra estéril. Jadav Payeng empezó a plantar en la década del 70 y actualmente su bosque tiene 550 hectáreas. Mediante la reforestación pudo solucionar el problema de las inundaciones y la erosión del suelo. El hombre bosque de la India ha creado una verdadera reserva natural que alberga: tigres, rinocerontes, elefantes y varias especies de pájaros. Jadav Payeng tiene además excelentes ideas para preservar la isla y ayudar a su gente. Él comenta en el documental: Forest Man que desarrollar la industria del coco sería muy beneficioso. Los cocoteros se mantienen siempre rectos ayudando a prevenir la erosión. Además de proteger el suelo, se estimularía la protección del entorno natural y la economía local.

En el siguiente documental puedes conocer su historia:

YACOUBA SAEADOGO – BURKINA FASO

El trabajo de Jadav Payeng nos hace acordar al agricultor de Burkina Faso: Yacouba Sawadogo, quien con sus propias manos también lucha contra la desertificación desafiando al desierto del Sahel.

Más de 3 millones de hectáreas de tierras burkinesas estériles han sido rehabilitadas, y Yacouba Sawadogo es una de las personas que han contribuido a ello. Desde que en los años 1970, las poblaciones de Burkina Faso huyen del avance del desierto. Pero este nativo del pueblo de Gourga logró repoblar la región.

Su lucha contra desierto comenzó en 1974 mientras sus vecinos abandonaban las aldeas rodeadas de tierras erosionadas. Cuarenta años después ha conseguido recuperar tres millones de hectáreas de terreno desértico y convertirlas en tierras de cultivo. Yacouba Sawadogo empleó una técnica de agricultura tradicional denominada «Zaï». El método consiste en cavar hoyos de unos veinte centímetros en los que se deposita estiércol y compost al lado de las semillas. Yacouba Sawadogo afirma que el «Zaï» puede ser la solución definitiva para luchar contra el desierto.

MASANOBU FUKUOKA – JAPÓN

Por último vamos a hablar del método de cultivo natural del bioquímico japonés y padre de la permacultura: Masanobu Fukuoka.

El método de cultivo natural del japonés es muy fácil, ecológico, práctico y económico. Consiste básicamente en mezclar semillas con arcilla. Al hacerlas bolitas y dejarlas secar, la arcilla protege a las semillas. Una vez secas, se arrojan sobre la tierra. Con las lluvias, la arcilla se deshace y las semillas germinan. El sistema de agricultura natural, citando sus propias palabras: “Es el cultivo natural basado en una naturaleza libre de la mediación y de la intervención humana”.

Te recomiendo su libro: Revolución de una brizna de paja, como una primera introducción a los fundamentos de su técnica.

El método de siembra básicamente funciona junto a la naturaleza y no en contra. Se hace una profunda observación de los procesos naturales en lugar de trabajar mucho. Fukuoka desarrolló su estudio a partir de la intuición de que gran parte de los trabajos que los seres humanos realizamos para cultivar requieren mucho esfuerzo innecesario, además de ser muy destructivo para el medio ambiente.

Es una excelente técnica para reverdecer desiertos. Se hace hincapié en el no-hacer o intervenir lo mínimo posible, dejando que la naturaleza potencie los resultados en condiciones óptimas de vitalidad. El sistema supone así una visión más amplia de la relación entre procesos agrícolas y fenómenos naturales.

La tierra fértil se está degradando de manera cada vez más acelerada. Según las estimaciones, 24 billones de toneladas de suelo fértil desaparecen cada año y durante los últimos 20 años se ha perdido una superficie equivalente a la superficie agrícola de los Estados Unidos. Aproximadamente, un tercio de las tierras del planeta se encuentra amenazado por la desertificación. Dicho de otro modo, la desertificación afecta hoy a un cuarto de la superficie total del globo.

