La abundancia no se adquiere, se sintoniza -Wayne Dyer-

Corazón de dineroLa abundancia no es algo que nosotros adquirimos; es algo que nosotros sintonizamos.  

¿Qué es la abundancia?

La abundancia es un estado del Ser. La abundancia es el estado en el cual sientes que tienes todo lo que quieres. Es un sentimiento activo, una emoción. La abundancia está en tu humor vibratorio, la abundancia está en tus emociones diarias. La abundancia es parte de tu integridad y está en tu mente-cuerpo y espíritu. La abundancia no es una cuenta en dólares o cosas materiales como mucha gente piensa.

¿Qué es la pobreza?

La pobreza también es un estado del Ser. Pobreza es el estado de carecer de lo que quieres. Pobreza es el estado de resistencia para tener lo que quieres. Es un sentimiento activo, una emoción. La pobreza está en tu humor vibratorio, la pobreza está en tus emociones diarias. La pobreza es parte de tu integridad y está en tu mente, cuerpo y espíritu. La pobreza no es la ausencia de dinero en tu cuenta bancaria o cosas materiales como mucha gente piensa.

Sí, la abundancia y la pobreza son estados del Ser. Están en nuestros pensamientos, emociones y creencias. Por eso hay algunas personas que no tienen muchas cosas materiales y son felices, tienen abundancia en sus vidas porque ellos creen y sienten que tienen todo lo que ellos quieren; por otro lado, podemos ver algunas personas que tienen muchas cosas materiales, se rodean de lujos y están quejándose todo el tiempo porque no tienen suficiente. Este tipo de personas no tiene abundancia en sus vidas aún cuando ellos tienen todas las cosas materiales que quieren.

Siendo la abundancia y la pobreza estados del Ser, podemos crearlas a través de nuestro humor vibracional, de nuestras emociones o estados de ánimo.

¿Qué estás creando diariamente?

Si te estás quejando de la falta de dinero y diciéndote a ti mismo y a los demás que es muy difícil tener dinero, o que el dinero es un problema, estos sentimientos están bloqueando la abundancia y estás creando más pobreza. Pero tú puedes crear lo que quieras.

¿Qué quieres crear, pobreza o abundancia?

Somos creadores y creamos cosas de adentro hacia afuera. La abundancia es una emoción, la emoción de tener todo lo que quieres sin importar las circunstancias.

Quizás estás pensando: Es fácil decirlo, pero es muy difícil cuando tienes deudas y no tienes dinero para pagar las cuentas, y es correcto, es muy difícil, así que estás creando más pobreza cuando piensas de esa forma y empeoras tu situación. Si quieres crear abundancia en tu vida, la forma más fácil es empezar con tus palabras. Las palabras crean pensamientos.

La repetición de las palabras se convierte en creencias, y las creencias crean sentimientos; tú puedes activar esos sentimientos para convertirlos en emociones y tus emociones son tu humor vibracional.

Empieza por saber que tú te mereces sólo cosas buenas, lo mejor. La abundancia te está esperando, sólo necesitas estar en el mismo humor vibracional.

He aquí 3 cosas que puedes hacer para estar en el humor correcto y permitir que la abundancia llegue a tu vida:

1. Repite y práctica afirmaciones positivas: “Yo merezco sólo cosas buenas. Yo soy abundancia. Cada célula de mi cuerpo, mente y espíritu está llena de abundancia. Yo estoy abiert@ a recibir dinero en mi vida. El dinero llega a mí de diferentes formas”.

2. Sé agradecido por todo lo que tienes (no te quejes por las cosas que no tienes o que has perdido). La gratitud abre las puertas para recibir lo que estás pidiendo y te hace sentir merecedor.

Gracias Dios por todo lo que tengo y por las cosas maravillosas que están de camino“.

No te acuestes sin agradecer de 5 a 10 cosas que te ocurrieron durante el día. También puedes escribir tus afirmaciones de gratitud en tu diario de agradecimientos.

3. Practica el Tapping Meridiano* para corregir o cambiar tus creencias y estados de ánimo sobre el dinero y permitir que la abundancia llegue a tu vida. (*Tapping es una Técnica de Liberación Emocional (EFT, por sus siglas en inglés), una herramienta usada para limpiar los conflictos emocionales de nuestro cuerpo).

El Universo está lleno de abundancia y está esperando para darte lo que es tuyo. Toma esfuerzo y mucha práctica para cambiar tu pobreza en abundancia, pero vale la pena porque es lo que te mereces. La abundancia es un estado del Ser y tú puedes crearla ¿Qué estás esperando?.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Acto simbólico de sanación con el dinero“.