Estas tres historias nos enseñan que sí podemos revertir esta amenazante situación, y que sí podemos hacer de este mundo un lugar mejor. Por eso necesitamos más humanos como Payeng, Sawadogo o Fukuoka, porque si una sola persona puede generar este enorme impacto positivo en su entorno, imaginemos lo que todos juntos podemos hacer para cuidar y transformar nuestro planeta en un lugar más sustentable y justo. ¡Manos a la obra!

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Moringa, el árbol milagroso“.

Agradece las crisis en tu vida pues son “crisis de curación”

woman in field hold hand palm upEs relativamente fácil sentir gratitud cuando ocurren cosas buenas y nuestra vida se desarrolla tal como deseamos; incluso en esos momentos solemos darlo todo por descontado.

Es muy bueno dedicar unos instantes a expresar nuestra gratitud y aprecio a otras personas, a la Tierra, a nuestro poder superior, a la vida.

Bastante más difícil es expresar gratitud cuando estamos pasando por un período malo o la vida no nos va como creemos que debería irnos. En esas ocasiones, lo más probable es que nos sintamos dolidos, confundidos o resentidos, lo cual es perfectamente natural.

La gratitud es lo último que se nos ocurre pensar en esos momentos. Ha habido ocasiones en mi vida en que he sentido unos tremendos deseos de levantar el puño hacia el Universo preguntando por qué me ha asestado ese cruel golpe.

De todos modos, es interesante cómo después de pasar por momentos difíciles, al mirar retrospectivamente, solemos ver que había algo importante y necesario en esa experiencia. Es posible que no lleguemos a verlo hasta que hayan pasado meses o incluso años, pero finalmente nos damos cuenta de que aprendimos una importante lección, nuestra sabiduría se hizo más profunda, hubo un despertar, o tal vez se nos abrió una nueva puerta a consecuencia de los acontecimientos que nos parecieron tan negativos en el momento.

Por ejemplo, la pérdida de un trabajo puede habernos llevado a una curación espiritual o emocional. El fin de una relación puede habernos dado la oportunidad de descubrir que necesitábamos un tiempo de soledad, o tal vez nos despejó el camino para una relación más satisfactoria. En ese momento podríamos comenzar a sentimos agradecidos de que la vida se haya desplegado como lo hizo.

A los momentos dolorosos de la vida yo los llamo «crisis de curación». Dejamos atrás algo viejo y nos abrimos a algo nuevo. Con frecuencia esto sucede porque nuestra conciencia ha aumentado y por lo tanto ya no podemos vivir de la antigua forma. A veces nos enfrentamos con un cambio necesario que debemos hacer en nuestro interior y/o en nuestra vida. Hay un proceso de duelo o aflicción por el que debemos pasar cuando dejamos algo a lo que hemos estado aferrados. Hemos de permitirnos sentir el miedo y la tristeza, y también recordarnos que en esa experiencia hay un regalo que sencillamente no vemos todavía.

Así pues, si en estos momentos estás pasando por una crisis de curación, busca todo el amor y el apoyo que puedas y date permiso para experimentar plenamente todos los sentimientos que surjan. Pide que el regalo de esta experiencia se te revele tan pronto como estés preparado para él.

Ten presente que cuando pase un tiempo y hayas adquirido perspectiva, nuevamente sentirás gratitud por el increíble viaje de tu vida.

  • Shakti Gawain

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Mindfulness” o cómo equilibrar cuerpo y mente“.

Quiero dejar de ser destructivo

Destructivo¿Seré destructivo? En ocasiones algo negativo en vez de tornarlo en positivo o intentar aprender de ello, provocamos de alguna manera que nos destruya. ¿Cómo? Esto sucede porque no somos capaces de actuar de la mejor manera frente a esa situación.

Bien es cierto que es difícil y que muchas personas son, por tendencia, destructivas. Pero, si quieres dejar de serlo, si estás harto de utilizar la autodestrucción y deseas emitir juicios más acertados sobre la realidad y también sobre ti mismo, debes tener en cuenta estas formas de pensar que hacen que seas una persona destructiva.

A veces una simple crítica destructiva, puede hacer que la autoestima de esa persona caiga en picado Anónimo

¡No seas catastrofista!

Las personas destructivas hacen de un granito de arena una verdadera montaña. De alguna manera no pueden evitar ver siempre el peor lado de la situación. Por ejemplo, si eres madre y llamas a tu hijo por teléfono, pero éste no te contesta, te imaginarás lo peor. Por tu mente pasarán imágenes de muerte, accidente, asesinato, secuestro, etcétera.

Esto en ocasiones es irreal y excesivo, aunque también depende de la situación en la que se dé. Pero, lo normal es que sea terriblemente exagerado lo que podamos pensar de algo que en realidad no debe suponer problema alguno.

Exageras lo negativo

Ligado con lo anterior, las personas destructivas exageran mucho lo negativo y, de esta manera, lo positivo apenas adquiere el valor merecido.

Esta situación de exagerar siempre lo negativo y hacer que lo positivo sea casi siempre inexistente provoca, en ocasiones, estados de ansiedad y depresión. Es cierto que lo negativo siempre capta nuestra atención, pues a nadie le gusta pasar por una situación negativa. Pero, ¿será para tanto?

No hay ninguna sociedad que esté libre de elementos negativos. Hasta el rosal tiene espinas Juan Pablo II

¿Crees que sabes lo que piensan los demás?

Esto es muy peligroso, pues en muchas ocasiones no estarás en lo cierto. ¿De verdad crees que puedes saber lo que piensan los demás? Puedes analizar su lenguaje corporal, las palabras que utilizan, creer que lo que dicen tiene doble sentido, pero probablemente estés equivocado.

El pensamiento de los demás es algo que se escapa de tu control y saberlo es algo de lo que nunca podrás estar confiado. En cada cabeza suceden cosas desconocidas para los demás. Deja de pensar que crees qué pasa por la mente de los demás, quizás te estés preocupando por algo que en realidad no existe.

No puedes ser perfecto

Las personas destructivas en ocasiones pretenden ser unos expertos en casi todo, algo que sin duda resulta imposible. Cada persona tiene unas debilidades y unas fortalezas diferentes a las de los demás. Querer lograr la perfección en todo o ser un experto en todo es algo imposible. Tú eres tú, y no eres perfecto.

Es bueno que empieces a ver los errores como opciones a aprender más y mejor, y no como bloqueos y barreras que te pone la vida para humillarte y que no logres lo que deseas.

Elimina los “debería”

¿Debería? No, hazlo. Los “debería” están en la mente de muchas personas que, por miedo, no se atreven a ponerse manos a la obra y llevar a la acción lo que están pensando.

Es cierto que debemos pensar antes de actuar, pero si vivimos constantemente en un “debería” sin llevarlo nunca a la acción, esto nos provocará frustración y la sensación de sueños no realizados. ¿Por qué ocurre esto? Porque en la mente de las personas destructivas hay reglas inquebrantables, barreras que no se pueden transgredir. Pero eso es lo que ellos creen.

Lo que debería ser o no ser el mundo es sólo cosa tuya. No hay un patrón ideal de cómo debería ser todo. Eso tan sólo es cosa tuya, es tu vida, es tu camino, son tus metas y tus logros.

¡No culpes a los demás!

Las personas que son destructivas a veces no se destruyen a sí mismas sino también a los demás. ¿Te sientes mal contigo mismo? ¿Un error te ha afectado profundamente? No culpes a los demás por ello, pues no tienen nada que ver. Esto solo demuestra que presentas una total falta de responsabilidad a aceptar tus propios errores.