7 Pasos para dominar el ego *Wayne Dyer

Ego-Máscaras1. No te sientas ofendido.

La conducta de los demás no es razón para quedarte inmovilizado. Lo que te ofende solo contribuye a debilitarte. Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres. Es tu ego en plena acción, convenciéndote de que el mundo no debería ser como es. Pero puedes convertirte en degustador de la vida y corresponderte con el Espíritu Universal de la Creación. No puedes alcanzar la fuerza de la intención sintiéndote ofendido. Por supuesto, actúa para erradicar los horrores del mundo, que emanan de la identificación masiva con el ego, pero vive en paz. Como nos recuerda A Course in Miracles [Curso de milagros]: La paz es de Dios; quienes formáis parte de Dios no estáis a gusto salvo en su paz». Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. Libérate de la necesidad de ganar.

Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Empeñarte en ganar es un método infalible para evitar el contacto consciente con la intención. ¿Por qué? Porque en última instancia, es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que tú, y siempre volverás a sentirte insignificante y despreciable. Tú no eres tus victorias. Puede que te guste la competición y que te diviertas en un mundo en el que ganar lo es todo, pero no tienes porqué estar allí con tus pensamientos. No existen perdedores en un mundo en el que todos compartimos la misma fuente de energía. Lo más que puedes decir es que en determinado día rendiste a cierto nivel en comparación con el nivel de otras personas ese mismo día. Pero hoy es otro día, y hay que tener en cuenta otros competidores y otras circunstancias. Tú sigues siendo la presencia infinita en un cuerpo que un día será una década mayor. Olvídate de la necesidad de ganar, no aceptando que lo opuesto de ganar es perder. Ese es el miedo del ego. Si tu cuerpo no rinde para ganar ese día, sencillamente no importa, si no te identificas exclusivamente con tu ego. Adopta el papel de observador, mira y disfrútalo todo sin necesitar de ganar un trofeo. Vive en paz, correspóndete con la energía de la intención e, irónicamente, aunque apenas lo notes, en tu vida surgirán más victorias a medida que dejes de ir tras ellas.

3. Libérate de la necesidad de tener razón.

El ego es fuente de conflictos y disensiones porque te empuja a hacer que los demás se equivoquen. Cuando eres hostil, te has desconectado de la fuerza de la intención. El Espíritu creativo es bondadoso, cariñoso y receptivo, y está libre de ira, resentimiento y amargura. Olvidarse de la necesidad de tener siempre razón en las discusiones y las relaciones es como decirle al ego: No soy tu esclavo. Quiero abrazar la bondad y rechazo tu necesidad de tener razón. Aún más; voy a ofrecerle a esta persona la posibilidad de que se sienta mejor diciéndole que tiene razón y darle las gracias por haberme encaminado hacia la verdad. Cuando te olvidas de la necesidad de tener razón puedes fortalecer la conexión con la fuerza de la intención, pero ten en cuenta que el ego es un combatiente muy resuelto. He visto personas dispuestas a morir antes que dejar de tener razón. He visto como acababan relaciones maravillosas por la necesidad de ciertas personas de llevar siempre la razón. Te propongo que te olvides de esta necesidad impulsada por el ego parándote en medio de una discusión para preguntarte: ¿Qué quiero, ser feliz o tener razón? Cuando eliges el modo feliz, cariñoso y espiritual, se fortalece tu conexión con la intención. En última instancia, estos momentos expanden tu nueva conexión con la fuerza de la intención. La Fuente Universal empezará a colaborar contigo en la creación de la vida que la intención quiere que lleves.

4. Libérate de la necesidad de ser superior.

La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento, con constante Conciencia de que no hay nadie mejor que nadie en este planeta. Todos emanamos de la misma fuerza vital. Todos tenemos la misión de cumplir la esencia para la que estamos destinados, y tenemos cuanto necesitamos para cumplir ese destino. Nada de esto es posible cuando te consideras superior a los demás. No por viejo es menos cierto este dicho: Todos somos iguales ante los ojos de Dios“. Olvídate de la necesidad de sentirte superior al ver a Dios revelándose en todos. No valores a los demás basándote en su aspecto, sus logros, posesiones y otros baremos impuestos por el ego. Cuando proyectas sentimientos de superioridad, eso es lo que te devuelven, y te lleva al resentimiento y en última instancia a sentimientos de hostilidad. Estos sentimientos se convierten en el vehículo que te aleja de la intención. A Course in Miracles habla de esa necesidad de ser especial y superior: El sentirse especial siempre establece comparaciones. Se produce por una carencia que se ve en el otro y que se mantiene buscando y no perdiendo de vista las carencias que puede percibir.

5. Libérate de la necesidad de tener más.

El mantra del ego es más. Por mucho que logres o adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente. Te verás luchando continuamente y eliminarás la posibilidad de alcanzar la meta, pero en realidad ya la has alcanzado, y es asunto tuyo decidir como utilizar el momento presente de tu vida. Irónicamente, cuando dejas de necesitar más, parece como si te llegara más de lo que deseas. Como estás desapegado de esa necesidad, te resulta más fácil transmitírselo a los demás, porque te das cuenta de lo poco que necesitas para sentirte satisfecho y en paz. La Fuente universal está satisfecha de si misma, en continua expansión y creando nueva vida, sin intentar jamás aferrarse a sus creaciones por sus recursos egoístas. Crea y se desliga. Cuando te desligas de la necesidad del ego de tener más, te unificas con la Fuente. Creas, atraes lo que deseas hacia ti y te desligas, sin exigir que se te presente nada más. Si valoras todo lo que surge, aprendes la gran lección que nos dio San Francisco de Asis: … es dar cuando recibimos. Al permitir que la abundancia fluya hasta ti y a través de ti, estableces correspondencia con la Fuente y aseguras que esa energía siga fluyendo.

6. Libérate de la necesidad de identificarte con tus logros.

Puede resultar un concepto difícil si piensas que tú y tus logros sois lo mismo. Dios escribe toda la música, Dios canta todas las canciones, Dios construye todos los edificios. Dios es la Fuente de todos tus logros. Y ya oigo las protestas de tu ego, pero sigue sintonizado con esta idea. Todo emana de la Fuente. Tú y tu Fuente sois uno y lo mismo. No eres ese cuerpo y sus logros. Eres el observador. Fijate en todo y agradece las capacidades que te han sido concedidas, la motivación para lograr cosas y las cosas que has acumulado, pero atribúyele todo el mérito a la fuerza de la intención que te dio la existencia y de la que formas parte materializada. Cuanto menos necesites atribuirte el mérito de tus logros más conectado estarás con las siete caras de la intención, más libre serás de conseguir cosas, que te surgirán con más frecuencia. Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo es cuando abandonas la paz y la gratitud de tu Fuente.

7. Libérate de tu fama.

La fama que tienes no está localizada en ti, sino en la mente de los demás y, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella. Si hablas con treinta personas, tendrás treinta famas distintas. Conectarse a la intención significa escuchar los dictados de tu corazón y actuar basándote en lo que tu voz interior te dice que es tu meta aquí. Si te preocupas demasiado por como te van a percibir los demás, te habrás desconectado de la intención y permitido que te guíen las opiniones de los demás. Así funciona el ego. Es una ilusión que se alza entre ti y la Fuerza de la intención. No hay nada que no puedas hacer, a menos que te desconectes de la fuerza y te convenzas de que tu meta consiste en demostrarles a los demás tu superioridad y autoridad y dediques tu energía a intentar ganar una fama extraordinaria entre el ego de los demás. Haz lo que haces según la orientación de tu voz interior, siempre conectada con tu Fuente y agradecida a ella. Mantén tu propósito, deslígate de los resultados y acepta la responsabilidad de lo que reside en ti: tu carácter. Deja que otros discutan sobre tu fama; no tiene nada que ver contigo.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “Preguntas para intentar entender qué es el inconsciente -Alejandro Jodorowsky-

La Abundancia Del Universo

abundacia-infinita-e-ilimitada-y-prosperidadLas personas constantemente están pensando, hablando y actuando como si fueran pobres y carentes. Están afirmando la pobreza.

Los medios se suman a esta situación enfocándose en el miedo y la pérdida, y así confirman la creencia que está en el inconsciente colectivo de que somos víctimas impotentes en un mundo terrible. Como resultado, muchas personas en este mundo crean una realidad física de pobreza.

Debemos abrazarnos a una conciencia de abundancia. Esto significa respirar, pensar, hablar y actuar como amados hijos de Dios, sabiendo que siempre vamos a ser apoyados.

Dios quiere que todos vivamos en abundancia

La abundancia fluye con el amor, la felicidad, la prosperidad y el éxito, todo lo cual da como resultado una buena y vibrante salud.