En ocasiones esto sucede porque no podemos cambiar a los demás, pero es que a lo mejor no sabías que al único que puedes cambiar es ¡a ti mismo! Intentar cambiar a los demás solo generará frustración y un gasto de energía inútil. No culpes a los demás, intenta cambiar, intenta modificar ese pensamiento autodestructivo que tienes. Todo eso negativo que crees te rodea, ese mundo que crees está en tu contra, existe sólo en tu mente. ¡Dale la vuelta!

Es difícil ser consciente de todo esto, por eso el primer paso es saber si soy una persona destructiva o no. Una vez identifico esta conducta debo empezar a cambiar patrones de comportamiento y de pensamiento tales como culpar a los demás, llevarlo todo al extremo y no prestar atención a lo positivo que ocurre en la vida.

El elemento más destructivo en la mente humana es el miedo Dorothy Thompson

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Personas adictas al conflicto: perfiles en guerra con ellos mismos“.

10 Pautas para eliminar nuestra basura emocional

Basura emocionalA lo largo de la vida acumulamos sentimientos negativos relativos a acontecimientos pasados. Debido a esto, quedan resentimientos, tristezas, miedos y enojos, respecto a experiencias desagradables. 

¿Qué se puede hacer para eliminar toda esa basura emocional?

A continuación te dejamos 10 técnicas escritas por la psicóloga Ciara Molina.

1. Pensamientos positivos o negativos, tú eliges. Según Molina, los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, y su manifestación común es la ansiedad. Los positivos, en cambio, provocan todo lo contrario a nivel emocional. Así, con afirmaciones positivas, lograremos modificar el pensamiento a través del uso del lenguaje. Se trata, prosigue esta experta, de que te creas lo que te dices, no sólo que te quedes con las palabras: me quiero”, “me valoro”, “soy capaz…” Hay que animarse a potenciar aquello que quieres atraer y tu pensamiento abrirá el camino emocional que te ayudará a alcanzarlo, asegura.

2. Creando expectativas, acumulando frustraciones. Tendemos a fijarnos demasiado en lo que consideramos que nos hace falta, y esto nos dificulta poner atención en lo que somos, sentimos y pensamos en nuestro día a día. No podemos saber lo que va a pasar de aquí a cinco años, pero sí podemos gestionar adónde queremos llegar dando pequeños pasos desde el hoy. La mejor manera de no excedernos en nuestras expectativas será establecer pocas y a corto plazo, al hacerlas alcanzables ganaremos confianza, asegura Molina.

3. La actitud determina el estado de ánimo. ¿Alguna vez has tenido la sensación de vivir un día pésimo desde que te levantas hasta que te acuestas? o, por el contrario, ¿no te ha pasado que de repente sientes que te comes el mundo y que todo lo que acontece a tu alrededor parece estar en sincronía contigo?Lo que determina uno u otro es la actitud con la que nos enfrentamos a él, afirma esta psicóloga. El mundo según lo vemos no es más que un reflejo de nuestro estado interior: cuanto más optimistas seamos a la hora de interpretar lo que nos pasa, mejor valoración haremos de nosotros mismos (autoestima) y mejor adaptación al medio tendremos. Por tanto, toda actitud positiva comienza por tener una autoestima saludable.

4. Voluntad sin acción es papel mojado. Cuando nos sentimos decaídos, lo primero que perdemos es la voluntad. Sabiendo que la voluntad es nuestra capacidad para decidir si realizar un determinado acto o no, ¿por qué escoger quedarse en la oscuridad pudiendo ver la luz?, se pregunta Molina. Para tener una buena predisposición a la acción voluntaria ella aconseja ser receptivo, priorizar los pasos, visualizar positivamente aquello que queremos que suceda

5. Salir de la zona de confort, definiendo zona de confort como todo aquello que nos rodea y con lo que nos sentimos cómodos. ¿Cómo salir de la zona de confort? Molina aconseja al respecto explorar nuevos horizontes y dejar que la vida nos sorprenda. “Perder el miedo a avanzar, a descubrir nuevos mundos y buscar oportunidades que nos aporten nueva sabiduría. Cuando decidimos explorar más allá de los límites que nos autoimpusimos empezamos a entrar en lo que se conoce como la zona de aprendizaje. 