Prosperidad no es tener dinero en el banco, guardándolo por miedo a que te lo quiten o que no vaya a haber lo suficiente. Eso demuestra que el dinero tiene poder (maestría) sobre nosotros.

Prosperidad es tener en abundancia, sabiendo que vendrá más. La conciencia de la prosperidad es creer que siempre va a haber en abundancia, pensar, hablar y actuar sobre esa premisa. Así tenemos poder (maestría) sobre el dinero.

Amor no es aferrarse a las amistades y relaciones románticas, o manipular o chantajear a otros para que permanezcan junto a ti. No es hacer que otras personas sean dependientes de ti para que no te dejen, o agradar a otros para que te quieran. El amor es ser leal contigo mismo y disfrutar de tus relaciones, de tu pareja, tu familia, tus hijos y amigos, dejándolos libres, sabiendo que siempre habrá personas que te amen. Es amar incondicionalmente a la gente. También es amarte a ti mismo y sentirte cómodo con tu propia compañía.

El éxito no es siempre mirar y buscar el reconocimiento exterior y cosas materiales. Es un sentimiento de plenitud y auto-merecimiento, de paz, alegría y satisfacción.

La felicidad no depende de cómo te trata otra gente. La felicidad es una sensación de liviandad y alegría internas.

La abundancia fluye como resultado de tus pensamientos y acciones. Suelta el miedo de que no haya lo suficiente. Hay en abundancia para todos.

Si regalas algo mientras piensas: “Siempre le estoy ayudando”, o “Siempre pago”, lo que haces es retener. La generosidad significa dar libremente desde tu corazón, y esto asegura que fluirá más todo hacia ti.

¿Les darías más a otros si confiaras en que te entrará más? Entonces da desde tu corazón y esto sucederá.

El amor incondicional significa aceptar a la gente exactamente como es, sin juzgarla. Reconocer lo bueno en los demás. Es compasión, empatía y entendimiento. El amor genuino tiene una cualidad tan magnética que cualquiera que lo esté irradiando atrae a otra gente a su alrededor.

¿Dejarías a alguno de tus amigos o a tu pareja si supieras que ese vacío sería llenado por personas de una vibración superior? Tu trabajo, tus entretenimientos, tu hogar, ¿te satisfacen plenamente? ¿Te traen una sensación de alegría y plenitud? ¿Hay algo en tu vida que cambiarías si supieras que algo mejor te llegaría? El miedo que te tiene atrapado en lo viejo, está bloqueando tus canales de abundancia.

Tal como un río fluye incesantemente, así la Ley del Fluir asegura que no haya vacíos en la vida. Si dejas que algo o alguien se vaya, cosas y personas nuevas toman su lugar, aunque puede haber un período de espera. Naturalmente, si dejas algo y continúas enviando los mismos mensajes subliminales, recibirás las mismas viejas condiciones. Sin embargo, si te has liberado de algo de una vibración más baja, algo nuevo y mejor te llegará automáticamente.

Una joven que había estado pasando por una serie de trabajos horribles con jefes difíciles y autoritarios, y varias relaciones desmoralizadoras, decidió ocuparse de su propio crecimiento personal y espiritual. Luego de dos años de labor consigo misma tenía un trabajo donde su jefe y sus colegas eran personas serenas y agradables, y lo que es más importante, la valoraban y respetaban. Su nuevo novio era tierno, sabio y cuidaba de ella. Sin embargo, le aburría su ocupación.

Me dijo que estaba buscando un nuevo trabajo y que se sentía muy confiada: Sé que ahora domino el viejo patrón y, ya que esta vez he atraído hacia mí personas tan lindas con quien trabajar, puedo hacer lo mismo de nuevo. Ahora siento que puedo avanzar hacia una tarea que me haga sentir más plena.

Claramente sabía que había aumentado sus vibraciones y estaba lista para atraer “un trabajo más abundante”.

Abundancia es decidir lo que queremos y tener totalmente claro que es lo que merecemos.

La abundancia es dar con los pensamientos, las palabras, las emociones y las acciones correctas. También es recibir con los pensamientos, las palabras, las emociones y las acciones correctas. Porque la Ley del Fluir dice que no podemos hacer uno sin lo otro; en caso contrario, bloqueamos el río de la abundancia.

En la tercera dimensión, aquello que entregamos, de alguna forma retorna a nosotros.

En la cuarta dimensión, lo que damos vuelve multiplicado por tres. En la quinta dimensión, lo que damos vuelve multiplicado por diez.