6. Quiero, puedo, me lo merezco. Tenemos que tener claro que lo que nos define no son las opiniones positivas que los demás puedan tener o las críticas a las que nos veamos expuestos, sino la valoración que hacemos de nosotros mismos. Es decir, la autoestima, señala Molina. 

7. Autoestima: camino al bienestar. Para hacer que mejore, esta psicóloga recomienda que nos aceptemos, tengamos confianza plena en lo que hacemos, nos cuidemos a nosotros mismos, seamos autosuficientes emocionales, aprendamos a poner límites, realicemos autocrítica constructiva, sepamos que somos los únicos responsables de lo que nos pasa, nos dediquemos un momento al día solo para nosotros, y apostemos por el sentido del humor, entre otras muchas cosas que podemos hacer.

8. Aceptación, pero no olvido. No se olvida, se supera, dice Molina. Superamos relaciones, miedos, malestares, frustraciones, pérdidas y heridas emocionales. Eso sí, el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional y pensar constantemente en borrar nuestros recuerdos negativos no hará más que hacerlos más conscientes, afirma. Por eso para que un malestar se supere no podemos negar que exista, necesitamos admitirlo para cambiarlo, añade. 

9. Críticas, ¿constructivas o destructivas? Lo que diferenciará que una crítica sea catalogada de constructiva o destructiva será la intención con la que se dice, las palabras que se escogen y la manera de decirla. Pero por muy destructiva que sea la crítica, si no se le da importancia, no se vivirá como una ofensa.Asimismo, cuando seamos nosotros los que formulemos la crítica, no debemos ser apresurados a la hora de opinar, debemos dejar claro el aprecio, basarla en el respeto, y expresarla en el momento adecuadoademás de ser conscientes de que el otro tiene derecho a réplica, recuerda. 

10. La comunicación, por último, como base del equilibrio emocional. Resulta imprescindible saber comunicarnos, entendernos y comprendernos los unos a los otros. Una buena o mala comunicación puede marcar la diferencia entre tener una vida feliz o tenerla llena de problemas. Para que la comunicación sea efectiva y emocionalmente sana partiremos de las siguientes premisas: Tendremos la actitud adecuada, nos centraremos en un tema en concreto, escucharemos con atención, nos expresaremos de forma clara y directa, diremos lo que pensamos y sentimos, aceptaremos la opinión del otro, no daremos nada por supuesto, preguntaremos, y seremos coherentes con lo que decimos y lo que expresamos de una manera no verbal. 

*Si lo desea, puede leer la publicación: Las emociones positivas protegen nuestro sistema inmunitario -Doctor Mario Alonso Puig-.

5 Ejercicios para mejorar tu Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional...Inteligencia emocional. Es, sin lugar a dudas, esa dimensión de nuestra vida que todos deberíamos desarrollar y gestionar adecuadamente.

Saber escuchar, comprender las emociones ajenas y controlar las propias, saber comunicarnos y fomentar un respeto mutuo donde todos salgamos ganando, es algo esencial.

Es un tipo de inteligencia que debería incluirse en el currículum de las escuelas, para desarrollar en los niños desde edades muy tempranas esas habilidades básicas. Es un modo de auto-conocimiento, de auto-control y también de expresividad, de conocer los límites de uno mismo y a la vez, marcarlos ante los demás. Evitando posibles manipulaciones.

Como ya sabes, no es más inteligente aquel que dispone de un C.I más elevado, o el que dispone de un mejor trabajo y se dedica a acumular “cosas”. La verdadera inteligencia es aquella que está asociada con una auténtica felicidad, ésa que nos hace estar orgullosos de lo que somos y lo que tenemos. Sea mucho o poco.