La Ley del Retorno Multiplicado por Diez

Lo que demos desde el corazón se nos devuelve, de alguna forma, multiplicado por diez. Puede que regalemos una comida y otra persona nos dé un libro. Tal vez le entreguemos dinero a alguien y recibamos unas vacaciones de otra. Quizás le demos una mano a alguien y otra persona nos cuide de alguna forma en especial.

Nunca esperes reciprocidad de la persona a quien le diste. Lo que das desde tu corazón sin tomar en cuenta el costo, se te devuelve de alguna forma, multiplicado por diez.

Acepta todo lo que viene a ti, abiertamente, con una sensación de merecimiento y gratitud

“La gratitud es la semilla de la Abundancia y Prosperidad”

Así es como tienes la llave a una mayor “riqueza”, mayor de la que te puedas imaginar. Eres un Maestro, porque estás operando la Ley del Retorno Multiplicado por Diez. Esta ley, como todas las otras leyes espirituales, es exacta.

Para poder vivir en abundancia, naturalmente debemos amarnos y darnos a nosotros mismos. Si les damos sólo a otros y no a nosotros, es hora de cuestionar nuestros motivos. Por lo general, estamos compensando nuestra carencia de amor y auto-merecimiento y, naturalmente, esto impide que la ley funcione. Por lo tanto, no des de más a otras personas. Mantén un equilibrio entre dar y recibir.

Si te enojas porque estás manteniendo a alguien, espera un momento y mira profundamente dentro de ti. ¿Estás rescatando a esa persona? En otras palabras, ¿eres codependiente emocionalmente? ¿O estás honrando un acuerdo o un compromiso de una vida pasada?

Por ejemplo: yo creo que Vincent Van Gogh y su hermano deben haber hecho un contrato antes de reencarnar, de que el hermano sería el sostén económico de Vincent para que él pudiera entregar sus increíbles cuadros al mundo; entiendo que sus cuadros resuenan con la vibración de la Conciencia del Cristo, de ahí su permanente vigencia.

Inconscientemente puede que “recordemos” que hemos hecho un contrato de vidas pasadas para ayudar a alguien en algún momento. Si no cumplimos las promesas, los contratos y los compromisos hechos en esta vida o en una existencia anterior o aún los concertados entre nuestros Sí mismos Superiores, atraeremos frustración, desilusión y pérdida a nuestra vida. Cuando honramos estas promesas, se nos recompensa diez veces.

Una amiga mía ayudó a un hombre durante un período muy traumático de su vida. Lo llevó a su casa, lo cuidó física y económicamente. Pero de vez en cuando se sentía enojada con esta situación, porque tenía miedo de que no le alcanzase para los dos. Le disgustaba tener siempre que pagar por él. Solían presentársele problemas con sus negocios.

Gradualmente noté que su actitud hacia él empezó a cambiar de manera sutil. Me dijo que ya no le importaba mantenerlo económicamente, porque se había dado cuenta de cuánto la apoyaba él a nivel emocional. Al hacer ella este cambio, sus negocios empezaron a prosperar.

Ella había respetado automáticamente un compromiso de vidas pasadas con él, pero desde un enfoque erróneo. Mientras hacía esto, sus negocios estaban detenidos y sufrían pérdidas. Ahora que honraba el contrato desde su corazón, había activado la Ley del Retorno Multiplicado por Diez.

Observa la manifestación de las Leyes de Abundancia en tu vida porque es una llave para el crecimiento espiritual.

Piensa en los Iluminados que eligieron vidas de abundancia y poder. Kuthumi fue Pitágoras y el emperador de la India Shah Jahan, quien construyó el Taj Mahal. Serapis Bey fue el faraón Akhenatón. Monka fue el jefe de la civilización incaica. El Morya fue el rey Salomón. Cuando Jesús era José, fue gobernador de Egipto.

Una vez que lograron el poder sobre las Leyes del Universo, eligieron encarnar en posiciones de abundancia y poder para que pudieran influir directamente en la vida de millones de personas.

Cuando los colaboradores de la Luz en todas partes tengan dinero y poder, el mundo se transformará con rapidez.

Ejercicio: Visualización de abundancia

Relájate.

Abre tu corazón.

Visualiza que alguna persona que amas está recibiendo todo lo que él o ella quiere.

Visualízate a ti mismo recibiendo todo cuanto quieres.

Recuérdate a ti mismo que mereces esto y que mereces también disfrutarlo.

  • Fuente: Extraído del libro de Diana Cooper “La Ley de la Abundancia”.

*Si lo desea, puede leer la publicación: “La abundancia no se adquiere, se sintoniza” *Wayne Dyer.