¿Por qué no poner en práctica estos sencillos ejercicios para mejorar nuestra Inteligencia Emocional?

1. Conocerse a uno mismo

El conocerse a uno mismo es una aventura que dura toda la vida. Pero que se consigue a su vez, día a día, marcándonos propósitos y haciéndonos preguntas. Este, es un ejercicio de introspección que marcarnos cada mañana. Pregúntate qué deseas para el día de hoy y qué para el día de mañana.

Cuando llegue la noche, analiza cómo te has sentido a lo largo de tu jornada. ¿Has actuado cómo tu deseabas? ¿Te has expresado, defendido, de acuerdo a tus propios valores? Puedes servirte del clásico papel, de un diario o tu libreta de pensamientos. Es un ejercicio bien sencillo pero a la vez ilustrativo. Plantéate preguntas, indaga en ti mismo.

2. Regulación emocional

Piensa en tus emociones como en una balanza, no vale la pena llegar a los extremos, ni aún menos caer en el drama, porque a largo plazo, siempre acabamos perdiendo. No te dejes manipular, ni acudas a respuestas cargadas de ira o rabia. Lo ideal es ese término medio. Nunca roces los límites de tus emociones.

Cuando notes que estás a punto de “caer” o de “explotar” visualiza una pequeña habitación tranquila y aireada. Es tu palacio de pensamientos. Antes de actuar, piensa, razona y analiza la situación. Solo después de haber conseguido esa auto-regulación, toma una decisión. Pero primero, piensa antes de actuar en esa habitación privada que tanta calma te aporta.

Nadie más tiene control sobre tu vida más que tú mismo, no lo olvides nunca. Así que no permitas que te lleven a terrenos ajenos donde perdamos la calma o nuestra identidad. Trabaja tu equilibrio interior.

3. Empatía

La empatía es un concepto que todos conocemos y que valoramos. Pero sin embargo no lo ponemos en práctica tanto como deberíamos. Nos es más fácil ponernos en el lugar de esas personas que más sentimientos positivos nos trasmiten. Nos identificamos mejor con ellas y el nivel de comprensión y acercamiento es más intenso.

Pero ¿y si un día intentamos empatizar con quien más nos incomoda? Piensa en ese jefe que por ejemplo, tan poco te respeta, o en esa compañera o compañero que siempre habla mal de los demás y que sólo busca problemas. Intenta ponerte en sus zapatosy tal vez descubras qué hay detrás de ellos: inseguridad, baja autoestima… pruébalo, puede ser un buen aprendizaje.

4. Automotivación

Puede que hoy no te apetezca, que no tengas ganas. Pero a partir de este momento haremos un sencillo ejercicio: vamos a mirar el lado bueno de las cosas, dejando relegado lo negativo. Levántate cada día pensando en algo que te ilusione y que deseas conseguir.

La vida sin ilusión no es vida. Busca tu motivación cotidiana.

A veces cualquier insignificancia nos es útil: acabar el día en esa cafetería a la que aún no has entrado. Hacer una llamada a esa persona que hace tanto que no ves. Comprarte un vestido nuevo. Planear una escapada de fin de semana. Apuntarte a un curso de yoga o pintura. Sonreír un poco más…

5. Habilidades sociales

Vamos a intentar comunicarnos un poco mejor. Y no solo mediante las palabras, también con los gestos. Acércate más a las personas que tienes a tu alrededor, dibuja una sonrisa, ofrece una caricia, una palmada en la espalda o un abrazo. Verás que la reacción de quienes te rodean, es diferente.

Busca y ofrece emociones positivas, intenta escuchar un poco mejor a quien tienes delante y escudriña en su mirada. Tal vez descubras muchas más cosas que con las simples palabras. Ponlo en práctica, desarrolla tu Inteligencia Emocional y sé más feliz, haciendo también felices a los demás.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La amígdala, centinela de nuestras emociones“.